{"id":1818,"date":"2016-02-04T23:00:36","date_gmt":"2016-02-05T04:00:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/elisabet\/"},"modified":"2016-02-04T23:00:36","modified_gmt":"2016-02-05T04:00:36","slug":"elisabet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/elisabet\/","title":{"rendered":"ELISABET"},"content":{"rendered":"<p>Luk 1:5-25, 39-45<\/p>\n<hr>\n<p>Elisabet    (gr. Elis\u00e1bet, Eleis\u00e1bet; transliteraci\u00f3n del heb. &#8216;Elisheba&#8217;, tal vez \u00abmi Dios es plenitud\u00bb, \u00abmi Dios ha jurado\u00bb, \u00abjuramento de Dios\u00bb o \u00abDios de juramento\u00bb).  1.  Hija de Aminadab de la tribu de Jud\u00e1.   Fue esposa de Aar\u00f3n y madre de Nadab, Abi\u00fa, Eleazar e ltamar (Exo 6:23).  2.  Esposa del sacerdote Zacar\u00ed\u00adas y descendiente de Aar\u00f3n (Luk 1:5; del mismo nombre que la esposa de Aar\u00f3n [Exo 6:23]).  Fue madre de Juan el Bautista a edad avanzada, como un \u00e1ngel se lo predijo a su esposo (Luk 1:5-25, 57). Estaba emparentado con Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, aunque pertenec\u00ed\u00adan a tribus diferentes (vs 27, 32, 36; la ley permit\u00ed\u00ada el casamiento entre personas de diferentes tribus, excepto en el caso de las herederas [Num 36:6]).  Cuando Mar\u00ed\u00ada visit\u00f3 su hogar en las monta\u00f1as de Judea, Elisabet, inspirada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, se dirigi\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada como la madre del Se\u00f1or (vs 39-45).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Ver Isabel.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., Elisabet, Dios es mi juramento).<br \/>\n1.  Hija de Aminadab, hermana de Naas\u00f3n, capit\u00e1n de Jud\u00e1 (Num 2:3). Al casarse con Aar\u00f3n (Exo 6:23) uni\u00f3 la tribu real con la sacerdotal.<br \/>\n2.  Esposa del sacerdote Zacar\u00ed\u00adas, ella misma del linaje de Aar\u00f3n (Luk 1:5-27). En cumplimiento de la promesa de Dios, en su vejez tuvo un hijo, Juan el Bautista.<\/p>\n<p>Fue una mujer de inusual piedad, fe y dones espirituales, cuyo testimonio para su prima Mar\u00ed\u00ada debe haber sido un aliento incomparable. Lucas apreciaba el papel significativo de las mujeres en la historia de la redenci\u00f3n y enfatiz\u00f3 la mediaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la vida de Elisabet.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Dios es mi juramento). Nombre de una persona del AT y otra del NT.<\/p>\n<p>1.     Esposa de Aar\u00f3n. Hija de Aminadab. Tuvo cuatro hijos: \u2020\u00a2Nadab, \u2020\u00a2Abi\u00fa, \u2020\u00a2Eleazar e \u2020\u00a2Itamar (Exo 6:23).<\/p>\n<p>.     Pariente de \u2020\u00a2Mar\u00ed\u00ada la madre del Se\u00f1or Jes\u00fas. Madre de Juan el Bautista. Esposa del sacerdote \u2020\u00a2Zacar\u00ed\u00adas. \u2020\u0153Era est\u00e9ril &#8230; ya de edad avanzada\u2020\u009d. Cuando concibi\u00f3 \u2020\u0153se recluy\u00f3 en casa por cinco meses\u2020\u009d. Cuando recibi\u00f3 la visita de Mar\u00ed\u00ada, al o\u00ed\u00adr su salutaci\u00f3n \u2020\u0153la criatura salt\u00f3 en su vientre y E. fue llena del Esp\u00ed\u00adritu Santo, y exclam\u00f3 a gran voz, y dijo: Bendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre\u2020\u009d (Luc 1:5, Luc 1:7, Luc 1:41-42).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG MUJE MUAT MUNT<\/p>\n<p>vet, = \u00abDios es mi plenitud\u00bb. (a) Hija de Aminadab y esposa de Aar\u00f3n (Ex. 6:23). Era de la tribu de Jud\u00e1, y su casamiento con Aar\u00f3n uni\u00f3 a las tribus sacerdotal y real. (b) Una mujer justa, de la familia de Aar\u00f3n, esposa de Zacar\u00ed\u00adas, y madre de Juan el Bautista. Al ser visitada por Mar\u00ed\u00ada, fue llenada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, y salud\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada como \u00abla madre de mi Se\u00f1or\u00bb (Lc. 1:5-57). Formaba parte del remanente temeroso de Dios, del que se nos da un atisbo en los primeros cap\u00ed\u00adtulos del evangelio de Lucas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>\u00abY he aqu\u00ed\u00ad que tu parienta Elisabet, tambi\u00e9n ella ha concebido un hijo en su vejez; y ya est\u00e1 de seis meses, la que era llamada est\u00e9ril.\u00bb Lucas 1:36<br \/>\nL\u00e9ase Lucas 1. A Elisabet le cabe el honor de ser la primera mujer que confes\u00f3 a Cristo en la carne, incluso antes que Mar\u00ed\u00ada. Cuando Mar\u00ed\u00ada, despu\u00e9s que hubo concebido por el Esp\u00ed\u00adritu, fue a visitar a Elisabet, esta exclam\u00f3 en oraci\u00f3n prof\u00e9tica: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde a m\u00ed\u00ad esto, que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed\u00ad?\u00bb (v. 43). Por medio de esta inesperada e indudable confesi\u00f3n Elisabet reforz\u00f3 la fe de Mar\u00ed\u00ada en el hecho de que ella, sin la menor duda, llevaba al Salvador del mundo en su seno.<\/p>\n<p>Es esta fe firme e invariable que constituye la virtud m\u00e1s prominente de Elisabet. Quiz\u00e1 su firme convicci\u00f3n de que Cristo hab\u00ed\u00ada ya empezado a asumir forma humana no nos parece a nosotros particularmente notable. Esto puede ser porque sabemos que Mar\u00ed\u00ada ya llevaba en su seno a su hijo, y que este hijo demostr\u00f3 ser el Mediador entre Dios y los hombres. Pero Elisabet no ten\u00ed\u00ada nuestra perspectiva hist\u00f3rica, Y por esta raz\u00f3n la convicci\u00f3n a que dio expresi\u00f3n es verdaderamente notable.<\/p>\n<p>Israel hab\u00ed\u00ada quedado reducido casi a la nada, debido al desprecio y malicia de la jurisdicci\u00f3n romana. El culto a Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada quedado reducido a poco m\u00e1s que mero formalismo. Caif\u00e1s, por ejemplo, constitu\u00ed\u00ada un ejemplo patente de la condici\u00f3n de degeneraci\u00f3n a que hab\u00ed\u00ada llegado el sacerdocio en aquel tiempo. Y hemos de recordar que Elisabet pertenec\u00ed\u00ada a este pueblo, que se hallaba en condiciones espirituales humillantes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Elisabet era anciana, una mujer que hab\u00ed\u00ada estado pidiendo un hijo a Dios durante muchos a\u00f1os. Era motejada con este estigma de la esterilidad. Y no hab\u00ed\u00ada estado presente al tiempo en que el \u00e1ngel se le apareci\u00f3 a Zacar\u00ed\u00adas. No hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo lo que Gabriel le dijo a Mar\u00ed\u00ada. Todo esto ella lo hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo de otros.<\/p>\n<p>A pesar de sus circunstancias desfavorables, Elisabet trascendi\u00f3 inmediatamente toda duda. No s\u00f3lo esperaba al Mes\u00ed\u00adas que hab\u00ed\u00ada de llegar, sino que crey\u00f3 que hab\u00ed\u00ada llegado. Cuando Mar\u00ed\u00ada fue a visitarla, ella vio y crey\u00f3 inmediatamente esta maravillosa verdad: \u00abAqu\u00ed\u00ad debajo de los vestidos de esta mujer se halla mi Salvador escondido.\u00bb El Mes\u00ed\u00adas ya no ten\u00ed\u00ada que venir. Elisabet sab\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada venido. Y por ello or\u00f3 y le confes\u00f3.<\/p>\n<p>Los pasos por los cuales el Se\u00f1or condujo a Elisabet a esta fe rica y plena no nos son escondidos. Su nombre era el mismo que el de la mujer de Aar\u00f3n. Caif\u00e1s, dijimos, era un ejemplo de degeneraci\u00f3n del sacerdocio en su tiempo. Elisabet representaba un verdadero reto\u00f1o del tronco familiar de Aar\u00f3n. Ella preservaba todas las benditas tradiciones de la familia de Aar\u00f3n. El Se\u00f1or, por tanto, la hab\u00ed\u00ada conducido a ello, aunque fuera a trav\u00e9s de caminos de humillaci\u00f3n, pues era aflictivo de un modo especial el que la hija de un sacerdote permaneciera sin hijos.<\/p>\n<p>Por lo que el Se\u00f1or inesperadamente la bendijo con un embarazo con el que ya no contaba. Hab\u00ed\u00ada renunciado a la esperanza de tener un hijo. Su concepci\u00f3n fue acompa\u00f1ada de un mensaje de un \u00e1ngel y de la mudez de su marido. Es pat\u00e9tico, pero Zacar\u00ed\u00adas no le pudo decir nada respecto a su encuentro con el \u00e1ngel; tuvo que escrib\u00ed\u00adrselo. Por estas demostraciones extraordinarias, Elisabet, sab\u00ed\u00ada que Dios hab\u00ed\u00ada decidido realizar cosas maravillosas. Le parecer\u00ed\u00ada a ella que hab\u00ed\u00adan vuelto los d\u00ed\u00adas de Abraham y Sara, y que Dios hab\u00ed\u00ada visitado de nuevo a su pueblo.<\/p>\n<p>Mar\u00ed\u00ada fue a visitarla cuando Elisabet ya estaba de cinco meses. El instinto maternal de Elisabet le dijo que un hijo se mov\u00ed\u00ada en su matriz, al ver a Mar\u00ed\u00ada, y que este hijo se mov\u00ed\u00ada en una forma extraordinaria. As\u00ed\u00ad que madre e hijo fueron afectados por la influencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo cuando se acerc\u00f3 el Salvador. Al instante la flor de la fe floreci\u00f3 del todo en Elisabet. Ella apreci\u00f3 y sinti\u00f3 la bendici\u00f3n del hecho que Dios, revelado en la carne, estaba cumpliendo la esperanza de sus padres.<\/p>\n<p>Es interesante observar la evidencia de esta fe en Elisabet. Era la madre de Juan. Mar\u00ed\u00ada, una mujer mucho m\u00e1s joven que ella, y que ni tan s\u00f3lo descend\u00ed\u00ada de sacerdotes, era la madre del Mes\u00ed\u00adas. Una situaci\u00f3n as\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00ada haber inducido celos en ella. Podr\u00ed\u00ada haberse dicho: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 a ella este mayor honor?\u00bb Sabemos que en Elisabet no hubo tales pensamientos. Dio a Mar\u00ed\u00ada el m\u00e1s honroso de los nombres posibles a una mujer: \u00abMadre de mi Se\u00f1or.\u00bb Y se lo dijo de modo espont\u00e1neo y natural, sin afectaci\u00f3n. Alab\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada como \u00abbendita t\u00fa entre todas las mujeres\u00bb. El hijo de Elisabet dijo m\u00e1s adelante: \u00abEl tiene que crecer y yo he de menguar.\u00bb El esp\u00ed\u00adritu de Elisabet pas\u00f3 a Juan, o el esp\u00ed\u00adritu de Juan ya inspiraba a Elisabet. Elisabet fue el \u00faltimo reto\u00f1o de la vara de Aar\u00f3n. Jud\u00e1 hab\u00ed\u00ada de dar nacimiento al Mes\u00ed\u00adas, pero Aar\u00f3n hab\u00ed\u00ada de adorarle en servicio.<\/p>\n<p>Preguntas sugeridas para estudio y discusi\u00f3n:<br \/>\n1- \u00bfQui\u00e9n confes\u00f3 primero a Cristo en la carne?<br \/>\n2- \u00bfC\u00f3mo sabemos que la fe de Elisabet era sincera?<br \/>\n3- \u00bfC\u00f3mo sabemos que cri\u00f3 a su hijo en el temor del Se\u00f1or?<\/p>\n<p><b>Fuente: Mujeres de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>(gr. E\u00c2\u00b7lei\u00c2\u00b7s\u00e1\u00c2\u00b7bet, del heb. \u00c2\u00b4E\u00c2\u00b7li\u00c2\u00b7sch\u00e9\u00c2\u00b7va`, que significa: \u2020\u0153Mi Dios Es Abundancia; Dios de Abundancia\u2020\u009d).<br \/>\nMujer temerosa de Dios; esposa del sacerdote Zacar\u00ed\u00adas y madre de Juan el Bautista. Elisabet era de la familia sacerdotal del levita Aar\u00f3n, y tanto ella como su esposo estaban bien entrados en a\u00f1os cuando el \u00e1ngel Gabriel se le apareci\u00f3 a Zacar\u00ed\u00adas en el compartimiento Santo del templo y le anunci\u00f3 que Elisabet dar\u00ed\u00ada a luz un hijo, al que le tendr\u00ed\u00adan que llamar Juan. Elisabet se recluy\u00f3 durante cinco meses al quedarse encinta. En el sexto mes de su embarazo la visit\u00f3 su parienta Mar\u00ed\u00ada. \u2020\u0153Al o\u00ed\u00adr Elisabet el saludo de Mar\u00ed\u00ada, la criatura salt\u00f3 en su matriz\u2020\u009d y, llena de esp\u00ed\u00adritu santo, Elisabet bendijo a Mar\u00ed\u00ada y al fruto de su matriz, llam\u00e1ndola \u2020\u0153la madre de mi Se\u00f1or\u2020\u009d. (Lu 1:5-7, 11-13, 24, 39-43.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(del heb. <\/span><span style=''>&#722;<sup>e<\/sup>l&#305;&#770;\u0161eba&#723;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018Dios es [mi] juramento\u2019). Esposa del sacerdote Zacar\u00edas y madre de Juan el Bautista (Lc. 1.5ss). Era de ascendencia sacerdotal, y se la describe como \u201cprima\u201d en Av (m\u00e1s acertadamente \u201cparienta\u201d, cf. <etiqueta id=\"#_ftn317\" name=\"_ftnref317\" title=\"\">vss. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn318\" name=\"_ftnref318\" title=\"\">cast.) de la virgen Mar\u00eda (Lc. 1.36), a quien dirigio las notables palabras de Lc. 1.42\u201345.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn319\" name=\"_ftnref319\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.D.D.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luk 1:5-25, 39-45 Elisabet (gr. Elis\u00e1bet, Eleis\u00e1bet; transliteraci\u00f3n del heb. &#8216;Elisheba&#8217;, tal vez \u00abmi Dios es plenitud\u00bb, \u00abmi Dios ha jurado\u00bb, \u00abjuramento de Dios\u00bb o \u00abDios de juramento\u00bb). 1. Hija de Aminadab de la tribu de Jud\u00e1. Fue esposa de Aar\u00f3n y madre de Nadab, Abi\u00fa, Eleazar e ltamar (Exo 6:23). 2. Esposa del sacerdote &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/elisabet\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abELISABET\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1818","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1818\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}