{"id":17239,"date":"2016-02-05T11:12:55","date_gmt":"2016-02-05T16:12:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/testamento-antiguo-y-nuevo\/"},"modified":"2016-02-05T11:12:55","modified_gmt":"2016-02-05T16:12:55","slug":"testamento-antiguo-y-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/testamento-antiguo-y-nuevo\/","title":{"rendered":"TESTAMENTO (ANTIGUO Y NUEVO)"},"content":{"rendered":"<p>I. Promesa y cumplimiento<br \/>\nLa promesa y el cumplimiento constituyen en la actualidad, tanto para los exegetas como para los te\u00f3logos y los hermeneutas, una cuesti\u00f3n decisiva en la comprensi\u00f3n de los textos neotestamentarios y de toda la econom\u00ed\u00ada cristiana. Los progresos registrados en este terreno gracias a la ex\u00e9gesis y la hermen\u00e9utica tienen gran importancia. Permiten comprender c\u00f3mo las nociones<br \/>\nde promesa y de cumplimiento superan con mucho el argumento de la realizaci\u00f3n de las profec\u00ed\u00adas (l Profec\u00ed\u00ada), que constitu\u00ed\u00ada uno de los cap\u00ed\u00adtulos clave de los tratados de teolog\u00ed\u00ada fundamental o de apolog\u00e9tica.<\/p>\n<p>Fue la renovaci\u00f3n de los estudios b\u00ed\u00adblicos a comienzos de siglo lo que hizo progresar la reflexi\u00f3n sobre la promesa y el cumplimiento. Podemos citar, en Francia, los notables trabajos de J. Touzard, publicados en los a\u00f1os 1907-1909. Seg\u00fan este autor, es posible resumir as\u00ed\u00ad los cambios de perspectiva registrados: no hay que disociar las predicciones prof\u00e9ticas de la ense\u00f1anza prof\u00e9tica; las predicciones de los profetas est\u00e1n al servicio de su ense\u00f1anza acerca de la soberan\u00ed\u00ada futura de Dios sobre el mundo y el establecimiento de una religi\u00f3n aut\u00e9ntica. La religi\u00f3n prof\u00e9tica tiene una gran riqueza de verdades morales y religiosas; las profec\u00ed\u00adas sirven a esa religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al centrar exclusivamente la atenci\u00f3n en la verificaci\u00f3n neotestamentaria de las predicciones prof\u00e9ticas, la apolog\u00e9tica tend\u00ed\u00ada a ver las profec\u00ed\u00adas como enigmas incomprensibles para los contempor\u00e1neos de los profetas. be hecho, las predicciones prof\u00e9ticas ten\u00ed\u00adan ya un sentido para sus oyentes, cuya fe y esperanza manten\u00ed\u00adan, dirigiendo sus miradas hacia el futuro. La profec\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada ante todo un sentido literal; veterotestamentario, mientras que el sentido neotestamentario era un sentido \u00abprofundo y \u00faltimo\u00bb, un sentido \u00abtotal\u00bb. Finalmente, las predicciones prof\u00e9ticas no encuentran obligatoriamente su verificaci\u00f3n definitiva en tiempos de Jes\u00fas o de la Iglesia primitiva. Muchas de ellas siguen orientando la mirada hacia el final de los tiempos, ya que entonces es cuando Dios establecer\u00e1 definitivamente su reino y cuando las promesas ya realizadas en Jes\u00fas encontrar\u00e1n su realizaci\u00f3n \u00faltima y definitiva. As\u00ed\u00ad pues, hay que reconciliar la predicci\u00f3n con la ense\u00f1anza moral y religiosa del profeta, as\u00ed\u00ad como con la promesa, y la verificaci\u00f3n de la predicci\u00f3n con una noci\u00f3n que la supera integr\u00e1ndola, a saber: el cumplimiento. Estas perspectivas hacen naturalmente al creyente m\u00e1s sensible al conjunto de la historia de la salvaci\u00f3n, y no ya solamente a la verificaci\u00f3n material de las predicciones. Apelan adem\u00e1s a la inteligencia y al coraz\u00f3n del creyente para una comprensi\u00f3n real de las profec\u00ed\u00adas y subrayan que el no creyente quedar\u00e1 tocado por el argumento prof\u00e9tico si Dios, misteriosamente, le abre el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>A mediados de este siglo, la renovaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica permiti\u00f3 llegar a verdaderas s\u00ed\u00adntesis. Merecer\u00ed\u00adan citarse muchos nombres; limit\u00e9monos, sin embargo, a los de J. Coppens (Les harmonies des deux Testaments, Tournai-Par\u00ed\u00ads 1949) y P. Grelot (Sens chr\u00e9tien de 1 Ancien Testament, Tournai 1962 [trad. espa\u00f1ola, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1967]; La Bible, parole de Dieu, TournaiPar\u00ed\u00ads 1965 [trad. espa\u00f1ola, Herder, Barcelona 1986]), autores de publicaciones sustanciales sobre este tema. Se advertir\u00e1 que con estos dos nombres el problema del cumplimiento es tratado por dos expertos en la ex\u00e9gesis, que intentan realizar una obra de s\u00ed\u00adntesis, a la vez que hacen honor a su oficio de exegetas. De aqu\u00ed\u00ad resulta que el argumento tradicional de las profec\u00ed\u00adas se ampl\u00ed\u00ada considerablemente, convirti\u00e9ndose finalmente en una manera de recorrer numerosas tem\u00e1ticas tanto del AT como del NT. J. Coppens ha consagrado varias obras a los diversos mesianismos presentes en la Escritura y a su cumplimiento. P. Grelot ha hecho lo mismo, aunque con preocupaciones m\u00e1s te\u00f3ricas. Su Sentido cristiano del Antiguo Testamento, publicado en una colecci\u00f3n de teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica, expone todos los v\u00ed\u00adnculos posibles entre el AT y el NT, tanto desde el punto de vista del sentido -literal como del sentido de las \u00abcosas\u00bb, mientras que los estudios de Coppens conceden una prioridad absoluta al sentido literal, excluyendo todo intento de acceso a los textos por otros caminos. P. Grelot se pregunta por el conjunto de v\u00ed\u00adnculos que la noci\u00f3n de sentido cristiano permite afirmar entre el AT y el NT, bien sea a trav\u00e9s del sentido literal (las profec\u00ed\u00adas y su cumplimiento), bien a trav\u00e9s del sentido de las cosas, que permite desembocar en los sentidos tipol\u00f3gicos, espirituales o m\u00ed\u00adsticos, y .poner plenamente a Cristo en el centro de la historia.<\/p>\n<p>Hemos subrayado que semejantes s\u00ed\u00adntesis han sido posibles gracias a la renovaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la primera mitad del siglo xx. Esta renovaci\u00f3n trajo consigo un inter\u00e9s por los m\u00e9todos de cr\u00ed\u00adtica hist\u00f3rica y literaria, que han centrado la mirada de los exegetas en el valor del sentido literal. Por consiguiente, es \u00e9ste sobre todo el que interviene cuando se intenta asentar las relaciones entre la promesa y el cumplimiento. En relaci\u00f3n con el argumento prof\u00e9tico de los apologetas del siglo xix o de comienzos del siglo xx, esta seriedad con que se ha tomado el sentido literal ha producido grandes cambios de perspectiva. Muchas profec\u00ed\u00adas, que anteriormente se ve\u00ed\u00adan como aludiendo de manera directa y exclusiva a las realidades neotestamentarias, han aparecido vinculadas a las realidades veterotestamentarias. Un ejemplo: el siervo de Isa\u00ed\u00adas era considerado como alusi\u00f3n inmediata a Jesucristo. En las s\u00ed\u00adntesis de teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica se descubre que el siervo de Isa\u00ed\u00adas tiene ante todo un sentido veterotestamentario; alude, por ejemplo, al peque\u00f1o resto de Israel. Igualmente, la doncella de Is 7,14 se refiere a la mujer de Acaz, y su hijo ser\u00e1 Ezequ\u00ed\u00adas. A partir de estas bases nuevas, \u00bfqu\u00e9 ocurre con el cumplimiento neotestamentario? Para reconocer el derecho de estas nuevas adquisiciones de la ex\u00e9gesis cr\u00ed\u00adtica, es preciso elaborar una teor\u00ed\u00ada de los sentidos que permita asentar las relaciones reales entre la profec\u00ed\u00ada veterotestamentaria y su cumplimiento neotestamentario. \u00bfSer\u00e1 preciso situarlo en la categor\u00ed\u00ada de los sentidos teol\u00f3gicos, espirituales o m\u00ed\u00adsticos? Ciertamente que no, ya que, tras la defensa que ha hecho la renovaci\u00f3n exeg\u00e9tica del reconocimiento de la solidez del sentido literal, se tendr\u00ed\u00ada la impresi\u00f3n de que carecer\u00ed\u00ada de todo valor situar el sentido del cumplimiento entre los sentidos teol\u00f3gicos o espirituales.<\/p>\n<p>Para resolver este problema te\u00f3rico naci\u00f3 la noci\u00f3n de sensus plenior. Constituye una noci\u00f3n clave para todos los intentos de s\u00ed\u00adntesis en torno a la promesa y el cumplimiento por los a\u00f1os 1950. Se ha visto c\u00f3mo Touzard hablaba de sentido \u00abtotal\u00bb o de sentido \u00abprofundo\u00bb. Ya en el siglo xvii el cr\u00ed\u00adtico Richard Simon implantaba una categor\u00ed\u00ada semejante, hablando de \u00absentido teol\u00f3gico, o m\u00ed\u00adstico o espiritual\u00bb, que \u00e9l reconoc\u00ed\u00ada como en parte \u00abliteral\u00bb (\u00abliteral a su manera\u00bb) y que se preocupaba de distinguir de las \u00abmistiquer\u00ed\u00adas\u00bb sin inter\u00e9s que florec\u00ed\u00adan por todas partes en su \u00e9poca. La expresi\u00f3n misma de sensus plenior parece ser que fue utilizada por primera vez por A. Fern\u00e1ndez en sus Institutiones biblicae, publicadas en Roma por los a\u00f1os 1920. Fue recogida y desarrollada en varias s\u00ed\u00adntesis, entre la que hay que citar al menos: R.E. Brown, The \u00abSensus Plenior\u00bbojthe Sacred Scripture, Baltimore 1955, y tambi\u00e9n en \u00abCBQ\u00bb 25 (1963) 262-285; P. Grelot en la mayor parte de sus obras principales; J. Coppens, Vom christlichen Verstlindnis des Alten Testaments, Lovaina 1952; G. Courtade, Les Ecritures ont-elles un sens plenier?~ en \u00abRSR\u00bb (1950) 481-499; P. Benoit, en \u00abRB\u00bb67(1960) 161-196; B. Vawter,en \u00abCBQ\u00bb26 (1964) 85-96; R. E. Brown, en \u00abEThL\u00bb 43 (1967) 460-469.<\/p>\n<p>Aunque los partidarios del sensus plenior se distinguen a veces en sus explicaciones de este sentido, se advertir\u00e1 que se trata para todos de un sentido realmente presente en el texto veterotestamentario en un nivel profundo de la letra. La cuesti\u00f3n est\u00e1 entonces en saber si el autor prof\u00e9tico era consciente de \u00e9l. En este punto las opiniones divergen. Sea de ello lo que fuere, la noci\u00f3n de sensus plenior permite afianzar las relaciones entre las promesas veterotestamentarias y su cumplimiento en el NT sobre la base s\u00f3lida del sentido literal.<\/p>\n<p>Bastante ignorada actualmente, la noci\u00f3n de sensus plenior no alcanz\u00f3 todos los sufragios. Nacida y utilizada exclusivamente en ex\u00e9gesis y en la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica, tuvo tambi\u00e9n sus adversarios, entre los que hay que citar a H. de Lubac (L Ecriture dans la Tradition, Par\u00ed\u00ads 1966). Este especialista en patr\u00ed\u00adstica ten\u00ed\u00ada demasiado trato con la tradici\u00f3n para no darse atenta de que la s\u00ed\u00adntesis articulada en torno al sensus plenior conced\u00ed\u00ada de hecho a la letra una importancia que no ten\u00ed\u00ada ciertamente en la s\u00ed\u00adntesis patr\u00ed\u00adstica de los cuatro sentidos. Los sentidos sacados de una lectura viva de la Escritura por la tradici\u00f3n corren el peligro muy real, gracias al sensus plenior; de ser objetivados como si estuvieran ya en la letra veterotestamentaria, siendo as\u00ed\u00ad que habr\u00ed\u00ada que mostrar c\u00f3mo salen a la luz en la pr\u00e1ctica misma de la lectura de la Escritura por las comunidades cristianas.<\/p>\n<p>Las relaciones entre la promesa y el cumplimiento se estudiaron dentro de otras perspectivas en las grandes teolog\u00ed\u00adas del AT, en particular -aunque no exclusivamente- en la ex\u00e9gesis protestante. Citemos aqu\u00ed\u00ad las de W. Eichrodt, Theologie des Alten Testaments, 3 vols., Leipzig 1933-1939; y la de G. von Rad, Theologie des Alten Testaments, Munich, vol. 1, 19604; vol. 2, 19602 (trad. espa\u00f1ola, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1972). Pero habr\u00ed\u00ada que hablar tambi\u00e9n de E. Jacob, Th\u00e9ologie de 1 Anclen Testament, Neuch\u00e1tel 1965 (trad. espa\u00f1ola, Marova, Madrid 1969); de B.S. Childs, Biblical Theology in crisis, Filadelfia 1970; de S. Amsler, L Anclen Testament dans 1 Eglise, Neuch\u00e1tel 1960; etc. Practicando un m\u00e9todo de cortes (cross-section), Eichrodt concibe las relaciones entre el AT y el NT en t\u00e9rminos de elementos constantes, que ocupan un lugar en pina estructura de conjunto, que no es sino la alianza. La predicci\u00f3n (Weissagung) debe reconciliarse con la concepci\u00f3n m\u00e1s amplia de la profec\u00ed\u00ada (Prophetie). En el -NT, todos los elementos se\u00f1alados en el interior de la estructura de alianza se encuentran marcados por el sello del cumplimiento. Pero es preciso conocer bien este cumplimiento, ya que dirige su mirada hacia la parus\u00ed\u00ada como cumplimiento definitivo.<\/p>\n<p>En G. von Rad la perspectiva no es ya la de una estructura de alianza que integre toda una serie de elementos determinados, sino la perspectiva diacr\u00f3nica de una historia de las tradiciones. Esta constante recuperaci\u00f3n de tradiciones antiguas y su actualizaci\u00f3n es una de las caracter\u00ed\u00adsticas del AT. Conducir\u00ed\u00ada a una pura diseminaci\u00f3n si G. von Rad no subrayara en ella una constante, a saber: la intenci\u00f3n kerigm\u00e1tica, que en cada ocasi\u00f3n permite a Israel recoger la tradici\u00f3n antigua para proclamar el mensaje del Dios \u00fanico en el presente. Von Rad piensa en la \u00abprueba escritur\u00ed\u00adstica\u00bb de los autores del NT. Esta palabra tiene ya un sentido demasiado pesado para expresar todos los matices propios de la idea de que entre el AT y el acontecimiento Jesucristo se desarrolla ya una cierta continuidad. Se\u00f1ala muy certeramente que la prueba por las Escrituras no debe separarse de todas esas aproximaciones tipol\u00f3gicas que constituyen una de las originalidades de la Escritura neotestamentaria. La tipolog\u00ed\u00ada intenta establecer entre un acontecimiento del AT y un acontecimiento del NT una correspondencia que indica a la vez la continuidad y la graduaci\u00f3n. Por tanto, esa tipolog\u00ed\u00ada es esencial cuando se intenta articular el AT y el NT como promesa y cumplimiento.<\/p>\n<p>Von Rad se presenta en nuestros d\u00ed\u00adas como una especie de teolog\u00ed\u00ada madre, ya que su influencia ha sido capital para el conjunto de teolog\u00ed\u00adas de la historia que han florecido desde entonces. Entre \u00e9stas hemos de se\u00f1alar los ensayos de W. Pannen-,, berg, Heilgeschehen und Geschichte, en \u00abKuD\u00bb 5.(1959) 218-237 y 259288, en donde el autor se interesa por la promesa y el cumplimiento; y de J. Moltmann, especialmente en su Theologie4er Koffnung, Munich 19655 (trad., espa\u00f1ola, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 19812). No hay que asimilar estos dos pensamientos en lo que toca a la promesa y el cumplimiento. En efecto, los trabajos de Pannenberg lo han llevado a ab\u00e1ndonar definitivamente la categor\u00ed\u00ada promesa-cumplimiento en beneficio de la historia de las tradiciones (v\u00e9anse sus ideas en el ep\u00ed\u00adlogo de I. Berten, Histoire, r\u00e9v\u00e9lation et foi, Bruselas 1969,145). Por el contrario, Moltmann conserva la idea de promesa como un elemento clave de su pensamiento; mostrando c\u00f3mo la&#8217;promesa y el cumplimiento no cesan de apoyarse y de remitir el uno a la otra.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a las teolog\u00ed\u00adas m\u00e1s propiamente neotestamentarias, ha habido numerosos estudios de detalle sobre la Escritura, la promesa y la profec\u00ed\u00ada que han permitido llegar a estudios m\u00e1s sistem\u00e1ticos. En su tiempo R. Bultmann se interes\u00f3 por \u00abEl significado del AT para la fe cristiana\u00bb y por \u00abProfec\u00ed\u00ada y cumplimiento\u00bb (Creer y comprender, Madrid 1974,1, 271-290 y Il, 137-155). Es evidente que las relaciones entre el AT y el NT no las concibe Bultmann en t\u00e9rminos de historia de la salvaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien en t\u00e9rminos de existencialidad. Si se puede decir que el AT es lapreparaci\u00f3n del NT, no es en un sentido hist\u00f3rico (historisch), es decir, \u00abcomo si el fen\u00f3meno hist\u00f3rico de la religi\u00f3n cristiana s\u00f3lo se hubiera hecho posible en virtud de la evoluci\u00f3n religiosa que atestigua el AT\u00bb, sino en un sentido real (sachlich): el evangelio no puede ser predicad \u00f3 m\u00e1s que cuando el hombre se encuentra bajo la ley. En este sentido el AT puede ser considerado como poniendo al hombre en situaci\u00f3n de \u00abpce-comprensi\u00f3n\u00bb (Vorverst\u00fcndnis) del evangelio. En cuanto a las pruebas sacadas de la Escritura, \u00e9stas no pueden conducir a la idea de que Cristo llega al t\u00e9rmino de unas, predicciones o promesas que lo&#8217; situar\u00ed\u00adan como la cumbre de la historia. Cristo es el fin de la historia en el sentido de que es su \u00abt\u00e9rmino escatol\u00f3gico\u00bb, que por eso mismo abroga toda preparaci\u00f3n que se inscriba en la historia bajo forma de predicci\u00f3n, de anuncio o de promesa. El AT prepara para el NT, en cuanto que es un fracaso. Las nociones de alianza, de reino de Dios, de pueblo de Dios, se encuentran escatologizadas en el NT y por eso mismo en ruptura total con la utilizaci\u00f3n \u00abintramundana\u00bb que se hizo de ellas en el AT. Como magnitud escatol\u00f3gica, Cristo significa el fracaso del AT, y tan s\u00f3lo porque \u00e9ste fracas\u00f3 puede decirse que es \u00abpromesa\u00bb. \u00abPara el hombre nada puede ser promesa excepto el fracaso de su camino, el conocimiento de la imposibilidad de adue\u00f1arse directamente de Dios en su historia intramundana, de identificar directamente. su historia intramundana con la acci\u00f3n de Dios\u00bb (Profec\u00ed\u00ada y cumplimiento, en o.c. II, 154).<\/p>\n<p>T\u00ed\u00adpico representante de una teolog\u00ed\u00ada que destaca la proclamaci\u00f3n sobre la historia, Bultmann se encuentra as\u00ed\u00ad en los ant\u00ed\u00adpodas de las teolog\u00ed\u00adas de la historia de un G. von Rad o de un Moltmann. Entre sus m\u00e1s firmes opositores hay que se\u00f1alar a O. Cullmann, sobre todo en su estudio Le salut dans l&#8217;histoire (Neuch\u00e1tel 1966). Cullmann va recorriendo uno a uno los dossiers evang\u00e9licos para mostrar que la categor\u00ed\u00ada de historia de la salvaci\u00f3n, tan maltratada en Bultmann, est\u00e1 muy presente en los escritos del NT y hasta en el pensamiento mismo de Jes\u00fas, y que no hay motivos para establecer una oposici\u00f3n entre el \u00abprecat\u00f3lico\u00bb Lucas, supuesto inventor de la historia de la salvaci\u00f3n, y el ap\u00f3stol Pablo, que representa la decisi\u00f3n de fe sin mancharla con consideraciones sobre la historia de la salvaci\u00f3n. Devolviendo su cohesi\u00f3n a los escritos del NT, Cullmann muestra c\u00f3mo la unidad del pensamiento neotestamentario depende de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas y c\u00f3mo \u00e9sta intenta ciertamente llevar a su cumplimiento las promesas del AT, aunque orientando la mirada hacia el cumplimiento del final de los tiempos.<\/p>\n<p>Habr\u00ed\u00ada que citar aqu\u00ed\u00ad otros muchos nombres. Se\u00f1alemos al menos el de W.G. K\u00fcmmel, que supo tratar en su tiempo con gran maestr\u00ed\u00ada el dossier relativo a la historia y a la escatolog\u00ed\u00ada en los textos neotestamentarios (Verheissung und Erfflllung, Zurich 19532).<\/p>\n<p>Disc\u00ed\u00adpulo de R. Bultmann, E. K\u00e1semann ha sabido superar a su maestro restableciendo una confrontaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre la historia y la escatolog\u00ed\u00ada, que se ha revelado de un gran inter\u00e9s en relaci\u00f3n con la noci\u00f3n de cumplimiento y que conduce m\u00e1s lejos, a nuestro juicio, que la visi\u00f3n de la historia desarrollada en Cullmann (v\u00e9ase P.-M.&#8217; BEAUDE, L \u00e1ccomplissement des proph\u00e9ties, Par\u00ed\u00ads 1980, 233).<\/p>\n<p>En nuestros d\u00ed\u00adas, las nociones de promesa y de cumplimiento tienen todav\u00ed\u00ada mucho porvenir. Aparecen como un paso obligado para la hermen\u00e9utica cristiana, que debe dar cuenta absolutamente de la inserci\u00f3n del misterio de Jes\u00fas en la historia de Israel y en la historia en general.<\/p>\n<p>Es inmenso el tajo tanto exeg\u00e9tico como hermen\u00e9utico. Se\u00f1alemos como conclusi\u00f3n dos pistas prometedoras: 1) el desarrollo de los estudios sobre la literatura intertestamentaria, que permite estudiar las nociones de promesa y de cumplimiento en los diversos ambientes del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado; 2) el desarrollo del inter\u00e9s por el fen\u00f3meno de la escritura bajo todos sus aspectos (ling\u00fc\u00ed\u00adstico, semi\u00f3tico, semiol\u00f3gico, sociol\u00f3gico, etc.), que ofrece nuevas posibilidades de teorizaci\u00f3n (v\u00e9ase, p.ej., P. BEAUCHAMP, L \u00fan et 1 \u00e1utre Testament, Par\u00ed\u00ads 1976; ID, L \u00fan el 1 \u00e1utre Testament II, Accomplir les Ecritures, Par\u00ed\u00ads 1990).<\/p>\n<p>BIBL.: BEAUCHAMP P., Ley. Profetas. Sabios, Madrid 1-977 BEAUDE P: M., \u00c2\u00b0&#8230; seg\u00fan las Escrituras&#8217;; Estella 1978;ID, L \u00e1ccomplissement des Ecritures, Par\u00ed\u00ads 1980&#8242;, DODD C. H., According lo the Scriptures, Londres 1953; GRELOT P., Sentido cristiano del Antiguo Testamento, Desel\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1967; RAD G. von, Teolog\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento, 2 vols., Salamanca 19782.<\/p>\n<p>P.-M. Beaude<\/p>\n<p>II La relaci\u00f3n A-NT en la carta a los Romanos<br \/>\nEl estudio de las relaciones que el NT guarda con el AT resulta muy instructivo. Varios de los autores del NT nos invitan ellos mismos a seguirles. Seg\u00fan Juan, por ejemplo, Mois\u00e9s escribi\u00f3 sobre Cristo (Jn 5,46). La primera carta de Pedro ense\u00f1a que los profetas de la antigua alianza \u00abanunciaron la gracia que Dios os ten\u00ed\u00ada destinada\u00bb (1Pe 1,10). \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu de Cristo que estaba en ellos (los profetas) les dio a conocer de antemano lo que Cristo ten\u00ed\u00ada que sufrir y la gloria que iba a alcanzar\u00bb (1 Pe 1,11). De esta manera los profetas de la antigua alianza anunciaban a su manera el misterio pascual de Cristo. El mismo Pablo, cuando sostiene que \u00abtodas las promesas de Dios se cumplieron en \u00e9l (Cristo)\u00bb (2Cor 1,20), revela que recurre al AT muchas veces cuando habla de Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Se pueden considerar de una manera general las relaciones del A con el NT. En el presente estudio hemos preferido tocar este tema en un escrito particular del NT, la carta a los Romanos. M\u00e1s concretamente, estudiaremos las citas del AT con las qu\u00e9 Pablo va esmaltando esta carta.<\/p>\n<p>Todo lector atento a la carta a los Romanos advertir\u00e1 c\u00f3mo Pablo remite con frecuencia al AT. Este hecho puede plantear varias cuestiones: \u00bfCu\u00e1l es el n\u00famero, el origen concreto y la funci\u00f3n de estas citas? \u00bfLas menciona Pablo con plena fidelidad a la letra de los textos y a su contexto original?<\/p>\n<p>1. OMNIPRESENCIA DE LAS CITAS DEL AT. Tan s\u00f3lo en la carta a los Romanos se citan al menos 62 pasajes del AT (D.-A. KOCH, Die Schrift als Zeuge des Evangehums. Untersuchungen zur Verwendung und zum Verst\u00fcndnis der Schrift be\u00c2\u00a1 Paulus, Tubinga 1986, 21-24). M\u00e1s que en las otras cartas, Pablo manifiesta en Romanos un fervor especial por el AT. No cita nunca el AT en 1-2Tesalonicenses, en Colosenses y en Filipenses. En Efesios remite al AT como de pasada, sin insistencia alguna. Romanos contiene de hecho una gran parte de las 93 citas veterotestamentarias que se observan en el conjunto de las cartas atribuidas de ordinario al ap\u00f3stol Pablo (Rom, 1Cor, 2Cor, G\u00e1l, Ef, Flp, Col, 1Tes y 2Tes).<\/p>\n<p>Las citas del AT se\u00f1aladas en Romanos pertenecen sobre todo al libro de los Salmos (14 casos), al G\u00e9nesis (8 casos), al Deuteronomio (8 casos), al primer Isa\u00ed\u00adas (7 casos), al D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas (7 casos) y, finalmente, al Trito-Isa\u00ed\u00adas (5 casos). Las 13 citas restantes se distribuyen entre otros nueve libros del AT (Hab, Mal, Ex, Os, Lev, 2Re, Job, Prov y JI). As\u00ed\u00ad pues, parece que los libros principales a los que se refiere Pablo escribiendo a los Romanos son los libros de los Salmos, del G\u00e9nesis, del Deuteronomio y, sobre todo, de Isa\u00ed\u00adas. En el conjunto de sus cartas, Pablo manifiesta, por otro lado, una clara preferencia por estos cuatro libros. Deja de lado a los profetas Jerem\u00ed\u00adas, Ezequiel y Daniel, igual que los escritos hist\u00f3ricos, como los libros de Samuel, las Cr\u00f3nicas y el segundo libro de los Reyes. Se reflejan en \u00e9l las mismas opciones de sus contempor\u00e1neos jud\u00ed\u00ados (D.-A. KOCH, o.c.,47, n. 14). Igual que ellos, s\u00f3lo cita los libros que fueron reconocidos como can\u00f3nicos despu\u00e9s del a\u00f1o 70 de la era cristiana por el juda\u00ed\u00adsmo farisaico y rab\u00ed\u00adnico. Nunca cita, por ejemplo, al Sir\u00e1cida o el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada (E.E. ELLIS, Paul&#8217;s Use of the Old Testament, Londres 1957, 76-82). Este hecho no implica de ning\u00fan modo que estos escritos no hayan sido inspirados -puede compararse a este prop\u00f3sito Rom 1,18-23 con Sab 13,1-9-,sino que no le ven\u00ed\u00ada bien citar su texto.<\/p>\n<p>Se\u00f1alemos finalmente que a veces Pablo -en las cartas a los Corintios- presenta como citas del AT algunos textos que es imposible encontrarlos en las Escrituras (1Cor 1,31; 2,9; 9,10b; 2Cor 13,10).<\/p>\n<p>2. EL TEXTO ORIGINAL Y LAS CITAS PAULINAS. a) El texto de los Setenta. Pablo cita el AT a partir del texto griego de los Setenta, o m\u00e1s concretamente de un texto de los Setenta que hab\u00ed\u00ada sido hebraizado antes de \u00e9l (D.A. KOCH, o.c., 78-79). Por tanto, remitiremos siempre al texto de los Setenta. Por esta misma raz\u00f3n conservaremos la numeraci\u00f3n de los Salmos usada por los Setenta.<\/p>\n<p>Varias citas de Romanos nos dejan ver que Pablo lee el texto de los Setenta. Por ejemplo, Rom 15,10 escribir\u00e1 como los Setenta: \u00abAlegraos, naciones, con el pueblo de Dios\u00bb, mientras que el original hebreo dec\u00ed\u00ada: \u00abAclamad, naciones, a su pueblo\u00bb. Tambi\u00e9n Rom 15,12 cita a Is 11,10 seg\u00fan el texto de los Setenta: \u00abBrotar\u00e1 la ra\u00ed\u00adz de Jes\u00e9&#8230; y las naciones esperar\u00e1n en \u00e9l\u00bb ; mientras que el texto hebreo dec\u00ed\u00ada: \u00abEs la ra\u00ed\u00adz de Jes\u00e9 la que buscar\u00e1n las naciones\u00bb.<\/p>\n<p>b) Modificaci\u00f3n del texto original. Sin embargo, Pablo cita con cierta libertad el texto griego del AT. Rom 9,33 cita libremente Is 8,14; unos diez pasajes de la misma carta imponen cambios estil\u00ed\u00adsticos a algunas citas del AT (Rom 2,6; 9,9;10,19; 11,4.34.35; 12,19; 15,8.11).<\/p>\n<p>Al ap\u00f3stol le gusta modificar el orden de las palabras para destacar ciertos elementos que \u00e9l considera de especial inter\u00e9s. As\u00ed\u00ad, Rom 11,3 pone de relieve el asesinato de los profetas colocando al frente de la cita: \u00abHan matado a tus profetas\u00bb, proposici\u00f3n que s\u00f3lo ven\u00ed\u00ada m\u00e1s tarde en el pasaje tomado de 3Re 19,10. Del mismo modo, para acentuar la culpabilidad del pueblo hebreo \u00abind\u00f3cil y rebelde\u00bb, Pablo pone al comienzo de la frase la expresi\u00f3n \u00abtodo el d\u00ed\u00ada\u00bb: \u00abTodo el d\u00ed\u00ada extend\u00ed\u00ad mis manos a un pueblo incr\u00e9dulo y rebelde\u00bb (Rom 10,21), siendo as\u00ed\u00ad que en Is 65,2 la expresi\u00f3n \u00abtodo el d\u00ed\u00ada\u00bb ven\u00ed\u00ada a mitad de la frase.<\/p>\n<p>Puede verse tambi\u00e9n una modificaci\u00f3n estil\u00ed\u00adstica del texto de los Setenta en Rom 11,9b: Pablo pone de relieve la palabra \u00abtropiezo\u00bb (skandalon), ya que un contexto de ca\u00ed\u00adda y de rechazo se acomoda muy bien a este \u00e9nfasis de la palabra (cf Rom 11,7-8.10).<\/p>\n<p>Pablo aligera a veces el texto del AT para mejor subrayar su punto de vista (cf Rom 3,10-12\/Sal 13,1-3; Rom 3,15-17\/Is 59,7-8). Conserva entonces preferentemente los elementos del texto original que apoyan su propio pensamiento.<\/p>\n<p>La amplitud de los textos citados por Pablo var\u00ed\u00ada mucho a lo largo de toda la ep\u00ed\u00adstola. Unas veces Pablo conserva s\u00f3lo unas pocas palabras del texto veterotestamentario: \u00abNo codiciar\u00e1s (ouk epithym\u00e9seis)\u00bb(Rom 7,7\/Dt 5,21), o una breve proposici\u00f3n significativa: Dios \u00abpagar\u00e1 a cada uno seg\u00fan sus obras (apod\u00f3sis hekast\u00f3 kata ta erga autou)\u00bb (Rom 2,6\/Sal 61,13). A menudo Pablo citar\u00e1 uno o varios vers\u00ed\u00adculos completos (cf Rom 11,9-10\/Sal 68,23-24; Rom 11,26-27\/Is 59,20-21).<\/p>\n<p>A veces el lector se encuentra con un manojo de citas sacadas de diversos libros del AT. Esta serie de citas viene en ocasiones a traducir de varias maneras una misma afirmaci\u00f3n de Pablo. De una cita a otra no hay realmente un progreso del pensamiento. Sencillamente se trata de la misma idea revestida de varias formas. Tal es el caso de Rom 15,9-12, en donde hay cuatro textos del AT (Sal 17,50; Dt 32,43; Sal 116,1; Is 11,10) que ofrecen -al menos seg\u00fan Pablo- cuatro formulaciones de un mismo pensamiento expresado precisamente antes del grupo de citas: \u00abLos paganos alaban a Dios por su misericordia\u00bb. Cada uno de los cuatro textos citados sucesivamente (Rom 15,9b-12) contiene los dos t\u00e9rminos \u00abpaganos\u00bb y \u00abalaban\u00bb, ya utilizados en el vers\u00ed\u00adculo 9a, o bien t\u00e9rminos sin\u00f3nimos.<\/p>\n<p>De esta manera Pablo intenta dar a su pensamiento la autoridad que posee la palabra de Dios; arraiga en la tradici\u00f3n religiosa de Israel sus ideas aparentemente nuevas, que podr\u00ed\u00adan chocar a los lectores jud\u00ed\u00ados o judeo-cristianos. Podr\u00ed\u00ada estudiarse tambi\u00e9n en este sentido el p\u00e1rrafo de Rom 3,10-18.<\/p>\n<p>A veces Pablo agrupa con una finalidad diferente un grupo de citas: apoya entonces en el AT cada una de las partes de su razonamiento. As\u00ed\u00ad ocurre en Rom 9,6-18, en donde Pablo intenta explicar por qu\u00e9 Israel no ha acogido bien a Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Es \u00e9ste un misterio o un esc\u00e1ndalo hist\u00f3rico que a Pablo le gustar\u00ed\u00ada comprender: 1) La primera explicaci\u00f3n de este hecho que se presenta al esp\u00ed\u00adritu de Pablo es la siguiente: la palabra de Dios -que, seg\u00fan el plan divino deb\u00ed\u00ada ser acogida por la \u00abposteridad de Abrah\u00e1n -, \u00bfhabr\u00e1 fracasado por impotencia, esto es, por no haber podido realizar el plan de Dios? (Rom 9,6). Pablo reacciona vivamente: la verdadera \u00abposteridad de Abrah\u00e1n, para la que val\u00ed\u00ada el plan divino, es la que Isaac dio a su padre, como dec\u00ed\u00ada G\u00e9n 21,12 (citado en Rom 9,7). 2) Se trata de una posteridad nacida de una promesa, como atestigua G\u00e9n 18,10.14 (Rom 9,9). 3) Y si Yhwh es aceptado por un hijo de Isaac (Jacob) m\u00e1s bien que por el otro (Esa\u00fa), esto se debe a una libre elecci\u00f3n de Dios, que llama con toda libertad al que \u00e9l quiere, como se ve en G\u00e9n 25,23 y en Mal 1,2-3 (Rom 9,12-13).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, en cada una de las etapas del razonamiento de Pablo, una cita de la Escritura -palabra de Diosviene a confirmar, a sancionar o a acreditar el pensamiento de Pablo. El recurso al AT es entonces sistem\u00e1tico.<\/p>\n<p>3. FUNCI\u00f3N DE LAS CITAS DEL AT. Las observaciones que acabamos de hacer plantean un problema capital: \u00bfqu\u00e9 funci\u00f3n tienen en san Pablo las citas del AV. Parece ser que la primera funci\u00f3n que ejercen estas citas es la de establecer que la ense\u00f1anza del AT y la de Pablo est\u00e1n perfectamente de acuerdo. Tanto si las citas forman una amplificaci\u00f3n verbal sobre un tema de Pablo, seg\u00fan vemos en Rom 15,9-12, como si vienen a confirmar cada uno de los pasos de la reflexi\u00f3n de Pablo (Rom 9,6-18), la funci\u00f3n principal de estas citas veterotestamentarias sigue siendo la misma: quieren dar al pensamiento de Pablo la autoridad de la palabra misma de Dios.<\/p>\n<p>Un lector apresurado caer\u00e1 entonces en la trampa: juzgar\u00e1 que Pablo no hace m\u00e1s que desplegar la palabra de Dios consignada en las Sagradas Escrituras. Le parecer\u00e1 que rema un acuerdo perfecto entre Pablo y los autores sagrados de las Escrituras. De hecho, las citas no constituyen el punto de partida del pensamiento de Pablo; tampoco lo hacen progresar la mayor parte de las veces. Se contentan con expresarlo de diversas maneras. Sobre todo no es ni mucho menos seguro -como veremosque Pablo respete el sentido que ten\u00ed\u00adan los textos citados en el AT.<\/p>\n<p>a) \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el punto de partida? Antes de tratar este punto capital, tocaremos otra cuesti\u00f3n que acabamos de suscitar: \u00bfD\u00f3nde se encuentra el punto de partida en este movimiento de ida y vuelta que Pablo practica entre el AT y su propio pensamiento? \u00bfParte la reflexi\u00f3n de Pablo del AT o de la tradici\u00f3n cristiana? Creemos que el ap\u00f3stol reflexiona en primer lugar sobre el \u00fanico evangelio de Cristo (G\u00e1l 1,7) y luego acude al AT.<\/p>\n<p>* Rom 15,12-13. A veces sucede que alg\u00fan que otro vers\u00ed\u00adculo de Pablo es como engendrado por un texto del AT que acaba de citarse. Por ejemplo, si Pablo habla en Rom 15,13 del \u00abDios de la esperanza\u00bb -expresi\u00f3n que no utiliza en ning\u00fan otro lugar de sus cartas-, y si desea en el mismo pasaje que \u00abla fuerza del Esp\u00ed\u00adritu Santo os colme de esperanza\u00bb, es sin duda porque la cita de Is 11,10 que hace Pablo en el vers\u00ed\u00adculo anterior (Rom 15,12) terminaba con estas palabras; \u00abBrotar\u00e1 la ra\u00ed\u00adz de Jes\u00e9&#8230; y las naciones esperar\u00e1n en \u00e9l\u00bb. La palabra esperanza utilizada por Isa\u00ed\u00adas suscita el deseo de Pablo, que hablar\u00e1 dos veces de la esperanza (elpis) (Rom 15,13).<\/p>\n<p>* Rom 15,9-12. Pero de ordinario es el movimiento contrario el que se presenta: un pensamiento de Pablo, ya formulado, impone la elecci\u00f3n de las citas hechas a continuaci\u00f3n. Hemosvisto hace poco c\u00f3mo dos palabras utilizadas por el mismo Pablo en Rom 15,9 -naciones y alabar (ethn\u00e9 y doxazein)- apelaban a tres citas del AT en donde aparec\u00ed\u00adan estas dos mismas palabras (o palabras sin\u00f3nimas, en el caso del verbo glorificar: doxazein: exomologein, psallein, euphranein, ainein, epainein).<\/p>\n<p>Todo hace creer que en el momento de dictar sus cartas Pablo se dirige al AT con un pensamiento personal ya bien claro en la cabeza, pensamiento que le ha inspirado la tradici\u00f3n nacida del evangelio de Cristo. Le pide entonces al AT bien sea expresiones claras y vivas de su propio pensamiento, bien sea escenas o sucesos que puedan ilustrar su pensamiento.<\/p>\n<p>* Rom 3,21-4,25. El recuerdo de la figura de Abrah\u00e1n es de los m\u00e1s significativos en este sentido. La carta a los Romanos menciona por primera vez a Abrah\u00e1n al comienzo del cap\u00ed\u00adtulo 4 (Rom 4,1), es decir, despu\u00e9s de que Pablo explicara con un rigor notable (Rom 3,21-31) que \u00abel hombre es justificado por la fe sin la observancia de la ley\u00bb (Rom 3,28). El ap\u00f3stol medit\u00f3 primero en \u00abla redenci\u00f3n de Cristo Jes\u00fas\u00bb (Rom 3,24) y en la expiaci\u00f3n hecha en su sangre (Rom 3,25). Y luego la historia espiritual de Abrah\u00e1n (Rom 4) viene a ilustrar el pensamiento desarrollado anteriormente (Rom 3,21-31).<\/p>\n<p>Las ideas que Pablo expone primero en Rom 3,21-31 orientan la lectura que Pablo hace luego de la historia de Abrah\u00e1n. Por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 no habla Pablo de la justicia de Abrah\u00e1n m\u00e1s que a partir de G\u00e9n 15,6: \u00abA Abrah\u00e1n la fe le fue contada como justicia\u00bb? \u00bfNo ten\u00ed\u00ada ya Abrah\u00e1n un comportamiento de hombre justo cuando Dios le dijo en el G\u00e9nesis: \u00abSal de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, y vete al pa\u00ed\u00ads que yo te indicar\u00e9\u00bb (G\u00e9n 12,1), y Abrah\u00e1n \u00abparti\u00f3 como le hab\u00ed\u00ada dicho el Se\u00f1or\u00bb (G\u00e9n 12,4a)? Pablo deja de lado este episodio de G\u00e9n 12,1-5 porque desea -ala luz de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica que inspira a Rom 3,21-31vincular la justicia con la fe. Pues bien, los t\u00e9rminos justicia y fe no aparecen en G\u00e9n 12,1-5, mientras que est\u00e1n estrechamente unidos en G\u00e9n 15,6. S\u00f3lo este \u00faltimo texto del G\u00e9nesis es el que citar\u00e1 Pablo, ya que es el \u00fanico que expresa claramente su pensamiento personal.<\/p>\n<p>* Rom 4,19. Otra prueba de que los datos neotestamentarios son los que gu\u00ed\u00adan a Pablo en su lectura de la historia de Abrah\u00e1n es la manera de presentar al Dios de Abrah\u00e1n como \u00abel Dios que da la vida a los muertos\u00bb (Rom 4,17), y luego los cuerpos de Abrah\u00e1n y de Sara como \u00abestando ya sin vigor y como muertos\u00bb (Rom 4,19). De esta manera un vocabulario sacado del misterio pascual, que habla de la muerte de un Dios que hace resucitar, es el que se utiliza en Rom 4 para contar la historia de Abrah\u00e1n. La nueva lectura paulina de la experiencia de Abrah\u00e1n no falsea los datos del AT, sino que narra los hechos relacion\u00e1ndolos con la experiencia pascual de Cristo. En consecuencia, Abrah\u00e1n prefigura al disc\u00ed\u00adpulo de Cristo no s\u00f3lo por su actitud de creyente (Rom 4,12), sino tambi\u00e9n por el objeto mismo de su fe: \u00abel Dios que da vida a los muertos\u00bb (Rom 4,17). El nacimiento de Isaac y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas recibir\u00e1n igualmente una perspectiva similar.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, Pablo aparece, al menos en la carta a los Romanos, como un disc\u00ed\u00adpulo de Cristo que se alimenta ante todo de la tradici\u00f3n religiosa del evangelio. Bien arraigado en la fe cristiana, busca luego sus anuncios, sus figuras, sus s\u00ed\u00admbolos o sus expresiones afortunadas en los escritos del AT.<\/p>\n<p>4. LA ENSE\u00ed\u2018ANZA RECIBIDA DEL AT. En este punto de nuestra refle= xi\u00f3n se nos presentan dos cuestiones capitales.. Si interrogamos a las citas del AT hechas en la carta a los Romanos: 1) \u00bfcu\u00e1les son los elementos de la fe cristiana que la carta a los Romanos encuentra en el AT?; 2) \u00bfrespeta la carta a los Romanos el sentido original de los textos veterotestamentarios que cita? Trataremos estas dos cuestiones al mismo tiempo, para no repetir ideas.<\/p>\n<p>1) Dios. * Un Dios sabio y omnisciente. Hay varias citas en la carta a los Romanos del AT que nos hablan de Dios. Por ejemplo, Pablo encuentra en Is 40,13 y Job 41,3 gritos de admiraci\u00f3n por la sabidur\u00ed\u00ada y la ciencia de Dios: `\u00bfQui\u00e9n conoci\u00f3 el pensamiento del Se\u00f1or?\u00bb (Rom 11 34-35).<\/p>\n<p>* Un Dios fiel. La fidelidad de Dios a su pueblo se recuerda en 1 Sam 12,22: \u00abDios no ha rechazado a su pueblo\u00bb (Rom 11,2), cita a la que Pablo a\u00f1ade: \u00ab&#8230; a quien de antemano eligi\u00f3\u00bb. Estas palabras explican la actitud de Dios: gracias al amor gratuito y preveniente que Dios tiene a su pueblo, Israel no es rechazado por ese Dios, que es fiel \u00abpor la gloria de su gran nombre\u00bb (ISam 12,22).<\/p>\n<p>* Un Dios juez y vengador: En otro pasaje (Rom 2,6) Pablo apoya en un salmo (Sal 61,13) una ense\u00f1anza totalmente desconocida para el salmista. Mientras que \u00e9ste hablaba del Dios justo que, ya en esta tierra, recompensa a cada uno seg\u00fan sus m\u00e9ritos, Pablo descubre a un Dios que, en el juicio final que se abrir\u00e1 en el m\u00e1s all\u00e1, restablecer\u00e1 toda justicia. Pablo reinterpreta as\u00ed\u00ad un texto del AT en funci\u00f3n de la ense\u00f1anza de Cristo (Mt 25,31-46).<\/p>\n<p>Is 45,23 anuncia el d\u00ed\u00ada en que las naciones paganas vendr\u00e1n a aclamar a Yhwh como el \u00fanico \u00abDios justo y salvador\u00bb (Is 45,21). Pablo apoya en este texto la afirmaci\u00f3n de que cada uno de los hombres ser\u00e1 juzgado por Dios, de forma que hay que dejar para Dios el juicio de todo hombre (Rom 14;11). Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad Pablo modifica de alguna manera el sentido del texto original: gracias a un nuevo contexto -el de la fe cristiana-, el mismo texto pasa de las naciones a los individuos, y luego hace del Dios salvador (Is 45,21) el juez universal.<\/p>\n<p>En el Deuteronomio (32,35), Yhwh anuncia que intervendr\u00e1 para castigar a las naciones paganas id\u00f3latras o enemigas de Israel: \u00abEst\u00e1 cerca el d\u00ed\u00ada de su ruina, se precipita su destino\u00bb; Pablo cambia un tanto el sentido del texto cuando cita este pasaje, para pedir a cada cristiano: \u00abNo devolv\u00e1is a nadie mal por -bien\u00bb, y que \u00abdejen que sea Dios el que castigue\u00bb \u00e9n vez de vengarse ellos mismos (Rom 12,17-19).<\/p>\n<p>* Un Dios misericordioso. Aunque sea un juez severo, Dios sigue siendo misericordioso. Que la salvaci\u00f3n es el fruto de la misericordia de Dios -y no de nuestros.m\u00e9ritos personales-, Pablo lo encuentra anunciado en los profetas, Oseas e Isa\u00ed\u00adas. Dios llama a Israel su pueblo, su amado (Rom 9,25-26; Os 2, 1.25) e hijo del Dios vivo (Rom 9,26; Os 1,10), aun cuando el pueblo permanezca sumido en el pecado (Os 2, 4-15).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a prop\u00f3sito de la misericordia de Dios se puede recordar el pasaje de Rom 15,9a, donde Pablo ve a los paganos \u00abalabar a Dios por su misericordia\u00bb. Les presta el proyecto que ten\u00ed\u00ada David de cantar su gratitud al Se\u00f1or que le hab\u00ed\u00ada librado de sus enemigos: \u00abPor eso te alabar\u00e9 entre las naciones y cantar\u00e9 himnos en tu honor\u00bb (Rom 15,9b\/Sal 17,50). Al utilizar la f\u00f3rmula \u00abcomo dice la Escritura\u00bb, Pablo aplica simplemente a los paganos un texto en donde la Escritura hablaba de David (!).<\/p>\n<p>En Dt 32,43 se invita a las naciones paganas a alabar a Yhwh por el poder y la fidelidad que ha manifestado rechazando a los enemigos de su pueblo Israel. Pablo utiliza este mismo pasaje para invitar a las \u00abnaciones\u00bb a \u00abalegrarse\u00bb -como dicen los Setenta- de ver c\u00f3mo la misericordia divina se ejerce en su favor (Rom 15,910). El texto de Dt 32,43 reconoc\u00ed\u00ada a Israel un destino feliz: Yhwh le hab\u00ed\u00ada liberado de sus enemigos, de. los que formaban parte sin duda las \u00abnaciones\u00bb paganas. Este destino feliz se convierte en Pablo en el destino de las mismas naciones paganas.\u00c2\u00a1 La intervenci\u00f3n de Yhwh en contra de las \u00abnaciones\u00bb se decide ahora en su favor!<br \/>\nEn el vers\u00ed\u00adculo siguiente de Rom 15,11, Pablo reinterpreta de una manera igualmente extra\u00f1a el salmo 116, I : en vez de la fidelidad de Yhwh para con Israel, su pueblo, se habla de la misericordia divina manifestada a los paganos, a los que Pablo invita a alabar a Dios: \u00abAlabad al Se\u00f1or todas las naciones\u00bb (Sal 116,1; Rom 15,1 l). No deja de llamar la atenci\u00f3n ver c\u00f3mo los paganos ocupan as\u00ed\u00ad el lugar de Israel. Hay que decir que, durante su apostolado, Pablo hab\u00ed\u00ada visto operarse este cambio (He 28,28).<\/p>\n<p>* Un Dios libre. Ya hemos visto -al estudiar Rom 3,21-31 y Rom 4, por ejemplo- que Pablo procede muchas veces de la siguiente manera: expresa primero con sus propias palabras sus convicciones, y luego cita textos del AT capaces de apoyar su pensamiento. Asi, en Rom 9,11-12 el ap\u00f3stol afirma que \u00abel designio de Dios permanece conforme a su elecci\u00f3n, no por las obras, sino por el que llama\u00bb. En otras palabras, la salvaci\u00f3n no es fruto de las obras realizadas por cada individuo, sino de una opci\u00f3n libre hecha por Dios y acogida por el creyente. Esa es ciertamente la tesis personal de Pablo, expresada en sus propias palabras (Ef 2,7-10).<\/p>\n<p>En apoyo de sus ideas, Pablo recuerda la historia de Esa\u00fa y de Jacob: desde antes de su nacimiento, Dios decide que el mayor de los dos hijos servir\u00ed\u00ada al m\u00e1s j\u00f3ven. Yhwh romp\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad con la situaci\u00f3n habitual bien conocida de Israel (Dt 21,15-17; G\u00e9n 43,33); manifestaba la libertad de sus opciones, o mejor a\u00fan, el amor gratuito que las inspira (Rom 9,13\/ Mal 1,2-3; cf G\u00e9n 4,4-5; 25,23; lSam 16,22; 1 Re 2,15).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, Dios concede su misericordia a quien quiere y endurece al que quiere, como ilustra claramente la historia de Mois\u00e9s y del fara\u00f3n. Si Yhwh \u00abhace pasar ante Mois\u00e9s toda su grandeza\u00bb y \u00abproclama ante \u00e9l el nombre de Yhwh, es porque lo quiere (Ex 33,19\/ Rom 9,15). Del mismo modo, si Yhwh \u00abdeja sobrevivir\u00bb al fara\u00f3n de las plagas que devastan a Egipto (Ex 9,16), es debido a un plan que Yhwh ha concebido libremente. Son otros tantos episodios y figuras sacadas del AT, que vienen a apoyar las ideas de Pablo sobre una salvaci\u00f3n que es una gracia de Dios, m\u00e1s bien que un salario ligado a las obras realizadas por el hombre (Rom 9,11-12).<\/p>\n<p>Hemos cre\u00ed\u00addo interesante destacar en las citas que hace la carta a los Romanos cu\u00e1les son los rasgos de Yhwh que Pablo hab\u00ed\u00ada descubierto en el AT y que le hab\u00ed\u00adan impresionado.<\/p>\n<p>2) Cristo. Siempre seg\u00fan el testimonio de las citas del AT que esmaltan la carta a los Romanos, Pablo utilizaba el AT para conocer y dar a conocer mejor a Cristo.<\/p>\n<p>a) As\u00ed\u00ad, Rom 10,18 cita el salmo 18,5 -en donde el salmista contempla la gloria de Dios manifestada en todo el universo celestial- para proclamar que la palabra de Cristo reson\u00f3 \u00abpor toda la tierra\u00bb. De hecho, la palabra de Cristo cumple lo que el salmista confesaba de la gloria de Dios: \u00e9sta brill\u00f3 en la palabra de Cristo. El texto sagrado que habla de la una puede igualmente hablar de la otra en diferentes etapas de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Del mismo modo, cuando Rom 10,13 proclama: \u00abTodo el que invoque el nombre del Se\u00f1or se salvar\u00e1\u00bb, Pablo utiliza a prop\u00f3sito del Se\u00f1or Jes\u00fas un texto de Joel que hablaba del Se\u00f1or Yhwh (Jl 2,32 hebreo; 3,5, Setenta). Si Jes\u00fas vino a nosotros como el \u00abs\u00ed\u00ad\u00bb de Dios que realiza las promesas hechas en la antigua alianza (2Cor 1,20), puede realizar en beneficio de todos los hombres las maravillas que Yhwh hab\u00ed\u00ada realizado en favor de solo Israel.<\/p>\n<p>c) Cristo cumplir\u00e1. las profec\u00ed\u00adas del AT. Is 11,10 (Seteta), por ejemplo, anuncia que \u00abla ra\u00ed\u00adz de Jes\u00e9 se alzar\u00e1 como ense\u00f1a de las naciones\u00bb, que pondr\u00e1n entonces en ella su esperanza. Pablo cita este texto de Isa\u00ed\u00adas para proclamar que Cristo, hecho por su resurrecci\u00f3n (anistamenos) Se\u00f1or de todas las naciones (Rom 10,9), cumple la esperanza que las naciones hab\u00ed\u00adan puesto en \u00abla ra\u00ed\u00adz de Jes\u00e9\u00bb(Rom 15,12). Entonces Cristo cumple una gran profec\u00ed\u00ada: ejerce en favor de las naciones paganas, m\u00e1s all\u00e1 de toda esperanza, la misericordia divina (Rom 15,8-9). La cita de Is 11,10 viene a confirmar este hecho en Rom 15,12.<\/p>\n<p>d) Cuando Pablo relaciona los insultos recibidos por Cristo (Rom 15,3) con los que sufri\u00f3 el justo perseguido (Sal 68,10), revela una vez m\u00e1s que Cristo cumpli\u00f3 en s\u00ed\u00ad mismo una gran cantidad de figuras y de sucesos del AT.<\/p>\n<p>e) A lo largo de todo su ministerio. Pablo constataba sin duda que el destino de Cristo era conducir a la vida o a la muerte a los oyentes del evangelio, seg\u00fan lo aceptasen o rechazasen: derramaba un olor de vida o d\u00e9 muerte (2Cor 2,16). Pablo ilustra este hecho combinando los textos de Is 8,4 y 28,16, que hablan de una piedra que hace tropezar o que impide vacilar al creyente (Rom 9,33). Cristo realizaba esta figura a los ojos de Pablo.<\/p>\n<p>3) El destino de Israel. Varios de los textos que se citan del AT en Romanos anunciaban la situaci\u00f3n de Israel, que en tiempos de Pablo rechaz\u00f3 a Cristo. Una profec\u00ed\u00ada del Trito-Isa\u00ed\u00adas ve\u00ed\u00ada a las naciones paganas acudir a Yhwh, mientras que un Israel \u00abrebelde\u00bb se apartaba de \u00e9l (Is 65,1-2). El Israel de la era cristiana cumpl\u00ed\u00ada a los ojos de Pablo esta profec\u00ed\u00ada (Rom 10,20-21).<\/p>\n<p>Al contrario, el mismo profeta Isa\u00ed\u00adas vislumbraba el d\u00ed\u00ada en que Yhwh vendr\u00ed\u00ada como redentor para Si\u00f3n, cuyos hijos, \u00abconvertidos de su pecado\u00bb, establecer\u00ed\u00adan con Yhwh una alianza gracias al Esp\u00ed\u00adritu que estaba entonces sobre el profeta (Is 59,20-21). Pablo lee este texto como el anuncio prof\u00e9tico de una conversi\u00f3n en la que \u00abtodo Israel se salvar\u00e1\u00bb, una vez que \u00abtodos los paganos hayan entrado (en la Iglesia)\u00bb (Rom 11,25-26). Pablo descubr\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad en el AT la orientaci\u00f3n que la historia tomar\u00ed\u00ada alg\u00fan d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>4) La vida moral. Las citas veterotestamentarias que leemos en la carta a los Romanos dejan ver adem\u00e1s c\u00f3mo Pablo vislumbraba en el AT las l\u00ed\u00adneas maestras de su ense\u00f1anza moral.<\/p>\n<p>Cuando quiere apoyar la ley fundamental de la moral cristiana: \u00abEl que ama al pr\u00f3jimo ha cumplido la ley\u00bb (Rom 13,8), Pablo cita un texto del AT seg\u00fan el cual el dec\u00e1logo \u00aby cualquier otro mandamiento\u00bb de la ley de Mois\u00e9s se resumen en este precepto: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Rom 13,9; Dt 5,17-21; Lev 19,18b).<\/p>\n<p>Cuando incita a los cristianos a perdonar a sus enemigos (Rom 12,20), Pablo se apoya una vez m\u00e1s en un pasaje de los Proverbios: \u00abSi tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber\u00bb (Prov 25,21).<\/p>\n<p>5) La salvaci\u00f3n por la fe. a) Romanos 1,17. Desde Rom 1,16-17 -texto en el que se indican los temas principales de la ep\u00ed\u00adstola-, Pablo sostiene que \u00abla justicia de Dios se manifiesta en el evangelio por la fe en continuo crecimiento\u00bb (Rom 1,17a). En apoyo de esta idea central, Pablo cita a continuaci\u00f3n al profeta Habacuc: \u00abEl_justo vivir\u00e1 por la fe\u00bb (Hab 2,4; Rom 1,17b). _<br \/>\nLo mismo que el texto de Rom 1,17, el de Hab 2,4 resulta dif\u00ed\u00adcil de comprender. Edouard Dhorme ve incluso en \u00e9l \u00abuno de los vers\u00ed\u00adculos m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles\u00bb (La Bible, Biblioth\u00e9que de la Pleiade, Par\u00ed\u00ads 1959,11,807). El profeta Habacuc habla del hombre sincero o fiel, oponi\u00e9ndolo al que \u00abno tiene el alma recta\u00bb; adem\u00e1s, teniendo en cuenta c\u00f3mo se cita habitualmente este texto en la tradici\u00f3n, relaciona el verbo \u00abvivir\u00bb con el complemento \u00absinceridad\u00bb o \u00abfidelidad\u00bb: \u00abEl justo vivir\u00e1 por (su) fidelidad\u00bb. Habacuc no est\u00e1 preocupado, como Pablo, por definir la fe u oponer el r\u00e9gimen de la ley al de la fe como fuente de justificaci\u00f3n o de salvaci\u00f3n. Habacuc habla simplemente del comportamiento del hombre \u00abjusto\u00bb: vivir\u00e1 sirviendo a Yhwh con sinceridad o fidelidad.<\/p>\n<p>Hay sin duda un elemento com\u00fan en las diversas interpretaciones que el profeta Habacuc y el ap\u00f3stol Pablo dan del mismo texto (Hab 2,4): los dos proclaman que el servicio de Dios o la obediencia a Dios es la forma buena de vivir o la verdadera fuente de vida. Pero una distancia considerable separa al pensamiento de Habacuc del de Pablo: el profeta ve en la observancia de la ley el servicio que hay que rendir a Dios, mientras que Pablo (Rom 1,17) lo ve en la fe m\u00e1s que en las obras, incluida la obra por excelencia que era para el juda\u00ed\u00adsmo la observancia de la ley. As\u00ed\u00ad pues, una vez m\u00e1s la carta a los Romanos utiliza un texto del AT (Hab 2,4) como un texto cuyas palabras traducen adecuadamente una idea de Pablo. Pero una vez situado el texto en el contexto original de Habacuc, posee un sentido bastante diferente del que Pablo ve en \u00e9l. Seg\u00fan Habacuc, la observancia de la ley -inspirada sin duda en la fidelidad a Dios&#8211;le da al justo la vida; en el pensamiento de Pablo, es la vida de fe -o sea, la oposici\u00f3n a la observancia de la ley, en el pensamiento paulino- lo que ser\u00e1 fuente de vida para el justo. Una vez m\u00e1s Pablo ajusta a su pensamiento personal una cita del AT.<br \/>\nb) Romanos 10,5-10. El tema fundamental del pensamiento paulino que acabamos de estudiar en Rom 1,17 aparece tambi\u00e9n en el coraz\u00f3n, de la carta a los Romanos: la justicia -y luego la salvaci\u00f3n- se le dan a todo el que cree (Rom 10,4b.9).<\/p>\n<p>En una primera etapa, Pablo desea establecer que la observancia de la ley mosaica no pod\u00ed\u00ada conducir a la salvaci\u00f3n. Para ello, el ap\u00f3stol cita el Lev\u00ed\u00adtico: \u00abEl hombre que practica (la Ley), por ella vivir\u00e1\u00bb (Rom 10,5\/ Lev 18,5). Pero en el esp\u00ed\u00adritu de Pablo, el mismo Mois\u00e9s condenaba as\u00ed\u00ad la ley como camino de vida o de salvaci\u00f3n, ya que \u00abla ley no da m\u00e1s que el conocimiento del pecado\u00bb (Rom 3,20), pero no la fuerza para vencerlo. El hombre no pod\u00ed\u00ada cumplir \u00ed\u00adntegramente la ley.<\/p>\n<p>F\u00e1cilmente se ve refiri\u00e9ndose al contexto de Lev 18,5 que Pablo reinterpretaba entonces este texto d\u00e1ndole una orientaci\u00f3n contraria a la que le daba Mois\u00e9s. En efecto, cuando Mois\u00e9s ense\u00f1aba que \u00abel que cumpla los mandamientos encontrar\u00e1 la vida en ellos\u00bb (Lev 18,5), acentuaba el don de la vida; la ley era, en el pensamiento de Mois\u00e9s, fuente de vida o de salvaci\u00f3n para el que la observaba. Pablo, por su parte, pone m\u00e1s bien el acento en la observancia (el poiein) de la ley mosaica. Pues bien, nadie puede observar toda la ley (G\u00e1l 3,10), dado que \u00abpor la ley tenemos solamente el conocimiento del pecado\u00bb (Rom 3,20). Por consiguiente, nadie se salvar\u00e1 por la ley; la ley maldice m\u00e1s bien al que no cumple toda la ley (G\u00e1l 3,10\/Dt 27,26). As\u00ed\u00ad pues, Pablo cambia por completo en Rom 10,5 el pensamiento que Mois\u00e9s quer\u00ed\u00ada expresar en Lev 18,5.<\/p>\n<p>En una segunda etapa de la demostraci\u00f3n emprendida en Rom 10,5, Pablo intenta establecer que uno se salva por la fe (Rom 10,4) y que incluso es f\u00e1cil alcanzar la salvaci\u00f3n por la fe. El ap\u00f3stol apoya de nuevo su pensamiento en una cita del Pentateuco: \u00abLa palabra est\u00e1 cerca de ti, en tu boca, en tu coraz\u00f3n\u00bb, y basta confesarla para salvarse (Rom 10, 8 \/ Dt 30,14).<\/p>\n<p>Pero la cita de Dt 30,14 que Pablo utiliza sirve en el AT para mostrar c\u00f3mo la ley de Mois\u00e9s hace f\u00e1cil la salvaci\u00f3n. De hecho, en el contexto religioso en que viv\u00ed\u00ada Israel en tiempos de Mois\u00e9s, la ley mosaica revelaba finalmente, los deseos de Dios; le daba al pueblo de Yhwh una sabidur\u00ed\u00ada y una inteligencia excepcional que hac\u00ed\u00ada accesible la salvaci\u00f3n (Dt 4,6). En adelante, Israel sabr\u00e1 claramente lo que quiere el Dios al que sirve. Pero la proclamaci\u00f3n del evangelio y sobre todo el don del Esp\u00ed\u00adritu iban a cambiar la situaci\u00f3n: Cristo ser\u00e1 \u00abel fin de la ley\u00bb (Rom 10,4). La ley se convertir\u00e1 entonces en un obst\u00e1culo para la salvaci\u00f3n (Rom 9,23-33); se convertir\u00e1 en una \u00abpiedra de tropiezo\u00bb.<\/p>\n<p>Se constata que en Rom 10,5.8-9 Pablo retuerce contra la ley, dos textos (Lev 18,5; Dt 30,14) que ten\u00ed\u00adan por fin, en la mente de Mois\u00e9s, glorificar el r\u00e9gimen de la ley como un camino de salvaci\u00f3n f\u00e1cil de recorrer.<\/p>\n<p>5. EL PROCEDIMIENTO DE PABLO. A la luz de los pasajes de la carta a los Romanos que citan el AT, \u00bfes posible descubrir el procedimiento con que Pablo utiliza los textos de la antigua ley?<\/p>\n<p>Nos parece interesante se\u00f1alar de antemano el pasaje de Rom 2,24, que aclara muy bien las cosas en este punto.<\/p>\n<p>En Rom 2,24, Pablo intent\u00f3 lleva; a los jud\u00ed\u00ados a tomar conciencia d\u00e9 su condici\u00f3n de pecadores. Les muestra una consecuencia importante de este hecho: \u00abPor vuestra culpa los paganos blasfeman contra \u00e9l nombre de Dios\u00bb (Rom 2,24\/Is&#8217;52;5, Setenta). En el contexto que rodea en los Setenta a este vers\u00ed\u00adculo de Isa\u00ed\u00adas se ve por un lado a un Israel en el cautiverio, y por otro a los paganos que desprecian al Dios de los cautivos, un Dios impotente (Ez 36,20). En Is 52,5 Yhwh es blasfemado entonces por los paganos porque no ha ahorrado la esclavitud a su pueblo: Es la situaci\u00f3n del pueblo vencido &#8212; y no su conducta moral reprensible la que es responsable del hecho de que \u00ablos paganos blasfemen contra el nombre de Dios\u00bb. Pero en el contexto de Rom 2,24 es la conducta inmoral de los jud\u00ed\u00ados (Rom 2,21-23) lo que escandaliza a las naciones paganas y las lleva a \u00abblasfemar el nombre de Yhwh\u00bb.<\/p>\n<p>De este modo, unos contextos diferentes rodean en Isa\u00ed\u00adas y en Pablo al mismo texto y le dan sentidos muy diversos. Pero esto no parece preocuparle a Pablo. Parece ser que le basta con que las palabras de la cita, tomadas en s\u00ed\u00ad mismas, sin tener en cuenta el contexto original, expresen su pensamiento.<\/p>\n<p>CONCLUSI\u00f3N. El estudio que acabamos de realizar sobre las citas veterotestarnentarias que aparecen en la carta a los Romanos no permite descubrir toda la influencia que el AT pudo ejercer sobre Pablo cuando redact\u00f3 esta carta. Las 62 citas que la carta saca del AT revelan, sin embargo, algunos puntos concretos y numerosos, a prop\u00f3sito drr&#8217; los cuales Pablo recurri\u00f3 a las Escrituras de la antigua alianza. Por ese motivo merec\u00ed\u00adan ya un estudio elaborado. De hecho, nos han ense\u00f1ado varias cosas sobre las relaciones que Pablo mant\u00e9nla con el AT.<\/p>\n<p>1) Primero hemos, Visto qu\u00e9 las citas en cuesti\u00f3n estaban sacadas en su mayor parte de cuatro libros -del AT (Is, Sal, G\u00e9n, Dt).<\/p>\n<p>2) Se ha visto sobre todo que las citas sacadas del AT no ten\u00ed\u00adan la funci\u00f3n principal de esbozar la reflexi\u00f3n de Pablo; entraban m\u00e1s bien en una s\u00ed\u00adntesis personal de Pablo ya establecida, para ofrecer oportunamente nuevas formulaciones al pensamiento del ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>3) Estas citas ven\u00ed\u00adan a cubrir con el prestigio de la palabra de Dios la reflexi\u00f3n de Pablo, que ten\u00ed\u00ada sumo inter\u00e9s en que su ense\u00f1anza, a pesar de parecer muy innovadora, siguiera estando de acuerdo con las Escrituras tradicionales de Israel.<\/p>\n<p>4) Hemos se\u00f1alado los principales temas que las citas del AT apoyaban en Romanos: la persona y las funciones de Dios y de Cristo, el destino de Israel, la vida moral y, finalmente, el tema central de la ep\u00ed\u00adstola, la salvaci\u00f3n obtenida por la fe.<\/p>\n<p>5) Hemos visto a Pablo como un autor que cita bastante fielmente la letra del AT le\u00ed\u00addo en los Setenta. Es verdad que con frecuencia hace sufrir al texto sagrado ciertos cambios estil\u00ed\u00adsticos de menor importancia. A veces tambi\u00e9n aligera el pasaje citado, con el fin de llamar la atenci\u00f3n del lector sobre ciertos elementos concretos de su propia reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>6) Sobre todo, hemos llamado la atenci\u00f3n dei lector sobre este punto capital: Pablo reinterpreta con una extra\u00f1a libertad los textos del AT que cita. Los interpreta sin tener en cuenta, al parecer, el contexto veterotestamentario de donde saca un texto para trasplantarlo a su propia carta. Resulta extra\u00f1a esta manera de proceder.<\/p>\n<p>Recordemos que C.H. Dodd sosten\u00ed\u00ada en su obra tan interesante, titulada According to the Scriptures. The Substructure of New Testament Theology (Londres 1952), que los evangelistas y los otros maestros espirituales de la Iglesia primitiva remit\u00ed\u00adan a un conjunto cuando citaban una expresi\u00f3n o un vers\u00ed\u00adculo sacado del AT: \u00abLas citas de los vers\u00ed\u00adculos o frases pertenecientes a estas per\u00ed\u00adcopas del AT. no se las debe estudiar aisladamente, sino dentro de todo el contexto\u00bb (o.c., 126). Esta tesis de Dodd parece inaplicable a la ep\u00ed\u00adstola a los Romanos. Porque Pablo no se refiere en ella a unos conjuntos ni al contexto inmediato de los textos citados. Cita simplemente unos vers\u00ed\u00adculos o unas partes de los vers\u00ed\u00adculos del AT que traducen bien sus ideas personales. Las citas se reinterpretan en funci\u00f3n de las ideas que el ap\u00f3stol acaba de expresar con sus propias palabras; no remiten a un contexto veterotestamentario que Pablo respetar\u00ed\u00ada y que vendr\u00ed\u00ada a explicar su propio pensamiento. La cita hecha por Pablo vale en s\u00ed\u00ad misma y por s\u00ed\u00ad misma; las palabras de la cita, tomadas en s\u00ed\u00ad mismas, tiene ante todo el m\u00e9rito de expresar debidamente las ideas de Pablo. El contexto del AT queda como olvidado; un nuevo contexto -el de la tradici\u00f3n cristiana en v\u00ed\u00adas de elaboraci\u00f3n- da con frecuencia un nuevo sentido al pasaje sacado del AT. Esta manera de utilizar Pablo el AT resulta sin duda muy interesante para aclarar la forma con que los ambientes jud\u00ed\u00ados de su \u00e9poca -especialmente el ambiente fariseo- se serv\u00ed\u00ada de las Escrituras.<\/p>\n<p>BIBL.: ELLIs E.E., Paul&#8217;s Use of the Old Testament, Edimburgo 1957; LINDARS B., New Testament Apologetic. The Doctrinal Significance of Old Testament Quotations, Londres 1961; KocH D.A., Die Schrift als Zeuge des Evangehums. Untersuchungen zur Verwendung und zum Verst\u00fcndnis der Schrift be\u00c2\u00a1 Paulus, Tubinga 1986.<\/p>\n<p>P.-E. Langevin<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Promesa y cumplimiento La promesa y el cumplimiento constituyen en la actualidad, tanto para los exegetas como para los te\u00f3logos y los hermeneutas, una cuesti\u00f3n decisiva en la comprensi\u00f3n de los textos neotestamentarios y de toda la econom\u00ed\u00ada cristiana. 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