{"id":17289,"date":"2016-02-05T11:14:39","date_gmt":"2016-02-05T16:14:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/seguimientoimitacion\/"},"modified":"2016-02-05T11:14:39","modified_gmt":"2016-02-05T16:14:39","slug":"seguimientoimitacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/seguimientoimitacion\/","title":{"rendered":"SEGUIMIENTO\/IMITACION"},"content":{"rendered":"<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO<br \/>\nI. Seguimiento\/ imitaci\u00f3n como m\u00f3viles de vida humana.<br \/>\nII. Seguimiento\/imitaci\u00f3n en la Escritura:<br \/>\n1. En el Antiguo Testamento;<br \/>\n2. En el Nuevo Testamento:<br \/>\n    a) En los sin\u00f3pticos,<br \/>\n    b) En san Pablo,<br \/>\n    c) En san Juan.<br \/>\nIII. Seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo en la tradici\u00f3n teol\u00f3gica:<br \/>\n1. Vida divina comunicada en la Iglesia mediante Cristo;<br \/>\n2. La vivencia hist\u00f3rica del seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo.<br \/>\nIV. Indicaci\u00f3n ecum\u00e9nica acerca del seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo:<br \/>\n1. Premisa<br \/>\n2. Seguimiento en las Iglesias reformadas de Occidente;<br \/>\n3. Seguimiento\/ imitaci\u00f3n seg\u00fan la espiritualidad oriental;<br \/>\n4. Seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo en la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica.<br \/>\nV. C\u00f3mo actualizar en moral el seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>I. Seguimiento\/imitaci\u00f3n como m\u00f3viles de vida humana<br \/>\nEn el lenguaje \u00e9tico, el seguimiento caracteriza el comportamiento de quien acompa\u00f1a a alguien reconoci\u00e9ndole como su jefe, poni\u00e9ndose a su servicio, aceptando su programa de vida, siguiendo sus prescripciones. La imitaci\u00f3n, en cambio, es un uniformarse, consciente o inconsciente, con una persona a la que se admira como modelo. La imitaci\u00f3n es practicada en cierta forma por toda persona. El ni\u00f1o se orienta hacia su propio estado adulto aut\u00f3nomo a trav\u00e9s de la imitaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n la persona madura desarrolla conductas imitativas en el percibir, hablar y obrar dentro del contexto social.<\/p>\n<p>Seguimiento e imitaci\u00f3n tienen un diferente alcance \u00e9tico. El jefe se impone por su autoridad, el modelo por la fascinaci\u00f3n de su valor. Se imita a una persona no tanto por su autoridad, sino por su personalidad destacada. Max Scheler precisa que hacia el modelo se nutre una fidelidad vital, por lo general no advertida con una conciencia clara. No se tiene clara conciencia ni de la naturaleza del influjo recibido ni de su alcance. \u00abLa persona (o el grupo) que sigue a un  modelo no tiene m siquiera necesidad de conocerlo de un modo consciente y de saber que lo tiene por modelo, y que, d\u00ed\u00ada tras d\u00ed\u00ada, va formando su propio ser y elaborando su propia personalidad seg\u00fan \u00e9l. Me atrever\u00ed\u00ada a afirmar que rara vez la persona conoce el modelo como un ideal cuyo contenido positivo sabe definir\u00bb (M. SCHELER, Le saint, 28).<\/p>\n<p>Regularmente el modelo no se impone de forma que haya que copiarlo materialmente. El que imita est\u00e1 en una situaci\u00f3n dial\u00e9ctica: permanece en su decisi\u00f3n independiente, si bien ya no aut\u00f3noma como antes. Sabe que es \u00e9l mismo quien se determina a obrar, aunque el principio remoto de su obrar no reside ya exclusivamente en su intimidad. El que imita se determina por s\u00ed\u00ad mismo a obrar, aunque sea bajo la atracci\u00f3n plena de amor y de fascinaci\u00f3n del modelo.<\/p>\n<p>Si en el seguimiento se testimonia obediencia a los preceptos recibidos, en la imitaci\u00f3n se expresa amor al que fascina; se nutre ardiente deseo de compartir su esplendor de bondad; nos sentimos interiormente renovados hasta permanecer fieles al ideal le\u00ed\u00addo en la persona del modelo. En el seguimiento nos gusta mantenernos fieles a reglamentos a veces muy precisos; en la imitaci\u00f3n ocupan un primer plano las relaciones con la persona ejemplar.<\/p>\n<p>Henri Bergson (+ 1941) opone la moral cerrada (constituida por el conjunto de f\u00f3rmulas impersonales imperativas) a la moral abierta (como vivencia de imitaci\u00f3n de una personalidad privilegiada, que se constituye en ejemplar). Pregunta \u00e9l: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 los santos tienen imitadores? \u00bfPor qu\u00e9 los grandes hombres han arrastrado detr\u00e1s de s\u00ed\u00ad a las multitudes? Ellos no piden nada; sin embargo, lo obtienen. Los santos y grandes hombres no tienen necesidad de exhortar; simplemente deben existir; su existencia es una llamada\u00bb (H. BERGSON, 29).<\/p>\n<p>\u00bfPuede una \u00e9tica del modelo ser una \u00e9tica personalista? \u00bfPuede uno dependiendo de un modelo realizarse como personalidad aut\u00f3noma? \u00bfPuede expresar todav\u00ed\u00ada su car\u00e1cter espiritual propio? El modelo no constituye el gui\u00f3n de acciones concretas que uno deba realizar, sino s\u00f3lo el recuerdo de valores que uno estima recrear con autonom\u00ed\u00ada y estilo personal: mirando el modelo realiza un ideal con creatividad propia, ya sea por motivaci\u00f3n, por contenido, por modalidad. Solamente as\u00ed\u00ad su acci\u00f3n ser\u00e1 t\u00ed\u00adpicamente personal. Y esta preocupaci\u00f3n de autonom\u00ed\u00ada personal debe estar presente tambi\u00e9n en el que sigue a una persona acreditada. Una orden exige que se la valore y concretice seg\u00fan la propia experiencia autorrealizadora.<\/p>\n<p>II. Seguimiento\/imitaci\u00f3n en la Escritura<br \/>\n1. EN EL ANTIGUO TESTAMENTO. La frase \u00abseguir a Yhwh\u00bb encuentra dificultades. La imagen de seguir hac\u00ed\u00ada pensar en quienes iban detr\u00e1s de las divinidades paganas. Adem\u00e1s, el pensamiento hebreo, que se caracteriza por su concretez, no admit\u00ed\u00ada que se pudiese seguir a un Dios trascendente.<\/p>\n<p>Ir detr\u00e1s se usaba para indicar la acci\u00f3n de quien sigue a una persona importante (el hijo al padre, la esposa al esposo, el guerrero al jefe, etc.): implicaba una dependencia servicial sin valor alguno religioso.<\/p>\n<p>En el mundo rab\u00ed\u00adnico del AT aprender era fundamentalmente un ejercitarse en la pr\u00e1ctica de la torah, de modo que el alumno obedec\u00ed\u00ada no tanto al maestro cuanto a la voluntad de Yhwh. El israelita piadoso se consideraba miembro del pueblo elegido, cuya vida consist\u00ed\u00ada en estar disponible para conocer y aceptar la voluntad de Dios. Tambi\u00e9n al seguir a Mois\u00e9s (Exo 24:13; N\u00fam 11:25) o a los profetas (1Re 19:19ss; 2Re 4:12), el pueblo se declaraba no ya alumno suyo, sino disponible para la voluntad divina. Mois\u00e9s y los profetas no ense\u00f1aban una doctrina propia que expresara una autoridad magisterial suya; al ense\u00f1ar se calificaban como simples servidores de Yhwh.<\/p>\n<p>En el sucesivo mundo rab\u00ed\u00adnico, el talmid (disc\u00ed\u00adpulo) era instruido tambi\u00e9n en toda la tradici\u00f3n judaica, tanto escrita como oral, pero en una perspectiva nueva. Bajo el influjo del pensamiento griego, el rabinismo tard\u00ed\u00ado estima que el estudio de la ley tiene el primado respecto a la observancia de la misma. El talmid adquiere el saber que el maestro ha adquirido con el estudio personal de la torah; profundiza el comentario del rabino, m\u00e1s que remitirse directamente a la voluntad de Yhwh presente en la torah. La autoridad del rabino adquiere en relaci\u00f3n a la torah un valor aut\u00f3nomo desconocido hasta entonces. El influjo helen\u00ed\u00adstico ha llevado a una intelectualizaci\u00f3n y a un dogmatismo pronunciado de la revelaci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>\u00bfPropuso el AT la imitaci\u00f3n de Yhwh santo, como los antiguos hab\u00ed\u00adan propuesto la imitaci\u00f3n de los dioses? En el Lev\u00ed\u00adtico (19,2) se prescribe: \u00abSed santos, porque yo, Yhwh, vuestro Dios, soy santo\u00bb. Dios es santo, y santo debe ser Israel por fidelidad a la alianza; pero cada uno a su manera y seg\u00fan una modalidad propia. No se inculca la imitaci\u00f3n de la santidad divina. Dios est\u00e1 por encima de cualquier imaginaci\u00f3n o conducta nuestra. Se proh\u00ed\u00adbe incluso toda imagen suya (Exo 20:4).<\/p>\n<p>2. EN EL NUEVO TESTAMENTO. a) En los sin\u00f3pticos. Jes\u00fas, aunque a veces parece incitar al seguimiento de Dios Padre (Mat 5:48; Mat 6:35s), de hecho pidi\u00f3 al disc\u00ed\u00adpulo que fuera seguidor suyo. El personalmente, en cuanto Hijo de Dios, m\u00e1s que imitar, convive en una unidad existencial con Dios Padre (\u00abel Hijo no puede hacer nada de por s\u00ed\u00ad que no vea hacerlo al Padre, y lo que \u00e9ste hace lo hace igualmente el Hijo\u00bb: Jua 5:1920), mientras que como hombre obedece enteramente a la voluntad del Padre (\u00abmi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado\u00bb: Jua 4:34; Jua 6:38). El trata como hermano al que se ajusta a la voluntad de su Padre (Mat 12:50; Mar 10:17; Jua 8:12).<\/p>\n<p>Jes\u00fas exige que el disc\u00ed\u00adpulo le siga. Seguir a Jes\u00fas es completamente diverso de seguir a un rab\u00ed\u00ad jud\u00ed\u00ado. En oposici\u00f3n a cuanto suced\u00ed\u00ada en la escuela rab\u00ed\u00adnica, Jes\u00fas mismo elige y llama con autoridad a sus disc\u00ed\u00adpulos (Mar 1:16ss; Mat 8:22); los educa en no conducirse seg\u00fan la tradici\u00f3n, sino en disponerse para la inminente venida del reino (Luc 9:59).<\/p>\n<p>Ser disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas es una llamada escatol\u00f3gica, es decir, una llamada a participar al servicio del reino de Dios (Mar 1:15). El disc\u00ed\u00adpulo es iniciado no en el servicio material a favor del maestro (Jes\u00fas dir\u00e1 m\u00e1s bien que \u00e9l est\u00e1 en medio de ellos como el que sirve: Luc 22:27), sino en ejercer la misma misi\u00f3n del maestro (Mat 4:17 y Mar 3:14) con vistas al reino.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le propone Jes\u00fas al disc\u00ed\u00adpulo? Cortar tajantemente con la vida pasada y comenzar una vida nueva. Esto en concreto se traduce en caminar en pos de \u00e9l. Hay que seguirle, no por ser maestro y modelo, sino por ser el Se\u00f1or. Jes\u00fas no propone un programa de vida, no dicta un ideal \u00e9tico. Ser disc\u00ed\u00adpulo (mathet\u00e9s) significa tener con Jes\u00fas un lazo personal que informa toda la vida propia, incluso la \u00ed\u00adntima. El disc\u00ed\u00adpulo no es un simple aprendiz.<\/p>\n<p>Entre Jes\u00fas y los disc\u00ed\u00adpulos subsiste siempre una relaci\u00f3n interpersonal, que constituye la fuerza determinante de la realidad del discipulado.<\/p>\n<p>Incluso despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas los recupera para el discipulado con un contacto o relaci\u00f3n personal (Luc 24:36ss; Jua 20:24ss; Mat 28:17). Los disc\u00ed\u00adpulos, despu\u00e9s de la partida de Jes\u00fas,no se limitan a transmitir su ense\u00f1anza; son los testigos de la revelaci\u00f3n que han recibido en su persona (Lc 24 38; Heb 1:8).<\/p>\n<p>El talmud ten\u00ed\u00ada relaci\u00f3n con el rab\u00ed\u00ad por su conocimiento de la torah; el disc\u00ed\u00adpulo estaba ligado a S\u00f3crates por la doctrina que defend\u00ed\u00ada, mientras que Jes\u00fas vincula los disc\u00ed\u00adpulos a su persona, crea relaciones cuyo determinante es la fe en \u00e9l. Se obedece a Jes\u00fas no tanto por su doctrina sobre la torah, cuando porque se le cree el mes\u00ed\u00adas. La posici\u00f3n del talmud rab\u00ed\u00adnico es provisional: aspira a convertirse en un rab\u00ed\u00ad independiente. Para el disc\u00ed\u00adpulo cristiano estar junto a Jes\u00fas no es ya el comienzo de una prometedora carrera, sino el cumplimiento mismo del destino del discipulado.<\/p>\n<p>El disc\u00ed\u00adpulo, puesto que se constituye tal por la llamada y la dependencia de Jes\u00fas, tiene una existencia apost\u00f3lica en nada aut\u00f3noma del Se\u00f1or. Si Jes\u00fas se encamin\u00f3 hacia la cruz, tambi\u00e9n el disc\u00ed\u00adpulo se encuentra encaminado hacia ella (Mat 10:17ss; Jua 15:18ss; Jua 16:1ss); si el Se\u00f1or es llamado a sufrir, el sufrimiento acompa\u00f1a tambi\u00e9n a los ap\u00f3stoles; viceversa, el grupo de los disc\u00ed\u00adpulos es dispersado cuando huyen ante el peligro a que les expone el arresto de Jes\u00fas. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n las ra\u00ed\u00adces de la gozosa prontitud para sufrir que los cristianos, como disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas, han demostrado desde el principio y luego en el curso de los siglos; el suyo ha sido y es exclusivamente un vivir en Cristo, dando as\u00ed\u00ad testimonio del convivir con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>En los sin\u00f3pticos se habla de seguimiento, no de imitaci\u00f3n de Jes\u00fas. Seguimiento es un convivir sobre todo la experiencia misionera de Cristo (Mar 3:14). Para poder ser misionero, el disc\u00ed\u00adpulo debe desprenderse de todo (Mat 8:21; Luc 9:59), e incluso renunciar a su autonom\u00ed\u00ada personal. Todo cristiano est\u00e1 llamado, no a una simple imitaci\u00f3n moral de Jes\u00fas, sino a formar comunidad de vida con \u00e9l (Mar 3:4).<\/p>\n<p>San Agust\u00ed\u00adn dir\u00e1 que seguir a Jes\u00fas significa imitarlo (\u00abquid est enim sequi nisi imitar\u00c2\u00a1?\u00bb: De sancta virginitate, 27: PL 40,411). Mart\u00ed\u00adn Lutero reaccionar\u00e1 recordando que nos acercarnos a Cristo, Hijo de Dios, mediante la gracia, y no mediante una orgullosa imitaci\u00f3n personal meritoria.<\/p>\n<p>b) En san Pablo. A diferencia de los sin\u00f3pticos, que expresan fundamentalmente el car\u00e1cter del disc\u00ed\u00adpulo en el caminar en pos del Jes\u00fas hist\u00f3rico, Pablo no usa nunca la palabra seguimiento (akolouth\u00e9en), tampoco se presenta personalmente como disc\u00ed\u00adpulo (mathet\u00e9s), sino siempre como el ap\u00f3stol de Cristo resucitado.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la imitaci\u00f3n de Dios atestigua: \u00abSed, pues, imitadores de Dios como hijos queridos\u00bb (Efe 5:1). Y explica: \u00abSed bondadosos y compasivos; perdonaos unos a otros, como Dios os ha perdonado por medio de Cristo\u00bb (Efe 4:32). Pablo no intenta sugerir una imitaci\u00f3n de Dios. Se limita a recordar que, en cuanto somos hijos de Dios, estamos llamados a vivir en el contexto de su amor compartiendo su perd\u00f3n difundido entre los hombres.<\/p>\n<p>\u00bfPropone Pablo a los cristianos la imitaci\u00f3n de Cristo? De un modo un tanto tradicional lo han afirmado los cat\u00f3licos. Para Pablo, puesto que Cristo vive en nosotros (G\u00e1l 2:20), debemos tener \u00ablos mismos sentimientos que tuvo Cristo Jes\u00fas\u00bb (Flp 2:57). Seg\u00fan la ex\u00e9gesis protestante, en cambio, Pablo no admite una imitaci\u00f3n de la vida terrena de Jes\u00fas (en sus rasgos singulares o en su expresi\u00f3n global, en sentido exterior o en los sentimientos internos), ni tampoco una imitaci\u00f3n como relaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica con el Se\u00f1or glorioso, aunque la comuni\u00f3n con Cristo comprende aceptar la uniformizaci\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p>Para Pablo imitar a Jes\u00fas se reduce a renunciar al juicio propio, a fin de poder acoger el de Cristo (manifestado en su palabra y en su vida); significa tener fe en la persona de Jes\u00fas, dando testimonio de ella con la propia conducta; equivale a vivir con \u00e9l, aprendiendo a conocerlo. En esto consiste el reproche que Pablo hace a los efesios: \u00abNo hab\u00e9is aprendido a conocer a Cristo\u00bb (4,20). El conocimiento de Jes\u00fas nace de convivir pr\u00e1cticamente con \u00e9l, de uniformarse con su palabra y con su voluntad.<\/p>\n<p>\u00bfQuiere Pablo que los cristianos le imiten tambi\u00e9n a \u00e9l? El prescribe a sus comunidades: \u00abBien sab\u00e9is lo que deb\u00e9is de hacer para seguir nuestro ejemplo\u00bb (2Ts 3:7). Se presenta como modelo por haber ganado el pan con su propio trabajo, por no haber servido de carga a nadie en la comunidad. Pero, \u00bfqu\u00e9 significa imitarle? Pablo se considera imitado cuando se reconoce su autoridad apost\u00f3lica, se escucha su predicaci\u00f3n y se ajusta uno a su conducta. \u00abHermanos, seguid todos mi ejemplo y observad a los que se conducen conforme al modelo que ten\u00e9is en m\u00ed\u00ad\u00bb (Flp 3:17). Imitaci\u00f3n, no como repetici\u00f3n de modelo, sino como expresi\u00f3n de obediencia (cf 1Co 4:16s).<\/p>\n<p>A1 invitar a los filipenses a ser imitadores suyos, Pablo a\u00f1ade: \u00abComo yo tambi\u00e9n (soy imitador) de Cristo\u00bb (1Co 11:1), o sea, como tambi\u00e9n yo estoy a las \u00f3rdenes de Cristo. Pablo dice en la pr\u00e1ctica: yo os lo he ordenado, pero Cristo me lo ha ordenado a m\u00ed\u00ad: sed mis imitadores obedeciendo a mis exhortaciones (1Co 10:32) como yo soy imitador de Cristo realizando mi servicio apost\u00f3lico como \u00e9l lo quiere. En el contexto paulino imitar no es ser semejante o igual a un modelo, tomar a uno como modelo que copiar, sino aceptar la autoridad apost\u00f3lica de aqu\u00e9l cuyas \u00f3rdenes hay que cumplir, aceptando a la vez las exhortaciones de su buen ejemplo: \u00abY vosotros hab\u00e9is seguido mi ejemplo y el del Se\u00f1or\u00bb (1Ts 1:6).<\/p>\n<p>Al invitar a la imitaci\u00f3n, Pablo incitaba al seguimiento de Cristo y a testimoniarlo, bien con la obediencia a la autoridad del Se\u00f1or y de los ap\u00f3stoles, bien anunciando el evangelio de Cristo resucitado. Ped\u00ed\u00ada a los fieles que fuesen ap\u00f3stoles como lo era \u00e9l (1Ts 1:6ss), que se comprometiesen a difundir la palabra evang\u00e9lica (1Co 4:6ss) de la manera que \u00e9l mismo lo hac\u00ed\u00ada imitando a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La imitaci\u00f3n paulina no es otra cosa que un complemento del seguimiento. Recuerda que es necesario caminar en la obediencia a Cristo y a la Iglesia apost\u00f3lica hacia un estado pneum\u00e1tico para vivir filialmente en la vida divina y trinitaria, y juntamente comprometerse a suscitar ese seguimiento tambi\u00e9n en todos los dem\u00e1s hombres, haci\u00e9ndoles ap\u00f3stoles seg\u00fan el esp\u00ed\u00adritu misionero vivido por Jes\u00fas y por el mismo Pablo. Haci\u00e9ndolo as\u00ed\u00ad, se est\u00e1 en el seguimiento e imitaci\u00f3n de Cristo y de Pablo.<\/p>\n<p>Siguiendo una ex\u00e9gesis predominante entre los te\u00f3logos cat\u00f3licos, Pablo recuerda que el evangelio no es s\u00f3lo mensaje, sino fuerza de Dios que se despliega bajo la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu y exige el compromiso personal del predicador. La evangelizaci\u00f3n incluye el testimonio activo de los cristianos mismos. Por eso Pablo se propone como ejemplo: el predicador est\u00e1 obligado a manifestar los valores evang\u00e9licos con su existencia. \u00abSoy yo quien, por el evangelio, os ha formado en Cristo Jes\u00fas. Os conjuro, pues, a que os mostr\u00e9is imitadores m\u00ed\u00ados\u00bb (1Co 3:11). \u00abHermanos, seguid todos mi ejemplo y observad a los que se conducen conforme al modelo que ten\u00e9is en m\u00ed\u00ad\u00bb (Flp 3:17).<\/p>\n<p>\u00bfInvita Pablo tambi\u00e9n a los cristianos a una imitaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca? Escribe \u00e9l a los fieles de Tesal\u00f3nica: \u00abOs hab\u00e9is convertido en modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya, de modo que desde vosotros se ha difundido la palabra del Se\u00f1or a todas estas regiones\u00bb (1Ts 1:7-8; cf 2,14). Los tesalonicenses se han convertido en imitadores de Pablo y del Se\u00f1or aceptando la palabra de Dios. Por esta ejemplaridad ayudan a desvelar el sentido y la fiabilidad de la Palabra misma. Pero no es su actitud ejemplar en sentido material lo que propone como imitable su conducta, sino porque con esa actitud han testimoniado mediante la fe que han sido aferrados directamente por Cristo y est\u00e1n guiados por \u00e9l.<\/p>\n<p>c) En san Juan. El seguimiento de Jes\u00fas se describe como un camino pascual que nos conduce a una intimidad y amor progresivos con el Se\u00f1or (Jua 1:43; Jua 15:14s), orient\u00e1ndonos al goce escatol\u00f3gico de la vida caritativa trinitaria. El seguimiento no es ante todo un compromiso en la misi\u00f3n apost\u00f3lica, sino un camino para el progresivo descubrimiento del misterio de Jes\u00fas, que en la intimidad revela a sus amigos sus secretos m\u00e1s profundos (Jua 15:14-15). As\u00ed\u00ad pues, un seguimiento no reducido a simple obediencia ni a simple sumisi\u00f3n a una voltad exterior, sin adhesi\u00f3n de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Juan habla tambi\u00e9n de imitaci\u00f3n de Jes\u00fas. Seg\u00fan el cuarto evangelio, Jes\u00fas atestigua que as\u00ed\u00ad como \u00e9l (el Hijo) hace \u00abs\u00f3lo lo que ve hacer al Padre\u00bb (Jua 5:19), tambi\u00e9n los disc\u00ed\u00adpulos deben comportarse como obra \u00e9l (Jua 17:21). Al lavarles los pies, Jes\u00fas atestigua: \u00abYo os he dado ejemplo, para que hag\u00e1is vosotros lo mismo que he hecho yo\u00bb (Jua 13:14-15). Existe una intimidad de relaciones entre Cristo y .aqu\u00e9llos a quienes \u00e9l env\u00ed\u00ada para realizar el designio divino: \u00abQue como yo os he amado, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n os am\u00e9is unos a otros. En esto reconocer\u00e1n todos que sois mis disc\u00ed\u00adpulos: en que todos os am\u00e1is unos a otros\u00bb (Jua 13:34-35).<\/p>\n<p>III. Seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo en la tradici\u00f3n teol\u00f3gica<br \/>\nI. VIDA DIVINA COMUNICADA EN LA IGLESIA MEDIANTE CRISTO. Dios es vida que mana en comunicaci\u00f3n trinitaria de conocimiento y de amor y aspira a derramarse sobre las criaturas seg\u00fan la disponibilidad de \u00e9stas para acogerla.<\/p>\n<p>Toda vida creada, que brota de la divina, no s\u00f3lo permanece fundamentalmente dependiente de su fuente trascendente, sino que a la vez aspira de modo insaciable a sumergirse de nuevo en ella. En el fondo de nuestro ser yace la inquieta nostalgia de dejarnos transformar, asimil\u00e1ndonos a la vida misma trinitaria. Dios Padre ha secundado la aspiraci\u00f3n profunda que las criaturas tienen a resumergirse en la fuente trinitaria al ejecutar su designio s\u00e1lv\u00ed\u00adfico en Jesucristo. $I envi\u00f3 al Hijo, a fin de. que asumiese la carne humana y la hiciese esp\u00ed\u00adritu resucitado en virtud del Esp\u00ed\u00adritu, es decir, que fuese hecha capaz de vivir dentro de la vida trinitaria.<\/p>\n<p>El acontecimiento salv\u00ed\u00adfico para nosotros no es otra cosa que ser part\u00ed\u00adcipes de la transformaci\u00f3n divinizadora ya actuada y presente en la carne de Jes\u00fas; es un ser introducidos como familiares en la vida divina en virtud de nuestra participaci\u00f3n en la experiencia pascual de Jesucristo; es hacernos de alg\u00fan modo capaces de recibir y compartir el amor del esp\u00ed\u00adritu propio de las relaciones divinas interpersonales; es un situarnos en la intimidad de la existencia divina como personas engendradas por el Padre en el Hijo mediante el Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en el misterio pascual de Cristo se comunica a los cristianos mediante la sacralidad difundida por el Esp\u00ed\u00adritu Santo en la Iglesia. Puede afirmarse que la comunidad eclesial es la humanidad en v\u00ed\u00adas de trinitarizaci\u00f3n. Or\u00ed\u00adgenes pod\u00ed\u00ada exclamar: \u00abLa Iglesia est\u00e1 llena de Trinidad\u00bb (Carta,Jua 1:13).<\/p>\n<p>2. LA VIVENCIA HIST\u00ed\u201cRICA DEL SEGUIMIENTO\/IMITACI\u00ed\u201cN DE CRISTO: La comunidad cristiana no s\u00f3lo disfrut\u00f3 de modo constante de la sacramentalidad pascual del Esp\u00ed\u00adritu de Cristo, sino que estim\u00f3 que su misma conducta deb\u00ed\u00ada ser reflejo de la vida pascual de Jes\u00fas. En todas las \u00e9pocas espirituales el seguimiento\/ imitaci\u00f3n de Jes\u00fas ha sido concebido y vivido con modalidades propias. Aqu\u00ed\u00ad n0 es posible describir todas las formasen que se ha concretizado entre los cristianos. Recuerdo s\u00f3lo alguna indicaci\u00f3n a t\u00ed\u00adtulo de ejemplo.<\/p>\n<p>En los primeros siglos se vive el martirio como testimonio de seguimiento de Cristo Se\u00f1or (Esteban en Heb 7:54-60). Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada, martirizado hacia el 110-117, en su Carta a los Romanos suplica: \u00abPermitidme imitarla pasi\u00f3n de mi Dios\u00bb, porque en ella ve \u00e9l el v\u00e9rtice de la vida cristiana. En virtud de esta dolorosa experiencia la Iglesia primitiva llega a afirmar que no s\u00f3lo los m\u00e1rtires imitan a Cristo, sino que Cristo mismo sufre en ellos.<\/p>\n<p>A la experiencia del martirio sigue la del monaquismo. Aunque este nuevo estilo de vida asc\u00e9tico n0 se introduce para imitar a Cristo, entre los monjes se atestigua expl\u00ed\u00adcitamente que con el hecho mismo de renunciar a los bienes del mundo y a s\u00ed\u00ad mismos se sigue a Cristo.<\/p>\n<p>Los padres de la Iglesia proponen un\u00e1nimemente como obligatoria la imitaci\u00f3n de Cristo. Juan Cris\u00f3stomo ( f 407) atestigua: \u00abQue Cristo no cese de mostrarse en nosotros. \u00bfY c\u00f3mo se mostrar\u00e1? Mediante los actos que hacemos a imitaci\u00f3n suya\u00bb (Hom. in epist. ad Rom.,Heb 24:4 : PG 60,627). Puesto que Jes\u00fas practic\u00f3 las virtudes morales para permitirnos imitarle, de lo profundo de su amor brotan nuestras obras buenas. San Bernardo (j&#8217; 1153) ense\u00f1a que el alma, partiendo del conocimiento y del amor en Cristo, se expresa a su imitaci\u00f3n. La fe que se tiene en Cristo se traduce en su imitaci\u00f3n, ya que \u00fanicamente en \u00e9l somos conscientes de la propia inhabitaci\u00f3n en Dios; en Jesucristo, Dios mismo se hace imitable. El misterio de la bondad se nos manifiesta por la humildad de Jes\u00fas, y no por la que nace del conocimiento de s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>Francisco de As\u00ed\u00ads ( + 1226) concibe la vida espiritual como simple seguimiento\/imitaci\u00f3n del Jes\u00fas hist\u00f3rico, buscando con todas las fuerzas adherirse al evangelio aceptado en su expresi\u00f3n literal sin glosa o comentario (\u00absequi vestigia et paupertatem suam\u00bb, Carta, 7 al hermano Le\u00f3n). Por consiguiente, Francisco quiere que el hermano menor no tenga ni oro, ni plata, ni alforja, ni bast\u00f3n (Mat 10:7-14); env\u00ed\u00ada a los hermanos de dos en dos (como envi\u00f3 Jes\u00fas a los ap\u00f3stoles); reh\u00fasa la celda para s\u00ed\u00ad (ya que Jes\u00fas no la tuvo); quiere morir desnudo en tierra (como Jes\u00fas desnudo en la cruz); lleva los estigmas en sus manos.<\/p>\n<p>Ignacio de Loyola ( + 1556) propone el seguimiento de Jes\u00fas caudillo, mediador ante el Padre y perfecto servidor suyo, nuestro modelo, al que servimos en su cuerpo, que es la Iglesia. El evangelio nos indica las acciones y las actitudes espirituales necesarias para seguirlo y vivir con \u00e9l en su Iglesia. Ignacio sugiere una imitaci\u00f3n fundamentalmente asc\u00e9tica de perspectiva apost\u00f3lica al servicio de la Iglesia.<\/p>\n<p>No todos los autores espirituales jesuitas se han uniformado a la experiencia espiritual de san Ignacio. Por ejemplo, Louis Lallement (+ 1635) inculc\u00f3 la docilidad del Esp\u00ed\u00adritu a fin de unirnos al Se\u00f1or con una uni\u00f3n que se realiza de tres modos: por conocimiento, por amor y por imitaci\u00f3n. La imitaci\u00f3n se justifica porque las perfecciones de Dios se nos comunican en la humanidad de Cristo. Las virtudes son m\u00e1s agradables a Dios si se realizan por imitaci\u00f3n de Cristo antes que por su motivaci\u00f3n interna. Por eso Lallement no presenta nunca las virtudes en s\u00ed\u00ad mismas; piensa \u00e9l, por ejemplo, que la pobreza tiene valor porque Cristo quiso ser pobre; y as\u00ed\u00ad d\u00ed\u00adgase de las dem\u00e1s virtudes. En la encarnaci\u00f3n del Verbo tenemos motivos nuevos para la pr\u00e1ctica de las virtudes que antes no exist\u00ed\u00adan; aparecen como deificadas en Cristo. El hombre-Dios es el modelo m\u00e1s noble, m\u00e1s perfecto y m\u00e1s completo de las virtudes que jam\u00e1s pueda concebirse.<\/p>\n<p>Pedro de B\u00e9rulle (+ 1629) estima que nuestra vuelta a Dios es posible s\u00f3lo en Jesucristo. El Hijo de Dios, igual que asumi\u00f3 la naturaleza humana en Jes\u00fas uni\u00e9ndola a su persona divina, as\u00ed\u00ad ahora, en cuanto Cristo resucitado, se propone entrar en nuestro esp\u00ed\u00adritu una vez disponible para la participaci\u00f3n en el misterio pascual. Los misterios de la vida de Cristo, aunque realizados en el pasado, est\u00e1n destinados a subsistir en su virtualidad dentro de nuestras disposiciones virtuosas. Vivir en perfecta imitaci\u00f3n y conformidad con Cristo significa estar orientados a \u00e9l, como \u00e9l est\u00e1 orientado al Padre; renunciar a la propia subsistencia para estar en la de Jes\u00fas; establecerse en el voto o estado de servidumbre al Se\u00f1or; renunciar a la propia autonom\u00ed\u00ada para ser todo y solamente de Cristo; practicar las virtudes participando del mismo esp\u00ed\u00adritu con que nuestro Se\u00f1or practic\u00f3 las suyas.<\/p>\n<p>Para san Pablo de la Cruz (+ 1775) la imitaci\u00f3n de Cristo se identifica con la voluntad que Dios tiene de uniformarnos a la persona de Cristo en m\u00ed\u00adstica intimidad. Charles de Foucauld (j&#8217; 1916) se siente seducido por el rostro espiritual de Jes\u00fas. Estima que espiritualmente Jes\u00fas se caracteriz\u00f3 como el que ocup\u00f3 el \u00faltimo puesto, de suerte que nadie puede quit\u00e1rselo. Por eso Ch. de Foucauld no desea otra cosa que ocupar el \u00faltimo puesto entre los hombres. A este fin primero se consagra con la vida de la trapa, aceptando el sacerdocio como una profundizaci\u00f3n de la imitaci\u00f3n de Cristo; sucesivamente se convierte en eremita del Sahara; se hace criado de las clarisas de Nazaret para uniformarse as\u00ed\u00ad a la vida oculta de Jes\u00fas en su patria. A las clarisas les explica as\u00ed\u00ad la imitaci\u00f3n de Cristo: \u00abPara estar enteramente desprendidas de vosotras, olvidaos totalmente; y para obrar en todo por la mayor gloria de Dios, el mejor medio, me parece, es adquirir el h\u00e1bito de preguntaros en todas las cosas lo que Jes\u00fas pensar\u00ed\u00ada, dir\u00ed\u00ada o har\u00ed\u00ada en vuestro lugar, y pensar, decir y hacer lo que \u00e9l har\u00ed\u00ada&#8230; Para esto vino \u00e9l entre nosotros, a fin de que nosotros tengamos un medio f\u00e1cil al alcance de todos de practicar la perfecci\u00f3n. No hay m\u00e1s que mirarle y hacer como \u00e9l&#8230; Mirarle, imitarle, obedecerle y a trav\u00e9s de esto unirnos a \u00e9l en el amor, formando una cosa sola con \u00e9l mediante la p\u00e9rdida total de nuestra voluntad en la suya\u00bb. Espiritualidad del amor de Jes\u00fas que se traduce en imitarlo.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil comprobar c\u00f3mo ha cambiado a menudo la idea del seguimiento\/ imitaci\u00f3n de Cristo en la historia de la moral y de la espiritualidad cristiana. \u00bfCu\u00e1l es el sentido de ese cambio? La imitaci\u00f3n de Cristo no es una simple actividad humana. Para comprender su valor, amarla y realizarla, es necesario estar ya (aunque a\u00fan no definitivamente) resucitados en Cristo. Mart\u00ed\u00adn Lutero precisaba: \u00abNon imitatio fecit filios; sed filiatio fecit imitatores\u00bb (WA 2,518). S\u00f3lo por don gratuito del Esp\u00ed\u00adritu es posible estar injertados en el Cristo integral. Esto significa que \u00fanicamente el Esp\u00ed\u00adritu puede descubrirnos los misterios del Cristo resucitado, en el cual \u00abest\u00e1n escondidos todos los tesoros de la sabidur\u00ed\u00ada y de la ciencia\u00bb (Col 12:3).<\/p>\n<p>El Esp\u00ed\u00adritu injerta en el Cristo integral a cada uno de nosotros seg\u00fan una vocaci\u00f3n carism\u00e1tica propia. Por eso var\u00ed\u00ada entre los creyentes el modo espiritual de imitar a Cristo. El Esp\u00ed\u00adritu, al distribuir de modo multiforme la imitaci\u00f3n de Cristo, atestigua desde el presente la inagotable riqueza espiritual del Se\u00f1or, aunque sin manifestarla \u00ed\u00adntegramente. Todo santo, aunque imitador de Cristo, debe considerarse un pobre que de alg\u00fan modo carece a\u00fan del conocimiento y amor integral de su Se\u00f1or. El santo ciertamente refleja el rostro del Se\u00f1or por don recibido del Esp\u00ed\u00adritu, pero siempre y s\u00f3lo dentro de determinados l\u00ed\u00admites, y en general tambi\u00e9n deformantes.<\/p>\n<p>IV. Indicaci\u00f3n ecum\u00e9nica acerca del seguimiento\/ imitaci\u00f3n de Cristo<br \/>\n1. PREMISA. El Esp\u00ed\u00adritu, sumamente rico en sus comunicaciones de amor, orienta al pueblo de Dios a insertarse en el Cristo integral, a ser un pueblo de hijos en el Hijo de Dios, a sumergirse y a participar de la experiencia trinitaria.<\/p>\n<p>Las Iglesias de las diversas confesiones han formulado indicaciones propias sobre c\u00f3mo los cristianos pueden disponerse a entrar en la paz trinitaria. Pero de hecho atestiguan que nos dividimos tambi\u00e9n cuando nos colocamos frente a Cristo, aunque sea el principio de la \u00faltima unidad. El l ecumenismo es una gracia del Esp\u00ed\u00adritu que nos empuja continuamente hacia la unidad en Cristo. \u00bfConseguiremos alguna vez obtenerla en la tierra? La unidad en Cristo es un camino, no una realidad del todo adquirida.<\/p>\n<p>El esp\u00ed\u00adritu ecum\u00e9nico invita a interpretar las indicaciones espirituales de cada una de las Iglesias no tanto como concepciones teol\u00f3gicas contrapuestas cuanto como concepciones integrables entre s\u00ed\u00ad. Cada una de las indicaciones espirituales pone de relieve un aspecto del camino salv\u00ed\u00adfico, que es tan rico que no soporta una expresi\u00f3n adecuada y exhaustiva mediante una \u00fanica formulaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>2. SEGUIMIENTO EN LAS IGLESIAS REFORMADAS DE OCCIDENTE. Seg\u00fan los protestantes, el hombre est\u00e1 radicalmente corrompido por el pecado original. S\u00f3lo la fe en Cristo salvador le predispone a acoger el don de la justificaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n personal. Toda realidad humana aparece absolutamente escindida y susceptible de aproximaci\u00f3n contradictoria.<\/p>\n<p>El aspecto \u00e9tico positivo de nuestras acciones se funda en la sola gracia de Dios en Cristo, en la fe en la redenci\u00f3n operada gratuitamente por el salvador. En todo mi obrar personal, en el esfuerzo mismo por imitar a Jes\u00fas, soy siempre pecador. La acci\u00f3n que yo realizo, aunque dictada por la caridad; por mi parte es s\u00f3lo un acto roto, descompuesto; es acto de caridad s\u00f3lo en virtud de la gracia.<\/p>\n<p>No se trata de deducir el car\u00e1cter moral de nuestras acciones de premisas de fe, ni presentar la fe en la salvaci\u00f3n como consecuencia de actitudes \u00e9ticas precisas. Somos siempre el hombre viejo, que s\u00f3lo Cristo sabe transformar en hombre nuevo.<\/p>\n<p>Lutero admite la imitaci\u00f3n de Cristo, pero con una precisi\u00f3n que es fundamental. Estima \u00e9l que es posible adherirse a Cristo de dos modos. \u00abEn primer lugar como a un modelo puesto ante ti y que debes seguir e imitar\u00bb. Mas esto no nos hace todav\u00ed\u00ada cristianos. La aut\u00e9ntica imitaci\u00f3n de Cristo exige que, \u00abantes de tomar al Se\u00f1or como modelo, debes acogerlo y reconocerlo como un don, un regalo que te ha dado Dios, y hacerlo tuyo\u00bb. \u00abPor tanto, el que quiere conformarse a Cristo como a un modelo debe primero acoger en la fe que Cristo ha sufrido y ha muerto por \u00e9l como signo divino (sacramentum). Por eso yerran gravemente las personas que intentan enseguida extirpar los pecados con obras y esfuerzos de penitencia y en cierto modo comienzan con el modelo (exemplum), donde en cambio deber\u00ed\u00adan comenzar con el signo (sacramentum) divino\u00bb (WA 57, III, 114).<\/p>\n<p>Recibido el don sacramental de Cristo; en palabras de D. Bonh\u00f6ffer, la vida cristiana de imitaci\u00f3n se reduce a ser una \u00absimple obediencia al Se\u00f1or. Si te basas tambi\u00e9n en algo distinto, introduces un principio escriturista no evang\u00e9lico\u00bb. El seguimiento de Cristo es una simple amplificaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de la obediencia; incluye una fe que hace convivir con \u00e9l, hasta el punto de amar tambi\u00e9n la cruz si \u00e9l lo pide. El disc\u00ed\u00adpulo se esfuerza en hacer, no obras imponentes ni nuevas realizaciones, sino en mostrarse en todo uno con el querer del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Para Bonhdffer el seguimiento de obediencia es todo obra de la gracia, pero incluye tambi\u00e9n nuestro esfuerzo personal. Se califica como \u00abgracia a caro precio\u00bb para nosotros. \u00abGracias a caro precio es el tesoro oculto en el campo, por amor del cual el hombre va y vende todo lo que tiene con alegr\u00ed\u00ada; la perla preciosa, para cuya adquisici\u00f3n el comerciante da todos sus bienes; el se\u00f1or\u00ed\u00ado de Cristo, por el cual el hombre se arranca el ojo que le escandaliza; la llamada de Cristo Jes\u00fas, que empuja al disc\u00ed\u00adpulo \u00e1 dejar sus redes y a seguirlo&#8230; La gracia es a caro precio sobre todo porque ha costado mucho a Dios; a Dios le ha costado la vida de su Hijo \u00abhab\u00e9is sido comprados a gran precio\u00bb y porque para nosotros no puede valer poco lo que a Dios le ha costado caro\u00bb (D. BONHVFFER, 23).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n para Calvino la imitaci\u00f3n de Cristo se incluye en una doctrina de la elecci\u00f3n. \u00danicamente porque estamos ya antecedentemente incorporados a Cristo por una decisi\u00f3n libre de la gracia divina, tenemos la posibilidad de imitarle; y esta imitaci\u00f3n sella nuestra comuni\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p>Calvino observa que cuanto Dios Padre \u00abinici\u00f3 en Cristo, su Hijo primog\u00e9nito, lo prosigue con todos los dem\u00e1s\u00bb; hizo de la vida de Cristo una cruz continua para todos. \u00abDe ah\u00ed\u00ad se sigue para nosotros un singular consuelo: superando todas las miserias que llamamos adversidad y maldad, tenemos comuni\u00f3n con la cruz de Cristo, a fin de que, como \u00e9l entr\u00f3 en la gloria celestial a trav\u00e9s de un abismo de mal, tambi\u00e9n nosotros lleguemos a trav\u00e9s de diversas tribulaciones&#8230; Cuanto m\u00e1s seamos afligidos y soportemos los sufrimientos, con tanta mayor certeza nuestra comuni\u00f3n con Cristo recibe confirmaci\u00f3n\u00bb (CALVINO, Istit., III, 8,1).<\/p>\n<p>3. SEGUIMIENTO\/ IMITACI\u00ed\u201cN SEG\u00daN LA ESPIRITUALIDAD ORIENTAL.. Seg\u00fan el hesicasmo oriental, revestirse de Cristo no significa propiamente imitarlo, sino interiorizarlo, o sea, tomar conciencia de nuestra connaturalidad virtual con el HombreDios, actualizando la presencia total de Dios en la humanidad en su Hijo. La transformaci\u00f3n en Cristo constituye no tanto la aplicaci\u00f3n al hombre de los m\u00e9ritos de la encarnaci\u00f3n y de la redenci\u00f3n cuanto la prolongaci\u00f3n en el hombre de la encarnaci\u00f3n misma, ya que esta encarnaci\u00f3n es perpetuada por el misterio eucar\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>El mismo nombrar a Cristo es hacerlo presente. La invocaci\u00f3n ferviente y concentrada del nombre de Jes\u00fas en el coraz\u00f3n es una prolongaci\u00f3n de su encarnaci\u00f3n; es una eucarist\u00ed\u00ada interior. Por esta invocaci\u00f3n consciente y voluntaria del nombre de Jes\u00fas \u00abel coraz\u00f3n absorbe al Se\u00f1or y el Se\u00f1or absorbe al coraz\u00f3n\u00bb. \u00abDios est\u00e1 presente a todas las cosas, pero no todas las cosas est\u00e1n presentes a \u00e9l\u00bb (Dionisio Areopagita); a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n del coraz\u00f3n el hombre -y a trav\u00e9s de \u00e9l el mundo- se hacen presentes a Dios.<\/p>\n<p>La presencia de Dios en el mundo por inmensidad es elevada e introducida en la presencia de inhabitaci\u00f3n de Dios en el hombre, a medida que el alma humana es reintegrada en la gracia y el coraz\u00f3n es iluminado por el Esp\u00ed\u00adritu. Todo es conducido y se orienta hacia la presencia total de Dios (\u00abpresencia de uni\u00f3n hipost\u00e1tica): precisamente por esto san Pablo invita a \u00abalcanzar la medida de la edad de la plenitud de Cristo\u00bb (Efe 4:13). Estamos llamados a secundar la plenitud cosmog\u00f3nica de Cristo, a fin de poder exclamar con Pablo: \u00abYa no soy yo quien vive, sino es Cristo quien vive en m\u00ed\u00ad\u00bb (G\u00e1l 2:20).<\/p>\n<p>La th\u00e9\u00f3sis (divinizaci\u00f3n) hesicasta desemboca en la dimensi\u00f3n de la trascendencia irreducible del Dios personal. Por eso el santo no cesa de tender hacia Dios. La vida trinitaria, como gracia increada, se presenta como un fin jam\u00e1s alcanzado definitivamente y que resulta tanto m\u00e1s trascendente cuanto m\u00e1s nos elevamos en \u00e9l. No existe una contemplaci\u00f3n total de la omnipotencia de Dios. El hesicasmo estima luciferina la aspiraci\u00f3n a un estado espiritual coextensivo a la esencia divina porque Dios (al decir de Evagrio Pontico) es contempor\u00e1neamente el \u00fanico inteligible y el inaccesible; la fuente incognoscible y el fin de todo conocer; el misterio que nuestro conocimiento no aclara, siendo \u00e9l quien aclara nuestro conocimiento. He ah\u00ed\u00ad por qu\u00e9 estar en Cristo es siempre un estar en camino; no s\u00f3lo con \u00e9l, sino hacia \u00e9l; un imitarlo en la convicci\u00f3n de deber seguir aprendiendo a imitarle. El alma, cuando llega a los confines superiores del conocimiento, percibe plenamente que Dios es inaccesible.<\/p>\n<p>4. SEGUIMIENTO\/IMITACI\u00f3N DE CRISTO EN LA TEOLOG\u00ed\u008dA CAT\u00ed\u201cLICA. Seg\u00fan la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica, el creyente, justificado en sentido pascual por el Esp\u00ed\u00adritu, se hace capaz de realizar acciones virtuosas a imitaci\u00f3n de las del Se\u00f1or Jes\u00fas. Todo el pueblo de Dios est\u00e1 obligado en la Iglesia sacramento a vivir la experiencia pascual de la caridad de Cristo. En virtud del Esp\u00ed\u00adritu de Cristo, el mismo conjunto de las normas morales es arrancado de su car\u00e1cter puramente humano natural para convertirse en ley evang\u00e9lica, en normativa cristiana; de modo que en todo su obrar \u00e9tico el creyente es invitado a escrutar si y cu\u00e1ndo su acci\u00f3n est\u00e1 conforme con el modelo espiritual. El vive una vida nueva mantenida por la gracia y por la palabra de Cristo. En las mismas actividades mundanas y profanas el cristiano, siendo hombre nuevo, es un imitador de Cristo; se confronta con el evangelio para encontrar en \u00e9l una indicaci\u00f3n sobre la intenci\u00f3n espiritual que debe nutrir para indagar si y c\u00f3mo sus acciones son buenas en relaci\u00f3n a la Palabra.<\/p>\n<p>Este enfoque evang\u00e9lico de la \u00e9tica cristiana caracteriz\u00f3 la \u00e9poca de la Iglesia primitiva y a la de los Padres, aunque con modalidades e intensidades diferentes. En la \u00e9tica de la escol\u00e1stica la perspectiva del seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo queda algo marginada. M\u00e1s que la lectio divina, se establece como predominante la indicaci\u00f3n \u00e9tica propuesta por la filosof\u00ed\u00ada aristot\u00e9lica. La confianza primera se coloca en la raz\u00f3n con su proceder cient\u00ed\u00adfico. El hombre adquiere el dominio del bien y del mal. Confortado por la presencia de la gracia de Dios, obra por s\u00ed\u00ad, juzga por s\u00ed\u00ad, se encamina de modo aut\u00f3nomo` por los caminos de la justicia. El seguimiento\/ imitaci\u00f3n de Cristo se deja a la espiritualidad, situada en un grado que est\u00e1 por encima del esfuerzo moral; se la caracteriza como v\u00ed\u00ada iluminativa de los adelantados. Como supuesto del seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo se coloca la libre elecci\u00f3n del alma para un estado de perfecci\u00f3n [\/ Consejos evang\u00e9licos (del cristiano)].<\/p>\n<p>En la \u00e9poca contempor\u00e1nea se ha sentido la necesidad de remitir la \u00e9tica a la perspectiva cristiana de la imitaci\u00f3n\/ seguimiento de Cristo. El Vat. II lo ha confirmado de modo aut\u00e9ntico: \u00abT\u00e9ngase especial cuidado en perfeccionar la teolog\u00ed\u00ada moral, cuya exposici\u00f3n cient\u00ed\u00adfica, nutrida con mayor intensidad por la doctrina de la Sagrada Escritura, deber\u00e1 mostrar la excelencia de la vocaci\u00f3n de los fieles en Cristo y su obligaci\u00f3n de producir frutos en la caridad para la vida del mundo\u00bb (OT 16).<\/p>\n<p>V. C\u00f3mo actualizar en moral el seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo<br \/>\nEnfocar la \u00e9tica cristiana seg\u00fan el seguimiento\/ imitaci\u00f3n de Cristo significa poner a Cristo Jes\u00fas en el centro de la vida propia. Isabel de la Sant\u00ed\u00adsima Trinidad se expresaba as\u00ed\u00ad: \u00abNo quiero vivir mi vida propia, sino ser transformada en Jesucristo, para que mi vida sea m\u00e1s divina que humana, de modo que el Padre -inclin\u00e1ndose sobre m\u00ed\u00ad- pueda reconocer la imagen del `Hijo querido en el cual he puesto todas mis complacencias&#8217; (2Pe 1:17), una imagen viva, expresiva del primog\u00e9nito, del Hijo eterno, de aquel que ha sido la perfecta alabanza de la gloria de su Padre\u00bb.<\/p>\n<p>Jesucristo, al darnos la posibilidad de insertarnos en su misterio pascual (Rom 6,i-I l), quiso que tuvi\u00e9ramos como gu\u00ed\u00ada no una moral a manera de condensaci\u00f3n de prescripciones y leyes, sino sus actitudes virtuosas. La imitaci\u00f3n pascual de Cristo es posible, ya que el Esp\u00ed\u00adritu nos otorga participar en la vida mist\u00e9rica de Cristo mismo mediante los sacramentos y la escucha de la palabra de Dios. El sacramento nos hace convivir en la pascua de Cristo (Rom 6:111), nos constituye ontol\u00f3gicamente en nuevas criaturas (2Co 5:17; Efe 2:15) y miembros de su cuerpo m\u00ed\u00adstico (ICor 12,13), nos permite seguir a Jes\u00fas llevando nuestra cruz a su lado (Mar 8:34; Mat 10:38; Luc 14:27).<\/p>\n<p>He ah\u00ed\u00ad por qu\u00e9 Pablo pod\u00ed\u00ada sugerir: \u00abSed imitadores de Dios, como hijos muy amados. Vivid en el amor, siguiendo el ejemplo de Cristo, que nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nosotros a Dios como ofrenda y sacrificio de olor agradable\u00bb (Efe 5:1-2). E insist\u00ed\u00ada: \u00abTened en vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jes\u00fas\u00bb (Flp 2:5).<\/p>\n<p>El seguimiento\/ imitaci\u00f3n est\u00e1 arraigado en el designio de Dios Padre de actualizar el pl\u00e9r\u00f3ma de Cristo (Efe 1:23). El Se\u00f1or resucitado est\u00e1 completo \u00fanicamente al pneumatizar (en el sentido de la caridad pascual) toda carne diseminada en la historia humana. Todo cristiano no es m\u00e1s que un rasgo del rostro de Cristo, y este rasgo es contempor\u00e1neamente un nuevo esplendor del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 comportamientos principales se traduce el seguimiento\/imitaci\u00f3n personal de Cristo en el Esp\u00ed\u00adritu? Ante todo en la participaci\u00f3n en la liturgia eclesial, en la cual se celebran y reactualizan los misterios del mismo Cristo. En y mediante la liturgia, el Esp\u00ed\u00adritu nos constituye en el seguimiento de Cristo, imprimi\u00e9ndonos sus rasgos espirituales. En segundo lugar mediante la lectio divina, ya sea meditando palabras, sentimientos y acciones de Cristo descritos en el evangelio, ya al contemplar los misterios del Verbo encarnado, que en \u00e9l perm\u00e1necen como estados interiores y disposiciones perennes. En tercer lugar uniformando nuestra actividad con el estado pneum\u00e1tico de Cristo, uniformizaci\u00f3n que los sacramentos de la Iglesia realizan en nosotros y en los cuales la Palabra meditada nos ilumina. Estos tres comportamientos, en efecto, no pueden ser independientes el uno del otro; producen sus frutos mejores s\u00f3lo si act\u00faan conjuntamente.<\/p>\n<p>Ciertamente nadie puede pretender encarnar en s\u00ed\u00ad mismo toda la espiritualidad de Jes\u00fas y de modo aut\u00e9ntico. El mismo disc\u00ed\u00adpulo santo queda siempre ofuscado por sus l\u00ed\u00admites. S\u00f3lo Jesucristo es la norma absoluta. El seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo se traduce no en hacer cosas, sino en uniformarse a Cristo hasta el punto de ser viva memoria suya; en ser hombres y mujeres prof\u00e9ticos en el hoy de su pascua; en hacernos miembros cada vez m\u00e1s profundamente introducidos en su cuerpo integral mediante la oraci\u00f3n y la ascesis.<\/p>\n<p>[\/Ascesis y disciplina; \/Consejos evang\u00e9licos (del cristiano); \/Conversi\u00f3n; \/Gracia; \/Ley nueva; \/Par\u00e9nesis; \/Santificaci\u00f3n y perfecci\u00f3n].<\/p>\n<p>BIBL.: AERTS Th., \u00ed\u0081 la suite de J\u00e9sus, Lovaina 1967; B\u00e9RULLE P. de, Oeuvres de pi\u00e9t\u00e9, Par\u00ed\u00ads 1944; BIANCHI E., Seguir a Jes\u00fas el Se\u00f1or. Radicalismo cristiano, Narcea, Madrid 1982; BONHtSfFER D., El precio de la gracia. 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Seguimiento\/ imitaci\u00f3n como m\u00f3viles de vida humana. II. Seguimiento\/imitaci\u00f3n en la Escritura: 1. En el Antiguo Testamento; 2. En el Nuevo Testamento: a) En los sin\u00f3pticos, b) En san Pablo, c) En san Juan. III. Seguimiento\/imitaci\u00f3n de Cristo en la tradici\u00f3n teol\u00f3gica: 1. Vida divina comunicada en la Iglesia mediante Cristo; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/seguimientoimitacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSEGUIMIENTO\/IMITACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}