{"id":17230,"date":"2016-02-05T11:12:36","date_gmt":"2016-02-05T16:12:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regla-de-fe\/"},"modified":"2016-02-05T11:12:36","modified_gmt":"2016-02-05T16:12:36","slug":"regla-de-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regla-de-fe\/","title":{"rendered":"REGLA DE FE"},"content":{"rendered":"<p>Los escritores cristianos de finales del siglo II mencionan con cierta frecuencia que sus Iglesias tienen conocimiento de un \u00abcanon de verdad\u00bb, es decir, un marco y contenido establecidos, de la ense\u00f1anza de la Iglesia, o m\u00e1s sencillamente, una \u00abregla de fe\u00bb (regula fidei). En algunos de estos contextos encontramos sumarios concisos de las ense\u00f1anzas principales, expresados en t\u00e9rminos variables, pero con el mismo perfil b\u00e1sico. Estos sumarios indican que la regla estructuraba lo que los maestros de la Iglesia transmit\u00ed\u00adan a los catec\u00famenos bajo la supervisi\u00f3n del obispo local. La regla serv\u00ed\u00ada a las Iglesias en sus contactos internos como un medio con el cual identificar a otros creyentes o comunidades como ortodoxos. La regla se relaciona con la Escritura como el verdadero sumario de su significado, y funciona como la l\u00ed\u00adnea orientativa de la Iglesia para interpretar todos los innumerables contenidos de los libros b\u00ed\u00adblicos en cuanto que se refieren a una \u00fanica econom\u00ed\u00ada divina de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>San Ireneo de Lyon afirma que aunque las Iglesias de todo el mundo est\u00e1n muy distantes unas de otras y a pesar del hecho de que sus miembros hablan diferentes lenguas, sin embargo profesan y observan la misma fe. Cada Iglesia se mantiene fiel a la regla recibida de los ap\u00f3stoles de Cristo y sus sucesores, a saber: creer en Dios, el Padre todopoderoso, que cre\u00f3 todo lo que existe; en Jesucristo, el Hijo, que se encarn\u00f3 para nuestra salvaci\u00f3n, y en el Esp\u00ed\u00adritu Santo, que habl\u00f3 por los profetas del nacimiento, pasi\u00f3n, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Cristo, de la resurrecci\u00f3n futura, de la manifestaci\u00f3n venidera de Cristo en gloria como justo juez de todos (Adversus haereses 1, 10,1-2; cf 1, 9, 4; 111, 4,2; IV, 33,7; Demonstratio, 3). En el norte de \u00ed\u0081frica, Tertuliano ofrece tambi\u00e9n sumarios similares de la regla de fe y arguye a partir de ello como de una posesi\u00f3n reconocible y atesorada en las Iglesias (De praescriptione, 13 y 36; De virginibus Yelandis, l; Adversus Praxeas, 2,1-2).<\/p>\n<p>En Oriente, Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada habla de la \u00abregla, eclesi\u00e1stica\u00bb de ense\u00f1anza, dada por los ap\u00f3stoles, que es \u00abla comprensi\u00f3n y pr\u00e1ctica de la tradici\u00f3n divina\u00bb (Stromata VI, 124,4-5). Esta regla pone a la ley y los profetas en armoniosa unidad con la nueva alianza en Cristo (ib, 125,2-3). El Se\u00f1or mismo es la fuente y fundamento de esta ense\u00f1anza verdadera (VII, 95,3-8), que tiene a Dios como objeto (ib, 91,3); pero esta ense\u00f1anza es conocida y reconocida por su fiel adhesi\u00f3n al canon eclesi\u00e1stico (ib, 90,2). Los comentarios de Or\u00ed\u00adgenes contienen referencias dispersas a la regla de fe normativa de la Iglesia, y, lo que es m\u00e1s importante, su prefacio a la obra De principiis da la regla en forma de sumario de ense\u00f1anza esencial cristiana, que proviene de los ap\u00f3stoles, y es transmitida en t\u00e9rminos sencillos a todos los cristianos. La especulaci\u00f3n cristiana que Or\u00ed\u00adgenes emprende en De principiis iba a ser encuadrada y controlada por su fidelidad al canon com\u00fan de verdades transmitidas desde los ap\u00f3stoles y mantenidas en la Iglesia, concernientes a Dios y la creaci\u00f3n, Cristo, el Esp\u00ed\u00adritu y las Escrituras y el alma humana.<\/p>\n<p>La regla de fe del siglo II no era un credo o confesi\u00f3n con una formulaci\u00f3n verbalmente fija, aunque tales confesiones m\u00e1s concisas evolucionaron en conformidad con la regla (cf l S\u00ed\u00admbolo de la fe). La regla, sin embargo, fue puesta en conexi\u00f3n con el bautismo como con el momento en el que el creyente se pon\u00ed\u00ada bajo su influencia y gu\u00ed\u00ada. La regla era constantemente trinitaria en su estructura, subrayando as\u00ed\u00ad la unidad inherente en la creaci\u00f3n por obra del Padre todopoderoso con la econom\u00ed\u00ada de redenci\u00f3n, santificaci\u00f3n y revelaci\u00f3n, tal como se realizaron por obra del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo. La regla estaba abierta a la adaptaci\u00f3n por parte de maestros ortodoxos, especialmente cuando se ve\u00ed\u00adan obligados a enfatizar aspectos de la fe transmitida que eran contestados por los herejes. La regla llevaba a formulaciones que pon\u00ed\u00adan el \u00e9nfasis en la unidad de los dos Testamentos contra Marci\u00f3n, y a formas de acentuar contra los gn\u00f3sticos la verdadera encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios en nuestra humanidad.<\/p>\n<p>La regla es la forma y contenido de la verdad que la aut\u00e9ntica ense\u00f1anza transmite y que la fe abraza. La fe se agarra a la verdad de Dios, y la fe despu\u00e9s, como relaci\u00f3n viva, es el canon que gu\u00ed\u00ada el genuino discurso cristiano. Con la fe como norma, las propias formulaciones de ense\u00f1anza son reconocibles por su homogeneidad con el cuerpo de doctrina transmitido acerca de Dios y de su obra. La regla formulada traza los contornos de una fe personal plenamente formada.<\/p>\n<p>En la controversia, la regla de fe servia para desenmascarar falsas doctrinas al mostrar su discordancia con los elementos y la unidad sinf\u00f3nica del cuerpo de ense\u00f1anza normativo de la Iglesia. Escritos como los evangelios gn\u00f3sticos, que afirmaban proceder del contacto con el Cristo resucitado, pod\u00ed\u00adan ser excluidos del uso cristiano demostrando su desviaci\u00f3n del corpus de creencia transmitido (cf l Canon b\u00ed\u00adblico). Pero la regla no se aplicaba a los genuinos libros prof\u00e9ticos y apost\u00f3licos como un principio eclesi\u00e1stico externo a ellos. M\u00e1s bien la regla era el verdadero significado de las mismas Escrituras, en cuanto que las Iglesias llegaron a expresar ese significado en los elementos fundamentales de su ense\u00f1anza com\u00fan.<\/p>\n<p>Para la teolog\u00ed\u00ada fundamental, la primitiva regla de fe da testimonio de la unidad inclusiva de la revelaci\u00f3n de Dios sobre s\u00ed\u00ad mismo y su obra salvadora. La regla es, pues, un reflejo de la singular intenci\u00f3n benefactora que est\u00e1 en la base de todas las epifan\u00ed\u00adas hist\u00f3ricas del Se\u00f1or de Israel y el Dios y Padre de Jesucristo.<\/p>\n<p>La regla muestra que desde el principio la mente de la Iglesia posapost\u00f3lica no se distend\u00ed\u00ada manteniendo una multitud de fragmentos de creencia dispersos, sino que estaba m\u00e1s bien atenta a una \u00fanica \u00abnorma de doctrina\u00bb (Rom 6,17). Esta visi\u00f3n org\u00e1nica se centraba en las palabras y hechos hist\u00f3ricos de Jes\u00fas, especialmente su cruz y resurrecci\u00f3n; pero abarcaba tambi\u00e9n el abundante dep\u00f3sito de formas narrativas, de instrucci\u00f3n, de profec\u00ed\u00ada y de oraci\u00f3n halladas en las Escrituras heredadas de Israel. Era una regla de fe considerar a estas \u00faltimas como testimonio evang\u00e9lico de Jes\u00fas y de la nueva vida dada en su Esp\u00ed\u00adritu. La regla era, ante todo, una fuente normativa de coherencia a trav\u00e9s de una visi\u00f3n sencilla de Dios, de la creaci\u00f3n y de la vida humana en el mundo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>La fe cristiana tiene un contenido determinado, y la regla muestra haber sido \u00e9ste el caso incluso en los tiempos que siguen inmediatamente al NT. Este contenido, sin embargo, no era una lista taxativa de dogmas formulados como proposiciones. La regla de fe muestra que el contenido fue m\u00e1s bien un modo ordenado de entender el trato de Dios con la humanidad como creador de todo, salvador de su creaci\u00f3n ca\u00ed\u00adda y fuerza actual de iluminaci\u00f3n, santificaci\u00f3n y gu\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Un momento b\u00e1sico en la tarea de la teolog\u00ed\u00ada cristiana es dar raz\u00f3n de Dios y su econom\u00ed\u00ada de un modo acorde con el contenido perennemente v\u00e1lido y la forma de la regla de fe primitiva. La teolog\u00ed\u00ada pretende una nueva penetraci\u00f3n en el significado de los elementos de la creencia y sus m\u00faltiples correlaciones entre s\u00ed\u00ad y con la vida humana en el mundo. La teolog\u00ed\u00ada examina constantemente los nuevos \u00e9nfasis requeridos en la proclamaci\u00f3n, instrucci\u00f3n y espiritualidad por las nuevas circunstancias culturales. La teolog\u00ed\u00ada se afana por conseguir tambi\u00e9n nuevas s\u00ed\u00adntesis. Pero todo esto tiene un marco y orden dados que surgen de la propia fe, que se ha asido ya a una s\u00ed\u00adntesis primordial. La fe, como comuni\u00f3n con el Dios de la creaci\u00f3n, salvaci\u00f3n y nueva vida, es ella misma una regla y gu\u00ed\u00ada de la reflexi\u00f3n y del discurso cristianos.<\/p>\n<p>BIBL.: COUNTRYMAn L. W., Tertullian and the regula fidei, en \u00abSecond Century\u00bb 2 (1982) 208222; HXGGLUMD B., Die Bedeutung der \u00abregula fedei\u00bbals Grundlage theologischer Atusagen, en \u00abStTh\u00bb 12(1958)1-44; Jouajoue M., La tradition apostolique chez saint Ir\u00e9n\u00e9e, en \u00abL&#8217;ann\u00e9e canonique\u00bb 23 (1979) 193-202; KELLY J.N.D.: Primitivos credos cristianos, Secretariado Tnnitario, 1980; TREVIJANO ECHEVERILIA R., Or\u00ed\u00adgenes y la \u00abRegula fidei&#8217;; en CROUZbL H. y otros (eds.), Origeniana, Bar\u00c2\u00a1 1975, 327-388; TURNER H.E.W., The Pattern of Christian Truth, Londres 1954, 307-378; VAN DEN EYNDE D., Les normes de 1 \u00e9nseignement chr\u00e9tien dans la litt\u00e9rature patristique des trois premiers si\u00e9cles, Gembloux-Par\u00ed\u00ads 1933,281-313.<\/p>\n<p>J. Wicks<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(<em>Regula Fidei<\/em>) D. van den Ende ha demostrado que Ireneo e Hip\u00f3lito usan el t\u00e9rmino para referirse a \u00ablas doctrinas vivas de las iglesias\u00bb y no a cualquier esquema. Para Tertuliano significaba las doctrinas establecidas e incambiables de la fe. Muchos historiadores creen que se refer\u00eda a la f\u00f3rmula bautismal, aunque esto ha sido cuestionado recientemente. El t\u00e9rmino no parece haberse usado en relaci\u00f3n con la Biblia misma en la Iglesia Antinicena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda se refiere a la fuente o a la norma de la doctrina cristiana. La Iglesia Romana define la regla de fe como la ense\u00f1anza de la iglesia. Los protestantes reservan la expresi\u00f3n para la Escritura \u00fanicamente. Las confesiones protestantes, aunque sirven como normas secundarias, nunca reciben ellas mismas el t\u00edtulo de \u00abregla de fe\u00bb. Esto se reserva \u00fanicamente para la Escritura, a la que se llama \u00abla \u00fanica regla de fe y pr\u00e1ctica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morton H. Smith<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (517). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra regla (Lat\u00edn regula, Gr. kanon) quiere decir un referente, un criterio por el que algo puede ser medido, y <b>regla de la fe<\/b> quiere decir algo extr\u00ednseco a nuestra fe, que sirve como norma o medida. Puesto que la fe es divina e infalible, la regla de la fe debe ser tambi\u00e9n divina e infalible; y como la fe es un asentimiento sobrenatural a las verdades divinas basadas en la autoridad divina, la \u00faltima o remota regla de la fe debe ser la veracidad de Dios al revelarse a s\u00ed mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero como la revelaci\u00f3n divina est\u00e1 contenida en libros escritos y en tradiciones no escritas (Vaticano I, I,  ii), la Biblia y la tradici\u00f3n divina deben ser la regla de nuestra fe y como ellos son testigos mudos que no pueden interpretarse a s\u00ed mismos se les llama com\u00fanmente \u00bb reglas de la fe pr\u00f3ximas pero inanimadas\u00bb. Sin embargo para que la Biblia y la tradici\u00f3n sean de provecho debemos buscar alguna regla pr\u00f3xima que sea animada o viva.<br \/>\nJuicio privado como regla de fe\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 El juicio privado como regla de fe<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 La Iglesia como Regla de Fe\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 El Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Tradici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.3 Te\u00f3logos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">2.4 Raz\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">3 \u00bfEn qu\u00e9 sentido es la iglesia la regla de fe?\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">3.1 Modernismo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">3.2 La doctrina cat\u00f3lica que toca a la iglesia como regla de fe.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">4 <b>Bibliograf\u00eda<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<h2>El juicio privado como regla de fe<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las iglesias reformadas declararon un\u00e1nimemente que la Biblia era la \u00fanica regla de fe. \u00abCreemos  que la \u00fanica regla y est\u00e1ndar por el que los dogmas y todos los doctores han de ser sopesados y juzgados, no es otra cosa que los escritos prof\u00e9ticos y apost\u00f3licos del Antiguo y el Nuevo Testamento\u00bb (Form. Concordiae, 1577). Sin embargo los hombres ya han percibido que la Biblia no puede interpretarse a s\u00ed misma y en la Convocatoria de 1571 se puso de manifiesto que exist\u00eda, quiz\u00e1s sin quererlo, una doble regla de fe: \u00ablos predicadores, dice, ver\u00e1n de no ense\u00f1ar nada&#8230;.excepto lo que sea aceptable  a la doctrina del Antiguo y Nuevo Testamentos y lo que los Padres cat\u00f3licos y obispos antiguos han recogido de esa misma doctrina\u00bb (Wilkins, \u00abConcilia\u00bb, IV, 267). La Convocatoria afirm\u00f3 que a Biblia era la regla de fe aunque insisti\u00f3 en su car\u00e1cter inanimado como testigo de la fe, puesto que declararon que la iglesia primitiva era el int\u00e9rprete reconocido; m\u00e1s a\u00fan, ellos mismos ejerc\u00edan la autoridad de la iglesia. Una doctrina algo diferente apareci\u00f3 en la Confesi\u00f3n de fe de Westminster (1643-7), que declar\u00f3 que los \u00abLibros del Antiguo y Nuevo Testamento&#8230;dados por inspiraci\u00f3n de Dios, son la regla de fe y de vida\u00bb\u00bb (art. ii), pero que la \u00abautoridad de la Sagrada Escritura\u2026no depende del testimonio de ning\u00fan hombre o iglesia\u00bb (art. iv). Y A\u00f1aden: \u00abPoder ser movidos por el testimonio de la Iglesia a una alta y reverente estima de la Sagrada Escritura &#8230;sin embargo nuestra persuasi\u00f3n completa sobre la verdad infalible y la autoridad divina de la misma viene por el impulso interior del Esp\u00edritu Santo, que da testimonio por y con la palabra  en nuestros corazones\u00bb (art. v). Esto es un enunciado claro del principio de que el juicio de cada individuo, movido por la asistencia del Esp\u00edritu Santo, es la regla de fe pr\u00f3xima y viva. Pero aparte de su efecto solvente sobre cualquier visi\u00f3n verdadera de la Iglesia, es f\u00e1cil ver que tal regla nunca podr\u00eda servir como interprete infalible de la regla inanimada, es decir, la Biblia. Porque \u00bfd\u00f3nde testifica la Biblia la inspiraci\u00f3n de ciertos libros? y \u00bfqu\u00e9 limites asigna al canon? M\u00e1s a\u00fan, el trabajo interior del Esp\u00edritu Santo, siendo puramente subjetivo, nunca puede ser una prueba decisiva y universal de las divergencias doctrinales o posturas cr\u00edticas; as\u00ed  el mismo Lutero llam\u00f3 a la Ep\u00edstola de Santiago \u00abep\u00edstola de paja\u00bb. Los frutos de este principio son aparentes en todas partes en el criticismo b\u00edblico protestante. \u00abLos te\u00f3logos de la Reforma trataron a Pablo como si fuera uno de ellos mismos. Escritores m\u00e1s recientes hacen lo mismo. En Neander y Godet Pablo es un te\u00f3logo pectoral, en R\u00fcckert un sobrenaturalista piadoso, en Baur un hegeliano, en Luthardt ortodoxo, en Ritschl un ritschliano genuino\u00bb (Expository Times, 1904, p. 304). En la pr\u00e1ctica, sin embargo las iglesias reformadas nunca han estado a la altura del principio del juicio privado, sino que de una u otra manera, han urgido la autoridad de la Iglesia para decidir con contenidos de la Biblia, su inspiraci\u00f3n y su significado\n<\/p>\n<h2>La Iglesia como Regla de Fe<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto se sigue necesariamente de una visi\u00f3n adecuada de la Iglesia como un cuerpo constituido por Dios  a cuyo cuidado se conf\u00eda el dep\u00f3sito de la fe: los fundamentos de esta doctrina pueden resumirse de la siguiente manera:\n<\/p>\n<h3>El Nuevo Testamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo no orden\u00f3 a sus disc\u00edpulos escribir sino solamente ense\u00f1ar: Id y ense\u00f1ad a todas las naciones&#8230;ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todas las cosas que os he ordenado\u00bb\u00bb (Mateo 28:19-20). \u00abComo el Padre me env\u00edo yo os env\u00edo a vosotros\u00bb (Juan 20:21). Y de acuerdo con esto, la iglesia se nos presente en todas partes como una sociedad viviente e inmortal compuesta por los que ense\u00f1an y los que aprenden. Cristo est\u00e1 en la Iglesia y es su cabeza; y El prometi\u00f3 que el Esp\u00edritu Santo estar\u00eda con ella y habitar\u00eda en ella. \u00ab\u00c9l os ense\u00f1ar\u00e1 todas las cosas y traer\u00e1 a vuestras mentes todos lo que yo os he dicho\u00bb (Juan 14:26). De ah\u00ed que S. Pablo llama a la Iglesia \u00abla columna y fundamento de la verdad (1 Timoteo 3:15; cf. Marcos 16:16; Romanos 10:17; Hechos 15:28).\n<\/p>\n<h3>Tradici\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma doctrina aparece en los escritos de los Padres de todos los tiempos; as\u00ed S. Ignacio (Carta los trallanos 7): \u00abGuardaos de los herejes. Podr\u00e9is hacerlo si no est\u00e1is hinchados de orgullo y por ello separados de nuestro Dios, Jesucristo y del obispo  y de los preceptos de los ap\u00f3stoles. El que est\u00e1 dentro del altar est\u00e1 limpio, el que esta fuera no  est\u00e1 limpio; es decir el que act\u00faa de cualquier manera sin el obispo, los  sacerdotes y di\u00e1conos, no tiene la conciencia limpia\u00bb. Y S. Ireneo (\u00abAdv. Haer.\u00bb, III, ii) dice de los herejes que \u00abninguno de ellos siente verg\u00fcenza de predicar por s\u00ed mismo corrompiendo as\u00ed regla de fe (ton tes aletheias kanona); igualmente en (III, iv), \u00abNo es correcto buscar en otros la verdad que es f\u00e1cil de conseguir  de la Iglesia, puesto que los Ap\u00f3stoles derramaron en ella sin medida, como en un rico tesoro, todo lo que pertenece a la verdad, de manera que cualquiera que lo desee, pueda beber de ella el agua de la vida. Un poco m\u00e1s adelante habla (V, xx) de la \u00bb verdadera y sana predicaci\u00f3n de la Iglesia, que ofrece a todo el mundo el mismo camino de salvaci\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los testimonios son innumerables; aqu\u00ed podemos solamente referirnos a la completa y explicita ense\u00f1anza que se halla en los tratados de Tertuliano contra Marci\u00f3n y en su \u00abDe praescriptionibus Haereticoum\u00bb, y en el famoso \u00abCommonitorium\u00bb de S. Vincent de Lerins&#8217;. En verdad las palabras bien conocidas de S Agust\u00edn pueden servir como ep\u00edtome  de las ense\u00f1anzas patr\u00edsticas sobre la autoridad de la iglesia \u00abNo creer\u00eda en los Evangelios a no ser que la autoridad de la Iglesia Cat\u00f3lica me moviera a ello\u00bb (Contra Ep. Fund., V). Hay que notar que los Padres, especialmente Tertuliano y S. Ireneo usan el t\u00e9rmino tradici\u00f3n no como algo meramente pasivo sino en un sentido activo de interpretaci\u00f3n eclesial. Y esto es sin duda lo que quer\u00eda decir S. Pablo cuando le dice a Timoteo que guarde \u00abla forma de las sanas ense\u00f1anzas que has o\u00eddo de mi\u00bb. Y as\u00ed las diversas f\u00f3rmulas de fe, de las que tenemos un primer ejemplo en 1 Cor 15:3-4, se convirtieron en regla de fe.\n<\/p>\n<h3>Te\u00f3logos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ense\u00f1anzas de los Doctores de la Iglesia en este punto han  sido siempre las  mismas; ser\u00e1 suficiente citar dos pasajes de Sto. Tom\u00e1s que no escribi\u00f3 tratado alguno sobre una cuesti\u00f3n que daba por resuelta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl objeto formal de la fe\u00bb, dice, \u00abes la Primera Verdad tal como se manifiesta en la Sagrada Escritura y en las ense\u00f1anzas de la Iglesia\u00bb. De aqu\u00ed que si alguno no se adhiere como a una infalible y divina regla a la ense\u00f1anza de la Iglesia, que procede de la verdad de la Iglesia, manifestada en la Sagrada escritura, tal individuo no tiene el h\u00e1bito de la fe pero mantiene las verdades de fe no por la fe sino por alg\u00fan otro principio\u00bb (II-II, Q. v, a. 3). Y m\u00e1s expl\u00edcitamente cuando (Quodl., ix, art. 16) pregunta si los santos canonizados est\u00e1n necesariamente en el cielo, dice  \u201ces cierto que el juicio universal de la Iglesia no puede errar en asuntos que pertenecen a la fe; de ah\u00ed que debemos estar m\u00e1s con las decisiones que el papa pronuncia judicialmente que con las opiniones de hombre por m\u00e1s sabios que sean en la Sagrada Escritura.\n<\/p>\n<h3>Raz\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la fe es necesaria para todos los hombres en todos los tiempos y en todos los lugares y su una verdadera fe salvadora requiere un conocimiento claro de lo que tenemos que creer, est\u00e1 claro que es absoluta necesidad una iglesia docente infalible. So0lo una iglesia as\u00ed pueda hablar a todos los hombres de todas clases y de todos los tiempos; solo ella puede, por raz\u00f3n de su perpetuidad y car\u00e1cter intemporal, afrontar cualquier nueva dificultad declarando la forma de la sana doctrina que ha de mantenerse. Si la ense\u00f1anza de Cristo y de sus ap\u00f3stoles es distorsionada, nadie al margen de la iglesia puede decir\u201d Este es el verdadero significado y no aquel; s\u00e9 que es como digo  porque el Esp\u00edritu que me asiste es uno con el Esp\u00edritu que permaneci\u00f3 en El y en ellos \u201c; solo la Iglesia puede decir \u201cCristo se levant\u00f3 verdaderamente de la tumba y yo lo s\u00e9, porque yo estaba all\u00ed y vi la piedra del sepulcro removida. S\u00f3lo la Iglesia nos puede decir c\u00f3mo hemos de interpretar las palabras \u201cEste es mi cuerpo\u201d, porque s\u00f3lo ella puede decir \u201cel que pronuncio esas palabras habla a trav\u00e9s de m\u00ed, \u00c9l prometi\u00f3 estar conmigo todos los d\u00edas y se ofreci\u00f3 para salvaguardarme de error en todos los tiempos\u201d\n<\/p>\n<h2>\u00bfEn qu\u00e9 sentido es la iglesia la regla de fe?<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.Todos los sistemas no-cat\u00f3licos han sentido la necesidad de esa regla autorizada que hemos esquematizado arriba y la historia del Anglicanismo pr\u00e1cticamente  se resuelve en una serie de intentos para formular una teor\u00eda, mientras evita la Escila de Roma, permita a la Iglesia de Inglaterra escapar de Caribdis de su disoluci\u00f3n.  Esto nunca ha sido m\u00e1s dolorosamente evidente que en el presente cuando una aparentemente destructivo criticismo b\u00edblico ha compelido a los hombres a buscar un terreno m\u00e1s firme que solo la Biblia. Pero al formular las diferentes teor\u00edas, los te\u00f3logos no-cat\u00f3licos no parecen haberse dado cuenta del car\u00e1cter absolutamente vital de esta cuesti\u00f3n  y se han conformado con posturas il\u00f3gicas que han hecho m\u00e1s para alienar a los hombres que piensan  que el ataque directo y sin disimulo de los infieles y los agn\u00f3sticos. En la Reforma, la \u00fanica autoridad merecedora de tal nombre fue anulada y desde entonces los hombres han estado buscando remplazarla por cualquier forma siempre que no fuera la de la Iglesia Apost\u00f3lica, de la que cortaron todos sus lazos. Todas las sectas est\u00e1n buscando una regla de fe activa: La Alta Iglesia (High Church) en el testimonio de la primitiva iglesia; la Iglesia Baja (Low Church) en lo que podemos denominar las intuiciones espirituales del alma iluminada; la Iglesia Amplia (Broad Church) hace lo mismo pero reh\u00fasa ser obligada por ninguna f\u00f3rmula dogm\u00e1tica y mira a la Biblia solamente como la mejor de todos los libros inspirados; y por fin , os Ritualistas  apelan al testimonio de la Iglesia Viviente (Living Church), pero confiesan ingenuamente  que tal testimonio no se puede encontrar en estos tiempos actuales debido a \u201cnuestras infelices divisiones\u201d que impiden la reuni\u00f3n  de un concilio verdaderamente representativo. Las Iglesias Low y Broad se contentan con un criterio puramente subjetivo  de la verdad; La High  con uno que necesita interpretaci\u00f3n&#160;; y los Ritualistas mira a la \u201cIglesia del futuro\u201d y se agarra a la ilusoria \u201cBranch Theory\u201d(1) pero olvida que ninguna de las iglesias que llaman \u201cramas\u201d aceptan esa designaci\u00f3n\n<\/p>\n<h3>Modernismo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os ha surgido , dentro del palio de la iglesia, una escuela de te\u00f3logos que apelan a la conciencia de la iglesia invisible m\u00e1s que a cualquier reuni\u00f3n conciliar, y parecen negar totalmente lo que los te\u00f3logos llaman el magisterio cotidiano de la Iglesia (quotidianum magisterium). As\u00ed el Rev. G. Tyrrell escribe: \u201ces de toda importancia distinguir la iglesia pre-constitucional y sin forma, de la forma gubernamental que ha elaborado ahora para sus propias necesidades apost\u00f3licas\u201d (Scylla and Charybdis, 49).  Hasta har\u00eda de esta iglesia sin forma la regla de la fe. \u201cLa autoridad es algo inherente en, e inalienable de esa multitud misma; es la coerci\u00f3n moral  del Divino Esp\u00edritu de la Verdad y de la Correcci\u00f3n inmanente en el todo, dominando sobre sus varias partes  y miembros; es el imperio de la consciencia colectiva (op. cit., 370). Tal doctrina leva inevitablemente al alma como criterio \u00faltimo de la verdad religiosa como se se\u00f1ala con fuerza en la enc\u00edclica \u00abPascendi\u00bb.  Pero el rasgo m\u00e1s  notable del modernismo el su retorno a la vieja regla de fe protestante, porque lo modernistas insisten  no solo en la preeminencia de la Biblia, sino en la independencia de las critica b\u00edblica. En el Sylabus, \u201cLamentabili Sane\u00bb, Pio X ha condenado tales posturas como la postura de que los ex\u00e9getas b\u00edblicos est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la jurisdicci\u00f3n  de la iglesia  (props. i-iii, and lxi); que el oficio de ense\u00f1ar de la iglesia no se extiende a una determinaci\u00f3n de sentido del sentido de la sagrada Escritura (prop. iv); que el oficio de la iglesia consiste meramente en ratificar las conclusiones a las que haya llegado la iglesia en general (prop. vi); y que los dogmas est\u00e1n con frecuencia en conflicto  con la ense\u00f1anza de la Biblia (props. xxiii-xxiv, and lxi).\n<\/p>\n<h3>La doctrina cat\u00f3lica que toca a la iglesia como regla de fe.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino Iglesia, en este sentido, puede solo denotar la ense\u00f1anza de la Iglesia, como se ve claramente por los pasajes ya citados del Nuevo Testamento y los Padres. Pero la Iglesia docente puede verso como el cuerpo completo del episcopado, extendido por todo el mundo  o reunido en un concilio ecum\u00e9nico o puede ser sin\u00f3nimo del sucesor de Pedro, el Vicario de Cristo.  La Iglesia docente es el cuerpo apost\u00f3lico que continua hasta el fin de los tiempos (Mateo 28:19-20); pero solo un obispo, es decir, el obispo de Roma, es el sucesor de S. Pedro; s\u00f3lo \u00e9l puede ser visto como el Ap\u00f3stol y vicario de Cristo y solamente por su uni\u00f3n con \u00e9l, se puede decir que el resto del episcopado posee el car\u00e1cter apost\u00f3lico (Concilio Vaticano I, Sess. IV, Prooemium). De ah\u00ed que, a no ser que est\u00e9n unidos con el Vicario de Cristo, es f\u00fatil apelar al episcopado en general como la regla de fe. Al mismo tiempo, est\u00e1 claro que la Iglesia  puede  derivar  un conocimiento m\u00e1s claro del dep\u00f3sito de la fe encomendado a ella, gracias a las posturas distintas de los doctores, porque, como se\u00f1al\u00f3 S. Agust\u00edn al tratar de la repetici\u00f3n del bautismo, \u201c\u00bf C\u00f3mo podr\u00eda una cuesti\u00f3n que se hab\u00eda convertido en algo tan oscuro y que hab\u00eda levantado tanto polvo en la controversia, haber sido tra\u00edda a la luz clara y decisi\u00f3n de un concilio plenario, a no ser que hubiera sido antes discutida en todo el mundo en disputas y conferencias celebradas por los obispos? (De Baptismo, ii, 5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed la apelaci\u00f3n de los ritualistas a un concilio futuro, el de los modernistas a la conciencia de la Iglesia Universal, y el de los de la High-Church a la Iglesia Primitiva, son, adem\u00e1s mutuamente exclusivas, destructivas de la verdadera idea de la Iglesia como \u201cpilar y fundamento de la verdad\u201d. Si la Iglesia ha de ejercer su prerrogativa, debe decidir con puntualidad e infaliblemente  cualquier cuesti\u00f3n sobre  la fe y la moral. Sus pronunciaciones conciliares son raras y aunque el considerable peso de la majestad del testimonio ecum\u00e9nico, la ense\u00f1anza de la Iglesia no est\u00e1 confinada en ellos. El vicario de Cristo puede, siempre que sea necesario, ejercitar la plenitud  de su autoridad y cuando lo hacer no tenemos la libertad de decir, con los jansenistas, que no ha hecho justicia a las posturas de aquellos a los que condena (cf. Alex. VII, \u00abAd Sacram\u00bb, 1656); ni podemos refugiarnos, como hicieron los jansenistas posteriores y los modernistas parece hacer, en un silencio obsequioso, opuesto a la sumisi\u00f3n sentida en el coraz\u00f3n y la aceptaci\u00f3n mental  de tales pronunciamientos  del pastor supremo de las almas. (Cf. Clement XI, \u00abVineam Domini\u00bb, 1705; y Pius X, \u00abLamentabili Sane\u00bb, 1907, prop. vii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Newman fue recibido en la Iglesia escribi\u00f3 las famosas l\u00edneas que forman la conclusi\u00f3n del Ensayo sobre el Desarrollo (Essay on Development)) No pongas de ti lo que has encontrado aqu\u00ed; no lo mires como una cuesti\u00f3n  de controversia actual;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo pongas como tuyo lo que has encontrado aqu\u00ed; consid\u00e9ralo no solo como una mera controversia actual; no te dispongas a resolverlo o refutarlo tratando de hallar la mejor forma de hacerlo; no te dejes seducir por la imaginaci\u00f3n que viene de la desilusi\u00f3n, el disgusto, la inquietud, los sentimientos heridos, o una sensibilidad indebida o cualquier otra debilidad. No des vueltas en las asociaciones de a\u00f1os pasados, ni determines que es verdad  lo  que t\u00fa deseas que lo sea, ni crees un \u00eddolo de tus expectativas m\u00e1s queridas. El tiempo es corto, la eternidad larga\u201d.\n<\/p>\n<h2><b>Bibliograf\u00eda<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escritores Patr\u00edsticos.- Ireneo, Adversus Haeres., ed. MIGNE, P.G., VII; TERTULIANO, De praescriptionibus Haereticorum, ed. HURTER (Utrecht, 1870); CIRILO DE JERUSALEM, Catecheses, ed. MIGNE, P.G., XXXIII; CIRILO DE  ALEJANDRIA, Segunda Carta a Nestorio, seg\u00fan los concilios de EFESO Y CALCEDONIA \u00abla regla de la fe\u00bb (epistole kanonike); VINCENTE DE LERINS, Commonitorium, ed. HURTER. Ver tambi\u00e9n SCHANZ, Apologie, tr. (New York, 1892); HARNACK, History of Dogma, tr.<br \/>\nEscritores del periodo Escol\u00e1stico &#8211; MELCHOR CANO, De locis theologicis (Roma, 1890); SUAREZ, Defensio Fidei Catholicae et Apostolicae, ed. VIVES (Paris, 1878); BELLARMINO, Disputationes de controversiis fidei (Ingolstadt, 1586).<br \/>\nEscritores cat\u00f3licos del periodo de la Reforma en Inglaterra.- CAMPIAN, Decem Rationes etc.; BRISTOW, Motives (Antwerp, 1574); HUDDLESTONE, A short and plain way to the Faith and Church (1688), reprinted by DOLMAN (1844).<br \/>\nEscritores modernos.- MILNER, The End of Religious Controversy (1818; reprinted Shrewsbury, 1831); WISEMAN, Lectures on the Catholic Church; IDEM, The Rule of Faith; SWEENEY, The Nature, the Grounds, and the Home of Faith (1867); WILHELM AND SCANNELL, Manual of Dogmatic Theology (London, 1898); HUMPHREY, The Bible and Belief (London, 1886).<br \/>\nEscritores Anglicanos de los siglos XVII y XVIII.- THORNDIKE, On the Principles of Christian Truth, ed. PARKER (Oxford, 1845); PEARSON, Exposition of the Creed (1659); BULL, Works, ed. BURTON (Oxford, 1827), 6 vols.; BUTLER (se dijo que muri\u00f3 cat\u00f3lico), Analogy of Religion, II. Durante el siglo Diecinueve Century.- NEWMAN, The Via Media of the Anglican Church (edicion revisada  , 1877); W. G. WARD, The Ideal of a Christian Church (1844); R. I. WILBERFORCE, An Enquiry into the Principles of Church Authority (1854); PUSEY, An Eirenicon (Oxford, 1865), I; MANNING, The Rule of Faith (a sermon at Chichester, 1838); Lux Mundi, art. 9, The Church (10th ed., 1890); STALEY, The Catholic Religion for Members of the Anglican Church; GORE, The Incarnation of the Son of God in Bampton Lectures (1891). Ver tambien las referencia en el art\u00edculo FE.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Pope, Hugh. \u00abThe Rule of Faith.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. 20 Oct. 2015 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05766b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. N del T: Branch Theory o teor\u00eda de las ramas defiende que la Iglesia Cat\u00f3lica se compone de tres diferentes comuniones La Romana, la Anglicana y La Ortodoxa Oriental\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los escritores cristianos de finales del siglo II mencionan con cierta frecuencia que sus Iglesias tienen conocimiento de un \u00abcanon de verdad\u00bb, es decir, un marco y contenido establecidos, de la ense\u00f1anza de la Iglesia, o m\u00e1s sencillamente, una \u00abregla de fe\u00bb (regula fidei). En algunos de estos contextos encontramos sumarios concisos de las ense\u00f1anzas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regla-de-fe\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abREGLA DE FE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17230","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17230"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17230\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}