{"id":17188,"date":"2016-02-05T11:11:11","date_gmt":"2016-02-05T16:11:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jacob-israel\/"},"modified":"2016-02-05T11:11:11","modified_gmt":"2016-02-05T16:11:11","slug":"jacob-israel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jacob-israel\/","title":{"rendered":"JACOB \/ ISRAEL"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. El patriarca Jacob en el G\u00e9nesis: 1. El nombre; 2. Redacci\u00f3n final del ciclo de Jacob; 3. Perfil religioso del ciclo de Jacob; 4. Las tradiciones escritas: a) La tradici\u00f3n J, h) La tradici\u00f3n E, c) La tradici\u00f3n P; 5. Las formas preliterarias; 6. Elementos hist\u00f3ricos. II. Israel: I. El nombre; 2. Identificaci\u00f3n con Jacob; 3. Las doce tribus.<\/p>\n<p>Jacob es uno de los tres antepasados del pueblo elegido; a \u00e9l se vinculan las doce tribus que formaron el pueblo de Israel.<\/p>\n<p>I. EL PATRIARCA JACOB EN EL GENESIS. 1. EL NOMBRE. El nombre de Jacob se explica en el G\u00e9nesis de manera popular, haci\u00e9ndolo derivar del sustantivo he-breo `egeb&#8217; (tal\u00f3n) o del verbo &#8216;aqab (embrollar). Jacob habr\u00ed\u00ada sido llamado as\u00ed\u00ad porque. al nacer, habr\u00ed\u00ada tenido agarrado el pie de su hermano gemelo Esa\u00fa (G\u00e9n 25:26; cf Ose 12:4) o porque enga\u00f1\u00f3 a su padre, Isaac, al hacerse con el derecho de primogenitura (G\u00e9n 27:34ss: \u00abCuando Esa\u00fa oy\u00f3 las palabras de su padre grit\u00f3 con gran fuerza su amargura, y dijo a su padre: `Bend\u00ed\u00adceme tambi\u00e9n a m\u00ed\u00ad, padre m\u00ed\u00ado&#8217;. Pero \u00e9ste le respondi\u00f3: `Tu hermano ha venido con enga\u00f1o y se ha llevado tu bendici\u00f3n&#8217;. Esa\u00fa continu\u00f3: `No por nada se llama Jacob; ya me ha suplantado dos veces. Se alz\u00f3 con mi primogenitura, y ahora se ha llevado mi bendici\u00f3n\u00bb&#8216;). Probablemente el nombre de Jacob es una abreviatura de la forma yakobel, que significa \u00abque &#8216;El proteja\u00bb. Esta forma aparece en los textos de Chagar Bazar de Mesopotamia del norte, que se remontan al siglo xvlll a.C. Este mismo nombre, en su forma abrevia-da, se encuentra en los textos de la primera dinast\u00ed\u00ada de Babilonia y en los escarabeos egipcios del tiempo de los hicsos. En las listas de Tutmosis III, de Rams\u00e9s II y de Rams\u00e9s III se cita una localidad palestina llama-da Ya&#8217;qobel. Jacob es un nombre teof\u00f3rico de persona masculina, t\u00ed\u00adpico del \u00e1rea mesopot\u00e1mico-sem\u00ed\u00adtico-occidental.<\/p>\n<p>2. REDACCI\u00ed\u201cN FINAL DEL CICLO DE JACOB. El ciclo propiamente di-cho de Jacob ocupa en G\u00e9n nueve cap\u00ed\u00adtulos, del 28 al 36. Pero est\u00e1 mezclado con el de Isaac; as\u00ed\u00ad, el nacimiento de Jacob, junto con el de Esa\u00fa, se relata en G\u00e9n 25:19-34, mientras que la bendici\u00f3n de su padre a Jacob se narra en G\u00e9n 27:1-46. La historia de nuestro patriarca se mezcla adem\u00e1s con la de Jos\u00e9. La partida de Jacob a Egipto se describe en G\u00e9n 46:1-47, 12. La \u00faltima voluntad de Jacob, la adopci\u00f3n y la bendici\u00f3n de los hijos de Jos\u00e9 se contienen en G\u00e9n 47:28-48, 22, mientras que las bendiciones del patriarca, el relato de su muerte y de sus funerales se leen en G\u00e9n 49:1-50, 14.<\/p>\n<p>La redacci\u00f3n final posex\u00ed\u00adlica de los cap\u00ed\u00adtulos presenta una serie de episodios org\u00e1nicamente bastante vinculados entre s\u00ed\u00ad y centrados en la historia de los hermanos Jacob y Esa\u00fa (G\u00e9n cc. 25.27). Se describe la aparici\u00f3n de Yhwh (G\u00e9n 28:10-22), la estancia del patriarca en casa del arameo Lab\u00e1n (cc. 29-31), su regreso triunfal a Palestina (G\u00e9n 32:1-22), la lucha sostenida a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc (G\u00e9n 32:23-33) y el voto cumplido en Betel (G\u00e9n 35:1-5.7). En este conjunto literario destacan dos ciclos narrativos: el de Jacob-Esa\u00fa (G\u00e9n 28:1-22; cc. 32-33) y el de Jacob-Lab\u00e1n (G\u00e9n 29:1-35, 54; cc. 34-36). Desde el punto de vista geogr\u00e1fico, se distinguen las tradiciones relacionadas con la Trasjordania (Jacob-Esa\u00fa, Jacob-Lab\u00e1n y Jacob a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc) y las de Palestina central (Jacob y el santuario de Betel).<\/p>\n<p>3. PERFIL RELIGIOSO DEL CICLO DE JACOB. Las narraciones sobre Jacob, comparadas con las de Abrah\u00e1n, se presentan como profanas y menos espirituales. Los episodios de la vida del tercer patriarca ofrecen una realidad humana poco edifican-te. En efecto, se asiste a ciertas situaciones en donde se recurre a procedimientos t\u00ed\u00adpicos del campesino astuto (Jacob contra Lab\u00e1n) o del diplom\u00e1tico ma\u00f1oso (relaciones con el hermano mayor, Esa\u00fa). Jacob act\u00faa por propia voluntad y est\u00e1 decidido a hacerla con todos los medios a su alcance. Sin embargo, Dios utiliza a este hombre duro y refractario porque ha sido escogido como antepasado del pueblo elegido. Por eso le bendice y le acompa\u00f1a adondequiera que va. Durante su vida el patriarca ex-p\u00ed\u00ada las culpas cometidas seg\u00fan la ley del tali\u00f3n. Se hab\u00ed\u00ada mostrado odioso con su hermano Esa\u00fa explotando su hambre, pero encontrar\u00e1 en Lab\u00e1n a alguien m\u00e1s odioso que \u00e9l; en efecto, el arameo sabr\u00e1 explotar su necesidad y el amor que Jacob tiene por su hija. El patriarca hab\u00ed\u00ada enga\u00f1ado a su anciano padre; por eso, cuando \u00e9l sea anciano se ver\u00e1 cruelmente enga\u00f1ado por sus hijos, que le har\u00e1n creer que Jos\u00e9 ha sido devorado por las fieras. Habiendo reemplazado a su hermano para apropiarse de la bendici\u00f3n paterna, \u00e9l ser\u00e1 v\u00ed\u00adctima, a su vez, de una sustituci\u00f3n de persona cuando, creyendo que se casaba con Raquel, se dio cuenta de haberse casado con L\u00ed\u00ada por un enga\u00f1o de Lab\u00e1n, que de este modo le arrancar\u00e1 siete a\u00f1os de trabajo. Los hijos, que constituyen su gloria, son igualmente causa de su dolor, bien se trate de la violencia de Sime\u00f3n y de Lev\u00ed\u00ad, bien del incesto de Rub\u00e9n o de la angustia que le ocasiona la suerte de Jos\u00e9 y de Benjam\u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>El Dios de Abrah\u00e1n y de Isaac es tambi\u00e9n el Dios de Jacob, que renueva las promesas de la numerosa descendencia y de la \/ tierra. Por eso se ve protegido de la envidia de Esa\u00fa, de las maquinaciones de Lab\u00e1n y de las maniobras ,y discordias de sus propios hijos. El es el signo vivo de que el Dios de \/ Abrah\u00e1n act\u00faa a trav\u00e9s de su descendencia. La religi\u00f3n de Jacob es muy sencilla: invoca a Dios y erige en su honor altares y estelas. Interviene contra las estatuillas idol\u00e1tricas, que har\u00e1 enterrar en Siqu\u00e9n. Su esperanza se dirige a la bendici\u00f3n de su raza.<\/p>\n<p>Jacob es una figura que pertenece a la aut\u00e9ntica tradici\u00f3n popular que vive en la imaginaci\u00f3n de un pueblo entregado al pastoreo. Encarna al verdadero Israel, al Israel hist\u00f3rico y prof\u00e9tico, que est\u00e1 continuamente pecando y sufriendo, pero que busca siempre la primogenitura y la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>4. LAS TRADICIONES ESCRITAS. a) La tradici\u00f3n J. El autor J [\/ Pentateuco II-VI], que vive en la corte dav\u00ed\u00addica del siglo x a.C., fue el primero en recoger y en fijar por escrito los elementos dispersos de la tradici\u00f3n oral relativos al patriarca Jacob. Se trataba de una serie de episodios aislados, recogidos como partes de tradiciones folcl\u00f3ricas por diversos clanes o tribus que pretend\u00ed\u00adan descender de los antepasados del pueblo hebreo o bien de fragmentos de relatos conservados en diversos centros locales de culto. Este material variado y complejo fue reunido con mucho arte y englobado en un contexto geneal\u00f3gico, cronol\u00f3gico y topogr\u00e1fico. Se pusieron de relieve los rasgos humanos y los acentos teol\u00f3gicos que caracterizan a G\u00e9n 28-36. De esta forma se obtuvo una historia familiar org\u00e1nica de tendencia biogr\u00e1fica. Durante el reinado de Salom\u00f3n, cuando las doce tribus formaban parte del gran imperio dav\u00ed\u00addico, eran ya evidentes los signos premonitorios de la divisi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica y religiosa. El autor J elabor\u00f3 las tradiciones relativas a Jacob de tal manera que pudiera presentar una teolog\u00ed\u00ada de la historia de las doce tribus y de este modo legitimar el cuadro pol\u00ed\u00adtico y religioso del gran imperio.<\/p>\n<p>La mayor parte del material con-tenido en G\u00e9n 28-36 pertenece a la tradici\u00f3n J, que a menudo se funde con la tradici\u00f3n E. La historia de los dos hermanos Jacob y Esa\u00fa es interpretada por J como la historia de dos pueblos. Jacob representa al pucrilo de Israel; Esa\u00fa, al pueblo edomita. Aunque el reino de los edomitas era muy antiguo, hab\u00ed\u00ada sido sometido por David; por consiguiente, los edomitas eran s\u00fabditos del rey Salom\u00f3n. Esta situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica queda legitimada por el relato seg\u00fan el cual el hermano mayor (Esa\u00fa\/ Ed\u00f3n) fue su-plantado por el menor (Jacob\/ Israel). En la leyenda cultual de Betel se renuevan las promesas hechas a Abrah\u00e1n y a Isaac sobre la tierra dada a la descendencia numerosa y sobre la bendici\u00f3n que habr\u00ed\u00ada de alcanzar a todas las naciones de la tierra (28,13ss). Las promesas se realizan en Jar\u00e1n, en la alta Mesopotamia, ya que las hijas arameas de Lab\u00e1n (L\u00ed\u00ada y Raquel) y sus siervas (Bihl\u00e1 y Zilpa) se convierten en las antepasadas de las doce tribus de Israel, dando a luz a sus ep\u00f3nimos (35,23-26), exceptuando a Benjam\u00ed\u00adn, que naci\u00f3 en Palestina.<\/p>\n<p>Jacob se enriqueci\u00f3 enormemente (30,43), y tambi\u00e9n Lab\u00e1n fue bendecido por su causa (30,27.30). Entre los dos se estableci\u00f3 un acuerdo familiar, que es tambi\u00e9n un tratado pol\u00ed\u00adtico, ya que fija las fronteras entre el pueblo arameo y el israelita. De esta manera queda justificada la supremac\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n sobre los s\u00fabditos arameos. La vuelta triunfal de Jacob a Palestina (32,4-22) acompa\u00f1ado de sus mujeres y sus hijos, que son el origen de toda la naci\u00f3n, se narra como una procesi\u00f3n sagrada, que celebra el cumplimiento de las promesas divinas. Llegado a las puertas de Palestina, a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc, Jacob emprende una lucha nocturna, victoriosa, contra un genio malvado, que intentaba impedir la realizaci\u00f3n de las promesas de Dios, y conquista as\u00ed\u00ad para las doce tribus del reino dav\u00ed\u00addico el derecho a asentarse en Palestina (32,23-30). Al final de la historia patriarcal (49,8-12), Jacob moribundo anuncia mediante una pseudoprofec\u00ed\u00ada el \u00e9xito de la tribu de Jud\u00e1, de la que proven\u00ed\u00ada la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica que reinaba en tiempos del autor. \u00abPara J Jacob es el tipo del Israel feliz, abundantemente bendecido por Dios, y que es \u00fanico en el mundo\u00bb (H.-J. Zobel).<\/p>\n<p>b) La tradici\u00f3n E. Esta tradici\u00f3n contin\u00faa el proceso de la transformaci\u00f3n de las tradiciones tribales en una historia familiar y subraya la importancia teol\u00f3gica de la narraci\u00f3n, que es de suyo laica. Mientras que J reconoce que Jacob adquiri\u00f3 el derecho de primogenitura mediante en-ga\u00f1o, E lo disculpa, admitiendo que compr\u00f3 este derecho con el consentimiento de Esa\u00fa (25,30-34). En Betel el patriarca vio en sue\u00f1os una torre de varios pisos, es decir, la escala por la que los mensajeros celestiales suben y bajan entre la tierra y el cielo (28,12). El hagi\u00f3grafo considera el lugar sagrado de Betel, que todav\u00ed\u00ada exist\u00ed\u00ada en el siglo viii a.C., como santuario nacional querido por el rey Jerobo\u00e1n, como un lugar de culto igual en santidad al templo de Jerusal\u00e9n o como la morada principal de Yhwh, que es el verdadero rey de Israel (28,10-22). Antes de partir para tierra extranjera, Jacob hab\u00ed\u00ada hecho aqu\u00ed\u00ad el voto de erigir una estela, que habr\u00ed\u00ada sido como una casa de Dios (28,20ss). El Dios de Betel protege a Jacob en casa de Lab\u00e1n; el patriarca se enriquece, no ya por sus tretas, sino por la bendici\u00f3n divina, y regresa a su pa\u00ed\u00ads por orden de Dios, pues tiene que cumplir el voto (31,13). Al acercarse a la frontera de Palestina, el patriarca no se prepara para enfrentarse con la c\u00f3lera de Esa\u00fa, como en la tradici\u00f3n J, sino que en su integridad moral env\u00ed\u00ada a su hermano ricos regalos (32,14-22). En la lucha a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc, el misterioso adversario le rog\u00f3 a Jacob que le dejara marcharse, ya que estaba a punto de despuntar la aurora. El patriarca respondi\u00f3: \u00abNo te soltar\u00e9 si antes no me bendices\u00bb. El desconocido le pregunt\u00f3 entonces c\u00f3mo se llamaba, y luego a\u00f1adi\u00f3: \u00abTu nombre no ser\u00e1 ya Jacob, sino Israel, porque te has peleado con Dios y con los hombres y has vencido\u00bb (32,29). Esta frase resume la historia secular del pueblo de Israel en sus relaciones con Dios: es una lucha continua, que dura hasta la salida del sol. Al entrar en Palestina, Jacob establece su morada en Siqu\u00e9n, en la parte central del pa\u00ed\u00ads (33,18); pero ten\u00ed\u00ada que dirigirse a Betel para el cumplimiento de su voto. Antes de marchar al lugar sagrado invita a todos los que est\u00e1n con \u00e9l a purificarse de la idolatr\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00adan contra\u00ed\u00addo en un pa\u00ed\u00ads extranjero (35,2). Es \u00e9sta una obligaci\u00f3n de la alianza, muy actual en la \u00e9poca de E, cuando los habitantes del reino del norte practicaban el sincretismo cananeo. Para frenar la penetraci\u00f3n invasora del paganismo el autor eloh\u00ed\u00adsta, te\u00f3logo de la alianza, propone la conducta ejempiar de Jacob y de su familia. Bajo la pluma de E la historia del patriarca es interpretada dentro del contexto del voto hecho a Dios y la figura del antepasado asume caracter\u00ed\u00adsticas marcadamente morales.<\/p>\n<p>c) La tradici\u00f3n P. Constituida por algunas listas de nombres y por breves noticias hist\u00f3ricas, la tradici\u00f3n P no permite trazar un cuadro completo de la figura de Jacob, tal como fue interpretada por los ambientes sacerdotales del siglo vi a.C. El redactor P da una nueva interpretaci\u00f3n del viaje de Jacob a la alta Mesopotamia: sirve para legitimar una de las leyes m\u00e1s importantes para la supervivencia de Israel, esto es, la prohibici\u00f3n de casarse con mujeres de origen extranjero. Seg\u00fan P, el patriarca no huye a Mesopotamia, sino que es enviado all\u00e1 por su propio padre, Isaac, para que pueda encontrar una esposa entre sus parientes. Antes de partir para el pa\u00ed\u00ads extranjero, Jacob recibe de Isaac la promesa de una numerosa descendencia: \u00abQue el Dios todopoderoso te bendiga y te haga tan fecundo y numeroso que llegues a ser una comunidad de pueblos\u00bb (28,3). La estancia temporal en Mesopotamia hab\u00ed\u00ada hecho posible la realizaci\u00f3n de la promesa de Dios. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n, durante el destierro en Babilonia, Dios mostrar\u00e1 el poder creador de su palabra, que anuncia el retorno a la patria y la repoblaci\u00f3n del pa\u00ed\u00ads. En la descripci\u00f3n del regreso a Palestina no se da ninguna importancia a Betel, que no exist\u00ed\u00ada ya en el siglo vi a.C., pero se insiste en las palabras con que Dios hab\u00ed\u00ada saludado el retorno del patriarca. En aquella ocasi\u00f3n Dios le hab\u00ed\u00ada impuesto a Jacob el nombre de Israel (35,10), le hab\u00ed\u00ada renovado la promesa de la fecundidad y de la posesi\u00f3n de la tierra (35,1Is). Como signo de adquisici\u00f3n y de posesi\u00f3n del pa\u00ed\u00ads, el cad\u00e1ver de Jacob fue llevado de Egipto a la tierra de Cana\u00e1n y sepultado en la cueva de Macpela (50,12s).<\/p>\n<p>5. LAS FORMAS PRELITERARIAS. No es posible reconstruir detalladamente el proceso del origen, del crecimiento y de la disposici\u00f3n en ciclos de las narraciones orales, antes de que fueran fijadas por escrito en las diversas tradiciones. Dos parece ser que son los lugares de origen de las tradiciones orales relacionadas con Jacob: Trasjordania y Palestina central. Desde all\u00ed\u00ad se desplazaban los clanes, que en sus viajes entraban en contacto con otros grupos, con los que se intercambiaban las memorias, fundi\u00e9ndolas entre s\u00ed\u00ad. Parece que el origen primero de la tradici\u00f3n se ha de buscar en Trasjordania, y que de all\u00ed\u00ad pas\u00f3 luego a Palestina. Surgieron as\u00ed\u00ad dos conjuntos tradicionales, el jord\u00e1nico-occidental y el jord\u00e1nicooriental, relacionados entre s\u00ed\u00ad gracias a las emigraciones del patriarca.<\/p>\n<p>La historia familiar que habla de las rivalidades entre los hermanos Jacob y Esa\u00fa y de la usurpaci\u00f3n del derecho de primogenitura son \u00absagas\u00bb, en las que los dos hermanos representan a dos clases sociales: la de los pastores pac\u00ed\u00adficos (Jacob) y la de-los n\u00f3madas que viven de la caza y del bot\u00ed\u00adn (Esa\u00fa). El n\u00f3mada tiene que ceder su puesto al pastor. La forma primitiva de la narraci\u00f3n relativa a Jacob y a Lab\u00e1n se refer\u00ed\u00ada al parentesco entre los israelitas y los arameos. Los dos pueblos se hab\u00ed\u00adan puesto de acuerdo en la delimitaci\u00f3n de los territorios respectivos median-te la erecci\u00f3n de un mont\u00f3n de piedras (G\u00e9n 31:44-54). La lucha nocturna de Jacob a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc es la adaptaci\u00f3n de una leyenda cultual preisrael\u00ed\u00adtica. Al atravesar el torrente para pasar a Palestina, Jacob es presentado como un h\u00e9roe que hab\u00ed\u00ada vencido al genio protector de aquellos lugares. Tambi\u00e9n las tradiciones locales de Majan\u00e1yim (G\u00e9n 32:2s) y de Sucot (G\u00e9n 33:17) reflejan la aplicaci\u00f3n a Jacob de otras leyendas cultuales anteriores. Estas memorias de origen jord\u00e1nico-oriental se conservaron ante todo en la tribu de Rub\u00e9n, que en el sistema geneal\u00f3gico aparece como el primog\u00e9nito de Jacob. Cuando esta tribu se hizo sedentaria en Galaad, las memorias sobre Penuel (G\u00e9n 32:31), Majan\u00e1yim y Sucot se a\u00f1adieron a la redacci\u00f3n de Jacob.<\/p>\n<p>La reputaci\u00f3n del patriarca como cabeza de un clan se extendi\u00f3 tambi\u00e9n al oeste del Jord\u00e1n. Las tradiciones cananeas locales de los santuarios de Betel y de Siqu\u00e9n se transformaron y se las atribuyeron a Jacob. El Dios de los padres, llamado \u00abel Fuerte de Jacob\u00bb (G\u00e9n 49:24), fue identificado con el dios &#8216;El de Betel, y m\u00e1s tarde con Yhwh. La historia de la seducci\u00f3n de Dina (c. 34) conserva el recuerdo de un vano intento hecho por los simeonitas y los levitas, u otros grupos protoisraelitas, de instalarse en la Palestina central. Cuando algunos grupos de la tribu de Rub\u00e9n emigraron a Cisjordania (G\u00e9n 35:21s; Jos 15:6) y se unieron a otros grupos tribales (Sime\u00f3n, Lev\u00ed\u00ad; cf G\u00e9n 34), se fundieron entre s\u00ed\u00ad las tradiciones relacionadas con sus or\u00ed\u00adgenes, como consecuencia del pacto establecido entre las seis tribus del grupo de L\u00ed\u00ada. Entonces Jacob fue considerado como padre de los hijos de L\u00ed\u00ada. Cuando las tribus de Jos\u00e9 conquista-ron Palestina central y se form\u00f3 la liga de las doce tribus de Israel, re-unidas por el culto de Yhwh, se acogieron y amalgamaron las memorias relacionadas con Jacob. De esta manera se convirti\u00f3 en el antepasado de Israel yen el portador de este nombre (32,29; 35,10). En estos c\u00ed\u00adrculos surgieron las historias de las dos mujeres de Jacob, con la preferencia dada por \u00e9ste a Raquel, y de los doce hijos (cc. 29-30; 35,16ss), as\u00ed\u00ad como la tradici\u00f3n benjaminita que describe la tumba de Raquel (35,19s).<\/p>\n<p>Desde la etapa m\u00e1s antigua de la tradici\u00f3n, Jacob apareci\u00f3 como el portador de las bendiciones que logr\u00f3 arrebatar a la divinidad (32,27s). El tema de la bendici\u00f3n, repetido de varias formas (27,1-29; 30,30; 33,11; 48,8-16) aparece tambi\u00e9n en los textos que subrayan la especial fuerza f\u00ed\u00adsica del patriarca (28,18; 29,10), su astucia y su superioridad (25,27ss; 27,18ss; 30,25ss; 32,4ss; 33,1ss). El principio de la bendici\u00f3n sirvi\u00f3 para modelar la memoria de todas las haza\u00f1as del antepasado.<\/p>\n<p>6. ELEMENTOS HIST\u00ed\u201cRICOS. Jacob aparece como una persona hist\u00f3rica individual de la \u00e9poca del bronce posterior (siglos xvn-xu a.C.). Es el jefe de un clan de n\u00f3madas de origen arameo, procedentes de Mesopotamia septentrional, que practicaban el culto al \u00abFuerte de Jacob\u00bb. Este Dios le prometi\u00f3 al clan una descendencia numerosa y la posesi\u00f3n de la tierra. Habiendo partido en busca de pastos, el clan se estableci\u00f3 en la parte central de la Palestina trasjord\u00e1nica y cisjord\u00e1nica. Al sedentarizarse, el clan tom\u00f3 posesi\u00f3n de los lugares de culto cananeos, y su Dios fue identificado con el Dios supremo de la religi\u00f3n cananea.<\/p>\n<p>Se observan ciertas analog\u00ed\u00adas de car\u00e1cter jud\u00ed\u00ado y social entre las historias de Jacob y las tablillas de Nuzu procedentes de la alta Mesopotamia: por ejemplo, la venta de la primogenitura a un precio elevado, la bendici\u00f3n oral unida al testamento, la adopci\u00f3n de Jacob como hijo por parte de Lab\u00e1n, que no ten\u00ed\u00ada descendencia masculina (G\u00e9n 31:43). Las estatuillas de los \u00ed\u00addolos robadas a la familia eran en Nuzu el s\u00ed\u00admbolo de la autoridad sobre la familia y de los derechos de herencia.<\/p>\n<p>II. ISRAEL. 1. El. NOMBRE. En G\u00e9n 32:29 se da una explicaci\u00f3n popular del nombre Israel (Yisra&#8217;el), haci\u00e9ndolo derivar de la ra\u00ed\u00adz srh, que significa luchar, competir: \u00abTu nombre no ser\u00e1 Jacob, sino Israel, porque te has peleado con Dios y con los hombres y has vencido\u00bb. A esta misma explicaci\u00f3n alude tambi\u00e9n Ose 12:4s. De suyo, el nombre est\u00e1 compuesto del sustantivo Dios (&#8216;El) y del verbo en tercera persona referido a Dios, seg\u00fan la construcci\u00f3n normal de los nombres sem\u00ed\u00adticos occidentales. Deber\u00ed\u00ada entonces traducirse: Dios lucha, Dios pelea. El significado propio del nombre sigue siendo in-cierto, puesto que est\u00e1n a\u00fan por pro-bar las interpretaciones dadas por algunos autores: Dios domina, Dios resplandece.<\/p>\n<p>En G\u00e9n, Israel sirve para indicar 29 veces al patriarca Jacob; en siete ocasiones se usa la expresi\u00f3n \u00abhijos de Israel\u00bb, es decir, descendientes de Israel. El nombre \u00abIsrael\u00bb se utiliza para indicar tambi\u00e9n a un grupo m\u00e1s amplio de hombres (Ose 34:7; Ose 48:20; Ose 49:7. 16.28). Dios es llamado \u00abDios de Israel\u00bb (Ose 33:20) y \u00abPastor, Piedra de Israel\u00bb (Ose 49:24). Desde el tiempo de los \/ Jueces es muy frecuente en la Biblia el uso de \u00abIsrael\u00bb para indicar la naci\u00f3n israelita. El nombre \u00abIsrael\u00bb en este sentido est\u00e1 tambi\u00e9n atestiguado en la estela egipcia de Merneptah, que se remonta al siglo xiii a.C. Durante el tiempo de los dos reinos divididos se llama Israel al reino del norte, y despu\u00e9s del destierro de Babilonia a todo el pueblo fiel a Yhwh.<\/p>\n<p>2. IDENTIFICACI\u00ed\u201cN CON JACOB. En G\u00e9n 32:39 (J) y 35,10 (P) el nombre de Jacob fue cambiado por el de Israel. Estos textos, posteriores a la \u00e9poca patriarcal, intentan subrayar la com\u00fan descendencia de las doce tribus de Israel de un \u00fanico antepasado. Pero parece ser que Israel fue el jefe de un clan distinto del de Jacob, que comprend\u00ed\u00ada s\u00f3lo a los grupos de Jos\u00e9 y Benjam\u00ed\u00adn. Seg\u00fan la costumbre de los pueblos n\u00f3madas y semin\u00f3madas, el nombre del antepasado era aplicado a todo el grupo que descend\u00ed\u00ada de \u00e9l. El clan de Israel se habr\u00ed\u00ada establecido en Siqu\u00e9n y habr\u00ed\u00ada adoptado y transformado en su propio beneficio la \u00ableyenda cultual\u00bb relativa al santuario de aquella localidad. Este clan manten\u00ed\u00ada estrechas relaciones con la poblaci\u00f3n local y podr\u00ed\u00ada haber firmado un tratado de alianza con los clanes de Jacob. Las tribus de Efra\u00ed\u00adn y de Manas\u00e9s reconoc\u00ed\u00adan como antepasado de la \u00e9poca patriarcal a Jos\u00e9 (Jos 17:17; Jue 1:22; 2Sa 19:21). Con el tiempo llegaron a fusionarse los clanes de Jacob y de Israel, y consiguientemente sus respectivas tradiciones ancestrales. De esta manera Jacob fue identificado con Israel; seg\u00fan la mentalidad cl\u00e1nica, se convirti\u00f3 en el padre de Jos\u00e9. Adopt\u00f3 adem\u00e1s a los hijos de Jos\u00e9, Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s. Y de esta manera se form\u00f3 la genealog\u00ed\u00ada patriarcal, en la que Jacob pas\u00f3 a ser considerado como el antepasado de las doce tribus de Israel.<\/p>\n<p>3. LAS DOCE TRIBUS. La relaci\u00f3n entre Jacob y las doce tribus de Israel, que llevan el nombre de sus hijos es muy compleja. El sistema tribal duodecimal representa una conjunci\u00f3n artificial de grupos tribales que est\u00e1n unidos entre s\u00ed\u00ad, no ya por v\u00ed\u00adnculos geneal\u00f3gicos, sino de otra naturaleza. Los territorios vinculados a las tribus de Efra\u00ed\u00adn y de Manas\u00e9s, que representaban a la tribu de Jos\u00e9, el hijo predilecto de Jacob, se identifican con Palestina oriental y central, con la regi\u00f3n de Galaad y con el pa\u00ed\u00ads en torno a Betel y Siqu\u00e9n. Son \u00e9stos los lugares en donde se localizan las tradiciones relativas a Jacob. El patriarca \/ Abrah\u00e1n, por el contrario, est\u00e1 asociado con Hebr\u00f3n y con el Negueb, que pertenecen a la tribu de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>No es cierto que Jacob sea el nieto y el descendiente directo de Abrah\u00e1n. Los dos patriarcas pueden representar dos movimientos distintos de penetraci\u00f3n en Cana\u00e1n. El hecho de que despu\u00e9s del \u00e9xodo de Egipto no se hable de la conquista de Siqu\u00e9n o de la regi\u00f3n central de Palestina, de que en G\u00e9n se aluda al saqueo de Siqu\u00e9n por parte de los hijos de Jacob (c. 34) y de que se mencione la conquista de Siqu\u00e9n por parte de Jacob mediante las armas (48,22), hace suponer que ya antes de la ocupaci\u00f3n de Cana\u00e1n por parte de Josu\u00e9, Siqu\u00e9n era reconocida como posesi\u00f3n israelita, y que los habitantes de aquella regi\u00f3n no tomaron parte en la emigraci\u00f3n de los hijos de Israel a Egipto.<\/p>\n<p>BIBL.: DANELL G.A., Studies in the Name of Israel, Appelbegs Bok., Upsala 1946; DE PURY A., Promesse divine et l\u00e9gende cultuelle dans le cycle de Jacob: G\u00e9n\u00e9se 28 et les traditions patriarcales I-II, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1975; EISING H., Formgeschichtliche Untersuchung zur Jakobserzdhlung der Genesis, H. und J. 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Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. El patriarca Jacob en el G\u00e9nesis: 1. El nombre; 2. Redacci\u00f3n final del ciclo de Jacob; 3. Perfil religioso del ciclo de Jacob; 4. Las tradiciones escritas: a) La tradici\u00f3n J, h) La tradici\u00f3n E, c) La tradici\u00f3n P; 5. Las formas preliterarias; 6. Elementos hist\u00f3ricos. II. Israel: I. El nombre; 2. Identificaci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jacob-israel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJACOB \/ ISRAEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17188","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17188"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17188\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}