{"id":18916,"date":"2016-02-05T12:08:35","date_gmt":"2016-02-05T17:08:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/franciscanos-teologia-de-los\/"},"modified":"2016-02-05T12:08:35","modified_gmt":"2016-02-05T17:08:35","slug":"franciscanos-teologia-de-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/franciscanos-teologia-de-los\/","title":{"rendered":"FRANCISCANOS, TEOLOGIA DE LOS"},"content":{"rendered":"<p>I. Visi\u00f3n hist\u00f3rica<br \/>\nPor una parte Francisco de As\u00ed\u00ads mantuvo una actitud de repulsa a los estudios, pues tem\u00ed\u00ada que de ellos brotara un peligro para la piedad, y rechaz\u00f3 la ciencia que deja seco el coraz\u00f3n y no sirve al amor. Por otra parte, mostr\u00f3 gran aprecio de la aut\u00e9ntica teolog\u00ed\u00ada en su testamento: \u00abDebemos honrar y venerar a todos los sabios de Dios, como a hombres que nos dan esp\u00ed\u00adritu y vida.\u00bb A pesar de la inicial resistencia contra los estudios, se realiz\u00f3 un cambio sorprendentemente r\u00e1pido. Alrededor del a\u00f1o 1250 hab\u00ed\u00ada ya m\u00e1s de 30 escuelas de la orden. Los f. descollaron pronto entre los maestros m\u00e1s c\u00e9lebres. No sucumbieron al peligro temido por Francisco, sino que supieron combinar una gran sabidur\u00ed\u00ada con una profunda piedad y sencillez. Fue decisiva para la teolog\u00ed\u00ada franciscana la erecci\u00f3n de estudios propios de la orden en las universidades de Par\u00ed\u00ads y Oxford, que entonces estaban a la cabeza en materia teol\u00f3gica. En Par\u00ed\u00ads, el a\u00f1o 1236 Alejandro de Hales (+ 1245) entr\u00f3 en la orden franciscana siendo ya maestro, con lo cual hizo que la orden tuviera por primera vez una c\u00e1tedra en la universidad de Par\u00ed\u00ads. Aqu\u00ed\u00ad destac\u00f3 particularmente Buenaventura (+ 1274), que sin duda es la mejor encarnaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu de la teolog\u00ed\u00ada franciscana. Como general y \u00absegundo fundador de la orden\u00bb, asegur\u00f3 un puesto firme a los estudios cient\u00ed\u00adficos en la orden franciscana. El es el \u00abpr\u00ed\u00adncipe entre los m\u00ed\u00adsticos\u00bb (con el t\u00ed\u00adtulo de Doctor seraphicus). En Oxford los f. erigieron un estudio propio en 1229. Su primer maestro, Roberto Grosseteste (+ 1253), que proced\u00ed\u00ada del clero secular, marc\u00f3 su sello en esta escuela, que presenta los siguientes rasgos esenciales: 1) estudio de la Biblia, 2) estudio de la lengua griega como medio necesario, 3) instrucci\u00f3n matem\u00e1tica y f\u00ed\u00adsica. El estudio franciscano de Oxford se desarroll\u00f3 r\u00e1pidamente hasta llegar a ser la escuela m\u00e1s importante de la universidad de Oxford, y en general la escuela m\u00e1s influyente de los franciscanos.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista cronol\u00f3gico hay que distinguir: 1) la antigua escuela franciscana, que abarca la primera generaci\u00f3n, es decir, los contempor\u00e1neos de Buenaventura (sus doctrinas caracter\u00ed\u00adsticas son agustinianas: materia espiritual, rationes seminales, pluralidad de formas, conocimiento bajo la luz increada, car\u00e1cter substancial [no accidental] de las potencias del alma; sin embargo, en principio no se rechaza a Arist\u00f3teles, p. ej., la doctrina del hilemorfismo); 2) la escuela franciscana intermedia, a la que pertenecen los te\u00f3logos del tiempo posterior a Buenaventura hasta Juan Duns Escoto (en medio de un agustinismo fundamental, se aproxima m\u00e1s a Arist\u00f3teles); 3) la moderna escuela franciscana, que se remonta a Duns Escoto (t 1308) y se llama escotista. Escoto permaneci\u00f3 fiel al agustinismo, pero a la vez tuvo en gran estima a Arist\u00f3teles y Avicena. Como gran pensador especulativo (Doctor subtilis), analiz\u00f3 cr\u00ed\u00adticamente el caudal de la tradici\u00f3n, y adem\u00e1s cre\u00f3 un sistema original. Entre sus disc\u00ed\u00adpulos y seguidores hubo te\u00f3logos importantes, pero ninguno alcanz\u00f3 su altura. \u00abPor tanto, la gran escuela franciscana de hecho con Duns Escoto lleg\u00f3 a su fin\u00bb (Dettloff). La decadencia general no pas\u00f3 sin dejar huella en la teolog\u00ed\u00ada franciscana. En conexi\u00f3n con la especulaci\u00f3n acerca de la potencia absoluta de Dios, pasaron a primer plano meras sutilezas. La libertad soberana de Dios, tan acentuada por Escoto, ya no fue considerada en su uni\u00f3n con el amor, y degener\u00f3 muchas veces en arbitrariedad (&#8211;> escotismo).<\/p>\n<p>II. Espiritualidad<br \/>\nNo existe una teolog\u00ed\u00ada franciscana cerrada. Por esta raz\u00f3n, desde el punto de vista del contenido, la t. de los f. no puede caracterizarse a base de las tesis concordemente propugnadas en ella. Su peculiaridad no radica tanto en la doctrina cuanto en una espiritualidad propia. Esta queda concretada en determinados m\u00f3viles intelectuales y modos de pensar, que estructuran y acu\u00f1an la teolog\u00ed\u00ada franciscana. Mucho de esto se halla tambi\u00e9n fuera de la t. f. Pero all\u00ed\u00ad no constituy\u00f3, o por lo menos no en igual medida, un elemento configurador del pensamiento teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Las principales fuentes hist\u00f3ricas de donde brota la peculiaridad de la teolog\u00ed\u00ada franciscana, que llega a su apogeo en la alta -> escol\u00e1stica, son el -> agustinismo y especialmente la personalidad de san Francisco. Los dos estudios m\u00e1s importantes de la orden en Par\u00ed\u00ads y Oxford recibieron ya de sus primeros maestros un sello agustiniano. Aun cuando en el transcurso del tiempo se acept\u00f3 cada vez m\u00e1s el caudal aristot\u00e9lico, sin embargo se mantuvo fundamentalmente la primitiva orientaci\u00f3n agustiniana. No es casual el hecho de que la mayor parte de los agustinianos medievales fueran franciscanos, pues la espiritualidad franciscana y el agustinismo est\u00e1n \u00ed\u00adntimamente emparentados; en cambio el aristotelismo estuvo representado especialmente por Tom\u00e1s de Aquino y su escuela. Mucho m\u00e1s importante que el agustinismo, cuyas tesis caracter\u00ed\u00adsticas pertenecen principalmente al terreno filos\u00f3fico, es la espiritualidad que Francisco dej\u00f3 en herencia a su orden. Esa espiritualidad aparece en los siguientes elementos estructurales, caracter\u00ed\u00adsticos de la teolog\u00ed\u00ada franciscana, que se traslucen con suma claridad en Buenaventura y Escoto.<\/p>\n<p>1. La t. f. gira en torno a lo existencial y personal, as\u00ed\u00ad como en torno a la historia b\u00ed\u00adblica. El inter\u00e9s de Francisco est\u00e1 en el seguimiento de Cristo, es decir, en aquella realizaci\u00f3n cristiana de la existencia que conduce a la salvaci\u00f3n. Anuncia exclusivamente el cumplimiento completo del evangelio, no una piedad especial. Exige solamente lo que exige la Escritura. Esta orientaci\u00f3n de la t. f. se ve ya en la posici\u00f3n respecto de la filosof\u00ed\u00ada, que no se cultiva por s\u00ed\u00ad misma, sino con miras a la teolog\u00ed\u00ada. Los problemas filos\u00f3ficos son tratados bajo el aspecto teol\u00f3gico. La raz\u00f3n de esta actitud est\u00e1 en que la filosof\u00ed\u00ada es incapaz de conducir a la salvaci\u00f3n. Apud philosophos non est scientia ad dandam remissionem peccatorum (Buenaventura). La teolog\u00ed\u00ada no s\u00f3lo debe comunicar el saber de la salvaci\u00f3n, sino, ante todo, conducir a la salvaci\u00f3n misma. Por consiguiente, su objetivo principal no es tanto el conocimiento, cuanto la acci\u00f3n y la santificaci\u00f3n del hombre. (ut boni fiamus [Buenaventura]). Es una ciencia, pero, todav\u00ed\u00ada m\u00e1s, una sabidur\u00ed\u00ada. Tiene relaci\u00f3n con esto el hecho de que la t. f. piense con categor\u00ed\u00adas personales m\u00e1s intensamente que las otras teolog\u00ed\u00adas contempor\u00e1neas. Lo cual se ve en la primac\u00ed\u00ada del querer sobre el conocer, en la acentuaci\u00f3n de la libertad divina y de la humana, y en el primado del amor. As\u00ed\u00ad, p. ej., Escoto, en contraposici\u00f3n a Tom\u00e1s de Aquino, defiende la libertad del hombre incluso en el caso de la visi\u00f3n de Dios, y considera que la esencia m\u00e1s \u00ed\u00adntima de la felicidad es el amor, forma suprema del encuentro personal. El matiz b\u00ed\u00adblico e hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfico se ve entre otras cosas en la posici\u00f3n central de la Biblia. Para Buenaventura la teolog\u00ed\u00ada es primariamente estudio de la Biblia. En Oxford la ex\u00e9gesis constituye un objetivo fundamental. Esta orientaci\u00f3n aparece con peculiar claridad en el punto mismo de partida del pensamiento. As\u00ed\u00ad, p. ej., en la cuesti\u00f3n acerca de la facultad cognoscitiva del hombre, el inter\u00e9s no se dirige o apenas se dirige al hombre en s\u00ed\u00ad, se centra en el hombre que existe concretamente, tal como se nos describe en la Escritura, es decir, en el hombre ca\u00ed\u00addo y redimido. La especulaci\u00f3n est\u00e1 totalmente al servicio de la explicaci\u00f3n del orden f\u00e1ctico de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. La imagen de Dios est\u00e1 determinada sobre todo por el amor y la transcendencia. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad se manifiesta la herencia de Francisco, que en el C\u00e1ntico di f rate sole invoca a Dios con sus palabras t\u00ed\u00adpicas: \u00ab\u00c2\u00a1Supremo, omnipotente, bondadoso Se\u00f1or!\u00bb Buenaventura trata de entender el misterio de la Trinidad a partir del amor que se difunde libremente. De acuerdo con el principio fundamental plat\u00f3nico del bonum di f f usivum su\u00bf \u00e9l considera la vida intradivina como un entregarse en forma de amor. Para Escoto no s\u00f3lo el Esp\u00ed\u00adritu Santo, sino Dios en general es f ormaliter caritas y dilectio per essentiam. Por esto mismo nada hay en Dios que no sea realmente id\u00e9ntico con el amor. El amor es la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de todo obrar divino. Con la magn\u00e1nima donaci\u00f3n de su amor, Dios busca al hombre para que ame junto con \u00e9l. La transcendencia de Dios queda reflejada con lucidez en la admiraci\u00f3n de Buenaventura ante la incomprensibilidad divina y en su docta ignorantia e igualmente en la acentuaci\u00f3n de la libertad divina por parte de Escoto. La criatura debe su bondad a la libre voluntad de Dios: \u00abDios no quiere las cosas porque son buenas, sino que \u00e9stas son buenas porque \u00e9l las quiere.\u00bb Esta misma soberan\u00ed\u00ada aparece en el principio de su doctrina de la aceptaci\u00f3n: Nihil creatum formaliter est a Deo acceptandum. Sin embargo, esta libertad no implica ninguna arbitrariedad, pues Dios es el amor, y en su actuaci\u00f3n libre est\u00e1 vinculado a la bondad de su esencia; por consiguiente \u00e9l s\u00f3lo puede actuar en conformidad con su naturaleza, es decir, en conformidad con el amor.<\/p>\n<p>3. Otra de las caracter\u00ed\u00adsticas de la teolog\u00ed\u00ada franciscana es la actitud positiva ante las cosas de este mundo, actitud que goza de gran actualidad. En el Cantico di f rate sole, el santo saluda las cosas de este mundo como hermanas suyas. Ese amor franciscano a la naturaleza no es pura imaginaci\u00f3n visionaria, sino que brota de la capacidad de encontrar a Dios en todas las cosas. Esta misma actitud se halla tambi\u00e9n en la t. f., sobre todo en el ejemplarismo simb\u00f3lico de Buenaventura. La creaci\u00f3n es un libro en el que, con la ayuda de la Escritura, podemos conocer y encontrar a Dios.<\/p>\n<p>4. La t. f. es cristoc\u00e9ntrica. Para Francisco, embriagado de Jes\u00fas, la persona del Se\u00f1or constituye el centro de la vida. Ninguna escuela teol\u00f3gica ha resaltado tanto la posici\u00f3n central de Cristo como la t. f. Para Buenaventura Cristo es el tenens medium in omnibus, centro y mediador de todo conocimiento teol\u00f3gico, centro de la Escritura y del universo. Escoto muestra claramente esta posici\u00f3n central en su doctrina acerca de la predestinaci\u00f3n absoluta de Cristo. Escoto no fue el primero en defender esta doctrina, pero la reelabor\u00f3 tan decisivamente, que justamente se atribuye a \u00e9l su origen. Desde entonces, por primera vez Teilhard de Chardin, que usa como base las ciencias naturales, ha hecho un intento comparable al de Escoto, procurando entender a Cristo como centro de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>5. La t. f. acent\u00faa particularmente la humanidad de Cristo. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad, el principal impulso parte de Francisco, que venera sobre todo los misterios de la humanidad de Jes\u00fas (1223 construcci\u00f3n del \u00abbel\u00e9n\u00bb en Greccio, 1224 estigmatizaci\u00f3n). Esa herencia prosigue en la t. f., donde m\u00e1s claramente en Escoto, que, por as\u00ed\u00ad decir, en su cristolog\u00ed\u00ada \u00abva hasta el l\u00ed\u00admite de lo posible, a fin de dejar a salvo la realidad e integridad de la naturaleza humana de Cristo\u00bb (Dettloff). Este m\u00f3vil act\u00faa tras muchas tesis t\u00ed\u00adpicamente escotistas: p. ej., la determinaci\u00f3n negativa de la personalidad humana, dos esse existentiae y dos filiaciones en Cristo, negaci\u00f3n de la estricta infinitud de los m\u00e9ritos de Cristo a causa de la finitud de la naturaleza humana, con la que Cristo padeci\u00f3. A la acentuaci\u00f3n de la humanidad de Cristo est\u00e1 estrechamente vinculada la veneraci\u00f3n a la madre del Se\u00f1or. Es m\u00e1s que casualidad el hecho de que Escoto, uno de los dos mayores te\u00f3logos franciscanos, ostente el t\u00ed\u00adtulo de Doctor marianus a causa de los m\u00e9ritos adquiridos con su doctrina de la inmaculada Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: B. Geyer, Die mittelalterliche Philosophic: Ueberweg13 11 141-503 (cf. el \u00ed\u00adndice); Gilson-BShner 473-510; H. M\u00fchlen, Sein and Person nach Johannes Duns Scotus. Beitrag zur Grundlegung einer Metaphysik der Person (Franziskanische Forschungen 11) (Werl 1954); W. Dettloff, Die Geistigkeit des hi. Franziskus in der Theologie der Franziskaner: WiWei 19 (1956) 197-211 (bibl.); idem, Christus tenens medium in omnibus. Sinn and Funktion der Theologie bei Bonaventura: WiWei 20 (1957) 28-42 120-140; idem, Die Geistigkeit des hl. Franziskus in der Christologie des Johannes Duns Skotus: WiWei 22 (1959) 17-28; J. Ratzinger, Die Geschichtstheologie des hl. Bonaventura (Mn 1959); W. Dettloff, Franziskanerschule: LThK2 IV 285-288E. Gilson, Filosof\u00ed\u00ada de san Buenaventura (Descl\u00e9e Bit 1948); idem, Jean Duns Scot. Introduction \u00e1 ses positions fondamentales (P 1952); J. G. Bougerol, Introduction \u00e1 1&#8217;\u00e9tude de S. Bonaventure (Tou 1961); Hadrianus a Krizovljan: Collectanea Franciscana 31 (Rom 1961) 133-175; W. Rauch, Das Buch Gottes Mn 1961) (Bonaventura); H. U. v. Balthasar, Herrlichkeit. Eine theologische Asthetik II (Ei 1962) 265361 (Bonaventura); W. Hoeres, Der Wille als reine Vollkommenheit nach Duns Scotus (Mn 1962); W. Dettloff, Franziskanertheologie: HThG I 387392; \u00ed\u00addem, Die franziskanische Vorentscheidung im theologischen Denken des hl. Bonaventura: MThZ 13 (1962) 107-115; idem, Die Entwicklung der Akzeptations- and Verdienstlehre von Duns Scotus bis Luther mit besonderer Ber\u00fccksichtigung der Franziskanertheologen (Mr 1963) (bibl.); A. Epping, Bonaventuras Stellung in der Franziskanerschule: WiWei 26 (1963) 65-87; A. Gerken, Theologie des Wortes (D 1963) (Bonaventura); W. Dettloff, Skotismus: LThK2 IX 824-827; E. Gojimann, Metaphysik and Heilsgeschichte (Mn 1964) (Summa Halensis); K. Br\u00fcmann, Bonaventuras Hexaemeron als Schriftauslegung: FStud 48 (1966) 1-74; F. Wetter, Die Trinit5tslehre des Johannes Duns Scotus (Mr 1967).<\/p>\n<p> Friedrich Wetter<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Visi\u00f3n hist\u00f3rica Por una parte Francisco de As\u00ed\u00ads mantuvo una actitud de repulsa a los estudios, pues tem\u00ed\u00ada que de ellos brotara un peligro para la piedad, y rechaz\u00f3 la ciencia que deja seco el coraz\u00f3n y no sirve al amor. 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