{"id":17214,"date":"2016-02-05T11:12:05","date_gmt":"2016-02-05T16:12:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eleccion-alianza-ley\/"},"modified":"2016-02-05T11:12:05","modified_gmt":"2016-02-05T16:12:05","slug":"eleccion-alianza-ley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eleccion-alianza-ley\/","title":{"rendered":"ELECCION, ALIANZA, LEY"},"content":{"rendered":"<p>Hemos reunido bajo un solo t\u00ed\u00adtulo estos tres temas porque est\u00e1n estrechamente unidos entre s\u00ed\u00ad. En efecto, toda alianza va precedida por una elecci\u00f3n divina y, a partir del Sina\u00ed\u00ad, la ley est\u00e1 indisolublemente ligada a la alianza y se ver\u00e1 sometida, como ella, a un proceso de interiorizaci\u00f3n progresiva.<\/p>\n<p>1. LA ALIANZA CON ABRAH\u00ed\u0081N. La alianza con Abrah\u00e1n va precedida de una llamada, que es elecci\u00f3n por parte de Dios. Yhwh dijo a Abrah\u00e1n: \u00abSal de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre&#8230;; yo har\u00e9 de ti un gran pueblo\u00bb (G\u00e9n 12,1-2). Esta llamada lo separ\u00f3 de su pueblo, de su tierra y de la dominaci\u00f3n de una cultura en continuidad con Babel y sus consecuencias (G\u00e9n 11). Yhwh escogi\u00f3 a Abrah\u00e1n para formarse un pueblo que fuese heredero de las antiguas promesas y bendiciones dadas por Dios con ocasion de la primera creaci\u00f3n (G\u00e9n 3,15) y de la segunda, a saber: la alianza con No\u00e9 (G\u00e9n 9,17). Gracias a la elecci\u00f3n divina, Abrah\u00e1n ser\u00e1 la ra\u00ed\u00adz de una generaci\u00f3n bendita, que acoger\u00e1 alg\u00fan d\u00ed\u00ada a su verdadero descendiente, Cristo (G\u00e1l 3,16).<\/p>\n<p>Esta alianza con Abrah\u00e1n no es un pacto bilateral por el que se comprometen dos partes, sino una promesa, un juramento unilateral por el que Yhwh promete una herencia a Abrah\u00e1n y sus descendientes. Este juramento puede muy bien tomar el nombre de alianza, ya que crea efectivamente una relaci\u00f3n nueva entre Yhwh y Abrah\u00e1n. Sin embargo, este \u00abacuerdo\u00bb es muy particular, ya que la iniciativa proviene \u00fanicamente de Yhwh, mientras que Abrah\u00e1n se contenta con acoger esta promesa y rendir homenaje, en un abandono total, a la palabra dicha por Yhwh (G\u00e9n 15,6).<\/p>\n<p>Acto soberanamente libre y gratuito por parte de Yhwh, la alianza con Abrah\u00e1n no pod\u00ed\u00ada estar condicionada ni comprometida por los hombres; era indefectible y eterna. Yhwh ser\u00e1 para siempre el Dios de Abrah\u00e1n y de su descendencia, y las promesas hechas se cumplir\u00e1n infaliblemente a su tiempo.<\/p>\n<p>Pues bien, estas promesas no iban dirigidas a todos sus descendientes. Suponiendo una elecci\u00f3n por parte de Yhwh, se transmitir\u00e1n por medio de ciertos descendientes, con exclusi\u00f3n de otros, y esto en virtud del designio mismo de Dios y no por causa del pecado de los humanos (S. Lyonnet). La elecci\u00f3n afirma la libertad de Dios, que se expresa en la diferenciaci\u00f3n de los elegidos y se manifiesta ya en el curioso fen\u00f3meno de las \u00abparejas de hermanos\u00bb: se necesitan al menos dos hijos para que haya una elecci\u00f3n. Isaac ser\u00e1 el escogido, y no Ismael. Seg\u00fan la ley del pueblo, era Ismael, el \u00abprimog\u00e9nito\u00bb, el que deber\u00ed\u00ada haber recibido la primera promesa de la herencia de Abrah\u00e1n. Pero aqu\u00ed\u00ad se trata del derecho de la gracia libre de Dios. Toda la historia de Isaac tiene una sola finalidad: se\u00f1alar que \u00e9l ha nacido \u00fanicamente del poder de Dios. Es \u00e9l el hijo de la promesa, nacido de Sara, la \u00abmujer libre\u00bb (G\u00e1l 4,22), mientras que Ismael, el hijo de la esclava, no tendr\u00e1 ninguna relaci\u00f3n directa con la vocaci\u00f3n de Abrah\u00e1n. La verdadera posteridad de Abrah\u00e1n es Isaac, en virtud de la libre iniciativa de Dios.<\/p>\n<p>La libertad de la elecci\u00f3n se afirma m\u00e1s con Esa\u00fa y Jacob, los dos gemelos cuyos destinos se cruzan de forma caracter\u00ed\u00adstica. El G\u00e9nesis presenta a Esa\u00ed\u00adt como el hermano mayor de Jacob (G\u00e9n 25,35). Sin embargo, Yhwh elegir\u00e1 a Jacob y lo constituir\u00e1 heredero de las promesas. En virtud de esta elecci\u00f3n, y como signo de ella, Yhwh convirti\u00f3 su nombre de Jaco b en el de Israel. Despu\u00e9s de renovar con Isaac (G\u00e9n 26,3-5) la alianza establecida con Abrah\u00e1n (G\u00e9n 17,19), Yhwh la hace gravitar sobre la persona de Jacob y sobre sus doce hijos, antepasados de las doce tribus de Israel, que constituir\u00e1n las estructuras de base del pueblo de Dios. \u00abTu nombre es Jacob, pero ya no te llamar\u00e1s Jacob; tu nombre ser\u00e1 Israel&#8230;; un pueblo, un conjunto de naciones proceder\u00e1 de ti, y reyes saldr\u00e1n de tus lomos&#8230;\u00bb (G\u00e9n 35,9-11). Jacob-Israel es el elegido de Dios y, en cuanto tal, ser\u00e1 el padre y fundador del pueblo elegido, a quien Dios conceder\u00e1 sus favores m\u00e1s que a sus iguales o rivales. Israel estar\u00e1 formado por los descendientes de Abrah\u00e1n, a trav\u00e9s de Isaac y de Jacob, y no a trav\u00e9s de Esa\u00fa, antepasado de los edomitas, enemigos hereditarios de Israel y que no forman parte ciertamente del pueblo elegido (S. Lyonnet). De esta manera se afirma, una vez m\u00e1s, la libertad del acto electivo de Yhwh.<\/p>\n<p>Le corresponder\u00e1 al NT revelar que el amor paternal de Dios no se olvid\u00f3 nunca, a pesar de las apariencias externas, del otro hermano. El tema de los dos hermanos reaparece en dos par\u00e1bolas de Jes\u00fas: el hijo pr\u00f3digo (Lc 15,11-32) y los dos hijos (Mt 21,28-32 (card. Ratzinger).<\/p>\n<p>Las mujeres tendr\u00e1n igualmente una funci\u00f3n en este misterio de la elecci\u00f3n divina. Para la Biblia, la esterilidad era una maldici\u00f3n y la fecundidad una bendici\u00f3n. Pues bien, Sara era est\u00e9ril, mientras que Agar era fecunda. Pero las cosas se invierten: Agar, la fecunda, tiene que luchar contra la amenaza de verse despedida, y finalmente ha de marcharse (G\u00e9n 21,14), mientras que Sara es bendecida y engendrar\u00e1 a Isaac, el hijo de la promesa. Esta misma inversi\u00f3n se producir\u00e1 en otras \u00abparejas\u00bb de mujeres est\u00e9riles y fecundas: Raquel y L\u00ed\u00ada (G\u00e9n 29,30), Ana y Penin\u00e1 (1Sam 1,2). En su c\u00e1ntico, que anticipa el Magn\u00ed\u00adficat de Mar\u00ed\u00ada, Ana, la madre de Samuel, cantar\u00e1 esta inversi\u00f3n de valores: \u00abLa mujer est\u00e9ril tiene siete hijos, y la madre fecunda se marchita\u00bb (1Sam 2,5). Mar\u00ed\u00ada, la virgen fecunda, ser\u00e1 la r\u00e9plica superior de esas mujeres est\u00e9riles que dan a luz con la ayuda de Dios (Lc 1,35).<\/p>\n<p>2. LA ALIANZA DEL SINAI. \u00abEl Se\u00f1or llam\u00f3 a Mois\u00e9s desde la monta\u00f1a diciendo: `Di a la casa de Jacob y a todos los israelitas: Hab\u00e9is visto c\u00f3mo he tratado a los egipcios y c\u00f3mo os he llevado sobre alas de \u00e1guila y os he tra\u00ed\u00addo hasta m\u00ed\u00ad. Si escuch\u00e1is atentamente mi voz y guard\u00e1is mi alianza, vosotros ser\u00e9is mi especial propiedad entre todos los pueblos&#8217;&#8230;\u00bb (Ex 19,3-5).<\/p>\n<p>En esta \u00abobertura\u00bb, que constituye un resumen de toda la alianza mosaica, tenemos todo el conjunto del \u00e9xodo, la elecci\u00f3n, la promesa de alianza y la ley.<\/p>\n<p>El \u00e9xodo fue obra de Dios mismo, que \u00aboy\u00f3 el gemido de los israelitas y se acord\u00f3 de su pacto con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob&#8230;, y baj\u00f3 a liberarlo de la mano de los egipcios\u00bb (Ex 2,24; 3,7). El \u00e9xodo es la continuaci\u00f3n de una \u00fanica historia de liberaci\u00f3n, que empez\u00f3 con Abrah\u00e1n. Su objetivo es constituir una alianza que haga de Israel un pueblo libre, devolvi\u00e9ndole su dignidad y d\u00e1ndole su ley y su misi\u00f3n en la historia:<br \/>\n&#8211; La elecci\u00f3n: la relaci\u00f3n de Israel con Yhwh se basa \u00fanicamente en la voluntad libre de Yhwh al elegir a Israel. En la historia de las religiones no se conoce ning\u00fan ejemplo de una alianza entre una divinidad sola y un pueblo solo. El caso de Israel es \u00fanico: \u00abEn efecto, \u00bfqu\u00e9 naci\u00f3n hay tan grande que tenga dioses tan cercanos a ella como lo est\u00e1 de nosotros el Se\u00f1or, nuestro Dios, siempre que le invocamos?\u00bb (Dt 4,7). \u00abPorque el Se\u00f1or os am\u00f3 y porque ha querido cumplir el juramento hecho a vuestros padres, os ha sacado de Egipto con mano poderosa y os ha liberado de la casa de la esclavitud\u00bb (Dt 7,7-8). Israel ha sido escogido entre las naciones, ha sido bendecido y colmado por Yhwh. Todo est\u00e1 preparado para una nueva relaci\u00f3n entre Yhwh y \u00e9l.<\/p>\n<p>&#8211; El ofrecimiento de la alianza: \u00abSi escuch\u00e1is atentamente mi voz y guard\u00e1is mi alianza&#8230;\u00bb (Ex 19,5).<\/p>\n<p>El simple hecho de que Yhwh le pida al pueblo una respuesta libre subraya el car\u00e1cter \u00fanico de la alianza mosaica. Las relaciones entre la divinidad y los humanos han cambiado por completo: no hay ya competencia, sino posibilidad de una colaboraci\u00f3n libre. En las relaciones circundantes, por el contrario, los humanos no ten\u00ed\u00adan ninguna opci\u00f3n, ninguna libertad para rehusar o aceptar. Yhwh se presenta, ciertamente, como \u00e9l Se\u00f1or poderoso, pero no como un dictador: \u00abDios no es un tirano. Desea que quienes le sirven lo hagan libremente, que acepten libremente su designio de salvaci\u00f3n y que hagan el bien no por temor, sino por decisi\u00f3n libre\u00bb (Or\u00ed\u00adgenes). A1 s\u00ed\u00ad de Yhwh a su pueblo tiene que corresponder el s\u00ed\u00ad del pueblo que se compromete a cumplir libremente su voluntad. La alianza mosaica es un libre intercambio de promesas y de compromiso. Dios se ha escogido un pueblo que ha aceptado libremente caminar por los caminos indicados. Se trata de una etapa en la historia de Israel, ni la primera ni la \u00faltima; de un nuevo testimonio de la fidelidad de Yhwh a sus promesas de salvaci\u00f3n, que recibe todo su significado de -la alianza con Abrah\u00e1n que ella contin\u00faa. Va precedida de la.promesa hecha a Abrah\u00e1n y a Isaac, de la que es la primera realizaci\u00f3n. Israel permanecer\u00e1 siempre bajo la bendici\u00f3n de la alianza con Abrah\u00e1n, que seguir\u00e1 siendo v\u00e1lida aun cuando Irael tenga que ir al destierro por causa de sus infidelidades. \u00abYo me acordar\u00e9 de mi pacto con Jacob, de mi pacto con Isaac, de mi pacto con Abrah\u00e1n\u00bb (Lev 26,42).<\/p>\n<p>&#8211; La ley: la alianza del Sina\u00ed\u00ad desemboca en un doble resultado: da origen al pueblo de Israel y al mismo tiempo le dota de una ley, que tiene la finalidad de conformar la actuaci\u00f3n de Israel con las exigencias de su sublime vocaci\u00f3n. La alianza con Abrah\u00e1n adquiere en el Sina\u00ed\u00ad su forma completa, para introducir y establecer la ley, que ser\u00e1 en adelante inseparable de la alianza. Esta ley, lo mismo que la propia alianza, es don de Dios a su pueblo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 naci\u00f3n hay tan grande que tenga leyes y mandamientos tan justos como esta ley que yo os propongo hoy?\u00bb (Dt 4,7-8).<\/p>\n<p>La ley est\u00e1 relacionada con el \u00e9xodo, con la elecci\u00f3n y con la bendici\u00f3n de Yhwh a su pueblo. Proviene del \u00e9xodo, lo expresa y lo contin\u00faa. Es el medio por el que el pueblo avanza en su camino de \u00e9xodo-liberaci\u00f3n ya comenzado, pero no terminado todav\u00ed\u00ada. La ley no exist\u00ed\u00ada al comienzo de la historia del pueblo elegido. Israel fue escogido, salvado y liberado sin la ley. Era ya un pueblo liberado cuando la recibi\u00f3. No se le pudo dar antes de la salida de Egipto, sino s\u00f3lo despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n: \u00c2\u00a1los esclavos no tienen ley! Yhwh libertador apela a la libertad del pueblo para que quede liberado y se haga cada vez m\u00e1s libre. Fundada en el recuerdo de la liberaci\u00f3n de Egipto, la ley consagra la libertad. No salva, no da la vida, aunque est\u00e9 vinculada a la salvaci\u00f3n y a la vida. Es don de Dios a Israel, inseparable de la gracia de la alianza, y por tanto del socorro divino requerido para su observancia. Es el camino para permanecer en una salvaci\u00f3n ya dada y libremente aceptada. No es nunca un medio para \u00abganar\u00bb la relaci\u00f3n con Yhwh, sino un medio para vivir esta relaci\u00f3n. La alianza mosaica se dio como una pura gracia de Dios, pero que supon\u00ed\u00ada unas exigencias religiosas y morales que han de ser observadas si Israel quiere permanecer en la alianza. Lo mismo que, con la elecci\u00f3n y la alianza, Yhwh hab\u00ed\u00ada manifestado sus designios de salvaci\u00f3n a Israel, con la ley le indica la manera de seguir siendo pueblo sin m\u00e1s -ninguna comunidad humana puede vivir sin la ley- y de seguir siendo pueblo de Dios con una vocaci\u00f3n especial. Se da una continuidad entre el camino de la liberaci\u00f3n y el de la ley. Viviendo seg\u00fan la ley, Israel camina con su Dios, se hace actor responsable de su propio destino e interiormente cada vez m\u00e1s libre. Pues bien, un don divino como la ley ha de ser compartido por todos. El que ha sido liberado de la esclavitud no puede tratar a su hermano como una cosa, disponiendo de su vida, de su esposa, de su reputaci\u00f3n o de sus bienes (Ex 20,13-17). La ley de Dios no debe separarse nunca del que la dio, el propio Yhwh (de lo contrario ya no \u00abhablar\u00ed\u00ada\u00bb y se convertir\u00ed\u00ada en una cosa muda), ni de los dem\u00e1s beneficiarios de la alianza con los que ha de ser compartida, es decir, observada.<\/p>\n<p>3. LA ALIANZA CON DAVID (2Sam 7,1-29). La elecci\u00f3n inesperada de David subraya, una vez m\u00e1s, la gratuidad de los designios de Dios. Encargado como el menor de sus hermanos del cuidado de las ovejas de su pueblo, es, sin embargo, \u00e9l, el m\u00e1s joven entre los hijos de Jes\u00e9, el elegido para suceder al rey Sa\u00fal, rechazado por Yhwh (1Sam 16,10-12).<\/p>\n<p>La realeza de la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica se describe en t\u00e9rminos de tradici\u00f3n abrahamita. En David se cumplen y se renuevan las promesas hechas a los patriarcas. Mientras que la alianza mosaica era condicional, la que se establece con David elimina expresamente toda idea de ruptura: ser\u00e1 eterna y, bajo ese aspecto, coincide con la de Abrah\u00e1n. El triunfo de Yhwh rey comienza con el \u00e9xodo (ya en el Sina\u00ed\u00ad estaba presente la idea de reino: cf Ex 19,6) y terminar\u00e1 con el triunfo del rey mes\u00ed\u00adas, \u00abhijo de David\u00bb. La esperanza de Israel se basa en la continuidad entre el pasado, el presente y el futuro. La fidelidad de Dios a su palabra en el pasado (Abrah\u00e1n) garantiza sus promesas para el presente y para el futuro (David y el mes\u00ed\u00adas); es lo que proclamar\u00e1 Mar\u00ed\u00ada en el Magn\u00ed\u00adficat (cf Le 1,54-55).<\/p>\n<p>La alianza con David adquiri\u00f3 una gran importancia en el momento del destierro, cuando desde el fondo de su miseria Israel se preguntaba si, despu\u00e9s de haber roto tantas veces la alianza mosaica, segu\u00ed\u00ada siendo el pueblo de Yhwh, digno de sus promesas. Los profetas, sobre todo Jerem\u00ed\u00adas, Ezequiel e Isa\u00ed\u00adas, destacaron entonces nuevos aspectos de la alianza divina; recuerdan que se trata de una disposici\u00f3n enteramente gratuita, que no descansa en los m\u00e9ritos del pueblo, sino solamente en la misericordia de Yhwh. La alianza no es tanto un pacto como un acto gratuito de Yhwh que permanece fiel a su pueblo. Su juramento dura para siempre. La infidelidad de Israel no rompe autom\u00e1ticamente la alianza, ya que Yhwh es libre para tener paciencia y perdonar.<\/p>\n<p>Se apela entonces a una alianza formulada, no ya en t\u00e9rminos de bendiciones y maldiciones, dependiente de la observancia del pueblo, sino de un pacto que es pura promesa de Dios, v\u00e1lida a pesar de los fallos humanos. Se recuerda la promesa incondicional hecha a David, que no destruye la alianza sina\u00ed\u00adtica, sino que la confirma centr\u00e1ndola en el rey. En adelante, Dios estar\u00e1 presente en su pueblo por medio de la descendencia de David.<\/p>\n<p>A partir de David, la alianza de Dios con su pueblo pasa a trav\u00e9s del rey. El trono de Israel ser\u00e1 el trono de David. Y por la mediaci\u00f3n de un rey, sucesor de David, salvar\u00e1 Dios a su pueblo. La esperanza de Israel se hace entonces din\u00e1stica (l Mesianismo).<\/p>\n<p>4. JEREMIAS Y EZEQUIEL ANUNCIAN UNA ALIANZA NUEVA. a) Jerem\u00ed\u00adas. La larga historia de la infidelidad de Israel, castigada en tiempos de Jerem\u00ed\u00adas por una cat\u00e1strofe sin precedentes, proclamaba muy bien la impotencia de la ley y de la alianza que era su fundamento. El pueblo estaba desterrado en Babilonia. Eran vanas todas las esperanzas humanas de una recuperaci\u00f3n. Todo parec\u00ed\u00ada estar acabado. \u00c2\u00a1Y he aqu\u00ed\u00ad que todo comienza de nuevo! Yhwh le revela a Jerem\u00ed\u00adas su designio de reunir consigo a Israel con los v\u00ed\u00adnculos de una alianza eterna. As\u00ed\u00ad Yhwh permanecer\u00e1 fiel a las promesas hechas a Abrah\u00e1n. M\u00e1s all\u00e1 del juicio divino, Jerem\u00ed\u00adas predice un milagro de Dios. Anuncia una alianza de un tipo nuevo, que superar\u00e1 las maldiciones externas y realizar\u00e1 una uni\u00f3n m\u00e1s profunda con Yhwh: \u00abYo har\u00e9 con la casa de Israel y la casa de Jud\u00e1 una alianza nueva&#8230;: pondr\u00e9 mi ley en su interior, la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n y ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo\u00bb (Jer 31,31-34).<\/p>\n<p>Jerem\u00ed\u00adas describe la acci\u00f3n medicinal y liberadora de Yhwh, que va derecha al \u00abcoraz\u00f3n\u00bb del problema para curar las desviaciones del coraz\u00f3n humano, de donde nacen las complicidades del mal (Me 7,21). Bajo la nueva alianza, la ley de Dios cambiar\u00e1 de sitio: no estar\u00e1 ya escrita en tablas de piedra, sino en el coraz\u00f3n del hombre; cambiar\u00e1 defunci\u00f3n: no ser\u00e1 ya condici\u00f3n de la promesa, sino objeto de la promesa; se har\u00e1 m\u00e1s eficaz: hasta entones Israel ten\u00ed\u00ada que guardar la ley, ahora podr\u00e1 observarla, porque recibir\u00e1 plena capacidad para ello.<\/p>\n<p>b) Ezequiel. Constatando que \u00ablos impulsos del coraz\u00f3n del hombre tienden al mal desde su adolescencia\u00bb (G\u00e9n 8,21), Ezequiel anuncia un cambio del coraz\u00f3n. La novedad no es la de la alianza, como en Jerem\u00ed\u00adas, sino la del coraz\u00f3n y del Esp\u00ed\u00adritu. Ezequiel describe certeramente la acci\u00f3n interna que Dios va a operar en el coraz\u00f3n del hombre, las transformaci\u00f3n interior del corresponsal humano: extirpaci\u00f3n del coraz\u00f3n de piedra, trasplante de un coraz\u00f3n nuevo y acci\u00f3n continua del Esp\u00ed\u00adritu Santo, \u00fanico capaz de disolver las obras de la carne y de hacer madurar las del Esp\u00ed\u00adritu (G\u00e1l 5,19-22): \u00abHar\u00e9 con ellos una alianza de paz que no tendr\u00e1 fin\u00bb (Ez 37,26); \u00abOs dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo y os infundir\u00e9 un esp\u00ed\u00adritu nuevo; quitar\u00e9 de vuestro cuerpo el coraz\u00f3n de piedra y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne. Infundir\u00e9 mi esp\u00ed\u00adritu en vosotros\u00bb (Ez 36,26-27).<\/p>\n<p>Ezequiel describe la alianza nueva con las categor\u00ed\u00adas m\u00e1s personalistas de coraz\u00f3n y de esp\u00ed\u00adritu, demostrando as\u00ed\u00ad que la ley interior de la que hablaba Jerem\u00ed\u00adas era no solamente una norma, sino un principio de acci\u00f3n, ya que no era sino el Esp\u00ed\u00adritu Santo, que produc\u00ed\u00ada una transformaci\u00f3n profunda del coraz\u00f3n humano. El concepto de \u00abley interior\u00bb de Jerem\u00ed\u00adas est\u00e1 vinculado, en Ezequiel, a una teolog\u00ed\u00ada del Esp\u00ed\u00adritu Santo. En Jerem\u00ed\u00adas, Dios da una ley inscribi\u00e9ndola en el coraz\u00f3n; en Ezequiel, ese don recibe un nombre: el Esp\u00ed\u00adritu Santo, el don de Dios por excelencia. Se pasa de la ley escrita en el coraz\u00f3n a la \u00abley del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Rom 8,2), viva y operante en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Es en el coraz\u00f3n humano de Jes\u00fas, al momento de su pasi\u00f3n, donde se realizaron primeramente las profec\u00ed\u00adas de Jerem\u00ed\u00adas y de Ezequiel. La ley de Dios est\u00e1 perfectamente escrita en su coraz\u00f3n; tiene el coraz\u00f3n nuevo prometido por Ezequiel y Dios ha puesto en \u00e9l su Esp\u00ed\u00adritu. Gracias \u00e1 su sacrificio esas-mismas profec\u00ed\u00adas se realizan en nosotros; en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas es donde tambi\u00e9n nosotros tenemos el \u00abcoraz\u00f3n nuevo\u00bb (A. Vanhoye).<\/p>\n<p>5. UNA HISTORIA DE LA SALVACI\u00ed\u201cN EN FORMA DE DI\u00ed\u0081BOL0. Si quisi\u00e9ramos hacer un diagrama de la historia de Israel, podr\u00ed\u00adamos representarla con la figura de un di\u00e1bolo, formado por dos conos unidos por el v\u00e9rtice (la imagen es de Henry Cooper). A trav\u00e9s de toda la antigua alianza, se advierte un proceso de estrechamiento formado por una sucesi\u00f3n de elecciones y de repulsas.<\/p>\n<p>Abrah\u00e1n es escogido entre los hombres mucho m\u00e1s refinados de Mesopotamia. De los hijos de Abrah\u00e1n, se escoge a Isaac y es rechazado Ismael.<\/p>\n<p>De los dos hijos de Isaac, es escogido Jacob y rechazado Esa\u00fa. A pesar de ser \u00abel menos numeroso entre los pueblos\u00bb, Israel es escogido para ser el pueblo de Yhwh, consagrado a \u00e9l. David, el m\u00e1s joven, es preferido a los dem\u00e1s hijos de Jes\u00e9. El proceso de estrechamiento se acent\u00faa en el momento del destierro en Babilonia: s\u00f3lo volver\u00e1 un peque\u00f1o resto. Esta noci\u00f3n de \u00abresto-elite\u00bb est\u00e1 ligada a las estructuras mismas de la fe de Israel: elecci\u00f3n, alianza, juicio y salvaci\u00f3n. La predicaci\u00f3n severa de los profetas, que habla de ruptura y de infidelidad, se templa con la referencia a un resto santo que ser\u00e1 salvado. Aun en los peores momentos de la historia de Israel, queda siempre un peque\u00f1o resto fiel, en el que la palabra de Dios encuentra una respuesta plenamente humana, un resto-elite, al que Yhwh reservaba sus favores y en el que quedaba preservado todo el porvenir del pueblo. M\u00e1s all\u00e1 de la discontinuidad se da siempre una peque\u00f1a continuidad. Por causa de su amor, Yhwh reconstruir\u00e1 a su pueblo a partir de ese resto \u00abhumilde y pobre\u00bb (Sof 3,12). Pars pro toco: es la parte la que lo lleva todo a t\u00e9rmino. Ese peque\u00f1o resto representa a los ojos de Yhwh a toda la comunidad. Es la parte fiel que subsiste gracias a una elecci\u00f3n divina realizada en el interior del mismo pueblo. Dios act\u00faa en su favor para procurarle a todo Israel el perd\u00f3n y la salvaci\u00f3n. Es la ra\u00ed\u00adz que comunica la santidad a todo el conjunto, el n\u00facleo de un nuevo Israel que vivir\u00e1 finalmente en la santidad y la obediencia. A1 final, ese peque\u00f1o resto se reducir\u00e1 a unas cuantas familias santas, Isabel y Zacar\u00ed\u00adas, Sime\u00f3n y Ana, Joaqu\u00ed\u00adn y Ana, de los que nacer\u00e1 finalmente Mar\u00ed\u00ada. Con esta peque\u00f1a \u00abhija de Israel\u00bb, el primer cono alcanza su v\u00e9rtice: el Se\u00f1or Dios podr\u00e1 finalmente visitar a su pueblo. A partir de este punto central se invierte el proceso, y el segundo cono se ir\u00e1 ensanchando cada vez m\u00e1s. Se pasa de la bendici\u00f3n \u00fanica y excepcional de Mar\u00ed\u00ada, llena de gracia, a una bendici\u00f3n universal que nos afecta a todos: en el Hijo amado del Padre y de Mar\u00ed\u00ada todos somos elegidos para alabanza gloriosa de la gracia con que el Padre nos ha agraciado en su Hijo (cf Ef 1,1-6).<\/p>\n<p>Mar\u00ed\u00ada se encuentra en el punto de intersecci\u00f3n de los dos conos, en el punto de encuentro de las dos alianzas, la antigua y la nueva. En ella se abrazan el pasado y el futuro. Toda la cadena de profec\u00ed\u00adas y de promesas de la antigua alianza llevaba hacia la anunciaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada. Israel, portador de las promesas, se acaba en Mar\u00ed\u00ada, verdadera hija de su pueblo. Sin su f\u00ed\u00adat no habr\u00ed\u00ada podido realizarse el cambio de direcci\u00f3n. Su s\u00ed\u00ad marca el final de la antigua alianza y el comienzo de la nueva. Toda la luz de la antigua alianza, desde Eva hasta el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada, resplandece en Mar\u00ed\u00ada, ya que el \u00absol de justicia\u00bb (Mal 3,20) entr\u00f3 en su seno, comenzando as\u00ed\u00ad la nueva alianza, el reino del verdadero David, un reino que ya no tendr\u00e1 fin (Lc 1,33).<\/p>\n<p>Mar\u00ed\u00ada es el verdadero Israel, en el que se unen inseparablemente la antigua y la nueva alianza: se da continuidad en la fe desde Abrah\u00e1n hasta Mar\u00ed\u00ada. Ella es el pueblo de Dios que da frutos gracias a la poderosa misericordia de Dios. Teodoro de Ancyra saluda a Mar\u00ed\u00ada como el tomo nuevo de la nueva alianza, novus tomus scriptionis novae.<\/p>\n<p>No hay ruptura entre las alianzas, ya que no hay m\u00e1s que una sola econom\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n, que tiene al Padre por autor, al Hijo como salvador, al Esp\u00ed\u00adritu Santo como promesa y don. El Dios de Jesucristo es tambi\u00e9n el Dios de la antigua alianza. Toda la historia de la antigua alianza tiene valor de tipo: significa la esperanza del hombre, que se apoya en las promesas de Dios (Abrah\u00e1n, Mois\u00e9s, David) y encuentra su realizaci\u00f3n en Jesucristo. Con vistas a la venida de Jes\u00fas, cada momento de esa historia se prolonga hacia adelante, seg\u00fan una din\u00e1mica de continuidad y de superaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Toda la antigua alianza es una \u00abpar\u00e1bola\u00bb: la fe de Abrah\u00e1n es ya la sustancia de la fe cristiana, aunque oculta. El Apocalipsis pone a las doce tribus de Israel (21,12) y a los doce tronos de la nueva alianza (21,14) en un mismo nivel, ante el trono de Dios. Cristo es la conclusi\u00f3n de la antigua alianza, la suma de todas las promesas: \u00abTodas las promesas de Dios se cumplieron en \u00e9l\u00bb (2Cor 1,19).<\/p>\n<p>La concentraci\u00f3n en un \u00fanico descendiente, Cristo; era la condici\u00f3n de una verdadera universalidad, \u00abpara que la bendici\u00f3n de Abrah\u00e1n se extendiese a todas las naciones\u00bb (G\u00e1l 3,14). A partir de Cristo se lleva a cabo una inversi\u00f3n de perspectiva. La inserci\u00f3n sociol\u00f3gica en Israel ya no es necesaria para la salvaci\u00f3n; basta con adherirse a Cristo, la aut\u00e9ntica descendencia de Abrah\u00e1n. Cristo es al mismo tiempo nuestra alianza (Is 42,6), nuestra ley (G\u00e1l 6,2) y el elegido del Padre (Is 42,1). En adelante, en \u00e9l y por \u00e9l todos somos elegidos (Ef 1,4); la alianza nueva queda establecida en favor de todos (Mt 26,28) y el Esp\u00ed\u00adritu Santo se ofrece al mundo entero como su verdadera ley (Rom 8,2).<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCH\u00dcKEL,L., \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano?, Valencia 1985; GIBLET P. y GRELOT P., Alianza, en LON-DUFOUR X. (ed.), Vocabulario de teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, Barcelona 1980&#8243;, 5966; GIBLET P., Elecci\u00f3n, en ib, 264-269; GRELOT P., Ley, en ib, 474-482; HAMEL E., Los diez mandamientos, Santander 1972; ID, Alleanza e legge, en \u00abRassegna di Teologia\u00bb 16 (1975) 513-532; MENDENHALL G.E., Law and Covenant in Israel and the Ancient Near Fast, Pittsburg 1955; MONLOUSou L. y Du BuiT F.M., Alliance, en Dictionnaire biblique universel, Par\u00ed\u00ads 1985, 22-25; ID, Election, ib, 198-199; ID, Lo\u00c2\u00a1, ib, 428-431; MORAN W., De Foederis mosaici Traditione, en \u00abVD\u00bb 40 (1962) 3-17.<\/p>\n<p>E. Hamel<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos reunido bajo un solo t\u00ed\u00adtulo estos tres temas porque est\u00e1n estrechamente unidos entre s\u00ed\u00ad. En efecto, toda alianza va precedida por una elecci\u00f3n divina y, a partir del Sina\u00ed\u00ad, la ley est\u00e1 indisolublemente ligada a la alianza y se ver\u00e1 sometida, como ella, a un proceso de interiorizaci\u00f3n progresiva. 1. LA ALIANZA CON ABRAH\u00ed\u0081N. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eleccion-alianza-ley\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abELECCION, ALIANZA, LEY\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17214"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17214\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}