{"id":18814,"date":"2016-02-05T12:05:07","date_gmt":"2016-02-05T17:05:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idolo-idolatria\/"},"modified":"2016-02-05T12:05:07","modified_gmt":"2016-02-05T17:05:07","slug":"idolo-idolatria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idolo-idolatria\/","title":{"rendered":"IDOLO, IDOLATRIA"},"content":{"rendered":"<p>Un \u00ed\u00addolo es una imagen, una representaci\u00f3n de algo o un s\u00ed\u00admbolo, material o imaginario, que es objeto de devoci\u00f3n fervorosa. En t\u00e9rminos generales, la idolatr\u00ed\u00ada es la veneraci\u00f3n, amor, culto o adoraci\u00f3n de un \u00ed\u00addolo. Normalmente est\u00e1 relacionada con un poder superior, real o supuesto, tanto si se le atribuye una existencia animada (humano, animal o, incluso, una organizaci\u00f3n) como si se trata de algo inanimado (una fuerza u objeto inanimado de la naturaleza). La idolatr\u00ed\u00ada suele ir acompa\u00f1ada de alg\u00fan tipo de ceremonia o rito.<br \/>\nLos t\u00e9rminos hebreos con los que se hac\u00ed\u00ada referencia a los \u00ed\u00addolos sol\u00ed\u00adan aludir tanto al material del que estaban hechos como a su inutilidad, o eran t\u00e9rminos con una profunda carga despectiva. Entre estos hay palabras que se han traducido por expresiones como \u2020\u0153imagen tallada o esculpida\u2020\u009d (literalmente, \u2020\u0153talla\u2020\u009d); \u2020\u0153estatua fundida, imagen o \u00ed\u00addolo\u2020\u009d (literalmente, \u2020\u0153algo fundido; vaciado\u2020\u009d); \u2020\u0153\u00ed\u00addolo horrible\u2020\u009d; \u2020\u0153\u00ed\u00addolo vano\u2020\u009d (literalmente, \u2020\u0153vanidad\u2020\u009d), e \u2020\u0153\u00ed\u00addolo estercolizo\u2020\u009d. La palabra \u2020\u0153\u00ed\u00addolo\u2020\u009d es traducci\u00f3n de la voz griega \u00e9i\u00c2\u00b7do\u00c2\u00b7lon.<\/p>\n<p>No todas las im\u00e1genes son \u00ed\u00addolos. La ley de Dios sobre no hacerse im\u00e1genes (Ex 20:4, 5) no quiso decir que quedaba terminantemente prohibido hacer una estatua o alg\u00fan tipo de representaci\u00f3n material. Este hecho queda patente por el mandato posterior de Jehov\u00e1 de hacer dos querubines de oro para la cubierta del Arca y bordar representaciones de querubines sobre las diez telas de la cubierta interior del tabern\u00e1culo y sobre la cortina que separaba el Santo del Sant\u00ed\u00adsimo. (Ex 25:18; 26:1, 31, 33.) De igual manera, el interior del templo de Salom\u00f3n, cuyos planos arquitect\u00f3nicos recibi\u00f3 David por inspiraci\u00f3n divina (1Cr 28:11, 12), estaba decorado con gran belleza con bajorrelieves de querubines, palmeras y flores. En el Sant\u00ed\u00adsimo de este templo hab\u00ed\u00ada querubines de madera de \u00e1rbol ole\u00ed\u00adfero revestidos de oro. (1Re 6:23, 28, 29.) El mar fundido descansaba sobre doce toros de cobre, y las paredes laterales de las carretillas de cobre para el uso del templo estaban decoradas con figuras de leones, toros y querubines. (1Re 7:25, 28, 29.) Hab\u00ed\u00ada doce leones a lo largo de los escalones que conduc\u00ed\u00adan al trono de Salom\u00f3n. (2Cr 9:17-19.)<br \/>\nSin embargo, estas representaciones no eran \u00ed\u00addolos; solo los sacerdotes que oficiaban podr\u00ed\u00adan ver las que estaban en el interior del tabern\u00e1culo y luego en el interior del templo. Nadie, salvo el sumo sacerdote, entraba en el Sant\u00ed\u00adsimo, y tan solo lo hac\u00ed\u00ada el D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n. (Heb 9:7.) Por lo tanto, no hab\u00ed\u00ada ning\u00fan peligro de que los israelitas pudiesen incurrir en idolatrar a los querubines de oro del Santuario. Estas figuras eran principalmente una representaci\u00f3n de los querubines celestiales. (Comp\u00e1rese con Heb 9:24, 25.) Y es evidente que no se las hab\u00ed\u00ada de venerar, pues no se deb\u00ed\u00ada dar adoraci\u00f3n ni a los mismos \u00e1ngeles. (Col 2:18; Rev 19:10; 22:8, 9.)<br \/>\nPor supuesto, en ocasiones algunas im\u00e1genes se convirtieron en \u00ed\u00addolos, aunque originalmente no se ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de que fuesen objetos de veneraci\u00f3n. La serpiente de cobre que Mois\u00e9s hizo en el desierto lleg\u00f3 a ser adorada y por esta raz\u00f3n el fiel rey Ezequ\u00ed\u00adas la tritur\u00f3. (N\u00fa 21:9; 2Re 18:1, 4.) El efod que hizo el juez Gede\u00f3n lleg\u00f3 a ser un \u2020\u0153lazo\u2020\u009d para \u00e9l y para su casa. (Jue 8:27.)<\/p>\n<p>Im\u00e1genes como ayuda en la adoraci\u00f3n. Las Escrituras no aprueban el uso de im\u00e1genes como un medio de dirigirse a Dios en oraci\u00f3n. Esta pr\u00e1ctica va en contra del principio que dice que aquellos que buscan a Jehov\u00e1 deben adorarle con esp\u00ed\u00adritu y con verdad. (Jn 4:24; 2Co 4:18; 5:6, 7.) El no tolera que se mezclen pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas con la adoraci\u00f3n verdadera, como lo ilustra el hecho de que condenase la adoraci\u00f3n del becerro, a pesar de que los israelitas lo hab\u00ed\u00adan relacionado con Su nombre. (Ex 32:3-10.) Jehov\u00e1 no comparte su gloria con im\u00e1genes esculpidas. (Isa 42:8.)<br \/>\nNo hay ni una sola ocasi\u00f3n en las Escrituras en la que los siervos fieles de Jehov\u00e1 hayan recurrido al uso de ayudas visuales para orar a Dios ni que hayan practicado alguna forma de adoraci\u00f3n relativa. Es cierto que seg\u00fan la traducci\u00f3n cat\u00f3lica Sc\u00ed\u00ado de San Miguel, Hebreos 11:21 dice: \u2020\u0153Por fe Jacob, estando para morir, bendijo a cada uno de los hijos de Joseph: y ador\u00f3 la altura de su vara\u2020\u009d. Sin embargo, en una nota al pie de la p\u00e1gina, la traducci\u00f3n cat\u00f3lica Bover-Cantera comenta lo siguiente sobre este texto: \u2020\u0153El sentido m\u00e1s obvio es: (Jacob) inclinado ador\u00f3 (a Dios) (apoy\u00e1ndose) sobre la extremidad de su (propio) b\u00e1culo\u2020\u009d. Esta \u00faltima forma de traducir el texto, y otras con peque\u00f1as variaciones, demuestra que este vers\u00ed\u00adculo de ning\u00fan modo apoya la adoraci\u00f3n relativa. Adem\u00e1s, est\u00e1 en armon\u00ed\u00ada con el sentido del texto hebreo de G\u00e9nesis 47:31, y as\u00ed\u00ad lo han traducido casi todas las versiones cat\u00f3licas.<\/p>\n<p>Formas de idolatr\u00ed\u00ada. Algunas de las pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas mencionadas en la Biblia eran repugnantes, como, por ejemplo, la prostituci\u00f3n ceremonial, el sacrificio de ni\u00f1os, la borrachera y la autolaceraci\u00f3n hasta el punto de hacer chorrear la sangre. (1Re 14:24; 18:28; Jer 19:3-5; Os 4:13, 14; Am 2:8.) A los \u00ed\u00addolos se les veneraba participando de la comida y bebida que se ofrec\u00ed\u00ada en fiestas celebradas en su honor (Ex 32:6; 1Co 8:10), inclin\u00e1ndose y haci\u00e9ndoles sacrificios, con cantos y danzas e incluso bes\u00e1ndolos. (Ex 32:8, 18, 19; 1Re 19:18; Os 13:2.) La idolatr\u00ed\u00ada tambi\u00e9n se practicaba disponiendo una mesa con alimento y bebida para los dioses falsos (Isa 65:11), ofreciendo libaciones, tortas de sacrificio y humo de sacrificio (Jer 7:18; 44:17), as\u00ed\u00ad como llorando en ciertas ceremonias religiosas (Eze 8:14). La Ley prohib\u00ed\u00ada tatuarse, hacerse cortaduras, imponerse calvicie sobre la frente, cortar los mechones de los lados y la extremidad de la barba, posiblemente debido a su relaci\u00f3n, al menos en parte, con las pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas que eran comunes en las naciones vecinas. (Le 19:26-28; Dt 14:1.)<br \/>\nTambi\u00e9n hay formas m\u00e1s sutiles de idolatr\u00ed\u00ada. La codicia es idolatr\u00ed\u00ada (Col 3:5), puesto que el objeto deseado desv\u00ed\u00ada del Creador el afecto de la persona, de modo que se convierte en un \u00ed\u00addolo. En lugar de servir a Jehov\u00e1 Dios fielmente, una persona puede llegar a ser esclavo de su vientre, es decir, de su deseo o apetito carnal, y hacer de esto su dios. (Ro 16:18; Flp 3:18, 19.) Puesto que el amor al Creador se demuestra por la obediencia (1Jn 5:3), la rebeli\u00f3n y la presuntuosidad son comparables a actos de idolatr\u00ed\u00ada. (1Sa 15:22, 23.)<\/p>\n<p>Idolatr\u00ed\u00ada antes del Diluvio. La idolatr\u00ed\u00ada no comenz\u00f3 en la regi\u00f3n visible, sino en la invisible. Una gloriosa criatura celestial desarroll\u00f3 el deseo ego\u00ed\u00adsta de parecerse al Alt\u00ed\u00adsimo. Fue tan fuerte su deseo que consigui\u00f3 apartarle de Jehov\u00e1, su Dios, y su idolatr\u00ed\u00ada le hizo rebelarse. (Job 1:6-11; 1Ti 3:6; comp\u00e1rese con Isa 14:12-14; Eze 28:13-15, 17.)<br \/>\nDe manera similar, Eva se hizo a s\u00ed\u00ad misma la primera id\u00f3latra humana al codiciar el fruto prohibido, y este deseo incorrecto la llev\u00f3 a desobedecer el mandato de Dios. Ad\u00e1n tambi\u00e9n lleg\u00f3 a ser culpable de idolatr\u00ed\u00ada al permitir que un deseo ego\u00ed\u00adsta rivalizase con su amor a Jehov\u00e1 y posteriormente desobedecer al Creador. (G\u00e9 3:6, 17.)<br \/>\nDesde la rebeli\u00f3n en Ed\u00e9n, tan solo una minor\u00ed\u00ada de la humanidad ha permanecido libre de la idolatr\u00ed\u00ada. Durante la vida de En\u00f3s, el nieto de Ad\u00e1n, parece que se lleg\u00f3 a practicar cierta forma de idolatr\u00ed\u00ada: \u2020\u0153En aquel tiempo se dio comienzo a invocar el nombre de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (G\u00e9 4:26.) Pero esta invocaci\u00f3n no fue con fe, como s\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada hecho el justo Abel muchos a\u00f1os antes, por lo que sufri\u00f3 martirio a manos de su hermano Ca\u00ed\u00adn. (G\u00e9 4:4, 5, 8.) Lo que debi\u00f3 comenzar en los d\u00ed\u00adas de En\u00f3s fue una forma de adoraci\u00f3n falsa en la que el nombre de Jehov\u00e1 se usaba mal o se aplicaba de manera impropia. Probablemente los hombres se hac\u00ed\u00adan llamar por el nombre de Dios o usaban este nombre para dirigirse a otros hombres (por medio de los cuales pretend\u00ed\u00adan acercarse a Dios en adoraci\u00f3n), o bien aplicaban el nombre divino a objetos usados como \u00ed\u00addolos (a modo de ayuda visible y tangible al intentar adorar al Dios invisible).<br \/>\nEl registro b\u00ed\u00adblico no revela hasta qu\u00e9 grado se practic\u00f3 la idolatr\u00ed\u00ada desde los d\u00ed\u00adas de En\u00f3s hasta el Diluvio. La situaci\u00f3n debi\u00f3 ir deterior\u00e1ndose progresivamente, pues en los d\u00ed\u00adas de No\u00e9 vio \u2020\u0153Jehov\u00e1 [&#8230;] que la maldad del hombre abundaba en la tierra, y que toda inclinaci\u00f3n de los pensamientos del coraz\u00f3n de este era solamente mala todo el tiempo\u2020\u009d. Adem\u00e1s, la inclinaci\u00f3n pecaminosa que hered\u00f3 el hombre, la presencia de los \u00e1ngeles materializados que tuvieron relaciones con las hijas de los hombres, as\u00ed\u00ad como la prole h\u00ed\u00adbrida de estas uniones, los nefilim, ejercieron sobre el mundo de ese tiempo una fuerte influencia hacia lo malo. (G\u00e9 6:4, 5.)<\/p>\n<p>La idolatr\u00ed\u00ada en tiempos de los patriarcas. A pesar de que el Diluvio del d\u00ed\u00ada de No\u00e9 aniquil\u00f3 a todos los id\u00f3latras humanos, la idolatr\u00ed\u00ada surgi\u00f3 de nuevo, esta vez encabezada por Nemrod, \u2020\u0153poderoso cazador en oposici\u00f3n a Jehov\u00e1\u2020\u009d. (G\u00e9 10:9.) Sin duda bajo su direcci\u00f3n empez\u00f3 la construcci\u00f3n de Babel y su torre (probablemente un zigurat para adoraci\u00f3n idol\u00e1trica). No obstante, Jehov\u00e1 frustr\u00f3 los planes de aquellos constructores, confundiendo su lenguaje. Como no pod\u00ed\u00adan entenderse unos con otros, abandonaron gradualmente la construcci\u00f3n de la ciudad y se dispersaron. Sin embargo, la idolatr\u00ed\u00ada que empez\u00f3 en Babel no termin\u00f3 all\u00ed\u00ad. Aquellos hombres llevaron consigo sus conceptos religiosos falsos. (G\u00e9 11:1-9; v\u00e9ase DIOSES Y DIOSAS.)<br \/>\nAl igual que Babel, Ur de los caldeos, la siguiente ciudad que se menciona en las Escrituras, no estaba dedicada a la adoraci\u00f3n del Dios verdadero, Jehov\u00e1. Las excavaciones arqueol\u00f3gicas efectuadas en ese lugar han revelado que la deidad de aquella ciudad era el dios-luna Sin. En Ur resid\u00ed\u00ada Tar\u00e9, el padre de Abr\u00e1n (Abrah\u00e1n). (G\u00e9 11:27, 28.) Como Tar\u00e9 viv\u00ed\u00ada en un entorno en el que se practicaba la idolatr\u00ed\u00ada, es posible que a \u00e9l tambi\u00e9n le hubiese afectado, tal como dan a entender las palabras que siglos m\u00e1s tarde Josu\u00e9 dirigi\u00f3 a los israelitas: \u2020\u0153Fue al otro lado del R\u00ed\u00ado [Eufrates] donde hace mucho moraron sus antepasados, Tar\u00e9 padre de Abrah\u00e1n y padre de Nacor, y ellos sol\u00ed\u00adan servir a otros dioses\u2020\u009d. (Jos 24:2.) Sin embargo, Abrah\u00e1n puso fe en Jehov\u00e1, el Dios verdadero.<br \/>\nAll\u00ed\u00ad a donde Abrah\u00e1n y sus descendientes fueron se encontraron con la idolatr\u00ed\u00ada, fruto de la influencia de la apostas\u00ed\u00ada original de Babel. En consecuencia, siempre estaba presente el peligro de contaminarse con aquella idolatr\u00ed\u00ada. Los mismos parientes de Abrah\u00e1n ten\u00ed\u00adan \u00ed\u00addolos. Por ejemplo, Lab\u00e1n, suegro del nieto de Abrah\u00e1n, Jacob, ten\u00ed\u00ada terafim o dioses familiares. (G\u00e9 31:19, 31, 32.) A Jacob mismo se le hizo necesario instruir a su casa para que se librasen de todos sus dioses extranjeros, y luego escondi\u00f3 los \u00ed\u00addolos que le hab\u00ed\u00adan entregado. (G\u00e9 35:2-4.) Es posible que se deshiciese de ellos de esta manera con el fin de que ninguno de los miembros de su casa usase el metal con un motivo impropio, atribuy\u00e9ndole un valor especial por haber sido antes un \u00ed\u00addolo. No se especifica si previamente Jacob fundi\u00f3 o machac\u00f3 las im\u00e1genes.<\/p>\n<p>La idolatr\u00ed\u00ada y el pueblo de Dios. Tal como Jehov\u00e1 le hab\u00ed\u00ada indicado a Abrah\u00e1n, sus descendientes, los israelitas, llegaron a ser residentes forasteros en una tierra que no era la suya, Egipto, y all\u00ed\u00ad sufrieron aflicci\u00f3n. (G\u00e9 15:13.) En esa tierra pudieron ver de cerca las pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas m\u00e1s acentuadas, ya que la costumbre de hacer \u00ed\u00addolos estaba muy extendida. A muchas de las deidades que se adoraban en Egipto se las representaba con cabezas de animales: Bastet, con cabeza de gato; Hator, con cabeza de vaca; Horus, con cabeza de halc\u00f3n; Anubis, con cabeza de chacal (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 946), y Thot, con cabeza de ibis, por mencionar solo algunos ejemplos. Se veneraban las criaturas marinas, voladoras y terrestres, y cuando los animales sagrados mor\u00ed\u00adan, se les momificaba.<br \/>\nLa Ley que Jehov\u00e1 le dio a su pueblo despu\u00e9s de liberarlos de Egipto condenaba sin ambages las pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas tan extendidas en tiempos pasados. El segundo de los Diez Mandamientos prohib\u00ed\u00ada de manera expresa hacerse una imagen tallada para adoraci\u00f3n o una representaci\u00f3n de cualquier cosa que estuviese en los cielos, sobre la tierra o en las aguas. (Ex 20:4, 5; Dt 5:8, 9.) En sus exhortaciones finales a los israelitas, Mois\u00e9s recalc\u00f3 la imposibilidad de hacer una imagen del Dios verdadero y les advirti\u00f3 que se cuidasen del lazo de la idolatr\u00ed\u00ada. (Dt 4:15-19.) Como otra salvaguarda para que no se hiciesen id\u00f3latras, se les orden\u00f3 que no celebrasen ning\u00fan pacto con los habitantes paganos de la tierra a la que iban a entrar y que no formasen alianzas matrimoniales con ellos. M\u00e1s bien, los israelitas tendr\u00ed\u00adan que aniquilarlos, y tambi\u00e9n deb\u00ed\u00adan destruir todos los objetos idol\u00e1tricos: altares, columnas sagradas, postes sagrados e im\u00e1genes esculpidas. (Dt 7:2-5.)<br \/>\nJosu\u00e9, el sucesor de Mois\u00e9s, reuni\u00f3 a todas las tribus de Israel en Siquem y las exhort\u00f3 a que se librasen de los dioses falsos y sirviesen fielmente a Jehov\u00e1. El pueblo estuvo de acuerdo en hacerlo, y continuaron sirviendo a Jehov\u00e1 no solo durante la vida de Josu\u00e9, sino tambi\u00e9n con los hombres de m\u00e1s edad que vivieron despu\u00e9s de \u00e9l. (Jos 24:14-16, 31.) Pero con el tiempo surgi\u00f3 una apostas\u00ed\u00ada general. El pueblo empez\u00f3 a adorar a deidades cananeas: Baal, Astoret y el poste sagrado o aser\u00e1. Por esta raz\u00f3n Jehov\u00e1 abandon\u00f3 a los israelitas en manos de sus enemigos. No obstante, cuando se arrepent\u00ed\u00adan, les ten\u00ed\u00ada misericordia y levantaba jueces para librarlos. (Jue 2:11-19; 3:7; v\u00e9anse ASTORET; BAAL n\u00fam. 4; COLUMNA SAGRADA; POSTE SAGRADO.)<\/p>\n<p>Durante la gobernaci\u00f3n de los reyes. No se dice que los israelitas practicaran la idolatr\u00ed\u00ada a nivel general durante los reinados de Sa\u00fal, primer rey de Israel, Is-b\u00f3set, su hijo, y David. Sin embargo, hay muestras de que a\u00fan quedaban vestigios de idolatr\u00ed\u00ada en el reino. Por ejemplo, Mical, hija de Sa\u00fal, ten\u00ed\u00ada una imagen de terafim en su poder. (1Sa 19:13; v\u00e9ase TERAFIM.) No obstante, la idolatr\u00ed\u00ada no lleg\u00f3 a practicarse abiertamente hasta la \u00faltima parte del reinado de Salom\u00f3n, hijo de David. El propio Salom\u00f3n impuls\u00f3 y aprob\u00f3 la idolatr\u00ed\u00ada bajo la influencia de sus numerosas esposas extranjeras. Se edificaron lugares altos para Astoret, Kem\u00f3s y Milcom o M\u00f3lek. El pueblo en general sucumbi\u00f3 a la adoraci\u00f3n falsa y empez\u00f3 a inclinarse delante de esos \u00ed\u00addolos de deidades. (1Re 11:3-8, 33; 2Re 23:13; v\u00e9anse KEM\u00ed\u201cS; M\u00ed\u201cLEK.)<br \/>\nDebido a esta idolatr\u00ed\u00ada, Jehov\u00e1 le quit\u00f3 diez tribus a Rehoboam, hijo de Salom\u00f3n, y se las dio a Jerobo\u00e1n. (1Re 11:31-35; 12:19-24.) A pesar de que a Jerobo\u00e1n se le asegur\u00f3 que su reino permanecer\u00ed\u00ada firme si continuaba sirviendo a Jehov\u00e1 fielmente, una vez lleg\u00f3 a ser rey, instituy\u00f3 la adoraci\u00f3n del becerro, pues tem\u00ed\u00ada que el pueblo se rebelase en contra de su gobernaci\u00f3n si iba continuamente a Jerusal\u00e9n para adorar. (1Re 11:38; 12:26-33.) La adoraci\u00f3n idol\u00e1trica del becerro y el culto a Baal, importado de Tiro durante el reinado de Acab, persistieron durante todos los d\u00ed\u00adas del reino de las diez tribus. (1Re 16:30-33.) Sin embargo, no todos apostataron. Durante el reinado de Acab, todav\u00ed\u00ada hab\u00ed\u00ada un resto de 7.000 personas que nunca hab\u00ed\u00adan doblado la rodilla delante de Baal ni le hab\u00ed\u00adan besado, y esto en un tiempo en que los profetas de Jehov\u00e1 estaban siendo ejecutados con la espada, seguramente por instigaci\u00f3n de Jezabel, esposa de Acab. (1Re 19:1, 2, 14, 18; Ro 11:4; v\u00e9ase BECERRO [Adoraci\u00f3n de becerros].)<br \/>\nA excepci\u00f3n de la erradicaci\u00f3n de la adoraci\u00f3n de Baal que llev\u00f3 a cabo Jeh\u00fa (2Re 10:20-28), no hay registro de ninguna reforma religiosa emprendida por un monarca del reino de diez tribus. Ni el pueblo ni los gobernantes del reino septentrional prestaron atenci\u00f3n a los profetas que en repetidas ocasiones les envi\u00f3 Jehov\u00e1, de modo que el Todopoderoso finalmente los abandon\u00f3 en manos de los asirios, debido a su s\u00f3rdida trayectoria de idolatr\u00ed\u00ada. (2Re 17:7-23.)<br \/>\nEn el reino de Jud\u00e1 la situaci\u00f3n no fue muy diferente, aparte de las reformas que llevaron a cabo algunos reyes. Si bien el reino se hab\u00ed\u00ada dividido como consecuencia directa de la idolatr\u00ed\u00ada, Rehoboam, el hijo de Salom\u00f3n, no tom\u00f3 en serio la disciplina de Jehov\u00e1 y evit\u00f3 la idolatr\u00ed\u00ada. Tan pronto como pudo asegurar su posici\u00f3n, \u00e9l y todo el pueblo de Jud\u00e1 apostataron. (2Cr 12:1.) La gente se ocup\u00f3 en la construcci\u00f3n de lugares altos, donde colocaron columnas sagradas y postes sagrados, y se entreg\u00f3 a la prostituci\u00f3n ceremonial. (1Re 14:23, 24.) Aunque Abiyam manifest\u00f3 fe en Jehov\u00e1 cuando luch\u00f3 contra Jerobo\u00e1n y se le bendijo con la victoria, despu\u00e9s imit\u00f3 en buena medida el proceder pecaminoso de su padre y predecesor en el trono, Rehoboam. (1Re 15:1, 3; 2Cr 13:3-18.)<br \/>\nLos siguientes dos reyes de Jud\u00e1, As\u00e1 y Jehosafat, sirvieron a Jehov\u00e1 fielmente y procuraron erradicar del reino la idolatr\u00ed\u00ada. Pero Jud\u00e1 estaba tan inmersa en la adoraci\u00f3n que se practicaba en los lugares altos, que pese a los esfuerzos de ambos reyes por destruirlos, parece ser que se conservaron en secreto o proliferaron de nuevo. (1Re 15:11-14; 22:42, 43; 2Cr 14:2-5; 17:5, 6; 20:31-33.)<br \/>\nEl reinado del siguiente rey de Jud\u00e1, Jehoram, dio comienzo con una brutal matanza y abri\u00f3 un nuevo cap\u00ed\u00adtulo en la pr\u00e1ctica idol\u00e1trica de Jud\u00e1, un rebrote que se atribuye al hecho de que Jehoram estaba casado con la id\u00f3latra Atal\u00ed\u00ada, la hija de Acab. (2Cr 21:1-4, 6, 11.) Cuando Ocoz\u00ed\u00adas sucedi\u00f3 a su padre Jehoram en el trono, la reina madre, Atal\u00ed\u00ada, fue su consejera. Tanto durante su reinado como durante el de Atal\u00ed\u00ada, que posteriormente usurp\u00f3 el trono, la idolatr\u00ed\u00ada tuvo la sanci\u00f3n de la corona. (2Cr 22:1-3, 12.)<br \/>\nAl comienzo del reinado de Jeho\u00e1s, despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n de Atal\u00ed\u00ada, se instaur\u00f3 de nuevo la adoraci\u00f3n verdadera. Sin embargo, despu\u00e9s de la muerte del sumo sacerdote Jehoiad\u00e1, volvi\u00f3 a introducirse el culto a los \u00ed\u00addolos por instigaci\u00f3n de los pr\u00ed\u00adncipes de Jud\u00e1. (2Re 12:2, 3; 2Cr 24:17, 18.) Por consiguiente, Jehov\u00e1 abandon\u00f3 a las fuerzas militares juda\u00ed\u00adtas en manos de los invasores sirios, y a Jeho\u00e1s le dio muerte su propia servidumbre. (2Cr 24:23-25.)<br \/>\nLa ejecuci\u00f3n del juicio de Dios sobre Jud\u00e1 y la violenta muerte de Jeho\u00e1s debieron causar una profunda impresi\u00f3n en su hijo Amas\u00ed\u00adas, de tal modo que al comienzo de su reinado obr\u00f3 con rectitud a los ojos de Jehov\u00e1. (2Cr 25:1-4.) No obstante, despu\u00e9s de derrotar a los edomitas, se llev\u00f3 sus im\u00e1genes y se puso a rendirles culto. (2Cr 25:14.) La retribuci\u00f3n por este proceder vino con la derrota que el reino septentrional le infligi\u00f3 a Jud\u00e1 y cuando m\u00e1s tarde unos conspiradores dieron muerte a Amas\u00ed\u00adas. (2Cr 25:20-24, 27.) Si bien por lo general se dice que Azar\u00ed\u00adas (Uz\u00ed\u00adas) y su hijo Jot\u00e1n obraron con rectitud a los ojos de Jehov\u00e1, sus s\u00fabditos siguieron practicando la idolatr\u00ed\u00ada en los lugares altos. (2Re 15:1-4, 32-35; 2Cr 26:3, 4, 16-18; 27:1, 2.)<br \/>\nDurante el reinado de Acaz, el hijo de Jot\u00e1n, las condiciones religiosas de Jud\u00e1 se degradaron a\u00fan m\u00e1s. Acaz mismo lleg\u00f3 a practicar la idolatr\u00ed\u00ada a un grado nunca visto en Jud\u00e1; fue el primer rey de Jud\u00e1 del que se dice que sacrific\u00f3 a su hijo en el fuego como acto religioso falso. (2Re 16:1-4; 2Cr 28:1-4.) Jehov\u00e1 castig\u00f3 a Jud\u00e1 permitiendo que sus enemigos la derrotasen. Sin embargo, en lugar de arrepentirse, Acaz supuso que Siria les hab\u00ed\u00ada derrotado porque los reyes sirios ten\u00ed\u00adan el favor de sus dioses, por lo que decidi\u00f3 ofrecer sacrificios en honor de esas deidades con el fin de atraerse su favor. (2Cr 28:5, 23.) Adem\u00e1s, cerr\u00f3 las puertas del templo y rompi\u00f3 en pedazos sus utensilios. (2Cr 28:24.)<br \/>\nAunque Acaz no sac\u00f3 provecho alguno de la disciplina de Jehov\u00e1, su hijo Ezequ\u00ed\u00adas s\u00ed\u00ad se benefici\u00f3. (2Cr 29:1, 5-11.) En el primer a\u00f1o de su reinado, reinstaur\u00f3 la adoraci\u00f3n verdadera de Jehov\u00e1. (2Cr 29:3.) Durante su gobernaci\u00f3n se destruyeron ramificaciones de la adoraci\u00f3n falsa no solo en Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn, sino tambi\u00e9n en Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s. (2Cr 31:1.)<br \/>\nNo obstante, Manas\u00e9s, el hijo de Ezequ\u00ed\u00adas, volvi\u00f3 a dar auge a la idolatr\u00ed\u00ada (2Re 21:1-7; 2Cr 33:1-7), un hecho para el que la Biblia no da ninguna explicaci\u00f3n. Puede ser que consejeros y pr\u00ed\u00adncipes que no estaban dedicados exclusivamente al servicio de Jehov\u00e1 no diesen en un principio buena orientaci\u00f3n a Manas\u00e9s, que hab\u00ed\u00ada empezado a gobernar a los doce a\u00f1os. Sin embargo, a diferencia de Acaz, cuando se le condujo cautivo a Babilonia, respondi\u00f3 a esta medida disciplinaria de Jehov\u00e1 y se arrepinti\u00f3, lo que le llev\u00f3 a emprender a su regreso un programa de reformas en Jerusal\u00e9n. (2Cr 33:10-16.) Posteriormente, su hijo Am\u00f3n reanud\u00f3 los sacrificios a las im\u00e1genes esculpidas. (2Cr 33:21-24.)<br \/>\nCon el reinado de Jos\u00ed\u00adas lleg\u00f3 una erradicaci\u00f3n completa de la idolatr\u00ed\u00ada en Jud\u00e1. Se profanaron todos los santuarios del culto idol\u00e1trico en Jud\u00e1, e incluso los de las ciudades de Samaria. As\u00ed\u00ad mismo, dej\u00f3 sin negocio a los sacerdotes de las deidades extranjeras y a todos los que ofrec\u00ed\u00adan humo de sacrificio a Baal, al Sol, a la Luna, a las constelaciones zodiacales y a todo el ej\u00e9rcito de los cielos. (2Re 23:4-27; 2Cr 34:1-5.) Con todo, esta campa\u00f1a a gran escala contra la idolatr\u00ed\u00ada no supuso una reforma de efecto permanente. Los \u00faltimos cuatro reyes de Jud\u00e1, Jehoacaz, Jehoiaquim, Joaqu\u00ed\u00adn y Sedequ\u00ed\u00adas, persistieron en la idolatr\u00ed\u00ada. (2Re 23:31, 32, 36, 37; 24:8, 9, 18, 19; v\u00e9anse ASTR\u00ed\u201cLOGOS; LUGARES ALTOS; ZODIACO.)<br \/>\nLas diversas referencias a la idolatr\u00ed\u00ada que aparecen en los escritos de los profetas iluminan los hechos acaecidos durante los \u00faltimos a\u00f1os del reino de Jud\u00e1. Los lugares del culto idol\u00e1trico, la prostituci\u00f3n ceremonial y el sacrificio de ni\u00f1os continuaron existiendo (Jer 3:6; 17:1-3; 19:2-5; 32:29, 35; Eze 6:3, 4), y hasta los levitas se hicieron culpables de practicar idolatr\u00ed\u00ada. (Eze 44:10, 12, 13.) El profeta Ezequiel fue llevado en visi\u00f3n hasta el templo de Jerusal\u00e9n, donde vio a un \u00ed\u00addolo detestable, un \u2020\u0153s\u00ed\u00admbolo de celos\u2020\u009d, y la representaci\u00f3n de reptiles y bestias asquerosas que eran veneradas, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n el culto a Tamuz y al Sol. (Eze 8:3, 7-16.)<br \/>\nA pesar de que los israelitas adoraron a los \u00ed\u00addolos, hasta el extremo de sacrificar a sus propios hijos en el fuego, tambi\u00e9n practicaron una forma aparente de adoraci\u00f3n a Jehov\u00e1 y llegaron a creer que no les sobrevendr\u00ed\u00ada calamidad alguna. (Jer 7:4, 8-12; Eze 23:36-39.) Al haberse hundido en la idolatr\u00ed\u00ada, llegaron a hacerse tan irreflexivos, que cuando por fin les sobrevino la calamidad que Dios hab\u00ed\u00ada predicho en su Palabra y Jerusal\u00e9n fue desolada (en 607 a. E.C.), la atribuyeron a no haberle ofrecido a la \u2020\u0153reina de los cielos\u2020\u009d humo de sacrificio y libaciones. (Jer 44:15-18; v\u00e9ase REINA DE LOS CIELOS.)<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 se entreg\u00f3 Israel a la idolatr\u00ed\u00ada. Hubo muchos factores que hicieron que tantos israelitas abandonaran en repetidas ocasiones la adoraci\u00f3n verdadera. Por ser una de las obras de la carne, la idolatr\u00ed\u00ada era atractiva para los deseos de la carne. (G\u00e1l 5:19-21.) Una vez establecidos en la Tierra Prometida, puede que los israelitas hayan observado c\u00f3mo sus vecinos paganos, a quienes no hab\u00ed\u00adan expulsado en su totalidad, obten\u00ed\u00adan buenas cosechas debido a su mayor experiencia en cultivar la tierra. Es probable que muchos preguntaran y siguieran el consejo de sus vecinos cananeos en cuanto a lo que se necesitaba para agradar al Baal o Se\u00f1or de cada regi\u00f3n. (Sl 106:34-39.)<br \/>\nFormar alianzas matrimoniales con los id\u00f3latras tambi\u00e9n indujo a la apostas\u00ed\u00ada. (Jue 3:5, 6.) La promiscuidad sexual relacionada con la idolatr\u00ed\u00ada se convirti\u00f3 en una tentaci\u00f3n muy grande. Sirve de ejemplo lo que ocurri\u00f3 en Sitim, en las llanuras de Moab, donde miles de israelitas se dieron a la inmoralidad y participaron en adoraci\u00f3n falsa. (N\u00fa 22:1; 25:1-3.) Para algunos, tal vez haya sido tentador el poder entregarse a la borrachera en los santuarios de los dioses falsos. (Am 2:8.)<br \/>\nTambi\u00e9n les atra\u00ed\u00ada poder supuestamente conocer de antemano lo que el futuro les iba a deparar. Este inter\u00e9s nac\u00ed\u00ada del deseo de asegurarse de que todo iba a ir bien. Como muestras de este proceder est\u00e1n Sa\u00fal, que consult\u00f3 a una m\u00e9dium espiritista, y Ocoz\u00ed\u00adas, que envi\u00f3 a inquirir de Baal-zebub, el dios de Eqr\u00f3n. (1Sa 28:6-11; 2Re 1:2, 3.)<\/p>\n<p>La adoraci\u00f3n de \u00ed\u00addolos: una necedad. En numerosas ocasiones las Escrituras dejan bien claro cu\u00e1n tonto es confiar en dioses de madera, piedra o metal. Isa\u00ed\u00adas describe la fabricaci\u00f3n de \u00ed\u00addolos y muestra lo est\u00fapido que es el que alguien use parte de la madera de un \u00e1rbol para cocinar su alimento y para calentarse, y luego con el resto se haga un dios al que dirigirse por ayuda. (Isa 44:9-20.) Este mismo profeta escribi\u00f3 que en el d\u00ed\u00ada de la furia de Jehov\u00e1 los adoradores falsos arrojar\u00e1n sus \u00ed\u00addolos, que nada valen, a las musara\u00f1as y a los murci\u00e9lagos. (Isa 2:19-21.) \u2020\u0153Ay del que dice al pedazo de le\u00f1a: \u2020\u02dc\u00c2\u00a1Oh, s\u00ed\u00ad, despierta!\u2020\u2122, a una piedra muda: \u2020\u02dc\u00c2\u00a1Oh, despierta!\u2020\u2122.\u2020\u009d (Hab 2:19.) Los que hacen \u00ed\u00addolos mudos llegar\u00e1n a ser como ellos, es decir, inanimados. (Sl 115:4-8; 135:15-18; v\u00e9ase Rev 9:20.)<\/p>\n<p>Punto de vista sobre la idolatr\u00ed\u00ada. Para los siervos fieles de Jehov\u00e1, los \u00ed\u00addolos siempre han sido algo aborrecible. Las Escrituras a menudo se refieren a los dioses falsos y a los \u00ed\u00addolos en t\u00e9rminos desde\u00f1osos, como algo que carece de valor (1Cr 16:26; Sl 96:5; 97:7), horrible (1Re 15:13; 2Cr 15:16), vergonzoso (Jer 11:13; Os 9:10), detestable (Eze 16:36, 37) y repugnante (Eze 37:23). Con frecuencia se les llama \u2020\u0153\u00ed\u00addolos estercolizos\u2020\u009d, una expresi\u00f3n que traduce el t\u00e9rmino hebreo guil\u00c2\u00b7lu\u00c2\u00b7l\u00ed\u00adm, emparentado con una palabra que significa \u2020\u0153esti\u00e9rcol\u2020\u009d. (1Re 14:10; Sof 1:17.) Esta expresi\u00f3n de desprecio, que aparece por primera vez en Lev\u00ed\u00adtico 26:30, se puede hallar unas cuarenta veces tan solo en el libro de Ezequiel, empezando en el vers\u00ed\u00adculo 4 del cap\u00ed\u00adtulo 6.<br \/>\nEl fiel Job reconoci\u00f3 que incluso si su coraz\u00f3n fuese seducido en secreto a fijarse en los cuerpos celestiales, como la Luna, y su \u2020\u02dcmano procediese a besar su boca\u2020\u2122 (el gesto, al parecer, de lanzar un beso con la mano con intenci\u00f3n idol\u00e1trica), habr\u00ed\u00ada negado a Dios y se habr\u00ed\u00ada vuelto id\u00f3latra. (Job 31:26-28; comp\u00e1rese con Dt 4:15, 19.) Con referencia a alguien que practicaba la justicia, Jehov\u00e1 dijo por medio del profeta Ezequiel: \u2020\u0153Sus ojos no levant\u00f3 a los \u00ed\u00addolos estercolizos de la casa de Israel\u2020\u009d, en el sentido de no hacerles s\u00faplicas o esperar su ayuda. (Eze 18:5, 6.)<br \/>\nOtro excelente ejemplo de huir de la idolatr\u00ed\u00ada fue el de los tres hebreos, Sadrac, Mesac y Abednego, quienes rehusaron inclinarse delante de la imagen de oro erigida por el rey Nabucodonosor en la llanura de Dura, aunque se les amenaz\u00f3 con morir en el horno ardiente. (Da 3.)<br \/>\nLos cristianos primitivos siguieron el consejo inspirado: \u2020\u0153Huyan de la idolatr\u00ed\u00ada\u2020\u009d (1Co 10:14), y los que hac\u00ed\u00adan im\u00e1genes ve\u00ed\u00adan al cristianismo como una amenaza para sus negocios lucrativos. (Hch 19:23-27.) Los historiadores informan que los cristianos que viv\u00ed\u00adan en el Imperio romano se colocaron a menudo en una posici\u00f3n similar a la de los tres hebreos por no participar en actos idol\u00e1tricos. El reconocer el car\u00e1cter divino del emperador como cabeza del Estado ofreciendo tan solo un poco de incienso podr\u00ed\u00ada haber librado de la muerte a estos cristianos, pero pocos transigieron. Entendieron claramente que, si se hab\u00ed\u00adan vuelto de los \u00ed\u00addolos para servir al Dios verdadero (1Te 1:9), el regresar a la idolatr\u00ed\u00ada significar\u00ed\u00ada ser excluidos de la Nueva Jerusal\u00e9n y perder el premio de la vida. (Rev 21:8; 22:14, 15.)<br \/>\nIncluso hoy d\u00ed\u00ada los siervos de Jehov\u00e1 deben guardarse de los \u00ed\u00addolos. (1Jn 5:21.) La Biblia profetiza que se ejercer\u00ed\u00adan grandes presiones sobre todos los habitantes de la Tierra para que adorasen a la simb\u00f3lica \u2020\u0153bestia salvaje\u2020\u009d y a su \u2020\u0153imagen\u2020\u009d. Nadie que persista en tal adoraci\u00f3n idol\u00e1trica recibir\u00e1 el premio que Dios da: la vida eterna. \u2020\u0153Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 lo que significa aguante para los santos.\u2020\u009d (Rev 13:15-17; 14:9-12; v\u00e9ase COSA REPUGNANTE, COSA ASQUEROSA.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El segundo mandamiento parece estar menos preocupado con la incapacidad de representar adecuadamente a Dios y m\u00e1s con las implicaciones de sus esfuerzos. La religi\u00f3n de la \u00abF\u00e9rtil Medialuna\u00bb en el per\u00edodo del AT era primariamente la adoraci\u00f3n de esp\u00edritus que controlaban las fuerzas de la naturaleza. Su representaci\u00f3n, sea por objetos simb\u00f3licos, por ejemplo, las <em>ma\u1e63\u1e63\u0113\u1e07\u0101h<\/em> y <em>\u02bea\u0161\u0113r\u0101h<\/em>, o por im\u00e1genes, implicaba que los esp\u00edritus estaban ligados y en una manera controlados por las cosas materiales que ellos gobernaban. El culto a Jehov\u00e1, carente de im\u00e1genes, anunciaba no solamente que era m\u00e1s grande que la naturaleza, sino tambi\u00e9n que no ped\u00eda ser atado por ella. La mayor\u00eda de las palabras hebreas usadas para los s\u00edmbolos del culto pagano o del culto degenerado de los israelitas expresan repugnancia o aversi\u00f3n, hecho que no se nota bien en nuestras traducciones, y serv\u00edan para condenar el culto que estaba tras ellos. V\u00e9ase <em>Dioses<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta actitud yace tras el uso del NT. Salvo en Hch. 7:41, el \u00e9nfasis raras veces est\u00e1, si es que lo hay, en la imagen sino en la deidad que simbolizan. Esto permiti\u00f3 a los escritores evitar en gran medida el uso de <em>zeos<\/em> para referirse a las deidades paganas. Ef. 5:5; Col. 3:5 no sugieren que alg\u00fan objeto tangible haya llegado a ser un objeto m\u00e1s deseado que Dios, sino que la creaci\u00f3n estaba usurpando el lugar del Creador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H.L. Ellison<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (304). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un \u00ed\u00addolo es una imagen, una representaci\u00f3n de algo o un s\u00ed\u00admbolo, material o imaginario, que es objeto de devoci\u00f3n fervorosa. En t\u00e9rminos generales, la idolatr\u00ed\u00ada es la veneraci\u00f3n, amor, culto o adoraci\u00f3n de un \u00ed\u00addolo. Normalmente est\u00e1 relacionada con un poder superior, real o supuesto, tanto si se le atribuye una existencia animada (humano, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idolo-idolatria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIDOLO, IDOLATRIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18814","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18814"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18814\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}