{"id":18866,"date":"2016-02-05T12:06:57","date_gmt":"2016-02-05T17:06:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/capadocios-padres-2\/"},"modified":"2016-02-05T12:06:57","modified_gmt":"2016-02-05T17:06:57","slug":"capadocios-padres-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/capadocios-padres-2\/","title":{"rendered":"CAPADOCIOS (PADRES)"},"content":{"rendered":"<p>Capadocia, territorio oriental del Asia Menor, conoci\u00f3 bien pronto el cristianismo (1 Pe 1, 1); ya en el concilio de Nicea present\u00f3 siete obispos. No posey\u00f3 una escuela propia de teolog\u00ed\u00ada como Alejandr\u00ed\u00ada y Antioqu\u00ed\u00ada, sino que la unidad espiritual de los padres de la Iglesia llamados \u00abcapadocios> se deriva de Basilio de Cesarea, al que reconocen como maestro su amigo Gregorio Nacianceno y su hermano m\u00e1s joven Gregorio de Nisa. Desde Basilio, pasando por Gregorio el Taumaturgo, va una l\u00ed\u00adnea que enlaza con Or\u00ed\u00adgenes y por \u00e9ste con la tradici\u00f3n alejandrina.<\/p>\n<p>I. Formaci\u00f3n pagana y cristiana<br \/>\nSeg\u00fan se desprende de sus cartas, conservadas en gran parte, los tres grandes capadocios ten\u00ed\u00adan una personalidad muy pronunciada y eran bastante diferentes entre s\u00ed\u00ad. Sin embargo, inicialmente los un\u00ed\u00ada la procedencia de un mismo ambiente. Sus aristocr\u00e1ticas familias viv\u00ed\u00adan en una regi\u00f3n donde ya estaba arraigado el cristianismo, que por su parte quiz\u00e1 foment\u00f3 tambi\u00e9n la progresiva helenizaci6n de la provincia persa. Que ellos recibieran una excelente formaci\u00f3n en el esp\u00ed\u00adritu griego es tan natural como su educaci\u00f3n en la fidelidad al Niceno. La riqueza de sus padres les permiti\u00f3 estudios muy variados y profundos en los mejores centros de formaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad Basilio y Gregorio Nacianceno el a\u00f1o 351 se encontraron en Atenas como estudiantes y trabaron all\u00ed\u00ad su estrecha amistad, que hab\u00ed\u00ada de durar toda la vida. Gracias a su posici\u00f3n social y formaci\u00f3n superior no experimentaron dificultad alguna en el trato con los paganos que llevaban la direcci\u00f3n intelectual, como el famoso orador Libanio.<\/p>\n<p>Basilio fue el primero en configurar sus sermones de acuerdo con las reglas de la ret\u00f3rica, sin alejarse por eso del lenguaje de la sagrada Escritura. Gregorio Nacianceno, en un alarde de formaci\u00f3n, se apropi\u00f3 hasta los medios artificiales del estilo \u00abasi\u00e1tico\u00bb de la antig\u00fcedad tard\u00ed\u00ada. El joven Gregorio de Nisa ocup\u00f3 durante cierto tiempo el puesto civil de lector. Adquiri\u00f3 por s\u00ed\u00ad mismo amplios conocimientos, sobre todo en Plotino, pero tambi\u00e9n en Fil\u00f3n y Or\u00ed\u00adgenes. Permanece largo tiempo bajo la sombra de los dos mayores y aparece relativamente tarde en la palestra literaria. Mientras \u00e9l -como Basilio &#8211; sorprende por su conocimiento exacto de las ciencias naturales y de la medicina, la naturaleza dulce y l\u00ed\u00adrica de Gregorio Nacianceno se inclina m\u00e1s a la poes\u00ed\u00ada. De la manera como los capadocios se comportan con el caudal de la formaci\u00f3n antigua se desprende que la Iglesia reconocida y protegida por el Estado ha concedido el derecho de ciudadan\u00ed\u00ada a la cultura pagana, integrando la sabidur\u00ed\u00ada mundana en su propio pensamiento b\u00ed\u00adblico y teol\u00f3gico. As\u00ed\u00ad, en el escrito dedicado a su sobrino Sobre el empleo \u00fatil de la literatura pagana, Basilio muestra que como cristiano no es necesario renunciar a los tesoros de la formaci\u00f3n antigua. Y Gregorio Nacianceno censura a Juliano el Ap\u00f3stata llam\u00e1ndolo \u00abel m\u00e1s maligno tirano\u00bb, porque trata de impedir el avance del cristianismo mediante la prohibici\u00f3n de la ense\u00f1anza cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>II. El ideal mon\u00e1stico<br \/>\nBasilio y sus amigos sienten juntamente el abismo en que ha ca\u00ed\u00addo la Iglesia de su tiempo en comparaci\u00f3n con su esp\u00ed\u00adritu original. La tendencia al monacato que anima a todos los c. es expresi\u00f3n tanto de una a\u00f1oranza de la primitiva vida comunitaria como del af\u00e1n de superar el mundo actual, para ganar el futuro. Despu\u00e9s de su retorno de Atenas, Basilio se hace bautizar y, renunciando a una brillante carrera civil, escoge una vida asc\u00e9tica. El y su amigo Gregorio se sdhieren al movimiento monacal, que en su patria se hab\u00ed\u00ada extendido a amplios c\u00ed\u00adrculos bajo la direcci\u00f3n de Eustasio de Sebaste. En este tiempo componen ambos el \u00abflorilegio\u00bb de los escritos de Or\u00ed\u00adgenes. En contraposici\u00f3n a Eustasio, Basilio persigue el fin de preservar la vida monacal de una actitud exclusiva, poni\u00e9ndola a servicio de la Iglesia. Mientras Gregorio Nacianceno se adhiere a una asc\u00e9tica m\u00e1s bien individualista, Basilio formula \u00abreglas\u00bb que obligan al monje a una vida de comunidad, en la cual, junto al amor de Dios ejercitado en la contemplaci\u00f3n, se atiende a las exigencias cotidianas del amor fraterno.<\/p>\n<p>Gregorio de Nisa contrajo matrimonio en su juventud, pero eso no le impidi\u00f3 ensalzar el ideal mon\u00e1stico ya en su temprano escrito sobre la virginidad. La estrecha vinculaci\u00f3n a su hermana Makrina, que dirig\u00ed\u00ada un convento de monjas, muestra c\u00f3mo tambi\u00e9n \u00e9l se encontraba en el radio de influencia espiritual del centro monacal de su gran familia.<\/p>\n<p>III. Importancia en la pol\u00ed\u00adtica de la Iglesia<br \/>\nEl ministerio episcopal, que ejercieron los grandes c., parece que lo aceptaron todos ellos m\u00e1s por la situaci\u00f3n del momento y la necesidad de la Iglesia que por seguir sus propias inclinaciones. Sin embargo, Basilio fue un obispo extraordinario, que orden\u00f3 con mano en\u00e9rgica la vida eclesi\u00e1stica de su provincia y, adem\u00e1s, poco a poco hizo de Capadocia un bloque de ortodoxia eclesi\u00e1stica. Aun cuando, por una parte, fue compa\u00f1ero fiel del viejo Atanasio, en el cisma antioqueno entre Paulino y Melecio se puso decididamente al lado de lo, \u00abneonicenos\u00bb. Preocupado por la unidad de la Iglesia, se dirigi\u00f3 en esta disputa al obispo de Roma D\u00e1maso, de todos modos sin \u00e9xito, pues Roma no quer\u00ed\u00ada abandonar al \u00abviejo niceno\u00bb Paulino. Por su temperamento los dos Gregorios eran evidentemente menos apropiados para el ministerio episcopal, pero Basilio los escogi\u00f3 para fortalecer su posici\u00f3n en la pol\u00ed\u00adtica eclesi\u00e1stica. Sin embargo, tras su temprana muerte (379), ambos se acreditan como padres conciliares en Constantinopla. Elevado a la sede episcopal de la nueva ciudad imperial, Gregorio Nacianceno s\u00f3lo pudo mantenerse breve tiempo contra las intrigas de la pol\u00ed\u00adtica eclesi\u00e1stica. Gregorio de Nisa, tras algunos fracasos iniciales, se convierte incluso en el obispo de confianza del gobierno y emprende grandes viajes para cubrir las sedes episcopales con candidatos adictos a la unidad de fe recientemente recuperada.<\/p>\n<p>IV. La teolog\u00ed\u00ada<br \/>\nLa labor teol\u00f3gica de los c. logr\u00f3 poner fin a las disputas que todav\u00ed\u00ada duraban despu\u00e9s del Niceno y fomentar el desarrollo doctrinal en las cuestiones trinitarias y cristol\u00f3gicas, de tal manera que las decisiones conciliares de Constantinopla y Calcedonia hab\u00ed\u00adan de depender ampliamente de sus trabajos previos. Apoy\u00e1ndose en la antigua tradici\u00f3n niceno-origenista, Basilio va m\u00e1s lejos que Atanasio y acent\u00faa la trinidad de hyp\u00f3stasis, pero a la vez defiende contra la doctrina anomea de Eunomio tanto la unidad de la naturaleza divina ( o\u00faata ) como el concepto de \u00f3t,oo\u00faaior,, y trata as\u00ed\u00ad de ganar al grupo m\u00e1s moderado del arrianismo que capitaneaba Basilio de Ancyra. S\u00f3lo de manera vacilante emplea el vocabulario filos\u00f3fico, y se mantiene intencionadamente en el lenguaje de la sagrada Escritura. Gregorio Nacianceno, en cuanto te\u00f3logo trinitario, no es propiamente creador. Sin embargo, le corresponde el m\u00e9rito de haber consolidado la posici\u00f3n defendida por Basilio con f\u00f3rmulas m\u00e1s exactas y equilibradas. Mientras que Basilio vacil\u00f3 por prudencia pastoral en llamar expresamente \u00abDios\u00bb al Esp\u00ed\u00adritu Santo, Gregorio atribuy\u00f3 el nombre divino a la tercera persona.<\/p>\n<p>En Gregorio de Nisa llega a su cumbre aquel proceso doctrinal en virtud del cual los c., al acentuar la distinci\u00f3n de las divinas personas, parecen afirmar una unidad en la substancia abstracta solamente y, con ello, m\u00e1s bien una igualdad que una unidad de naturaleza (acusaci\u00f3n de trite\u00ed\u00adsmo). Gregorio de Nisa, bajo la influencia de la doctrina plat\u00f3nica de las ideas, concibe la unicidad de la naturaleza divina a la manera de un concepto universal, dotado de realidad. Por otra parte, la disputa con Eunomio le lleva a subrayar con m\u00e1s fuerza todav\u00ed\u00ada la unidad interna y la permanente acci\u00f3n conjunta de las hip\u00f3stasis divinas. La distinci\u00f3n de las personas divinas se basa para \u00e9l exclusivamente en sus relaciones, de manera que toda actividad de Dios hacia fuera es com\u00fan a ellas. En la cuesti\u00f3n cristol\u00f3gica, Basilio conoce el prop\u00f3sito antiarriano de Apolinar de Laodicea y procura no suscitar nuevas luchas por tratar \u00abcuestiones superfluas\u00bb. Pero Gregorio Nacianceno, a causa del ulterior desarrollo doctrinal, se ve obligado a utilizar todos los medios del lenguaje, que \u00e9l domina magistralmente, para combatir el apolinarismo. Fiel a la tradici\u00f3n antiarriana, parte de la divinidad de Cristo; pero, en \u00e9l, incluso el vovs humano, que negaba Apolinar, es elevado completamente al plano divino, para que tambi\u00e9n el esp\u00ed\u00adritu de todo hombre unido con Cristo pueda quedar glorificado y divinizado. En sus f\u00f3rmulas se prefigura ya la posici\u00f3n posterior del neocalcedonismo ortodoxo.<\/p>\n<p>Gregorio de Nisa ense\u00f1a, siguiendo a Or\u00ed\u00adgenes, el intercambio de los atributos de ambas naturalezas (comunicaci\u00f3n de idiomas), pero a la vez distingue estrictamente entre la naturaleza humana y la divina en la \u00fanica persona, y con ello se aproxima a la posterior concepci\u00f3n antioquena. Tambi\u00e9n con relaci\u00f3n a las doctrinas antropol\u00f3gicas, en las cuales centra su inter\u00e9s Gregorio de Nisa, fundamentalmente todos los c. plantean la cuesti\u00f3n de igual manera, y tras su planteamiento sin duda late una vez m\u00e1s su ascesis mon\u00e1stica. Ya en Basilio el hombre es equiparado a su alma, la cual est\u00e1 unida con el cuerpo de un modo solamente accidental.<\/p>\n<p>Como, para Gregorio de Nisa, detr\u00e1s de todas las alegr\u00ed\u00adas de los sentidos est\u00e1 la muerte, se le plantea agudamente la cuesti\u00f3n del sentido de nuestro cuerpo. A su juicio \u00e9ste no es malo en s\u00ed\u00ad, pero dice cierta relaci\u00f3n necesaria al pecado. Por eso Gregorio llega finalmente a la consecuencia de tener que admitir un cuerpo celeste puramente espiritual, y con ello, a pesar de los esfuerzos mentales en sentido contrario, vuelve a caer en los errores de Or\u00ed\u00adgenes. En sus homil\u00ed\u00adas acerca del Cantar de los cantares s\u00f3lo el alma es presentada como la esposa que busca al esposo divino mediante la progresiva muerte monacal del cuerpo. Su m\u00e9todo teol\u00f3gico se acomoda en su totalidad al pensamiento de Or\u00ed\u00adgenes. Para \u00e9l buscar un sistema es m\u00e1s importante que una prueba de la Escritura. Una alegor\u00ed\u00ada sin fin responde mejor a sus gustos que una exposici\u00f3n verbal de la Biblia. Emulando los complicados edificios intelectuales de la gnosis, Gregorio desarrolla una concepci\u00f3n que abarca todo el proceso de la creaci\u00f3n y de la redenci\u00f3n, una concepci\u00f3n que parece un gigantesco teatro del mundo y en la que, a la postre, todo retorna por penosos caminos a su lugar original.<\/p>\n<p>A causa de sus extraordinarias dotes especulativas, fue el c. que m\u00e1s mereci\u00f3 el sobrenombre de < el te\u00f3logo\"; en cambio la fuerza de Gregorio Nacianceno est\u00e1 en la formulaci\u00f3n lograda y no tanto en la originalidad de su pensamiento. Y a Basilio le corresponde el m\u00e9rito de haber comunicado a sus amigos el impulso espiritual y, en medio de la confusi\u00f3n de su tiempo, el de haber mostrado un camino mediante la vinculaci\u00f3n decisiva a la Biblia y a la tradici\u00f3n vigente. En su preocupaci\u00f3n por la Iglesia como <fraternidad que existe en todas partes\", manifiesta adem\u00e1s una actitud verdaderamente ecum\u00e9nica, como lo demuestra su correspondencia con los obispos de las diversas provincias.\n\nFriedrich Normann\n\n\n\nK. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Capadocia, territorio oriental del Asia Menor, conoci\u00f3 bien pronto el cristianismo (1 Pe 1, 1); ya en el concilio de Nicea present\u00f3 siete obispos. 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