{"id":18843,"date":"2016-02-05T12:06:10","date_gmt":"2016-02-05T17:06:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tesalonicenses-1-carta-a-los\/"},"modified":"2016-02-05T12:06:10","modified_gmt":"2016-02-05T17:06:10","slug":"tesalonicenses-1-carta-a-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tesalonicenses-1-carta-a-los\/","title":{"rendered":"TESALONICENSES (1 CARTA A LOS)"},"content":{"rendered":"<p>lTs 1-5<br \/>\nSumario: 1. Ocasi\u00f3n y fecha de la cana. . El desarrollo literario. III. La teolog\u00ed\u00ada de la carta: 1. La tensi\u00f3n escat\u00f3logica; 2. Del paganismo a la pr\u00e1ctica del evangelio; 3. La santificaci\u00f3n personal; 4. La vida de la comunidad.<br \/>\n3176<br \/>\n1. OCASION Y FECHA DE LA CARTA.<br \/>\nLa primera carta a los Te-salonicenses es absolutamente el escrito m\u00e1s antiguo del NT que podemos datar con un grado notable de aproximaci\u00f3n. Estamos en el segundo viaje misionero, durante la permanencia de Pablo en Corinto. Despu\u00e9s de pasar de Asia Menor a Grecia, Pablo permaneci\u00f3 algunas semanas en Tesal\u00f3nica (Hch 17,1-10). Seg\u00fan su esquema habitual, anunci\u00f3 el evangelio primero a los jud\u00ed\u00ados; pero s\u00f3lo algunos lo aceptaron. Se dirigi\u00f3 luego a los \u2020\u0153pros\u00e9litos\u2020\u009d griegos, y aqu\u00ed\u00ad la resonancia fue mayor: los pros\u00e9litos, y entre ellos algunas mujeres muy conocidas en la ciudad, se adhirieron al evangelio en n\u00famero bastante grande. Finalmente, Pablo se dirigi\u00f3 a los paganos, y el \u00e9xito fue pleno: hubo una adhesi\u00f3n masiva. As\u00ed\u00ad se form\u00f3 la comunidad de Tesal\u00f3nica. Pablo trabaj\u00f3 all\u00ed\u00ad con todo tes\u00f3n, proveyendo personalmente a su sustento (lTs 2,9). La comunidad, dada la notoriedad de la ciudad y su posici\u00f3n en un nudo vial importante para el comercio, comenz\u00f3 a irradiar su fe en los alrededores, \u2020\u0153en Macedonia, en Acaya y en todos los lugares\u2020\u009d (lTs 1,8). El gozo de Pablo se vio pronto turbado por las asechanzas de los jud\u00ed\u00ados, que organizaron en contra suya una sedici\u00f3n. Pablo tuvo que huir. Bajando del norte hacia el sur, pas\u00f3 por Atenas y se detuvo de manera estable en Corinto. Entre tanto, desde Atenas hab\u00ed\u00ada enviado a Timoteo a Tesal\u00f3nica para informarse sobre el estado de la comunidad. Cuando Timoteo se le uni\u00f3 en Corinto, como reacci\u00f3n a las noticias positivas que \u00e9ste le llev\u00f3 y con el intento de aclarar ulteriormente problemas que los tesalonicenses se planteaban -el amor fraterno, la suerte de los muertos en el momento de la parus\u00ed\u00ada y el t\u00e9rmino mismo de la parus\u00ed\u00ada- escribi\u00f3 la carta que poseemos. Estamos a principios de los a\u00f1os cincuenta.<br \/>\n3177<br \/>\nII. EL DESARROLLO LITERARIO.<br \/>\nLa carta presenta algunos indicios de heterogeneidad que han dado que pensar: leyendo lTh 1,2-10 y 2,13 se tiene la impresi\u00f3n de dos inicios epistolares distintos. Asimismo, leyendo lTh 3,11-4,1 y 5,23-28 se tiene la sensaci\u00f3n de encontrarse ante dos conclusiones. \u00bfHubo, entonces, dos -o hasta cuatro- cartas dirigidas a los tesalonicenses, que luego habr\u00ed\u00adan sido reunidas redaccio-nalmente en una \u00fanica carta, la primera a los Tesalonicenses que poseemos? Estas preguntas -suscitadas por K.G. Eckert, H.M. Schenk y K.M. Fischer, TJ. Schmithals- no han encontrado una resonancia apre-ciable entre los exegetas. Se prefiere ver en la primera carta a los Tesalo-nicenses actual una carta unitaria, con varias partes distintas, pero con aquella libertad de esquema que era una caracter\u00ed\u00adstica literaria de Pablo. Tampoco la autenticidad ha planteado problema.<br \/>\nEl texto actual de la carta presenta el siguiente desarrollo literario. Despu\u00e9s de indicar los destinatarios (Tes 1,1) y de la primera acci\u00f3n de gracias (1,2-10), tenemos la primera parte (2,1-3,13), en la cual prevalece el aspecto autobiogr\u00e1fico; en la segunda parte, Pablo recuerda a los tesalonicenses su ense\u00f1anza y responde a tres problemas espec\u00ed\u00adficos que ellos le han puesto o que al menos est\u00e1n presentes en su comunidad (4,1-5,11). La tercera parte est\u00e1 constituida por una c\u00e1lida y prolongada exhortaci\u00f3n, en la cual Pablo pasa revista a todo el cuadro de la vida eclesial (5,12-25). Sigue el saludo final (5, 26-28).<br \/>\nEsta articulaci\u00f3n de la carta merece que la examinemos m\u00e1s de cerca con vistas a una explicaci\u00f3n de la tem\u00e1tica que contiene.<br \/>\nLa direcci\u00f3n (1,1) es escueta: nos presenta al remitente y a los destinatarios. Pero no es una f\u00f3rmula estereotipada: los destinatarios son calificados como \u2020\u0153Iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en Jesucristo, el Se\u00f1or\u2020\u009d (1,1); la Iglesia es vista y sentida, desde las primeras palabras de la carta como relaccionada con la trascendencia. Tiene su consistencia en su relaci\u00f3n con Dios como Padre y con Jesucristo, el cual, como \u2020\u0153Se\u00f1or, en el sentido particular del t\u00e9rmino querido de Pablo, desarrolla para la Iglesia una funci\u00f3n de gu\u00ed\u00ada y de animaci\u00f3n. En cambio, el agradecimiento (1,2-10) est\u00e1 muy elaborado. El recuerdo contin\u00faa en la oraci\u00f3n (lTs 1,2); expresa ya la relaci\u00f3n de solicitud y de amor, particularmente intenso y compartido, que liga a Pablo con la joven comunidad de Tesal\u00f3nica. Mirando a la comunidad con simpat\u00ed\u00ada, Pablo sabe comprenderla a fondo. Se da cuenta del car\u00e1cter concreto que ha sabido asumir la fe, de la dificultad que han encontrado en el camino siempre dif\u00ed\u00adcil del amor rec\u00ed\u00adproco, de la robusta capacidad de espera y aguante respecto al futuro (lTs 1,3). Luego, al comprobar que los tesalonicenses se han convertido en un centro de irradiaci\u00f3n misionera, su alegr\u00ed\u00ada no conoce l\u00ed\u00admites (cf 1,6-10).<br \/>\nLa cordial reciprocidad entre Pablo y los tesalonicensesda el tono a toda la primera parte de la carta (1,11-3,13). En este contexto, Pablo se abandona gustoso a los recuerdos: evoca su llegada a Tesal\u00f3nica, comprobando con satisfacci\u00f3n que no fue en vano (lTs 2,1); recuerda las dificultades que encontr\u00f3 antes de llegar a Tesal\u00f3nica, especialmente en la ciudad de Filipos (cf 2,2), y profundiza el motivo: present\u00f3 el evangelio con la rectitud radical que \u00e9l requiere (cf 2,3-4). Lo mismo hizo en Tesal\u00f3nica. El anuncio radical y gratuito no s\u00f3lo no transform\u00f3 a Pablo en un transmisor fr\u00ed\u00ado del mensaje, sino que estimul\u00f3 ulteriormente su amor. El evangelio no se puede anunciar sin amar: \u2020\u0153En nuestra ternura hacia vosotros, hubi\u00e9ramos querido entregaros, al mismo tiempo que el evangelio de Dios, nuestra propia vida. \u00c2\u00a1Tanto os quer\u00ed\u00adamos!\u2020\u009d lTs 2,8). Pablo usa im\u00e1genes felices: se siente como una madre (lTs 1,7) y como un padre (lTs 2,11-12<br \/>\nLa solicitud de Pablo hall\u00f3 correspondencia: los tesalonicenses acogieron su palabra justamente como palabra de Dios, haciendo frente a todas las dificultades que ello implicaba, especialmente las derivadas de la presi\u00f3n hostil de los jud\u00ed\u00ados (2, 13-16).<br \/>\nEs natural que Pablo desee encontrarse de nuevo personalmente con la comunidad; ten\u00ed\u00ada intenci\u00f3n de hacerlo y lo ha intentado varias veces, pero se ha visto impedido, quiz\u00e1 por motivos de salud (Satan\u00e1s nos lo impidi\u00f3, 2,18b).<br \/>\nAhora no oculta su gozo, con la esperanza y el deseo de que \u2020\u0153Dios, nuestro Padre, y nuestro Se\u00f1or Jesucristo me encaminen felizmente hacia vosotros\u2020\u009d (3,11).<br \/>\nEn la segunda parte, el tono literario se mantiene en el nivel de espontaneidad de la primera, pero el contenido se hace m\u00e1s preciso: Pablo, ante una comunidad a la que ha iniciado y que sigue bien, tiene en la mente lo que hay que realizar en el camino que queda por hacer (cf 4,1-8).<br \/>\nEn la perspectiva de un crecimiento ulterior, afronta ante todo el problema del amor fraterno. Recordando la ense\u00f1anza interior que Dios, por medio del Esp\u00ed\u00adritu, est\u00e1 dando a los tesalonicensesy que se traduce de hecho en un comportamiento en consonancia, exhorta a una total disponibilidad a la pedagog\u00ed\u00ada de Dios<br \/>\n(4,9-12).<br \/>\n3178<br \/>\nEst\u00e1 luego el problema de los muertos y de su posici\u00f3n: como primer efecto de la venida del Se\u00f1or, los muertos resucitar\u00e1n, y luego se producir\u00e1 el encuentro de todos con el Se\u00f1or (cf 4,13-1 8).<br \/>\nOtro punto importante, relacionado directamente con la resurrecci\u00f3n, es el momento de la parus\u00ed\u00ada: Pablo reitera su incertidumbre, exhortando a vivir en un estado de vigilancia (cf 5,1-11).<br \/>\nPablo se ha dirigido a la comunidad en conjunto (cf 4,8 y 5,11). En la tercera parte de la carta (5,12-24) la relaci\u00f3n con la comunidad pasa a primer plano. Hay un desarrollo literario en tres fases, que se suceden en aumento. En un primer momento (5,12-1 3), Pablo \u2020\u0153pide\u2020\u009d a la comunidad que preste la debida atenci\u00f3n a los dirigentes. En una segunda fase (5,14-22) \u2020\u0153exhorta\u2020\u009d a la comunidad en su conjunto, recordando en un cuadro amplio y sugestivo (hay hasta catorce imperativos) los puntos m\u00e1s importantes de la vida cristiana. Se llega as\u00ed\u00ad a la fase final, en la cual Pablo hace intervenir a \u2020\u0153Dios mismo\u2020\u009d (5,23), al cual conf\u00ed\u00ada la comunidad para que pueda realizar con una santidad total su vocaci\u00f3n (5,23-24).<br \/>\nEl saludo final nos sit\u00faa en lo vivo de la asamblea lit\u00fargica, donde se hac\u00ed\u00ada la lectura oficial de la carta<br \/>\n(5,2 5-28).<br \/>\n3179<br \/>\nIII. LA TEOLOGIA DE LA CARTA.<br \/>\nEl desarrollo literario que hemos seguido nos permite entrever los elementos teol\u00f3gicos t\u00ed\u00adpicos que se contienen en la carta. Los expresa Pablo, como de costumbre, en un estado fluido e insertados en lo vivo de la experiencia cristiana, la suya propia y la de la comunidad de Tesa-l\u00f3nica. Podemos ahora poner de manifiesto brevemente los principales.<br \/>\n3180<br \/>\n1. La tensi\u00f3n escatol\u00f3gica.<br \/>\nLa perspectiva escatol\u00f3gica es tan viva en la comunidad de Tesal\u00f3nica, que se convierte en un problema. Se sabe, se dice y se siente que la situaci\u00f3n actual pasar\u00e1 y que tendr\u00e1 lugar la vuelta de Cristo. Todo es relacionado con esta vuelta: Cristo es el que, de acuerdo con el balance de la vida que se haga, al fin de los tiempos, a su vuelta, estar\u00e1 en condiciones de liberar a los cristianos de cualquier aprensi\u00f3n. El \u2020\u0153desastre inminente\u2020\u009d (lTs 1,10), el impulso con el que Dios destruir\u00e1 el mal, no les concierne.<br \/>\nLa presi\u00f3n escatol\u00f3gica se deja sentir sobre todo en el aspecto positivo. Los tesalonicenses piensan con gozo en su encuentro con Cristo resucitado y en la convivencia con \u00e9l. Pablo expresa todo esto en un lenguaje apocal\u00ed\u00adptico, que usa con un cierto embarazo. Cuando Cristo vuelva, al bajar del cielo, \u2020\u0153los muertos unidos a Cristo resucitar\u00e1n los primeros. Despu\u00e9s nosotros, los vivos, los que estemos hasta la venida del Se\u00f1or, seremos arrebatados juntamente con ellos entre las nubes por los aires al encuentro del Se\u00f1or. Y ya estaremos siempre con el Se\u00f1or\u2020\u009d (lTs 4,16-17). La impresi\u00f3n que se tiene de un paso sin soluci\u00f3n de continuidad para la categor\u00ed\u00ada de los vivos del nivel de vida actual a vida con el Se\u00f1or, ser\u00e1 precisado y corregido despu\u00e9s: aunque no hubiese que morir, tendr\u00ed\u00ada lugar una radical transformaci\u00f3n para poder tomar parte en la vida escatol\u00f3gica (1Co 15,51).<br \/>\nLa preocupaci\u00f3n por el retorno de Cristo hac\u00ed\u00ada pensar espont\u00e1neamente en su fecha. Tanto los tesalonicenses como Pablo, en tiempo de la lTh, deseaban, y acaso esperaban, estafe-cha como inminente. Pero esta expectativa no se convirti\u00f3 en fanatismo ni fue jam\u00e1s obsesiva. Pablo hab\u00ed\u00ada dicho repetidamente que el plazo de la vuelta es radicalmente imposible de determinar, hasta el punto de poder decir a los tesalonicenses: \u2020\u0153Vosotros sab\u00e9is perfectamente que el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or vendr\u00e1 como el ladr\u00f3n en la noche\u2020\u009d (lTs 5,2). Lo importante es vivir en una situaci\u00f3n de espera vigilante, pero tranquila; porque \u2020\u0153Dios no nos ha destinado al castigo, sino a la adquisici\u00f3n de la salvaci\u00f3n por nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que muri\u00f3 por nosotros\u2020\u009d (lTs 5,9).<\/p>\n<p>3181<br \/>\n2. DeI paganismo a la pr\u00e1ctica del evangelio.<br \/>\nPablo, recordando con viva alegr\u00ed\u00ada la positiva reacci\u00f3n de los tesalonicenses, en su mayor\u00ed\u00ada paganos, al anuncio del evangelio, nos deja entrever las dificultades.<br \/>\nLa presentaci\u00f3n de Cristo muerto y resucitado, objeto justamente del anuncio del evangelio, no se pod\u00ed\u00ada improvisar sin correr el riesgo de caer en una presentaci\u00f3n sin base, que hubiera sido fantasiosa y superficial. Antes de hablar de Cristo, Pablo hablaba de Dios (cf tambi\u00e9n Hch 17,22-31). El primer paso que dieron los tesalonicenses fue apartarse del paganismo para adherirse a Dios: \u2020\u0153Dejasteis la idolatr\u00ed\u00ada y os convertisteis para servir al Dios vivo y verdadero\u2020\u009d (lTs 1,9).<br \/>\nEl anuncio del evangelio ten\u00ed\u00ada lugar despu\u00e9s de la aceptaci\u00f3n de Dios, pues el evangelio es, expl\u00ed\u00adcitamente, \u2020\u0153el evangelio de Dios\u2020\u009d (lTs 2,8).<br \/>\nAs\u00ed\u00ad se lo puede comprender por lo que realmente es: \u2020\u0153No palabra de hombre&#8230;, sino la palabra de Dios, que permanece vitalmente activa en vosotros los creyentes\u2020\u009d (lTs 2,13).<br \/>\nLa presentaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n del evangelio ten\u00ed\u00adan lugar en un contexto de hechos extraordinarios, cuya funci\u00f3n era, por una parte, subrayar la trascendencia del anuncio, y, por otra, abrir en los oyentes un espacio de acogida lo m\u00e1s amplio posible: \u2020\u0153Nuestro mensaje evang\u00e9lico no os fue transmitido solamente con palabras, sino tambi\u00e9n con obras portentosas (en dyn\u00e1mei) bajo la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo y con mucha abundancia\u2020\u009d (lTs 1,5).<br \/>\n3182<br \/>\nEl evangelio que los tesalonicenses acogen es el mismo que ha acogido y practicado Pablo y las Iglesias de Ju-dea. Es un hecho importante a los ojos de Pablo: al acoger el anuncio del evangelio, se forma un contexto unitario y homog\u00e9neo de \u2020\u0153imitaci\u00f3n\u2020\u009d rec\u00ed\u00adproca (lTs 1,6; lTs 2,14).<br \/>\n3183<br \/>\n3. LA SANTIFICACION PERSONAL.<br \/>\nUn aspecto sobre el cual Pablo llama la atenci\u00f3n con insistencia es la exigencia de la santidad: \u2020\u0153Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificaci\u00f3n\u2020\u009d (lTs 4,3).<br \/>\nPablo la hace objeto de sus exhortaciones, suponiendo ya en la joven comunidad de Tesal\u00f3nica un conocimiento y una pr\u00e1ctica acreditados. La ra\u00ed\u00adz de la santificaci\u00f3n la constituye el don del Esp\u00ed\u00adritu: \u2020\u0153Dios no nos ha llamado a la impureza, sino a vivir en la santidad. Por tanto, el que desprecie todo esto no desprecia a un hombre, sino a Dios, el cual os da su Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d. El Esp\u00ed\u00adritu de Dios que trae la santificaci\u00f3n se apodera del hombre, el cual se convierte, por as\u00ed\u00ad decirlo, en un contenedor vivo suyo. Pablo -seg\u00fan una interpretaci\u00f3n posible de una expresi\u00f3n muy discutida- dice que cada uno debe mantener su persona \u2020\u0153como \u2020\u02dccontenedor\u2020\u2122 (sk\u00e9uos] del Esp\u00ed\u00adritu en la santificaci\u00f3n y en la dignidad\u2020\u009d correspondientes (lTs 4,4).<br \/>\nLa presencia del Esp\u00ed\u00adritu exige un comportamiento moral en consonancia. Se tratar\u00e1 ante todo de evitar lo que est\u00e1 en contraste con la l\u00ed\u00adnea del Esp\u00ed\u00adritu: la pr\u00e1ctica de una vida propia de los \u2020\u0153paganos que no han conocido a Dios\u2020\u009d (lTs 4,5).<br \/>\nPositivamente, la presencia del Esp\u00ed\u00adritu en el hombre provoca un impulso din\u00e1mico en direcci\u00f3n a Dios:<br \/>\nse trata de \u2020\u0153agradar a Dios&#8230; de forma que abund\u00e9is cada vez m\u00e1s\u2020\u009d (lTs 4,1). Y Dios, una vez alcanzado, ense\u00f1a, siempre por medio del influjo del Esp\u00ed\u00adritu, a amar a los dem\u00e1s. Cuando los tesalonicenses pregunten a Pablo al respecto, les responder\u00e1 candidamente que \u2020\u0153acerca del amor fraterno no necesit\u00e1is que se os escriba, porque personalmente hab\u00e9is aprendido de Dios (theod\u00ed\u00addakto\u00ed\u00ad c\u00f3mo deb\u00e9is amaros los unos a los otros\u2020\u009d (lTs 4,9-10).<br \/>\nEl Esp\u00ed\u00adritu dado a las personas constituye todo un contexto activo de santificaci\u00f3n. Pablo desarrollar\u00e1 m\u00e1s en detalle este tema en la carta a los Romanos; pero ya en este primer escrito suyo nos presenta una instituci\u00f3n de conjunto particularmente interesante: \u2020\u0153Que el Dios de la paz os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, esp\u00ed\u00adritu, alma y cuerpo con todo lo que os pertenece [hol\u00f3kl\u00e9rori] sea conservado irreprochablemente (am\u00e9mpt\u00f3sJ para la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. El que os ha llamado es fiel y cumplir\u00e1 su palabra\u2020\u009d (lTs 5,23-24).<br \/>\nLa santificaci\u00f3n penetra a la persona en todos sus aspectos y manifestaciones: ante todo el esp\u00ed\u00adritu, que en la terminolog\u00ed\u00ada antropol\u00f3gica habitual indica en Pablo no el alma como distinta del cuerpo, sino la capacidad de todo el hombre de abrirse a Dios. Tenemos entonces el esp\u00ed\u00adritu del hombre, al cual se da y se comunica el Esp\u00ed\u00adritu de Dios, y que se convierte as\u00ed\u00ad como en su continuador; ello produce un contexto constituido por varios elementos (disponibilidad, capacidad de lectura de la realidad, amor a Dios y a los dem\u00e1s, etc.), todos los cuales le pertenecen (hol\u00f3kl\u00e9ron) y forman juntos un organismo espiritual que funciona. Con esto la vida concreta de toda la persona se podr\u00e1 vivir \u2020\u0153sin reproche\u2020\u009d, con aquella plenitud de tipo lit\u00fargico que hace ofrenda continua de ello a Dios, llevando as\u00ed\u00ad a la \u00faltima perfecci\u00f3n, la santificaci\u00f3n producida en la persona por Dios.<br \/>\n3184<br \/>\n4. La vida de la comunidad.<br \/>\nEs uno de los aspectos teol\u00f3gicos m\u00e1s sugestivos de la carta. La comunidad de Tesal\u00f3nica se nos presenta ante todo como una comunidad estructurada, aunque no estamos en condiciones de precisar detalles. Hay en la comunidad algunos que \u2020\u0153presiden\u2020\u009d (pro\u2020\u2122istam\u00e9nous) su funcionamiento, con el encargo de educar y corregir (noutheto\u00fcntas), y que se dedican a esta tarea todo el tiempo y con esfuerzo (kopi\u00f3ntas). La comunidad deber\u00e1 percatarse de su presencia, apreciar su trabajo, aceptarlo en un contexto constructivo de paz y de amor, que constituye el ambiente irrenun-ciable de todo entendimiento eclesial (lTs 5, 12-13). El trabajo de los responsables no dispensa a la comunidad de un compromiso activo en todos los niveles: \u2020\u0153Hermanos, os pedimos que corrij\u00e1is a los indisciplinados, que anim\u00e9is a los cobardes, que sosteng\u00e1is a los d\u00e9biles y que se\u00e1is pacientes con todos\u2020\u009d (lTs 5,14).<br \/>\nUna comunidad as\u00ed\u00ad lanzada conseguir\u00e1 vivir plenamente aquella liturgia continuada de la vida con todas sus implicaciones, que Pablo desarrollar\u00e1 y explicar\u00e1 en detalle en la carta a los Romanos, pero que ya ahora se realizara como un hecho desde el presente: \u2020\u0153Estad siempre alegres. Dad gracias en toda coyuntura, porque esto es lo que Dios quiere de todos vosotros en Cristo Jes\u00fas\u2020\u009d (lTs 5,16-18).<br \/>\nEste contexto positivo permitir\u00e1 a los tesalonicenses superar los riesgos de vulgaridad que su mentalidad de comerciantes podr\u00ed\u00ada implicar. A diferencia de la efervescencia que encontraremos en Corinto, la comunidad de Tesal\u00f3nica parece desconfiada y minimista respecto a las manifestaciones carism\u00e1ticas y a los imprevistos de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu: \u2020\u0153No apagu\u00e9is el Esp\u00ed\u00adritu; no despreci\u00e9is las profec\u00ed\u00adas\u2020\u009d<br \/>\n1 Ts 5,19-20). Abiertos y disponibles animosamente al Esp\u00ed\u00adritu, los tesalonicenses podr\u00e1n comprender y practicar su ley. Pablo nos da aqu\u00ed\u00ad a este respecto una de las formulaciones m\u00e1s felices: \u2020\u0153Examinadlo todo, y quedaos con lo bueno; evitad toda clase de mal\u2020\u009d (lTs 5,21-22). El horizonte del cristiano no tiene l\u00ed\u00admites; debe interesarse por todo sin prejuicios. Pero el cristiano no deber\u00e1 permanecer en un estado de indiferentismo o de indeterminaci\u00f3n moral: prob\u00e1ndolo todo a la luz del Esp\u00ed\u00adritu, que nunca habr\u00e1 que extinguir, surgir\u00e1n con toda nitidez las opciones morales que el mismo Esp\u00ed\u00adritu habr\u00e1 de sugerir a los particulares y a la comunidad.<br \/>\nPablo habla con el coraz\u00f3n abierto a una comunidad joven y entusiasta, capaz de comprenderle y de entenderle. Se mostrar\u00e1 m\u00e1s detallado, m\u00e1s cauto dir\u00ed\u00adamos incluso, cuando, al escribir a los corintios, tenga que ponerlos en guardia contra una interpretaci\u00f3n improvisada y facilona de la ley del Esp\u00ed\u00adritu (para la f\u00f3rmula \u2020\u0153ley del Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, Rm 8,2).<br \/>\nBIBL.: AA.W., Ep\u00ed\u00adstola 1 a los Tesalonicenses, en Biblia Comentada, BAC, Madrid 1965; Biuinot ?.,<br \/>\nJesucristo nuestro porvenir: Dos cartas a los Tesalonicenses, en Escritos de San Pablo, Verbo Divino,<br \/>\nEstella, 1982, 33-49; Dewailly L.M., La joven Iglesia de Tesal\u00f3nica, Stvdium, Madrid 1971; Ghini E.,<br \/>\nLetterediPao-lo al Tessalonicesi. Commento pastor\u00e1le, Ed. Dehoniane, Bolonia 1979; Forestell J.T.,<br \/>\nCartas a los Tesalonicenses; Primera Carta a los Tesalonicenses, en Comentario b\u00ed\u00adblico San Jer\u00f3nimo, III,<br \/>\nCristiandad, Madrid 1972,575-590; Laurentini J., Cartasalos Tesalonicenses. Carta primera a los<br \/>\nTesalonicenses, en Ballarini T. (ed.): Pablo: Vida-apostolado, escritos, Stvdium, Madrid 1972, 741-747;<br \/>\nRigaux B., Saint Paul, Epitres aux Thessaloniciens, Par\u00ed\u00ads 1956; Rossano P., Let\u00ed\u00adere al Tessalonices4 Tur\u00ed\u00adn<br \/>\n1965; Sch\u00fcrmann H., Primera carta a los Tesalonicen-ses, Herdet, Barcelona 1967; Spinetoli O. da.<br \/>\nLettere al Tessalonicens Ediz. Paoline 198P; Trimaille M., La primera carta a los Tesaloni-censes, Verbo<br \/>\nDivino, Estella 1982; Ubieta J. ?., La iglesia de Tesal\u00f3nica, DDB, Bilbao 1988.<br \/>\nU. Vanni<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>lTs 1-5 Sumario: 1. Ocasi\u00f3n y fecha de la cana. . El desarrollo literario. III. La teolog\u00ed\u00ada de la carta: 1. La tensi\u00f3n escat\u00f3logica; 2. Del paganismo a la pr\u00e1ctica del evangelio; 3. La santificaci\u00f3n personal; 4. La vida de la comunidad. 3176 1. OCASION Y FECHA DE LA CARTA. La primera carta a los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tesalonicenses-1-carta-a-los\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTESALONICENSES (1 CARTA A LOS)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18843","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18843"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18843\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}