{"id":17161,"date":"2016-02-05T11:10:13","date_gmt":"2016-02-05T16:10:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orientales-liturgias\/"},"modified":"2016-02-05T11:10:13","modified_gmt":"2016-02-05T16:10:13","slug":"orientales-liturgias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orientales-liturgias\/","title":{"rendered":"ORIENTALES, LITURGIAS"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. G\u00e9nesis y desarrollos &#8211; II. Epoca arcaica (ss. iii-v): 1. Rama siro-antioquena; 2. Rama alejandrina &#8211; III. Fase de estructuraci\u00f3n definitiva (del s. v en adelante): 1. Grupo siro-oriental; 2. Grupo anticalcedoniano; 3. Grupo calcedoniano &#8211; IV. Las familias de las an\u00e1foras &#8211; V. Descripci\u00f3n de los grupos particulares: 1. La liturgia siro-oriental (llamada caldea); 2. La liturgia siro-malabar; 3. La liturgia siro-occidental; 4. La liturgia maronita; 5. La liturgia copta; 6. La liturgia et\u00ed\u00adope; 7. La liturgia armenia; 8. La liturgia bizantina; 9. La liturgia bizantina en Italia.<\/p>\n<p>I. G\u00e9nesis y desarrollos<br \/>\nLas liturgias de las iglesias orientales son designadas con frecuencia con el insatisfactorio t\u00e9rmino de rito, que comenz\u00f3 a usarse en la iglesia romana para situar la multiplicidad y la licitud de las tradiciones lit\u00fargicas orientales, en el sentido, frecuentemente limitativo, de aspecto ceremonial o uso peculiar. En realidad, es necesario acudir al primitivo conjunto de normas y tradiciones institucionales y culturales que forman la base de la vida de cada iglesia oriental en particular.<\/p>\n<p>La g\u00e9nesis de estas liturgias debe buscarse en la ordenaci\u00f3n patriarcal antigua. Este es un fen\u00f3meno de condensaci\u00f3n administrativa eclesi\u00e1stica basada en las iglesias locales de los primeros siglos, que se centraliza primero en torno a un gran n\u00famero de metr\u00f3polis y despu\u00e9s en torno a un n\u00famero m\u00e1s restringido de centros patriarcales. La cabeza de \u00e9stos se llama, dentro del imperio romano, patriarca (Alejandr\u00ed\u00ada, Antioquia, Constantinopla, Jerusal\u00e9n), y fuera de \u00e9l, katholikos (Seleucia-Ctesifonte para los siro-orientales, Armenia, Georgia). El sistema patriarcal es centralizador, y determina una unificaci\u00f3n cada vez mayor en los campos legislativo y disciplinar. La autonom\u00ed\u00ada patriarcal concierne a la creaci\u00f3n de sedes episcopales, a la elecci\u00f3n o traslado de los obispos, a la fijaci\u00f3n de la vida lit\u00fargica (introducci\u00f3n de formularios y de fiestas, determinaci\u00f3n de fechas y costumbres, reglas de ayuno, etc.), a la disciplina del clero, as\u00ed\u00ad como de los laicos.<\/p>\n<p>La autonom\u00ed\u00ada de las provincias eclesi\u00e1sticas es la matriz de particularismos que explican el origen de las provincias lit\u00fargicas. Sin embargo, el sistema patriarcal de los ss. Iv y v no cubre exactamente el n\u00famero de \u00e9stas, porque dentro de un mismo patriarcado ha habido regiones con una vida lit\u00fargica muy particular e influyente, como en Efeso o en Capadocia, absorbidas despu\u00e9s por la preponderante liturgia de Constantinopla. La iglesia de Jerusal\u00e9n, convertida en patriarcado s\u00f3lo despu\u00e9s del concilio de Calcedonia (451), influy\u00f3 en la liturgia de otras iglesias desde el s. iv, cuando era todav\u00ed\u00ada una iglesia local dependiente del metropolita de Cesarea Mar\u00ed\u00adtima.<\/p>\n<p>II. Epoca arcaica (ss. iil-v)<br \/>\nAl principio podemos distinguir dos ramas lit\u00fargicas principales, correspondientes a dos \u00e1reas geogr\u00e1ficas bien distintas: rama siro-antioquena; rama alejandrina.<\/p>\n<p>1. RAMA SIRO-ANTIOQUENA. Abraza todas las regiones influidas hist\u00f3ricamente por Antioqu\u00ed\u00ada, donde convergen elementos sem\u00ed\u00adticos y helen\u00ed\u00adsticos. Aqu\u00ed\u00ad distinguimos: a) la liturgia de Antioqu\u00ed\u00ada-Jerusal\u00e9n; b) la liturgia siro-oriental en Mesopotamia y Persia; c) la liturgia asi\u00e1tico-bizantina. Los documentos que atestiguan el paso de la fase de transmisi\u00f3n oral a la escrita son muy limitados. Los m\u00e1s antiguos son la Didaj\u00e9, la Traditio apostolica, las Constituciones Apostolorum, el Testamentum Domini y ciertas an\u00e1foras de tipo antioqueno, cuya redacci\u00f3n m\u00e1s antigua la poseemos s\u00f3lo por las reconstrucciones de B. Botte, A. Raes y A. Tarby. Los testimonios patr\u00ed\u00adsticos m\u00e1s antiguos para la regi\u00f3n antioqueno-jerosolimitana se encuentran en las catequesis bautismales de san Juan Cris\u00f3stomo, en las homil\u00ed\u00adas catequ\u00e9ticas de Teodoro de Mopsuestia, en el Itinerario de Egeria (cc. 29-45), en las catequesis bautismales y mistag\u00f3gicas de san Cirilo de Jerusal\u00e9n y en las homil\u00ed\u00adas de Narsai.<\/p>\n<p>Las lenguas lit\u00fargicas son el griego, dominante en los territorios occidentales, en las ciudades, y el arameo, usado en Siria y Mesopotamia, bajo el influjo de Edesa y N\u00ed\u00adsibe, Las an\u00e1foras que pueden remontarse al s. iv son sobrias, tienen una estructura emparentada con la berakah hebrea, la doctrina cristol\u00f3gica est\u00e1 todav\u00ed\u00ada d\u00e9bilmente desarrollada y pone de relieve sobre todo la misi\u00f3n del Logos, la historia de la salvaci\u00f3n, la gloria divina y el pensamiento eclesiol\u00f3gico. Los c\u00f3dices m\u00e1s antiguos que las conservan son muy posteriores a la fecha de composici\u00f3n. Todos estos documentos arcaicos contienen de forma diversificada numerosas informaciones sobre el a\u00f1o lit\u00fargico, las fiestas. la jornada lit\u00fargica, los oficios, la disciplina de los sacramentos y del ayuno, la catequesis y la jerarqu\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>2. RAMA ALEJANDRINA. LOS documentos sobre la liturgia egipcia arcaica son mucho menos abundantes que los del ambiente antioqueno. Los padres alejandrinos parecen no prestar excesiva atenci\u00f3n a los ritos lit\u00fargicos, ocup\u00e1ndose principalmente de la doctrina. De ellos, sintom\u00e1ticamente, no nos ha llegado literatura lit\u00fargico-mistag\u00f3gica. Aqu\u00ed\u00ad y all\u00e1 se encuentran detalles sueltos sobre la orientaci\u00f3n del bautismo y de la eucarist\u00ed\u00ada, suficientes para mostrar su originalidad, y en los que se reconoce la extrema popularidad de que gozaba en Egipto la Traditio apostolica de Hip\u00f3lito Un manuscrito del Monte Athos, conocido con el nombre de Eucologio de Serapi\u00f3n de Thmuis, amigo de san Atanasio, es la \u00fanica fuente para la liturgia alejandrina del s. IV; junto a rasgos t\u00ed\u00adpicamente alejandrinos, se encuentran otros que no tienen lugares paralelos seguros en la tradici\u00f3n egipcia posterior. El papiro de Der Balizeh es el m\u00e1s importante de los raros restos eucol\u00f3gicos egipcios. Escrito en el s. vi, utiliza fuentes m\u00e1s antiguas, como Clemente, Hermas, Serapi\u00f3n y la Didaj\u00e9, donde el famoso vers\u00ed\u00adculo sobre los trigos esparcidos presenta variaciones que transforman su sentido eclesiol\u00f3gico en sentido eucar\u00ed\u00adstico El texto de la an\u00e1fora contiene la doble ep\u00ed\u00adclesis (petici\u00f3n de la consagraci\u00f3n y ep\u00ed\u00adclesis de comuni\u00f3n despu\u00e9s de la narraci\u00f3n de la instituci\u00f3n), que es una constante espec\u00ed\u00adficamente alejandrina. El estilo y la elecci\u00f3n de la eucologia de esta obra tiene un cierto car\u00e1cter de libertad y resulta una muestra del origen heterog\u00e9neo de los fragmentos.<\/p>\n<p>III. Fase de estructuraci\u00f3n definitiva (del s. v en adelante)<br \/>\nLas familias lit\u00fargicas orientales se fueron formando sobre la organizaci\u00f3n territorial de la iglesia antigua, calcada en la civil y pol\u00ed\u00adtica, y enriquecida con la aportaci\u00f3n de las iglesias particulares (Jerusal\u00e9n, Capadocia); en el s. v comienzan a diversificarse y a fragmentarse bajo el impulso de nuevos e inconciliables factores doctrinales, culturales y sociales. Los siro-orientales (err\u00f3neamente llamados nestorianos) no aceptan el concilio de Efeso y se a\u00ed\u00adslan en Mesopotamia y Persia, m\u00e1s all\u00e1 de los confines del imperio romano. Los siro-occidentales, coptos y armenios no aceptan el concilio de Calcedonia, soportan mal la preponderancia pol\u00ed\u00adtica e intelectual del helenismo bizantino, crean una tradici\u00f3n propia con el uso progresivo de las lenguas nacionales y tienden a la creaci\u00f3n de una doble jerarqu\u00ed\u00ada, donde los fieles se dividen entre quienes acatan la obediencia calcedoniana (ortodoxos) y anticalcedoniana (llamados monofisitas). A pesar del fraccionamiento de las unidades lit\u00fargicas precedentes, estas familias siguen siendo en un cierto sentido complementarias: conservan caracteres e instituciones comunes, derivadas de una larga experiencia pastoral, de los concilios m\u00e1s antiguos y de las fuentes teol\u00f3gicas de los cuatro primeros siglos. A pesar del desdoblamiento jurisdiccional de los patriarcados de Alejandr\u00ed\u00ada y Antioqu\u00ed\u00ada, en el plano lit\u00fargico se nota una continuaci\u00f3n del influjo antioqueno sobre varias iglesias, fen\u00f3meno que se prolonga tambi\u00e9n en el medievo, cuando el grupo alejandrino-et\u00ed\u00adope es remodelado bajo el influjo antioqueno. Jerusal\u00e9n no cesa de contribuir al enriquecimiento o a la reforma de las iglesias armenia, georgiana y constantinopolitana. Constantinopla, prestigiosa capital del imperio romano y guardiana de los concilios, extiende tambi\u00e9n su influjo m\u00e1s all\u00e1 de los confines imperiales. Tenemos as\u00ed\u00ad, despu\u00e9s de los cismas de los ss. v-vi, los siguientes grupos lit\u00fargicos principales:<br \/>\n1. GRUPO SIRO-ORIENTAL. Desde el 362 se encuentra pol\u00ed\u00adticamente bajo el influjo persa; can\u00f3nicamente aut\u00f3nomo desde el 410 (concilio de Seleucia-Ctesifonte), rechaza el concilio de Efeso (431). Desde el 484 decide conservar la doctrina de Teodoro de Mopsuestia. Se cierra en un aislamiento eclesi\u00e1stico respecto del Occidente siro-hel\u00e9nico que dura casi ocho siglos, aunque gracias a su intensa actividad misionera comienza a difundirse en muchos pa\u00ed\u00adses de Asia. La liturgia conserva rasgos arcaicos.<\/p>\n<p>2. GRUPO ANTICALCEDONIANO. Est\u00e1 m\u00e1s diversificado, porque est\u00e1 compuesto por siro-occidentales, armenios, coptos y et\u00ed\u00adopes. Mientras las instituciones y la doctrina reflejan siempre un cierto influjo antioqueno, la liturgia contin\u00faa registrando un influjo bizantino, especialmente entre los sirios y los armenios. Tiene rasgos muy originales, que se van identificando progresivamente con la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. GRUPO CALCEDONIANO. Comprende el patriarcado de Constantinopla, de Jerusal\u00e9n (geogr\u00e1ficamente circundado por la \u00f3rbita anticalcedoniana de Siria y Egipto, pero que permanece siempre ortodoxo), y las partes de los patriarcados de Antioqu\u00ed\u00ada y Alejandr\u00ed\u00ada que se adhieren a Calcedonia. La liturgia sufre profundas transformaciones, las tradiciones locales se aten\u00faan y va tomando cada vez m\u00e1s cuerpo la liturgia bizantina, cuyos or\u00ed\u00adgenes se conocen claramente. Se persigue un calcedonismo muy fuerte, expresado en himnos lit\u00fargicos compuestos por una pl\u00e9yade de himn\u00f3grafos. En el tiempo de la iconoclastia, el ambiente mon\u00e1stico palestinense influye definitivamente en la organizaci\u00f3n lit\u00fargica bizantina.<\/p>\n<p>IV. Las familias de las an\u00e1foras<br \/>\nLas an\u00e1foras usadas por las familias lit\u00fargicas orientales merecen una clasificaci\u00f3n aparte, porque el uso pr\u00e1ctico no se corresponde con las divisiones territoriales, jurisdiccionales y confesionales. Se da, por ejemplo, el caso de an\u00e1foras de estructura antioquena usadas entre los coptos o los et\u00ed\u00adopes; la an\u00e1fora alejandrina de san Marcos, que los coptos llaman an\u00e1fora de san Cirilo, en cambio casi ha desaparecido del uso egipcio corriente.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los tipos de estructura lit\u00fargica, se aceptan com\u00fanmente tres grupos fundamentales&#8217;: 1) tipo antioqueno (an\u00e1fora de los XII ap\u00f3stoles, de san Juan Cris\u00f3stomo, etc.); 2) tipo siro-oriental (Addai y Mari); 3)  tipo alejandrino (san Marcos).<\/p>\n<p>Existen tambi\u00e9n otras clasificaciones m\u00e1s discutidas, pero no carentes de argumentos convincentes, como la propuesta por L. Ligier: 1) an\u00e1fora de estructura indiferenciada (Traditio apostolica, Epifanio), donde la celebraci\u00f3n-glorificaci\u00f3n de Dios y la anamnesis no est\u00e1n todav\u00ed\u00ada separadas; 2) an\u00e1fora de estructura diferenciada, en la que la celebraci\u00f3n divina se ha convertido en una parte distinta que precede al sanctus (XII &#8216;ap\u00f3stoles, Addai y Mari, san Juan Cris\u00f3stomo, san Marcos); 3) an\u00e1fora &#8216;con anamnesis universal de la econom\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n entre el sanctus y la narraci\u00f3n de la instituci\u00f3n (Santiago, san Basilio bizantina, Santiago de Sarug, etc.)<br \/>\nOtra clasificaci\u00f3n distingue: 1) autores no sirios, pseudoep\u00ed\u00adgrafes de los ss. vi-vu (XII ap\u00f3stoles, san Gregorio Nacianceno, san Cirilo de Jerusal\u00e9n, etc.) y las originalmente sir\u00ed\u00adacas, pero de autores no sirios (san Juan Cris\u00f3stomo, san Marcos; etc.); 2) autores sirios posteriores al a\u00f1o 1000 y varios pseudoep\u00ed\u00adgrafes posteriores.<\/p>\n<p>La primera clasificaci\u00f3n es m\u00e1s f\u00e1cilmente aceptada por todos.<\/p>\n<p>V. Descripci\u00f3n de los grupos particulares<br \/>\n1. LITURGIA SIRO-ORIENTAL (LLAMADA CALDEA). La iglesia siro-oriental adquiri\u00f3 rasgos estables en la esfera de influencia de Edesa, foco de la cultura sem\u00ed\u00adtica cristiana en lengua sir\u00ed\u00adaca y centro misionero para la propagaci\u00f3n de la fe en el imperio persa. La \u00e9lite cristiana de Persia se form\u00f3 en la escuela de Edesa, especialmente en el per\u00ed\u00adodo 363-489, cuando fue capaz de asimilar la doble cultura siria y griega y de familiarizarse con costumbres antioquenas. El influjo de Edesa se siente sobre todo en la himnograf\u00ed\u00ada, que es una antigua tradici\u00f3n local, ya ilustrada por los 150 himnos de Bardesano (s. u) y los de san Efr\u00e9n, que retoma de ellos el ritmo y la melod\u00ed\u00ada, impregn\u00e1ndoles de una teolog\u00ed\u00ada rica y profunda. La escasa penetraci\u00f3n del helenismo y el alto n\u00famero de comunidades jud\u00ed\u00adas de Mesopotamia, que se cristianizaron parcialmente poco despu\u00e9s, integran el rasgo sem\u00ed\u00adtico de esta iglesia, que sigue el m\u00e9todo de la explicaci\u00f3n literal de la Escritura seg\u00fan el antiguo m\u00e9todo del Targum y entiende poco el simbolismo teol\u00f3gico seguido entre los siro-occidentales.<\/p>\n<p>La codificaci\u00f3n lit\u00fargica tiene lugar en tres etapas fundamentales, ligadas a los nombres de importantes katholikoi: 1) Isho&#8217;yab III (650-658): el rito del bautismo se simplifica y se adapta al bautismo de los ni\u00f1os, el catecumenado casi queda abolido. Isho&#8217;yab tiene predilecci\u00f3n por el ritmo lit\u00fargico septenario, que lleva a una transformaci\u00f3n en la an\u00e1fora y a una organizaci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico en series de siete semanas. Bajo su nombre se transmite el Hudr\u00e1, colecci\u00f3n de oficios para los domingos del a\u00f1o, las fiestas y los d\u00ed\u00adas del ayuno de N\u00ed\u00adnive. Su reforma fija el orden de la salmodia y de los himnos para las v\u00ed\u00adsperas, la oraci\u00f3n matutina y las vigilias festivas. Entre los versos s\u00e1lmicos se insertan estribillos (Qanona). El salterio se divide en 70 secciones (marmitha) o 20 hullale. Los oficios se extienden con la repetici\u00f3n de las respuestas (onitha). 2) Elia II Abu Halim al Haditi (1176-1190) enriquece el ya abundante g\u00e9nero de las oraciones de origen eclesi\u00e1stico, como la proclamaci\u00f3n (karozutha, invocaci\u00f3n diaconal que se remonta al s. v, teol\u00f3gicamente rica) con una colecci\u00f3n de oraciones sacerdotales integradas, bien en cada salmo o bien en cada marmitha al final de la vigilia o al principio del matutino. 3) Yahballaha (1190-1223), compilador del tesoro (Gazza), colecci\u00f3n de himnos y ant\u00ed\u00adfonas para los nocturnos de las fiestas.<br \/>\nLos principales libros lit\u00fargicos son: 1) Hudr\u00e1 (ciclo), con las composiciones m\u00e1s antiguas para todos los oficios festivos; 2) Gazza (tesoro), colecci\u00f3n de composiciones po\u00e9ticas de Lelya (nocturno) para las fiestas y las memorias de los santos; 3) Kashkull (contiene todo): a diferencia del Iludr\u00e1, que da s\u00f3lo el principio de los textos festivos, \u00e9ste contiene todo el texto ferial; 4) Warda (rosa), antolog\u00ed\u00ada po\u00e9tica de ant\u00ed\u00adfonas (&#8216;onitha), atribuida al poeta Jorge Warda (t 1300); 5) Abu Halim, oraciones de la ma\u00f1ana (Sapra), composici\u00f3n del hom\u00f3nimo katholikos; 6) Ktaba da-qdam wa-d-batar (libro de antes y despu\u00e9s), ciclo que inicia el domingo de pascua con el propio del oficio durante semanas enteras, respetando la alternancia de domingos pares e impares; 7) Tres leccionarios: Leccionario para el AT, Epistolario, Evangeliario para la eucarist\u00ed\u00ada; 8) Naqpayatha d-raze (suplemento de los misterios), cantos del propio eucar\u00ed\u00adstico.<br \/>\nEl a\u00f1o lit\u00fargico comprende nueve tiempos: 1) Anunciaci\u00f3n (Subbara), cuatro domingos comenzando por el cuarto antes de navidad; 2) Epifan\u00ed\u00ada (Denha), dura de cuatro a nueve semanas, desde el 6 de enero; y Rogaci\u00f3n de N\u00ed\u00adnive, precuaresma de veinte d\u00ed\u00adas; 3) Cuaresma (Sawma), cuarenta y un d\u00ed\u00adas de ayuno; 4) Resurrecci\u00f3n (Qyamta), siete domingos, desde pascua a pentecost\u00e9s; 5) Ap\u00f3stoles (Shlihe), ayuno de siete domingos, comenzando desde pentecost\u00e9s; 6) Verano (Qayta), per\u00ed\u00adodo penitencial, desde el domingo s\u00e9ptimo despu\u00e9s de pentecost\u00e9s; 7) El\u00ed\u00adas (Eliyya), per\u00ed\u00adodo variable de ayuno de seis-siete domingos, que empieza el s\u00e9ptimo domingo despu\u00e9s del s\u00e9ptimo de pentecost\u00e9s; 8) Mois\u00e9s (Moshe), per\u00ed\u00adodo penitencial variable de unas cuatro semanas, que comienza el s\u00e9ptimo domingo despu\u00e9s del primer domingo de El\u00ed\u00adas; 9) Dedicaci\u00f3n (Quddash), per\u00ed\u00adodo de cuatro domingos, desde el octavo antes de navidad hasta el cuarto, en que comienza el tiempo de la anunciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las an\u00e1foras usadas son las de los ap\u00f3stoles; despu\u00e9s, desde el s. vil en adelante, las llamadas de Teodoro de Mopsuestia y de Nestorio, todas ellas remodeladas. Las lecturas b\u00ed\u00adblicas, originariamente oficio independiente, se unen a la eucarist\u00ed\u00ada y son cuatro (dos del AT, san Pablo, evangelio).<\/p>\n<p>La iglesia siro-oriental se uni\u00f3 a la de Roma en diversos per\u00ed\u00adodos (1445, 1553-70 bajo Abdisho, 1662, 1672, 1778). Actualmente su cabeza lleva el t\u00ed\u00adtulo de patriarca, mientras que s\u00f3lo una parte muy reducida y dispersa ha permanecido aut\u00f3noma. Despu\u00e9s de la uni\u00f3n con Roma, a los siro-orientales unidos a Roma se les llama caldeos; han aceptado varias costumbres latinas, como el bautismo por aspersi\u00f3n, la f\u00f3rmula latina de la confirmaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n y el rito romano de unci\u00f3n de los enfermos. Bajo el patriarca Ebedjesus (1894-99) recuperaron las antiguas f\u00f3rmulas para la bendici\u00f3n del myron.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la actual situaci\u00f3n de latinizaci\u00f3n, la liturgia siro-oriental se caracteriza por sus rasgos arcaicos, una notable sobriedad, el simbolismo de los tres tiempos de oraci\u00f3n (tarde, noche, ma\u00f1ana) y la doctrina mariana preefesina. Al haber vivido desde tiempos inmemoriales como una minor\u00ed\u00ada perseguida, primero por los persas, despu\u00e9s por los \u00e1rabes y los mongoles, muchas oraciones reflejan un sentido agudo de humilde temor, de penitencia y de espera del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or; se recuerdan constantemente, mucho m\u00e1s que en otras liturgias, los numerosos m\u00e1rtires de la propia historia en las Qale llamadas de los m\u00e1rtires, cantados como los santos predilectos.<\/p>\n<p>2. LA LITURGIA SIRO-MALABAR. Creada originariamente por misioneros siro-orientales dependientes de la iglesia de Seleucia, en Persia, bajo la gu\u00ed\u00ada de un obispo-metropolita llamado de la sede de santo Tom\u00e1s y de toda la iglesia de los cristianos de la India, permanece fiel a las costumbres siro-orientales hasta la llegada de los portugueses a comienzos del s. xvl. Estos los consideraron en seguida como cat\u00f3licos, establecieron sin esfuerzo la communicatio in sacris y los sometieron al arzobispo de Goa. El s\u00ed\u00adnodo de Diamper (1599), convocado por los portugueses, cre\u00f3 una verdadera mezcla de ritos, acabando con los viejos libros lit\u00fargicos de tradici\u00f3n siria e imponiendo un ritual portugu\u00e9s traducido al sirio. El Pontifical Romano permaneci\u00f3 en uso hasta el 1962, cuando se introdujo el caldeo. La latinizaci\u00f3n ha alcanzado un grado muy alto: paramentos y utensilios latinos, actitudes en la oraci\u00f3n, pan \u00e1cimo y comuni\u00f3n de los fieles bajo una sola especie, inserciones latinas en la an\u00e1fora de los ap\u00f3stoles, Addai y Mari y obligaci\u00f3n de recitar privadamente el oficio para los cl\u00e9rigos. En la liturgia se usa la lengua local, el malayalam. Actualmente hay en curso una interesante reforma lit\u00fargica.<\/p>\n<p>3. LA LITURGIA SIRO-OCCIDENTAL. Se llama a esta liturgia, a veces, jacobita, de Santiago Baradai, obispo de Edesa (j 578); es com\u00fan a la iglesia siro-ortodoxa y a su filiaci\u00f3n moderna siro-cat\u00f3lica; pero tambi\u00e9n a la iglesia siro-maronita, que forma una rama independiente con originalidades propias &#8216;\u00c2\u00b0. Su origen se remonta a un fondo siro-palestinense primitivo, con fuerte influjo jerosolimitano (an\u00e1fora de Santiago), completado por un desarrollo que se cre\u00f3 en la \u00e9poca de las luchas cristol\u00f3gicas de los ss. v-vi y de los cismas consiguientes.<\/p>\n<p>Severo de Antioqu\u00ed\u00ada, durante su breve patriarcado (512-518), codific\u00f3 varios usos lit\u00fargicos. Dedic\u00f3 mucha atenci\u00f3n a la poes\u00ed\u00ada lit\u00fargica; tanto sus 125 predicaciones catedralicias como su biograf\u00ed\u00ada, escrita por Juan Bar Aphtonia, muestran su inter\u00e9s por el pueblo de Antioqu\u00ed\u00ada, amante de la m\u00fasica, de las procesiones y del canto, hasta el punto de convertirse \u00e9l mismo en compositor de himnos contenidos en el Octoechos sirio. Por lo dem\u00e1s, la preeminencia de la himnodia es una caracter\u00ed\u00adstica t\u00ed\u00adpica de la liturgia antioquena, que practicaba desde los tiempos de san Efr\u00e9n el g\u00e9nero de las homil\u00ed\u00adas (mamre) y de las instrucciones (madrashe) en forma de catequesis r\u00ed\u00adtmica. Las obras atribuidas a Severo de Antioqu\u00ed\u00ada son recogidas y traducidas al sir\u00ed\u00adaco un siglo despu\u00e9s por Pablo de Edesa (619-624). La tradici\u00f3n le atribuye tambi\u00e9n himnos en forma dialogada (sogyatha).<\/p>\n<p>La iglesia de Siria ha dado otros nombres c\u00e9lebres de la poes\u00ed\u00ada teol\u00f3gica y lit\u00fargica, como Santiago de Sarug (451-521), del que no se sabe exactamente si se adhiri\u00f3 a la corriente monofisita. Los sirios lo veneran profundamente como \u00abflauta del Esp\u00ed\u00adritu Santo y arpa de la iglesia ortodoxa\u00bb, y sus himnos son reivindicados tambi\u00e9n por los siroorientales (caldeos), los maronitas y los melkitas. Son particularmente famosos sus himnos marianos, que han acentuado la veneraci\u00f3n por la Madre de Dios, conmemorada en cada oficio.<\/p>\n<p>Un disc\u00ed\u00adpulo suyo, Sime\u00f3n Qutaya (el alfarero), enriqueci\u00f3 extraordinariamente el oficio siro-occidental con himnos (que se reencuentran en parte tambi\u00e9n entre los siroorientales); su estilo entusiasta y expresivo ensombreci\u00f3 un poco los himnos m\u00e1s sobrios del Octoechos de Severo.<\/p>\n<p>El a\u00f1o lit\u00fargico se divide en nueve per\u00ed\u00adodos: 1) Per\u00ed\u00adodo inicial, desde el domingo de la dedicaci\u00f3n u octavo antes de navidad; 2) Tiempo de la anunciaci\u00f3n (Suboro); 3) Tiempo de navidad a epifan\u00ed\u00ada: 4) Tiempo de epifan\u00ed\u00ada (Denho), desde el 6 de enero a la precuaresma; 5) Tiempo precuaresmal, con tres domingos. En la primera semana se hace el ayuno de N\u00ed\u00adnive; 6) Cuaresma, con seis domingos; 7) Tiempo de pascua a pentecost\u00e9s, con siete semanas; 8) Tiempo de pentecost\u00e9s a la exaltaci\u00f3n de la santa Cruz, dividido en dos ciclos: a) domingos de los ap\u00f3stoles, b) domingos del verano; 9) De la exaltaci\u00f3n de la santa Cruz a la dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los principales libros lit\u00fargicos son: 1) el libro de las an\u00e1foras (Ktobo d&#8217;annafuras), que contiene s\u00f3lo las oraciones recitadas por el sacerdote, comprendido el sedro; 2) diaconal, con las \u00f3rdenes, las amonestaciones, letan\u00ed\u00adas diaconales de la fracci\u00f3n del pan y respuestas del pueblo; 3) &#8216;Atiqto (el antiguo), para las lecturas tomadas del AT; 4) Shliho (Ap\u00f3stol), para las per\u00ed\u00adcopas paulinas, dividido en tres ciclos: a) domingos y fiestas m\u00f3viles, b) fiestas fijas, c) para los d\u00ed\u00adas sin memoria de los santos; 5) Evangeliario, dividido como el Ap\u00f3stol; 6) la riqu\u00ed\u00adsima colecci\u00f3n de himnos lit\u00fargicos, contenida antiguamente en el Beth Gazo (tesoro), se conserva hoy principalmente en el Fang\u00ed\u00adto, que contiene siete vol\u00famenes con los oficios festivos, y en el Shebimo (simple, com\u00fan), con los oficios semanales. A \u00e9stos hay que a\u00f1adir: 7) el salterio; 8) el hyssoye, con los sedros sacerdotales; 9) el homiliario, del que se leen a veces largos p\u00e1rrafos \u00bb<br \/>\nLa an\u00e1fora m\u00e1s t\u00ed\u00adpica y m\u00e1s usada es la llamada de Santiago. La lengua original de las an\u00e1foras es el griego; s\u00f3lo despu\u00e9s de los ss. vi-vn se tradujeron al sir\u00ed\u00adaco. Los misales actuales contienen entre 7 y 12 an\u00e1foras de estructura similar: doxolog\u00ed\u00ada del Trisaghion, anamnesis de la historia de la salvaci\u00f3n con la narracci\u00f3n de la instituci\u00f3n, ep\u00ed\u00adclesis y grandes intercesiones, divididas en seis c\u00e1nones: por los padres de la jerarqu\u00ed\u00ada, los hermanos, los reyes, los santos, los padres y los maestros, los difuntos. Las an\u00e1foras sir\u00ed\u00adacas conocidas son m\u00e1s de 70, todas diversas entre s\u00ed\u00ad incluso en el texto de la narraci\u00f3n de la instituci\u00f3n. Las lecturas b\u00ed\u00adblicas son seis (tres del AT, una de los Hechos o ep\u00ed\u00adst. cat., una ep\u00ed\u00adstola paulina, evangelio).<\/p>\n<p>La liturgia siro-occidental se caracteriza tambi\u00e9n por el uso del sedro (orden), un formulario sacerdotal de origen sinagogal (de cierto parecido con las 18 bendiciones), compuesto, en prosa, de un proemio y de un sedro propiamente dicho, es decir, amonestaci\u00f3n de naturaleza homil\u00e9tica llena de pensamientos b\u00ed\u00adblicos y referencias a la fiesta celebrada, al domingo, etc. Se puede a\u00f1adir a esto un himno para el incienso (Qolo) y una petici\u00f3n por lo agradable del perfume (etro); originariamente, el sedro era una f\u00f3rmula para la ofrenda vespertina y matutina del incienso. Cada domingo y fiesta tienen siempre un sedro propio para cada hora del oficio y la liturgia eucar\u00ed\u00adstica. La colecci\u00f3n m\u00e1s antigua tiene 16, y posteriormente se han compuesto a centenares.<\/p>\n<p>El desarrollo, la codificaci\u00f3n y el complemento de los ritos se ha servido de una profunda teolog\u00ed\u00ada lit\u00fargico-sacramental contenida en las obras de los doctores sirios, autores de explicaciones mistag\u00f3gicas y de ensayos teol\u00f3gico-lit\u00fargicos: Jorge, obispo de los \u00e1rabes (+ 724), autor de una explicaci\u00f3n de los misterios de la iglesia; Mois\u00e9s Bar Kefa (815-903) coment\u00f3 los misterios principales; Dionisio Bar Salibi (+ 1171), sumo representante del renacimiento literario sirio en el s. conocido como exegeta, pero autor de numerosos himnos eclesi\u00e1sticos y tratados de teolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica, entre los que destaca un comentario a la liturgia eucar\u00ed\u00adstica (CSCO, 2.a serie 93, Par\u00ed\u00ads 1903); Santiago Bar Shokko (+ 1241), autor del libro de los tesoros; Gregorio Bar Hebraeus (1226-(286), en su Candelabro del Santuario, comenta la liturgia de los sacramentos.<\/p>\n<p>La liturgia siro-occidental es extraordinariamente rica en composiciones po\u00e9ticas y eucolog\u00ed\u00adas (an\u00e1foras, sedros). La himnograf\u00ed\u00ada, la teolog\u00ed\u00ada, la espiritualidad mon\u00e1stica han enriquecido en distintos tiempos el extenso patrimonio literario sir\u00ed\u00adaco. Los ritos se conciben fundamentalmente como misterios, es decir, como simbolismos misteriosos de un mundo superior, y son en esto diferentes del sobrio minimalismo de los siro-orientales. El papel del Esp\u00ed\u00adritu Santo se subraya con fuerza, hasta el punto de que Severo de Antioqu\u00ed\u00ada considera los sacramentos, las imposiciones de las manos y la consagraci\u00f3n mon\u00e1stica como comunicaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. Las ceremonias y la materia creada son portadoras de un significado pneum\u00e1tico y de una eficacia misteriosa y, aunque bajo el velo del misterio, conectan con la fe y la tradici\u00f3n apost\u00f3lica; no raramente los autores (Mois\u00e9s Bar Kefa, Juan de Mardin, + 1165) se esfuerzan por demostrar la instituci\u00f3n divina o apost\u00f3lica de ciertos usos. Por medio de los misterios y del sacerdocio, dice Bar Hebraeus, los hombres son conducidos de las costumbres animales a las de los \u00e1ngeles. Se subraya el valor objetivo de los misterios, independientemente de los esfuerzos humanos.<\/p>\n<p>La iglesia siro-occidental est\u00e1 hoy dividida entre siro-ortodoxos (mayor\u00ed\u00ada) y siro-cat\u00f3licos. En la India del Sur existe desde el s. XVII una iglesia siro-ortodoxa, de la que ha surgido una rama unida a Roma en 1932, llamada iglesia siro-malankar.<\/p>\n<p>4. LA LITURGIA MARONITA. La iglesia maronita, una rama aut\u00f3noma de la antioquena, se form\u00f3 en torno al monasterio de Qala&#8217;at al-Madiq o de san Mar\u00f3n, en el alto valle del Orontes, cerca de Apamea. Desde 1216 los maronitas est\u00e1n en comuni\u00f3n con la iglesia romana, que entr\u00f3 en contacto con ellos en tiempo de las cruzadas. Es imposible distinguir las particularidades lit\u00fargi cas maronitas antes del s. XII. En el s. XIII comienza una corriente de fuerte latinizaci\u00f3n, que aumenta con la fundaci\u00f3n del colegio maronita en Roma (1584) y por obra de los delegados papales, el m\u00e1s intolerante de los cuales fue Eliano (quema de libros lit\u00fargicos). La cumbre de la asimilaci\u00f3n de la liturgia maronita a la romana se alcanz\u00f3 con el s\u00ed\u00adnodo del Monte L\u00ed\u00adbano (1736). S\u00f3lo el ritual de 1942 muestra un retorno de los maronitas a su tradici\u00f3n antioquena.<\/p>\n<p>A pesar de la menor latinizaci\u00f3n de la misa y del oficio respecto al resto, la arquitectura de la iglesia ha cambiado, hasta el punto de que los muros de separaci\u00f3n delante del altar han desaparecido; el pan eucar\u00ed\u00adstico es \u00e1zimo; los sacerdotes ya no llevan el phaino (paenula), sino la casulla latina; el crisma se confecciona con una simple mezcla de aceite y b\u00e1lsamo, al modo latino; desde el s. xvul se ha impuesto una extra\u00f1a an\u00e1fora, que reelabora curiosamente el canon romano, y se la llama an\u00e1fora de la iglesia romana, mientras que en 1592 desapareci\u00f3 la llamada tercera an\u00e1fora de san Pedro, emparentada con la de Addai y Mari, tan antigua y caracter\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>Las diversas an\u00e1foras de los misales maronitas son comunes con las siro-occidentales. El comienzo de la misa presenta variantes derivadas del matutino. En la celebraci\u00f3n de los sacramentos en general se han multiplicado los signos de la cruz, las incensaciones y las unciones. El canto popular ha enriquecido con varias piezas (S\u00faghito) el repertorio lit\u00fargico.<\/p>\n<p>El oficio, respecto al siro-occidental, est\u00e1 simplificado y ofrece menos textos variables para los diversos tiempos lit\u00fargicos; el ordinario del breviario (Sh&#8217;himto) es hoy s\u00f3lo un libro de lectura espiritual y ha sido sustituido por un breviario ferial mucho m\u00e1s sobrio. Despu\u00e9s del Vat. II se ha introducido aqu\u00ed\u00ad y all\u00e1 la celebraci\u00f3n de cara al pueblo y la misa dialogada.<\/p>\n<p>A pesar de la mezcla de costumbres sirias y latinas, la liturgia maronita lleva una simp\u00e1tica impronta de piedad y popularidad, expresi\u00f3n de una vida comunitaria sufrida, plena de fe simple. La lengua lit\u00fargica es el \u00e1rabe, aunque permanecen ciertas partes en sir\u00ed\u00adaco. La reforma lit\u00fargica est\u00e1 en curso.<\/p>\n<p>5. LA LITURGIA COPTA. La liturgia alejandrina del primer milenio ofrece pocos documentos y es mal conocida. La oposici\u00f3n a Bizancio, la entrada en la \u00f3rbita anticalcedoniana, la invasi\u00f3n \u00e1rabe, el influjo preponderante del elemento mon\u00e1stico y estrechas relaciones teol\u00f3gico-institucionales delimitan el \u00e1rea de desarrollo lit\u00fargico del Egipto cristiano. Los cristianos de la iglesia alejandrina, despu\u00e9s de la invasi\u00f3n musulmana (639-642), se han venido llamando coptos, por la pronunciaci\u00f3n \u00e1rabe corrompida de aigyptios (egipcio), convertido despu\u00e9s en qibti, qubti.<\/p>\n<p>La lengua lit\u00fargica originaria era el griego; despu\u00e9s de las controversias calcedonianas, la lengua popular se hace literaria y se desarrolla sobre todo a costa del griego. En el \u00e1mbito mon\u00e1stico, la liturgia se celebra tambi\u00e9n en griego durante muchos siglos; sin embargo, es en este ambiente donde se originan las traducciones del griego al copto y esos numerosos himnos (psali), cantos a Mar\u00ed\u00ada (theotokia), odas, ant\u00ed\u00adfonas y doxologias que acompa\u00f1an la liturgia en griego. El copto se mantiene como \u00fanica lengua lit\u00fargica hasta el medievo (est\u00e1 en uso todav\u00ed\u00ada hoy); pero al comienzo del segundo milenio se impone como lengua hablada el \u00e1rabe, que suplanta gradualmente al copto.<\/p>\n<p>Entre los ss. x-xm florece en Egipto una importante literatura \u00e1rabo-cristiana (los tres As\u00e1lidos). De los dos principales dialectos coptos, el sah\u00ed\u00addico (en el Sur) y el boh\u00e1rico (en el Delta), prevalece en la liturgia este \u00faltimo gracias a la aportaci\u00f3n de los monjes del desierto occidental (san Macario, en Wadi n-Natrun). Por tanto, la antigua liturgia ciudadana de una Alejandr\u00ed\u00ada megal\u00f3polis, culta y cosmopolita, se convierte en esta coyuntura en una liturgia cada vez m\u00e1s copra, es decir, expresi\u00f3n nacionalista de la vida religiosa del pueblo. El influjo de los sirios ha sido notable, y ha acontecido al menos en tres etapas: en el s. 4 v, en el momento de la conquista isl\u00e1mica, bajo el patriarca Benjam\u00ed\u00adn (626-665), y en la reorganizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de los ss. xii-xiii, sobre todo bajo el patriarca Gabriel II Ibn Turaik (1131-1145), al que se atribuye el ordenamiento del Libro pascual. La obra enciclop\u00e9dica L\u00e1mpara de la oscuridad, de Abul-Barakat (comienzos del s. xtv), contiene preciosas descripciones de las corrientes lit\u00fargicas y de las costumbres locales, ilustr\u00e1ndolas con preciosos, aunque poco seguros, datos hist\u00f3ricos. En el s. xv, bajo el patriarca Gabriel V, se redactan definitivamente los rituales de los sacramentos y de las bendiciones. Las excelentes ediciones romanas de R. Tukit (s. xvlli) y las actuales reproducen textos de esta \u00faltima reforma.<\/p>\n<p>Libros lit\u00fargicos principales: 1) Eucologio, ordinario de la liturgia eucar\u00ed\u00adstica, matutino, oficio vespertino del incienso, varios oficios, cantos propios de ciertas fiestas; 2) Diaconal, partes variables para el di\u00e1cono y el pueblo; 3) Leccionario (Katameros), dividido en tres partes: a) Katameros anual, en cuatro vol\u00famenes, lecturas para las ferias, domingos, fiestas y santos del a\u00f1o; b) Katameros de cuaresma, en dos vol\u00famenes; c) Katameros de Khamasin, para el tiempo de pascua a pentecost\u00e9s; 4) Synaxario, un martirologio que se lee en la liturgia euca r\u00ed\u00adstica despu\u00e9s de los Hechos de los Ap\u00f3stoles para indicar la continuaci\u00f3n de la historia de la salvaci\u00f3n. Cuando no se celebra la eucarist\u00ed\u00ada, se lee en el oficio vespertino del incienso; 5) Tasafir, interpretaci\u00f3n de las lecturas de la eucarist\u00ed\u00ada, se usa tambi\u00e9n en el oficio; 6) Al-Maw\u00e1&#8217;iz, antolog\u00ed\u00ada de homil\u00ed\u00adas patr\u00ed\u00adsticas; 7) A1-Hut\u00e1b, discursos en \u00e1rabe, para ser le\u00ed\u00addos antes del evangelio; 8) Al-Mayamir, homil\u00ed\u00adas en \u00e1rabe, con los hechos de las fiestas en estilo popular, usado en el oficio del incienso; 9) Sirah, biograf\u00ed\u00adas de santos le\u00ed\u00addas despu\u00e9s de las mayamir con ocasi\u00f3n de las peregrinaciones y las fiestas patronales; 10) Al-Tamagid, doxolog\u00ed\u00adas en honor de los santos y de los \u00e1ngeles; 11) C\u00e1nticos para distintas ocasiones y tiempos lit\u00fargicos, que se cantan durante la comuni\u00f3n; 12) Orden procesional, para dos fiestas de la cruz y el domingo de ramos; 13) Horologion para siete horas can\u00f3nicas; 14) Salmodia anual, con las cuatro alabanzas y siete theotokia cotidianos y doxolog\u00ed\u00adas para el santoral; 15) Salmodia de Khoiak, oficios para el mes antes de navidad consagrado a la Madre de Dios; 16) Menologio (Difnar), breve informaci\u00f3n sobre las fiestas, con elogio del santo del d\u00ed\u00ada; 17) Libro de los cantos, himnos de la oraci\u00f3n vespertina o nocturna de ciertas fiestas; 18) Orden para Laqqan (pila), es decir, para la bendici\u00f3n del agua (epifan\u00ed\u00ada, jueves santo, santos Pedro y Pablo) y para Sagdah (genuflexi\u00f3n de pentecost\u00e9s); 19) Gu\u00ed\u00ada para la semana santa, comenzando desde el s\u00e1bado antes de ramos (s\u00e1bado de L\u00e1zaro); 20) Libro de la santa pascua, leccionario para la semana santa; 21) Libro de las glosas, con reflexiones sobre los evangelios y horas de la semana santa.<\/p>\n<p>El a\u00f1o lit\u00fargico es muy particular a causa del calendario, calculado a partir del 29 de agosto de 284 d.C., comienzo del reinado de Diocleciano y, para los coptos, de la era de los m\u00e1rtires. Los trescientos sesenta y cinco d\u00ed\u00adas se dividen en trece meses: doce meses de treinta d\u00ed\u00adas y un mes final de cinco d\u00ed\u00adas (seis en los a\u00f1os bisiestos). Los nombres de los trece meses en copto (\u00e1rabe entre par\u00e9ntesis) son: 1) Th\u00f3ut (T\u00fat), 11 septiembre-10 octubre; 2) Paopi (B\u00e1bah), 11 octubre-9 noviembre; 3) Ath\u00f3r (H\u00e1t\u00far), 10 noviembre-9 diciembre; 4) Khoiak (Kihak), 10 diciembre-8 enero; 5) T\u00f3bi (Tubah), 9 enero-8 febrero; 6) Mekhir (Amshir), 9 febrero-9 marzo; 7) Phamen\u00f3th (Baramh\u00e1t), 10 marzo-8 abril; 8) Pharmouthi (Baram\u00fadah), 9 abril-8 mayo; 9) Pakh\u00f3n (Bashuns), 9 mayo-7 junio; 10) Pa\u00f3ni (Ba&#8217;\u00fanah) 8 junio-7 julio; 11) Ep\u00e9p (Abib), 8 julio-6 agosto; 12) Mesori (Misr\u00e1), 7 agosto-5 septiembre; 13) Pikougi Enabot (Khamsat Ay\u00e1m an-Nasi), 6 septiembre-10 septiembre.<\/p>\n<p>Se distinguen tres estaciones lit\u00fargicas, en relaci\u00f3n con la vida agr\u00ed\u00adcola y las inundaciones del Nilo, que incluyen oraciones especiales para la crecida y la recolecci\u00f3n: 1) la inundaci\u00f3n (nili, Nilo) de ciento veinticuatro d\u00ed\u00adas, 19 junio-19 octubre; 2) la siembra (shetwii, invierno), de noventa y un d\u00ed\u00adas, 20 octubre-18 enero; 3) la recolecci\u00f3n (s\u00e9fi, verano), de ciento cincuenta y un d\u00ed\u00adas, 19 enero-18 junio.<\/p>\n<p>La semana comienza el s\u00e1bado por la tarde; los d\u00ed\u00adas est\u00e1n divididos en dos grupos: 1) Adam, de domingo a martes; 2) Watos, de mi\u00e9rcoles a s\u00e1bado. Los dos nombres Adam y Watos son la primera palabra de los theotokia del lunes y del jueves.<\/p>\n<p>Los ayunos son importantes y observados realmente: 1) de Navidad, de cuarenta y tres d\u00ed\u00adas (25 noviembre-enero); 2) de Jon\u00e1s o de N\u00ed\u00adnive, tres d\u00ed\u00adas antes de la septuag\u00e9sima latina; 3) de Heraclio, desde el lunes al s\u00e1bado de la octava semana antes de pascua; 4) Cuaresma, de siete semanas; 5) de los Ap\u00f3stoles, var\u00ed\u00ada de quince a cuarenta y nueve d\u00ed\u00adas; 6) de la Dormici\u00f3n, de quince d\u00ed\u00adas, del 7 al 22 de agosto. Hay que a\u00f1adir los mi\u00e9rcoles y los viernes de todo el a\u00f1o. El ayuno excluye carne y derivados de la leche. El pescado tampoco se consume en algunas grandes vigilias, en la cuaresma y en el ayuno de Jon\u00e1s.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica es larga y sobria. El altar tiene forma de arca; el santuario (Heikal) est\u00e1 r\u00ed\u00adgidamente separado por una pared divisoria (Higab), con pocos iconos, delante de la cual hay un lugar bien separado para el coro. La confecci\u00f3n del pan eucar\u00ed\u00adstico tiene lugar la tarde anterior, durante un meticuloso oficio apropiado. Al comienzo de la liturgia se hace una procesi\u00f3n con los dones en torno al altar. Muchas exclamaciones est\u00e1n en griego, m\u00e1s que entre los siro-occidentales. Encontramos una doble ep\u00ed\u00adclesis; la primera de ellas implora el cambio de los dones y se subraya por medio de repetidos signos de la cruz sobre las especies. Las lecturas son cuatro. El evangelio se lee siempre en copto y en \u00e1rabe. Despu\u00e9s de una larga letan\u00ed\u00ada comienza la an\u00e1fora. En la pr\u00e1ctica se usan tres an\u00e1foras: la m\u00e1s frecuente es la copta de san Basilio (sobria reducci\u00f3n del texto griego); la de san Gregorio Nacianceno se usa en las grandes fiestas del Se\u00f1or y, contrariamente al uso paleocristiano, no se dirige a Dios Padre, sino a Cristo; la an\u00e1fora de san Cirilo es sustancialmente la antigua an\u00e1fora alejandrina de san Marcos (largas intercesiones antes del sanctus, doble ep\u00ed\u00adclesis antes y despu\u00e9s de la narraci\u00f3n de la instituci\u00f3n, sanctus sin hosanna; las invocaciones diaconales son escasamente lit\u00e1nicas), pero a causa de su larga duraci\u00f3n casi ha ca\u00ed\u00addo en desuso. Otras doce an\u00e1foras han desaparecido del uso. Despu\u00e9s de la absoluci\u00f3n del Padre, las especies de la comuni\u00f3n se distribuyen separadamente con la f\u00f3rmula de tipo realista: \u00abEl cuerpo (la sangre) del Emmanuel, nuestro Dios, es esto en verdad. \u00c2\u00a1Am\u00e9n!\u00bb Los vasos sagrados se purifican escrupulosamente con agua. Al final el pueblo exclama: \u00ab\u00c2\u00a1Am\u00e9n! \u00c2\u00a1Que suceda durante cien a\u00f1os!\u00bb.<\/p>\n<p>En los d\u00ed\u00adas de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica se hace el rito del incienso, distinto del oficio. Las horas se practican en los monasterios y contienen una rica salmodia. Cada hora tiene doce salmos, una lectura y un evangelio. En v\u00ed\u00adsperas, en el oficio nocturno y en el matutino se a\u00f1aden himnos de diversos g\u00e9neros (troparios, theotokia, doxolog\u00ed\u00adas, alabanzas de los santos) y c\u00e1nticos b\u00ed\u00adblicos. El ciclo de las horas y el de los salmos corren rec\u00ed\u00adprocamente paralelos, seg\u00fan una subdivisi\u00f3n puramente mon\u00e1stica.<\/p>\n<p>Los coptos constituyen hoy en d\u00ed\u00ada la m\u00e1s numerosa comunidad cristiana en un pas\u00ed\u00ads isl\u00e1mico (al menos seis millones). La liturgia, larga y rica, es cada vez m\u00e1s seguida, gracias a un impresionante movimiento de renovaci\u00f3n, que parti\u00f3 del ambiente mon\u00e1stico. En las numeros\u00ed\u00adsimas escuelas dominicales (Sunday Schools) se estudian los ritos y se vuelve a aprender el copto lit\u00fargico. La predicaci\u00f3n est\u00e1 ampliamente difundida, y se inspira con frecuencia en los temas de la liturgia. La participaci\u00f3n, tal como la entiende un occidental, es un rasgo sobresaliente, tanto de la tradici\u00f3n como de la renovaci\u00f3n copta, gracias a la cantidad de cantos y gestos comunes. El pueblo gusta mucho de las procesiones, especialmente las de la santa Cruz (que se encuentra por todas partes: incluso en forma de tatuaje en las mu\u00f1ecas y la frente); el ayuno extraordinario de Heraclio recuerda el hallazgo de la santa Cruz, cuando Heraclio reconquist\u00f3 Jerusal\u00e9n a los persas (614). La veneraci\u00f3n a la Madre de Dios alcanza aut\u00e9nticas cimas de entusiasmo en los gestos y en las costumbres; el calendario tiene treinta y dos fiestas de Mar\u00ed\u00ada; el mes de Khoiak, antes de navidad, implica el canto p\u00fablico de numerosos theotokia, de poes\u00ed\u00ada fascinante y llena de sabor b\u00ed\u00adblico seg\u00fan el gusto sir\u00ed\u00adaco 15. Aunque el canto es mon\u00f3tono y prolongado, el car\u00e1cter egipcio, piadoso y paciente, aprecia la actitud de escucha. El gusto por la audici\u00f3n es sin duda un rasgo t\u00ed\u00adpico de los coptos; en el curso de la semana santa hay much\u00ed\u00adsimas lecturas, hasta el punto de que se leen los cuatro evangelios completos. Las ceremonias son sobrias, con ritos externos moderados, en los que se siente la influencia de un monacato omnipotente y aut\u00e9ntico. Se usan instrumentos de percusi\u00f3n para acompa\u00f1ar r\u00ed\u00adtmicamente el canto (c\u00ed\u00admbalos, tri\u00e1ngulo).<\/p>\n<p>Desde 1895 existe tambi\u00e9n un patriarcado copto cat\u00f3lico, muy reducido num\u00e9ricamente, con la liturgia notablemente abreviada.<\/p>\n<p>6. LA LITURGIA ETIOPE. Los or\u00ed\u00adgenes de la liturgia et\u00ed\u00adope son casi completamente desconocidos. El cristianismo lleg\u00f3 en el s. iv al antiguo reino de Axum y tom\u00f3 cuerpo gracias a misioneros coptos y sirios (Frumencio o Abba Salam). Aunque est\u00e1 bajo la jurisdicci\u00f3n directa del patriarcado copto de Alejandr\u00ed\u00ada (en 1951, el primer arzobispo et\u00ed\u00adope; en 1959, el primer patriarca-katholikos et\u00ed\u00adope), la liturgia no es puramente copta, a causa del influjo de los misioneros provenientes del imperio bizantino (los nueve santos romanos de Siria o del Asia Menor, hacia el 500); no faltan influjos jerosolimitanos, e incluso armenios.<\/p>\n<p>La mayor parte de los documentos lit\u00fargicos antiguos fueron destruidos por el rey Amda-Sion (1314-1344), y el resto se perdieron durante la invasi\u00f3n isl\u00e1mica de Ahmad-lbn-Ibrahimal G\u00e1zis (1531-1543). La lengua lit\u00fargica es el ge&#8217;ez de origen sudar\u00e1bico, que en la \u00e9poca moderna se subdivide en dos dialectos principales: amhara y tigrinia; en el ambiente de ciudad se comienza a usar t\u00ed\u00admidamente el amh\u00e1rico. La organizaci\u00f3n de la liturgia actual se sit\u00faa entre los ss. xiv-xvi, cuando se introdujeron numerosas costumbres inspiradas en el juda\u00ed\u00adsmo y en el AT (en Etiop\u00ed\u00ada existe una antigua y numerosa colonia de hebreos falash\u00e1). Era tambi\u00e9n el tiempo de las grandes invasiones isl\u00e1micas: la Etiop\u00ed\u00ada cristiana fue rodeada por sultanatos. Los Negus comenzaron a revalorizar el mito de la dinast\u00ed\u00ada salom\u00f3nica y a llevar el sobrenombre de la casa de Israel&#8217;. Se introdujo la procesi\u00f3n con el arca de la alianza con siete vueltas en torno a la iglesia, al son b\u00ed\u00adblico de los c\u00ed\u00admbalos; las fiestas de los santos del AT; la pr\u00e1ctica de la circuncisi\u00f3n antes del bautismo. El tipo arquitect\u00f3nico de la iglesia et\u00ed\u00adope es de planta central y recuerda el santo sepulcro o la mezquita de la roca de Jerusal\u00e9n; en el centro hay un templete con el altar (maqdas), donde reposa un tabern\u00e1culo (tab\u00f3t) que recuerda el arca de la alianza.<\/p>\n<p>Los libros lit\u00fargicos principales, producto de la reforma lit\u00fargica del 500-600, son: 1) Misal (Mets&#8217;hafe Qe&#8217;ddase), dividido en: a) 16-20 an\u00e1foras; b) eucarist\u00ed\u00ada (Zemmare); 2) Manual de la penitencia (Mets-&#8216;hafe Nuzaze); 3) Manual del matrimonio (Mets&#8217;hafe Taklil); 4) Manual para la unci\u00f3n de los enfermos (Mets-hafe Qandil); 5) Deggwa, conjunto de cuatro antifonarios (salmodia, cuaresma, fiestas, com\u00fan) con textos b\u00ed\u00adblicos y cantos varios, compilado en el s. xv, revisado en los ss. xvi y xvii y todav\u00ed\u00ada hoy objeto de investigaciones; 6) Antifonario cuaresmal (Tsomedeggwa); 7) Maw\u00e1seet, antifonario para m\u00e1s de 50 fiestas, pero de uso m\u00e1s raro; 8) Oficio com\u00fan (Me&#8217;eraf); 9) S\u00ed\u00adnodos, elenco de las fiestas de los santos. Hay otros libros para los sacramentos y libros paralit\u00fargicos usados en los monasterios o para devociones especiales, como Arg\u00e1mone Weddase (arpa de la alabanza), vasto oficio mariano de 1440, con siete lecturas para los siete d\u00ed\u00adas de la semana, basado en la biblia y en ap\u00f3crifos; o como Gebra Hemamat (actos de la pasi\u00f3n), leccionario para el tiempo de ramos a pascua, traducido del \u00e1rabe al ge&#8217;ez.<\/p>\n<p>El calendario sigue el copto-juliano, con trece meses: 1) Maskaram (29 agosto-27 septiembre); 2) Tegamt (28 septiembre-27 octubre); 3) Hedar (28 octubre-26 noviembre); 4) T\u00e1hs\u00e1sh (27 noviembre-26 diciembre); 5) Ter (27 diciembre-25 enero); 6) Yuk atit (26 enero-24 febrero); 7) Ma\u00e1bit (25 febrero-26 marzo); 8) Miy\u00e1zy\u00e1 (27 marzo-25 abril); 9) Genbot (26 abril-25 mayo); 10) San\u00e9 (26 mayo-24 junio); 11) Hami\u00e9 (25 junio-24 julio); 12) Nah\u00e1se (25 julio-23 agosto); 13) P\u00e1guem\u00e9n (24-28 agosto).<\/p>\n<p>Fiestas del Se\u00f1or: nueve principales y seis secundarias (exaltaci\u00f3n de la santa Cruz, circuncisi\u00f3n, multiplicaci\u00f3n de los panes, fiesta de Sime\u00f3n-presentaci\u00f3n, invenci\u00f3n de la santa Cruz, venida de Jes\u00fas a Egipto).<\/p>\n<p>Las fiestas marianas tienen cinco categor\u00ed\u00adas: 1) vida de Mar\u00ed\u00ada (presentaci\u00f3n, dormici\u00f3n, natividad, concepci\u00f3n); 2) t\u00ed\u00adtulos de Mar\u00ed\u00ada (Mar\u00ed\u00ada del Monte Si\u00f3n, Mar\u00ed\u00ada madre de la misericordia); 3) milagros de Mar\u00ed\u00ada (milagro de la imagen de Saidnaya, en Siria; aparici\u00f3n a san Ildefonso de Toledo, aparici\u00f3n en Egipto o fiesta de las mujeres); 4) santuarios marianos (Debra Quesguam, dedicaci\u00f3n de la fiesta de la cavidad o fuente milagrosa, brotada a la vuelta de Jes\u00fas de Egipto, conmemoraci\u00f3n de toda las iglesias de Mar\u00ed\u00ada en Tierra santa); 5) conmemoraci\u00f3n de todas las iglesias marianas. Existen tambi\u00e9n fiestas de santos y conmemoraciones mensuales (cuatro del Se\u00f1or, seis de la Madre de Dios, siete de los santos).<\/p>\n<p>Los tiempos lit\u00fargicos fijos son 19, algunos de breve duraci\u00f3n y de nombres sugestivos (por ejemplo, construcci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n, descenso o llegada, luz, nube, roc\u00ed\u00ado, ojo de todo, aurora). El ciclo m\u00f3vil comienza con el ayuno de Cristo (soma Krestos), de cincuenta y cinco d\u00ed\u00adas, es decir, seis d\u00ed\u00adas de ayuno de Heraclio y seis semanas de cuaresma. Los domingos de cuaresma se llaman: 1) del santo (ense\u00f1anza sobre el reposo sab\u00e1tico); 2) del templo (ense\u00f1anza de Jes\u00fas en el templo); 3) del paral\u00ed\u00adtico (milagros de la piscina prob\u00e1tica y paralelos); 4) del monte de los Olivos (discurso escatol\u00f3gico de Mt 24); 5) del siervo fiel (par\u00e1bola de Mat 25:14-30); 6) de Nicodemo (Jua 3:1-22).<\/p>\n<p>Para la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica se conocen 20 an\u00e1foras; pero s\u00f3lo se usan 14, y han sido publicadas en ingl\u00e9s \u00ab. Algunas son de origen sirio, introducidas probablemente por los monjes sirios de Egipto; dos son una reelaboraci\u00f3n de la Traditio apostolica y del Testamentum Domini. Todas las an\u00e1foras en la actual praxis est\u00e1n precedidas por un oficio largo y complicado (prean\u00e1fora), t\u00ed\u00adpico de la tradici\u00f3n et\u00ed\u00adope: recitaciones de seis salmos, oraciones de purificaci\u00f3n para los celebrantes y vasos sagrados, larga oraci\u00f3n de absoluci\u00f3n, pr\u00f3tesis de los dones. Con la enarxis (comienzo) sigue la liturgia de los catec\u00famenos, con repetidas incensaciones y letan\u00ed\u00adas; Trisagion, cuatro lecturas (ep\u00ed\u00adstolas paulinas, ep\u00ed\u00adstolas cat\u00f3licas, Hechos, evangelio). La ceremonia del evangelio es particularmente movida: solemne procesi\u00f3n de los ministros con el evangeliario, di\u00e1logo de los ministros entre s\u00ed\u00ad en alabanza de la Trinidad por el don del evangelio, bendici\u00f3n de los cuatro puntos cardinales con el libro, canto del evangelio; al final, veneraci\u00f3n del evangeliario por parte de todos. Siguen letan\u00ed\u00adas, una larga f\u00f3rmula de credo, lavatorio, beso de la paz y an\u00e1fora. Las palabras de la instituci\u00f3n y de la ep\u00ed\u00adclesis son diversas en cada an\u00e1fora. Para celebrar son absolutamente necesarios tres sacerdotes y dos di\u00e1conos, por lo que el clero eti\u00f3pico es numeros\u00ed\u00adsimo.<\/p>\n<p>Es del todo caracter\u00ed\u00adstico el uso de dos an\u00e1foras marianas: una com\u00fan, llamada de Abba Giyorgis, y otra especial, llamada Qirqos o Ciriaco de Bahnes\u00e1, que comienza con las palabras dulce perfume. Criterios literarios internos (lengua, pasajes en versos po\u00e9ticos) hacen pensar que estas an\u00e1foras son una creaci\u00f3n exclusivamente et\u00ed\u00adope, fruto de una teolog\u00ed\u00ada tard\u00ed\u00ada, que intenta de un modo audaz asociar a Mar\u00ed\u00ada al sacrificio de Cristo. Sus ra\u00ed\u00adces espirituales deben buscarse en el amor por la tipolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, en los ap\u00f3crifos y en el influjo del monacato. La literatura mariana lit\u00fargica y paralit\u00fargica es incomparablemente abundante y rica, aunque no muy conocida. La popularidad de Mar\u00ed\u00ada entre los fieles viene sin duda de la liturgia. El pueblo se saluda con expresiones lit\u00fargicas como \u00c2\u00a1Mar\u00ed\u00ada te ama! En el oficio cotidiano hay una larga parte ocupada por los Sal\u00e1m (paz), himnos de saludo a Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La liturgia et\u00ed\u00adope, nacida de un tronco mixto alejandrino-sirio-jerosolimitano, es exquisitamente popular y africana (uso del sonido r\u00ed\u00adtmico del tambor, del sistro, de la danza sagrada). Tiene una urgente necesidad de ser reformada. El emperador Hail\u00e9 Selassi\u00e9 comenz\u00f3 a imponer una reforma, interrumpida de momento por la ca\u00ed\u00adda de la monarqu\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Hay en curso una reanudaci\u00f3n, en medio de dif\u00ed\u00adciles condiciones socio-culturales. Sin embargo, esta liturgia sigue siendo un ejemplo de c\u00f3mo un rito oriental, trasplantado al contexto cultural africano, puede desarrollarse con rasgos de genio aut\u00f3ctono.<\/p>\n<p>Una rama et\u00ed\u00adope-cat\u00f3lica, num\u00e9ricamente d\u00e9bil, se remonta a las misiones italianas del s. xix.<\/p>\n<p>7. LA LITURGIA ARMENIA. El cristianismo lleg\u00f3 muy pronto al pueblo armenio, quiz\u00e1 ya en el s. 1, y, gracias a los esfuerzos misioneros de san Gregorio el iluminador, lleg\u00f3 a ser religi\u00f3n de estado todav\u00ed\u00ada antes que en el imperio romano, bajo el rey Trdat (301). Los influjos misioneros cristianos ven\u00ed\u00adan inicialmente del Osroene de Siria y de Capadocia, despu\u00e9s de Jerusal\u00e9n y de Constantinopla. La creaci\u00f3n de un alfabeto armenio por parte de Mashtoz Mesrop (407) favorece en seguida, gracias a numerosas traducciones, la formaci\u00f3n de una tradici\u00f3n lit\u00fargica propia, ecum\u00e9nicamente abierta al influjo de otras iglesias. El escrito m\u00e1s antiguo de la liturgia de Jerusal\u00e9n que poseemos es la traducci\u00f3n armenia del s. v de un leccionario aguiopolita griego, conocido con el nombre de Leccionario Armenio de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Este pueblo, dividido entre el imperio romano y el persa, entra con una liturgia ya formada en el movimiento monofisita (s\u00ed\u00adnodos de Dvin del 502-507, 552, 647); en el 600 se separa de la iglesia vecina de Georgia, que queda en la \u00f3rbita bizantina; despu\u00e9s va siendo sometido poco a poco por los turcos sal\u00e9ucidas, los \u00e1rabes, los persas y, finalmente, por los turcos otomanos. En el tiempo de las cruzadas, el reino armenio de Cilicia (1080-1375) entra en contacto con la liturgia de los francos, de la que tom\u00f3 muchas costumbres (Dominicos y Hermanos de la Uni\u00f3n). Despu\u00e9s de un per\u00ed\u00adodo de uni\u00f3n con Roma (1198) y la aceptaci\u00f3n pasajera de los siete concilios ecum\u00e9nicos, el influjo occidental, tanto griego como latino, disminuye gradualmente. En el concilio de Florencia (1439), la iglesia armenia est\u00e1 representada por una delegaci\u00f3n. Un patriarcado armenio-cat\u00f3lico minoritario existe tan s\u00f3lo desde 1742. Los centros difusores de la liturgia han sido las sedes hist\u00f3ricas de los katholikoi (Vagharshapat, s. Pf; Dvin, 484; Aghtamar, en el lago de Van, 930; Sis de Cilicia, 1294; Edgimiadzin, 1441) y los monasterios (cerca de 2.000 es la \u00e9poca de mayor florecimiento). Lit\u00fargicamente, el patriarcado honorario de Jerusal\u00e9n y los monasterios palestinenses juegan un papel particularente importante.<\/p>\n<p>Libros lit\u00fargicos: 1) Typikon de las fiestas (Tonaz&#8217;oyz); 2) Libro del misterio (Horhrdatetr), misal que conserva la \u00fanica superviviente de las cinco antiguas an\u00e1foras, bajo el nombre de san Atanasio; 3) Leccionario (Giashoz), con introitos, salmos, ep\u00ed\u00adstolas, evangelios; 4) Himnario (Tagaran) con los himnos variables de la eucarist\u00ed\u00ada; 5) Libro de las horas (Sgiamaghirk&#8217;), al que a veces va unido el salterio; 6) Antifonario (Sharakan) para los himnos variables del oficio; 7) Ritual (Mashtoz&#8217;), llamado as\u00ed\u00ad no por el nombre de Mashtoz&#8217;, inventor del alfabeto, sino por el katholikos Mashtoz&#8217; de Eghivard (899). El rito de la sepultura, contenido en \u00e9l, se edita en ocasiones aparte; 8) Libro de la imposici\u00f3n de las manos (Ghirz&#8217; dzernadrutean) para las ordenaciones y las consagraciones de iglesias.<\/p>\n<p>El calendario, original y complicado, privilegia las fechas m\u00f3viles. S\u00f3lo hay un gran principio de inamovilidad: el domingo est\u00e1 siempre reservado para las fiestas del Se\u00f1or y de Mar\u00ed\u00ada; mi\u00e9rcoles y viernes son siempre d\u00ed\u00adas de ayuno, y excluyen toda fiesta.<\/p>\n<p>Las fiestas principales se llaman Tabern\u00e1culo: teofan\u00ed\u00ada, pascua, transfiguraci\u00f3n, dormici\u00f3n, exaltaci\u00f3n de la santa Cruz. Todas las fiestas, excepto epifan\u00ed\u00ada y cinco fiestas de Mar\u00ed\u00ada, son movibles, est\u00e1n precedidas por una semana de ayuno, trasladadas al domingo m\u00e1s cercano, seguidas de un per\u00ed\u00adodo de posfiesta cuyo primer d\u00ed\u00ada est\u00e1 reservado a la memoria de los difuntos.<\/p>\n<p>Tiempos lit\u00fargicos: 1) Teofan\u00ed\u00ada (del 6 de enero al s\u00e9ptimo domingo de pascua); 2) Cuaresma (hasta el s\u00e1bado santo incluido); 3) Quincuag\u00e9sima de pentecost\u00e9s (de pascua a pentecost\u00e9s); 4) Advenimiento del Esp\u00ed\u00adritu (desde pentecost\u00e9s hasta el barekendan o carnaval de la dormici\u00f3n); 5) Tiempo de las rosas (Varvardar), que comprende la transfiguraci\u00f3n, que es siempre la decimocuarta semana despu\u00e9s de pascua; 6) Dormici\u00f3n, dividido en tres tiempos: a) dormici\u00f3n (cinco-seis semanas); b) exaltaci\u00f3n de la santa Cruz (nueve-diez semanas); c) adviento (seis-siete semanas). La dormici\u00f3n se celebra el domingo m\u00e1s cercano al 15 de agosto; 7) Exaltaci\u00f3n de la santa Cruz; 8) Quincuagenario de adviento. Navidad y epifan\u00ed\u00ada se celebran juntas en una sola fiesta, al modo antiguo (s\u00f3lo los armenios cat\u00f3licos la dividen en dos fiestas, el 25 de diciembre y el 6 de enero).<\/p>\n<p>Para conmemorar a los santos quedan los pocos lunes, martes, jueves y s\u00e1bados libres. Los santos son poco numerosos, y su memoria cae sobre todo en el tiempo pascual, con la consiguiente movilidad, dado que los tiempos de pascua y de la dormici\u00f3n comienzan en fecha movible. Los santos no conmemorados en un tiempo son transferidos al siguiente. En el caso de coincidencias, los oficios se acumulan, como entre los bizantinos.<\/p>\n<p>La liturgia eucar\u00ed\u00adstica se celebra en iglesias de tipo particular (cuadrado con una c\u00fapula en forma de pir\u00e1mide octogonal), en general sobrias, con pocos iconos. El altar est\u00e1 muy elevado (p\u00e9m, del gr. b\u00e9ma), protegido por una gran cortina, que permanece cerrada en cuaresma. La celebraci\u00f3n presenta elementos dispares de origen sirio y bizantino; algunas influencias latinas son de car\u00e1cter secundario. Varias exclamaciones en griego (prosch\u00f3men, \u00c2\u00a1estemos atentos!; ortho\u00ed\u00ad, \u00c2\u00a1estemos en pie!) revelan ciertos or\u00ed\u00adgenes bizantinos. Se inicia con un solemne rito de vestici\u00f3n, durante el cual el coro canta un himno de nueve estrofas; sigue la procesi\u00f3n de la sacrist\u00ed\u00ada al altar; lavatorio con el salmo 25, y confesi\u00f3n de los pecados calcada del misereatur latino, Sal 43 (imitaci\u00f3n de las oraciones romanas al pie del altar). El rito de la pr\u00f3tesis (preparaci\u00f3n de las ofrendas) tiene lugar con simplicidad en una hornacina cercana al altar; el pan es \u00e1cimo, cocido el mismo d\u00ed\u00ada de la celebraci\u00f3n seg\u00fan la antigua y particular tradici\u00f3n armenia del s. v, que rechaza las dos naturalezas; el vino no se mezcla nunca con agua, tal vez como reacci\u00f3n contra los ebionitas acuarios, que consagraban s\u00f3lo agua. La liturgia de los catec\u00famenos comienza con el peque\u00f1o ingreso del evangelio. El coro canta el Trisagion, con la a\u00f1adidura de Pedro Ful\u00f3n, patriarca de Antioqu\u00ed\u00ada (471.475-477.488): \u00abque fue crucificado por nosotros\u00bb (considerada monofisita y teopasquiana, se refiere en cambio a Cristo, y no a la Trinidad). Las lecturas son tres (profetas, ep\u00ed\u00adstolas, evangelio). El credo se recita inmediatamente despu\u00e9s del evangelio (quiz\u00e1 desde el s. v). La sugestiva procesi\u00f3n de las ofrendas va acompa\u00f1ada con el himno quer\u00fabico (o por el texto propio de la fiesta). Despu\u00e9s del beso de la paz comienza la an\u00e1fora, similar en la estructura a las an\u00e1foras usadas por los bizantinos (oraci\u00f3n teol\u00f3gica, instituci\u00f3n, ep\u00ed\u00adclesis, memoria de los santos y de los difuntos, intercesiones, padrenuestro, elevaci\u00f3n, doxolog\u00ed\u00ada). La eucarist\u00ed\u00ada termina, seg\u00fan el uso latino, con el pr\u00f3logo de san Juan (desde pascua a pentecost\u00e9s, en cambio, con Jua 21:15-19).<\/p>\n<p>Influjos latinos principales, que datan de la \u00e9poca de las cruzadas: el n\u00famero de los sacramentos (los dominicos hicieron una traducci\u00f3n armenia del tratado de los sacramentos de la Summa Theologiae de santo Tom\u00e1s); la f\u00f3rmula de absoluci\u00f3n \u00abyo te absuelvo\u00bb, en primera persona; la ca\u00ed\u00adda de ciertos grados de orden sagrado, como archidi\u00e1cono, corobispo y periodeuta (visitador apost\u00f3lico), sustituidos por las \u00f3rdenes menores latinas, incluida la tonsura; las oraciones de ordenaci\u00f3n corresponden a modelos romanos; la unci\u00f3n de los sacerdotes y de los obispos en la ordenaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como la entrega de los instrumentos, ambas totalmente desconocidas en la tradici\u00f3n oriental; la mitra y el pastoral episcopal son de forma latina; los obispos llevan anillo, jam\u00e1s usado por otros obispos orientales, excepto los unidos a Roma; la forma de la patena y del corporal (korpur\u00e1); las oraciones al pie del altar y el evangelio final de la liturgia eucar\u00ed\u00adstica; el rito de coronaci\u00f3n (matrimonio), muy similar al bizantino, lleva consigo la uni\u00f3n de las manos y un cambio de anillos, tomados del ritual franco-romano de tipo normando.<\/p>\n<p>La liturgia armenia no naci\u00f3 con la crisis monofisita, porque cuando los armenios se asociaron al grupo anticalcedoniano sus estructuras lit\u00fargicas estaban en gran parte formadas. La oposici\u00f3n a Bizancio ha tenido como resultado que f\u00f3rmulas o costumbres bizantinas se remonten a la \u00e9poca anterior a las reformas hechas en Constantinopla despu\u00e9s de la iconoclastia; la veneraci\u00f3n de las im\u00e1genes es muy moderada y escasamente lit\u00fargica. Los repetidos intentos de uni\u00f3n con Bizancio y Roma en el medievo, adem\u00e1s de los intensos contactos con Jerusal\u00e9n, han dejado en el mundo lit\u00fargico armenio la impronta de un ecumenismo antiguo y apreciable, ahora encerrado en el horizonte exclusivamente nacional; se ve, por ejemplo, en el calendario, que celebra santos antiguos comunes a todas las iglesias, y despu\u00e9s santos m\u00e1s recientes, exclusivamente armenios. La vida cultural de la iglesia armenia ha producido hist\u00f3ricamente varios movimientos de desarrollo y reforma lit\u00fargica. Todav\u00ed\u00ada hoy la actividad publicista armenia es notable, especialmente en Europa y en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>La liturgia tiene un desarrollo coral, en el que la popularidad llega a transformarse en magnificencia de aparato y finura de ejecuci\u00f3n. Los ornamentos son particularmente espl\u00e9ndidos: los sacerdotes y el di\u00e1cono llevan mitra como la que usan los obispos bizantinos; todos los miembros del coro, incluidas las mujeres, llevan un h\u00e1bito lit\u00fargico de muy bellos colores. La m\u00fasica es una de las m\u00e1s fascinantes de Oriente, llena de melod\u00ed\u00adas dulces; tambi\u00e9n en las piezas de mayor vigor se trasluce la noble melancol\u00ed\u00ada de un pueblo que ha sufrido incre\u00ed\u00adblemente. Las comunidades de la di\u00e1spora han abandonado los c\u00ed\u00admbalos, que algunos usan todav\u00ed\u00ada, y han introducido el arm\u00f3nium o el \u00f3rgano. Los flabelos met\u00e1licos, agitados frecuentemente por di\u00e1conos, muestran cabezas de querubines adornadas por campanillas; \u00e9stos reflejan toda la interpretaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica de la liturgia como participaci\u00f3n en la alabanza ang\u00e9lica, igual que las iglesias orientales, el sentido del misterio en la liturgia.<\/p>\n<p>8. LA LITURGIA BIZANTINA. La liturgia de las iglesias ortodoxas nacidas de los siete concilios ecum\u00e9nicos, reagrupadas en una familia de iglesias aut\u00f3nomas difundidas ya por todos los continentes, resulta de la composici\u00f3n de elementos de origen diverso: El t\u00e9rmino bizantino expresa la fuerza vital de Bizancio-Constantinopla en el contexto del estado imperial, del que era capital. Antiguamente se aplicaba la palabra bizantino no a la liturgia actual, sino a todo el conjunto de tradiciones lit\u00fargicas del \u00e1rea bizantina: Asia Menor, Ponto, Tracia, Siria y Palestina con el Sina\u00ed\u00ad. Desde los ss. Iv-v en adelante, sirios (Eudoxio, san Juan Cris\u00f3stomo, Nestorio) y alejandrinos (Anatolio) son arzobispos y patriarcas de Constantinopla. Te\u00f3logos e himn\u00f3grafos de primer orden (Romano el Meloda, san Andr\u00e9s de Creta, san Juan Damasceno, san Cosme de Majuma, etc.) son sirios apreciados y le\u00ed\u00addos en Bizancio; no es raro que dejen traslucir en prosa y en poes\u00ed\u00ada una teolog\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n que se inspira en Jerusal\u00e9n y en los lugares santos. Los monjes son un factor importante de difusi\u00f3n lit\u00fargica, a causa del car\u00e1cter cosmopolita del monacato antiguo (lauras de Palestina, monasterios de Siria), que favorec\u00ed\u00ada los intercambios y las peregrinaciones a Tierra Santa o hacia los famosos santuarios de Oriente, como san Sime\u00f3n el Estilita o los santos Sergio y Baco, en Siria.<\/p>\n<p>La historia de la liturgia bizantina ofrece momentos de reformas fundamentales que se pueden sintetizar en el Typikon, el libro que resume las tradiciones concernientes a las reglas de todas las celebraciones 20. El Typikon, antes de ser el actual libro hom\u00f3nimo, es, desde el punto de vista hist\u00f3rico, un t\u00e9rmino plur\u00ed\u00advoco. Desde los ss. Vin-Ix, la liturgia bizantina griega tolera la aplicaci\u00f3n paralela de varios typika. Los m\u00e1s importantes son tres: 1) Typikon de la gran iglesia de Cristo (Santa Sof\u00ed\u00ada de Constantinopla), expresi\u00f3n de un verdadero rito catedralicio; 2) Typikon de san Sabas, la gran laura mo.n\u00e1stica junto a Jerusal\u00e9n; 3) Typikon studionense, es decir, del monasterio de Studion, en Constantinopla, seguido por los monasterios afiliados a \u00e9ste, como la gran laura de San Atanasio en el Monte Athos. Adem\u00e1s de \u00e9stos existen otros typika locales. Tales colecciones de las diversas reglas e interpretaciones lit\u00fargicas suponen la existencia de otros libros, en los que se aplican las reglas, pero tambi\u00e9n de tradiciones no escritas, que han de enumerarse en el cap\u00ed\u00adtulo de la liturgia viva (redacciones, costumbres, pr\u00e1cticas). La tradici\u00f3n lit\u00fargica del clero secular y la del mon\u00e1stico 2&#8242; son las dos corrientes paralelas de mayor importancia; pero los dos grupos de typika, de la gran iglesia y el de Saba-Studion, no agotan la totalidad de la primera fase hist\u00f3rica de la liturgia medio-bizantina.<\/p>\n<p>En un typikon, de la clase que sea, aparecen tres etapas fundamentales de oraci\u00f3n oficial: 1) el ciclo diario, fijado en el Horologion yen el Eucologio; 2) el ciclo pascual, contenido en el Octoechos (libro de los ocho tonos), en el Triodion cuaresmal y en el Pentecostarion del tiempo pascual; 3) el ciclo de los doce meses del a\u00f1o, en el que cada d\u00ed\u00ada tiene una fiesta o memoria; est\u00e1 recogido en los 12 Meneos mensuales.<\/p>\n<p>El esbozo hist\u00f3rico de la liturgia bizantina se sit\u00faa geogr\u00e1ficamente en el arco que va de Constantinopla a Jerusal\u00e9n, y se debe confrontar con las situaciones que han influido profundamente y modificado la liturgia: 1) en Constantinopla: per\u00ed\u00adodo preiconoclasta, crisis iconoclasta (ss. vin-Ix), per\u00ed\u00adodo posterior a la toma de Constantinopla por parte de los francos (1204), ca\u00ed\u00adda de Constantinopla (1453) y vigorosa reanudaci\u00f3n de la tradici\u00f3n bizantina en Rusia y Moldavia; 2) en Jerusal\u00e9n: per\u00ed\u00adodo anterior a la conquista persa (614), per\u00ed\u00adodo posterior a los persas e invasi\u00f3n \u00e1rabe (614-638), per\u00ed\u00adodo posterior a la devastaci\u00f3n del califa egipcio Hakim (1009).<\/p>\n<p>Las destrucciones iconoclastas y de los francos en Constantinopla, y las de los persas y \u00e1rabes en Jerusal\u00e9n, interrumpieron la vida lit\u00fargica normal; \u00e9sta se reanud\u00f3 con una reforma que elimina, a\u00f1ade y crea. En Constantinopla, la \u00e9poca posterior al comienzo de la iconoclasta (726) es la de insignes liturgistas, como el patriarca Germ\u00e1n de Constantinopla (autor probable de un comentario a la Divina Liturgia, pero con seguridad de himnos y estiqueros); es la \u00e9poca de san Teodoro Estudita; de su hermano Jos\u00e9, metropolita de Tesal\u00f3nica, autor de numerosas homil\u00ed\u00adas lit\u00fargicas; de Jos\u00e9 de Siracusa, sublime y fecundo himn\u00f3grafo, que enriquecen el ciclo pascual, adaptan o componen himnos y revolucionan la tradici\u00f3n mon\u00e1stica, que privilegiaba el salterio. El autor de gran parte del Triodion de cuaresma es probablemente Teodoro Estudita. Despu\u00e9s de la toma de Constantinopla por parte de los latinos, declina el solemne oficio estudita, y m\u00e1s tarde desaparece; bajo el influjo de los monasterios del Monte Athos, la tradici\u00f3n saba\u00ed\u00adta es retomada y asimilada, hasta que el Typikon de san Sabas es consagrado oficialmente por todos los ortodoxos, con su impresi\u00f3n en Venecia en 1546. En Jerusal\u00e9n, en el per\u00ed\u00adodo en torno a la invasi\u00f3n persa del 614, la liturgia vuelve a florecer gracias a las reformas de los patriarcas Modesto y Sofronio; este \u00faltimo, seg\u00fan dice Sime\u00f3n de Tesal\u00f3nica (s. xv), habr\u00ed\u00ada reconstituido el Typikon de san Sabas, \u00abdesaparecido despu\u00e9s de las devastaciones del lugar por parte de los b\u00e1rbaros\u00bb (PG 155,556D). El Horologion se enriquece con una buena himnograf\u00ed\u00ada, que a continuaci\u00f3n alcanza su culminaci\u00f3n con las composiciones y arreglos de san Juan Damasceno, san Cosme de Majuma y otros numerosos himn\u00f3grafos saba\u00ed\u00adtas (Te\u00f3phanes Grapt\u00f3s, Juan Paleolabriota, El\u00ed\u00adas II, patriarca de Jerusal\u00e9n; Jorge Aguiopolita, etc.). Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del califa Hakim (1009) se siente la necesidad de reconstruir los manuscritos destruidos, y desde el s. XII en adelante se realiza la reglamentaci\u00f3n detallada de las vigilias (agrypnia) dominicales, los oficios predilectos del monacato palestinense.<\/p>\n<p>En Rusia, la edici\u00f3n del Typikon de san Sabas (1610, 1633, 1634, 1682) provoca la importante reforma del patriarca Nicon, deseoso de eliminar errores y abusos y de reforzar la unidad lit\u00fargica con el mundo greco-bizantino. El cisma doloroso de los viejos creyentes (staroviery) fue provocado por reformas de por s\u00ed\u00ad justas. En medio de toda esta evoluci\u00f3n se puede decir que se refuerza un firme principio discrecional: el celebrante o el superior determina la medida de los oficios y el modo m\u00e1s o menos solemne de ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy d\u00ed\u00ada la himnograf\u00ed\u00ada lit\u00fargica, lejos de haber muerto, es todav\u00ed\u00ada creativa. Tanto laicos como religiosos rivalizan en la composici\u00f3n de los oficios para los nuevos santos, los acatistos (himnos de alabanza para recitar de pie), tan queridos en el Monte Athos, en Rumania y en Rusia. \u00abEl mito del inmovilismo lit\u00fargico bizantino es precisamente esto: un mito\u00bb (M. Arranz).<\/p>\n<p>Libros lit\u00fargicos: 1) Typikon, ordo-calendario con las r\u00fabricas detalladas de todos los oficios cotidianos, incluida la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, con muchas introducciones y reglas para el ayuno, ap\u00e9ndices para las ceremonias especiales (liturgia patriarcal, ordenaciones, akathistos, sepultura, tabla de circunstancias y concurrencias festivas); 2) Liturgikon, con el ordinario de las celebraciones eucar\u00ed\u00adsticas y las partes sacerdotales del oficio; 3) Eucologio, ritual con la administraci\u00f3n de los sacramentos y los oficios de bendici\u00f3n; 4) Octoechos (libro de los ocho tonos), con el propio del oficio de cada d\u00ed\u00ada seg\u00fan un ciclo de ocho semanas, con ocho tonos diversos (texto y m\u00fasica); cada tono dura siete d\u00ed\u00adas: hay, por tanto, 56 propios que se repiten cinco-seis veces al a\u00f1o; 5) Triodion (libro de los himnos triples), con propio del tiempo desde la precuaresma al s\u00e1bado santo; 6) Pentecostarion, con el propio del tiempo desde pascua al domingo de todos los santos (primero despu\u00e9s de pentecost\u00e9s); 7) Meneo (mensual), colecci\u00f3n de 12 vol\u00famenes, uno al mes, con las fiestas y memorias fijas de cada d\u00ed\u00ada (santoral); 8) Ap\u00f3stol, leccionario de lecturas del NT para la liturgia eucar\u00ed\u00adstica (sigue el orden del NT, comenzando en pascua con los Hechos, salt\u00e1ndose s\u00f3lo la carta a Filem\u00f3n, que se lee el d\u00ed\u00ada de su fiesta, 22 de noviembre); 9) Evangelio, con las per\u00ed\u00adcopas para la eucarist\u00ed\u00ada y el matutino festivo; se lee en cuatro series con el orden Jn, Mt, Mc, Lc y evangelios de carnaval al s\u00e1bado santo; 10) Salterio, dividido en 20 kathismos para v\u00ed\u00adsperas y laudes; 11) Horologion, libro de las horas sint\u00e9tico y port\u00e1til, con el ordinario de v\u00ed\u00adsperas y laudes y las horas menores completas; tiene un calendario que contiene los dos principales himnos de cada d\u00ed\u00ada (tropario y kondakio); como ap\u00e9ndice tiene las tablas pascuales, el himno akathisto ala Theotokos, el oficio de la comuni\u00f3n (preparaci\u00f3n y acci\u00f3n de gracias), algunos c\u00e1nones po\u00e9ticos votivos (a la Trinidad, a la santa Cruz, a Jes\u00fas, Paraklisis a la Madre de Dios).<\/p>\n<p>Los bizantinos unidos a Roma han condensado varias partes de estos libros en ediciones abreviadas, que se inspiran en el misal y en el breviario.<\/p>\n<p>El a\u00f1o lit\u00fargico tiene dos ciclos: fiestas fijas y m\u00f3viles. 1) Ciclo fijo: comienza el 1 de septiembre, inicio del a\u00f1o civil bizantino. Tiene nueve grandes fiestas fijas: a) fiestas del Se\u00f1or (despotikai heortai): exaltaci\u00f3n de la santa Cruz (14 septiembre), navidad (25 diciembre), teofan\u00ed\u00ada (6 enero), enc\u00faentro del Se\u00f1or (2 febrero), transfiguraci\u00f3n (6 agosto); b) fiestas de la Madre de Dios (theom\u00e9torikai heortai): natividad (8 septiembre), entrada en el templo (21 noviembre), anunciaci\u00f3n (25 marzo), dormici\u00f3n (15 agosto); 2) Ciclo m\u00f3vil: tiempo precuaresmal de veintid\u00f3s d\u00ed\u00adas, con cuatro domingos (domingo del publicano y del fariseo, domingo del hijo pr\u00f3digo, domingo de carnaval, domingo de los lacticinios o del perd\u00f3n); cuaresma, de cuarenta d\u00ed\u00adas, con seis domingos (domingo de la ortodoxia, domingo de san Gregorio Palamas, domingo de la adoraci\u00f3n de la santa Cruz, domingo de san Juan Cl\u00ed\u00admaco, domingo de santa Mar\u00ed\u00ada Egipc\u00ed\u00adaca, domingo de ramos); semana santa; tiempo del pentecostario, de cincuenta d\u00ed\u00adas, con nueve domingos (pascua con semana luminosa, domingo de santo Tom\u00e1s o antipascua, domingo de las mir\u00f3foras o de los justos Jos\u00e9 de Arimatea y Nicodemo, domingo del paral\u00ed\u00adtico, domingo de la samaritana, domingo del ciego de nacimiento seguido del jueves de la ascensi\u00f3n, domingo de los santos padres del primer concilio de Nicea, domingo de pentecost\u00e9s o de la Trinidad, domingo de todos los santos, \u00faltimo de Pentecostario y primero del Octoechos). El ciclo m\u00f3vil contiene las restantes grandes fiestas del Se\u00f1or: ramos (de por s\u00ed\u00ad fuera tambi\u00e9n del ciclo cuaresmal, en cuanto fiesta de la entrada del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n), pascua, ascensi\u00f3n y pentecost\u00e9s. En el Triodion las semanas se cuentan del lunes al domingo; en el Pentecostarion, del domingo al s\u00e1bado. El Triodion contiene un gran n\u00famero de lecturas b\u00ed\u00adblicas tambi\u00e9n para las horas menores.<\/p>\n<p>Las fiestas tienen cinco rangos, anotados en los libros por una se\u00f1al especial:<br \/>\na) Gran fiesta (vigilia nocturna o agrypnia, en la que se juntan v\u00ed\u00adsperas y laudes en un solo oficio solemne, canon po\u00e9tico de la fiesta en el matutino, con canto especial o megalinario a la Madre de Dios; las fiestas del Se\u00f1or tienen una cierta prevalencia sobre el domingo; antefiesta, posfiesta, con octava de clausura); b) media de primera categor\u00ed\u00ada (vigilia nocturna; las m\u00e1s importantes son san Juan Ev., el 26 de septiembre; san Juan Cris\u00f3stomo, el 13 de noviembre; los tres jerarcas san Basilio, san Gregorio Nacianceno y san Juan Cris\u00f3stomo, el 30 de enero; san Jorge, el 23 de abril, etc.); c) media de segunda categor\u00ed\u00ada (grandes v\u00ed\u00adsperas con kathisma s\u00e1lmico 1.\u00c2\u00b0, antifonario con aleluya, gran entrada, lecturas b\u00ed\u00adblicas y laudes con Polyeleos, es decir, Sal 134-135; se usa en las fiestas de los ap\u00f3stoles, en las menores de la Madre de Dios y otros santos); d) menor de primera categor\u00ed\u00ada (no hay grandes v\u00ed\u00adsperas, sin embargo en las laudes se canta la gran doxolog\u00ed\u00ada o Gloria in excelsis Deo; textos propios); e) menor de segunda categor\u00ed\u00ada (un cierto n\u00famero de estiqueros o cantos propios en el oficio). Los d\u00ed\u00adas de simple conmemoraci\u00f3n no se se\u00f1alan con ning\u00fan signo especial en los libros.<\/p>\n<p>El ciclo semanal prev\u00e9 las siguientes conmemoraciones, ya insertadas en el Octoechos: resurrecci\u00f3n (domingo), santos Angeles (lunes), san Juan el Precursor (martes), Madre de Dios, santa Cruz y penitencia (mi\u00e9rcoles), santos Ap\u00f3stoles, san Nicol\u00e1s el Taumaturgo (jueves), santa Cruz, difuntos, penitencia (viernes), todos los santos y difuntos (s\u00e1bado).<\/p>\n<p>Cuando se celebra la eucarist\u00ed\u00ada, se usa ordinariamente la Divina Liturgia de san Juan Cris\u00f3stomo o la especial de san Basilio (diez veces al a\u00f1o: vigilia de navidad, primero de enero, fiesta de san Basilio, vigilia de epifan\u00ed\u00ada, cinco domingos de cuaresma, jueves santo, s\u00e1bado santo). Dado que en los lunes, martes y jueves de cuaresma est\u00e1 prohibida la Divina Liturgia, que se puede celebrar s\u00f3lo el s\u00e1bado y el domingo, considerados fuera de la cuaresma, el mi\u00e9rcoles y el viernes se puede celebrar la Liturgia de san Gregorio, llamada de los presantificados (es decir: hora de nona con typicos, grandes v\u00ed\u00adsperas con distribuci\u00f3n de la comuni\u00f3n, mantenida en reserva desde la Divina Liturgia del domingo precedente; para no prolongar el ayuno se la celebra por la ma\u00f1ana, pese a su car\u00e1cter vespertino; sin embargo, en muchas partes vuelve a iniciarse la celebraci\u00f3n por la tarde, comenzando el ayuno a mediod\u00ed\u00ada en vez de a medianoche).<\/p>\n<p>El movimiento lit\u00fargico ortodoxo actual se est\u00e1 esforzando en propagar de nuevo la celebraci\u00f3n de la liturgia jerosolimitana de Santiago, ca\u00ed\u00adda en desuso durante siglos entre los bizantinos, salvo raras excepciones; la tendencia es celebrarla al menos el d\u00ed\u00ada de la fiesta del apostolado (23 octubre); existen buenas ediciones griegas y eslavas, provistas incluso de las melod\u00ed\u00adas necesarias; pero su celebraci\u00f3n sigue siendo todav\u00ed\u00ada excepcional.<\/p>\n<p>Las dos an\u00e1foras que se usan tienen estructura antioquena. En el medievo, la an\u00e1fora de san Basilio cay\u00f3 en desuso, dando el relevo a la de san Juan Cris\u00f3stomo. La Divina Liturgia est\u00e1 precedida por el rito tard\u00ed\u00ado, pero altamente simb\u00f3lico, de la pr\u00f3tesis o proscomid\u00ed\u00ada (preparaci\u00f3n de los ministros y de las especies eucar\u00ed\u00adsticas). Se distingue f\u00e1cilmente la parte catecumenal (comienzo, letan\u00ed\u00adas intercaladas con ant\u00ed\u00adfonas, entrada con el evangelio, himnos o troparios del d\u00ed\u00ada, Trisagion, Ap\u00f3stol con aleluya, evangelio y, entre algunos, letan\u00ed\u00adas de los catec\u00famenos). La parte del ofertorio comienza con la solemne traslaci\u00f3n de los dones santos desde la pr\u00f3tesis al altar, pasando por la iglesia al canto del himno quer\u00fabico interrumpido por conmemoraciones; siguen credo, an\u00e1fora, padrenuestro, fracci\u00f3n, elevaci\u00f3n, comuni\u00f3n, distribuci\u00f3n del Antidoron o eulogia del pan bendecido.<\/p>\n<p>Rasgos caracter\u00ed\u00adsticos de la liturgia bizantina:<br \/>\na) Los or\u00ed\u00adgenes orientales antioqueno-palestinenses son evidentes, tanto en las estructuras como en la fuerza imaginativa de los s\u00ed\u00admbolos y en el lirismo de los himnos. Una veta de optimismo recorre los textos, incluso los de penitencia; finalmente, los sugestivos oficios del viernes santo dejan traslucir \u00e1gilmente la resurrecci\u00f3n. La liturgia se concibe sobre todo como fiesta en el atrio del Se\u00f1or; y la iglesia, como edificio, se asemeja a un nuevo para\u00ed\u00adso.<\/p>\n<p>b) El aspecto formal lleva la marca puramente bizantina, es decir, romano-imperial, con su sentido de jerarqu\u00ed\u00ada, de orden, de ceremonia imperial; despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Constantinopla, la iglesia rusa retom\u00f3 esta perspectiva de cesarismo, desarroll\u00e1ndola con exacta dignidad y magnificencia.<\/p>\n<p>c) El helenismo se ha combinado con todas las incidencias orientales y asi\u00e1ticas, introduciendo en el lenguaje los contenidos especulativos de la teolog\u00ed\u00ada patr\u00ed\u00adstica griega. Las ideas b\u00ed\u00adblico-lit\u00fargicas no es raro  que se expresen con la terminolog\u00ed\u00ada de los fil\u00f3sofos neoplat\u00f3nicos, de la escuela teol\u00f3gica de Alejandr\u00ed\u00ada, de los padres capadocios, de san M\u00e1ximo el confesor. En algunos rasgos se nota que la experiencia lit\u00fargica se ve como una especie de iniciaci\u00f3n gn\u00f3stica al Dios trascendente de la Escritura. Luz, sabidur\u00ed\u00ada, logos, pneuma, pistis-gnosis y sus adjetivos llenan el vocabulario lit\u00fargico y hacen de contrapeso al sentimiento l\u00ed\u00adrico.<\/p>\n<p>d) El sentido didasc\u00e1lico est\u00e1 muy difuso en la liturgia, aunque no parece fin en s\u00ed\u00ad mismo. Tal vez la voluntad de hacer conocer los dogmas de la iglesia y la doctrina de los concilios a trav\u00e9s de la experiencia lit\u00fargica ha creado una mentalidad de l\u00ed\u00adcito conservadurismo. Se puede decir que los himnos como eucolog\u00ed\u00ada abundan en formulaciones teol\u00f3gicas de los s\u00ed\u00adnodos y del pensamiento de los padres.<br \/>\ne) El simbolismo tiene como objetivo el teocentrismo y el cristocentrismo del culto. La liturgia debe poder transmitir todo el contenido b\u00ed\u00adblico de la suprema trascendencia divina. Dios aparece como el sujeto absoluto de las palabras y de las acciones lit\u00fargicas, seg\u00fan la ense\u00f1anza antioqueno-edesina. La eucarist\u00ed\u00ada se inspira con toda claridad en la par\u00e1bola del banquete y no tiene de hecho el car\u00e1cter de triste comida de adi\u00f3s. Dios es m\u00e1s all\u00e1 de todas las teofan\u00ed\u00adas lit\u00fargicas, un misterio impenetrable, tremendo y fascinante; pero la vida lit\u00fargica de la iglesia permite conquistar el sentido de la transfiguraci\u00f3n de las cosas, la comuni\u00f3n con Cristo como Kyrios. El Cristo de la liturgia bizantina no aparece nunca velado por el var\u00f3n de dolores, pues incluso los himnos de semana santa dejan sentir que en \u00e9l viven la fuerza, el poder y la gloria \u00ab.<\/p>\n<p>f) El car\u00e1cter escatol\u00f3gico aflora particularmente en la eucarist\u00ed\u00ada. Tanto los textos como el marco exterior (simbolismo de los gestos, del edificio, de las vestiduras, de las im\u00e1genes) tienen la funci\u00f3n de signo premonitorio de la uni\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica entre el cielo y la tierra. Con frecuencia los cantos repiten que la liturgia es un servicio pneum\u00e1tico-ext\u00e1tico, aparici\u00f3n en imagen del reino de Dios, participaci\u00f3n en la alabanza ang\u00e9lica, seg\u00fan todo lo que ense\u00f1an, de modo diverso pero complementario, las tradiciones catedralicia y mon\u00e1stica. El tema de la gloria (doxa) final de Dios se expresa frecuentemente mediante la terminolog\u00ed\u00ada apof\u00e1tica (negativa), muy del gusto de los capadocios, cuya an\u00e1fora, de san Basilio, sigue siendo una obra de arte no superada. Ni la Divina Liturgia ni el oficio o los sacramentos sufren la objetividad pragm\u00e1tica de ser instrumentos que comunican la gracia, porque el culto se transforma en signo anticipador de la epifan\u00ed\u00ada, que vence el determinismo del mundo natural.<\/p>\n<p>g) Esta liturgia, tan ecum\u00e9nica en sus or\u00ed\u00adgenes hist\u00f3ricos y en su esp\u00ed\u00adritu, es, al mismo tiempo, liturgia de una iglesia local, en cuya asamblea est\u00e1 representada toda la iglesia de Dios. El obispo est\u00e1 omnipresente espiritualmente, incluso cuando no es el presidente de la liturgia hic et nunc; r\u00fabricas y costumbres lo recuerdan con frecuencia. Las numerosas letan\u00ed\u00adas diaconales, con invocaciones breves pero intensas, provocan con feliz repetici\u00f3n las continuas respuestas de la asamblea o del coro, y expresan toda la tensi\u00f3n de una eclesiolog\u00ed\u00ada de comuni\u00f3n, en la que no se olvida a nadie, ni a los vivos ni a los difuntos.<\/p>\n<p>h) El arte, en un grado m\u00e1s elevado que en todas las otras liturgias orientales, est\u00e1 profundamente ligado al culto. Iconograf\u00ed\u00ada y arquitectura de realizaci\u00f3n extremamente convincentes y refinadas se encuentran en el arte armenio y medieval y, m\u00e1s d\u00e9bilmente, en las otras familias lit\u00fargicas. Respecto a ellas, sin embargo, el mundo bizantino se enfrent\u00f3 teol\u00f3gicamente con la relaci\u00f3n entre imagen y culto, y conquist\u00f3 de ello una comprensi\u00f3n de la que s\u00f3lo \u00e9l posee el secreto. Los patriarcas Germ\u00e1n, Nic\u00e9foro y Metodio de Constantinopla, Jorge de Chipre, san Juan Damasceno y Teodoro Estudita escribieron, entre los ss. viii y ix, acerca del fundamento teol\u00f3gico de la imagen, y lo sostuvieron: el icono es un documento te\u00e1ndrico que anula la prohibici\u00f3n veterotestamentaria de hacer im\u00e1genes de Dios; la imagen presupone la encarnaci\u00f3n. El hecho cristol\u00f3gico es b\u00e1sico para que Dios pueda ser representado mediante Cristo en su naturaleza humana. Esquivando la tentaci\u00f3n monofisita, el II concilio de Nicea (787) elabora el pensamiento de san Juan Damasceno y reconoce a los iconos una veneraci\u00f3n (proskyn\u00e9sis, \u00c2\u00a1no adoraci\u00f3n!) similar a la tributada a la santa Cruz o al libro de los evangelios, y que no entra en conflicto con el primado de la Escritura 23. El valor de un icono no reside s\u00f3lo en la verdad dogm\u00e1tica abstracta, sino en un instante de contemplaci\u00f3n, de amor agradecido al Dios hecho hombre, capaz de transformarse en liturgia com\u00fan o piedad personal. A partir del per\u00ed\u00adodo posterior a la iconoclastia, las iglesias, distintos momentos de la liturgia y la oraci\u00f3n personal comportan cada vez m\u00e1s la imagen sagrada como presencia indiscutible. La imagen sagrada, pintada seg\u00fan criterios rigurosamente eclesi\u00e1sticos, es fruto de una espiritualidad aut\u00e9nticamente contemplativa. La figura de Cristo y las de la Madre de Dios y de los santos, asimilados a \u00e9l, se representan no de un modo naturalista, sino con la semblanza de una eternidad creada, inmersa en la luz tab\u00f3rica, simbolizada por el fondo dorado o blanco. La humanidad que se ve en el icono es abstracta y estilizada, llena del Esp\u00ed\u00adritu Santo, no tanto naturaleza inmanente cuanto cuerpo espiritual; el l\u00ed\u00admite espacial que Dios ha asumido en Cristo es, a la luz de la resurrecci\u00f3n, una ventana abierta a la eternidad. El mundo fenom\u00e9nico, justamente como lo inculca la liturgia, se confronta con el propio destino de transfiguraci\u00f3n. Las figuras comunican un sentido de inmutabilidad, como si la materia se hubiese substra\u00ed\u00addo a la corrupci\u00f3n. Tambi\u00e9n los colores participan en esta liturgia visual ante la imagen del Dios invisible hecho visible: la p\u00farpura de la t\u00fanica de Cristo significa su realeza divina, recubierta por el manto azul de la humanidad asumida por nosotros. El papel del icono en la liturgia es el de compa\u00f1\u00ed\u00ada, y mudo repetidor del dogma de Calcedonia. Los ministros se preparan para las celebraciones rezando delante del iconostasio las f\u00f3rmulas previstas para este acto, inciensan las im\u00e1genes, las llevan en procesi\u00f3n, las comentan. El pueblo las venera tambi\u00e9n durante la celebraci\u00f3n, sintiendo la identidad profunda entre el mensaje de los textos y el de las im\u00e1genes. La liturgia bizantina presenta las im\u00e1genes como parte integrante de s\u00ed\u00ad misma y medio libre, pero eficaz, para conocer a Dios. El icono del Hijo de Dios testimonia y revela la gloria de la Trinidad; la vista se santifica y, en la fe, puede transformarse en visi\u00f3n.<\/p>\n<p>En la situaci\u00f3n actual, la liturgia bizantina se practica en los patriarcados de Constantinopla y Jerusal\u00e9n, en la parte greco-ortodoxa de los patriarcados de Alejandr\u00ed\u00ada y Antioqu\u00ed\u00ada, entre los cat\u00f3licos de Georgia, en los patriarcados de origen m\u00e1s reciente de Mosc\u00fa, Servia, Rumania, Bulgaria, en una serie de iglesias autoc\u00e9falas o aut\u00f3nomas (las m\u00e1s importantes: Grecia, Chipre, USA). A causa de una dilatada di\u00e1spora ortodoxa, esta liturgia se practica en todos los continentes, incluida Ocean\u00ed\u00ada (Australia y Nueva Zelanda). El movimiento misionero la difunde en Africa (Kenia, Uganda, Tanzania, Zaire) y en Asia (Corea, Jap\u00f3n). El movimiento lit\u00fargico opera de un modo desigual, pero, en ocasiones, con eficacia, sea a nivel acad\u00e9mico (Institut St. Serge, de Par\u00ed\u00ads; Seminario de Balamand, en el L\u00ed\u00adbano; St. Vladimir&#8217;s Seminary, de Nueva York; facultad de Holy Cross, en Boston), sea a nivel pastoral (varios movimientos laicos en Medio Oriente, sobre todo el Mouvement de la Jeunesse Orthodoxe [MJO] siro-liban\u00e9s, el Apostoliki Diakonia, confraternidades laicas y otros movimientos en Grecia); muchos obispos en Rumania, L\u00ed\u00adbano, URSS est\u00e1n comprometidos en la reforma lit\u00fargica, con \u00e9xitos satisfactorios (publicaciones, lengua vern\u00e1cula, m\u00fasica, predicaci\u00f3n, simplificaciones equilibradas). La teolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica ortodoxa est\u00e1 actualmente representada por valiosos investigadores, como E. Theodorou y J. Foundoulis (Grecia), E. Braniste (Rumania), B. Bobrinskoy, A. Kniazeff, E. Meli\u00e1, C. Andtonikoff, mons. G. Wagner (Par\u00ed\u00ads), el metropolita Georges Khodre (L\u00ed\u00adbano). Son tambi\u00e9n numerosos los estudiosos no ortodoxos autores de estudios apreciables sobre la liturgia bizantina: L. Ligier, J. Mateos, M. Arranz, R. Taft (Roma), E. Lanne (B\u00e9lgica), W. Nyssen, H.-J. Schulz, G. Kretschmar y K. Gamber (Alemania), S.V. Janeras (Espa\u00f1a), R. Bornert (Luxemburgo), etc.<\/p>\n<p>Las iglesias greco-cat\u00f3licas son bastante numerosas, y surgieron del desmembramiento de iglesias locales ortodoxas en las dos obediencias, romana y ortodoxa, provocado por movimientos de uni\u00f3n, algunos de los cuales datan de muy antiguo: uni\u00f3n de Brest-Litovsk entre los ucranianos (1595-96), de Uzhorod entre los rutenos (1646), de los croatas (1611), de Alba Julia entre los rumanos (1698) y de los melkitas de Oriente Medio (1724). Ha habido otras \u00e9pocas m\u00e1s recientes, pero de menor importancia (Macedonia, Grecia, Bulgaria). Los \u00ed\u00adtalo-albaneses, llegados al reino de N\u00e1poles huyendo de la invasi\u00f3n turca, han adoptado m\u00e1s bien la intercomuni\u00f3n pr\u00e1ctica con la iglesia de Roma, sin suscribir nunca un acto de uni\u00f3n. Los greco-cat\u00f3licos de Ucrania y Rumania han sido reabsorbidos en la respectiva iglesia ortodoxa despu\u00e9s de coyunturas hist\u00f3ricas recientes.<\/p>\n<p>Estas iglesias han conservado fundamentalmente la liturgia de su iglesia madre; pero, a causa de siglos de formaci\u00f3n teol\u00f3gica occidental, bajo la presi\u00f3n de circunstancias desfavorables, han realizado reformas lit\u00fargicas inspiradas en el concilio de Trento, en las devociones de la \u00e9poca barroca, en la teolog\u00ed\u00ada de la segunda escol\u00e1stica y en la devotio moderna. El grado de contaminaci\u00f3n es m\u00e1s o menos fuerte, de forma que los puntos de latinizaci\u00f3n no valen para todos los lugares o, al menos, no con la misma intensidad. Al haber perdido el contacto con las fuentes privilegiadas de inspiraci\u00f3n lit\u00fargica (vida sinodal plenamente aut\u00f3noma, centros mon\u00e1sticos, teolog\u00ed\u00ada patr\u00ed\u00adstica, estudio de la propia tradici\u00f3n) y al vivir con frecuencia en un aislamiento social y confesional, han retocado la liturgia a todos los niveles con criterios extra\u00f1os al genio originario; en la eucarist\u00ed\u00ada: abandono o simplificaci\u00f3n del rito de la proscomidia, preparada frecuentemente sin f\u00f3rmulas por el sacrist\u00e1n la tarde anterior a la celebraci\u00f3n; introducci\u00f3n de las misas secretas y privadas; posibilidad para los sacerdotes de celebrar varias liturgias al d\u00ed\u00ada; asimilaci\u00f3n del ayuno eucar\u00ed\u00adstico oriental (desde la media noche) al de la iglesia romana; toque de la campanilla despu\u00e9s del sanctus (para subrayar la doctrina cat\u00f3lico-romana sobre la consagraci\u00f3n) en el momento de la instituci\u00f3n, y no de la ep\u00ed\u00adclesis; pronunciaci\u00f3n de las palabras de la instituci\u00f3n por parte de todos losconcelebrantes por tuciorismo; sustituci\u00f3n del evangeliario sobre el altar por el misal; calendario: introducci\u00f3n de fiestas desconocidas en Oriente (Corpus Domini, sagrado Coraz\u00f3n, Inmaculada Concepci\u00f3n); bautismo, confirmaci\u00f3n y comuni\u00f3n se confieren separadamente; decadencia, que en ocasiones es casi total o extrema simplificaci\u00f3n, del oficio cantado y obligaci\u00f3n del breviario privado; primac\u00ed\u00ada de devociones occidentales (rosario, culto del sagrado Coraz\u00f3n, v\u00ed\u00ada crucis, novenas) y reducci\u00f3n de las t\u00ed\u00adpicamente orientales (akathisto, c\u00e1nones); bendici\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica extralit\u00fargica; decadencia de los Presantificados en favor de la misa cotidiana; sustituci\u00f3n de la iconograf\u00ed\u00ada bizantina por im\u00e1genes posrafa\u00e9licas italianizantes; culto de santos extra\u00f1os al calendario oriental (santa Rita, san Antonio de Padua, santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas); supresi\u00f3n o reducci\u00f3n del iconostasio; estatuas; recitaci\u00f3n del Filioque en el s\u00ed\u00admbolo niceno-constantinopolitano, pese a no ser obligatorio entre los greco-cat\u00f3licos; sacerdotes que por motivos de solemnidad externa sirven en la misa como di\u00e1conos.<\/p>\n<p>Se han realizado muchas recuperaciones, pese a que las reformas m\u00e1s recientes se inspiran en la reforma lit\u00fargica occidental posterior al Vat. II.<\/p>\n<p>9. LA LITURGIA BIZANTINA EN ITALIA. La Italia meridional, helenizada desde la \u00e9poca precristiana, al formar parte del imperio cristiano de Oriente, ha practicado desde una \u00e9poca remota la liturgia bizantina. Esta es tambi\u00e9n la \u00fanica forma de liturgia oriental practicada en la pen\u00ed\u00adnsula. Las luchas iconoclastas de Oriente produjeron un aumento num\u00e9rico de las comunidades griegas en Italia, mezcladas con los restos de los longobardos. Las encontramos en Puglia, Basilicata, Calabria, Sicilia y Roma. De los cerca de veinte papas greco-orientales, nueve reinaron entre el 642 y el 752: Teodoro, Juan V, VI, VII; Sergio, Sisinio, Constantino, san Gregorio III, san Zacar\u00ed\u00adas. La ciudad de Roma contaba en el medievo con importantes monasterios griegos: san Sabas, san Prisco y santos Alejo y Bonifacio, en el Aventino; santos Vicente y Anastasio, en Tre Fontane; san Ces\u00e1reo, en v\u00ed\u00ada Apia; san Basilio, en el foro Trajano; san Silvestre, san Esteban, etc. La reconquista normanda de Sicilia, arrebatada a los \u00e1rabes, produjo un reforzamiento gradual del rito latino y un debilitamiento del griego en todo el reino. Gracias a una cierta tolerancia de los reyes normandos, en el s. x4 I tuvo lugar un renacimiento cultural y lit\u00fargico que favoreci\u00f3 la importaci\u00f3n de libros lit\u00fargicos de Oriente, especialmente del Monte Athos. Los normandos, sin embargo, al introducir el derecho feudal de investidura, substrajeron los potentes monasterios basilianos a la jurisdicci\u00f3n de los obispos bizantinos. M\u00e1s tarde se lleg\u00f3 a la supresi\u00f3n de las di\u00f3cesis bizantinas, transformadas en ocasiones en di\u00f3cesis latinas. El rito griego desaparece definitivamente en Puglia y Basilicata en el s. xv; en Calabria resisti\u00f3 ininterrumpidamente desde los or\u00ed\u00adgenes hasta los ss. xvi-xvii.<\/p>\n<p>El monacato basiliano, que contaba entre los ss. viii y xii con centenares de monasterios, lauras, eremitorios y grutas, era el punto de apoyo fundamental de la liturgia bizantina y ha producido decenas de santos, venerados con frecuencia incluso en Oriente: san Le\u00f3n de Catania, san Filerato de Palermo, san Metodio de Siracusa, san El\u00ed\u00adas de Enna, san Fantino de Mercurion, san Lucas de Tauriana, san Teoctisto de Caccamo (conocido por los sicilianos como san Cal\u00f3gero, por el t\u00ed\u00adtulo mon\u00e1stico griego \u00abkalog\u00e9ros\u00bb, el buen viejo), san Daniel de Taormina, santos Nilo y Bartolom\u00e9 de Rossano Calabro, san Lucas de Messina, san Gregorio de Agrigento, santa Rosal\u00ed\u00ada de Palermo, etc.<\/p>\n<p>Los monjes segu\u00ed\u00adan en parte el Typikon de san Sabas, pero sobre todo el de Studion, seg\u00fan la federaci\u00f3n mon\u00e1stica a la que pertenecieran (las m\u00e1s importantes son los archimandritados de san Salvador de Mesina, de 1059, que condivid\u00ed\u00ada con el obispo de Monreale la jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica sobre Sicilia; el Patirion de Rossano Calabro y la heparqu\u00ed\u00ada de Latinianum en Basilicata). Las bibliotecas poseen varios typika \u00ed\u00adtalo-griegos: el m\u00e1s antiguo es el de Mesina, de 1131. Estos est\u00e1n, en general, inmunes de manipulaciones e infiltraciones heterog\u00e9neas. La universidad de Roma ha publicado en 12 vol\u00famenes todo el cuerpo himno-gr\u00e1fico \u00ed\u00adtalo-griego, todav\u00ed\u00ada poco conocido. Los basilianos dieron un fuerte impulso al estudio del griego, influyendo directamente en el humanismo italiano. Petrarca y Boccaccio estudiaron el griego con dos c\u00e9lebres monjes greco-calabreses, Barlaam de Seminara y Leoncio Pilato. Los typika \u00ed\u00adtalo-estudionenses se dividen en tres familias: 1) paleo-calabr\u00e9s, 2) calabro-siciliana, 3) pull\u00e9s (del monasterio del Casale). La tradici\u00f3n estudionense, desaparecida en Constantinopla y en el Athos, ha sobrevivido en la Italia meridional. El monasterio de San Salvador de Messina cambi\u00f3 el Typikon estudionense por el de san Sabas s\u00f3lo en el s. xvi por imposici\u00f3n del papa.<\/p>\n<p>En el momento en el que el cristianismo bizantino desaparec\u00ed\u00ada de las provincias meridionales, comienza el fen\u00f3meno de las inmigraciones de los albaneses desde Epiro y el Peloponeso, llevando consigo la liturgia bizantina. Se dispersaron por el sur desde el 1461, acogidos por los aragoneses. El l\u00ed\u00admite septentrional de sus colonias est\u00e1 en los Abruzos. Muchas comunidades perdieron acto seguido el rito griego, pese a continuar todav\u00ed\u00ada hoy hablando la lengua albanesa.<\/p>\n<p>Actualmente la liturgia bizantina la practican cerca de 70.000 fieles en las dos heparqu\u00ed\u00adas (di\u00f3cesis) de Lungo Albanese, junto a Cosenza (26 parroquias en Calabria, Basilicata, Abruzzi), y de Piana degli Albanesi, junto a Palermo (14 parroquias), y en la abad\u00ed\u00ada \u00abnullius\u00bbde Santa Mar\u00ed\u00ada de Grottaferrata, junto a Roma (una parroquia y cuatro monasterios: en Grottaferrata, San Basilio, junto a Cosenza; Piana degli Albanesi y Mezzojuso, junto a Palermo).<\/p>\n<p>El rito se latiniz\u00f3 mucho entre el 500 y el 700. En este siglo, sin embargo, se ha emprendido una obra de purificaci\u00f3n de los excesivos latinismos del pasado, codificada por el s\u00ed\u00adnodo de Grottaferrata de 1940 y gracias a la mejor formaci\u00f3n del clero en el Colegio Griego de Roma, dirigido por benedictinos belgas. La lengua lit\u00fargica de base, al menos en algunas ceremonias solemnes, es el griego. Recientemente se han introducido el italiano y el alban\u00e9s, tanto para toda la Divina Liturgia como para ciertas partes del oficio. La m\u00fasica ps\u00e1ltica neobizantina va felizmente acompa\u00f1ada de melod\u00ed\u00adas locales griegas y albanesas. El influjo latino se nota todav\u00ed\u00ada en la fuerte reducci\u00f3n del oficio, en la Divina Liturgia ferial le\u00ed\u00adda, dialogada y sin canto, en el estilo occidental de las iglesias, en el uso (en disminuci\u00f3n) de las estatuas y, en ocasiones, del arm\u00f3nium, en el bautismo por infusi\u00f3n, en la penitencia en el confesonario, en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica en cuaresma, con la consiguiente desaparici\u00f3n o reducci\u00f3n de los Presantificados.<\/p>\n<p>El movimiento lit\u00fargico registra ciertos progresos; una nueva corriente iconogr\u00e1fica de pintores aut\u00f3ctonos, junto a otros provenientes de Grecia, est\u00e1 proveyendo gradualmente los lugares de culto de buen arte lit\u00fargico de tradici\u00f3n neobizantina. No faltan las publicaciones, tanto cient\u00ed\u00adficas (Bollettino de la abad\u00ed\u00ada griega de Grottaferrata) como de alta divulgaci\u00f3n (revista y cuadernos de Oriente Cristiano de Palermo). La iglesia concatedral griega del almirante (Martorana) en Palermo se ha convertido en un interesante centro de contacto ecum\u00e9nico entre fieles greco-ortodoxos e \u00ed\u00adtalo-albanos greco-cat\u00f3licos, que se unen en el canto de la com\u00fan Divina Liturgia.<\/p>\n<p>D. Gelsi<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA:  Dalmais l.H., Las liturgias orientales, Casal y Vall, Andorra 1961; Evdokimov P., La Ortodoxia, Ed. Pen\u00ed\u00adnsula, Barcelona 1968; Garc\u00ed\u00ada Hernando J., Pluralismo religioso 1, Confesiones cristianas, Atenas, Madrid 1981; Janeras S., San Basilio en la historia de la liturgia, en \u00abPhase\u00bb 120 (1980) 475-492; Liesel N., Las liturgias de la Iglesia Oriental. Las fiestas eucar\u00ed\u00adsticas de los cat\u00f3licos orienta-les, Espasa-Calpe, Madrid 1959; Meyendorff J., La Iglesia ortodoxa ayer y hoy, Mensajero, Bilbao 1969; Ortega J.L., Liturgia bizantina, en \u00abLiturgia\u00bb 5 (1950) 72-75; 9 (1954) 183-188, 206-211, 295-299, 350-355; 10 (1955) 27-31; Las liturgias orientales, ib, 9 (1954) 82-88; Rousseau O., Las liturgias orientales y nosotros, ib, 16 (1961) 154-161; Santos Hern\u00e1ndez A., Iglesias de Oriente, 2 vols., Sal Terrae, Santander 1963; Iglesias Orientales separadas, EDICEP, Valencia 1978; Schultze B., Iglesias Orientales, en SM 3, Herder, Barcelona 1973, 807-833; Spidlik T., Oriente cristiano, en NDE, Paulinas, Madrid 1979, 1024-1035. V\u00e9ase tambi\u00e9n la bibliograf\u00ed\u00ada de Plegaria eucar\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. G\u00e9nesis y desarrollos &#8211; II. Epoca arcaica (ss. iii-v): 1. Rama siro-antioquena; 2. Rama alejandrina &#8211; III. Fase de estructuraci\u00f3n definitiva (del s. v en adelante): 1. Grupo siro-oriental; 2. Grupo anticalcedoniano; 3. Grupo calcedoniano &#8211; IV. Las familias de las an\u00e1foras &#8211; V. Descripci\u00f3n de los grupos particulares: 1. La liturgia siro-oriental &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orientales-liturgias\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORIENTALES, LITURGIAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17161","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17161"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17161\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}