{"id":17150,"date":"2016-02-05T11:09:50","date_gmt":"2016-02-05T16:09:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liturgias-locales-antiguas-origen-y-desarrollo\/"},"modified":"2016-02-05T11:09:50","modified_gmt":"2016-02-05T16:09:50","slug":"liturgias-locales-antiguas-origen-y-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liturgias-locales-antiguas-origen-y-desarrollo\/","title":{"rendered":"LITURGIAS LOCALES ANTIGUAS (ORIGEN Y DESARROLLO)"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Liturgias locales, fen\u00f3meno hist\u00f3rico: 1. Para una justa comprensi\u00f3n de la liturgia, incluido el rito romano actual, es necesario conocer sus antecedentes; 2. Sentido de la \u00abtradici\u00f3n\u00bb lit\u00fargica en la antig\u00fcedad; 3. Diverso grado de desarrollo, diversa suerte de los antiguos ritos locales &#8211; II. Fases de la formaci\u00f3n de un rito local: 1. Per\u00ed\u00adodo de gestaci\u00f3n; 2. Tiempo de creatividad; 3. Codificaci\u00f3n &#8211; III. Or\u00ed\u00adgenes y primeros desarrollos del rito romano: 1. De san D\u00e1maso a san Le\u00f3n Magno; 2. De san Le\u00f3n Magno al papa Vigilio; 3. Codificaci\u00f3n del sacramentario romano &#8211; IV. Otros ritos latinos: 1. En la iglesia africana; 2. El rito ambrosiano; 3. El rito galicano; 4. El rito c\u00e9ltico; 5. El rito hisp\u00e1nico.<\/p>\n<p>I. Liturgias locales, fen\u00f3meno hist\u00f3rico<br \/>\n1. PARA UNA JUSTA COMPRENSI\u00ed\u201cN DE LA LITURGIA, INCLUIDO EL RITO ROMANO ACTUAL, ES NECESARIO CONOCER SUS ANTECEDENTES.<\/p>\n<p>En el estado actual de la liturgia, cuando en todo el mundo cat\u00f3lico occidental el rito romano -revisado y reformado varias veces- representa un papel preponderante, no es f\u00e1cil imaginar c\u00f3mo se produjo la composici\u00f3n de los textos lit\u00fargicos, la consiguiente definici\u00f3n de las estructuras celebrativas y en qu\u00e9 medida hay que relacionar la formaci\u00f3n de la liturgia con circunstancias eclesiales y socioculturales muy precisas. Sin embargo, todo el que quiera emprender un estudio hist\u00f3rico o doctrinal sobre el misal-leccionario, sobre el ritual-pontifical o sobre el libro de las horas no deber\u00ed\u00ada ignorar la trayectoria hist\u00f3rica que han seguido los textos y los ritos hasta llegar a ser incorporados al patrimonio lit\u00fargico de la iglesia de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>2. SENTIDO DE LA \u00abTRADICI\u00ed\u201cN\u00bb LIT\u00daRGICA EN LA ANTIG\u00dcEDAD. Hay  que aclarar ante todo que en la antig\u00fcedad no habr\u00ed\u00ada sido concebible que el conjunto de normas de tradici\u00f3n apost\u00f3lica, sobre las que en un primer momento se fundaba la improvisaci\u00f3n de la -> plegaria eucar\u00ed\u00adstica y de otras oraciones sacramentales, y m\u00e1s tarde la redacci\u00f3n literaria de los textos lit\u00fargicos, pudiera concretarse en un repertorio establecido que hubiera que imponer a todas o casi todas las iglesias cristianas, y mucho menos durante un largo per\u00ed\u00adodo de tiempo. La liturgia de los primeros siglos, fidel\u00ed\u00adsima a la tradici\u00f3n, fue en cierto modo universal, precisamente porque no se quer\u00ed\u00ada aceptar el hecho de que las normas apost\u00f3licas pudieran ser formuladas definitiva e inalterablemente.<\/p>\n<p>3. DIVERSO GRADO DE DESARROLLO. DIVERSA SUERTE DE LOS ANTIGUOS RITOS LOCALES. Cuando a partir del s. IV algunas iglesias orientales, y desde el s. v las iglesias de Roma y de Mil\u00e1n [-> Ambrosiana, Liturgia], dedicaron sus recursos culturales a la formaci\u00f3n de una liturgia peculiar, estall\u00f3 en todo el mundo cristiano el fen\u00f3meno de las liturgias locales. Algunas de estas liturgias se extinguieron apenas nacidas, otras no alcanzaron el pleno desarrollo que sus comienzos habr\u00ed\u00adan hecho esperar, y muchas otras, una vez desarrolladas, permanecieron en vigor s\u00f3lo por poco tiempo. No obstante, de aquel particular momento hist\u00f3rico nos ha quedado un precioso patrimonio de cultura cristiana. Todo este tesoro de doctrina, que hay que adjuntar al corpus de la literatura patr\u00ed\u00adstica, aunque se emplea s\u00f3lo en parte m\u00ed\u00adnima en la liturgia viva de hoy, nos sirve para profundizar en el sentido de los signos sacramentales de la iglesia.<\/p>\n<p>II. Fases de la formaci\u00f3n de un rito local<br \/>\nUsamos el t\u00e9rmino rito restringiendo su significado a una de sus posibles acepciones: el conjunto de textos y disposiciones que una determinada iglesia produjo y organiz\u00f3 para s\u00ed\u00ad misma al objeto de interpretar y llevar a efecto del mejor modo posible, seg\u00fan las exigencias del momento, las normas de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica referentes a la vida sacramental de la iglesia. As\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00adamos hablar de divergencias entre el rito romano y el rito ambrosiano, y de convergencias entre los ritos galicano e hisp\u00e1nico.<\/p>\n<p>Nos limitamos a tratar de los ritos latinos, y m\u00e1s en particular del rito romano, aunque todo lo que diremos gen\u00e9ricamente de la formaci\u00f3n y del desarrollo de los ritos se podr\u00ed\u00ada aplicar igualmente a los ritos orientales [-> Orientales, Liturgias].<\/p>\n<p>Los ritos que alcanzaron en plenitud su desarrollo debieron pasar por tres fases sucesivas: 1) un largo per\u00ed\u00adodo de gestaci\u00f3n; 2) el gran momento de la creatividad; 3) la hora de la codificaci\u00f3n lit\u00fargica.<\/p>\n<p>1. PER\u00ed\u008dODO DE GESTACI\u00ed\u201cN. S\u00f3lo a posteriori se podr\u00e1 establecer cu\u00e1nta ha sido la duraci\u00f3n de este per\u00ed\u00adodo y cu\u00e1les los factores que lo han caracterizado. La creatividad, que inesperadamente estallar\u00e1 en un determinado momento, no vendr\u00e1 de la nada. Peripecias humanas, cuestiones teol\u00f3gicas y logros culturales se han ido acumulando o estratificando, y condicionar\u00e1n ciertamente el estilo y las ideas que emerger\u00e1n en los productos de la futura escuela eucol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Lo que dio el impulso inicial, decisivo, al per\u00ed\u00adodo de gestaci\u00f3n puede haber sido el paso de una lengua a otra; por ejemplo, del griego al lat\u00ed\u00adn, en Roma. La adopci\u00f3n de una nueva lengua lleva consigo un intento de adaptaci\u00f3n al nuevo contexto cultural, adaptaci\u00f3n no reducible a un simple trabajo de traducci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. TIEMPO DE CREATIVIDAD. La aparici\u00f3n del nuevo rito demuestra que la comunidad cristiana en la que se produce tal fen\u00f3meno ha alcanzado un grado de madurez que le permite asimilar de modo peculiar la tradici\u00f3n sacramental apost\u00f3lica. La celebraci\u00f3n de la liturgia entra\u00f1a ya, para tal comunidad, una revelaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma en cuanto iglesia de Cristo, aplicada a ejecutar fielmente el mandato del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Aunque responde a una necesidad -a saber: para que la comunidad cristiana pueda encontrarse m\u00e1s perfectamente identificada con el modo de contemplar el misterio de la salvaci\u00f3n- , la empresa de realizar una liturgia propia se concibe tambi\u00e9n impl\u00ed\u00adcitamente como una misi\u00f3n en el interior de la iglesia cat\u00f3lica. Cada iglesia local que tenga posibilidades para hacerlo est\u00e1 llamada a enriquecer con las propias b\u00fasquedas y experiencias el tesoro de la doctrina lit\u00fargica de la iglesia universal.<\/p>\n<p>La verdadera creatividad tiene lugar cuando esa determinada iglesia puede contar con hombres particularmente dotados: escritores que sepan expresarse en un lenguaje noble y eficaz, y que sean al mismo tiempo pensadores capaces de redescubrir con ideas nuevas las verdades eternas. Su doctrina ser\u00e1 fruto de estudio, de reflexi\u00f3n personal y de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sabedores de la dimensi\u00f3n pastoral de la liturgia, los grandes autores componen los textos lit\u00fargicos pensando concretamente en una determinada comunidad cristiana y, al menos en una primera fase del per\u00ed\u00adodo creativo, destin\u00e1ndolos para una fecha espec\u00ed\u00adfica. No prev\u00e9n que esos textos se empleen en otras partes y en tiempos sucesivos. Por eso la producci\u00f3n de los formularios lit\u00fargicos es abundante y no est\u00e1 necesariamente vinculada a una programaci\u00f3n global del a\u00f1o lit\u00fargico.<\/p>\n<p>3. CODIFICACI\u00ed\u201cN. Totalmente diversa es la actitud de los compiladores de los -> libros lit\u00fargicos. Estos \u00faltimos pretenden establecer para la posteridad el ordenamiento de las celebraciones lit\u00fargicas y textos destinados a tales celebraciones. El que ordena un libro lit\u00fargico demuestra tener la idea de una programaci\u00f3n global de la distribuci\u00f3n de los textos lit\u00fargicos; de todos los textos, y no s\u00f3lo de los que entran en la composici\u00f3n del libro que intenta compilar. Este plan de ordenamiento lit\u00fargico presupone un conocimiento m\u00e1s o menos completo de las diferentes tentativas que se han hecho precedentemente para enriquecer las celebraciones locales e\u00f3n textos nuevos.<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de libros, por ejemplo, sacramentario, leccionario, antifonario&#8230;, estructurados seg\u00fan el orden del a\u00f1o lit\u00fargico, la tarea esencial del compilador consiste en la distribuci\u00f3n de los textos eucol\u00f3gicos -respectivamente: de las per\u00ed\u00adcopas b\u00ed\u00adblicas o de los cantos- seg\u00fan un calendario preestablecido. Para la configuraci\u00f3n de los libros cuyo orden no depende estrictamente del a\u00f1o lit\u00fargico -por ejemplo, ritual, pontifical-, el compilador sigue una sucesi\u00f3n l\u00f3gica de las partes, que obviamente ser\u00e1 l\u00f3gica seg\u00fan la mentalidad de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Durante el per\u00ed\u00adodo de creatividad, los autores compon\u00ed\u00adan varias misas para una misma fiesta, mientras que omit\u00ed\u00adan componer, o quiz\u00e1 no conservaban, los textos para otras fiestas menores. El compilador debe colmar estas lagunas del fondo de los libelli. Se producen as\u00ed\u00ad los textos complementarios, derivados o adaptados de textos que estaban destinados a otras celebraciones.<\/p>\n<p>Habitualmente, el compilador se atribuye el derecho-deber de corregir los textos que incluye en su libro. La revisi\u00f3n, que puede referirse al estilo (pero a menudo tambi\u00e9n a los contenidos), causa siempre graves da\u00f1os literarios o doctrinales a los textos originales.<\/p>\n<p>III. Or\u00ed\u00adgenes y primeros desarrollos del rito romano<br \/>\nPara ilustrar hist\u00f3ricamente la formaci\u00f3n y constituci\u00f3n del rito romano, se hace referencia a los nombres de san D\u00e1maso (366-384), el papa Inocencio I (401-417), san Le\u00f3n Magno (440-461), san Gelasio (492-496), el papa Vigilio (537-555) y san Gregorio Magno (590-604). Tendremos que distinguir los diversos modos seg\u00fan los cuales cada uno de estos seis personajes contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n del rito romano y a su caracterizaci\u00f3n en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s ritos.<\/p>\n<p>1. DE SAN D\u00ed\u0081MASO A SAN LE\u00ed\u201cN MAGNO. La noticia del Liber Pontificalis seg\u00fan la cual san D\u00e1maso habr\u00ed\u00ada dispuesto que se emplease el lat\u00ed\u00adn en la liturgia de Roma hay que colocarla en el contexto de toda la obra de san D\u00e1maso: sus inscripciones po\u00e9ticas destinadas a decorar las tumbas de los m\u00e1rtires y la obra derevisi\u00f3n de la versi\u00f3n latina de la Escritura, que san D\u00e1maso encomend\u00f3 a san Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>D\u00e1maso era de origen hispano. Las iglesias de Espa\u00f1a estaban m\u00e1s vinculadas a la iglesia de Cartago que a la de Roma. En tiempos de san Cipriano (249-258) ten\u00ed\u00ada ya una liturgia latina. No se ha de excluir, por tanto, que, en la decisi\u00f3n de adoptar el lat\u00ed\u00adn para la liturgia de Roma, D\u00e1maso se haya visto impulsado por la experiencia vivida en Espa\u00f1a, que le hab\u00ed\u00ada revelado las ventajas de una liturgia latina en una sociedad latinizada.<\/p>\n<p>Nunca podremos determinar hasta qu\u00e9 punto el impulso inicial que imprimi\u00f3 san D\u00e1maso prefigur\u00f3 las caracter\u00ed\u00adsticas de la futura escuela eucol\u00f3gica romana de los ss. v-vl. Sin embargo, el hecho es que las estructuras sumamente sint\u00e9ticas de las oraciones romanas responden perfectamente al estilo damasiano de los or\u00ed\u00adgenes -lenguaje noble, formas epigram\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Entre la plegaria eucar\u00ed\u00adstica que san Ambrosio (339-397) reproduce en su De sacramentis (IV, 5, 21-22; 6, 26-27) y el canon romano, de factura leoniana (que luego encontraremos en los sacramentarios), hay una evoluci\u00f3n que no es meramente ling\u00fc\u00ed\u00adstica. Admitimos, sin embargo, con Ch. Mohrmann que uno de los aspectos m\u00e1s interesantes de tal evoluci\u00f3n consiste precisamente en la progresiva adopci\u00f3n de un lenguaje sagrado latino -terminolog\u00ed\u00ada y expresiones provenientes del lat\u00ed\u00adn de los ritos paganos- en la plegaria eucar\u00ed\u00adstica de la iglesia de Roma.<\/p>\n<p>La carta del papa Inocencio I al obispo Decencio de Gubbio, escrita el 19 de marzo del 416, afirma que los nombres deben enunciarse \u00ed\u00adnter sacra mysteria. Este testimonio hay que ponerlo en relaci\u00f3n con el hecho de que el canon romano insert\u00f3, entre el prefacio y la narraci\u00f3n de la instituci\u00f3n, los d\u00ed\u00adpticos por la iglesia, por la jerarqu\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica, por los oferentes y para la memoria de los santos. Esta es una peculiaridad exclusiva del rito romano.<\/p>\n<p>Una frase de la misma carta (\u00abprius ergo oblationes sunt commendandae, ac tunc eorum nomina quorum sunt edicenda\u00bb) puede referirse a la presentaci\u00f3n de los dones, que luego fue integrada en el Te igitur del canon \u00ab&#8230; uti accepta habeas et benedicas haec dona, haec munera&#8230;\u00bb), pero podr\u00ed\u00ada tambi\u00e9n representar un precedente de lo que pasar\u00e1 a ser un texto variable t\u00ed\u00adpicamente romano: la oraci\u00f3n super oblata.<\/p>\n<p>2. DE SAN LE\u00ed\u201cN AL PAPA VIGILIO. Una importante colecci\u00f3n de la producci\u00f3n eucol\u00f3gica romana de este per\u00ed\u00adodo se ha conservado providencialmente en el c\u00f3dice LXXXV de la Biblioteca Capitular de Verona, en el cual, entre finales del s. v4 y comienzos del vli, alguien transcribi\u00f3 los libelli missarum del archivo papal que se hab\u00ed\u00adan compuesto desde la mitad del s. v hasta la mitad del vi. Reprodujeron el c\u00f3dice, Bianchini (1735) y Muratori (1748) como Sacramentario leoniano; Mohlberg (1956), como Sacramentarium veronense. Le faltan los primeros cuadernos. Con las debidas cautelas cr\u00ed\u00adticas, es preciso recuperar, al menos en parte, los textos correspondientes a epifan\u00ed\u00ada, cuaresma y pascua tom\u00e1ndolos del Gelasiano, primer intento romano de codificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No se puede excluir que antes de san Le\u00f3n Magno alguien haya compuesto textos que luego, a su vez, sirvieron a Le\u00f3n como un modelo inmediato. Pero lo que es cierto es que la obra lit\u00fargica de san Le\u00f3n, por su genialidad, originalidad y grandeza, fij\u00f3 de una vez para siempre las caracter\u00ed\u00adsticas esenciales del rito romano.<\/p>\n<p>Nos encaminamos hacia la composici\u00f3n de textos variables -distintos para cada celebraci\u00f3n-, que se colocar\u00e1n en diversos puntos del esquema de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica. Una misa completa comprende cinco oraciones -primera y segunda colecta, super oblata, postcommunio y super populum- y el prefacio.<\/p>\n<p>La m\u00e1xima novedad consiste en la variabilidad del prefacio. Representa una verdadera revoluci\u00f3n dentro de la historia de la plegaria eucar\u00ed\u00adstica. Tambi\u00e9n la adopci\u00f3n de oraciones variables, breves pero densas de contenido, que insertan en el esquema de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica la tem\u00e1tica del a\u00f1o lit\u00fargico, constituye una novedad absoluta, que tendr\u00e1 gran repercusi\u00f3n en la formaci\u00f3n y desarrollo de los ritos latinos.<\/p>\n<p>Hay que recordar que la obra literaria m\u00e1s importante de san Le\u00f3n Magno es el conjunto de sus sermones, destinados a exponer su doctrina sobre la actuaci\u00f3n del misterio de Cristo mediante las fiestas cristianas. San Le\u00f3n era sin duda consciente de la originalidad e importancia de su contribuci\u00f3n: una s\u00ed\u00adntesis teol\u00f3gica de la obra de la salvaci\u00f3n, fruto de su b\u00fasqueda personal en la contemplaci\u00f3n de las diferentes fases del a\u00f1o lit\u00fargico, s\u00ed\u00adntesis que iba elaborando progresivamente para responder a las exigencias de su deber pastoral de predicar durante la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Si no hubiera existido la tentativa de introducir con mayor claridad e insistencia la teolog\u00ed\u00ada del a\u00f1o lit\u00fargico dentro de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, probablemente no se habr\u00ed\u00ada llegado nunca al sistema romano de la variabilidad de las oraciones y del prefacio. El a\u00f1o lit\u00fargico, que hasta aquel momento hab\u00ed\u00ada irradiado la luz de la presencia del misterio de Cristo s\u00f3lo a trav\u00e9s de las lecturas y el comentario de las lecturas, ejercitar\u00e1 su fuerza sacramental tambi\u00e9n por medio de la eucolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La rica capacidad creativa que san Le\u00f3n Magno despleg\u00f3 en la exposici\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada del a\u00f1o lit\u00fargico sirvi\u00e9ndose de los textos eucol\u00f3gicos, lo conduce a otras novedades estructurales del rito romano: el conjunto eucol\u00f3gico inserto entre las lecturas del AT de la vigilia pascual (conservado en el Gelasiano, ed. Mohlberg, nn. 431-442), conjuntos eucol\u00f3gicos an\u00e1logos para las vigilias de la ascensi\u00f3n (Veronense, nn. 169-173), de pentecost\u00e9s (Veronense, nn. 187-190; 200-201),y del s\u00e1bado de los grandes ayunos estacionales (Veronense, nn. 192-195; 916-921).<\/p>\n<p>San Gelasio y Vigilio compondr\u00e1n nuevos textos aceptando los modelos dejados por san Le\u00f3n. Mantendr\u00e1n el principio de una distribuci\u00f3n de textos variables en torno a un canon fijo. Las normas estructurales para la composici\u00f3n de las oraciones, consagradas con la obra genial de san Le\u00f3n, permanecer\u00e1n en vigor.<\/p>\n<p>Una novedad que trata de introducir san Gelasio -quiz\u00e1 \u00e9l compone la parte central del prefacio en forma deprecativa (cf Veronense, nn. 376 y 623)- no ser\u00e1 imitada ni seguida por Vigilio. Otra invenci\u00f3n de san Gelasio -referirse, dentro de los textos eucol\u00f3gicos, a hechos contingentes que ata\u00f1en a la iglesia o a la poblaci\u00f3n de Roma- la aceptar\u00e1 Vigilio, aunque con las debidas restricciones. Gelasio polemizaba contra los abusos de las lupercalia, abusos en que incurr\u00ed\u00adan tambi\u00e9n ciertos cristianos (cf Veronense, nn. 620-625). En los textos del papa Vigilio se refleja la angustia de la poblaci\u00f3n durante un asedio sufrido por la ciudad, y la sensaci\u00f3n de respiro que experimentaron los romanos cuando se alejaron los invasores.<\/p>\n<p>San Gelasio y Vigilio divergen profundamente en el modo de tratar los acontecimientos contempor\u00e1neos: el tono de Gelasio es \u00e1spero, agresivoy a veces inconveniente; por el contrario, las reflexiones de Vigilio son moralizantes y espiritualistas. Sin embargo, debemos considerar como muy digno de destacarse el hecho de que ambos expresaron en los textos eucol\u00f3gicos inquietudes derivadas de situaciones muy concretas de su iglesia local. Es simb\u00f3lico el ejemplo del prefacio, que hace referencia al malestar experimentado por los romanos al ver, desde lo alto de los muros, c\u00f3mo los asediantes recog\u00ed\u00adan el trigo que los mismos romanos hab\u00ed\u00adan sembrado y cultivado (Veronense n. 446). La cuesti\u00f3n resulta mucho m\u00e1s importante si se considera que la tem\u00e1tica fundamental del prefacio es la historia de la salvaci\u00f3n: se dan gracias a Dios porque ha salvado a su pueblo. En este momento se ve c\u00f3mo tambi\u00e9n hechos contempor\u00e1neos que ata\u00f1en a la comunidad cristiana de un determinado tiempo pueden verse y considerarse como p\u00e1ginas de la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. CODIFICACI\u00ed\u201cN DEL SACRAMENTARIO ROMANO. POCOS a\u00f1os despu\u00e9s del pontificado de Vigilio deb\u00ed\u00ada producirse el primer intento de compilaci\u00f3n del sacramentario romano, llegando as\u00ed\u00ad al llamado Gelasiano.<\/p>\n<p>San Le\u00f3n, san Gelasio y el papa Vigilio no se hab\u00ed\u00adan limitado a llenar unos formularios preestablecidos. En todo caso, la composici\u00f3n de los nuevos textos llevaba consigo la invenci\u00f3n de estructuraciones celebrativas, de g\u00e9neros literarios y de argumentos todav\u00ed\u00ada in\u00e9ditos. El car\u00e1cter experimental, de verdadera b\u00fasqueda, que ha quedado impreso en sus textos explica que los autores mismos hayan considerado los propios textos como algo provisional. La evoluci\u00f3n de Le\u00f3n a Gelasio y Vigilio, por la que la eucolog\u00ed\u00ada se convert\u00ed\u00ada cada vez m\u00e1s en el espejo de los problemas contingentes de la iglesia local romana, era una evoluci\u00f3n natural basada en el car\u00e1cter contingente de los textos.<\/p>\n<p>El momento hist\u00f3rico de la compilaci\u00f3n del Gelasiano es de capital importancia. Probablemente se trata del primer caso en la historia, en que se ha llegado a una compilaci\u00f3n lit\u00fargica plenamente codificada.<\/p>\n<p>La idea de un liber totius anni circuli revela la conciencia de que el a\u00f1o lit\u00fargico est\u00e1 ya sustancialmente constituido. El a\u00f1o lit\u00fargico que, todav\u00ed\u00ada en fase de formaci\u00f3n, hab\u00ed\u00ada impulsado a san Le\u00f3n a la composici\u00f3n de los textos, ahora, al convertirse en realidad lograda, conduce a la creaci\u00f3n del primer sacramentario. Los textos destinados a la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica y a la administraci\u00f3n de los dem\u00e1s sacramentos se ordenan sobre la base del calendario de las fiestas y de los tiempos del a\u00f1o. Se pasa, pues, de los libelli a un libro bien estructurado, que trata de recoger toda la eucolog\u00ed\u00ada, comprendidas las series de oraciones compuestas para la liturgia de las Horas.<\/p>\n<p>En el contexto de la codificaci\u00f3n gelasiana hay que colocar algunos repertorios eucol\u00f3gicos menos originales que los otros, que podr\u00ed\u00adamos llamar textos eucol\u00f3gicos de autor. Por ejemplo, alguien compone las oraciones para la vigilia de pentecost\u00e9s (Gelasiano, nn. 618-623) imitando el conjunto leoniano compuesto para la pascua (ib, nn. 431-442). Remiti\u00e9ndose a menudo a textos preexistentes, se llenan las casillas correspondientes a la octava de pascua (ib, nn. 463-515).<\/p>\n<p>Se establece as\u00ed\u00ad un m\u00e9todo de composici\u00f3n de textos lit\u00fargicos que puede haber tenido precedentes en las sucesivas reelaboraciones de las an\u00e1foras antiguas, pero que ahora se fija un objetivo nuevo: ampliar los repertorios para llenar todas las secciones previstas en la estructuraci\u00f3n global del libro lit\u00fargico.<\/p>\n<p>La compilaci\u00f3n gregoriana del sacramentario encontrar\u00e1 allanado el camino. El experimento de la codificaci\u00f3n gelasiana ha hecho posible la decisi\u00f3n de san Gregorio Magno de emprender un trabajo de gran envergadura: una nueva codificaci\u00f3n del sacramentario tras una revisi\u00f3n de toda la eucolog\u00ed\u00ada romana.<\/p>\n<p>Naturalmente, los principios de tal revisi\u00f3n los han dictado las tendencias personales del mismo san Gregorio. Los textos -oraciones y prefacios- de san Le\u00f3n eran quiz\u00e1 muy breves (cf Veronense, nn. 183 y 1250; Gelasiano, nn. 458 y 462); otras veces, por el contrario, eran muy desarrollados (cf Veronense, nn. 416; 428; 530). El estilo de Vigilio hab\u00ed\u00ada sido m\u00e1s regular, con una clara propensi\u00f3n a la concisi\u00f3n, tanto en los prefacios como en las oraciones (cf Veronense, nn. 533-549; 553-568; 610-619; 626-670).<\/p>\n<p>La primera impresi\u00f3n puede ser que el estilo de san Gregorio es bastante semejante al del papa Vigilio. Las oraciones gregorianas son casi siempre de la misma longitud, breves, estructuralmente muy sencillas. Pero, por una tendencia personal del autor, el tema de las oraciones gregorianas es mucho m\u00e1s abstracto; ta adem\u00e1s la profunda cohesi\u00f3n estructural que exhib\u00ed\u00adan las oraciones de los autores precedentes.<\/p>\n<p>Algunos repertorios m\u00e1s t\u00ed\u00adpicamente gregorianos contienen textos que pueden considerarse joyas de la eucolog\u00ed\u00ada romana, aunque no son parangonables a los textos de la tradici\u00f3n antigua (cf Gregoriano, ed. Deshusses, Ha, nn. 42; 175; 435; 474). Pero Gregorio, quiz\u00e1 por querer unificar demasiado el estilo de todo el sacramentario y rehacer personalmente todo el cuerpo eucol\u00f3gico, cay\u00f3 a menudo en el defecto del formulismo: en el Sacramentario gregoriano, un mismo texto se repite, id\u00e9ntico o con poqu\u00ed\u00adsimas variantes, para celebraciones muy diversas.<\/p>\n<p>En su obra de reelaboraci\u00f3n, Gregorio se sirvi\u00f3 en parte de los textos de la tradici\u00f3n anterior; pero casi siempre alter\u00f3 su sentido original, empobreciendo notablemente su contenido y lesionando gravemente su expresividad literaria. Con su revisi\u00f3n de la eucolog\u00ed\u00ada y con su sistematizaci\u00f3n del sacramentario, san Gregorio pretend\u00ed\u00ada actualizar la liturgia de la ciudad de Roma, pero de hecho la redujo culturalmente al nivel de decadencia que era ya tan sensible en su tiempo.<\/p>\n<p>El Sacramentario gregoriano, sobre cuya base se compondr\u00ed\u00ada luego el Missale Romanum y que subsiste todav\u00ed\u00ada como fuente principal del Misal de Pablo VI, no refleja en absoluto el verdadero tesoro de la mejor escuela eucol\u00f3gica romana.<\/p>\n<p>IV. Otros ritos latinos<br \/>\nNo todos los ritos latinos han podido recorrer plenamente las tres fases [1 supra, II] necesarias para cerrar naturalmente el arco de su evoluci\u00f3n y constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>1. EN LA IGLESIA AFRICANA. La liturgia que se celebraba en el Africa latina desde los tiempos de san Cipriano de Cartago qued\u00f3 bloqueada por los acontecimientos pol\u00ed\u00adticos que provocaron el desenraizamiento total de aquellas iglesias, sumamente florecientes. Hubo una fase de gestaci\u00f3n que habr\u00ed\u00ada podido desembocar en un rito local bien constituido. Residuos de la desaparecida liturgia arcaica de Africa han sobrevivido en las liturgias de las Galias y de Espa\u00f1a. Pero el rito afrolatino en cuanto tal no pudo pasar de la primera a la segunda fase, y obviamente no lleg\u00f3 nunca a la fase constitutiva.<\/p>\n<p>2. EL RITO -> AMBROSIANO. El rito que tuvo a Mil\u00e1n como centro, a consecuencia del exilio voluntario del alto clero y de parte de la ciudadan\u00ed\u00ada milanesa en G\u00e9nova, vio alterada y perturbada su segunda fase (de creatividad): por mucho que en \u00e9l influyera tambi\u00e9n el Oriente lit\u00fargico, desde el principio el rito de Mil\u00e1n se encontr\u00f3 condicionado por modelos romanos mucho m\u00e1s de cuanto lo fueron los otros ritos latinos, en parte porque hab\u00ed\u00ada sido el primero en erigirse despu\u00e9s del romano, en parte por la proximidad geogr\u00e1fica de Roma, con su ascendiente moral sobre Mil\u00e1n, ascendiente que no se sent\u00ed\u00ada en igual medida en las dem\u00e1s sedes mediterr\u00e1neas.<\/p>\n<p>Se discute sobre la g\u00e9nesis de la primera codificaci\u00f3n, la verdaderamente aut\u00f3ctona, de los libros lit\u00fargicos ambrosianos (tercera fase). Los que han llegado hasta nosotros fueron sistematizados, sobre la base de materiales preexistentes, durante el per\u00ed\u00adodo carolingio, cuando ya no le era posible al rito local sustraerse a la liturgia franco-romana imperante.<\/p>\n<p>3. EL RITO GALICANO. El rito galicano comenz\u00f3 espl\u00e9ndidamente la segunda fase, pero se vio ahogado de repente por la penetraci\u00f3n del rito romano, que acab\u00f3 sustituy\u00e9ndolo. Los diferentes intentos de codificaci\u00f3n, de los que son testimonio sus libros lit\u00fargicos, se vieron faltos de ese m\u00ed\u00adnimo indispensable de centralizaci\u00f3n que habr\u00ed\u00ada hecho posible una constituci\u00f3n m\u00e1s fuerte del mismo rito, dot\u00e1ndolo de una mayor resistencia frente a la invasi\u00f3n romana. Por eso los resultados de la codificaci\u00f3n fueron muy dispares.<br \/>\n4. EL RITO CELTICO. El rito irland\u00e9s, en el que se pueden descubrir signos peculiares de una fase inicial, debi\u00f3 cerrarse precipitadamente en una tercera fase, sin haber tenido un per\u00ed\u00adodo de creatividad aut\u00f3ctona. Los \u00fanicos textos propios dignos deatenci\u00f3n son los himnos, cuyos autores se han beneficiado de una tradici\u00f3n po\u00e9tica local.<br \/>\n5. EL RITO -> HISP\u00ed\u0081NICO. El \u00fanico rito que, despu\u00e9s del romano, pudo desarrollarse seg\u00fan el ritmo connatural de sus tiempos en las tres fases de su constituci\u00f3n fue el rito hisp\u00e1nico. Cuando se produjo la invasi\u00f3n de los \u00e1rabes (711), el arco de su formaci\u00f3n estaba ya cerrado. La ocupaci\u00f3n \u00e1rabe y el consiguiente bloqueo de la cultura eclesi\u00e1stica en Espa\u00f1a contribuyeron m\u00e1s bien a impedir que la liturgia de la Espa\u00f1a visig\u00f3tica se desarrollase de forma decadente, paralelamente a lo que sucedi\u00f3 al rito romano.<\/p>\n<p>J. Pinell<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA:  Aldaz\u00e1bal J., Influencia de Gregorio de Elvira y de Justo de Urgel en el \u00abLiher Psalmographus\u00bb hispano, en VV.AA., Fons Vivus. Miscellanea Vismara, PAS-Verlag, Zurich 1971, 143-161; Arce A., Itinerario de la virgen Egeria (381-384), BAC 416, Madrid 1980; Bl\u00e1zquez J.M., Imagen y mito. Estudios sobre religiones mediterr\u00e1neas e ib\u00e9ricas, Cristiandad, Madrid 1977, 467-494: Origen africano del cristianismo espa\u00f1ol; Fern\u00e1ndez Alonso J., La cura pastoral en la Espa\u00f1a romanovisigoda, Iglesia Nacional Espa\u00f1ola, Roma 1955; Garc\u00ed\u00ada del Valle C., Jerusal\u00e9n, un siglo de oro de vida lit\u00fargica, Studium, Madrid 1968; Janini, J., Liturgia Romana, en DHEE 2, Consejo S. de Investigaciones Cient\u00ed\u00adficas, Madrid 1972, 1320-1324; Pinell J., Liturgia Hisp\u00e1nica, ib, 1303-1320; Van der Meer F., San Agust\u00ed\u00adn. pastor de almas, Herder, Barcelona 1965.<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Liturgias locales, fen\u00f3meno hist\u00f3rico: 1. Para una justa comprensi\u00f3n de la liturgia, incluido el rito romano actual, es necesario conocer sus antecedentes; 2. Sentido de la \u00abtradici\u00f3n\u00bb lit\u00fargica en la antig\u00fcedad; 3. Diverso grado de desarrollo, diversa suerte de los antiguos ritos locales &#8211; II. Fases de la formaci\u00f3n de un rito local: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liturgias-locales-antiguas-origen-y-desarrollo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLITURGIAS LOCALES ANTIGUAS (ORIGEN Y DESARROLLO)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17150\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}