{"id":18831,"date":"2016-02-05T12:05:41","date_gmt":"2016-02-05T17:05:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liberacion-y-libertad\/"},"modified":"2016-02-05T12:05:41","modified_gmt":"2016-02-05T17:05:41","slug":"liberacion-y-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liberacion-y-libertad\/","title":{"rendered":"LIBERACION  Y LIBERTAD"},"content":{"rendered":"<p>Sumario: 1. Aspiraci\u00f3n a la libertad. II. M\u00e9todo exeg\u00e9tico. III. Antiguo Testamento: 1. El \u00e9xodo, \u00bfliberaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica?; 2. El mensaje del Segundo Isa\u00ed\u00adas; 3. La oraci\u00f3n por la salvaci\u00f3n; 4. Liberaci\u00f3n de los esclavos; 5. Conclusi\u00f3n. IV. Nuevo Testamento: 1. En los evangelios; 2. En san Pablo; 3. Conclusi\u00f3n.<br \/>\n1789<br \/>\n1. ASPIRACION A LA LIBERTAD.<br \/>\nEl mundo contempor\u00e1neo, que ha experimentado y todav\u00ed\u00ada en muchas partes experimenta condiciones de vida opresivas y hasta inhumanas, siente una irresistible aspiraci\u00f3n a la paz, a la justicia, al amor y a la libertad. Es un deseo de liberaci\u00f3n de formas injustas y opresivas de esclavitud cultural, pol\u00ed\u00adtica, racial, social y econ\u00f3mica. Esto se manifiesta de modos diferentes y variados, unas veces pac\u00ed\u00adficos y otras violentos; pero a veces parece apagarse en la muda resignaci\u00f3n fatalista o en una desesperaci\u00f3n sin futuro. No se trata solamente de una exigencia \u2020\u0153del momento hist\u00f3rico actual\u2020\u009d, sino de la aspiraci\u00f3n a la libertad inscrita por Dios en el coraz\u00f3n del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios (Gn 1,26-27), es decir, hecho para vivir como hijo del Dios de la libertad. Es la exigencia del evangelio mismo de Jes\u00fas, que proclam\u00f3 la liberaci\u00f3n como misi\u00f3n suya: \u2020\u0153El Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, porque me ha ungido. Me ha enviado a llevar la buena nueva a los pobres, a anunciar la libertad a los presos, a dar la vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u2020\u009d (Lc 4,18-19). Citando el AT Is 61,1-4; So 2,3), Jes\u00fas hace de toda la Biblia el testimonio de su mensaje de liberaci\u00f3n.<br \/>\n\u2020\u0153Liberaci\u00f3n\u2020\u009d es un eslogan moderno, pero tambi\u00e9n una palabra evang\u00e9lica. Precisamente por este doble uso se ha hecho ambigua. En cierta cultura moderna la verdad cristiana de \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u009d resulta sospechosa de ideolog\u00ed\u00ada represiva; mas, por otra parte, se la reinterpreta como categor\u00ed\u00ada antropol\u00f3gica-social que expresa el deseo y la lucha humana por la emancipaci\u00f3n, por la \u2020\u0153autolibera-ci\u00f3n\u2020\u009d. Adem\u00e1s, existe el riesgo para los cristianos de hacer coincidir y de identificar la \u2020\u0153liberaci\u00f3n cristiana\u2020\u2122 con la \u2020\u0153liberaci\u00f3n social y pol\u00ed\u00adtica. \u00bfQui\u00e9n nos libera y de qu\u00e9 somos liberados? \u00bfPara qu\u00e9 somos liberados?<br \/>\nLa revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica afronta expresamente el tema de la liberaci\u00f3n y de la libertad. Por eso la teolog\u00ed\u00ada se ocupa de este tema no bajo la presi\u00f3n de la situaci\u00f3n hist\u00f3rica existente de hecho -que ciertamente no puede dejar insensible al te\u00f3logo en cuanto hermano de los hombres explotados, d\u00e9biles, oprimidos-, sino porque es la misma revelaci\u00f3n divina, y por tanto la fe, la que le impone este tema. As\u00ed\u00ad pues, el te\u00f3logo buscar\u00e1 la soluci\u00f3n no ya sobre la base de unas condiciones hist\u00f3ricas concretas ni en funci\u00f3n de los imperativos de la praxis, sino interrogando a la revelaci\u00f3n. El criterio de la verdad teol\u00f3gica no es la praxis, sino la revelaci\u00f3n divina.<br \/>\nDe la revelaci\u00f3n es de donde la fe, y coherentemente tambi\u00e9n la teolog\u00ed\u00ada, deben sacar la verdad integral sobre el mensaje de liberaci\u00f3n del hombre que Dios lleva a cabo. Si se considera que \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u2122, en sentido b\u00ed\u00adblico, implica el paso de una condici\u00f3n ruinosa a una situaci\u00f3n de \u2020\u0153salud, comprendemos entonces que \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u009d equivale a \u2020\u0153salvaci\u00f3n\u2020\u009d o \u2020\u0153redenci\u00f3n\u2020\u009d por obra de una acci\u00f3n poderosa y libre de Dios.<br \/>\nSi fuera exacto establecer un nexo necesario entre pecado y miseria, tambi\u00e9n pol\u00ed\u00adtica y social; entre liberaci\u00f3n del pecado y salvaci\u00f3n, tambi\u00e9n en sentido social y pol\u00ed\u00adtico; entre perd\u00f3n y curaci\u00f3n, entonces no podr\u00ed\u00adamos distinguir entre salvaci\u00f3n cristiana y liberaci\u00f3n de las esclavitudes de orden terreno y temporal. Pero la Biblia no establece un nexo necesario entre ellas. Por consiguiente, afirma que la liberaci\u00f3n fundamental y radical es la liberaci\u00f3n del pecado, que es acci\u00f3n de personas libres y responsables. El fruto y la consecuencia del pecado son las situaciones de injusticia, de opresi\u00f3n, de esclavitud, que a su vez engendran la injusticia. Partiendo de esta distinci\u00f3n entre la \u2020\u0153causa\u2020\u009d, lo que es \u2020\u0153fundamental\u2020\u009d y las \u2020\u0153consecuencias\u2020\u2122, se justifica la separaci\u00f3n de las voces Liberaci\u00f3n y \/ Redenci\u00f3n en este Diccionario, a pesar de que las dos est\u00e1n estrechamente unidas entre s\u00ed\u00ad.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad pues, aqu\u00ed\u00ad nos detendremos en la consideraci\u00f3n de la \u2020\u0153dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica\u2020\u009d de la salvaci\u00f3n, teniendo muy en cuenta que ella no es ni la principal ni la \u00fanica.<br \/>\n1790<br \/>\nII. METODO EXEGETico.<br \/>\nEn primer lugar se impone la cuesti\u00f3n del m\u00e9todo de la interpretaci\u00f3n de la Biblia. Evidentemente, no intentamos desarrollar aqu\u00ed\u00ad una metodolog\u00ed\u00ada de la \/ hermen\u00e9utica b\u00ed\u00adblica. Nos limitamos a unas breves alusiones, que consideramos importantes.<br \/>\nAnte todo, la cuesti\u00f3n de la terminolog\u00ed\u00ada. No podemos limitarnos a los textos b\u00ed\u00adblicos en que aparece el t\u00e9rmino \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u2122 para estudiar el tema; puede muy bien hablarse de la res, aunque sin usar el t\u00e9rmino. Es necesario poner atenci\u00f3n en el significado exacto de algunos vocablos que, dentro de nuestro mundo cultural, est\u00e1n cargados de significados diversos, al menos en parte, de los que da el texto b\u00ed\u00adblico. Por ejemplo, el verbo \u2020\u0153hacer salir\u2020\u009d (en hebreo, hos\u00ed\u00ad), referido al \u00e9xodo de Egipto, era el verbo usado en el lenguaje jur\u00ed\u00addico para indicar la liberaci\u00f3n de los esclavos.<br \/>\nOtra dificultad se debe no tanto a la terminolog\u00ed\u00ada como al concepto mismo de \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u2122. El AT se interesa por la salvaci\u00f3n de todo el hombre (alma y cuerpo), del individuo como del pueblo, dentro de un horizonte de salvaci\u00f3n terrena. Tambi\u00e9n entra en la salvaci\u00f3n del AT la liberaci\u00f3n del dominio extranjero y del trabajo alienante. Pero Jes\u00fas no se preocup\u00f3 de liberar a Israel del dominio romano ni se puso al frente de un movimiento de emancipaci\u00f3n social. As\u00ed\u00ad pues, dentro de la misma Biblia encontramos una variedad de posiciones. Ser\u00ed\u00ada incorrecto buscaren la Escritura solamente la confirmaci\u00f3n de tesis elaboradas a partir de las ciencias econ\u00f3micas, sociol\u00f3gicas o pol\u00ed\u00adticas de nuestros d\u00ed\u00adas. Y har\u00ed\u00adamos una lectura anacr\u00f3nica si interpret\u00e1semos la Biblia con categor\u00ed\u00adas \u2020\u0153modernas\u2020\u2122 (como capitalismo, imperialismo, etc.). Es necesario poner atenci\u00f3n a no interpelar los textos b\u00ed\u00adblicos sobre problemas que ellos no afrontaron, o bien que consideraron de una forma distinta de nosotros: \u00c2\u00a1nos lo deber\u00ed\u00adan haber ense\u00f1ado las historias pasadas de la diatriba entre \u2020\u0153Biblia y ciencia\u2020\u009d!<br \/>\nUna tercera cautela metodol\u00f3gica: el uso del AT por parte del cristiano no puede ser una aplicaci\u00f3n directa del mismo a la praxis de hoy, sin que se reflexione sobre el cumplimiento que tuvo en Jes\u00fas de Nazaret. En otras palabras, es necesario leer la Biblia a la luz de Jesucristo, que es la plenitud de la revelaci\u00f3n. El acontecimiento-Cristo es la clave de lectura de toda la Biblia; y a la verdad del acontecimiento-Cristo se llega no s\u00f3lo mediante el \u2020\u0153texto\u2020\u2122 escrito de la Biblia, sino con la fe de la Iglesia, que interpreta y \u2020\u0153lee\u2020\u009d ese texto.<br \/>\nLa llamada \u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n\u2020\u009d ha hecho a veces una lectura de la Biblia subordinando el texto sagrado a las tesis teol\u00f3gicas elaboradas apriori. Ya en 1973, muchos a\u00f1os antes de los toques de atenci\u00f3n y las advertencias autorizadas recientes, N. Lohfink se expresaba de este modo: \u2020\u0153Si nuestra soteriolog\u00ed\u00ada tradicional se sirvi\u00f3 ampliamente del AT sin desflorarlo, el estilo con que los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n en general suelen referirse a \u00e9l solamente puede excusarse por el hecho de que la revoluci\u00f3n mundial est\u00e1 a las puertas y, por tanto, falta tiempo para hacer an\u00e1lisis m\u00e1s precisos\u2020\u2122. As\u00ed\u00ad pues, iuna precipitada lectura ad hoc Sobre todo, la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n suele olvidarse de que en el AT es Dios el que crea los cambios del mundo, y no el hombre.<br \/>\n1791<br \/>\nTambi\u00e9n para el tema de la \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u009d el biblista tiene que buscar el sentido del texto. Y esta b\u00fasqueda no puede llevarse a cabo sin cierta pre-comprensi\u00f3n, que el biblista har\u00e1 refleja y medir\u00e1 cr\u00ed\u00adticamente por el texto mismo. \u00bfEs leg\u00ed\u00adtimo leer la Biblia a partir de la praxis de liberaci\u00f3n de los oprimidos?<br \/>\nEs obvio que el sentido de la Biblia, y por tanto de la revelaci\u00f3n, no puede predeterminarse a partir de una cierta situaci\u00f3n hist\u00f3rica. En nuestro caso es importante y decisivo no dar ya por resuelto a base de prejuicios el sentido de \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u009d antes de interrogar a la Biblia, la cual desempe\u00f1a tambi\u00e9n una funci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica respecto a\u2020\u2122nuestras precomprensiones. f-Tampoco puede la ex\u00e9gesis contentarse con encontrar \u2020\u0153confirmaciones\u2020\u009d de ideas elaboradas fuera de la Biblia. Ella se propone descubrir la verdad b\u00ed\u00adblica. La condici\u00f3n humana de partida puede hacer que el texto \u2020\u0153reaccione\u2020\u009d con mayor eficacia, pero no puede constituir el criterio de la verdad. Es el texto el que decide del sentido b\u00ed\u00adblico. Tampoco puede resolverse la tarea de la ex\u00e9gesis en la percepci\u00f3n de la importancia hist\u00f3rica del mensaje b\u00ed\u00adblico. La verdad no se resuelve en su relevancia o eficacia hist\u00f3rica. La ex\u00e9gesis tiene que intentar decir cu\u00e1l es la verdad de la Biblia, y por tanto de la revelaci\u00f3n, cuya importancia no puede ser determinada por el biblista sobre la base del texto. Por otra parte, mientras que la verdad es un valor absoluto, la importancia es un valor relativo, dependiente de muchos y variables factores.<br \/>\nEs cierto, como suele decirse, que \u2020\u0153la lectura de las Escrituras ilumina la vida y que la vida ilumina las Escrituras\u2020\u009d, pero en estas dos afirmaciones la \u2020\u0153iluminaci\u00f3n\u2020\u009d no tiene el mismo significado y el mismo valor. Mientras que la Escritura, como testimonio inspirado de la revelaci\u00f3n, es norma de la vida cristiana, la vida no es norma de la Escritura. Es la luz de la palabra de Dios la que hace la vida cristiana, y no viceversa. La praxis de la Iglesia es luz para la lectura de la Biblia, pero en cuanto se deriva de la fe y es su expresi\u00f3n viva. Todo lo que la palabra de Dios produce en la Iglesia o, dicho de otro modo, todo lo que la Iglesia es y hace en obediencia viva a la revelaci\u00f3n se convierte en luz para comprender la misma revelaci\u00f3n.<br \/>\nSer\u00ed\u00ada imposible someter la verdad de la Biblia a una imposible verificaci\u00f3n a partir de la praxis. La ex\u00e9gesis, y por tanto la teolog\u00ed\u00ada, de la que es un momento la ex\u00e9gesis, est\u00e1 orientada a la afirmaci\u00f3n de la verdad de Dios, que trasciende y juzga a la historia en su totalidad.<br \/>\n1792<br \/>\nIII. ANTIGUO TESTAMENTO.<br \/>\n1793<br \/>\n1. El \u00e9xodo, \u00bfliberaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica?<br \/>\nEl acontecimiento del \/ \u00e9xodo ocupa un lugar privilegiado en la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Y es interpretado, ante todo, como un acto pol\u00ed\u00adtico, como la ruptura con una situaci\u00f3n de explotaci\u00f3n y de miseria, como el comienzo de la construcci\u00f3n de una sociedad justa y fraternal. G. Guti\u00e9rrez afirma: \u2020\u0153La liberaci\u00f3n de Egipto, ligada a la creaci\u00f3n hasta identificarse con ella, a\u00f1ade un elemento de capital importancia: la necesidad y la posibilidad de una participaci\u00f3n activa del hombre en la construcci\u00f3n de la sociedad\u2020\u009d. \u00bfQui\u00e9n es el liberador? \u00bfC\u00f3mo participa el hombre en la liberaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l es el fin de la liberaci\u00f3n?<br \/>\nEn la tradici\u00f3n yahvista, Dios ve la miseria del pueblo y decide liberarlo: \u2020\u0153El Se\u00f1or dijo: Ac visto la opresi\u00f3n de mi pueblo en Egipto, he o\u00ed\u00addo el clamor que le arranca su opresi\u00f3n y conozco sus angustias. Voy a bajar a liberarlo de la mano de los egipcios, sacarlo de aquella tierra y llevarlo a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, a la tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del fereceo, del heveo y del jebuseo\u2020\u009d(Ex 3,7-8). Israel es ya \u2020\u0153pueblo de Dios\u2020\u009d antes del \u00e9xodo; no hace nada por emanciparse, sino que grita a su Dios. Es el Se\u00f1or el que no puede soportar que siga su pueblo en la esclavitud, y por eso interviene para liberarlo; la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica divina est\u00e1 motivada \u00fanicamente por el amor de Dios a su pueblo. La liberaci\u00f3n tiene lugar no mediante un \u2020\u0153tomar\u2020\u009d del hombre (cf el pecado de origen: tomar para s\u00ed\u00ad lo que se puede tener), sino m\u00e1s bien por el \u2020\u0153dar\u2020\u009d. Es Dios el que da la libertad. Y no es la libertad de un grupo, en el sentido de un conjunto social o de una clase, sino de todo el pueblo de Dios. Y el Se\u00f1or concede adem\u00e1s los criterios para defender y custodiar la libertad dada por \u00e9l, dando los mandamientos y exigiendo su observancia como condici\u00f3n para habitar en medio de su pueblo. Viviendo en comuni\u00f3n con Dios y observando sus mandamientos, el pueblo de Israel guardar\u00e1 la libertad que se le ha dado, de forma que har\u00e1 cada d\u00ed\u00ada efectiva y compartida, dentro del pueblo, la liberaci\u00f3n divina. La liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egipto es, por tanto, inseparable del don de la t\u00f3rah sina\u00ed\u00adtica y de la presencia de la gloria de Dios en medio de su pueblo.<br \/>\nLa tradici\u00f3n deuteronomista condens\u00f3 su fe en una breve profesi\u00f3n que recitaba el campesino en la fiesta de acci\u00f3n de gracias por la cosecha: \u2020\u0153Mi padre era un arameo errante, que baj\u00f3 a Egipto. All\u00ed\u00ad se qued\u00f3 con unas pocas personas m\u00e1s; pero pronto se convirti\u00f3 en una naci\u00f3n grande, fuerte y numerosa. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una cruel esclavitud. Pero nosotros clamamos al Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, que escuch\u00f3 nuestra plegaria, volvi\u00f3 su rostro hacia nuestra miseria, nuestros trabajos y nuestra opresi\u00f3n, nos sac\u00f3 de Egipto con mano poderosa y brazo fuerte en medio de gran terror, prodigios y portentos, nos trajo hasta aqu\u00ed\u00ad y nos dio esta tierra que mana leche y miel\u2020\u009d Dt 26,5-9). Se ve el pasado desde la situaci\u00f3n presente en la tierra dada por el Se\u00f1or; es decir, se trata de un pasado (el \u00e9xodo) que se vive como situaci\u00f3n presente. El pueblo esclavo en Egipto no emprende ninguna obra de emancipaci\u00f3n, sino que grita al Se\u00f1or, que lo escucha y lo libera. El \u2020\u0153grito\u2020\u009d es el lenguaje del dolor; pero es tambi\u00e9n la protesta contra la resignaci\u00f3n desnuda. La liberaci\u00f3n del Se\u00f1or no se realiza independientemente del \u2020\u0153grito\u2020\u009d de los oprimidos. La acci\u00f3n liberadora de Dios se describe ampliamente con cinco expresiones: con mano poderosa, con brazo fuerte, con gran terror, con prodigios, con portentos. El \u2020\u0153poder\u2020\u009d de Dios es liberador, mientras que el \u2020\u0153poder\u2020\u009d humano hace esclavos. Y el poder de Dios es el amor: \u2020\u0153Porque el Se\u00f1or os am\u00f3 y porque ha querido\u2020\u2122 cumplir el juramento hecho a vuestros padres, os ha sacado de Egipto con mano poderosa y os ha librado de la casa de la esclavitud, de la mano del fara\u00f3n, rey de Egipto\u2020\u009d (Dt 7,8). El Se\u00f1or libera para introducir en la tierra del para\u00ed\u00adso, donde mana leche y miel. No se trata solamente de libertad interior y privada del individuo, sino de una sociedad nueva. Es la \u2020\u0153sociedad de Dios\u2020\u009d, que el Dt escribe como sociedad de iguales y de hermanos, y que solamente el amor poderoso de Dios puede crear. Es la sociedad a la que va dirigida la advertencia de Dt 6,4-5: \u2020\u0153Escucha, Israel: el Se\u00f1or, nuestro Dios, es el \u00fanico Se\u00f1or. Ama al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas\u2020\u009d. El Dios liberador es inseparable de la experiencia aut\u00e9ntica de la libertad: no puede haber libertad donde no est\u00e1 \u00e9l.<br \/>\n1794<br \/>\nDurante el destierro de Babilonia (en el siglo vi a. C.) la tradici\u00f3n sacerdotal volvi\u00f3 a pensaren el \u00e9xodo, poniendo en labios de Dios este discurso a Mois\u00e9s: \u2020\u0153Ac o\u00ed\u00addo ahora el clamor de los israelitas, a quienes los egipcios tienen esclavizados, y me he acordado de mi pacto&#8230; Yo os har\u00e9 mi pueblo, ser\u00e9 vuestro Dios, y vosotros conocer\u00e9is que yo soy el Se\u00f1or, vuestro Dios, el que os libr\u00f3 de la esclavitud egipcia. Os llevar\u00e9 al pa\u00ed\u00ads que jur\u00e9 dar a Abrah\u00e1n, a Isaac y a Jacob, y oslo dar\u00e9 en posesi\u00f3n. Yo, el Se\u00f1or\u2020\u009d (Ex 6,5; Ex 6,7-8 ). El \u00e9xodo va dirigido a formar al pueblo de la alianza: Dios libera para crear a su \/ pueblo. La idea dominante de la tradici\u00f3n sacerdotal en el libro del Exodo es que en la liberaci\u00f3n y reuni\u00f3n del pueblo de Dios en torno a su Se\u00f1or, que se da en el Sina\u00ed\u00ad con la presencia de su gloria (Ex 24,15-18, tradici\u00f3n sacerdotal), se revela y se realiza el plan salv\u00ed\u00adfico del Se\u00f1or, iniciado ya con la creaci\u00f3n del mundo. En la tradici\u00f3n sacerdotal del Exodo (cf Ex 24,12-31,18; 35,1-40,38, sobre la tienda sagrada) tiene gran importancia el culto: \u2020\u0153el fin\u2020\u009d al que tiende la liberaci\u00f3n no es simplemente \u2020\u0153vivir juntos\u2020\u2122, sino la fiesta. Por tanto, algo que va orientado hacia Dios, y no hacia el hombre. Y en la fiesta, en el culto, Israel recibe de su Se\u00f1or la capacidad y las indicaciones para construir una sociedad nueva, como alternativa a las sociedades esclavizantes del mundo. La sociedad nueva y libre nace del culto, en donde el hombre no se preocupa de los problemas del hombre, sino de su Dios. As\u00ed\u00ad se resuelven tambi\u00e9n los problemas del hombre; pero es Dios el que los resuelve. \u2020\u0153S\u00f3lo el que sale del Egipto de su vieja sociedad para celebrar en el desierto una fiesta a Yhwh llega a la tierra en la que mana leche y miel\u2020\u009d (N. Lohfink). La \u2020\u0153tierra\u2020\u009d aqu\u00ed\u00ad no designa ya, naturalmente, un territorio geogr\u00e1fico; implica una sociedad sana y lograda. El \u00e9xodo no tiende a formar un nuevo \u2020\u0153estado\u2020\u009d, sino \u2020\u0153la sociedad de Dios\u2020\u2122, el pueblo de Dios. Los israelitas no dejaron realmente Egipto para constituir un Estado distinto, incluso m\u00e1s \u2020\u0153democr\u00e1tico\u2020\u009d y pobre, sino una sociedad igualitaria y fraternal.<br \/>\nDios, y no el hombre, puede cambiar las situaciones de miseria y de angustia de la humanidad: solamente de Dios se puede esperar la verdadera liberaci\u00f3n. Y la miseria no es solamente la social y pol\u00ed\u00adtica, sino sobre todo el ego\u00ed\u00adsmo, la rivalidad, la violencia y la ambici\u00f3n de poseer. Y Dios solo es capaz de cambiar el coraz\u00f3n del hombre.<br \/>\n1795<br \/>\n2. El mensaje del Segundo Isa\u00ed\u00adas.<br \/>\nEl Segundo \/ Isa\u00ed\u00adas (Is 40-55) es otra de las secciones que citan con preferencia los te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n. Interesa a la \u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n\u2020\u009d sobre todo por la conexi\u00f3n entre creaci\u00f3n y \u2020\u0153nuevo \u00e9xodo\u2020\u009d desde el destierro de Babilonia: \u2020\u0153El Dios que libera a Israel es el creador del mundo\u2020\u009d (G. Guti\u00e9rrez). La \u2020\u0153creaci\u00f3n\u2020\u009d de Israel como grandeza pol\u00ed\u00adtica se habr\u00ed\u00ada realizado en la liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egipto y en el nuevo \u00e9xodo de Babilonia.<br \/>\nEl Segundo Isa\u00ed\u00adas ve la luz en los \u00faltimos a\u00f1os del destierro de Babilonia y en los primeros a\u00f1os despu\u00e9s del destierro: el profeta no sue\u00f1a ya con la reconstrucci\u00f3n del Estado de Israel. Se enfrenta con los problemas que le ha planteado un \u2020\u0153pueblo\u2020\u009d desalentado, que duda del poder salv\u00ed\u00adfico de Yhwh, desilusionado y cansado. Y su mensaje no tiene acentos de propuesta pol\u00ed\u00adtica, de rebeli\u00f3n contra el poder dominante y de recuperaci\u00f3n de la independencia nacional y pol\u00ed\u00adtica. Para el Segundo Isa\u00ed\u00adas se trata de convencer a sus oyentes de que Yhwh puede y quiere realmente salvarlos. Toda su obra es un esfuerzo poderoso por mostrar que el Se\u00f1or no es impotente, incapaz de salvar, inepto. Por el contrario, para el Segundo Isa\u00ed\u00adas el Se\u00f1or es el \u00fanico que \u2020\u0153puede\u2020\u009d salvar. Y por eso es el \u00fanico que es realmente Dios. De esta forma madura en Israel por primera vez la reflexi\u00f3n sobre la unicidad de Dios: de la monolatr\u00ed\u00ada se pasa al monote\u00ed\u00adsmo te\u00f3rico.<br \/>\nYa diversos autores, como K. Kiesow y?. Simian-Yofre, han demostrado con argumentos convincentes que el tema del \u2020\u0153nuevo \u00e9xodo\u2020\u009d no tiene en el Segundo Isa\u00ed\u00adas aquella importancia que algunos hab\u00ed\u00adan pensado atribuirle. Casi pod\u00ed\u00ada decirse que est\u00e1 ausente este tema en su obra. En el centro del inter\u00e9s del profeta est\u00e1 m\u00e1s bien la reuni\u00f3n del pueblo como sociedad modelo -o \u2020\u0153luz\u2020\u009d (Is 49,6)- para todos los pueblos: \u2020\u0153Unos vienen de lejos, otros del norte y del oeste, otros del pa\u00ed\u00ads de Asu\u00e1n\u2020\u009d (Is 49,12). Por muy incre\u00ed\u00adbles y parad\u00f3jicos que puedan parecer los planes de Dios, se realizar\u00e1n, ya que \u2020\u0153mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos -dice el Se\u00f1or-\u2020\u009d (Is 55,8).<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es la voluntad de Dios? A menudo el Segundo Isa\u00ed\u00adas vuelve sobre el tema de la \u2020\u0153voluntad\u2020\u009d (en hebreo, hefes) de Dios. En efecto, se comprende que el profeta estuviera preocupado por hacer comprender, en la situaci\u00f3n concreta en que predicaba, que Dios no s\u00f3lo no hab\u00ed\u00ada renunciado a hacer valer sus proyectos, sirio que era tambi\u00e9n capaz de realizarlos.<br \/>\nAnte todo, el Se\u00f1or quiso a Ciro como instrumento de su liberaci\u00f3n: \u2020\u0153Mi amigo cumplir\u00e1 mis deseos contra Babilonia y la raza de los caldeos\u2020\u009d (48,14). Es el Se\u00f1or el que da \u00f3rdenes a Ciro: \u2020\u0153(Yo soy) el que dice a Ciro: iMi pastor eres, todos mis deseos cumplir\u00e1s!; el que dice a Jerusal\u00e9n: Ser\u00e1s reedificada; y al templo: Ser\u00e1s reconstruido\u2020\u009d (44,28).<br \/>\nLa voluntad de Dios es edificar una sociedad nueva basada en la ley (t\u00f3rah): \u2020\u0153El Se\u00f1or quiere, por amor a su justicia, engrandecer y magnificar la ley (t\u00f3rah)\u2020\u009d (42,21). La nueva sociedad que Dios quiere crear est\u00e1 representada simb\u00f3licamente en la figura del siervo del Se\u00f1or. El siervo carg\u00f3 con los pecados de muchos (53,5-6.12), pag\u00f3 con sus sufrimientos sus culpas (40,2), pero no se vio abandonado por el Se\u00f1or: \u2020\u0153Si\u00f3n dec\u00ed\u00ada: El Se\u00f1or me ha abandonado, el Se\u00f1or se ha olvidado de m\u00ed\u00ad. \u00bfPuede acaso una mujer olvidarse del ni\u00f1o que cr\u00ed\u00ada, no tener compasi\u00f3n del hijo de sus entra\u00f1as? Pues aunque ella lo olvidara, yo no me olvidar\u00ed\u00ada de ti\u2020\u009d (49,14-1 5). El sufrimiento, la humillaci\u00f3n, el dolor forman parte del destino del Siervo-Israel en un mundo pecador y violento, del que forma parte el mismo pueblo jud\u00ed\u00ado.<br \/>\nPero es voluntad de Dios hacer de este pueblo una luz para todos los pueblos (42,6; 49,8). \u00bfDe qu\u00e9 manera? Proponi\u00e9ndose como una sociedad justa, que proclama con su misma existencia el \u2020\u0153derecho\u2020\u009d, la t\u00f3rah, la justicia recibidos de su Se\u00f1or (cf 42,1-9). El siervo-Israel ser\u00e1 en el\u2020\u2122 mundo una luz inextinguible; no a trav\u00e9s de la propaganda clamorosa (\u2020\u0153no gritar\u00e1, no alzar\u00e1 el tono\u2020\u009d: 42,2),; ni mediante la violencia opresora (\u2020\u0153no romper\u00e1 la ca\u00f1a cascada, ni apagar\u00e1 la mecha humeante\u2020\u009d: 42,3), sino con la mansedumbre del cordero que lleva animosamente incluso el dolor (53,7). El tendr\u00e1 que mostrar a todo el mundo c\u00f3mo hay que vivir si se acoge la liberaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n dadas por Yhwh.<br \/>\n1796<br \/>\n3. La oraci\u00f3n por la salvaci\u00f3n.<br \/>\nEl tema de la liberaci\u00f3n surge con particular fuerza en los salmos de s\u00faplica, en los que el orante grita al Se\u00f1or para verse libre de los \u2020\u0153enemigos\u2020\u009d. Estos \u2020\u0153enemigos\u2020\u009d no se describen nunca ni como esp\u00ed\u00adritus malvados o demonios ni como hombres concretos bien localizables. Los \u2020\u0153enemigos\u2020\u009d son una proyecci\u00f3n de todas las angustias y temores de los que el hombre es esclavo, y representan, en definitiva, al enemigo, que es la nada del caos y de la muerte. El salmista sabe que s\u00f3lo Dios puede liberarlo de este peligro mortal, y exalta el poder salv\u00ed\u00adfico de Yhwh: \u2020\u0153Yo te amo, Se\u00f1or, t\u00fa eres mi fuerza, mi roca, mi fortaleza, mi libertador, mi Dios; mi roca donde yo me refugio, mi escudo protector, mi salvaci\u00f3n, mi asilo. Alabado sea Dios! Yo le invoco y salgo victorioso de mis enemigos\u2020\u009d (SaI 18,2-4). El grito de s\u00faplica es ya un ponerse confiadamente en las manos de Dios, a quien el salmista reconoce como m\u00e1s fuerte que cualquier poder enemigo.<br \/>\nA veces el orante reconoce su propia culpa y atribuye su miseria a sus propios pecados; pero no siempre es as\u00ed\u00ad. \u00c2\u00a1El que sufre no es necesariamente pecador! Sin embargo, \u00e9l sabe que vive en un mundo de pecado, de violencia, de muerte. \u2020\u0153Las m\u00faltiples angustias y miserias experimentadas por el hombre fiel al Dios de la alianza proporcionan el tema a varios salmos: lamentos, llamadas de socorro, acciones de gracias hacen menci\u00f3n de la salvaci\u00f3n religiosa y de la liberaci\u00f3n. En este contexto, la angustia no se identifica pura y simplemente con una condici\u00f3n social de miseria o con la de quien sufre la opresi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. Contiene adem\u00e1s la hostilidad de los enemigos, la injusticia, la muerte, la culpa. Los salmos nos remiten a una experiencia religiosa esencial: s\u00f3lo de Dios se espera la salvaci\u00f3n y el remedio. Dios, y no el hombre, tiene el poder de cambiar las situaciones de angustia. As\u00ed\u00ad los \u2020\u02dcpobres del<br \/>\nSe\u00f1or\u2020\u2122 viven en una dependencia total y de confianza en la providencia amorosa de Dios. Por otra parte, durante toda la traves\u00ed\u00ada del desierto el Se\u00f1or no ha dejado de -proveer a la liberaci\u00f3n y a la purificaci\u00f3n espiritual de su pueblo\u2020\u2122. (Instrucci\u00f3n sobre algunos aspectos de la \u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n \u2020\u0153. Documento de la 5. Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe, IV, 5). El sujeto principal o protagonista de la historia d\u00e9la liberaci\u00f3n no es el \u2020\u0153horno eman-cipator\u2020\u2122, sino el Se\u00f1or santo y redentor.<br \/>\n1797<br \/>\n4. Liberaci\u00f3n de los esclavos.<br \/>\nLa liberaci\u00f3n de Egipto ten\u00ed\u00ada que repetirse cada siete a\u00f1os, y en particular cada cincuenta a\u00f1os. En esas ocasiones la tierra ten\u00ed\u00ada que volver a los propietarios, reconstruy\u00e9ndose as\u00ed\u00ad la situaci\u00f3n ideal de igualdad y de libertad: los esclavos eran dejados en libertad y las deudas quedaban perdonadas.<br \/>\nEn la sociedad israelita hab\u00ed\u00ada dos tipos de ciudadanos: los esclavos y los libres. Seg\u00fan la verdadera naturaleza de la sociedad israelita, todos ten\u00ed\u00adan que ser hombres libres. La tendencia ideal iba en favor de la abolici\u00f3n de las diferenciaciones [1 Ley! Derecho].<br \/>\nUn israelita ca\u00ed\u00ada en la esclavitud por deudas con su acreedor, al que no lograba pagar lo que le deb\u00ed\u00ada; pero no pod\u00ed\u00ada perder para siernpre su libertad: \u2020\u02dcSi compras un esclavo hebreo, te servir\u00e1 por seis a\u00f1os, pero el s\u00e9ptimo quedar\u00e1 libre sin pagar nada\u2020\u009d (Ex 21,2-6; Dt 15,12-18). Mientras que el c\u00f3digo de la alianza (Ex 21) no tiene en cuenta el caso de la mujer esclava, el Deuteronomio (Dt 15) introduce la igualdad de trato. El ideal de la sociedad israelita en su derecho, que era religioso, era que los hombres y las mujeres fueran libres.<br \/>\nTambi\u00e9n los diez mandamientos piensan en una sociedad sin esclavos. Efectivamente, se prohibe desear y tomar el patrimonio que constitu\u00ed\u00ada la base del status de ciudadano libre, y por tanto con derecho, como cabeza de familia, a participar en las responsabilidades de decisi\u00f3n para la vida de la comunidad local [! Dec\u00e1logo].<br \/>\nSin embargo, pod\u00ed\u00ada darse el caso de una esclavitud permanente, pero querida y elegida (Ex 21,5-6). De todas formas, nunca se vio desmentido el ideal de que cada una de las familias poseyera una propiedad que le garantizase la independencia, as\u00ed\u00ad como un status y un papel en las decisiones de la comunidad local.<br \/>\nTambi\u00e9n la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica denunci\u00f3 la violencia y el ego\u00ed\u00adsmo de los ricos y de los poderosos, que, aunque usando medios legales, tend\u00ed\u00adan, sin embargo, a destruir la identidad de Israel como sociedad de hombres libres (cf, p.ej. Am 2,6 Miq Am 2,1-2).<br \/>\nLa confrontaci\u00f3n con la legislaci\u00f3n del vecino Oriente antiguo permite resaltar la originalidad del derecho israelita. El derecho oriental antiguo emanaba del rey y de la corte, y tend\u00ed\u00ada a diferenciar las penas previstas seg\u00fan la clase, alta o baja, a la que pertenec\u00ed\u00ada el reo. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, en el c\u00f3digo de Harnmurabi los esclavos constituyen la clase m\u00e1s baja de la sociedad, y la ofensa o el da\u00f1o infligidos a un esclavo merecen menor castigo. En la Biblia, por el contrario, s\u00ed\u00ad uno golpea a un esclavo y le hiere, tiene que darle la libertad en compensaci\u00f3n del da\u00f1o infligido (Ex 21,26); pero si lo mata, recibir\u00e1 el castigo debido, lo mismo que si hubiese matado a un hombre libre (Ex 21,20). En efecto, la vida del esclavo vale tanto como la de su amo. El c\u00f3digo de Harnmurabi prev\u00e9 que el esclavo fugitivo sea devuelto a su amo a toda costa; el derecho b\u00ed\u00adblico, por el contrario, prev\u00e9 un derecho de asilo para los esclavos fugitivos Dt 23,16-17, \u2020\u0153Si un esclavo se escapa y se refugia en tu casa, no lo entregar\u00e1s a su amo. Se quedar\u00e1 contigo, entre los tuyos, en el lugar que \u00e9l elija y en la ciudad que m\u00e1s le guste; no le molestar\u00e1s\u2020\u009d).<br \/>\nA diferencia del derecho oriental antiguo, el de Israel no s\u00f3lo es m\u00e1s humanitario, sino que tiende a crear una sociedad de hombres libres, aunque sin llegar a la abolici\u00f3n radical de la esclavitud. En efecto, todos los israelitas fueron liberados de la esclavitud de Egipto y no tuvieron m\u00e1s que un solo \u2020\u0153Se\u00f1or\u2020\u009d, Yhwh. Ninguno de ellos tiene que dominar sobre otro, porque todos son hermanos, incluso los que se venden como esclavos porque no tienen medios para pagar sus deudas (Dt 15,12). La conducta que hay que seguir con los esclavos tiene que inspirarse en el acontecimiento fundamental de la liberaci\u00f3n del \u00e9xodo:<br \/>\n\u2020\u0153Recuerda que fuiste esclavo en Egipto y que el Se\u00f1or, tu Dios, te dio la libertad\u2020\u009d (Dt 15,15). \u00c2\u00a1Tambi\u00e9n el esclavo israelita es alguien que ha sido liberado por el Dios del \u00e9xodo!<br \/>\n1798<br \/>\nEl anunci\u00f3 de libertad encuentra una expresi\u00f3n particularmente significativa en el llamado c\u00f3digo de santidad de Lev 25. Cada cincuenta a\u00f1os los israelitas tienen que volver cada uno a su propia tribu y tomar de nuevo cada uno posesi\u00f3n de sus bienes que hubieran pasado a manos de sus acreedores. Es el gran a\u00f1o de la \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u009d (der\u00f3r) o del jubileo, llamado as\u00ed\u00ad por el t\u00e9rmino y\u00f3bel, que indica el cuerno de carnero que se hac\u00ed\u00ada sonar para se\u00f1alar el comienzo de aquel a\u00f1o excepcional. Se trata de una legislaci\u00f3n ut\u00f3pica, que probablemente nunca se puso \u00ed\u00adntegramente en pr\u00e1ctica, aun cuando 1 M 6,49.53 muestra que hubo al menos un intento de vivir el a\u00f1o sab\u00e1tico. As\u00ed\u00ad pues, la esclavitud es considerada como una condici\u00f3n soportada por la sociedad israelita, no definitiva, sino provisional; mientras que el derecho de Babilonia intentaba garantizar y conservar el statu quo, la divisi\u00f3n en clases, el israelita se propon\u00ed\u00ada como ideal -aunque ut\u00f3pico- el final de la divisi\u00f3n entre amos y esclavos.<br \/>\nEn Lev 25,1-7, la ley se refiere al a\u00f1o sab\u00e1tico, durante el cual no hab\u00ed\u00ada que labrar la tierra, sino vivir con lo que ella produc\u00ed\u00ada espont\u00e1neamente. Lo mismo que el mandamiento sobre el descanso en el d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado, tambi\u00e9n esta prescripci\u00f3n intentaba liberar del trabajo alienante, como lo es un trabajo que absorba toda la existencia. \u2020\u0153El s\u00e1bado representa y significa el don del tiempo liberado. La ordenaci\u00f3n del a\u00f1o sab\u00e1tico para el pa\u00ed\u00ads, que aparece en Lev 25,1-7, puede aclarar este estado de cosas. La renuncia a cultivar el campo cada siete a\u00f1os sirve para anunciar que la tierra es un don de Dios. Y puesto que el mandamiento del s\u00e1bado proyecta su significado sobre cualquier otro tiempo y ense\u00f1a a abandonar cualquier h\u00e1bito, atestigua de este modo que Yhwh es el Se\u00f1or y el dispensador de todos los dem\u00e1s d\u00ed\u00adas. La celebraci\u00f3n del tiempo libre tiene un significado simb\u00f3lico y le recuerda a Israel que todo el tiempo que se le da para vivir nace del acontecimiento de su liberaci\u00f3n\u2020\u009d (H. W. Wolf\u00ed\u00ad).<br \/>\nTanto el a\u00f1o jubilar como el a\u00f1o sab\u00e1tico son, por tanto, expresiones de la convicci\u00f3n de Israel de que la sociedad justa de hombres libres no es tanto fruto de la actividad humana cuanto m\u00e1s bien don de Dios, y por tanto nace de la fiesta. Como dice el Ps 127,1: \u2020\u0153Si el Se\u00f1or no construye la casa, en vano trabajan los que la construyen; si el Se\u00f1or no guarda la ciudad, en vano vigila el centinela\u2020\u009d.<br \/>\nEl AT recuerda dos normas de liberaci\u00f3n de los esclavos. Jer 34,8-20 nos informa que el rey Sedec\u00ed\u00adas decidi\u00f3 proclamar una emancipaci\u00f3n de los esclavos: \u2020\u0153Cada cual deb\u00ed\u00ada dejar libre a sus esclavos y esclavas hebreos, con el fin de no tener sometido a esclavitud a ning\u00fan jud\u00ed\u00ado, hermano suyo\u2020\u009d (y. 9). No se hace ninguna alusi\u00f3n ni al jubileo ni al a\u00f1o sab\u00e1tico. Quiz\u00e1 la raz\u00f3n era la necesidad de r aumentar los efectivos para la resistencia contra los babilonios; pero, pasado el peligro, muchos amos volvieron a tomar a sus esclavos (vv. 11.16). La ley de Ex 21,2-6 prescribe la liberaci\u00f3n despu\u00e9s de que un esclavo ha servido durante seis a\u00f1os; pero el redactor deuteronomis-ta de Jer 34 reinterpret\u00f3 el decreto de Sedec\u00ed\u00adas combinando juntos Dt 15,1 y Dt 15,12, y fij\u00f3 un t\u00e9rmino para la liberaci\u00f3n en masa de los esclavos. La reinterpretaci\u00f3n deuteronomis-ta de la norma de Sedec\u00ed\u00adas querr\u00ed\u00ada ver en aquel gesto suyo un paso hacia una sociedad sin esclavos, ideal del Dt.<br \/>\nPor el a\u00f1o 440 a.C. Nehem\u00ed\u00adas promulg\u00f3 una amnist\u00ed\u00ada general para los deudores que hab\u00ed\u00adan tenido que venderse como esclavos por ser insolventes (Ne 5,1-13). Lo mismo que en el caso de Sedec\u00ed\u00adas, se trat\u00f3 de un acto aislado, aunque muestra algunas afinidades con lo que se prescribe en Lev 25 sobre el a\u00f1o jubilar.<br \/>\n1799<br \/>\n5. Conclusi\u00f3n.<br \/>\nPara otras reflexiones relacionadas con nuestro tema pueden verse las voces \/ Justicia, \u00c2\u00a1Mal\/Dolor, \u00c2\u00a1Trabajo, \u00c2\u00a1Alianza. Sin pretender ser completos, hemos aludido a la manera con que el AT ve la liberaci\u00f3n \u2020\u0153pol\u00ed\u00adtica\u2020\u009d en su dimensi\u00f3n \u2020\u0153religiosa\u2020\u009d. Esto supone que lo religioso tiene una dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, pero que no puede reducirse ni identificarse con lo pol\u00ed\u00adtico. En efecto, \u00bfc\u00f3mo podr\u00ed\u00ada lo \u2020\u0153religioso\u2020\u009d salvar y liberar a lo \u2020\u0153pol\u00ed\u00adtico\u2020\u009d si fuesen del mismo orden y se identificasen? G. Guti\u00e9rrez ha escrito: \u2020\u0153Lo pol\u00ed\u00adtico se encuentra con lo eterno\u2020\u009d. Rechaza justamente la separaci\u00f3n absoluta de las dos realidades; pero ser\u00ed\u00ada igualmente incorrecto, para la Biblia, reducir la realidad a lo pol\u00ed\u00adtico. El AT, dicho en otras palabras, no lleg\u00f3 nunca a identificar \u2020\u0153pueblo de Dios\u2020\u009d y \u2020\u0153estado\u2020\u009d o -como dir\u00ed\u00adamos hoy- Iglesia y Estado, a pesar de que a partir de David haya sufrido varias veces la tentaci\u00f3n de hacerlo. Coherentemente, no ha identificado nunca \u2020\u0153liberaci\u00f3n socio-pol\u00ed\u00adtica\u2020\u009d y \u2020\u0153salvaci\u00f3n\u2020\u009d, ni sostuvo que la verdad de la salvaci\u00f3n se mida por sus \u2020\u0153efectos sociales y pol\u00ed\u00adticos\u2020\u009d. Aunque se entrecruza continuamente con lo religioso, lo pol\u00ed\u00adtico, en la historia de Israel, sigui\u00f3 siempre un itinerario aut\u00f3nomo y a veces incluso en contraste con lo religioso, tal como lo demuestra la cr\u00ed\u00adtica prof\u00e9tica. Solamente la aceptaci\u00f3n acr\u00ed\u00adtica de la raz\u00f3n ilustrada puede llevar a pensar que los problemas reales del hombre son los pol\u00ed\u00adticos. Pero la lectura de la Biblia, si estuviera contaminada por el \u2020\u0153prejuicio\u2020\u009d ilustrado de que lo religioso se reduce a lo pol\u00ed\u00adtico, o si no hay que segregarlo como irrelevante a la esfera de lo privado y de la interioridad, no har\u00ed\u00ada justicia a la palabra de Dios.<br \/>\n1800<br \/>\nIV. NUEVO TESTAMENTO.<br \/>\n1801<br \/>\n1. En los evangelios.<br \/>\nNunca se deduce de los evangelios que Jes\u00fas se comprometiera claramente en la pol\u00ed\u00adtica ni que organizara un movimiento de resistencia o revoluci\u00f3n. G. Guti\u00e9rrez indica con raz\u00f3n: \u2020\u02dcLa miseria y la injusticia social revelan una \u2020\u02dcsituaci\u00f3n de pecado\u2020\u2122, de ruptura de la fraternidad y de la comuni\u00f3n; liberando del pecado, Jes\u00fas ataca la ra\u00ed\u00adz misma de un orden injusto\u2020\u009d. En efecto, la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas invita desde el principio a la conversi\u00f3n del pecado y a la acogida del perd\u00f3n: \u2020\u0153Convenios, porque el reino de Dios est\u00e1 cerca\u2020\u009d (Mt 4,17). Despu\u00e9s de llamar a Mateo, Jes\u00fas dijo: \u2020\u0153No tienen necesidad de m\u00e9dico los sanos, sino los enfermos. Id y aprended lo que significa: \u2020\u02dcMisericordia quiero y no<br \/>\nsacrificios\u2020\u2122; pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores\u2020\u009d (Mt 9,12-13). Jes\u00fas no indica una actitud que se oponga al cambio de las estructuras, sino que sugiere que la ra\u00ed\u00adz del mal, incluso de las estructuras malas y corruptoras, est\u00e1 en el pecado.<br \/>\nUna teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n fiel al evangelio tiene su \u2020\u0153lugar\u2020\u009d adecuado dentro de una teolog\u00ed\u00ada del reino de Dios. Se refiere a un aspecto de la teolog\u00ed\u00ada entera. El mismo G. Guti\u00e9rrez observa: \u2020\u0153La vida y la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas postulan la b\u00fasqueda incesante de un nuevo tipo de hombre en una sociedad cualitativamente distinta. Que el reino no se confunda con la constituci\u00f3n de una sociedad justa, esto no significa que le sea indiferente, ni que \u00e9sta sea una \u2020\u02dccondici\u00f3n previa\u2020\u2122 para la venida del primero, ni que el uno y la otra se encuentren estrechamente ligados, ni tampoco que sean convergentes\u2020\u009d. El reino de Dios no es de este mundo; pero est\u00e1 ya germinalmente presente en este mundo y para este mundo. El acceso al reino de Dios no exige un cambio previo de condici\u00f3n social y pol\u00ed\u00adtica (1Co 7,17-24). Pero la carta a Filem\u00f3n demuestra que la nueva condici\u00f3n del cristiano repercute tambi\u00e9n en el plano social. Sigo citando a Guti\u00e9rrez: \u2020\u0153Gracias a la \u2020\u02dcpalabra\u2020\u2122 acogida en la fe, el obst\u00e1culo fundamental al reino, el pecado, se nos revela como la ra\u00ed\u00adz de toda miseria e injusticia\u2020\u009d. En efecto, el ser cristiano significa hacer como hizo Jes\u00fas, reproducir sus actitudes y sus opciones. Y Jes\u00fas hizo una opci\u00f3n en favor de los pobres, en la l\u00ed\u00adnea del AT. Sin embargo, \u00e9l proclama el reino de Dios, que es para todos, y que no conduce a la formaci\u00f3n de un partido o de una clase.<br \/>\nJes\u00fas nos da a conocer a un Dios que no soporta la injusticia sobre la que est\u00e1n construidas las sociedades humanas, en donde reina la ley del m\u00e1s fuerte. Las preferencias de Dios son por los pobres, los marginados, los d\u00e9biles, los sin-poder. Mar\u00ed\u00ada, en la oraci\u00f3n del Magn\u00ed\u00adficat, cant\u00f3 la fe en un Dios que no pasa indiferente por encima de la realidad socio-pol\u00ed\u00adtica, sino que \u2020\u0153ha derribado a los poderosos de sus tronos y ha encumbrado a los humildes; ha colmado de bienes a los hambrientos y despedido a los ricos con las manos vac\u00ed\u00adas\u2020\u009d (Lc 1,52-53).<br \/>\n1802<br \/>\n2. En san Pablo.<br \/>\nTambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad hemos de remitir a las voces complementarias \/ Justicia, \/ Fe, \/ Pecado, \/ Pol\u00ed\u00adtica. El mensaje paulino sobre la soteriolog\u00ed\u00ada podr\u00ed\u00ada resumirse ejemplarmente en la afirmaci\u00f3n de Gal 5,1: \u2020\u0153Cristo nos ha liberado para que seamos hombres libres; permaneced firmes y no os dej\u00e9is poner de nuevo el yugo de la esclavitud\u2020\u009d. Resalta ante todo la dimensi\u00f3n cristol\u00f3gica de la liberaci\u00f3n: Dios nos salva por medio de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (Rm 5,10). Y la liberaci\u00f3n de Jes\u00fas se lleva a cabo mediante el don de su Esp\u00ed\u00adritu, que es el Esp\u00ed\u00adritu de Cristo: \u2020\u0153No hay condenaci\u00f3n alguna p\u00e1ralos que est\u00e1n unidos a Cristo Jes\u00fas. Porque la ley del esp\u00ed\u00adritu, que da la vida en Cristo Jes\u00fas, me ha librado de la ley del pecado y de la muerte\u2020\u009d (Rm 8,1-2). Por consiguiente, \u2020\u0153donde est\u00e1 el Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or, all\u00ed\u00ad hay libertad\u2020\u009d (2Co 3,17<br \/>\nLa libertad es un estado que sigue a un acto divino de liberaci\u00f3n (Rm 8,21, \u2020\u0153La creaci\u00f3n ser\u00e1 librada (por obra de Dios) de la esclavitud\u2020\u009d; Rom 6,18.22: \u2020\u0153libres (por obra de Dios) del pecado\u2020\u009d; Gal 5,13: \u2020\u0153Vosotros hab\u00e9is sido llamados (por Dios) a ser hombres libres\u2020\u009d. La libertad es don de Dios; no se accede a ella m\u00e1s que si uno es liberado por Dios. El nos libera del pecado, de la ley y de la muerte (Rm 6,18-23). La liberaci\u00f3n tiene adem\u00e1s su dimensi\u00f3n c\u00f3smica (Rm 8,21).<br \/>\nEl ap\u00f3stol considera la liberaci\u00f3n sobre todo en la perspectiva del individuo. Sin embargo, sabemos que, para Pablo, ser cristiano significa ser miembro del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. El cristiano, mediante el bautismo, ha sido sacado \u2020\u0153de este mundo perverso\u2020\u2122 (Ga 1,4), es decir, del \u2020\u0153mundo\u2020\u2122, que es algo m\u00e1s que la suma de muchos hombres individuales que obran mal. El \u2020\u0153mundo perverso\u2020\u2122 est\u00e1 constituido tambi\u00e9n por las estructuras en las que se ha depositado el pecado de muchos individuos. El cristiano ha sido sacado de este \u2020\u0153mundo perverso\u2020\u2122 y establecido en un nuevo \u00e1mbito de vida. Por consiguiente, san Pablo exhorta: \u2020\u0153No os acomod\u00e9is a este mundo; al contrario, transformaos y renovad vuestro interior\u2020\u2122 (Rm 12,2). Quiz\u00e1 este texto podr\u00ed\u00ada traducirse de esta manera: \u2020\u0153No os acomod\u00e9is a las estructuras (literalmente, a la forma) de este mundo\u2020\u2122. La forma y el esp\u00ed\u00adritu de las comunidades cristianas no deben acomodarse a la forma y al esp\u00ed\u00adritu de las dem\u00e1s sociedades de este mundo.<br \/>\nLa esclavitud de la que es liberado el cristiano es fundamentalmente la idolatr\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Entonces no conoc\u00ed\u00adais a Dios y erais esclavos de unos dioses que no eran dioses\u2020\u2122 (Ga 4,8). Los falsos \u00ed\u00addolos no son solamente las im\u00e1genes equivocadas de Dios, sino tambi\u00e9n la ambici\u00f3n de poseer, la lujuria, el ego\u00ed\u00adsmo, la sociedad misma que pretende erigirse en norma \u00faltima y absoluta. La idolatr\u00ed\u00ada, no s\u00f3lo cultual, sino tambi\u00e9n pol\u00ed\u00adtica y econ\u00f3mica, es lo que hace al hombre esclavo. Jes\u00fas nos ha liberado de toda \u2020\u0153potestad\u2020\u009d y de toda \u2020\u0153estructura de dominio; nos ha insertado en el reino de la libertad, que viene de su Esp\u00ed\u00adritu.<br \/>\nEl ap\u00f3stol describe as\u00ed\u00ad la esclavitud del hombre pecador: \u2020\u0153Vosotros estabais muertos por las culpas y los pecados que cometisteis siguiendo el modo de vivir de este mundo, bajo el pr\u00ed\u00adncipe de las potestades a\u00e9reas, el esp\u00ed\u00adritu que act\u00faa en los que se rebelan contra Dios. Nosotros tambi\u00e9n \u00e9ramos de \u00e9sos\u2020\u009d (Ef2,1- 3). Jesucristo nos ha liberado de la esclavitud mortal de estas potencias de la sociedad pagana y, en la Iglesia, nos ha abierto un espacio de libertad y de reconciliaci\u00f3n social y fraterna. La Iglesia es realmente el lugar en donde Dios quiere crear una sociedad reconciliada (2Co 5,17-21), signo eficaz de reconciliaci\u00f3n y de liberaci\u00f3n para todo el mundo. \u2020\u0153La falta de compromiso social y pol\u00ed\u00adtico de Pablo y de todo el cristianismo primitivo es algo que no puede discutirse; se trata de algo que hoy a nosotros nos parece extra\u00f1o\u2020\u009d (R. Schnackenburg). Sin embargo, si pensamos que la Iglesia primitiva estaba preocupada de ser una sociedad justa y fraternal, libre y reconciliada, para poder ofrecer al mundo un modelo y una invitaci\u00f3n a vivir como vivi\u00f3 Jes\u00fas, entonces comprendemos que, si faltaba un compromiso directo, no faltaba ciertamente la responsabilidad misionera de influir en el mundo con el testimonio de comunidades vivas y florecientes. Los primeros cristianos estaban m\u00e1s preocupados por mostrar comunidades que viviesen la paz que por predicar la paz a los emperadores y a los reyes; quer\u00ed\u00adan vivir como comunidades fraternales y no violentas, m\u00e1s que predicar a los gobernantes ateos del mundo la fraternidad y la no-violencia evang\u00e9lica; viv\u00ed\u00adan como comunidades de servicio, m\u00e1s que como grupos empe\u00f1ados en proclamar a los poderosos de este mundo el servicio en lugar de la dominaci\u00f3n. La misi\u00f3n de la Iglesia se ve\u00ed\u00ada en el compromiso de ser verdaderas comunidades de Jes\u00fas m\u00e1s que en la predicaci\u00f3n del mensaje de Jes\u00fas al mundo.<br \/>\nLa fuente de la verdadera novedad y de la aut\u00e9ntica liberaci\u00f3n del hombre es, seg\u00fan Pablo, el Esp\u00ed\u00adritu de Jes\u00fas, que crea hombres nuevos y libres, que sepan dar vida a sociedades liberadas y liberadoras.<br \/>\n1803<br \/>\n3. Conclusi\u00f3n.<br \/>\nLa liberaci\u00f3n es \u00fanicamente obra de Dios; no es de este mundo, pero se realiza en este mundo y para este mundo. Es liberaci\u00f3n integral, que tiende a crear al hombre libre. \u2020\u0153Liberaci\u00f3n integral significa liberaci\u00f3n del hombre en todas las dimensiones de su existencia. En su relaci\u00f3n con Dios es liberaci\u00f3n del pecado con la respuesta total de la fe, como reconocimiento de la impotencia del hombre para salvarse a s\u00ed\u00ad mismo y como abandono confiado al perd\u00f3n de Dios en Cristo. En su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, es superaci\u00f3n del ego\u00ed\u00adsmo mediante el amor sincero del pr\u00f3jimo, realizado en el respeto a la sagrada dignidad de todo hombre como hijo de Dios y como hermano de Cristo, y en el compromiso eficaz por su liberaci\u00f3n de toda opresi\u00f3n e injusticia, de todo cuanto es obst\u00e1culo para una vida realmente libre frente a Dios y a los hombres. El cristianismo (&#8230;) libera al hombre en lo profundo de su ser, porque lo libera en la dimensi\u00f3n esencial de la libertad que es el amor: amor a Dios y al pr\u00f3jimo, inseparablemente unidos. La importancia que el cristianismo reconoce al amor del pr\u00f3jimo, como \u00fanico complemento efectivo del amor de Dios, hace del ego\u00ed\u00adsmo el gran pecado del hombre, que hace esclavos tanto a los opresores como a los oprimidos, aunque de manera distinta\u2020\u009d (J. Alfaro).<br \/>\nComo Jesucristo, tambi\u00e9n la \u00c2\u00a1Iglesia hace una opci\u00f3n preferen-cial por los pobres, los d\u00e9biles, los oprimidos, con el compromiso de su solidaridad con ellos para ayudarles, por el anuncio del evangelio, a encontrar sentido a su vida y contribuir as\u00ed\u00ad a su salvaci\u00f3n liberadora. Esto no significa que la Iglesia se convierta en un partido de los pobres contra los dem\u00e1s; pero tampoco que s\u00e9 olvide de las preferencias de Dios, que se inclinan m\u00e1s bien por los que la sociedad de los hombres rechaza y margina. Dios se puso resueltamente, en Jesucristo, al lado de los pobres y de los sin-poder, trazando tambi\u00e9n as\u00ed\u00ad el camino que debe seguir su Iglesia. La finalidad no es la victoria de los pobres sobre los poderosos, la humillaci\u00f3n de los fuertes por obra de los d\u00e9biles, sino la constituci\u00f3n de una sociedad fraternal e igualitaria de hijos de Dios, es decir, la formaci\u00f3n de la familia de Dios en la tierra. La Iglesia, sin sustituir al Estado y sin adoptar la ley de la fuerza y del poder, se propone como la \u2020\u0153sociedad justa\u2020\u009d, luz del mundo y sal de la tierra, sociedad modelo para todo el mundo.<br \/>\n1804<br \/>\nBIBL.: Cazelles, Liberation el salut darts la Bible, en \u2020\u0153Masses ouvri\u00e9res\u2020\u009d, octubre (1972) 45-63; Villegas, La liberaci\u00f3n en la Biblia, en \u2020\u0153Teolog\u00ed\u00ada y Vida\u2020\u009d 13 (1972) 155-1 67; Guti\u00e9rrez G., Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. 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Analysen und Interpre-tationen zu Exodus 17-34, Altenberge 1982; Equipo \u2020\u0153Cahiers Evangile, Liberaci\u00f3n humana y salvaci\u00f3n en Jesucristo, 2 vols., Verbo Divino, Estela 1977; Boff C. y L., C\u00f3mo hacer Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 19862; Boff L., Teolog\u00ed\u00ada del cautiverio y de la liberaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 19853; Id, La Trinidad, la sociedad, la liberaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 1987; Mart\u00ed\u00adnez F., Teolog\u00ed\u00ada latinoamericana y teolog\u00ed\u00ada europea, El debate en torno a la liberaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 1989; Pixley J. y Boff C, Opci\u00f3n por los pobres, Paulinas, Madrid 19862; Trigo P., Creaci\u00f3n e Historia en el proceso deliberaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 1988.<br \/>\nA. Bonora<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sumario: 1. Aspiraci\u00f3n a la libertad. II. M\u00e9todo exeg\u00e9tico. III. Antiguo Testamento: 1. El \u00e9xodo, \u00bfliberaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica?; 2. El mensaje del Segundo Isa\u00ed\u00adas; 3. La oraci\u00f3n por la salvaci\u00f3n; 4. Liberaci\u00f3n de los esclavos; 5. Conclusi\u00f3n. IV. Nuevo Testamento: 1. En los evangelios; 2. En san Pablo; 3. Conclusi\u00f3n. 1789 1. ASPIRACION A LA LIBERTAD. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liberacion-y-libertad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLIBERACION  Y LIBERTAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18831","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18831"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18831\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}