{"id":17146,"date":"2016-02-05T11:09:42","date_gmt":"2016-02-05T16:09:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-liturgia\/"},"modified":"2016-02-05T11:09:42","modified_gmt":"2016-02-05T16:09:42","slug":"iglesia-y-liturgia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-liturgia\/","title":{"rendered":"IGLESIA Y LITURGIA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Introducci\u00f3n &#8211; II. Correlaci\u00f3n entre eclesiolog\u00ed\u00ada y liturgia &#8211; III. Iglesia y liturgia en el Vat. II &#8211; IV. La iglesia en la eucolog\u00ed\u00ada: 1. La iglesia en el plan de Dios; 2. \u00abEcclesiae mirabile sacramentum\u00bb; 3. Una iglesia necesitada de purificaci\u00f3n; 4. Liturgia e iglesia local &#8211; V. La iglesia en las celebraciones lit\u00fargicas: 1. La iglesia reunida en asamblea; 2. La iglesia en oraci\u00f3n; 3. La iglesia que celebra la eucarist\u00ed\u00ada y los sacramentos &#8211; VI. Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>I. Introducci\u00f3n<br \/>\nCon sus ritos y sus palabras, con la unidad y multiplicidad de sus formas, la liturgia es una especial epifan\u00ed\u00ada de la iglesia: expresi\u00f3n y realizaci\u00f3n de su misterio de comuni\u00f3n y salvaci\u00f3n. Es sobre todo en las celebraciones lit\u00fargicas donde m\u00e1s clara y eficazmente aparece la iglesia \u00abcomo un sacramento, o sea, signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano\u00bb (LG 1), \u00abque manifiesta y a veces realiza el misterio del amor de Dios al hombre\u00bb (GS 45).<\/p>\n<p>La constituci\u00f3n SC, en la introducci\u00f3n, incluso antes de llegar a definir la liturgia en el \u00e1mbito de la -> historia de la salvaci\u00f3n, subraya una de sus propiedades esenciales: el manifestar la genuina naturaleza de la verdadera iglesia, el ser epifan\u00ed\u00ada de la iglesia con sus caracter\u00ed\u00adsticas, aparentemente contradictorias, pero vitalmente unificadas en el plano del misterio, presentadas seg\u00fan una ley de subordinaci\u00f3n que se\u00f1ala una jerarqu\u00ed\u00ada de valores. Al edificar d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada a los que est\u00e1n dentro de la iglesia para ser templo santo y al robustecer sus fuerzas para predicar a Cristo, la liturgia presenta a los que est\u00e1n fuera a la iglesia \u00abcomo signo levantado en medio de las naciones, para que bajo \u00e9l se congreguen en la unidad los hijos de Dios que est\u00e1n dispersos hasta que haya un solo reba\u00f1o y un solo pastor\u00bb (SC 2).<\/p>\n<p>II. Correlaci\u00f3n entre eclesiolog\u00ed\u00ada y liturgia<br \/>\nEl tema es complejo y hasta sugestivo: aqu\u00ed\u00ad s\u00f3lo podemos ahondar en alguno de sus aspectos para no entrar en el \u00e1mbito de otras voces [-> infra, VI]. Una mirada retrospectiva a la tradici\u00f3n nos va a servir para valorar un primer tratamiento sobre la correlaci\u00f3n, constatable a lo largo de toda la historia del cristianismo, entre la eclesiolog\u00ed\u00ada y la liturgia, entre el modo de comprenderse a s\u00ed\u00ad misma y de realizarse la iglesia y el modo de comprender y realizar su liturgia, en especial la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>A.L. Mayer-Pfannholz, que ha dedicado varios estudios a las relaciones entre el cambio de imagen de la iglesia y la historia de la liturgia, escribe acertadamente: \u00ab&#8230; existe siempre un destino com\u00fan entre la iglesia y la liturgia; en ambos procesos hist\u00f3ricos uno solo es el problema: c\u00f3mo interpretan y viven los hombres de un determinado tiempo el misterio de Cristo y de su iglesia\u00bb&#8216;. M\u00e1s recientemente, H. Fries ha intentado efectuar una s\u00ed\u00adntesis sobre el desarrollo de la idea acerca de la iglesia en las diversas \u00e9pocas hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Este Kirchenbild es ante todo una representaci\u00f3n vital, una idea expresiva de lo que la iglesia ha pensado ser o deber ser, pero tambi\u00e9n la figura concreta que en las distintas \u00e9pocas ha presentado ella misma al observador, y presenta por tanto hoy al estudioso. Se da aqu\u00ed\u00ad una constante relaci\u00f3n interactiva y confluencial entre los dos aspectos: la iglesia concreta se organiza conforme a la imagen que tiene de s\u00ed\u00ad misma, se expresa exactamente en la concreci\u00f3n hist\u00f3rica de su actuarse y su formarse; mas, por otra parte, esta imagen que la iglesia tiene de s\u00ed\u00ad misma depende de su figura hist\u00f3rica efectiva y de su realidad concreta&#8217;. Tal reflexi\u00f3n implica igualmente a la liturgia tanto en sus textos como en sus ritos.<\/p>\n<p>No son pocas las fuentes de la tradici\u00f3n que pudieran documentar esa correlaci\u00f3n entre eclesiolog\u00ed\u00ada y liturgia: bastar\u00ed\u00ada citar la relaci\u00f3n iglesia local-celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica en la Didaj\u00e9, en las cartas de Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada, en la Traditio apostolica de Hip\u00f3lito, en el Itinerarium Egeriae; la iglesia como asamblea lit\u00fargica en los escritos de san Cipriano de Cartago; la concepci\u00f3n de la iglesia subyacente en el Ordo Romanus primus; los presupuestos eclesiol\u00f3gicosde la formaci\u00f3n y difusi\u00f3n del misal plenario en el medievo; la relaci\u00f3n entre los aspectos eclesiol\u00f3gicos y lit\u00fargicos en las posiciones de la reforma; el desarrollo paralelo de la reflexi\u00f3n eclesiol\u00f3gica y lit\u00fargica en el -> movimiento lit\u00fargico (Beauduin, Casel, Guardini); los m\u00e9ritos y las medidas comunes de las enc\u00ed\u00adclicas Mystici corporis y Mediator Dei (P\u00ed\u00ado XII); los fundamentos eclesiol\u00f3gicos de la SC y los desarrollos lit\u00fargicos de la LG (Vat. II); y las influencias de la eclesiolog\u00ed\u00ada conciliar en la reforma lit\u00fargica de Pablo VI.<\/p>\n<p>Para comprender en toda su riqueza de significado estas correlaciones, es preciso tener muy en cuenta algunas orientaciones metodol\u00f3gicas: 1) Desde el momento en que, durante el \u00faltimo siglo, madura la reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica y expl\u00ed\u00adcita sobre el concepto de -> liturgia, puede constatarse una verdadera correlaci\u00f3n entre la profundizaci\u00f3n del concepto de iglesia y el de la liturgia. Durante los siglos anteriores se trata m\u00e1s bien de comprobar c\u00f3mo viene a comprenderse y realizarse la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, dentro de la perspectiva se\u00f1alada por H. Fries. 2) Como observa J. A. Jungmann, la celebraci\u00f3n lit\u00fargica se nos presenta como autorrevelaci\u00f3n de la iglesia, no tanto ni s\u00f3lo en los textos y en las r\u00fabricas contenidas en sus libros lit\u00fargicos oficiales: en la celebraci\u00f3n de una comunidad concreta es donde la iglesia se define localmente al concentrarse en un lugar determinado; donde se realiza en el pleno sentido de la palabra; donde se hace un acontecimiento, un hecho. Es la acci\u00f3n lit\u00fargica concreta la que nos ofrece una imagen viva de la iglesia como sacramento de la salvaci\u00f3n de Cristo&#8217;. 3) La iglesia misma, par\u00e1bola y sacramento del reino, por el simple hecho de su existencia y seg\u00fan las modalidades de tal existencia, est\u00e1 ya expresando en el misteriolas realidades \u00faltimas de dicho reino. Pero son demasiado ricas estas realidades para hallar su expresi\u00f3n adecuada en un rito particular y con el sello de una cultura determinada; de ah\u00ed\u00ad la necesidad de apelar a todas las creaciones lit\u00fargicas de Oriente y Occidente y de realizar un estudio comparativo a fin de lograr una visi\u00f3n sin\u00f3ptica de lo que la iglesia, con la conciencia que ella se ha formado de s\u00ed\u00ad misma e intenta expresar en su liturgia&#8217;. 4) La observaci\u00f3n anterior de Jungmann no significa que se haya de subestimar la gran aportaci\u00f3n que puede hacer a la eclesiolog\u00ed\u00ada un estudio profundo y sistem\u00e1tico de la eucolog\u00ed\u00ada cuando se estudian los textos lit\u00fargicos con m\u00e9todo apropiado, en su contexto originario y en conexi\u00f3n con la celebraci\u00f3n a que pertenecen, buscando en tales textos no unos dicta probantia mediante esquemas preconcebidos, sino las grandes perspectivas teol\u00f3gicas por las que se siente animada la oraci\u00f3n de la iglesia. Como en seguida mostraremos [-> infra, IV], queda uno sorprendido al comprobar que las oraciones de los antiguos sacramentarios romanos aparec\u00ed\u00adan continuamente inspiradas en las dimensiones eclesiol\u00f3gicas m\u00e1s vitales que hoy hemos redescubierto y que siguieron teniendo eco en las comunidades cristianas aun dentro de contextos eclesiales muy distintos.<\/p>\n<p>III. Iglesia y liturgia en el Vat. II<br \/>\n\u00abEntre los factores, al menos los principales, que han cooperado a despertar la nueva conciencia eclesiol\u00f3gica, habr\u00ed\u00ada que otorgar el primer puesto al -> movimiento lit\u00fargico. Desde comienzos del nuevo siglo se manifestaba cada vez m\u00e1s la necesidad de una liturgia viva en la que la comunidad entera de creyentes pudiese tener parte activa. Quiz\u00e1 alprincipio la vinculaci\u00f3n de tal movimiento lit\u00fargico con la eclesiolog\u00ed\u00ada no resultase muy clara&#8230; ni consciente. Pero pronto se manifestar\u00ed\u00ada su gran importancia: significaba activar todo el cuerpo de la iglesia&#8230;, despertar en los fieles el sentido de c\u00f3mo son ellos la iglesia reunida que adora a su Se\u00f1or.\u00bb<br \/>\nAun siendo el primer documento del Vat. II, y como tal el \u00fanico en los comienzos de una reflexi\u00f3n y de un intercambio de ideas que caracteriz\u00f3 todo el desenvolvimiento del concilio, la constituci\u00f3n SC estaba ya inspirada en una eclesiolog\u00ed\u00ada de comuni\u00f3n y participaci\u00f3n que iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de los documentos anteriores del magisterio eclesi\u00e1stico. Pueden ante todo recordarse sus afirmaciones fundamentales sobre la iglesia: la liturgia muestra a la iglesia en su naturaleza divina y humana, la edifica d\u00ed\u00ada tras d\u00ed\u00ada para ser signo de la unidad querida por Cristo (n. 2); en el \u00e1mbito de la historia de la salvaci\u00f3n, del misterio pascual de Cristo naci\u00f3 \u00abel sacramento admirable de la iglesia entera\u00bb (n. 5); para realizar la obra de nuestra redenci\u00f3n \u00abCristo est\u00e1 siempre presente a su iglesia&#8230; Asocia siempre consigo a su amad\u00ed\u00adsima esposa la iglesia\u00bb; en la liturgia es donde \u00abel cuerpo m\u00ed\u00adstico de Jesucristo, es decir, la cabeza y sus miembros, ejerce el culto p\u00fablico \u00ed\u00adntegro. En consecuencia, toda celebraci\u00f3n lit\u00fargica es obra de Cristo y de su cuerpo, que es la iglesia\u00bb (n. 7); las acciones lit\u00fargicas son \u00abcelebraciones de la iglesia, que es sacramento de unidad, es decir, pueblo santo congregado y ordenado bajo la direcci\u00f3n de los obispos&#8230; Tales acciones pertenecen a todo el cuerpo de la iglesia, lo manifiestan y lo implican\u00bb (n. 26); incluso la \u00abprincipal manifestaci\u00f3n de la iglesia\u00bb tiene lugar cuando todo el pueblo de Dios participa en la liturgia, especialmente en la eucarist\u00ed\u00ada, bajo la presidencia del obispo, rodeado de su presbiterio y ministros (n. 41).<\/p>\n<p>Pero si aparecen subrayadas algunas afirmaciones expl\u00ed\u00adcitas, no son menos notables las perspectivas eclesiol\u00f3gicas de fondo, confirmadas despu\u00e9s y desarrolladas en los siguientes documentos: la idea de la unidad continuamente destacada; la iglesia como comunidad de salvados (dignidad eclesial de los laicos, sentido espiritual de la instituci\u00f3n, significado eclesial de las asambleas cristianas); la iglesia asociada a la obra divina de la salvaci\u00f3n (finalidad salv\u00ed\u00adfica de la acci\u00f3n de la iglesia; esp\u00ed\u00adritu misionero, exigencia eclesial de una participaci\u00f3n activa); la iglesia como estructura de salvaci\u00f3n: estructura colegial, estructura de las funciones, estructura-> tiempo: ritmo ternario (conversi\u00f3n, celebraci\u00f3n, compromiso), correspondiente a la triple misi\u00f3n de la iglesia. La eclesiolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica de la SC recibir\u00e1 de la LG unos fundamentos m\u00e1s s\u00f3lidos y homog\u00e9neos, as\u00ed\u00ad como una mayor amplitud de perspectivas. La concepci\u00f3n de la iglesia como misterio y como pueblo de Dios ha dado lugar a una visi\u00f3n m\u00e1s b\u00ed\u00adblica, m\u00e1s sacramental, m\u00e1s antropol\u00f3gica, m\u00e1s escatol\u00f3gica. La manifestaci\u00f3n de la iglesia en la celebraci\u00f3n como unidad diversificada y org\u00e1nica resulta m\u00e1s evidente con una comprensi\u00f3n m\u00e1s honda de la asamblea cristiana y del ejercicio de los ministerios. Algunos temas, ya impl\u00ed\u00adcitamente presentes en la SC, se reasumen y se tratan de una manera m\u00e1s completa: el tema del sacerdocio com\u00fan, con una visi\u00f3n m\u00e1s equilibrada de la relaci\u00f3n vida-culto ritual (cf LG 10; II; 34); la iglesia como sacramento de la salvaci\u00f3n de Cristo (cf LG 1; 9; 48; GS 45: A G 5); la iglesia local (cf LG 23; 26; 28); la catolicidad de la iglesia, con una mayor atenci\u00f3n a las m\u00faltiples tradiciones y a las diversas culturas en el seno de lamisma iglesia: reconocimiento, valoraci\u00f3n, asimilaci\u00f3n, adaptaci\u00f3n (cf igualmente GS 44; 58).<\/p>\n<p>En el posconcilio la correlaci\u00f3n entre eclesiolog\u00ed\u00ada y liturgia, documentable en todo el arco de la historia de la iglesia, ha tenido nuevas expresiones y muy significativas. Ante todo se puede observar c\u00f3mo todas las tem\u00e1ticas eclesiol\u00f3gicas m\u00e1s vivas del concilio han inspirado la reflexi\u00f3n lit\u00fargica m\u00e1s reciente, as\u00ed\u00ad como no pocos textos lit\u00fargicos creados por la reforma: cf, por ejemplo, el influjo del tema iglesia-sacramento sobre la eucolog\u00ed\u00ada del Misal de Pablo VI y de la liturgia de las Horas. Pero m\u00e1s interesante es todav\u00ed\u00ada constatar c\u00f3mo los rasgos m\u00e1s se\u00f1alados de la nueva imagen de la iglesia son los que marcan m\u00e1s vigorosamente la problem\u00e1tica lit\u00fargica de nuestros d\u00ed\u00adas: la iglesia-sacramento; la iglesia local; la iglesia-comuni\u00f3n, la relaci\u00f3n iglesia-mundo, etc.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n sobre la iglesia, extraordinariamente rica y a la vez respetuosa ante el misterio, que el Vat. II nos ha proporcionado con la visi\u00f3n m\u00faltiple y complementaria de las diversas im\u00e1genes b\u00ed\u00adblicas, abre nuevos horizontes a nuestra comprensi\u00f3n de la liturgia de la iglesia. La recuperaci\u00f3n teol\u00f3gica de la Mediator Dei (1947), que ten\u00ed\u00ada sus ra\u00ed\u00adces en la Mystici corporis (1943), hab\u00ed\u00ada llevado al descubrimiento de la liturgia como \u00abculto integral del cuerpo m\u00ed\u00adstico de Cristo\u00bb; pero al mismo tiempo hab\u00ed\u00ada dado lugar a una concepci\u00f3n est\u00e1tica, demasiado alejada del hombre y de la historia. Tomando como punto de partida las muchas valencias de la contemplaci\u00f3n de la iglesia como pueblo de Dios, es m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil abrir la reflexi\u00f3n y la praxis lit\u00fargica a algunos aspectos que son hoy de enorme actualidad:<br \/>\na) la dimensi\u00f3n b\u00ed\u00adblica, que subraya la continuidad de la iglesiacon Israel, contempl\u00e1ndola en una historia concreta y dominada por un designio divino de alianza y salvaci\u00f3n en proyecci\u00f3n hacia su plenitud escatol\u00f3gica. Ello no s\u00f3lo ha llevado a una valoraci\u00f3n lit\u00fargica del AT nueva y fruct\u00ed\u00adfera, sino que ha propiciado adem\u00e1s una mejor comprensi\u00f3n de las diversas realidades lit\u00fargicas a la luz de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica: pi\u00e9nsese en la eucarist\u00ed\u00ada, particularmente en la plegaria eucar\u00ed\u00adstica;<br \/>\nb) la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica, que nos hace m\u00e1s sensibles a la evoluci\u00f3n de la iglesia a lo largo de los siglos, evoluci\u00f3n mediante la cual llegan a madurar m\u00e1s plenamente no pocos aspectos de su fe y de su vida, pero sobre la cual se han dejado sentir igualmente condicionamientos espacio-temporales y humanas limitaciones. De ah\u00ed\u00ad la necesidad -particularmente notoria en la liturgia- de una audaz reforma de ciertas f\u00f3rmulas hist\u00f3ricas de la instituci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como de un continuo esfuerzo de adaptaci\u00f3n y de nueva creatividad;<br \/>\nc) la dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica, que presenta la realidad concreta de una iglesia constituida por hombres, de una comunidad de fieles que caminan por las v\u00ed\u00adas de la salvaci\u00f3n. De ah\u00ed\u00ad, en el terreno lit\u00fargico, una atenci\u00f3n m\u00e1s acentuada a los aspectos celebrativos, a los problemas de los signos y del lenguaje, as\u00ed\u00ad como un mayor inter\u00e9s por la contribuci\u00f3n, por parte de las ciencias humanas, a la relaci\u00f3n liturgia-vida.<\/p>\n<p>Pero la categor\u00ed\u00ada pueblo de Dios nos ha proporcionado adem\u00e1s un subsuelo muy fecundo para llevar adelante el discurso sobre la funci\u00f3n presidencial y la ministerialidad, as\u00ed\u00ad como sobre los carismas; ha favorecido nuevas valoraciones catequ\u00e9ticas y hecho posibles nuevas confrontaciones y convergencias ecum\u00e9nicas, incluso en el terreno lit\u00fargico.<\/p>\n<p>IV. La iglesia en la eucolog\u00ed\u00ada<br \/>\nLa liturgia manifiesta a la iglesia ante todo, como veremos [-> infra, V], en sus celebraciones, que son culmen et fons de su vida y, por tanto, tambi\u00e9n su expresi\u00f3n m\u00e1s significativa. Y asimismo se abren incesantemente a sorprendentes horizontes doctrinales sobre el ministerio de la iglesia los textos de las oraciones, tanto los de las diversas tradiciones lit\u00fargicas del pasado como los de los actuales libros lit\u00fargicos. \u00abLa liturgia -se ha escrito- es fundamentalmente celebraci\u00f3n del misterio de Cristo. Es el misterio mismo, en el que un esfuerzo teol\u00f3gico ahondar\u00e1 desarrollando sus coincidencias e implicaciones en una determinada cultura. Pero la liturgia lo expresa a su manera: evocativa, po\u00e9tica, simb\u00f3licamente y de forma directamente existencial. Verdad es que los textos lit\u00fargicos aparecen formulados siempre dentro de una -> cultura y reflejan necesariamente una teolog\u00ed\u00ada; pero su finalidad primaria es expresar la fe y celebrarla&#8230;<\/p>\n<p>En su oraci\u00f3n es donde la iglesia se autocomprende, se expresa con particular eficacia, dibuja de s\u00ed\u00ad misma una imagen particularmente viva: \u00abCuando la liturgia -escribe A. Stenzel- proclama con grandiosa monoton\u00ed\u00ada la unidad del plan de salvaci\u00f3n en los dos Testamentos&#8230;; cuando de la misma manera hace comprender la historia de la salvaci\u00f3n con su tensi\u00f3n orientada entre una promesa inicial y su cumplimiento definitivo; cuando realiza a la iglesia como pueblo de Dios y cuerpo de su cabeza, como un reino de reyes y sacerdotes, como comunidad de santos, nadie puede negar que su funci\u00f3n en lo relativo a esta y dem\u00e1s verdades es la de un magisterio de car\u00e1cter especial y muy precioso\u00bb &#8216;.<\/p>\n<p>Para valorar los textos lit\u00fargicos como locus theologicus en el sentido m\u00e1s pleno, ser\u00ed\u00ada menester aplicar un m\u00e9todo comparativo a trav\u00e9s de una verificaci\u00f3n teol\u00f3gica con las dem\u00e1s expresiones de la fe y de la vida de la iglesia, tanto en el pasado como en el presente \u00ab. Nosotros nos vamos a limitar a algunas sugerencias en torno a la riqueza doctrinal eclesiol\u00f3gica contenida en los sacramentarios Veronense y Gelasiano.<\/p>\n<p>1. LA IGLESIA EN EL PLAN DE DIOS. No es dif\u00ed\u00adcil constatar c\u00f3mo diversas oraciones romanas de las m\u00e1s antiguas, en especial las salidas del scriptorium lateranense del s. v, est\u00e1n inspiradas en una profunda meditaci\u00f3n sobre la carta a los Efesios: se contempla a la iglesia en la dispensatio del plan divino de salvaci\u00f3n, en el mysterium paulino, del que incluso es un momento y una realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Analizaremos brevemente la oraci\u00f3n n. 921 del sacramentario Veronense: \u00abDirige, Domine, quaesumus, ecclesiam tuam dispensatione caelesti; ut quae ante mundi principium in tua semper est praesentia praeparata, usque ad plenitudinem gloriamque promissam te moderante perveniat\u00bb. Se invoca a Dios como pastor (dirige, moderante) de su iglesia (ecclesia Patris). El t\u00e9rmino dispensatio no podr\u00ed\u00ada traducirse simplemente por gracia, como si se invocase una intervenci\u00f3n ocasional: es un t\u00e9rmino en el que se sobrentiende la concepci\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica de san Pablo y la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de Le\u00f3n Magno y de Agust\u00ed\u00adn. A la luz de la carta a los Efesios se contempla a la iglesia en relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima con el \u00abmysterium\u00bb paulino, desde su presencia en el plan de Dios antes de la creaci\u00f3n del mundo -ante mundi principium \/ in tua semper est praesentia praeparata- hasta su plenificaci\u00f3n escatol\u00f3gica: usque ad plenitudinem gloriamque promissan \/ te moderante perveniat.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n mist\u00e9rica y din\u00e1mica de la iglesia, que se evoca en tantos textos agustinianos representa hoy una de las adquisiciones m\u00e1s fecundas de la eclesiolog\u00ed\u00ada del Vat. II: \u00abLa idea de pueblo de Dios introduce algo din\u00e1mico en la doctrina de la iglesia. Este pueblo posee una vida y un camino hacia un t\u00e9rmino establecido por Dios&#8230; (un pueblo) elegido, instituido y consagrado por Dios para ser su siervo y su testimonio&#8230;\u00bb&#8216;\u00c2\u00b0<br \/>\n2. \u00abECCLESIAE MIRABILE SACRAMENTUM\u00bb. La segunda oraci\u00f3n que vamos ahora a analizar proviene del sacramentario Gelasiano (GeV 432), pero es muy parecida a la anterior y est\u00e1 igualmente muy pr\u00f3xima al pensamiento leoniano. Es una oraci\u00f3n de la vigilia pascual -donde la ha resituado la reciente reforma como oraci\u00f3n despu\u00e9s de la s\u00e9ptima lectura-, que tiene su origen en una tradici\u00f3n lit\u00fargica muy compleja, y que revela una clara dependencia de la carta a los Efesios, en especial de Efe 1:9-12.22 y 3,3-10 \u00ab: \u00abDeus, incommutabilis virtus, lumen aeternum, respice propitius ad totius ccclesiae tuae mirabile sacramentum et opus salutis humanae, perpetuae dispositionis effectu, tranquillus operare, totusque mundus experiatui et videat deiecta erigi, inveterata novari, et per ipsum [Christum] redire omnia in integrum, a quo sumpseret principium\u00bb. En la primera frase (respice ad totius ecclesiae tuae mirabile sacramentum) el t\u00e9rmino sacramentum no posee ciertamente la riqueza que hoy se le atribuye, pero se refiere claramente a la iglesia, est\u00e1 calificado con el adjetivo mirabile (frecuentemente referido a las obras de Dios en la historia de la salvaci\u00f3n) y preparado con dos apelativos referidos a Dios (Deus, incommutabilis virtus, lumen aeternum). La segunda frase: et opus salutis humanae, \/ perpetuae dispositionis effectu, \/ tranquillus operare, muestra el enlace del sacramentum ecclesiae con la obra salv\u00ed\u00adfica de Dios y con la perpetua dispositio que en ella y por medio de ella se act\u00faa. En la frase final, la idea expl\u00ed\u00adcita, cargada de resonancias b\u00ed\u00adblicas, es que el mundo entero llegue a restaurarse seg\u00fan la situaci\u00f3n originaria anterior al pecado, por medio de Cristo, en quien tienen su origen todas las cosas.<\/p>\n<p>El texto es de una relevancia extraordinaria en relaci\u00f3n con la moderna concepci\u00f3n de la iglesia como sacramento de la salvaci\u00f3n de Cristo. Llevando adelante la reflexi\u00f3n patr\u00ed\u00adstica y dej\u00e1ndose guiar por la evoluci\u00f3n del pensamiento paulino, el autor de GeV 432 ha visto en la iglesia un signo concreto de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Cristo, el lugar donde se puede constatar la obra renovadora de Dios, el comienzo de la nueva creaci\u00f3n en Cristo.<\/p>\n<p>3. UNA IGLESIA NECESITADA DE PURIFICACI\u00ed\u201cN. Con el fermento de ideas que han hecho madurar la eclesiolog\u00ed\u00ada en el Vat. II, adquiere un destacado relieve la renovada atenci\u00f3n a la dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica de la iglesia, tan bien expresada con la categor\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica de pueblo de Dios. Como han observado algunos estudiosos&#8217;, es la liturgia, con sus textos y sus signos, la que ha venido a mantener vivo este sentido concreto de la iglesia como una comunidad de pecadores animada por un incesante anhelo de purificaci\u00f3n y de crecimiento en el amor y en la fidelidad. Nos limitamos aqu\u00ed\u00ad a analizar dos colectas, afines por su contenido y origen (GeV 1213 y 1218), que en el Misal de Pablo VI vienen asignadas, respectivamente, al martes de la segunda semana y al lunes de la tercera semana de cuaresma.<\/p>\n<p>Los dos textos resultan muy semejantes en estructura y contenido, pero con preciosas variantes para la interpretaci\u00f3n global de ambas oraciones. \u00abCustodi, Domine, quaesumus, ecclesiam tuam propitiatione perpetua, et quia sine te labitur humana mortalitas, tuis semper auxiliis et abstrahatur a noxiis et ad salutaria dirigatur\u00bb. \u00abEcclesiam tuam, Domine, miseratio continuata mundet et muniat, et quia sine te non potest salva consistere, tuo semper munere gubernetur\u00bb. La iglesia entera (ecclesiam tuam) se confiesa continuamente necesitada del perd\u00f3n y de la misericordia de Dios (propitiatione perpetua; miseratio continuata); de que la guarde (custodi), purifique (mundet) y fortalezca (muniat). Si en el primer texto se dice que sin la intervenci\u00f3n de Dios (sine te) nuestra mortal condici\u00f3n (mortalitas) no puede sostenerse (labitur), en el segundo tal debilidad se atribuye directamente a la iglesia (non potest salva consistere). Por eso se conf\u00ed\u00ada a la ayuda (auxilio) y protecci\u00f3n (munere) del Se\u00f1or, a fin de verse libre de cuanto puede perjudicarla (abstrahatur a noxiis) y saberse guiada con firmeza hacia la salvaci\u00f3n (ad salutaria dirigatur).<\/p>\n<p>La imagen de la iglesia que se percibe en estas dos oraciones es fuertemente antropol\u00f3gica: acosada por la tentaci\u00f3n y el pecado, la iglesia se pone en estado de penitencia y conf\u00ed\u00ada enteramente en la bondad de Dios, a fin de participar, \u00abcon una renovada juventud espiritual\u00bb, en el misterio pascual del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>4. LITURGIA E IGLESIA LOCAL. El Sacramentarium Veronense por su particular origen, como colecci\u00f3n de \u00ablibelli missarum\u00bb, transcritos en los archivos lateranenses, nos ofrece el extraordinario ejemplo de una eucolog\u00ed\u00ada que respira la vida y los problemas de una iglesia local, cuya cultura, por otra parte, refleja en su misma expresi\u00f3n literaria. Los textos del Veronense se abren frecuentemente a horizontes eclesiol\u00f3gicos muy ricos, que en parte se han recogido en el nuevo Misal: cf, por ejemplo, los nn. 921, 1130, 951, 478, 657, etc. Aqu\u00ed\u00ad queremos m\u00e1s bien atraer la atenci\u00f3n sobre una serie de textos que son de inspiraci\u00f3n t\u00ed\u00adpicamente ligada al espacio y al tiempo, expresi\u00f3n de la iglesia local de Roma en los ss. v-v1: no deja de ser sintom\u00e1tico que tal modelo de textos se encuentre s\u00f3lo en esta fuente, como se puede comprobar por el instrumental que al pie de p\u00e1gina recoge Mohlberg.<\/p>\n<p>Citemos al menos tres aspectos de la iglesia de Roma que destacan en tales textos: a) una iglesia con fuerte conciencia de su misi\u00f3n y de sus prerrogativas en la iglesia universal: cf n. 307, compar\u00e1ndolo con los \u00absermones\u00bb de Le\u00f3n Magno; b) una iglesia afligida con problemas disciplinares y pastorales muy agudos: cf los nn. 530 y 620, entre los que se alude probablemente a los lupercales en tiempo del papa Gelasio I \u00ab; c) una iglesia preocupada por las vicisitudes y circunstancias de \u00ed\u00adndole pol\u00ed\u00adtico-militar, con una clara tendencia a identificar su propio destino con el del imperio: cf los nn. 553, 660, 590 y 872, y establ\u00e9zcase un cotejo con Eusebio, Agust\u00ed\u00adn, cartas de los papas, etc. \u00bb Tras el an\u00e1lisis de textos como los citados, se llega a dos conclusiones que iluminan nuestra actual problem\u00e1tica: por una parte, se admira la frescura de una liturgia que interpreta una situaci\u00f3n eclesial, que expresa una iglesia local; por otra parte, en dichos textos, tan desbordantes de actualidad, aparecen propiamente documentados los peligros de una improvisaci\u00f3n lit\u00fargica que carece de esa universalidad, de esa reserva escatol\u00f3gica, de ese esp\u00ed\u00adritu que debiera respirar siempre profundamente la liturgia de la iglesia.<\/p>\n<p>Nos hemos limitado a algunos textos de la m\u00e1s antigua tradici\u00f3n; pero ser\u00ed\u00ada f\u00e1cil comprobar la riqueza eclesiol\u00f3gica de la eucolog\u00ed\u00ada del nuevo Misal de Pablo VI, tanto en los textos recobrados o adaptados de las fuentes antiguas (por ejemplo, el prefacio dominical 1), como en las nuevas composiciones inspiradas en textos b\u00ed\u00adblicos, patr\u00ed\u00adsticos y conciliares, entre las cuales merecen mencionarse las relativas a la sacramentalidad de la iglesia (cf en particular el formulario Pro sancta ecclesia).<\/p>\n<p>V. La iglesia en las celebraciones lit\u00fargicas<br \/>\nSi la eucolog\u00ed\u00ada puede ofrecernos testimonios eucol\u00f3gicos de gran inter\u00e9s, m\u00e1s preciosos son a\u00fan los resultados que pueden obtenerse estudiando \u00abla concreta actitud lit\u00fargico-vital propia de una comunidad cristiana, la cual, al constituirse en asamblea (= ecclesia), visibiliza y concreta, en determinadas coordenadas de tiempo y espacio, a la iglesia\u00bb Un estudio org\u00e1nico del actuar lit\u00fargico en la iglesia podr\u00ed\u00ada proporcionarnos una eclesiolog\u00ed\u00ada din\u00e1mica con fuerte impulso y aliento. Nos limitaremos a alguna anotaci\u00f3n sobre ciertos aspectos de la vida lit\u00fargica de la iglesia.<\/p>\n<p>1. LA IGLESIA REUNIDA EN ASAMBLEA. La celebraci\u00f3n lit\u00fargica manifiesta a la iglesia ya por el hecho mismo de estar exigiendo -como signo y como su mejor realizaci\u00f3n- una comunidad formada y reunida: lo deja entender el Vat. II (SC 14; 16ss; 4lss) y lo supone la liturgia misma en sus textos y sus ritos. Por otra parte, si analizamos los textos del NT relativos a acciones cultuales, constatamos c\u00f3mo lo primero y fundamental en toda celebraci\u00f3n cristiana es la reuni\u00f3n de los fieles en asamblea. La celebraci\u00f3n constituye el acto que revela la primac\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n de Dios, que hace operante la salvaci\u00f3n de Cristo, que representa el paso de la vocaci\u00f3n a la realizaci\u00f3n: de la iglesia convocada a la iglesia reunida. La l asamblea lit\u00fargica es convocaci\u00f3n del pueblo de Dios -en medio del cual se hace Cristo presente (Mat 10:10)-, que realiza en s\u00ed\u00ad el \u00abQahal Jahweh\u00bb del AT y, como tal, es m\u00e1xima expresi\u00f3n de la comunidad local, hecho concreto de la iglesia universal, preanuncio y anticipaci\u00f3n de la Jerusal\u00e9n celestial. En orden a la convocaci\u00f3n de la asamblea cristiana y a su crecimiento en la fe, no deja de desempe\u00f1ar un papel fundamental la proclamaci\u00f3n de la palabra de Dios, ya que Cristo \u00abest\u00e1 presente en su palabra, pues cuando se lee en la iglesia la Sagrada Escritura es \u00e9l quien habla\u00bb (SC 7).<\/p>\n<p>En la asamblea lit\u00fargica es sobre todo donde se expresa la iglesia como communitas sacerdotalis. En efecto, si es verdad que el sacerdocio del pueblo cristiano se ejerce primariamente en la vida (1Pe 2:9), en la asamblea cristiana en acto de celebraci\u00f3n es donde se manifiesta y se realiza este car\u00e1cter sacerdotal de todo el pueblo de Dios, que se ofrece y da gracias al Padre por medio de Cristo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. La celebraci\u00f3n constituye, efectivamente, la puesta en pr\u00e1ctica m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica del sacerdocio de todos los fieles, ya que es entonces cuando se ejercen plenamente las funciones sacerdotales de los distintos miembros del pueblo de Dios: laicos y ministros consagrados.<\/p>\n<p>Es igualmente en la asamblea cristiana donde sobre todo \u00abflorece el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, como subrayaba Hip\u00f3lito \u00e9l unifica a todos los fieles enun solo cuerpo, suscita diversos carismas al servicio de todos, hace eficaz la palabra proclamada y presente y operante a Cristo en la comunidad y en los sacramentos de la iglesia.<\/p>\n<p>Se puede igualmente afirmar que toda celebraci\u00f3n lit\u00fargica expresa algo de la iglesia: ser\u00ed\u00ada f\u00e1cil ilustrarlo mediante los diversos tipos de celebraci\u00f3n. Nos limitamos aqu\u00ed\u00ad a subrayarlo en relaci\u00f3n con los diferentes modos de realizar la celebraci\u00f3n misma. Una comunidad revela sintom\u00e1ticamente la concepci\u00f3n que tiene de la iglesia y de su pertenencia a la misma en la manera misma de celebrar su liturgia.<\/p>\n<p>El renovado sentido de la asamblea que resurge en las comunidades cristianas no es s\u00f3lo efecto de una recuperada visi\u00f3n teol\u00f3gica, sino tambi\u00e9n de una distinta situaci\u00f3n socio-religiosa, en la que se profesa y se celebra la fe, y donde congregarse en asamblea es ya una opci\u00f3n y un testimonio. Hoy, en una iglesia misionera que vive en medio de un mundo secularizado, la asamblea encuentra un nuevo significado, ya que pr\u00e1cticamente s\u00f3lo en la asamblea cristiana es donde los fieles se encuentran como cristianos en nombre de su fe. De ah\u00ed\u00ad la creciente importancia de la asamblea lit\u00fargica como signo actual de pertenencia a la iglesia'\u00bb.<\/p>\n<p>2. LA IGLESIA EN ORACI\u00ed\u201cN. Con frecuencia, la comunidad cristiana se congrega para orar, consciente de que \u00abla oraci\u00f3n p\u00fablica y comunitaria del pueblo de Dios figura con raz\u00f3n entre los principales cometidos de la iglesia\u00bb (OGLH 1), y de que el ejemplo y el mandato del Se\u00f1or y de los ap\u00f3stoles de orar siempre e insistentemente \u00abpertenecen a la esencia \u00ed\u00adntima de la iglesia, la cual, al ser una comunidad, debe manifestar su propia naturaleza comunitaria tambi\u00e9n cuando ora\u00bb (OGLH 9).<\/p>\n<p>Es sobre todo la -> liturgia de las Horas, celebrada en la comunidad local, el tipo y la plena realizaci\u00f3n de la oraci\u00f3n cristiana, entendida como respuesta a la escucha de la palabra de Dios, como ejercicio del sacerdocio de Cristo y como actuaci\u00f3n y manifestaci\u00f3n de la iglesia. Las comunidades cristianas es ah\u00ed\u00ad donde se han reconocido desde los primeros siglos, enriqueci\u00e9ndola adem\u00e1s progresivamente con tesoros de reflexi\u00f3n y de vida y d\u00e1ndole una significativa estructura y un aliento verdaderamente universal, para que pudiese ser as\u00ed\u00ad \u00absacrificio espiritual\u00bb de todo el pueblo de Dios, \u00abfruto de los labios que confiesan su nombre\u00bb (Heb 13:15). En esta oraci\u00f3n llega a comprender la iglesia que su vocaci\u00f3n a ser cuerpo de Cristo y esposa suya define su caracter\u00ed\u00adstica fundamental de orante y portavoz de la humanidad llamada a la redenci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>La comunidad cristiana congregada en oraci\u00f3n se realiza y manifiesta como iglesia en su estructura unitaria y org\u00e1nica, en uni\u00f3n espiritual con el pueblo de Dios de los tiempos pasados y del que ahora peregrina en todas las naciones, pero tambi\u00e9n en comuni\u00f3n con toda la iglesia celeste de los \u00e1ngeles y los santos, concreta realidad de toda la iglesia cat\u00f3lica y universal.<\/p>\n<p>En un profundo e incitante tratado sobre la oraci\u00f3n com\u00fan, el te\u00f3logo protestante J.-J. von Allmen, respondiendo a la pregunta \u00bfqu\u00e9 hace la iglesia cuando ora?, da la siguiente triple contestaci\u00f3n: a) expresa su identidad m\u00e1s profunda, mostrando visiblemente lo que ella es misteriosamente: pueblo de Dios congregado en su presencia; se hace iglesia local, revel\u00e1ndose, sin embargo, en una dimensi\u00f3n mucho m\u00e1s amplia, en el espacio y en el tiempo; b) obedece asu Se\u00f1or, y llega por tanto a ser m\u00e1s plenamente iglesia de Cristo. Obedeciendo, contribuye a hacer llegar el reino; viene a ser m\u00e1s eficazmente agente de realizaci\u00f3n del designio de Dios sobre el mundo; c) se presenta ante Dios en nombre del mundo, ejerce su sacerdocio real, sustituyendo al mundo a fin de que pueda \u00e9ste perdurar en la paciencia divina, y mostrando de este modo que sit\u00faa en la oraci\u00f3n el -> compromiso mayor de su responsabilidad pol\u00ed\u00adtica y su m\u00e1s fuerte preocupaci\u00f3n por la llegada del reino<br \/>\n3. LA IGLESIA QUE CELEBRA LA EUCARIST\u00ed\u008dA Y LOS SACRAMENTOS. La reflexi\u00f3n eclesiol\u00f3gica que hemos hecho sobre la iglesia presente en la comunidad reunida y organizada adquiere una verdad m\u00e1s plena al considerar a la iglesia misma en el acto de celebrar los sacramentos, y sobre todo cuando celebra la eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La iglesia, manifestaci\u00f3n hist\u00f3rica de la salvaci\u00f3n realizada por Cristo, es iglesia en su sentido m\u00e1s eficaz cuando act\u00faa y se autorrealiza como sacramento de Cristo en el mundo, sobre todo a trav\u00e9s de las siete modalidades de gracia con que los hombres entran en contacto con el I misterio pascual del Se\u00f1or en el espacio y en el tiempo. Pero todos los sacramentos est\u00e1n orientados a la eucarist\u00ed\u00ada como a su consumaci\u00f3n y su fin: \u00abLa celebraci\u00f3n de la misa, como acci\u00f3n de Cristo y del pueblo de Dios ordenado jer\u00e1rquicamente, es el centro de toda la vida cristiana para la iglesia, universal y local, y para todos los fieles individualmente\u00bb (OGMR 1), ya que \u00abla unidad del pueblo de Dios&#8230; est\u00e1 significada con propiedad y maravillosamente realizada por este august\u00ed\u00adsimo sacramento\u00bb (LG 11). La eucarist\u00ed\u00ada es por excelencia el sacramento \u00abquo in hoc tempore consociatur ecclesia\u00bb (san Agust\u00ed\u00adn, Contra Faustum 11, 20: PL 42, 265).<\/p>\n<p>Ning\u00fan otro sacramento estructura con m\u00e1s eficacia a la iglesia; ning\u00fan acto de la iglesia la manifiesta con mayor plenitud en su misi\u00f3n evangelizadora y santificadora, en su vocaci\u00f3n de pueblo peregrino hacia la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica, en la plural presencia de Cristo que se le ha dado, en su realidad ya actual de cuerpo de Cristo y templo del Esp\u00ed\u00adritu. Por lo que el Vat. II nos amonesta y recuerda c\u00f3mo \u00abninguna comunidad cristiana se edifica si no tiene su ra\u00ed\u00adz y quicio en la celebraci\u00f3n de la sant\u00ed\u00adsima eucarist\u00ed\u00ada\u00bb (PO 6). En la eucarist\u00ed\u00ada, como cima y fuente de toda la vida de la iglesia, convergen todos los dem\u00e1s sacramentos; y todos, de alguna manera, vienen significativamente celebrados en el cuadro de la misa.<\/p>\n<p>En los sacramentos de la t iniciaci\u00f3n cristiana, la iglesia se realiza como misterio y sacramento de la salvaci\u00f3n de Cristo para los hombres: injerta a \u00e9stos en el cuerpo de Cristo transmiti\u00e9ndoles el don del Esp\u00ed\u00adritu, los edifica como morada de Dios en el mundo, los hace reino sacerdotal y pueblo de Dios, los mantiene y gu\u00ed\u00ada con su misma fe. Por eso, como subrayan los nuevos rituales, toda la comunidad cristiana, con sus distintos ministerios y carismas, est\u00e1 llamada a representar \u00aba la iglesia madre\u00bb (RICA, Praenotanda, n. 8, con referencia al padrino del bautismo). En el sacramento del -> orden, la estructura ministerial y org\u00e1nica del pueblo de Dios se expresa y realiza en l\u00ed\u00adnea de continuidad con el bautismo y la confirmaci\u00f3n. En el sacramento de la reconciliaci\u00f3n(-> Penitencial, la iglesia \u00absanta y necesitada de purificaci\u00f3n\u00bb, que \u00abavanza continuamente por la senda de la penitencia y de la renovaci\u00f3n\u00bb (LG 8), se revela como sacramento de nuestra reconciliaci\u00f3ncon Dios en Cristo, como manifestaci\u00f3n terrena de la misericordia de Dios para con los hombres, y \u00abcolabora a su conversi\u00f3n con la caridad, con el ejemplo y las oraciones\u00bb (LG 11). En el sacramento de la l unci\u00f3n de los enfermos, la iglesia revela su solicitud ante los sufrimientos de los enfermos; ruega por ellos; los ayuda a tomar parte en la pasi\u00f3n de Cristo por su cuerpo; es el signo de la victoria del Se\u00f1or sobre la muerte y sobre la enfermedad, que contin\u00faa en la iglesia como comienzo y promesa del reino futuro. El sacramento del -> matrimonio inserta en la alianza la uni\u00f3n conyugal entre el hombre y la mujer, y la convierte en signo y participaci\u00f3n de la relaci\u00f3n esponsal de la iglesia con Cristo, por lo que la familia cristiana bien puede denominarse iglesia dom\u00e9stica, iglesia que se congrega en la casa (LG 11).<\/p>\n<p>El septenario sacramental aparece as\u00ed\u00ad como la actuaci\u00f3n de la plural misi\u00f3n del pueblo de Dios en el mundo: cada sacramento nos introduce en una propiedad esencial de la iglesia, como presencia terrena de la salvaci\u00f3n; cada sacramento nos revela un aspecto del misterio de la iglesia.<\/p>\n<p>VI. Conclusi\u00f3n<br \/>\nNos hemos detenido un poco en los sacramentos, si bien nuestra reflexi\u00f3n hubiera podido extenderse a todos los aspectos de la liturgia de la iglesia; en particular al 1 a\u00f1o lit\u00fargico, en el que la iglesia celebra \u00abcon un sagrado recuerdo\u00bb los misterios de la redenci\u00f3n de tal suerte que \u00aben cierto modo se hacen .presentes en todo tiempo\u00bb (SC 102) y \u00abvenera con amor especial\u00bb a la virgen 1 Mar\u00ed\u00ada, contemplando en ella \u00ablo que ella misma, toda entera, ans\u00ed\u00ada y espera ver\u00bb (SC 103); o tambi\u00e9n en otros ritos menores, como las -> exequias, la -> dedicaci\u00f3n de iglesias o la -> profesi\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>La liturgia no agota ciertamente toda la actividad de la iglesia: reclama la l evangelizaci\u00f3n y la conversi\u00f3n y compromete en todas las obras de caridad, piedad y apostolado (SC 9); pero es \u00abla cumbre a la cual tiende la actividad de la iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza\u00bb (SC 10).<\/p>\n<p>\u00abLa iglesia concentra su vida en la liturgia y por medio de la liturgia. La obra de la salvaci\u00f3n proseguida y actualizada por la iglesia se realiza en la liturgia. La iglesia se edifica y se consolida a trav\u00e9s de su participaci\u00f3n en la liturgia, es decir, a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n plena y activa del pueblo santo de Dios en las celebraciones lit\u00fargicas, sobre todo en la eucarist\u00ed\u00ada.\u00bbt&#8217;<br \/>\nD. Sartore<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFIA.<\/p>\n<p>1. 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Las colectas de salmos del antiguo Rito Hisp\u00e1nico, Librer\u00ed\u00ada Ateneo Salesiano, Roma 1974; Antol\u00ed\u00adnez A., La Iglesia en la Liturgia Hisp\u00e1nica ,v fuentes de su eclesiolog\u00ed\u00ada, Avila 1967; Diversos nombres dados a la Iglesia en la Liturgia Hisp\u00e1nica, en \u00abStudium\u00bb 8 (1968) 45-59; Aug\u00e9 M., La asamblea cultual, propiedad sagrada del Se\u00f1or, en \u00abClaretianum\u00bb 9 (1969) 395-411; La comunidad eclesial colocada en la tensi\u00f3n entre el mundo actual r el mundo J\u00faturo, ib, 10 (1970) 139-162; Gil Atrio C., La Iglesia en los textos lit\u00fargicos orientales antiguos, en RET 9 (1949) 59-103; 10 (1950) 227-273; Neunheuser B., La Iglesia en el testimonio de la liturgia, en VV.AA., La Iglesia y el hombre de hoy, Guadarrama, Madrid 1963, 63-90; Pascual A., La imagen de la Iglesia en la liturgia espa\u00f1ola, lnst. S. de Pastoral, Madrid 1971; Tena P., Ecclesia en el sacramentar\u00ed\u00ada Leoniano, en La palabra \u00abekkle.s\u00ed\u00ada&#8217;; o.c., 295-315.<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Introducci\u00f3n &#8211; II. Correlaci\u00f3n entre eclesiolog\u00ed\u00ada y liturgia &#8211; III. Iglesia y liturgia en el Vat. II &#8211; IV. La iglesia en la eucolog\u00ed\u00ada: 1. La iglesia en el plan de Dios; 2. \u00abEcclesiae mirabile sacramentum\u00bb; 3. Una iglesia necesitada de purificaci\u00f3n; 4. Liturgia e iglesia local &#8211; V. La iglesia en las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-liturgia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIGLESIA Y LITURGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17146","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17146"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17146\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}