{"id":17700,"date":"2016-02-05T11:28:19","date_gmt":"2016-02-05T16:28:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dones-de-dios\/"},"modified":"2016-02-05T11:28:19","modified_gmt":"2016-02-05T16:28:19","slug":"dones-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dones-de-dios\/","title":{"rendered":"DONES DE DIOS"},"content":{"rendered":"<p>Los dones que Dios da a los hombres son una expresi\u00f3n de su bondad inmerecida. La misma palabra kj\u00e1\u00c2\u00b7ri\u00c2\u00b7sma (literalmente, \u2020\u0153don de gracia\u2020\u009d), que aparece diecisiete veces en las Escrituras Griegas Cristianas, implica un regalo que denota bondad inmerecida (kj\u00e1\u00c2\u00b7ris) por parte de Dios. (Ro 6:23, nota; 1Co 12:4; 2Ti 1:6; 1Pe 4:10.) Por lo tanto, lo m\u00e1s apropiado es que los dones recibidos de Jehov\u00e1 se usen para el beneficio del pr\u00f3jimo y para la gloria de Dios, es decir, de Aquel que los ha concedido. (1Pe 4:10, 11.) Estos dones no son para el provecho ego\u00ed\u00adsta del que los recibe; dado que tal persona ha \u2020\u02dcrecibido gratis\u2020\u2122, est\u00e1 bajo la obligaci\u00f3n de \u2020\u02dcdar gratis\u2020\u2122. (Mt 10:8.)<br \/>\n\u2020\u0153Toda d\u00e1diva buena y todo don perfecto es de arriba.\u2020\u009d (Snt 1:17.) Jehov\u00e1 es un dador generoso, y permite que tanto los justos como los inicuos se beneficien de la luz del Sol y de la lluvia. De hecho, \u2020\u0153da a toda persona vida y aliento y todas las cosas\u2020\u009d. Los dones de Dios, como el alimento, la bebida y el ver el bien por el duro trabajo personal, contribuyen al disfrute del hombre. (Mt 5:45; Hch 17:24, 25; Ec 3:12, 13; 5:19; 1Ti 6:17.) Tanto la solter\u00ed\u00ada como el matrimonio son dones de Dios, dones que han de disfrutarse dentro de los l\u00ed\u00admites de sus requisitos. Como la persona soltera est\u00e1 m\u00e1s libre para dedicarse al servicio de Jehov\u00e1 sin distracci\u00f3n, la solter\u00ed\u00ada es el mejor de los dos dones. (Pr 18:22; Mt 19:11, 12; 1Co 7:7, 17, 32-38; Heb 13:4.)<\/p>\n<p>El sacrificio de Cristo, un don de Dios. La bondad inmerecida de Jehov\u00e1 al entregar a su Hijo como sacrificio redentor es un don inapreciable, y los que ejercen fe en dicho sacrificio pueden alcanzar el don de la vida eterna. (Ro 6:23; Jn 3:16.) Su \u2020\u0153indescriptible d\u00e1diva gratuita\u2020\u009d comprende toda la benignidad y bondad amorosa que Dios manifiesta hacia su pueblo por mediaci\u00f3n de Jesucristo. (2Co 9:15; comp\u00e1rese con Ro 5:15-17.)<\/p>\n<p>Esp\u00ed\u00adritu santo. Dios imparte a los que forman su pueblo el don del esp\u00ed\u00adritu, que los prepara para evitar las obras degradadas de la carne y hace posible que puedan cultivar su fruto: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad y autodominio. (Hch 2:38; Ro 8:2-10; G\u00e1l 5:16-25.) El esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 es una gu\u00ed\u00ada segura y de \u00e9l emana el poder que, por ser de naturaleza extraordinaria, ayuda a los cristianos a llevar a buen fin las tareas que Dios les encarga, prescindiendo de las dificultades que les sobrevengan. (Jn 16:13; 2Co 4:7-10.) Jes\u00fas asegur\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos que el esp\u00ed\u00adritu de Dios les ense\u00f1ar\u00ed\u00ada todas las cosas, les har\u00ed\u00ada recordar aquellas que \u00e9l les hab\u00ed\u00ada ense\u00f1ado y les ayudar\u00ed\u00ada a hacer una defensa de su fe incluso ante gobernantes. (Jn 14:26; Mr 13:9-11.)<\/p>\n<p>Sabidur\u00ed\u00ada y conocimiento. El conocimiento y la sabidur\u00ed\u00ada verdaderos son dones de Dios, y El invita a sus siervos a pedirlos en oraci\u00f3n, tal y como hizo Salom\u00f3n en su d\u00ed\u00ada. (Snt 1:5; 2Cr 1:8-12.) Sin embargo, para adquirir conocimiento, se requiere estudiar con rigor toda la informaci\u00f3n que Dios ha proporcionado por medio de su Palabra. (Pr 2:1-6; 2Ti 2:15; 3:15.) No obstante, el estudio de la Palabra de Dios por s\u00ed\u00ad solo no garantiza los dones de la sabidur\u00ed\u00ada y del conocimiento. El conocimiento y la sabidur\u00ed\u00ada verdaderos solo se alcanzan por medio de Jesucristo y con la ayuda del esp\u00ed\u00adritu de Dios. (1Co 2:10-16; Col 2:3.)<br \/>\nLa sabidur\u00ed\u00ada divina sirve de protecci\u00f3n y de gu\u00ed\u00ada en la vida. (Ec 7:12; Pr 4:5-7.) Por emanar de Dios, es claramente distinta de la sabidur\u00ed\u00ada mundana, la cual es necedad desde el punto de vista de Dios, adem\u00e1s de ser nociva, pues no cuenta para nada con El. (1Co 1:18-21.) \u2020\u0153Pero la sabidur\u00ed\u00ada de arriba es primeramente casta, luego pac\u00ed\u00adfica, razonable, lista para obedecer, llena de misericordia y buenos frutos, sin hacer distinciones por parcialidad, sin ser hip\u00f3crita.\u2020\u009d (Snt 3:17.)<br \/>\nEl conocimiento exacto de la voluntad de Dios ayuda al que lo adquiere a \u2020\u02dcasegurarse de las cosas m\u00e1s importantes\u2020\u2122, para no hacer tropezar a otros, y a \u2020\u02dcandar de una manera digna de Jehov\u00e1 a fin de agradarle plenamente\u2020\u2122. (Flp 1:9-11; Col 1:9, 10.) Adem\u00e1s, el conocimiento es uno de los factores que ayuda al cristiano a ser una persona activa y productiva en su servicio a Dios. (2Pe 1:5-8.) El don de la sabidur\u00ed\u00ada que Dios otorga comprende mucho m\u00e1s que solo el conocimiento de hechos aislados, incluye el entendimiento de esos hechos y el saber c\u00f3mo usarlos al \u2020\u0153dar una respuesta a cada uno\u2020\u009d. (Col 4:6.)<\/p>\n<p>Dones de servicio y \u2020\u0153d\u00e1divas en hombres\u2020\u009d. Las asignaciones de servicio en la organizaci\u00f3n terrestre de Dios son realmente dones de Jehov\u00e1. (N\u00fa 18:7; Ro 12:6-8; Ef 3:2, 7.) A los que han sido favorecidos con tales asignaciones de servicio por la bondad inmerecida de Dios, tambi\u00e9n se les llama \u2020\u0153d\u00e1divas en hombres\u2020\u009d, y Jesucristo, representante de Dios y cabeza de la congregaci\u00f3n, ha dado estas d\u00e1divas a la congregaci\u00f3n con el fin de que sus miembros puedan ser edificados individualmente y alcanzar la madurez. (Ef 4:8, 11, 12.) La persona que tiene el don debe seguir cultiv\u00e1ndolo y no descuidarlo jam\u00e1s, para que as\u00ed\u00ad pueda desempe\u00f1ar sus responsabilidades fielmente y su labor llegue a ser una bendici\u00f3n para otros. (1Ti 4:14; 2Ti 1:6.) Con la ayuda de Jehov\u00e1, cualquier cristiano que se esfuerce por emplear a cabalidad sus aptitudes y superar los obst\u00e1culos que se le presenten, puede llegar a estar capacitado para cumplir con toda asignaci\u00f3n de servicio que Dios le otorgue. (Flp 4:13.)<\/p>\n<p>Dones del esp\u00ed\u00adritu. El bautismo con esp\u00ed\u00adritu santo iba acompa\u00f1ado de dones milagrosos. Esto era una se\u00f1al de que Dios ya no ten\u00ed\u00ada a la congregaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada a su servicio, sino que aprobaba a la congregaci\u00f3n cristiana fundada por su Hijo. (Heb 2:2-4.) En el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s los dones milagrosos concurrieron con el derramamiento del esp\u00ed\u00adritu santo. M\u00e1s tarde, en cada uno de los casos mencionados en las Escrituras alusivos a la transmisi\u00f3n de dones milagrosos del esp\u00ed\u00adritu estuvo presente Pablo o al menos uno de los doce ap\u00f3stoles que Jes\u00fas escogi\u00f3 directamente. (Hch 2:1, 4, 14; 8:9-20; 10:44-46; 19:6.) La transmisi\u00f3n de aquellos dones lleg\u00f3 a su fin con la muerte de los ap\u00f3stoles, y se fueron extinguiendo a medida que sus portadores abandonaban la escena terrestre.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad como las obras aparentemente milagrosas por s\u00ed\u00ad mismas no revisten de autorizaci\u00f3n divina al que las ejecuta, la incapacidad de los siervos de Dios para efectuarlas con la ayuda del poder divino tampoco presupondr\u00ed\u00ada que no tuvieran el respaldo de Dios. (Mt 7:21-23.) No todos los cristianos del primer siglo pod\u00ed\u00adan realizar obras poderosas, sanar, hablar en lenguas y traducir. A Pablo y a otros cristianos se les hab\u00ed\u00adan otorgado varios dones del esp\u00ed\u00adritu por la bondad inmerecida de Dios. Sin embargo, los dones milagrosos ser\u00ed\u00adan una se\u00f1al caracter\u00ed\u00adstica de la infancia de la congregaci\u00f3n y, tal como se predijo, cesar\u00ed\u00adan. De hecho, Jes\u00fas mismo indic\u00f3 que sus seguidores se identificar\u00ed\u00adan, no por realizar obras poderosas, sino por amarse unos a otros. (1Co 12:29, 30; 13:2, 8-13; Jn 13:35.)<br \/>\nPablo enumera nueve diferentes manifestaciones o acciones del esp\u00ed\u00adritu: 1) habla de sabidur\u00ed\u00ada, 2) habla de conocimiento, 3) fe, 4) dones de curaciones, 5) obras poderosas, 6) profetizar, 7) discernimiento de expresiones inspiradas, 8) lenguas diferentes y 9) interpretaci\u00f3n de lenguas. Todos estos dones del esp\u00ed\u00adritu serv\u00ed\u00adan para un prop\u00f3sito beneficioso, pues no solo contribu\u00ed\u00adan al crecimiento cuantitativo de la congregaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n resultaban en su edificaci\u00f3n espiritual. (1Co 12:7-11; 14:24-26.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Habla de sabidur\u00ed\u00ada.\u2020\u009d Si bien la sabidur\u00ed\u00ada se puede adquirir mediante el estudio, la aplicaci\u00f3n y la experiencia, el \u2020\u0153habla de sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d que aqu\u00ed\u00ad se menciona fue al parecer una aptitud milagrosa para emplear el conocimiento convenientemente con el fin de resolver los problemas que surg\u00ed\u00adan en la congregaci\u00f3n. (1Co 12:8.) Fue \u2020\u0153seg\u00fan la sabidur\u00ed\u00ada que le fue dada\u2020\u009d como Pablo escribi\u00f3 las cartas que llegaron a formar parte de la Palabra inspirada de Dios. (2Pe 3:15, 16.) Parece ser que este don tambi\u00e9n se manifest\u00f3 en la destreza que algunos tuvieron para defender la verdad ante los opositores de tal modo que eran incapaces de rebatirles o contestarles. (Hch 6:9, 10.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Habla de conocimiento\u2020\u009d y \u2020\u0153fe.\u2020\u009d Todos los miembros de la congregaci\u00f3n cristiana primitiva ten\u00ed\u00adan un conocimiento de base sobre Jehov\u00e1 y Jesucristo, as\u00ed\u00ad como sobre la voluntad de Dios y sus requisitos para la vida. Por consiguiente, el \u2020\u0153habla de conocimiento\u2020\u009d debi\u00f3 ser un conocimiento superior que estaba m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento de base que ten\u00ed\u00adan los cristianos en general, era un conocimiento milagroso. De manera semejante, la \u2020\u0153fe\u2020\u009d aqu\u00ed\u00ad mencionada, entendida como un don del esp\u00ed\u00adritu, debi\u00f3 ser una fe milagrosa que ayud\u00f3 a determinados cristianos a vencer obst\u00e1culos gigantescos que de otro modo hubiesen entorpecido su servicio a Dios. (1Co 12:8, 9; 13:2.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Curaciones.\u2020\u009d El don de curaciones se emple\u00f3 para sanar por completo a personas enfermas, prescindiendo de la naturaleza de las afecciones. (Hch 5:15, 16; 9:33, 34; 28:8, 9.) Jesucristo y sus disc\u00ed\u00adpulos hab\u00ed\u00adan efectuado curaciones antes del Pentecost\u00e9s, y si bien algunas de las personas a las que se san\u00f3 manifestaron abiertamente su fe, no se requer\u00ed\u00ada que la persona enferma profesara tener fe. (Comp\u00e1rese con Jn 5:5-9, 13.) En una ocasi\u00f3n Jes\u00fas atribuy\u00f3 la incapacidad de sus disc\u00ed\u00adpulos para sanar a un epil\u00e9ptico, no a falta de fe por parte de la persona que quer\u00ed\u00ada que sanasen a su hijo, sino a la falta de fe de sus disc\u00ed\u00adpulos. (Mt 17:14-16, 18-20.) En las Escrituras no se refiere ni un solo caso en el que Jes\u00fas o sus disc\u00ed\u00adpulos no hayan podido realizar una curaci\u00f3n por falta de fe de la persona enferma. Pablo no emple\u00f3 el don de curaciones para sanar a Timoteo de su afecci\u00f3n estomacal, no porque atribuyese sus frecuentes casos de enfermedad a falta de fe, sino por no hacer uso del don para fines personales. En consecuencia, se limit\u00f3 a recomendarle que bebiese un poco de vino por causa de su est\u00f3mago. (1Ti 5:23; v\u00e9anse FE; SANAR, CURAR.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Obras poderosas.\u2020\u009d Estas obras incluyeron milagros como el resucitar a personas muertas, expulsar demonios y hasta cegar a opositores (1Co 12:10), obras poderosas que contribuyeron a aumentar la cantidad de creyentes que se unieron a la congregaci\u00f3n cristiana. (Hch 9:40, 42; 13:8-12; 19:11, 12, 20.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Profetizar.\u2020\u009d El don de profetizar fue m\u00e1s importante que el don de hablar en lenguas, ya que contribu\u00ed\u00ada a fortalecer la congregaci\u00f3n, y tambi\u00e9n hac\u00ed\u00ada posible que la persona incr\u00e9dula reconociese que Dios verdaderamente estaba con los cristianos. (1Co 14:3-5, 24, 25.) Si bien todos los miembros de la congregaci\u00f3n cristiana hablaron acerca del cumplimiento de las profec\u00ed\u00adas registradas en la Palabra de Dios (Hch 2:17, 18), solo los que tuvieron el don milagroso de profetizar pudieron predecir acontecimientos, tal como lo hizo \u00ed\u0081gabo. (Hch 11:27, 28; v\u00e9anse PROFEC\u00ed\u008dA; PROFETA [Los profetas en las Escrituras Griegas Cristianas].)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Discernimiento de expresiones inspiradas.\u2020\u009d Este don confer\u00ed\u00ada la aptitud de discernir si una expresi\u00f3n inspirada proced\u00ed\u00ada de Dios o no (1Co 12:10); ayudaba al que lo pose\u00ed\u00ada a evitar la trampa del enga\u00f1o, que pod\u00ed\u00ada conducirle a apartarse de la verdad, y proteg\u00ed\u00ada a la congregaci\u00f3n de la influencia de profetas falsos. (1Jn 4:1; comp\u00e1rese con 2Co 11:3, 4.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Lenguas.\u2020\u009d El don milagroso de hablar en lenguas fue una consecuencia inmediata del derramamiento del esp\u00ed\u00adritu de Dios en el Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 33 E.C. Unos 120 disc\u00ed\u00adpulos que se hallaban reunidos en una habitaci\u00f3n superior (posiblemente cerca del templo) pudieron hablar entonces acerca de las \u2020\u0153cosas magn\u00ed\u00adficas de Dios\u2020\u009d en las lenguas nativas de los jud\u00ed\u00ados y pros\u00e9litos que hab\u00ed\u00adan ido a Jerusal\u00e9n para observar la fiesta procedentes de lugares distantes. Este cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de Joel demostr\u00f3 que Dios estaba usando a la nueva congregaci\u00f3n cristiana y hab\u00ed\u00ada dejado ya a la congregaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada. A fin de recibir el don gratuito del esp\u00ed\u00adritu santo, los jud\u00ed\u00ados y pros\u00e9litos ten\u00ed\u00adan que arrepentirse y ser bautizados en el nombre de Jes\u00fas. (Hch 1:13-15; 2:1-47.)<br \/>\nEl don de lenguas result\u00f3 muy \u00fatil para los cristianos del primer siglo, pues gracias a \u00e9l pudieron predicar a los que hablaban otros idiomas. Sirvi\u00f3 de se\u00f1al para los incr\u00e9dulos. Sin embargo, cuando Pablo escribi\u00f3 a la congregaci\u00f3n cristiana de Corinto, dio instrucciones de que en sus reuniones no hablasen todos en lenguas, puesto que si entraban extra\u00f1os e incr\u00e9dulos y no entend\u00ed\u00adan nada, llegar\u00ed\u00adan a la conclusi\u00f3n de que estaban locos. Tambi\u00e9n recomend\u00f3 que el hablar en lenguas \u2020\u02dcse limitase a dos o tres a lo m\u00e1s, y por turno\u2020\u2122. Sin embargo, en caso de que nadie pudiera traducir, el que hablaba en una lengua ten\u00ed\u00ada que permanecer en silencio en la congregaci\u00f3n, hablando consigo mismo y con Dios. (1Co 14:22-33.) Si no se traduc\u00ed\u00ada, el hablar en lenguas no servir\u00ed\u00ada para edificar a otros, puesto que tal habla carecer\u00ed\u00ada de significado por ser incomprensible y nadie escuchar\u00ed\u00ada. (1Co 14:2, 4.)<br \/>\nSi el que hablaba en una lengua no pod\u00ed\u00ada traducir, ni \u00e9l mismo ni los que no estuviesen familiarizados con esa lengua entender\u00ed\u00adan lo que estaba diciendo. Por lo tanto, Pablo anim\u00f3 a los que ten\u00ed\u00adan el don de lenguas a que orasen para que tambi\u00e9n pudiesen traducir y as\u00ed\u00ad edificar a todos los oyentes. Todo lo susodicho permite ver con facilidad por qu\u00e9 Pablo, bajo inspiraci\u00f3n, clasific\u00f3 el hablar en lenguas como un don menor, y se\u00f1al\u00f3 que en una congregaci\u00f3n prefer\u00ed\u00ada hablar cinco palabras con su mente (entendimiento) que diez mil en una lengua. (1Co 14:11, 13-19.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Interpretaci\u00f3n de lenguas.\u2020\u009d La persona que ten\u00ed\u00ada este don pod\u00ed\u00ada traducir una lengua, aunque fuese desconocida para \u00e9l. (1Co 12:10.) El don de interpretaci\u00f3n complement\u00f3 el de hablar en lenguas, pues hizo posible que toda la congregaci\u00f3n se beneficiase de la informaci\u00f3n traducida a su idioma. (1Co 14:5.)<\/p>\n<p>Otras operaciones del esp\u00ed\u00adritu. Cuando Pablo hizo menci\u00f3n de algunas de las operaciones del esp\u00ed\u00adritu relacionadas con la colocaci\u00f3n de los miembros individuales del cuerpo de Cristo, dijo: \u2020\u0153Dios ha colocado a las personas respectivas en la congregaci\u00f3n: primero, ap\u00f3stoles; segundo, profetas; tercero, maestros; luego obras poderosas; luego dones de curaciones; servicios de ayuda, capacidades directivas, diferentes lenguas\u2020\u009d. (1Co 12:27, 28.) Los \u2020\u0153servicios de ayuda\u2020\u009d puede que hayan incluido el organizar auxilio material para los hermanos necesitados, como, por ejemplo, distribuir alimento a las viudas necesitadas, para lo que se nombraron siete hombres \u2020\u0153llenos de esp\u00ed\u00adritu y de sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d en la congregaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. (Hch 6:1-6.) Las \u2020\u0153capacidades directivas\u2020\u009d eran necesarias para poder llevar a cabo la comisi\u00f3n de hacer disc\u00ed\u00adpulos que Jes\u00fas les encarg\u00f3. (Mt 28:19, 20.) Esta obra misional, as\u00ed\u00ad como el fundar nuevas congregaciones y guiar las actividades de estas, requer\u00ed\u00ada direcci\u00f3n diestra. A este respecto cabe indicar que cuando Pablo se refiri\u00f3 a su participaci\u00f3n en el programa de edificaci\u00f3n de Dios, dijo de s\u00ed\u00ad mismo que era un \u2020\u0153sabio director de obras\u2020\u009d. (1Co 3:10.)<\/p>\n<p>Control de los dones del esp\u00ed\u00adritu. Al parecer, los que ten\u00ed\u00adan dones del esp\u00ed\u00adritu solo pod\u00ed\u00adan usarlos cuando el esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 los facultaba para ello. Por ejemplo, aunque Felipe \u2020\u0153ten\u00ed\u00ada cuatro hijas, v\u00ed\u00adrgenes, que profetizaban\u2020\u009d, cuando Pablo permaneci\u00f3 en Cesarea en casa de Felipe, ninguna de ellas predijo que ser\u00ed\u00ada detenido, sino un profeta de nombre \u00ed\u0081gabo, que hab\u00ed\u00ada llegado de Judea. (Hch 21:8-11.) En una reuni\u00f3n de congregaci\u00f3n, un profeta pod\u00ed\u00ada recibir una revelaci\u00f3n mientras otro profeta estaba hablando, pero el que la recib\u00ed\u00ada pod\u00ed\u00ada controlar el don cuando el esp\u00ed\u00adritu de Dios actuaba en \u00e9l, es decir, pod\u00ed\u00ada abstenerse de hablar hasta que se le diese la oportunidad. Por consiguiente, el profetizar, hablar en lenguas y traducir pod\u00ed\u00ada hacerse de una manera ordenada en la congregaci\u00f3n para la edificaci\u00f3n de todos. (1Co 14:26-33.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dones que Dios da a los hombres son una expresi\u00f3n de su bondad inmerecida. La misma palabra kj\u00e1\u00c2\u00b7ri\u00c2\u00b7sma (literalmente, \u2020\u0153don de gracia\u2020\u009d), que aparece diecisiete veces en las Escrituras Griegas Cristianas, implica un regalo que denota bondad inmerecida (kj\u00e1\u00c2\u00b7ris) por parte de Dios. (Ro 6:23, nota; 1Co 12:4; 2Ti 1:6; 1Pe 4:10.) Por lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dones-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDONES DE DIOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17700"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17700\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}