{"id":18855,"date":"2016-02-05T12:06:34","date_gmt":"2016-02-05T17:06:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/antioquia-escuela-teologica-de\/"},"modified":"2016-02-05T12:06:34","modified_gmt":"2016-02-05T17:06:34","slug":"antioquia-escuela-teologica-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/antioquia-escuela-teologica-de\/","title":{"rendered":"ANTIOQUIA, ESCUELA TEOLOGICA DE"},"content":{"rendered":"<p>Antioqu\u00ed\u00ada, como tercera gran ciudad del imperio romano, ofrec\u00ed\u00ada unas condiciones parecidas a las de la capital de Egipto (&#8211;> Alejandr\u00ed\u00ada, escuela teol\u00f3gica de) para el desarrollo de una ciencia de la fe cristiana. Filos\u00f3ficamente, A. se sent\u00ed\u00ada m\u00e1s ligada a la herencia de Arist\u00f3teles, la cual dej\u00f3 su marca en la escuela teol\u00f3gica, tanto como la dependencia del pensamiento plat\u00f3nico la dej\u00f3 en la escuela alejandrina. Filol\u00f3gicamente predomina el m\u00e9todo de trabajo del juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico, mientras en Alejandr\u00ed\u00ada se tom\u00f3 como modelo el m\u00e9todo cient\u00ed\u00adfico de los jud\u00ed\u00ados helenistas. La teolog\u00ed\u00ada antioquena est\u00e1 menos ligada que la alejandrina a un instituto fijo de ense\u00f1anza; m\u00e1s bien, los mismos m\u00e9todos y fines aparecen en una serie de individualidades cient\u00ed\u00adficas, de las cuales algunas llegaron a influir en la formaci\u00f3n de una escuela.<\/p>\n<p>1. Apenas se puede esclarecer la prehistoria de la escuela, que seg\u00fan la voz un\u00e1nime de la tradici\u00f3n fue fundada por Luciano de A. (&#8216;i 312). El obispo de A. Pablo de Samosata (hasta el a\u00f1o 268) tuvo que defenderse contra la acusaci\u00f3n de un monarquianismo din\u00e1mico.<\/p>\n<p>Parece que desconoc\u00ed\u00ada una teolog\u00ed\u00ada elaborada del Logos. Consta con seguridad que en la doctrina de Dios us\u00f3 el concepto de \u00f3Itoo\u00faatos, el cual pod\u00ed\u00ada parecer apropiado para borrar la distinci\u00f3n personal entre el Padre y el Hijo. La condenaci\u00f3n lanzada contra Pablo de Samosata puede explicar en parte la reserva posterior de los obispos orientales en el Niceno ante ese t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>La manera de argumentar de su adversario Malci\u00f3n, un presb\u00ed\u00adtero que al mismo tiempo era director de una escuela griega de ret\u00f3rica, hace sospechar un conocimiento exacto de la dial\u00e9ctica de Arist\u00f3teles. Adem\u00e1s se acus\u00f3 a Pablo de Samosata de que \u00e9l negaba la filiaci\u00f3n divina del Hijo, pues acentuaba unilateralmente la plena condici\u00f3n humana de Cristo. Pero, probablemente, la tesis contraria de los s\u00ed\u00adnodos antioquenos ten\u00ed\u00ada como base el as\u00ed\u00ad llamado esquema Logossarx, lo cual podr\u00ed\u00ada disculpar ampliamente al obispo, mientras cargar\u00ed\u00ada sobre sus adversarios la responsabilidad de haber propulsado la doctrina err\u00f3nea de Apolinar de Laodicea, defendida posteriormente en A. Se discute si el contempor\u00e1neo m\u00e1s joven de Pablo y Malci\u00f3n, Luciano de Antioqu\u00ed\u00ada, era partidario del obispo. En todo caso, a causa de sus opiniones doctrinales, tambi\u00e9n estuvo durante alg\u00fan tiempo en contradicci\u00f3n con la Iglesia oficial. Su cuidadosa cr\u00ed\u00adtica de la Biblia (revisi\u00f3n de los LXX y recensi\u00f3n del Nuevo Testamento, al menos de los evangelios) muestra por primera vez el m\u00e9todo del trabajo exeg\u00e9tico, en el que destac\u00f3 la escuela de A. Apoy\u00e1ndose en datos de Eusebio, algunos colocan al lado de Luciano a Doroteo de Antioqu\u00ed\u00ada como maestro, de quien se dice que pose\u00ed\u00ada la misma sabidur\u00ed\u00ada que aqu\u00e9l y, sobre todo, que dominaba totalmente el hebreo. Cabe se\u00f1alar esta \u00e9poca como principio de la escuela teol\u00f3gica propiamente dicha, y el hecho de que la generaci\u00f3n de disc\u00ed\u00adpulos se autodenominen \u00bb silucianistas\u00bb da testimonio de la importancia espiritual y de la fuerza del maestro Luciano para formar escuela.<\/p>\n<p>No podemos saber con exactitud la doctrina trinitaria de Luciano; pero el subordinacionismo de su disc\u00ed\u00adpulo Arrio revela un tipo de pensamiento distinto del que era usual entre los ep\u00ed\u00adgonos de Or\u00ed\u00adgenes. Mientras que en la gran tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, tanto de los apologetas como de los alejandrinos, hasta el concilio Niceno, al tratarse de un cambio del logos s\u00f3lo se admiti\u00f3 una mutaci\u00f3n real en la creaci\u00f3n, pero no en el interior de Dios; Arr\u00ed\u00ado convirti\u00f3 la distinci\u00f3n de relaciones en una separaci\u00f3n real. Hasta entonces, sobre todo los alejandrinos tomaban como base el concepto plat\u00f3nico de unidad para describir la esencia divina. Seg\u00fan la concepci\u00f3n plat\u00f3nica, la realidad propiamente dicha corresponde a la idea unificante, de la cual las cosas particulares reciben solamente una participaci\u00f3n. Por el contrario, la concepci\u00f3n de Arr\u00ed\u00ado acerca de los dos Logos y su r\u00ed\u00adgido monote\u00ed\u00adsmo se derivan de la idea negativa de unidad en Arist\u00f3teles. En efecto, seg\u00fan \u00e9l la verdadera realidad es la individual, y \u00e9sta queda negada en la unidad abstracta.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s teol\u00f3gico del &#8211;> arrianismo sin duda va dirigido a proteger la absoluta unidad del Padre como el \u00fanico Dios verdadero. Esta acentuaci\u00f3n le induce a infravalorar al Logos, al cual \u00e9l califica con las expresiones: \u00abno eterno, no eterno como el Padre, no &#038;y\u00e9vvi-ros como \u00e9l\u00bb (cf. ATANASIO, Ep. de synodis 16). Arr\u00ed\u00ado y su influyente protector y \u00abcon-luciano\u00bb Eusebio de Nicomedia fueron poco conocidos por sus escritos, a excepci\u00f3n de algunas cartas.<\/p>\n<p>2. Eustacio de Antioqu\u00ed\u00ada, que militaba en el bando opuesto, teol\u00f3gicamente proced\u00ed\u00ada igualmente de la tradici\u00f3n escolar de A. El atac\u00f3 en igual manera a Arr\u00ed\u00ado con sus partidarios y al maestro alejandrino Or\u00ed\u00adgenes. Teniendo en cuenta sus precisas y ortodoxas afirmaciones cristol\u00f3gicas, no parece justificado considerarlo como sucesor de Pablo de Samosata o como precursor de Nestorio. En las disputas posnicenas destacaron Ecio de Antioqu\u00ed\u00ada y su disc\u00ed\u00adpulo Eunomio como adversarios de la decisi\u00f3n conciliar. Con ayuda de la doctrina aristot\u00e9lica de las categor\u00ed\u00adas y de la dial\u00e9ctica sofista, llevaron consecuentemente hasta el final la doctrina err\u00f3nea de Arr\u00ed\u00ado y negaron incluso la semejanza del Hijo con el Padre divino.<\/p>\n<p>3. La escuela de Diodoro de Tarso (+ 394) constituy\u00f3 un nuevo punto de arranque; \u00e9l estuvo unido con la anterior tradici\u00f3n antioquena s\u00f3lo por su m\u00e9todo y por sus tesis teol\u00f3gicas. Sus disc\u00ed\u00adpulos m\u00e1s famosos fueron Juan Cris\u00f3stomo y Teodoro de Mopsuestia, en cuya generaci\u00f3n la escuela antioquena alcanz\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de gran esplendor. Aunque en numerosos comentarios Diodoro cultiva su ex\u00e9gesis, en oposici\u00f3n consciente a la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rico-m\u00ed\u00adstica de los alejandrinos, sin embargo, con su ex\u00e9gesis hist\u00f3rico-gramatical \u00e9l va m\u00e1s all\u00e1 de \u00abla letra desnuda\u00bb.<\/p>\n<p>Esto se pone de manifiesto sobre todo por su distinci\u00f3n entre allegor\u00ed\u00ada y theor\u00ed\u00ada, a base de la cual \u00e9l intenta solucionar un problema importante de la hermen\u00e9utica b\u00ed\u00adblica. La consideraci\u00f3n espiritual de un texto (theor\u00ed\u00ada) hace posible unir la inteligencia hist\u00f3rica del Antiguo Testamento con una interpretaci\u00f3n referida a Cristo y a su reino. As\u00ed\u00ad se halla un t\u00e9rmino medio entre la arbitrariedad aleg\u00f3rica de Fil\u00f3n y la interpretaci\u00f3n literal del juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico. Diodoro formula tambi\u00e9n por primera vez lo que despu\u00e9s recibi\u00f3 el nombre de \u00abcristolog\u00ed\u00ada antioquena\u00bb. As\u00ed\u00ad como \u00e9l defiende decididamente contra los arrianos la divinidad plena del Hijo, acent\u00faa igualmente contra Apolinar que en la encarnaci\u00f3n el Logos ha asumido \u00ed\u00adntegramente la naturaleza humana. As\u00ed\u00ad se llega en el pensamiento antioqueno a una fuerte separaci\u00f3n en Jesucristo entre el que es Hijo de Dios y el que es hijo de Mar\u00ed\u00ada y, con ello, de David. Mas, para no renunciar a la unidad, Diodoro asegura que \u00abno son dos hijos\u00bb (Adv. Synousiastas, fragmento 30s), si bien no consigue exponer esta unidad en forma conceptualmente satisfactoria.<\/p>\n<p>4. Juan Cris\u00f3stomo, antioqueno nativo, que adquiri\u00f3 parte de su formaci\u00f3n en la escuela del famoso ret\u00f3rico pagano Libanio, tiene el m\u00e9rito de haber puesto la ex\u00e9gesis de la escuela teol\u00f3gica totalmente al servicio del apostolado y, m\u00e1s concretamente, de la predicaci\u00f3n. La predicaci\u00f3n fue el gran af\u00e1n de su vida; a ella deb\u00ed\u00adan servir sus numerosos comentarios cient\u00ed\u00adficos. El primer fin de su predicaci\u00f3n es revalorizar el sentido literal, y por eso se complace en anteponer a su ex\u00e9gesis una explicaci\u00f3n hist\u00f3rica y no teme entrar en dificultades gramaticales. Rechaza expl\u00ed\u00adcitamente el m\u00e9todo aleg\u00f3rico de los alejandrinos. En cambio, \u00e9l resalta con gusto el car\u00e1cter t\u00ed\u00adpico de la antigua alianza, de manera que a su juicio en el arca estaba simbolizada la Iglesia y No\u00e9 prefiguraba a Cristo. Cris\u00f3stomo desarrolla repetidamente un peculiar virtuosismo ret\u00f3rico en la conexi\u00f3n paren\u00e9tica de la ciencia con la vida. En la historia de los dogmas \u00e9l apenas aporta ning\u00fan progreso, pero es un buen testigo del estado de la teolog\u00ed\u00ada griega hacia finales del s. iv, aunque generalmente evita toda intervenci\u00f3n en las cuestiones delicadas de la cristolog\u00ed\u00ada. Se puede valorar como expresi\u00f3n de una sobriedad t\u00ed\u00adpicamente antioquena el que \u00e9l no se una a otros padres de la Iglesia en sus elogios de Mar\u00ed\u00ada, a la cual no llama ni theotokos ni anthropotokos.<\/p>\n<p>5. Teodoro de Mopsuestia, por el contrario, empuja el desarrollo doctrinal por el hecho de que saca consecuencias de los arriesgados principios de su maestro Diodoro. Habiendo recibido de Libanio, lo mismo que Cris\u00f3stomo, la formaci\u00f3n ret\u00f3rica, Teodoro fue el mayor exegeta de la escuela antioquena, ya que \u00e9l coment\u00f3 casi toda la Biblia. La acusaci\u00f3n de que \u00e9l, al centrar su ex\u00e9gesis en el sentido puramente literal de la Escritura, sigue un m\u00e9todo propiamente jud\u00ed\u00ado (LEONCIO DE BiZANCIO, Adv. Nestorium et Eutychem, 111, 15: tou8aaixw5), no es totalmente justa, como lo demuestra la explicaci\u00f3n cristol\u00f3gica de cuatro salmos por lo menos (2; 8; 44; 109). De todos modos, una exagerada cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica le llev\u00f3 a denegar el rango can\u00f3nico a algunos escritos de ambos Testamentos, pues en el Cantar de los cantares o en el libro de Job, p. ej., Teodoro quer\u00ed\u00ada aferrarse a una interpretaci\u00f3n puramente literal. En la cuesti\u00f3n cristol\u00f3gica consigui\u00f3 elaborar con claridad la terminolog\u00ed\u00ada relativa a la doctrina de las dos naturalezas, definida por primera vez contra el apolinarismo en el a\u00f1o 451 (Cristo = Logos-hombre; no simplemente = Logos-sarx).<\/p>\n<p>Sin embargo, m\u00e1s tarde tuvo que provocar esc\u00e1ndalo el que Teodoro pensara que la integridad de la naturaleza humana incluye necesariamente la personalidad. De ah\u00ed\u00ad se sigue la existencia de dos personas en Cristo. Mas como el Logos \u00abhabita dentro\u00bb del hombre jes\u00fas, Teodoro habla en vistas a esta uni\u00f3n de una persona (De incarnatione, r, 8). Mientras \u00e9l vivi\u00f3, su teolog\u00ed\u00ada no fue impugnada. Si ya Cirilo Alejandrino escribi\u00f3 contra \u00e9l, y el concilio segundo de Constantinopla conden\u00f3 en el a\u00f1o 553 sus escritos junto con los \u00abtres cap\u00ed\u00adtulos\u00bb, la causa de esto parece radicar: m\u00e1s en una terminolog\u00ed\u00ada insuficiente y por tanto tergiversada, que en la doctrina defendida por Teodoro.<\/p>\n<p>6. Tambi\u00e9n el disc\u00ed\u00adpulo de Teodoro, Nestorio, por cuyas ense\u00f1anzas las tensiones entre los adictos a la teolog\u00ed\u00ada antioquena y los adictos a la escuela alejandrina desembocaron en una lucha abierta, probablemente quiso mantenerse fiel a la fe ortodoxa. Partiendo de la concepci\u00f3n antioquena, ten\u00ed\u00ada que oponerse a la f\u00f3rmula adoptada por Cirilo en Alejandr\u00ed\u00ada (m\u00ed\u00ada fysis tou theou logou sesarkomene), la cual era atribuida a Atanasio, aunque en realidad proced\u00ed\u00ada de Apolinar. Es l\u00ed\u00adcito admitirla si la palabra fysis se entiende en un sentido concreto, como un ente dotado de actividad propia, idea que nosotros expresar\u00ed\u00adamos, no con el vocablo \u00abnaturaleza\u00bb, sino con los t\u00e9rminos \u00abunidad de ser\u00bb.<\/p>\n<p>Mas si por fysis se entiende la \u00abnaturaleza\u00bb en sentido abstracto -como suced\u00ed\u00ada en Antioqu\u00ed\u00ada-, la f\u00f3rmula debe rechazarse por su sabor \u00abmonofisita\u00bb. Para evitar el concepto err\u00f3neo de una mezcla (krasis) de la divinidad y de la humanidad del Logos en una \u00fanica naturaleza, Nestorio acent\u00faa siempre la integridad de cada una de las dos naturalezas en Cristo, si bien \u00e9l quiere decididamente mantenerse lejos de la idea de \u00abdos hijos\u00bb. Por otro lado, Nestorio no muestra claramente c\u00f3mo dos fyseis distintas pueden llegar a integrarse en una unidad personal. Pues el \u00ab\u00fanico prosopon que \u00e9l establece en Cristo, en el cual se unen xaTW8ox(av los dos \u00abap\u00f3aw7ra de las naturalezas\u00bb de la divinidad y de la humanidad, no excluye la interpretaci\u00f3n de que las naturalezas se unen solamente en un sentido moral.<\/p>\n<p>El conflicto se encendi\u00f3 sobre todo a causa de su intento de sustituir el t\u00ed\u00adtulo mariano de OeoT\u00f3xoc por el de xptwroT\u00f3xoS, para dejar en claro que lo engendrado por Mar\u00ed\u00ada fue, no la divinidad, sino el hombre indisolublemente unido a la divinidad. Para describir la plena realidad de la naturaleza humana, Nestorio habl\u00f3 insistentemente de que Jesucristo \u00abha aprendido obediencia\u00bb y se ha hecho perfecto; y por eso se le imputa la doctrina adopcionista de una \u00abprueba\u00bb. Aqu\u00ed\u00ad la teolog\u00ed\u00ada antioquena roza tambi\u00e9n los problemas del &#8211;>pelagianismo, en cuanto la doctrina voluntarista de una prueba sobrevalora el poder de la naturaleza humana. Hemos de tener en cuenta adem\u00e1s que, junto a razones teol\u00f3gicas, eran sobre todo rivalidades eclesi\u00e1sticas y pol\u00ed\u00adticas entre los patriarcas de Alejandr\u00ed\u00ada y Constantinopla, de donde Nestorio hab\u00ed\u00ada sido nombrado obispo, las que hac\u00ed\u00adan fuerza para una condenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>7. El defensor m\u00e1s eficaz de Nestorio fue Teodoreto de Gro, a quien propiamente no se puede incluir en la serie de maestros y disc\u00ed\u00adpulos antioquenos, aunque con seguridad estaba marcado con el sello teol\u00f3gico de esa escuela. Sin que jam\u00e1s aprobara totalmente la doctrina de Nestorio, lo cual le permiti\u00f3 distanciarse de \u00e9l en Calcedonio para poder tomar parte en el Concilio como \u00abmaestro ortodoxo\u00bb; sin embargo, \u00e9l rechaz\u00f3 su condenaci\u00f3n, promovida por Cirilo. Probablemente Teodoreto contribuy\u00f3 a trav\u00e9s de su esfuerzo teol\u00f3gico a que en el a\u00f1o 433 ambos partidos aceptaran una f\u00f3rmula de concordia. El apel\u00f3 con \u00e9xito al papa Le\u00f3n i contra su deposici\u00f3n por el \u00abs\u00ed\u00adnodo del latrocinio\u00bb (449). Teodoreto compendia en sus amplios trabajos exeg\u00e9ticos las aportaciones de la escuela antioquena, de tal manera que eso le caracteriza como el \u00faltimo representante de una tradici\u00f3n famosa. Despu\u00e9s de \u00e9l empieza el trabajo de los compiladores y de los comentarios en cadena, signo claro de que la decadencia ha comenzado. Hasta final del s. v se puede perseguir en Edesa, en el norte de Mesopotamia, las huellas de la gran escuela de Diodoro.<\/p>\n<p>Friedrich Normann<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antioqu\u00ed\u00ada, como tercera gran ciudad del imperio romano, ofrec\u00ed\u00ada unas condiciones parecidas a las de la capital de Egipto (&#8211;> Alejandr\u00ed\u00ada, escuela teol\u00f3gica de) para el desarrollo de una ciencia de la fe cristiana. 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