{"id":17153,"date":"2016-02-05T11:09:57","date_gmt":"2016-02-05T16:09:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/misal-romano\/"},"modified":"2016-02-05T11:09:57","modified_gmt":"2016-02-05T16:09:57","slug":"misal-romano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/misal-romano\/","title":{"rendered":"MISAL ROMANO"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Historia del Misal Romano: 1. Antecedentes del \u00abMissale Romanum\u00bb; 2. La preparaci\u00f3n del \u00abMissale Romanum\u00bb de 1970: a) El \u00abOrdo Missae\u00bb, b) El misal u oracional &#8211; II. Descripci\u00f3n del \u00abMissale Romanum\u00bb de 1970: 1. La seccion documental; 2. El cuerpo del misal: a) El \u00abProprium de tempore\u00bb, b) El \u00abOrdo missae\u00bb, c) El \u00abProprium de sanctis\u00bb, d) Los \u00abCommunia\u00bb, e) Las \u00abMissae rituales\u00bb, f) \u00abMissae et oraciones ad diversa\u00bb, g) \u00abMissae votivae\u00bb, h) \u00abMissae defunctorum\u00bb; .3. El ap\u00e9ndice &#8211; III. La segunda edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del Misal Romano: 1. Variaciones a la OGMR; 2. Variaciones en las normas del a\u00f1o lit\u00fargico; 3. Variaciones en los textos del misal &#8211; IV. Ediciones oficiales del misal en lengua espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>El d\u00ed\u00ada 3 de abril de 1969, feria V in Coena Domini, el papa Pablo VI firmaba la constituci\u00f3n apost\u00f3lica Missale Romanum, para promulgar el libro lit\u00fargico m\u00e1s esperado de cuantos han sido reformados seg\u00fan los decretos del concilio Vat. II. La expectaci\u00f3n estaba justificada a causa de la importancia que para la unidad en el culto y en la fe (lex orandi-lex credendi) tiene el libro, destinado a regular y a nutrir la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada. Por otra parte, el misal es, despu\u00e9s del -> Leccionario de la palabra de Dios, el m\u00e1s importante instrumento pastoral para la participaci\u00f3n activa, consciente y fructuosa de los fieles en el sacramento de nuestra fe (cf SC 48-49).<\/p>\n<p>Cuatro siglos antes, exactamente el 13 de julio de 1570, otro papa, san P\u00ed\u00ado V, hab\u00ed\u00ada promulgado el Missale Romanum, que estuvo en vigor hasta la aparici\u00f3n del actual. El misal de 1570, que algunos llaman de san P\u00ed\u00ado V para distinguirlo del misal de Pablo VI, es el antecesor directo de este \u00faltimo, pero existen entre ambos diferencias muy notables. La primera afecta al car\u00e1cter espec\u00ed\u00adfico del libro: el Missale Romanum de 1570 era un misal plenario; el actual ya no lo es, al estar compuesto de varios vol\u00famenes: el libro del altar u oracional, el Leccionario y el Graduale Simplex. No obstante el t\u00ed\u00adtulo Missale Romanum ex decreto&#8230; que encabeza el Leccionario (desde el Ordo Lectionum Missae hasta cada uno de los tomos de que consta) y el Graduale, la expresi\u00f3n misal romano se viene dando de hecho al libro de altar u oracional.<\/p>\n<p>Otras diferencias entre el misal de 1570 y el actual se refieren a la amplitud del contenido, a la utilizaci\u00f3n del material eucol\u00f3gico anterior y a los criterios de distribuci\u00f3n y selecci\u00f3n de textos, etc. Estas diferencias tienen su origen no s\u00f3lo en los condicionamientos hist\u00f3ricos y doctrinales de 1570, sino sobre todo en el gran avance moderno de los estudios lit\u00fargicos y sobre las fuentes de la tradici\u00f3n eucol\u00f3gica occidental.<\/p>\n<p>El Missale Romanum promulgado en 1969 por Pablo VI fue publicado un a\u00f1o despu\u00e9s (decreto Celebrationis Eucharisticae, de 26 de marzo de 1970). En 1969 tan s\u00f3lo se hab\u00ed\u00ada dado a la luz el Ordo Missae juntamente con la Institutio Generalis Missalis Romani (Ordenaci\u00f3n general del Misal Romano) y el Ordo Lectionum Missae, con el fin de que el 30 de noviembre, domingo I de adviento y fecha de entrada en vigor del nuevo Calendarium Romanum, se pudiese poner en pr\u00e1ctica la renovaci\u00f3n de la estructura de la misa y se empezase a usar el orden de lecturas con el comienzo del la\u00f1o lit\u00fargico.<\/p>\n<p>Lamentablemente, en el tiempo que media entre la promulgaci\u00f3n del misal por Pablo VI y la publicaci\u00f3n de la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica se produjo una verdadera tempestad contra el Ordo Missae y la IGMR (= OGMR), desencadenada por los sectores m\u00e1s opuestos a la reforma lit\u00fargica emprendida por el Vat. II. Los principales ataques, en los que no faltaron op\u00fasculos an\u00f3nimos y la utilizaci\u00f3n del nombre de eminentes personalidades eclesi\u00e1sticas, conten\u00ed\u00adan la grav\u00ed\u00adsima acusaci\u00f3n de que la \u00abnueva misa\u00bb significaba una ruptura con la doctrina cat\u00f3lica sobre la santa misa, tal como \u00e9sta fue formulada en la sesi\u00f3n XXII del concilio de Trento. Varios liturgistas, historiadores y te\u00f3logos salieron al paso de estos ataques, interviniendo incluso el propio Pablo VI en una en\u00e9rgica alocuci\u00f3n en defensa del Ordo Missae, pronunciada en la bas\u00ed\u00adlica vaticana el 19 de noviembre de 1969.<\/p>\n<p>No es justo, por tanto, contraponer ambos misales, y menos a\u00fan pretender descalificar uno en nombre del concilio, o de la autoridad del papa que est\u00e1 detr\u00e1s del otro. Del mismo modo que Trento tiene verdadera continuidad en el Vat. II, el misal promulgado por san P\u00ed\u00ado V, que aliment\u00f3 la piedad lit\u00fargica de cuatro siglos, tiene tambi\u00e9n continuidad en el misal de Pablo VI. Las circunstancias hist\u00f3ricas y la finalidad inmediata de las reformas lit\u00fargicas de Trento y del Vat. II no son las mismas, pero la autoridad apost\u00f3lica de san P\u00ed\u00ado V y de Pablo VI es id\u00e9ntica; y uno y otro papa la ejercieron leg\u00ed\u00adtimamente al promulgar el misal.<\/p>\n<p>I. Historia del Misal Romano<br \/>\nEl t\u00e9rmino missale y las expresiones liber missalis, missale plenarium o plenum indican, a partir del s. x, los l libros lit\u00fargicos que contienen todos los textos necesarios para la celebraci\u00f3n de la misa: lecturas, cantos y oraciones, con sus r\u00fabricas correspondientes. Este tipo de libro vino a sustituir a los sacramentarios propiamente dichos, en los cuales \u00fanicamente se encontraban las plegarias destinadas a la eucarist\u00ed\u00ada y a la administraci\u00f3n de los sacramentos. Los restantes textos se encontraban en los respectivos libros lit\u00fargicos.<\/p>\n<p>Varias fueron las causas que dieron origen a la fusi\u00f3n de todos los libros en uno, el misal. En primer lugar, la multiplicaci\u00f3n de las misas privadas no s\u00f3lo en las iglesias grandes y bien dotadas de clero, sino tambi\u00e9n en las peque\u00f1as iglesias rurales, en las que no hab\u00ed\u00ada m\u00e1s que un sacerdote. Esta multiplicaci\u00f3n de misas privadas se produjo tambi\u00e9n en los monasterios en virtud de las obligaciones que contra\u00ed\u00adan con los fundadores o sostenedores, especialmente en sufragio de los difuntos. La facilidad pr\u00e1ctica, la celebraci\u00f3n en silencio y la comodidad influyeron en la aparici\u00f3n, primero, de libelli missae o fasc\u00ed\u00adculos con una serie de misas completas, votivas o de difuntos, y m\u00e1s tarde de todo el conjunto de formularios siguiendo el orden del libro principal. Hacia el s. xiii puede decirse que el proceso del paso del sacramentario al misal plenario alcanz\u00f3 la culminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No es dif\u00ed\u00adcil imaginar el \u00e9xito de este tipo de libro lit\u00fargico en una \u00e9poca en que se hab\u00ed\u00ada perdido el sentido comunitario y participativo de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, apareciendo \u00e9sta como una acci\u00f3n reservada al sacerdote, el cual, por si fuera poco lo que ten\u00ed\u00ada que hacer como presidente, asum\u00ed\u00ada todos los restantes papeles: lector, cantor, ministro, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Por otra parte, al faltar una autoridad que ordenase y unificase todo el proceso de confluencia de los antiguos libros lit\u00fargicos en el misal, los abusos y los particularismos se multiplicaban a pesar de las disposiciones de algunos concilios particulares. La necesidad de correcci\u00f3n y de reforma de los misales se hizo sentir a lo largo de la baja edad media y durante todo el s. xv. Esta necesidad se agudiz\u00f3 en extremo al aparecer el protestantismo. El concilio de Trento (1545-1563) ten\u00ed\u00ada conciencia de este grave problema; pero no lleg\u00f3 a abordarlo, dejando en manos del papa P\u00ed\u00ado IV la reforma proyectada. Como se ver\u00e1 en seguida, el fruto de aquella decisi\u00f3n conciliar, por lo que a la misa se refiere, fue el Missale Romanum de 1570.<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES DEL \u00abMISSALE ROMANUM\u00bb. El misal promulgado en 1570 por san P\u00ed\u00ado V significa el punto de llegada de una ordenaci\u00f3n del calendario y de los textos de la misa que se remonta, en lo esencial, al papa san Gregorio Magno y al arquetipo del llamado Sacramentario Gregoriano, cuyo manuscrito m\u00e1s completo y representativo de esta tradici\u00f3n eucol\u00f3gica es el Sacramentarlo Gregoriano Adrianeo (Cambrai, Bibl. municip., cod. 164), copiado el a\u00f1o 812 a partir del ejemplar enviado por el papa Adriano I a Carlomagno hacia el 785.<\/p>\n<p>Este sacramentario papal y estacional, es decir, adaptado a la t liturgia local de la ciudad de Roma, fue provisto de un suplemento por san Benito de Aniano, y no por Alcuino, como se sosten\u00ed\u00ada hasta hace poco La finalidad de este suplemento fue dotar de formularios aquellos d\u00ed\u00adas lit\u00fargicos en que la liturgia papal carec\u00ed\u00ada de ellos. El Sacramentario Gregoriano con Suplemento alcanz\u00f3 gran difusi\u00f3n, pero coexisti\u00f3 junto con otros sacramentarios mixtos, que forman la familia de los Gelasianos del s. viii.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n, cuando empiezan a aparecer los primeros misales plenarios, es de total confusi\u00f3n. Sin embargo, por la fuerza de la sencillez y del car\u00e1cter pr\u00e1ctico, a finales del s. xiii se empez\u00f3 a adoptar por toda Europa un misal preparado por los frailes franciscanos, que result\u00f3 ser el Missale secundum consuetudinem Curiae, el misal usado en la capilla papal hacia la mitad del siglo. Este misal es heredero directo del Gregoriano Adrianeo con el Suplemento, y tuvo el honor de ser impreso por primera vez en 1474, constituyendo por tanto la \u00abedici\u00f3n pr\u00ed\u00adncipe\u00bb del misal romano.<\/p>\n<p>La comisi\u00f3n creada por P\u00ed\u00ado IV para la reforma del misal, de acuerdo con los deseos del concilio de Trento, ampliada despu\u00e9s por san P\u00ed\u00ado V, trabaj\u00f3 fundamentalmente sobre los ejemplares impresos de 1474. El Missale Romanum ex Decreto Sacrosancti Concilii Tridentini restitutum Pii V Pont. Max. iussu editum, promulgado mediante la bula Quo primum, del 14 de julio de 1570, reproduce pr\u00e1cticamente la edici\u00f3n pr\u00ed\u00adncipe impresa cien a\u00f1os antes. No obstante, la comisi\u00f3n redactora hab\u00ed\u00ada incluido tambi\u00e9n las Rubricae generales Missalis y el Ritus servandus in celebratione Missae, sirvi\u00e9ndose para este apartado del Ordo Missae del maestro de las ceremonias pontificias Juan Burcardo, asegurando as\u00ed\u00ad la uniformidad del rito y la desaparici\u00f3n de la mayor parte de los abusos, objetivos largamente perseguidos desde mucho tiempo antes.<\/p>\n<p>Es preciso destacar tambi\u00e9n algunos ajustes realizados en el santoral, la organizaci\u00f3n del Commune sanctorum, la eliminaci\u00f3n de secuencias y la restricci\u00f3n de misas votivas. No falt\u00f3 tampoco la consulta de manuscritos lit\u00fargicos -dentro de las posibilidades de la \u00e9poca-, como asegura san P\u00ed\u00ado V en la bula Quo primum. Esta consulta proporcionaba una base cient\u00ed\u00adfica a la reforma del misal; pero, sobre todo, confer\u00ed\u00ada carta de antig\u00fcedad y de entronque con la tradici\u00f3n lit\u00fargica, aspecto important\u00ed\u00adsimo, que permit\u00ed\u00ada afirmar al papa que la revisi\u00f3n del misal lo hab\u00ed\u00ada restituido ad pristinam sanctorum Patrum norman ac ritum.<\/p>\n<p>Esta expresi\u00f3n de la bula Quo primum fue recogida por el Vat. II como criterio fundamental de la reforma del Ordo Missae (cf SC 50), y por Pablo VI en la constituci\u00f3n apost\u00f3lica de promulgaci\u00f3n del misal, invocando la necesidad de aprovechar todo el riqu\u00ed\u00adsimo caudal que ofrecen hoy las fuentes lit\u00fargicas, mucho mejor conocidas hoy que hace cuatro siglos.<\/p>\n<p>La bula Quo primum impon\u00ed\u00ada el Missale Romanum como obligatorio para todas las iglesias locales y \u00f3rdenes religiosas de rito latino, con la \u00fanica excepci\u00f3n de aquellas zonas que pudiesen contar con peculiaridades lit\u00fargicas propias con una antig\u00fcedad no inferior a los doscientos a\u00f1os. De este modo se logr\u00f3, por primera vez en la I historia de la liturgia, la existencia de un misal unificado y com\u00fan a toda la iglesia latina. Las circunstancias del momento y el mismo proceso que se observa en los siglos precedentes as\u00ed\u00ad lo ped\u00ed\u00adan.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 1570 el Missale Romanum sufre algunas modificaciones bajo los pontificados de Clemente VIII (1605), Urbano VIII (1634) y Benedicto XV (1920). Estas modificaciones consistieron, generalmente, en cambios de r\u00fabricas, en la adici\u00f3n de las misas de los nuevos santos y en la inclusi\u00f3n de algunos prefacios. Durante el s. xviii, bajo el influjo de la ilustraci\u00f3n, especialmente en Francia y en Italia, se hicieron intentos de renovaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica y de reforma del misal. Se deseaba una mayor participaci\u00f3n del pueblo, la introducci\u00f3n de la lengua vern\u00e1cula, un mayor uso de la Escritura, la revisi\u00f3n de algunos textos del misal, una mayor sobriedad de los ritos y la desaparici\u00f3n de las pr\u00e1cticas de piedad durante la misa, objetivos que despu\u00e9s volvi\u00f3 a tomar el -> movimiento lit\u00fargico y que se han hecho realidad en la -> reforma lit\u00fargica del Vat. II.<\/p>\n<p>San P\u00ed\u00ado X quiso hacer una revisi\u00f3n general del misal, similar a la reforma realizada en el breviario, pero su muerte en 1914 le impidi\u00f3 impulsar la tarea. Hasta P\u00ed\u00ado XII no volver\u00e1 a haber m\u00e1s cambios. En efecto, este papa instituy\u00f3 en 1948 una comisi\u00f3n para la reforma lit\u00fargica, en la que figuraba ya un hombre que ser\u00ed\u00ada clave en los trabajos preparatorios del Vat. II en el campo lit\u00fargico, y despu\u00e9s del concilio, en la reforma lit\u00fargica: P. An\u00ed\u00adbal Bugnini. La comisi\u00f3n creada por P\u00ed\u00ado XII tuvo doce a\u00f1os de vida, realizando su tarea en el m\u00e1s absoluto secreto. Fruto de sus trabajos fue la restauraci\u00f3n de la vigilia pascual en 1951, la reforma de toda la semana santa en 1955 y la publicaci\u00f3n del C\u00f3digo de R\u00fabricas en 1960, esto \u00faltimo por mandato del papa Juan XXIII.<\/p>\n<p>La reforma de la semana santa se incluy\u00f3 en la \u00faltima edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del Missale Romanum de 1570, efectuada en 1962. Esta es la edici\u00f3n objeto del indulto dado el 3 de octubre de 1984 para usar el misal de san P\u00ed\u00ado V a juicio del obispo diocesano (AAS 76\/1984, 1088-1089).<\/p>\n<p>2. LA PREPARACI\u00ed\u201cN DEL \u00abMISSALE ROMANUM\u00bb DE 1970. Todav\u00ed\u00ada est\u00e1 por hacer la historia de cada uno de los libros lit\u00fargicos promulgados despu\u00e9s del Vat. II, historia que comienza, ciertamente, en el aula conciliar, durante los trabajos de debate y aprobaci\u00f3n de la constituci\u00f3n Sacrosanctum concilium. Despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de este documento, verdadera piedra miliar en la -> historia de la liturgia, la investigaci\u00f3n tendr\u00e1 que rastrear todos los documentos de aplicaci\u00f3n de la reforma lit\u00fargica y meterse a fondo en los esquemas de trabajo y en las relaciones de los distintos coetus que funcionaron en el seno del Consilium ad exsequendam constitutionem de Sacra Liturgia, creado por Pablo VI en 1964.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere al misal, la historia de su elaboraci\u00f3n comprende cuatro grandes cap\u00ed\u00adtulos: las reformas parciales que se introdujeron antes de la promulgaci\u00f3n del Missale Romanum de 1970 (concelebraci\u00f3n, comuni\u00f3n bajo las dos especies, nuevas plegarias eucar\u00ed\u00adsticas), el Ordo Missae, el conjunto de la eucolog\u00ed\u00ada y el antifonario, y el orden de lecturas y cantos interleccionales. En este art\u00ed\u00adculo vamos a centrarnos \u00fanicamente en dos de estos grandes cap\u00ed\u00adtulos: los que se refieren al Ordo Missae y al oracional (eucolog\u00ed\u00ada y antifonario).<\/p>\n<p>a) El \u00abOrdo Missae\u00bb: Sin duda, el punto m\u00e1s delicado de toda la reforma lit\u00fargica. La constituci\u00f3n Sacrosanctum concilium hab\u00ed\u00ada determinado: \u00abRev\u00ed\u00adsese el ordinario de la misa, de modo que se manifieste con mayor claridad el sentido propio de cada una de las partes y su mutua conexi\u00f3n y se haga m\u00e1s f\u00e1cil la piadosa y activa I participaci\u00f3n de los fieles. En consecuencia, simplif\u00ed\u00adquense los -> ritos, conservando con cuidado la sustancia; supr\u00ed\u00admanse aquellas cosas menos \u00fatiles que con el correr del tiempo se han duplicado o a\u00f1adido; restabl\u00e9zcanse, en cambio, de acuerdo con la primitiva norma de los santos padres, algunas cosas que han desaparecido a causa del tiempo, seg\u00fan se estime conveniente o necesario\u00bb (SC 50).<\/p>\n<p>Para dar cumplimiento a este mandato fue constituido el coetus n. 10 del Consilium, el primero de los grupos que habr\u00ed\u00adan de trabajar en la reforma del misal. El coetus, en el que se encontraban los mejores especialistas en la historia de la misa, basta citar al P. Jungmann y a mons. Righetti, se puso en seguid\u00e1 a trabajar en abril de 1964; de manera que en septiembre de 1965, despu\u00e9s de seis sesiones de estudio en diferentes lugares, se present\u00f3 el primer esquema de lo que entonces se llam\u00f3 la missa normativa. Se denominaba as\u00ed\u00ad a la forma de celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica que deb\u00ed\u00ada servir de base (de norma) para las restantes formas de celebraci\u00f3n. M\u00e1s tarde se desech\u00f3 la citada denominaci\u00f3n, prefiri\u00e9ndose la que ha quedado en el misal de misa con el pueblo.<\/p>\n<p>El esquema de la misa normativa era muy sencillo y transparente. De hecho, el actual Ordo Missae sigue fielmente aquel esquema, salvo algunos puntos que entonces no estaban claros, como, por ejemplo, el puesto del Kyrie, o los retoques del canon romano. En junio de 1966, Pablo VI dispuso que se buscase una f\u00f3rmula para integrar el Kyrie en el acto penitencial y que no se tocase el canon romano. En cambio orden\u00f3 tambi\u00e9n que se buscasen o elaborasen dos o tres nuevas plegarias eucar\u00ed\u00adsticas. Pablo VI tom\u00f3 tambi\u00e9n por entonces otra gran decisi\u00f3n: la de que se consultase a las conferencias episcopales sobre el proyecto de la misa normativa. La consulta se canaliz\u00f3 a trav\u00e9s de la Secretar\u00ed\u00ada del S\u00ed\u00adnodo de los Obispos, de manera que en la primera asamblea del S\u00ed\u00adnodo, en 1967, los padres sinodales pudieron expresar su parecer personal sobre una serie de cuestiones. Al mismo tiempo pudieron asistir a una celebraci\u00f3n experimental de la misa normativa en la Capilla Sixtina el 24 de octubre. La celebraci\u00f3n fue pr\u00e1cticamente un fracaso, y la impresi\u00f3n negativa que produjo en muchos padres influy\u00f3 sin duda en las votaciones a las preguntas formuladas sobre el mantenimiento del canon romano sin retoques, sobre algunos cambios en las palabras de la consagraci\u00f3n, sobre la estructura de la misa, sobre el acto penitencial, sobre el n\u00famero de lecturas y sobre las ant\u00ed\u00adfonas de entrada, ofertorio y comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>A finales de 1967 se reemprendieron los trabajos, asumiendo los resultados de la consulta al S\u00ed\u00adnodo y sometiendo a la decisi\u00f3n del papa una serie de puntos. Durante 1968, el esquema del Ordo Missae fue tambi\u00e9n examinado por las congregaciones romanas, hasta que, finalmente, en el consistorio del 28 de abril de 1969, Pablo VI anunci\u00f3 la publicaci\u00f3n del Ordo Missae. Juntamente con \u00e9l se publicaron la constituci\u00f3n apost\u00f3lica Missale romanum y la Institutio generalis Missalis Romani, documentos que habr\u00ed\u00adan de figurar tambi\u00e9n en la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del misal en 1970.<\/p>\n<p>Mientras se preparaba el Ordo Missae, se realizaron reformas parciales en el ordinario de la misa del Missale Romanum de 1570, en cumplimiento de algunas disposiciones conciliares y de los primeros documentos de la reforma lit\u00fargica: la introducci\u00f3n de la -> lengua vulgar, la diversificaci\u00f3n de -> ministerios, la simplificaci\u00f3n de -> ritos, la distinci\u00f3n entre la liturgia de la palabra y del sacrificio, las formas de celebraci\u00f3n, etc., motivaron la aparici\u00f3n de los siguientes ordines, que estuvieron en vigor hasta la aparici\u00f3n del misal en 1970: Ordo Missae. Ritus servandus in celebratione Missae et de defectibus in celebratione Missae occurrentibus, Typis Polyglottis Vaticanis 1965; Ritus servandus in concelebratione Missae et Ritus Communionis sub utraque specie, Typis Polyglottis Vaticanas 1965; Variaciones in Ordinem Hebdomadae Sanctae inducendae, Typis Polyglottis Vaticanis 1965; Variationes in Ordinem Missae inducendae ad norman Instructionis S.R.C. diei 4 maii 1967, Typis Polyglottis Vaticanis 1967; Preces eucharisticae et praefationes, Typis Polyglottis Vaticanis 1968.<\/p>\n<p>La reforma del Ordo Missae se gui\u00f3 por el principio conciliar general de introducir \u00abnuevas formas desarroll\u00e1ndolas org\u00e1nicamente a partir de las ya existentes\u00bb (SC 23). Este principio, que indudablemente alarg\u00f3 el proceso y produjo, no solo aqu\u00ed\u00ad, sino en otros campos, la Impresi\u00f3n de que los cambios no acababan nunca, permiti\u00f3 afianzar firmemente todos los pasos sobre bases seguras. Prueba de ello es que ninguna reforma introducida hubo de ser retractada.<\/p>\n<p>Sobre la base de la distinci\u00f3n entre las dos grandes partes de la misa, liturgia Verbi y liturgia eucharistica (cf SC 56), las cuales tienen como puntos de referencia sendos lugares de celebraci\u00f3n: el amb\u00f3n y el altar, la misa encontr\u00f3 una l\u00ed\u00adnea m\u00e1s din\u00e1mica y participativa. Los ritos iniciales se simplificaron, el padrenuestro se convirti\u00f3 en plegaria de preparaci\u00f3n de la comuni\u00f3n, se simplific\u00f3 la f\u00f3rmula de la distribuci\u00f3n de la comuni\u00f3n y la misa se concluy\u00f3 con la bendici\u00f3n del sacerdote. Important\u00ed\u00adsima fue tambi\u00e9n la determinaci\u00f3n de la obligatoriedad de la -> homil\u00ed\u00ada y la introducci\u00f3n de la oraci\u00f3n de los fieles (cf SC 52-53).<\/p>\n<p>Ahora bien, los aspectos m\u00e1s espectaculares de la reforma del Ordo Missae, sobre algunos de los cuales se centraron los ataques de los oponentes a la reforma lit\u00fargica, fueron \u00e9stos: a) los ritos del ofertorio, jam\u00e1s tocados hasta ese momento. Se trat\u00f3 de eliminar todo lo que pareciese anticipaci\u00f3n de los elementos sacrificiales y ofertoriales propios de la plegaria eucar\u00ed\u00adstica; b) los ritos iniciales se estructuraron para hacer m\u00e1s patente la intervenci\u00f3n de la I asamblea y destacar tambi\u00e9n la funci\u00f3n presidencial del celebrante principal. El acto penitencial dej\u00f3 de ser un acto privado de los ministros, para convertirse en un rito de toda la asamblea; los ritos preparatorios de la comuni\u00f3n se hicieron m\u00e1s participativos, especialmente en la conclusi\u00f3n del embolismo del padrenuestro y en el rito de la paz.<\/p>\n<p>b) El misal u oracional. Como ya se ha dicho, comprende no la totalidad del Missale Romanum, sino los textos eucol\u00f3gicos y los cantos de entrada y comuni\u00f3n, adem\u00e1s del Ordo Missae y de los restantes documentos a los que se aludir\u00e1 m\u00e1s adelante en la descripci\u00f3n del libro.<\/p>\n<p>Fueron varios los coetus o grupos de trabajo del Consilium que se ocuparon de la preparaci\u00f3n del misal: el coetus 13, que trat\u00f3 de las misas votivas; el 14, de los cantos; el 18, de los formularios comunes (de santos, etc\u00e9tera); el 18 bis, de las oraciones y prefacios, y el 19, de las r\u00fabricas del misal. Estos tres \u00faltimos grupos trabajaban tambi\u00e9n para el oficio divino, dado que muchos textos habr\u00ed\u00adan de ser compartidos en la misa y en la -> liturgia de las Horas. Naturalmente, buena parte de los trabajos de estos coetus depend\u00ed\u00ada tambi\u00e9n de la revisi\u00f3n del -> calendario lit\u00fargico (coetus 1) y de la revisi\u00f3n de algunos ritos del a\u00f1o lit\u00fargico, como la semana santa (coetus 17). Ten\u00ed\u00ada que ver tambi\u00e9n con los trabajos del misal la tarea del coetus 12, que se ocup\u00f3 de la restauraci\u00f3n de la oraci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p>Para la historia del misal, los aspectos m\u00e1s interesantes son los relacionados con la -> eucolog\u00ed\u00ada, es decir, con las oraciones y prefacios. El misal contiene mil seiscientas oraciones y ochenta y un prefacios, m\u00e1s del doble que el Missale Romanum de 1570. De hecho, pr\u00e1cticamente todos los textos eucol\u00f3gicos del misal anterior se encuentran en el actual, aun cuando muchos han sufrido retoques.<\/p>\n<p>El coetus 18 bis, al que se le confi\u00f3 la eucolog\u00ed\u00ada del misal, estaba presidido por el P. Pl\u00e1cido Bruylants, autor de varias obras sobre esta materia. El coetus comenz\u00f3 sus trabajos en 1965 con las oraciones del propio del tiempo, viniendo despu\u00e9s las correspondientes a las misas votivas, a los comunes, etc. Las grandes l\u00ed\u00adneas de todo el trabajo fueron expuestas por el P. Bruylants al pleno del Consilium en octubre de 1966. Se pretend\u00ed\u00ada aumentar el n\u00famero de textos para evitar repeticiones; revisarlos de acuerdo con las fuentes, restituy\u00e9ndoles su sentido original, cuando fuera necesario, y sustituir expresiones dif\u00ed\u00adcilmente comprensibles hoy.<\/p>\n<p>Se quer\u00ed\u00ada tambi\u00e9n recuperar una buena parte del dep\u00f3sito eucol\u00f3gico de los antiguos sacramentarios y componer textos nuevos. En cuanto a los prefacios, la intenci\u00f3n era dotar de ellos a los principales formularios del misal por tiempos lit\u00fargicos, domingos y solemnidades.<\/p>\n<p>Estos criterios para comenzar a trabajar fueron definidos mejor conforme se avanzaba en la tarea. El Consilium examin\u00f3 por \u00faltima vez los trabajos del misal en 1968, continuando \u00e9stos,, hasta la v\u00ed\u00adspera misma de la publicaci\u00f3n del misal, de la mano de otro gran experto, el P. C. Braga -el P. Bruylants hab\u00ed\u00ada fallecido en 1966, apenas presentado el primer esbozo del misal-. Vale la pena conocer en detalle los criterios de elaboraci\u00f3n del conjunto de la eucolog\u00ed\u00ada del misal.<\/p>\n<p>El Vat. II hab\u00ed\u00ada ofrecido ya unos principios generales, que se aplicaron al misal de modo particular: \u00abPara conservar la sana tradici\u00f3n y abrir el camino a un progreso leg\u00ed\u00adtimo, debe preceder siempre una concienzuda investigaci\u00f3n teol\u00f3gica, hist\u00f3rica y pastoral acerca de cada una de las partes que se han de revisar\u00bb (SC 23). Esta investigaci\u00f3n se hizo en orden a garantizar la pureza doctrinal de los textos (lex orandilex credendi); la recuperaci\u00f3n del patrimonio eucol\u00f3gico de la misa romana, sin olvidar la apertura a otras tradiciones como la -> hisp\u00e1nica y la -> ambrosiana, y finalmente la revitalizaci\u00f3n del libro del ministro principal de la eucarist\u00ed\u00ada, es decir, del presb\u00ed\u00adtero presidente.<\/p>\n<p>Concretando a\u00fan m\u00e1s, y de forma esquem\u00e1tica, he aqu\u00ed\u00ad los criterios que presidieron la elaboraci\u00f3n del oracional de la misa:<br \/>\nA) Oraciones y prefacios: En cuanto a los principios de la revisi\u00f3n: 1) Verdad y autenticidad de los textos, tanto en sentido hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtico -fidelidad a las fuentes&#8211;como en sentido funcional -fidelidad al tipo de plegaria o g\u00e9nero eucol\u00f3gico-, sin olvidar los aspectos teol\u00f3gico-doctrinales -fidelidad a la doctrina eclesial- y los aspectos hist\u00f3ricos -en el caso de las oraciones de las misas de los santos-. 2) Sencillez y claridad, que en la pr\u00e1ctica consist\u00ed\u00adan en cuidar el estilo y la precisi\u00f3n de los textos eucol\u00f3gicos m\u00e1s modernos, evitando la ret\u00f3rica y la artificiosidad. 3) Lenguaje adaptado a la mentalidad de nuestro tiempo, lo cual exig\u00ed\u00ada mantener la riqueza de matices de las expresiones lit\u00fargicas consagradas, introducir expresiones que respondan a contenidos recuperados por la teolog\u00ed\u00ada de los sacramentos (por ejemplo, memoriale, lignum, etc.), o modificar todo lo que pudiese sonar a desprecio de las realidades humanas (por ejemplo, terrena despicere). 4) Musicalidad del cursus para facilitar el canto. 5) Sentido pastoral, es decir, facilidad para que al traducirse los textos a las I lenguas modernas se pudiesen captar los grandes temas de la I plegaria lit\u00fargica no s\u00f3lo tradicional, sino tambi\u00e9n de nueva creaci\u00f3n (por ejemplo, en las oraciones del santoral y en las misas por diversas necesidades).<\/p>\n<p>En cuanto a las fuentes de donde se hab\u00ed\u00adan de tomar las oraciones y prefacios, se produjo la siguiente gradaci\u00f3n de criterios: 1) Reutilizaci\u00f3n de los textos del Missale Romanum de 1570. 2) Recuperaci\u00f3n de textos antiguos que hab\u00ed\u00adan quedado relegados a la tradici\u00f3n lit\u00fargica; estos textos se han buscado en los primitivos sacramentarios romanos; pero no se han olvidado testimonios como los misales de las \u00f3rdenes religiosas y algunos misales locales, como el famoso misal de Par\u00ed\u00ads de 1736. 3) Utilizaci\u00f3n de textos procedentes de todas las tradiciones eucol\u00f3gicas occidentales no romanas: liturgia -> hisp\u00e1nica, liturgia galicana, liturgia -> ambrosiana. 4) Creaci\u00f3n de textos nuevos, empleando diversos procedimientos: 1. Centonizaci\u00f3n de frases procedentes de varios textos (dos o tres) eucol\u00f3gicos, a veces originarios de tradiciones diferentes; 2. Transposici\u00f3n de textos b\u00ed\u00adblicos, patr\u00ed\u00adsticos, conciliares (Vat. II) o de alg\u00fan papa; 3. Composiciones totalmente nuevas.<\/p>\n<p>B) Las ant\u00ed\u00adfonas: El misal s\u00f3lo contiene una doble serie de ant\u00ed\u00adfonas, las del introito y las de la comuni\u00f3n. Se omiti\u00f3 la serie de ant\u00ed\u00adfonas del ofertorio, porque \u00e9stas se justifican cuando hay procesi\u00f3n de ofrendas. Los criterios empleados para seleccionarlas fueron los siguientes: 1) Elecci\u00f3n de textos funcionales, ricos en teolog\u00ed\u00ada y en sentimientos humanos, especialmente en las ant\u00ed\u00adfonas de entrada. Las ant\u00ed\u00adfonas de la comuni\u00f3n han sido buscadas por sus referencias eucar\u00ed\u00adsticas, respet\u00e1ndose el criterio tradicional de tomarlas del evangelio del d\u00ed\u00ada. Cuando son tres los ciclos de lecturas, a veces son tambi\u00e9n dos o tres las ant\u00ed\u00adfonas de comuni\u00f3n. 2) Conservaci\u00f3n de todos los textos b\u00ed\u00adblicos del antifonario anterior. 3) Recuperaci\u00f3n de textos procedentes de los antiguos antifonarios de la misa e, incluso, del oficio. 4) Creaci\u00f3n de textos nuevos tomados del salterio o del Antiguo Testamento para la ant\u00ed\u00adfona de entrada, y del evangelio para la ant\u00ed\u00adfona de comuni\u00f3n; tambi\u00e9n se han hecho ant\u00ed\u00adfonas independientes, es decir, no b\u00ed\u00adblicas. 5) Se ha procurado que los textos no s\u00f3lo puedan ser cantados, sino tambi\u00e9n ser recitados individual o comunitariamente, e incluso ser incorporados a la monici\u00f3n de entrada por el celebrante. En el misal no figuran los salmos que pueden cantarse con las ant\u00ed\u00adfonas; \u00e9stos est\u00e1n indicados en el Ordo Cantus Missae y en el Graduale Simplex.<\/p>\n<p>C) Las bendiciones solemnes: El misal ha recogido en un ap\u00e9ndice al ordinario de la misa un grupo de bendiciones que constituyen una novedad en la liturgia romana. Junto a ellas se encuentran las tradicionales bendiciones u oraciones super populum. Las bendiciones solemnes, de origen hisp\u00e1nico y galicano, ten\u00ed\u00adan lugar antes de la comuni\u00f3n como preparaci\u00f3n de los que iban a participar en ella y despedida de los que no comulgaban. El breve pu\u00f1ado de textos, apenas uno por, cada tiempo lit\u00fargico o grupo de solemnidades, tiene una presencia m\u00e1s bien testimonial, aunque consiguen enriquecer el rito de despedida. Los textos han sido tomados de la edici\u00f3n del Corpus Benedictionum Pontificalium y del Suplemento del Sacramentario Gregoriano con muy pocos retoques meramente estil\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>II. Descripci\u00f3n del \u00abMissale Romanum\u00bb de 1970<br \/>\nEl libro del altar, o libro del celebrante, o el oracional, en su primera edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica de 1970, comprende una secci\u00f3n introductoria con los documentos de promulgaci\u00f3n del libro y las respectivas normas, el cuerpo del misal donde est\u00e1n los formularios lit\u00fargicos y un ap\u00e9ndice, al que siguen los \u00ed\u00adndices.<\/p>\n<p>El volumen se abre con una p\u00e1gina en blanco, a la que sigue otra en la que figura solamente la frase Missale Romanum, como en el lomo del libro. Despu\u00e9s viene un bello grabado a toda p\u00e1gina, de corte moderno, que representa la \u00faltima cena, del mismo autor que los otros once grabados distribuidos por todo el misal, sin contar los de las guardas interiores. A continuaci\u00f3n del primer grabado est\u00e1 la p\u00e1gina del t\u00ed\u00adtulo completo del libro: Missale Romanum ex Decreto Sacrosancti Oecumenici Concilii Vaticani II instauratum auctoritate Pauli PP VI promulgatum. Editio Typica. Typis Polyglottis Vaticanis MCMLXX. El volumen est\u00e1 encuadernado en material pl\u00e1stico, mide 25 X 18 cm. y tiene 968 p\u00e1ginas. En 1971 se hizo la primera reimpresi\u00f3n del misal con id\u00e9nticas caracter\u00ed\u00adsticas t\u00e9cnicas, si bien se utiliz\u00f3 un papel de menor grosor, con lo que el volumen result\u00f3 m\u00e1s manejable y menos pesado.<\/p>\n<p>1. LA SECCI\u00ed\u201cN DOCUMENTAL. El primer documento que figura es el decreto de la S.C. para el Culto Divino de 26-III-1970, por el que se declara t\u00ed\u00adpica la edici\u00f3n. Este decreto figura obligatoriamente en todas las ediciones oficiales del misal en lenguas modernas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s aparece la constituci\u00f3n apost\u00f3lica \u00abMissale rmanum \u00ab, de Pablo VI, por la que se promulga el conjunto del Missale, o sea, todos los libros que se usan en la misa, y se especifican las palabras esenciales de la plegaria eucar\u00ed\u00adstica que constituyen la consagraci\u00f3n. En este importante documento, el papa justifica la reforma del misal y hace historia de \u00e9sta desde san P\u00ed\u00ado V hasta el concilio Vat. II. Despu\u00e9s explica las principales innovaciones: plegarias eucar\u00ed\u00adsticas, simplificaci\u00f3n del Ordo Missae, homil\u00ed\u00ada, oraci\u00f3n de los fieles, acto penitencial, ampliaci\u00f3n del leccionario y del gradual. Termina ofreciendo el Missale Romanum a toda la iglesia como un instrumento de unidad aun dentro de la diversidad de lenguas en las que iba a ser traducido.<\/p>\n<p>Sigue la Institutio generalis Missalis Romani, el mismo documento aparecido en 1969, pero ahora dotado de un Proemium de quince puntos, en el que se muestra hist\u00f3ricamente la identidad y continuidad de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica desde Trento hasta el actual misal, al tiempo que se explican algunas tealizaciones y cambios, recordando c\u00f3mo la acentuaci\u00f3n del aspecto -> memorial no significa exclusi\u00f3n del -> sacrificio o de la presencia real. Para no dar lugar a dudas se introducen algunas modificaciones de lenguaje en los nn. 7, 48 y 55d de la IGMR. El documento consta de ocho cap\u00ed\u00adtulos que describen todos los elementos de la celebraci\u00f3n de la misa y exponen todas las principales normas para su desarrollo ritual.<\/p>\n<p>Como complemento a las normas de la misa se publican tambi\u00e9n el motu proprio Mysterii paschalis y las Normae Universales de Anno Liturgico et de Calendario, as\u00ed\u00ad como el Calendarium Romanum Generale. Tambi\u00e9n se incluye una p\u00e1gina con las principales fiestas movibles desde 1970 hasta 1999.<\/p>\n<p>2. EL CUERPO DEL MISAL. Comprende ocho grandes bloques: el Proprium de tempore, el Ordo Missae, el Proprium de sanctis, los Communia, las Missae rituales, las Missae et orationes ad diversa, las Missae votivae y las Missae defunctorum. La distribuci\u00f3n es id\u00e9ntica a la del Missale de 1570, si bien hay grupos de formularios que este misal no ten\u00ed\u00ada, como las misas rituales. Al repasar cada bloque, tan s\u00f3lo es posible se\u00f1alar las caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s sobresalientes.<\/p>\n<p>a) El \u00c2\u00b0Proprium de tempore\u00bb. Es la parte fundamental del misal, el ciclo que desarrolla el misterio salvador en su totalidad en torno al sagrado recuerdo de la vida y de la obra de Cristo (cf SC 102). Todas las secciones han sido enriquecidas al m\u00e1ximo, dotando de formulario completo, o al menos de colecta, a todas las ferias de adviento, navidad y pascua, ya que el misal anterior s\u00f3lo hac\u00ed\u00ada esto en la cuaresma. Al mismo tiempo se hace descansar toda la fuerza de cada tiempo lit\u00fargico en los -> domingos, revalorizados y elevados de categor\u00ed\u00ada lit\u00fargica, especialmente en adviento y pascua (cf SC 106).<\/p>\n<p>El adviento tiene tres grupos de formularios: el formado por los cuatro domingos, el formado por las ferias hasta el 16 de diciembre y el que comprende las ferias desde el 17 hasta el 24 en la misa de la ma\u00f1ana. Este grupo y el primero contienen formularios completos; el segundo ofrece una colecta propia para cada d\u00ed\u00ada de la semana, siendo comunes los textos restantes. La orientaci\u00f3n de los textos est\u00e1 marcada por el predominio del tema de la \u00faltima venida de Cristo en la primera parte del adviento, y por la preparaci\u00f3n de la navidad a partir del 17 de diciembre. Destaca el domingo IV de adviento por su colorido mariol\u00f3gico y, en general, la tem\u00e1tica cristol\u00f3gica de todos los textos.<\/p>\n<p>El tiempo de navidad-epifan\u00ed\u00ada comprende una serie de formularios festivos y otra serie para las ferias. La serie festiva reutiliza bastantes textos del misal anterior, especialmente el d\u00ed\u00ada de navidad en las cuatro misas, pero incorpora bell\u00ed\u00adsimas piezas del Sacramentario Veronense atribuidas a san Le\u00f3n Magno. Las novedades mayores de este ciclo est\u00e1n en las misas de los dos domingos de navidad, en la solemnidad del 1 de enero y en la fiesta del bautismo del Se\u00f1or, el domingo que cierra el ciclo. La serie ferial contiene una doble serie de colectas, una para las ferias antes de la epifan\u00ed\u00ada y otra para los d\u00ed\u00adas siguientes. La tem\u00e1tica es la propia del ciclo.<\/p>\n<p>La cuaresma representa una recuperaci\u00f3n de los elementos bautismales, especialmente desde el domingo 1I1. Ha desaparecido el tiempo de pasi\u00f3n y todo el conjunto ofrece una mayor unidad centrada en los domingos. Es en todos ellos, dotados de prefacio propio, donde se advierte mejor la renovaci\u00f3n de la cuaresma; si bien las ferias, comenzando por el mi\u00e9rcoles de ceniza, contienen tambi\u00e9n una gran riqueza eucol\u00f3gica, aunque se han reutilizado en gran parte las oraciones del misal de 1570. Los formularios son completos y siguen el orden normal de su utilizaci\u00f3n, estando los formularios de las ferias a continuaci\u00f3n del domingo que abre la respectiva semana. El domingo de ramos y la misa crismal aparecen dentro de la cuaresma.<\/p>\n<p>Los formularios del triduo pascual hacen de gozne entre la cuaresma y el tiempo de pascua, que comienza, destacado tipogr\u00e1ficamente, con la vigilia pascual. Los formularios presentan una simplificaci\u00f3n mayor incluso que la del Ordo de la semana santa de 1955, habiendo bastantes textos nuevos y estando modificados algunos, como las oraciones solemnes del viernes santo. La vigilia pascual, estructurada m\u00e1s claramente que en la reforma de 1951, separa cada parte, indic\u00e1ndolo expresamente y conteniendo unas moniciones antes de la primera y de la segunda. Las oraciones reutilizan textos procedentes de las vigilias de pascua y de pentecost\u00e9s del misal de 1570, y ofrecen, siguiendo\u00bbel orden de lecturas, la posibilidad de elegir entre dos o tres f\u00f3rmulas. La plegaria de bendici\u00f3n del agua es una refundici\u00f3n de la antigua plegaria contenida en el Sacramentario Gelasiano.<\/p>\n<p>El tiempo pascual contiene dos series de misas: una dominical, en la que se incluye tambi\u00e9n la solemnidad de la ascensi\u00f3n -trasladable a domingo-, y otra ferial. Esta \u00faltima serie comprende tres bloques de formularios: para las ferias de las semanas II, IV y VI de pascua, para las semanas III y V y para la semana VII. De este modo se incluyen colectas propias para cada d\u00ed\u00ada, siendo comunes las otras dos oraciones (super oblata y poscomuni\u00f3n) dentro de cada d\u00ed\u00ada de la semana. Hay que destacar la riqueza eucol\u00f3gica de todo el tiempo, advirti\u00e9ndose una gran reutilizaci\u00f3n del material de los antiguos sacramentarios, dado que el misal de 1570 no ofrec\u00ed\u00ada textos m\u00e1s que para los domingos de pascua, la octava de pascua y la octava de pentecost\u00e9s. Por cierto, al desaparecer esta \u00faltima en la reforma del calendario y del a\u00f1o lit\u00fargico, buena parte de sus textos han pasado a las f\u00e9rias de la semana VII de pascua. Hay que notar tambi\u00e9n el reforzamiento de la tem\u00e1tica bautismal no s\u00f3lo en la octava de pascua, y la insistencia con que se alude al misterio pascual y a los sacramentos pascuales. Los formularios de la ascensi\u00f3n y de pentecost\u00e9s resultan extraordinariamente ricos.<\/p>\n<p>La \u00faltima secci\u00f3n del Proprium de tempore la comprenden los formularios de los domingos del tiempo per annum y los de las solemnidades del Se\u00f1or que&#8217; tienen lugar en este tiempo: Sant\u00ed\u00adsima Trinidad, Corpus Christi, Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y Cristo Rey. Los formularios de los treinta y cuatro domingos -en realidad, treinta y dos, ya que el domingo I es la fiesta del bautismo del Se\u00f1or, y el treinta y cuatro la solemnidad de Cristo Rey; en su lugar hay un formulario para la semana correspondiente- forman un bloque sucesivo, de manera que se resuelve f\u00e1cilmente la interrupci\u00f3n de la serie al llegar la cuaresma. Los textos proceden del antiguo misal en su mayor parte. En cuanto a los formularios de las solemnidades del Se\u00f1or, ofrecen pocas novedades, entre las que hay que destacar los textos de la misa del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>b) El \u00abOrdo Missae: Comprende el Ordo Missae cum populo, con los cincuenta y un prefacios que no tienen un lugar propio en el misal y las cuatro plegarias eucar\u00ed\u00adsticas, el Ordo Missae sine populo, el ap\u00e9ndice con f\u00f3rmulas de saludo, de acto penitencial, etc., y las bendiciones solemnes y oraciones super populum. El conjunto del Ordo Missae se encuentra situado hacia la mitad del misal, entre el Proprium de tempore y el Proprium de sanctis, salvando el inconveniente del misal de 1570, que lo ten\u00ed\u00ada entre la vigilia pascual y el domingo de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) El \u00abProprium de sanctis&#8217;: Ocupa un bloque compacto, distribuyendo los formularios por meses, a partir de enero, y no desde el 29 de noviembre, como en el viejo misal. En conjunto, es m\u00e1s reducido, dada la revisi\u00f3n del calendario romano general, que ha remitido a los calendarios particulares aquellas celebraciones de santos que no tienen tanto relieve universal. Sin embargo los textos son de una riqueza extraordinaria, siendo normalmente la colecta el texto clave. Algunos santos cuentan con formulario completo (super-oblata, poscomuni\u00f3n y, en casos contados, prefacio), y otros con formulario para la vigilia adem\u00e1s del propio del d\u00ed\u00ada: san Juan Bautista, san Pedro y san Pablo y la Asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Para preparar el Proprium de sanctis, que comprende, no hay que olvidarlo, las fiestas fijas del Se\u00f1or (2 de febrero, 25 de marzo, 6 de agosto, 14 de septiembre y 9 de noviembre) m\u00e1s todas las solemnidades, fiestas y memorias de la sant\u00ed\u00adsima -> Virgen (excepto el 1 de enero), se revis\u00f3 todo el material del misal anterior para conservar todos los textos que mereciesen ser conservados, aunque en no pocos hubo que realizar retoques terminol\u00f3gicos referentes al calificativo del santo o a la descripci\u00f3n de su carisma teniendo en cuenta la mentalidad moderna. Son muchos tambi\u00e9n los textos nuevos inspirados incluso a la letra en textos de los propios santos para destacar mejor el mensaje que poseen. En las fiestas y memorias de la Virgen se ha querido resaltar, ante todo, el misterio de Mar\u00ed\u00ada, por encima de notas legendarias o devocionales: esto es observable en las misas del 11 de febrero, 16 de julio, 15 de septiembre, 7 de octubre, 21 de noviembre. Respecto de las fiestas de los ap\u00f3stoles, cuando no ha sido posible individualizar el carisma personal del ap\u00f3stol, se ha destacado el papel eclesial de su figura, por ejemplo, Felipe y Santiago, Mat\u00ed\u00adas, etc.<\/p>\n<p>d) Los \u00abCommunia\u00bb. Esta parte del misal comprende siete conjuntos de formularios, comunes a otras tantas categor\u00ed\u00adas de santos. Ahora bien, la serie se abre con el Com\u00fan de la dedicaci\u00f3n de la iglesia, que aparentemente no parece encajar bien aqu\u00ed\u00ad, sino entre las misas rituales. No obstante, se ha preferido respetar esta colocaci\u00f3n, que procede del misal anterior, porque la utilizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente de este com\u00fan es sin duda la fiesta aniversario de la dedicaci\u00f3n de la catedral. Viene a ser de hecho un com\u00fan de una celebraci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Muy significativa es, en cambio, la colocaci\u00f3n a la cabeza de todos los comunes de los santos del Com\u00fan de la Sant\u00ed\u00adsima Virgen, que en el misal de 1570 figuraba al final de la serie con el nombre gen\u00e9rico de Missae de Sancta Maria in sabato. Los siete formularios de que consta el actual com\u00fan de la -> Virgen est\u00e1n distribuidos por tiempos lit\u00fargicos, y su utilizaci\u00f3n no est\u00e1 restringida a los s\u00e1bados, sirviendo tambi\u00e9n para las misas votivas. En cuanto al origen de los textos, los m\u00e1s originales son los correspondientes al tiempo pascual, procediendo los restantes del misal anterior, e incluso de otros lugares del misal actual, especialmente de.adviento y navidad.<\/p>\n<p>Los restantes comunes responden a la nueva clasificaci\u00f3n establecida en el curso de la reforma lit\u00fargica, clasificaci\u00f3n seguida tambi\u00e9n por la liturgia de las Horas: en primer lugar, los m\u00e1rtires (los ap\u00f3stoles no tienen com\u00fan en este misal, ya que tienen formularios propios); siguen los pastores, doctores, las v\u00ed\u00adrgenes y los santos y santas. En estos \u00faltimos aparecen, adem\u00e1s de los formularios verdaderamente comunes, unos formularios m\u00e1s espec\u00ed\u00adficos para religiosos, educadores, etc. El com\u00fan de pastores recoge formularios para papas y obispos, pastores (presb\u00ed\u00adteros y abades -esta categor\u00ed\u00ada ha desaparecido en el misal de 1970-), fundadores de iglesias y misioneros.<\/p>\n<p>e) Las \u00abMissae rituales\u00bb: Es una secci\u00f3n nueva en el misal, justificada desde el momento en que el Vat. II dispuso que los sacramentos de la confirmaci\u00f3n y el matrimonio se celebrasen dentro de la misa (cf SC 71 y 77), as\u00ed\u00ad como la profesi\u00f3n religiosa (SC 80). Dentro de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica ya ten\u00ed\u00adan lugar las ordenaciones, la consagraci\u00f3n de v\u00ed\u00adrgenes, la dedicaci\u00f3n de la iglesia, la consagraci\u00f3n del crisma, etc. Actual. mente es todo el organigrama sacramental -excepto el sacramento de la penitencia- el que tiene cabida en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada, manifestando as\u00ed\u00ad la \u00ed\u00adntima unidad y relaci\u00f3n de todos los ritos sacramentales con el misterio eucar\u00ed\u00adstico (cf PO 5; Santo Tom\u00e1s, S.Th. 111, 73-3c). Ahora bien, se trataba de ofrecer tambi\u00e9n formularios adecuados para ser usados cuando la liturgia del d\u00ed\u00ada no obliga a tomar los textos propios del domingo o solemnidad. He aqu\u00ed\u00ad el resultado:<br \/>\nSiete grupos de formularios bajo las siguientes denominaciones: En la celebraci\u00f3n de los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana (escrutinios y bautismo; la 2.a edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del misal, en 1975, a\u00f1adi\u00f3 la misa para la inscripci\u00f3n del nombre); En la celebraci\u00f3n de la confirmaci\u00f3n; En la administraci\u00f3n de las \u00f3rdenes; En la administraci\u00f3n del vi\u00e1tico; Por los esposos (en la celebraci\u00f3n del matrimonio y en los aniversarios); En la consagraci\u00f3n de v\u00ed\u00adrgenes; En la profesi\u00f3n religiosa (varios formularios). La segunda edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del misal a\u00f1adi\u00f3 tambi\u00e9n las misas en la dedicaci\u00f3n de la iglesia o del altar.<\/p>\n<p>Misas rituales son tambi\u00e9n la misa crismal, que podr\u00ed\u00ada tener su lugar aqu\u00ed\u00ad, y la misa exequial. La unci\u00f3n de los enfermos y la comuni\u00f3n para un enfermo permiten la celebraci\u00f3n de la misa en casa de \u00e9stos o en la iglesia. Sin embargo, para estos casos es preciso acudir a las misas votivas de la eucarist\u00ed\u00ada o por los enfermos.<\/p>\n<p>f) \u00abMissae et orationes ad diversa\u00bb (pro variis necessitatibus). Otra important\u00ed\u00adsima novedad del misal de 1970, inmersa en el esp\u00ed\u00adritu de la presencia de la -> iglesia en el mundo, seg\u00fan el Vat. II. El misal anterior ten\u00ed\u00ada algunas misas votivas por necesidades particulares, de corte devocionalista, que ahora han desaparecido. Sin embargo, subsisten los t\u00ed\u00adtulos m\u00e1s generales. Los textos, inspirados en su mayor\u00ed\u00ada en varios documentos del Vat. II, como LG, GS, AG, UR, etc., son en gran parte nuevos, como ocurre tambi\u00e9n con los que integran los formularios del bloque de las misas rituales.<\/p>\n<p>Las misas y oraciones ad diversa, tituladas en la segunda edici\u00f3n del misal \u00abpor varias necesidades\u00bb, se agrupan en cuarenta y seis t\u00ed\u00adtulos, divididos en cuatro secciones: Secci\u00f3n l.a: Por la Santa Iglesia, diecis\u00e9is grupos con un total de veinticuatro formularios; secci\u00f3n 2.a: Por las necesidades p\u00fablicas, siete grupos, alguno con varios formularios; secci\u00f3n 3.a: En diversas circunstancias p\u00fablicas, diecis\u00e9is grupos con otros tantos formularios; secci\u00f3n 4.a: Por algunas necesidades particulares, siete grupos.<\/p>\n<p>La segunda edici\u00f3n del misal a\u00f1adi\u00f3 ant\u00ed\u00adfonas a algunos formularios y adjudic\u00f3 diversos prefacios para algunas misas.<\/p>\n<p>g) \u00abMissae votivae&#8217;. Esta secci\u00f3n del misal recoge casi todos los t\u00ed\u00adtulos de misas del Se\u00f1or y de los santos que se hallaban en el misal anterior. Las misas votivas \u00abse eligen libremente, seg\u00fan la piedad de los fieles, sobre los misterios del Se\u00f1or o en honor de la sant\u00ed\u00adsima Virgen o de los santos\u00bb (cf OGMR 329c). Ha desaparecido, no obstante, la relaci\u00f3n de las misas con los d\u00ed\u00adas de la semana, de forma que los formularios actuales est\u00e1n distribuidos siguiendo un orden jer\u00e1rquico. Para algunos t\u00ed\u00adtulos (Sant\u00ed\u00adsima Trinidad, Santa Cruz, Virgen Mar\u00ed\u00ada) se remite simplemente al propio o al com\u00fan correspondiente. Hay que tener en cuenta la posibilidad de celebrar la misa votiva de cualquier santo que est\u00e9 en el martirologio del d\u00ed\u00ada en los d\u00ed\u00adas de memoria libre o en las ferias del tiempo ordinario (cf OGMR 334).<br \/>\nLas misas votivas forman la siguiente serie: grupo 1\u00c2\u00ba., misterios del Se\u00f1or: Eucarist\u00ed\u00ada, Nombre de Jes\u00fas, Precios\u00ed\u00adsima Sangre, Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, Esp\u00ed\u00adritu Santo; grupo 2.\u00c2\u00b0, \u00e1ngeles y santos: Santos Angeles, san Jos\u00e9, Todos los ap\u00f3stoles, san Pedro, san Pablo, un solo ap\u00f3stol, Todos los santos. La segunda edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del misal a\u00f1adi\u00f3 dos misas de la sant\u00ed\u00adsima Virgen: Madre de la Iglesia y Nombre de Mar\u00ed\u00ada, y una misa de san Pedro y san Pablo.<\/p>\n<p>h) \u00abMissae defunctorum&#8217;: El misal anterior s\u00f3lo contaba con tres formularios: para el d\u00ed\u00ada del fallecimiento, para el aniversario y para las misas cotidianas de difuntos. El actual cuenta con once formularios completos y con catorce series de oraciones por diversos tipos de difuntos. Una novedad importante y significativa es la distinci\u00f3n de formularios para el tiempo pascual y fuera del tiempo pascual, y la duplicidad de colectas en algunos formularios, para elegir.<\/p>\n<p>Gran parte de los formularios contienen todos los textos totalmente nuevos, creados para el misal, con un lenguaje m\u00e1s adaptado a la mentalidad de hoy. Las misas de difuntos forman los siguientes grupos: 1.\u00c2\u00b0 En las exequias: cuatro formularios y \u00abotras oraciones\u00bb; 2.\u00c2\u00b0 En el aniversario: cinco formularios; 3.\u00c2\u00b0 En diversas conmemoraciones: cinco formularios; 4.\u00c2\u00b0 Oraciones por los difuntos: catorce formularios completos. Despu\u00e9s hay dos formularios para las exequias de un ni\u00f1o bautizado y uno para las exequias de un ni\u00f1o no bautizado. En total, treinta y seis formularios completos o incompletos (cuando tienen s\u00f3lo colecta) con un total de ciento trece oraciones, a las que hay que a\u00f1adir los cinco prefacios de difuntos que est\u00e1n en el ordinario de la misa.<\/p>\n<p>3. EL APENDICE. El Missale Romanum de 1970 recoge al final algunos elementos de inter\u00e9s: el rito de la bendici\u00f3n y aspersi\u00f3n del agua bendita, once esquemas de oraci\u00f3n de los fieles, las oraciones de preparaci\u00f3n y de acci\u00f3n de gracias de la misa -que estaban al comienzo en el misal anterior- y los cantos del ordinario de la misa.<\/p>\n<p>Finalmente aparecen los \u00ed\u00adndices: alfab\u00e9tico de celebraciones (del Se\u00f1or, de la Virgen y de los santos), de prefacios y general.<\/p>\n<p>III. La segunda edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del Misal Romano<br \/>\nEl Missale Romanum de 1970 tuvo una primera reimpresi\u00f3n con algunas \u00abenmiendas\u00bb en 1971 (cf Notitiae 9 [1973] 41-43). Sin embargo, con el fin de poner al d\u00ed\u00ada algunos puntos de la Ordenaci\u00f3n general del Misal Romano (= OGMR) e incorporar varias reformas introducidas en los sacramentos y sacramentales entre 1970 y 1974, se procedi\u00f3 a editar una segunda edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica en 1975 (Editio Typica altera). El decreto de la S.C. para los Sacramentos y el Culto Divino, fechado el 27 de marzo de 1975, lleva por t\u00ed\u00adtulo Cum Missale Romanum (cf Notitiae 11 [1975] 290ss).<\/p>\n<p>La edici\u00f3n se present\u00f3 id\u00e9ntica a la primera, con m\u00e1s p\u00e1ginas (mil exactamente). A primera vista no se aprecian diferencias entre la primera y la segunda edici\u00f3n. Sin embargo \u00e9stas son muy abundantes, clasificadas en tres grupos:<br \/>\n1. VARIACIONES A LA OGMR. Las m\u00e1s significativas afectaban a los ministerios en la celebraci\u00f3n, una vez que desapareci\u00f3 el subdiaconado y las \u00f3rdenes menores en 1972: los nn. 142 a 152 fueron sustituidos por completo para recoger las-funciones del ac\u00f3lito y del lector. Esta fue la tercera vez que la OGMR sufr\u00ed\u00ada modificaciones.<\/p>\n<p>2. VARIACIONES EN LAS NORMAS DEL A\u00ed\u2018O LIT\u00daRGICO. Afectaban a cuatro n\u00fameros y consist\u00ed\u00adan en cambios de t\u00ed\u00adtulos.<br \/>\n3. VARIACIONES EN LOS TEXTOS DEL MISAL. Son las m\u00e1s importantes, sobre todo cuando comprenden la inclusi\u00f3n de formularios nuevos. Un grupo de variaciones afectaba a las r\u00fabricas de algunas misas, otro a los t\u00ed\u00adtulos de los prefacios que carec\u00ed\u00adan de ellos en la primera edici\u00f3n y otro a diversos retoques en las misas del bloque 6 (Missae et orationes pro variis necessitatibus). Los textos nuevos fueron siete formularios -algunos m\u00faltiples- destinados a los bloques de las misas rituales (inscripci\u00f3n del nombre; bendici\u00f3n de abad y abadesa; aniversario de la profesi\u00f3n religiosa; dedicaci\u00f3n de la iglesia y del altar), a las misas por diversas necesidades (un formulario por la reconciliaci\u00f3n y ant\u00ed\u00adfonas de entrada y comuni\u00f3n para todos los formularios que carec\u00ed\u00adan de ellas), y a las misas votivas (con dos formularios de la Virgen). Por \u00faltimo, en el Ap\u00e9ndice se a\u00f1ad\u00ed\u00ada el Rito para designar ministro extraordinario de la comuni\u00f3n ad actum.<\/p>\n<p>IV. Ediciones oficiales del misal en lenguas espa\u00f1olas<br \/>\nEl Missale Romanum, en su edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica, es un libro abierto y universal. El hecho de constituir la base que garantiza la unidad de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica en el rito romanp no impide el que a la vez re\u00fana la pluralidad de lenguas y de adaptaciones leg\u00ed\u00adtimas en las iglesias particulares. Los libros lit\u00fargicos promulgados despu\u00e9s del Vat. II han nacido para ser traducidos y adaptados dentro de unos l\u00ed\u00admites bien definidos. El paso de una lengua a otra, en toda la historia de la liturgia, ha supuesto siempre un enriquecimiento de la expresividad eucol\u00f3gica y, en definitiva, de las celebraciones. El misal o Libro del altar est\u00e1 hoy traducido a las principales lenguas del mundo, como la biblia y el Leccionario de la palabra de Dios. Por tanto, es el mismo e id\u00e9ntico oracional de la iglesia adornado por la pluralidad de matices y de enriquecimientos propios de cada lugar.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n y adaptaci\u00f3n no s\u00f3lo del misal, sino de los restantes libros lit\u00fargicos es otro inmenso campo para el estudio y la investigaci\u00f3n, al margen de lo que suponen para la pastoral lit\u00fargica de cada pa\u00ed\u00ads o \u00e1rea ling\u00fc\u00ed\u00adstica. Hasta ahora la S. Congregaci\u00f3n para el Culto Divino viene publicando cada a\u00f1o la lista de libros lit\u00fargicos oficiales aprobados y confirmados por la Santa Sede. Desconocemos cu\u00e1ntos son los misales actualmente en uso en las trescientas cuarenta y tres lenguas lit\u00fargicas reconocidas hasta 1979 Algunos misales comprenden enriquecimientos muy notables, como el Misal alem\u00e1n y la segunda edici\u00f3n oficial del Misal italiano. Es preciso, por tanto, ce\u00f1irse \u00fanicamente al \u00e1rea de las lenguas espa\u00f1olas para rese\u00f1ar, al menos, las ediciones existentes. Falta tambi\u00e9n un estudio comparativo de estas ediciones.<\/p>\n<p>Dejando a un lado la edici\u00f3n oficial espa\u00f1ola del misal de 1970, edici\u00f3n que permiti\u00f3 celebrar toda la misa en lengua vern\u00e1cula desde 1966 (el canon romano se tradujo en 1967), nos centramos en la que apareci\u00f3 en 1978 sobre la base de la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica del Missale Romanum de 1970, recogiendo tambi\u00e9n las modificaciones de la segunda edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica de 1975. Esta edici\u00f3n fue preparada durante varios a\u00f1os de acuerdo con las siguientes etapas:<br \/>\n1\u00c2\u00aa. Publicaci\u00f3n provisional de textos: Se publican as\u00ed\u00ad los nuevos prefacios y las plegarias eucar\u00ed\u00adsticas en 1968, los textos de la vigilia pascual en 1969, la OGMR y el Ordinario de la Misa el mismo a\u00f1o, la totalidad de los textos del misal en dos vol\u00famenes entre 1971 y 1972. Esta edici\u00f3n incorpora los formularios del propio de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>2.a Revisi\u00f3n teol\u00f3gica y literaria de la edici\u00f3n experimental: Una comisi\u00f3n especial examin\u00f3 las observaciones y enmiendas de obispos, sacerdotes y fieles a los textos del misal, haciendo, adem\u00e1s, una revisi\u00f3n detallada del mismo. Esta comisi\u00f3n trabaj\u00f3 entre 1975 y 1977.<\/p>\n<p>3\u00c2\u00aa. Aprobaci\u00f3n por la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola y Confirmaci\u00f3n por la S. C. para los Sacramentos y el Culto Divino: El decreto romano tiene fecha de 18 de mayo de 1977, y el decreto del presidente de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, de 1 de enero de 1978. Ambos decretos figuran al principio del misal. Despu\u00e9s se hizo una presentaci\u00f3n p\u00fablica del libro ante representaciones de la iglesia y de la Real Academia Espa\u00f1ola de la Lengua y medios de comunicaci\u00f3n social, y se entreg\u00f3 un ejemplar a S.S. el papa<br \/>\nEl Misal Romano reformado por mandato del concilio Vat. II y promulgado por Su Santidad el papa Pablo VI. Edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica aprobada por la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola y confirmada por la Sagrada Congregaci\u00f3n para los Sacramentos yel Culto Divino (Coeditores Li l\u00fargicos, 1978) es un volumen de ?,5 X 18, con 1.116 p\u00e1ginas, impreso a dos tintas en papel \u00abbibloprint\u00bb, con ilustraciones a plumilla de Francisco Izquierdo.<\/p>\n<p>Las principales aportaciones que contiene, respecto de la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica latina, son las siguientes:<br \/>\nEn el Propio del tiempo sit\u00faa los formularios de las ferias de adviento y pascua intercalados por semanas entre los domingos respectivos, evitando el tener que estar saltando p\u00e1ginas y volviendo para atr\u00e1s.<\/p>\n<p>En el Ordinario de la misa, la inclusi\u00f3n de las f\u00f3rmulas variables del acto penitencial no en ap\u00e9ndice, sino en su lugar entre los ritos iniciales.<\/p>\n<p>En el Propio de los santos se encuentran los formularios de las celebraciones del calendario particular de Espa\u00f1a: una solemnidad, la de Santiago ap\u00f3stol (tiene un prefacio propio), tres fiestas: san Isidoro, Nuestra Se\u00f1ora del Pilar y santa Teresa de Jes\u00fas (tienen todos los textos propios los dos primeros), cuatro memorias obligatorias y quince memorias libres (para todas se compuso la colecta). La feria mayor de petici\u00f3n y de acci\u00f3n de gracias se encuentra el d\u00ed\u00ada 5 de octubre.<\/p>\n<p>Entre las Misas votivas aparece la de Jesucristo sumo y eterno Sacerdote (con el n\u00famero 6 bis), que se celebra el jueves siguiente al domingo de pentecost\u00e9s con la categor\u00ed\u00ada de fiesta.<\/p>\n<p>En el Ap\u00e9ndice II se encuentran los textos musicalizados en espa\u00f1ol. Y por \u00faltimo figura el Appendix Missalis Romani para los sacerdotes que no hablan espa\u00f1ol, y que reproduce el Ordo Missae, y una selecci\u00f3n de formularios completos. En este ap\u00e9ndice se encuentran tambi\u00e9n, en lat\u00ed\u00adn, las oraciones de preparaci\u00f3n y de acci\u00f3n de gracias de la misa.<\/p>\n<p>La edici\u00f3n, por tanto, sigue fielmente a la t\u00ed\u00adpica latina. Hubiera sido deseable una mayor adaptaci\u00f3n y aportaci\u00f3n originales, en la l\u00ed\u00adnea de las efectuadas por los misales de otros pa\u00ed\u00adses. No obstante, han aparecido posteriormente otros libros con una creatividad mayor en cuanto a moniciones, invocaciones del acto penitencial, oraci\u00f3n de los fieles y otras f\u00f3rmulas, como el Libro de la Sede (1983) y La oraci\u00f3n de los fieles (4.a edici\u00f3n en 1984).<\/p>\n<p>Por su parte, varios pa\u00ed\u00adses latinoamericanos de lengua espa\u00f1ola disponen tambi\u00e9n de ediciones propias del Missale Romanum. Son las siguientes, por orden de antig\u00fcedad en la confirmaci\u00f3n de la edici\u00f3n por la Santa Sede: Colombia (29-VII-1972), M\u00e9xico (13-XI-1974), Chile (13-XI-1974 y 4-1-1975) y Argentina (1981). Per\u00fa adopta en 1985 la edici\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>En cuanto a las ediciones oficiales en las lenguas catalana y vasca, \u00e9stas aparecieron en 1975 y 1984, respectivamente:<br \/>\nMissal: Rom\u00e1 reformat d&#8217;acord amb els Decrets del Concili Vatic\u00e1 II aprovat pels Bisbes de les Di\u00f3cesis de Parla Catalana&#8230;, Ed. t\u00ed\u00adpica, Barcelona 1975 s.<\/p>\n<p>Erromako Meza &#8211; Liburua Vaticanoko II Kontzilioaren aginduz eraberritua eta Paulo VIAitaSantuak \u00e1rgitara emana, Euskalerriko elibarrutietako gotzaiek onartua., Aldareko. Liburua, Iru\u00f1ea eta Tutera, Baiona, Bilbo, Donostia, Gasteiz 1984.<\/p>\n<p>El misal en, lengua gallega est\u00e1 en preparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>J. L\u00f3pez Mart\u00ed\u00adn<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Historia del Misal Romano: 1. Antecedentes del \u00abMissale Romanum\u00bb; 2. La preparaci\u00f3n del \u00abMissale Romanum\u00bb de 1970: a) El \u00abOrdo Missae\u00bb, b) El misal u oracional &#8211; II. Descripci\u00f3n del \u00abMissale Romanum\u00bb de 1970: 1. La seccion documental; 2. El cuerpo del misal: a) El \u00abProprium de tempore\u00bb, b) El \u00abOrdo missae\u00bb, c) &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/misal-romano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMISAL ROMANO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17153","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17153\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}