{"id":17699,"date":"2016-02-05T11:28:18","date_gmt":"2016-02-05T16:28:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dolores-de-parto\/"},"modified":"2016-02-05T11:28:18","modified_gmt":"2016-02-05T16:28:18","slug":"dolores-de-parto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dolores-de-parto\/","title":{"rendered":"DOLORES DE PARTO"},"content":{"rendered":"<p>Los dolores preliminares y propios del parto. Despu\u00e9s que la primera mujer, Eva, pec\u00f3, Dios le comunic\u00f3 las consecuencias que tendr\u00ed\u00ada su transgresi\u00f3n a la hora del alumbramiento. Si hubiera permanecido obediente, la bendici\u00f3n de Dios habr\u00ed\u00ada continuado sobre ella y el dar a luz habr\u00ed\u00ada supuesto un gozo completo, ya que \u2020\u0153la bendici\u00f3n de Jehov\u00e1 [&#8230;] es lo que enriquece, y \u00e9l no a\u00f1ade dolor con ella\u2020\u009d. (Pr 10:22.) Pero, como consecuencia del pecado, el funcionamiento imperfecto del cuerpo por lo general ocasionar\u00ed\u00ada dolor en el parto. Por consiguiente, Dios dijo (atribuy\u00e9ndose la autor\u00ed\u00ada de lo que El permite): \u2020\u0153Aumentar\u00e9 en gran manera el dolor de tu pre\u00f1ez; con dolores de parto dar\u00e1s a luz hijos\u2020\u009d. (G\u00e9 3:16.)<br \/>\nComo la expresi\u00f3n hebrea que aparece en este pasaje de la Biblia es literalmente \u2020\u0153tu dolor y tu pre\u00f1ez\u2020\u009d, algunas versiones lo traducen de ese modo (HM) o en plural: \u2020\u0153tus dolores y tus pre\u00f1eces\u2020\u009d (FS; Sc\u00ed\u00ado; Str; Val, 1909). No obstante, esta es una figura ret\u00f3rica llamada \u2020\u0153end\u00ed\u00adadis\u2020\u009d, que consiste en la coordinaci\u00f3n de dos palabras para expresar un solo concepto. La mayor\u00ed\u00ada de las traducciones modernas tienen este aspecto en cuenta a la hora de traducir esta expresi\u00f3n (CI, NC, RH). Por lo tanto, este texto no indica que la pre\u00f1ez tendr\u00ed\u00ada que aumentar, sino que los dolores ser\u00ed\u00adan mayores.<br \/>\nEs verdad que los dolores del embarazo y del parto pueden aliviarse con tratamiento m\u00e9dico, e incluso se pueden evitar hasta cierto grado con determinados cuidados y m\u00e9todos preparatorios. Pero, por lo general, el dar a luz contin\u00faa siendo una experiencia f\u00ed\u00adsicamente angustiosa. (G\u00e9 35:16-20; Isa 26:17.)<br \/>\nNo obstante, el ap\u00f3stol Pablo recomend\u00f3 a las viudas j\u00f3venes, que tal vez se distrajesen con ocupaciones pueriles si su instinto materno no estaba debidamente compensado, que se casaran y dieran a luz hijos en lugar de andar desocupadas y llegar \u2020\u0153a ser chismosas y entremetidas en asuntos ajenos\u2020\u009d. (1Ti 5:11-15.) Dijo que la mujer en la congregaci\u00f3n cristiana \u2020\u02dcse mantendr\u00ed\u00ada en seguridad mediante el tener hijos, con tal que continuara en fe y amor y santificaci\u00f3n junto con buen juicio\u2020\u2122. (1Ti 2:15.)<\/p>\n<p>Sentido figurado. A pesar de los dolores propios del parto, el nacimiento de un ni\u00f1o es en s\u00ed\u00ad una ocasi\u00f3n feliz. Cuando Jesucristo habl\u00f3 en privado con sus ap\u00f3stoles la noche antes de su muerte, us\u00f3 esa circunstancia como una ilustraci\u00f3n. Les explic\u00f3 que iba a dejarles, y luego pas\u00f3 a decirles: \u2020\u0153Muy verdaderamente les digo: Ustedes llorar\u00e1n y pla\u00f1ir\u00e1n, pero el mundo se regocijar\u00e1; ustedes estar\u00e1n desconsolados, pero su desconsuelo ser\u00e1 cambiado a gozo. La mujer, cuando est\u00e1 dando a luz, siente desconsuelo, porque ha llegado su hora; mas cuando ha dado a luz al ni\u00f1ito, ya no se acuerda de la tribulaci\u00f3n, por el gozo de que un hombre haya nacido en el mundo. Ustedes tambi\u00e9n, pues, ahora sienten, en realidad, desconsuelo; pero los ver\u00e9 otra vez, y se regocijar\u00e1 su coraz\u00f3n, y su gozo nadie se lo quitar\u00e1\u2020\u009d. (Jn 16:20-22.)<br \/>\nEllos pasaron por esa experiencia durante parte de tres d\u00ed\u00adas, y es muy probable que durante ese tiempo lloraran y \u2020\u02dcafligieran sus almas\u2020\u2122 por medio del ayuno. (Lu 5:35; comp\u00e1rese con Sl 35:13.) Pero en la madrugada del tercer d\u00ed\u00ada, el 16 de Nis\u00e1n, y durante los siguientes cuarenta d\u00ed\u00adas, Jes\u00fas, ya resucitado, se apareci\u00f3 a algunos disc\u00ed\u00adpulos. \u00c2\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00ed\u00ada! El d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s, cincuenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, el esp\u00ed\u00adritu santo de Dios fue derramado sobre ellos y llegaron a ser testigos gozosos de su resurrecci\u00f3n, primero en Jerusal\u00e9n y despu\u00e9s en las partes m\u00e1s lejanas de la Tierra. (Hch 1:3, 8.) Nadie les pod\u00ed\u00ada arrebatar ya su gozo. (Jn 16:22.)<br \/>\nEl salmista hizo referencia a una reuni\u00f3n de reyes que observaban el esplendor y la magnificencia de Si\u00f3n, la santa ciudad de Dios, con sus torres y sus fortificaciones. Dijo: \u2020\u0153Ellos mismos vieron; y por lo tanto se asombraron. Se perturbaron, se les hizo huir en p\u00e1nico. El temblor mismo se apoder\u00f3 de ellos all\u00ed\u00ad, dolores de parto como los de una mujer que est\u00e1 dando a luz\u2020\u009d. (Sl 48:1-6.) Al parecer, este salmo se refiere a un suceso real: unos reyes enemigos que planeaban un ataque contra Jerusal\u00e9n estaban sobrecogidos de temor.<br \/>\nCuando Jerem\u00ed\u00adas profetiz\u00f3 la derrota de la poderosa Babilonia, dijo que los informes que llegar\u00ed\u00adan al rey de Babilonia sobre un pueblo del N. har\u00ed\u00adan que tuviera fuertes dolores, como una mujer durante el parto. Esta profec\u00ed\u00ada se cumpli\u00f3 cuando Ciro fue contra Babilonia y en especial cuando la misteriosa escritura apareci\u00f3 en la pared durante el banquete del rey babilonio Belsasar. El profeta Daniel le interpret\u00f3 esta escritura a Belsasar como un presagio de la ca\u00ed\u00adda inminente de Babilonia ante los medos y los persas. (Jer 50:41-43; Da 5:5, 6, 28.)<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pablo explic\u00f3 que el venidero \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d llegar\u00ed\u00ada cuando se proclamara \u2020\u0153\u00c2\u00a1Paz y seguridad!\u2020\u009d. Luego, \u2020\u0153destrucci\u00f3n repentina ha de sobrevenirles instant\u00e1neamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta; y no escapar\u00e1n de ninguna manera\u2020\u009d. (1Te 5:2, 3.) Los dolores de parto se presentan de repente, y el d\u00ed\u00ada y la hora exacta no se saben de antemano. Primero se producen cada quince o veinte minutos, siendo m\u00e1s continuos a medida que se aproxima el parto. En la mayor\u00ed\u00ada de los casos el parto dura poco tiempo, en especial en su segunda fase. Una vez que empiezan los dolores de parto, la mujer sabe que se acerca el nacimiento y que ha de pasar por la dif\u00ed\u00adcil experiencia. No hay \u2020\u0153escape\u2020\u009d.<br \/>\nEn la visi\u00f3n que tuvo el ap\u00f3stol Juan, registrada en el libro de Revelaci\u00f3n, vio a una mujer celestial clamando \u2020\u0153en sus dolores y en su agon\u00ed\u00ada por dar a luz\u2020\u009d. El ni\u00f1o que naci\u00f3 era \u2020\u0153un hijo, un var\u00f3n, que ha de pastorear a todas las naciones con vara de hierro\u2020\u009d. A pesar de los esfuerzos del drag\u00f3n por devorarlo, \u2020\u0153su hijo fue arrebatado hacia Dios y hacia su trono\u2020\u009d. (Rev 12:1, 2, 4-6.) El hecho de que Dios arrebatara al hijo denotar\u00ed\u00ada que lo aceptaba como suyo, tal como en tiempos antiguos se acostumbraba a presentar al reci\u00e9n nacido a su padre para que lo aceptase. (V\u00e9ase NACIMIENTO.) De todo ello se desprende que la \u2020\u0153mujer\u2020\u009d es la \u2020\u0153esposa\u2020\u009d de Dios, la \u2020\u0153Jerusal\u00e9n de arriba\u2020\u009d, la \u2020\u0153madre\u2020\u009d de Cristo y de sus hermanos espirituales. (G\u00e1l 4:26; Heb 2:11, 12, 17.)<br \/>\nComo la \u2020\u0153mujer\u2020\u009d celestial de Dios es perfecta, el nacimiento ser\u00ed\u00ada igualmente perfecto, sin que se experimentara dolor literal. Por lo tanto, en este caso los dolores de parto indicar\u00ed\u00adan simb\u00f3licamente que la \u2020\u0153mujer\u2020\u009d se daba cuenta de que el nacimiento se hab\u00ed\u00ada acercado y esperaba que aconteciera en breve. (Rev 12:2.)<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n ser\u00ed\u00ada este \u2020\u0153hijo, un var\u00f3n\u2020\u009d? Ten\u00ed\u00ada que \u2020\u0153pastorear a todas las naciones con vara de hierro\u2020\u009d. Esto se predijo del rey mesi\u00e1nico de Dios en el Salmo 2:6-9. Sin embargo, Juan recibi\u00f3 esta visi\u00f3n mucho despu\u00e9s del nacimiento, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, por lo que la visi\u00f3n parece referirse al nacimiento del Reino mesi\u00e1nico en manos de su Hijo Jesucristo, quien, cuando fue levantado de entre los muertos, \u2020\u0153se sent\u00f3 a la diestra de Dios, esperando desde entonces hasta que se coloque a sus enemigos como banquillo para sus pies\u2020\u009d. (Heb 10:12, 13; Sl 110:1; Rev 12:10.)<br \/>\nEste era un acontecimiento esperado, tanto en el cielo como sobre la Tierra, y al irse acercando el tiempo se\u00f1alado, la expectativa ser\u00ed\u00ada grande, pues el cumplimiento de las profec\u00ed\u00adas ser\u00ed\u00ada un indicio seguro de su proximidad. Esto tambi\u00e9n habr\u00ed\u00ada de ocurrir, como explic\u00f3 el ap\u00f3stol a los cristianos, con relaci\u00f3n a la venida del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u2020\u009d: \u2020\u0153Ahora bien, en cuanto a los tiempos y a las sazones, hermanos, no tienen necesidad de que se les escriba nada. [&#8230;] Ustedes no est\u00e1n en oscuridad, para que aquel d\u00ed\u00ada los alcance como alcanzar\u00ed\u00ada a ladrones\u2020\u009d. (1Te 5:1, 4.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Esta expresi\u00f3n traduce una cantidad de palabras heb. y gr., todas las cuales se relacionan generalmente con el parto. A veces se usa la expresi\u00f3n en forma metaf\u00f3rica, especialmente en Ro. 8.22 y G\u00e1. 4.19, y en s\u00edmiles tales como Sal. 48.6 (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn406\" name=\"_ftnref406\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> \u201cdolor como de mujer que da a luz\u201d) y Mi. 4.9\u201310.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. Bertram, <etiqueta id=\"#_ftn407\" name=\"_ftnref407\" title=\"\"><i>TDNT <\/i><\/etiqueta>9, pp. 667\u2013674; R. K. Harrison, <etiqueta id=\"#_ftn408\" name=\"_ftnref408\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 3, pp. 857s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn409\" name=\"_ftnref409\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>G.W.G.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dolores preliminares y propios del parto. 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