{"id":18872,"date":"2016-02-05T12:07:09","date_gmt":"2016-02-05T17:07:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciencias-naturales-y-teologia\/"},"modified":"2016-02-05T12:07:09","modified_gmt":"2016-02-05T17:07:09","slug":"ciencias-naturales-y-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciencias-naturales-y-teologia\/","title":{"rendered":"CIENCIAS NATURALES Y TEOLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>I. Ciencias naturales<br \/>\nLas c.n. son, por su objeto material, pr\u00e1cticamente ilimitadas; por su objeto formal se limitan preferentemente a sistemas aislados (\u00e1tomo, sistema solar, espacio vital&#8230;), que no est\u00e1n sometidos a ninguna injerencia extra\u00f1a. Trabajan met\u00f3dicamente dentro del marco de la &#8211;> causalidad funcional, es decir, la relaci\u00f3n de causa y efecto se fija sobre un contexto regular entre estados de conjunto de un sistema aislado (-> materia). Las magnitudes que caracterizan el estado de un sistema son limitadas a magnitudes cuantitativamente determinables (longitudes, tiempos) o se reducen a ellas (energ\u00ed\u00ada igual a masa por velocidad). Las unidades de medida son escogidas de manera que puedan reproducirse independientemente del observador y de las condiciones locales o temporales. Las leyes naturales son interdependencias regulares entre las magnitudes del estado de un sistema. En principio pueden siempre reproducirse en las mismas condiciones. El objeto de las leyes naturales est\u00e1 en las relaciones universales, pero no en las circunstancias singulares, que son despreciadas como casuales condiciones marginales o iniciales. Las leyes naturales son universales porque, con relaci\u00f3n a igual totalidad de mutaciones, tienen vigencia en igual manera (en el vac\u00ed\u00ado son v\u00e1lidas para todos los cuerpos las mismas leyes de ca\u00ed\u00adda).<\/p>\n<p>Pero las leyes naturales no son necesariamente universales, pues una totalidad m\u00e1s amplia de mutaciones puede hacer necesaria una ampliaci\u00f3n, generalizaci\u00f3n o matizaci\u00f3n de una ley natural (transici\u00f3n de las leyes de la ca\u00ed\u00adda a la ley de la gravitaci\u00f3n o a la teor\u00ed\u00ada general de la relatividad). Por eso, los conceptos y las categor\u00ed\u00adas del las c.n. en general no reciben una fundamentaci\u00f3n ontol\u00f3gica; su valor est\u00e1 en que pueden describir adecuadamente y expresar en su interdependencia una totalidad de fen\u00f3menos y leyes. La utilidad, realidad y extensi\u00f3n de las conceptos y categor\u00ed\u00adas de las c.n. consisten en la totalidad de hechos que pueden comprenderse adecuadamente a trav\u00e9s de ellos. Las c.n. conocen una evoluci\u00f3n de la ciencia: una mejor elaboraci\u00f3n de los conceptos y de las formas de pensar permite comprender en sus interdependencias regulares una mayor variedad de fen\u00f3menos y mutaciones (la revisi\u00f3n del concepto de tiempo y espacio en la teor\u00ed\u00ada de la relatividad posibilit\u00f3 la s\u00ed\u00adntesis de la mec\u00e1nica y electrodin\u00e1mica de sistemas est\u00e1ticos y m\u00f3viles; el perfeccionamiento de los conceptos de \u00abmedici\u00f3n\u00bb y de \u00abestado\u00bb hizo posible una inteligencia de la relaci\u00f3n entre los fen\u00f3menos ondulatorios y los cu\u00e1nticos en la teor\u00ed\u00ada de los cuantos). En esta evoluci\u00f3n, no se tornan falsos o in\u00fatiles los conceptos antiguos, pues por una parte siguen siendo v\u00e1lidos respecto de la descriptibilidad de un conjunto limitado de fen\u00f3menos, y representan, por otra, epistemol\u00f3gicamente, un puente inevitable para la inteligencia de sistemas m\u00e1s generales.<\/p>\n<p>Las c.n. son tanto inductivas como deductivas. Son inductivas, porque la necesidad de nuevas categor\u00ed\u00adas resulta de la averiguaci\u00f3n experimental de nuevos fen\u00f3menos y leyes. La experiencia estimula la formaci\u00f3n de conceptos nuevos o m\u00e1s generales. Por eso las c.n. en su desarrollo son ciencias inductivas. Pero, en su aspecto formal, son siempre ciencias deductivas, porque una inteligencia fundamental de una disciplina cient\u00ed\u00adfica s\u00f3lo es posible cuando se hace patente la relaci\u00f3n de cada tesis particular con los principios y leyes fundamentales; cualquier colecci\u00f3n enciclop\u00e9dica de hechos o cualquier sistema fenomenol\u00f3gico s\u00f3lo tiene funci\u00f3n de estadio cient\u00ed\u00adfico previo, de hip\u00f3tesis de trabajo o teor\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>A este doble aspecto de las c.n. corresponden tambi\u00e9n el concepto de los criterios de verdad de los c.n.: 1) La verdad de una categor\u00ed\u00ada es la exactitud con que es descrita, aprehendida y esclarecida l\u00f3gicamente una totalidad de fen\u00f3menos o leyes en su interdependencia. La verdad de una categor\u00ed\u00ada est\u00e1 representada por el volumen de hechos que es capaz de esclarecer. 2) La verdad como sencillez (principio positivista de econom\u00ed\u00ada): El n\u00famero de principios no demostrables (axiomas) debe reducirse al m\u00ed\u00adnimo, para que la conexi\u00f3n l\u00f3gica resulte lo m\u00e1s clara posible. 3) La verdad como exactitud formal: Las c.n. como ciencias deductivas deben satisfacer a las exigencias de la l\u00f3gica. Sus principios no pueden implicar contradicci\u00f3n y deben ser independientes entre s\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>II. Teolog\u00ed\u00ada<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada de la Iglesia est\u00e1 en un contexto espiritual, esencialmente distinto del contexto de las c.n. Los objetos materiales de la t. son tan ilimitados como los de las c.n., pues abarcan el orden entero de la creaci\u00f3n y de la redenci\u00f3n. En cambio, el objeto formal de la t. puede caracterizarse como sigue:<br \/>\n1) La t. tiende primariamente a formular la realidad de la Iglesia en su contexto de salvaci\u00f3n eterna. Es la base de una identificaci\u00f3n de los creyentes entre s\u00ed\u00ad (&#8211;> s\u00ed\u00admbolos de fe). 2) Con ello va unido el hecho de que en la t. se formula tambi\u00e9n qui\u00e9n pueda y qui\u00e9n no pueda pertenecer a la comuni\u00f3n de la Iglesia por raz\u00f3n de sus creencias y su conducta. Este aspecto de la t. implica un car\u00e1cter fuertemente jur\u00ed\u00addico. No es posible una apelaci\u00f3n a instancias fuera de la Iglesia (&#8211;> infalibilidad. 3) La Iglesia se identifica con la primitiva comunidad cristiana y con la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica. De ah\u00ed\u00ad que la t. sea tambi\u00e9n definici\u00f3n de la Iglesia. Por la comparaci\u00f3n de distintos estadios de evoluci\u00f3n de la Iglesia deben determinarse su n\u00facleo invariable y sus leyes de crecimiento. 4) La Iglesia est\u00e1 inmersa en un ambiente o un contorno, con el que se relaciona por una acci\u00f3n mutua. Este contorno forma el espacio vital de la Iglesia. De ah\u00ed\u00ad que la t. deba formular tambi\u00e9n lo que favorece o da\u00f1a a la vida de la comunidad. Debe analizar la estructura del contorno y formular la relaci\u00f3n vital de la Iglesia con \u00e9l. Este aspecto de la t. es de car\u00e1cter hist\u00f3rico y sociol\u00f3gico. 5) La vida espiritual de la Iglesia radica en la revelaci\u00f3n y en la tradici\u00f3n. Ambas ra\u00ed\u00adces deben desprenderse de la imagen antigua y mitol\u00f3gica con que est\u00e1n entretejidas. De ah\u00ed\u00ad que la t. tenga tambi\u00e9n un aspecto que le viene de la historia del esp\u00ed\u00adritu y de la cultura. En los cinco aspectos se ve claro que el objeto formal de la t. est\u00e1 caracterizado por la solicitud respecto de la Iglesia y su mediaci\u00f3n salvadora, y no por un ideal de verdad naturalista o enciclop\u00e9dico.<\/p>\n<p>En contraste con las c.n., la t. no tiene por objeto un sistema aut\u00f3nomo o cerrado; su objeto es sobre todo la relaci\u00f3n del individuo dentro de la historia de la salud con el fin \u00faltimo de la humanidad y de toda la creaci\u00f3n. La formulaci\u00f3n teol\u00f3gica es libre, desde el punto de vista de su objeto formal, para servirse de las categor\u00ed\u00adas de una causalidad eficiente o de una causalidad funcional. La causalidad eficiente se presta para describir cadenas de causas de sentido \u00fanico, p. ej., la mediaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n por parte de la Iglesia para su contorno, cuando la repercusi\u00f3n de \u00e9ste en aqu\u00e9lla es accidental. La causalidad funcional se presta 1) para la confrontaci\u00f3n entre la t. y las c.n., pues los resultados de las c.n. s\u00f3lo pueden definirse y discutirse en el marco de la causalidad funcional; 2) para la formulaci\u00f3n teol\u00f3gica de las dimensiones bajo las cuales la Iglesia aparece como unidad funcional y vital dentro de la historia de la salvaci\u00f3n; 3) para la formulaci\u00f3n teol\u00f3gica del desarrollo de la Iglesia hacia el -> reino de Dios. Verdaderamente en esta triple causalidad no se puede concebir adecuadamente a Dios como causa extr\u00ed\u00adnsecamente eficiente. La t. tiene como objeto, no s\u00f3lo las estructuras generales que pueden reproducirse (amor al pr\u00f3jimo, sacramentos), sino tambi\u00e9n la historia sagrada, \u00fanica e irrepetible, de la comunidad jud\u00ed\u00ada y cristiana, de la humanidad y de la creaci\u00f3n entera.<\/p>\n<p>Los conceptos y las categor\u00ed\u00adas dogm\u00e1ticos de la t. han de cumplir tres postulados: 1) Expresar\u00e1n adecuadamente un hecho o una verdad, si no de modo completo en cuanto al contenido, s\u00ed\u00ad respecto de la intenci\u00f3n de la formulaci\u00f3n. 2) En la formulaci\u00f3n debe reconocerse la relaci\u00f3n de lo formulado con la historia salv\u00ed\u00adfica y con el origen de la salvaci\u00f3n. 3) Ser\u00e1n accesibles e inteligibles al mundo conceptual del momento y, por tanto, estar\u00e1n revestidos de s\u00ed\u00admbolos contempor\u00e1neos. La conciencia de la Iglesia no vive s\u00f3lo de una visi\u00f3n retrospectiva, sino que, dada la constante mutaci\u00f3n de la estructura cultural y sociol\u00f3gica de la humanidad, debe formularse siempre de nuevo. Este aspecto de la predicaci\u00f3n condiciona una evoluci\u00f3n de los &#8211;>dogmas, an\u00e1loga a la evoluci\u00f3n en las c.n. Los criterios normativos de verdad son: 1) Armon\u00ed\u00ada con las fuentes de la revelaci\u00f3n y con la pr\u00e1ctica de la Iglesia a lo largo de su historia; 2) Una interdependencia llena de sentido con la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios y con la historia sagrada; 3) la adhesi\u00f3n de los creyentes (la cuesti\u00f3n de la autoridad no se toca inmediatamente en la confrontaci\u00f3n entre la t. y c.n.).<\/p>\n<p>III. Relaci\u00f3n entre la teolog\u00ed\u00ada y las ciencias naturales<br \/>\nDe la precedente comparaci\u00f3n entre t. y c.n. podemos deducir que en el objeto material se interfieren, pero en el formal se distinguen esencialmente. A dificultades, y particularmente a pseudoproblemas, entre la t. y las c.n. se llega cuando: 1) en la formulaci\u00f3n de un hecho determinado se confunden la causalidad eficiente y la funcional (creaci\u00f3n y comienzo del universo, signos salv\u00ed\u00adficos y fen\u00f3menos extraordinarios de la naturaleza, el alma como motor y forma del cuerpo, la voluntad humana como causa eficiente y componente de una unidad funcional f\u00ed\u00adsicoespiritual); 2) las fuentes de la revelaci\u00f3n son consideradas bajo el objeto formal de las c.n. (relatos de la creaci\u00f3n, historia de la tierra y de la humanidad, escatolog\u00ed\u00ada del mundo f\u00ed\u00adsico en el Antiguo y en el NT); 3) los resultados de las c.n. son considerados bajo el objeto formal de la t. (mitizaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de los organismos, de la expansi\u00f3n del universo o del segundo principio termodin\u00e1mico); 4) la formulaci\u00f3n dogm\u00e1tica emplea conceptos antiguos que, por influjo precisamente de las c.n., han sufrido en la lengua diaria un esencial cambio sem\u00e1ntico o se hallan en un contexto de sentido completamente nuevo. Estos cuatro puntos deben ser explicados brevemente.<\/p>\n<p>1) El concepto de ->creaci\u00f3n debe expresar la relaci\u00f3n fundamental de Dios con la existencia y la cualidad de todo ente, su car\u00e1cter absoluto y su transcendencia. La formulaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica (\u00abdijo y fue hecho\u00bb) soslaya la metaf\u00ed\u00adsica. La f\u00f3rmula cl\u00e1sica (creatio est productio re\u00c2\u00a1 ex nihilo su\u00c2\u00a1 et subiecti) se apoya en la causalidad eficiente, pero indica el car\u00e1cter singular de la creaci\u00f3n por la adici\u00f3n ex nihilo. La moderna idea de la causualidad funcional ha reducido la base intuitiva de la formulaci\u00f3n a base de la causalidad eficiente. Queda adem\u00e1s abierta la cuesti\u00f3n de si el comienzo cronol\u00f3gico pertenece a la intenci\u00f3n del dogma o es s\u00f3lo un matiz de la forma de pensar que adopta en sus f\u00f3rmulas la causalidad eficiente. La causalidad funcional apenas permite formular un comienzo cronol\u00f3gico; la relaci\u00f3n de Dios con todo ente debe aqu\u00ed\u00ad conocerse por abstracci\u00f3n y analog\u00ed\u00ada, partiendo de las estructuras estables de la din\u00e1mica de sistemas reales y posibles. El concepto de creaci\u00f3n se refire a una relaci\u00f3n con lo obsoluto y debe, por tanto, poderse formular de diversas maneras. As\u00ed\u00ad, pues, las diversas categor\u00ed\u00adas de causalidad no deben confundirse entre s\u00ed\u00ad, ni pueden tampoco deducirse unas de otras.<\/p>\n<p>Lo mismo acontece con la evoluci\u00f3n de los organismos y del hombre. Esta se halla definida y formulada a base de la causalidad funcional. Sus notas esenciales est\u00e1n precisamente en la din\u00e1mica particular de la organizaci\u00f3n de determinadas estructuras de lo viviente, sin entrar en el problema de que la insistencia en la causalidad eficiente particular dentro del mundo cierra la mirada a la ley divina que lo envuelve todo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el -> milagro como acontecimiento especial y signo salv\u00ed\u00adfico s\u00f3lo puede definirse por su sentido y funci\u00f3n en el contexto de la historia de la salvaci\u00f3n. Si, por un lado, el aspecto cientificonatural no entra en el objeto formal de la dogm\u00e1tica, por otro, las c.n. est\u00e1n tan abiertas a una interdependencia funcional en el campo de la historia de la salvaci\u00f3n, como las leyes f\u00ed\u00adsicas lo est\u00e1n a la estructura qu\u00ed\u00admica y a la informaci\u00f3n biol\u00f3gica, constituyendo incluso la base necesaria de estas supraestructuras. Mas si el milagro o el libre albedr\u00ed\u00ado son formulados mediante la idea de una especial causalidad eficiente en una naturaleza funcionalmente entendida, ello conduce a una confusi\u00f3n de conceptos y a un conflicto entre las c.n. y la t. Si el alma es considerada como forma espiritual y f\u00ed\u00adsica del cuerpo humano, esto se hace en armon\u00ed\u00ada con la t., que defiende la unidad entre cuerpo y alma, y con el criterio funcional de las c.n. Pero si la resurrecci\u00f3n del hombre es concebida, no como una acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios, sino como derecho natural de una inmortal, informante y configurante causa eficiente que act\u00faa sobre el cuerpo, no s\u00f3lo se entra en conflicto con las c.n., sino que, adem\u00e1s, queda desvirtuada la afirmaci\u00f3n religiosa sobre el destino del hombre entero a la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2) Los escritos del Antiguo y del NT deben ser enfocados seg\u00fan su aspecto de historia sagrada y, por tanto, han de valorarse como fuentes para la t., y no para las c.n. As\u00ed\u00ad, los relatos de la creaci\u00f3n versan primariamente sobre el car\u00e1cter absoluto de Dios, frente a ciertos mitos contempor\u00e1neos, y no sobre datos astron\u00f3micos.<\/p>\n<p>3) Imaginar las c.n. como camino hacia la religi\u00f3n o la evoluci\u00f3n de los organismos como historia salv\u00ed\u00adfica es confundir sistemas funcionales y formas de pensar de muy distinto nivel.<\/p>\n<p>4) Cuando la intenci\u00f3n primaria de un dogma queda encubierta por el hecho de que conceptos antiguos (naturaleza, substancia&#8230;) se hallan en un nuevo contexto sem\u00e1ntico, las categor\u00ed\u00adas intelectuales de las c.n. pueden prestar un auxilio para que la intenci\u00f3n original se haga accesible al actual mundo de conceptos y representaciones.<\/p>\n<p>Gernot Eder<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Ciencias naturales Las c.n. son, por su objeto material, pr\u00e1cticamente ilimitadas; por su objeto formal se limitan preferentemente a sistemas aislados (\u00e1tomo, sistema solar, espacio vital&#8230;), que no est\u00e1n sometidos a ninguna injerencia extra\u00f1a. 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