{"id":18555,"date":"2016-02-05T11:56:34","date_gmt":"2016-02-05T16:56:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/rumiar\/"},"modified":"2016-02-05T11:56:34","modified_gmt":"2016-02-05T16:56:34","slug":"rumiar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/rumiar\/","title":{"rendered":"RUMIAR"},"content":{"rendered":"<p>Masticar por segunda vez, devolvi\u00e9ndolo a la boca, el alimento que ya estuvo en el aparato digestivo de un animal. La ley mosaica clasificaba como alimento \u2020\u0153limpio\u2020\u009d a los rumiantes de pezu\u00f1a partida, entre los que se hallaban el ciervo, la gacela, el corzo, el ant\u00ed\u00adlope, la gamuza y las variedades silvestres y dom\u00e9sticas del ganado vacuno, las ovejas y las cabras. Esta clasificaci\u00f3n exclu\u00ed\u00ada al camello, el dam\u00e1n y la liebre y el conejo, porque, aunque eran rumiantes, no ten\u00ed\u00adan la pezu\u00f1a partida. (Le 11:1-8, 26; Dt 14:4-8.) Algunos comentaristas aseguran que los rumiantes desprovistos de garras tienen h\u00e1bitos alimenticios m\u00e1s limpios, y que al masticar el alimento dos veces, lo digieren de manera m\u00e1s completa, por lo que si ingieren alguna planta venenosa, la mayor parte del veneno queda neutralizado o eliminado por las complejas transformaciones qu\u00ed\u00admicas que intervienen en ese proceso digestivo m\u00e1s largo.<br \/>\nLa rumia constituye una de las maravillas de la creaci\u00f3n. Casi todos los rumiantes tienen el est\u00f3mago dividido en tres o cuatro c\u00e1maras y digieren el alimento de manera similar. La mayor parte de la comida que ingieren pasa, parcialmente masticada, a la primera cavidad, y de esta a la segunda, donde se ablanda y redondea formando el llamado bolo alimenticio. Una vez que el animal ha terminado de pastar y se encuentra en reposo, devuelve a la boca el bolo alimenticio mediante una contracci\u00f3n muscular, para continuar la masticaci\u00f3n e insalivaci\u00f3n. Cuando traga el alimento por segunda vez, este pasa por los dos primeros compartimentos hasta el tercero y finalmente al cuarto, donde finaliza la digesti\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 clasifica la Biblia a la liebre entre los rumiantes?<br \/>\nAlgunos cr\u00ed\u00adticos de la Biblia han puesto en duda con frecuencia el que se clasifique a la liebre entre los rumiantes. (Le 11:4, 6; Dt 14:7.) No ha de pasarse por alto, sin embargo, que la actual clasificaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica de lo que es un rumiante no constituye una base suficiente para cuestionar lo que dice la Biblia, pues tal clasificaci\u00f3n no exist\u00ed\u00ada en tiempos de Mois\u00e9s. Incluso en el siglo XVIII, el poeta ingl\u00e9s William Cowper, tras observar detenidamente a sus conejos dom\u00e9sticos, coment\u00f3 que \u2020\u0153rumiaban todo el d\u00ed\u00ada hasta el anochecer\u2020\u009d. Linneo, famoso naturalista del mismo siglo, tambi\u00e9n cre\u00ed\u00ada que los conejos rumiaban, aunque solo posteriormente se recoger\u00ed\u00adan datos m\u00e1s espec\u00ed\u00adficos. El franc\u00e9s Morot descubri\u00f3 en 1882 que los conejos vuelven a ingerir hasta el 90% de lo que consumen cada d\u00ed\u00ada. Ivan T. Sanderson comenta con relaci\u00f3n a la liebre en una obra m\u00e1s reciente: \u2020\u0153Desde nuestro punto de vista, la digesti\u00f3n es uno de sus h\u00e1bitos m\u00e1s sorprendentes. No es exclusivo de los lep\u00f3ridos [liebres y conejos], sino que tambi\u00e9n es com\u00fan entre muchos roedores. Cuando disponen de alimento tierno en vez del forraje invernal desecado, los animales lo devoran vorazmente y lo regurgitan semidigerido alrededor de sus madrigueras. Despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo vuelven a engullirlo, y el proceso tal vez se repita m\u00e1s de una vez. En el caso del conejo com\u00fan, parece ser que solo los adultos plenamente desarrollados tienen esta costumbre\u2020\u009d. (Living Mammals of the World, 1955, p\u00e1g. 114.)<br \/>\nEn este siglo, un grupo de cient\u00ed\u00adficos brit\u00e1nicos observaron detenidamente los h\u00e1bitos de los conejos bajo rigurosos controles. Los resultados de su investigaci\u00f3n se publicaron en la obra Proceedings of the Zoological Society of London (1940, vol. 110, p\u00e1gs. 159-163). A continuaci\u00f3n presentamos una breve explicaci\u00f3n del proceso de rumia de la liebre y el conejo: cuando el animal ingiere alimento tierno por primera vez durante el d\u00ed\u00ada, este pasa a trav\u00e9s del est\u00f3mago al intestino delgado, y en el extremo del est\u00f3mago m\u00e1s pr\u00f3ximo al coraz\u00f3n se quedan entre 40 y 50 gr. de bolas de desechos que ya estaban almacenadas all\u00ed\u00ad cuando se ingiri\u00f3 el alimento. Del intestino delgado pasa al ciego (el extremo del intestino grueso), donde permanece durante un tiempo. Durante el d\u00ed\u00ada, las bolas de desechos descienden hasta el intestino delgado, en donde se digiere la prote\u00ed\u00adna de origen bacteriano que se halla en ellas. Al llegar al intestino grueso, pasan de largo el alimento almacenado en el ciego y contin\u00faan hasta el colon, donde se absorbe el exceso de humedad para formar el esti\u00e9rcol que se expulsa a continuaci\u00f3n. Una vez que ha finalizado esta fase, el alimento almacenado en el intestino ciego entra en el colon, pero en lugar de perder toda la humedad, el alimento alcanza el ano en estado relativamente viscoso. Se halla en forma de bolas recubiertas de una capa fuerte de mucosidad que evita que se junten. Cuando llega al ano, el conejo no lo expulsa, sino que vuelve a empezar el proceso, lleva el alimento a la boca y luego lo almacena en el lado del est\u00f3mago m\u00e1s pr\u00f3ximo al coraz\u00f3n hasta la siguiente ingesti\u00f3n de alimento. De este modo se completa el ciclo y casi todo el alimento pasa por segunda vez a trav\u00e9s del aparato digestivo.<br \/>\nWaldo L. Schmitt, jefe del Departamento de Zoolog\u00ed\u00ada del Instituto Smithsoniano de Washington, D.C., coment\u00f3 lo siguiente acerca de estos descubrimientos: \u2020\u0153No parece haber raz\u00f3n para cuestionar la exactitud de los informes de los diversos investigadores que han llegado a la conclusi\u00f3n de que los conejos almacenan en el intestino ciego alimento semidigerido que vuelven a engullir m\u00e1s tarde y que pasa por segunda vez a trav\u00e9s del aparato digestivo\u2020\u009d. Tambi\u00e9n observ\u00f3 que esto justifica \u2020\u0153el descomunal tama\u00f1o del ciego de los conejos cuando se compara con el de casi todos los dem\u00e1s mam\u00ed\u00adferos\u2020\u009d. (Awake!, 22 de abril de 1951, p\u00e1gs. 27, 28.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Masticar por segunda vez, devolvi\u00e9ndolo a la boca, el alimento que ya estuvo en el aparato digestivo de un animal. 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