{"id":18828,"date":"2016-02-05T12:05:35","date_gmt":"2016-02-05T17:05:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jacob-israel-2\/"},"modified":"2016-02-05T12:05:35","modified_gmt":"2016-02-05T17:05:35","slug":"jacob-israel-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jacob-israel-2\/","title":{"rendered":"JACOB ISRAEL"},"content":{"rendered":"<p>Sumario: 1. El patriarca Jacob en el G\u00e9nesis: 1. El nombre; 2. Redacci\u00f3n final del ciclo de Jacob; 3. Perfil<br \/>\nreligioso del ciclo de Jacob; 4. Las tradiciones escritas: a) La tradici\u00f3n J, b) La tradici\u00f3n E, c) La tradici\u00f3n<br \/>\nP; 5. Las formas preliterarias; 6. Elementoshistoricos.il. Israel: 1. El nombre; 2. Identificaci\u00f3n con Jacob;<br \/>\n3\u00ed\u00adXas doce tribus.<br \/>\nJacob es uno de los tres antepasados del pueblo elegido; a \u00e9l se vinculan las doce tribus que formaron el pueblo de Israel.<br \/>\n1395<br \/>\n1. EL PATRIARCA JACOB EN EL GEN ESIS.<br \/>\n1396<br \/>\n1. El nombre.<br \/>\nEl nombre de Jacob se explica en el G\u00e9nesis de manera popular, haci\u00e9ndolo derivar del sustantivo hebreo \u2020\u02dceqeb\u2020\u2122 (tal\u00f3n) o del verbo \u2020\u02dcaqab (embrollar). Jacob habr\u00ed\u00ada sido llamado as\u00ed\u00ad porque, al nacer, habr\u00ed\u00ada tenido agarrado el pie de su hermano gemelo Esa\u00fa (Gn 25,26; Os 12,4) o porque enga\u00f1\u00f3 a su padre, Isaac, al hacerse con el derecho de primogeni-tura (Gen 27,34ss: \u2020\u0153Cuando Esa\u00fa oy\u00f3 las palabras de su padre grit\u00f3 con gran fuerza su amargura, y dijo a su padre: \u2020\u02dcBend\u00ed\u00adceme tambi\u00e9n a m\u00ed\u00ad, padre m\u00ed\u00ado\u2020\u2122. Pero \u00e9ste le respondi\u00f3: \u2020\u02dcTu hermano ha venido con enga\u00f1o y se ha llevado tu<br \/>\nbendici\u00f3n\u2020\u2122. Esa\u00fa continu\u00f3: \u2020\u02dcNo por nada se llama Jacob; ya me ha suplantado dos veces. Se alz\u00f3 con mi primogenitura, y ahora se ha llevado mi bendici\u00f3n\u2020\u009d). Probablemente el nombre de Jacob es una abreviatura de la forma yakobel, que significa \u2020\u0153qu\u00e9 ?1 proteja. Esta forma aparece en los textos de Chagar Bazar de Mesopotamiadel norte, que se remontan al siglo XVIII a.C. Este mismo nombre, en su forma abreviada, se encuentra en los textos de la primera dinast\u00ed\u00ada de Babilonia y en los escarabeos egipcios del tiempo de los hicsos. En las listas de Tutmo-sis III, de Rams\u00e9s II y de Rams\u00e9s III se cita una localidad palestina llamada Ya \u2020\u02dcqobel. Jacob es un nombre teo-f\u00f3rico de persona masculina, t\u00ed\u00adpico del \u00e1rea mesopot\u00e1mico-sem\u00ed\u00adtico-oc-cidental.<br \/>\n1397<br \/>\n2. Redacci\u00f3n final del ciclo DE Jacob.<br \/>\nEl ciclo propiamente dicho de Jacob ocupa en Gen nueve cap\u00ed\u00adtulos, del 28 al 36. Pero est\u00e1 mezclado con el de Isaac; as\u00ed\u00ad, el nacimiento de Jacob, junto con el de Esa\u00fa, se relata en Gen 25,19-34, mientras que la bendici\u00f3n de su padre a Jacob se narra en Gen 27,1-46. La historia de nuestro patriarca se mezcla adem\u00e1s con la de Jos\u00e9. La partida de Jacob a Egipto se describe en Gen 46,1-47,12. La \u00faltima voluntad de Jacob, la adopci\u00f3n y la bendici\u00f3n de los hijos de Jos\u00e9 se contienen en Gen 47,28-48,22, mientras que las bendiciones del patriarca, el relato de su muerte y de sus funerales se leen en Gen 49,1-50,14.<br \/>\nLa redacci\u00f3n final posex\u00ed\u00adlica de los cap\u00ed\u00adtulos presenta una serie de episodios org\u00e1nicamente bastante vinculados entre s\u00ed\u00ad y centrados en la historia de los hermanos Jacob y Esa\u00fa Q. Se describe la aparici\u00f3n de Yhwh (28,10-22), la estancia del patriarca en casa del arameo Lab\u00e1n (cc. 29-31), su regreso triunfal a Palestina (32,1-22), la lucha sostenida a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc (32,23-33) y el voto cumplido en Betel (35,1- 5.7). En este conjunto literario destacan dos ciclos narrativos: el de Jacob-Esa\u00fa (28,1-22; ce. 32-33) y el de Jacob-Lab\u00e1n (29,1-35,54; ce. 34-36). Desde el punto de vista geogr\u00e1fico, se distinguen las tradiciones relacionadas con la Trasjordania (Jacob-Esa\u00fa, Jacob-Lab\u00e1n y Jacob a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc) y las de Palestina central (Jacob y el santuario de Betel).<br \/>\n1398<br \/>\n3. Perfil religioso del ciclo DE Jacob.<br \/>\nLas narraciones sobre Jacob, comparadas con las de Abra-h\u00e1n, se presentan como profanas y menos espirituales. Los episodios de la vida del tercer patriarca ofrecen una realidad humana poco edificante. En efecto, se asiste a ciertas situaciones en donde se recurre a procedimientos t\u00ed\u00adpicos del campesino astuto (Jacob contra Lab\u00e1n) o del diplom\u00e1tico ma\u00f1oso (relaciones con el hermano mayor, Esa\u00fa). Jacob act\u00faa por propia voluntad y est\u00e1 decidido a hacerla con todos los medios a su alcance. Sin embargo, Dios utiliza a este hombre duro y refractario porque ha sido escogido como antepasado del pueblo elegido. Por eso le bendice y le acompa\u00f1a adondequiera que va. Durante su vida el patriarca exp\u00ed\u00ada las culpas cometidas seg\u00fan la ley del tali\u00f3n. Se hab\u00ed\u00ada mostrado odioso con su hermano Esa\u00fa explotando su hambre, pero encontrar\u00e1 en Lab\u00e1n a alguien m\u00e1s odioso que \u00e9l; en efecto, el arameo sabr\u00e1 explotar su necesidad y el amor que Jacob tiene por su hija. El patriarca hab\u00ed\u00ada enga\u00f1ado a su anciano padre; por eso, cuando \u00e9l sea anciano se ver\u00e1 cruelmente enga\u00f1ado por sus hijos, que le har\u00e1n creer que Jos\u00e9 ha sido devorado por las fieras. Habiendo reemplazado a su hermano para apropiarse de la bendici\u00f3n paterna, \u00e9l ser\u00e1 v\u00ed\u00adctima, a su vez, de una sustituci\u00f3n de persona cuando, creyendo que se casaba con Raquel, se dio cuenta de haberse casado con L\u00ed\u00ada por un enga\u00f1o de Lab\u00e1n, que de este modo le arrancar\u00e1 siete a\u00f1os de trabajo. Los hijos, que constituyen su gloria, son igualmente causa de su dolor, bien se trate d\u00e9 la violencia de Sime\u00f3n y de Lev\u00ed\u00ad, bien del incesto de Rub\u00e9n o de la angustia que le ocasiona la suerte de Jos\u00e9 y de Benjam\u00ed\u00adn.<br \/>\nEl Dios de Abrah\u00e1n y de Isaac es tambi\u00e9n el Dios de Jacob, que renueva las promesas de la numerosa descendencia y de la \u00c2\u00a1tierra. Por eso se ve protegido de la envidia de Esa\u00fa, de las maquinaciones de Lab\u00e1n y de las maniobras y discordias de sus propios hijos. El es el signo vivo de que el Dios de \u00c2\u00a1Abrah\u00e1n act\u00faa a trav\u00e9s de su descendencia. La religi\u00f3n de Jacob es muy sencilla: invoca a Dios y erige en su honor altares y estelas. Interviene contra las estatuillas idol\u00e1tricas, que har\u00e1 enterrar en Siqu\u00e9n. Su esperanza se dirige a la bendici\u00f3n de su raza.<br \/>\nJacob es una figura que pertenece a la aut\u00e9ntica tradici\u00f3n popular que vive en la imaginaci\u00f3n de un pueblo entregado al pastoreo. Encarna al verdadero Israel, al Israel hist\u00f3rico y prof\u00e9tico, que est\u00e1 continuamente pecando y sufriendo, pero que busca siempre la primogenitura y la bendici\u00f3n.<br \/>\n1399<br \/>\n4. Las tradiciones escritas.<br \/>\n1400<br \/>\na) La tradici\u00f3n J.<\/p>\n<p>El autor J [1 Pentateuco II-VI], que vive en la corte dav\u00ed\u00addica del siglo ? a.C, fue el primero en recoger y en fijar por escrito los elementos dispersos de la tradici\u00f3n oral relativos al patriarca Jacob. Se trataba de una serie de episodios aislados, recogidos como partes de tradiciones folcl\u00f3ricas por diversos clanes o tribus que pretend\u00ed\u00adan descender de los antepasados del pueblo hebreo o bien de fragmentos de relatos conservados en diversos centros locales de culto. Este material variado y complejo fue reunido con mucho arte y englobado en un contexto geneal\u00f3gico, cronol\u00f3gico y topogr\u00e1fico. Se pusieron de relieve los rasgos humanos y los acentos teol\u00f3gicos que caracterizan a Gen 28-36. De esta forma se obtuvo una historia familiar org\u00e1nica de tendencia biogr\u00e1fica. Durante el reinado de Salom\u00f3n, cuando las doce tribus formaban parte del gran imperio dav\u00ed\u00addico, eran ya evidentes los signos premonitorios de la divisi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica y religiosa. El autor J elabor\u00f3 las tradiciones relativas a Jacob de tal manera que pudiera presentar una teolog\u00ed\u00ada de la historia de las doce tribus y de este modo legitimar el cuadro pol\u00ed\u00adtico y religioso del gran imperio.<br \/>\nLa mayor parte del material contenido en Gen 28-36 pertenece a la tradici\u00f3n J, que a menudo se funde con la tradici\u00f3n E. La historia de los dos hermanos Jacob y Esa\u00fa es interpretada por J como la historia de dos pueblos. Jacob representa al puc*\u00f3lo de Israel; Esa\u00fa, al pueblo edomita. Aunque el reino de los edomitas era muy antiguo, hab\u00ed\u00ada sido sometido por David; por consiguiente, los edomitas eran subditos del rey Salom\u00f3n. Esta situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica queda legitimada por el relato seg\u00fan el cual el hermano mayor (Esa\u00fa\/ Ed\u00f3n) fue suplantado por el menor (Jacob\/Israel). En la leyenda cultual de Betel se renuevan las promesas hechas a Abrah\u00e1n y a Isaac sobre la tierra dada a la descendencia numerosa y sobre la bendici\u00f3n que habr\u00ed\u00ada de alcanzar a todas las naciones de la tierra (28,l3ss). Las promesas se realizan en Jar\u00e1n, en la alta Mesopota-mia, ya que las hijas arameas de Lab\u00e1n (L\u00ed\u00ada y Raquel) y sus siervas (Bihl\u00e1 y Zilpa) se convierten en las antepasadas de las doce tribus de Israel, dando a luz a sus ep\u00f3nimos (35,23- 26), exceptuando a Benjam\u00ed\u00adn, que naci\u00f3 en Palestina.<br \/>\nJacob se enriqueci\u00f3 enormemente (30,43), y tambi\u00e9n Lab\u00e1n fue bendecido por su causa (30,27.30). Entre los dos se estableci\u00f3 un acuerdo familiar, que es tambi\u00e9n un tratado pol\u00ed\u00adtico, ya que fija las fronteras entre el pueblo arameo y el israelita. De esta manera queda justificada la supremac\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n sobre los subditos \u00e1rameos. La vuelta triunfal de Jacob a Palestina (32,4-22) acompa\u00f1ado de sus mujeres y sus hijos, que son el origen de toda la naci\u00f3n, se narra como una procesi\u00f3n sagrada, que celebra el cumplimiento de las promesas divinas. Llegado a las puertas de Palestina, a orillas del r\u00ed\u00ado Ya-boc, Jacob emprende una lucha nocturna, victoriosa, contra un genio malvado, que intentaba impedir la realizaci\u00f3n de las promesas de Dios, y conquista as\u00ed\u00ad para las doce tribus del reino dav\u00ed\u00addico el derecho a asentarse en Palestina (32,23-30). Al final de la historia patriarcal (49,8-1 2), Jacob moribundo anuncia mediante una pseudoprofec\u00ed\u00ada el \u00e9xito de la tribu de Jud\u00e1, de la que proven\u00ed\u00ada la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica que reinaba en tiempos del autor. \u2020\u0153Para J Jacob es el tipo del Israel feliz, abundantemente bendecido por Dios, y que es \u00fanico en el mundo\u2020\u2122 (H.-J. Zobel). s<br \/>\n1401<br \/>\nb) La tradici\u00f3n E.<br \/>\nEsta tradici\u00f3n contin\u00faa el proceso de la transformaci\u00f3n de las tradiciones tribales en una historia familiar y subraya la importancia teol\u00f3gica de la narraci\u00f3n, que es de suyo laica. Mientras que J reconoce que Jacob adquiri\u00f3 el derecho di; primogenitura mediante enga\u00f1o, ? lo disculpa, admitiendo que compr\u00f3 este derecho con el consentimiento de Esa\u00fa (25,30-34). En Betel el patriarca vio en sue\u00f1os una torre de varios pisos, es decir, la escala por la que los mensajeros celestiales suben y bajan entre la tierra y el cielo (28,12). El<br \/>\nhagi\u00f3grafo considera el Lugar sagrado de Betel, que todav\u00ed\u00ada exist\u00ed\u00ada en el siglo vm a.C, como santuario nacional querido por el rey Jerobo\u00e1n, como un lugar de culto igual en santidad al templo de Jeru-sal\u00e9n o como la morada principal de Yhwh, que es el verdadero rey de Israel (28,10-22). Antes de partir para tierra extranjera, Jacob hab\u00ed\u00ada hecho aqu\u00ed\u00ad el voto de erigir una estela, que habr\u00ed\u00ada sido como una casa de Dios (28,2Oss). El Dios de Betel protege a Jacob en casa de Lab\u00e1n; el patriarca se enriquece, no ya por sus tretas, sino por la bendici\u00f3n divina, y regresa a su pa\u00ed\u00ads por orden de Dios, pues tiene que cumplir el voto (31,13). Al acercarse a la frontera de Palestina, el patriarca no se prepara para enfrentarse con la c\u00f3lera de Esa\u00fa, como en la tradici\u00f3n J, sino que en su integridad moral env\u00ed\u00ada a su hermano ricos regalos (32,14- 22). En la lucha a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc, el misterioso adversario le rog\u00f3 a Jacob que le dejara marcharse, ya que estaba a punto de despuntar la aurora. El patriarca respondi\u00f3: \u2020\u0153No te soltar\u00e9 si antes no me bendices\u2020\u2122. El desconocido le pregunt\u00f3 entonces c\u00f3mo se llamaba, y luego a\u00f1adi\u00f3: \u2020\u0153Tu nombre no ser\u00e1 ya Jacob, sino Israel, porque te has peleado con Dios y con los hombres y has vencido\u2020\u009d (32,29). Esta frase resume la historia secular del pueblo de Israel en sus relaciones con Dios: es una lucha continua, que dura hasta la salida del sol. Al entrar en Palestina, Jacob establece su morada en Siqu\u00e9n, en la parte central del pa\u00ed\u00ads (33,18); pero ten\u00ed\u00ada que dirigirse a Betel para el cumplimiento de su voto. Antes de marchar al lugar sagrado invita a todos los que est\u00e1n con \u00e9l a purificarse de la idolatr\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00adan contra\u00ed\u00addo en un pa\u00ed\u00ads extranjero (35,2). Es \u00e9sta una obligaci\u00f3n de la alianza, muy actual en la \u00e9poca de E, cuando los habitantes del reino del norte practicaban el sincretismo cananeo. Para frenar la penetraci\u00f3n invasora del paganismo el autor elo-h\u00ed\u00adsta, te\u00f3logo de la alianza, propone la conducta ejemplar de Jacob y de su familia. Bajo la pluma de? la historia del patriarca es interpretada dentro del contexto del voto hecho a Dios y la figura del antepasado asume caracter\u00ed\u00adsticas marcadamente morales.<br \/>\n1402<br \/>\nc) La tradici\u00f3n P.<br \/>\nConstituida por algunas listas de nombres y por breves noticias hist\u00f3ricas, la tradici\u00f3n ? no permite trazar un cuadro completo de la figura de Jacob, tal como fue interpretada por los ambientes sacerdotales del siglo vi a.C. El redactor? da una nueva interpretaci\u00f3n del viaje de Jacob a la alta Mesopotamia: sirve para legitimar una de las leyes m\u00e1s importantes para la supervivencia de Israel, esto es, la prohibici\u00f3n de casarse con mujeres de origen extranjero. Seg\u00fan P, el patriarca no huye a Mesopotamia, sino que es enviado all\u00e1 por su propio padre, Isaac, para que pueda encontrar una esposa entre sus parientes. Antes de partir para el pa\u00ed\u00ads extranjero, Jacob recibe de Isaac la promesa de una numerosa descendencia: \u2020\u0153Que el Dios todopoderoso te bendiga y te haga tan fecundo y numeroso que llegues a ser una comunidad de pueblos\u2020\u009d (28,3). La estancia temporal en Mesopotamia hab\u00ed\u00ada hecho posible la realizaci\u00f3n de la promesa de Dios. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n, durante el destierro en Babilonia, Dios mostrar\u00e1 el poder creador de su palabra, que anuncia el retorno a la patria y la repoblaci\u00f3n del pa\u00ed\u00ads. En la descripci\u00f3n del regreso a Palestina no se da ninguna importancia a Betel, que no exist\u00ed\u00ada ya en el siglo vi a.C, pero se insiste en las palabras con que Dios hab\u00ed\u00ada saludado el retorno del patriarca. En aquella ocasi\u00f3n Dios le hab\u00ed\u00ada impuesto a Jacob el nombre de Israel (35,10), le hab\u00ed\u00ada renovado la promesa de la fecundidad y de la posesi\u00f3n de la tierra (35,1 Is). Como signo de adquisici\u00f3n y de posesi\u00f3n del pa\u00ed\u00ads, el cad\u00e1ver de Jacob fue llevado de Egipto a la tierra de Cana\u00e1n y sepultado en la cueva de Macpela(50,12s).<br \/>\n1403<br \/>\n5. Las formas preliterarias.<br \/>\nNo es posible reconstruir detalladamente el proceso del origen, del crecimiento y de la disposici\u00f3n en ciclos de las narraciones orales, antes de que fueran fijadas por escrito en las diversas tradiciones. Dos parece ser que son los lugares de origen de las tradiciones orales relacionadas con Jacob: Trasjordania y Palestina central. Desde all\u00ed\u00ad se desplazaban los clanes, que en sus viajes entraban en contacto con otros grupos, con los que se intercambiaban las memorias, fundi\u00e9ndDIAS entre s\u00ed\u00ad. Parece que el origen primero de la tradici\u00f3n se ha de buscar en Trasjordania, y que de all\u00ed\u00ad pas\u00f3 luego a Palestina. Surgieron as\u00ed\u00ad dos conjuntos tradicionales, el jord\u00e1nico-occidental y el jord\u00e1nico-oriental, relacionados entre s\u00ed\u00ad gracias a las emigraciones del patriarca.<br \/>\nLa historia familiar que habla de las rivalidades entre los hermanos Jacob y Esa\u00fa y de la usurpaci\u00f3n del derecho de primogenitura son \u2020\u0153sagas\u2020\u009d, en las que los dos hermanos representan a dos clases sociales: la de los pastores pac\u00ed\u00adficos (Jacob) y la de-los n\u00f3madas que viven de la caza y del bot\u00ed\u00adn (Esa\u00fa). El n\u00f3mada tiene que ceder su puesto al pastor. La forma primitiva de la narraci\u00f3n relativa a Jacob y a Lab\u00e1n se refer\u00ed\u00ada al parentesco entre los israelitas y los \u00e1rameos. Los dos pueblos se hab\u00ed\u00adan puesto de acuerdo en la delimitaci\u00f3n de los territorios respectivos mediante la erecci\u00f3n de un mont\u00f3n de piedras (Gn 3 1,44-54). La lucha nocturna de Jacob a orillas del r\u00ed\u00ado Yaboc es la adaptaci\u00f3n de una leyenda cultual preisrael\u00ed\u00adtica. Al atravesar el torrente para pasar a Palestina, Jacob es presentado como un h\u00e9roe que hab\u00ed\u00ada vencido al genio protector de aquellos lugares. Tambi\u00e9n las tradiciones locales de Majan\u00e1yim (Gen 32,2s) y de Sucot (33,17) reflejan la aplicaci\u00f3n a Jacob de otras leyendas cultuales anteriores. Estas memorias de origen jord\u00e1nico-oriental se conservaron ante todo en la tribu de Rub\u00e9n, que en el sistema geneal\u00f3gico aparece como el primog\u00e9nito de Jacob. Cuando esta tribu se hizo sedentaria en Galaad, las memorias sobre Penuel (32,31), Majan\u00e1yim y Sucot se a\u00f1adieron a la redacci\u00f3n de Jacob. La reputaci\u00f3n del patriarca como cabeza de un clan se extendi\u00f3 tambi\u00e9n al oeste del Jord\u00e1n. Las tradiciones cananeas locales de los santuarios de Betel y de Siqu\u00e9n se transformaron y se las atribuyeron a Jacob. El Dios de los padres, llamado \u2020\u0153el Fuerte de Jacob\u2020\u009d (49,24), fue identificado con el dios \u2020\u02dcEl de Betel, y m\u00e1s tarde con Yhwh. La historia de la seducci\u00f3n de Dina (c. 34) conserva el recuerdo de un vano intento hecho por los simeonitas y los levitas, u otros grupos protoisraelitas, de instalarse en la Palestina central. Cuando algunos grupos de la tribu de Rub\u00e9n emigraron a Cisjordania (Gen 35,21s; Jos 15,6) y se unieron a otros grupos tribales (Sime\u00f3n, Lev\u00ed\u00ad; Gn 34), se fundieron entre s\u00ed\u00ad las tradiciones relacionadas con sus or\u00ed\u00adgenes, como consecuencia del pacto establecido entre las seis tribus del grupo de L\u00ed\u00ada. Entonces Jacob fue considerado como padre de los hijos de L\u00ed\u00ada. Cuando las tribus de Jos\u00e9 conquistaron Palestina central y se form\u00f3 la liga de las doce tribus de Israel, reunidas por el culto de Yhwh, se acogieron y amalgamaron las memorias relacionadas con Jacob. De esta manera se convirti\u00f3 en el antepasado de Israel y en el portador de este nombre (32,29; 35,10). En estos c\u00ed\u00adrculos surgieron las historias de las dos mujeres de Jacob, con la preferencia dada por \u00e9ste a Raquel, y de los doce hijos (cc. 29-30; 35,l6ss), as\u00ed\u00ad como la tradici\u00f3n benjaminita que describe la tumba de Raquel (35,19s).<br \/>\nDesde la etapa m\u00e1s antigua de la tradici\u00f3n, Jacob apareci\u00f3 como el portador de las bendiciones que logr\u00f3 arrebatar a la divinidad (32,27s). El tema de la bendici\u00f3n, repetido de varias formas (27,1-29; 30,30; 33,11; 48,8-1 6) aparece tambi\u00e9n en los textos que subrayan la especial fuerza f\u00ed\u00adsica del patriarca (28,18; 29,10), su astucia y su superioridad (25,27ss; 27,l8ss; 30,25ss; 32,4ss; 33,lss). El principio de la bendici\u00f3n sirvi\u00f3 para modelar la memoriaAde todas las haza\u00f1as del antepasado.<br \/>\n1404<br \/>\n6. Elementos hist\u00f3ricos.<br \/>\nJacob aparece como una persona hist\u00f3rica individual de la \u00e9poca del bronce posterior (siglos xvii-xn a.C). Es el jefe de un clan de n\u00f3madas de origen arameo, procedentes de Mesopota-mia septentrional, que practicaban el culto al \u2020\u0153Fuerte de Jacob. Este Dios le prometi\u00f3 al clan una descendencia numerosa y la posesi\u00f3n de la tierra. Habiendo partido en busca de pastos, el clan se estableci\u00f3 en la parte central de la Palestina trasjord\u00e1nica y cisjord\u00e1nica. Al sedentarizarse, el clan tom\u00f3 posesi\u00f3n de los lugares de culto cananeos, y su Dios fue identificado con el Dios supremo de la religi\u00f3n cananea.<br \/>\nSe observan ciertas analog\u00ed\u00adas de car\u00e1cter jud\u00ed\u00ado y social entre las historias de Jacob y las tablillas de Nuzu procedentes de la alta Mesopotamia: por ejemplo, la venta de la primoge-nitura a un precio elevado, la bendici\u00f3n oral unida al testamento, la adopci\u00f3n de Jacob como hijo por parte de Lab\u00e1n, que no ten\u00ed\u00ada descendencia masculina (Gn 31,43). Las estatuillas de los \u00ed\u00addolos robadas a la familia eran en Nuzu el s\u00ed\u00admbolo de la autoridad sobre la familia y de los derechos de herencia.<br \/>\n1405<br \/>\nII. ISRAEL.<br \/>\n1406<br \/>\n1. El nombre.<br \/>\nEn Gen 32,29 se da una explicaci\u00f3n popular del nombre Israel (Yisra\u2020\u2122eI), haci\u00e9ndolo derivar de la ra\u00ed\u00adz srh, que significa luchar, competir: \u2020\u0153Tu nombre no ser\u00e1 Jacob, sino Israel, porque te has peleado con Dios y con los hombres y has vencido\u2020\u2122. A esta misma explicaci\u00f3n alude tambi\u00e9n Os 12,4s. De suyo, el nombre est\u00e1 compuesto del sustantivo Dios (??)y del verbo en tercera persona referido a Dios, seg\u00fan la construcci\u00f3n normal de los nombres sem\u00ed\u00adticos occidentales. Deber\u00ed\u00ada entonces traducirse: Dios lucha, Dios pelea. El significado propio del nombre sigue siendo incierto, puesto que est\u00e1n a\u00fan por probar las interpretaciones dadas por algunos autores: Dios domina, Dios resplandece.<br \/>\nEn Gen, Israel sirve para indicar 29 veces al patriarca Jacob; en siete ocasiones se usa la expresi\u00f3n \u2020\u0153hijos de Israel\u2020\u2122, es decir, descendientes de Israel. El nombre \u2020\u0153Israel\u2020\u009d se utiliza para indicar tambi\u00e9n a un grupo m\u00e1s amplio de hombres (34,7; 48,20; 49,7. 16.28). Dios es llamado \u2020\u0153Dios de Israel\u2020\u009d (33,20) y \u2020\u0153Pastor, Piedra de Israel\u2020\u009d (49,24). Desde el tiempo de los \/ Jueces es muy frecuente en la Biblia el uso de \u2020\u0153Israel\u2020\u009d para indicar la naci\u00f3n israelita. El nombre \u2020\u0153Israel\u2020\u009d en este sentido est\u00e1 tambi\u00e9n atestiguado en la estela egipcia de Merneptah, que se remonta al siglo xi\u00fc a.C. Durante el tiempo de los dos reinos divididos se llama Israel al reino del norte, y despu\u00e9s del destierro de Babilonia a todo el pueblo fiel a Yhwh.<br \/>\n1407<br \/>\n2. Identificaci\u00f3n con Jacob.<br \/>\nEn Gen 32,39(J)y35,10(P)el nombre de Jacob fue cambiado por el de Israel. Estos textos, posteriores a la \u00e9poca patriarcal, intentan subrayar la com\u00fan descendencia de las doce tribus de Israel de un \u00fanico antepasado. Pero parece ser que Israel fue el jefe de un clan distinto del de Jacob, que comprend\u00ed\u00ada s\u00f3lo a los grupos de Jos\u00e9 y Benjam\u00ed\u00adn. Seg\u00fan la costumbre de los pueblos n\u00f3madas y semin\u00f3madas, el nombre del antepasado era aplicado a todo el grupo que descend\u00ed\u00ada de \u00e9l. El clan de Israel se habr\u00ed\u00ada establecido en Siqu\u00e9n y habr\u00ed\u00ada adoptado y transformado en su propio beneficio la \u2020\u0153leyenda cultual\u2020\u2122 relativa al santuario de aquella localidad. Este clan manten\u00ed\u00ada estrechas relaciones con la poblaci\u00f3n local y podr\u00ed\u00ada haber firmado un tratado de alianza con los clanes de Jacob. Las tribus de Efra\u00ed\u00adn y de Manases reconoc\u00ed\u00adan como antepasado de la \u00e9poca patriarcal a Jos\u00e9 (Jos 17,17; Jc 1,22; 2S 19,21). Con el tiempo llegaron a fusionarse los clanes de Jacob y de Israel, y consiguientemente sus respectivas tradiciones ancestrales. De esta manera Jacob fue identificado con Israel; seg\u00fan la mentalidad ci\u00e1nica, se convirti\u00f3 en el padre de Jos\u00e9. Adopt\u00f3 adem\u00e1s a los hijos de Jos\u00e9, Efra\u00ed\u00adn y Manases. Y de esta manera se form\u00f3 la genealog\u00ed\u00ada patriarcal, en la que Jacob pas\u00f3 a ser considerado como el antepasado de las doce tribus de Israel.<\/p>\n<p>3. Las doce tribus.<br \/>\nLa relaci\u00f3n entre Jacob y las doce tribus de Israel, que llevan el nombre de sus hijos es muy compleja. El sistema tribal duodecimal representa una conjunci\u00f3n artificial de grupos tribales que est\u00e1n unidos entre s\u00ed\u00ad, no ya por v\u00ed\u00adnculos geneal\u00f3gicos, sino de otra naturaleza. Los territorios vinculados a las tribus de Efra\u00ed\u00adn y de Manases, que representaban a la tribu de Jos\u00e9, el hijo predilecto de Jacob, se identifican con Palestina oriental y central, con la regi\u00f3n de Galaad y con el pa\u00ed\u00ads en torno a Betel y Siqu\u00e9n.<br \/>\nSon \u00e9stos los lugares en donde se localizan las tradiciones relativas a Jacob. El patriarca \/ Abrah\u00e1n, por el contrario, est\u00e1 asociado con Ac-br\u00f3n y con el Negueb, que pertenecen a la tribu de Jud\u00e1.<br \/>\nNo es cierto que Jacob sea el nieto y el descendiente directo de Abrah\u00e1n. Los dos patriarcas pueden representar dos movimientos distintos de penetraci\u00f3n en Cana\u00e1n. El hecho de que despu\u00e9s del \u00e9xodo de Egipto no se hable de la conquista de Siqu\u00e9n o de la regi\u00f3n central de Palestina, de que en Gen se aluda al saqueo de Siqu\u00e9n por parte de los hijos de Jacob (c. 34) y de que se mencione la conquista de Siqu\u00e9n por parte de Ja-cob.mediante las armas (48,22), hace suponer que ya antes de la ocupaci\u00f3n de Cana\u00e1n por parte de Josu\u00e9, Siqu\u00e9n era reconocida como posesi\u00f3n israelita, y que los habitantes de aquella regi\u00f3n no tomaron parte en la emigraci\u00f3n de los hijos de Israel a Egipto.<br \/>\n1409<br \/>\nBIBL.: DanelI G.A., Studies in the \u00ed\u2018ame of Israel, Appelbegs Bok., Upsala 1946; De Pury ?., Promesse divine eti\u00e9gende cultuelle dans le cycle de Jacob: G\u00e9n\u00e9se 28 elles tradi\u00ed\u00adions patriarcales 1-II, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1975; Eising H., Formgeschichlliche Untersuchung zur Jakobs-erzahlung der G\u00e9nesis, H. und J. Lechte, Ems-detten 1940; Fretheim T.E., The Jacob Tradi-tion, en \u2020\u0153lnterpretation\u2020\u009d 26 (1972) 419-436; Good E.M., Hosca and the Jacob Tradition, en \u2020\u0153Vetus Testamentum\u2020\u009d G6 (1966) 135-151; Gross W., Jakob, der Mann des Segens. Zur Tradi-tionsgeschichte und Theologie der priesterlichen<br \/>\nJakobs\u00fcberlieferungen, en \u2020\u0153Bib\u2020\u009d 49 (1968) 321-344; Har\u00e1n M., The Religi\u00f3n ofthe Patriarchs, en \u2020\u0153Anual of the Swedish Theological Institute in Jerusalem\u2020\u009d4 (1965) 30-55; Hoftuzer J., Dic Verheissungen and dic drei Erzvater, BrilI, Lei-den 1956; Oliva M., Jacob en Betel: Visi\u00f3n y voto (Gn 28,10-22), Artes Gr\u00e1ficas Soler, Valencia 1975; ?tt? ?., Jakob in Bethel. Em Bei-trag zur Gcschichte der Jakobs\u00fcberlieferungen, en \u2020\u0153ZAW 88 (1976) 165-1 90; Richter W., Das Gcl\u00fcbde ais theologische Rahmung derJakobs-\u00fcberlieferung, en \u2020\u0153BZ\u2020\u009d<br \/>\n11(1967)21-52; Schil-denberger J., Jakobs nachtlicher Kampf mil dem Elohim am Jabbok, Fs. B. Ubach, Montserrat 1954, 69-96; Seebass H., Der Erz valer Israel und dic Einf\u00fchrung der Jahweverehrung in Israel, Beihefte zur \u2020\u0153ZAW 98, T\u00f3pelmann, Berl\u00ed\u00adn 1966; Tright F. van, La signification de la Iutte de Jacob pr\u00e9s du Yabbok, Gen 32,23-33; BrilI, Leiden 1958, 280-309; Walus G., Dic Gcs-chichle derJakob-Tradi\u00ed\u00adion, en \u2020\u0153Wissenschaft-liche Zeitschnft Halle\u2020\u009d 13 (1964) 427-440); We\u00ed\u00ad-mar P.,-Aufl>au und Struktur derpriesterlichen Jakobsgeschich\u00ed\u00adc, en \u2020\u0153ZAW\u2020\u009d 86 (1974) 174-203; Zobel H.J.j\u2020\u2122a aqo(o)b, en Thelogisches W\u00f3rter-buch zumATIlI, Konlhammer, Stuttgart 1982, 752-777.<br \/>\nS. Virgulin<br \/>\n1410<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sumario: 1. El patriarca Jacob en el G\u00e9nesis: 1. El nombre; 2. Redacci\u00f3n final del ciclo de Jacob; 3. Perfil religioso del ciclo de Jacob; 4. Las tradiciones escritas: a) La tradici\u00f3n J, b) La tradici\u00f3n E, c) La tradici\u00f3n P; 5. Las formas preliterarias; 6. Elementoshistoricos.il. Israel: 1. El nombre; 2. Identificaci\u00f3n con Jacob; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jacob-israel-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJACOB ISRAEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18828\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}