{"id":17217,"date":"2016-02-05T11:12:11","date_gmt":"2016-02-05T16:12:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hegel-g-w-friedrich-1770-1831\/"},"modified":"2016-02-05T11:12:11","modified_gmt":"2016-02-05T16:12:11","slug":"hegel-g-w-friedrich-1770-1831","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hegel-g-w-friedrich-1770-1831\/","title":{"rendered":"HEGEL, G.W. FRIEDRICH (1770-1831)"},"content":{"rendered":"<p>1. OBRAS SOBRE RELIGI\u00ed\u201cN. En su primera madurez, Hegel estudi\u00f3 un poco de teolog\u00ed\u00ada antes de volver a la filosof\u00ed\u00ada. A lo largo de su carrera filos\u00f3fica mantuvo un inter\u00e9s profundo y permanente por la religi\u00f3n en general, por las diversas religiones del mundo en particular, y especialmente por el cristianismo.<\/p>\n<p>Las propias obras y conferencias de Hegel dan testimonio de la seriedad y el esfuerzo con que se aproxi,m\u00f3 a la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n. A principios del siglo xx, Hermann Nohl reuni\u00f3 las primeras reflexiones filos\u00f3ficas de Hegel sobre la religi\u00f3n y sobre el cristianismo en un volumen titulado Escritos teol\u00f3gicos de Hegel. La Fenomenolog\u00ed\u00ada del esp\u00ed\u00adritu, publicada por Hegel en 1807, marc\u00f3 el comienzo de su reflexi\u00f3n filos\u00f3fica m\u00e1s \u00abmadura\u00bb o sistem\u00e1tica. En este fascinante aunque complejo volumen, Hegel trataba la religi\u00f3n como el pen\u00faltimo paso en el movimiento fenomenol\u00f3gico desde la conciencia hasta la autoconciencia, en lo que \u00e9l denominaba \u00abconocimiento absoluto\u00bb. Hegel public\u00f3 su Ciencia de la l\u00f3gica en tres partes durante los a\u00f1os 1812 a 1816. Describ\u00ed\u00ada su proyectado movimiento de pensamiento l\u00f3gico o puro en t\u00e9rminos religiosos cuando se refer\u00ed\u00ada a \u00e9l como \u00abla presentaci\u00f3n de Dios tal como Dios es en la eterna esencia de Dios antes de la creaci\u00f3n de la naturaleza y de un esp\u00ed\u00adritu finito\u00bb. Hegel public\u00f3 tres ediciones, sucesivamente aumentadas, del sumario de su sistema filos\u00f3fico Introducci\u00f3n a la enciclopedia de las ciencias filos\u00f3ficas. Aqu\u00ed\u00ad otra vez, en estas ediciones de 1817, 1827 y 1830, colocaba la religi\u00f3n como la pen\u00faltima esfera en el movimiento o autodesarrollo del pensamiento filos\u00f3fico. En 1821, al menos parcialmente en respuesta a la aproximaci\u00f3n a la religi\u00f3n de Friedrich Schleiermacher en su obra La fe cristiana, Hegel comenz\u00f3 la primera de sus cuatro series de conferencias de Berl\u00ed\u00adn sobre la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n. Hegel nunca public\u00f3 personalmente estas conferencias sobre la religi\u00f3n de 1821, 1824, 1827 &#8216;y 1831, que fueron en efecto elaboraciones diversas del bosquejo de la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n de la Enciclopedia. Sin embargo, su r\u00e1pida publicaci\u00f3n en una primera edici\u00f3n poco despu\u00e9s de su muerte, y de nuevo despu\u00e9s en una edici\u00f3n muy revisada varios a\u00f1os m\u00e1s tarde, dio lugar a una considerable controversia relativa precisamente a la seriedad con que tom\u00f3 la religi\u00f3n, y especialmente el cristianismo. Ahora, en la \u00faltima parte del siglo xx, la publicaci\u00f3n por Walt\u00e9r Jaeschke, Ricardo Ferrara y Peter C. Hodgson, de una edici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de su manuscrito de filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n de 1821, y de copias de varios oyentes de las conferencias posteriores de filosof\u00ed\u00ada de a religi\u00f3n hace verdaderamente accesibles estas conferencias por primera vez. Su publicaci\u00f3n culmina un siglo de renovado y creciente inter\u00e9s por su filosof\u00ed\u00ada, y de modo especial por su pensamiento sobre la religi\u00f3n y sobre el cristianismo.<\/p>\n<p>2. FILOSOF\u00ed\u008dA DE LA RELIGI\u00ed\u201cN. En la visi\u00f3n \u00abmadura\u00bb de Hegel la religi\u00f3n era la elevaci\u00f3n de la conciencia humana o esp\u00ed\u00adritu finito a Dios o a lo infinito. Hegel propon\u00ed\u00ada que esta elevaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada lugar en y como un movimiento del pensamiento reflexivo, conceptual. De hecho, \u00e9l insist\u00ed\u00ada en que el esp\u00ed\u00adritu como tal, incluyendo el esp\u00ed\u00adritu finito, era un movimiento de pensamiento. Defin\u00ed\u00ada literalmente lo divino y lo humano en t\u00e9rminos de pensamiento. Y puesto que la religi\u00f3n era lo m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstico del ser humano, lo mismo como individuo que en cuanto comunidad, era tambi\u00e9n un movimiento de pensamiento. Hegel ten\u00ed\u00ada varias razones para proponerse desarrollar tanto un sistema global como el movimiento del esp\u00ed\u00adritu en general, y su lectura filos\u00f3fica constructiva de la religi\u00f3n en particular, en t\u00e9rminos de un movimiento din\u00e1mico de pensamiento unificador y globalizante. Una importante raz\u00f3n, que es de inter\u00e9s particularmente actual, era su intenci\u00f3n de filosofar en el reino de lo p\u00fablico. Estaba convencido de que el pensamiento reflexivo era p\u00fablicamente accesible y cr\u00ed\u00adticamente examinable. Por eso eligi\u00f3 trabajar con el pensamiento reflexivo m\u00e1s que, por ejemplo, con algo como la intuici\u00f3n o el sentimiento.<\/p>\n<p>Hegel no s\u00f3lo describ\u00ed\u00ada la religi\u00f3n como la elevaci\u00f3n de la conciencia religiosa finita a Dios o lo infinito; tambi\u00e9n mantuvo consecuentemente que esta elevaci\u00f3n presupon\u00ed\u00ada un movimiento de esp\u00ed\u00adritu m\u00e1s global. Desde 1824 en adelante, pero especialmente en 1827, organiz\u00f3 d\u00e9 forma m\u00e1s clara y sistem\u00e1tica sus conferencias para reflejar la estructura de este movimiento m\u00e1s global. Insist\u00ed\u00ada en que la elevaci\u00f3n de lo finito a lo infinito era la continuaci\u00f3n, por as\u00ed\u00ad decirlo, de un movimiento l\u00f3gicamente anterior, desde un infinito inicial, unitario, hacia la diferenciaci\u00f3n o finitud. Con tal-afirmaci\u00f3n Hegel estaba capacitado para desarrollar su filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n como un movimiento din\u00e1mico, y desde luego dial\u00e9ctico, postulado por el esp\u00ed\u00adritu. La religi\u00f3n, o m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, era para Hegel el movimiento dial\u00e9ctico del esp\u00ed\u00adritu que se transforma a s\u00ed\u00ad mismo en finitud y que, por medio de una negaci\u00f3n de esta finitud, vuelve enriquecido a s\u00ed\u00ad mismo. Expresado de manera m\u00e1s concreta y en t\u00e9rminos que explicit\u00f3 en las conferencias de 1827, la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n es el desarrollo de Dios en cuanto esp\u00ed\u00adritu absoluto. Hegel presentaba la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n como un movimiento desde el concepto de Dios hacia las diversas religiones particulares, determinadas y distintas del cristianismo. Conclu\u00ed\u00ada su filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n con la presentaci\u00f3n de la religi\u00f3n perfecta como la negaci\u00f3n de la limitaci\u00f3n y de la particularidad de estas religiones finitas o determinadas. Identific\u00f3 la religi\u00f3n perfecta, en su realizaci\u00f3n hist\u00f3rica, con el cristianismo, y especialmente con su propia tradici\u00f3n cristiana luterana.<\/p>\n<p>Hegel elabor\u00f3 su filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, como movimiento de pensamiento, en la forma de ese movimiento del esp\u00ed\u00adritu que se autodesarrolla internamente. Puesto que identificaba este movimiento con el desarrollo de Dios como sujeto divino, interpret\u00f3 la religi\u00f3n como un movimiento de subjetividad divina. Era un movimiento desde Dios como sustancia a Dios en cuanto diferenciado internamente, y por tanto verdadero sujeto divino o persona. Era ciertamente un movimiento de subjetividad divina global, desde el momento en que lleg\u00f3 a considerar a Dios como ser que incluye la finitud o el mundo. As\u00ed\u00ad la religi\u00f3n era, para Hegel, un movimiento de reconciliaci\u00f3n entre lo humano y lo divino, una reconciliaci\u00f3n que tiene lugar en la forma de una postulada subjetividad divina inclusiva.<\/p>\n<p>A lo largo de las conferencias de Berl\u00ed\u00adn, Hegel desarroll\u00f3 sistem\u00e1ticamente su filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n en tres partes. A la parte primera la llam\u00f3 \u00abEl concepto de religi\u00f3n\u00bb. Utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino l\u00f3gico \u00abuniversalidad\u00bb para describir este primer momento de la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n. Este primer momento era todav\u00ed\u00ada el m\u00e1s formalmente estructurado. Permanec\u00ed\u00ada en el nivel de lo impl\u00ed\u00adcito. Era, dec\u00ed\u00ada, la idea divina en cuanto a\u00fan \u00aben s\u00ed\u00ad misma\u00bb. Aunque le cost\u00f3 algunos a\u00f1os elaborar una estructura adecuada para esta primera parte de la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, siempre comenz\u00f3 su presentaci\u00f3n insistiendo en que la religi\u00f3n no era ni una cuesti\u00f3n de lo s\u00f3lo humano ni de lo s\u00f3lo divino, sino de las dos juntas. Siempre empezaba la presentaci\u00f3n del concepto de religi\u00f3n con la afirmaci\u00f3n de una unidad original, a saber: con la religi\u00f3n como la relaci\u00f3n entre lo humano y lo divino. Prosegu\u00ed\u00ada despu\u00e9s postulando, como surgiendo inmediatamente de esta unidad inicial, la distinci\u00f3n entre Dios y la conciencia religiosa finita. Hablaba de este segundo paso, a saber: el surgir de la distinci\u00f3n, en t\u00e9rminos de alteridad. Lleg\u00f3 a verlo como un momento de lo que \u00e9l llamaba raz\u00f3n teor\u00e9tica o, en este caso, distintiva. Este surgir de la distinci\u00f3n o diferencia es lo que, hablando con m\u00e1s propiedad, constituye el momento de la religi\u00f3n, ya que aqu\u00ed\u00ad, con este segundo paso, es cuando se puede propiamente hablar de una elevaci\u00f3n desde lo finito a lo infinito. Hegel, en un tercer paso, afirmar\u00ed\u00ada la negaci\u00f3n de esta distinci\u00f3n por medio del movimiento de lo que \u00e9l llamaba raz\u00f3n pr\u00e1ctica o, en este caso, integradora. Especialmente en las \u00faltimas conferencias, este \u00faltimo paso lleg\u00f3 m\u00e1s claramente a ser considerado como el momento de comunidad y culto o adoraci\u00f3n. La raz\u00f3n pr\u00e1ctica o integradora era, para Hegel, el movimiento de pensamiento en la forma de voluntad. El insist\u00ed\u00ada en que estos tres pasos o momentos en el concepto de la religi\u00f3n m\u00e1s formalmente desarrollados se actualizan de diversas formas en cada una de las religiones finitas del mundo. Se realizan plenamente en la religi\u00f3n perfecta.<\/p>\n<p>Hegel denomin\u00f3 a la parte segunda de su filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n \u00abReligi\u00f3n determinada\u00bb. La describi\u00f3 como el momento de la particularidad. Era, dir\u00ed\u00ada \u00e9l, la aparici\u00f3n del concepto de la religi\u00f3n o la idea divina \u00abpara s\u00ed\u00ad\u00bb o en cuanto expl\u00ed\u00adcitamente realizada en la alteridad finita. La \u00abReligi\u00f3n determinada\u00bb consist\u00ed\u00ada en una serie de presentaciones, dial\u00e9cticamente yuxtapuestas y tipol\u00f3gicamente elaboradas, de las diversas religiones del mundo, con excepci\u00f3n del cristianismo. Las sucesivas -y en ciertos aspectos significativamente cambiantes- elaboraciones de Hegel de esta parte segunda dan testimonio del hecho de que sigui\u00f3 estudiando estas religiones muy en serio. A lo largo de los a\u00f1os de sus conferencias de Berl\u00ed\u00adn incorpor\u00f3 de manera regular cantidades considerables de nuevo material a sus formas de presentar estas religiones. Algunos dir\u00ed\u00adan que, con respecto a estas religiones, \u00e9l era el europeo mejor informado de su tiempo.<\/p>\n<p>De una serie de conferencias a la siguiente Hegel hac\u00ed\u00ada cambios significativos en la organizaci\u00f3n interna y en el orden de presentaci\u00f3n de algunas de las religiones finitas o determinadas. No obstante, siempre comenzaba esta parte segunda con lo que podr\u00ed\u00ada hoy llamarse \u00abreligiones primitivas\u00bb, se\u00f1aladamente las de Africa y Am\u00e9rica del Norte. En estas religiones primitivas, desde el punto de vista fenomenol\u00f3gico, Dios era presentado m\u00e1s en la forma de sustancia. Aunque Hegel colocaba estas religiones en un estadio primitivo en la progresi\u00f3n fenomenol\u00f3gica de las religiones determinadas, no rechazar\u00ed\u00ada sencillamente o abandonar\u00ed\u00ada sus concepciones de Dios. Insist\u00ed\u00ada en que, aunque Dios era todav\u00ed\u00ada comprendido y adorado bajo alguna forma de sustancia internamente indiferenciada, tales concepciones de Dios deb\u00ed\u00adan ser, sin embargo, valoradas como actualizaciones m\u00e1s inmediatas de Dios. Dios en cuanto sustancia era sujeto, esp\u00ed\u00adritu y persona, pero todav\u00ed\u00ada s\u00f3lo impl\u00ed\u00adcitamente. Hegel continu\u00f3 su presentaci\u00f3n de las diversas religiones finitas, que; generalmente hablando, clasificaba, seg\u00fan sus concepciones de Dios, cada vez m\u00e1s desarrolladas y complejas, y de la relaci\u00f3n entre lo humano y lo divino. Hegel agrup\u00f3 geogr\u00e1ficamente las religiones finitas, tratando de las religiones de China, de la India, del Oriente Medio, de Grecia y de Roma. Tambi\u00e9n, muy audazmente, propuso que su gradaci\u00f3n fenomenol\u00f3gica y su agrupamiento geogr\u00e1fico reflejaba el desarrollo hist\u00f3rico completo de las diversas religiones.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica dial\u00e9ctica hegeliana de la realizaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu en y a trav\u00e9s de una serie de formas finitas de religi\u00f3n es extremadamente compleja, pero fascinante. Intent\u00f3 a un mismo tiempo presentar este segundo momento, la \u00abReligi\u00f3n determinada\u00bb, tanto como un momento en que el concepto de Dios ganaba en complejidad como un momento en el que ten\u00ed\u00ada lugar finalmente una alienaci\u00f3n total. Consider\u00f3 realizada esta alienaci\u00f3n total en la religi\u00f3n romana, que \u00e9l siempre colocaba la \u00faltima dentro de la serie de religiones determinadas. En su degradaci\u00f3n y corrupci\u00f3n, la religi\u00f3n romana marcaba el punto bajo a la coyuntura cr\u00ed\u00adtica en la fenomenolog\u00ed\u00ada y en la historia de la religi\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad las nociones de Dios m\u00e1s complejamente desarrolladas con anterioridad parec\u00ed\u00adan chocar con una religi\u00f3n de negatividad siempre m\u00e1s grande. Para Hegel el cristianismo surgi\u00f3 dial\u00e9cticamente de la negaci\u00f3n de esa negatividad.<\/p>\n<p>Hegel titul\u00f3 la parte tercera de sus conferencias sobre filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n \u00abLa religi\u00f3n consumada\u00bb. En este punto, de una manera en general l\u00f3gica a lo largo de las cuatro series de conferencias, dio al cristianismo y a sus doctrinas b\u00e1sicas una interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica constructiva en l\u00ed\u00adnea con su comprensi\u00f3n global del esp\u00ed\u00adritu como movimiento dial\u00e9ctico de pensamiento que se autoafirma. Como hab\u00ed\u00ada hecho con sus presentaciones de las diversas religiones determinadas, de nuevo aqu\u00ed\u00ad elabor\u00f3 una suerte de presentaci\u00f3n tipol\u00f3gica del cristianismo. Llam\u00f3 a su lectura filos\u00f3fica del cristianismo la religi\u00f3n consumada porque consumaba, o realizaba plenamente, la estructura de lo que antes, en la parte primera, hab\u00ed\u00ada establecido como la estructura del concepto de religi\u00f3n, porque incorporaba la realidad que ese concepto hab\u00ed\u00ada alcanzado en y a trav\u00e9s de las diversas religiones finitas. Presentaba este tercer momento, la religi\u00f3n consumada, como el momento de la individualidad. Lo que inicialmente estaba presente en el pensamiento o conciencia religiosa \u00aben s\u00ed\u00ad\u00bb y lo que despu\u00e9s realizaba \u00abpara s\u00ed\u00ad\u00bb en la alteridad de las diversas religiones finitas, vino a ser integrado en la religi\u00f3n consumada en un momento al que Hegel se refer\u00ed\u00ada como la aparici\u00f3n de la idea divina \u00aben y para s\u00ed\u00ad\u00bb. Por eso la religi\u00f3n consumada es la religi\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu. Es la religi\u00f3n en la que Dios es conocido de forma expl\u00ed\u00adcita como esp\u00ed\u00adritu y en la que Dios existe como esp\u00ed\u00adritu para el esp\u00ed\u00adritu finito. En la religi\u00f3n consumada Dios es un movimiento de subjetividad divina completa.<\/p>\n<p>Desde 1824 en adelante Hegel desarrolla m\u00e1s claramente su presentaci\u00f3n de la religi\u00f3n consumada en tres partes. El primer elemento o esfera de la religi\u00f3n consumada es aqu\u00e9l en el que Hegel vuelve a la unidad originaria de Dios y de la conciencia religiosa. Pero ahora esta unidad se ha transformado en una esfera m\u00e1s desarrollada e internamente diferenciada. En las conferencias de 1831 Hegel hablar\u00e1 de ella como el reino del Padre. En esta esfera el concepto de Dios, la idea divina, se presenta al pensamiento en la forma de Trinidad, a saber: de lo que podr\u00ed\u00adamos llamar hoy Trinidad \u00abinmanente\u00bb. Seg\u00fan Hegel, en el cristianismo Dios es el doble movimiento dial\u00e9ctico de autoenajenaci\u00f3n divina y de vuelta a s\u00ed\u00ad expresada figuradamente como Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo. Este es un movimiento del surgir moment\u00e1neo de la diferenciaci\u00f3n como un momento dial\u00e9ctico de negaci\u00f3n. El Hijo, o segundo momento, no es la inmediatez del primer momento. M\u00e1s bien, este segundo momento es un momento de distinci\u00f3n o diferencia, que desaparece inmediatamente. El Esp\u00ed\u00adritu Santo es esta desaparici\u00f3n de la diferencia, la superaci\u00f3n de la alteridad. Hegel caracteriza este movimiento global del esp\u00ed\u00adritu, a saber: de diferenciaci\u00f3n y de vuelta, como un movimiento de vida y de amor.<\/p>\n<p>En la primera esfera de la religi\u00f3n consumada la alteridad es s\u00f3lo aparente o impl\u00ed\u00adcita. Se hace real y expl\u00ed\u00adcita y fenomenol\u00f3gicamente perceptible en y como la segunda esfera. La segunda esfera es la de Dios o de la idea divina, que se postula a s\u00ed\u00ad misma como un mundo finito de naturaleza y esp\u00ed\u00adritu finito. Esta segunda esfera es, al menos desde las conferencias de 1824 en adelante, la doble esfera de diferenciaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n inmediata. En 1831 Hegel la llama el reino del Hijo. En sus diversas presentaciones de las conferencias Hegel desarrolla un an\u00e1lisis prolijo e impresionante de las ideas cristianas de creaci\u00f3n, inocencia original y pecado original. Les da una lectura filos\u00f3fica y existencial cuando desarrolla una lectura dial\u00e9ctica de la relaci\u00f3n entre bien y mal. Prosigue su an\u00e1lisis de la alienaci\u00f3n, que surge con la distinci\u00f3n entre Dios y esp\u00ed\u00adritu finito, hasta el punto en que puede decir que la alienaci\u00f3n constituye la verdadera esencia de lo que significa ser humano. La persona humana est\u00e1 atrapada en una suerte de autoesclavitud. Y, sin embargo, ser humano es ser un ser pensante y, consecuentemente, ser esp\u00ed\u00adritu. La persona humana no es solamente autoalienaci\u00f3n interna, sino, en cuanto ser pensante, tambi\u00e9n e igualmente, en principio, la verdadera superaci\u00f3n de tal alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hegel establece la persona humana como esp\u00ed\u00adritu finito y, esencialmente, como ser pensante. Proyectando de esta manera su modo de entender lo que significa ser humano, a saber: en t\u00e9rminos de alienaci\u00f3n interna y la posibilidad de superar esa alienaci\u00f3n, Hegel puede establecer lo que podr\u00ed\u00ada llamarse el contexto trascendental, en el que revelaci\u00f3n y encarnaci\u00f3n pueden ocurrir y de hecho ocurren. El habla a menudo de la autorrevelaci\u00f3n divina y, con la encarnaci\u00f3n, afirma una autorrevelaci\u00f3n divina completa en la forma de un ser humano \u00fanico, Cristo. De diversas maneras insiste en que esta autorrevelaci\u00f3n divina debe ocurrir en un individuo, si ha de ser asequible a la humanidad entera. Dios revela a Dios mismo en forma de autoenajenaci\u00f3n hasta las profundidades m\u00e1s remotas de la finitud, a saber: hasta la muerte de Cristo en la cruz. La resurrecci\u00f3n es el paso a una presencia espiritual para y en la comunidad creyente.<\/p>\n<p>La tercera esfera de la religi\u00f3n consumada es la de la comunidad o culto. En la segunda esfera Hegel hab\u00ed\u00ada presentado, al menos desde 1824 en adelante, el doble momento de diferenciaci\u00f3n y de reconciliaci\u00f3n inmediata en un \u00fanico yo divino-humano como el cumplimiento del segundo momento del concepto de religi\u00f3n, a saber: el del conocimiento te\u00f3rico. Ahora presenta la tercera esfera como el cumplimiento del movimiento del conocer pr\u00e1ctico. Este es el momento de la individualidad inclusiva. Es el momento en el que la reconciliaci\u00f3n inmediata se hace asequible a, y realizada en, la comunidad de esp\u00ed\u00adritus finitos. Aqu\u00ed\u00ad, mediante una lectura filos\u00f3fica de la fe, doctrina, sacramento y sacrificio, Hegel presenta la realizaci\u00f3n progresiva, en los miembros de la comunidad espiritual, de esa reconciliaci\u00f3n entre lo humano y lo divino que ha sido alcanzada ya en Cristo. Hegel habla libremente del Esp\u00ed\u00adritu Santo como presencia divina dentro de los miembros de la comunidad espiritual. A lo largo de las diversas conferencias llama a esta esfera el reino del Esp\u00ed\u00adritu. En este reino, a saber: en y a trav\u00e9s del esp\u00ed\u00adritu finito, Dios se ha convertido en esp\u00ed\u00adritu para el esp\u00ed\u00adritu. Esta conciencia de ser una cosa con Dios, que Hegel llama la paz de Dios, debe expresarse en una vida \u00e9tica. Sin embargo, para Hegel la reconciliaci\u00f3n entre lo humano y lo divino, una reconciliaci\u00f3n realmente alcanzada aqu\u00ed\u00ad en esta tercera esfera, sigue cargada con una forma religiosa figurativa. Esto es, la superaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n ocurre todav\u00ed\u00ada en la forma de una alteridad a\u00fan identificada como Dios Esp\u00ed\u00adritu Santo. Para Hegel la reconciliaci\u00f3n y la paz alcanzadas en la comunidad espiritual y en la conducta \u00e9tica encuentran su expresi\u00f3n \u00faltima y apropiada en la inmediatez renovada del pensamiento filos\u00f3fico puro. En tal pensamiento la mediaci\u00f3n es automediaci\u00f3n sin resto de alteridad externamente presentada.<\/p>\n<p>Aunque Hegel insist\u00ed\u00ada en que era tarea de la filosof\u00ed\u00ada explicitar la coherencia interna del pensamiento religioso, defendi\u00f3 igualmente, y en especial a partir de las conferencias de 1824 en adelante, que la religi\u00f3n, como pen\u00faltima forma del esp\u00ed\u00adritu absoluto, es el perenne veh\u00ed\u00adculo de la verdad y la representaci\u00f3n v\u00e1lida de la reconciliaci\u00f3n para la mayor\u00ed\u00ada de la gente. Consecuentemente present\u00f3 la religi\u00f3n, y especialmente la religi\u00f3n cristiana, como una realizaci\u00f3n fenomenol\u00f3gica din\u00e1mica del movimiento del esp\u00ed\u00adritu. La religi\u00f3n es la esfera o nivel en el que el esp\u00ed\u00adritu se manifiesta a s\u00ed\u00ad mismo como un movimiento dial\u00e9ctico de diferenciaci\u00f3n y retorno enriquecido. Fue aqu\u00ed\u00ad, en esta esfera de la religi\u00f3n, donde Hegel reformul\u00f3 la noci\u00f3n religiosa m\u00e1s general de Dios dentro de un movimiento de subjetividad divina inclusiva, un movimiento del esp\u00ed\u00adritu absoluto. Para expresarlo algo m\u00e1s crudamente, Hegel defend\u00ed\u00ada que Dios era el esp\u00ed\u00adritu absoluto porque Dios inclu\u00ed\u00ada el mundo. Para expresarlo en t\u00e9rminos m\u00e1s filos\u00f3ficos, el verdadero infinito era el infinito que incluye lo finito, y no simplemente un pseudoinfinito puesto por encima de lo finito. A1 trabajar con esta reformulaci\u00f3n de la noci\u00f3n de Dios, Hegel era capaz de crear una filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n \u00fanica en la forma de un movimiento de subjetividad divina inclusiva que se autoafirma. El pod\u00ed\u00ada entonces afirmar que este movimiento es un movimiento de una libertad divina y humana. Es un movimiento de libertad humana porque la persona humana est\u00e1 liberada tanto de la \u00e1lienaci\u00f3n externa como de la interna alienaci\u00f3n autoesclavizante. Es un movimiento de libertad divina porque es un movimiento de autodeterminaci\u00f3n divina. Dios es esp\u00ed\u00adritu, o sea, Dios est\u00e1 como en casa con Dios mismo en el otro.<\/p>\n<p>HEGEL Y LA . Existen al menos tres funciones cl\u00e1sicas o tareas que la teolog\u00ed\u00ada fundamental cristiana ha llevado a cabo en diversas \u00e9pocas: primero, la tarea apolog\u00e9tica de trazar la justificaci\u00f3n b\u00e1sica y la coherencia interna de la tradici\u00f3n cristiana; segundo, la tarea fundamental de establecer la base sobre la que y desde la cual la teolog\u00ed\u00ada cristiana emprenda sus posteriores tareas anal\u00ed\u00adticas, sistem\u00e1ticas y constructivas; y tercero, la tarea de arrojar luz sobre temas b\u00e1sicos del cristianismo desde la perspectiva elegida al desarrollar las tareas apolog\u00e9ticas y fundantes previas. Ser\u00e1 provechoso considerar la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n de Hegel desde el punto de vista de cada una de estas funciones o tareas para llegar tanto a un mejor conocimiento de su posici\u00f3n de conjunto como para reflexionar sobre la relaci\u00f3n entre su filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n y la teolog\u00ed\u00ada fundamental cristiana.<\/p>\n<p>Ciertamente, no ser\u00ed\u00ada il\u00f3gico que Hegel describiera su propia filosof\u00ed\u00ada como una teolog\u00ed\u00ada filos\u00f3fica fundamental. El mismo escribi\u00f3 que la filosof\u00ed\u00ada comienza y termina con Dios. (Desde luego ten\u00ed\u00ada previamente su propio concepto reformulado de Dios en la mente). Y su interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de la religi\u00f3n muestra sorprendentes paralelos con la teolog\u00ed\u00ada fundamental. Dentro del contexto de su proyecto filos\u00f3fico completo, en su filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, Hegel se propone a s\u00ed\u00ad mismo ciertas tareas apolog\u00e9ticas, b\u00e1sicas y aclarativas bastante an\u00e1logas a aquellas que son caracter\u00ed\u00adsticas de la teolog\u00ed\u00ada fundamental.<\/p>\n<p>De hecho el proyecto filos\u00f3fico sistem\u00e1tico completo de Hegel era apolog\u00e9tico en el sentido de que \u00e9l constantemente se esforz\u00f3 por establecer la justificaci\u00f3n b\u00e1sica y la coherencia interna de su filosof\u00ed\u00ada del esp\u00ed\u00adritu absoluto. Seg\u00fan parece, entr\u00f3 en di\u00e1logo cr\u00ed\u00adtico con todas y cada una de las religiones o posiciones filos\u00f3ficas con las que se encontr\u00f3. De particular inter\u00e9s para lo presente son las actitudes cr\u00ed\u00adticas que adopt\u00f3 con respecto a los te\u00f3logos cristianos de su tiempo, con respecto a la misma teolog\u00ed\u00ada cristiana y con respecto a la religi\u00f3n en general o a las religiones concretas en particular.<\/p>\n<p>Fue profundamente cr\u00ed\u00adtico con los te\u00f3logos cristianos, a los que acusaba de haber abandonado su tarea fundamental de examinar el contenido racional interno y la coherencia de los grandes dogmas cristianos. Todav\u00ed\u00ada m\u00e1s, sosten\u00ed\u00ada que se refugiaban o en reflexiones sobre sentimientos meramente subjetivos o en formas menos serias de estudios hist\u00f3ricos. Le pareci\u00f3 que la filosof\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada que asumir las tareas que la teolog\u00ed\u00ada fundamental y sistem\u00e1tica hab\u00ed\u00adan dejado sin hacer.<\/p>\n<p>Hegel insist\u00ed\u00ada en que la religi\u00f3n, incluyendo la religi\u00f3n cristiana tal como la reflejaba la teolog\u00ed\u00ada cristiana, no hace realmente accesible la verdad de la reconciliaci\u00f3n a la humanidad en general. Pero siempre mitig\u00f3 esta valoraci\u00f3n positiva de la religi\u00f3n con una nueva reserva. Sosten\u00ed\u00ada que es tarea de la filosof\u00ed\u00ada siempre identificar la coherencia l\u00f3gica y racional internas de las creencias religiosas. Estimaba que incluso la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica cristiana permanec\u00ed\u00ada a menudo demasiado estrechamente atada a im\u00e1genes \u00abinfantiles\u00bb o insuficientemente criticadas, y por tanto aparentemente dispares. Con todo, aun cuando otorga a la filosof\u00ed\u00ada esta tarea absolutamente importante de discernir la estructura l\u00f3gica interna de la reconciliaci\u00f3n religiosa, \u00e9l sigue manteniendo que la religi\u00f3n como tal, y el cristianismo con su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica en particular, tiene un valor e importancia perennes. A su estilo, la religi\u00f3n y la teolog\u00ed\u00ada cristiana hacen una contribuci\u00f3n continua no reemplazable sencillamente por el pensamiento filos\u00f3fico. Desde diversas perspectivas, Hegel da una cierta prioridad dial\u00e9ctica permanente, en un momento a la religi\u00f3n y en otro a la filosof\u00ed\u00ada. Aunque desde la perspectiva de su presentaci\u00f3n sistem\u00e1tica y especulativa colocaba a la religi\u00f3n en una pen\u00faltima posici\u00f3n, inmediatamente antes del momento final del esp\u00ed\u00adritu como pensamiento filos\u00f3fico, no subordin\u00f3 sencillamente la religi\u00f3n a la filosof\u00ed\u00ada. La religi\u00f3n segu\u00ed\u00ada siendo la necesaria encarnaci\u00f3n hist\u00f3rica de la verdad expresada en la filosof\u00ed\u00ada. Sin embargo, incluso cuando se tienen presentes estas reservas relativas a los respectivos papeles de la religi\u00f3n y de la filosof\u00ed\u00ada, podr\u00ed\u00ada parecer que Hegel otorga una funci\u00f3n mediadora y de interpretaci\u00f3n a la filosof\u00ed\u00ada respecto a la religi\u00f3n que muchos pensadores religiosos encuentran inaceptable.<\/p>\n<p>Una interesante postura cr\u00ed\u00adtica de Hegel, que muchos pensadores religiosos hallan m\u00e1s atractiva, es su criterio de hecho para la evaluaci\u00f3n de cualquier religi\u00f3n o visi\u00f3n del mundo religioso. Para Hegel este criterio est\u00e1 en la pregunta de si una tradici\u00f3n religiosa particular expresa o no, y hasta qu\u00e9 punto, la libertad. Para \u00e9l era cuesti\u00f3n de si, y hasta qu\u00e9 punto, una religi\u00f3n representa de modo adecuado la libertad divina y, consecuentemente, libera tanto a la persona humana individual como a la comunidad de la esclavitud de tendencias deshumanizantes y que objetivan de modo parcial. El tema de la libertad constituye el tema central que corre a trav\u00e9s de la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n de Hegel. La forma en que Hegel trabaja con este tema necesita un considerable estudio posterior. Es un tema que ha vuelto tambi\u00e9n repetidas veces en la reflexi\u00f3n religiosa poshegeliana. A menudo este tema de la libertad como caracter\u00ed\u00adstica constitutiva de la verdadera religi\u00f3n, e incluso algunas de sus m\u00e1s espec\u00ed\u00adficas formulaciones del siglo xx, pueden hacerse remontar directamente hasta Hegel.<\/p>\n<p>La postura apolog\u00e9tica de Hegel implicaba una constante preocupaci\u00f3n por la exposici\u00f3n en la esfera de lo p\u00fablico, por la coherencia interna y por la interna purificaci\u00f3n de la religi\u00f3n. En realidad llev\u00f3 a cabo esta tarea m\u00e1s apolog\u00e9tica concentr\u00e1ndose en lo que podr\u00ed\u00ada llamarse la tarea fundante. Es decir, elabor\u00f3 una comprensi\u00f3n b\u00e1sica del esp\u00ed\u00adritu como movimiento de subjetividad inclusiva. Propuso un movimiento dial\u00e9ctico que, en su movimiento m\u00e1s fundamental, era posici\u00f3n del otro y superaci\u00f3n de la separaci\u00f3n implicada en el surgir de esa alteridad. Identific\u00f3 este doble movimiento del esp\u00ed\u00adritu con una reinterpretaci\u00f3n creativa de las diversas pruebas cl\u00e1sicas de la existencia de Dios (I Dios: pruebas de la existencia). Vio en la prueba ontol\u00f3gica una expresi\u00f3n de lo que \u00e9l llamaba el movimiento desde el concepto a la realidad, a saber: la autodiferenciaci\u00f3n de Dios como esp\u00ed\u00adritu absoluto. Curiosamente, reformul\u00f3 las pruebas m\u00e1s cosmol\u00f3gicas y teleol\u00f3gicas de la existencia de Dios como la vuelta dial\u00e9ctica del esp\u00ed\u00adritu, a saber: como la elevaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu finito al infinito. Su comprensi\u00f3n fundamental de lo din\u00e1mico del esp\u00ed\u00adritu como diferenciaci\u00f3n y vuelta dial\u00e9ctica, religiosa y teol\u00f3gicamente expresada, en t\u00e9rminos de las diversas pruebas de la existencia de Dios, provey\u00f3 el paradigma sobre cuya base elabor\u00f3 su sistema filos\u00f3fico completo. Llev\u00f3 a cabo sus posteriores reflexiones anal\u00ed\u00adticas, sistem\u00e1ticas y constructivas sobr\u00e9 la base de esta manera de entender el esp\u00ed\u00adritu. Ser\u00e1 de especial inter\u00e9s para la teolog\u00ed\u00ada fundamental recordar que para Hegel este movimiento del esp\u00ed\u00adritu encontraba expresi\u00f3n religiosa apropiada en la doctrina cristiana de la Trinidad.<\/p>\n<p>Hegel utiliz\u00f3 su comprensi\u00f3n fundamental del esp\u00ed\u00adritu para aclarar temas b\u00e1sicos sobre las diversas religiones que examin\u00f3. Sus esfuerzos produjeron un fruto particularmente rico en sus interpretaciones filos\u00f3ficas constructivas del cristianismo. Mucho antes que el concilio Vaticano 11 hab\u00ed\u00ada \u00e9l hablado convincentemente de la autorrevelaci\u00f3n divina. Podr\u00ed\u00ada incluso afirmarse que \u00e9l introdujo la idea en la moderna discusi\u00f3n filos\u00f3fica y teol\u00f3gica. Su reconceptualizaci\u00f3n dial\u00e9ctica de Dios y de la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo le permiti\u00f3 proponer un momento de negatividad en Dios. Identific\u00f3 a \u00e9ste como el segundo momento en la Trinidad \u00abinmanente\u00bb. Cuando Hegel se refer\u00ed\u00ada a este momento en t\u00e9rminos de negaci\u00f3n, estaba, en realidad introduciendo la estrutura de la. crucifixi\u00f3n y muerte en el yo divino. Sorprendentemente, con la afirmaci\u00f3n de la diferenciaci\u00f3n en Dios, estaba confirmando el valor y la importancia infinitos del reino de la historia, que es por definici\u00f3n el reino de la diferencia y del cambio.<\/p>\n<p>Ser\u00ed\u00ada demasiado prolijo ofrecer un elenco m\u00e1s detallado de las intuiciones de Hegel que se han abierto camino en la teolog\u00ed\u00ada y en los diferentes intentos de establecer una teolog\u00ed\u00ada fundamental cristiana contempor\u00e1nea. Quiz\u00e1 una manera de aludir a ellas ser\u00ed\u00ada indicar sencillamente que Hegel integr\u00f3 muchas de las doctrinas religiosas cristianas y temas teol\u00f3gicos aparentemente menos relacionados internamente. Reconcili\u00f3, por ejemplo, los temas de la Trinidad, revelaci\u00f3n, gracia, el reino de Dios, la historia de la salvaci\u00f3n como la historia de Dios, alienaci\u00f3n, pecado y reconciliaci\u00f3n, cristolog\u00ed\u00ada, iglesia y comunidad espiritual, presencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo y una vida \u00e9tica responsable, todo dentro de una \u00fanica secuencia global. Fue capaz de interrelacionar estos temas religiosos porque los present\u00f3 como aspectos del desarrollo dial\u00e9ctico de Dios, como esp\u00ed\u00adritu absoluto y como subjetividad divina inclusiva.<\/p>\n<p>La impresionante filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n de Hegel sigue planteando constantes desaf\u00ed\u00ados a la teolog\u00ed\u00ada fundamental cristiana. Desde una perspectiva apolog\u00e9tica desaf\u00ed\u00ada a la teolog\u00ed\u00ada fundamental a trabajar de modo creativo en el \u00e1mbito de lo p\u00fablico y a ser, autocr\u00ed\u00adtica con todo lo que hace. Desde una perspectiva fundante, desaf\u00ed\u00ada a la teolog\u00ed\u00ada fundamental a reflexionar sobre las cuestiones religiosas m\u00e1s b\u00e1sicas, incluyendo la de la estructura de la experiencia de Dios como esp\u00ed\u00adritu din\u00e1mico. Hegel no permitir\u00e1 al te\u00f3logo quedarse satisfecho con formas de argumentaci\u00f3n meramente externas. M\u00e1s bien fuerza al te\u00f3logo a ir hasta el coraz\u00f3n del asunto, a saber: hasta el problema de la articulaci\u00f3n din\u00e1mtc\u00e1Interna entre lo finito y lo infinito,; lo humano y lo divino. Desde una perspectiva .aclarativa, ofrece una ingente cantidad de intuiciones y de observaciones, concretas sobre temas cristianos. E\u00e1 cierto sentido, su filosof\u00ed\u00ada es una mina teol\u00f3gica. Sin embargo, existen dos aproximaciones teol\u00f3gicas a su filosof\u00ed\u00ada que, podr\u00ed\u00ada parecer, deber\u00ed\u00adan evitarse. Una es la de sacar una intuici\u00f3n teol\u00f3gica de aqu\u00ed\u00ad o de all\u00e1 de manera meramente ecl\u00e9ctica. El resultado ser\u00ed\u00ada seguramente una teolog\u00ed\u00ada ecl\u00e9ctica. Otra es la de asumir el sistema de Hegel sin reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica posterior sobre su coherencia interna. Esta segunda aproximaci\u00f3n acabar\u00ed\u00ada muy f\u00e1cilmente trasladando a la teolog\u00ed\u00ada las debilidades internas de la propia filosof\u00ed\u00ada de Hegel.<\/p>\n<p>No le es posible realmente al te\u00f3logo que se ocupa de la teolog\u00ed\u00ada fundamental permanecer neutral ante la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n de Hegel ni ante los desaf\u00ed\u00ados que plantea. O Hegel ha tenido \u00e9xito b\u00e1sicamente al dar expresi\u00f3n a la estructura l\u00f3gica interna del cristianismo o no lo ha tenido. Si lo primero fuera el caso, entonces el te\u00f3logo que se ocupa de la teolog\u00ed\u00ada fundamental tendr\u00ed\u00ada que seguir a Hegel muy de cerca. Si Hegel no ha tenido \u00e9xito, entonces recae sobre el te\u00f3logo que se ocupa de la teolog\u00ed\u00ada fundamental el deber de proporcionar una posici\u00f3n alternativa formulada con m\u00e1s rigor y que satisfaga m\u00e1s. En el pasado, muchos te\u00f3logos cristianos se han aprovechado del impresionante alcance y riqueza de la intuici\u00f3n de Hegel. Muchos de ellos, quiz\u00e1, se han opuesto a su posici\u00f3n filos\u00f3fica global, y esto por varias razones. Tales razones incluir\u00ed\u00adan vacilaciones sobre si Hegel ha preservado realmente la libertad divina con respecto a la creaci\u00f3n, si ha expresado adecuadamente tanto el car\u00e1cter radical del mal como la perdurabilidad , de la alteridad o, m\u00e1s fundamentalmente, si ha sido capaz de sostener de modo convincente su propia posici\u00f3n filos\u00f3fica. Pero quiz\u00e1 el desaf\u00ed\u00ado m\u00e1s concreto que afronta el te\u00f3logo que se ocupa de la teolog\u00ed\u00ada fundamental cuando se enfrenta con la sorprendente y altamente m\u00e1s impresionante filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n de Hegel, es ser capaz de reconocer su (de, \u00e9l o de ella) inmensa deuda con Hegel, sin permitir despu\u00e9s que esa deuda se convierta en una carga,<br \/>\n4. BIBLIOGRAPIA SELECTA. a) BIBLIOGRAFIAS: STEINHAUER K., Hegel Bibliography\/Bibliographie, Saur, Munich 1980; WAGNER F., Bibliographie zu Hegels Religionsphilosophie, en Die Flucht in den Begriff. Materialien zu Hegels Religionsphilosophie, 309-345, editado por Friedrich Wilhelm Grafy Falk Wagner, Klett-Cotta, Stutgart 1982. b) TEXTOS DE HEGEL: Hegels theologische Jugendschriften, editados por Hermann Nohl, Mohr, Tubinga 1907; Lecciones sobre filosofia de la religi\u00f3n 3 vols., editados y traducidos por Ricardo Ferrara, Alianza Editorial, Madrid 1984. c) LITERATURA SECUNDARIA: Filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n: BIASUTTI F., Assolutezza e soggettivit\u00e1. LFdea di religione in Regel, Verifiche, Trento 1979; BRUAIRE C.,Logique et religi\u00f3n chr\u00e9tienne dans la philosophie de Hegel, Du Seuil, Par\u00ed\u00ads 1964; CHAPELLE A., Hegel et la religion, 4 vols., Editions Universitaires, Par\u00ed\u00ads 1964-1971 HODGSON P.C., Hegel&#8217;sApproach to Religi\u00f3n: The Dialectic of Speculation and Phenomenology, en \u00abJR\u00bb 64 (1984) 158-172; JAESCHKE W., Die Religionsphilosophie Hegels, Wissenschaftliche Buchgesellschaft, Darmstadt 1983; ID, Die Vernunft in der Religi\u00f3n, Frommann-holzboog, Stutgart-Bad Cannstatt 1986; SCHLITT D. M., Hegel&#8217;s Trinitarian Claim. A Critical Refection, Brill, Leiden 1984; ID Divine Subjectivity. Understanding Hegel&#8217;s Philosophy ofReligion, University of Scranton Press, Scranton (PA) 1989. 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En su primera madurez, Hegel estudi\u00f3 un poco de teolog\u00ed\u00ada antes de volver a la filosof\u00ed\u00ada. A lo largo de su carrera filos\u00f3fica mantuvo un inter\u00e9s profundo y permanente por la religi\u00f3n en general, por las diversas religiones del mundo en particular, y especialmente por el cristianismo. Las propias obras y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hegel-g-w-friedrich-1770-1831\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHEGEL, G.W. 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