{"id":17301,"date":"2016-02-05T11:15:09","date_gmt":"2016-02-05T16:15:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/etica-civil\/"},"modified":"2016-02-05T11:15:09","modified_gmt":"2016-02-05T16:15:09","slug":"etica-civil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/etica-civil\/","title":{"rendered":"ETICA CIVIL"},"content":{"rendered":"<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO<br \/>\n1. Condiciones para que exista la \u00e9tica civil;<br \/>\n2. La noci\u00f3n precisa de \u00e9tica civil:<br \/>\n    a) La expresi\u00f3n \u00ab\u00e9tica civil\u00bb,<br \/>\n    b) El contenido conceptual;<br \/>\n3. Amplitud de significados de \u00e9tica civil;<br \/>\n4. Existencia de la \u00e9tica civil;<br \/>\n5. Los contenidos b\u00e1sicos de la \u00e9tica civil:<br \/>\n    a) Las \u00abfuentes\u00bb o factores que originan el caudal de la \u00e9tica civil,<br \/>\n    b) Los contenidos morales en concreto;<br \/>\n6. Las funciones de la \u00e9tica civil:<br \/>\n    a) Funciones globales,<br \/>\n    b) Apoyar y orientar la moralidad p\u00fablica,<br \/>\n    c) Insistencia en la \u00e9tica profesional y c\u00ed\u00advica,<br \/>\n    d) La educaci\u00f3n moral civil,<br \/>\n    e) El \u00abrearme moral\u00bb de la sociedad;<br \/>\n7. Moral cristiana y \u00e9tica civil.<\/p>\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os se viene hablando de \u00ab\u00e9tica civil\u00bb para referirse a la dimensi\u00f3n moral de la sociedad en su conjunto. Con la expresi\u00f3n y el concepto de \u00e9tica civil se alude al espec\u00ed\u00adfico y peculiar modo de vivir y de formular la moral en la sociedad secular y pluralista. Por definici\u00f3n, la \u00e9tica civil se presenta como el proyecto unificador y convergente dentro del leg\u00ed\u00adtimo pluralismo moral de la sociedad democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Objeto de la siguiente exposici\u00f3n es analizar el contenido de este proyecto moral expresado mediante el constructo de la \u00ab\u00e9tica civil\u00bb. Tambi\u00e9n interesa analizar la postura de la moral cristiana ante esa propuesta de la \u00e9tica civil.<\/p>\n<p>I. CONDICIONES PARA QUE EXISTA LA ETICA CIVIL. Afirmar la \u00e9tica civil es confirmar un determinado horizonte sin el cual aqu\u00e9lla no puede tener consistencia real. No puede existir la \u00e9tica civil si no existe una peculiar manera de entender y de vivir la realidad social. Tal peculiaridad se concreta en tres rasgos: no confesionalidad de la vida social, pluralismo de proyectos humanos, posibilidad te\u00f3rica y pr\u00e1ctica de la \u00e9tica no religiosa.<\/p>\n<p>La \u00e9tica civil postula, en primer lugar, la no confesionalidad de la vida social. Confesionalidad social y \u00e9tica civil son dos magnitudes que se excluyen. La confeslonalidad de la vida social origina una justificaci\u00f3n \u00fanica y totalizadora de la realidad; esa justificaci\u00f3n es excluyente de otras posibles y se impone de modo no racional. Hace de las personas \u00abcreyentes\u00bb y de las valoraciones \u00abdogmas\u00bb. No tolera la existencia de una justificaci\u00f3n racional y, por consiguiente, no dogm\u00e1tica.<\/p>\n<p>La laicidad, entendida aqu\u00ed\u00ad como racionalidad y como no confesionalidad, es la primera condici\u00f3n para que exista \u00e9tica civil. Esta surge de la sociedad laica y se dirige a una vida social no regida por la confesionalidad.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, la \u00e9tica civil exige tambi\u00e9n como condici\u00f3n la existencia del pluralismo de proyectos humanos. La sociedad que no admite el juego democr\u00e1tico no apela tampoco a la instancia cr\u00ed\u00adtica de la \u00e9tica civil. Su instancia cr\u00ed\u00adtica es \u00fanicamente la fuerza del poder dictatorialmente mantenido.<\/p>\n<p>La \u00e9tica civil es el concepto correlativo al concepto del pluralismo moral. Uno a otro se apoyan y se justifican. Mientras que el pluralismo moral expresa la madurez de la libertad, la \u00e9tica civil pone de manifiesto la madurez de la unidad. La libertad es madura si se realiza en la b\u00fasqueda del bien social; la unidad solamente tiene sentido si surge del juego libre y democr\u00e1tico. La \u00e9tica civil expresa la superior convergencia de los diversos proyectos humanos de la sociedad libre y democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>El tercer rasgo descriptivo del horizonte social en el que surge la \u00e9tica civil se refiere a la posibilidad te\u00f3rica y pr\u00e1ctica de la \u00e9tica no religiosa. Quienes no aceptan la justificaci\u00f3n puramente racional e intramundana de la \u00e9tica no pueden comprender el significado real de la \u00e9tica civil. Esta es, por definici\u00f3n, una \u00e9tica basada en la racionalidad humana.<\/p>\n<p>En la \u00e9tica civil pueden, y deben, coincidir creyentes y no creyentes. La \u00e9tica civil no excluye del leg\u00ed\u00adtimo pluralismo moral las opciones \u00e9ticas derivadas de cosmovisiones religiosas. Sin embargo, ella se constituye no por la aceptaci\u00f3n o rechazo de la religi\u00f3n, sino por la aceptaci\u00f3n de la razonabilidad compartida y por el rechazo de la intransigencia excluyente.<\/p>\n<p>No es el momento de justificar la validez del contexto social descrito. Creo que no solamente es v\u00e1lido, sino tambi\u00e9n necesario afirmar que la vida social aut\u00e9ntica se caracteriza por la no confesionalidad, por el pluralismo de opciones y por la existencia de \u00e9ticas no religiosas.<\/p>\n<p>En la opci\u00f3n de \u00e9tica civil son asumidos esos rasgos configuradores de la sociedad madura. Proponer, justificar y apoyar la \u00e9tica civil es proponer, justificar y apoyar la sociedad laica, plural y de racionalidad \u00e9tica. Eso es lo que se confirma al afirmar la \u00e9tica civil.<\/p>\n<p>2. LA NOCI\u00ed\u201cN PRECISA DE ETICA CIVIL. a) La expresi\u00f3n \u00ab\u00e9tica civil\u00bb: La expresi\u00f3n \u00ab\u00e9tica civil\u00bb se compone de un substantivo (\u00ab\u00e9tica\u00bb) y de un adjetivo (\u00abcivil\u00bb). Mediante el substantivo se alude a un campo sem\u00e1ntico espec\u00ed\u00adficamente \u00e9tico. De ah\u00ed\u00ad que no se deba confundir la \u00e9tica civil con el civismo. Este es el contenido nuclear de la educaci\u00f3n c\u00ed\u00advica; es tambi\u00e9n uno de los soportes y una de las redundancias de la \u00e9tica. Pero es inadecuado identificar \u00e9tica y civismo, ya que aqu\u00e9lla se refiere al universo de la responsabilidad y de los valores morales, mientras que el civismo es la expresi\u00f3n de la convivencia ciudadana ajustada a los usos convencionales.<\/p>\n<p>El substantivo \u00ab\u00e9tica\u00bb pone de relieve la expresa referencia al orden moral en cuanto tal. La \u00e9tica civil por ser \u00ab\u00e9tica\u00bb formula una peculiar instancia normativa de la realidad humana. Dicha instancia normativa no se identifica ni con la normatividad convencional (civismo), ni con la normatividad de los hechos (sociolog\u00ed\u00ada), ni con la normatividad jur\u00ed\u00addica (ordenjur\u00ed\u00addico). Aunque no se opone por principio a estas normatividades, tampoco se identifica sin m\u00e1s con ellas. Es una instancia normativa superior en rango de apelaci\u00f3n y en valla de valoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El adjetivo \u00abcivil\u00bb no es muy adecuado para expresar el contenido conceptual al que se pretende aludir. Obviamente no se formula con \u00e9l una \u00e9tica civil contrapuesta a otra \u00e9tica \u00abmilitar\u00bb o \u00abclerical\u00bb. En la expresi\u00f3n \u00e9tica civil el adjetivo \u00abcivil\u00bb tiene el mismo significado que \u00ablaica\u00bb, \u00abracional\u00bb. Se usa esta adjetivaci\u00f3n no s\u00f3lo por esnobismo o por moda period\u00ed\u00adstica, sino tambi\u00e9n por la carga sugerente que encierra y porque, de hecho, la \u00e9tica civil se refiere a la instancia moral de la vida ciudadana o civil.<\/p>\n<p>Sin embargo, conviene advertir que la \u00e9tica civil no se refiere \u00fanicamente a la \u00e9tica social, ni mucho menos a la \u00e9tica profesional. Aunque dir\u00e9 m\u00e1s adelante que es en estos \u00e1mbitos, de lo social y de lo profesional, donde tiene una concreci\u00f3n cualificada, no por eso se debe identificar \u00e9tica civil con \u00e9tica social o profesional. La \u00e9tica civil formula la dimensi\u00f3n moral de la vida humana en cuanto \u00e9sta tiene una repercusi\u00f3n para la convivencia social o ciudadana en general.<\/p>\n<p>b) El contenido conceptual. Pasando del nivel expresivo al nivel conceptual, se entiende por \u00e9tica civil el m\u00ed\u00adnimo moral com\u00fan de una sociedad secular y pluralista. Hablar de \u00e9tica es referirse tanto a la sensibilidad \u00e9tica como a los contenidos morales. Por eso la \u00e9tica civil alude a la doble vertiente de sensibilidad y de contenidos morales de la sociedad.<\/p>\n<p>La \u00e9tica civil es la convergencia moral de las diversas opciones morales de la sociedad. En este sentido, se habla de \u00abm\u00ed\u00adnimo moral\u00bb, en cuanto que marca la cota de aceptaci\u00f3n morol de la sociedad, m\u00e1s abajo de la cual no puede situarse ning\u00fan proyecto v\u00e1lido de la sociedad. Mirada desde otra perspectiva, la \u00e9tica civil constituye la moral \u00abcom\u00fan\u00bb dentro del leg\u00ed\u00adtimo pluralismo de opciones \u00e9ticas. Es la garant\u00ed\u00ada unificadora y autentificadora de la diversidad de proyectos humanos.<\/p>\n<p>Para verificar esta noci\u00f3n de \u00e9tica civil se precisa apoyarla en la racionalidad humana. Pero no basta con esta estructura racional, ya que la misma racionalidad es la que da origen al pluralismo moral. Es preciso que esa racionalidad \u00e9tica sea patrimonio com\u00fan de la colectividad. Solamente se puede hablar de \u00e9tica civil cuando la racionalidad \u00e9tica es compartida por el conjunto de la sociedad y forma parte del patrimonio socio-hist\u00f3rico de la colectividad. \u00danicamente entonces la racionalidad \u00e9tica constituye una instancia moral de apelaci\u00f3n hist\u00f3rica y se convierte propiamente en \u00e9tica civil.<\/p>\n<p>La \u00e9tica civil es, por lo tanto, el m\u00ed\u00adnimo moral com\u00fan aceptado por el conjunto de una determinada sociedad dentro del leg\u00ed\u00adtimo pluralismo moral. La aceptaci\u00f3n no se origina mediante un superficial consenso de pareceres ni a trav\u00e9s de pactos sociales interesados. Esta aceptaci\u00f3n es una categor\u00ed\u00ada m\u00e1s profunda: se identifica con el grado de maduraci\u00f3n \u00e9tica de la sociedad. Maduraci\u00f3n y aceptaci\u00f3n son dos categor\u00ed\u00adas para expresar la misma realidad: el nivel \u00e9tico de la sociedad.<\/p>\n<p>3. AMPLITUD DE SIGNIFICADOS DE LA ETICA CIVIL. As\u00ed\u00ad conceptuafizada, la \u00e9tica civil adquiere notables resonancias significativas. Quiero referirme a dos de ellas: la afirmaci\u00f3n del valor de la \u00e9tica en la vida social y la apuesta por una \u00e9tica com\u00fan y universak que manifieste la unidad y la universalidad de los seres racionales.<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de la \u00e9tica civil tiene una funci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 del terreno estrictamente moral. Alcanza el horizonte completo de la vida social. Concretamente, ejerce la funci\u00f3n de limitar el poder cada vez m\u00e1s creciente de orden jur\u00ed\u00addico, de la t\u00e9cnica y de los hechos masivamente realizados.<\/p>\n<p>Es evidente la importancia del orden jur\u00ed\u00addico para normalizar la vida social. En las sociedades occidentales este poder alcanza l\u00ed\u00admites cada vez m\u00e1s amplios. Al depender en gran medida del juego del poder pol\u00ed\u00adtico, el orden jur\u00ed\u00addico est\u00e1 sometido a los inevitables pactos de los partidos. M\u00e1s a\u00fan: es f\u00e1cil descubrir en el conjunto de las leyes notables servidumbres a otros poderes extrajur\u00ed\u00addicos: poder econ\u00f3mico, religioso, militar, etc\u00e9tera. Todo esto hace que el ordenamiento jur\u00ed\u00addico propenda a constituirse en instancia normativa dominante, con perjuicio del bien de las personas y de determinados grupos.<\/p>\n<p>Solamente con la afirmaci\u00f3n de la \u00e9tica civil como instancia normativa suprema de la vida social se ponen l\u00ed\u00admites exactos al poder excesivo del orden jur\u00ed\u00addico. La ley positiva no es la norma definitiva. Ella misma est\u00e1 sometida a la \u00e9tica.<\/p>\n<p>Lo mismo hay que decir en relaci\u00f3n con el poder de la t\u00e9cnica y el poder de los hechos. Para que estos poderes no se conviertan en instancias \u00faltimas de la vida humana se precisa afirmar el valor de la \u00e9tica civil en cuanto criterio de confrontaci\u00f3n de la autenticidad humana.<\/p>\n<p>La \u00e9tica es la realidad m\u00e1s desamparada sociol\u00f3gicamente. A nadie se le puede \u00abobligar\u00bb a ser bueno. Por su misma estructura, la \u00e9tica est\u00e1 alejada del poder. Sin embargo, en esa debilidad radica la fuerza de la moral. El descr\u00e9dito moral y la credibilidad moral constituyen la m\u00e1xima negaci\u00f3n y la suprema val\u00ed\u00ada de la persona y de los grupos sociales. Por eso mismo, cuando la sociedad tiene conciencia de la \u00e9tica civil y act\u00faa bajo su influencia, prestigiadora y desprestigiadora, entonces surge una forma de vida social protegida frente a las posibles invasiones del poder, sea \u00e9ste jur\u00ed\u00addico o t\u00e9cnico o meramente f\u00e1ctico.<\/p>\n<p>La segunda resonancia significativa de la \u00e9tica civil m\u00e1s all\u00e1 de su contenido conceptual se refiere a la afirmaci\u00f3n de la unidad y de la universalidad de los seres racionales. Se trata de una significaci\u00f3n que tiende a construir la conciencia de la humanidad en cuanto pertenencia primaria y anterior a todas las restantes identificaciones.<\/p>\n<p>La \u00e9tica civil pretende realizar el viejo sue\u00f1o de una moral com\u00fan para toda la humanidad. En la \u00e9poca sacral y jusnaturalista del pensamiento occidental ese sue\u00f1o cobr\u00f3 realidad mediante la teor\u00ed\u00ada de la \u00abley natural\u00bb. Con el advenimiento de la secularidad, y teniendo en cuenta las cr\u00ed\u00adticas hechas al jusnaturalismo, se ha buscado suplir la categor\u00ed\u00ada \u00e9tica de ley natural con la de \u00e9tica civil. Esta es, por definici\u00f3n, una categor\u00ed\u00ada moral secular.<\/p>\n<p>La \u00e9tica civil contin\u00faa realizando la pretensi\u00f3n de la ley natural o, mejor, del derecho de gentes. La mejor tradici\u00f3n \u00e9tica es la que afirma que la ley natural \u00abno se funda tanto en unos mandatos y unas prohibiciones cuanto en la capacidad humana y la discusi\u00f3n racional; como tal, ofrece un marco genuino para la formulaci\u00f3n de una moral p\u00fablica universal\u00bb 1.<\/p>\n<p>A1 propiciar la toma de conciencia de la \u00e9tica civil, se est\u00e1 apoyando al mismo tiempo la conciencia de la unidad y universalidad del g\u00e9nero humano. La \u00e9tica civil no dispersa ni enclaustra, sino que unifica y universaliza. La \u00e9tica civil es, en expresi\u00f3n b\u00ed\u00adblica, la contrafigura de la torre de Babel.<\/p>\n<p>4. EXISTENCIA DE LA ETICA CIVIL. La existencia de la \u00e9tica civil puede ser examinada desde un inter\u00e9s teor\u00e9tico o con una intenci\u00f3n directamente pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Considerada la cuesti\u00f3n desde una perspectiva teor\u00e9tica, se pueden hacer dos afirmaciones complementarias. Primera: la \u00e9tica civil no existe con existencia aut\u00f3noma e independiente; no es una forma de \u00e9tica contrapuesta a la \u00e9tica cristiana, a la \u00e9tica marxista, a la \u00e9tica de los valores, etc\u00e9tera. La \u00e9tica civil no se opone a ning\u00fan tipo de \u00e9tica, ya que es la convergencia de los diversos proyectos morales. En este sentido, no existe como existen las otras \u00e9ticas: de modo aut\u00f3nomo, independiente y hasta contrapuesto. La \u00e9tica civil se da en el interior de todo proyecto \u00e9tico que se atiene a las reglas de juego del aut\u00e9ntico pluralismo democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>A id\u00e9ntica conclusi\u00f3n se llega teniendo en cuenta la estructura de toda \u00e9tica real. Esta siempre se encuentra cosmovisionada. Todo individuo y todo grupo vive la \u00e9tica desde sus creencias y cosmovisiones. No existe una \u00e9tica neutra. Por eso mismo la \u00e9tica civil, en cuanto \u00e9tica com\u00fan, no puede tener una existencia aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Segunda afirmaci\u00f3n: la \u00e9tica civil tiene la existencia de un \u00abconstructo te\u00f3rico\u00bb. Es decir, es un factor com\u00fan a todos los proyectos morales, mediante el cual \u00e9stos reciben la garant\u00ed\u00ada de la autenticidad democr\u00e1tica. Con el constructo te\u00f3rico de la \u00e9tica civil se puede entender y realizar adecuadamente el pluralismo moral. Esta es la existencia de que goza la \u00e9tica civil, muy similar a la forma de existencia que tiene la realidad del pluralismo moral.<\/p>\n<p>Si de la consideraci\u00f3n teor\u00e9tica se pasa al an\u00e1lisis directamente pr\u00e1ctico, la pregunta por la existencia de la \u00e9tica civil cambia de signo. Se refiere a las sociedades reales y trata de ver si en ellas existe la sensibilidad y los contenidos morales que pertenecen a la \u00e9tica civil.<\/p>\n<p>La respuesta a la pregunta as\u00ed\u00ad formulada requiere estudios precisos, detallados y referidos a sociedades concretas. No es el momento de hacerlos. Presentando una hip\u00f3tesis de trabajo en relaci\u00f3n con nuestra sociedad, latina y cristiana, me atrevo a decir que es notable la carencia del ca\u00f1amazo de la \u00e9tica civil dentro de nuestra historia. La moral o ha sido religiosa o ha estado ausente. Ahora bien, la moral religioso-cristiana no se ha distinguido en general, en los \u00faltimos siglos, por la insistencia en la aut\u00e9ntica moralidad p\u00fablica. Todo ello ha originado la laguna de la \u00e9tica civil en la historia de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>De acuerdo -con esta hip\u00f3tesis, se puede afirmar que nuestra sociedad padece una notable penuria de \u00e9tica civil, constatable: 1) en la ausencia de una educaci\u00f3n moral de signo laico; 2) en la falta de sensibilidad moral frente a las realidades p\u00fablicas: convivencia ciudadana, deberes c\u00ed\u00advicos, etc.; 3) en la carencia de una \u00e9tica profesional madura y responsable; 4) en las lacras morales que acompa\u00f1an end\u00e9micamente a la administraci\u00f3n p\u00fablica y a la vida social en general (sobornos, \u00abenchufes\u00bb, etc\u00e9tera). Exagerando los trazos descriptivos, se dir\u00ed\u00ada que nuestra sociedad cuela el mosquito de la inmoralidad individual (sexual, familiar), mientras que traga el camello de la inmoralidad social.<\/p>\n<p>La anterior hip\u00f3tesis de trabajo no desconoce la existencia de genuinas vetas o filones de \u00e9tica civil en nuestra historia. Una de ellas ha sido la labor realizada por la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza. Desde su fundaci\u00f3n (1876), la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza acent\u00faa en la educaci\u00f3n el sentido \u00e9tico de acuerdo con los ideales de un humanismo un tanto ut\u00f3pico y dentro de las preferencias marcadas por el ideal ingl\u00e9s del gentleman (transvasado al suelo espa\u00f1ol a trav\u00e9s de los escritos de Locke); por otra parte, ese acento \u00e9tico se considera sin referencia directa a la religi\u00f3n (en este sentido, es laico), aunque sin agresividad frente a ella. La educaci\u00f3n moral propiciada por la Instituci\u00f3n busc\u00f3 sus cauces expresivos no tanto en los escritos o en las teor\u00ed\u00adas cuanto en los llamados \u00abtextos vivos\u00bb, es decir, en la misma vida de los maestros. La realizaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de esta tendencia moral tiene lugar mediante la implantaci\u00f3n de la escuela laica durante la lI Rep\u00fablica. Tal realizaci\u00f3n no se vio libre de las limitaciones provenientes de la \u00abpolitizaci\u00f3n\u00bb excesiva que sufri\u00f3 la escuela en aquel per\u00ed\u00adodo de la historia espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>En la situaci\u00f3n actual no se puede constatar todav\u00ed\u00ada un cambio radical, de signo positivo, en relaci\u00f3n con la \u00e9tica civil. Persisten males end\u00e9micos y surgen impedimentos nuevos. El balance ofrece un cuadro con luces y sombras. Sin embargo, existe un dato esperanzador: la toma de conciencia de la necesidad de la \u00e9tica civil. Son muchos, individuos y grupos, los que se percatan de que no bastan las soluciones pol\u00ed\u00adticas para afrontar y resolver los grandes problemas sociales (la violencia, la crisis econ\u00f3mica, etc.). Se precisan soluciones morales. El rearme moral es una urgencia de primer orden en la vida social del presente. Cobran de nuevo sentido y actualidad las palabras de Mounier: \u00abLa revoluci\u00f3n moral ser\u00e1 econ\u00f3mica o no ser\u00e1 en absoluto, pero la revoluci\u00f3n econ\u00f3mica ser\u00e1 moral o no ser\u00e1 nada\u00bb.<\/p>\n<p>Estas afirmaciones no son una invitaci\u00f3n a retornar a tiempos y formas pasadas de un superado humanismo de corte intimista, idealista y existencialista. El rearme moral que aqu\u00ed\u00ad se postula es de signo social. Por eso se lo entiende en relaci\u00f3n con el proyecto de la \u00e9tica civil.<\/p>\n<p>5. LOS CONTENIDOS B\u00ed\u0081SICOS DE LA ETICA CIVIL. a) Las `fuentes\u00bb o factores que originan el caudal de la \u00e9tica civil. Con el t\u00e9rmino de \u00abfuentes\u00bb no se alude a los fundamentos de la \u00e9tica civil, sino a los \u00abfactores\u00bb que hacen descubrir los contenidos morales b\u00e1sicos. Tales factores son reducibles a tres grupos.<\/p>\n<p>&#8211; En primer lugar, es la sensibilidad moral de la humanidad la que va haciendo surgir un conjunto de estimaciones que incrementan el patrimonio \u00e9tico de la historia humana. Algunos valores tardan en surgir; por ejemplo, negar legitimaci\u00f3n \u00e9tica a la esclavitud. Otros son afirmados globalmente, pero rechazados parcialmente; por ejemplo, valoraci\u00f3n \u00e9tica de la vida en general y justificaci\u00f3n moral de la guerra. Hay valores que sufren oscurecimiento; por ejemplo, la fidelidad conyugal o el respeto a la vida intrauterina. En %n, se advierten avances (valor de la igualdad, sensibilidad ecol\u00f3gica, etc.), se constatan estancamientos y hasta desviaciones. Pero, en t\u00e9rminos generales, la sensibilidad moral de la humanidad progresa positivamente.<\/p>\n<p>&#8211; A la par de la sensibilizaci\u00f3n moral hay que situar la reflexi\u00f3n \u00e9tica. Las grandes corrientes del pensamiento (aristotelismo; estoicismo, kantismo, cristianismo, etc.), as\u00ed\u00ad como personajes hist\u00f3ricos cualificados, originan valoraciones nuevas, las cuales, al sedimentarse en la historia, pasan al acervo com\u00fan de la humanidad.<\/p>\n<p>&#8211; No dejan de tener notable importancia en la g\u00e9nesis de los contenidos morales las intervenciones de determinadas \u00abinstancias \u00e9ticas\u00bb de la humanidad. Tales instancias, alejadas intencional y realmente de los juegos del poder y buscando el bien de la humanidad, hacen labor de cr\u00ed\u00adtica social y proponen ideales \u00e9ticos a la sociedad. Pueden ser encuadrados entre estas instancias \u00e9ticas: las Iglesias, Justicia y Paz, Amnist\u00ed\u00ada Internacional, etc.<\/p>\n<p>Juntando el caudal de las tres \u00abfuentes\u00bb se\u00f1aladas se consigue una notable corriente \u00e9tica en la historia humana. La actual sensibilidad \u00e9tica de la humanidad alcanza cotas importantes. Se puede afirmar que el \u00abperfil estimativo \u00abdel momento presente, aunque debe ser mejorado, no es globalmente negativo.<\/p>\n<p>b) Los contenidos morales en concreto. Es imposible hacer una exposici\u00f3n completa y detallada de los contenidos morales que componen la \u00e9tica civil del momento presente. Solamente aludo a tres exposiciones sint\u00e9ticas de valores, preferencias axiol\u00f3gicas y de estimaciones morales:<br \/>\n&#8211; S\u00ed\u00adntesis de los valores fundamentales (derechos fundamentales) pueden considerarse las declaraciones \u00e9ticas que, con mayor o menor vinculaci\u00f3n jur\u00ed\u00addica, se dan a s\u00ed\u00ad mismas la sociedad y los grupos humanos. Sobresale entre ellas la declaraci\u00f3n universal de los derechos humanos, que en el momento hist\u00f3rico presente constituye el contenido nuclear de la moral civil.<\/p>\n<p>&#8211; De entre las preferencias axiol\u00f3gicas pueden ser subrayadas las tres que propone Ferrater Mora: 1) vivir es preferible a no vivir; 2) ser libre es preferible a ser esclavo; 3) la igualdad es preferible a la desigualdad 2.<\/p>\n<p>&#8211; Por otra parte, dentro de las estimaciones morales b\u00e1sicas no se pueden dejar de se\u00f1alar las siguientes: el valor absoluto de la vida humana, la libertad como primer atributo de la persona, el postulado de la no discriminaci\u00f3n (por raz\u00f3n de raza, sexo, convicciones etc.), la exigencia \u00e9tica de la igualdad y de la participaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Conviene advertir que los contenidos de la \u00e9tica civil dependen de la idea de hombre vigente en cada \u00e9poca. La \u00e9tica es la antropolog\u00ed\u00ada convertida en origen de significados para la vida humana. Los significados antropol\u00f3gicos constituyen los valores \u00e9ticos, que a su vez se manifiestan a trav\u00e9s de normatividades necesariamente abiertas. Las \u00abconstantes antropol\u00f3gicas\u00bb son el apoyo de los perfiles estimativos. La estimaci\u00f3n moral conjuga los datos antropol\u00f3gicos a fin de captar en ellos los significados.<\/p>\n<p>6. LAS FUNCIONES DE LA ETICA CIVIL. La \u00e9tica civil tiene una funci\u00f3n dirigida al contenido moral de la sociedad. Dicha funci\u00f3n se concreta en la aut\u00e9ntica moralizaci\u00f3n de la vida social. Voy \u00e1 referirme a continuaci\u00f3n a los principales \u00e1mbitos y formas a trav\u00e9s de los cuales se realiza este proyecto moralizador.<\/p>\n<p>\u00e1) Funciones globales. La \u00e9tica civil tiene unas funciones globales que pueden ser expresadas del siguiente modo: 1) mantener el aliento \u00e9tico (la capacidad de \u00abprotesta\u00bb y de \u00abutop\u00ed\u00ada\u00bb) dentro de la sociedad y de la civilizaci\u00f3n, en las que cada vez imperan m\u00e1s las razones \u00abinstrumentales\u00bb y decrecen las preguntas sobre los fines .ylos significados \u00faltimos de la existencia humana; 2) unir a los diferentes grupos y a las distintas opciones creando un terreno de juego neutral a fin de que, dentro del necesario pluralismo, todos colaboren para elevar la sociedad hacia cotas cada vez m\u00e1s altas de humanizaci\u00f3n; 3) desacreditar \u00e9ticamente a aquellos grupos y proyectos que no respeten el m\u00ed\u00adnimo moral com\u00fan postulado por la conciencia \u00e9tica general.<\/p>\n<p>b) Apoyar y orientar la moralidad p\u00fablica. La sociedad democr\u00e1tica, tanto en lo que tiene de vida social como en el orden jur\u00ed\u00addico que la justifica y normatiza, no puede desentenderse de la \u00e9tica. El puro positivismo f\u00e1ctico o jur\u00ed\u00addico introduce a la sociedad en un c\u00ed\u00adrculo vicioso, sin salida y dominado, en definitiva, por el poder. La moralidad p\u00fablica o civil es una exigencia de la misma vida social, en cuanto criterio de discernimiento de lo humano o lugar de apelaci\u00f3n para todos.<\/p>\n<p>Sin instancia \u00e9tica, la vida social o retorna a la ingenuidad del caos primitivo o es dominada por el poder del m\u00e1s fuerte. Can respecto a la primera soluci\u00f3n, dice Aranguren: \u00abEn las sociedades primitivas no existe ni tan siquiera la distinci\u00f3n real entre lo moral, lo social y lo jur\u00ed\u00addico; por tanto, menos a\u00fan, cabe su distinci\u00f3n conceptual. Todo aquello se halla confundido en unos mores que son, a la vez, usos sociales, costumbres morales y preceptos jur\u00ed\u00addicos (no escritos, o apenas, pero vigentes). Es lo que Hegel llamar\u00ed\u00ada sustancia \u00e9tica ingenua\u00bb3. De la segunda soluci\u00f3n, el dominio del m\u00e1s fuerte, no escapan aquellos que exageran la importancia decisiva del poder f\u00e1ctico o del poder de la ley positiva.<\/p>\n<p>La instancia moral p\u00fablica no puede ser monopolio de ning\u00fan grupo. Esa condici\u00f3n desvirtuar\u00ed\u00ada no s\u00f3lo la convivencia democr\u00e1tica, sino tambi\u00e9n la misma \u00e9tica. \u00danicamente la \u00e9tica civil, en cuanto moral laica y consensuada, puede orientar la moralidad p\u00fablica. A la pregunta sobre las fuentes del arquetipo \u00e9tico de Estado, de sociedad y de convivencia social, responde Aranguren que ni el \u00abderecho natural\u00bb (sobre todo, la noci\u00f3n vulgarizada desde la ilustraci\u00f3n y la neoescol\u00e1stica) ni el puro \u00abpositivismo jur\u00ed\u00addico\u00bb pueden ser fuentes adecuadas para configurar la aut\u00e9ntica moralidad p\u00fablica 4.<\/p>\n<p>Creo que frente a la sacralizaci\u00f3n y cqnfeslonalidad de un orden social impuesto por un hipot\u00e9tico \u00abderecho natural\u00bb y frente a la tentaci\u00f3n del puro positivismo jur\u00ed\u00addico cabe la soluci\u00f3n de configurar una instancia \u00e9tica que mantenga \u00ababierto\u00bb (cr\u00ed\u00adtica y ut\u00f3picamente) el orden socio-jur\u00ed\u00addico.<\/p>\n<p>c) Insistencia en la \u00e9tica profesional y c\u00ed\u00advica. Aunque la \u00e9tica civil no se identifica con el civismo ni se reduce al terreno de la moral social o profesional, sin embargo tiene una marcada orientaci\u00f3n hacia los campos de la conciencia moral profesional y c\u00ed\u00advica. En grupos humanos en los que ha prevalecido durante mucho tiempo una determinada moral confesional tiende a decrecer la \u00e9tica propiamente profesional y c\u00ed\u00advica. De ah\u00ed\u00ad que en tales grupos sea beneficiosa la instancia sobre la \u00e9tica civil. Es una instancia que ha apoyado, entre otros, La\u00ed\u00adn Entralgo 5.<\/p>\n<p>d) La educaci\u00f3n moral civil. La \u00e9tica tiene una funci\u00f3n notable en relaci\u00f3n con la educaci\u00f3n moral. Tengo la convicci\u00f3n de que la educaci\u00f3n moral es una de las necesidades primarias de la sociedad. Ahora bien, a mi parecer esa educaci\u00f3n moral debe ser programada y realizada en la escuela \u00abdesde\u00bb y \u00abpara\u00bb la \u00e9tica civil 6.<\/p>\n<p>Situ\u00e1ndome en la l\u00ed\u00adnea de pensamiento marcada por la presencia de autores tan representativos como Spencer, Dewey, Durkheim, Giner de los R\u00ed\u00ados y otros, y teniendo en cuenta la experiencia de sociedades civilizadas, afirmo la necesidad de insertar la educaci\u00f3n moral dentro del proyecto educativo de la escuela.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n moral en la escuela no puede ser de car\u00e1cter confesional (confesi\u00f3n religiosa o confesi\u00f3n laica). Ha de proyectarse un tipo de educaci\u00f3n que tenga como punto de partida y como meta la moral civil. Esta forma de moral se desengancha de cosmovisiones religiosas y metaf\u00ed\u00adsicas y, bas\u00e1ndose en la conciencia \u00e9tica de la humanidad, proyecta un ideal com\u00fan y abierto a las distintas opciones aut\u00e9nticamente democr\u00e1ticas. El contenido nuclear de esta moral civil es en el momento hist\u00f3rico presente la Declaraci\u00f3n universal de los derechos humanos. A partir de este contenido b\u00e1sico han de ser organizados los programas concretos de educaci\u00f3n moral. Es cierto que la moral civil es m\u00e1s un ideal que una realidad (ya que lo que realmente existe son las \u00e9ticas diversamente cosmovisionadas), y es cierto que cada educador y cada centro educativo \u00abmatizar\u00e1\u00bb el contenido idealmente com\u00fan (ya que no existe una educaci\u00f3n \u00abneutra\u00bb, y menos en el campo de la moral); sin embargo, y a pesar de esas limitaciones, creo que la educaci\u00f3n moral obligatoria en la escuela ha de ser de signo civil, y no confesional.<\/p>\n<p>e) El \u00abrearme moral\u00bb de la sociedad. Todas las funciones de la \u00e9tica civil se sintetizan y se concretan en una: el \u00abrearme moral\u00bb de la sociedad en todas sus capas, grupos e individuos. Rearme moral que se refiere, de forma dial\u00e9ctica, tanto a la renovaci\u00f3n \u00e9tica del individuo como a la moralizaci\u00f3n de las estructuras sociales.<\/p>\n<p>7. MORAL CRISTIANA Y ETICA CIVIL. Ante esta propuesta de la \u00e9tica civil, la reacci\u00f3n de los cristianos no puede ser de rechazo, sino de aceptaci\u00f3n. Una aceptaci\u00f3n obviamente no ingenua, sino cr\u00ed\u00adtica; es decir, que acepte los postulados te\u00f3ricos y trate de hacerlos verificables con toda la fuerza y la valla de la propuesta.<\/p>\n<p>No han faltado cualificadas tomas de postura a favor de la \u00e9tica civil&#8217;. Pero tampoco han estado ausentes las apreciaciones de car\u00e1cter m\u00e1s bien restrictivo. De este \u00faltimo signo es la reacci\u00f3n expresada por los obispos espa\u00f1oles en el documento La verdad os har\u00e1 libres. En el n\u00famero 49, al tratar el tema de \u00abla moral cristiana y otros modelos \u00e9ticos\u00bb, describe la propuesta de la \u00e9tica civil y propone una determinada forma de relaci\u00f3n entre ella y la moral cat\u00f3lica. Lamentablemente, el documento episcopal habla de la \u00e9tica civil como una realidad \u00abhipot\u00e9tica\u00bb y, por otra parte, la describe con rasgos que la \u00abdeforman\u00bb: reduci\u00e9ndola a una moral cristiana \u00abrebajada\u00bb y entendi\u00e9ndola como mero \u00abconsenso\u00bb. Ante tal propuesta as\u00ed\u00ad descrita es f\u00e1cil comprender la reacci\u00f3n de la moral cat\u00f3lica: \u00abPor parte de los cat\u00f3licos, ser\u00ed\u00ada un error de graves consecuencias recortar, so capa de pluralismo o tolerancia, la moral cristiana diluy\u00e9ndola en el marco de una hipot\u00e9tica `\u00e9tica civil&#8217;, basada en valores y normas `consensuados&#8217; por ser los dominantes en un determinado momento hist\u00f3rico. La sola aceptaci\u00f3n de unos `m\u00ed\u00adnimos&#8217; morales equivaldr\u00ed\u00ada, sin remedio, a entronizar la raz\u00f3n moral vigente, precaria y provisional, en criterio de verdad\u00bb 8.<\/p>\n<p>En lugar de esta apreciaci\u00f3n de car\u00e1cter \u00abneoconservador\u00bb y de cierta orientaci\u00f3n \u00abneoconfesional\u00bb, creo que se impone por parte de los cristianos una aceptaci\u00f3n sin reservas de la \u00e9tica civil. Afirmar la \u00e9tica civil constituye un alegato y una apuesta a favor de la racionalidad \u00e9tica de la sociedad democr\u00e1tica; una racionalidad \u00e9tica que se construye sobre la base de la no confesionalidad y sobre el leg\u00ed\u00adtimo pluralismo de la vida social y que trata de edificar una convivencia regida por el respeto el di\u00e1logo y la conciencia universal de los seres racionales.<\/p>\n<p>La \u00e9tica civil es una propuesta muy fruct\u00ed\u00adfera para mantener el aliento moral dentro de la sociedad pluralista que, si bien afirma por derecho propio el pluralismo moral, tambi\u00e9n exige la b\u00fasqueda de convergencias \u00e9ticas.<\/p>\n<p>Dentro de ese denominador \u00e9tico com\u00fan caben las variaciones que la peculiaridad de cada leg\u00ed\u00adtima opci\u00f3n se sienta urgida a introducir. Cabe, entre otras, la peculiaridad de la opci\u00f3n moral de los cristianos, que por su propia condici\u00f3n ofrece el mensaje de perfecci\u00f3n evang\u00e9lica vinculada a la realizaci\u00f3n de los valores del reino d\u00e9 Dios.<\/p>\n<p>A partir de esa relaci\u00f3n entre la moral cristiana y la \u00e9tica civil hay que replantear el modo de presencia de aqu\u00e9lla en la sociedad democr\u00e1tica y pluralista. Es un tema que considero de gran importancia tanto desde una perspectiva teol\u00f3gica como desde una orientaci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>Mediante esa nueva forma de presencia, la moral cristiana puede y debe ser uno de los m\u00e1s fecundos interlocutores que intervienen en el debate \u00e9tico de nuestra sociedad. Los obispos espa\u00f1oles han se\u00f1alado certeramente cu\u00e1l es el objetivo y cu\u00e1l es el camino del di\u00e1logo que la moral cristiana ha de propiciar en el momento actual: \u00abHa de estar atenta a aquellas metas hacia donde la conciencia \u00e9tica de la humanidad va avanzando en madurez, cotejar esos logros con su propio programa, dejarse enriquecer. por sus est\u00ed\u00admulos y reinterpretar, en fidelidad al evangelio, actitudes e instituciones a las que hasta ahora tal vez no hab\u00ed\u00ada prestado la debida atenci\u00f3n. Actuando de esta manera, la Iglesia vigorizar\u00e1 continuamente la fuerza de su propio mensaje promoviendo, a la vez, su credibilidad y significaci\u00f3n para el hombre\u00bb9.<\/p>\n<p>NOTAS: &#8216; Ch. MOONEY, La Iglesia, \u00bfguardiana de una ley natural universal?, en \u00abConcilium\u00bb 155 (1980) 206 &#8211; z Cf J. FERRATER, De la materia a la raz\u00f3n, Madrid 1979 174-187 &#8211; 3 J.L: ARArtf GUREN,Eticaypolitica, Madrid 19682,35-4ID, o. c., 30-i6 &#8211; 5 Cf P. LAIN ENTRALGO La moral civil, en \u00abG\u00e1oeta Ilustrada\u00bb 111 (22 de enero de 1978) 23; ID, Moral civil, en diario \u00abEl Pa\u00ed\u00ads\u00bb (6 de septiembre de 1979) 9 &#8211; 6 Cf M. VIDAL, La educaci\u00f3n moral en la escuela, Madrid 1981 -7 Ver, en este sentido, la postura del cardenal E. TARANCON, La \u00e9tica civil, en \u00abVida Nueva\u00bb 1768 (15 de diciembre de 1990) p. 9 (cf n. 1740, p. 9, y n. 1772, p. 9) &#8211; 8 Junto a la mentalidad dura que aparece en este n\u00famero 49 existe a lo largo del documento otra mentalidad m\u00e1s conciliadora. Esta afirma la existencia de \u00abconvicciones\u00bb b\u00e1sicas y comunes en las que convergen las nobles tradiciones de la humanidad (n. 39), convicciones que constituyen \u00abla experiencia acumulada en la historia de la humanidad\u00bb (n. 40). En referencia a la sociedad espa\u00f1ola se constata el conjunto de \u00ablos grandes valores \u00e9ticos que constituyen nuestro patrimonio hist\u00f3rico\u00bb (n. 39), un patrimonio que ha de ser \u00abcompartido y respetado\u00bb (n. 64) &#8211; 9 \u00abLa verdad os har\u00e1 libres\u00bb, n. 49.<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., \u00bfEn qu\u00e9 consiste la \u00e9tica c\u00ed\u00advica?~ en \u00abEl Ciervo\u00bb31(1982) 4-15; AA. V V., La \u00e9tica en la sociedad civil, en \u00abRevista de Occidente\u00bb 45 (1985); AA.VV., Virtudes p\u00fablicas y \u00e9tica civil, en \u00abDocumentaci\u00f3n Social\u00bb 83 (1991); CORTINA A., Moral civil en nuestra sociedad democr\u00e1tica, en \u00abRaz\u00f3n y Fe\u00bb 212 (1985) 353-363; EDITORIAL, Por una \u00e9tica c\u00ed\u00advica, en \u00abRaz\u00f3n y Fe\u00bb 221 (1990) 462; MUGUERZA J., Un contrapunto \u00e9tico: la moral ciudadana en los ochenta, en \u00abArbor\u00bb 128 (1988) 231-258; VELASCO D., Etica c\u00ed\u00advica en una sociedad democr\u00e1tica, en \u00abLumen\u00bb 32 (1983) 97-119; VIDAL M., Etica civil y sociedad democr\u00e1tica, Descl\u00e9e, Bilbao 1984.<\/p>\n<p>VIDAL M<\/p>\n<p>Compagnoni, F. &#8211; Piana, G.- Privitera S., Nuevo diccionario de teolog\u00ed\u00ada moral, Paulinas, Madrid,1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Moral<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL SUMARIO 1. Condiciones para que exista la \u00e9tica civil; 2. La noci\u00f3n precisa de \u00e9tica civil: a) La expresi\u00f3n \u00ab\u00e9tica civil\u00bb, b) El contenido conceptual; 3. Amplitud de significados de \u00e9tica civil; 4. Existencia de la \u00e9tica civil; 5. 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