{"id":17776,"date":"2016-02-05T11:30:47","date_gmt":"2016-02-05T16:30:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esposo\/"},"modified":"2016-02-05T11:30:47","modified_gmt":"2016-02-05T16:30:47","slug":"esposo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esposo\/","title":{"rendered":"ESPOSO"},"content":{"rendered":"<p>La voz hebrea \u00c2\u00b4isch (hombre) y la griega a\u00c2\u00b7ner (var\u00f3n) se refieren a un hombre casado. (Os 2:16, nota; Ro 7:2, Int.) Otros t\u00e9rminos que se utilizan con este significado son \u00c2\u00b4a\u00c2\u00b7dh\u00f3hn (se\u00f1or), b\u00e1\u00c2\u00b7`al (due\u00f1o; amo) y r\u00e9\u00c2\u00b7a` (compa\u00f1ero; amigo). (G\u00e9 18:12; 20:3; Jer 3:20.) En Israel tambi\u00e9n se pod\u00ed\u00ada llamar \u2020\u0153esposo\u2020\u009d al hombre que estaba prometido, y \u2020\u0153esposa\u2020\u009d, a la muchacha. (Dt 22:23, 24; Mt 1:18-20.)<br \/>\nUn hombre pod\u00ed\u00ada prometerse con una mujer o concertar con ella un futuro matrimonio al pagar a su padre o tutores el precio de la novia o el dinero de compra. (Ex 22:16, 17.) Entonces ella llegaba a ser su propiedad. (Ex 20:17.) El pasaba a ser el b\u00e1\u00c2\u00b7`al, que significa \u2020\u0153propietario; due\u00f1o\u2020\u009d, y a la mujer se la llamaba be`u\u00c2\u00b7l\u00e1h, que significa \u2020\u0153pose\u00ed\u00adda como esposa\u2020\u009d. (G\u00e9 20:3; Dt 22:22; Isa 62:4.) Jehov\u00e1 dijo de la antigua naci\u00f3n de Israel: \u2020\u0153Yo mismo he llegado a ser su due\u00f1o marital [forma de b\u00e1\u00c2\u00b7`al]\u2020\u009d. (Jer 3:14; Isa 62:4, 5; v\u00e9ase HERENCIA [Per\u00ed\u00adodo de la Ley].)<br \/>\nEn los tiempos de los patriarcas el esposo serv\u00ed\u00ada de sacerdote y juez para la familia, y en todas las Escrituras se refleja un profundo respeto al esposo y padre. (G\u00e9 31:31, 32; Job 1:5; 1Pe 3:5, 6; comp\u00e1rese con Dt 21:18-21; Est 1:10-21.)<\/p>\n<p>Jefatura. Cuando el hombre se casa, coloca a su mujer bajo una nueva ley, \u2020\u0153la ley de su esposo\u2020\u009d, de acuerdo con la cual el esposo puede establecer reglas y pautas de comportamiento para su familia. (Ro 7:2, 3.) Llega a ser el cabeza, y la esposa debe sujetarse a \u00e9l. (Ef 5:21-24, 33.) Esta es una jefatura relativa, en vista de las jefaturas superiores de Dios y de Cristo. (1Co 11:3.)<br \/>\nEl esposo est\u00e1 obligado a rendir a su esposa el d\u00e9bito conyugal, pues \u2020\u0153el esposo no ejerce autoridad sobre su propio cuerpo, sino su esposa\u2020\u009d. (1Co 7:3-5.) Tambi\u00e9n es responsable del bienestar espiritual y material de la familia. (Ef 6:4; 1Ti 5:8.)<br \/>\nLa jefatura del esposo coloca sobre \u00e9l una seria responsabilidad. Aunque es due\u00f1o de su esposa, tiene que reconocer que ella es de gran valor a los ojos de Dios, sobre todo si es cristiana. Ha de amarla como se ama a s\u00ed\u00ad mismo, pues ambos forman \u2020\u0153una sola carne\u2020\u009d. (G\u00e9 2:24; Mt 19:4-6; Ef 5:28, 33.)<br \/>\nLos esposos tienen que tratar a sus esposas con el mismo cuidado amoroso que Cristo trata a la congregaci\u00f3n. (Ef 5:25, 28-30, 33.) Deben reconocer que la esposa es el \u2020\u0153vaso m\u00e1s d\u00e9bil\u2020\u009d, y asignarle honra, tomando en consideraci\u00f3n su naturaleza f\u00ed\u00adsica y emocional. Esto es especialmente importante si la pareja es cristiana, siendo coherederos del \u2020\u0153favor inmerecido de la vida\u2020\u009d, a fin de que las oraciones del esposo no sean estorbadas. (1Pe 3:7.) Aun en el caso de que la esposa no sea creyente, el esposo no tiene derecho a divorciarse o separarse de ella. Ha de morar con ella, si ella lo permite, pensando en que puede ayudarla a hacerse creyente y tambi\u00e9n educar a sus hijos para la salvaci\u00f3n. (1Co 7:12, 14, 16; v\u00e9anse FAMILIA; MATRIMONIO; PADRE.)<\/p>\n<p>Divorcio. Bajo la ley mosaica el hombre pod\u00ed\u00ada divorciarse de su esposa (ella no ten\u00ed\u00ada ese derecho). El esposo ten\u00ed\u00ada que darle un certificado de divorcio. (Dt 24:1-4.) Jesucristo mostr\u00f3 que el divorcio se permit\u00ed\u00ada en Israel como una concesi\u00f3n, debido a la dureza de coraz\u00f3n del pueblo. (Mt 19:8.) Sin embargo, si un hombre seduc\u00ed\u00ada a una muchacha virgen no comprometida, deb\u00ed\u00ada casarse con ella (a menos que su padre rehusara entreg\u00e1rsela), y no pod\u00ed\u00ada divorciarse en toda la vida. (Dt 22:28, 29.)<br \/>\nTanto las Escrituras Hebreas como las Griegas recalcan que el esposo debe limitar las relaciones sexuales a su c\u00f3nyuge (Pr 5:15-20) y que debe mantener honorable el matrimonio, porque Dios juzgar\u00e1 a los fornicadores y a los ad\u00falteros. (Heb 13:4.) En tiempos patriarcales y bajo la Ley Dios permiti\u00f3 la poligamia, pero en la congregaci\u00f3n cristiana el hombre solo puede tener una esposa viva. (G\u00e9 25:5, 6; 29: 18-28; Dt 21:15-17; Mt 19:5; Ro 7:2, 3; 1Ti 3:2.) La \u00fanica base b\u00ed\u00adblica para divorciarse y casarse de nuevo es la \u2020\u0153fornicaci\u00f3n\u2020\u009d. (Mt 19:9; v\u00e9ase FORNICACI\u00ed\u201cN.)<\/p>\n<p>Uso ilustrativo. Como la antigua naci\u00f3n de Israel estaba comprometida con Jehov\u00e1 por medio del pacto de la Ley, Dios era su \u2020\u0153due\u00f1o marital\u2020\u009d. (Jer 3:14.) El ap\u00f3stol Pablo habla de Jehov\u00e1 como el padre de los cristianos ungidos, sus hijos espirituales, y de la \u2020\u0153Jerusal\u00e9n de arriba\u2020\u009d, como su madre, indicando que Jehov\u00e1 se considera a s\u00ed\u00ad mismo esposo de esta Jerusal\u00e9n. (G\u00e1l 4:6, 7, 26; comp\u00e1rese con Isa 54:5.)<br \/>\nA Jesucristo se le considera esposo de la congregaci\u00f3n cristiana. (Ef 5:22, 23; Rev 19:7; 21:2.) Esta analog\u00ed\u00ada pone de relieve tanto su jefatura como el cuidado amoroso que dispensa a la congregaci\u00f3n. El entreg\u00f3 su propia vida por ella y contin\u00faa aliment\u00e1ndola y cuid\u00e1ndola.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>1. numfios (numfivo\u00bb, 3566), desposado. Aparece catorce veces en los Evangelios, y en Rev 18:23: \u00abEl amigo del esposo\u00bb (Joh 3:29), es distinto de \u00ablos hijos de la c\u00e1mara nupcial\u00bb (Mat 9:15, RVR77, margen), que eran numerosos. Cuando Juan el Bautista habla del \u00abamigo del esposo\u00bb usa un lenguaje acorde con la costumbre de los jud\u00ed\u00ados. 2. aner (ajnhvr, 435), v\u00e9ase MARIDO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>El nombre de esposo es uno de los que se da Dios (Is 54,5) y que expresa su *amor a su criatura. En este aspecto hablamos aqu\u00ed\u00ad de \u00e9l, mientras que el art\u00ed\u00adculo *matrimonio expondr\u00e1 lo que concierne al hogar humano.<\/p>\n<p>AT. Dios no se revela solamente en su *nombre misterioso (Ex 3,14s); otros nombres, tomados de la experiencia cotidiana de la vida, lo dan a conocer en sus relaciones con su pueblo: es su *pastor, su *padre, como tambi\u00e9n su esposo.<\/p>\n<p>No se trata aqu\u00ed\u00ad de un mito, como los hay en la religi\u00f3n cananea, don-de el dios esposo fecunda la tierra de la que es el Baal (=se\u00f1or y marido: Os 2,18; cf. Jue 2,lls); a este mito responden ritos sexuales, particularmente la prostituci\u00f3n sagrada. Estos ritos aparecen ligados con la *idolatr\u00ed\u00ada; as\u00ed\u00ad, para mejor estigmatizar a \u00e9sta, el Dios celoso que la condena la llama prostituci\u00f3n (cf. Ex 34,15s; Is 1,21). El Dios de Israel es esposo, no de su tierra, sino de su pueblo; el amor que los une tiene una historia; las atenciones gratuitas de Dios y el triunfo de su *misericordia sobre la infidelidad de su pueblo son temas prof\u00e9ticos. Aparecen primero en Oseas, que tom\u00f3 conciencia de su valor simb\u00f3lico a trav\u00e9s de su propia experiencia conyugal.<\/p>\n<p>1. La experiencia de Oseas: la esposa amada e infiel. Oseas toma por esposa a una mujer a la que ama y que le da hijos, pero que lo abandona para entregarse a la prostituci\u00f3n en un templo. El profeta, sin embargo, la rescata y l\u00e1 conduce de nuevo a casa. Un tiempo de austeridad y de prueba la preparar\u00e1 para volver a ocupar su puesto en el hogar (Os 1-3). Tal es el sentido probable de este relato dram\u00e1tico. En esta experiencia conyugal descubre el profeta el misterio de la relaci\u00f3n entre el amor de Dios que se al\u00ed\u00ada con un pueblo y la traici\u00f3n de la alianza por Israel. La *alianza adopta un car\u00e1cter nupcial. La idolatr\u00ed\u00ada no es s\u00f3lo una prostituci\u00f3n; es un adulterio, el de una esposa colmada, que olvida todo lo que ha recibido. La *ira divina es la de un esposo, que, castigando a su esposa infiel, quiere volver al buen camino a la extraviada y hacerla de nuevo digna de su amor. Este amor tendr\u00e1 la \u00faltima palabra; Israel volver\u00e1 a atravesar el tiempo del *desierto (2,16s); nuevos esponsales preparar\u00e1n nupcias que se consumar\u00e1n en la justicia y en la ternura; el pueblo purificado *conocer\u00e1 a su esposo y su amor fiel (2,20ss).<\/p>\n<p>En otro tiempo se viv\u00ed\u00ada la alianza como un pacto social cuya ruptura atra\u00ed\u00ada la ira de Dios; esta ira aparece ahora como efecto de los celos de un esposo, y la alianza, como una uni\u00f3n conyugal, con el don que \u00e9sta implica, tan \u00ed\u00adntimo como exclusivo. Este don mutuo, como el de dos esposos, conocer\u00e1 vicisitudes; \u00e9stas simbolizan la alternancia que caracteriza a la historia de Israel en el tiempo de los jueces (p.c., Jue 2,11-19): pecado, castigo, arrepentimiento, perd\u00f3n.<\/p>\n<p>2. El mensaje prof\u00e9tico: el esposo amante y fiel. Jerem\u00ed\u00adas, heredero espiritual de Oseas, reasume el simbolismo nupcial en im\u00e1genes expresivas para oponer la traici\u00f3n y la corrupci\u00f3n de Israel al amor eterno de Dios para con su pueblo : \u00abAs\u00ed\u00ad habla Yahveh: Recuerdo el afecto de tu juventud, el amor de tus desposorios: t\u00fa me segu\u00ed\u00adas al desierto\u00bb (Jer 2,2); pero \u00absobre todo collado alto y bajo todo \u00e1rbol frondoso te acostaste como una prostituida\u00bb (2, 20); sin embargo, \u00abcon amor eterno te he amado, y as\u00ed\u00ad te he mantenido mi favor\u00bb (31,3). Las im\u00e1genes de Ezequiel, todav\u00ed\u00ada m\u00e1s crudas, representan a Israel como a una ni\u00f1a abandonada, a la que su salvador toma por esposa despu\u00e9s de haberla educado, y que se prostituye ; pero si ella ha roto la alianza que la un\u00ed\u00ada a su esposo, \u00e9ste restablecer\u00e1 la alianza (Ez 16,1-43.59-63; cf. 23).<\/p>\n<p>Finalmente, el libro de la Consolaci\u00f3n halla los acentos m\u00e1s impresionantes para revelar a Jerusal\u00e9n el amor con que es amada : \u00ab\u00c2\u00a1No tengas *verg\u00fcenza!, que no tendr\u00e1s por qu\u00e9 ruborizarte&#8230; Porque tu esposo es tu creador&#8230; \u00bfRepudia uno a la mujer de su juventud? Por un breve instante yo te hab\u00ed\u00ada abandonado,&#8230; pero con amor eterno me apiado de ti\u00bb (Is 54,4-8). El amor del esposo, gratuito y fiel, insondable y eterno, triunfar\u00e1 y transformar\u00e1 a la infiel en una esposa virginal (61,10; 62, 4s), con la que se unir\u00e1 mediante una alianza eterna.<\/p>\n<p>\u00bfHay que leer en esta perspectiva prof\u00e9tica los cantos del Cantar de los Cantares? \u00bfO est\u00e1n, por el contrario, inspirados por el amor de un esposo y de una esposa de esta tierra? Sea que describan aleg\u00f3ricamente la historia de Israel o que canten el amor conyugal del que los profetas hicieron el tipo del v\u00ed\u00adnculo de la alianza, no dan la clave de los s\u00ed\u00admbolos que utilizan: nunca se identifica a Yahveh con el esposo. Por leg\u00ed\u00adtima que pueda ser una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica del texto, exige tan-ta ingeniosidad que parece preferible tratar el Cantar como una *par\u00e1bola: en \u00e9l se canta un amor fuerte como la muerte, cuya llama inextinguible es imagen del amor celoso de Dios hacia su pueblo (Cant 8,6s; cf. Dt 4,24). En cuanto a las nupciascantadas por el salmo 45, son las del rey mes\u00ed\u00adas; la ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos explotar\u00e1 de ellas los elementos que daban al rey t\u00ed\u00adtulos divinos y eran como el preludio de la revelaci\u00f3n de la filiaci\u00f3n divina de Cristo (Sal 45,7s; , Heb 1,8).<\/p>\n<p>3. Sabidur\u00ed\u00ada y uni\u00f3n con Dios. El realismo de los profetas puso de relieve el amor divino. La meditaci\u00f3n de los sabios va a subrayar el car\u00e1cter personal e interior de la uni\u00f3n realizada por este amor. Dios comunica a su fiel una sabidur\u00ed\u00ada que es su hija (Prov 8,22) y que se comporta con el hombre como una es-posa (Eclo 15,2). El libro de la Sabidur\u00ed\u00ada reasume la imagen: adquirir la sabidur\u00ed\u00ada es el medio de ser uno amigo de Dios (Sab 7,14); hay que buscarla, desearla y vivir con ella (7,28; 8,2.9). Como esposa que s\u00f3lo Dios puede dar (8,21), hace inmortal al que est\u00e1 unido con ella. La sabidur\u00ed\u00ada, enviada de Dios, como el Esp\u00ed\u00adritu Santo (9,17), es un don espiritual; es una obrera que redondea en nosotros la obra de Dios y que engendra en nosotros las virtudes (8,6s). El simbolismo conyugal es aqu\u00ed\u00ad completamente espiritual. As\u00ed\u00ad se prepara la revelaci\u00f3n del misterio, gracias al cual se consumar\u00e1 la uni\u00f3n del hombre con Dios: la encarnaci\u00f3n del que es la sabidur\u00ed\u00ada de Dios y sus nupcias con la Iglesia, su esposa.<\/p>\n<p>NT. 1. El cordero, esposo de la nueva alianza. La sabidur\u00ed\u00ada, nacida de Dios y que se complace entre los hombres (Prov 8,22ss.31), no es s\u00f3lo un don espiritual ; aparece en la carne: es Cristo. sabidur\u00ed\u00ada de Dios (1Cor 1,24); y en el misterio de la cruz, locura de Dios, es donde acaba de revelar el amor de Dios a su es-posa infiel, santific\u00e1ndola para disponerla a su alianza (Ef 5,25ss).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad se descubre el velo del misterio de la uni\u00f3n simbolizada en el AT por los nombres de esposo y esposa. Para el hombre se trata de participar de la vida trinitaria, de unirse con el Hijo de Dios para ser hijo del Padre celestial: El esposo es Cristo, y Cristo crucificado. La nueva alianza se sella en su sangre (lCor 11,25), por lo cual el Apocalipsis no llama ya a Jerusal\u00e9n esposa de Dios, sino esposa del *cordero (Ap 21,9).<\/p>\n<p>2. La Iglesia, esposa de la nueva alianza. \u00bfCu\u00e1l es esa *Jerusal\u00e9n llamada a la alianza con el Hijo de Dios? No es ya la sierva, representada por el pueblo de la antigua alianza, sino la mujer libre, la Jerusal\u00e9n de lo alto (G\u00e1l 4,22-27). Desde la venida del esposo, al que rindi\u00f3 testimonio el Precursor, su amigo (Jn 3,29), la humanidad est\u00e1 representada por dos *mujeres, s\u00ed\u00admbolo de las dos ciudades espirituales: por una parte, la \u00abprostituida\u00bb, tipo de la *Babilonia id\u00f3latra (Ap 17,1.7; cf. Is 47); por otra parte, la esposa del cordero, tipo de la ciudad muy amada (Ap 20,9), de la Jerusal\u00e9n santa que viene del cielo, puesto que de su esposo tiene su santidad (21. 2.9s).<\/p>\n<p>Esta mujer es la madre de los hijos de Dios, de los que el cordero libra del drag\u00f3n por la virtud de su sangre (12,1s.11.17). Aparece, pues, que la \u00e9sposa de Cristo no es \u00fanica-mente el conjunto de los elegidos, sino que es su *madre, por la cual y en la cual cada uno de ellos ha nacido: son santificados por la gracia de Cristo su esposo (2Cor 11,2), unidos para siempre con el cordero (Ap\u00bb 14,4).<\/p>\n<p>3. Las nupcias eternas. As\u00ed\u00ad las nupcias del cordero y de la esposa comportan diversas etapas, por el hecho de que la Iglesia es a la vez la madre de los elegidos y la ciudad que los re\u00fane.<\/p>\n<p>a) La primera etapa de las nupcias, el tiempo de la venida de Cristo (Mt 9,15 p) se acaba a la hora en que Cristo, nuevo *Ad\u00e1n, santifica en la cruz a la nueva Eva; \u00e9sta sale de su costado, simbolizada por el *agua y la *sangre de los sacramentos de la Iglesia (Jn 19,34; cf. IJn 5,6). El amor que muestra all\u00ed\u00ad el esposo a su esposa es el modelo de las nupcias cristianas (Ef 5,25-32).<\/p>\n<p>b) A estas nupcias invita Cristo a los hombres, y en primer lugar a su pueblo (Mt 22,1-10); pero para participar en ellas no s\u00f3lo hay que responder a la invitaci\u00f3n, cosa a que muchos se niegan, sino que hay tambi\u00e9n que vestirse el *vestido nupcial (22,11ss). Esta invitaci\u00f3n resuena a lo largo del tiempo de la Iglesia ; pero como para cada uno es incierta la hora de la celebraci\u00f3n, exige, por tanto, *vigilancia, a fin de que cuan-do venga el esposo halle dispuestas a las v\u00ed\u00adrgenes que est\u00e1n invitadas a participar en el banquete nupcial (25,1-13).<\/p>\n<p>c) Por \u00faltimo, al final de la historia, quedar\u00e1 terminada la t\u00fanica nupcial de la esposa, t\u00fanica de lino de una *blancura resplandeciente, tejida por las *obras de los fieles. Estos aguardan en gozo y alabanza esas nupcias del cordero, a las que tienen la suerte de ser invitados (Ap 19,7ss). En esa hora, \u00e9n que se juzgar\u00e1 a la prostituida (19,2), el esposo responder\u00e1 finalmente a la llamada que su Esp\u00ed\u00adritu inspira a su esposa: colmar\u00e1 la sed de todos los que, como ella y en ella, *desean esta uni\u00f3n con su amor y con su vida, uni\u00f3n fecunda, uno de cuyos mejores s\u00ed\u00admbolos es la de los esposos (22,17).<\/p>\n<p>-> Alianza &#8211; Amor &#8211; Iglesia &#8211; Mu jer &#8211; Matrimonio &#8211; Madre &#8211; Virginidad.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La voz hebrea \u00c2\u00b4isch (hombre) y la griega a\u00c2\u00b7ner (var\u00f3n) se refieren a un hombre casado. (Os 2:16, nota; Ro 7:2, Int.) Otros t\u00e9rminos que se utilizan con este significado son \u00c2\u00b4a\u00c2\u00b7dh\u00f3hn (se\u00f1or), b\u00e1\u00c2\u00b7`al (due\u00f1o; amo) y r\u00e9\u00c2\u00b7a` (compa\u00f1ero; amigo). (G\u00e9 18:12; 20:3; Jer 3:20.) En Israel tambi\u00e9n se pod\u00ed\u00ada llamar \u2020\u0153esposo\u2020\u009d al hombre que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esposo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESPOSO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-17776","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17776\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}