{"id":18853,"date":"2016-02-05T12:06:30","date_gmt":"2016-02-05T17:06:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/analogia-del-ser\/"},"modified":"2016-02-05T12:06:30","modified_gmt":"2016-02-05T17:06:30","slug":"analogia-del-ser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/analogia-del-ser\/","title":{"rendered":"ANALOGIA DEL SER"},"content":{"rendered":"<p>I. Introducci\u00f3n<br \/>\nEl esp\u00ed\u00adritu humano que, en la realizaci\u00f3n de su libertad y conocimiento, est\u00e1 en la luz de lo incondicionado (- ser), cuya plenitud, empero, s\u00f3lo alcanza a trav\u00e9s de lo finito y en lo infinito, est\u00e1 esencialmente bajo la ley de analog\u00ed\u00ada. Como lugar decisivo de \u00e9sta aparece, por ende, la relaci\u00f3n ontol\u00f3gica entre Dios y el ente finito (relaci\u00f3n Dios-mundo) y la relaci\u00f3n entre el conocimiento de ambos que se da en el esp\u00ed\u00adritu finito.<\/p>\n<p>La analog\u00ed\u00ada no debe aqu\u00ed\u00ad entenderse de antemano como posterior mediaci\u00f3n de compromiso entre univocidad y equivocidad, sino que ha de ser concebida como forma cong\u00e9nita de la relaci\u00f3n entre Dios y lo finito, la cual es experimentada inmediatamente bajo la dimensi\u00f3n transcendental del conocimiento y de la libertad en su actividad en torno al misterio indisponible.<\/p>\n<p>Esto se ve claro en la formulaci\u00f3n del concilio Lateranense IV (1215): \u00ed\u00adnter creatorem et creaturam non potest tanta similitudo notar\u00c2\u00a1, quin \u00ed\u00adnter eos maior sit dissimilitudo notanda (Dz 432). Sobre todo E. Przywara ha reivindicado para esta f\u00f3rmula supuesto central en la filosof\u00ed\u00ada y la teolog\u00ed\u00ada, resaltando c\u00f3mo en virtud de la analog\u00ed\u00ada no se integra a la postre a Dios y a la criatura en una unidad superior, sino que, a la inversa, la verdad y cognoscibilidad del hombre y de la realidad, la permanente mgnoscibilidad (natural y sobrenatural) de Dios son reducidas, precisamente con miras a su verdad, al misterio de este Dios, que es semper maior (Agust\u00ed\u00adn): que es \u00abcada vez mayor\u00bb.<\/p>\n<p>II. Definici\u00f3n e historia<br \/>\n1. Hoy se entiende generalmente bajo la palabra analog\u00ed\u00ada la propiedad de un concepto que, al aplicarse a distintos entes o regiones del ser, experimenta un esencial cambio sem\u00e1ntico, sin que por ello pierda la unidad de su contenido. As\u00ed\u00ad, en el concepto an\u00e1logo, los factores de com\u00fan y distinto, de semejanza y diferencia de las cosas significadas entran juntos en la unidad (l\u00f3gica) de un contenido. La expresi\u00f3n latina \u00abanalog\u00ed\u00ada entis\u00bb (literalmente: analog\u00ed\u00ada del ente, pero generalmente traducida por analog\u00ed\u00ada del ser) significa: Todo lo que participa del ser, pero de modo distinto, de suerte que nuestro conocimiento de lo que es, se expresa cada vez por un distinto decir es.<\/p>\n<p>2. Por su etimolog\u00ed\u00ada griega, analog\u00ed\u00ada quiere decir \u00abseg\u00fan proporci\u00f3n\u00bb, \u00abcorrespondencia\u00bb, y en este sentido es empleada ya por Plat\u00f3n, que la llama \u00abel m\u00e1s hermoso de los v\u00ed\u00adnculos\u00bb, (Timeo 31 c). Junto a los conceptos un\u00ed\u00advocos y los equ\u00ed\u00advocos, Arist\u00f3teles admite tambi\u00e9n la posibilidad y existencia de conceptos an\u00e1logos, que se fundan en la semejanza de una relaci\u00f3n (\u00abanalog\u00ed\u00ada de proporcionalidad\u00bb). Pero Arist\u00f3teles analiz\u00f3 tambi\u00e9n otro caso, que \u00e9l no designa nunca como \u00abanalog\u00ed\u00ada\u00bb, pero que posteriormente, en la escol\u00e1stica, se llama la otra y hasta principal forma de analog\u00ed\u00ada: el np\u00f3s gv, la relaci\u00f3n al uno (primero), la analog\u00ed\u00ada de atribuci\u00f3n. Esta unidad de referencia a un primero es presentada por Arist\u00f3teles, en relaci\u00f3n con la \u00abfilosof\u00ed\u00ada primera\u00bb, como la ciencia del ente en cuanto ente, y aqu\u00ed\u00ad escr\u00c2\u00a1be la frase famosa, que ser\u00e1 decisiva para todas las posteriores reflexiones sobre la analog\u00ed\u00ada del ser: \u00abel ser (literalmente: el ente) se dice de muchos modos\u00bb (Met. 1003b, 5s). Y a\u00f1ade: \u00abpero todo en relaci\u00f3n con un primero\u00bb; este primero lo ve luego Arist\u00f3teles en la substancia; lat\u00ed\u00adn: essentia, substantia, \u00fanica de la que se dice propiamente (absolutamente) el \u00abser\u00bb, el \u00abes\u00bb; de todo lo dem\u00e1s se dice s\u00f3lo en cuanto est\u00e1 en relaci\u00f3n con ella (\u00c2\u00a1bid.).<\/p>\n<p>3. Las dos especies de unidad (la unidad de relaci\u00f3n de semejanza y la unidad de referencia a un primero) son llamadas posteriormente, p. ej., en Tom\u00e1s de Aquino, \u00abanalog\u00ed\u00ada\u00bb (probablemente por influencia de Boecio). Cu\u00e1l de las dos analog\u00ed\u00adas (la de  proporcionalidad o la de atribuci\u00f3n) sea para Tom\u00e1s de Aquino la verdadera analog\u00ed\u00ada o analog\u00ed\u00ada primaria, fue siempre dentro de la escol\u00e1stica cuesti\u00f3n muy debatida; hoy, empero, debiera tenerse por esencialmente aclarada a base de un m\u00e1s exacto conocimiento del proceso de recepci\u00f3n de conceptos fundamentales aristot\u00e9licos por parte de Tom\u00e1s de Aquino y de la tradici\u00f3n tomista, la cual, en puntos decisivos, apela sin raz\u00f3n a Tom\u00e1s. El Aquinate no fue aristot\u00e9lico puro, como se se ve particularmente en su doctrina de la analog\u00ed\u00ada, en la cual son esenciales dos ideas: la recibida de Arist\u00f3teles sobre la unidad de orden en relaci\u00f3n con un primero, y la de participaci\u00f3n, de origen plat\u00f3nico. Ahora bien, para explicar sistem\u00e1ticamente su teor\u00ed\u00ada de la analog\u00ed\u00ada, Tom\u00e1s ech\u00f3 mano de la analog\u00ed\u00ada categorial, descubierta por Arist\u00f3teles (pero nunca por \u00e9l as\u00ed\u00ad designada), es decir, la analog\u00ed\u00ada como unidad de orden en relaci\u00f3n a un primero en el \u00e1mbito de la ous\u00ed\u00ada y de las otras categor\u00ed\u00adas, y la aplic\u00f3 a la relaci\u00f3n Dios-mundo, concebida seg\u00fan el esquema de la participaci\u00f3n, es decir, a la \u00abanalog\u00ed\u00ada transcendental\u00bb (en sentido escol\u00e1stico). Esta analog\u00ed\u00ada transcendental significa lo siguiente: La variedad de los entes finitos es referida a un ente primero (esse subsistens), de suerte que entre el ser subsistente y los entes derivados de \u00e9l en el sentido de la idea de participaci\u00f3n se da una unidad de interrelaci\u00f3n, en la cual se funda el contenido an\u00e1logo (ratio analoga) que luego se predica: del ser subsistente, per essentiam, per prius, secundum magis, etc\u00e9tera; y de los otros entes, per participationem, per posterius, secundum minus, etc.<\/p>\n<p>Esta unidad basada en la interrelaci\u00f3n o en la participaci\u00f3n, la cual hace posible la predicaci\u00f3n anal\u00f3gica, es concebida por Tom\u00e1s como una rela i\u00f3n de causalidad. Se presenta de doble m o: como causalidad ejemplar y como causalida e c\u00ed\u00adente, siendo de notar que el joven Tom\u00e1s ense\u00f1a casi exclusivamente la causalidad ejemplar, es decir, \u00e9l ve la acci\u00f3n de Dios como la comunicaci\u00f3n de una forma, de suerte que concibe la participaci\u00f3n o la analog\u00ed\u00ada como la unidad de referencia a una \u00abforma\u00bb que se da entre Dios y los entes finitos; en cambio, el Tom\u00e1s posterior (sobre todo desde la Summa contra gentiles) pone en primer t\u00e9rmino la causalidad eficiente como la comunicaci\u00f3n del acto de ser, y entiende la participaci\u00f3n o analog\u00ed\u00ada desde el esse (actus essendi, perfectio essendi).<\/p>\n<p>La analog\u00ed\u00ada que se funda en estas bases metaf\u00ed\u00adsicas es presentada por Tom\u00e1s distintamente en sus obras, y aqu\u00ed\u00ad radica la raz\u00f3n de las interminables discusiones dentro de la escol\u00e1stica tomista. Sin embargo, como ya hemos notado, la cuesti\u00f3n en torno a la oposici\u00f3n de Tom\u00e1s debiera darse hoy por fundamentalmente aclarada (cf. B. Montagnes). El verdadero punto problem\u00e1tico es el siguiente: en el famoso pasaje contenido en la q. 2 a. 11 de las Quaest. disp. De ver., Tom\u00e1s defiende una concepci\u00f3n de la analog\u00ed\u00ada que est\u00e1 en contradicci\u00f3n con las obras anteriores (IV lib. Sent.) y con las posteriores (especialmente, Summa C. G.; De pot.; S. th. t). En este pasaje Tom\u00e1s s\u00f3lo admite, respecto de la relaci\u00f3n Dios-mundo, la analog\u00ed\u00ada de proporcionalidad (convenientia proportionalitatis) y rechaza la analog\u00ed\u00ada de atribuci\u00f3n (llamada aqu\u00ed\u00ad convenientia proportionis). Como raz\u00f3n alega que la analog\u00ed\u00ada de atribuci\u00f3n dice una determinata distantia o habitudo, lo cual no puede predicarse de la relaci\u00f3n Dios-mundo. Pero luego abandon\u00f3 esta concepci\u00f3n en favor de una analog\u00ed\u00ada de atribuci\u00f3n (analog\u00ed\u00ada unius ad alterum), mejor estudiada entretanto. El esclarecimiento de la distinta concepci\u00f3n de Tom\u00e1s o de su evoluci\u00f3n en la doctrina de la analog\u00ed\u00ada es relativamente f\u00e1cil, pues puede establecerse una comparaci\u00f3n exacta entre las distintas respuestas a las mismas dificultades (obiectiones) en el lugar citado de la Quaest. disp. De ver. y en las obras posteriores. As\u00ed\u00ad, p. ej., en la Summa c.g., III, 54, Tom\u00e1s dice: \u00abnihil prohibet esse proportionem creaturae ad Deum&#8230; secundum habitudinem effectus ad causara.\u00bb<br \/>\nTom\u00e1s sigui\u00f3 desarrollando la doctrina de la analog\u00ed\u00ada, sobre todo bajo el t\u00ed\u00adtulo De nominibus Dei. Una breve s\u00ed\u00adntesis de esta doctrina se halla en De potentia q. 7 a. 5 ad 2, tomando como ejemplo del nombre \u00absabio\u00bb. \u00abSeg\u00fan la doctrina de Dionisio (Pseudo Areopagita), estos nombres se predican de Dios de tres modos: Primeramente, en el sentido de afirmaci\u00f3n (affirmative), cuando decimos: Dios es sabio, lo cual puede predicarse de \u00e9l, pues posee la semejanza de la sabidur\u00ed\u00ada que de \u00e9l emana; en segundo lugar, en el sentido de negaci\u00f3n, cuando decimos: Dios no es sabio, pues en Dios no est\u00e1 la sabidur\u00ed\u00ada del modo que nosotros la entendemos y nombramos; en tercer lugar, puede decirse en el sentido de eminencia (supereminentius) que Dios es \u00absupersabio\u00bb, pues no se le niega la sabidur\u00ed\u00ada porque le falte, sino porque la tiene de un modo que sobrepuja nuestro decir y entender.\u00bb Este triple camino que seguimos en nuestros predicados acerca de Dios, se funda en la distinci\u00f3n entre el contenido del enunciado (res significata) y el modo de enunciarlo (modus significandi).<\/p>\n<p>Era necesaria esta extensa exposici\u00f3n de la doctrina de la analog\u00ed\u00ada en Tom\u00e1s, pues s\u00f3lo as\u00ed\u00ad se comprenden hasta cierto punto las disputas que desde siglos persisten dentro de la escol\u00e1stica. En lo sucesivo, la analog\u00ed\u00ada se desprendi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s de su contexto metaf\u00ed\u00adsico y fue considerada aisladamente como una teor\u00ed\u00ada preferentemente l\u00f3gica. Mientras la escuela tomista, desde Cayetano, s\u00f3lo admiti\u00f3 como analog\u00ed\u00ada verdaderamente intr\u00ed\u00adnseca la a. de proporcionalidad y rechaz\u00f3 como puramente extr\u00ed\u00adnseca la de atribuci\u00f3n, desde Su\u00e1rez, en la escuela que de \u00e9l parte la a. ha sido interpretada como analog\u00ed\u00ada de atribuci\u00f3n (siquiera bajo otros supuestos metaf\u00ed\u00adsicos que en Tom\u00e1s). Posici\u00f3n aparte adopta Escoto con su escuela, al defender la univocidad del ser, la cual, sin embargo, no se refiere a los entes concretos, sino \u00fanicamente al concepto de ser.<\/p>\n<p>4. En la filosof\u00ed\u00ada moderna, sobre todo a partir de la problem\u00e1tica kantiana de la filosof\u00ed\u00ada transcendental, el problema de la analog\u00ed\u00ada entra en una nueva fase. Kant ordena y subordina el ser a las categor\u00ed\u00adas explicadas como meros conceptos del entendimiento (\u00abExistencia-inexistencia\u00bb, en la cuarta clase de la tabla de categor\u00ed\u00adas: Cr\u00ed\u00adtica de la raz\u00f3n pura B 106); y como niega toda posibilidad de conocimiento m\u00e1s all\u00e1 del contexto fenom\u00e9nico, elimina totalmente la analog\u00ed\u00ada. Para Hegel, la posici\u00f3n de Kant significaba \u00abinconsecuencia\u00bb, \u00abcontradicci\u00f3n\u00bb, \u00abpues una cosa s\u00f3lo se siente como barrera y deficiencia, al estar a la vez m\u00e1s all\u00e1 de ella\u00bb, de suerte que el conocimiento del l\u00ed\u00admite s\u00f3lo puede darse en cuanto \u00ablo ilimitado est\u00e1 dentro de la conciencia\u00bb (Enciclopedia de 1830, \u00c2\u00a7 60). Pero la superaci\u00f3n de esta inconsecuencia significa para Hegel que un conocimiento del absoluto s\u00f3lo es posible como \u00absaber absoluto\u00bb, como aquel conocimiento que el absoluto tiene de s\u00ed\u00ad mismo gracias a su automediaci\u00f3n a trav\u00e9s del esp\u00ed\u00adritu finito. La analog\u00ed\u00ada queda aqu\u00ed\u00ad integrada, sin residuo, en la \u00abtesis especulativa\u00bb, que es otro modo de expresar el \u00absaber absoluto\u00bb. La posici\u00f3n de Hegel es de m\u00e1xima importancia en el problema de la analog\u00ed\u00ada, pues representa el m\u00e1s audaz y genial ensayo de pasar, intelectualmente, m\u00e1s all\u00e1 del plano de la analog\u00ed\u00ada; de ah\u00ed\u00ad las muchas discusiones sobre \u00abanalog\u00ed\u00ada y dial\u00e9ctica hegeliana\u00bb.<\/p>\n<p>De gran importancia es igualmente hoy para el problema de la analog\u00ed\u00ada el pensamiento de M. Heidegger en su cuesti\u00f3n sobre el sentido del ser. Su reproche a toda la metaf\u00ed\u00adsica occidental de \u00abhaber olvidado el ser\u00bb y su empe\u00f1o en torno al problema del lenguaje (otra expresi\u00f3n del problema de la analog\u00ed\u00ada) han iniciado y fecundado una nueva reflexi\u00f3n sobre la analog\u00ed\u00ada, lo mismo que sobre la filosof\u00ed\u00ada entera del ser. Habr\u00ed\u00ada tambi\u00e9n que mentar la filosof\u00ed\u00ada anal\u00ed\u00adtica del lenguaje (sobre todo en pa\u00ed\u00adses anglosajones) y la problem\u00e1tica de los fundamentos en la teor\u00ed\u00ada de la ciencia.<\/p>\n<p>Hay que notar finalmente que, desde la viva repulsa de Karl Barth, la a. del ente ha venido a ser, de nuevo, un gran tema de controversia teol\u00f3gica. Barth, que no dej\u00f3 de hallar oposici\u00f3n dentro de la misma teolog\u00ed\u00ada protestante, defend\u00ed\u00ada una analog\u00ed\u00ada de la fe solamente (analogia fidei), pero ha mitigado mucho su concepci\u00f3n desde la segunda edici\u00f3n de su Dogm\u00e1tica eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>La actual discusi\u00f3n en torno a la analog\u00ed\u00ada se caracteriza, de un lado, por la m\u00e1s exacta investigaci\u00f3n de la tradici\u00f3n, sobre todo de la procedente de Tom\u00e1s de Aquino, con lo que se han aflojado notablemente los r\u00ed\u00adgidos frentes de las escuelas; y, de otro, por un intenso di\u00e1logo con la filosof\u00ed\u00ada no escol\u00e1stica, sobre todo con Kant, Hegel y Heidegger.<\/p>\n<p>III. Desarrollo sistem\u00e1tico<br \/>\nSi se intenta en general definir la analog\u00ed\u00ada por el doble deslinde del concepto un\u00ed\u00advoco y equ\u00ed\u00advoco (as\u00ed\u00ad Tomas de Aquino S. Th., r, q. 13, a. 5c: iste modus communitatis medius est \u00ed\u00adnter puram aequivocationem et simplicem univocationem), se podr\u00ed\u00ada tener la impresi\u00f3n de que la analog\u00ed\u00ada sea un \u00abmedio\u00bb l\u00f3gico deducido de algo anterior. Pero as\u00ed\u00ad se falsear\u00ed\u00ada desde su ra\u00ed\u00adz el primer fundamento y el lugar original de la analog\u00ed\u00ada en el pensamiento humano. Por un sencillo an\u00e1lisis puede ponerse en claro el punto de partida de la analog\u00ed\u00ada. Nuestros conceptos universales un\u00ed\u00advocos son siempre abstractos, es decir, aprehenden un contenido determinado y delimitable, que es com\u00fan a una pluralidad de individuos, pero prescinde de otras determinaciones, por las que se distinguen los individuos, pues \u00e9stas entran efectivamente en el contenido del concepto (un\u00ed\u00advoco). Ahora bien, si nuestro conocimiento se moviera fundamental o primariamente en el plano de tales conceptos un\u00ed\u00advocos, habr\u00ed\u00ada que admitir una pluralidad (ilimitada) de conceptos distintos, un\u00ed\u00advocos en cada caso. Pero entonces no se comprender\u00ed\u00ada por qu\u00e9 nuestro pensamiento, primaria y fundamentalmente, lo reduce todo a unidad, pues de una pura pluralidad de conceptos un\u00ed\u00advocos no surge una unidad universal. Por los conceptos un\u00ed\u00advocos tenemos siempre una pluralidad de distintos contenidos, delimitados entre s\u00ed\u00ad. Luego la unidad afirmada siempre en el conocimiento no puede ya ser un\u00ed\u00advoca, sino que debe estructurarse de forma que abarque tanto lo com\u00fan como lo diferente de las cosas por \u00e9l alcanzadas. En consecuencia, el decir que expresa esta unidad reviste un car\u00e1cter an\u00e1logo: es el decir es, por el cual todo lo que tiene entidad se reduce a la unidad del ser y se comprende desde esa misma unidad. S\u00ed\u00adguese que el conocimiento an\u00e1logo no es, por su punto fundamental de partida, algo deducido, sino condici\u00f3n de la posibilidad de todo conocimiento (un\u00ed\u00advoco).<\/p>\n<p>Ahora bien, esta intelecci\u00f3n anal\u00f3gica del ser no es un conocimiento que descanse en s\u00ed\u00ad mismo, sino que, en el anal\u00f3gico decir es, siempre queda tambi\u00e9n entendido y expresado juntamente el ser absoluto, Dios. En la interpretaci\u00f3n de esta relaci\u00f3n entre Dios y lo finito que se afirma e incluye siempre en el decir es, radica el verdadero problema fundamental de la analog\u00ed\u00ada. \u00bfC\u00f3mo ha de predicarse de Dios el es? \u00bfC\u00f3mo puede en absoluto hablarse de Dios? Si la relaci\u00f3n Dios-mundo se interpreta por un \u00abes\u00bb que envuelve a Dios y al mundo (en el sentido de una preinteligencia [un\u00ed\u00advoca] que los abarque a ambos o de un concepto de ser que se aplique a los dos a posteriori), queda amenazada e incluso suprimida la radical diferencia entre Dios y lo finito, pues la diferencia entre Dios y lo finito ser\u00ed\u00ada una especificaci\u00f3n posterior de lo com\u00fan a ambos. Esto significa que la atribuci\u00f3n del ser a Dios s\u00f3lo puede hacerse de forma que esa misma atribuci\u00f3n en su estructura de conocimiento o logos se sit\u00fae dentro del movimiento por el que se relacionan Dios y el mundo. La predicaci\u00f3n es s\u00f3lo tiene en verdad un car\u00e1cter an\u00e1logo cuando no se limita a expresar o afirmar una anal\u00f3gica relaci\u00f3n \u00abobjetiva\u00bb entre Dios y lo finito, sino que la relaci\u00f3n an\u00e1loga est\u00e1 operando en el mismo decir es como un aprior\u00ed\u00adstico factor constitutivo, o, m\u00e1s radicalmente: como interna y aprior\u00ed\u00adstica ley fundamental de su propia articulaci\u00f3n. Con otras palabras: la relaci\u00f3n \u00abobjetiva\u00bb entre Dios y el mundo y la expresi\u00f3n de esa relaci\u00f3n en el conocimiento no son dos hechos o momentos que puedan disociarse o interpretarse separadamente, sino que forman primer\u00ed\u00adsimamente la estructura o la armaz\u00f3n fundamental de lo que a la postre es la analog\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad, pues, la analog\u00ed\u00ada entre Dios y lo finito, como tal armaz\u00f3n fundamental del ser y del conocimiento, no es un \u00abcaso\u00bb particular de un concepto gen\u00e9rico de analog\u00ed\u00ada, sino que constituye una estructura primera y cong\u00e9nita, es la m\u00e1s cong\u00e9nita e insuperable referencia (en el ser y en el decir) de lo condicionado a lo absoluto; referencia que no es una propiedad junto a otras, sino que penetra y sostiene todas las dem\u00e1s determinaciones del ser y del conocer.<\/p>\n<p>En la elaboraci\u00f3n intelectual de esta estructura fundamental radica la problem\u00e1tica radical de la analog\u00ed\u00ada. Por aqu\u00ed\u00ad puede comprenderse por qu\u00e9 la doctrina \u00abtradicional\u00bb de la escol\u00e1stica sobre la analog\u00ed\u00ada es insuficiente (lo que no quiere decir que sea falsa) y c\u00f3mo puede y debe profundizarse y repensarse en di\u00e1logo con la filosof\u00ed\u00ada moderna, Ello puede hacerse ver brevemente as\u00ed\u00ad: La doctrina tradicional sobre la analog\u00ed\u00ada se mueve dentro de la estructura fundamental de la misma, que se supone evidente per se, sin reflexionar acerca de la misma estructura fundamental en cuanto tal. De ah\u00ed\u00ad la manera aproblem\u00e1tica con que se hacen afirmaciones acerca del ser y de Dios. Se intenta aclarar la relaci\u00f3n \u00abobjetiva\u00bb entre Dios y lo finito, sin reflexi\u00f3n expresa sobre el \u00abdecir\u00bb que ah\u00ed\u00ad se pone por obra (as\u00ed\u00ad el caracter\u00ed\u00adstico lenguaje de la ratio analoga que conviene de distinto modo a los \u00abanalogados\u00bb). No se trata ah\u00ed\u00ad de pensar la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo desde un concepto de ser superior a uno y otro. Hay que afirmar m\u00e1s bien que esa filosof\u00ed\u00ada no reflexiona sobre la problem\u00e1tica que se oculta en sus propias formulaciones. Cuando se distingue entre contenido del enunciado (res significata) y el modo del enunciado (modus significandi), la distinci\u00f3n es exacta, y ah\u00ed\u00ad pudiera verse ya un comienzo de la reflexi\u00f3n requerida; pero esta distinci\u00f3n sigue a\u00fan, como tal, en la dualidad de los momentos o factores de la analog\u00ed\u00ada no pensados a\u00fan en su unidad o estructura fundamental. La problem\u00e1tica actual (promovida sobre todo por Heidegger) quiere meditar sobre la analog\u00ed\u00ada precisamente en su estructura entera como tal. La repulsa al pensar \u00abobjetivador\u00bb y el intento de superar la \u00abfilosof\u00ed\u00ada de la subjetividad\u00bb son signos claros de ello. Ahora bien, si se reflexiona sobre la estructura fundamental como tal de la analog\u00ed\u00ada, \u00e9sa significa que \u00abser\u00bb y \u00ablogos\u00bb (entendido como voz del ser) se piensan aqu\u00ed\u00ad m\u00e1s originariamente, es decir, no en la dualidad ni como la dualidad de sujeto y objeto, conocimiento y cosa conocida, concepto y realidad, anima y ens, sino en su coincidencia o mismidad, de la que brota primer\u00ed\u00adsimamente aquella dualidad. Este ser, entendido en la mismidad con el \u00ablogos\u00bb, no es una magnitud que se apoye en s\u00ed\u00ad misma; en ulterior reflexi\u00f3n se muestra como el acontecer de la absoluta identidad-diferencia de lo finito y lo infinito, de lo condicionado e incondicionado, del mundo y Dios. El intento de interpretar metaf\u00ed\u00adsicamente esta diferencia lleva a la idea de participaci\u00f3n, de origen plat\u00f3nica, que se halla en el centro del pensamiento de Tom\u00e1s de Aquino, pero que, en la visi\u00f3n aqu\u00ed\u00ad desarrollada, es buscada nuevamente en un plano m\u00e1s primigenio. El acontecer \u00f3ntico como desarrollo de la absoluta identidad-diferencia se interpreta as\u00ed\u00ad como el acto de la comunicaci\u00f3n del ser. Todo lo finito, por ser y en cuanto es el acontecer de la participaci\u00f3n del ser, es uno con lo infinito en medio de la diferencia. El lenguaje o la voz quebrada de ese mismo acontecer es la analog\u00ed\u00ada, cuya esencia s\u00f3lo se pone de manifiesto desde esta su fundamental estructura, pensada hasta el fin.<\/p>\n<p>Todo decir \u00absobre\u00bb el Dios infinito tiene su postrero y propio lugar en este acontecer de la participaci\u00f3n del ser y est\u00e1 penetrado en su m\u00e1s propia estructura por la absoluta identidad-diferencia. El decir humano no puede ni dar un salto por encima de la absoluta identidad-diferencia hacia una superior unidad, ni escapar a su dinamismo en el fondo del esp\u00ed\u00adritu humano. La analog\u00ed\u00ada ostenta la suprema posibilidad del lenguaje y a la vez su m\u00e1s profunda indigencia. En la experiencia y penetraci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de esta fundamental estructura de la analog\u00ed\u00ada, puede verse la ley secreta y el oculto impulso de la evoluci\u00f3n del pensamiento cristiano. El hecho de que en medio de todo eso cambie y tenga que cambiar la forma de hablar sobre Dios, es lo m\u00e1s l\u00f3gico del mundo (cf. la discusi\u00f3n sobre el &#8211;> lenguaje).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: J. Ram\u00ed\u00adrez, En torno a un famoso texto de S. Tom\u00e1s sobre la analog\u00ed\u00ada: Sapientia (Buenos Aires 1953) 166-192; J. G. Caffarena, Analog\u00ed\u00ada del ser y dial\u00e9ctica en la afirmaci\u00f3n humana de Dios: Pensamiento (Ma 1960) 143-174; J. Hell\u00ed\u00adn, La analog\u00ed\u00ada del ser y el conocimiento de Dios en Su\u00e1rez (Ma 1947); J. G\u00f3mez Cajfarena, Analog\u00ed\u00ada del ser y dial\u00e9ctica en la afirmaci\u00f3n humana: Pensamiento 16 (1960) 134-174; F. Canals, Analog\u00ed\u00ada y dial\u00e9ctica: Convivium (1967) 75-90.<\/p>\n<p>J\u00f6rg Splett-Lourencino Bruno Puntel<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Introducci\u00f3n El esp\u00ed\u00adritu humano que, en la realizaci\u00f3n de su libertad y conocimiento, est\u00e1 en la luz de lo incondicionado (- ser), cuya plenitud, empero, s\u00f3lo alcanza a trav\u00e9s de lo finito y en lo infinito, est\u00e1 esencialmente bajo la ley de analog\u00ed\u00ada. 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