{"id":1821,"date":"2016-02-04T23:00:43","date_gmt":"2016-02-05T04:00:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eliseo\/"},"modified":"2016-02-04T23:00:43","modified_gmt":"2016-02-05T04:00:43","slug":"eliseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eliseo\/","title":{"rendered":"ELISEO"},"content":{"rendered":"<p>Llamado, 1Ki 19:19-21; sucede a El\u00edas, 2Ki 2:1-15; sana las aguas, 2Ki 2:19-22; maldice a los muchachos, 2Ki 2:23-25; multiplica el aceite de la viuda, 2Ki 4:1-7; revive al hijo de la sunamita, 2Ki 4:8-37; purifica la olla, 2Ki 4:38-41; alimenta a los profetas, 2Ki 4:42-44; sana la lepra de Naam\u00e1n, 2Ki 5:1-27; Eliseo y los sirios, 2Ki 6:8-23; promete alimentos en tiempo de sitio, 2Ki 6:24-7:2; predice la victoria sobre Siria, 2Ki 13:14-19; muere y es enterrado, 2Ki 13:20; los huesos de Eliseo, 2Ki 13:21.<\/p>\n<hr>\n<p>Eliseo    (heb. &#8216;El\u00eesh\u00e2&#8217;, tal vez \u00abDios es salvaci\u00f3n\u00bb; aparece en un sello heb. y en un trozo de cer\u00e1mica aram. encontrado en Nimr\u00fad; gr. Elis\u00e1ios).  Profeta que sucedi\u00f3 a El\u00ed\u00adas como enviado especial de Dios al reino norte\u00f1o de Israel; era hijo de Safat, de Abel-mehola.  Su ministerio como pastor-profeta abarc\u00f3 los reinados de Joram, Jeh\u00fa, Joacaz y Jo\u00e1s (del reino del norte), desde por lo menos el 852 a.C. hasta aproximadamente el 798 a.C. (un poco m\u00e1s de medio siglo).  En lo nacional, complet\u00f3 la erradicaci\u00f3n del culto a Baal comenzado por    El\u00ed\u00adas, aconsej\u00f3 al rey de Israel acerca de la pol\u00ed\u00adtica nacional, y tom\u00f3 un intenso inter\u00e9s personal en los problemas y las necesidades de las personas con quienes su ministerio lo puso en contacto.  Supervis\u00f3 las as\u00ed\u00ad llamadas \u00abescuelas de los profetas\u00bb, fundadas 2 siglos antes por Samuel, y de ese modo hizo quiz\u00e1 su mayor contribuci\u00f3n a la vida espiritual de la naci\u00f3n.  Ante las necesidades era sol\u00ed\u00adcito y de gran coraz\u00f3n; ante una comprensi\u00f3n limitada de la voluntad divina era tolerante y paciente; ante el peligro manifestaba un valor firme y sin vacilaciones; ante el mal era severo y decidido sin ser vengativo.  Mientras El\u00ed\u00adas tend\u00ed\u00ada a ser asc\u00e9tico en su forma de vestir y en su alimentaci\u00f3n en el lugar donde viv\u00ed\u00ada y en sus limitados contactos con la gente (por lo menos seg\u00fan el registro que nos queda)-, Eliseo viv\u00ed\u00ada cerca de las personas a las que serv\u00ed\u00ada, y le gustaba la vida social.  A diferencia de la existencia de El\u00ed\u00adas, que aparece en el escenario de la historia b\u00ed\u00adblica en unas pocas ocasiones dram\u00e1ticas, la de Eliseo est\u00e1 ligada a un ministerio constante: atendi\u00f3 las necesidades temporales de sus semejantes como individuos, y tambi\u00e9n las de la vida espiritual de la naci\u00f3n como un todo.  Aunque por un tiempo pareci\u00f3 haber una respuesta animadora de parte de la naci\u00f3n a su liderazgo como profeta, las reformas que puso en movimiento tuvieron corta duraci\u00f3n y no impidieron la disoluci\u00f3n completa del reino unos 75 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte.  187. La \u00abFuente de Eliseo\u00bb en Jeric\u00f3.  El relato de la vida del profeta Eliseo casi parece una sucesi\u00f3n ininterrumpida de milagros, algunos de los cuales son en esencia informes obtenidos sobrenaturalmente y otros de control sobrenatural sobre los hombres y las fuerzas de la naturaleza.  En una era de apostas\u00ed\u00ada y de adoraci\u00f3n a Baal, estos milagros daban un testimonio continuo en favor de Yahweh como el verdadero Dios, y de Eliseo como su mensajero.  Se distingue a Eliseo en los anales de la historia sagrada como el mayor profeta realizador de milagros de todos los tiempos, despu\u00e9s de Jesucristo.  Abel-mehola, un pueblo en el valle superior del Jord\u00e1n, era su hogar hasta que fue llamado al cargo prof\u00e9tico, que ocurri\u00f3 cuando estaba arando (1Ki 19:19- 21).  Por un tiempo no especificado fue el asistente personal de El\u00ed\u00adas (2Ki 3:11).  Su respuesta inmediata al llamado del profeta y su persistencia en acompa\u00f1arlo al lugar de su traslaci\u00f3n, hablan del fervor con que Eliseo acept\u00f3 la obra que le fue encomendada (2:1-12).  Al volver de la ascensi\u00f3n de El\u00ed\u00adas, Eliseo milagrosamente endulz\u00f3 las aguas salobres de un manantial en Jeric\u00f3 (vs 19- 22), y en camino desde all\u00ed\u00ad a Bet-el pronunci\u00f3 una maldici\u00f3n sobre un grupo de jovencitos imp\u00ed\u00ados que se burlaban de \u00e9l como mensajero de Dios (vs 23-25). M\u00e1s tarde, provey\u00f3 milagrosamente de agua a una expedici\u00f3n de los reyes Joram de Israel y Josafat de Jud\u00e1 para reprimir una rebeli\u00f3n de Moab, y les anticip\u00f3 el \u00e9xito de su campa\u00f1a (3:6-27).  Proporcion\u00f3 ayuda a la viuda de uno de los hijos de los profetas cuando se encontr\u00f3 en dificultades financieras (4:1-7), y en otra ocasi\u00f3n predijo el nacimiento de un hijo a la sunamita que le daba albergue cuando pasaba por el lugar, y m\u00e1s tarde lo resucit\u00f3 (vs 8-37). Durante un hambre proporcion\u00f3 el ant\u00ed\u00addoto para unas calabazas venenosas mientras un grupo de hijos de los profetas estaba sentado a la mesa (vs 38-41), y milagrosamente satisfizo el apetito de 100 hombres con 20 panes de cebada y unas pocas espigas de grano maduro (42-44).  San\u00f3 de la lepra a Naam\u00e1n (5:1-19) y predijo la suerte de Giezi como leproso cuando \u00e9ste deshonr\u00f3 el oficio prof\u00e9tico (vs 20-27). 373 Recuper\u00f3 la valiosa hacha que se hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo al Jord\u00e1n (6:1-7).  Aconsej\u00f3 al rey de Israel a que defendiera a la naci\u00f3n contra una invasi\u00f3n siria (vs. 8-12), y cuando \u00e9l mismo estuvo rodeado en Dot\u00e1n, dirigi\u00f3 a un grupo de soldados sirios hasta Samaria, los present\u00f3 ante el rey y luego los dej\u00f3 ir a casa (6:13-23).  En otra ocasi\u00f3n, cuando las fuerzas sirias hab\u00ed\u00adan sitiado Samaria hasta casi reducirla por el hambre, predijo una abundancia de comida para el d\u00ed\u00ada siguiente, con lo que implicaba el levantamiento del sitio (6:24-31; 7:1-20).  Predijo el arribo de un mensajero enviado para arrestarlo (6:32, 33).  Declar\u00f3 la destrucci\u00f3n de la casa de Acab por causa de la apostas\u00ed\u00ada, e hizo los arreglos para ungir a Jeh\u00fa como rey (9:1-10:28).  El \u00faltimo acto registrado fue el est\u00ed\u00admulo al rey Josafat a defender Israel contra los sirios (13:14-19).  Despu\u00e9s de su muerte, otro hombre apresuradamente enterrado en la misma tumba fue milagrosamente restaurado a la vida cuando su cuerpo toc\u00f3 los huesos de Eliseo (vs 20, 21).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Dios ha ayudado. Profeta, hijo Safat, de Abel Mejol\u00e1. Ejerci\u00f3 el ministerio prof\u00e9tico, a mediados del siglo IX a. C., en el reino de Israel.<\/p>\n<p>Fue servidor y disc\u00ed\u00adpulo del profeta El\u00ed\u00adas  quien lo ungi\u00f3 para este ministerio por mandato de Yahv\u00e9h, 1 R 19, 15-16 y 19-21. Estando en Jeric\u00f3, a orillas del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, cuando el profeta El\u00ed\u00adas fue arrebatado al cielo en un carro de fuego, E. recibi\u00f3 de \u00e9l dos tercios de su esp\u00ed\u00adritu. Los disc\u00ed\u00adpulos de los profetas, que estaban all\u00ed\u00ad, dijeron entonces: \u2020\u0153El esp\u00ed\u00adritu de El\u00ed\u00adas se ha posado sobre E.\u2020\u009d, 2 R 2, 9-15, y aqu\u00ed\u00ad comenz\u00f3 su labor prof\u00e9tica. E. tuvo mucha influencia en la pol\u00ed\u00adtica de las cortes de su tiempo. Predijo la victoria de Joram, rey de Israel, y de Josafat , rey de Jud\u00e1, contra Mes\u00e1, rey de Moab, quien se hab\u00ed\u00ada rebelado contra Israel,  tras la muerte de Ajab, padre de Joram, 2 R 3, 4-27. E., en la guerra de Israel contra el reino de Aram, manten\u00ed\u00ada informado al rey de Israel sobre todos los movimientos de su enemigo y lo que se hablaba en su c\u00e1mara, 2 R 6, 8-12. El rey de Aram, enterado de esta situaci\u00f3n, envi\u00f3 a Dot\u00e1n un destacamento para prender a E., pero \u00e9ste captur\u00f3 a todos los soldados en Samaria, 2 R 6, 13-23. Cuando Ben Hadad, rey de Aram, puso sitio a Samar\u00ed\u00ada, E. predijo la conclusi\u00f3n del asedio, 2 R 7, 1-2. Vaticin\u00f3 tambi\u00e9n los siete a\u00f1os de hambruna en Cana\u00e1n, 2 R 8, 1. Igualmente, en Damasco, pronostic\u00f3 la muerte de Ben Hadad, rey de Aram, cuando \u00e9ste envi\u00f3 a Jazael para que le consultara al profeta sobre su enfermedad, y a este mismo le anunci\u00f3 que ser\u00ed\u00ada el rey de Aram, en lugar de Ben Hadad,  y que har\u00ed\u00ada muchos males a los israelitas, 2 R 8, 7-15. E. envi\u00f3 a uno de los disc\u00ed\u00adpulos de los profetas, a Ramot de Galaad, para ungir como rey de Israel a Jeh\u00fa, hijo de Josafat, 2 R 9, 1-3. E., antes de morir, le predijo a Jo\u00e1s, rey de Israel, su victoria sobre Aram, 2 R 13, 14-19.  E. realiz\u00f3 muchas acciones milagrosas. E. separ\u00f3, como El\u00ed\u00adas, las aguas del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, golpe\u00e1ndolas con el manto del profeta, cuyo esp\u00ed\u00adritu hab\u00ed\u00ada recibido, y pas\u00f3 por el lecho seco del r\u00ed\u00ado, 2 R 2, 14. Sane\u00f3 las aguas de la ciudad de Jeric\u00f3, 2 R 2, 19, 22. E. socorri\u00f3 a una viuda, cuyos hijos se iba a llevar un acreedor, le llen\u00f3, milagrosamente, las vasijas vac\u00ed\u00adas de aceite, con cuya venta pagaron la deuda y les qued\u00f3 para vivir, 2 R 4, 1-7.  E. volvi\u00f3 a la vida al hijo de una mujer principal de Sunem, 2 R 4, 18-37.<\/p>\n<p>En Guilgal  en una hambruna, los disc\u00ed\u00adpulos de los profetas prepararon una comida con calabazas silvestres venenosas, y E. milagrosamente, le quit\u00f3 el efecto ponzo\u00f1oso, y todos comieron, 2 R 4, 38-41. E. multiplic\u00f3 unos pocos panes y dio de comer a cien hombres, 2 R 4, 42-44. Naam\u00e1n,  jefe del ej\u00e9rcito del rey de Aram, enferm\u00f3 de lepra y E. le mand\u00f3 lavarse siete veces en las aguas del Jord\u00e1n, y el militar qued\u00f3 limpio, 2 R 5, 14.<\/p>\n<p>Cuando los disc\u00ed\u00adpulos de los profetas  posiblemente en Guilgal, cortaban \u00e1rboles con un hacha para hacerse una casa, a orillas del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, el  hierro del hacha cay\u00f3 a las aguas del r\u00ed\u00ado, y E. lo hizo flotar, 2 R 6, 1-7. E. hizo que su siervo viera los ej\u00e9rcitos del cielo, caballos y carros de fuego en torno del profeta, cuando el destacamento de soldados del rey de Aram iba en su persecuci\u00f3n para prenderlo, a los cuales encegueci\u00f3 el profeta,  2 R 6, 16-18. Ya muerto E., un hombre resucit\u00f3 al ser arrojado en la tumba del profeta y entrar en contacto con sus huesos, 2 R 13, 20-21.  E. muri\u00f3 siendo rey de Israel Jo\u00e1s, 798-783 a. C., 2 R 13, 14-20. Sir\u00e1cida,  en el Elogio de los antepasados, hace el elogio del profeta E., Si 48, 12   14. En el N. T., es mencionado con respecto al episodio de la curaci\u00f3n de Naam\u00e1n, Lc 25, 27.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(llamado Eliseus, la forma gr. del heb. \u2020\u2122elisha\u2020\u2122 en Luk 4:27).<\/p>\n<p>Dios dirigi\u00f3 a El\u00ed\u00adas a ungir a Eliseo como su sucesor (1Ki 19:16-21).<\/p>\n<p>El\u00ed\u00adas encontr\u00f3 a Eliseo (1Ki 19:16) arando con la \u00faltima de 12 yuntas de bueyes. El n\u00famero de bueyes indica la riqueza de la familia. El\u00ed\u00adas puso su manto sobre Eliseo para indicar la sucesi\u00f3n. La pr\u00f3xima vez que aparece Eliseo es en conexi\u00f3n con la traslaci\u00f3n de El\u00ed\u00adas (2 Reyes 2). Insisti\u00f3 en seguir a El\u00ed\u00adas hasta que \u00e9ste fuera llevado al cielo. Porque lo vio irse, se le dio una doble porci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu de El\u00ed\u00adas. Tomando el manto de El\u00ed\u00adas, lo us\u00f3 para hacer un sendero seco sobre el Jord\u00e1n, como lo hab\u00ed\u00ada hecho su maestro. Entonces cur\u00f3 las aguas en Jeric\u00f3 y maldijo el populacho en Betel (2Ki 2:19-25).<\/p>\n<p>Eliseo tuvo un largo ministerio durante los reinados de Joram, Jeh\u00fa, Joacaz y Jo\u00e1s, reyes de Israel. Eliseo salv\u00f3 a una viuda pobre del sufrimiento econ\u00f3mico con la multiplicaci\u00f3n milagrosa de su provisi\u00f3n de aceite (2Ki 4:1-7).<\/p>\n<p>Una mujer de buena posici\u00f3n y su esposo en Sunem hospedaron a Eliseo con frecuencia. A su vez se les concedi\u00f3 el pedido de un hijo. Cuando el muchacho sufri\u00f3 un ataque fatal, la madre busc\u00f3 a Eliseo, que lo volvi\u00f3 a la vida. Durante una escasez en Gilgal (2Ki 4:38-41) Eliseo salv\u00f3 a una compa\u00f1\u00ed\u00ada de profetas de la muerte por comer verduras venenosas. Cuando se le dio un regalo de alimento, Eliseo lo puso ante 100 hombres y el Se\u00f1or aument\u00f3 la provisi\u00f3n para satisfacerlos (2Ki 4:42-44). Eliseo cur\u00f3 a Naam\u00e1n de la lepra (cap. 5) y rescat\u00f3 el hacha prestada de un joven profeta (2Ki 6:1-7). Dio avisos oportunos, salvando repetidamente a Israel de la derrota por los arameos (2Ki 6:23). Cuando los arameos fueron a Dot\u00e1n a capturar a Eliseo, or\u00f3 y su siervo vio las huestes de Dios que proteg\u00ed\u00adan a la ciudad. Los arameos fueron atacados por ceguera y Eliseo los condujo a Samaria y persuadi\u00f3 al rey de Israel que los alimentara y los liberara.<\/p>\n<p>Un hombre enterrado apresuradamente en el sepulcro de Eliseo toc\u00f3 los huesos de Eliseo y revivi\u00f3 (2Ki 13:20-21). El ministerio de Eliseo estaba lleno de milagros, muchos de los cuales aliviaron necesidades particulares, algunos de los cuales estaban relacionados con asuntos del estado.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 la obra de El\u00ed\u00adas, destruyendo el sistema de adoraci\u00f3n de Baal, complet\u00f3 las tareas asignadas a El\u00ed\u00adas de ungir a Hazael y Jeh\u00fa y vio la ruina final de la casa de Acab y Jezabel. La menci\u00f3n de la limpieza del sirio Naam\u00e1n de la lepra en Luk 4:27 tal vez indique que fue el logro culminante de su carrera, d\u00e1ndole a Eliseo una influencia con el rey sirio que le permiti\u00f3 ayudar a<br \/>\nIsrael.<\/p>\n<p>(Ver mapa en la p. 252.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Dios es salvaci\u00f3n). Profeta israelita que ministr\u00f3 en los d\u00ed\u00adas de los reyes \u2020\u00a2Acab, \u2020\u00a2Jeh\u00fa, \u2020\u00a2Joacaz y \u2020\u00a2Jo\u00e1s. Dios instruy\u00f3 a El\u00ed\u00adas para que ordenara a E. como su sucesor. Al encontrarlo en su trabajo, cuando \u00e9ste araba, El\u00ed\u00adas \u2020\u0153ech\u00f3 sobre \u00e9l su manto\u2020\u009d. E. mat\u00f3 los bueyes, quem\u00f3 el arado, as\u00f3 all\u00ed\u00ad la carne y \u2020\u0153la dio al pueblo para que comiesen\u2020\u009d. Inmediatamente sigui\u00f3 a El\u00ed\u00adas (1Re 19:16-21). Viniendo con \u00e9l de \u2020\u00a2Gilgal un d\u00ed\u00ada, El\u00ed\u00adas trat\u00f3 de deshacerse de E., pero \u00e9ste insisti\u00f3 en acompa\u00f1arle a \u2020\u00a2Bet-el, y a \u2020\u00a2Jeric\u00f3 y al \u2020\u00a2Jord\u00e1n. E. sab\u00ed\u00ada que se avecinaba el momento en que su maestro ser\u00ed\u00ada llevado al cielo. Antes que esto sucediera, El\u00ed\u00adas le dijo que pidiera lo que quisiera. La respuesta de E. fue: \u2020\u0153Te ruego que una doble porci\u00f3n de tu esp\u00ed\u00adritu sea sobre m\u00ed\u00ad\u2020\u009d (2Re 2:9). La expresi\u00f3n \u2020\u0153doble porci\u00f3n\u2020\u009d est\u00e1 relacionada con las leyes de la herencia, seg\u00fan las cuales el primog\u00e9nito deb\u00ed\u00ada recibir \u2020\u0153el doble de lo que correspondiere a cada uno de los dem\u00e1s\u2020\u009d (Deu 21:17). Cuando El\u00ed\u00adas \u2020\u0153subi\u00f3 al cielo en un torbellino\u2020\u009d, E. tom\u00f3 su capa, golpe\u00f3 con ella las aguas del Jord\u00e1n, que se abrieron y se reuni\u00f3 con los hijos de los profetas (2Re 2:1-18). Se cuentan varios milagros realizados por E. Purific\u00f3 unas aguas que no se pod\u00ed\u00adan tomar ni usar para la agricultura (2Re 2:19-22). Por una maldici\u00f3n suya murieron cuarenta y dos muchachos que se burlaban de \u00e9l por su calvicie (2Re 19:23-24). Consultado por los reyes \u2020\u00a2Joram, \u2020\u00a2Josafat y el rey de Edom en un momento en que se hab\u00ed\u00adan quedado sin agua en medio de una campa\u00f1a contra \u2020\u00a2Moab, E. les profetiz\u00f3 que milagrosamente vendr\u00ed\u00adan aguas, lo cual sucedi\u00f3 (2Re 3:9-20). Multiplic\u00f3 el aceite en las vasijas de una viuda, para mantenerla a ella y a sus hijos (2Re 4:1-7). Una mujer de \u2020\u00a2Sunem, que le construy\u00f3 una habitaci\u00f3n en su casa para que se hospedara, no ten\u00ed\u00ada hijos. E. le anunci\u00f3 que tendr\u00ed\u00ada uno. Cuando el ni\u00f1o creci\u00f3, enferm\u00f3 gravemente y muri\u00f3, pero E. lo revivi\u00f3 (2Re 4:8-37).<\/p>\n<p>E. purific\u00f3 un potaje que alguien inadvertidamente hab\u00ed\u00ada envenenado con \u2020\u0153calabazas silvestres\u2020\u009d (2Re 4:38-41). Multiplic\u00f3 una peque\u00f1a cantidad de panes de cebada y trigo, y pudieron comer cien hombres de ello (2Re 4:42-44). San\u00f3 a \u2020\u00a2Naam\u00e1n el sirio de su lepra (2Re 5:1-15). Castig\u00f3 con lepra a su siervo \u2020\u00a2Giezi (2Re 5:27). Hizo flotar el hierro de un hacha que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo en el r\u00ed\u00ado (2Re 6:1-7). Advert\u00ed\u00ada al rey de Israel los lugares donde acampar\u00ed\u00adan los sirios (2Re 6:8-12). Abri\u00f3 los ojos a su ayudante e hiri\u00f3 con ceguera a los sirios que lo sitiaron en \u2020\u00a2Dot\u00e1n (2Re 6:17-23). Anunci\u00f3 una gran abundancia cuando en Samaria hab\u00ed\u00ada gran hambre, estando la ciudad sitiada (2Re 7:1-2). Anunci\u00f3 siete a\u00f1os de hambre sobre la tierra de Israel (2Re 8:1). Profetiz\u00f3 la victoria de \u2020\u00a2Jo\u00e1s sobre los sirios (2Re 13:14-19). Un hombre cuyo cad\u00e1ver fue lanzado en el sepulcro de E., revivi\u00f3 al entrar en contacto con los huesos de \u00e9ste (2Re 13:20-21).<br \/>\nEl\u00ed\u00adas se le hab\u00ed\u00ada encomendado ungir a \u2020\u00a2Hazael como rey de Siria. En su condici\u00f3n de sucesor de El\u00ed\u00adas, E. cumpli\u00f3 con esa labor yendo a \u2020\u00a2Damasco (2Re 8:7-15). Otra encomienda que se le hab\u00ed\u00ada hecho a El\u00ed\u00adas era ungir a \u2020\u00a2Jeh\u00fa. E. cumpli\u00f3 con ello enviando a uno de los hijos de los profetas a \u2020\u00a2Ramot de Galaad (2Re 9:1-10). A veces se comparan las personalidades de El\u00ed\u00adas y E. diciendo que el primero era un luchador y predicador, mientras que el segundo ten\u00ed\u00ada caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s de un hombre de estado que de un hombre de acci\u00f3n. Es interesante tambi\u00e9n observar las reacciones internas de E. ante el conocimiento prof\u00e9tico. Cuando unge a Hazael se siente abrumado por lo que sabe que \u00e9ste va a hacer. Y no pudiendo evitarlo, se pone a llorar. Este dolor y frustraci\u00f3n ante el conocimiento del futuro es una experiencia que comparte con muchos de los profetas hebreos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG PROF HOMB HOAT ESCA MILA<\/p>\n<p>ver, MILAGROS, ARREBATAMIENTO<\/p>\n<p>vet, = \u00abDios es salvaci\u00f3n\u00bb (la forma castellana se deriva del griego \u00abElisaios\u00bb de Lc. 4:27, no del hebreo \u00abElicha\u00bb). Sucesor del profeta El\u00ed\u00adas en el reino del norte. Hijo de Safat; viv\u00ed\u00ada en Abel-Mehola, en el valle del Jord\u00e1n, y pertenec\u00ed\u00ada a una familia de buena posici\u00f3n econ\u00f3mica; eran propietarios de 12 pares de bueyes que laboraban en sus campos. Dios lo design\u00f3 como sucesor de El\u00ed\u00adas que, al encontrarlo tras el arado, ech\u00f3 sobre \u00e9l su manto (1 R. 19:16, 19). Eliseo comprendi\u00f3 el significado de este gesto simb\u00f3lico. Volviendo a los suyos, ofreci\u00f3 un sacrificio y dio a su gente un fest\u00ed\u00adn de despedida, y despu\u00e9s sigui\u00f3 a El\u00ed\u00adas y le sirvi\u00f3 (1 R. 19:19-21). El\u00ed\u00adas, antes de ser arrebatado, cruz\u00f3 el Jord\u00e1n, y Eliseo rehus\u00f3 separarse de \u00e9l. El\u00ed\u00adas le dijo que pidiera lo que quisiera. Entonces Eliseo tuvo la sabidur\u00ed\u00ada de solicitar una doble porci\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada de El\u00ed\u00adas. Vio c\u00f3mo el carro de fuego arrebataba a su amo; tom\u00f3 el manto que El\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada dejado caer, y con \u00e9l golpe\u00f3 el Jord\u00e1n, el cual se abri\u00f3. Eliseo atraves\u00f3 el r\u00ed\u00ado, y pas\u00f3 a la ribera occidental (2 R. 2:1-18). Una serie de hechos sobrenaturales marca la carrera de su ministerio: milagros de conocimiento, o milagros de poder, todos ellos cumplidos expresamente en nombre del Se\u00f1or. En la historia de la redenci\u00f3n, forma parte del segundo grupo de milagros. (V\u00e9ase MILAGROS). Los milagros de Eliseo tuvieron lugar en una \u00e9poca en que la religi\u00f3n de Jehov\u00e1 estaba enfrentada de una manera total contra el culto a Baal. De la misma manera que los milagros de El\u00ed\u00adas, los de Eliseo ten\u00ed\u00adan el prop\u00f3sito de manifestar la autoridad del profeta y de presentar al Dios viviente. Este poder sobrenatural de Eliseo era de tal manera que pod\u00ed\u00ada usarlo libremente; de la misma manera que Cristo lo emple\u00f3 frecuentemente en sencillos actos de misericordia. En nombre del Se\u00f1or: san\u00f3 con sal las aguas de la fuente de Jeric\u00f3 (2 R. 2:19-22). Unos muchachos que se burlaban de la persona del profeta del eterno recibieron una maldici\u00f3n de Eliseo en nombre del Se\u00f1or. Dos osos descuartizaron a 42 de estos j\u00f3venes (2 R. 2:23-25). Predijo el \u00e9xito de la expedici\u00f3n en contra de Moab (2 R. 3:11-27); multiplic\u00f3 el aceite de una viuda (2 R. 4:1-7); anunci\u00f3 el nacimiento de un hijo a una sunamita; cuando este hijo muri\u00f3, la oraci\u00f3n de Eliseo lo reclam\u00f3 a la vida (2 R. 4:8-37). El indic\u00f3 un ant\u00ed\u00addoto contra la planta venenosa que estaba en el alimento de los profetas (2 R. 4:38-41). Durante una hambre, el profeta aliment\u00f3 a 100 hombres con 20 panes de cebada y algunas espigas nuevas (2 R. 4:42-44). Orden\u00f3 a Naam\u00e1n que se ba\u00f1ara en el Jord\u00e1n para sanarse de la lepra (2 R. 5:1-19), y anunci\u00f3 a Gizei que esta lepra se quedar\u00ed\u00ada pegada siempre a \u00e9l debido a su codicia (2 R. 5:20-27). Hizo flotar a la superficie del Jord\u00e1n el hierro de un hacha que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo al r\u00ed\u00ado (2 R. 6:1-7), y revel\u00f3 al rey de Israel los movimientos e intenciones de sus enemigos, los sirios (2 R. 6:8-12). En respuesta a la oraci\u00f3n de Eliseo, el Se\u00f1or abri\u00f3 los ojos de su siervo para que viera los carros y caballos de fuego que los proteg\u00ed\u00adan (2 R. 6:13-17). Eliseo hiri\u00f3 de ceguera a los hombres que el rey de Siria hab\u00ed\u00ada enviado para que lo detuvieran (2 R. 6:18-23). Declar\u00f3, antes de que se lo dijera nadie, que un emisario del rey de Israel estaba a la puerta para quitarle la vida (2 R. 6:32, 33). Durante el hambre del cerco de Samaria, predijo que al d\u00ed\u00ada siguiente los v\u00ed\u00adveres ser\u00ed\u00adan abundantes y baratos, a\u00f1adiendo que el oficial incr\u00e9dulo, que se burl\u00f3 de esta profec\u00ed\u00ada, lo ver\u00ed\u00ada pero no lo disfrutar\u00ed\u00ada. Una multitud aplast\u00f3 a este oficial, que muri\u00f3 ante la puerta de Samaria (2 R. 7). Eliseo hizo saber que Ben-adad, rey de Siria, morir\u00ed\u00ada (2 R. 8:7-15). Anunci\u00f3 la destrucci\u00f3n de Acab y de toda su casa; envi\u00f3 a un joven profeta a que ungiera a Jeh\u00fa, que deber\u00ed\u00ada ejecutar el juicio predicho (2 R. 9:1-10:28). Eliseo revel\u00f3 por adelantado que habr\u00ed\u00ada 3 victorias sobre los sirios (2 R. 13:14-19). Finalmente, un cad\u00e1ver que hab\u00ed\u00ada sido arrojado apresuradamente en la tumba de Eliseo volvi\u00f3 a la vida al tocar los huesos de Eliseo (2 R. 13:20, 21). Todo este poder milagroso no impidi\u00f3 a este gran servidor de Dios que un d\u00ed\u00ada \u00abquedara Eliseo enfermo de la enfermedad de que muri\u00f3\u00bb (2 R. 13:14). Por cuanto el creyente debe un d\u00ed\u00ada abandonar este mundo, bien puede que llegue a tener una enfermedad de la que no cure. Ser\u00e1 muy distinto para los que vivan en el d\u00ed\u00ada del arrebatamiento de la iglesia. (V\u00e9ase ARREBATAMIENTO). Entonces, tanto creyentes vivos como los muertos, que resucitar\u00e1n, recibir\u00e1n \u00abla adopci\u00f3n, la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo\u00bb en una maravillosa transformaci\u00f3n (Ro. 8:23) por el poder de la vida que est\u00e1 en Cristo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n profeta predicador, sucesor de El\u00ed\u00adas, en la segunda mitad del siglo IX. Fue tambi\u00e9n muy milagrero y un personaje muy popular y casi legendario (cf. 1 Re 19, 19-21; 2 Re 2, 138, 15). En el N. T. se le cita s\u00f3lo una vez (Lc 4, 27).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(Dios Es Salvaci\u00f3n).<br \/>\nHijo de Safat y profeta de Jehov\u00e1 durante los siglos IX y X a. E.C. Fue el sucesor del profeta El\u00ed\u00adas. Jehov\u00e1 dirigi\u00f3 a El\u00ed\u00adas para ungir a Eliseo de Abel-mehol\u00e1. El\u00ed\u00adas hall\u00f3 a este arando y ech\u00f3 sobre \u00e9l su prenda de vestir oficial como se\u00f1al de su nombramiento. (1Re 19:16.) Eliseo estaba arando detr\u00e1s de doce yuntas de toros, \u2020\u0153y \u00e9l con la duod\u00e9cima\u2020\u009d. Es de inter\u00e9s que en el siglo XIX William Thomson (The Land and the Book, 1887, p\u00e1g. 144) inform\u00f3 que los labradores \u00e1rabes ten\u00ed\u00adan la costumbre de trabajar juntos con sus peque\u00f1os arados, de modo que era f\u00e1cil que un sembrador sembrase lo que araban en un d\u00ed\u00ada. Como se hallaba detr\u00e1s del grupo, Eliseo pod\u00ed\u00ada pararse sin interrumpir el trabajo de los dem\u00e1s. El hecho de que sacrificase una yunta de toros y usase los aparejos como combustible habla en favor de la prontitud, resoluci\u00f3n y aprecio de Eliseo por la llamada de Jehov\u00e1. Despu\u00e9s de preparar una comida, Eliseo parti\u00f3 sin dilaci\u00f3n para seguir a El\u00ed\u00adas. (1Re 19:19-21.)<br \/>\nEs posible que Eliseo sirviese a El\u00ed\u00adas por unos seis a\u00f1os. El\u00ed\u00adas era el profeta principal y Eliseo trabajaba estrechamente con \u00e9l, conoci\u00e9ndosele como el que \u2020\u0153derramaba agua sobre las manos de El\u00ed\u00adas\u2020\u009d cuando este se las lavaba. (2Re 2:3-5; 3:11.)<br \/>\nDesde que empez\u00f3 a seguir a El\u00ed\u00adas, Eliseo sirvi\u00f3 de profeta en Israel durante los reinados de los reyes Acab, Ocoz\u00ed\u00adas, Jehoram, Jeh\u00fa y Jeho\u00e1s. Durante ese tiempo gobernaron en Jud\u00e1 Jehosafat, Jehoram, Ocoz\u00ed\u00adas, Atal\u00ed\u00ada, Jeho\u00e1s y quiz\u00e1s Amas\u00ed\u00adas. Eliseo desempe\u00f1\u00f3 solo el ministerio de profeta por unos sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de la partida de El\u00ed\u00adas. (MAPA, vol. 1, p\u00e1g. 949.)<br \/>\nEl registro de la actividad prof\u00e9tica de Eliseo en Segundo de los Reyes no parece guardar un total orden cronol\u00f3gico. Por ejemplo, en el cap\u00ed\u00adtulo 5 se dice que Guehaz\u00ed\u00ad fue herido de lepra, enfermedad que habr\u00ed\u00ada de apartarle del resto de la comunidad. Sin embargo, en el cap\u00ed\u00adtulo 8 aparece hablando de manera amistosa con Jehoram, el rey de Israel. Asimismo, en el cap\u00ed\u00adtulo 13 se registra la muerte de Jeho\u00e1s, rey de Israel, pero despu\u00e9s se hace menci\u00f3n de su \u00faltima entrevista con Eliseo. (2Re 13:12-21.) En algunos pasajes las obras y milagros de Eliseo parecen estar agrupados seg\u00fan su naturaleza o semejanza; por ejemplo: 1) los que fueron para el bien de los profetas y de otras personas (2Re 4:1\u20136:7) y 2) los que ten\u00ed\u00adan que ver con la naci\u00f3n y el rey. (2Re 6:8\u20137:20.)<\/p>\n<p>Sucede a El\u00ed\u00adas. La actividad de Eliseo como sucesor de El\u00ed\u00adas comienza alrededor de 917 a. E.C. o poco despu\u00e9s, cuando El\u00ed\u00adas ascendi\u00f3 a los cielos en una tempestad. (2Re 1:17; 2:1, 11, 12.) Antes de partir El\u00ed\u00adas, Eliseo le pide \u2020\u0153dos partes de [su] esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, es decir, una porci\u00f3n doble, como le correspond\u00ed\u00ada al hijo primog\u00e9nito. Esta posici\u00f3n la ocupaba debido a su nombramiento oficial como sucesor de El\u00ed\u00adas, cuando este ech\u00f3 sobre \u00e9l su prenda de vestir oficial. (2Re 2:9.) Sabedor de que esto no era algo que \u00e9l pudiera conceder, El\u00ed\u00adas le dijo: \u2020\u0153Si me ves cuando sea quitado de ti, te suceder\u00e1 as\u00ed\u00ad\u2020\u009d. Jehov\u00e1 confirm\u00f3 esta declaraci\u00f3n al permitir que Eliseo viese a El\u00ed\u00adas ascender hacia el cielo en una tempestad de viento. Cuando El\u00ed\u00adas parti\u00f3, su manto de pelo, o vestidura oficial, se le cay\u00f3. Eliseo lo recogi\u00f3, y as\u00ed\u00ad se identific\u00f3 como sucesor de El\u00ed\u00adas. En la orilla del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, Jehov\u00e1 le mostr\u00f3 que estaba con \u00e9l, pues cuando golpe\u00f3 las aguas con su vestidura, estas se dividieron milagrosamente. (2Re 2:9-15.)<br \/>\nUna vez que cruz\u00f3 el Jord\u00e1n, Eliseo se reuni\u00f3 en Jeric\u00f3 con el grupo de hijos de los profetas. All\u00ed\u00ad se vino a confirmar la posici\u00f3n de Eliseo como cabeza del grupo de los profetas de Dios, pues san\u00f3 el agua de Jeric\u00f3, que era mala y causaba abortos. Yendo a la fuente, arroj\u00f3 en ella sal de una peque\u00f1a escudilla nueva, y \u2020\u0153el agua contin\u00faa saneada hasta el d\u00ed\u00ada de hoy\u2020\u009d. (2Re 2:19-22.)<br \/>\nDesde Jeric\u00f3 Eliseo subi\u00f3 a Betel, a unos 900 m. sobre el nivel del mar, adonde hab\u00ed\u00ada ido con El\u00ed\u00adas a visitar a un grupo de los hijos de los profetas. (2Re 2:3.) En el camino aparece un grupo de j\u00f3venes delincuentes que muestran una gran falta de respeto, tanto a \u00e9l como a su cargo de profeta. Se mofan, diciendo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Sube, calvo! \u00c2\u00a1Sube, calvo!\u2020\u009d. Con estas palabras quer\u00ed\u00adan decir que siguiese subiendo a Betel o bien que se marchase de la Tierra de la misma manera que supon\u00ed\u00adan que hab\u00ed\u00ada hecho su predecesor. (2Re 2:11.) Para ense\u00f1ar a estos muchachos, as\u00ed\u00ad como a sus padres, respeto al profeta de Jehov\u00e1, Eliseo se volvi\u00f3 e invoc\u00f3 el mal sobre ellos en el nombre de Jehov\u00e1. De repente, dos osas salieron del bosque y despedazaron a cuarenta y dos de ellos. (2Re 2:23, 24.)<br \/>\nEn el transcurso de una expedici\u00f3n para reprimir una sublevaci\u00f3n del rey Mes\u00e1 de Moab (quien erigi\u00f3 lo que se conoce como la Piedra Moabita), el rey Jehoram de Israel, el rey Jehosafat de Jud\u00e1 y el rey de Edom quedaron atrapados en un desierto sin agua. El rey Jehosafat pidi\u00f3 un profeta de Dios. Eliseo solicit\u00f3 un ta\u00f1edor de instrumento de cuerdas, a fin de recibir inspiraci\u00f3n de Jehov\u00e1 bajo la influencia de la m\u00fasica, pero no lo hizo para beneficio de Jehoram, sino por respeto a Jehosafat, que gozaba del favor de Jehov\u00e1. (Comp\u00e1rese con 1Sa 10:5, 6.) Eliseo hizo que el pueblo cavara zanjas, que a la ma\u00f1ana siguiente estaban llenas de agua. Cuando el primer sol de la ma\u00f1ana brill\u00f3 sobre el agua de las zanjas, a los moabitas les pareci\u00f3 que era sangre. Pensando que Israel y sus aliados hab\u00ed\u00adan muerto violentamente al luchar entre ellos mismos en confusi\u00f3n, los moabitas irrumpieron para llevarse el bot\u00ed\u00adn; pero para sorpresa suya, Israel se levant\u00f3 y los derrot\u00f3. (2Re 3:4-27.) Este acontecimiento ocurri\u00f3 entre 917 y 913 a. E.C.<br \/>\nUna serie de milagros de naturaleza dom\u00e9stica figuran a continuaci\u00f3n en el registro de Eliseo. La viuda de uno de los hijos de los profetas est\u00e1 en extrema necesidad. Eliseo multiplica milagrosamente su escaso suministro de aceite, y as\u00ed\u00ad salva a sus hijos de caer en esclavitud a su acreedor. (2Re 4:1-7.) Este milagro es similar al segundo que hizo El\u00ed\u00adas, en el que multiplic\u00f3 la harina y el aceite de la viuda de Sarepta. (1Re 17:8-16.)<br \/>\nEn Sunem, en el valle de Jezreel, una mujer prominente muestra hospitalidad poco com\u00fan a Eliseo debido a que le reconoce como un \u2020\u0153santo hombre de Dios\u2020\u009d, y hasta le proporciona una habitaci\u00f3n, ya que Eliseo pasa con frecuencia por su casa. Debido a la bondad de esta mujer, Eliseo le promete un hijo, aunque su esposo ya es viejo. Conforme a su promesa, alrededor de un a\u00f1o m\u00e1s tarde le nace un hijo, pero muere siendo a\u00fan un ni\u00f1o. Eliseo lleva a cabo entonces su primera resurrecci\u00f3n, trayendo al ni\u00f1o de nuevo a la vida, as\u00ed\u00ad como El\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada levantado de manera similar al hijo de la viuda de Sarepta. (2Re 4:8-37; 1Re 17:17-24.) Por haber mostrado bondad a un profeta de Dios, es recompensada con creces. (Comp\u00e1rese con Mt 10:41.)<br \/>\nEliseo vuelve a Guilgal, al N. de Betel, en las monta\u00f1as, donde est\u00e1n los hijos de los profetas. All\u00ed\u00ad hay hambre. Mientras se prepara un guisado, alguien a\u00f1ade unas calabazas sin saber que eran venenosas, y tan pronto como prueban el guisado, gritan: \u2020\u0153Hay muerte en la olla, oh hombre del Dios verdadero\u2020\u009d. Como no conven\u00ed\u00ada que se desperdiciase la comida en aquella \u00e9poca de hambre, Eliseo pidi\u00f3 harina y la ech\u00f3 en la olla, y esto hizo que el guisado fuese comestible, de manera que \u2020\u0153no result\u00f3 haber nada da\u00f1ino en la olla\u2020\u009d. (2Re 4:38-41.)<br \/>\nDurante los tiempos cr\u00ed\u00adticos del hambre, un resto fiel de adoradores israelitas que no se hab\u00ed\u00adan arrodillado ante Baal aprecian los esfuerzos de los profetas de Jehov\u00e1 y les suministran alimento. Cuando un hombre les lleva veinte panes de cebada y algo de grano, Eliseo da \u00f3rdenes de que esta peque\u00f1a provisi\u00f3n sirva de alimento para todos. No obstante, hay que alimentar a cien hombres de los \u2020\u0153hijos de los profetas\u2020\u009d. A pesar de las dudas del que sirve el alimento, todos comen hasta quedar satisfechos, e incluso sobra. (2Re 4:42-44; comp\u00e1rese con Mr 6:35-44.)<\/p>\n<p>Cura a Naam\u00e1n. Durante su reinado, el rey Ben-hadad II de Siria env\u00ed\u00ada a Naam\u00e1n, jefe de su ej\u00e9rcito y hombre muy respetado, al rey de Israel para que le cure de su lepra. A pesar de su enfermedad, este hombre valiente hab\u00ed\u00ada salvado a Siria. Al parecer, su lepra no le imped\u00ed\u00ada ostentar este alto cargo en Siria, como hubiera sido el caso en Israel. (Le 13:46.) El rey Ben-hadad env\u00ed\u00ada a Naam\u00e1n a Israel debido al testimonio de una joven israelita cautiva que sirve en la casa de Naam\u00e1n. Esta joven conf\u00ed\u00ada en Jehov\u00e1 y habla a su ama sobre Eliseo, el profeta de Dios. El rey de Israel piensa que Ben-hadad intenta provocarle, pues, como \u00e9l dice: \u2020\u0153\u00bfSoy yo Dios, para dar muerte y conservar vivo?\u2020\u009d. Cuando Eliseo se entera de la angustia del rey, le pide: \u2020\u0153Permite que venga a m\u00ed\u00ad, por favor, para que \u00e9l sepa que existe profeta en Israel\u2020\u009d. (2Re 5:1-8.)<br \/>\nEliseo no sale a recibir a Naam\u00e1n, sino que por medio de su  siervo le manda que se ba\u00f1e siete veces en el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n. Al principio Naam\u00e1n se encoleriza, pero por fin se humilla, se somete a este simple procedimiento y se cura. Luego Naam\u00e1n vuelve a Eliseo y se compromete a servir fielmente a Jehov\u00e1, el Dios de Israel, a partir de entonces. Se lleva consigo tierra israelita, \u2020\u0153la carga de un par de mulos\u2020\u009d, sobre la cual hacer sacrificios a Jehov\u00e1, seguramente mirando hacia el templo de Jerusal\u00e9n. Como oficial del rey de Siria, seguir\u00e1 cumpliendo con su deber, como entrar con el rey en la casa del dios falso Rim\u00f3n, pero dice que ya no adorar\u00e1 a ese dios. Lo que llevar\u00e1 a cabo no ser\u00e1 un deber religioso, sino sus obligaciones para con el rey. Ofrece a Eliseo un regalo que este rechaza, pues el milagro se debe al poder de Jehov\u00e1, no al suyo, y no va a aprovecharse del cargo que Dios le ha dado. (2Re 5:9-19; comp\u00e1rese con Mt 10:8.)<br \/>\nEl siervo de Eliseo, Guehaz\u00ed\u00ad, deseoso de ganancia ego\u00ed\u00adsta, alcanza a Naam\u00e1n y le pide alguno de los regalos que Eliseo hab\u00ed\u00ada rechazado. Intenta ocultarle el asunto a Eliseo con mentiras, pero este le anuncia el merecido castigo: \u2020\u0153La lepra de Naam\u00e1n se te pegar\u00e1 a ti y a tu prole hasta tiempo indefinido\u2020\u009d. (2Re 5:20-27.)<br \/>\nSe hace necesario que los hijos de los profetas con los que Eliseo se encuentra se trasladen a un alojamiento m\u00e1s espacioso. Est\u00e1n junto al r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, cortando vigas para su nueva vivienda. Uno de los profetas est\u00e1 usando un hacha prestada; la cabeza del hacha se sale y cae en el agua. Eliseo, al parecer preocupado porque no cayese ning\u00fan reproche sobre los profetas, arroja un pedazo de madera en el agua, donde hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo la cabeza del hacha, y esta sube a la superficie. De este modo Jehov\u00e1 prueba que respalda a sus profetas. (2Re 6:1-7.)<\/p>\n<p>Israel librado de Siria. Durante el reinado del rey Jehoram de Israel, Siria plane\u00f3 un ataque sorpresa sobre este pa\u00ed\u00ads. En varias ocasiones las maniobras de Ben-hadad II quedaron frustradas por la acci\u00f3n de Eliseo, quien le revel\u00f3 al rey Jehoram todos los movimientos de los sirios. Al principio Ben-hadad cre\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada un traidor en su propio campamento, pero cuando se enter\u00f3 de cu\u00e1l era la verdadera causa de su problema, envi\u00f3 una fuerza militar a Dot\u00e1n, rode\u00e1ndola con caballos y carros de guerra, para capturar a Eliseo. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 950.) El servidor de Eliseo se sobrecogi\u00f3 de temor, pero el profeta or\u00f3 a Dios para que le abriera los ojos: \u2020\u0153Y, \u00c2\u00a1mire!, la regi\u00f3n monta\u00f1osa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo\u2020\u009d. Al acercarse las huestes sirias, Eliseo or\u00f3 para que se efectuase un milagro opuesto al anterior: \u2020\u0153Por favor, hiere a esta naci\u00f3n con ceguera\u2020\u009d. Luego Eliseo dijo a los sirios: \u2020\u0153S\u00ed\u00adganme\u2020\u009d; pero no los llev\u00f3 de la mano, lo que indica que se trataba de una ceguera mental y no f\u00ed\u00adsica. Ellos no reconocieron a Eliseo, a quien hab\u00ed\u00adan ido a prender, ni tampoco sab\u00ed\u00adan ad\u00f3nde los llevaba. (2Re 6:8-19.)<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 clase de ceguera hiri\u00f3 Jehov\u00e1 a los sirios que intentaban capturar a Eliseo?<br \/>\nWilliam James dice en su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, p\u00e1g. 59) con respecto a esta clase de ceguera: \u2020\u0153Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones \u00f3pticas como la incapacidad de entenderlas. Psicol\u00f3gicamente, se interpreta como la p\u00e9rdida de asociaci\u00f3n entre las sensaciones \u00f3pticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupci\u00f3n entre los centros \u00f3pticos y los centros del intelecto\u2020\u009d.<br \/>\nDespu\u00e9s de llevar a los sirios hasta Samaria, Eliseo or\u00f3 para que Jehov\u00e1 les abriese los ojos; los sirios se encontraron justo en medio de Samaria, ante el mismo rey Jehoram. Eliseo manifest\u00f3 fe en el poder de Jehov\u00e1 y demostr\u00f3 que no era vengativo al impedir que el rey de Israel matase a los sirios, pues, seg\u00fan dijo, eran como cautivos de guerra. Le mand\u00f3 al rey que les diese de comer, as\u00ed\u00ad que se prepar\u00f3 un gran banquete y luego se les envi\u00f3 a casa. El resultado fue el siguiente: \u2020\u0153Ni una sola vez volvieron a entrar las partidas merodeadoras de los sirios en la tierra de Israel\u2020\u009d. (2Re 6:20-23.)<br \/>\nSin embargo, m\u00e1s tarde, Ben-hadad II hizo una incursi\u00f3n, pero entonces no con saqueos espor\u00e1dicos, sino con una gran fuerza, y lleg\u00f3 a poner sitio a Samaria. El sitio fue tan severo, que al rey se le inform\u00f3 por lo menos de un caso en el que una mujer se hab\u00ed\u00ada comido a su propio hijo. Como prole de Acab, \u2020\u0153hijo de un asesino\u2020\u009d, el rey Jehoram jura matar a Eliseo, pero ese juramento irreflexivo no se lleva a cabo. Cuando llega a la casa del profeta con su adjutor, Jehoram le dice que ha perdido toda esperanza de recibir la ayuda de Jehov\u00e1. Eliseo le asegura al rey que habr\u00e1 abundancia de alimento al d\u00ed\u00ada siguiente. El adjutor del rey se mofa de esta predicci\u00f3n, por lo que Eliseo tiene que decirle: \u2020\u0153Mira que lo vas a ver con tus propios ojos, pero de ello no comer\u00e1s\u2020\u009d. Un ruido que Jehov\u00e1 hace que se oiga en el campamento de los sirios les hace creer que un gran ej\u00e9rcito de naciones combinadas avanza contra ellos, y huyen dejando el campamento intacto con todas las provisiones de alimento. Cuando el rey se entera de la deserci\u00f3n de los sirios, encomienda al adjutor guardar la puerta, y all\u00ed\u00ad, en el paso de entrada de Samaria, es atropellado y muere cuando la muchedumbre hambrienta sale de forma precipitada para saquear el campamento. Ve el alimento, pero no come de \u00e9l. (2Re 6:24\u20137:20.)<\/p>\n<p>Hazael y Jeh\u00fa nombrados reyes. Nuestra atenci\u00f3n se dirige ahora a Damasco (Siria), donde el rey Ben-hadad II yace a punto de morir. Hazael, el enviado del rey, se encuentra con Eliseo e inquiere si su amo se recuperar\u00e1. El esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 act\u00faa y permite que Eliseo vea un cuadro amargo que le entristece: Hazael va a suplantar a Ben-hadad y con el tiempo causar\u00e1 un enorme da\u00f1o a Israel como justo castigo de Jehov\u00e1 por los pecados de los israelitas. Eliseo le dice a Hazael que le haga saber a Ben-hadad: \u2020\u0153\u2020\u02dcPositivamente revivir\u00e1s\u2020\u2122, y Jehov\u00e1 me ha mostrado que positivamente morir\u00e1\u2020\u009d. Hazael le informa de palabra la primera parte, pero pone por obra la segunda, ahogando al rey bajo una sobrecama mojada y tomando el trono de Siria. (2Re 8:7-15.)<br \/>\nTodav\u00ed\u00ada hay un trabajo de El\u00ed\u00adas que Eliseo debe llevar a cabo: el ungimiento de Jeh\u00fa como ejecutor de Dios contra la inicua casa de Acab. (2Re 9:1-10.) Lo realiza m\u00e1s de dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s de haberle dado Jehov\u00e1 el mandato a El\u00ed\u00adas. Eliseo es testigo presencial del cumplimiento de las profec\u00ed\u00adas de 1 Reyes 19:15-17 y 21:21-24.<br \/>\nCuando se unge a Jeh\u00fa, Jehoram gobierna en Israel, y Ocoz\u00ed\u00adas, su sobrino, en Jud\u00e1. El rey sirio Hazael castiga con severidad a Israel durante su reinado y hiere a Jehoram en una batalla en Ramot-galaad. (2Re 9:15.) Jeh\u00fa no pierde tiempo en llevar a cabo su comisi\u00f3n de acabar con la inicua casa de Acab, y no deja a ning\u00fan superviviente. (2Re 10:11.) Primero va en pos del rey Jehoram de Israel, que se est\u00e1 recuperando de sus heridas en Jezreel. En cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de El\u00ed\u00adas, se encuentra a Jehoram fuera de la ciudad, le da muerte y lo arroja en la porci\u00f3n del campo de Nabot el jezreelita. (2Re 9:16, 21-26.) Una vez que entra en Jezreel, Jeh\u00fa mata a la inicua Jezabel, madre de Jehoram de Israel y abuela de Ocoz\u00ed\u00adas de Jud\u00e1. Jeh\u00fa quiere enterrarla, pero Jehov\u00e1 hace que los perros se coman su carne tal como hab\u00ed\u00ada predicho el profeta El\u00ed\u00adas, a fin de que no se la entierre en ninguna tumba conmemorativa. (2Re 9:30-37.) M\u00e1s tarde se decapita a los 70 hijos de Acab, se da muerte a Ocoz\u00ed\u00adas, el nieto de Acab (2Re 10:1-9; 9:27, 28), y la espada de ejecuci\u00f3n de Jeh\u00fa pone fin a la vida de 42 hermanos de Ocoz\u00ed\u00adas. (2Re 10:12-14; 1Re 21:17-24.)<\/p>\n<p>Destruida la adoraci\u00f3n de Baal. En camino a Samaria, la capital, Jeh\u00fa se encuentra con Jehonadab, quien apoya incondicionalmente el exterminio del baalismo, y los dos prosiguen hasta Samaria para ver el golpe final que erradicar\u00e1 por completo el baalismo de Israel. Jeh\u00fa sigue la estrategia de reunir a todos los adoradores de Baal en su templo y darles una vestidura distintiva. La casa se llena de bote en bote, y no hay entre ellos ning\u00fan adorador de Jehov\u00e1. Jeh\u00fa da la orden, y sus hombres derriban a todos los adoradores de Baal, demuelen sus postes sagrados y la casa de Baal, y apartan ese recinto para excusado p\u00fablico. (2Re 10:15-27.)<br \/>\nDe este modo Eliseo completa la obra que inici\u00f3 El\u00ed\u00adas. Se aniquila la adoraci\u00f3n de Baal de Israel. Eliseo no tiene la experiencia de ser llevado en una tempestad a los cielos para ser transportado a otro lugar antes de su muerte, como le hab\u00ed\u00ada ocurrido a El\u00ed\u00adas, sino que durante el reinado de Jeho\u00e1s de Israel, muere de muerte natural. Mientras est\u00e1 en el lecho de muerte, Israel tiene que hacer frente otra vez a los problemas que le causa Siria. El rey Jeho\u00e1s se dirige a Eliseo al parecer con una solicitud de ayuda militar contra los sirios, pues le dice: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Padre m\u00ed\u00ado, padre m\u00ed\u00ado, el carro de guerra de Israel y sus hombres de a caballo!\u2020\u009d. Por petici\u00f3n de Eliseo, Jeho\u00e1s hiere la tierra con sus flechas; pero debido a que lo hace con falta de celo verdadero, solo tres veces, Eliseo le dice que como consecuencia tan solo se le conceder\u00e1n tres victorias sobre Siria, y as\u00ed\u00ad sucede. (2Re 13:14-19, 25.)<\/p>\n<p>Trabajo realizado. Gracias al esp\u00ed\u00adritu de Dios que estaba sobre \u00e9l, Eliseo hab\u00ed\u00ada realizado hasta ese momento quince milagros; pero incluso despu\u00e9s de su muerte, Jehov\u00e1 lo us\u00f3 para otro milagro. Eliseo hab\u00ed\u00ada permanecido fiel hasta la muerte, y Dios lo hab\u00ed\u00ada aprobado. El registro b\u00ed\u00adblico relata que despu\u00e9s del entierro de Eliseo, se estaba enterrando a otro hombre, cuando una partida merodeadora de moabitas hizo que el cortejo f\u00fanebre le arrojase en la sepultura de Eliseo y huyese. Al tocar los huesos de Eliseo, el hombre muerto \u2020\u0153lleg\u00f3 a vivir, y se levant\u00f3 sobre sus pies\u2020\u009d. (2Re 13:20, 21.)<br \/>\nJes\u00fas llama a Eliseo profeta en Lucas 4:27, y Hebreos 11:35 debe aludir a \u00e9l y a El\u00ed\u00adas, ya que ambos llevaron a cabo resurrecciones. El\u00ed\u00adas empez\u00f3 su obra prof\u00e9tica en un tiempo en el que Israel estaba saturado de baalismo, lo que requer\u00ed\u00ada celo por la adoraci\u00f3n verdadera. Realiz\u00f3 una gran labor al volver el coraz\u00f3n de muchas personas a Jehov\u00e1. Eliseo sigui\u00f3 la obra donde El\u00ed\u00adas la hab\u00ed\u00ada dejado, y aunque su ministerio fue m\u00e1s tranquilo, se esforz\u00f3 para que el trabajo que hab\u00ed\u00ada empezado El\u00ed\u00adas se efectuara completamente, y vivi\u00f3 para verlo realizado. Se le atribuyen diecis\u00e9is milagros, en comparaci\u00f3n con los ocho de El\u00ed\u00adas. Al igual que este \u00faltimo, mostr\u00f3 un gran celo por el nombre de Jehov\u00e1 y por la adoraci\u00f3n verdadera. Manifest\u00f3 paciencia, amor y bondad, y, sin embargo, fue muy firme cuando el nombre de Jehov\u00e1 estaba en juego, no dudando en expresar el juicio de Dios contra los inicuos. Por ello, se gan\u00f3 un lugar entre la gran \u2020\u0153nube de testigos\u2020\u009d mencionada en Hebreos 12:1.<br \/>\nComo la obra que realiz\u00f3 El\u00ed\u00adas era un modelo prof\u00e9tico de cosas que habr\u00ed\u00adan de suceder durante el ministerio terrestre de Jes\u00fas, y tambi\u00e9n en tiempos posteriores, es razonable suponer lo mismo de la obra de Eliseo, que en realidad complet\u00f3 la que empez\u00f3 El\u00ed\u00adas, llevando a t\u00e9rmino la comisi\u00f3n que este hab\u00ed\u00ada recibido.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Profeta de Israel en el ss. IX. Su nombre aparece en el AT heb. como <\/span><span style=''>&#722;<sup>e<\/sup>l&#305;&#770;\u0161&#257;&#723;<\/span><span lang=ES style=''>, en el AT <etiqueta id=\"#_ftn320\" name=\"_ftnref320\" title=\"\">gr. como <\/etiqueta><\/span><span style=''>Eleisaie<\/span><span lang=ES style=''>, en Josefo como <\/span><span style=''>Elissaios<\/span><span lang=ES style=''>, y en el NT como <\/span><span style=''>Elisaios<\/span><span lang=ES style=''>. Significa \u201cDios es salvaci\u00f3n\u201d. Su padre se llamaba Safat.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Todo lo que puede saberse sobre el origen de Eliseo se encuentra en 1 R. 19.16, 19\u201321. No se nos dice su edad ni su lugar de nacimiento, pero podemos suponer que hab\u00eda nacido en Abelmehola (Tell Abu Sifri [?]), en el valle del Jord\u00e1n, y que todav\u00eda era joven cuando El\u00edas lo busc\u00f3. Tambi\u00e9n se desprende que proven\u00eda de una familia de ciertos medios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Su ministerio, si nos guiamos por la fecha de su llamamiento, abarc\u00f3 los reinados de Acab, Ocoz\u00edas, Joram, Jeh\u00fa, Jo\u00e1s, y Joacaz, en total un per\u00edodo de m\u00e1s de 50 a\u00f1os. El ministerio de Eliseo se narra en 1 R. 19; 2 R. 2\u20139; 13, y comprende una serie de aproximadamente 18 episodios. No es posible saber con certeza su orden cronol\u00f3gico a causa de evidentes brechas en la secuencia de los acontecimientos (p. ej., cf. 2 R. 6.23 con 6.24; 5.27 con 8.4\u20135; 13.13 con 13.14ss). Estos episodios no muestran la misma tensi\u00f3n entre los cultos de Yahv\u00e9h y Baal, como ocurre en el ciclo de *El\u00edas. Es un ministerio llevado acabo al frente de las escuelas prof\u00e9ticas, que consiste en demostraciones con se\u00f1ales y prodigios tanto a nivel personal como nacional. Eliseo aparece como un tipo de vidente de la tradici\u00f3n de Samuel, a quien acuden en busca de ayuda tanto campesinos como reyes por igual.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Del examen de estos episodios en el orden en que aparecen en la Biblia surgen las siguientes observaciones. (1) El llamamiento de Eliseo (1 R. 19.19\u201321) no fue tanto un ungimiento (cf.1 R. 19.16), sino m\u00e1s bien una ordenaci\u00f3n por investidura con el manto prof\u00e9tico de El\u00edas. Hasta el arrebatamiento de El\u00edas, Eliseo fue su sirviente (1 R. 19.21; 2 R. 3.11). (2) 2 R. 2.1\u201318 narra la adopci\u00f3n de la funci\u00f3n de El\u00edas por Eliseo. La doble porci\u00f3n del esp\u00edritu sobre Eliseo recuerda el lenguaje y el pensamiento de Dt. 21.17, mientras que el episodio en su totalidad lleva a pensar en el remplazo de Mois\u00e9s por Josu\u00e9 como jefe de Israel. (3) El saneamiento de las aguas malas en 2 R. 2.19\u201322 tambi\u00e9n encuentra paralelo en las hechos del \u00e9xodo (Ex. 15.22\u201325). (4) El incidente de 2 R. 2.23\u201325 debe entenderse como un juicio sobre la deliberada burla de que se hac\u00eda objeto al nuevo jefe de la escuela de los profetas de Yahv\u00e9h. Algunos eruditos se inclinan a pensar que la calvicie de Eliseo era, en realidad, una tonsura prof\u00e9tica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(5) En la historia de la parte que le correspondi\u00f3 a Eliseo en la campa\u00f1a de los tres reyes contra *Moab (2 R. 3.1\u201327) vemos su pedido de m\u00fasica cuando recibe un or\u00e1culo de Yahv\u00e9h (v. 15). Hay aqu\u00ed una fuerte sugerencia de profec\u00eda ext\u00e1tica, como en 1 S. 10.5\u201313 (cf. 1 Cr. 25.1). (6) 2 R. 4.1\u20137 traza un paralelo con el milagro de El\u00edas en 1 R. 17.8\u201316, y sirve de introducci\u00f3n a (7), la versi\u00f3n m\u00e1s extensa de las relaciones de Eliseo con la mujer sunamita (2 R. 4.8\u201337), que tiene muchos puntos de semejanza con 1 R. 17.8\u201324. (8) 2 R. 4.38\u201341 y (9) 4.42\u201344, que transcurren durante las sesiones con la fraternidad de los profetas en Gilgal, probablemente durante el per\u00edodo de hambre que se menciona en 2 R. 8.1. El segundo de estos milagros anticipa el milagro de Jes\u00fas que narra Mr. 6.35\u201344.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(10) La fecha de la historia de Naam\u00e1n (2 R. 5.1\u201327) no puede fijarse con exactitud. Debe de haber ocurrido durante una de las temporarias pausas en las hostilidades entre Israel y Siria. El comentario editorial en el v.1, que atribuye las victorias sirias a Yahv\u00e9h, debe compararse con Am. 9.7. Naam\u00e1n reconoce esta visi\u00f3n c\u00f3smica de Yahv\u00e9h (v. 15), y no debe suponerse, necesariamente, que su pedido de tierra israelita (v. 17) significa que cre\u00eda que la influencia de Yahv\u00e9h estaba limitada al territorio de Israel. Sobre esto Eliseo no hace ning\u00fan comentario y se limita a mandarlo de vuelta (v. 19). Si a la mayor\u00eda de los israelitas no les parec\u00eda que tuviera nada de malo incluir otros dioses en el culto prostituido de Yahv\u00e9h, no pod\u00eda esperarse que un sirio que no acept\u00f3 de inmediato el monote\u00edsmo procediese de otra forma (* <span style='text-transform:uppercase'>Rim\u00f3n<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(11) 2 R. 6.1\u20137 narra un hecho milagroso de Eliseo y, de paso, ilustra sobre el tama\u00f1o y las caracter\u00edsticas de las moradas de las fraternidades prof\u00e9ticas (cf. 2 R. 4.38\u201344). (12) 2 R. 6.8\u201323 y (13) 6.24\u20137.20, muestran a Eliseo como consejero de reyes y salvador de la naci\u00f3n ante el desastre nacional (cf. 2 R. 3.1\u201327). Se dice que el segundo de estos episodios comprende a *Benadad de Aram y al \u201crey de Israel\u201d. Lamentablemente esto es oscuro. (14) Se ve claramente que 2 R. 8.1\u20136 tendr\u00eda que ir antes de 5.1\u201327. Es una continuaci\u00f3n de la historia de la sunamita (2 R. 4.8\u201337).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(15) 2 R. 8.7\u201315, (16) 9.1\u201313, y (17) 13.14\u201319, muestran todos a Eliseo ocupado en asuntos de estado. El primero describe la ascensi\u00f3n de *Hazael al trono de Damasco (cf. 1 R. 19.15). De la respuesta de Eliseo (v. 10) puede interpretarse como que el rey se va a recuperar de su enfermedad, pero que morir\u00e1 por otras causas, o puede ser la respuesta espont\u00e1nea del profeta posteriormente corregida por una visi\u00f3n de Yahv\u00e9h cf. 2 S. 7.1\u201317; 2 R. 4.26\u201336). Con la unci\u00f3n de Jeh\u00fa se cumple la \u00faltima de las tareas encomendadas a Eliseo (1 R. 19.15\u201316) y se precipita el derrocamiento de la dinast\u00eda de Omri como estaba predicho (1 R. 21.21\u201324). Esta revuelta inspirada prof\u00e9ticamente contrasta con la correspondiente revuelta sacerdotal en el <etiqueta id=\"#_ftn321\" name=\"_ftnref321\" title=\"\">S que sac\u00f3 a Atal\u00eda del trono (2 R. 11). Si Eliseo vivi\u00f3 durante el reinado de Joacaz de Israel, debe de haber tenido alrededor de 80 a\u00f1os de edad cuando muri\u00f3. Eliseo aparece como un favorito del rey, que reconoci\u00f3 su valor pol\u00edtico (v. 14). Las <\/etiqueta>acciones imitativas o que expresan simpat\u00eda y que acompa\u00f1an a los or\u00e1culos prof\u00e9ticos no son infrecuentes en el AT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque Eliseo es un yrofeta del ss. IX y pertenece a la tradici\u00f3n prof\u00e9tica que produjo a los rapsodistas, o profetas escritores, del ss. VIII, tiene mas afinidad con los profetas ext\u00e1ticos del ss. XI. Se asemeja mucho a Samuel, con sus dones de conocimiento y predicci\u00f3n, y su capacidad de hacer milagros. Figura a la cabeza de las escuelas prof\u00e9ticas, y se lo busca constantemente por sus singulares dones. Aunque se menciona un hogar en Samaria (2 R. 6.32), al igual que Samuel, viaja continuamente por el pa\u00eds y tiene f\u00e1cil acceso a las cortes reales y a los hogares de los campesinos. Si bien su relaci\u00f3n con *El\u00edas sugiere claramente la relaci\u00f3n similar entre Josu\u00e9 y Mois\u00e9s, el hecho de que el ministerio de El\u00edas se reproduzca en Juan el Bautista y que el de Eliseo anticipe el aspecto milagroso del ministerio de Jes\u00fas es aun m\u00e1s significativo. Hay una sola menci\u00f3n de Eliseo en el NT (Lc. 4.27).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> M. Noth, <i>Historia de Israel<\/i>, 1966; S. Herrmann, <i>Historia de Israel<\/i>, 1979, pp. 275\u2013277; J. Bright, <i>Historia de Israel<\/i>, 1966, pp. 256.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R. S. Wallace, <i>Elijah and Elisha<\/i>, 1957; J. A. Montgomery y H. S. Gehman, <i>The Books of Kings, ICC<\/i>, 1951; J. Gray, <i>I and 2 Kings, OTL<\/i>, 1970; F. James, <i>Personalities of the Old Testament<\/i>, 1939, cap(s). 10.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>B.L.S.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">\n(Elisha; Heb. \u2018lysh\u2019, Dios es salvaci\u00f3n)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nUn Profeta de Israel. Despu\u00e9s de conocer, sobre el Monte Sina\u00ed, que Eliseo, el hijo de Saphat, hab\u00eda sido seleccionado por Dios como su sucesor en la tarea prof\u00e9tica, El\u00edas se propuso dar a conocer la voluntad Divina. Lo hizo depositando su manto sobre los hombros de Eliseo al que encontr\u00f3  como \u201cuno de aquellos que estaban arando con doce yuntas de bueyes\u201d. Eliseo solo se tomo el tiempo suficiente para matar la yunta de bueyes, cuya carne coci\u00f3 con la mism\u00edsima madera de su arado. Despu\u00e9s que hubiera compartido esta comida de adi\u00f3s con su padre, madre y amigos, el recientemente elegido profeta \u201csigui\u00f3 a El\u00edas y lo atendi\u00f3\u201d. (III Reyes, xix, 8-21.) Fue con su maestro desde Galagal a Bethel, a Jeric\u00f3, y de all\u00ed a la ribera este del Jord\u00e1n, cuyas aguas, tocadas por el manto, se dividieron para permitirles a los dos pasar sobre terreno seco. Entonces Eliseo observ\u00f3 c\u00f3mo El\u00edas era subido al cielo por un torbellino sobre un carro encendido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPor medio del manto dejado caer por El\u00edas, Eliseo milagrosamente volvi\u00f3 a cruzar el Jord\u00e1n, y as\u00ed gan\u00f3 de los profetas de Jeric\u00f3 el reconocimiento de que \u201cel esp\u00edritu de El\u00edas descansaba sobre Eliseo\u201d. (IV Reyes, ii, 1-15.) Se gan\u00f3 la gratitud de la gente de Jeric\u00f3 curando con sal sus terrenos improductivos y sus aguas. Eliseo tambi\u00e9n supo como infundir un temor saludable a los adoradores del becerro en Bethel, desde que cuarenta y dos peque\u00f1os ni\u00f1os, probablemente alentados a burlarse del profeta, maldecidos en nombre del Se\u00f1or, fueron arrojados con fuerza \u201cfuera del bosque por dos osos\u201d. (IV Reyes, ii, 19-24) Antes de que se estableciera en Samaria, el Profeta pas\u00f3 alg\u00fan tiempo en el Monte Carmel (IV Reyes, ii, 25). Cuando los ej\u00e9rcitos de Juda, e Israel, y Edom, entonces aliados contra Mesa, el rey Moabita, estaban siendo torturados por la sequ\u00eda en el desierto de Idum\u00e6an, Eliseo consinti\u00f3 en intervenir. Su doble predicci\u00f3n relacionada con el alivio de la sequ\u00eda y la victoria sobre los Moabitas se cumpli\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente. (IV Reyes, iii, 4-24.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDurante todo el curso de su vida queda demostrado que Eliseo hered\u00f3 de El\u00edas sus poderes maravillosos. Para aliviar a una viuda importunada por un duro acreedor, Eliseo multiplic\u00f3 de tal manera un poquito de aceite como para permitirle, no solamente pagar su deuda, sino para proveer a las necesidades de su familia (IV Reyes, iv, 1-7). Para recompensar a una rica dama de Sunam por su hospitalidad, obtuvo para ella de Dios, primero el nacimiento de un hijo, y luego, la resurrecci\u00f3n de su ni\u00f1o (IV Reyes, iv, 8-37). Para nutrir a los hijos de los profetas presos del hambre, Eliseo torn\u00f3 en saludable comida un potaje hecho de calabazas venenosas (IV Reyes, iv, 38-41). Mediante la cura de Naaman, que padec\u00eda de lepra, Eliseo, poco impresionado por las posesiones del general Sirio, mientras deseaba liberar al Rey Joram de su perplejidad, principalmente intent\u00f3 mostrar \u201cque hay un profeta en Israel\u201d. Naaman, al principio a rega\u00f1adientes, obedeci\u00f3 al Profeta, y se lav\u00f3 siete veces en el Jord\u00e1n. Sintiendo su cuerpo \u201crestaurado como el cuerpo de un ni\u00f1o\u201d, el general estuvo tan impresionado por esta evidencia del poder de Dios, y por el desinter\u00e9s de Su Profeta, como para expresar su profunda convicci\u00f3n de que \u201cno hay otro Dios en toda la tierra, sino solamente en Israel\u00bb. (IV Reyes, v, 1-19.) Es a esto a lo que se refiri\u00f3 Cristo cuando \u00c9l dijo \u201cY hab\u00eda muchos leprosos en Israel en el tiempo de Eliseo el profeta y ninguno de ellos fue limpiado excepto Naaman el Sirio\u201d (Lucas, iv, 27). Castigando la avaricia de su siervo Giezi (IV Reyes, v, 20-27), protegiendo \u201cno una ni dos veces\u201d al Rey Joram de las emboscadas planeadas por Benadad (IV Reyes, vi, 8-23), ordenando a los ancianos cerrarle la puerta al mensajero del desagradecido rey de Israel (IV Reyes, vi, 25-32), confundiendo con una extra\u00f1a ceguera a los soldados del rey Sirio (IV Reyes, vi, 13-23), haciendo flotar el hierro para evitar la verg\u00fcenza al hijo de un profeta (IV Reyes, vi, 1-7), prediciendo confidencialmente la repentina retirada del enemigo y la consecuente cesaci\u00f3n de la hambruna (IV Reyes, vii, 1-20), desenmascarando la traici\u00f3n de \u00c1sale (IV Reyes, viii, 7-15), Eliseo prob\u00f3 por si mismo su Divina designaci\u00f3n como Profeta del \u00fanico Dios verdadero, Cuya sabidur\u00eda y poder hab\u00eda sido privilegiado a compartir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nObservador de la orden dada a El\u00edas (III Reyes, xix, 16), Eliseo deleg\u00f3 al hijo de uno de los profetas para que discretamente ungiera a Jehu Rey de Israel, y para encomendarle cortar la casa de Achab (IV Reyes, ix, 1-10). La muerte de Joram, atravesado por una flecha del arco de Jehu, el ignominioso final de Jezabel, la masacre de los setenta hijos de Achab, probaron cuan fielmente fue ejecutada la orden Divina (IV Reyes, ix, 11-x, 30). Despu\u00e9s de predecir a Joas su victoria sobre los Sirios en Aphec, as\u00ed como otras tres victorias consecutivas, siempre altivo ante los reyes, siempre bondadoso hacia los peque\u00f1os, \u201cEliseo muri\u00f3, y ellos lo enterraron\u201d (IV Reyes, xiii, 14-20). El solo toque de su cad\u00e1ver sirvi\u00f3 para resucitar a un muerto (IV Reyes, xiii, 20-21). \u201cEn su vida hizo grandes maravillas, y muerto obr\u00f3 milagros\u201d (Ecclus., xlviii, 15).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nMANGENOT in VIG., Dict. de la Bible (Paris, 1898), s. v. Elis\u00e9e; STRACHAN in HAST., Dict. of the Bible (New York, 1898); FARRAR, Books of Kings (London, 1894); MEIGNAN, Les Proph\u00e8tes d&#8217;Israel (Paris, 1892).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDANIEL P. DUFFY\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcripto por WGKofron\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con agradecimiento a St. Mary&#8217;s Church, Akron, Ohio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llamado, 1Ki 19:19-21; sucede a El\u00edas, 2Ki 2:1-15; sana las aguas, 2Ki 2:19-22; maldice a los muchachos, 2Ki 2:23-25; multiplica el aceite de la viuda, 2Ki 4:1-7; revive al hijo de la sunamita, 2Ki 4:8-37; purifica la olla, 2Ki 4:38-41; alimenta a los profetas, 2Ki 4:42-44; sana la lepra de Naam\u00e1n, 2Ki 5:1-27; Eliseo y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eliseo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abELISEO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1821","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1821"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1821\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}