{"id":17197,"date":"2016-02-05T11:11:30","date_gmt":"2016-02-05T16:11:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luztinieblas\/"},"modified":"2016-02-05T11:11:30","modified_gmt":"2016-02-05T16:11:30","slug":"luztinieblas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luztinieblas\/","title":{"rendered":"LUZ\/TINIEBLAS"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. El tema b\u00ed\u00adblico de la luz y de las tinieblas. II. Luz y tinieblas en los textos de la creaci\u00f3n. III. En las tradiciones del \u00e9xodo. IV. En las tradiciones prof\u00e9ticas. V. En las tradiciones sapienciales. VI. Luz y tinieblas en el Nuevo Testamento: 1. El evangelio de Juan y la IJn; 2. El epistolario paulino.<\/p>\n<p>I. EL TEMA B\u00ed\u008dBLICO DE LA LUZ Y DE LAS TINIEBLAS. El tema de la luz, fundamental en el estudio de las religiones y sumamente interesante en el terreno de la investigaci\u00f3n para la simbolog\u00ed\u00ada religiosa, recorre toda la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica. Efectivamente, la Biblia se abre con la luz de la creaci\u00f3n (G\u00e9n 1-2) y se cierra con el esplendor de la luz de una nueva creaci\u00f3n y de una nueva Jerusal\u00e9n (Ap 21; 2Pe 3:13). Entre estos dos polos es posible encuadrar los diversos textos y los diversos significados que el tema de la luz expresa y dilata a trav\u00e9s de su propio campo sem\u00e1ntico: la vida, la felicidad, la salvaci\u00f3n, la paz, la bendici\u00f3n, la presencia divina, el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Al lado del tema de la luz, siempre positivo, la Biblia desarrolla tambi\u00e9n el tema de las tinieblas, siempre negativo. Por eso este \u00faltimo hay que comprenderlo en su aspecto total de t\u00e9rmino y de concepto que se refiere a todo lo que se opone a la realidad y al simbolismo propios de la luz. La ant\u00ed\u00adtesis luz\/tinieblas se desarroll\u00f3 de forma especial en los textos prof\u00e9ticos del Tercer Isa\u00ed\u00adas (cc. 56-66), en el evangelio de Juan y en algunos pasajes del epistolario paulino, sin olvidar que tambi\u00e9n la literatura de Qumr\u00e1n y el gnosticismo (en sus di-versas ramificaciones y con una mar-cada tendencia al dualismo) conocen su uso y su simbolog\u00ed\u00ada [1 S\u00ed\u00admbolo].<\/p>\n<p>II. LUZ Y TINIEBLAS EN LOS TEXTOS DE LA CREACI\u00ed\u201cN. El relato sacerdotal (P) de la creaci\u00f3n (G\u00e9n 1:1-2, 4a) atribuye a la luz la primera bienaventuranza del Dios que crea: \u00abVio Dios que la luz era buena\u00bb (G\u00e9n 1:4). Por eso mismo se convierte en la realidad que gu\u00ed\u00ada toda la obra creadora de Dios: el cielo, el mar, la tierra, las plantas, los astros,, los peces, las aves, los animales, el hombre \u00abnacen a la luz\u00bb. Por esta funci\u00f3n suya, en la mentalidad del hombre b\u00ed\u00adblico la luz est\u00e1 estrecha-mente asociada a la \/ vida (Bar 3:20; Sal 49:20; Job 3:16.20) y da pie a un vocabulario sobre el hombre: se viene a la luz, se busca la luz, se camina en la luz, se huye de las tinieblas, se es hijo de la luz o del d\u00ed\u00ada, se realizan las obras de la luz&#8230; El mismo destino del hombre se define a trav\u00e9s del simbolismo de la luz y de las tinieblas, como im\u00e1genes de la vida y de la \/ muerte. Su existencia asume real-mente la forma de un conflicto en el que se enfrentan la luz y las tinieblas y donde sus opciones fundamentales se describen a trav\u00e9s de las vivas im\u00e1genes de las tinieblas (\/ pecado y muerte) y de la luz (salvaci\u00f3n y vida). Es \u00e9sta la primera etapa de la reflexi\u00f3n religiosa del hombre: la luz expresa un significado que supera su realidad inmediata, abri\u00e9ndose a elementos y a realidades m\u00e1s profundas para la vida del hombre y para su dimensi\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>A esta primera etapa pueden reducirse los relatos patriarcales (G\u00e9n 12-50), en los que la luz se presenta en sus connotaciones de \u00abvisi\u00f3n\u00bb (Job 15:1; Job 16:13; Job 18:1ss; Job 28:10-22; Job 32:31; Job 46:2), \u00absue\u00f1o\u00bb (Job 20:3; Job 26:24; Job 31:24); \u00abarco iris\u00bb (Job 9:14; cf Eze 1:28), \u00abcielo estrellado\u00bb (Eze 11:5; Eze 28:12-13); \u00abfuego que quema y consuma\u00bb (Eze 15:17; Exo 24:17), etc\u00e9tera. Todos estos elementos han de leerse y comprenderse dentro del marco de las teofan\u00ed\u00adas, esto es, de las revelaciones o manifestaciones que Dios hace de s\u00ed\u00ad mismo y que la Biblia se complace en describir a trav\u00e9s del simbolismo de la luz.<\/p>\n<p>A diferencia de las antiguas religiones, en los relatos b\u00ed\u00adblicos de la creaci\u00f3n la luz y las tinieblas se presentan no ya como fuerzas o principios divinos que se oponen al \u00fanico Dios en el que cree Israel, sino como criaturas suyas. Su alternancia no es arbitraria, sino que est\u00e1 sometida a la voluntad de Dios (G\u00e9n 1:3.18; Bar 3:33-35) y se convierte por eso para el hombre en un s\u00ed\u00admbolo de todo lo que hay de positivo o de negativo en su mundo. La luz es s\u00ed\u00admbolo de la salvaci\u00f3n, que la Biblia expresa a trav\u00e9s de las im\u00e1genes de la victoria (Exo 14:24; 2Re 19:35; Isa 17:14; Sal 46:6), del triunfo del derecho y de la justicia (Sof 3:5; Sal 37:6; Ose 6:5; Isa 59:9), de la curaci\u00f3n (Sal 56:14; Isa 58:8; cf en el NT los milagros de curaci\u00f3n de los ciegos realizados por Jes\u00fas) y de la iluminaci\u00f3n que irradia del rostro de Dios (N\u00fam 6:25; Sal 4:7; Sal 36:10; Sal 89:16). Las tinieblas expresan todo aquello que no es salvaci\u00f3n: en ellas se concentra el pecado del hombre (Sir 23:25-26); lo mismo que la noche, ellas son el tiempo del delito (Job 24:13ss; cf Jua 3:20; Efe 5:11); son s\u00ed\u00admbolo de angustia, de miedo y del juicio final de Dios, que es el \u00fanico con poder de transformar esta connotaci\u00f3n negativa de las tinieblas en luz de salvaci\u00f3n (,1; Isa 10:17; Isa 42:16; Isa 58:8-10; Miq 7:8s; cf 2Co 4:6).<\/p>\n<p>III. EN LAS TRADICIONES DEL EXODO. Con la revelaci\u00f3n a Mois\u00e9s del nombre propio de Dios (= Yhwh: Exo 3:14), tenemos una segunda etapa en la ampliaci\u00f3n sem\u00e1ntica del t\u00e9rmino luz. En los textos que contienen el dec\u00e1logo (Exo 20:2-17; Deu 5:6-22) el creyente israelita recibi\u00f3 como consigna no pronunciar el nombre de Dios que se le hab\u00ed\u00ada revelado. Entonces \u00e9l da paso a aquellos mecanismos interiores que posee todo hombre religioso y que consisten en expresar el nombre y la realidad de Dios a trav\u00e9s de elementos de nuestro mundo ricos y densos de simbolismo: entre ellos est\u00e1 la luz. Nace entonces y se desarrolla un vocabulario b\u00ed\u00adblico sobre Dios, que las tradiciones del \u00e9xodo van construyendo con la simbolog\u00ed\u00ada de la luz: Dios es \u00abcolumna de fuego\u00bb (Exo 13:21-22; Exo 14:24; N\u00fam 14:14; Neh 9:12.19; Sab 18:3), es el que \u00abse revela y habla desde el rayo y el fuego\u00bb (Exo 3:2; Exo 13:21; Exo 19:18; Exo 40:38; N\u00fam 9:15; Deu 1:33; Deu 4:12.33; Deu 5:22), es \u00abel que quita la luz a los enemigos de Israel\u00bb (Exo 14:20), el que \u00aboscurece el sol\u00bb (Exo 19:16-20), el que \u00ablo detiene en su curso\u00bb (Jos 10:12-13), el que \u00abhace resplandecer su rostro y concede la gracia y la paz\u00bb (N\u00fam 6:24-27).<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del simbolismo y del vocabulario de la luz y de las tinieblas, las tradiciones del \u00e9xodo expresan las caracter\u00ed\u00adsticas de Dios, que \u00abse pone de parte\u00bb de Israel (seg\u00fan el significado del nombre de Yhwh en Exo 3:14). La tradici\u00f3n yahvista (J) describe esta participaci\u00f3n de Dios en las vicisitudes del pueblo b\u00ed\u00adblico a trav\u00e9s de la columna de nube y la columna de fuego: \u00abEl Se\u00f1or iba delante, de d\u00ed\u00ada en columna de nube para marcarles el camino, y en columna de fuego de noche para alumbrarles; as\u00ed\u00ad pod\u00ed\u00adan caminar tanto de d\u00ed\u00ada como de noche. La columna de nube no se apart\u00f3 del pueblo de d\u00ed\u00ada, ni de noche la de fuego\u00bb (Exo 13:21-22). En el \u00faltimo acto de la lucha dram\u00e1tica entre Dios, que hace salir de Egipto a Israel, su primog\u00e9nito (Exo 4:22), y el fara\u00f3n, que se opone, la luz y las tinieblas, el agua y el viento se enfrentan en un duelo c\u00f3smico, que asiste al triunfo de Yhwh: \u00abPara unos (los egipcios) la columna era oscura, mientras que para otros (los israelitas) alumbraba la noche\u00bb (Exo 14:20). La tradici\u00f3n eloh\u00ed\u00adsta (E) describe la presencia de Dios a trav\u00e9s de la \u00abnube oscura\u00bb o \u00abla nube\u00bb, mientras que la sacerdotal (P) asocia a la nube luminosa la \u00abgloria\u00bb de Dios, \u00abfuego devorador\u00bb (Exo 16:10; Exo 19:16ss; Exo 24:15b-17; cf Heb 12:19). En el vocabulario de las tradiciones del \u00e9xodo se inspirar\u00e1 tambi\u00e9n el gran midras sobre la historia b\u00ed\u00adblica con-tenido en Sab 10-19.<\/p>\n<p>IV. EN LAS TRADICIONES PROFETICAS. Dentro de los libros prof\u00e9ticos [\/ Profec\u00ed\u00ada] se pueden captar diversas pistas de lectura y de comprensi\u00f3n del simbolismo de la luz y las tinieblas. En primer lugar, el simbolismo de la luz se aplica a la comunidad b\u00ed\u00adblica: ella es luz, mientras que los otros pueblos caminan en las tinieblas, en la oscuridad, en la sombra de muerte (Isa 9:2ss; Isa 42:6; Isa 49:6; Isa 50:10; Isa 60:2). Los textos prof\u00e9ticos que contienen or\u00e1culos de salvaci\u00f3n o de condenaci\u00f3n encuentran en esta caracter\u00ed\u00adstica de la comunidad de Israel la motivaci\u00f3n para apelar a la fidelidad a Dios o para desaprobar la infidelidad. La comunidad b\u00ed\u00adblica es luz; por eso mismo debe \u00abcaminar en la luz\u00bb y \u00abdifundir la luz\u00bb (Isa 50:10; Isa 60:3). Los profetas le anuncian a Israel infiel el juicio de Dios como una privaci\u00f3n de la luz: \u00abEl d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or ser\u00e1 tinieblas y no luz\u00bb (Am\u00f3 5:18-20; Isa 3:10; Isa 59:9; Jer 13:16). En las tradiciones prof\u00e9ticas el simbolismo de la luz y de las tinieblas est\u00e1 presente de forma particular en la descripci\u00f3n del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (Is 24-27; Zac 9-14; Am\u00f3 5:18.20; Joe 2:2-5; Abd 1:18; Hab 3:10-11; Sof 1:15; Mal 3:19-20). Se trata de un tema tomado en gran parte del g\u00e9nero literario de la \/ apocal\u00ed\u00adptica y en el que la acci\u00f3n de Dios se presenta como una intervenci\u00f3n punitiva y salv\u00ed\u00adfica. En esta intervenci\u00f3n Dios est\u00e1 revestido de la armadura c\u00f3smica de la luz y de las tinieblas. El castigo se describe a trav\u00e9s del simbolismo de las tinieblas (\u00abEl d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or ser\u00e1 tinieblas y no luz\u00bb: Sof 1:15; Am\u00f3 5:18; \u00abiD\u00ed\u00ada de oscuridad y de tiniebla, d\u00ed\u00ada de nubes y de niebla espesa!\u00bb (Joe 2:2; Zac 14:7), del fuego que devora (Mal 3:19; Zac 12:6; Zac 13:9; JI 2,3; Am\u00f3 2:5; Abd 3:10-11) y de la convulsi\u00f3n de los astros, fuentes de luminosidad (Isa 24:23; Joe 2:10; Joe 3:30-31; Joe 4:15; Am\u00f3 8:9; Hab 3:10-11). La salvaci\u00f3n se describe a trav\u00e9s del simbolismo de la luz, que se expresa en las im\u00e1genes del sol que \u00absale\u00bb (Mal 3:20), de la victoria sobre la muerte y la oscuridad (\u00abel Se\u00f1or quitar\u00e1 el velo que tapaba a todos los pueblos, el sudario que cubr\u00ed\u00ada a todas las naciones: destruir\u00e1 para siempre la muerte\u00bb: Isa 25:7-8; Isa 60:1-3; Isa 26:19) y sobre el se&#8217; ol (Ose 13:14).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica se describe como un triunfo de la luz y como una transformaci\u00f3n de las tinieblas en luz (Isa 42:16; Isa 49:9; Isa 58:10; 60; 62; cf Apo 21:24). Is 56-66 debe leerse seg\u00fan estas indicaciones y en la perspectiva de aquella luz de que hablan los dos textos lucanos del Benedictus (Lev 1:68-79) y del Nunc dimittis (Lev 2:29-32), en los que la salvaci\u00f3n, descrita a trav\u00e9s del simbolismo de la luz, se concreta en la persona del mes\u00ed\u00adas Jes\u00fas. Efectivamente, hacia su \u00abluz\u00bb se encamina la larga mar-cha de Israel y de todos los pueblos (Isa 9:2ss; Mat 4:13-16; Jua 8:12).<\/p>\n<p>Los libros prof\u00e9ticos utilizan adem\u00e1s aquel vocabulario b\u00ed\u00adblico sobre Dios que las tradiciones del \u00e9xodo hab\u00ed\u00adan construido y formulado en torno a la simbolog\u00ed\u00ada de la luz y de las tinieblas para describir las teofan\u00ed\u00adas y la participaci\u00f3n activa de Dios en las vicisitudes de su pueblo: \u00abEl Se\u00f1or aparecer\u00e1 sobre ellos, y lanzar\u00e1 sus flechas como rayos. El Se\u00f1or tocar\u00e1 la trompeta y marchar\u00e1 en los torbellinos del sur\u00bb (Zac 9:14); \u00abAnte \u00e9l devora un fuego, detr\u00e1s de \u00e9l una llama abrasa\u00bb (Ji 2,3); \u00abEl Se\u00f1or camina en la tempestad y en el hurac\u00e1n\u00bb (Nah 1:3); \u00abSu esplendor es semejan-te al d\u00ed\u00ada, rayos saltan de sus propias manos\u00bb (Hab 3:4).<\/p>\n<p>V. EN LAS TRADICIONES SAPIENCIALES. Las tradiciones sapienciales [\/ Sabidur\u00ed\u00ada] no se limitan a un solo per\u00ed\u00adodo de la historia b\u00ed\u00adblica, sino que la recorren por completo. De esta forma es posible percibir los temas de la luz y de las tinieblas presentes en los diversos libros de la Biblia a trav\u00e9s de una relectura \u00absapiencial\u00bb. En la lectura sapiencial de la creaci\u00f3n, la luz y las tinieblas est\u00e1n puestas bajo el dominio de Dios creador (Job 26:10; Dan 3:72; Isa 45:7; Bar 3:33-35). Gracias a su sucesi\u00f3n pueden medirse los d\u00ed\u00adas y las noches (G\u00e9n 1:3s; Sal 74:16). A su simbolismo original se le aplican diversas connotaciones: la luz es s\u00ed\u00admbolo del bien, de la vida, de la felicidad (Job 30:26; cf Isa 59:9; Jer 8:15); las tinieblas son el s\u00ed\u00admbolo del peligro, de la enfermedad, del dolor y de la muerte (Sab 17:2; Job 3:16.20; Job 12:24-25; Job 17:12; Job 18:8; Pro 20:4; Sal 18:28; Sal 23:4; Sal 58:9). En el gran midras de Sab 10:15-19 la luz y las tinieblas se presentan en su doble realidad de salvaci\u00f3n (para Israel) y de muerte (para los egipcios). El comportamiento mismo del hombre se define a trav\u00e9s del simbolismo de la luz (Pro 4:18; cf tambi\u00e9n Isa 58:8.10) y de las tinieblas (Pro 4:19; Job 18:5-6; Job 24:13.16), que el NT har\u00e1 suyo (Mat 5:14-16; Jua 3:19-21; Jua 12:35-36; lTes 5,4-5; 2Co 4:6; Efe 1:18; Efe 3:9; Efe 5:8; Rom 13:12). Las realidades fundamentales de la revelaci\u00f3n de Dios (la ley, la palabra, la sabidur\u00ed\u00ada) se describen con el vocabulario de la luz (Sab 7:10.19.26.29; Sab 18:4; Pro 4:18-19; Pro 6:23; Qo 2,13; Sal 18:29; Sal 119:105; Job 29:3; Dan 2:22). Seg\u00fan la etimolog\u00ed\u00ada hebrea, la ra\u00ed\u00adz &#8216;\u00f3r (= luz, iluminaci\u00f3n) est\u00e1 tambi\u00e9n en el origen de la palabra t\u00f3rah, que en los libros sapienciales aparece en toda la amplitud de su significado, superando el simple y gen\u00e9rico vocablo \u00abley\u00bb. La t\u00f3rah es ense\u00f1anza, iluminaci\u00f3n, luz, vida, salvaci\u00f3n, camino, justicia, derecho, sabidur\u00ed\u00ada (Sal 19:9; Sal 27:1; Sal 36:10; Sal 37:6; Sal 43:3; Sal 56:14; Sal 97:11; Sal 112:4; Sal 118:27; Pro 6:23; Pro 13:9; Sab 5:6; Sab 7:26; Sir 50:29; cf tambi\u00e9n Isa 42:6; Isa 49:6; Isa 51:4). El texto cl\u00e1sico sigue siendo el Sal 119, que es el canto m\u00e1s bello de la ley, de la palabra y de la sabidur\u00ed\u00ada entendidas como \u00abl\u00e1mpara y luz\u00bb para el camino del hombre (Sal 119:105.130.135), pero que la comunidad cristiana puede cantar sustituyendo la terminolog\u00ed\u00ada de la ley\/ luz (\u00ablos decretos\u00bb, \u00ablos mandamientos\u00bb, \u00ablos preceptos\u00bb, \u00ablas \u00f3rdenes\u00bb) por el nombre del mes\u00ed\u00adas Jes\u00fas, \u00abluz verdadera que con su venida a este mundo ilumina a todo hombre\u00bb (Jua 1:9; cf Jua 8:12; Jua 9:1-39; Jua 12:35.46; 1Jn 2:8-11; Mat 17:2; Luc 1:78; 2Co 4:6).<\/p>\n<p>VI. LUZ Y TINIEBLAS EN EL NUEVO TESTAMENTO. En los textos evang\u00e9licos la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas encuentra ya una densa capa de connotaciones en relaci\u00f3n con el tema b\u00ed\u00adblico de la luz y de las tinieblas, que le permite una continua referencia a toda la tradici\u00f3n veterotestamentaria. Por eso tambi\u00e9n en el NT la luz y las tinieblas reflejan las muchas virtualidades de su simbolismo y de sus aplicaciones. Pero a diferencia del AT, en donde la luz prefiguraba la futura llegada del mes\u00ed\u00adas yen donde Dios no es llamado nunca simplemente \u00abla luz\u00bb (debido al ambiente pagano que atribu\u00ed\u00ada honores divinos a los cuerpos celestiales), en el NT se describe con este t\u00e9rmino la llegada salv\u00ed\u00adfica de Cristo, su persona y la nueva condici\u00f3n de sus seguidores.<\/p>\n<p>Todo lo que el AT suger\u00ed\u00ada sobre el tema b\u00ed\u00adblico de la luz se realiza ahora en Jes\u00fas de forma \u00fanica y definitiva: en su persona converge toda la densidad b\u00ed\u00adblica, simb\u00f3lica y existencial que encierra y evoca el t\u00e9rmino luz. Su venida es aquella en que \u00abnuestro Dios nos visitar\u00e1 como el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que yacen en tinieblas y en sombras de muerte\u00bb (Lev 1:78-79); su nacimiento es el triunfo de la luz\/salvaci\u00f3n (Lev 2:9); su destino consiste en ser \u00abluz para iluminar a las naciones\u00bb (Lev 2:32). Definiendo a Jes\u00fas como luz \u00abverdadera\u00bb (Jua 1:9), el cuarto evangelio subraya la caracter\u00ed\u00adstica de unicidad (en oposici\u00f3n a \u00abfalso\u00bb) y de realidad (en oposici\u00f3n a \u00abtipo\u00bb y \u00abs\u00ed\u00admbolo\u00bb), que s\u00f3lo el adjetivo al\u00e9thin\u00f3s (= verdadero) consigue expresar en la teolog\u00ed\u00ada joanea (Jua 6:32.55).<\/p>\n<p>Para Jes\u00fas tambi\u00e9n el hombre es luz, es hijo de la luz; su persona est\u00e1 en la luz y tiene que resplandecer como tal (Mat 5:14-16; Jua 9:4-5). Sus actitudes m\u00e1s profundas se ponen de manifiesto en la luz (Jua 12:35-36). En los milagros de curaci\u00f3n de los ciegos (Mat 9:27-31; Mat 20:29-34; Mar 8:22-26; Mar 10:46-52; Luc 18:35-43; Jua 9:1-41) se cumple todo lo que se esperaba para el tiempo mesi\u00e1nico: Dios, creador de la luz y de las tinieblas (Isa 45:7), se convierte en Jes\u00fas en el gu\u00ed\u00ada de su pueblo, como en tiempos del \u00e9xodo en la \u00abcolumna de nube y de fuego\u00bb (Exo 24:16; Isa 40:3), haciendo caminar a los ciegos por el camino (Isa 42:16) con el don de una nueva iluminaci\u00f3n. Lo mismo que en el origen de las tinieblas, de las que es un s\u00ed\u00admbolo la ceguera, est\u00e1 la incredulidad (Mar 4:11-12; Jua 9:1-42; Isa 6:9-10), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en la base de la iluminaci\u00f3n est\u00e1 la fe. Por eso mismo, en estos milagros de curaci\u00f3n los verbos \u00abcurar\u00bb, \u00abrecobrar la vista\u00bb, \u00abver de nuevo\u00bb, no se limitan ya tan s\u00f3lo al cuerpo del hombre, sino que se convierten en sin\u00f3nimos de \u00absalvaci\u00f3n\u00bb. No pertenecen ya al vocabulario de la medicina y de la ciencia, sino que se transforman en el vocabulario de la luz\/salvaci\u00f3n que solamente Dios puede dar al hombre (Mat 10:52; Jua 9:39).<\/p>\n<p>Los textos evang\u00e9licos presentan igualmente una visi\u00f3n dram\u00e1tica del mundo y del hombre que entran en contacto con Jes\u00fas\/ luz. Por una par-te la salvaci\u00f3n, que el mes\u00ed\u00adas Jes\u00fas ofrece y que el hombre acoge, se des-cribe a trav\u00e9s del vocabulario de la luz; por otra, la no-salvaci\u00f3n y el rechazo del hombre se expresan a trav\u00e9s del vocabulario de las tinieblas. El drama consiste en el hecho de que el hombre puede libremente preferir las tinieblas a la luz (Jua 3:19; cf 1Jn 1:6-7; 1Jn 2:8-11); puede libremente caminar en las tinieblas y compro-meter la identidad de Dios, que es luz y amor (Jua 1:9; Jua 9:5; cf Un 1,5.7; 4.8.16), con un dios que es gu\u00ed\u00ada ciego (Mat 15:14b; Luc 6:39), con un dios que introduce en la noche, en la oscuridad, en la ceguera y en la muerte (Jua 9:1-42; cf Sal 49:15).<\/p>\n<p>En los evangelios sin\u00f3pticos, las \u00abtinieblas exteriores\u00bb(Mat 8:12; Mat 22:13; Mat 25:30; cf tambi\u00e9n l Pe 2,17) indican el estado de castigo y la exclusi\u00f3n del reino de aquellos hombres que han opuesto libremente su rechazo a la llamada y a la salvaci\u00f3n de Dios. En Mat 6:22-23 y Luc 11:34-35 se presenta la situaci\u00f3n dram\u00e1tica del hombre en el que la \u00abluz interior\u00bb se ha transformado en \u00abtiniebla\u00bb. Las consecuencias son graves para la vida del creyente; esta transformaci\u00f3n marca el fracaso espiritual del hombre, el oscurecimiento de su conciencia, la ruina completa de su vida y de su esp\u00ed\u00adritu, la imposibilidad de ponerse en comunicaci\u00f3n con el mundo luminoso de Dios y con su pueblo reunido en la luz de la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica (cf tambi\u00e9n 2Co 6:14 : \u00ab\u00bfQu\u00e9 tienen de com\u00fan la luz y las tinieblas?\u00bb).<\/p>\n<p>Como en el AT, tambi\u00e9n en los textos del NT que se inspiran en la apocal\u00ed\u00adptica (cf el discurso escatol\u00f3gico de Mt 24-25; Mc 13; Lc 21, y en particular, en Apo 4:5; Apo 7:16; Apo 8:5-12; 9,lss; 12; Apo 16:17ss; 20-21) los acontecimientos \u00faltimos se contemplan en el marco de una gran lucha entre la luz y las tinieblas, que compromete al hombre y a su mundo: el cielo, los astros, el mar, los fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos y meteorol\u00f3gicos, y que sacuden a toda la tierra. Sobre el fondo de este gran choque c\u00f3smico, lo mismo que en otros tiempos sobre el fondo del t\u00f3h\u00fa wab\u00f3h\u00fa inicial (G\u00e9n 1:1), tambi\u00e9n el NT deja vislumbrar con certeza la victoria de Dios, el triunfo de la luz de su rostro y la luminosidad de los \u00abnuevos cielos\u00bb y de una \u00abnueva tierra\u00bb (Apo 21:1; 2Pe 3:13).<\/p>\n<p>1. EL EVANGELIO DE JN Y LA 1JN. En el centro del evangelio de Juan y de la Un est\u00e1 la persona de Jes\u00fas, hijo de Dios y L\u00f3gos. La salvaci\u00f3n que \u00e9l anuncia y ofrece a los hombres y al mundo se describe a trav\u00e9s del vocabulario de la luz y de la vida (Jua 1:4; Jua 8:12; Un 1,5; 5,12). La oposici\u00f3n y el rechazo de la salvaci\u00f3n se describen, por el contrario, a trav\u00e9s del vocabulario de las tinieblas, de la mentira, de la oscuridad, de la ceguera, de la muerte y de la noche (Jua 1:9; Jua 3:19; Jua 9:4; Jua 13:30; Un 1,5-11; 3,14b). Por eso mismo, la luz y las tinieblas no tienen un significa-do simplemente f\u00ed\u00adsico o en todo caso neutro, sino que est\u00e1n cargadas de un profundo significado religioso y teol\u00f3gico. La luz es el s\u00ed\u00admbolo de lo que Dios es en s\u00ed\u00ad mismo y de lo que \u00e9l hace por el hombre a trav\u00e9s de Jes\u00fas; las tinieblas, por el contrario, son aquel conjunto de falsos valores, de ideolog\u00ed\u00adas y de sistemas contaminados por el pecado, que mueven al hombre a cerrarse al inter\u00e9s que Dios tiene por \u00e9l y a su proyecto de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el evangelio de Jn el simbolismo de la luz es cristol\u00f3gico (1,9: el L\u00f3gos \u00abes la luz verdadera\u00bb; 8,12: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb). En la Un es m\u00e1s bien teol\u00f3gico: \u00abDios es luz\u00bb (1,5). La respuesta del hombre a la luz se concreta, en el evangelio de Jn, en la fe (9,4.39.41; 12,45), mientras que en la lJn se concreta en el amor (2,9-11: \u00ab&#8230; El que ama a su hermano est\u00e1 en la luz\u00bb). El rechazo es designado en Jn como tinieblas (1,5; 3,19-20), mientras que en Un se designa como muerte (3,14b). En ambos textos la \u00abluz\u00bb va \u00ed\u00adntimamente unida a la idea de \u00abjuicio\u00bb. El juicio de Dios se celebra ya en este mundo; no de manera definitiva, sino en la perspectiva de conducir a la fe\/luz a los que todav\u00ed\u00ada est\u00e1n en tinieblas\/incredulidad. En Jua 3:19-21 el juicio se formula a trav\u00e9s de la contraposici\u00f3n luz\/ tinieblas: en las tinieblas est\u00e1 en-cerrado el poder oscuro del mal, la decisi\u00f3n por el pecado y por todo aquello que no es Dios; las tinieblas son el s\u00ed\u00admbolo de la muerte, de la condenaci\u00f3n y de la perdici\u00f3n. Jes\u00fas\/ luz ha venido a liberar al hombre de este poder de las tinieblas y llevar-lo al espacio de la luz, de la vida, de la fe y del amor (cf tambi\u00e9n Jua 12:46; Col 1:13). El hombre que se decide por Dios est\u00e1 ya decididamente en camino hacia la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica (Jua 8:12; Jua 12:46), mientras que el hombre que prefiere las tinieblas tiene una existencia orientada ya hacia la perdici\u00f3n. Esta su condici\u00f3n moral se convierte efectivamente en un peso negativo que hace m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil la aceptaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas, que es la que le podr\u00ed\u00ada indicar la orientaci\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica para su existencia y para sus opciones, para sus relaciones con Dios y con el pr\u00f3jimo (Un 1,5-11).<\/p>\n<p>2. EL EPISTOLARIO PAULINO. Tambi\u00e9n en Pablo est\u00e1 presente el binomio luz\/tinieblas. En la utilizaci\u00f3n de las expresiones que exhortan al cristiano a \u00abcaminar en la luz\u00bb y a ser \u00abhijos de la luz e hijos del d\u00ed\u00ada\u00bb (1Ts 5:5), a \u00abdejar a un lado las obras de las tinieblas y a revestirse de las armas de la luz\u00bb (Rom 13:12) se escucha el eco de la espiritualidad de Qumr\u00e1n. 1QM contiene el rollo de la \u00abGuerra de los hijos de la luz contra los hijos de las tinieblas\u00bb. Los miembros de la comunidad de Qumr\u00e1n son llamados \u00abhijos de la luz\u00bb; contra ellos combaten los \u00abhijos de las tinieblas\u00bb (los paganos y los israelitas in-fieles). Esta batalla tiene dimensiones espacio-temporales y escatol\u00f3gicas; sin embargo, en la batalla decisiva la victoria ser\u00e1 para los \u00abhijos de la luz\u00bb. El car\u00e1cter escatol\u00f3gico y apocal\u00ed\u00adptico de esta concepci\u00f3n aparece tambi\u00e9n as\u00ed\u00ad en la literatura intertestamentaria y neotestamentaria, ofreciendo un vocabulario particular sobre el hombre y sobre su comportamiento, sobre Dios y sobre la simbolog\u00ed\u00ada que lo expresa y lo niega (caminar en la luz, hijos de la luz, hijos de las tinieblas, el pr\u00ed\u00adncipe de la luz, el \u00e1ngel de las tinieblas, el reino de las tinieblas, el reino de la luz).<\/p>\n<p>El epistolario paulino desarrolla igualmente el simbolismo de las ant\u00ed\u00adtesis d\u00ed\u00ada\/noche (Rom 13:12-13), dormir\/velar (Efe 5:14), frutos de la luz\/ obras infructuosas de las tinieblas (Efe 5:9-11), ser tinieblas\/ ser luz (Efe 5:8). Estar en la luz significa \u00abser rescatado del poder de las tinieblas\u00bb (Col 1:13; Efe 2:2), \u00abser iluminados por Cristo\u00bb (Efe 5:14; 2Co 4:6), \u00abser luz en el Se\u00f1or\u00bb (Efe 5:8). Estar en las tinieblas significa estar en el error, en el pecado, en la iniquidad, en el mundo \u00abde antes\u00bb, bajo el poder de Satan\u00e1s o de Belial (cf 2Co 6:14-15; Rom 2:19; Rom 13:12; 1Ts 5:4-7). Las bendiciones b\u00ed\u00adblicas con que en el antiguo Israel se iba transmitiendo de padres a hijos la esperanza de la llegada del mes\u00ed\u00adas y su promesa de salvaci\u00f3n se cumplen en la persona de Jes\u00fas, \u00abtipo\u00bb y \u00abfigura\u00bb de aquellas bendiciones (cf 1Co 10:1-11). El cristiano, seg\u00fan Pablo, \u00abno camina ya en tinieblas\u00bb, sino que tiene una meta: la iluminaci\u00f3n de Cristo (Efe 5:14; 2Co 4:6). Lo que era imposible para el antiguo Israel a trav\u00e9s s\u00f3lo de la ley, ahora es posible en la personade Jes\u00fas: en \u00e9l Dios \u00abnos rescat\u00f3 del poder de las tinieblas y nos transport\u00f3 al reino de su Hijo querido\u00bb (Col 1:13).<\/p>\n<p>BIBL.: AALEN S., Licht und Finsternis, en RGG IV, 357-359; ID, Die Begriffe Licht und Finsternis im Alten Testament, im Spiitjudentum und im Rabbinismus, Norske Videnskaps-Akkademi, Oslo 1951; ADURIZ J., El tema de la luz en las ep\u00ed\u00adstolas de San Pablo, Buenos Aires 1954; BECKER J., Beobachtungen zum Dualismus in Johannesevangelium, en \u00abZNW\u00bb 65 (1974) 71-85; BALTHASAR H.U. von, Antico patio, Jaca Book, Mil\u00e1n 1980, 33-77; BENOIT P., Qumran and the New Testament, en J. MURPHVO&#8217;CONNOR, Paul and Qumran, Chicago 1968, 1-30; BULTMANN R., Zur Geschichte der Lichtsymbolik im Altertum, en Exegetica, J.C. 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El evangelio de Juan y la IJn; 2. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luztinieblas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLUZ\/TINIEBLAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}