{"id":17240,"date":"2016-02-05T11:12:56","date_gmt":"2016-02-05T16:12:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologo-y-la-el\/"},"modified":"2016-02-05T11:12:56","modified_gmt":"2016-02-05T16:12:56","slug":"teologo-y-la-el","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologo-y-la-el\/","title":{"rendered":"TEOLOGO Y LA  (EL)"},"content":{"rendered":"<p>1. DEL ENFRENTAMIENTO AL DI\u00ed\u0081LOGO. La teolog\u00ed\u00ada fundamental actual ha nacido en gran parte de una reacci\u00f3n contra la apolog\u00e9tica de los siglos pasados: siempre en pie de guerra, dedicada a atrincherarse; siempre en busca de adversarios que atacar. No solamente los racionalistas, sino tambi\u00e9n los protestantes, bautizados y cristianos, se ve\u00ed\u00adan como enemigos. A fuerza de polemizar, en un tono intransigente y tajante como un bistur\u00ed\u00ad, la apolog\u00e9tica se hab\u00ed\u00ada descalificado. Durante tres largos decenios ha conocido la vida dura de las catacumbas. Per\u00ed\u00adodo fecundo, que le ha permitido \u00abconvertirse\u00bb, reflexionar sobre los cambios de nuestra \u00e9poca y sobre las tareas que se esperan de ella.<\/p>\n<p>El signo m\u00e1s elocuente de esta \u00abconversi\u00f3n\u00bb es el cambio de nombre: la apolog\u00e9tica de anta\u00f1o ha sido p\u00fadicamente rebautizada para llamarse ahora \/\u00bbteolog\u00ed\u00ada fundamental\u00bb. Pero este cambio de nombre es m\u00e1s que la imposici\u00f3n de una nueva etiqueta a un viejo producto. Se trata de un cambio que afecta a su estatuto y \u00e1 su actitud. La teolog\u00ed\u00ada fundamental ha comprendido que ha pasado el tiempo de las cruzadas, y que el cristiano del siglo xx, abierto al mundo y a las ciencias, con una mentalidad ecum\u00e9nica, quiere ante todo que se le escuche. Porque hay problemas de una gravedad inaudita que le atormentan: quiere que se le tome en serio y que se le exponga serenamente lo que el cristianismo puede decir de ellos. En vez de formularse en t\u00e9rminos de oposici\u00f3n y ,de refutaci\u00f3n, la teolog\u00ed\u00ada fundamental se expresa en t\u00e9rminos de posici\u00f3n, de explicaci\u00f3n, de proposici\u00f3n. Ha pasado de la requisitoria a la exposici\u00f3n desapasionada del enfrentamiento al di\u00e1logo, aline\u00e1ndose as\u00ed\u00ad en la actitud de un concilio que quiso ponerse en situaci\u00f3n de escucha y en estado de di\u00e1logo.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada fundamental, como disciplina, contempor\u00e1nea, ha salido de una crisis de \u00abadolescencia\u00bb. M\u00e1s modesta ahora, m\u00e1s serena, m\u00e1s consciente de la complejidad de los problemas con que se enfrenta, est\u00e1 tambi\u00e9n mejor equipada; m\u00e1s preocupada por la b\u00fasqueda de sentido, de inteligibilidad, que por la de argumentos aplastantes. Esta actitud dialogal se extiende a las ciencias, a las religiones, a las Iglesias, a las culturas. Cristo sigue siendo un punto de partida y de referencia, pero no la cabeza de puente con vistas a un nuevo ataque.<\/p>\n<p>2. LA OTRA PARTE DEL DI\u00ed\u0081LOGO. El profesor de teolog\u00ed\u00ada fundamental se dirige a unos hombres mucho m\u00e1s \u00abinformados\u00bb que los de anta\u00f1o gracias a los medios de comunicaci\u00f3n social; y tambi\u00e9n a unos hombres m\u00e1s cr\u00ed\u00adticos, inmersos en un mundo en el que se codean todas las ideolog\u00ed\u00adas, en donde pululan las m\u00e1s variadas sectas en el seno de una cultura cada vez m\u00e1s extra\u00f1a a la visi\u00f3n cristiana del hombre y del mundo. Choca con amplias zonas de \/indiferencia engendradas por el mundo secularizado del .progreso y de la t\u00e9cnica; y, por consiguiente, con una falta total de inter\u00e9s por las cuestiones religiosas y con una ignorancia abismal del mensaje cristiano.<\/p>\n<p>A esos hombres que acuden a \u00e9l o con los que se encuentra ocasionalmente no basta responderles: \u00abLa Iglesia ha dicho&#8230;, el evangelio ha dicho o -m\u00e1s ingenuamente- yo os digo\u00bb. Los creyentes y los que no creen exigen respuestas precisas y motivadas. Para responder a las cuestiones de hoy, el profesor de teolog\u00ed\u00ada fundamental tiene que adquirir una formaci\u00f3n igual en calidad, y hasta superior, a la del bi\u00f3logo, el f\u00ed\u00adsico, el abogado. Si se negase a este reto de una preparaci\u00f3n austera, exigente y prolongada, ser\u00ed\u00ada incapaz de encaminar hacia la fe a los que la interrogan, e incluso de confirmar a sus propios hermanos creyentes en la fe (1 Pe 3,15). Porque cada uno de los creyentes lleva hoy dentro de s\u00ed\u00ad las dudas del no creyente. \u00abLo que alimenta el pensamiento y la actitud de los no creyentes es tambi\u00e9n lo que mantiene la incertidumbre y la duda en muchos cristianos\u00bb (H. Bouillard). A1 dialogar con los no creyentes, dialogamos con nosotros mismos; en este contexto una reflexi\u00f3n sobre las bases racionales de la decisi\u00f3n de fe no es un deporte de intelectuales, sino una necesidad de vida. De lo contrario, la crisis actual de la fe no podr\u00e1 menos de agravarse hasta adquirir las proporciones de un amplio cisma subterr\u00e1neo o de un oc\u00e9ano de indiferencia. ,<br \/>\nESTATUTO TEOL\u00ed\u201cGICO DE LA : El principio anselmiano de la fides quaerens intellectum, que hace nueve siglos defin\u00ed\u00ada a la teolog\u00ed\u00ada en tres palabras, no ha sido superado. Pero cada uno de los t\u00e9rminos de la definici\u00f3n ha adquirido tal extensi\u00f3n y se ha cargado de tal plenitud de sentido que se ha visto modificado el equilibro de todo el conjunto.<\/p>\n<p>a) El te\u00f3logo de la teolog\u00ed\u00ada fundamental, como todo te\u00f3logo; se apoya en la misma fe. El creyente que intenta comprenderse como creyente no puede comportarse como si no creyera; una actitud semejante ser\u00ed\u00ada pura contradicci\u00f3n. Por lo tanto, la teolog\u00ed\u00ada fundamental no puede considerar como accidental que el te\u00f3logo sea creyente y cristiano; es algo que se deriva de la naturaleza misma de su ser. Este punto de partida es tanto m\u00e1s importante cuanto que su reflexi\u00f3n recae sobre la afirmaci\u00f3n central de la fe cristiana, a saber: la autodonaci\u00f3n y la automanifestaci\u00f3n de Dios en Jesucristo. Si el te\u00f3logo de la teolog\u00ed\u00ada fundamental tiene la misi\u00f3n de estudiar en su totalidad esta realidad primera del cristianismo que es la revelaci\u00f3n, a \u00e9l m\u00e1s que a ning\u00fan otro se le exige que sea \u00abtestigo\u00bb de esta fe que ilumin\u00f3 e inspir\u00f3 primordialmente su vida. Es preciso que en \u00e9l la inteligencia del misterio coincida con la adhesi\u00f3n vital al misterio. Si intenta comprender, es que su fe misma le \u00aburge\u00bb a \u00abbuscar\u00bb para comprender mejor lo que da sentido a su vida.<\/p>\n<p>Es verdad que el estudio de la revelaci\u00f3n arrastra a la teolog\u00ed\u00ada fundamental a un terreno que no afecta directamente a la dogm\u00e1tica, sino a la apolog\u00e9tica; pero es la naturaleza misma de la realidad estudiada, a la vez misterio y acontecimiento de la historia, lo que le obliga a esta actitud. En efecto, la teolog\u00ed\u00ada fundamental se interroga no solamente por la revelaci\u00f3n como objeto de fe, sino tambi\u00e9n por la revelaci\u00f3n tamo irrupci\u00f3n de Dios en la historia, en la carne y la lengua de Jes\u00fas. Se interroga por la presencia de Dios-entre-nosotros-en-Jesucristo y por los signos hist\u00f3ricos de esa presencia. Se interroga no solamente por lo que creemos sino tambi\u00e9n por los motivos de nuestra fe. Se pregunta si la afirmaci\u00f3n de Dios-entre-nosotros-en-Jesucristo es \u00abcre\u00ed\u00adble\u00bb; se pregunta si la opci\u00f3n de fe es razonable, sensata.<\/p>\n<p>Si la teolog\u00ed\u00ada fundamental, en raz\u00f3n de su objeto, apela a las ciencias humanas (cr\u00ed\u00adtica literaria e&#8217; hist\u00f3rica, filosof\u00ed\u00ada), sigue siendo, desde luego, un discurso de creyente. En ning\u00fan momento renuncia a la fe. Se ve obligada a declarar sus presupuestos, pero nunca a abandonarlos, so pena de dejar de ser lo que es.<\/p>\n<p>b) El segundo t\u00e9rmino del principio anselmiano, el de \u00abbuscar\u00bb, es quiz\u00e1 el que m\u00e1s se ha ampliado. En efecto, de la noche a la ma\u00f1ana el buscador se ha encontrado en posesi\u00f3n de unas t\u00e9cnicas que han renovado y hasta revolucionado la l teolog\u00ed\u00ada, precisamente en unos sectores que afectan de cerca a la teolog\u00ed\u00ada fundamental: ciencias b\u00ed\u00adblicas y patr\u00ed\u00adsticas, ciencias del lenguaje, antropolog\u00ed\u00ada (filosof\u00ed\u00ada, historia, sociolog\u00ed\u00ada, psicolog\u00ed\u00ada). Sin embargo, la novedad est\u00e1 en que las ciencias humanas se han liberado de sus v\u00ed\u00adnculos con la filosof\u00ed\u00ada para reivindicar su plena autonom\u00ed\u00ada. De aqu\u00ed\u00ad se sigue que el di\u00e1logo de la teolog\u00ed\u00ada fundamental con las ciencias humanas se hace directamente con ellas, sin la mediaci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada. El \u00abbuscador\u00bb, o el te\u00f3logo de la teolog\u00ed\u00ada fundamental, ve entonces ensancharse prodigiosamente el campo de su investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De todas las disciplinas que han afectado m\u00e1s a la tarea de la teolog\u00ed\u00ada fundamental, la historia, las ciencias del lenguje y en general las ciencias del hombre ocupan el primer plano. En primer lugar, la ! historia. La conciencia de la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica ha modificado radicalmente la teolog\u00ed\u00ada; entra hasta tal punto en la constituci\u00f3n del pensamiento contempor\u00e1neo que situarse fuera de ese horizonte equivale a no hacerse comprender por el hombre de hoy. Este impacto de la historia es m\u00e1s poderoso todav\u00ed\u00ada por el hecho de que la revelaci\u00f3n misma no se comprende sino dentro de un horizonte hist\u00f3rico. Vienen luego las ciencias del lenguaje: filosof\u00ed\u00adas del lenguaje, formas del lenguaje (conceptual, simb\u00f3lico, gestual), problemas de interpretaci\u00f3n o de hermen\u00e9utica, problemas de l inculturaci\u00f3n o de transculturaci\u00f3n. Mencionemos finalmente el ascenso triunfante de las ciencias del hombre (sociolog\u00ed\u00ada, psicolog\u00ed\u00ada, psicoan\u00e1lisis). La teolog\u00ed\u00ada fundamental, como disciplina fronteriza, est\u00e1 en di\u00e1logo obligado con todas estas ciencias que han forjado la mentalidad del hombre contempor\u00e1neo. Esta acogida dialogal representa un progreso respecto a la antigua apolog\u00e9tica. Pero encierra tambi\u00e9n un riesgo: concretamente, el de perder de vista lo \u00abespec\u00ed\u00adfico\u00bb cristiano, diluyendo el mensaje para hacer de \u00e9l un producto al alcance de todos. En una palabra, el peligro de llegar a un cristianismo deslavado y sin contraste, aplanado y sin fisonom\u00ed\u00ada propia. Pero la teolog\u00ed\u00ada fundamental no puede echar marcha atr\u00e1s. Tiene que mantener su actitud dialogal, aunque con la conciencia viva de su identidad y de su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>4. PREPARACI\u00ed\u201cN REQUERIDA. En estas condiciones, \u00bfes todav\u00ed\u00ada posible concebir un tipo de formaci\u00f3n adecuada a la ense\u00f1anza de la teolog\u00ed\u00ada fundamental? \u00bfHay que exigirle a cada profesor que sea al mismo tiempo un perfecto conocedor de las filosof\u00ed\u00adas antiguas y modernas, de la ex\u00e9gesis, de los problemas de lenguaje, de las tradiciones religiosas mundiales, de los m\u00e9todos de cr\u00ed\u00adtica literaria e hist\u00f3rica, de las ciencias humanas en pleno desarrollo? \u00bfNo es \u00e9ste un desaf\u00ed\u00ado ut\u00f3pico, capaz de desanimar a las mejores buenas voluntades?<\/p>\n<p>Distingamos ante todo la teolog\u00ed\u00ada fundamental como funci\u00f3n eclesial, como secci\u00f3n del saber teol\u00f3gico, y por otra parte la ense\u00f1anza de la teolog\u00ed\u00ada fundamental por un profesor determinado y en un centro determinado. Lo mismo que un m\u00e9dico no puede poseer por s\u00ed\u00ad solo toda la ciencia m\u00e9dica en su integridad, tampoco un te\u00f3logo o un centro teol\u00f3gico puede asumir en su totalidad el tratamiento de los temas que ata\u00f1en a la teolog\u00ed\u00ada fundamental. Se trata de una posesi\u00f3n de la Iglesia como cuerpo social. Dicho esto, creemos que es posible distinguir varios niveles y varias etapas de preparaci\u00f3n en la ense\u00f1anza de la teolog\u00ed\u00ada fundamental:<br \/>\na) Una formaci\u00f3n de base, literaria y filos\u00f3fica (tal como se propone normalmente en los estudios secundarios), que prepare ala universidad. Es el mismo nivel que corresponde al conocimiento de las grandes obras literarias y de las grandes corrientes filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>b) Una formaci\u00f3n teol\u00f3gica de base, en la que se ponga el acento en la antropolog\u00ed\u00ada, la cristolog\u00ed\u00ada y la eclesiolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>c) Una formaci\u00f3n especializada en teolog\u00ed\u00ada fundamental, coronada por un doctorado y una tesis publicada. En este nivel se sit\u00faa el conocimiento profundo de lo que constituye el n\u00facleo m\u00e1s duro e irreductible de la teolog\u00ed\u00ada fundamental, que nunca hay que sacrificar, a saber: el problema de la revelaci\u00f3n y de su credibilidad. Este n\u00facleo incluye: el estudio de los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo en su contexto hist\u00f3rico; la aparici\u00f3n de la persona de Jes\u00fas; el conocimiento que podemos tener de \u00e9l para acceder a su ense\u00f1anza, a sus obras, a sus actitudes, a su conciencia de Hijo, a sus declaraciones sobre su identidad y su proyecto eclesial, a la realidad de sus milagros (l Milagros) y de su resurrecci\u00f3n (l Misterio pascual, Il); la fidelidad de la Iglesia a la interpretaci\u00f3n que dio Jes\u00fas de s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>d) Esta especializaci\u00f3n en teolog\u00ed\u00ada fundamental deber\u00ed\u00ada ir acompa\u00f1ada de una especializaci\u00f3n en una disciplina que permitiera al futuro profesor familiarizarse con los m\u00e9todos del an\u00e1lisis literario e hist\u00f3rico. En concreto, esto significa un doctorado o al menos una licenciatura en ex\u00e9gesis o en historia.<\/p>\n<p>e) Otros muchos problemas conciernen m\u00e1s bien al di\u00e1logo de la teolog\u00ed\u00ada fundamental con sus corresponsales de fuera: las Iglesias, las religiones, las culturas, las ciencias. Aqu\u00ed\u00ad es donde la interdisciplinariedad tiene que venir en ayuda de la especializaci\u00f3n principal. Normalmente, en un centro universitario de cierta importancia, el di\u00e1logo entre colegas de otras facultades deber\u00ed\u00ada permitir al profesor de teolog\u00ed\u00ada fundamental encontrar r\u00e1pidamente lo que no es de su competencia inmediata.<\/p>\n<p>Aun distinguiendo de este modo los diversos niveles de preparaci\u00f3n y la aportaci\u00f3n que se espera de cada uno, la preparaci\u00f3n del profesor de teolog\u00ed\u00ada fundamental seguir\u00e1 siendo siempre una de las m\u00e1s austeras, de las m\u00e1s exigentes, en el seno de las disciplinas teol\u00f3gicas. Se dirige sobre todo a unos candidatos cuya curiosidad natural y multiforme permitir\u00e1 acceder m\u00e1s f\u00e1cilmente a una disciplina que se sit\u00faa en la encrucijada de todos los cuestionamientos sobre el hombre, Cristo y la Iglesia.<\/p>\n<p>BIBL.: CHAPPIN M., Dalla difesa al Dialogo. L&#8217;insegnamento della teolog\u00ed\u00ada Fondamentale alla PUG, 1930-1988, en R. FISICHELLA (ed.), Ges\u00fa Rivelatore, Casale Monferrato 1988, 3345; LATOUREELE R., Teolog\u00ed\u00ada, ciencia de la salvaci\u00f3n, Salamanca 1968; ID, A Jes\u00fas el Cristo por los evangelios, Salamanca 1982; ID, Nueva imagen de la Fundamental, en R. LATOUREELE y G. O&#8217;COLLINS (eds.), Problemas y perspectivas de teolog\u00ed\u00ada fundamental, Salamanca 1982, 6494; ID, Ausencia y presencia de la fundamental en el Vaticano II, en R. LATOURELEE (ed.), Vaticano II. Balance y perspectivas, Salamanca 1989,1048-1068; SAGRADA CONGREGACI\u00ed\u201cN PARA LA EDUCACI\u00f3N CATOEICA, Laformaci\u00f3n teol\u00f3gica de los futuros sacerdotes, Roma 1976.<\/p>\n<p>R. Latourelle<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. DEL ENFRENTAMIENTO AL DI\u00ed\u0081LOGO. 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