{"id":17209,"date":"2016-02-05T11:11:55","date_gmt":"2016-02-05T16:11:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tesalonicenses-ii-carta-a-los\/"},"modified":"2016-02-05T11:11:55","modified_gmt":"2016-02-05T16:11:55","slug":"tesalonicenses-ii-carta-a-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tesalonicenses-ii-carta-a-los\/","title":{"rendered":"TESALONICENSES (II CARTA A LOS)"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Autenticidad, ocasi\u00f3n y fecha. II. Estructura y contenido. III. Teolog\u00ed\u00ada: 1. La relaci\u00f3n entre historia y parus\u00ed\u00ada; 2. La parus\u00ed\u00ada como manifestaci\u00f3n; 3. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios se realiza en la historia; 4. El hermano que no escucha.<\/p>\n<p>I. AUTENTICIDAD, OCASI\u00ed\u201cN Y FECHA. Se han suscitado serias dudas sobre la autenticidad paulina. Hay varias expresiones de 1Tes que parecen correcciones de peso: las consideraciones sobre los signos que deben preceder a la parus\u00ed\u00ada (cf 2Ts 2:1-12) y que tienden a considerarla lejana, parecen contradecir la indeterminaci\u00f3n del plazo de la parus\u00ed\u00ada que encontramos en ITes (cf 5,1ss). El estilo seco, las preocupaciones de diverso g\u00e9nero que hacen el discurso tenso, difieren demasiado del tono cordial y distendido de lTes.<\/p>\n<p>Sumando estos indicios, se ha llegado a dos conclusiones: dif\u00ed\u00adcilmente ha sido escrita 2Tes por el mismo autor y en la misma situaci\u00f3n de lTes; se trata, por tanto -aqu\u00ed\u00ad la variedad de opiniones es notable- o de una carta dirigida primero a Filipos y luego llevada a Tesal\u00f3nica (E. Schweizer), o de una redacci\u00f3n posterior paralela a la de lTes, que por tanto no ser\u00ed\u00ada tampoco originaria (W. Schmithals); o bien -y es la opini\u00f3n que hoy prevalece- 2Tes esuna reelaboraci\u00f3n de ITes, con la adici\u00f3n de elementos apocal\u00ed\u00adpticos, realizada cuando la espera de la parus\u00ed\u00ada no se dejaba ya sentir y se planteaba el problema del despu\u00e9s. La fecha de composici\u00f3n se desplazar\u00ed\u00ada en este \u00faltimo caso hacia finales del siglo 1. Los argumentos indicados y que hacen discutible la autenticidad son varios, pero no determinantes; queda un espacio abierto para otras hip\u00f3tesis, entre ellas que la carta, aceptada en el canon desde el principio sin reservas, fuera escrita por Pablo, pero en una situaci\u00f3n eclesial completamente diversa de la de ITes, y por tanto en una fecha notablemente posterior. Dado que el autor se identifica insistentemente con Pablo (cf 3,7), al referirnos a \u00e9l lo llamaremos Pablo para facilitar las cosas.<\/p>\n<p>II. ESTRUCTURA Y CONTENIDO. Despu\u00e9s de la direcci\u00f3n (1,1-2), que nos presenta como remitentes de la carta a los mismos de lTes, es decir, Pablo, Silvano y Timoteo, viene una acci\u00f3n de gracias (1,3-12) particularmente larga y articulada. La situaci\u00f3n positiva de la iglesia a pesar de las dificultades (cf 1,3-4) se pone en relaci\u00f3n con el juicio de Dios, que se producir\u00e1 con la \u00abmanifestaci\u00f3n\u00bb final de Cristo, la cual por una parte destruir\u00e1 el mal de \u00ablos que no conocen a Dios y no obedecen al evangelio de Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or\u00bb (2Ts 1:8), y por otra premiar\u00e1 a los que, como los tesalonicenses, hayan perseverado en la fe.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la acci\u00f3n de gracias, la carta se desarrolla en dos partes claramente distintas y aislables. En la primera (2Ts 2:1-17), Pablo afronta el problema del plazo de la parus\u00ed\u00ada; pero lo hace refiri\u00e9ndose a una situaci\u00f3n de turbaci\u00f3n que se ha producido en la comunidad y que, en virtud de diversos indicios: cartas atribuidas al mismo Pablo, dudosas manifestaciones carism\u00e1ticas, empujan a una espera espasm\u00f3dica. Se trata de una situaci\u00f3n de enga\u00f1o: en vez de fantasear sobre la parus\u00ed\u00ada, la comunidad debe pensar en la historia que se est\u00e1 desarrollando con un choque, t\u00ed\u00adpicamente apocal\u00ed\u00adptico, entre bien y mal; la parus\u00ed\u00ada representar\u00e1 la conclusi\u00f3n positiva (cf 2,1-12). Esta perspectiva alentadora debe tranquilizar a la comunidad, que, ya en su situaci\u00f3n actual, constituye \u00abuna primicia de salvaci\u00f3n por la acci\u00f3n santificadora del Esp\u00ed\u00adritu y la fe en la verdad\u00bb (2Ts 2:13b). Por eso deber\u00e1 perseverar con valor y fuerza, ayudada por Dios, el cual, concluye Pablo, puede consolar \u00abvuestros corazones y confirmarlos en toda clase de obras buenas y buenas palabras\u00bb (2,17).<\/p>\n<p>La segunda parte (3,1-16) es m\u00e1s agitada. Pablo comienza con una petici\u00f3n de oraciones para su predicaci\u00f3n y para que Dios le defienda \u00abde los hombres malos y perversos, porque no todos son de fiar\u00bb (3,2). Pasa luego a hablar de la comunidad; despu\u00e9s de reiterar su confianza en la obediencia de la comunidad y de haber expresado el deseo de que \u00abel Se\u00f1or dirija vuestros corazones hacia el amor de Dios y la paciencia de Cristo\u00bb (2Ts 3:5), su discurso cambia de tono y se exalta. En la comunidad hay una situaci\u00f3n sumamente confusa y perturbada, que se expresa, entre otras cosas, como molesta ociosidad. Pablo intenta resolverla pr\u00e1cticamente: su comportamiento, siempre comprometido en-el presente de su historia y laborioso, muestra c\u00f3mo se debe esperar la parus\u00ed\u00ada (cf 2Ts 3:6-13).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo comportarse con los que con sus palabras y su actitud son la causa y el origen de esta turbaci\u00f3n? Una vez superado el momento cr\u00ed\u00adtico, se tratar\u00e1 de salvar a toda costa tambi\u00e9n a las personas que lo han provocado (cf 3,15).<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de la carta (3,17-18)insiste en la autenticidad, que se podr\u00e1 reconocer incluso por la caligraf\u00ed\u00ada de Pablo: \u00abEl saludo es de mi pu\u00f1o y letra: Pablo. Esta es la se\u00f1al que distingue todas mis cartas. Esta es mi letra\u00bb (3,17).<\/p>\n<p>III. TEOLOG\u00ed\u008dA. La teolog\u00ed\u00ada de la carta presenta ante todo un tema de fondo, constituido por la relaci\u00f3n entre historia y parus\u00ed\u00ada. En torno a este n\u00facleo giran otros elementos de menor dimensi\u00f3n, pero significativos: una nueva concepci\u00f3n de la parus\u00ed\u00ada, la acci\u00f3n pedag\u00f3gica de Dios como se realiza a trav\u00e9s de la historia, una apertura nueva al hermano que peca.<\/p>\n<p>1. LA RELACI\u00ed\u201cN ENTRE HISTORIA Y PARUS\u00ed\u008dA. La situaci\u00f3n de perturbaci\u00f3n de la comunidad, provocada por una espera a corto plazo de la parus\u00ed\u00ada, depende de una escasa atenci\u00f3n prestada al desarrollo de la historia. Propiamente hablando, cuanto se ha dicho en esta segunda carta a los Tesalonicenses no contradice la indeterminaci\u00f3n de la parus\u00ed\u00ada afirmada claramente en la primera. Ni tampoco puede decirse que Pablo, para conducir a la Iglesia de Tesal\u00f3nica a una situaci\u00f3n de normalidad, recurra al expediente demasiado f\u00e1cil de aplazar lo m\u00e1s lejos posible en el tiempo la fecha. El plazo sigue indeterminado, como en toda la tradici\u00f3n cristiana primitiva contempor\u00e1nea o tambi\u00e9n posterior (cf Apo 3:13; 2Pe 3:10); pero se intenta una interpretaci\u00f3n de la historia en clave \/ apocal\u00ed\u00adptica: la \u00abapostas\u00ed\u00ada\u00bb, \u00abel hombre de perdici\u00f3n\u00bb que se coloca en oposici\u00f3n a Dios (cf 2Ts 2:3-4), las fuerzas de signo negativo bajo el influjo de lo demon\u00ed\u00adaco (cf 2Ts 2:9-12) act\u00faan en el campo de la historia y se oponen a Cristo y a los suyos.<\/p>\n<p>La presencia continuada de estas fuerzas negativas no debe sorprender. Aunque se colocan en oposici\u00f3na Dios, Dios no las destruye al instante. Pues tiene un proyecto tambi\u00e9n en lo que respecta al mal, y es justamente ese proyecto -seg\u00fan una interpretaci\u00f3n probable de un p\u00e1rrafo sumamente discutido- el que sirve de freno, impidiendo el aniquilamiento instant\u00e1neo del mal que todos desear\u00ed\u00adamos: \u00abEl plan de Dios respecto a la iniquidad act\u00faa ya; s\u00f3lo que (Dios mismo) lo retiene hasta que el mal sea quitado de en medio\u00bb (2Ts 2:7). Y esto ocurrir\u00e1 precisamente con la parus\u00ed\u00ada, cuando \u00e9sta llegue.<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad se sigue una consecuencia de la m\u00e1xima importancia. Las fuerzas hostiles a Dios son una caracter\u00ed\u00adstica longitudinal del desarrollo de la historia, hasta el momento de la parus\u00ed\u00ada, y no se las puede relegar a un acontecimiento cualquiera transversal. Los cristianos que no se dan cuenta de esto eluden un cometido preciso: sumergirse plenamente en su presente, colaborando con Cristo al desarrollo hacia adelante de la historia (cf 2Pe 3:12). La parus\u00ed\u00ada se realizar\u00e1 dentro de este desarrollo.<\/p>\n<p>Los cristianos que se den cuenta de esto consolidar\u00e1n su esperanza (cf 2,16) y se sentir\u00e1n comprometidos en una esperanza robusta y realista (cf 2,15). Lejos de evadirse ociosamente y molestando a los dem\u00e1s de la situaci\u00f3n concreta de la historia en que viven, sabr\u00e1n aceptar la ley del compromiso en el trabajo (cf 2Ts 3:10).<\/p>\n<p>2. LA PARUS\u00ed\u008dA COMO MANIFESTACI\u00ed\u201cN. Esta atenci\u00f3n al desarrollo de la historia lleva a una presentaci\u00f3n m\u00e1s dura del acontecimiento de la parus\u00ed\u00ada. Mientras que en 1Tes la parus\u00ed\u00ada se hab\u00ed\u00ada presentado en t\u00e9rminos crudamente apocal\u00ed\u00adpticos, como una bajada de Cristo del cielo, con sonido de trompeta y la intervenci\u00f3n de un arc\u00e1ngel (cf l Tes 4,16), aqu\u00ed\u00ad se habla insistentemente de \u00abmanifestaci\u00f3n\u00bb (cf 1,7), de una \u00abaparici\u00f3n de su venida\u00bb (2Ts 2:8), contrapuesta a la que en el decurso de la historia es la presencia llamativa del mal bajo la presi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca (cf 2Ts 2:9).<\/p>\n<p>Esta manifestaci\u00f3n ser\u00e1 un juicio ejecutivo contra el mal (cf 2Ts 1:8-9), y comprender\u00e1, junto con la manifestaci\u00f3n de Cristo, tambi\u00e9n una manifestaci\u00f3n de los suyos (cf 2Ts 1:10).<\/p>\n<p>3. LA PEDAGOG\u00ed\u008dA DE DIOS SE REALIZA EN LA HISTORIA. Inmerso en el desarrollo de la historia, el cristiano tiene necesidad de una estructura s\u00f3lida. Dios mismo se preocupa de d\u00e1rsela: \u00abEl Se\u00f1or es de fiar; \u00e9l os fortalecer\u00e1 y os defender\u00e1 del maligno\u00bb (2Ts 3:3; cf tambi\u00e9n 2,17). En contacto directo con los problemas y las provocaciones que comprenden los hechos de la historia, el cristiano no deber\u00e1 cansarse nunca de hacer el bien (cf 2Ts 3:13), y entonces Dios lo colocar\u00e1 y lo tendr\u00e1 en contacto asimilativo a\u00fan m\u00e1s profundo consigo mismo y con Cristo (cf 2Ts 3:5).<\/p>\n<p>4. EL HERMANO QUE NO ESCUCHA. El contacto aceptado y vivido con los acontecimientos de la historia supone en el cristiano un nuevo tipo de sensibilidad tambi\u00e9n respecto a los dem\u00e1s. Habr\u00e1 que convivir con el mal sin dejarse vencer por \u00e9l y esforz\u00e1ndose en superarlo con el bien. Este principio general encuentra aplicaci\u00f3n tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de la comunidad cristiana. La ense\u00f1anza de Pablo exige que se lo tome en serio; hay que acogerla con una actitud de obediencia. Si alguno reh\u00fasa hacerlo, echa sobre s\u00ed\u00ad la seria responsabilidad de apartarse de la comunidad. La comunidad no podr\u00e1 menos de tomar nota de ello, pero habr\u00e1 de hacerlo siempre en una perspectiva constructiva: \u00abSi alguno no hace caso de lo que decimos en esta carta, se\u00f1aladle y cortad todo trato con \u00e9l, para que as\u00ed\u00ad se sienta avergonzado. No obstante, no le mir\u00e9is como a enemigo, sino corregidlo como a hermano\u00bb (2Tes, 3,14-15).<\/p>\n<p>BIBL.: \/ Tesalonicenses (I carta), Bibl. (cf para las referencias repetidas, ib); AA.VV., Ep\u00ed\u00adstola II a los Tesalonicenses, BAC, 663-675; COTHENET E., La 2\u00e9me Epitre aux Thessaloniciens et l&#8217;apocalypse synoptique, en \u00abRSR\u00bb 42 (1954) 5-39; FORESTELL J.T., 2.a carta a los Tesalonicenses, en Com. San Jer\u00f3nimo, 591-596; GIBLIN Ch.H., The Threat to Faith. An Exegetical and Theological Reexamination of 2 Thessalonians, Roma 1967; LAURENTINI J., 2.a carta a los Tesalonicenses, en T. BALLARINI (ed.), 748-756; TRILLING W., Der zweite Brief an die Thessalonicher, Neukirchen 1980.<\/p>\n<p>U. Vanni<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>2Ts 1-3<br \/>\nSumario: 1. Autenticidad, ocasi\u00f3n y fecha. II. Estructura y contenido. III. Teolog\u00ed\u00ada: 1. La relaci\u00f3n entre historia y parus\u00ed\u00ada; 2. La parus\u00ed\u00ada como manifestaci\u00f3n; 3. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios se realiza en la historia; 4. El hermano que no escucha.<br \/>\n3186<br \/>\n1. AUTENTICIDAD, OCASION Y FECHA.<br \/>\nSe han suscitado serias dudas sobre la autenticidad paulina. Hay varias expresiones de lTh que parecen correcciones de peso: las consideraciones sobre los signos que deben preceder a la parus\u00ed\u00ada (2Ts 2,l-12)y que tienden a considerarla lejana, parecen contradecir la indeterminaci\u00f3n del plazo de la parus\u00ed\u00ada que encontramos en lTh (cf 5,lss). El estilo seco, las preocupaciones de diverso g\u00e9nero que hacen el discurso tenso, difieren demasiado del tono cordial y distendido de lTh.<br \/>\nSumando estos indicios, se ha llegado a dos conclusiones: dif\u00ed\u00adcilmente ha sido escrita 2Th por el mismo autor y en la misma situaci\u00f3n de lTh; se trata, por tanto -aqu\u00ed\u00ad la variedad de opiniones es notable- o de una carta dirigida primero a Fili-pos y luego llevada a Tesal\u00f3nica (E. Schweizer), o de una redacci\u00f3n posterior paralela a la de lTh, que por tanto no ser\u00ed\u00ada tampoco originaria (vv. Schmithals); o bien -y es la opini\u00f3n que hoy prevalece- 2Th es una reelaboraci\u00f3n de lTh, con la adici\u00f3n de elementos apocal\u00ed\u00adpticos, realizada cuando la espera de la parus\u00ed\u00ada no se dejaba ya sentir y se planteaba el problema del despu\u00e9s. La fecha de composici\u00f3n se desplazar\u00ed\u00ada en este \u00faltimo caso hacia finales del siglo i. Los argumentos indicados y que hacen discutible la autenticidad son varios, pero no determinantes; queda un espacio abierto para otras hip\u00f3tesis, entre ellas que la carta, aceptada en el canon desde el principio sin reservas, fuera escrita por Pablo, pero en una situaci\u00f3n eclesial completamente diversa de la de lTh, y por tanto en una fecha notablemente posterior. Dado que el autor se identifica insistentemente con Pablo (cf 3,7), al referirnos a \u00e9l lo llamaremos Pablo para facilitar las cosas.<br \/>\n3187<br \/>\nII. ESTRUCTURA Y CONTENIDO.<br \/>\nDespu\u00e9s de la direcci\u00f3n (1,1-2), que nos presenta como remitentes de la carta a los mismos de lTh, es decir, Pablo, Silvano y Timoteo, viene una acci\u00f3n de gracias (1,3-12) particularmente larga y articulada. La situaci\u00f3n positiva de la iglesia a pesar de las dificultades (cf 1,3-4) se pone en relaci\u00f3n con el juicio de Dios, que se producir\u00e1 con la \u2020\u0153manifestaci\u00f3n\u2020\u009d final de Cristo, la cual por una parte destruir\u00e1 el mal de \u2020\u0153los que no conocen a Dios y no obedecen al evangelio de Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or\u2020\u009d (2Ts 1,8), y por otra premiar\u00e1 a los que, como los tesalonicenses, hayan perseverado en la fe.<br \/>\nDespu\u00e9s de la acci\u00f3n de gracias, la carta se desarrolla en dos partes claramente distintas y aislables. En la primera (2,1 -17), Pablo afronta el problema del plazo de la parus\u00ed\u00ada; pero lo hace refiri\u00e9ndose a una situaci\u00f3n de turbaci\u00f3n que se ha producido en la comunidad y que, en virtud de diversos indicios: cartas atribuidas al mismo Pablo, dudosas manifestaciones carism\u00e1ticas, empujan a una espera espasm\u00f3dica. Se trata de una situaci\u00f3n de enga\u00f1o: en vez de fantasear sobre la parus\u00ed\u00ada, la comunidad debe pensar en la historia que se est\u00e1 desarrollando con un choque, t\u00ed\u00adpicamente apocal\u00ed\u00adptico, entre bien y mal; la parus\u00ed\u00ada representar\u00e1 la conclusi\u00f3n positiva (cf 2,1-12). Esta perspectiva alentadora debe tranquilizar a la comunidad, que, ya en su situaci\u00f3n actual, constituye \u2020\u0153una primicia de salvaci\u00f3n por la acci\u00f3n santificadora del Esp\u00ed\u00adritu y la fe en la verdad\u2020\u009d (2Ts 2,13). Por eso deber\u00e1 perseverar con valor y fuerza, ayudada por Dios, el cual, concluye Pablo, puede consolar \u2020\u0153vuestros corazones y confirmarlos en toda clase de obras buenas y buenas palabras\u2020\u009d (2,17).<br \/>\nLa segunda parte (3,1-16) es m\u00e1s agitada. Pablo comienza con una petici\u00f3n de oraciones para su predicaci\u00f3n y para que Dios le defienda \u2020\u0153de los hombres malos y perversos, porque no todos son de fiar\u2020\u009d (3,2). Pasa luego a hablar de la comunidad; despu\u00e9s de reiterar su confianza en la obediencia de la comunidad y de haber expresado el deseo de que \u2020\u0153el Se\u00f1or dirija vuestros corazones hacia el amor de Dios y la paciencia de Cristo\u2020\u009d (2Ts 3,5), su discurso cambia de tono y se exalta. En la comunidad hay una situaci\u00f3n sumamente confusa y perturbada, que se expresa, entre otras cosas, como molesta ociosidad. Pablo intenta resolverla pr\u00e1cticamente: su comportamiento, siempre comprometido en el presente de su historia y laborioso, muestra c\u00f3mo se debe esperar la parus\u00ed\u00ada (2Ts 3,6-13).<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo comportarse con los que con sus palabras y su actitud son la causa y el origen de esta turbaci\u00f3n? Una vez superado el momento cr\u00ed\u00adtico, se tratar\u00e1 de salvar a toda costa tambi\u00e9n a las personas que lo han provocado (cf 3,15).<br \/>\nLa conclusi\u00f3n de la carta (3,17-1 8) insiste en la autenticidad, que se podr\u00e1 reconocer incluso por la caligraf\u00ed\u00ada de Pablo: \u2020\u0153El saludo es de mi pu\u00f1o y letra: Pablo. Esta es la se\u00f1al que distingue todas mis cartas. Esta es mi letra\u2020\u009d (3,17).<\/p>\n<p>3188<br \/>\nIII. TEOLOGIA.<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada de la carta presenta ante todo un tema de fondo, constituido por la relaci\u00f3n entre historia y parus\u00ed\u00ada. En torno a este n\u00facleo giran otros elementos de menor dimensi\u00f3n, pero significativos: una nueva concepci\u00f3n de la parus\u00ed\u00ada, la acci\u00f3n pedag\u00f3gica de Dios como se realiza a trav\u00e9s de la historia, una apertura nueva al hermano que peca.<br \/>\n3189<br \/>\n1. La relaci\u00f3n entre historia y parus\u00ed\u00ada.<br \/>\nLa situaci\u00f3n de perturbaci\u00f3n de la comunidad, provocada por una espera a corto plazo de la parus\u00ed\u00ada, depende de una escasa atenci\u00f3n prestada al desarrollo de la historia. Propiamente hablando, cuanto se ha dicho en esta segunda carta a los Te-salonicenses no contradice la indeterminaci\u00f3n de la parus\u00ed\u00ada afirmada claramente en la primera. Ni tampoco puede decirse que Pablo, para conducir a la Iglesia de Tesal\u00f3nica a una situaci\u00f3n de normalidad, recurra al expediente demasiado f\u00e1cil de aplazar lo m\u00e1s lejos posible en el tiempo la fecha. El plazo sigue indeterminado, como en toda la tradici\u00f3n cristiana primitiva contempor\u00e1nea o tambi\u00e9n posterior (Ap 3,13; 2P 3,10); pero se intenta una interpretaci\u00f3n de la historia en clave \/ apocal\u00ed\u00adptica: la \u2020\u0153apostas\u00ed\u00ada\u2020\u2122, \u2020\u0153el hombre de perdici\u00f3n\u2020\u009d que se coloca en oposici\u00f3n a Dios (2Ts 2,3-4), las fuerzas de signo negativo bajo el influjo de lo demon\u00ed\u00adaco (2Ts 2,9-12) act\u00faan en el campo de la historia y se oponen a Cristo y a los suyos.<br \/>\nLa presencia continuada de estas fuerzas negativas no debe sorprender. Aunque se colocan en oposici\u00f3n a Dios, Dios no las destruye al instante. Pues tiene un proyecto tambi\u00e9n en lo que respecta al mal, y es justamente ese proyecto -seg\u00fan una interpretaci\u00f3n probable de un p\u00e1rrafo sumamente discutido- el que sirve de freno, impidiendo el aniquilamiento instant\u00e1neo del mal que todos desear\u00ed\u00adamos: \u2020\u0153El plan de Dios respecto a la iniquidad act\u00faa ya; s\u00f3lo que (Dios mismo) lo retiene hasta que el mal sea quitado de en medio\u2020\u009d (2Ts 2,7). Y esto ocurrir\u00e1 precisamente con la parus\u00ed\u00ada, cuando \u00e9sta llegue.<br \/>\nDe ah\u00ed\u00ad se sigue una consecuencia de la m\u00e1xima importancia. Las fuerzas hostiles a Dios son una caracter\u00ed\u00adstica longitudinal del desarrollo de la historia, hasta el momento de la parus\u00ed\u00ada, y no se las puede relegar a un acontecimiento cualquiera transversal. Los cristianos que no se dan cuenta de esto eluden un cometido preciso: sumergirse plenamente en su presente, colaborando con Cristo al desarrollo hacia adelante de la historia (2P 3,12). La parus\u00ed\u00ada se realizar\u00e1 dentro de este desarrollo.<br \/>\nLos cristianos que se den cuenta de esto consolidar\u00e1n su esperanza (cf 2,16) y se sentir\u00e1n comprometidos en una esperanza robusta y rea-lista(cf 2,15). Lejos de evadirse ociosamente y molestando a los dem\u00e1s de la situaci\u00f3n concreta de la historia en que viven, sabr\u00e1n aceptar la ley del compromiso en el trabajo (cf 2Tes3,1O).<br \/>\n3190<br \/>\n2. La parus\u00ed\u00ada como manifestaci\u00f3n.<br \/>\nEsta atenci\u00f3n al desarrollo de la historia lleva a una presentaci\u00f3n m\u00e1s dura del acontecimiento de la parus\u00ed\u00ada. Mientras que en lTh la parus\u00ed\u00ada se hab\u00ed\u00ada presentado en t\u00e9rminos crudamente apocal\u00ed\u00adpticos, como una bajada de Cristo del cielo, con sonido de trompeta y la intervenci\u00f3n de un arc\u00e1ngel (lTs 4,16), aqu\u00ed\u00ad se habla insistentemente de \u2020\u0153manifestaci\u00f3n\u2020\u009d (cf 1,7), de una \u2020\u0153aparici\u00f3n de su venida\u2020\u009d (2Ts 2,8), contrapuesta a la que en el decurso de la historia es la presencia llamativa del mal bajo la presi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca (2Ts 2,9).<br \/>\nEsta manifestaci\u00f3n ser\u00e1 un juicio ejecutivo contra el mal (2Ts 1,8-9), y comprender\u00e1, junto con la manifestaci\u00f3n de Cristo, tambi\u00e9n una manifestaci\u00f3n de los suyos (2Ts 1,10).<br \/>\n3191<br \/>\n3. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios se realiza en la historia.<br \/>\nInmerso en el desarrollo de la historia, el cristiano tiene necesidad de una estructura s\u00f3lida. Dios mismo se preocupa de d\u00e1rsela: \u2020\u0153El Se\u00f1or es de fiar; \u00e9l os fortalecer\u00e1 y os defender\u00e1 del maligno\u2020\u009d (2Ts 3,3 cf tambi\u00e9n 2Ts 2,17). En contacto directo con los problemas y las provocaciones que comprenden los hechosdela historia, el cristiano nodeber\u00e1cansarsenuncade hacerel bien (2Ts 3,13), yentoncesDios lo colocar\u00e1 y lo tendr\u00e1 en contacto asimilativo a\u00fan m\u00e1s profundo consigo mismo y con Cristo (2Ts 3,5).<\/p>\n<p>3192<br \/>\n4. El hermano que no escucha.<br \/>\nEl contacto aceptado y vivido con los acontecimientos de la historia supone en el cristiano un nuevo tipo de sensibilidad tambi\u00e9n respecto a los dem\u00e1s. Habr\u00e1 que convivir con el mal sin dejarse vencer por \u00e9l y esforz\u00e1ndose en superarlo con el bien. Este principio general encuentra aplicaci\u00f3n tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de la comunidad cristiana. La ense\u00f1anza de Pablo exige que se lo tome en serio; hay que acogerla con una actitud de obediencia. Si alguno rehusa hacerlo, echa sobre s\u00ed\u00ad la seria responsabilidad de apartarse de la comunidad. La comunidad no podr\u00e1 menos de tomar nota de ello, pero habr\u00e1 de hacerlo siempre en una perspectiva constructiva: \u2020\u0153Si alguno no hace caso de lo que decimos en esta carta, se\u00f1aladle y cortad todo trato con \u00e9l, para que as\u00ed\u00ad se sienta avergonzado. No obstante, no le mir\u00e9is como a enemigo, sino corregidlo como a hermano\u2020\u009d (2Ts 3, 14-15).<br \/>\nBIBL.: \/ Tesalonicenses (1 carta), Bibi. (cf para las referencias repetidas, ib); AA. VV., Ep\u00ed\u00adstola II a los Tesalonicenses, BAC, 663-675; Cothenet E., La 2\u00e9me Epitre aux Thessaloni-ciens etl\u2020\u2122apocalypse synoptique, en \u2020\u0153RSR\u2020\u009d 42 (1954) 5-39; Forestell J.T., 2.\u2020\u2122 carta a los Tesalonicenses, en Com. San Jer\u00f3nimo 591-596; Giblin Ch.H., The Threat lo Faith. An Exege-tical and TheologicalRe-examination of 2 Thessalonians, Roma 1967; Laurentini J., 2.a carta a los Tesalonicenses, en T. Ballarini (ed.), 748-756; TrW., Derzwelle Briefan die Thes-salonicher, Neukirchen 1980.<br \/>\nU. Vanni<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: I. Autenticidad, ocasi\u00f3n y fecha. II. Estructura y contenido. III. Teolog\u00ed\u00ada: 1. La relaci\u00f3n entre historia y parus\u00ed\u00ada; 2. La parus\u00ed\u00ada como manifestaci\u00f3n; 3. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios se realiza en la historia; 4. El hermano que no escucha. I. AUTENTICIDAD, OCASI\u00ed\u201cN Y FECHA. Se han suscitado serias dudas sobre la autenticidad paulina. Hay &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tesalonicenses-ii-carta-a-los\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTESALONICENSES (II CARTA A LOS)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17209","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17209"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17209\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}