{"id":17304,"date":"2016-02-05T11:15:15","date_gmt":"2016-02-05T16:15:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/etica-narrativa\/"},"modified":"2016-02-05T11:15:15","modified_gmt":"2016-02-05T16:15:15","slug":"etica-narrativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/etica-narrativa\/","title":{"rendered":"ETICA NARRATIVA"},"content":{"rendered":"<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO: I. Narraci\u00f3n de la historia e historia de la narraci\u00f3n en teolog\u00ed\u00ada. II. \u00bfTeolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n? III. Condiciones de la \u00e9tica narrativa. IV. Narraciones ejemplificativas.<\/p>\n<p>I. Narraci\u00f3n de la historia e historia de la narraci\u00f3n en teolog\u00ed\u00ada<br \/>\nCuando A. Danzo public\u00f3 su Analytical Philosophy of History (Cambridge 1968) desde luego no pens\u00f3 que algunas de sus intuiciones habr\u00ed\u00adan de ser asumidas en teolog\u00ed\u00ada y que conseguir\u00ed\u00adan desarrollarse dentro de las distintas disciplinas teol\u00f3gicas. Su propuesta de narrar la historia surg\u00ed\u00ada de la imposibilidad de describir totalmente cada acontecimiento hist\u00f3rico concreto, sus causas determinantes y sobre todo sus repercusiones en los acontecimientos futuros. Aun cuando fuese posible recoger todas las relaciones de un acontecimiento hist\u00f3rico del pasado con los precedentes y consecuentes, no ser\u00ed\u00adamos capaces de prever su relaci\u00f3n con los acontecimientos que ocurrir\u00e1n m\u00e1s tarde. La historia es pasado, presente y futuro; es dif\u00ed\u00adcil describir en su totalidad los acontecimientos pasados y presentes; es imposible describir su nexo de uni\u00f3n con los acontecimientos futuros, aunque las repercusiones de un acontecimiento ya realizado puedan incidir mucho en los acontecimientos todav\u00ed\u00ada no realizados. Por esto, afirma Danto, la historia s\u00f3lo puede ser narrada.<\/p>\n<p> Su filosof\u00ed\u00ada de la historia contiene, desde luego, algunos elementos de verdad. Aun procediendo de teor\u00ed\u00adas filos\u00f3ficas de tipo decisionista, inaceptables desde otras perspectivas e insostenibles si se aplican a otros aspectos del saber [l Meta\u00e9tica], se\u00f1ala la incapacidad humana de anudar todos los hilos conductores de la historia: se escapan los acontecimientos pasados, presentes y, con mayor raz\u00f3n, los futuros; se nos escapa la relaci\u00f3n que da origen a los distintos acontecimientos y su relaci\u00f3n entre ellos.<\/p>\n<p>La propuesta de Danto suscita un gran inter\u00e9s en la teolog\u00ed\u00ada y es asumida como una propuesta de narrar el acontecimiento de Cristo y su inagotable repercusi\u00f3n dentro de la historia humana, por el hecho de que es humanamente imposible describir, haci\u00e9ndonos eco de Efe 3:18, \u00abla anchura, altura y profundidad\u00bb del amor de Cristo.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n se convierte as\u00ed\u00ad en el veh\u00ed\u00adculo ling\u00fc\u00ed\u00adstico para la transmisi\u00f3n de la inmensidad del acontecimiento Cristo. Se elaboran cristolog\u00ed\u00adas que tienden no tanto a reflexionar teol\u00f3gicamente sobre el misterio de la persona de Cristo cuanto m\u00e1s bien a transmitir, a partir de unas visiones teol\u00f3gicas precisas, de un modo accesible al hombre de hoy -creyente y no creyente-, el sentido de este misterio para la existencia terrena y no s\u00f3lo terrena.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el campo de la teolog\u00ed\u00ada moral la propuesta filos\u00f3fica de Danto suscita un gran inter\u00e9s y promueve reelaboraciones an\u00e1logas a las del contexto puramente teol\u00f3gico. Desde esta perspectiva \u00e9tica no se piensa tanto en la imposibilidad de transmitir los contenidos morales como especialmente en la mayor capacidad incisiva que adquieren cuando se presentan en lenguaje narrativo.<\/p>\n<p>La propuesta de una \u00e9tica narrativa se traduce en concreto en una nueva lectura, interpretaci\u00f3n o representaci\u00f3n del pensamiento \u00e9tico de un autor o del mensaje \u00e9tico que est\u00e1 presente en una obra literaria o cinematogr\u00e1fica. Descubrimos que hasta Cristo, por no remontarnos al AT, utilizaba el lenguaje narrativo para transmitir mensajes de tipo teol\u00f3gico o simplemente moral. Las par\u00e1bolas, las alegor\u00ed\u00adas, las im\u00e1genes que enriquecen y adornan sus discursos son lenguaje narrativo. A partir de esto resulta f\u00e1cil luego plantear una propuesta, ya no de una simple reformulaci\u00f3n de los contenidos morales, sino m\u00e1s bien de una teolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n \u00e9tica (J m\u00e1s adelante, II).<\/p>\n<p>Fascinados por la fuerza seductora de la orientaci\u00f3n narrativa, algunos te\u00f3logos moralistas reproponen el mensaje \u00e9tico de obras literarias medievales, aunque no prestan mucha atenci\u00f3n a la posibilidad de \u00abvolver a repetir otra vez algunas etapas&#8230; de la historia de la moral\u00bb. M\u00e1s bien parecen pensar en volver a recorrer \u00abla historia de la literatura y del arte, para redescubrir c\u00f3mo muchas veces estas disciplinas han dialogado provechosamente con la \u00e9tica filos\u00f3fica o la teol\u00f3gica, marc\u00e1ndose objetivos \u00e9ticos\u00bb y dedic\u00e1ndose a \u00abidentificar los distintos modelos \u00e9ticos presentes en la poes\u00ed\u00ada, en la pintura, en la escultura, etc. del pasado\u00bb (S. PRIVITERA, Da itinerario estetico&#8230;, 110).<\/p>\n<p>Los contenidos morales, como los te\u00f3logicos y culturales en general, no han esperado al siglo xx para estar representados narrativamente. En la Biblia como en las obras de Hornero, en las f\u00e1bulas de Esopo o en la pintura de Miguel \u00ed\u0081ngel, en los mosaicos normandos como en la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica contempor\u00e1nea es posible captar un mensaje moral. M\u00e1s a\u00fan: muchas veces los autores de estas obras de arte se comprometen expl\u00ed\u00adcitamente a la transmisi\u00f3n de tales mensajes. Pero es que, aunque el autor no se plantee expl\u00ed\u00adcitamente su transmisi\u00f3n, es muy dif\u00ed\u00adcil encontrar una obra de arte que sea totalmente neutra desde el punto de vista moral. El mismo hecho de la transmisi\u00f3n de un ideal de belleza a trav\u00e9s de la escultura o la pintura se realiza siempre en el conjunto de una jerarqu\u00ed\u00ada de valores est\u00e9ticos que tiene su repercusi\u00f3n en el planteamiento moral.<\/p>\n<p>Que el te\u00f3logo moralista, por no hablar del te\u00f3logo en general, piense quiz\u00e1 que debe dedicarse m\u00e1s a la producci\u00f3n de reflexiones teol\u00f3gicas que a transmitirlas de un modo accesible a los no habituados a los trabajos de reflexi\u00f3n, no significa que otros no se preocupen de transmitir narrativamente los contenidos elaborados por el te\u00f3logo. \u00bfC\u00f3mo infravalorar, por ejemplo, la teolog\u00ed\u00ada ilustrada (quiz\u00e1 narrada) por medio de la misma arquitectura de las iglesias g\u00f3ticas o normandas? \u00bfY c\u00f3mo no tomarse muy en serio el mensaje moral del Juicio universal de Miguel \u00ed\u0081ngel o el de la Divina comedia de Dante? En cuanto obras maestras, estos trabajos alcanzan la cima de la uni\u00f3n entre elementos est\u00e9ticos y elementos \u00e9ticos, aunque tambi\u00e9n en otras muchas obras est\u00e1 presente, si bien de un modo m\u00e1s tenue, el mismo mensaje religioso o moral.<\/p>\n<p>La \u00e9tica narrativa no es un descubrimiento de hoy. El te\u00f3logo moralista puede, pues, servirse tambi\u00e9n del lenguaje narrativo, pero respetando siempre las caracter\u00ed\u00adsticas propias de este lenguaje y las condiciones que lo aconsejen (t m\u00e1s adelante, III).<\/p>\n<p>II. \u00bfTeolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n?<br \/>\nEl te\u00f3logo moralista puede verse inducido a pensar que hace teolog\u00ed\u00ada moral s\u00f3lo porque, siguiendo el modelo de Cristo, narra algunos contenidos morales. Puede ser inducido a esto precisamente por el te\u00f3logo, es decir, por quien deber\u00ed\u00ada disuadirlo de tal prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Se da el caso, en efecto, de que la f\u00f3rmula \u00abnarraci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada\u00bb la considere alg\u00fan te\u00f3logo equivalente a \u00abteolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n\u00bb, y que sobre la base de este principium subreptionis piense que puede fundamentar semejante reflexi\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00abLa teolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n se esfuerza en resaltar el amor part\u00ed\u00adcipe de Dios que se ha manifestado en Jes\u00fas; un amor que crea, sostiene y lleva a su culminaci\u00f3n todas las historias parciales, incompletas e imperfectas que los hombres y las mujeres se cuentan entre s\u00ed\u00ad\u00bb (J. NAVONE y T. COOPER, Narratori della Parola, 14).<\/p>\n<p>No creo que s\u00f3lo la teolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n trate de hacer evidente el amor de Dios por los hombres. M\u00e1s bien creo que toda la teolog\u00ed\u00ada se esfuerza en hacerlo. En este sentido toda la teolog\u00ed\u00ada deber\u00ed\u00ada ser considerada \u00abteolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n\u00bb; y la categor\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n, si es que admitimos que se trata de categor\u00ed\u00ada, deber\u00ed\u00ada ser aplicada a toda reflexi\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Si adem\u00e1s la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica se hace \u00abteolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n\u00bb precisamente porque hace evidente el amor de Dios, entonces s\u00f3lo se dar\u00e1 aut\u00e9ntica narraci\u00f3n en teolog\u00ed\u00ada y se podr\u00e1 decir tambi\u00e9n que lo espec\u00ed\u00adfico de la teolog\u00ed\u00ada y de la narrativa coinciden en \u00faltimo an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>El problema no es de dif\u00ed\u00adcil soluci\u00f3n. Como tantos otros problemas, \u00e9ste nace de los equ\u00ed\u00advocos sobre la polivalencia de algunos t\u00e9rminos cuando son utilizados con diferencias sem\u00e1nticas. La f\u00f3rmula \u00abnarraci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada\u00bb, en efecto, no indica lo mismo que \u00abteolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n\u00bb. En el primer caso \u00abteolog\u00ed\u00ada\u00bb no significa \u00abestudio de las verdades sobre Dios\u00bb, sino \u00abverdades sobre Dios\u00bb. El genitivo objetivo remite a los contenidos de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y, por lo tanto, deja bien claro que se trata de \u00abnarrar\u00bb dichos contenidos. En el caso de la \u00abteolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n\u00bb, en cambio, \u00abteolog\u00ed\u00ada\u00bb indica \u00ablo espec\u00ed\u00adfico\u00bb de la reflexi\u00f3n, su car\u00e1cter \u00abteol\u00f3gico\u00bb, y da a entender claramente la dimensi\u00f3n espec\u00ed\u00adficamente teol\u00f3gica de la narraci\u00f3n en cuanto tal; esta dimensi\u00f3n teol\u00f3gica se referir\u00ed\u00ada menos a los contenidos o al objeto de la narraci\u00f3n y m\u00e1s a las modalidades narrativas con la que estos contenidos se transmiten.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n del problema, que adem\u00e1s constituye el planteamiento aut\u00e9ntico en el que se puede y se debe encuadrar la reflexi\u00f3n sobre la teolog\u00ed\u00ada narrativa, consiste en distinguir el objeto narrado de las modalidades narrativas con las que se transmite; en pensar no en las modalidades narrativas de hacer teolog\u00ed\u00ada, sino en las modalidades narrativas para transmitir los contenidos teol\u00f3gicos; en comprender lo de hacer teolog\u00ed\u00ada narrativa no en el sentido de fundamentar narrativamente la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, sino en el sentido de comunicar narrativamente las reflexiones elaboradas en \u00e9l a partir de las propias fuentes.<\/p>\n<p>Esto vale para la teolog\u00ed\u00ada en general y vale tambi\u00e9n, obviamente, para la teolog\u00ed\u00ada moral. Con la teolog\u00ed\u00ada narrativa no se ha descubierto -como indica claramente el t\u00ed\u00adtulo de alg\u00fan trabajo- un m\u00e9todo nuevo de hacer teolog\u00ed\u00ada moral o teolog\u00ed\u00ada en general, sino que se ha recuperado, si se puede hablar de recuperaci\u00f3n, un modo antiguo de trasladar y transmitir ling\u00fc\u00ed\u00adsticamente el mensaje teol\u00f3gico o moral.<\/p>\n<p>Los mismos autores antes citados escriben en la misma p\u00e1gina que \u00abla teolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n utiliza la categor\u00ed\u00ada de narraci\u00f3n para dar nueva vitalidad a la verdad teol\u00f3gica a trav\u00e9s de una comprensi\u00f3n nueva, actual, de la realidad personal y social en toda su concreci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Esto no significa car\u00e1cter teol\u00f3gico de la narraci\u00f3n, sino car\u00e1cter narrativo de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica; ya no unicidad narrativa de la teolog\u00ed\u00ada, sino su transmisi\u00f3n narrativa; no identificaci\u00f3n de los contenidos con las modalidades de su transmisi\u00f3n, sino distinci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada en cuanto reflexi\u00f3n sobre el misterio del amor de Dios hacia el hombre de la teolog\u00ed\u00ada en cuanto narraci\u00f3n o veh\u00ed\u00adculo ling\u00fc\u00ed\u00adstico de transmisi\u00f3n del objeto sobre el que ha reflexionado.<\/p>\n<p>Dentro de este planteamiento nada prohibe que el mismo te\u00f3logo se proponga transmitir narrativamente el contenido teol\u00f3gico que \u00e9l mismo u otros te\u00f3logos han elaborado. La teolog\u00ed\u00ada, especialmente si se entiende como reflexi\u00f3n sobre el amor de Dios al hombre, no es patrimonio exclusivo del te\u00f3logo, sino que es y debe llegar a ser cada vez m\u00e1s patrimonio del hombre amado por Dios o fe vivida por y en la Iglesia.<\/p>\n<p>Al marcarse este objetivo, en s\u00ed\u00ad mismo loable, el te\u00f3logo no debe dejar de tener en cuenta las perspectivas en las que se encuadra su reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>III. Condiciones de la \u00e9tica narrativa<br \/>\nSi en el p\u00e1rrafo anterior hemos visto la perspectiva estrictamente teol\u00f3gica, que por v\u00ed\u00ada de analog\u00ed\u00ada puede aplicarse f\u00e1cilmente a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, ahora nos adentramos en la perspectiva \u00e9tico-teol\u00f3gica, y podemos decir que, manteniendo la misma analog\u00ed\u00ada, las reflexiones que aqu\u00ed\u00ad se elaboran podr\u00ed\u00adan ser aplicadas tambi\u00e9n al contexto teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Reformular o representar en t\u00e9rminos narrativos los contenidos morales es posible siempre, con tal de que se tenga en cuenta sobre todo el contexto, m\u00e1s o menos cient\u00ed\u00adfico, en el que se habla y se escribe. El uso del lenguaje narrativo en un contexto cient\u00ed\u00adfico tiende a la clarificaci\u00f3n de los conceptos que se est\u00e1n elaborando y de las diferencias que se introducen, o a servir de modelo ejemplar de cuanto se est\u00e1 afirmando. En un contexto cient\u00ed\u00adfico, la finalidad del lenguaje narrativo no puede ser hacer m\u00e1s comprometedor el mensaje que se pretende transmitir, sino hacerlo lo m\u00e1s claro posible a la percepci\u00f3n intelectual de quien escucha o lee. En este sentido la narraci\u00f3n se puede utilizar todas las veces que se considere que, mediante el uso de im\u00e1genes, par\u00e1bolas o cuentos que sirven de ejemplo, se aclara mejor lo que se quiere decir.<\/p>\n<p>Este uso de la narraci\u00f3n es exclusivamente intelectual; se habla a la inteligencia del otro y nos servimos de la narraci\u00f3n para explicitar mejor los propios argumentos y reflexiones te\u00f3ricas. Se puede recurrir a \u00e9l tanto en un contexto de fundamentaci\u00f3n de las normas morales [l Etica normativa], como en un contexto de explicatio terminorum y del tratamiento de los problemas de segundo grado [l Meta\u00e9tica].<\/p>\n<p>Obviamente, el contexto aclarativo de los t\u00e9rminos usados o de la reflexi\u00f3n no es exclusivo del planteamiento cient\u00ed\u00adfico. Continuamente en los di\u00e1logos cotidianos tenemos que aclarar, explicar mejor, explicitar lo que estamos diciendo; y para conseguir ese objetivo con la misma frecuencia, recurrimos al poema, a una imagen art\u00ed\u00adstica o a un proverbio popular.<\/p>\n<p>Pero el di\u00e1logo interpersonal no se compone s\u00f3lo de intercambio de ideas con pretensi\u00f3n intelectual. En la relaci\u00f3n interpersonal pretendemos tambi\u00e9n comunicar al otro algo que afecta a su voluntad m\u00e1s que a su inteligencia, no pretendemos hablar a su raz\u00f3n, sino a su coraz\u00f3n [1 Par\u00e9nesis]. Pues tambi\u00e9n en este ambiente puede utilizarse el lenguaje narrativo. En este caso la imagen po\u00e9tica, la narraci\u00f3n popular o la m\u00e1xima y el proverbio sirven para interesar plenamente a quien escucha; no se pretende explicar o aclarar, sino estimular la disposici\u00f3n interior de quien escucha para que se adhiera profundamente a lo que ya conoce y que de nuevo le es presentado con esa imagen o esa narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En otras palabras, se puede decir que el uso del lenguaje narrativo en un ambiente acad\u00e9mico tiene una finalidad distinta del uso que se hace de \u00e9l en la homil\u00ed\u00ada del domingo, precisamente porque la reflexi\u00f3n del aula universitaria est\u00e1 estructurada y orientada de modo intelectual sobre todo (si no exclusivamente), mientras que el de la homil\u00ed\u00ada dominical tiene como finalidad la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n, la exhortaci\u00f3n a un compromiso moral y religioso m\u00e1s coherente y aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>Una vez que hemos aclarado que la \u00e9tica narrativa, an\u00e1logamente a la teolog\u00ed\u00ada narrativa, consiste en el modo de presentar -por medio de la narraci\u00f3n precisamente- los contenidos morales, y no en la fundamentaci\u00f3n narrativa de la \u00e9tica; y teniendo en cuenta que el lenguaje narrativo puede utilizarse para transmitir contenidos dirigidos tanto a la inteligencia como a la voluntad, el uso de este lenguaje no tiene por qu\u00e9 constituir un problema para la \u00e9tica y puede ser de gran ayuda en cualquier proceso de transmisi\u00f3n conceptual o exhortativa.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n, tanto en \u00e9tica como en teolog\u00ed\u00ada, crea problemas cuando se usa fuera de lugar y en momentos inoportunos. Lo mismo que no nos gustar\u00ed\u00ada que un te\u00f3logo en clase, en lugar de explicarnos el misterio de las dos naturalezas y de la \u00fanica person\u00f3 de Cristo; se dedicase a exhortarnos para que pos dej\u00e1semos abarcar por este misterio para vivirlo en la existencia cotidiana, tampoco a otros les gustar\u00ed\u00ada que el te\u00f3logo moralista en vez de argumentar y utilizar&#8217;el lenguaje narrativo para aclarar m\u00e1s sus argumentos lo utilizase para exhortarlos a vivir moralmente.<\/p>\n<p>IV. Narraciones ejemplificativas<br \/>\nLas ejemplificaciones del uso del lenguaje narrativo en \u00e9tica, como en teolog\u00ed\u00ada, son m\u00faltiples. Basta pasar las p\u00e1ginas del NT para darse cuenta de c\u00f3mo el mismo Cristo se serv\u00ed\u00ada de las im\u00e1genes y par\u00e1bolas para presentar del modo m\u00e1s accesible posible a sus oyentes las verdades de fe, para aclarar el significado de los t\u00e9rminos usados o para estimularlos a vivir de un modo moral y religiosamente irreprensible. \u00bfPara qu\u00e9, si no, la imagen de la vid y los sarmientos sino para hacer comprensible, en lo posible, a la inteligencia el misterio de la uni\u00f3n de los bautizados con quien les ha salvado? \u00bfPara qu\u00e9 sirve la par\u00e1bola del buen samaritano sino para explicar al interlocutor que quer\u00ed\u00ada poner a prueba a Jes\u00fas el significado del t\u00e9rmino \u00abpr\u00f3jimo\u00bb? \u00bfPara qu\u00e9 sirve esta misma par\u00e1bola sino para preparar la exhortaci\u00f3n final: \u00abve y haz t\u00fa lo mismo\u00bb? \u00bfPara qu\u00e9 sirve la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo sino para dar a conocer intelectualmente el amor misericordioso del Padre celestial, y despu\u00e9s estimular, aunque sin exhortaci\u00f3n verbal expl\u00ed\u00adcita, a confiar siempre en el perd\u00f3n de Dios?<br \/>\nComo en el evangelio, tambi\u00e9n en la realidad cotidiana de los distintos contextos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos se puede recurrir al lenguaje narrativo elaborando una narraci\u00f3n nueva, volviendo a proponer lo que otros ya hab\u00ed\u00adan elaborado antes o releyendo el mensaje moral de algunas obras literarias, cinematogr\u00e1ficas, etc., para luego explicitarlo y mostrar toda su importancia. Y todo esto puede hacerse lo mismo para una aclaraci\u00f3n intelectual de lo que se quiere decir que para animar la voluntad de alguien.<\/p>\n<p>En definitiva, el problema de l\u00e1 \u00e9tica narrativa, como el de la teolog\u00ed\u00ada narrativa, no es un problema \u00e9tico-filos\u00f3fico, como tampoco lo es \u00e9tico-teol\u00f3gico. Es s\u00f3lo un problema narrativo, es decir, un problema del lenguaje que se ha de utilizar o del modo de transmitir los contenidos teol\u00f3gico-morales. Si lo que se quiere es volver a presentar el mensaje moral de algunas obras literarias o art\u00ed\u00adsticas en general o de las mismas par\u00e1bolas del evangelio, hay que remitirse al problema hermen\u00e9utico de la interpretaci\u00f3n que habr\u00e1 de dar a este mensaje; si se quiere volver a proponer en t\u00e9rminos narrativos el mensaje elaborado por las distintas materias y actualizarlo para la cultura contempor\u00e1nea, el problema entonces es el de saber inventar la narraci\u00f3n m\u00e1s apropiada para la transmisi\u00f3n del mismo mensaje o el de saber ser poetas, novelistas, pintores, escultores o directores de cine. La necesidad de usar el lenguaje narrativo tanto en teolog\u00ed\u00ada como en la \u00e9tica teol\u00f3gica nace fundamentalmente al servicio de esta actualizaci\u00f3n del mensaje religioso o moral. No hay que considerarlo el \u00fanico lenguaje de la teolog\u00ed\u00ada, moral o no, y ni siquiera el m\u00e1s apropiado, ni tampoco como el \u00fanico lenguaje humano. Es, y sigue siendo, uno de los posibles lenguajes de las ciencias teol\u00f3gicas, junto a tantos otros lenguajes que caracterizan las relaciones de comunicaci\u00f3n interpersonal.<\/p>\n<p>No hay que olvidar, finalmente, que el mensaje religioso y el moral se testimonia y transmite sobre todo mediante su encarnaci\u00f3n en la vivencia hist\u00f3rica de cada una de las personas, y que esta encarnaci\u00f3n es su mejor actualizaci\u00f3n. La narraci\u00f3n m\u00e1s bella que podamos inventar es la de ser con nuestra propia vida \u00abnarradores de la Palabra\u00bb.<\/p>\n<p>[\/Epistemolog\u00ed\u00ada moral; \/Etica descriptiva; \/Etica normativa; \/Par\u00e9nesis].<\/p>\n<p>BIBL.: En estilo narrativo est\u00e1 la presentaci\u00f3n de S. Privitera del volumen FucHs J., Responsabilitit personale e norma morale. Analisi e prospettive di ricerca, Dehoniane, Bolonia 1987, 515; GOFE7 T., Etica cristiana narrativa. Verso un metodo nuovo in teolog\u00ed\u00ada morale?, en \u00abRTM\u00bb 47 (1980) 345-351; HAMERWAS S., Casuistry asa Narrative Art, en \u00abInterpretation\u00bb 37 (1983) 377388; METZ J.B., Breve apolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n; en \u00abCon\u00bb 85 (1973) 222-238; MIETH D., Narra, tive Ethik, en \u00abFZPh\u00bb 22 (1975) 297-326; ID, Dichtung, Glaube un Moral. Studien zur Begr\u00fcndung einer narrativen Ethik, Gr\u00fcnewald, Mainz 1976; ID, Epik und Ethik. Eine theologisch-etische Interpretation der Josefhromane Thomas Manns, Niemeyer, Tubinga 1976; NAVONE J. y COOPER T., Narratori della Parola, Piemme, Casale Monferrato 1986; NELSON P., Narrative and Morality. A Theological Inquiry, Pennsylvania 1987; PRIVITERA S., Per una narrativa del modelo normativo, en \u00abRTM\u00bb 332 (1976) 521-542; ID, Da itinerario etico ad itinerario estetico ad itinerario etico. Rilettura metodologica dell \u00f3pera pirandelliana, en \u00abHo Theologos\u00bb 18 (1978) 109-137; ID, Da itinerario metodologico ad itinerario contenutistico, en \u00abHo Theologos\u00bb 20 (1978) 35-76; QUESADA F., Etica narrativa, en \u00abRevista de Estudios Pol\u00ed\u00adticos\u00bb 43 (1985) 181-196; SPOHN W., Parable and Narrative in Christian Ethics, en \u00abTheological Studies\u00bb 51 (1990) 100-114; VIDAL M., Etica narrativa en los evangelios, en AANV., Perspectivas de moral b\u00ed\u00adblica, PS, Madrid 1984, 145-171; WACKER B., Teolog\u00ed\u00ada narrativa, Queriniana, Brescia 1981 ; WEINRICH M., Teolog\u00ed\u00ada narrativa, en \u00abCon\u00bb 85 (1973)210-221.<\/p>\n<p>S. Privitera<\/p>\n<p>Compagnoni, F. &#8211; Piana, G.- Privitera S., Nuevo diccionario de teolog\u00ed\u00ada moral, Paulinas, Madrid,1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Moral<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL SUMARIO: I. Narraci\u00f3n de la historia e historia de la narraci\u00f3n en teolog\u00ed\u00ada. II. \u00bfTeolog\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n? III. Condiciones de la \u00e9tica narrativa. IV. Narraciones ejemplificativas. I. Narraci\u00f3n de la historia e historia de la narraci\u00f3n en teolog\u00ed\u00ada Cuando A. Danzo public\u00f3 su Analytical Philosophy of History (Cambridge 1968) desde luego no &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/etica-narrativa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abETICA NARRATIVA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17304","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17304\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}