{"id":18962,"date":"2016-02-05T12:10:08","date_gmt":"2016-02-05T17:10:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/materialismo-historico\/"},"modified":"2016-02-05T12:10:08","modified_gmt":"2016-02-05T17:10:08","slug":"materialismo-historico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/materialismo-historico\/","title":{"rendered":"MATERIALISMO HISTORICO"},"content":{"rendered":"<p>I. Concepto<br \/>\nEn contraposici\u00f3n al -> materialismo dial\u00e9ctico (m.d.), que contiene la ontolog\u00ed\u00ada y teor\u00ed\u00ada del conocimiento de la versi\u00f3n leninista del -> marxismo, el m.h. abarca la filosof\u00ed\u00ada de la historia y la sociolog\u00ed\u00ada de la visi\u00f3n marxista del mundo. Desde los tiempos de Stalin el m.h. gusta de presentarse como una aplicaci\u00f3n de las leyes fundamentales del m.d. a la historia y a la sociedad; pero en realidad el m.d. es una extrapolaci\u00f3n de Engels, que puede ser sustituida por otras ontolog\u00ed\u00adas y teor\u00ed\u00adas del conocimiento, sin que tengan que ponerse en entredicho las tesis fundamentales del m.h. Y de hecho entre los materialistas hist\u00f3ricos hay kantianos (M. Adler, O. Bauer), hegelianos (G. Luk\u00e1cs, K. Korsch, A. Gramsci) y existencialistas (el Sartre tard\u00ed\u00ado y algunos \u00abrevisionistas\u00bb de hoy).<\/p>\n<p>El titulo \u00abm.h.\u00bb puede inducir a error, ya que no se trata de una reducci\u00f3n de todos los fen\u00f3menos a la materia, sino de un naturalismo que explica todos los comportamientos y realizaciones humanas \u00absuperiores\u00bb desde las actividades \u00abpr\u00e1cticas\u00bb, y especialmente econ\u00f3micas, del hombre. Ya Marx confund\u00ed\u00ada habitualmente \u00abmaterial\u00bb con \u00abpr\u00e1ctico\u00bb (en el sentido de la po\u00ed\u00adesis aristot\u00e9lica). En todo caso el m.h. es en gran parte independiente de los puntos de vista metaf\u00ed\u00adsicos y gnoseol\u00f3gicos; es decir, de cuestiones como las siguientes: \u00bfexiste un alma inmaterial?; \u00bfson accesibles a nuestro conocimiento las \u00abcosas en s\u00ed\u00ad\u00bb?<br \/>\nII. Historia<br \/>\nAlgunos elementos est\u00e1n ya consignados en Guizot, Thierry, Mignet, Hegel, Mois\u00e9s Hess, as\u00ed\u00ad como en los primeros escritos de Marx. El primer esbozo sistem\u00e1tico del m.h. es, sin embargo, Die deutsche Ideologie de Marx y Engels (1845, obra publicada por vez primera en 1932). Hasta 1845 Marx defendi\u00f3 un -> comunismo \u00ab\u00e9tico\u00bb; es decir, present\u00f3 la sociedad comunista como un ideal moral; s\u00f3lo con motivo de su enfrentamiento a la cr\u00ed\u00adtica de Max Stirner sobre los ideales se convirti\u00f3 en un determinista hist\u00f3rico. La \u00fanica exposici\u00f3n del m.h. articulada de otro modo y que procede de la pluma de Marx est\u00e1 contenida en el pr\u00f3logo de Zur Kritik der politischen \u00d6konomie (1859) y en los correspondientes trabajos previos; sin embargo la mayor parte de los trabajos hist\u00f3ricos de Marx realizados hasta entonces no son sino aplicaciones de su teor\u00ed\u00ada. Engels enriqueci\u00f3 la doctrina de Marx con numerosos an\u00e1lisis hist\u00f3ricos particulares y trat\u00f3 entre otras cosas de impugnar una aplicaci\u00f3n excesivamente r\u00ed\u00adgida del m.h. Lenin elabor\u00f3 la teor\u00ed\u00ada t\u00e9cnica de la revoluci\u00f3n; sin embargo su aportaci\u00f3n m\u00e1s importante es la acomodaci\u00f3n del m.h. a las especiales circunstancias de Rusia (cuesti\u00f3n agraria). La contribuci\u00f3n de Stalin, prescindiendo de su dogmatizaci\u00f3n del m.h., tan influyente todav\u00ed\u00ada, consiste sobre todo en la tesis presentada en 1950 de que el lenguaje (y con \u00e9l disciplinas como la l\u00f3gica y la ciencia de la naturaleza) no est\u00e1 ligado a las clases; asimismo, y en contraposici\u00f3n a sus predecesores, subray\u00f3 la continuidad del desarrollo hist\u00f3rico (entre otras cosas porque quer\u00ed\u00ada rechazar la idea de que tambi\u00e9n dentro de la sociedad socialista el progreso deba realizarse en forma de revoluciones). En el marxismo-leninismo contempor\u00e1neo el m.h., junto con algunos principios fundamentales del m.d., es el n\u00facleo dogm\u00e1tico en el que pr\u00e1cticamente nada puede discutirse. Sin embargo, al socaire de la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica, se han hecho importantes contribuciones y modificaciones de la doctrina (especialmente en Polonia).<\/p>\n<p>III. La doctrina<br \/>\n1. La base del m.h. es una concepci\u00f3n, que hoy d\u00ed\u00ada pasa un tanto desapercibida, sobre la historicidad del hombre; concepci\u00f3n que en sus rasgos fundamentales se remonta a Hegel. Seg\u00fan esta concepci\u00f3n, el hombre es hist\u00f3rico, y hay historia y progreso hist\u00f3rico en general porque las necesidades humanas se desarrollan con su satisfacci\u00f3n correspondiente y as\u00ed\u00ad exigen constantemente nuevas formas de satisfacci\u00f3n. Esta satisfacci\u00f3n de las necesidades se obten\u00ed\u00ada a su vez por actividades que en su origen eran funciones puramente biol\u00f3gicas (p. ej., el cazar, matar y devorar la presa), pero que ya al comienzo de la historia se transformaron en praxis, es decir, en actividades por las que el hombre modifica su medio ambiente y lo acomoda a sus necesidades que van desarroll\u00e1ndose. En este sentido la historicidad del hombre radica en el trabajo, por el que el hombre \u00abhumaniza\u00bb el mundo y simult\u00e1neamente le \u00abextrae\u00bb sus potencialidades. Como para Marx la industria es el \u00abtrabajo consumado\u00bb, \u00e9l puede escribir que la historia de la industria \u00abes el libro abierto de las energ\u00ed\u00adas esenciales humanas, la psicolog\u00ed\u00ada humana que se manifiesta de un modo sensible\u00bb (K. MARX, Fr\u00fche Schriften i [Darmstadt 1962] 602; cf. 589).<\/p>\n<p>2. De lo dicho resulta que la determinante m\u00e1s fundamental no s\u00f3lo del progreso hist\u00f3rico, sino de cada una de las \u00e9pocas, son las llamadas fuerzas de producci\u00f3n; las cuales, seg\u00fan Stalin, constan de instrumentos de producci\u00f3n (que van desde el hacha de piedra hasta el cerebro electr\u00f3nico), as\u00ed\u00ad como de los hombres de cada \u00e9poca con su experiencia productiva y su capacidad de trabajo (a lo que habr\u00ed\u00ada que a\u00f1adir las diferentes existencias de materias primas que se dan en cada regi\u00f3n). Estas fuerzas productivas se conciben en constante desarrollo (de acuerdo con la evoluci\u00f3n de las necesidades, su satisfacci\u00f3n y las actividades correspondientes); y su respectivo estado condiciona todas las dem\u00e1s dimensiones hist\u00f3ricas de la existencia humana.<\/p>\n<p>3. Las fuerzas productivas determinan especialmente las llamadas relaciones de la producci\u00f3n. Mientras las fuerzas productivas se pueden describir como la relaci\u00f3n correspondiente del hombre con la naturaleza, las relaciones de la producci\u00f3n son las que se dan entre los hombres en el proceso productivo, principalmente la distribuci\u00f3n correspondiente del trabajo, as\u00ed\u00ad como las relaciones de intercambio y de distribuci\u00f3n de los bienes materiales. La esencia de cualquier clase de relaciones productivas es la forma de propiedad sobre los medios de producci\u00f3n; y la cuesti\u00f3n decisiva es saber en posesi\u00f3n de qui\u00e9n se encuentran los medios de producci\u00f3n (suelo, materias primas, herramientas, etc.). Por ejemplo, una sociedad primordialmente agraria da origen a unas relaciones de producci\u00f3n y formas de propiedad completamente diferentes de las de una sociedad industrial.<\/p>\n<p>4. La uni\u00f3n de fuerzas productivas y de relaciones de producci\u00f3n constituye la llamada forma de producci\u00f3n, que configura la esencia de una sociedad en una determinada \u00e9poca. Adem\u00e1s las relaciones de producci\u00f3n son la base, en contraste con la llamada superestructura, ante todo de cualquier tipo de relaciones jur\u00ed\u00addicas y pol\u00ed\u00adticas (primera superestructura) y, en segundo lugar, de las \u00abformas sociales de conciencia\u00bb, es decir, de las doctrinas y formas de pensamiento pol\u00ed\u00adticas, econ\u00f3micas, filos\u00f3ficas, religiosas, etc. (segunda superestructura). Las relaciones de producci\u00f3n, y m\u00e1s en concreto la forma de producci\u00f3n, determinan la primera superestructura y \u00e9sta determina la segunda, por lo cual Marx dice que el ser social de los hombres condiciona su conciencia.<\/p>\n<p>5. Como las fuerzas productivas se conciben en evoluci\u00f3n constante, y como la evoluci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n es esencialmente m\u00e1s lenta, siempre se llega a una contradicci\u00f3n entre la t\u00e9cnica y las relaciones socioecon\u00f3micas: las relaciones de producci\u00f3n se convierten por decirlo as\u00ed\u00ad en cadenas que frenan el progreso en la civilizaci\u00f3n, y se llega a una revoluci\u00f3n social. Tan pronto como la revoluci\u00f3n ha derribado las relaciones socioecon\u00f3micas e introducido otras nuevas, comienzan a transformarse la primera y la segunda superestructura: surgen nuevas formas de pensamiento pol\u00ed\u00adtico, econ\u00f3mico, filos\u00f3fico y religioso.<\/p>\n<p>6. La nota m\u00e1s destacada de toda forma de producci\u00f3n es la forma de propiedad correspondiente al estado de las fuerzas productivas; es decir, \u00abla forma de vinculaci\u00f3n de los productores con los medios de producci\u00f3n\u00bb (Grundlagen der marxistischen Philosophie [B 1960] 433). La propiedad es o privada o social. En el segundo caso los medios productivos son propiedad de la sociedad como conjunto; en el primero pertenecen solamente a una parte de la sociedad, que con ello se contrapone como elemento dominante a una parte servidora y explotada de aqu\u00e9lla. Pues la relaci\u00f3n de los hombres con los medios de producci\u00f3n determina las dem\u00e1s relaciones socioecon\u00f3micas: la posici\u00f3n en la producci\u00f3n, el intercambio y la distribuci\u00f3n de los productos.<\/p>\n<p>7. Por consiguiente toda sociedad que se caracteriza por la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n est\u00e1 dividida en clases y condicionada por la lucha de clases. Lenin defini\u00f3 las clases como: grandes grupos humanos que se distinguen entre s\u00ed\u00ad&#8230; por su relaci\u00f3n con los medios de producci\u00f3n, por su funci\u00f3n en la organizaci\u00f3n social del trabajo y, consecuentemente, por el modo de obtener la participaci\u00f3n en la riqueza social y la cantidad obtenida\u00bb (V.I. LENIN, Ausgew\u00e4hlte Werke II [W-B 1932] 570). Como los intereses (objetivos) de las diferentes clases de una sociedad se oponen necesariamente entre s\u00ed\u00ad, en las sociedades clasistases ley inmutable una constante lucha de clases.<\/p>\n<p>8. La primera y la \u00faltima sociedad hist\u00f3ricas son sociedades sin clases, porque carecen de propiedad privada: la sociedad primitiva, cuyas fuerzas productivas pueden caracterizarse por el arco y las flechas, la caza y la pesca; y la sociedad socialista o comunista, que se basa en el supremo desarrollo de la industria fabril. Entre ambas existieron, y existen, tres sociedades clasistas: la antigua sociedad con sus esclavos, el feudalismo medieval y el capitalismo moderno. Las fuerzas productivas correspondientes son en el primer caso los instrumentos de metal, la ganader\u00ed\u00ada, la agricultura y la artesan\u00ed\u00ada; en el segundo, el arado de hierro y el telar, as\u00ed\u00ad como la agricultura y la artesan\u00ed\u00ada en forma ya desarrollada; en el tercero, las grandes f\u00e1bricas provistas de m\u00e1quinas. Las clases correspondientes son los poseedores de esclavos y los esclavos, los se\u00f1ores feudales y los siervos, y, finalmente, los capitalistas y los proletarios.<\/p>\n<p>9. La suprema expresi\u00f3n de la lucha de clases son las revoluciones sociales. Estas revoluciones no son necesariamente levantamientos armados, as\u00ed\u00ad como no todo levantamiento armado es una revoluci\u00f3n. La esencia de una aut\u00e9ntica -> revoluci\u00f3n es que resuelve las contradicciones sociales, especialmente entre las distintas clases. Sin embargo, mientras las dem\u00e1s revoluciones s\u00f3lo cambian la forma de explotaci\u00f3n, la \u00faltima revoluci\u00f3n social &#8211; la revoluci\u00f3n socialista, que conduce del capitalismo al comunismo &#8211; elimina fundamentalmente toda explotaci\u00f3n del hombre por el hombre. En este sentido la revoluci\u00f3n socialista es la \u00abtransformaci\u00f3n m\u00e1s radical de la historia de la humanidad\u00bb (Grundlagen der maxistischen Philosophie 558).<\/p>\n<p>10. Finalmente, el m.h. contiene una doctrina del Estado y una doctrina de la ideolog\u00ed\u00ada (cultivada sobre todo por marxistas no comunistas). El Estado es descrito como producto de la imposibilidad de reconciliaci\u00f3n entre las clases y como \u00f3rgano del dominio de \u00e9stas. La doctrina de la ideolog\u00ed\u00ada del m.h. est\u00e1 edificada sobre la regla hermen\u00e9utica de que las \u00e9pocas hist\u00f3ricas no han de juzgarse seg\u00fan la visi\u00f3n que ellas tienen de s\u00ed\u00ad mismas, sino que, por el contrario, esta visi\u00f3n debe juzgarse e interpretarse seg\u00fan los logros t\u00e9cnicos y, sobre todo, las relaciones socioecon\u00f3micas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>IV. Sugerencias cr\u00ed\u00adticas<br \/>\n1. Es indiscutible que el m.h. ha aportado algo esencial a nuestra inteligencia de la historia. As\u00ed\u00ad desde Marx es imposible interpretar la historia como la mera sucesi\u00f3n de ricos y soberanos con ambiciones privadas o como una pura \u00abl\u00f3gica de ideas\u00bb. Por encima de esto corresponde al marxismo el m\u00e9rito de haber centrado la atenci\u00f3n en la importancia de la acci\u00f3n cotidiana del hombre \u00abcorriente\u00bb para el curso de la historia: este curso no est\u00e1 determinado exclusivamente por gobernantes y pensadores, sino tambi\u00e9n y de manera decisiva por todos aquellos que hacen algo en su tiempo (debiendo notarse que las intenciones privadas de los portadores de la historia a la larga apenas cuentan). Hemos de a\u00f1adir que estas ideas han llegado a ser en gran parte herencia general. El hecho de que el m.h. acent\u00fae la importancia de los logros t\u00e9cnicos y de las relaciones socioecon\u00f3micas, no es raz\u00f3n para que el historiador actual deba ser marxista; \u00e9s m\u00e1s, \u00e9l no tiene por qu\u00e9 invocar a Marx.<\/p>\n<p>2. La mayor debilidad del m.h. consiste en que entiende las conexiones esbozadas como leyes f\u00e9rreas y, en general, piensa que s\u00f3lo podremos entender la historia si logramos formular unas leyes exactas al modo de las ciencias naturales. Dicho de otro modo, pasa completamente por alto que, si bien la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica necesita sin duda de construcciones heur\u00ed\u00adsticas, de generalizaciones y tambi\u00e9n de leyes generales, sin embargo, todo ello es tan s\u00f3lo instrumental heur\u00ed\u00adstico, y la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, en contraposici\u00f3n a las ciencias naturales, no necesita de f\u00e9rreas leyes objetivas para \u00abentender\u00bb su objeto.<\/p>\n<p>3. Entre otras, cabria mencionar como singularmente problem\u00e1ticas las siguientes doctrinas del m.h.: a) Las \u00abrelaciones de producci\u00f3n\u00bb s\u00f3lo se modifican en virtud de una transformaci\u00f3n de las \u00abfuerzas productivas\u00bb. Por ejemplo, entre el a\u00f1o 200 antes de Cristo y el 700 despu\u00e9s de Cristo apenashubo progreso t\u00e9cnico; sin embargo en estos 900 a\u00f1os se lleg\u00f3 a transformaciones socioecon\u00f3micas fundamentales, entre otras cosas por influencia del cristianismo. b) Constantemente los propietarios de los medios de producci\u00f3n constituyen la clase dominante y explotadora. Por el contrario, en China la clase explotadora fue durante siglos burocracia que no pose\u00ed\u00ada los medios esenciales de producci\u00f3n. c) Las \u00fanicas crisis hist\u00f3ricas decisivas son las revoluciones sociales. Ahora bien, ni las -> invasiones, ni la -> reforma protestante, ni, p. ej., la -> revoluci\u00f3n francesa fueron primariamente \u00abrevoluciones sociales\u00bb; sin embargo, los tres fen\u00f3menos fueron revoluciones hist\u00f3ricas decisivas. d) La \u00absociedad primitiva\u00bb fue una sociedad sin clases. Responder\u00ed\u00adamos que tal sociedad jam\u00e1s ha existido. e) La distinci\u00f3n esencial entre la primera y la \u00faltima forma de sociedad, por una parte, y las formas de sociedad existentes entre ambas, por otra, radica en que las primeras son sociedades sin clases y las \u00faltimas est\u00e1n determinadas por la lucha de clases. Habr\u00ed\u00ada que decir al respecto que la definici\u00f3n marxista de clase es muy parcial. f) El ser social condiciona siempre la conciencia, y nunca al rev\u00e9s. g) Los modos de pensamiento y las doctrinas de \u00e9pocas pasadas fueron primariamente reflejo de las circunstancias hist\u00f3ricas (-> historicismo). h) Hay un progreso hist\u00f3rico claramente determinable e irreversible.<\/p>\n<p>4. Como conclusi\u00f3n, podemos referirnos todav\u00ed\u00ada al hecho de que frente a una concepci\u00f3n ampliamente extendida el m.h. no es, ni tiene por qu\u00e9 ser, un determinismo que implique la negaci\u00f3n del libre albedr\u00ed\u00ado. Marxistas-leninistas contempor\u00e1neos se refieren con raz\u00f3n al hecho de que incluso unas leyes hist\u00f3ricas f\u00e9rreas pueden ser tambi\u00e9n de naturaleza estad\u00ed\u00adstica (es decir, son leyes que valen tan s\u00f3lo para largos per\u00ed\u00adodos de tiempo y en relaci\u00f3n con millones de seres humanos); con lo cual per se no ponen en duda la libertad del individuo.<\/p>\n<p>FUENTES: K. Marx &#8211; F. Engels, Die deutsche Ideologie (Obras III) (B 1958), tr. cast.: La ideolog\u00ed\u00ada alemana 2.\u00bb ed. (Ediciones Grijalbo, Ba 1971); K. Marx, Zur Kritik der Politischen \u00d6konomie (ibid. XIII) (B 1964); F. Engels, Der Ursprung der Familie, des Privateigentums und des Staats (ibid. XXI) (B 1962). &#8211; K. Kautsky, Die materialistische Geschichtsauffassung (B 1927); G. W. Plechanow, \u00fcber materialistische Geschichtsauffassung (B 1946); A. Gramsci, I1 Materialismo storico e la Filosofia di Benedetto Croce (Tn 1948); Grundlagen der marxistischen Philosophie (B 1960).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Materialismo storico (Atti del Congresso Internazionale di Filosof\u00ed\u00ada 1946) (R 1947); M. M. Bober, Karl Marx&#8217;s Interpretation of History (C 21950); 1. Berlin, Historical Inevitability (0 1954); H. Marcuse, El marxismo sovi\u00e9tico (R de Occ Ma 1967); K. L\u00f6with, Max Weber und Karl Marx: Gesammelte Abhandlungen (St 1960) 1-67; G. A. Wetter &#8211; W. Leonhard, La ideolog\u00ed\u00ada sovi\u00e9tica, par-te r (Herder Ba 21973); Z. A. Jordan, Philosophy and Ideology (Dordrecht 1963); J.-Y. Cal-vez, El pensamiento de Carlos Marx (Taunus Ma 51967); P. Kdgi, Genesis des historischen M. (W 1965); A. Makarov y otros, Manual del materialismo hist\u00f3rico (Cartago B Aires 1965); Konstantinov, Materialismo hist\u00f3rico (Grijalbo M\u00e9x); R. Mondolfo, Materialismo hist\u00f3rico y bolchevismo y dictadura (Ed Nueva B Aires 1963).<\/p>\n<p>Nikolaus Lobkowicz<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Concepto En contraposici\u00f3n al -> materialismo dial\u00e9ctico (m.d.), que contiene la ontolog\u00ed\u00ada y teor\u00ed\u00ada del conocimiento de la versi\u00f3n leninista del -> marxismo, el m.h. abarca la filosof\u00ed\u00ada de la historia y la sociolog\u00ed\u00ada de la visi\u00f3n marxista del mundo. 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