{"id":18952,"date":"2016-02-05T12:09:47","date_gmt":"2016-02-05T17:09:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/leyes-de-la-naturaleza\/"},"modified":"2016-02-05T12:09:47","modified_gmt":"2016-02-05T17:09:47","slug":"leyes-de-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/leyes-de-la-naturaleza\/","title":{"rendered":"LEYES DE LA NATURALEZA"},"content":{"rendered":"<p>Las l. de la n. son principios experimentales de las ciencias naturales, cuya validez es universalmente reconocida. Las l. de la n. son enunciados sobre \u00abfen\u00f3menos\u00bb y, seg\u00fan el conocimiento y la intenci\u00f3n de las ciencias naturales en sus afirmaciones, no afectan a la \u00abcosa en s\u00ed\u00ad\u00bb.<\/p>\n<p>1. Formulaci\u00f3n<br \/>\nLas l. de la n. se formulan como enunciados o bien universales o bien experimentales.<\/p>\n<p>a) Los enunciados generales sobre datos de la naturaleza son leyes de la misma si poseen un alto grado de confirmaci\u00f3n. Han de interpretarse como directrices para ir m\u00e1s all\u00e1 de los casos ya observados, para verificarlas o falsificarlas con los datos siguientes. Tales l. de la n. abarcan, pues, un campo potencialmente infinito (abierto, no agotado). Mas como el resultado de la comprobaci\u00f3n posterior en principio puede conducir a una falsificaci\u00f3n, estas l. de la n. tienen siempre el car\u00e1cter de una teor\u00ed\u00ada y, por tanto, est\u00e1n sometidas a la l\u00f3gica de la probabilidad. De suyo esto tambi\u00e9n es v\u00e1lido para el caso de enunciados universales limitados (p. ej.: Todos los l\u00ed\u00adquidos se dilatan con el calor, excepto el agua entre 0 y 4\u00c2\u00b0 C).<\/p>\n<p>Para averiguar el grado de confirmaci\u00f3n se ofrecen distintos m\u00e9todos seg\u00fan la especie de l. de la n.: 1\u00c2\u00ba., averiguaci\u00f3n del grado de confirmaci\u00f3n inductiva, cuando hay que tomar una decisi\u00f3n sobre la l. de la n. que deba preferirse en el caso de concurrencia de dos o m\u00e1s l. de la n. sobre un mismo campo experimental (teor\u00ed\u00ada copernicana o ptolomaica sobre el movimiento de los planetas); 2\u00c2\u00b0, averiguaci\u00f3n de la probabilidad estad\u00ed\u00adstica en el caso de un orden experimental cualitativamente cerrado y s\u00f3lo cuantitativamente abierto (todos los metales son buenos conductores de la corriente); 3\u00c2\u00b0, averiguaci\u00f3n de la probabilidad de la predicci\u00f3n en las l. estad\u00ed\u00adsticas de la n. (indicaci\u00f3n del \u00ablugar\u00bb del electr\u00f3n de hidr\u00f3geno por el c\u00e1lculo de los valores propios de la ecuaci\u00f3n de Schr\u00f6dinger).<\/p>\n<p>La falsificaci\u00f3n se hace en general: 1\u00c2\u00ba. por la correcci\u00f3n de la exactitud de medida u observaci\u00f3n, cuando los datos m\u00e1s exactos no corresponden a las l. de la n.; 2\u00c2\u00ba. por la comprobaci\u00f3n de excepciones, sobre todo en condiciones extremas (temperaturas muy bajas o muy altas, presiones extremas); 3\u00c2\u00b0, por un m\u00e1s exacto esclarecimiento anal\u00ed\u00adtico-causal de los resultados de la observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Si las l. de la n. se formulan como enunciados de existencia se presentan como puras frases protocolarias sobre los resultados de la observaci\u00f3n (a ellas se limita el positivismo de las ciencias naturales) o como negaci\u00f3n de una proposici\u00f3n universal (a la manera de la l\u00f3gica de predicados; p. ej.: hay exactamente un l\u00ed\u00adquido que se dilata al enfriarse de 4 a 0\u00c2\u00b0 C [ese enunciado equivale al mencionado antes en a)]).<\/p>\n<p>Tanto en los enunciados de existencia como en los universales late una serie de presupuestos filos\u00f3ficos. El m\u00e1s importante es la afirmaci\u00f3n de la identidad de los objetos observados, seg\u00fan la cual \u00e9stos pueden identificarse consigo mismos en cualquier momento de su existencia, de forma que al t\u00e9rmino constante que representa a un individuo corresponde, por lo menos durante cierto tiempo, un constante portador emp\u00ed\u00adrico del nombre.<\/p>\n<p>2. Lenguaje<br \/>\nLas l. de la n. han de formularse normalmente en un lenguaje objetivo definido (lenguaje objetivo con t\u00e9rminos exactamente definidos), que permite una formalizaci\u00f3n de las mismas. Tal formalizaci\u00f3n es necesaria siempre que las l. de la n. que afirman una mera relaci\u00f3n consecutiva entre el estado inicial y el final (l. de la n. de primer grado), se desarrollan como expresi\u00f3n de una relaci\u00f3n funcional entre cambios diferenciales de las magnitudes de medida diferenciadoras del estado (l. de la n. de segundo grado). Como las l. de la n. de primer grado presuponen que el estado inicial y el final son independientes, hay que aspirar por regla general a l. de la n. de segundo grado.<\/p>\n<p>Sin embargo, en muchos casos, un sistema de l. de la n. as\u00ed\u00ad formuladas lleva a contradicciones (dualismo onda-corp\u00fasculo) que exigen el abandono de toda formulaci\u00f3n con lenguaje objetivo en favor de un lenguaje formalizado, cuyos \u00abconceptos\u00bb tienen un car\u00e1cter puramente definitorio (mec\u00e1nica de operadores y matrices). Aqu\u00ed\u00ad, el objeto a que se refiere el enunciado se sustrae a una sistematizaci\u00f3n causal uniforme siempre que se dan complementariedades (relaciones de imprecisi\u00f3n). Ello quiere decir que la \u00abrealidad como todo\u00bb no puede comprenderse mediante un sistema causal, sino que, en todo caso, ha de entenderse en forma hist\u00f3rico-dial\u00e9ctica (A. Meyer &#8211; Abich).<\/p>\n<p>3. Invariancia<br \/>\nLa invariancia (temporal y espacial) de las l. de la n. depende de las constantes invariables de la naturaleza. Que haya tales constantes no puede demostrarse contundentemente por las ciencias naturales. Sin embargo, probablemente son constantes las magnitudes siguientes: la carga elemental el\u00e9ctrica, la masa de electrones en reposo, el cuanto de acci\u00f3n, la constante de Bolzmann, las constantes estructurales. La variaci\u00f3n de tales constantes s\u00f3lo afecta al contenido material de las l. de la naturaleza.<\/p>\n<p>4. Clases<br \/>\nAdem\u00e1s de la distinci\u00f3n entre las l. de la n. de primero y de segundo grado, es importante la distinci\u00f3n entre leyes descriptivas y exactas. Las l. de la n. son descriptivas cuando s\u00f3lo responden a cuestiones de \u00abc\u00f3mo\u00bb (las leyes de Kepler sobre los planetas, la mayor parte de las leyes de la biolog\u00ed\u00ada&#8230;); son exactas cuando responden al \u00abporqu\u00e9\u00bb, indicando las \u00abcausas\u00bb o los \u00abcomplejos de causas\u00bb (la ley newtoniana de la gravitaci\u00f3n en uni\u00f3n con la ley de la inercia aplicada al movimiento de los planetas). El hallazgo de tales \u00abcausas\u00bb presupone por lo general observaciones experimentales (manipuladas). Sin embargo, como nunca pueden ser conocidas con seguridad todas las \u00abcausas\u00bb las l. de la n. han de interpretarse tambi\u00e9n por esta raz\u00f3n como proposiciones con car\u00e1cter de teor\u00ed\u00ada (enunciados de probabilidad). Como los \u00aban\u00e1lisis de causas\u00bb presuponen una direcci\u00f3n del tiempo (del presente al futuro) esas l. de la n. s\u00f3lo tienen validez en el \u00e1mbito de tal direcci\u00f3n. En el terreno microf\u00ed\u00adsico no es posible, por raz\u00f3n de la posible inversi\u00f3n del tiempo, un an\u00e1lisis causal propiamente dicho. Aqu\u00ed\u00ad en lugar de la causa se pone la acci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca. S\u00f3lo por medio de verificaciones estad\u00ed\u00adsticas sobre un gran n\u00famero de objetos microf\u00ed\u00adsicos aparece el tiempo como magnitud introducida.<\/p>\n<p>5. Teor\u00ed\u00adas<br \/>\nTodas las l. de la n. son teor\u00ed\u00adas; pero las teor\u00ed\u00adas son respuestas a cuestiones que el cient\u00ed\u00adfico plantea en su campo de observaci\u00f3n. La respuesta, empero, depende de la especie de la pregunta y, por tanto, de la estructura mental y cient\u00ed\u00adfica, de los prejuicios y de la intenci\u00f3n con que observa el que pregunta. En consecuencia es inevitable que en la observaci\u00f3n misma y, por tanto, en las l. de la n. &#8211; aun cuando se formulen como meros enunciados protocolarios &#8211; entren elementos subjetivos. Por esta raz\u00f3n y por las mencionadas en 1 a), sin duda es mejor hablar de la utilidad que de la verdad de una teor\u00ed\u00ada o de las l. de la n. En este sentido se afirma hoy d\u00ed\u00ada de modo general que para decidir si una teor\u00ed\u00ada es m\u00e1s \u00fatil que otra concurrente hay que atender a las siguientes condiciones: 1\u00c2\u00aa, debe responder a la cuesti\u00f3n que le sirve de base (resolver su problema); 2\u00c2\u00aa, ha de resolver su problema por lo menos tan bien como una eventual teor\u00ed\u00ada contraria; 3\u00c2\u00aa, no puede limitarse a desplazar el problema; 4\u00c2\u00aa, no debe contradecir a teor\u00ed\u00adas elaboradas para resolver otros problemas, a no ser que solucione, por lo menos mediatamente, estos mismos problemas; 5\u00c2\u00aa, su formulaci\u00f3n ser\u00e1 sencilla (si se dispone de varias teor\u00ed\u00adas que cumplen las condiciones mencionadas, es preferible la m\u00e1s sencilla).<\/p>\n<p>6. Leyes objetivas de la naturaleza<br \/>\nLa relaci\u00f3n entre la cosa en s\u00ed\u00ad y el fen\u00f3meno no es un objeto posible de un enunciado de las ciencias naturales. La cuesti\u00f3n de si las l. de la n. (en el \u00absentido subjetivo\u00bb, que es el \u00fanico tratado por nosotros) tienen como base leyes objetivas de la misma, pertenece a la filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza y depende, en la respuesta, de las decisiones previas del que la plantea. Adem\u00e1s, a menudo no puede decirse hasta qu\u00e9 punto en el fen\u00f3meno se marcan elementos subjetivos por la manipulaci\u00f3n de la medici\u00f3n (ya tenga car\u00e1cter de observaci\u00f3n ya de experimentaci\u00f3n) y por los factores mencionados en 5. Cabe citar tres decisiones previas de \u00ed\u00adndole filos\u00f3fica en principio distintas entre s\u00ed\u00ad:<br \/>\na) La predecisi\u00f3n realista: las l. de la n. son entendidas como copias m\u00e1s o menos exactas de \u00ableyes\u00bb de la cosa misma; ello presupone que, independientemente de toda actividad humana, hay un sistema de leyes objetivas que contienen la verdad sobre la \u00abnaturaleza\u00bb. El fin de las ciencias naturales ser\u00ed\u00ada conocer esas l. de la n. en una aproximaci\u00f3n \u00f3ptima y formularlas verbalmente.<\/p>\n<p>b) La predecisi\u00f3n positivista: las l. de la n. son entendidas como conjuntos de conceptos, utilizables para la descripci\u00f3n de la naturaleza. La tarea de las ciencias naturales ser\u00ed\u00ada hallar proposiciones que permitan al hombre orientarse lo mejor posible en su mundo visual.<\/p>\n<p>c) La predecisi\u00f3n idealista: las l. de la n. son entendidas en su contenido formal como consecuencia de estructuras a priori del sujeto que conoce. En este caso no ser\u00ed\u00ada posible una ciencia propiamente dicha de la naturaleza.<\/p>\n<p>En el terreno concreto, tales decisiones previas nunca se realizan en forma pura. Hoy d\u00ed\u00ada est\u00e1n particularmente difundidos ciertos presupuestos filos\u00f3ficos de signo realista e idealista. Si se defiende una teor\u00ed\u00ada del conocimiento esencialmente realista, en todo caso ser\u00e1 menester introducir fuertes factores idealistas para poder dar raz\u00f3n adecuadamente de los hechos concretos de la observaci\u00f3n de la naturaleza. El apartarse de teor\u00ed\u00adas rigurosamente realistas tiene por consecuencia el alejamiento de la inducci\u00f3n como principio metodol\u00f3gico para el \u00abhallazgo\u00bb de l. de la n. La f\u00ed\u00adsica sobre todo trabaja cada vez m\u00e1s \u00abproductivamente\u00bb, es decir, produce modelos (a menudo mediante lenguajes meramente definitorios), cuya utilidad se muestra por la posibilidad de predecir exactamente resultados futuros de la observaci\u00f3n. Como tales modelos no son de naturaleza objetiva, sino puras construcciones ideales \u00abno intuitivas\u00bb, las cuales se hacen comunicables por medio de conceptos definidos; el tipo de pensamiento que ah\u00ed\u00ad est\u00e1 en juego ha introducido un fuerte ingrediente idealista en las ciencias naturales. Lo cual ha llevado a que se use cada vez menos la expresi\u00f3n \u00abl. de la n.\u00bb que recuerda demasiado el m\u00e9todo inductivo.<\/p>\n<p>Sobre el concepto de la l. de la n. en el sentido de ley natural \u00e9tica, cf. -> derecho natural, -> ley moral, -> bien, -> \u00e9tica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Das Problem der Gesetzlichkeit II, bajo la dir. de der Joachim-Jungius-Gesellschaft der Wissenschaften e. V. (H 1949); F. Dessauer, Naturwissenschaftliches Erkennen (F 1958); V. Georg\u00e9, Philosophie und Physik (B 1960); F. Austeda, Axiomatische Philosophie (B 1962); B. Juhos &#8211; H. Schleichen, Die erkenntnislogischen Grundlagen der klassischen Physik (B 1963); H. H\u00f6rz &#8211; R. L\u00f6ther (dir.), Natur und Erkenntnis (B 1964); B. v. Brandenstein, Wahrheit und Wirklichkeit (Meisenheim 1965); W. Leinfeller, Einf\u00fchrung in die Erkenntnis-und Wissenschaftheorie (Mannheim 1965); R. Lay, Die Welt des Stoffes II (Aschaffenburg 1966); E. Oldenmeyer (dir.), Die Philosophie und die Wissenschaften (homenaje a S. Moser) (Meisenheim 1967); A. Fischer, Die Philosophischen Grundlagen der wissenschaftlichen Erkenntnis (W &#8211; NY 21967).<\/p>\n<p>Rupert Lay<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las l. de la n. son principios experimentales de las ciencias naturales, cuya validez es universalmente reconocida. 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