{"id":17135,"date":"2016-02-05T11:09:22","date_gmt":"2016-02-05T16:09:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eucologia\/"},"modified":"2016-02-05T11:09:22","modified_gmt":"2016-02-05T16:09:22","slug":"eucologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eucologia\/","title":{"rendered":"EUCOLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Qu\u00e9 es y su funci\u00f3n: 1. Definici\u00f3n; 2. Divisi\u00f3n; 3. Naturaleza; 4. Eucolog\u00ed\u00ada y biblia; 5. Expresi\u00f3n literaria; 6. Historia &#8211; II. Estructura: 1. Elementos objetivos; 2. Elementos estructurales; 3. Estilo &#8211; III. Funcionalidad lit\u00fargico-pastoral: 1. Dimensi\u00f3n didasc\u00e1lica de la eucolog\u00ed\u00ada; 2. La eucolog\u00ed\u00ada, escuela de oraci\u00f3n; 3. Funci\u00f3n lit\u00fargica de las f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas: a) Oraci\u00f3n colecta, b) Oraci\u00f3n sobre las ofrendas, c) Oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n; d) Oraci\u00f3n de bendici\u00f3n sobre el pueblo.<\/p>\n<p>I. Qu\u00e9 es y su funci\u00f3n<br \/>\n1. DEFINICI\u00ed\u201cN. Eucolog\u00ed\u00ada (neologismo proveniente del griego: euch\u00e9 = oraci\u00f3n, y l\u00f3gos = discurso) significa propiamente la ciencia que estudia las oraciones y las leyes que rigen su formulaci\u00f3n. En un sentido menos propio, pero ya de uso corriente, la eucolog\u00ed\u00ada es el conjunto de oraciones contenidas en un formulario lit\u00fargico, en un libro o, en general, en los libros de una tradici\u00f3n lit\u00fargica. El conjunto de estos textos se llama tambi\u00e9n dep\u00f3sito eucol\u00f3gico. Aqu\u00ed\u00ad nos referimos a las f\u00f3rmulas de oraci\u00f3n lit\u00fargica en sentido estricto, no a las f\u00f3rmulas lit\u00fargicas en general (himnos, ant\u00ed\u00adfonas, responsorios, etc.). En la liturgia se encuentra un conjunto de textos muy diversificados por origen, g\u00e9nero literario y tambi\u00e9n por el tipo de uso que de ellos hace la liturgia. Por lo mismo, en los textos lit\u00fargicos hay que distinguir ante todo sus diversos g\u00e9neros literarios z: podemos hacer una primera divisi\u00f3n en dos grandes grupos, seg\u00fan se trate de textos que la iglesia toma directamente de la biblia o de f\u00f3rmulas que ella crea expresamente para su culto. Al primer grupo pertenecen las lecturas escritur\u00ed\u00adsticas y los cantos b\u00ed\u00adblicos; al segundo, todas las dem\u00e1s f\u00f3rmulas compuestas por la iglesia, sea que se trate de textos eucol\u00f3gicos o bien de textos po\u00e9ticos.<\/p>\n<p>2. Divlsi\u00f3N. La eucolog\u00ed\u00ada se suele dividir en menor y mayor. A la eucolog\u00ed\u00ada menor pertenece el conjunto de las simples oraciones: por ejemplo, la colecta, la oraci\u00f3n sobre las ofrendas, la oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n, la oraci\u00f3n de bendici\u00f3n sobre el pueblo, las colectas de salmos&#8230; A la eucolog\u00ed\u00ada mayor pertenecen oraciones m\u00e1s complejas como los prefacios, las plegarias eucar\u00ed\u00adsticas, las bendiciones solemnes&#8230; En general, en cada formulario lit\u00fargico, y respectivamente en cada libro lit\u00fargico, se puede siempre distinguir la eucolog\u00ed\u00ada mayor y la menor, aplicando al correspondiente dep\u00f3sito eucol\u00f3gico oportunos criterios metodol\u00f3gicos, seg\u00fan los casos.<\/p>\n<p>3. NATURALEZA. Las f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas se distinguen de todos los textos b\u00ed\u00adblicos ante todo por el origen diverso. Las primeras son creaci\u00f3n eclesial en orden a expresar el misterio del culto con un lenguaje de oraci\u00f3n, lenguaje que, por lo mismo, est\u00e1 en estrecha relaci\u00f3n con el ambiente socio-cultural de la asamblea. La eucolog\u00ed\u00ada de las diversas tradiciones lit\u00fargicas se convierte en tal modo en la manifestaci\u00f3n m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstica de la concepci\u00f3n que una determinada iglesia local tiene de la liturgia y de su misterio. Se puede afirmar, con dom P. Alfonso, que \u00abel estudio de la liturgia [&#8230;] es principalmente un estudio eucol\u00f3gico\u00bb<br \/>\nSin pretender desvalorizar los aspectos rituales y simb\u00f3licos de la liturgia ni reducirla a un est\u00e9ril juego de palabras, hay que tener presente que la palabra ejerce un papel primario en la celebraci\u00f3n. Cuando los actos materiales del culto se sustraen al esp\u00ed\u00adritu que los anima y a la oraci\u00f3n que los vivifica, quedan reducidos a un ritualismo vac\u00ed\u00ado, muy cercano a la magia. Si es verdad que las f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas no se pueden estudiar desgajadas del rito, la biblia (palabra de Dios) y la eucolog\u00ed\u00ada (palabra de la iglesia) son la parte sustancial y, sobre todo en la liturgia antigua, tambi\u00e9n la parte materialmente preponderante. Con todo, es verdad que la misma f\u00f3rmula eucol\u00f3gica puede degenerar y convertirse en algo m\u00e1gico si no logra expresar ninguna dimensi\u00f3n de di\u00e1logo, de reciprocidad y de intercambio, dimensiones todas que son esenciales a la aut\u00e9ntica experiencia religiosa. De ah\u00ed\u00ad el problema de la -> creatividad eucol\u00f3gica.<\/p>\n<p>4. EUCOLOG\u00ed\u008dA Y BIBLIA. LOS textos eucol\u00f3gicos se presentan, por una parte, como inspirados y abundantemente influenciados por la Sagrada Escritura; por otra parte, est\u00e1n revestidos con un ropaje propio de un determinado autor, del tiempo y del lugar en el que fueron escritos. Tales factores caracterizan no solamente el aspecto formal y exterior, sino que influyen tambi\u00e9n en la misma expresi\u00f3n y comprensi\u00f3n de su contenido doctrinal.<br \/>\nEl contexto y las expresiones b\u00ed\u00adblicas presentes en los textos eucol\u00f3gicos, adem\u00e1s de ser testimonios de la tradici\u00f3n, son el fruto natural de la comprensi\u00f3n que la iglesia tiene del misterio de Cristo en su fuente aut\u00e9ntica: la Sagrada Escritura. Se puede decir de la liturgia en general y, sobre todo, de la liturgia romana -ejemplar por su sobriedad- que la eucolog\u00ed\u00ada no hace m\u00e1s que \u00abcoordinar, subrayar e interpretar\u00bb el mensaje de los pasos escritur\u00ed\u00adsticos, que ocupan siempre el primer lugar&#8217;. San Jer\u00f3nimo cre\u00ed\u00ada que en la composici\u00f3n de las oraciones cristianas era obligatorio seguir la biblia. De ese modo, \u00e9l se colocaba en la l\u00ed\u00adnea tradicional, que parte de san Pablo y pasa por la Didaj\u00e9, la Tradici\u00f3n Apost\u00f3lica de Hip\u00f3lito, etc.<\/p>\n<p>5. EXPRESI\u00ed\u201cN LITERARIA. La iglesia contempla el misterio de Cristo en la meditaci\u00f3n de la palabra de Dios, y lo celebra y describe en su culto con expresiones b\u00ed\u00adblicas, sirvi\u00e9ndose al mismo tiempo deformas literarias acomodadas a la inteligencia y a la capacidad de comprensi\u00f3n de los fieles de un determinado lugar y tiempo.<br \/>\nEn el uso de las formas literarias del propio tiempo, la iglesia no persigue propiamente un fin literario, es decir, una perfecci\u00f3n estil\u00ed\u00adstica; busca m\u00e1s bien una forma noble, adem\u00e1s de inteligible y expresiva, para comunicar su pensamiento. De ello nace un estilo literario lit\u00fargico verdadero y propio, que podemos estudiar sobre todo en la eucolog\u00ed\u00ada latina de los antiguos sacramentarios romanos. En los ss. iv-vi existe una tradici\u00f3n literaria com\u00fan y una relativa homogeneidad de vocabulario. En este per\u00ed\u00adodo, el lenguaje de las oraciones, aunque de origen diverso, tiene una fisonom\u00ed\u00ada caracter\u00ed\u00adstica, y justamente ha sido llamado lat\u00ed\u00adn cristiano-lit\u00fargico. A. Chavas-se ve en esta lengua lit\u00fargica com\u00fan una especie de lenguaje hier\u00e1tico, algo m\u00e1s solemne que el lenguaje de los documentos oficiales, dotado de un vocabulario tradicional y de temas y frases t\u00ed\u00adpicas&#8217;. Todo esto nos interesa, dado que los textos eucol\u00f3gicos de los antiguos sacramentarios romanos son todav\u00ed\u00ada el sustrato principal de la eucolog\u00ed\u00ada de los libros lit\u00fargicos recientemente promulgados por disposici\u00f3n del Vat. II.<\/p>\n<p>6. HISTORIA. La historia de la eucolog\u00ed\u00ada puede delinearse recorriendo la de los -> libros lit\u00fargicos. A un per\u00ed\u00adodo inicial de improvisaci\u00f3n carism\u00e1tica (ss. I-Iv) sucede otro de progresiva creaci\u00f3n de f\u00f3rmulas (mitad del s. iv-fines del s. vii). En el primer medievo, a pesar de la supervivencia de la cultura romana, la falta de unidad de la civilizaci\u00f3n europea favorece la formaci\u00f3n de diversas tradiciones lit\u00fargicas, que se aglutinan alrededor de las principales iglesias de Europa (ritos galicano, hispano-visig\u00f3tico, ambrosiano y otros menores [-> Ambrosiana, Liturgia, I; -> Hispano-visig\u00f3tica, Liturgia]). De este modo toman cuerpo y se desarrollan, tambi\u00e9n en Occidente, diversas tradiciones eucol\u00f3gicas, que se influencian rec\u00ed\u00adprocamente a lo largo del medievo. Llegados a la \u00e9poca tridentina, se fijan definitivamente las f\u00f3rmulas y los ritos de toda la liturgia latina, con algunas excepciones muy limitadas geogr\u00e1ficamente. En nuestros d\u00ed\u00adas, el Vat. II ha querido una revisi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos (SC 25) y una -> adaptaci\u00f3n a la \u00ed\u00adndole y a la tradici\u00f3n de los diversos pueblos (SC 37-39): iniciativas que comportan al mismo tiempo un enriquecimiento eucol\u00f3gico y una cierta diversificaci\u00f3n geogr\u00e1fica y cultural.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed\u00ad nos ocupamos casi exclusivamente de la tradici\u00f3n eucol\u00f3gica de la liturgia romana, y sobre todo de la eucolog\u00ed\u00ada en uso hoy d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>II. Estructura<br \/>\nEn otro lugar hemos lanzado una hip\u00f3tesis de estructura de los textos eucol\u00f3gicos de la liturgia romana; es decir, hemos intentado teorizar una determinada disposici\u00f3n org\u00e1nica de los elementos de las oraciones en un conjunto unitario y coherente. La empresa ha sido intentada, en modos diversos, tambi\u00e9n por otros autores&#8217;. Como observa A. Triacca, \u00absus afirmaciones resultan frecuentemente aprior\u00ed\u00adsticas y deducidas de un muestrario de oraciones muy restringido\u00bb&#8217;. Es ciertamepte arriesgado, y quiz\u00e1 imposible, encuadrar los m\u00faltiples elementos de todos los textos eucol\u00f3gicos, menores y mayores, en un solo esquema. Sin embargo, creemos que es posible establecer algunos principios v\u00e1lidos para todo el dep\u00f3sito eucol\u00f3gico e indicar, por tanto, un esquema estructural t\u00ed\u00adpico e ideal.<\/p>\n<p>De los estudios que hasta el presente se han enfrentado con este argumento resulta ante todo que un texto eucol\u00f3gico consta de elementos objetivos o de un contenido, que luego es vaciado en los elementos estructurales o formales, que son la forma concreta en la que se expresa el contenido.<\/p>\n<p>1. ELEMENTOS OBJETIVOS. El contenido de los textos lo captamos a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis de los mismos. Ahora bien, del an\u00e1lisis de los textos eucol\u00f3gicos emerge una multiplicidad de contenidos, los cuales, con todo, pueden reducirse a algunos grandes elementos, que constituyen el sustrato de la oraci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n, juntamente con el sacrificio, es el acto m\u00e1s expresivo de la ritualidad religiosa. La naturaleza fundamental de la oraci\u00f3n consiste en su funci\u00f3n de ser veh\u00ed\u00adculo de una comunicaci\u00f3n prescindiendo de los contenidos espec\u00ed\u00adficos de la misma, que pueden ser la petici\u00f3n, la alabanza, la propiciaci\u00f3n, el abandono, etc. En este sentido, la oraci\u00f3n es la forma de lenguaje por excelencia que el hombre adopta en sus relaciones con el plano divino, as\u00ed\u00ad como la palabra de la revelaci\u00f3n puede considerarse la forma de lenguaje que el plano divino adopta para comunicarse con el hombre.<\/p>\n<p>Los textos eucol\u00f3gicos son, en sustancia, f\u00f3rmulas de oraci\u00f3n de la liturgia cristiana. El culto cristiano tiene una estructura dialogal; es un di\u00e1logo que se desarrolla entre Dios y el hombre, en Cristo y por la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu Santo. En el AT la oraci\u00f3n es ante todo respuesta del hombre, personal y comunitaria, a Dios, que se manifiesta en la historia. En efecto, el objeto de la oraci\u00f3n veterotestamentaria es la manifestaci\u00f3n y el desarrollo del plano divino de salvaci\u00f3n en la historia del pueblo elegido, y sus momentos y temas principales son precisamente los momentos y temas m\u00e1s importantes de la historia de Israel: elecci\u00f3n, liberaci\u00f3n, tierra prometida, victoria sobre los enemigos, etc. La oraci\u00f3n del NT se apoya sobre las mismas bases hist\u00f3ricas y sobre los mismos postulados teol\u00f3gicos. Se trata siempre de la misma y \u00fanica econom\u00ed\u00ada de salvaci\u00f3n, en la cual Dios pronuncia su \u00faltima y definitiva palabra salvadora en su Hijo. Jesucristo es la palabra definitiva de salvaci\u00f3n, la \u00faltima llamada del Padre a los hombres. El mismo Jes\u00fas es el primero en acoger esta palabra del Padre, y as\u00ed\u00ad la oraci\u00f3n adquiere un nuevo, insuperable y definitivo fundamento. La oraci\u00f3n cristiana, pues, brota de la revelaci\u00f3n de Dios, que nos invita a la comuni\u00f3n consigo por medio de Cristo en la unidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>A la luz de estos principios podemos afirmar que las f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas expresan, en general, el misterio de la salvaci\u00f3n cumplida en Jesucristo para nosotros. Este ser\u00ed\u00ada el contenido esencial o anamn\u00e9tico, que est\u00e1 en la base y que despu\u00e9s suscita, por obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo, la alabanza, la acci\u00f3n de gracias, la s\u00faplica, etc.<\/p>\n<p>La anamnesis o memoria expl\u00ed\u00adcita de la obra divina es el elemento esencial sin el cual no puede haber oraci\u00f3n propiamente cristiana. En casos extremos, tal anamnesis se podr\u00ed\u00ada considerar sustancialmente presente, aunque reducida al m\u00ed\u00adnimo, en el simple per Christum Dominum nostrum que concluye las oraciones de la liturgia romana.<\/p>\n<p>Con esta conclusi\u00f3n la oraci\u00f3n, dirigida habitualmente al Padre, hace referencia a la mediaci\u00f3n de Cristo Se\u00f1or, colocando su contenido en el marco de la historia salv\u00ed\u00adfica. Esta f\u00f3rmula cristol\u00f3gica es al mismo tiempo anamnesis y confesi\u00f3n de fe.<\/p>\n<p>Todo texto eucol\u00f3gico tiene, pues, un n\u00facleo o contenido sustancialmente com\u00fan. Lo encontramos expresado ante todo y plenamente en los textos de la tradici\u00f3n anaf\u00f3rica de la iglesia [l Plegaria eucar\u00ed\u00adstica]: memorial de los mirabilia Dei con alabanza y acci\u00f3n de gracias, ep\u00ed\u00adclesis o s\u00faplica por la iglesia y por el mundo. Estos elementos constituyen el contenido esencial de la eucolog\u00ed\u00ada cristiana, incluso de la menor, en la cual, con todo, puede ser que uno u otro elemento se exprese con un lenguaje muy sucinto.<\/p>\n<p>Algunos autores a\u00f1aden a\u00fan otros elementos de contenido, como, por ejemplo, la explicitaci\u00f3n de la situaci\u00f3n humana en la que se encuentra la asamblea orante. No hay duda de que la oraci\u00f3n cristiana es una oraci\u00f3n encarnada. La salvaci\u00f3n no consiste en algo desencarnado o puramente sobrenatural: la salvaci\u00f3n espec\u00ed\u00adficamente cristiana est\u00e1 estrechamente relacionada con la historia y con las vicisitudes humanas que forman su trama. Por lo mismo, la oraci\u00f3n no es solamente di\u00e1logo con Dios: es tambi\u00e9n di\u00e1logo en y con el mundo, en el que el orante, como anta\u00f1o el salmista y el profeta, descubre la presencia de Dios que salva. La situaci\u00f3n del hombre en el mundo, sus angustias y sus tristezas, sus esperanzas y sus alegr\u00ed\u00adas son el humus en el que germina la oraci\u00f3n del creyente. La oraci\u00f3n no puede menos de expresar de alg\u00fan modo una visi\u00f3n del quehacer humano, en la medida en que \u00e9ste formaparte del drama de la salvaci\u00f3n. El dep\u00f3sito eucol\u00f3gico conservado en los libros lit\u00fargicos de la iglesia demuestra la justeza de cuanto acabamos de afirmar. Es resabido, por ejemplo, que los textos del sacramentarlo Veronense fueron compuestos en un per\u00ed\u00adodo de inseguridad, de precariedad pol\u00ed\u00adtica (pi\u00e9nsese en la ca\u00ed\u00adda del imperio romano de Occidente en 476), de continuas amenazas, asedios y saqueos (a\u00f1os 452-552). En los textos de las f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas del Veronense afloran continuamente las referencias expl\u00ed\u00adcitas a tales situaciones. Por otra parte, los textos lit\u00fargicos cl\u00e1sicos, aunque est\u00e1n en contacto con la realidad que los circunda, aparecen revestidos de una cierta intemporalidad que los hace v\u00e1lidos, en cierto modo, para todos los tiempos 10. La liturgia se acerca a la vida de los creyentes para conferirle la dimensi\u00f3n \u00abespiritual\u00bb, es decir, la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu de la que ella es portadora, pero al mismo tiempo respeta el contorno social y cultural en el que la vida de los hombres se expresa y se desarrolla.<\/p>\n<p>2. ELEMENTOS ESTRUCTURALES. Si los elementos objetivos constituyen el contenido de los textos eucol\u00f3gicos, los elementos estructurales son las formas de composici\u00f3n en las que este contenido se expresa, de tal modo que a cada elemento de contenido corresponden una o varias formas estructurales de composici\u00f3n. Los elementos objetivos constituyen, pues, el material tem\u00e1tico o contenido del que proceden las formas estructurales de composici\u00f3n; por otra parte, este contenido est\u00e1 subordinado en cierto modo a las formas estructurales en las que toma cuerpo.<\/p>\n<p>El fin principal de las formas estructurales es dar al texto eucol\u00f3gico una mayor eficacia expresiva. La riqueza y la variedad de las formas estructurales est\u00e1n al servicio de la diversidad de funciones que los textos eucol\u00f3gicos ejercen. En general, a diversas especies de f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas corresponden modos diversos y caracter\u00ed\u00adsticos de usar y ordenar las formas estructurales. A continuaci\u00f3n damos algunos ejemplos de estructuras t\u00ed\u00adpicas.<\/p>\n<p>Los elementos de contenido doxol\u00f3gico, es decir, todo lo que expresa alabanza, glorificaci\u00f3n y exaltaci\u00f3n de la grandeza y bondad de Dios, ocupan en la eucolog\u00ed\u00ada mayor (prefacios, plegarias eucar\u00ed\u00adsticas, etc.) un lugar relevante, mientras que en la eucolog\u00ed\u00ada menor quedan reducidos, en general, a una simple invocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La invocaci\u00f3n conserva el contenido de alabanza y de acci\u00f3n de gracias en el texto de algunas oraciones matutinas y vespertinas del sacramentario Gelasiano antiguo. El libro III de este sacramentario contiene dos series distintas de oraciones para la ma\u00f1ana y para la tarde: oraciones ad matutinas\u00bb, orationes ad vesperum&#8217;2. En este conjunto de 19 oraciones, tres conservan la invocaci\u00f3n en forma de acci\u00f3n de gracias: \u00abGratias tibi agimus, Domine, sancte Pater, omnipotens aeterne Deus, qui&#8230;\u00bb; \u00abGratias agimus inenarrabili pietati tuae, omnipotens Deus, qui&#8230;\u00bb; \u00abGratias tibi agimus, Domine, custodisti per diem, gratias tibi exsolvimur custodiendi per noctem&#8230;\u00bb<br \/>\nLa oraci\u00f3n super populum da escasa importancia a la invocaci\u00f3n. De 164 oraciones super populum del sacramentario Veronense, solamente 10 tienen la invocaci\u00f3n en el incipit; las dem\u00e1s colocan la invocaci\u00f3n dentro de la petici\u00f3n, reducida casi siempre a Domine o Deus: \u00abTuere, Domine, populum tuum&#8230;\u00bb La misma estructura presentan 24de las 26 oraciones de bendici\u00f3n sobre el pueblo repropuestas por el actual Missale Romanum. Con todo, la versi\u00f3n castellana no ha tenido siempre en cuenta esta estructura particular. La oraci\u00f3n super populum es una oraci\u00f3n de bendici\u00f3n pronunciada sobre la asamblea, y por ello tiende a subrayar ante todo el contenido de tal bendici\u00f3n, condensado en la petici\u00f3n, y tambi\u00e9n el destinatario de la bendici\u00f3n, que es la misma asamblea. As\u00ed\u00ad el verbo de petici\u00f3n, colocado generalmente en el incipit, da a toda la f\u00f3rmula eucol\u00f3gica una fuerza expresiva particular. Pero es tal vez el mismo destinatario de la bendici\u00f3n el que ocupa el incipit de la f\u00f3rmula, y por lo mismo el centro de la atenci\u00f3n. Una disposici\u00f3n semejante de los elementos estructurales sirve evidentemente para poner de relieve la funci\u00f3n lit\u00fargica de la pieza eucol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La colecta contiene frecuentemente en su incipit una invocaci\u00f3n, a la que sigue inmediatamente una proposici\u00f3n relativa: \u00abDeus, qui&#8230; \u00ab, o una o m\u00e1s aposiciones: \u00abDeus, omnium misericordiarum ac totius honitatis auctor&#8230; \u00ab, o tambi\u00e9n ambas modalidades estructurales. En esta ampliaci\u00f3n de la invocaci\u00f3n est\u00e1n casi siempre presentes elementos de contenido anamn\u00e9tico (es decir, que subrayan alg\u00fan momento o aspecto de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios en la historia de los hombres) o conmemorativo en general (que hacen referencia a la celebraci\u00f3n del d\u00ed\u00ada) o tambi\u00e9n simplemente doxol\u00f3gico. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad la estructura de la oraci\u00f3n est\u00e1 al servicio de la funci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica que ella ejerce en el \u00e1mbito de la celebraci\u00f3n; en efecto, la colecta es la f\u00f3rmula de la eucolog\u00ed\u00ada menor que expresa mejor el pensamiento central de la festividad del d\u00ed\u00ada o del tiempo lit\u00fargico.<\/p>\n<p>Las oraciones sobre las ofrendas y las oraciones despu\u00e9s de la comuni\u00f3n tienen frecuentemente un elemento estructural que podr\u00ed\u00adamos llamar premisa, el cual se encuentra raras veces en otras f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas. Se trata de un incipit que subraya generalmente el momento espiritual de la celebraci\u00f3n, la espec\u00ed\u00adfica circunstancia lit\u00fargicocelebrativa. En general, en esta premisa se injertan la invocaci\u00f3n y la petici\u00f3n. Podemos decir que este elemento estructural expresa una circunstancia o un concepto que es punto de partida y punto de apoyo del contenido y del ritmo de toda la oraci\u00f3n. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, la oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n del domingo VIII per annum del MR: \u00abSatiati munere salutari, tuam, Domine, misericordiam deprecamus, ut&#8230;\u00bb<br \/>\nAlgunas f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas contienen dos o m\u00e1s peticiones. Se trata generalmente de peticiones de valor desigual y en rec\u00ed\u00adproca conexi\u00f3n. Incluso en las oraciones m\u00e1s simples y menos elaboradas se encuentra la que podemos llamar petici\u00f3n introductoria. Se trata de una aut\u00e9ntica petici\u00f3n, que est\u00e1, con todo, en estrecha relaci\u00f3n con la petici\u00f3n subsiguiente; es, pues, una petici\u00f3n simplemente preparatoria: toda la fuerza de la s\u00faplica se apoya en la petici\u00f3n sucesiva, que es tambi\u00e9n de contenido m\u00e1s definido. La petici\u00f3n introductoria no es m\u00e1s que un modo, por decirlo as\u00ed\u00ad, de captar la benevolencia divina en favor de la comunidad orante. V\u00e9ase, por ejemplo, la octava oraci\u00f3n de bendici\u00f3n sobre el pueblo de MR: \u00abAdesto, Domine, famulis tuis, et opem tuam largire poscentibus, ut&#8230;\u00bb El car\u00e1cter introductorio de la primera petici\u00f3n resalta a\u00fan m\u00e1s si consideramos que est\u00e1 en primera posici\u00f3n, precediendo a veces a la misma invocaci\u00f3n. Lapetici\u00f3n introductoria se expresa generalmente en t\u00e9rminos caracter\u00ed\u00adsticos, seg\u00fan la funci\u00f3n que ejerce la oraci\u00f3n en cuesti\u00f3n: si se trata de oraciones colectas, de oraciones que cierran una letan\u00ed\u00ada, de oraciones despu\u00e9s de la comuni\u00f3n o de oraciones de bendici\u00f3n sobre el pueblo, se usan los verbos audire, aspicere, adesse y semejantes; si se trata, en cambio, de oraciones sobre las ofrendas, se recurre a los verbos respicere, accipere&#8230; La distinci\u00f3n entre petici\u00f3n principal y petici\u00f3n introductoria puede ser \u00fatil para individualizar y distinguir las ideas centrales y las ideas secundarias o accidentales de una determinada f\u00f3rmula eucol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Estos ejemplos bastan para comprender el papel que ejercen las formas estructurales, al servicio siempre de la diversidad de funciones de los textos eucol\u00f3gicos, y de una mayor eficacia expresiva de los mismos.<\/p>\n<p>3. ESTILOS. Para completar cuanto hemos dicho sobre la estructura de las f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas, a\u00f1adimos una r\u00e1pida referencia acerca de las caracter\u00ed\u00adsticas estil\u00ed\u00adsticas y r\u00ed\u00adtmicas de la eucolog\u00ed\u00ada \u00ab. Nos referimos al estilo de la antigua eucolog\u00ed\u00ada latina. En efecto, sabemos que el MR ha tomado abundante material de las antiguas fuentes de la liturgia romana y, como dice dom A. Dumas, ha sido preocupaci\u00f3n constante de los revisores de los libros lit\u00fargicos la conservaci\u00f3n de la unidad de estilo del misal respetando los mejores textos antiguos, e incluso recuper\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>El estilo de los textos de la eucolog\u00ed\u00ada romana latina no es el del lat\u00ed\u00adn cl\u00e1sico, sino el propio de la lengua corriente de la \u00e9poca, que presenta contempor\u00e1neamente estructuras y reminiscencias cl\u00e1sicas y tendencias derivadas del nuevo estilo creado por el cristianismo.<\/p>\n<p>La eucolog\u00ed\u00ada cristiana toma sus primeros adornos estil\u00ed\u00adsticos directamente de los textos po\u00e9ticos del AT (por ejemplo, el paralelismo simple y antit\u00e9tico), o tambi\u00e9n del estilo cultual precristiano, como en el caso de la redundancia verbal, tan caracter\u00ed\u00adstica de la plegaria eucar\u00ed\u00adstica I o canon romano.<\/p>\n<p>Nos parece particularmente interesante ilustrar aqu\u00ed\u00ad la sucesi\u00f3n binaria, adorno estil\u00ed\u00adstico que consiste en la sucesi\u00f3n ordenada de dos miembros del per\u00ed\u00adodo en correspondencia rec\u00ed\u00adproca. Es un recurso estil\u00ed\u00adstico frecuente en la composici\u00f3n del embolismo del prefacio romano y se encuentra tambi\u00e9n en las oraciones de bendici\u00f3n sobre el pueblo. El prefacio consta de tres partes principales: f\u00f3rmula de exordio o protocolo inicial, parte central o embolismo y f\u00f3rmula o protocolo final. El embolismo es una proposici\u00f3n explicativa, que indica el motivo por el cual se alaba y se da gracias a Dios. Esta parte del prefacio se compone frecuentemente de sucesiones binarias, construcci\u00f3n caracter\u00ed\u00adstica sobre todo de los prefacios del papa Vigilio (537-555). Los elementos binarios del embolismo est\u00e1n dispuestos de modo tal que el primero y el \u00faltimo expresan una tesis bien definida; en cambio, los intermedios, aunque proponen un contenido propio, est\u00e1n en estrecha relaci\u00f3n con las tesis precedente y sucesiva. Si el embolismo consta solamente de dos elementos binarios, entonces uno depende sint\u00e9ticamente del otro. La concatenaci\u00f3n de las diversas tesis se hace por medio de un proceso l\u00f3gico. La tesis \u00faltima ofrece la motivaci\u00f3n definitiva e insuperable que conduce al orante a la admiraci\u00f3n y a la acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p>Las caracter\u00ed\u00adsticas estil\u00ed\u00adsticas no son solamente cuestiones formales, sino que revelan problemas humanos, religiosos, psicol\u00f3gicos, hist\u00f3ricos y tipol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Los antiguos textos eucol\u00f3gicos latinos tienen tambi\u00e9n caracter\u00ed\u00adsticas r\u00ed\u00adtmicas peculiares, como el cursus y la concinnitas que no carecen de inter\u00e9s para quien quiera profundizar toda la riqueza de estas f\u00f3rmulas.<\/p>\n<p>Cuanto hemos dicho acerca de la estructura de los textos eucol\u00f3gicos demuestra que el estudio de los medios expresivos o de las t\u00e9cnicas de composici\u00f3n es muy \u00fatil e incluso indispensable para comprender y juzgar las f\u00f3rmulas eucol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>III. Funcionalidad lit\u00fargico-pastoral<br \/>\nLa salvaci\u00f3n realizada en la humanidad del Verbo de una vez para siempre est\u00e1 presente y se transmite en la obra de santificaci\u00f3n que Dios realiza en nosotros por medio de los sacramentos de la iglesia. Cristo act\u00faa como revelador y mediador de la salvaci\u00f3n, y la iglesia experimenta la propia salvaci\u00f3n sobre todo en los signos sacramentales. Toda acci\u00f3n lit\u00fargica es por lo mismo una tradici\u00f3n o transmisi\u00f3n de la santidad de Cristo a la iglesia, y por medio de ella a todos los hombres que se abren a la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica del misterio de Cristo. A la luz de estos principios, decimos que los textos eucol\u00f3gicos de la liturgia contienen y testimonian la constante e inviolable tradici\u00f3n del misterio salv\u00ed\u00adfico de Cristo a su iglesia. En efecto, la palabra ejerce su poder comunicativo en la transmisi\u00f3n de algo a alguien. En la liturgia el contenido de esta transmisi\u00f3n es la fuerza salv\u00ed\u00adfica del misterio de Jesucristo presente en la iglesia.<\/p>\n<p>1. DIMENSI\u00ed\u201cN DIDASC\u00ed\u0081LICA DE LA EUCOLOG\u00ed\u008dA. La iglesia transmite la fuerza salv\u00ed\u00adfica del misterio de Cristo ilustrando al mismo tiempo su naturaleza y caracter\u00ed\u00adsticas. El hombre no se posesiona de la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de la magia del rito, sino que le es ofrecida. El signo lit\u00fargico es signo de fe, que expresa y contempor\u00e1neamente alimenta la fe. Fin primordial de la eucolog\u00ed\u00ada, como g\u00e9nero literario, es expresar la fe de la iglesia orante en los dones de los que ella es depositaria y al mismo tiempo participante. Aqu\u00ed\u00ad estriba la posibilidad de hablar de una funci\u00f3n didasc\u00e1lica de los textos eucol\u00f3gicos, que debe ser considerada como un aspecto particular del car\u00e1cter didasc\u00e1lico de la liturgia en general. Ahora bien, en la liturgia la funci\u00f3n didasc\u00e1lica no es inmediata y directa: el fin did\u00e1ctico de la liturgia est\u00e1 subordinado al fin cultual inmediato. La liturgia es ante todo una acci\u00f3n vital de la iglesia. M\u00e1s que comunicar simplemente conceptos claros y distintos, m\u00e1s que ense\u00f1ar, la liturgia se preocupa de sintonizar e introducir a la asamblea participante en un ambiente general de oraci\u00f3n y de entrega a Dios.<\/p>\n<p>La liturgia ejerce su funci\u00f3n didasc\u00e1lica ante todo por medio de los textos eucol\u00f3gicos, sin que ello suponga desvalorizar los aspectos rituales y simb\u00f3licos en general de la celebraci\u00f3n. En los textos eucol\u00f3gicos, la liturgia expresa de un modo sint\u00e9tico, universal y vital &#8212;pero no sistem\u00e1tico ni necesariamente completo- la naturaleza y las caracter\u00ed\u00adsticas de los dones de la salvaci\u00f3n de los que es portadora.<\/p>\n<p>Pero no hay que olvidar que la teolog\u00ed\u00ada de los textos eucol\u00f3gicos tradicionales de la liturgia romana, la mayor parte de los cuales se remonta a los ss. v-vil, es muy diferente de la actual. L. Maldonado ha examinado estos textos tal y como han llegado hasta nosotros recogidos en el Missale Romanum en vigor hasta 1970; en concreto, ha analizado la petici\u00f3n, cuyo objeto refleja el modo de comprender y de vivir la fe de la iglesia local, autora de los textos. Se advierte que estas oraciones subrayan sobre todo las dimensiones verticales de la vida cristiana. Podemos dividir la tem\u00e1tica total de estos textos en dos grandes bloques: el primero se centra en el pecado y en la liberaci\u00f3n del mismo, y refleja una conciencia penitencial y asc\u00e9tica de car\u00e1cter ciertamente individual; el segundo gran tema es el cielo, el deseo y la s\u00faplica de alcanzarlo, tema que se reitera dentro de una amplia gama de matices: a veces en rompimiento claro con la vida presente, siguiendo tendencias dualistas o semimaniqueas, a veces en un concordismo m\u00e1s o menos feliz, m\u00e1s o menos dial\u00e9ctico. Aunque al analizar detenidamente este material se pueden descubrir muchas cosas positivas (como el fuerte sentido escatol\u00f3gico y el intento de un tenso equilibrio entre el presente y el porvenir), el predominio del tema del cielo es tan enorme que al fin se desequilibra el conjunto y acaba sobrenadando un deje trascendentalista, que al creyente de hoy le resulta parcial y unilateral. La escatolog\u00ed\u00ada de estos textos es te\u00ed\u00adsta, discontinua, casi gn\u00f3stica, mientras que la escatolog\u00ed\u00ada cristiana es profundamente encarnacionista.<\/p>\n<p>Por otra parte, la eucolog\u00ed\u00ada producida por la -> reforma del Vat. II (pero tambi\u00e9n la m\u00e1s antigua y tradicional) manifiesta en su conjunto una b\u00fasqueda de mayor equilibrio y actualidad, dando, por ejemplo, un espacio conveniente incluso a las dimensiones horizontales de la vida cristiana y enriqueci\u00e9ndose con nuevos temas. Como atestiguan numerosos estudios que se han ocupado de los libros actuales de la liturgia romana, la doctrina del Vat. II ha influido positivamente en la correcci\u00f3n de los textos antiguos y en la elaboraci\u00f3n de los nuevos. Tambi\u00e9n es constante la preocupaci\u00f3n de subrayar los aspectos positivos y doctrinales eliminando o corrigiendo los textos demasiado negativos, moralizantes o pol\u00e9micos. Los criterios seguidos en la elecci\u00f3n de nuevos textos y en la introducci\u00f3n de eventuales correcciones a los antiguos demuestran la constante fidelidad al principio conciliar del progreso en la fidelidad a la tradici\u00f3n (SC 23).<\/p>\n<p>2. LA EUCOLOGIA, ESCUELA DE ORACI\u00ed\u201cN. La eucolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica renovada podr\u00ed\u00ada y deber\u00ed\u00ada convertirse en aut\u00e9ntica educadora de la oraci\u00f3n de los creyentes. La oraci\u00f3n lit\u00fargica es una expresi\u00f3n segura y en alg\u00fan modo perfecta de una respuesta posible e ideal a la palabra de Dios que nos interpela. Pero, por desgracia, la oraci\u00f3n de los cristianos se alimenta frecuentemente de textos que tienen escaso nivel doctrinal y espiritual. En otro lugar\u00bb hemos ilustrado el papel educador que puede ejercer, por ejemplo, la eucolog\u00ed\u00ada del MR de Pablo VI en la formaci\u00f3n de una piedad mariana equilibrada, que respete la centralidad del misterio de Cristo y el equilibrio entre vida espiritual y compromiso mundano. De las oraciones del MR emerge una imagen de Mar\u00ed\u00ada que conduce al orante hacia el surco b\u00ed\u00adblico y cristoc\u00e9ntrico. En estos textos es constante la contemplaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, unida estrechamente con el misterio de su Hijo, Jes\u00fas: en -> Mar\u00ed\u00ada, primicias e imagen de la iglesia, Dios ha revelado el cumplimiento del misterio de salvaci\u00f3n y ha hecho resplandecer para nosotros, peregrinos en la tierra, un signo de consuelo y de esperanza segura. En su plenitud, Mar\u00ed\u00ada es modelo de santidad para la iglesia. Concretamente, Mar\u00ed\u00ada es presentada como modelo de las virtudes teologales: sierva humilde, escucha y acoge la palabra de Dios; ella es signo de esperanza para todos nosotros; llena de amor, lleva a Cristo en sus entra\u00f1as y ofrece sus servicios a los dem\u00e1s. Mar\u00ed\u00ada est\u00e1 libre de toda mancha de pecado y llena de Esp\u00ed\u00adritu Santo, y Dios escucha su oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n por nosotros. Mar\u00ed\u00ada es madre de la iglesia, madre que Cristo desde la cruz nos ofrece a todos nosotros. Hoy se suele reconocer que la acci\u00f3n pastoral puede purificar y enriquecer la piedad mariana avecin\u00e1ndola al surco lit\u00fargico, en donde es posible una contemplaci\u00f3n equilibrada, completa y profunda de la personalidad de Mar\u00ed\u00ada y de su funci\u00f3n en el misterio de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los textos eucol\u00f3gicos que nos ha deparado la reforma conciliar han de ser considerados expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de la iglesia, aun siendo diversas las extracciones culturales de los autores que han intervenido en la redacci\u00f3n de los mismos. Se trata de textos oficiales, que son en concreto la lex orandi de la iglesia romana, y por ello tambi\u00e9n su lex credendi. En la oraci\u00f3n, el creyente toma conciencia de su vida teologal. En efecto, el creyente se realiza en la medida en que toma conciencia y act\u00faa hist\u00f3ricamente el sentido de su propia existencia en el marco de la salvaci\u00f3n llevada a cabo por Dios en Jesucristo. En este contexto resulta evidente el papel educador que ejerce la liturgia, sobre todo gracias a sus textos. Funci\u00f3n indeclinable de la eucolog\u00ed\u00ada es expresar la fe de la iglesia y acompa\u00f1ar el don de la fe (sin el cual ni la comunidad eclesial puede orar ni el individuo hacer una lectura existencial de la eucolog\u00ed\u00ada). En \u00faltimo an\u00e1lisis, la eucolog\u00ed\u00ada es siempre una respuesta de fe.<\/p>\n<p>3. FUNCI\u00ed\u201cN LIT\u00daRGICA DE LAS F\u00ed\u201cRMULAS EUCOL\u00ed\u201cGICAS. Al hablar de la estructura de los textos eucol\u00f3gicos, not\u00e1bamos c\u00f3mo cada f\u00f3rmula tiene su modo peculiar de ordenar los elementos estructurales. Esta personalidad estructural de cada texto depende tambi\u00e9n de la funci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica que la f\u00f3rmula eucol\u00f3gica ejerce en el \u00e1mbito de la celebraci\u00f3n: en efecto, cada texto eucol\u00f3gico tiene una funci\u00f3n lit\u00fargica espec\u00ed\u00adfica. A continuaci\u00f3n damos algunas indicaciones al respecto, ci\u00f1\u00e9ndonos a las principales f\u00f3rmulas de la eucolog\u00ed\u00ada menor.<\/p>\n<p>a) Oraci\u00f3n colecta. El paralelismo que se sol\u00ed\u00ada establecer entre las tres cl\u00e1sicas oraciones presidenciales -colecta, oraci\u00f3n sobre las ofrendas y oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n-, en el actual ordenamiento lit\u00fargico es menos r\u00ed\u00adgido que antes. La colecta de la misa, adem\u00e1s de ser la \u00fanica que tiene la conclusi\u00f3n larga, es una f\u00f3rmula que cambia all\u00ed\u00ad donde tanto la oraci\u00f3n sobre las ofrendas como la oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n permanecen invariadas por semanas enteras (v\u00e9ase Missale Romanum [editio typica altera 1975], In feriis adventus, 133-142; In feriis post dom. II, IV et VI paschae y post dom. III et V paschae, 315-332). Algunas festividades nos ofrecen incluso dos colectas a discreci\u00f3n. En efecto, la colecta, en su contenido, no est\u00e1 muy condicionada por el momento ritual. Se la puede considerar como conclusi\u00f3n del conjunto de los ritos de introducci\u00f3n, o simplemente como oraci\u00f3n de apertura de la celebraci\u00f3n. Por lo mismo, la funci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de la colecta de la misa es crear el ambiente espiritual en el que la asamblea reunida se apresta a escuchar la palabra de Dios y a celebrar la eucarist\u00ed\u00ada; por ello la colecta suele expresar muchas veces sint\u00e9ticamente un pensamiento central de la festividad del d\u00ed\u00ada o de un determinado tiempo lit\u00fargico. Gracias a su car\u00e1cter gen\u00e9rico, esta oraci\u00f3n puede ser considerada como f\u00f3rmula tipo, a la cual las dem\u00e1s se pueden referir para una mejor comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Oraci\u00f3n sobre las ofrendas. La funci\u00f3n lit\u00fargica de esta pieza no es f\u00e1cil de determinar. Por una parte, est\u00e1 en relaci\u00f3n con el rito de la preparaci\u00f3n de los dones (antiguo ofertorio), que concluye; por otra, est\u00e1 en relaci\u00f3n tambi\u00e9n con la plegaria eucar\u00ed\u00adstica, que introduce. La ambig\u00fcedad de esta oraci\u00f3n queda confirmada por el contenido de sus textos, tanto en las fuentes antiguas como en el mismo misal actual: anticipa los temas epicl\u00e9ticos que la plegaria eucar\u00ed\u00adstica coloca antes de la consagraci\u00f3n y de la comuni\u00f3n, y propone de nuevo la tem\u00e1tica de las f\u00f3rmulas de presentaci\u00f3n del pan y del vino. En el Misal de Pablo VI esta oraci\u00f3n ha sufrido algunos retoques, que indican probablemente la intenci\u00f3n de quitarle contenido eucar\u00ed\u00adstico, evitando as\u00ed\u00ad las anticipaciones inoportunas de temas que son propios de la plegaria eucar\u00ed\u00adstica. Se trata, con todo, de casos contados. Contrariamente a cuanto sucede en la colecta, en la oraci\u00f3n sobre las ofrendas no se suelen encontrar referencias al tiempo lit\u00fargico o al misterio celebrado; su contenido se ci\u00f1e al tema de la ofrenda, con la ambig\u00fcedad antes indicada. En las festividades de los santos encontramos frecuentemente una alusi\u00f3n a la intercesi\u00f3n de los mismos para que los dones presentados por la iglesia sean acogidos favorablemente.<\/p>\n<p>c) Oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n. La oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n es propiamente la oraci\u00f3n con la cual se da gracias, pero tambi\u00e9n y sobre todo se piden a Dios los frutos de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, en la que los fieles participan en modo m\u00e1s perfecto mediante la comuni\u00f3n sacramental. Aunque el sacramentario Gregoriano llama a esta oraci\u00f3n ad complendum o ad completa, el rito romano m\u00e1s antiguo tiene como plegaria conclusiva la oraci\u00f3n super populum: por ejemplo, el sacra mentario Veronense y tambi\u00e9n, en parte, el Gelasiano antiguo. Con todo, la oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n tendr\u00ed\u00ada que expresarse como s\u00ed\u00adntesis global de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, refiri\u00e9ndose no s\u00f3lo al rito de comuni\u00f3n, sino tambi\u00e9n a la liturgia de la palabra actualizada en el sacramento. Esta referencia la encontramos en algunos textos nuevos del Misal de Pablo VI: por ejemplo, la nueva oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n en el bautismo del Se\u00f1or se hace eco de la per\u00ed\u00adcopa evang\u00e9lica: \u00abHic est Filius meus dilectus\u00bb, a\u00f1adiendo el \u00abipsum audite\u00bb, como en los textos evang\u00e9licos, de la transfiguraci\u00f3n (Mat 17:5).<\/p>\n<p>d) Oraci\u00f3n de bendici\u00f3n sobre el pueblo. En el actual MR, la oraci\u00f3n super populum ha encontrado de nuevo, al menos en parte, su lugar y su funci\u00f3n original de plegaria conclusiva de la celebraci\u00f3n. En efecto, el MR ofrece, al final del ordinario de la misa, 26 oraciones de bendici\u00f3n sobre el pueblo, que se pueden usar ad libitum para concluir la misa, la liturgia de la palabra, la oraci\u00f3n de las horas o la celebraci\u00f3n de los sacramentos. El contenido de estas f\u00f3rmulas sintoniza con el momento ritual de la bendici\u00f3n final; es decir, presenta a la asamblea la dimensi\u00f3n vital y perenne de la celebraci\u00f3n cultual, y consiguientemente orienta a la comunidad eucar\u00ed\u00adstica hacia los quehaceres de la vida cotidiana al mismo tiempo que la robustece con la protecci\u00f3n y las promesas divinas. Los textos de las oraciones de bendici\u00f3n sobre el pueblo enriquecen la f\u00f3rmula trinitaria de bendici\u00f3n estilizada, estereotipada y fija de la liturgia romana.<\/p>\n<p>M. Aug\u00e9<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Qu\u00e9 es y su funci\u00f3n: 1. Definici\u00f3n; 2. Divisi\u00f3n; 3. Naturaleza; 4. Eucolog\u00ed\u00ada y biblia; 5. Expresi\u00f3n literaria; 6. Historia &#8211; II. Estructura: 1. Elementos objetivos; 2. Elementos estructurales; 3. Estilo &#8211; III. Funcionalidad lit\u00fargico-pastoral: 1. Dimensi\u00f3n didasc\u00e1lica de la eucolog\u00ed\u00ada; 2. La eucolog\u00ed\u00ada, escuela de oraci\u00f3n; 3. Funci\u00f3n lit\u00fargica de las f\u00f3rmulas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eucologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEUCOLOGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17135","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17135\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}