{"id":17117,"date":"2016-02-05T11:08:47","date_gmt":"2016-02-05T16:08:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/calendario-liturgico\/"},"modified":"2016-02-05T11:08:47","modified_gmt":"2016-02-05T16:08:47","slug":"calendario-liturgico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/calendario-liturgico\/","title":{"rendered":"CALENDARIO LITURGICO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Calendario y c\u00f3mputo eclesi\u00e1stico &#8211; II. Historia del calendario lit\u00fargico &#8211; III. El calendario romano de 1969: 1. La obra del \u00abConsilium\u00bb; 2. Los puntos fundamentales de la revisi\u00f3n &#8211; IV. El calendario particular de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>I. Calendario y c\u00f3mputo eclesi\u00e1stico<br \/>\n\u00abLa ordenaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n del -> a\u00f1o lit\u00fargico se rige por el calendario, que puede ser general o particular, seg\u00fan est\u00e9 concebido para uso de todo el rito romano o para alguna iglesia particular o familia religiosa\u00bb (NUALC 48). Estas palabras de las Normas universales sobre el A\u00f1o lit\u00fargico y el Calendario definen el objeto del calendario lit\u00fargico y establecen el \u00e1mbito de su contenido, seg\u00fan se trate del calendario general o de los calendarios particulares.<\/p>\n<p>El calendario general contiene el ciclo total de las celebraciones del -> misterio de Cristo, es decir, el propio del tiempo, que constituye la estructura fundamental del a\u00f1o lit\u00fargico (cf SC 102), al que se une el santoral (cf SC 103-104). Los calendarios particulares han de combinarse con el calendario general y recogen aquellas celebraciones propias o m\u00e1s relevantes de lasiglesias particulares -y tambi\u00e9n de las naciones y regiones- y de las familias religiosas, generalmente en honor de los santos y beatos que tienen alguna vinculaci\u00f3n especial con aqu\u00e9llas y \u00e9stas. El calendario general es obligatorio para todos los fieles del rito romano, mientras que los calendarios particulares lo son en el \u00e1mbito que les es propio.<\/p>\n<p>La -> reforma lit\u00fargica del Vat. II se ocup\u00f3 de la revisi\u00f3n del calendario general y dio normas para la confecci\u00f3n de los calendarios particulares de acuerdo con el siguiente principio: \u00abPara que las -> fiestas de los -> santos no prevalezcan sobre los misterios de la salvaci\u00f3n, d\u00e9jese la celebraci\u00f3n de muchas de ellas a las iglesias particulares, naciones o familias religiosas, extendiendo a toda la iglesia aquellas que recuerden a santos de importancia realmente universal\u00bb (SC 111).<\/p>\n<p>El calendario lit\u00fargico ha estado siempre formado por el conjunto de fiestas observadas por la iglesia, dispuestas en los d\u00ed\u00adas propios del a\u00f1o. Ahora bien, algunas fiestas no han tenido nunca d\u00ed\u00ada fijo. Son las llamadas fiestas movibles, que var\u00ed\u00adan cada a\u00f1o juntamente con la solemnidad de la pascua, de la cual dependen. Las fiestas fijas se celebran todos los a\u00f1os en el mismo d\u00ed\u00ada del mes, salvo traslado accidental.<\/p>\n<p>La solemnidad de la pascua de resurrecci\u00f3n, cuya fecha ha estado siempre ligada a la pascua de los jud\u00ed\u00ados -celebrada el 14 de nis\u00e1n, mes que cae entre el 13 de marzo y el 11 de abril-, sufre una oscilaci\u00f3n que va desde el 22 de marzo como fecha m\u00e1s temprana al 25 de abril como fecha m\u00e1s tard\u00ed\u00ada, ambos d\u00ed\u00adas inclusive. Esta movilidad afecta no s\u00f3lo a las fiestas que est\u00e1n relacionadas con pascua, sino tambi\u00e9n al n\u00famero de semanas del -> tiempo ordinario entre el domingo del bautismo del Se\u00f1or y el comienzo de la -> cuaresma, y despu\u00e9s del domingo de pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>La fijaci\u00f3n cada a\u00f1o de la fecha de la fiesta de pascua y de las restantes celebraciones del calendario dio lugar al llamado c\u00f3mputo eclesi\u00e1stico o conjunto de c\u00e1lculos para determinar la correspondencia entre los ciclos lunar (del que depende la fecha de la pascua), solar y lit\u00fargico, resolviendo tambi\u00e9n otros datos como la epacta, el n\u00famero \u00e1ureo, la indicci\u00f3n y las letras dominicales del martirologio. Las nociones principales del c\u00f3mputo eclesi\u00e1stico se recog\u00ed\u00adan en los libros lit\u00fargicos anteriores al Vat. II. Actualmente el -> misal y la -> liturgia de las horas insertan al principio, junto con el calendario general y la tabla de la precedencia de los d\u00ed\u00adas lit\u00fargicos, las tablas de las principales -> fiestas movibles del a\u00f1o -> lit\u00fargico para un per\u00ed\u00adodo de a\u00f1os.<\/p>\n<p>II. Historia del calendario lit\u00fargico<br \/>\nEl uso de un calendario estrictamente eclesi\u00e1stico se remonta a los primeros siglos cristianos. Probablemente su origen se encuentra en los el\u00ed\u00adpticos o tablillas donde estaban escritos los nombres de los m\u00e1rtires y de los obispos de cadaiglesia, con la indicaci\u00f3n del d\u00ed\u00ada de su muerte (el dies natalis) o sepultura (la depositio). Los d\u00ed\u00adpticos tuvieron uso lit\u00fargico en las intercesiones de la -> plegaria eucar\u00ed\u00adstica (rito romano) y en las preces por los oferentes (rito hisp\u00e1nico). Tambi\u00e9n dieron origen al martirologio, cat\u00e1logo de -> santos dispuestos seg\u00fan el orden del calendario y en el que est\u00e1n inscritas adem\u00e1s las fiestas celebradas en fecha fija.<\/p>\n<p>El m\u00e1s antiguo calendario eclesi\u00e1stico de la iglesia de Roma llegado hasta nosotros es el extracto copiado por Furio Dionisio Filocalo hacia el a\u00f1o 354. El documento se remonta, no obstante, al a\u00f1o 336, y contiene la Depositio Martyrum romana y la Depositio Episcoporum romana, cat\u00e1logo de los m\u00e1rtires y papas venerados en Roma a mediados del s. Iv. En la cabecera de la lista de los m\u00e1rtires figura una indicaci\u00f3n preciosa: VIII Kal. Ian.: Natus Christus in Betleem ludae, la primera noticia existente sobre la fiesta de -> navidad el 25 de diciembre. Tambi\u00e9n figura el 29 de junio, el (dies natalis) Petri in Catacumbas et Pauli Ostiense.<\/p>\n<p>M\u00e1s rico a\u00fan que el calendario de Filocalo son el calendario de Polemio Silvio (s. v) y el Kalendarium Carthaginiense (s. vi), que contiene los natalicios y las depositiones de los m\u00e1rtires y obispos africanos, junto con los nombres de santos romanos y de otras regiones. Todas las iglesias de la antig\u00fcedad, hasta bien entrada la edad media, contaban con sus cat\u00e1logos de dies fastos y de aniversarios de santos, entre los que predominaban los m\u00e1rtires.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a se conoce el Ordo sanctorum martyrum, de los ss. v-vi, llamado tambi\u00e9n calendario de Carmona, esculpido en dos columnas, desgraciadamente con la mitad de la lista: desde navidad hasta san Juan Bautista (24 de junio). Contiene doce fiestas, adem\u00e1s de la natividad del Se\u00f1or, en las que son celebrados, adem\u00e1s de san Esteban, san Juan Evangelista y san Juan Bautista, los m\u00e1rtires hispanos Fructuoso y compa\u00f1eros de Tarragona, Vicente de Zaragoza, F\u00e9lix de Sevilla y otros. Despu\u00e9s hay que esperar hasta los ss. x-xi para encontrar los calendarios propiamente lit\u00fargicos, correspondientes a los -> libros de la -> liturgia hisp\u00e1nica. Fueron publicados por primera vez por M. Ferotin en su edici\u00f3n del Liber Ordinum, y modernamente por J. Vives. El santoral de estos calendarios abarca un m\u00ed\u00adnimo de cien celebraciones comunes a todos ellos. Despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del rito hisp\u00e1nico, los calendarios romanos en Espa\u00f1a siguieron conservando algunos de los santos m\u00e1s venerados de la liturgia hisp\u00e1nica.<\/p>\n<p>En la liturgia romana se puede seguir la evoluci\u00f3n del calendario lit\u00fargico a trav\u00e9s de los sacramentarios y de los comes y capitularia de las lecturas. La caracter\u00ed\u00adstica frecuente de estos testimonios, que llegan hasta finales del s. viii, es la no separaci\u00f3n, como ocurre en los libros lit\u00fargicos actuales, de las celebraciones del propio del tiempo y las del santoral; las fiestas de los santos se intercalan entre el propio del tiempo, y siempre tienen lugar en el dies natalis. Cuando en un mismo d\u00ed\u00ada coinciden varios santos, cada uno tiene su misa, a no ser que tengan relaci\u00f3n entre s\u00ed\u00ad. En esta \u00e9poca de la liturgia no hab\u00ed\u00adan entrado a\u00fan en el calendario las celebraciones de santos marcados por la leyenda.<\/p>\n<p>A partir del siglo Ix y durante toda la baja edad media el calendario se multiplica por influjo de actas y pasionarios de m\u00e1rtires, ap\u00f3crifos muchas veces. Al mismo tiempo se produce una sistematizaci\u00f3n de las categor\u00ed\u00adas de los santos y se procura completar \u00e9stas: por ejemplo, todos los ap\u00f3stoles deb\u00ed\u00adan tener su fiesta, se ampliaban las listas de papas santos -a muchos se les supon\u00ed\u00ada m\u00e1rtires- y se formaban colecciones de santos sin apenas rigor hist\u00f3rico. Las reformas del -> Misal Romano, publicado en 1570, y del Breviario de 1568 supusieron una dr\u00e1stica simplificaci\u00f3n del calendario lit\u00fargico de acuerdo con los principios de la ciencia hist\u00f3rica y hagiogr\u00e1fica de aquel tiempo. Sin embargo, a pesar de que desde san P\u00ed\u00ado V los -> libros lit\u00fargicos estaban bajo la autoridad suprema de la iglesia y solamente la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos (creada en 1578) pod\u00ed\u00ada autorizar la misa y el oficio propios de un santo, el hecho es que, en v\u00ed\u00adsperas del Vat. II, el santoral amenazaba con ahogar la celebraci\u00f3n de los misterios del Se\u00f1or, no habiendo bastado las reformas parciales de los a\u00f1os 1671 (Clemente X), 1714 (Clemente XI), 1914 (san P\u00ed\u00ado X) y 1960 (Juan XXIII).<\/p>\n<p>En efecto, en los cuatro siglos que transcurren desde la promulgaci\u00f3n de los -> libros lit\u00fargicos reformados seg\u00fan las disposiciones del concilio de Trento hasta el Vat. II, se hab\u00ed\u00adan introducido ciento cuarenta y cuatro santos en el misal y el breviario. Entre ellos estaban las grandes figuras de esta \u00e9poca, pero tambi\u00e9n numerosos santos cuyo culto era muy restringido; por ejemplo, los santos pertenecientes a las casas reales europeas. Por otra parte, la inmensa mayor\u00ed\u00ada de los santos con misa y oficio eran religiosos, con enorme predominio de los italianos y franceses. El calendario lit\u00fargico, en estas condiciones, ni era verdaderamente universal ni siquiera representativo de la santidad reconocida en la iglesia.<\/p>\n<p>III. El calendario romano de 1969<br \/>\nAnte este panorama era inevitable una reforma a fondo del calendario, sobre todo si se quer\u00ed\u00adan llevar a la pr\u00e1ctica los principios se\u00f1alados por el Vat. II referentes al -> a\u00f1o lit\u00fargico en general y a la primac\u00ed\u00ada del -> misterio de Cristo en las celebraciones de la iglesia (cf SC 102-111). La revisi\u00f3n del calendario constituye, por s\u00ed\u00ad sola, un cap\u00ed\u00adtulo propio de la -> reforma general de la liturgia emprendida por el \u00faltimo concilio y uno de los aspectos menos comprendidos por algunos pastores y por no pocos fieles, mal informados y bastante desorientados, por ejemplo, por los cambios de fecha de la conmemoraci\u00f3n de algunos santos.<\/p>\n<p>1. LA OBRA DEL \u00abCONSILIUM\u00bb. Mons. Bugnini ha contado en su monumental obra La riforma liturgica (1948-1975) (cf Bibl.), la historia de la revisi\u00f3n del calendario, historia llena de incidencias y de presiones, tanto de algunos episcopados como de asociaciones y grupos de todo tipo. Aunque la revisi\u00f3n del calendario comprend\u00ed\u00ada principalmente la estructuraci\u00f3n de todo el a\u00f1o -> lit\u00fargico, especialmente el propio del tiempo, lo cierto es que fue el santoral lo que m\u00e1s trabajo dio.<\/p>\n<p>El grupo de estudio, el coetus, que se ocup\u00f3 del&#8217;calendario lit\u00fargico hac\u00ed\u00ada el n\u00famero uno de toda la organizaci\u00f3n del Consilium, dado que de \u00e9l depend\u00ed\u00ada el trabajo de los coetus encargados de la revisi\u00f3n del -> misal y de la -> liturgia de las horas. El primer relator o ponente de los trabajos fue mons. Bugnini, m\u00e1s tarde sustituido por P. Jounel. Se elaboraron un total de veinticinco proyectos de trabajo o esquemas (cf \u00abNotitiae\u00bb 195-196 [1982] 604-612) y se hicieron dos grandesinformes (relaciones), que fueron estudiados y aprobados en otras tantas sesiones plenarias del Consilium en abril de 1965 y en octubre de 1967. Despu\u00e9s vino el examen de todo el proyecto del calendario por las Congregaciones para la Doctrina de la Fe y de Ritos. La primera hizo muchas observaciones, especialmente en relaci\u00f3n con las fiestas de devoci\u00f3n y el culto de los santos. Para estudiarlas se constituy\u00f3 una comisi\u00f3n mixta por parte de la Congregaci\u00f3n y el Consilium, comisi\u00f3n que se ocup\u00f3 tambi\u00e9n de las observaciones enviadas por Pablo VI. El trabajo com\u00fan result\u00f3 muy positivo.<\/p>\n<p>Finalmente, el papa aprob\u00f3 el calendario revisado y anunci\u00f3 su publicaci\u00f3n juntamente con el nuevo Ordo Missae el 28 de abril de 1969. La promulgaci\u00f3n del Calendarium Romanum Generale tuvo lugar por medio del motu proprio Mysterii paschalis, que lleva fecha del 14 de febrero del mismo a\u00f1o. La presentaci\u00f3n de todo el volumen ocurri\u00f3 el 9 de mayo. El calendario lit\u00fargico todav\u00ed\u00ada sufri\u00f3 algunos retoques antes de aparecer definitivamente en la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del Missale Romanum de 1970.<\/p>\n<p>Como complemento de la reforma del calendario, el 24 de junio de 1970 se public\u00f3 una instrucci\u00f3n para la revisi\u00f3n de los calendarios particulares y las misas y oficios propios.<\/p>\n<p>2. Los PUNTOS FUNDAMENTALES DE LA REVISI\u00ed\u201cN. La constituci\u00f3n sobre la sagrada liturgia expone muy claramente los dos criterios-base en los que se apoya la reforma del a\u00f1o lit\u00fargico y el calendario: la primac\u00ed\u00ada de la -> celebraci\u00f3n de la obra de la salvaci\u00f3n, especialmente del -> misterio pascual (SC 107), y la no prevalencia de las -> fiestas de los -> santos por encima de aqu\u00e9lla (SC Ill). Por consiguiente, las fiestas de los santos deb\u00ed\u00adan ser consideradas como una proclamaci\u00f3n del misterio pascual (cf SC 104), y no ocupar el puesto de la celebraci\u00f3n de los misterios del Se\u00f1or. Para ello no hab\u00ed\u00ada otro camino que reducir el santoral y remitir muchas conmemoraciones de santos a los calendarios particulares.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n de la obra de la salvaci\u00f3n se estructura en torno a tres grandes tiempos: las celebraciones que-se mueven alrededor de la solemnidad de la pascua, la celebraci\u00f3n de la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or y los tiempos que no celebran alg\u00fan aspecto particular de la salvaci\u00f3n y forman el -> tiempo ordinario.<\/p>\n<p>El primer bloque tiene como n\u00facleo el recuperado -> triduo pascual de Cristo crucificado, sepultado y resucitado (san Agust\u00ed\u00adn, Efe 55:14 : PL 33,215), y abarca la -> cuaresma, iniciada el mi\u00e9rcoles de ceniza hasta el jueves santo por la ma\u00f1ana, y la cincuentena pascual, que transcurre desde pascua hasta el domingo de pentecost\u00e9s. Para dar unidad y sencillez a todo el per\u00ed\u00adodo (cf SC 34), se suprimieron el tiempo de septuag\u00e9sima y la octava de pentecost\u00e9s, as\u00ed\u00ad como el denominado tiempo de pasi\u00f3n. La cuaresma se refuerza en su car\u00e1cter penitencial y bautismal (cf SC 109), y la cincuentena pascual se apoya en los domingos elevados de categor\u00ed\u00ada lit\u00fargica.<\/p>\n<p>El segundo bloque, de la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or, se articula sobre las cuatro semanas del -> adviento, con sus domingos respectivos, y sobre las solemnidades de -> navidad y epifan\u00ed\u00ada y la fiesta del bautismo del Se\u00f1or. Adviento queda perfilado en dos momentos, escatol\u00f3gico el primero (hasta el 17 de diciembre) y de preparaci\u00f3n para la navidad el segundo. Se mantiene la octava de navidad con las fiestas del \u00abcortejo del Rey\u00bb; pero el d\u00ed\u00ada de la octava recupera la antiqu\u00ed\u00adsima celebraci\u00f3n de la Madre de Dios, sin perder el contenido cristol\u00f3gico de la circuncisi\u00f3n y del nombre de Jes\u00fas. El domingo siguiente a navidad se destina a fiesta de la Sagrada Familia. El domingo despu\u00e9s de la octava se denomina domingo II de navidad. Desaparece tambi\u00e9n el tiempo de epifan\u00ed\u00ada. El ciclo de la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or termina el domingo siguiente a la epifan\u00ed\u00ada, en el que se ha situado a la fiesta del bautismo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el tercer bloque ya no se divide en \u00abtiempo despu\u00e9s de epifan\u00ed\u00ada\u00bb y \u00abtiempo despu\u00e9s de pentecost\u00e9s\u00bb, sino que forma una serie \u00fanica y ordenada de domingos per annum, con un total de treinta y cuatro semanas. La caracter\u00ed\u00adstica de este tiempo es no celebrar un aspecto particular del misterio de salvaci\u00f3n. Dentro de este per\u00ed\u00adodo se inscriben algunas solemnidades del Se\u00f1or que no cambian de puesto, a excepci\u00f3n de la solemnidad de Cristo Rey, asignada al \u00faltimo domingo de la serie. Las otras solemnidades son la Sant\u00ed\u00adsima Trinidad, el Corpus y el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Las otras celebraciones tradicionales del propio del tiempo, las t\u00e9mporas y las rogativas quedaron asignadas al momento que se\u00f1alasen las conferencias episcopales.<\/p>\n<p>En cuanto al santoral, los criterios directivos de la revisi\u00f3n del calendario se reducen esencialmente a tres: elecci\u00f3n de los -> santos de mayor relieve para toda la iglesia, universalizaci\u00f3n del calendario y restituci\u00f3n del santo a su dies natalis, salvo que el d\u00ed\u00ada fuese impedido.<\/p>\n<p>El primer criterio permiti\u00f3 fijarse en los santos que ejercieron un influjo mayor en la vida de la iglesia, en los que contin\u00faan ofreciendo un mensaje actual y en los que representan los diversos tipos de santidad (martirio, virginidad, vida pastoral, vida conyugal, etc.). El segundo criterio ha mostrado la universalidad de la santidad tanto en el tiempo como en la geograf\u00ed\u00ada. El calendario general contiene sesenta y cuatro santos de los diez primeros siglos y setenta y nueve de los otros diez. Los siglos m\u00e1s representados son el iv (veinticinco), el xii (doce), el xvi (diecisiete) y el xviii (diecisiete). Geogr\u00e1ficamente, hay ciento veintis\u00e9is santos de Europa, ocho de \u00ed\u0081frica, catorce de Asia, cuatro de Am\u00e9rica y uno de Ocean\u00ed\u00ada. Estos datos pertenecen al momento de aparecer el calendario lit\u00fargico en 1969. La reforma realizada a\u00f1os despu\u00e9s en el procedimiento para las causas de los santos est\u00e1 permitiendo universalizar un poco m\u00e1s el calendario. El tercer criterio es fruto, a su vez, de la investigaci\u00f3n sobre la vida y la muerte de algunos santos. Este punto, que ha sido uno de los menos comprendidos de la revisi\u00f3n del calendario, revela, sin embargo, un gran esfuerzo de fidelidad hist\u00f3rica. En muchos casos el traslado de la fiesta se ha producido al d\u00ed\u00ada exacto de la muerte del santo; en otros, al de su sepultura definitiva o traslado de reliquias; en otros, cuando no hab\u00ed\u00ada noticias seguras, al d\u00ed\u00ada de su ordenaci\u00f3n episcopal, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Por otra parte, el calendario utiliza una triple categor\u00ed\u00ada de celebraci\u00f3n de los santos: la solemnidad, la fiesta y la memoria, y en esta \u00faltima distingue entre memoria obligatoria y memoria facultativa. Estas distinciones permiten celebrar a. los santos seg\u00fan el grado de su importancia y, sobre todo, conjugar su celebraci\u00f3n con los diferentes tiempos lit\u00fargicos. Estas categorias no establecen clases entre lossantos, porque aqu\u00ed\u00ad entran en juego tambi\u00e9n los calendarios particulares: un santo que tiene memoria obligatoria en el calendario general puede ser celebrado como solemnidad en el calendario propio de una iglesia particular o de una familia religiosa.<\/p>\n<p>Sabido es que el santoral se ha resentido siempre del influjo de la leyenda \u00e1urea. Pues bien, uno de los mayores m\u00e9ritos del calendario lit\u00fargico ha sido el rigor con que ha procedido en el servicio a la verdad. Hay ejemplos concretos de santos que han sido tachados del calendario porque se ha comprobado que no existieron m\u00e1s que en la leyenda. Son casos muy concretos, que han sido objeto de amplios dossiers. Los afectados no han sido solamente presuntos santos medievales; tambi\u00e9n han sido examinados los m\u00e1rtires de la antig\u00fcedad, conserv\u00e1ndose \u00fanicamente aquellos de los que se tiene alguna noticia adem\u00e1s del nombre: sermones sobre ellos de los santos padres, bas\u00ed\u00adlicas dedicadas, etc.<\/p>\n<p>IV. El calendario particular de Espa\u00f1a<br \/>\nEl 1 de enero de 1972 entr\u00f3 en vigor el calendario particular para toda Espa\u00f1a, preparado de acuerdo con la instrucci\u00f3n romana de 24 de junio de 1970. Se trataba de insertar en el calendario lit\u00fargico general las celebraciones propias de la iglesia de Espa\u00f1a. El calendario fue preparado por un grupo de expertos en historia, liturgia, hagiograf\u00ed\u00ada y derecho lit\u00fargico, tomando parte activa tambi\u00e9n los obispos espa\u00f1oles, que fueron consultados repetidamente y, al final de los trabajos, tuvieron que expresar individualmente su juicio sobre el proyecto de los peritos.<\/p>\n<p>Los criterios seguidos fueron en l\u00ed\u00adneas generales los mismos del calendario lit\u00fargico romano. La prioridad de la celebraci\u00f3n del misterio de Cristo oblig\u00f3 a que la celebraci\u00f3n de san Isidoro de Sevilla, elevada a la categor\u00ed\u00ada de fiesta, no pudiese dejarse el 4 de abril por la proximidad de la semana santa, traslad\u00e1ndose al d\u00ed\u00ada 26 del mismo mes. El criterio de la representatividad motiv\u00f3 la incorporaci\u00f3n de tres mujeres de nuestro tiempo: santa Mar\u00ed\u00ada Micaela del Sant\u00ed\u00adsimo Sacramento, santa Joaquina Vedruna y santa Soledad Torres Acosta, y una mujer de la antig\u00fcedad: santa Eulalia de M\u00e9rida, virgen y m\u00e1rtir. Con este mismo criterio se a\u00f1adieron san Pelayo, un ni\u00f1o, y san Eulogio de C\u00f3rdoba, presb\u00ed\u00adtero de la Espa\u00f1a moz\u00e1rabe.<\/p>\n<p>La -> devoci\u00f3n popular fue tenida en cuenta tambi\u00e9n al elevar de categor\u00ed\u00ada las memorias del di\u00e1cono san Vicente y de la Virgen del Carmen. Naturalmente, no todos los santos espa\u00f1oles est\u00e1n en el calendario particular de Espa\u00f1a, pero para incluir a los que no est\u00e1n existen todav\u00ed\u00ada los calendarios diocesanos y de las familias religiosas. En una relaci\u00f3n del santoral propio de las di\u00f3cesis, publicado en 1980 (\u00abPastoral Lit\u00fargica\u00bb 111) y no completo, figuran las siguientes celebraciones particulares: tres del Se\u00f1or, cincuenta y dos de la Sant\u00ed\u00adsima Virgen, ciento ochenta y tres de santos y cincuenta de beatos.<\/p>\n<p>El calendario particular de Espa\u00f1a contaba, en el momento de su promulgaci\u00f3n, con una solemnidad (Santiago ap\u00f3stol), tres fiestas (san Isidoro, Nuestra Se\u00f1ora del Pilar y santa Teresa de Jes\u00fas), cuatro memorias obligatorias, quince memorias libres y la feria mayor del 5 de octubre. Posteriormente se agregaron la fiesta de Jesucristo sumo y eterno sacerdote y la memoria obligatoria de santa Teresa de Jes\u00fas Jornet.<\/p>\n<p>J. L\u00f3pez Mart\u00ed\u00adn<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Calendario y c\u00f3mputo eclesi\u00e1stico &#8211; II. Historia del calendario lit\u00fargico &#8211; III. El calendario romano de 1969: 1. La obra del \u00abConsilium\u00bb; 2. Los puntos fundamentales de la revisi\u00f3n &#8211; IV. El calendario particular de Espa\u00f1a. I. Calendario y c\u00f3mputo eclesi\u00e1stico \u00abLa ordenaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n del -> a\u00f1o lit\u00fargico se rige por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/calendario-liturgico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCALENDARIO LITURGICO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17117","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17117"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17117\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}