{"id":18940,"date":"2016-02-05T12:09:24","date_gmt":"2016-02-05T17:09:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/industrialismo\/"},"modified":"2016-02-05T12:09:24","modified_gmt":"2016-02-05T17:09:24","slug":"industrialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/industrialismo\/","title":{"rendered":"INDUSTRIALISMO"},"content":{"rendered":"<p>El i. es un cambio tan radical de la vida y cultura humana, que modernos antrop\u00f3logos (A. Gehlen y otros) lo comparan con el que se produjo en tiempos prehist\u00f3ricos al pasar de la era de cazadores a la cultura sedentaria de los agricultores. Con el i. la humanidad ha ascendido a un \u00absegundo nivel cultural absoluto\u00bb.<\/p>\n<p>Esta transici\u00f3n abarca &#8211; por primera vez en la historia de la humanidad &#8211; no s\u00f3lo sectores culturales aislados, sino la tierra entera, hasta los llamados \u00abpa\u00ed\u00adses en v\u00ed\u00adas de desarrollo\u00bb o subdesarrollados; es, por tanto global y universal (H. Freyer).<\/p>\n<p>Esta mudanza de la vida terrena no ha de atribuirse simplemente a la -> \u00abt\u00e9cnica\u00bb. Se prepara m\u00e1s bien ya desde fines de la edad media por la desvinculaci\u00f3n del pensamiento respecto de las bases puramente religiosas (-> secularizaci\u00f3n, -> humanismo), movimiento en el que la tradici\u00f3n es sustituida por la aplicaci\u00f3n de la raz\u00f3n cr\u00ed\u00adtica (ratio) y la experimentaci\u00f3n (ciencias naturales) como fuentes \u00abnaturales\u00bb de conocimiento. Consecuentemente nacieron tambi\u00e9n ideas relativas a una a sociedad \u00abnatural\u00bb, por ejemplo, la del liberalismo. Tambi\u00e9n la ratio comercial es anterior a la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista externo, la \u00absociedad industrial\u00bb se caracteriza por una determinada t\u00e9cnica de \u00abproducir mercanc\u00ed\u00adas y organizar trabajo\u00bb. Su instrumento m\u00e1s importante es la m\u00e1quina (mecanizaci\u00f3n de la producci\u00f3n); y el escenario de la producci\u00f3n es la \u00abf\u00e1brica\u00bb.<\/p>\n<p>La era de la f\u00e1brica empez\u00f3 primeramente en Inglaterra con la evoluci\u00f3n de la m\u00e1quina de vapor (1765-85) y con la casi simult\u00e1nea mecanizaci\u00f3n de la fabricaci\u00f3n textil (m\u00e1quina de hilar desde 1768, telar mec\u00e1nico desde 1785). Ya a fines del siglo xviii ese hecho fue designado como \u00abrevoluci\u00f3n industrial\u00bb, expresi\u00f3n con la que hab\u00ed\u00adan de caracterizarse los fen\u00f3menos sociales concomitantes (proletarizaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Luego la industria se introdujo r\u00e1pidamente en los pa\u00ed\u00adses del noroeste y centro de Europa y en Norteam\u00e9rica, y en la primera \u00e9poca del capitalismo estuvo por doquiera bajo la \u00e9gida del liberalismo. Hoy d\u00ed\u00ada, junto a Rusia y algunos de sus Estados sat\u00e9lites, pueden considerarse tambi\u00e9n como Estados industriales Jap\u00f3n, Canad\u00e1 e Italia. Sin embargo, no hay actualmente ning\u00fan continente o pa\u00ed\u00ads en v\u00ed\u00adas de desarrollo donde no se hagan grandes esfuerzos por la industrializaci\u00f3n. Aun en los pa\u00ed\u00adses feudales y agrarios se la mira como camino para salir de la miseria y del hambre (p. ej., China, India, Sudam\u00e9rica y amplias partes de \u00ed\u0081frica, etc.).<\/p>\n<p>La \u00abrevoluci\u00f3n industrial\u00bb prosigue hacia el futuro partiendo de tres razones decisivas: la constante ampliaci\u00f3n de la producci\u00f3n en todo el mundo (1); el crecimiento de la productividad (2); y finalmente la posibilidad de un crecimiento demogr\u00e1fico sin par en la historia de la humanidad (3). Fuerzas eficaces opuestas no existen. Se trata, pues, de una caracter\u00ed\u00adstica decisiva de la \u00abera presente\u00bb (Hans Freyer).<\/p>\n<p>1. La primera ola de industrializaci\u00f3n se limit\u00f3 a pocos \u00e1mbitos, sobre todo a la industria textil, a la industria de la maquinaria y a la miner\u00ed\u00ada. La enorme multiplicaci\u00f3n delrendimiento del trabajo humano por efecto de la mecanizaci\u00f3n condujo a un paro estructural (tecnol\u00f3gico), que hab\u00ed\u00ada de durar siglo y medio (terminando en la crisis econ\u00f3mica mundial hacia 1930). S\u00f3lo lentamente se fue absorbiendo el exceso de oferta de brazos por el constante aumento de la producci\u00f3n en los pa\u00ed\u00adses industriales. La t\u00e9cnica aportaba sin cesar nuevos inventos, nuevos procedimientos, nuevos productos, nuevas materias y energ\u00ed\u00adas. Una nueva gran ola se dio con la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la electricidad (desde el \u00faltimo cuarto del siglo xix) en el doble empleo como t\u00e9cnica de comunicaci\u00f3n y de fuerza. El motor (desde 1876) s\u00f3lo en la primera guerra europea desarroll\u00f3 todas sus posibilidades (actualmente hay en el mundo m\u00e1s 100 millones de veh\u00ed\u00adculos de motor). Juntamente se desarroll\u00f3 la gran industria qu\u00ed\u00admica (colores, abonos artificiales, etc.), luego la radio y televisi\u00f3n y las industrias de utensilios dom\u00e9sticos (cocinas, neveras, lavadoras, etc); \u00faltimamente se ha desarrollado la industria de las materias artificiales y de la electrot\u00e9cnica. Un desarrollo constantemente en auge de la energ\u00ed\u00ada cubre las necesidades de energ\u00ed\u00ada primaria (carb\u00f3n, petr\u00f3leo, gas y fuerza hidr\u00e1ulica) y de energ\u00ed\u00ada secundaria (sobre todo corriente para fuerza y luz). Aqu\u00ed\u00ad aparece un desnivel caracter\u00ed\u00adstico que tambi\u00e9n en otros \u00f3rdenes se da en el mundo. La mitad del consumo mundial de energ\u00ed\u00ada corresponde a Norteam\u00e9rica, una cuarta parte a Europa, una sexta parte a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y s\u00f3lo una d\u00e9cima parte a todo el resto del mundo (Asia, \u00ed\u0081frica, Sudam\u00e9rica y Australia). La ampliaci\u00f3n de toda la producci\u00f3n industrial en los principales pa\u00ed\u00adses industriales ha tomado tal celeridad, que aqu\u00ed\u00ad el problema del paro ha desembocado desde la segunda guerra mundial en escasez de brazos, sobre todo en los pa\u00ed\u00adses del Mercado Com\u00fan europeo.<\/p>\n<p>2. Desde 1870 aproximadamente, la producci\u00f3n de un agricultor en los EE.UU. ha subido al doble o al triple; y la de un trabajador industrial ha subido al qu\u00ed\u00adntuplo o s\u00e9xtuplo (por t\u00e9rmino medio). Este \u00abaumento de la productividad\u00bb es s\u00f3lo una cifra media. En ramas particulares es mucho m\u00e1s alta. Para la fabricaci\u00f3n de un autom\u00f3vil hacia 1910 se necesitaban todav\u00ed\u00ada 15 000 horas directas de trabajo; y en 1950 se empleaban menos de 1000 horas.<\/p>\n<p>El aumento de la productividad es la base principal del creciente nivel de vida, pues ha hecho posible un aumento de salarios, reduci\u00e9ndose a la mitad el tiempo de trabajo. Realmente ha tra\u00ed\u00addo a las clases trabajadoras la verdadera liberaci\u00f3n de la pobreza y miseria. Hoy d\u00ed\u00ada debe estar por encima del l\u00ed\u00admite \u00ed\u00adnfimo del 3 \u00f3 3,5 por ciento anual, como base necesaria para colmar los deseos de los trabajadores de una nueva elevaci\u00f3n del nivel de vida. De ah\u00ed\u00ad la necesidad actual (a pesar de los peligros de exageraci\u00f3n) de la \u00abautomatizaci\u00f3n\u00bb, que en realidad s\u00f3lo representa una \u00faltima etapa de la mecanizaci\u00f3n. Ella posibilita tambi\u00e9n un fuerte aumento en los puestos de empleados y funcionarios y el desarrollo de una \u00absegunda industria\u00bb de servicios (servicio a los clientes, bancos, seguros y tr\u00e1fico), as\u00ed\u00ad como la creaci\u00f3n de profesiones orientadas hacia la diversi\u00f3n y el tiempo libre en general. Estas profesiones dan ocupaci\u00f3n, por ejemplo, en los EE. UU., a tantos trabajadores como las industrias propiamente \u00abproductoras\u00bb. Tambi\u00e9n esta evoluci\u00f3n se impondr\u00e1 (aun en el bloque oriental).<\/p>\n<p>3. El efecto m\u00e1s visible de la industrializaci\u00f3n y de sus concomitancias (p. ej., la moderna medicina e higiene) es el aumento de la poblaci\u00f3n de la tierra, que esencialmente se debe a ella. En s\u00f3lo dos siglos &#8211; desde 1770 &#8211; la poblaci\u00f3n se ha cuadruplicado y, de no pararse la evoluci\u00f3n, en el a\u00f1o 2000 ascender\u00e1 a m\u00e1s de seis mil millones. El aumento de la poblaci\u00f3n preocupa actualmente de modo especial en los pa\u00ed\u00adses \u00aben v\u00ed\u00adas de desarrollo\u00bb, de suerte que aqu\u00ed\u00ad se puede hablar con raz\u00f3n de una \u00abexplosi\u00f3n de natalidad\u00bb. Tambi\u00e9n en este problema se ponen todas las esperanzas en la \u00abindustrializaci\u00f3n\u00bb. En los pa\u00ed\u00adses de alta industrializaci\u00f3n se da pronto &#8211; en la llamada segunda fase de la industrializaci\u00f3n &#8211; un fuerte retroceso en las cifras de nacimientos. La raza blanca se ha septuplicado en 300 a\u00f1os, pero en el futuro aumentar\u00e1 poco. La \u00abexplosi\u00f3n de natalidad\u00bb del pr\u00f3ximo futuro aumentar\u00e1 sobre todo las razas \u00abde color\u00bb.<\/p>\n<p>A la situaci\u00f3n del primer per\u00ed\u00adodo capitalista liberal de la industrializaci\u00f3n (proletariado) sucedi\u00f3 un fuerte contramovimiento social: partidos socialistas (generalmente marxistas) y sindicatos. Sin embargo, tambi\u00e9n la ciencia (asociaci\u00f3n para la ciencia social desde 1872) y las Iglesias entraron en escena para remediar la miseria de las clases trabajadoras. El papa Le\u00f3n xiu public\u00f3 (1891) su enc\u00ed\u00adclica Rerum novarum sobre la cuesti\u00f3n obrera. Pero s\u00f3lo en tiempo recientes se ha ido estructurando una doctrina social cat\u00f3lica que merezca atenci\u00f3n aun fuera de la Iglesia. A ello han contribuido esencialmente las enc\u00ed\u00adclicas Quadragesimo anno (P\u00ed\u00ado xr, 1931) y Mater et Magistra (Juan xxiii, 1961). Cf. -> movimiento social cristiano, -> doctrina social cristiana (en -> sociedad).<\/p>\n<p>El Estado (primeramente en Inglaterra), desde mediados del siglo xix, dict\u00f3 leyes de protecci\u00f3n en favor de los trabajadores contra dolorosos abusos (p. ej., el trabajo de los ni\u00f1os desde los 5 a\u00f1os, pago de la mano de obra en especie, etc.).<\/p>\n<p>Los escandalosos salarios de hambre duraron hasta 1850. El paro estructural tambi\u00e9n sigui\u00f3 siendo hasta la segunda guerra mundial &#8211; sobre todo en la crisis econ\u00f3mica hacia 1930 &#8211; una nota caracter\u00ed\u00adstica del industrialismo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la pol\u00ed\u00adtica social del Estado ha ayudado al proletariado a salir de su miseria. A este respecto Alemania fue a la cabeza. Despu\u00e9s del mensaje imperial del 1711-1881, fueron introducidos en r\u00e1pida sucesi\u00f3n los seguros de enfermedad, de accidente, de invalidez, de vejez, y posteriormente (1927) el de paro. Actualmente, el aumento de ingresos para ese fin alcanza en Alemania el 13 por ciento del producto social (en Francia, Austria e Inglaterra a\u00fan m\u00e1s). Sobre todo las inflaciones de las cuatro \u00faltimas d\u00e9cadas han llevado forzosamente a la actual organizaci\u00f3n de los servicios y la seguridad sociales. El derecho social cada vez m\u00e1s desarrollado (sobre todo derecho al trabajo, derecho constitucional industrial, derecho de contrato de tarifas y de contrato colectivo) ha contribuido tambi\u00e9n a frenar o suprimir la inicial disoluci\u00f3n de todos los v\u00ed\u00adnculos sociales. En algunos pa\u00ed\u00adses se tomaron tambi\u00e9n amplias medidas en favor de la familia. Desde hace unos 15 a\u00f1os (en la Rep\u00fablica Federal Alemana desde la reforma de la moneda), el nivel de vida de los principales pa\u00ed\u00adses industriales (particularmente el de las clases trabajadoras) se ha elevado de una manera no prevista por nadie. Los ingresos medios de un trabajador de la Rep\u00fablica Federal Alemana han subido en su valor adquisitivo al triple desde el a\u00f1o 1890 (lo mismo en EE.UU. entre 1901 y 1956).<\/p>\n<p>Sin embargo, todo esto no debe ilusionarnos y hacernos desconocer el hecho de que la moderna sociedad de masas no ha encontrado a\u00fan su equilibrio interno. Con demasiada rapidez &#8211; pr\u00e1cticamente en tres o cuatro generaciones &#8211; la revoluci\u00f3n industrial ha modificado no s\u00f3lo la t\u00e9cnica y la econom\u00ed\u00ada, sino tambi\u00e9n toda la estructura externa e interna de la sociedad humana, su concepci\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma y sus normas de moralidad. En todo caso, es hoy d\u00ed\u00ada un hecho que la sociedad industrial, lo mismo en sus costumbres de consumo que en la configuraci\u00f3n del tiempo libre, profesa por t\u00e9rmino medio un -> materialismo pr\u00e1ctico que no va a la zaga del materialismo te\u00f3rico proclamado en el Este.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: H. Herkner, Die Arbeiterfrage (B  L 71927); W. Sombart, Der moderne Kapitalismus, espec. vol. III: Das Wirtschaftsleben im Zeitalter des Hochkapitalismus (Mn  L 1928); G. Briefs, Betriebsf\u00fchrung und Betriebsleben in der Industrie (St 1934); E. Michel, Sozialgeschichte der industriellen Arbeitswelt (F 31953); J. Diebold, Die automatische Fabrik (N\u00fa 1954); J. Bodamer, Gesundheit und technische Welt (St 1955); C. Jantke, Der vierte Stand (Fr 1955); F. Baade, Weltern\u00e1hrungswirtschaft (vol. 29) (H 1956) (con ref. bibliogr\u00e1ficas); K. Bednarik, An der Konsumfront (St 1957); H. Schelsky, Die sozialen Folgen der Automatisierung (D 1957); H. Freyer, Theorie des gegenw\u00e1rtigen Zeitalters (St 1958 y free.); F. Baade, Weltenergiewirtschaft (vol. 75) (H 1958) (con ref. bibliogr\u00e1ficas); H. Achinger, Sozialpolitik als Gesellschaftspolitik (vol. 47) (H 1958); A. Gehlen, Die Seele im technischen Zeitalter (vol. 53) (H 1959); H. Freyer, Schwelle der Zeiten (St 1965); M. Pietsch, La revoluci\u00f3n industrial (Herder, Ba 1965).<\/p>\n<p>Max Pietsch<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El i. es un cambio tan radical de la vida y cultura humana, que modernos antrop\u00f3logos (A. Gehlen y otros) lo comparan con el que se produjo en tiempos prehist\u00f3ricos al pasar de la era de cazadores a la cultura sedentaria de los agricultores. Con el i. la humanidad ha ascendido a un \u00absegundo nivel &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/industrialismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINDUSTRIALISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18940","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18940"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18940\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}