{"id":18964,"date":"2016-02-05T12:10:12","date_gmt":"2016-02-05T17:10:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mesias-expectacion-mesianica\/"},"modified":"2016-02-05T12:10:12","modified_gmt":"2016-02-05T17:10:12","slug":"mesias-expectacion-mesianica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mesias-expectacion-mesianica\/","title":{"rendered":"MESIAS, EXPECTACION MESIANICA"},"content":{"rendered":"<p>En la teolog\u00ed\u00ada fundamental y en la apolog\u00e9tica se incluye a menudo bajo la r\u00fabrica de mesianismo todo lo que se refiere a la promesa y a la espera de la -> salvaci\u00f3n, ya que todo esto prepar\u00f3 la venida de Jes\u00fas; tanto m\u00e1s cuanto que el t\u00ed\u00adtulo de \u00abCristo\u00bb (equivalente griego de Mes\u00ed\u00adas, Jn 1, 41), es decir, ungido, ha absorbido pr\u00e1cticamente en el lenguaje cristiano todos los otros t\u00ed\u00adtulos. Sin embargo, en todo el rigor del t\u00e9rmino, el nombre de Mes\u00ed\u00adas designa a aquel que por la unci\u00f3n es consagrado para una funci\u00f3n especial en el pueblo de Dios. El mesianismo as\u00ed\u00ad definido ocupa un puesto limitado en las promesas prof\u00e9ticas y en la esperanza fundada en ellas.<\/p>\n<p>1. El mesianismo real<br \/>\nLa unci\u00f3n de los reyes era un rito usual en el antiguo oriente (cf. Jue 9, 8.15). Sirvi\u00f3 a Samuel para consagrar a Sa\u00fal (1 Sam 10, 1), y por este rito tambi\u00e9n David vino a ser rey de Jud\u00e1 (2 Sam 2, 4) y de Israel (2 Sam 5, 3). Sin embargo, el reinado de David marca un avance en la revelaci\u00f3n, puesto que su dinast\u00ed\u00ada se ve definitivamente ligada a la esperanza de Israel por el or\u00e1culo de Nat\u00e1n (2 Sam 7, 8-18). A partir de este momento la designaci\u00f3n del heredero dav\u00ed\u00addico por la unci\u00f3n consagrante (1 Re 1, 39) har\u00e1 de \u00e9l el representante y el hijo adoptivo de Yahveh (Sal 2, 6-9). As\u00ed\u00ad el rey ocupa ya desde ahora un puesto importante en la teolog\u00ed\u00ada del pueblo de Dios. Ya se puede hablar de esperanza mesi\u00e1nica (cf. G\u00e9n 49, 10; N\u00fam 24, 17), en cuanto que el ungido de Yahveh desempe\u00f1a en ella un papel esencial (Sal 89, 4s.17s; 132, 10ss.17s). Sin embargo, se trata todav\u00ed\u00ada de un mesianismo din\u00e1stico, abierto ciertamente al futuro, pero ligado al depositario actual de las promesas divinas.<\/p>\n<p>Esa situaci\u00f3n se modifica en los or\u00e1culos escatol\u00f3gicos de los profetas. Estos, anunciando la ruina inminente de las instituciones nacionales, trasladan a los \u00faltimos tiempos la realizaci\u00f3n de las promesas. Isa\u00ed\u00adas, heredero de la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada, evoca en esta perspectiva al Rey ideal nacido del linaje de David (Is 9, 1-6), al que la consagraci\u00f3n conferir\u00e1 la plenitud del esp\u00ed\u00adritu divino (11, Iss); a \u00e9l se refiere probablemente bajo el nombre simb\u00f3lico de Emmanuel: \u00abDios con nosotros\u00bb (7, 14). Esta nueva forma del mesianismo aparece en Miqueas (5, 1-5), Jerem\u00ed\u00adas (23, 5-6), Ezequiel (34, 23s), en el mensaje de consolaci\u00f3n (Is 55, 3), y en ciertas adiciones tard\u00ed\u00adas como Am 9, 11s, Os 3, 5, Jer 30, 8s, etc.<\/p>\n<p>Es cierto que inmediatamente despu\u00e9s de la cautividad las esperanzas se centran durante alg\u00fan tiempo en Zorobabel: Zacar\u00ed\u00adas lo saluda con el t\u00ed\u00adtulo mesi\u00e1nico de \u00abGermen\u00bb (Zac 3, 8-10; 6, 12). Pero este ensayo de restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica no va muy lejos. Ya no queda sino esperar, para un futuro indeterminado, la venida del Hijo de David. Si bien la idea din\u00e1stica domina todav\u00ed\u00ada el pensamiento (1 Par 17, 11-14), ahora se piensa en un Mes\u00ed\u00adas personal (Za 9, 9s); los textos antiguos, particularmente los salmos reales (Sal 2; 46; 72; 110), reciben una nueva interpretaci\u00f3n bajo esta perspectiva, que fija su sentido definitivo. Sobre esta base el juda\u00ed\u00adsmo elaborar\u00e1 una teolog\u00ed\u00ada del Mes\u00ed\u00adas dav\u00ed\u00addico que constituir\u00e1 el trasfondo del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>2. El mesianismo sacerdotal<br \/>\nParalelamente a este desarrollo se observa una ampliaci\u00f3n progresiva del empleo de la palabra \u00abUngido\u00bb. Se aplica a veces al pueblo de Israel (Hab 3, 13; Sal 28, 8), a los profetas (cf. Is 61, 1), a los patriarcas (Sal 105, 5), hasta a Ciro (Is 45, 1). Pero el punto m\u00e1s importante est\u00e1 ligado a la evoluci\u00f3n en el \u00e1mbito ritual. Despu\u00e9s de la cautividad, la unci\u00f3n hecha con el crisma sirve para la consagraci\u00f3n de los sumos sacerdotes, cuyo tipo es Aar\u00f3n (Ex 20, 22-30; Lev 8, 12; cf. Sal 133, 2). Ahora que ya no hay rey, \u00e9stos desempe\u00f1an una funci\u00f3n de jefes en el pueblo de Dios. As\u00ed\u00ad la esperanza nacional, estrechamente ligada con el culto del templo, que es privilegio de la casta sacerdotal, se traslada a la dinast\u00ed\u00ada de los sacerdotes descendientes de Aar\u00f3n, como antes de la cautividad estaba ligada a la dinast\u00ed\u00ada de los reyes descendientes de David. Es digno de notarse que en el libro de Zacar\u00ed\u00adas figuran uno al lado del otro los dos \u00abhijos del \u00f3leo\u00bb (4, 13): Zorobabel, jefe civil, y Josu\u00e9, sumo sacerdote (6, 9-13).<\/p>\n<p>\u00bfPuede decirse que en la l\u00ed\u00adnea de estos textos existi\u00f3 un mesianismo sacerdotal en el juda\u00ed\u00adsmo postex\u00ed\u00adlico? Sus vestigios en los libros can\u00f3nicos son casi nulos (fuera de la supresi\u00f3n del \u00abUngido\u00bb en Dan 9, 26, que se refiere a On\u00ed\u00adas III). En cambio, la tradici\u00f3n esenia, fuertemente marcada por el influjo sacerdotal, concedi\u00f3 al Mes\u00ed\u00adas de Aar\u00f3n un puesto notable, e incluso le dio cierta preeminencia sobre el Mes\u00ed\u00adas de Israel, descendiente de David (1 QSam H, 11-22; Doc. Damasco xrx, 35ss; 4 QFlor 2; TestLev 24).<\/p>\n<p>3. El mesianismo real y los conceptos paralelos<br \/>\nEn el AT junto a los textos que describen al mediador de la salvaci\u00f3n como rey del linaje de David, hay otros que presentan a Dios mismo actuando en la historia (Is 40, 1-8; 60-62; 34-35; 24-27, etc.). En el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas, el mediador de la alianza y de la redenci\u00f3n es el Siervo de Yahveh (Is 42, 1-6; 49, 1-6; 50, 4-9; 52, 13-53, 12), sin indicios de que se identifique con el Mes\u00ed\u00adas dav\u00ed\u00addico. En Dan 7, 13s, el Hijo del hombre, personaje simb\u00f3lico, contrasta con las figuras de animales, que simbolizan los grandes reinos de la tierra. Sea cual fuere el origen de esta imagen, no se refiere directamente al Mes\u00ed\u00adas, sino al -> reino de Dios, que ocupar\u00e1 el puesto de los reinos terrestres (cf. Dan 2, 44s), y al \u00abpueblo de los santos del Alt\u00ed\u00adsimo\u00bb, que ser\u00e1 su depositario (Dan 7, 27; cf. 12, 1-3). Todas estas representaciones escatol\u00f3gicas se desarrollan, pues, de manera independiente.<\/p>\n<p>Sin embargo, una peque\u00f1a parte de la literatura jud\u00ed\u00ada no can\u00f3nica tiende a armonizar tales representaciones. En las par\u00e1bolas de Enok (Hen[et] 34-68), el Hijo del hombre como personaje individual es descrito con conceptos que son caracter\u00ed\u00adsticos del mesianismo real. Recibe el nombre de \u00abelegido\u00bb, lo mismo que el siervo de Yahveh; pero no aparece el sufrimiento redentorde Is 52, 13ss. En otras partes, en cambio, los rasgos del Hijo del hombre se aplican al Mes\u00ed\u00adas dav\u00ed\u00addico, para acentuar su grandeza supraterrestre (4 Esd 7, 27s; TargJ sobre Ex 12, 42). Del mismo modo el Targum sobre Is 52, 13 identifica al siervo de Yahveh con el Mes\u00ed\u00adas, pero despoj\u00e1ndolo de todos los rasgos de sufrimiento. En general el Mes\u00ed\u00adas conserva sencillamente su car\u00e1cter real (cf. SalSl 17 y 18): su funci\u00f3n consistir\u00e1 en llevar a cabo la liberaci\u00f3n nacional a fin de preparar el mundo venidero. Permanece viva la expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica, pero las representaciones sobre el Mes\u00ed\u00adas en sus detalles cambian seg\u00fan las diversas tradiciones. Seg\u00fan los casos, la esperanza jud\u00ed\u00ada pone el acento sobre los combates o sobre el reino pac\u00ed\u00adfico del Mes\u00ed\u00adas (cf. TargJ acerca de G\u00e9n 49, 107), sobre su acci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica o sobre su obra religiosa.<\/p>\n<p>Esta ambig\u00fcedad explica que Jes\u00fas, sin rehusar los t\u00ed\u00adtulos de Hijo de David (Mc 10, 47), Mes\u00ed\u00adas (Mc 8, 29), Rey de Israel (Jn 1, 49), se mostrara muy reservado sobre el particular. Se aparta de todo entusiasmo mesi\u00e1nico con car\u00e1cter pol\u00ed\u00adtico (Jn 6, 15), y s\u00f3lo admite el triunfo del domingo de ramos sabiendo que se encamina a la muerte. Confiesa su mesianidad delante de Caif\u00e1s, mas para reivindicar en seguida la gloria del Hijo del hombre (Mc 14, 62 par). Por su calidad de Hijo de Dios (Mt 11, 25ss; 21, 37ss) sobrepuja todas las promesas de las Escrituras; cumpli\u00e9ndolas les da un sentido que la ex\u00e9gesis jud\u00ed\u00ada no pod\u00ed\u00ada presentir. Su destino hist\u00f3rico muestra c\u00f3mo \u00abel Mes\u00ed\u00adas deb\u00ed\u00ada sufrir antes de entrar en la gloria\u00bb (Lc 24, 26). Desde entonces aparece clara la relaci\u00f3n entre el Mes\u00ed\u00adas dav\u00ed\u00addico, el Siervo de Yahveh y el Hijo del hombre; al mismo tiempo las im\u00e1genes temporales ligadas al mesianismo real adquieren su sentido exacto como anuncio velado de la gloria de Cristo resucitado. La esperanza del Mes\u00ed\u00adas queda, pues, as\u00ed\u00ad colmada m\u00e1s all\u00e1 de toda medida. Cf. -> Jesucristo I.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Cf. bibl. -> Jesucristo W. Wrede, Das M. geheimnis in den Evv. (G\u00f6 1901); M.J. Lagrange, Le messianisme chez les Juifs (P 1909); J. Touzard Juif (Peuple): DAFC 1I 1614-1654; E. K\u00f6nig, Die messianischen Weissagungen des AT (G\u00f6 21925); G. F. Moore, Judaism in the First Centuries of the Christian Era II (C [Mass.] 1927) 327-376; H. Gre\u00dfmann, Der M. (T 1927); Blllerbeck IV\/2 799-976; L. Dennefeld, Messianisme: DThC X\/2 1511-1526; M.-J. Lagrange, Le Judalsme avant J\u00e9sus-Christ (P 1931) passim; P. 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Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la teolog\u00ed\u00ada fundamental y en la apolog\u00e9tica se incluye a menudo bajo la r\u00fabrica de mesianismo todo lo que se refiere a la promesa y a la espera de la -> salvaci\u00f3n, ya que todo esto prepar\u00f3 la venida de Jes\u00fas; tanto m\u00e1s cuanto que el t\u00ed\u00adtulo de \u00abCristo\u00bb (equivalente griego de Mes\u00ed\u00adas, Jn &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mesias-expectacion-mesianica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMESIAS, EXPECTACION MESIANICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18964","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18964"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18964\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}