{"id":18893,"date":"2016-02-05T12:07:51","date_gmt":"2016-02-05T17:07:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/economia-etica-de-la\/"},"modified":"2016-02-05T12:07:51","modified_gmt":"2016-02-05T17:07:51","slug":"economia-etica-de-la","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/economia-etica-de-la\/","title":{"rendered":"ECONOMIA, ETICA DE LA"},"content":{"rendered":"<p>La \u00e9. de la e. trata, dentro del marco de la \u00e9tica social, sobre el sentido y el orden justo de la econom\u00ed\u00ada seg\u00fan los principios morales. La \u00e9tica y la econom\u00ed\u00ada son, desde luego, dos \u00e1mbitos espec\u00ed\u00adficamente distintos con sus leyes peculiares. Sin embargo, en el marco de toda cultura ambos \u00f3rdenes est\u00e1n estrechamente unidos. El esp\u00ed\u00adritu econ\u00f3mico (el estilo de la econom\u00ed\u00ada) es una emanaci\u00f3n del respectivo esp\u00ed\u00adritu de la cultura y de la vida en cada \u00e9poca (A. M\u00fcller-Armack). Por eso, el -> derecho natural cristiano halla aplicaci\u00f3n en la econom\u00ed\u00ada, por lo general en un sentido \u00abcomplementario\u00bb (Tom\u00e1s de Aquino), es decir, tal como se deriva de los datos que cambian en el marco de la evoluci\u00f3n social (J. Messner).<\/p>\n<p>Los m\u00e1s importantes conceptos claves son aqu\u00ed\u00ad la -> propiedad y el -> trabajo. El contenido de ambos est\u00e1 sometido, dentro del marco de la historia humana, a un cambio continuado.<\/p>\n<p>I. Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<br \/>\nA base de muchas observaciones, la historia de la religi\u00f3n ha llegado a la conclusi\u00f3n de que ya el hombre primitivo en su actuaci\u00f3n econ\u00f3mica se guiaba por ideas morales. Para su pensamiento religioso de tipo m\u00e1gico, el trabajo, la caza, la rapi\u00f1a, el cambio y el comercio son actividades que ayudan a su d\u00e9bil vida. La posesi\u00f3n y la propiedad son para \u00e9l o su familia (comunidad) algo sagrado (parentesco entre cambio y sacrificio, t\u00e9cnica y magia como fruto de Ja \u00bb superioridad\u00bb humana [G.v.d. Leeuw], origen m\u00e1gico del dinero). El trabajo era para el hombre primitivo parte inseparable de su vida, aunque \u00e9l no ten\u00ed\u00ada a\u00fan un concepto adecuado para expresar esto (Fourasti\u00e9).<\/p>\n<p>El mundo agr\u00ed\u00adcola con sus siete milenios de antig\u00fcedad no conoce ninguna duda general sobre el derecho de propiedad. Lo mismo que el trabajo, la propiedad es para \u00e9l \u00abuna realidad dentro de la substancia de la vida en el mundo, una realidad destacada en el orden econ\u00f3mico y leg\u00ed\u00adtima bajo el aspecto \u00e9tico\u00bb (A. Gehlen). De su afirmaci\u00f3n y estimaci\u00f3n de la propiedad, de la voluntad de estabilidad y de la disposici\u00f3n a subordinarse a lo com\u00fan nace con el progreso de la cultura el orden jur\u00ed\u00addico. En la civilizaci\u00f3n superior de los griegos y los romanos, el trabajo (a excepci\u00f3n del agr\u00ed\u00adcola) era tenido por despreciable, y se impon\u00ed\u00ada, por ende, a metecos (extranjeros) y esclavos. Sin duda esta mentalidad tuvo tambi\u00e9n la culpa de que, aun existiendo muy altos conocimientos cient\u00ed\u00adficos, en la antig\u00fcedad no se desarrollara la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>El derecho romano (con variantes germ\u00e1nicas) sigui\u00f3 en vigor para el mundo cristiano de occidente. Sin embargo, el pensamiento cristiano pronto puso nuevos acentos. Cuando Tom\u00e1s de Aquino dijo: \u00abLa propiedad privada es l\u00ed\u00adcita, pero es obligatorio su uso para el bien com\u00fan\u00bb, quiso, por una parte que el derecho de propiedad se entendiera como una seguridad de la libertad humana, pero, por otra, tambi\u00e9n resaltar la obligaci\u00f3n respecto de la comunidad que con ella va unida (la \u00abhipoteca social de la propiedad\u00bb). Ya en los primeros tiempos del cristianismo el trabajo fue afirmado como obediencia al orden divino del mundo y como medio de penitencia. Benito de Nursia (ora et labora) le confiri\u00f3 valor moral, de suerte que vino a convertirse en resorte principal de la configuraci\u00f3n medieval del mundo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad el mundo agr\u00ed\u00adcola y feudal (incluso el dominio del suelo) se apoy\u00f3 hasta muy entrada la edad moderna sobre el terreno de \u00ablo jur\u00ed\u00addica y moralmente admisible\u00bb (H. Mitteis), y, por tanto, se guiaba por el \u00abderecho natural\u00bb en el m\u00e1s pleno sentido de la palabra. En cierto modo, todas las estructuras sociales ten\u00ed\u00adan sus ra\u00ed\u00adces en un suelo \u00abnatural\u00bb. La fidelidad por un lado condicionaba protecci\u00f3n y amparo por otra. Tambi\u00e9n la artesan\u00ed\u00ada, el comercio y el orden ciudadano en general conoc\u00ed\u00adan el concepto capital de unos ingresos adecuados al \u00abestamento\u00bb. Para todos los estamentos estaban en vigor ciertos derechos y deberes de acuerdo con la tradici\u00f3n. Los derechos tradicionales pod\u00ed\u00adan tambi\u00e9n ponerse a salvo en caso de necesidad por medio de la resistencia. La diferencia entre pobre y rico era tenida (dentro de ciertos l\u00ed\u00admites) como consecuencia del orden divino. Todo esto entra\u00f1aba naturalmente la existencia de grandes injusticias, que tambi\u00e9n eran sentidas como tales.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, las cuestiones capitales de la \u00e9. de la e. que se debaten en la actualidad, surgieron por primera vez con el capitalismo y la econom\u00ed\u00ada capitalista, as\u00ed\u00ad como con su polo opuesto, el -> socialismo. El sistema industrial en la actualidad es calificado a menudo como \u00abla superaci\u00f3n de un segundo umbral absoluto\u00bb dentro de la historia humana (A. Gehlen, H. Freyer); el primero habr\u00ed\u00ada sido, siguiendo esa imagen, el tr\u00e1nsito a la forma de vida sedentaria en el neol\u00ed\u00adtico. A este gran giro precedieron, evidentemente, evoluciones de larga duraci\u00f3n, p. ej., la -> secularizaci\u00f3n del pensamiento y el absolutismo; y, en el terreno econ\u00f3mico, el fisiocratismo, el mercantilismo, la manufactura, el sistema editorial, etc\u00e9tera. Estas etapas previas del gran capitalismo tuvieron su propia \u00e9tica econ\u00f3mica: el pueblo deb\u00ed\u00ada ser conducido al bienestar haciendo de \u00e9l una sociedad trabajadora. A ello se encaminaba, entre otras cosas, una dura guerra contra la pobreza, la mendicidad y la ociosidad. Prisiones, casas de trabajadores, de pobres y hu\u00e9rfanos fueron puestas al servicio de la disciplina y educaci\u00f3n para el trabajo, y con ello se cre\u00f3 un estamento de trabajadores que ostentaba ya las notas del proletariado. La revoluci\u00f3n industrial misma fue cimentada por el liberalismo (mecanizaci\u00f3n del hilado y tejido, la m\u00e1quina de vapor, todo el sistema de f\u00e1bricas). El liberalismo, con su exacto conocimiento del cambio de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, defend\u00ed\u00ada que \u00abla ganancia del empresario est\u00e1 justificada como m\u00e9rito por el servicio a la comunidad\u00bb (J. Messner).<\/p>\n<p>Los ep\u00ed\u00adgonos de los cl\u00e1sicos defendieron la opini\u00f3n de que la econom\u00ed\u00ada del libre mercado se mantendr\u00ed\u00ada en equilibrio por el mero af\u00e1n individual de ganancia y as\u00ed\u00ad &#8211; si no inmediatamente, por lo menos con el tiempo- se producir\u00ed\u00ada la plena armon\u00ed\u00ada de intereses. En esta mentalidad no hay ya lugar para la \u00e9tica econ\u00f3mica. En su puesto se introdujo, una vez tranquilizada la conciencia de los empresarios capitalistas, la ley econ\u00f3mica de la libre competencia. Su v\u00ed\u00adctima fue el proletariado obrero, cuya miseria hab\u00ed\u00ada de durar un siglo completo (salarios de hambre, nuevas oleadas de paro, difusi\u00f3n del trabajo de ni\u00f1os en Inglaterra hasta el a\u00f1o 1875).<\/p>\n<p>El industrialismo reorganiz\u00f3 completamente el trabajo de las f\u00e1bricas por la divisi\u00f3n del mismo (primero s\u00f3lo entre los hombres, luego entre el hombre y la m\u00e1quina). El trabajo vino a ser una mercanc\u00ed\u00ada (la idea del trabajo como materia prima) y, por otro lado, se convirti\u00f3 en una mera repetici\u00f3n sin aportaci\u00f3n personal (primitivo taylorismo, producci\u00f3n en serie de los a\u00f1os veinte). F\u00e1brica y explotaci\u00f3n se convirtieron en \u00abconstrucci\u00f3n artificial de hombres parciales\u00bb (W. Sombart). El precio de esta econom\u00ed\u00ada sin \u00e9tica se pag\u00f3 por millones con moneda humana. Han sido necesarias varias generaciones para que desaparecieran las m\u00e1s duras atrocidades.<\/p>\n<p>El desarrollo del industrialismo sin duda era indetenible y necesario. El sistema industrial ha hecho posible en dos siglos escasos triplicar con creces la poblaci\u00f3n de la tierra, ha elevado el nivel de vida en medida antes inconcebible y, a base de los medios de comunicaci\u00f3n (tr\u00e1fico y noticias), ha creado la actual unidad del g\u00e9nero humano. Con todo, puede darse por seguro que la evitaci\u00f3n de los da\u00f1os humanos (sobre todo en la \u00e9poca del gran capitalismo propiamente dicho) por medio de una aut\u00e9ntica \u00e9. de la e., si bien habr\u00ed\u00ada retardado algo el desarrollo del industrialismo, sin embargo no lo habr\u00ed\u00ada impedido. Pues la t\u00e9cnica moderna fue puesta y sigue estando al servicio de la econom\u00ed\u00ada, pero es casi independiente de un determinado sistema econ\u00f3mico. Por otra parte, juntamente con el correspondiente esp\u00ed\u00adritu econ\u00f3mico, ella es la base m\u00e1s importante del sistema industrial.<\/p>\n<p>La &#8211;> \u00abcuesti\u00f3n social\u00bb, suscitada por el capitalismo en su gran \u00e9poca, sac\u00f3 a la palestra poderosas fuerzas contrarias a \u00e9l, sobre todo los sindicatos y los partidos socialistas. A la vez se levantaron voces en favor de una aut\u00e9ntica \u00e9. de la e., lo mismo en las Iglesias que en la ciencia (c\u00e1tedras de sociolog\u00ed\u00ada, asociaci\u00f3n para la pol\u00ed\u00adtica social; cf. -> movimiento social cristiano, en sociedad). De este modo, y gracias a la pol\u00ed\u00adtica estatal de signo social, se ha desarrollado propiamente una \u00e9tica moderna de la econom\u00ed\u00ada. Lo mismo que las llamadas \u00abciencias del comportamiento\u00bb: la psicolog\u00ed\u00ada, la sociolog\u00ed\u00ada, la econom\u00ed\u00ada nacional y la antropolog\u00ed\u00ada, que antes estaban s\u00f3lo in nuce en la filosof\u00ed\u00ada y teolog\u00ed\u00ada; as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la actual \u00e9. de la e. ha nacido de las necesidades de los tiempos nov\u00ed\u00adsimos. Puede muy bien decirse que la actual -> doctrina social cristiana (en &#8211;> sociedad) se ha desarrollado en gran parte partiendo de temas de \u00e9tica econ\u00f3mica y en contraste con la imagen individualista y utilitaria del mundo. Sin duda todos estos problemas significan una responsabilidad enorme para la \u00e9. cristiana de la econom\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El socialismo marxista se volvi\u00f3 con toda su fuerza contra el capitalismo liberal, y puso en la picota con singular energ\u00ed\u00ada sus monstruosidades. K. Marx protest\u00f3 apasionadamente contra la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre en la lucha de clases y en la \u00abenajenaci\u00f3n\u00bb que va ligada a ella. Sin embargo, su doctrina no se ordena a la reforma del sistema de clases, sino a su aniquilamiento por medio de la revoluci\u00f3n universal. S\u00f3lo con la victoria de esta revoluci\u00f3n y por el dominio del proletariado se encontrar\u00e1 el hombre a s\u00ed\u00ad mismo. \u00danicamente entonces la esencia humana, de suyo sana, podr\u00e1 existir sanamente. Marx cre\u00ed\u00ada plenamente en la omnipotencia del hombre t\u00e9cnico y cient\u00ed\u00adfico, que en la comunidad creada por \u00e9l debe dominar la historia y la naturaleza, y redimirse a s\u00ed\u00ad mismo. Sin embargo, su materialismo hist\u00f3rico y su determinismo \u00e9tico no contiene una \u00e9tica econ\u00f3mica propiamente dicha. Su doctrina es m\u00e1s bien una filosof\u00ed\u00ada milenarista de la historia.<\/p>\n<p>Ya los \u00abrevisionistas\u00bb reconocieron en el marxismo ciertas ideas relativas a valores \u00e9ticos. As\u00ed\u00ad, actualmente hay en el socialismo m\u00faltiples indicios de una \u00e9tica de la cultura y de la econom\u00ed\u00ada. Esa \u00e9tica se distingue de la cristiana sobre todo porque, m\u00e1s o menos interpreta la sociedad como \u00abutilitaria organizaci\u00f3n externa\u00bb (J. Schasching).<\/p>\n<p>II. Problemas actuales de la \u00e9tica econ\u00f3mica<br \/>\nDesde el punto de vista de la actual \u00e9. de la e. es de desear, no s\u00f3lo una amplia defensa de los ingresos, sino tambi\u00e9n la posibilidad de acceso a la propiedad (vivienda propia, creaci\u00f3n de un capital ahorrado, participaci\u00f3n en la propiedad de los medios de producci\u00f3n). La seguridad y el bienestar sociales no deben ir tan lejos, que se paralice la iniciativa para la soluci\u00f3n de los propios problemas. La pol\u00ed\u00adtica econ\u00f3mica debe hallar un sano equilibrio entre la seguridad del dinero y la del pleno empleo, pues la inflaci\u00f3n es por lo menos tan da\u00f1osa como cierta medida de desocupaci\u00f3n o paro.<\/p>\n<p>Puesto que la libertad es un principio primario de orden social, tambi\u00e9n en la econom\u00ed\u00ada ha de respetarse cuanto sea posible (p. ej., en la elecci\u00f3n de profesi\u00f3n y puesto de trabajo, en el empleo de los ingresos y en la libre iniciativa empresarial). La propiedad s\u00f3lo debe limitarse en cuanto lo exija absolutamente el bien com\u00fan (ninguna \u00abexpropiaci\u00f3n por votaci\u00f3n\u00bb).<\/p>\n<p>Los dos principios fundamentales de la doctrina social cat\u00f3lica (-> solidaridad y -> subsidiaridad) tambi\u00e9n tienen validez en la econom\u00ed\u00ada. De donde se sigue que el estado en principio debe encomendar la econom\u00ed\u00ada a la responsabilidad individual. Ha de rechazarse toda forma de econom\u00ed\u00ada por \u00abcomando\u00bb, aun en los pa\u00ed\u00adses en v\u00ed\u00adas de desarrollo, que est\u00e1n dando el \u00abprimer paso cr\u00ed\u00adtico\u00bb hacia la creaci\u00f3n del capital.<\/p>\n<p>Por otra parte, las necesidades de los pa\u00ed\u00adses en v\u00ed\u00adas de desarrollo son para el mundo occidental la \u00abcuesti\u00f3n social de hoy\u00bb. La renta \u00abper capita\u00bb en los EE. UU., Canad\u00e1, Australia y en los pa\u00ed\u00adses del noroeste y centro de Europa oscila entre 500 y 1.500 d\u00f3lares al a\u00f1o. En todo el sudoeste asi\u00e1tico y en la mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses africanos y sudafricanos, esta cuota est\u00e1 alrededor o por debajo de los 100 d\u00f3lares. El 30 % de la* poblaci\u00f3n del globo posee el 80 % de los bienes, mientras el 70 % de los hombres deben contentarse con el restante 20 % de todos los bienes y productos. Esta irritante desigualdad debe equilibrarse seg\u00fan el criterio de una aut\u00e9ntica \u00e9. de la e. mediante la ayuda generosa al desarrollo.<\/p>\n<p>El papa Pablo vi exigi\u00f3 en su enc\u00ed\u00adclica Populorum progressio (28-3-1967) que el pensamiento cristiano de la solidaridad no s\u00f3lo se aplicara a la econom\u00ed\u00ada de cada pa\u00ed\u00ads, sino tambi\u00e9n al mundo entero. Dada la creciente desigualdad inicial de los pa\u00ed\u00adses en v\u00ed\u00adas de desarrollo con relaci\u00f3n a los pa\u00ed\u00adses industriales, las reglas de juego de la libre mec\u00e1nica del mercado no pueden determinar por s\u00ed\u00ad solas las relaciones econ\u00f3micas internacionales. El c\u00ed\u00adrculo diab\u00f3lico de pobreza, falso desarrollo y crecimiento descontrolado de la poblaci\u00f3n es en muchos casos herencia del -> colonialismo e imperialismo de ayer. Hoy, por tanto, la superabundancia de los pa\u00ed\u00adses ricos ha de emplearse en bien de los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>Max Pietsch<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00e9. de la e. trata, dentro del marco de la \u00e9tica social, sobre el sentido y el orden justo de la econom\u00ed\u00ada seg\u00fan los principios morales. La \u00e9tica y la econom\u00ed\u00ada son, desde luego, dos \u00e1mbitos espec\u00ed\u00adficamente distintos con sus leyes peculiares. Sin embargo, en el marco de toda cultura ambos \u00f3rdenes est\u00e1n estrechamente &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/economia-etica-de-la\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abECONOMIA, ETICA DE LA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18893","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18893"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18893\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}