{"id":18971,"date":"2016-02-05T12:10:26","date_gmt":"2016-02-05T17:10:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mistica-alemana\/"},"modified":"2016-02-05T12:10:26","modified_gmt":"2016-02-05T17:10:26","slug":"mistica-alemana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mistica-alemana\/","title":{"rendered":"MISTICA ALEMANA"},"content":{"rendered":"<p>I. Concepto y peculiaridad<br \/>\nPor m.a. entendemos los movimientos de vida m\u00ed\u00adstica, las descripciones de experiencias m\u00ed\u00adsticas y las especulaciones relativas a este campo entre los siglos xii y xv en pa\u00ed\u00adses alemanes y en la atm\u00f3sfera del esp\u00ed\u00adritu alem\u00e1n, especialmente en el per\u00ed\u00adodo de florecimiento de los siglos xiii-xiv. La m.a. es \u00abla expresi\u00f3n literaria de una corriente espiritual, es en lo esencial una literatura filos\u00f3fica, asc\u00e9tica, po\u00e9tica en lengua alemana, procedente de monjas y de c\u00ed\u00adrculos afines y dirigida a ellos, bajo la gu\u00ed\u00ada de la orden dominicana\u00bb (W. Oehl). En este singular fen\u00f3meno cultural destacan como notas t\u00ed\u00adpicas:<br \/>\n1. La fundamentaci\u00f3n escol\u00e1stica<br \/>\nCentros capitales de la m.a. fueron los monasterios femeninos, principalmente de la orden dominicana, cuyo cuidado espiritual era confiado con preferencia a frailes predicadores; en concreto esta pastoral deb\u00ed\u00ada ser practicada por \u00abfrailes instruidos\u00bb. Con ello se plante\u00f3 a estos te\u00f3logos un cometido especialmente fruct\u00ed\u00adfero: el de exponer en lengua vern\u00e1cula la doctrina escol\u00e1stica, haci\u00e9ndola as\u00ed\u00ad accesible a c\u00ed\u00adrculos m\u00e1s amplios. Si se piensa que entonces para ser recibida en un convento de mujeres se exig\u00ed\u00adan inteligencia y formaci\u00f3n en no peque\u00f1a medida, resulta comprensible que la predicaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica estuviera fuertemente interesada en el conocimiento de los misterios divinos y con determinados temas en el primer plano: la esencia de Dios, la Trinidad, las relaciones de la creaci\u00f3n y especialmente del hombre con Dios, el conocimiento humano, la influencia de la gracia.<\/p>\n<p>2. La influencia neoplat\u00f3nica<br \/>\nNo puede admirar el hecho de que en estas instrucciones los elementos \u00abm\u00ed\u00adsticos\u00bb de la teolog\u00ed\u00ada m\u00e1s antigua (principalmente la de Agust\u00ed\u00adn y la del Pseudo-Dionisio) tuvieran un peso muy acusado. Pero con ello se allan\u00f3 tambi\u00e9n el camino hacia la herencia neoplat\u00f3nica, si bien es verdad que no fue tomada en forma pura. El pensamiento emanantista recibi\u00f3 una interpretaci\u00f3n cristiana: el mundo, incluyendo el alma humana, no fluye del todo \u00fanico, sino que es creado por \u00e9l. La divinizaci\u00f3n del alma humana, la participaci\u00f3n en la vida increada de Dios no es un fundirse con \u00e9l, sino que se entiende como la uni\u00f3n nupcial con Dios por el amor y la gracia.<\/p>\n<p>3. La lengua alemana<br \/>\nPara entonces una literatura m\u00ed\u00adstica en lengua vern\u00e1cula era algo que estaba muy extendido por Europa (Francisco de As\u00ed\u00ads, Giacopone da Todi, Catalina de Siena, Br\u00ed\u00adgida de Suecia, Ricardo Rolle, Juliana de Norwich). Pero mientras que aqu\u00ed\u00ad se trataba preferentemente de obras dirigidas al pueblo, en la m.a. hay un intento serio de redactar en una forma concreta e inteligible las verdades supremas de la fe. La lengua alemana se abri\u00f3 as\u00ed\u00ad al mundo religioso enriqueci\u00e9ndose con una terminolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfico-filos\u00f3fica. Con ello los m\u00ed\u00adsticos han influido decisivamente en el desarrollo de la lengua y de la poes\u00ed\u00ada alemanas. Por otro lado, exist\u00ed\u00ada el peligro de que estas nuevas y primeras creaciones de palabras y transformaciones ling\u00fc\u00ed\u00adsticas, no siempre presentasen la debida precisi\u00f3n y correcci\u00f3n, o el de que tales expresiones nuevas, aunque correctas en s\u00ed\u00ad, no fueran entendidas adecuadamente por el c\u00ed\u00adrculo de oyentes. Adem\u00e1s, la materia de predicaci\u00f3n experiment\u00f3 m\u00faltiples elaboraciones nuevas, todo lo cual pod\u00ed\u00ada llevar a malentendidos (el caso, p. ej., del maestro Eckhart). Pese a estos elementos peligrosos y a pesar de que realmente se deslizaron algunas incorrecciones en la formulaci\u00f3n, la m.a. ha contribuido poderosamente a la profundizaci\u00f3n de la religiosidad, y con ello de la teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>4. Intimidad del \u00e1nimo<br \/>\nSi los m\u00ed\u00adsticos influidos por la mentalidad romana continuaron en primera l\u00ed\u00adnea siendo te\u00f3logos sistematizadores, la m.a. por el contrario quiere hablar m\u00e1s al coraz\u00f3n y busca a Dios, de acuerdo con Agust\u00ed\u00adn, primordialmente en el alma misma, en lo rec\u00f3ndito del \u00e1nimo, en la \u00abluminosa centella del alma\u00bb, cuya aspiraci\u00f3n s\u00f3lo se calma entrando \u00aben lo m\u00e1s escondido y profundo de su propio fondo, donde Dios ha puesto su imagen divina\u00bb (J. Taulero). Ah\u00ed\u00ad se realiza la uni\u00f3n m\u00ed\u00adstica del hombre con Dios. El alma s\u00f3lo llega a este grado supremo apart\u00e1ndose de su parte m\u00e1s baja, de la cual debe \u00abdeshacerse\u00bb, y entrando en s\u00ed\u00ad misma: \u00abUn hombre sereno debe deshacerse de la figura de criatura, formarse con Cristo y sobreformarse en la divinidad\u00bb (E. Sus\u00f3n). Con esta ascesis se enlaza el camino hacia Cristo, el mediador. Y as\u00ed\u00ad de una m\u00ed\u00adstica originariamente centrada en Dios surge una m\u00ed\u00adstica referida a Cristo. Sin Cristo y sus sufrimientos el hombre no llega a la verdadera uni\u00f3n con Dios. \u00abSi quieres verme en mi divinidad increada, debes aprender a conocerme y amarme en mi humanidad doliente, pues \u00e9ste es el camino m\u00e1s r\u00e1pido hacia la bienaventuranza eterna\u00bb (E. Sus\u00f3n).<\/p>\n<p>II. Nacimiento<br \/>\nEn el siglo xii se inici\u00f3 una reacci\u00f3n contra el feudalismo de la Iglesia y contra la degradaci\u00f3n moral del clero, reacci\u00f3n que clamaba por una nueva forma de vida en simplicidad apost\u00f3lica y en castidad consagrada a Dios. Los partidarios de estos movimientos simpatizaban con ciertas concepciones maniqueas y dualistas y por ello entraron en oposici\u00f3n con la Iglesia. Dicha reacci\u00f3n condujo, por otro lado, a la fundaci\u00f3n de \u00f3rdenes nuevas, que respaldaron con una organizaci\u00f3n el af\u00e1n religioso de aquella \u00e9poca (p. ej., Roberto de Arbrissel, Norberto de Xanten, Francisco, Domingo). Sobre todo ya en la primera mitad del siglo XIII las reci\u00e9n fundadas \u00f3rdenes mendicantes penetraron en Alemania. Con independencia de ello, en el siglo xii tambi\u00e9n penetraron en el noroeste de Alemania, principalmente desde Flandes y Brabante, algunas corrientes religiosas que en su finalidad mostraban un estrecho parentesco con las de los pa\u00ed\u00adses latinos. S\u00f3lo que en Alemania fueron preferentemente mujeres las portadoras de los nuevos ideales, mujeres ante todo de la nobleza, de estirpes caballerescas y del patriciado urbano. Cuando m\u00e1s tarde este fervor religioso se encontr\u00f3 con las \u00f3rdenes mendicantes que proced\u00ed\u00adan de Italia, una parte de aquellas mujeres intent\u00f3 realizar su ideal en las \u00f3rdenes nuevas; otras eligieron una comunidad sin v\u00ed\u00adnculos con ninguna orden (beguinas). Tras algunos titubeos iniciales, se hicieron cargo del apostolado con estas mujeres, que viv\u00ed\u00adan parte en conventos y parte como beguinas, las \u00f3rdenes mendicantes y especialmente los dominicos. Sin embargo estos pastores de almas no necesitaron despertar en sus oyentes un af\u00e1n m\u00ed\u00adstico, sino s\u00f3lo profundizarlo. Las lecciones m\u00ed\u00adsticas cayeron entre estas mujeres como en una tierra abonada. As\u00ed\u00ad fueron precisamente los conventos alemanes de monjas dominicas el centro y semillero de una m\u00ed\u00adstica floreciente.<\/p>\n<p>III. Desarrollo hist\u00f3rico<br \/>\nEn la historia de la m.a. se pueden distinguir tres frases: un per\u00ed\u00adodo de ascensi\u00f3n, un per\u00ed\u00adodo de florecimiento y un per\u00ed\u00adodo final.<\/p>\n<p>1. Per\u00ed\u00adodo de ascensi\u00f3n<br \/>\nAl per\u00ed\u00adodo primero pertenecen, entre otras varias, las videntes Hildegarda de Bingen e Isabel de Sch\u00f6nau, as\u00ed\u00ad como las tres nobles figuras de Matilde de Hackeborn, Gertrudis la Grande y Matilde de Magdeburgo, del monasterio de monjas cistercienses de Hefta, junto a Eisleben. El movimiento procedente de Flandes encontr\u00f3 dignas representantes en Luitgarda de Tongern, Cristina de Stommeln y Juliana de Lieja, entre otras.<\/p>\n<p>2. Per\u00ed\u00adodo de florecimiento<br \/>\nLa m.a. alcanz\u00f3 su per\u00ed\u00adodo de florecimiento con la direcci\u00f3n espiritual dada a estas mujeres por las \u00f3rdenes nuevas. Destacan especialmente los franciscanos David de Augsburgo y Lamprecht de Ratisbona, as\u00ed\u00ad como el cartujo Ludolfo de Sajonia. La pauta la marca sin duda alguna la orden dominicana: Jord\u00e1n de Sajonia, Ulrico de Estrasburgo, Dietrich de Freiberg, Juan de Sterngassen, Nicol\u00e1s de Estrasburgo, y la triple constelaci\u00f3n del maestro Eckart, de Juan Taulero y del beato Enrique Sus\u00f3n. Con ellos est\u00e1 emparentado el flamenco Juan Ruysbroek, que en su Theologia deutsch (hacia el 1400) compendi\u00f3 los temas capitales de la m.a. Unidos por un af\u00e1n com\u00fan, estos m\u00ed\u00adsticos se llamaron a s\u00ed\u00ad mismos &#8211; apoy\u00e1ndose en Jn 15, 14 &#8211; los \u00abamigos de Dios\u00bb. Su m\u00e9rito fue el haber introducido la vida m\u00ed\u00adstica y las ideas m\u00ed\u00adsticas tambi\u00e9n en otras \u00f3rdenes y en c\u00ed\u00adrculos seglares. Los conventos de monjas dominicas fueron en aquella \u00e9poca centros de una aut\u00e9ntica m\u00ed\u00adstica femenina. Dan testimonio de ello los escritos de algunas monjas que tuvieron gracias m\u00ed\u00adsticas (Margarita y Cristina Ebner, Isabel Stagel, Adelaida Langmann), as\u00ed\u00ad como las cr\u00f3nicas de distintos monasterios (Medingen junto a Dillingen, Unterlinden cerca de Colmar, Adelhausen junto a Friburgo, Kirchberg en W\u00fcrttemberg, T\u00f6ss junto a Winterthur, Oetenbach en Z\u00fcrich, Katharinental junto a Diessenhofen, Engeltal en Nurenberg).<\/p>\n<p>3. Per\u00ed\u00adodo final<br \/>\nEn general desde el siglo xv el elemento m\u00ed\u00adstico retrocede, aunque tampoco en este periodo faltan escritores asc\u00e9ticos y m\u00ed\u00adsticos, como el franciscano Enrique Herp, Dionisio el Cartujano, Nicol\u00e1s de Fl\u00fce y Nicol\u00e1s de Cusa. Sin embargo ahora se imponen puntos de vista m\u00e1s pr\u00e1cticos. El cambio encuentra su expresi\u00f3n t\u00ed\u00adpica en la piedad (que desde Holanda penetra en Alemania) de los \u00abHermanos de vida com\u00fan\u00bb (Fraterherren; el fundador fue Gerardo Groote, amigo de Ruysbroek), que es conocida con el nombre de Devotio moderna. Su meta era la santificaci\u00f3n de la vida sin huir del mundo. Obra caracter\u00ed\u00adstica es la Imitaci\u00f3n de Cristo, de Tom\u00e1s de Kempis. Muestran cierta afinidad con la Devotio moderna los monasterios benedictinos del sur de Alemania, de Baviera y de Austria: Bursfeld, Melk, Kastl (Juan de Kastl), Tegernsee.<\/p>\n<p>IV. Valores vitales<br \/>\nComo todos los h\u00e9roes de la vida espiritual, tambi\u00e9n los m\u00ed\u00adsticos alemanes muestran que la uni\u00f3n con Dios, cuya expresi\u00f3n suprema se encuentra en los santos, pero que se exige a todos en una \u00abvida santificada\u00bb, debe ser lo m\u00e1s \u00ed\u00adntimamente necesario en el hombre y el fundamento que sostenga toda su existencia. Los m\u00ed\u00adsticos alemanes claman porque en lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n se haga sitio a las riquezas del Dios vivo. Al mismo tiempo nos ofrecen un remedio para los da\u00f1os principales de nuestra \u00e9poca: la mentalidad materialista y una entrega sin l\u00ed\u00admites al mundo exterior. Simult\u00e1neamente la m\u00ed\u00adstica genuina ha producido siempre un cristianismo vivo y operante. Prueba de ello son, p. ej., muchas mujeres m\u00ed\u00adsticas. Es cierto que tales mujeres en primera l\u00ed\u00adnea se dirigieron con todo apasionamiento a Dios; m\u00e1s no por ello apartaron su mirada de los cometidos temporales. Las cr\u00f3nicas mon\u00e1sticas nos muestran una jornada cargada de trabajo, nos informan de bastantes realizaciones econ\u00f3micas, de una profunda vinculaci\u00f3n con los destinos del mundo y de la cristiandad. Hildegarda de Bingen recorri\u00f3 ciudades y aldeas e influy\u00f3 en la reforma moral del clero, del monacato y del pueblo; obispos, abades, reyes y pr\u00ed\u00adncipes solicitaron su consejo. De Margarita Ebner sabemos que espiritualmente sufri\u00f3 mucho por las discordias entre el papa y el emperador. Como \u00e9poca de una interioridad arm\u00f3nica, la m.a. podr\u00ed\u00ada contribuir mucho en nuestros d\u00ed\u00adas al esclarecimiento y reconciliaci\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus, y podr\u00ed\u00ada ense\u00f1ar a nuestro tiempo presente el camino hacia una \u00e9poca nueva, regida otra vez por Dios y por sus normas divinas. Los m\u00ed\u00adsticos alemanes fueron precisamente no s\u00f3lo \u00abmaestros de lectura\u00bb, sino ante todo \u00abmaestros de vida\u00bb. Tambi\u00e9n hoy podr\u00ed\u00adan servirnos de modelo y gu\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: SELECCIONES DE TEXTOS: Deutsche Mystiker (Sammlung K\u00f6sel) (K &#8211; Mn 1910 ss); O. Karrer, Die gro\u00dfe Glut (Mn 1926); F. Schulze-Maizier, Mystische Dichtung aus sieben Jahrhunderten (L 1927); H. S. Denifie, Das geistliche Leben. Deutsche Mystiker des 14. Jh. (Sa 91936); W. Stammler, Gottsuchende Seelen. Prosa und Verse aus der deutsche Mystik des Mittelalters (Mn 1948); J. Quint, Textbuch zur deutsche Mystik des Mittelalters (Hl 1952); G. Gieraths, Abgrund des Lichts. Texte deutscher Mystik (Ei 1964).<\/p>\n<p>ExPOSICIONES: W. Preger, Geschichte der d. M. im Mittelalter, 3 vols. (L 1874-93); J. Bernhart, Die philosophische Mystik des Mittelalters (Mn 1922); M. Grabmann, Die Kulturwerte der deutschen Mystik (Au 21923); H. Wilma, Das Beten der Mystikerinnen (Fr 21923); A. Heiler, Mystik deutscher Frauen im Mittelalter (B 1929); W. Muschg, Die Mystik in der Schweiz (Frauenfeld &#8211; L 1935); O. Sprie\u00df, Die deutschen Mystiker des 14. Jh. (Fri 1951); J. Koch, Humanismus, Mystik und Kunst in der Welt des Mittelalters (K\u00f6 1953).<\/p>\n<p>Paul-Gundolf Gieraths<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Concepto y peculiaridad Por m.a. entendemos los movimientos de vida m\u00ed\u00adstica, las descripciones de experiencias m\u00ed\u00adsticas y las especulaciones relativas a este campo entre los siglos xii y xv en pa\u00ed\u00adses alemanes y en la atm\u00f3sfera del esp\u00ed\u00adritu alem\u00e1n, especialmente en el per\u00ed\u00adodo de florecimiento de los siglos xiii-xiv. 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