{"id":1723,"date":"2016-02-04T22:57:52","date_gmt":"2016-02-05T03:57:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dia-de-jehova\/"},"modified":"2016-02-04T22:57:52","modified_gmt":"2016-02-05T03:57:52","slug":"dia-de-jehova","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dia-de-jehova\/","title":{"rendered":"DIA DE JEHOVA"},"content":{"rendered":"<p>D\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1    (heb. y^m Yahweh; gr. h&#8217;m\u00e9ra t\u00f3u Kur\u00ed\u00adou).  En forma consecuente, tanto el AT como el NT usan esta y otras expresiones similares para indicar el tiempo cuando Dios interviene en los asuntos humanos para ejecutar juicios o castigos sobre los que hacen maldad y liberar a su pueblo de las manos de sus opresores.  El d\u00ed\u00ada de la visitaci\u00f3n divina sobre el Egipto antiguo (Jer 46:10) y sobre Babilonia (ls. 13:6, 9) se identifica con \u00abel d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u00bb sobre las naciones, pero tambi\u00e9n es el d\u00ed\u00ada cuando Dios promete restaurar a Israel (Isa 14:1, 2; Jer 46:27, 28).  \u00abEl d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u00bb tambi\u00e9n ser\u00ed\u00ada un d\u00ed\u00ada de juicio sobre su propio pueblo por causa de sus malos caminos (Jl. 1:15; 2:1), refiri\u00e9ndose en particular a la cautividad babil\u00f3nica (Sof. 1:7, 14, 18; 2:2).  La expresi\u00f3n tambi\u00e9n lleg\u00f3 a usarse para el gran d\u00ed\u00ada final cuando Dios domine a las naciones rebeldes de la tierra y establezca a su propio pueblo en su dominio leg\u00ed\u00adtimo (ls. 2:2, 12; 34:8; Jl. 3:14; Oba_15, 17; Zec 14:1; Mal 4:5).  Como d\u00ed\u00ada de juicio sobre los que hacen maldad se lo llama \u00abd\u00ed\u00ada de tinieblas\u00bb (Jl. 2:1, 2; Amo 5:18-20), oscuro por causa de la ira divina (Eze 7:19).  Los escritores del NT tambi\u00e9n pintan el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 como un \u00abd\u00ed\u00ada de ira\u00bb (Rom 2:5, 6) y el \u00abd\u00ed\u00ada del juicio\u00bb (Mat 10:15; 2Pe 3:7).  Se refieren a \u00e9l como \u00abel d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (2Co 1:14), \u00abel d\u00ed\u00ada de Jesucristo\u00bb (Phi 1:6) o sencillamente como \u00abel d\u00ed\u00ada de Cristo\u00bb (v 10).  En vista de que la historia de la tierra llegar\u00e1 a su fin en ese tiempo -ser\u00ed\u00ada el \u00faltimo de este mundo actual-, se lo llama \u00abel gran d\u00ed\u00ada\u00bb (Jud_6), \u00abaquel d\u00ed\u00ada\u00bb (Mat 7:22; 1Th 5:4) o sencillamente \u00abel d\u00ed\u00ada\u00bb (1Co 3:13).  \u00abEl d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u00bb es principalmente el momento cuando aparecer\u00e1 Jesucristo para llamar a los justos de sus tumbas (Joh 6:39), para purificar la tierra con fuego (2Pe 3:7-12) y para establecer su reino eterno de justicia (Mat 25:31, 34; cf 2Pe 3:13, 14).  V\u00e9ase D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or.  D\u00ed\u00ada de reposo.  V\u00e9ase S\u00e1bado.  D\u00ed\u00ada del juicio.  En la Biblia se presenta frecuentemente el concepto de que Dios entra en juicio con los habitantes de la tierra.  Enoc, \u00abs\u00e9ptimo desde Ad\u00e1n\u00bb, present\u00f3 al Se\u00f1or viniendo para ejecutar juicio sobre todos (Jud_14, 15).  Isa\u00ed\u00adas describi\u00f3 a Dios al venir con fuego para hacer juicio (Isa 66:15, 16), y el profeta Jerem\u00ed\u00adas describe el momento majestuoso en que \u00abJehov\u00e1 rugir\u00e1 desde lo alto\u00bb y \u00abtiene juicio contra las naciones\u00bb (Jer, 25:30, 31).  Daniel previ\u00f3 el tiempo cuando \u00abel Juez se sent\u00f3, y los libros fueron abiertos\u00bb (Dan 7:10), y en lenguaje m\u00ed\u00adstico Joel profetiz\u00f3 que Dios se sentar\u00e1 \u00abpara juzgar a todas las naciones de alrededor\u00bb (Jl. 3:12; cf vs 13-16).  Con frecuencia Jes\u00fas se refiri\u00f3 al juicio final.  Declar\u00f3 que las antiguas Sodoma y Gomorra ser\u00ed\u00adan tratadas con m\u00e1s lenidad en el juicio por rechazar la luz que tuvieron, que las ciudades de sus d\u00ed\u00adas que lo hab\u00ed\u00adan despreciado (Mat 10:11, 14, 15); y que las ciudades paganas de Tiro y Sid\u00f3n recibir\u00ed\u00adan una condenaci\u00f3n menor que Coraz\u00ed\u00adn, Betsaida y Capernaum, que lo rechazaron (Luk 10:13-15).  Afirm\u00f3 que los hombres dar\u00e1n cuenta de \u00abtoda palabra ociosa\u00bb en el juicio (Mat 12:36; cf 16:27; 24:30, 31; 25:31-46; Mar 8:38; Luk 9:26; etc.).  Pablo declar\u00f3 que Dios ha designado un d\u00ed\u00ada en que juzgar\u00e1 al mundo (Act 17:31).  Predic\u00f3 del juicio venidero a F\u00e9lix con tanta convicci\u00f3n que el procurador romano tembl\u00f3 (24:25).  Mostr\u00f3 que la convicci\u00f3n de un juicio futuro se encuentra implantada en la conciencia humana (Rom 1:32; 2:14- 16), y que para los malos la perspectiva de un juicio futuro es temible (Heb 10: 26, 27). Pedro not\u00f3 que tanto los \u00e1ngeles malos como los imp\u00ed\u00ados est\u00e1n reservados para el juicio (2Pe 2:4, 9; 3:7; cf Jud_6). Los santos han de participar en el juicio de ellos (1Co 6:2, 3).  Ninguno puede escapar del juicio, porque todos deben comparecer ante \u00abel tribunal de Cristo\u00bb; y las decisiones del juicio estar\u00e1n basadas en lo que \u00abcada uno&#8230; haya hecho mientras estaba en el cuerpo\u00bb (2Co 5:10; cf Mat 7:16-20; Rev 20:13).  La norma del juicio es la \u00abley de la libertad\u00bb (Jam 2:12; cf vs 8-11).  El juicio de Dios ser\u00e1 justo (Rom 2:5; 2 Te. 1:5; cf Gen 18: 25; Psa 19:9), decisivo y de consecuencias eternas (Heb 6:2; 9:27).  En el juicio la vida entera estar\u00e1 abierta ante Dios (Ecc 12:13, 14; cf Luk 12:2). Para un estudio de los diversos aspectos del juicio v\u00e9ase CBA 4:854-857; 7:842, 862, 863, 876.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Es una referencia que hac\u00ed\u00adan los profetas al juicio divino sobre su pueblo o sobre sus enemigos. La figura de la plaga de langosta en el libro de \u2020\u00a2Joel pinta lo terrible de ese d. As\u00ed\u00ad, el \u2020\u0153d. de J. de los ej\u00e9rcitos vendr\u00e1 sobre todo soberbio y altivo\u2020\u009d (Isa 2:12) y ser\u00e1 \u2020\u0153terrible, y de indignaci\u00f3n y ardor de ira\u2020\u009d (Isa 13:9), \u2020\u0153de angustia y de aprieto, d\u00ed\u00ada de alboroto y de asolamiento, d\u00ed\u00ada de tiniebla y de oscuridad&#8230;\u2020\u009d (Sof 1:14-18). \u2020\u0153D\u00ed\u00ada grande y espantoso\u2020\u009d (Joe 2:31), \u2020\u0153grande y terrible\u2020\u009d (Mal 4:5). Este juicio debe ser temido por los mismos hijos de Israel, pues \u2020\u0153\u00c2\u00a1Ay de los que desean el d. de J.! \u00bfPara qu\u00e9 quer\u00e9is este d. de J.?\u2020\u009d (Amo 5:18).<\/p>\n<p>Deben tomarse muchas de estas profec\u00ed\u00adas con un sentido de doble referencia, pues aunque hablan de los juicios que ciertamente vinieron sobre Samaria en el a\u00f1o 721 a.C. y Jerusal\u00e9n en el 586 a.C., es evidente tambi\u00e9n su intenci\u00f3n escatol\u00f3gica, que se\u00f1ala hacia una culminaci\u00f3n hist\u00f3rica en la cual Dios aparecer\u00e1 en una teofan\u00ed\u00ada como un guerrero listo a combatir, que pasa revista a su ej\u00e9rcito y lo lleva al combate, del cual resulta victorioso. Dios es vindicado y los malos destruidos. Significa tambi\u00e9n esperanza para los justos, porque en ese d\u00ed\u00ada \u2020\u0153Jehov\u00e1 ser\u00e1 la esperanza de su pueblo\u2020\u009d (Joe 3:16), pues \u2020\u0153en aquel d\u00ed\u00ada Jehov\u00e1 defender\u00e1 al morador de Jerusal\u00e9n\u2020\u009d (Zac 12:8). En el NT se menciona como \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u2020\u009d (1Co 1:8; 2Co 1:14), el cual vendr\u00e1 \u2020\u0153como ladr\u00f3n en la noche\u2020\u009d (1Te 5:2; 2Pe 3:10). Los cristianos deben ser hallados \u2020\u0153sinceros e irreprensibles para el d\u00ed\u00ada de Cristo\u2020\u009d (Flp 1:10), por lo cual \u2020\u0153el que comenz\u00f3 &#8230; la buena obra, la perfeccionar\u00e1 hasta el d\u00ed\u00ada de Jesucristo\u2020\u009d (Flp 1:6).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ESCA<\/p>\n<p>ver, EXPIACI\u00ed\u201cN, DOMINGO<\/p>\n<p>vet, No puede separarse del d\u00ed\u00ada del Mes\u00ed\u00adas (v\u00e9ase en D\u00ed\u008dA, \u00faltimo p\u00e1rrafo). Est\u00e1 frecuentemente caracterizado por el juicio: \u00abD\u00ed\u00ada de tinieblas y de oscuridad, d\u00ed\u00ada de nublado y de densa niebla&#8230; grande es el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, y muy terrible\u00bb (Jl. 2:2, 11, 31; Mal. 4:1) \u00abEl d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or vendr\u00e1 del mismo modo que un ladr\u00f3n en la noche. Cuando est\u00e9n diciendo: Paz y seguridad, entonces vendr\u00e1 sobre ellos destrucci\u00f3n repentina\u00bb (1 Ts. 5:2, 3) \u00abPero el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or vendr\u00e1 como un ladr\u00f3n en la noche; en el cual los cielos desaparecer\u00e1n con gran estruendo, y los elementos ardiendo ser\u00e1n desechos, y la tierra y las obras que en ella hay ser\u00e1n quemadas\u00bb (2 P. 3:10). Esta escena va seguida por EL D\u00ed\u008dA DE DIOS en el v. 12, que introduce los nuevos cielos y la nueva tierra. Es importante ver el contraste entre el \u00abd\u00ed\u00ada\u00bb y el arrebatamiento de los santos a reunirse con el Se\u00f1or en el aire; son muchos los que han aplicado mal el t\u00e9rmino, y se ha afirmado constantemente que la Segunda Ep\u00ed\u00adstola a los Tesalonicenses fue escrita para mostrar a los creyentes que era un error estar esperando la venida del Se\u00f1or; en realidad el hecho es que los creyentes en Tesal\u00f3nica pensaban que el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada llegado (cp. la revisi\u00f3n 1977 de 2 Ts. 2:2, \u00aben el sentido de que el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or ha llegado\u00bb, frente a la err\u00f3nea traducci\u00f3n de las revisiones anteriores, \u00abest\u00e1 cerca\u00bb). Habr\u00e1 juicios antes del milenio, y tambi\u00e9n despu\u00e9s del milenio, de manera que podemos considerar que el D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or se extiende a trav\u00e9s del Milenio: ser\u00e1 el d\u00ed\u00ada \u00abdel Se\u00f1or\u00bb en contraste con el d\u00ed\u00ada \u00abdel hombre\u00bb.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Per\u00ed\u00adodo especial de tiempo, no un d\u00ed\u00ada de veinticuatro horas, en el que Jehov\u00e1 act\u00faa en contra de sus enemigos y a favor de su pueblo. En este \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d Jehov\u00e1 ejecuta juicio contra los inicuos, y sale victorioso sobre sus opositores. Es tambi\u00e9n un tiempo de salvaci\u00f3n y liberaci\u00f3n para el justo, un d\u00ed\u00ada en el que se ensalza a Jehov\u00e1 como Ser Supremo. As\u00ed\u00ad, por estos dos motivos se trata de una ocasi\u00f3n excepcional y \u00fanica: el gran d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1.<br \/>\nEn las Escrituras se dice que este d\u00ed\u00ada es d\u00ed\u00ada de batalla, d\u00ed\u00ada grande e inspirador de temor, d\u00ed\u00ada de oscuridad y c\u00f3lera ardiente, d\u00ed\u00ada de furor, aflicci\u00f3n, angustia, desolaci\u00f3n y alarma. A este respecto, Jehov\u00e1 le pregunt\u00f3 al pueblo rebelde de Israel por medio de su profeta Am\u00f3s: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9, entonces, significar\u00e1 para ustedes el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1?\u2020\u009d. Su respuesta fue: \u2020\u0153Ser\u00e1 oscuridad, y no luz, tal como cuando un hombre huye debido al le\u00f3n, y el oso realmente lo encuentra; y como cuando entr\u00f3 en la casa y apoy\u00f3 su mano contra la pared, y la serpiente lo mordi\u00f3\u2020\u009d. (Am 5:18-20.) A Isa\u00ed\u00adas se le dijo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Miren! Viene el mism\u00ed\u00adsimo d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, cruel tanto con furor como con c\u00f3lera ardiente\u2020\u009d. (Isa 13:9.) \u2020\u0153Ese d\u00ed\u00ada es d\u00ed\u00ada de furor, d\u00ed\u00ada de angustia y de zozobra, d\u00ed\u00ada de tempestad y de desolaci\u00f3n, d\u00ed\u00ada de oscuridad y de tenebrosidad, d\u00ed\u00ada de nubes y de densas tinieblas.\u2020\u009d (Sof 1:15.) Durante ese per\u00ed\u00adodo de tribulaci\u00f3n, el dinero no servir\u00e1 de nada, \u2020\u0153en las calles arrojar\u00e1n su plata misma [&#8230;]. Ni la plata ni el oro de ellos podr\u00e1 librarlos en el d\u00ed\u00ada del furor de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Eze 7:19; Sof 1:18.)<br \/>\nLos profetas le atribuyeron al d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 un sentido de urgencia y advirtieron repetidas veces de su inminencia: \u2020\u0153El gran d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 est\u00e1 cerca. Est\u00e1 cerca, y hay un apresurarse much\u00ed\u00adsimo de \u00e9l\u2020\u009d. (Sof 1:14.) Tambi\u00e9n se dijo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Ay del d\u00ed\u00ada; porque el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 est\u00e1 cerca, [&#8230;]!\u2020\u009d. \u2020\u0153Que todos los habitantes de la tierra se agiten; \u00c2\u00a1porque viene el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, porque est\u00e1 cerca!\u2020\u009d (Joe 1:15; 2:1, 2.)<\/p>\n<p>Juicios de destrucci\u00f3n. De acuerdo con ciertas profec\u00ed\u00adas y acontecimientos relacionados, parece que la expresi\u00f3n \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d se ha usado para referirse a ocasiones acaecidas en el pasado y en las que el Alt\u00ed\u00adsimo ejecut\u00f3 juicios de destrucci\u00f3n. Por ejemplo, Isa\u00ed\u00adas tuvo una visi\u00f3n de lo que le sobrevendr\u00ed\u00ada a la infiel Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n en \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada que pertenece a Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos\u2020\u009d, el cual llegar\u00ed\u00ada \u2020\u0153sobre todo el que a s\u00ed\u00ad mismo se ensalza y es altanero\u2020\u009d. (Isa 2:11-17.) Por otra parte, Ezequiel se dirigi\u00f3 a los profetas desleales de Israel y les advirti\u00f3 que no podr\u00ed\u00adan hacer nada para fortificar sus ciudades a fin de \u2020\u0153estar de pie en la batalla en el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Eze 13:5.) Por boca del profeta Sofon\u00ed\u00adas, Jehov\u00e1 les anticip\u00f3 que estaba por alargar su mano contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n para tomar medidas especiales, de tal modo que ni los pr\u00ed\u00adncipes ni los hijos del rey escapar\u00ed\u00adan. (Sof 1:4-8.) Los hechos muestran que ese \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d lleg\u00f3 sobre los habitantes de Jerusal\u00e9n en 607 a. E.C.<br \/>\nDurante ese per\u00ed\u00adodo de angustia y tribulaci\u00f3n que le sobrevino a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, Edom y otras naciones vecinas exteriorizaron su odio a Jehov\u00e1 y su pueblo de tal modo que hicieron que el profeta Abd\u00ed\u00adas profetizara contra ellas: \u2020\u0153Porque el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 contra todas las naciones est\u00e1 cerca. Del modo como has hecho, se te har\u00e1\u2020\u009d. (Abd 1, 15.) Asimismo, \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d y toda su ardiente destrucci\u00f3n cay\u00f3 sobre Babilonia y Egipto tal como se hab\u00ed\u00ada predicho. (Isa 13:1, 6; Jer 46:1, 2, 10.)<br \/>\nM\u00e1s tarde, por medio del profeta Malaqu\u00ed\u00adas se predijo otro \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, grande e inspirador de temor\u2020\u009d, y se dijo que ser\u00ed\u00ada precedido por la venida de \u2020\u0153El\u00ed\u00adas el profeta\u2020\u009d. (Mal 4:5, 6.) El El\u00ed\u00adas original hab\u00ed\u00ada vivido casi quinientos a\u00f1os antes de que se pronunciara aquella profec\u00ed\u00ada, pero en el siglo I E.C. Jes\u00fas indic\u00f3 que Juan el Bautista era la predicha correspondencia de El\u00ed\u00adas. (Mt 11:12-14; Mr 9:11-13.) En consecuencia, en aquel tiempo estaba pr\u00f3ximo un \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d. En Pentecost\u00e9s de 33 E.C. Pedro explic\u00f3 que se estaba cumpliendo la profec\u00ed\u00ada de Joel (2:28-32) concerniente al derramamiento del esp\u00ed\u00adritu de Dios, y esto tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada que suceder antes del \u2020\u0153grande e ilustre d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Hch 2:16-21.) Aquel \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d lleg\u00f3 en 70 E.C., cuando, en cumplimiento de su Palabra, Jehov\u00e1 hizo que los ej\u00e9rcitos de Roma ejecutaran el juicio divino sobre la naci\u00f3n que hab\u00ed\u00ada rechazado al Hijo de Dios y gritado en tono desafiante: \u2020\u0153No tenemos m\u00e1s rey que C\u00e9sar\u2020\u009d. (Jn 19:15; Da 9:24-27.)<br \/>\nSin embargo, las Escrituras indican que en el futuro habr\u00e1 otro \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d. Una vez que los jud\u00ed\u00ados fueron repatriados a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s del exilio en Babilonia, Jehov\u00e1 hizo que su profeta Zacar\u00ed\u00adas (14:1-3) predijera \u2020\u0153un d\u00ed\u00ada que pertenece a Jehov\u00e1\u2020\u009d. En ese d\u00ed\u00ada El recoger\u00e1 no solo a una naci\u00f3n, sino a \u2020\u0153todas las naciones contra Jerusal\u00e9n\u2020\u009d, y en el cl\u00ed\u00admax de ese d\u00ed\u00ada \u2020\u0153Jehov\u00e1 ciertamente saldr\u00e1 y guerrear\u00e1 contra esas naciones\u2020\u009d, a las que llevar\u00e1 a su fin. El ap\u00f3stol Pablo, bajo inspiraci\u00f3n, asoci\u00f3 la venida del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d con la presencia de Cristo (2Te 2:1, 2), y Pedro habl\u00f3 de este d\u00ed\u00ada con relaci\u00f3n al establecimiento de unos \u2020\u02dcnuevos cielos y una nueva tierra en los que la justicia habr\u00e1 de morar\u2020\u2122. (2Pe 3:10-13.)<br \/>\nA todos les deber\u00ed\u00ada preocupar el estar en seguridad y a salvo durante el gran d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1. Despu\u00e9s de preguntar: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n puede sostenerse bajo \u00e9l?\u2020\u009d, Joel dice: \u2020\u0153Jehov\u00e1 ser\u00e1 un refugio para su pueblo\u2020\u009d. (Joe 2:11; 3:16.) La invitaci\u00f3n se extiende misericordiosamente a todas las personas, pero pocos son los que se apegan al consejo de Sofon\u00ed\u00adas para aprovecharse de esta provisi\u00f3n de refugio: \u2020\u0153Antes que el estatuto d\u00e9 a luz algo, antes que el d\u00ed\u00ada haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la c\u00f3lera ardiente de Jehov\u00e1, antes que venga sobre ustedes el d\u00ed\u00ada de la c\u00f3lera de Jehov\u00e1, busquen a Jehov\u00e1, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisi\u00f3n judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el d\u00ed\u00ada de la c\u00f3lera de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Sof 2:2, 3.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(\u201cd\u00eda del Se\u00f1or\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn240\" name=\"_ftnref240\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>). Esta expresi\u00f3n forma parte de la *escatolog\u00eda de la Biblia. Tiene varios equivalentes, como ser \u201cel d\u00eda\u201d, \u201cen aquel d\u00eda\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En este art\u00edculo tratamos los usos de la frase en s\u00ed. Am. 5.18\u201320, el uso m\u00e1s antiguo, demuestra que esta frase ya era corriente en la fraseolog\u00eda popular. Para el pueblo significaba el d\u00eda en que Yahv\u00e9h intervendr\u00eda para colocar a Israel a la cabeza de las naciones, sin tener en cuenta su fidelidad hacia \u00e9l. Am\u00f3s declara que \u201cel d\u00eda\u201d significa juicio para Israel. As\u00ed tambi\u00e9n en Is. 2.12s; Ez. 13.5; Jl. 1.15; 2.1, 11; Sof. 1.7, 14; Zac. 14.1.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otros profetas, conscientes de los pecados de otras naciones adem\u00e1s de los de Israel, declaran que el d\u00eda llegar\u00e1 para distintas naciones individualmente, como castigo por sus brutalidades, <etiqueta id=\"#_ftn241\" name=\"_ftnref241\" title=\"\">p. ej. Babilonia, Is. 13.6, 9; Egipto, Jer. 46.10; Edom, Abd. 15; muchas naciones, Jl. 2.31; 3.14; Abd. 15.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El d\u00eda de Jehov\u00e1 constituye, pues, el momento en que Yahv\u00e9h interviene activamente para castigar el pecado, que ha llegado a su culminaci\u00f3n. El castigo puede llegar mediante una invasi\u00f3n (Am. 5\u20136; Is. 13; Ez. 13.5), o por medio de alg\u00fan desastre natural, tal como una invasi\u00f3n de langostas (Jl. 1\u20132). Todas las intervenciones menores hacen crisis con la venida del Se\u00f1or mismo. Ese d\u00eda hay verdaderos creyentes arrepentidos que se salvan (Jl. 2.28\u201332), mientras que aquellos que siguen siendo enemigos del Se\u00f1or, sean jud\u00edos o gentiles, son castigados. Hay tambi\u00e9n efectos f\u00edsicos en el mundo de la naturaleza (Is. 2).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el NT el d\u00eda del Se\u00f1or se refiere a la segunda venida de Cristo (como en 2 Ts. 2.2), y la frase \u201cd\u00eda de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d, u otra equivalente, aparece en 1 Co. 1.8; 5.5; Fil. 1.6, 10; 2.16; 2 Ts. 2.2. La venida es inesperada (1 Ts. 5.2; 2 P. 3.10) ; sin embargo, ciertas se\u00f1ales deben ocurrir primeramente, y estas deber\u00edan ser discernidas por los creyentes (2 Ts. 2.2s). Tambi\u00e9n habr\u00e1 efectos de orden f\u00edsico en el mundo de la naturaleza en ese d\u00eda (2 P. 3.12s).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> H. Gross, \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn242\" name=\"_ftnref242\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, col. 271\u2013273; J. Goitia, \u201cIndicaciones temporales en la escatolog\u00eda\u201d, <i>Verdad y vida<\/i>, 15, 1957, pp. 257\u2013290.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn243\" name=\"_ftnref243\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.S.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 (heb. y^m Yahweh; gr. h&#8217;m\u00e9ra t\u00f3u Kur\u00ed\u00adou). En forma consecuente, tanto el AT como el NT usan esta y otras expresiones similares para indicar el tiempo cuando Dios interviene en los asuntos humanos para ejecutar juicios o castigos sobre los que hacen maldad y liberar a su pueblo de las manos de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dia-de-jehova\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDIA DE JEHOVA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1723\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}