{"id":18930,"date":"2016-02-05T12:09:04","date_gmt":"2016-02-05T17:09:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-universal\/"},"modified":"2016-02-05T12:09:04","modified_gmt":"2016-02-05T17:09:04","slug":"iglesia-universal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-universal\/","title":{"rendered":"IGLESIA UNIVERSAL"},"content":{"rendered":"<p>Este art\u00ed\u00adculo debe ser considerado como c?mplemento de los art\u00ed\u00adculos -> Iglesia e -> Iglesia y mundo. Viene a situarse entre ambos. Su tema es actual porque por primera vez hoy la Iglesia est\u00e1 acerc\u00e1ndose de hecho y en forma hist\u00f3ricamente palpable a la condici\u00f3n de I.u., como lo ha dado a entender claramente el concilio Vaticano II, y porque de esa circunstancia se deducen notables consecuencias para la c?nducta de la Iglesia.<\/p>\n<p>1. En un primer sentido, puramente dogm\u00e1tico y siempre v\u00e1lido, se puede llamar a la Iglesia \u00abI.u.\u00bb porque en principio est\u00e1 destinada a todos los hombres, tanto los que pertenecen a ella (ya desde pentecost\u00e9s), como los que llegar\u00e1n o n? llegar\u00e1n a pertenecer a la Iglesia en sentido pleno, incluida su constituci\u00f3n social. En este sentido la I.u. (universal potentia et destinatione) implica una doble realidad: a) La Iglesia es para todos los hombres el sacramentum salutis, con independencia de si pertenecen actual y plenamente a la uni\u00f3n visible de la misma; esto significa que la gracia de Dios en Cristo, sin la cual nadie alcanza la salvaci\u00f3n sobrenatural en la vida del Dios trinitario, tiene su man?festaci\u00f3n hist\u00f3rica y escatol\u00f3gica (incluso para los no bautizados) en la Iglesia. b) Ning\u00fan hombre puede por principio y a priori ser excluido de la obligaci\u00f3n de pertenecer tambi\u00e9n a la uni\u00f3n visible de la Iglesia. Esto segundo va inherente a la doctrina de la \u00abnecesidad de medio\u00bb de la Iglesia y del -> bautismo. Pero hemos de formular este segundo sentido de la necesidad de medio de la Iglesia para todos en la forma en que lo hemos hecho porque, al menos h?y, teol\u00f3gicamente ya no se puede sostener que todo hombre reciba de la providencia salv\u00ed\u00adfica de Dios una posibilidad tan actual y real de conocer que la Iglesia y el ingreso en ella son necesarios para la salvaci\u00f3n, que nadie llega a perder tal posibilidad sin culpa propia. Pero si existen muchos hombres particulares que sin culpa personal n? pertenecen de hecho y de un modo visible a la Iglesia (hasta su muerte), no se puede decir respecto de cada individuo que Dios quiera obligarle actual e inmediatamente a pertenecer a la Iglesia (de lo contrar\u00ed\u00ado deber\u00ed\u00ada darle tambi\u00e9n una posibilidad de cumplir semejante voluntad, la cual quedar\u00ed\u00ada sin efecto por culpa del hombre). As\u00ed\u00ad, pues, la necesidad de medio de la Iglesia y la obligaci\u00f3n de pertenecer a ella (por encima de la Iglesia como sacramentum salutis omnium) s\u00f3lo cabe formularlas como lo hemos hecho: a priori nadie puede afirmar con raz\u00f3n que la pertenencia visible a la Iglesia no cuenta para \u00e9l como posibilidad concreta, y ??r ello como deber actual, que no pueda ser la oportunidad salv\u00ed\u00adfica en la cual se decide concretamente su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Pero la Iglesia puede y debe ser lla?nada I.u. en un sentido m\u00e1s estricto de la historia actual. Hoy en la imagen de su aparici\u00f3n concreta se ha convertido en I.u., en Iglesia para todo el mundo. Con esto no se afirma evidentemente que todos los hombres sean cristianos (bautizados) y cat\u00f3licos; ni implica este concepto la opini\u00f3n de que al menos hoy la Iglesia est\u00e1 tan presente a to-dos los hombres, com? llamada de la gracia de Dios, que s\u00f3lo pueda ser deso\u00ed\u00adda por culpe personal; tampoco se dice con este concepto hist\u00f3rico de I.u. que la Iglesia est\u00e9 ya \u00abimplantada\u00bb de tal modo en todos los pueblos y culturas (espacios hist\u00f3ricos), que ya no sea una iglesia de misi\u00f3n en el sentido del Decreto sobre las misiones del concilio Vaticano II (cf. el n\u00c2\u00ba. 19 de este decreto). No se puede discutir en modo alguno que a\u00fan hay regiones en el mundo donde la Iglesia cat\u00f3lica (m\u00e1s a\u00fan: el cristianismo) pr\u00e1cticamente no est\u00e1 presente todav\u00ed\u00ada (p.ej., algunas regiones de Asia). En todo caso la Iglesia es a?? Iglesia de misi\u00f3n en extensas zonas asi\u00e1ticas (China, Siberia, etc.), en el mundo isl\u00e1mico y en muchas partes de Africa; es decir, la comunidad de los fieles est\u00e1 tan poco arraigada en la vida social del pa\u00ed\u00ads correspondiente, tan escasa es su adaptaci\u00f3n a la cultura local, tan reducido el n\u00famero de sacerdotes, religiosos y fieles seglares, tan modestas son las \u00abinstituciones\u00bb (sin obispos nativos, etc.), que no puede decirse que la actividad misionera haya llegado \u00aba una cierta conclusi\u00f3n\u00bb. Y, sin embargo, se puede hablar ya hoy de una I.u. en un sentido de actualidad hist\u00f3rica. Lo que hace 150 a\u00f1os no se pod\u00ed\u00ada decir, hoy ya se puede afirmar: la Iglesia est\u00e1 \u00abpresente\u00bb de alguna manera en casi todas partes; tiene (??r lo menos si prescindimos del sector, ciertamente muy grande, en que gobierna el comunismo ateo militante) en todas las partes del mundo Iglesias locales o misiones, su doctrina y existencia pertenecen en todas partes a aquello que la opini\u00f3n p\u00fablica conoce y con lo que se cuenta; en el grup? de sus dirigentes la Iglesia tiene representantes de todas las naciones y grupos raciales de cierta importancia, etc. A ello se a\u00f1ade (quiz\u00e1s como factor decisivo, aunque inicialmente condicionado por la historia universal profana) que los pueblos y las historias nacionales, antes pr\u00e1cticamente separados de un modo total por un terreno hist\u00f3rico que no era de nadie, hoy se han fundido (debido sobre todo al colonialismo europeo que se inici\u00f3 en el siglo xvi) hasta formar una familia actual de pueblos y una \u00fanica historia universal (proceso que contin\u00faa con resultados cada vez mejores), de manera que h?y cada historia particular (de un pueblo, de una cultura, de un continente) se ha convertido en un factor que condiciona emp\u00ed\u00adricamente cualquier otra historia particular (como sub-raya una y otra vez la constituci\u00f3n pastoral del Vaticano II). El resultado natural de todo ello es que las grandes religiones culturales ? vivas, aunque hayan surgido en un enclave hist\u00f3rico particular y hayan tenido all\u00ed\u00ad su dominio originario de vida e influencia, hoy se han convertido en un elemento cond?c?onante de la historia dcl mundo, aunque su presencia \u00abcorporal\u00bb (a trav\u00e9s de instituciones o de un n\u00famero considerable de adeptos) en determinados lugares sea muy d\u00e9bil o simplemente no se d\u00e9. Esto vale con mayor raz\u00f3n del -> cristianismo: por el n\u00famer? de sus fieles, que relativamente es el m\u00e1s alto y por el hecho de ser la religi\u00f3n del \u00e1mbito cultural de donde ha partido la actual unificaci\u00f3n de la -> historia universal. Y vale a\u00fan m\u00e1s aplicado a la Iglesia mayor de la cristiandad. Hay que pensar adem\u00e1s que el hecho de la unificaci\u00f3n de la historia universal no tiene s\u00f3lo una importancia pr\u00e1ctica para el devenir en la I.u. de hoy (en efecto, la expansi\u00f3n europea, y las misiones a escala mundial se condicionan mutuamente desde el siglo xvi, aunque no en provecho sino en perjuicio de las misiones, por la sospecha de que \u00e9stas forman parte del imperialismo europeo; v\u00e9ase -> colonialismo y descolonizaci\u00f3n). Se da tambi\u00e9n otra conexi\u00f3n fundamental: esta relaci\u00f3n racional europea con el -> mundo, que apunta a su transformaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como la -> t\u00e9cnica, que fueron condici\u00f3n y fundamento de la expansi\u00f3n europea, forjadura de la historia universal -pese a todas las excrescencias de racionalismo, tecnocracia y secularizaci\u00f3n del mundo hasta el -> ate\u00ed\u00adsmo pr\u00e1ctico o militante- han brotado en definitiva de una postura cristiana ante el mundo, para la cual \u00e9ste pierde todo car\u00e1cter divino ??r ser una criatura, cuyo fin est\u00e1 en servir de marco y material para que el hombre se encuentre a s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>3. Mas con este hecho se dan tambi\u00e9n ciertas consecuencias para el ser y el obrar de la Iglesia, de las cuales s\u00f3lo cabe mencionar algunas. En una I.u., enmarcada en la unidad de una \u00fanica historia universal, crecen la importancia, obligaci\u00f3n y dependencia de cada Iglesia particular frente a las dem\u00e1s. Las antiguas Iglesias particulares fundan (n? s\u00f3lo con sus -> misiones) Iglesias j\u00f3venes en \u00abpa\u00ed\u00adses no cristianos\u00bb; y el destino de \u00e9stas repercute en las mismas Iglesias antiguas. Lo cual, a su vez, agrava el deber misionero, que ahora viene a ser emp\u00ed\u00adricamente una parte de la obligaci\u00f3n de subsistir que pesa sobre las Iglesias antiguas, ya que su propio destino est\u00e1 condicionado por el destino del cristianismo en todo el mundo. En esta situaci\u00f3n de una \u00fanica historia universal, en la cual todos los pueblos se hacen al mismo tiempo independientes, la Iglesia debe expresar claramente su car\u00e1cter de I.u. de todos los pueblos, que tienen en ella los mismos derechos: con la instituci\u00f3n lo m\u00e1s r\u00e1pida posible de un episcopado y de un sacerdocio nativos, con la admisi\u00f3n en su vida de todas las culturas y mentalidades nacionales en igualdad de derechos, con la supresi\u00f3n del antiguo europe\u00ed\u00adsmo en las misiones, con la internacionalizaci\u00f3n de la curia romana, con la adaptaci\u00f3n de la liturgia a cada pueblo, la cual debe ser una liturgia universal diferenciada, no una liturgia latina (y casi \u00fanicamente romana). En medio de una \u00fanica historia universal, la \u00fanica I.u. debe aparecer como sujeto agente de la autorrealizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica con m\u00e1s claridad que antes, y no s\u00f3lo mediante la acci\u00f3n del -> papa como supremo garante y representante de la unidad visible de la Iglesia: con la acci\u00f3n de todo el episcopado como supremo gremio de direcci\u00f3n colegiada de la I.u., con una distribuci\u00f3n de los sacerdotes en todo el mundo por encima de los intereses de las Iglesias locales, con la \u00abayuda al desarrollo\u00bb de las Iglesias misionales y de las de Sudam\u00e9rica, con la responsabilidad pr\u00e1ctica de cada obispo ( y aun de cada cristiano) frente a toda la Iglesia y cada una de sus partes. La I.u. deber\u00e1 buscar y seguir desarrollando &#8211; por encima de los concordatos nacionales, etc. &#8211; las relaciones de di\u00e1logo y colaboraci\u00f3n con otras instituciones que representan socialmente la unidad de la familia humana y de su historia: entre otras, con la ONU, la UNESCO, el Consejo mundial de las Iglesias (-> di\u00e1logo y colaboraci\u00f3n entre las Iglesias, en -a ecumenismo, C).<\/p>\n<p>El devenir de la unidad actual de la humanidad es un proceso que todav\u00ed\u00ada no ha concluido. Por ello (junto a los motivos propia y directamente teol\u00f3gicos) tambi\u00e9n la \u00fanica I.u. se halla todav\u00ed\u00ada en desarrollo y est\u00e1 confiada a la responsabilidad de todos los cristianos.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: N. S\u00fcderblom, Pater Max Pribilla und die \u00f3kumenische Erweckung (Up 1931); W. Lempp, \u00ed\u201ckumenisch oder katholish (St 1948); Oekumenische Einheit. Archiv f\u00fcr oekumenisches und soziales Christentum, bajo la dir. de F. Heiler &#8211; F. S. Schultze (Mn &#8211; Bas 1948 ss); K. Barth &#8211; J. Dani\u00e9lou &#8211; R. Nlebuhr, Amsterdamer Fragen und Antworten (Mn 1949); Th. Sartory, Die \u00ed\u201ckumenische Bewegung und die Einheit der Kirche (Meitingen 1955); G. Thils, Histoire doctrinale du mouvement cecum\u00e9nique (Lv 1955); H. S. John, Essays in Christian Unity, 1928 to 1954 (Lo 1955): Weltkirchenlexikon. Handbuch der \u00ed\u201ckumene. Im Auftrag des Deutschen Evangelischen Kirchentages, bajo la dir. de F. H. Littell &#8211; H. H. Walz (St 1960); B. Leeming, The Churches and the Church (Lo 1960); J. Vodopivec, La Iglesia y las Iglesias (Herder Ba 1961); M. J. Le Guillou, Mision y unidad (Estela Ba 1963); St. Neill, Mission zwischen Kolonialismus und \u00dckumene. Die Aufgabe der Kirche in der sich wandelnden Welt (St 1962); E. Wilkens, Rom im \u00f3kumenischen Spannungsfeld. Eine Anfrage zur Einheit der Kirche (Mn 1962); R. J. W. Bevan (dir.), The Churches and Christian Unity (Lo 1963); G. Courtois, Missionarische Betrachtungen (W 1963); Y. M.-J. Congar, Cristianos en di\u00e1logo (Estela Ba 1967); Ch. O&#8217;Neill (dir.), Ecumenism and Vatican II (Milwaukee 1964); H. Roux, Le concile et le dialogue cecum\u00e9nique (P 1964); L. Jaeger, Das Konzilsdekret \u00ab\u00dcber den \u00dckumenismus\u00bb. Sein Werden, sein Inhalt und seine Bedeutung (Pa 1965); K. Rahner, Das Verh\u00e1ltnis der Kirche zur Gegenwartssituation: TPTh II\/2 (1966) 19-45; idem, Grundprinzipien zur heutigen Mission der Kirche: ibid. 49-80; idem, Grundstrukturen im heutigen Verh\u00e1ltnis der Kirche zur Welt: ibid. 203-239; F. Canals, En torno al di\u00e1logo cat\u00f3lico protestante (Herder Ba 1966).<\/p>\n<p>Karl Rahner<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00ed\u00adculo debe ser considerado como c?mplemento de los art\u00ed\u00adculos -> Iglesia e -> Iglesia y mundo. Viene a situarse entre ambos. 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