{"id":18967,"date":"2016-02-05T12:10:18","date_gmt":"2016-02-05T17:10:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/misterios-teologia-de-los\/"},"modified":"2016-02-05T12:10:18","modified_gmt":"2016-02-05T17:10:18","slug":"misterios-teologia-de-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/misterios-teologia-de-los\/","title":{"rendered":"MISTERIOS, TEOLOGIA DE LOS"},"content":{"rendered":"<p>La t. de los m. es el intento de una s\u00ed\u00adntesis de todas las verdades de fe desde la perspectiva del misterio, es decir, de la acci\u00f3n de Dios por la que \u00e9l ha obrado nuestra salvaci\u00f3n eterna en Cristo, que se nos comunica en la Iglesia, particularmente en los sacramentos y en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica. El iniciador de esta s\u00ed\u00adntesis en la teolog\u00ed\u00ada actual fue Odo Casel (monje de Maria Laach, + 1948). Sin duda encontr\u00f3 por de pronto m\u00faltiple contradicci\u00f3n; pero la controversia sirvi\u00f3 a la postre para dar forma completa y fundada a la teor\u00ed\u00ada. N\u00facleo de la t. de los m. es la nueva estimaci\u00f3n (o la recuperaci\u00f3n de la estimaci\u00f3n tradicional) de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica como realidad concreta en que se nos hace presente la acci\u00f3n salvadora de Cristo en su muerte y resurrecci\u00f3n. Punto de partida para Casel y otros fue el esfuerzo de la filolog\u00ed\u00ada y de la historia de las religiones por esclarecer el sentido y concepto de la palabra mysterion (o sacramentum). Partiendo de ah\u00ed\u00ad hall\u00f3 la posibilidad de utilizar para una m\u00e1s profunda inteligencia de los sacramentos de la Iglesia el paralelismo entre los misterios helen\u00ed\u00adsticos y los cristianos, el cual hab\u00ed\u00ada sido interpretado hasta entonces por la teolog\u00ed\u00ada liberal del protestantismo como una refutaci\u00f3n de la originalidad del cristianismo en la historia de las religiones. Aqu\u00ed\u00ad precisamente surgi\u00f3 la contradicci\u00f3n, que no ha enmudecido hasta hoy; y aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 ciertamente el punto m\u00e1s flaco de su base teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Sin embargo, ciertos estudios (como los de C. v. Korvin-Krasinski) han vuelto a confirmar recientemente el punto de partida de Casel como justificado y, en todo caso, como posible. Pero, comoquiera que haya de juzgarse el paralelismo, Casel puso al comienzo de su teolog\u00ed\u00ada la definici\u00f3n de misterio ritual que anteriormente hab\u00ed\u00ada sido elaborada: \u00abEl misterio es una acci\u00f3n ritual sagrada, en la que un hecho salv\u00ed\u00adfico se hace presente por el rito; al ejecutar la comunidad de culto este rito, toma parte en la acci\u00f3n salvadora y adquiere para s\u00ed\u00ad la gracia divina\u00bb (Das christliche Kultmysterium 79). Aun cuando inicialmente fue s\u00f3lo una \u00abhip\u00f3tesis de trabajo\u00bb, esa definici\u00f3n ha demostrado sorprendente fecundidad para una visi\u00f3n profunda de los datos de la -> liturgia, del testimonio de los padres, de la doctrina de Tom\u00e1s de Aquino, de la posici\u00f3n central de la celebraci\u00f3n pascual; e igualmente para la configuraci\u00f3n de un cuadro total y universal de la realidad cristiana. Pero el apoyo en la historia de las religiones apenas desempe\u00f1a ya papel alguno. No menos valiosas son las s\u00ed\u00adntesis parciales; as\u00ed\u00ad, las interpretaciones del -> a\u00f1o lit\u00fargico, la estimaci\u00f3n del misterio festivo en general y de ciclos festivos en particular, p. ej., del ciclo de navidad como misterio del que viene, de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica pascual como misterio de la cruz, de la realidad de la existencia cristiana como misterio de la Iglesia. En esta visi\u00f3n la liturgia es simplemente el misterio cultual de Cristo y de la Iglesia. Junto a la realidad cultual, y brotando de ella, est\u00e1 el empe\u00f1o por realizar la verdadera imagen del hombre cristiano.<\/p>\n<p>Dentro de la importancia de la base puesta por Casel, la t. de los m. ha ido m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l. La intenci\u00f3n y el contenido esencial, no sin correcciones de pormenor, han demostrado su fecundidad en diversos campos de la teolog\u00ed\u00ada. Junto al abad I. Herwegen (+ 1946) y a los monjes de su abad\u00ed\u00ada de Maria Laach, mencionemos sobre todo a algunos te\u00f3logos que, en forma independiente y critica e incluso a veces pol\u00e9mica, han recogido y desarrollado el impulso de Casel, p. ej.: G. S\u00f6hngen, H. Kuhaupt, J. Betz; en los Paises Bajos, E. Dekkers, H. Schillebeeckx, L. Monden; en el campo anglo-americano, A. Vonier, H.A. Reinhold; en Francia, E. Masure, Ch. Journet y sobre todo el Centre de Pastorale Liturgique (Par\u00ed\u00ads), particularmente en su interpretaci\u00f3n del mysterium paschale.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n en la obra de te\u00f3logos que han construido su obra cient\u00ed\u00adfica partiendo de otro contexto, es a menudo claramente reconocible como factor incitante el influjo de la t. de los m. Bien com\u00fan es en particular el n\u00facleo intimo de la s\u00ed\u00adntesis total, tal como est\u00e1 expresada precisamente en el capitulo fundamental de la Constituci\u00f3n sobre la liturgia del concilio Vaticano II (sobre todo, n.0 2, 5-12). El misterio simplemente, en sentido paulino, es el designio salv\u00ed\u00adfico de Dios (Ef 1, 9) en orden a recapitular en Cristo como cabeza todas las cosas en la econom\u00ed\u00ada de gracia de la plenitud de los tiempos (1, 10). Oculto en Dios Padre desde toda la eternidad, el misterio de Dios se ha hecho ahora manifiesto en Cristo. El es el misterio de Dios Padre (Col 2, 2); \u00e9l nos ha tra\u00ed\u00addo noticias del Padre (Jn 1, 18), de su amor, de su amor misericordioso para con nosotros pecadores, por quienes el Padre entreg\u00f3 a su Hijo en la encarnaci\u00f3n, la muerte de cruz y la glorificaci\u00f3n por su resurrecci\u00f3n y su se\u00f1or\u00ed\u00ado a la diestra de Dios.<\/p>\n<p>La prolongaci\u00f3n de este misterio de Cristo se realiza por la Iglesia (cf. Ef 3, 9s), por la uni\u00f3n de todos en ella como cuerpo de Cristo (cf. Ef 1, 23) y por sus misterios cultuales, sobre todo el -> bautismo (-> confirmaci\u00f3n) y la -> eucarist\u00ed\u00ada. Este es el contenido de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica: \u00abDar a conocer entre los gentiles cu\u00e1l sea la riqueza de la gloria de este misterio, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria\u00bb (Col 1, 27). Este dar a conocer es ante todo una transmisi\u00f3n como oferta actual de lo que una vez sucedi\u00f3 hist\u00f3ricamente en la plenitud de los tiempos; pero apunta con necesidad interna al futuro, a la revelaci\u00f3n de la gloria de nuestra participaci\u00f3n en la acci\u00f3n salvadora de Cristo el d\u00ed\u00ada de su segunda venida (cf. Col 3, 4). Y todo esto es visto en la unidad envolvente del \u00fanico misterio de la salvaci\u00f3n: Dios mismo en la riqueza de su vida divina ad intra, el plan divino de salvaci\u00f3n, Cristo, la Iglesia, los misterios cultuales de la Iglesia, la consumaci\u00f3n en la gloria de Dios. En cierto modo cada fase particular lleva en s\u00ed\u00ad la precedente, la hace presente, la comunica. Dios obra preparando y fundamentando el futuro, pues se revela actuando en la historia del Antiguo Testamento. Lo que precedi\u00f3 en el Antiguo Testamento se consuma, llega a su plenitud en Cristo. Su acci\u00f3n salvadora culmina y se resume en el acontecimiento pascual (-> pascua), que se hace a su vez presente en la celebraci\u00f3n de la liturgia eclesi\u00e1stica, hasta que la participaci\u00f3n (Ef 3, 19) dada para su confirmaci\u00f3n en la plenitud de toda una vida cristiana se consume en la segunda venida de Cristo, cuando Dios ser\u00e1 todo en todos (1 Cor 15, 28).<\/p>\n<p>De acuerdo con la situaci\u00f3n presente de la Iglesia, que es por completo situaci\u00f3n de peregrina, esta visi\u00f3n conjunta hace hincapi\u00e9 en la presencia de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Cristo, que nos es dada aqu\u00ed\u00ad y ahora, cada vez de manera diferente, en los sacramentos, sobre todo en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, en la fiesta del -> domingo, en la celebraci\u00f3n del -> a\u00f1o lit\u00fargico y de sus fiestas, en las horas can\u00f3nicas (-> breviario), en los sacramentales y, finalmente, en la plenitud de la vida cristiana (cf. Ef 3, 17). Aqu\u00ed\u00ad podemos remitir a la doctrina del concilio Vaticano rs sobre la presencia del Se\u00f1or en toda acci\u00f3n lit\u00fargica (Constituci\u00f3n sobre la liturgia, n.\u00c2\u00b0 7); cf. tambi\u00e9n el resumen y la confirmaci\u00f3n de la misma idea en la Instructio de cultu Mysterii Eucharistici (n.\u00c2\u00b0 9). La t. de los m. da as\u00ed\u00ad una profunda interpretaci\u00f3n del culto de la Iglesia como realidad misteriosa, en que nos sale al paso toda la obra salvadora de Cristo, concebida desde la eternidad, preparada en la historia del Antiguo Testamento, cumplida en la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, que se nos da actualmente a nosotros, para penetrar nuestra vida entera, a fin de que estemos verdaderamente \u00aben Cristo Jes\u00fas\u00bb, muertos y resucitados con \u00e9l, buscando las cosas de arriba y esperando la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>En gran parte sigue siendo todav\u00ed\u00ada una tarea sobre todo la respuesta a la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo haya de entenderse m\u00e1s detalladamente esta presencia. Se trata de la cuesti\u00f3n sobre la relaci\u00f3n del kairos de Cristo (de su \u00fanica aparici\u00f3n hist\u00f3rica en la historia de la salvaci\u00f3n) con nuestro tiempo terreno; se trata adem\u00e1s de lograr las categor\u00ed\u00adas necesarias para esta respuesta, y de interpretar las ideas de participaci\u00f3n, presencia, encuentro personal, conmemoraci\u00f3n (anamnesis), as\u00ed\u00ad como la contraposici\u00f3n y unidad entre Cristo y la Iglesia; y se trata finalmente de mantener la unicidad de Cristo (como mediador) y la peculiaridad (relativa) de la Iglesia y de los cristianos que obran en ella. Hallar aqu\u00ed\u00ad las respuestas adecuadas significa un enriquecimiento aut\u00e9ntico y vivo de la teolog\u00ed\u00ada de nuestros d\u00ed\u00adas dentro del catolicismo y, a la vez, una importante contribuci\u00f3n al di\u00e1logo con las comunidades cristianas separadas de nosotros.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: 1. Para una bibliograf\u00ed\u00ada detallada de las obras de O. Casel cf.: A. Mayer y otros, Vom christlichen Mysterium (D 1951) 363-375; ALW 10\/1 (1967) 7-77. &#8211; Despu\u00e9s de 195 aparecieron: Misterio de la cruz (Guad Ma); Misterio de lo venidero (Guad Ma); El hombre aut\u00e9ntico (Guad Ma); El misterio de la Ecciesia (Guad Ma); Das christliche Kultmysterium (Rb 41960).<\/p>\n<p>2. MoNOGRAF\u00ed\u008dAS: 771. Filthaut, Die Kontroverse \u00fcber die Mysterienlehre (Warendorf 1947), que queda completado con: B. Neunheuser: ALW 3\/1 (1953) 104-122, 4\/2 (1956) 316-324, 5\/2 (1958) 333-353.<\/p>\n<p>a) SOBRE LA HISTORIA DB LA RELIGI\u00ed\u201cN: O. Casel, Christliches Kultmysterium (Rb 41960) 240 243 ; C. v. Korvin-Krasinski, Die rituelle Begehung des Urzeitgeschehens im Kultus der Primitiven: Mikrokosmos und Makrokosmos (D 1960) 87-198; \u00ed\u00addem, Die kosmische Urbs als Kult und Zeitmitte: Perennitas, bajo la dir. de H. Rahner &#8211; E. v. Severos (Mr 1963); A. \u00ed\u0081lvarez de Miranda, Las religiones mist\u00e9ricas (R de Occ Ma).<\/p>\n<p>b) SOBRE LA PROBLEM\u00ed\u0081TICA: I. Herwegen, Das Mysterium als die Seele katholischen Wesens: Lumen Christi (Mn 1924) 107-138; idem, Kirche und Seele (Mr 1928); idem, Christliche Kunst und Mysterium (Mr 1929); Ae. L\u00f6hr, El a\u00f1o del Se\u00f1or, 2 vols. (Guad Ma); D. Winzen, Taufe und Firmung: DThA XXIX (Sa 1935); G. S\u00f6hngen, Symbol und Wirklichkeit im Kultmysterium (1937, Bo 21940); D. Witwen, Eucharistie: DThA XXX (1938); J. Pinsk, Die sakramentale Welt (Fr 1938); G. S\u00f6hngen, Der Wesensaufbau des Mysteriums (Bo 1938); H. Kuhaupt, Eucharistia I (Mr 1950); V. Warnach, Agape (D 1951); \u00ed\u00addem, Taufe und Christusgeschehen: ALW 3\/2 (1954) 284-366; D. Barsottt, Misterio cristiano y palabra de Dios (Sig Sal 1965); P. Wegeier, Heilsgegenwart (Mr 1958); V. Warnach, Die Tauflehre: ALW 5\/2 (1958) 274-332; E. H. Schillebeeckx, Sakrament der Gottesbegegnung (Mz 1960); B. Neunheuser (dir.), Opfer Christi und Opfer der Kirche (D 1960); V. Warnach: LThK2 VII 724-727 (bibl.).<\/p>\n<p>Burkhard Neunheuser<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La t. de los m. es el intento de una s\u00ed\u00adntesis de todas las verdades de fe desde la perspectiva del misterio, es decir, de la acci\u00f3n de Dios por la que \u00e9l ha obrado nuestra salvaci\u00f3n eterna en Cristo, que se nos comunica en la Iglesia, particularmente en los sacramentos y en la celebraci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/misterios-teologia-de-los\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMISTERIOS, TEOLOGIA DE LOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18967","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18967"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18967\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}