{"id":18986,"date":"2016-02-05T12:10:57","date_gmt":"2016-02-05T17:10:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/padres-griegos-teologia-de-los\/"},"modified":"2016-02-05T12:10:57","modified_gmt":"2016-02-05T17:10:57","slug":"padres-griegos-teologia-de-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/padres-griegos-teologia-de-los\/","title":{"rendered":"PADRES GRIEGOS, TEOLOGIA DE LOS"},"content":{"rendered":"<p>1. Concepto y fundamentaci\u00f3n<br \/>\nLa t. de los p. g. es la labor teol\u00f3gica de aquellos padres de la Iglesia que se sienten obligados al mundo del lenguaje y del pensamiento griegos. Dentro de la historia de la teolog\u00ed\u00ada en la Iglesia antigua representa la modalidad de la labor teol\u00f3gica de la Iglesia oriental (hasta Juan Damasceno + 749 [?], el te\u00f3logo normativo de la \u00abIglesia ortodoxa\u00bb). Su desarrollo y evoluci\u00f3n en la historia est\u00e1n expuestos en la usual divisi\u00f3n en per\u00ed\u00adodos de la -> patrolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La base de la t. de los p. g. es la versi\u00f3n griega del caudal de la revelaci\u00f3n (el nuevo testamento griego y los LXX como traducci\u00f3n del AT hebreo). El que la legitimidad de esa versi\u00f3n se considerara obvia, se debi\u00f3 al predominio del lenguaje y de la cultura griegos en el imperio romano helen\u00ed\u00adstico, predominio que se extend\u00ed\u00ada tambi\u00e9n al juda\u00ed\u00adsmo. La traducci\u00f3n de la revelaci\u00f3n al lenguaje griego significa m\u00e1s que una mera formulaci\u00f3n ling\u00fc\u00ed\u00adstica nueva. El -> kerygma y el dogma cristianos reciben adem\u00e1s la estructura del pensamiento griego; \u00abtodo un mundo de representaciones, sistemas conceptuales y finos matices significativos conquist\u00f3 el pensamiento cristiano\u00bb (W. Jaeger). Con esta conquista pudo hacerse fruct\u00ed\u00adfera para la teolog\u00ed\u00ada cristiana la rica herencia de la espiritualidad griega, que por su parte se nutr\u00ed\u00ada de la tradici\u00f3n de todas las naciones unidas por el v\u00ed\u00adnculo del helenismo (-> helenismo y cristianismo).<\/p>\n<p>Al germen jud\u00ed\u00ado del mensaje de Jes\u00fas se a\u00f1aden elementos de la filosof\u00ed\u00ada griega, especialmente con cu\u00f1o plat\u00f3nico. Los testigos m\u00e1s importantes del encuentro espiritual del primitivo kerygma cristiano con el pensamiento griego dentro del NT son las cartas de Pablo y los escritos de Lucas y de Juan. Un locus classicus es el discurso de Pablo en el are\u00f3pago de Atenas (Act 17, 16-34), donde se desarrolla con mentalidad griega el \u00abprimer art\u00ed\u00adculo de la fe\u00bb. Esta escena es un testimonio del proceso hist\u00f3rico de la \u00fatil discusi\u00f3n del cristianismo con el mundo intelectual helen\u00ed\u00adstico. La disputa intelectual entre ambas magnitudes discurre por los cauces de una vinculaci\u00f3n, acomodaci\u00f3n y transformaci\u00f3n. En este caso sigue siendo v\u00e1lido el principio fil\u00f3nico: \u00abLa vieja moneda se dispone para su nuevo uso gracias a una nueva acu\u00f1aci\u00f3n\u00bb (p. ej., Quod det. potiori insidiari soleat, 152).<\/p>\n<p>Junto a la filosof\u00ed\u00ada plat\u00f3nica, la t. de los p. g. acoge las m\u00e1ximas de la \u00e9tica estoica, y con ellas formula un estilo propio de moral cristiana. Adem\u00e1s, los p. g. (con ciertos antecedentes ya en Pablo) se ven obligados a discutir con el movimiento gn\u00f3stico. El necesario di\u00e1logo conduce a su vez a una m\u00faltiple fecundaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n del pensamiento cristiano (-> gnosis, -> gnosticismo).<\/p>\n<p>2. El tiempo de los padres apost\u00f3licos<br \/>\nBajo el nombre de \u00abpadres apost\u00f3licos\u00bb la historia de la primitiva literatura cristiana designa breve y artificialmente los escritos del tiempo postapost\u00f3lico; sin embargo \u00abcomo categor\u00ed\u00ada de la historia de la teolog\u00ed\u00ada\u00bb la designaci\u00f3n es justa. Entre los escritos merecen la primac\u00ed\u00ada, desde el punto de vista de la historia de la teolog\u00ed\u00ada, la 1 Clem y las siete cartas de Ignacio. Su preocupaci\u00f3n es el orden de la comunidad y la pureza del kerygma recibido (contra la volatilizaci\u00f3n doceta y la falsificaci\u00f3n judaica de la imagen de Jes\u00fas), que son esclarecidos sobre el terreno de la Escritura y de la tradici\u00f3n. La cuesti\u00f3n de la organizaci\u00f3n de la comunidad (especialmente en Clemente) se resuelve con argumentaci\u00f3n estoica: ideas de organizaci\u00f3n y referencia a prototipos de la historia de la salvaci\u00f3n y de la profana, revestidos con el ropaje de los grandes pensadores estoicos (terminolog\u00ed\u00ada agonal y militar). La paideia griega, con su tesoro de experiencia procedente de la pol\u00ed\u00adtica, \u00e9tica social y filosof\u00ed\u00ada cosmol\u00f3gica (con el concepto de naturaleza propio de los griegos), se introduce en el cristianismo con la 1 Clem. El fuerte car\u00e1cter \u00e9tico de que se reviste el mensaje cristiano en este escrito corre paralelo con la p\u00e9rdida de la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Las siete cartas de Ignacio muestran claramente c\u00f3mo la t. de los p. g. se alimenta de m\u00e1s fuentes que las reflejadas en 1 Clem. El mundo de conceptos y de im\u00e1genes denuncian en Ignacio el influjo del ambiente judeocristiano, m\u00e1s concretamente de sello sir\u00ed\u00adaco (Ascensi\u00f3n de Isa\u00ed\u00adas, Odas de Salom\u00f3n), con tendencia fuertemente gn\u00f3stica (judeocristianismo, en -> juda\u00ed\u00adsmo). El culto a los m\u00e1rtires que puede percibirse en la carta a los Romanos se nutre a su vez de la herencia del juda\u00ed\u00adsmo posterior (4 Mac), se une con im\u00e1genes gn\u00f3sticas y para la posteridad sigue ejerciendo una influencia decisiva en la concepci\u00f3n del martirio cristiano.<\/p>\n<p>Los dos escritos doctrinales del cristianismo primitivo, la carta de Bernab\u00e9 y el Pastor de Hermas, pertenecen a c\u00ed\u00adrculos judeocristianos, a pesar del enfoque antijud\u00ed\u00ado de Bernab\u00e9. Este se esfuerza por encontrar un camino para seguir utilizando el AT en la comunidad salv\u00ed\u00adfica de la nueva alianza, y lo encuentra en la -> ex\u00e9gesis espiritual de la alegor\u00ed\u00ada y la tipolog\u00ed\u00ada. Con esto adopta la explicaci\u00f3n de la Escritura propia del juda\u00ed\u00adsmo helenista (Fil\u00f3n) y le concede derecho de ciudadan\u00ed\u00ada en la Iglesia cristiana. El Pastor de Hermas, un escrito original, literariamente pobre, de car\u00e1cter prof\u00e9tico-apocal\u00ed\u00adptico, que con la fe en el fin inminente del mundo anuncia la posibilidad de una sola penitencia postbautismal, muestra claramente su dependencia de la literatura jud\u00ed\u00ada y judeocristiana. Junto a esto, vive adem\u00e1s de pr\u00e9stamos helen\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>Los escritos de la era postapost\u00e1lica indican que en esta \u00e9poca no hay todav\u00ed\u00ada una magnitud que pueda ser considerada como una teolog\u00ed\u00ada unitaria de los padres. La siguiente generaci\u00f3n de literatos ser\u00e1 la que por primera vez cree una realidad as\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>3. La \u00e9poca de los apologistas<br \/>\nLos apologistas del cristianismo primitivo salen m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito de la Iglesia y se atreven a defender la doctrina cristiana y la vida conforme a ella en el ambiente p\u00fablico del paganismo. En la forma literaria se atienen a los g\u00e9neros ya recibidos: el discurso pol\u00e9mico y protr\u00e9ptico y el di\u00e1logo. La discusi\u00f3n con el mundo pagano obliga a una clara asociaci\u00f3n y disociaci\u00f3n. El polite\u00ed\u00adsmo pagano experimenta una negaci\u00f3n radical. En la lucha contra el cielo hom\u00e9rico de los dioses los apologistas del cristianismo primitivo combaten contra un enemigo ya muerto.<\/p>\n<p>Los apologistas encuentran puntos de apoyo en la filosof\u00ed\u00ada griega de su tiempo y luego en la \u00e9tica estoica. La doctrina de los logoi spermatikoi facilita el proceso de asociaci\u00f3n fruct\u00ed\u00adfera. Los padres apologistas toman los elementos filos\u00f3ficos de la Academia plat\u00f3nica del siglo II (el llamado \u00abplatonismo medio\u00bb). Aqu\u00ed\u00ad se encuentran con la amplia disoluci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada en teolog\u00ed\u00ada natural (\u00abel divino Plat\u00f3n\u00bb). As\u00ed\u00ad es como la labor teol\u00f3gica de los apologistas a su vez puede presentarse como \u00abfilosof\u00ed\u00ada\u00bb: \u00abVed c\u00f3mo y por qu\u00e9 me he convertido en fil\u00f3sofo\u00bb (JUSTINO, Di\u00e1logo vIII 2).<\/p>\n<p>La labor teol\u00f3gica com\u00fan de los apologistas griegos (los latinos ya desde Tertuliano van por su propio camino) nos ofrece la siguiente imagen: la apropiaci\u00f3n de elementos filos\u00f3ficos conduce la teolog\u00ed\u00ada m\u00e1s all\u00e1 del marco de un mero biblicismo. La doctrina de Dios ocupa la posici\u00f3n central de la teolog\u00ed\u00ada apolog\u00e9tica. La doctrina de la creaci\u00f3n se convierte en cosmolog\u00ed\u00ada. Como consecuencia de la \u00e9tica human\u00ed\u00adstica, las afirmaciones acerca de la muerte de cruz de Cristo pierden su posici\u00f3n central. El esfuerzo intelectual por mostrar la racionalidad incondicional del cristianismo corre el peligro de disolver el mensaje cristiano en verdades racionales evidentes. Se asume incluso el riesgo de ciertas contradicciones con la doctrina de la Escritura: p. ej., la preexistencia de la materia y de las almas, la existencia de varios mundos. La identificaci\u00f3n del logos de la filosof\u00ed\u00ada de la escuela plat\u00f3nica con Cristo, conduce a la -> cristolog\u00ed\u00ada del Logos, que obliga a ciertas afirmaciones cristol\u00f3gicas incompletas. Estas se esclarecen en la disputa trinitaria de los siglos nr-rv. De todos modos, para la discusi\u00f3n esclarecedora (y para el conjunto ulterior de la historia de la teolog\u00ed\u00ada), los apologistas hallan vocablos fundamentales (logos &#8211;  endiathetos &#8211; proforikos &#8211; hyp\u00f3stasis &#8211; \u00e9nosis &#8211; dia\u00ed\u00adresis), representaciones interpretativas e im\u00e1genes explicativas.<\/p>\n<p>Con esto la teolog\u00ed\u00ada de los apologistas griegos pone de manifiesto que una mera repetici\u00f3n de las afirmaciones b\u00ed\u00adblicas no conduce sin m\u00e1s a una teolog\u00ed\u00ada real. S\u00f3lo cuando el mensaje b\u00ed\u00adblico se discute positivamente con inteligencia filos\u00f3fica, surge una manera recta de hacer teolog\u00ed\u00ada. En este sentido la aportaci\u00f3n teol\u00f3gica de los apologistas debe ser reconocida como importante cimiento de la teolog\u00ed\u00ada cristiana, y ha de quedar registrada como modelo v\u00e1lido de toda la historia de la teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>4. La era de las escuelas teol\u00f3gicas<br \/>\nLa siguiente generaci\u00f3n de te\u00f3logos prosigue el camino de asociaci\u00f3n creadora con la filosof\u00ed\u00ada dominante en aquel tiempo: desde el 200 el llamado -> neoplatonismo. La labor teol\u00f3gica de la Iglesia griega se localiza sobre todo en dos centros importantes, a saber, Alejandr\u00ed\u00ada y Antioqu\u00ed\u00ada, que en sendas \u00abescuelas teol\u00f3gicas\u00bb se apropian el caudal tradicional de la fe y siguen desarroll\u00e1ndolo. En el l\u00ed\u00admite oriental de la Iglesia griega la \u00abteolog\u00ed\u00ada siria\u00bb sigue su propio camino; en el occidente la teolog\u00ed\u00ada de los padres latinos corre paralela con la de los griegos. En el lenguaje y en la forma literaria las escuelas mencionadas se sienten obligadas todav\u00ed\u00ada al estilo griego: la edici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, el comentario, el escolio y el tratado erudito han sido tomados de la ciencia griega e introducidos en la literatura cristiana como nuevas formas de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>a) La escuela teol\u00f3gica de -> Alejandr\u00ed\u00ada, a trav\u00e9s del camino apolog\u00e9tico, desde sus m\u00e1s antiguos representantes, consigue r\u00e1pidamente amplias realizaciones teol\u00f3gicas, que Or\u00ed\u00adgenes lleva a un primer punto culminante. Aqu\u00ed\u00ad la teolog\u00ed\u00ada cristiana se convierte en una apolog\u00ed\u00ada ante el mundo culto del imperio, pasa a ser una forma de teolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica, que tiende a una s\u00ed\u00adntesis universal de \u00abcultura y santidad\u00bb y con ello consolida el proceso de \u00abhelenizaci\u00f3n\u00bb del mensaje cristiano. La conservaci\u00f3n de ciertos elementos neoplat\u00f3nicos en la teolog\u00ed\u00ada conduce a la consumaci\u00f3n de la idea de la paide\u00ed\u00ada griega en una primera teolog\u00ed\u00ada cristiana de la historia: toda la sabidur\u00ed\u00ada griega encuentra su plenitud en el cristianismo. Junto a la filosof\u00ed\u00ada neoplat\u00f3nica, como base de toda especulaci\u00f3n teol\u00f3gica de los alejandrinos, el elemento m\u00e1s importante es la doctrina del triple sentido de la Escritura, prosiguiendo el sentido aleg\u00f3rico de la misma ense\u00f1ado por Fil\u00f3n y adaptado especialmente por Or\u00ed\u00adgenes para la ex\u00e9gesis cristiana. Para la plena formaci\u00f3n de un sistema teol\u00f3gico Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada y Or\u00ed\u00adgenes a\u00f1aden una gnosis cristiana propiamente dicha. Estos tres elementos se ponen en juego en todo el trabajo teol\u00f3gico de los primeros maestros alejandrinos y siguen imponiendo su dominio en la teolog\u00ed\u00ada griega incluso despu\u00e9s de la condenaci\u00f3n de su gran propulsor (543, en la llamada \u00abdisputa de los tres cap\u00ed\u00adtulos\u00bb). A partir de las bases mencionadas la teolog\u00ed\u00ada alejandrina desarrolla su peculiar especulaci\u00f3n metaf\u00ed\u00adsico-contemplativa. Trata de fundamentar e interpretar a partir de Dios el mundo de lo hist\u00f3ricamente dado. Con esto su teolog\u00ed\u00ada es un pensamiento que va de \u00abarriba hacia abajo\u00bb. Por esa raz\u00f3n en la disputa trinitaria del siglo iv la escuela alejandrina posterior (especialmente Atanasio) es la defensora m\u00e1s importante de la identidad de naturaleza del Hijo con el Padre. Se utiliza la doctrina del homousios para explicar la redenci\u00f3n, pues s\u00f3lo el verdadero Hijo de Dios puede otorgar al hombre inmortalidad y divinizaci\u00f3n. En la disputa cristol\u00f3gica los alejandrinos contin\u00faan el esquema Logos-sarx. En sus interpretaciones extremas de la relaci\u00f3n entre divinidad y humanidad de Cristo llegan necesariamente a afirmaciones que abrevian su humanidad. La consecuencia \u00faltima es el -> monofisismo en el que de hecho cae la Iglesia alejandrina despu\u00e9s del 451.<\/p>\n<p>En estrecho contacto con los alejandrinos se encuentran los grandes -> capadocios (Basilio de Cesarea, Gregorio de Nisa y Gregorio Nacianceno). Est\u00e1n vinculados con Or\u00ed\u00adgenes incluso por lazos familiares y personales (a trav\u00e9s de Gregorio, el Taumaturgo). Como generaci\u00f3n postnicena no se hallan gravados por el juego de intrigas personales de los partidos nicenos (al contrario de lo que sucede con Atanasio). La favorable evoluci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica en el Imperio (en 378 muere Valente, el \u00faltimo emperador arriano) les permite tomar con calma y con fuerza inquebrantable la decisi\u00f3n de Constantinopla del a\u00f1o 381, a lo cual contribuy\u00f3 especialmente el hecho de que la fuerza de resistencia de los antinicenos habla quedado debilitada a causa de las divisiones internas. Tambi\u00e9n fueron ellos los que prepararon las soluciones de Efeso y Calcedonia en la disputa cristol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Aparte de la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica, la teolog\u00ed\u00ada alejandrina (juntamente con la de los capadocios) lleg\u00f3 a ser de gran importancia para la espiritualidad cristiana (-> espiritualidad patristica).<\/p>\n<p>El monacato egipcio de los siglos iv-v vive en gran parte de esta contribuci\u00f3n (Evagrio P\u00f3ntico). Por la traslaci\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada de los monjes egipcios al occidente (Juan Casiano), este tesoro pas\u00f3 tambi\u00e9n a la Iglesia occidental.<\/p>\n<p>b) La escuela teol\u00f3gica de -> Antioqu\u00ed\u00ada adopta para su propia tradici\u00f3n doctrinal los elementos filos\u00f3ficos tomados sobre todo de la obra de Arist\u00f3teles. En la ex\u00e9gesis sigue al juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico y trabaja con m\u00e9todo hist\u00f3rico-gram\u00e1tico. En lugar de recurrir a la alegor\u00ed\u00ada, se sirve de la tipolog\u00ed\u00ada para dar importancia actual a los acontecimientos salv\u00ed\u00adficos del pasado. La especulaci\u00f3n teol\u00f3gica de los antioquenos toma los hechos experimentables como punto de partida. Aqu\u00e9llos mantienen una actitud hist\u00f3rico-positiva en su pensamiento. Desde el mundo de la experiencia ascienden a lo divino. Por esta raz\u00f3n la teolog\u00ed\u00ada antioquena es una teolog\u00ed\u00ada que va de \u00ababajo hacia arriba\u00bb. Su posici\u00f3n extrema conduce en la doctrina trinitaria, partiendo de los presupuestos mencionados de su pensamiento, a la negaci\u00f3n de la homousia del Hijo con el Padre (-> arrianismo). El Hijo est\u00e1 ordenado al \u00e1mbito de lo creado. En consecuencia la cristolog\u00ed\u00ada de los antioquenos acent\u00faa m\u00e1s la humanidad de Cristo. Lleva a afirmar una separaci\u00f3n entre el Hijo de Dios y el hijo de Mar\u00ed\u00ada en Jesucristo (Diodoro de Tarso) y a la doctrina de las dos personas de Teodoro de Mopsuestia.<\/p>\n<p>La divulgaci\u00f3n de la cristolog\u00ed\u00ada antioquena por Nestorio (en lugar de theot\u00f3kos, s\u00f3lo christot\u00f3kos como t\u00ed\u00adtulo de Mar\u00ed\u00ada), con lo que se repite en otro plano el caso de Arrio, suscita una violenta disputa teol\u00f3gica que enfrenta a los antioquenos y a los alejandrinos y que, consecuentemente, est\u00e1 cargada de intensa rivalidad humana. La decisi\u00f3n de Calcedonia del a\u00f1o 451, que pone fin a la lucha, est\u00e1 por encima de las dos opiniones de escuela. La condenaci\u00f3n del -> nestorianismo en 431 trae el ocaso de la teolog\u00ed\u00ada antioquena, que s\u00f3lo se mantiene viva en la Iglesia nestoriana. La cristolog\u00ed\u00ada antioquena est\u00e1 en correspondencia con la doctrina de esa escuela sobre la redenci\u00f3n. El fin de la redenci\u00f3n es tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad la \u00abdivinizaci\u00f3n\u00bb (p. ej., Teodoro de Mopsuestia). Pero se considera que el camino para llegar a ella consiste en la imitaci\u00f3n del redentor. Como consecuencia de la teolog\u00ed\u00ada antioquena, la asc\u00e9tica muestra un car\u00e1cter m\u00e1s \u00e1spero. Es manifiesta la tendencia a la doctrina \u00abpelagiana\u00bb de la perfecci\u00f3n. De todos modos hemos de considerar aqu\u00ed\u00ad que la literatura y la pr\u00e1ctica asc\u00e9ticas deben insistir necesariamente en la actividad de la voluntad humana.<\/p>\n<p>c) Con la escuela alejandrina y la antioquena no nos hemos referido todav\u00ed\u00ada a la totalidad de la t. de los p. g. Por una parte, incluso dentro de lo t\u00ed\u00adpico de una escuela, ha de tenerse en cuenta que no todos sus representantes pueden considerarse como magnitudes homog\u00e9neas. A este respecto hay que pensar en los caminantes solitarios &#8211; por ej., Hip\u00f3lito de Roma)- y en otros grupos aut\u00f3nomos, como los de la \u00abteolog\u00ed\u00ada de Asia Menor\u00bb. Esta puede vincularse en sus or\u00ed\u00adgenes con ciertos g\u00e9rmenes de Juan (F. Loofs). En su concreci\u00f3n posterior &#8211; en Metodio de Olimpia &#8211; aparecen claros elementos de la -> apocal\u00ed\u00adptica del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado. Naturalmente, la hostilidad hacia Or\u00ed\u00adgenes llev\u00f3 precisamente en el caso de Metodio a aceptar ideas alejandrinas. En este \u00e1mbito de influencia del Asia Menor hay que situar tambi\u00e9n a Ireneo de Ly\u00f3n, que, contra la disoluci\u00f3n gn\u00f3stica del kerygma de Cristo, trata de restablecer el caudal de fe perfectamente definido que procede de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica. Su rebuscada doctrina de la recapitulaci\u00f3n brota igualmente de una actitud defensiva contra el gnosticismo.<\/p>\n<p>5. Repercusi\u00f3n posterior<br \/>\nCon la fijaci\u00f3n de la doctrina de fe por los concilios, que hasta el Constantinopolitano iv se celebraron todos en la Iglesia griega, queda establecido el dogma como el rasgo fundamental m\u00e1s importante de la teolog\u00ed\u00ada griega. Hay que a\u00f1adir la m\u00ed\u00adstica como otra de sus caracter\u00ed\u00adsticas. Fundada por Or\u00ed\u00adgenes y ampliada por los capadocios, llega a sistematizarse en el Pseudo-Dionisio Areopagita (comienzos del s. vi) mediante elementos del neoplat\u00f3nico Proclo. Los escritos m\u00ed\u00adsticos del Areopagita dan al \u00faltimo pilar fundamental de la Iglesia griega, el culto, su teolog\u00ed\u00ada y su dignidad permanente. Estas tres caracter\u00ed\u00adsticas siguen siendo determinantes para la ulterior teolog\u00ed\u00ada griega, que con la terminaci\u00f3n de la \u00e9poca patrlstica cae en la forma r\u00ed\u00adgida de la teolog\u00ed\u00ada bizantina (-> Bizancio, cultura cristiana de). En el umbral de esta transici\u00f3n la figura luminosa de M\u00e1ximo el Confesor (+ 662) no es capaz de detener el proceso. Tambi\u00e9n acaba la influencia inmediata sobre la teolog\u00ed\u00ada occidental. Las obras del Pseudo-Dionisio son los \u00faltimos escritos de los padres griegos que son acogidos con entusiasmo en occidente y encuentran su propia historia en la tradici\u00f3n latina. Y, viceversa, concluye asimismo el intercambio positivo con el acervo latino de ideas, que de todos modos se iba debilitando cada vez m\u00e1s (la Regla pastoral de Gregorio Magno es al final de la \u00e9poca uno de los pocos escritos de los padres latinos que se traduce al griego).<\/p>\n<p>La t. de los p. g. realiz\u00f3 sus grandes producciones en los primeros cinco siglos. Con este trabajo se hizo en gran parte necesaria tambi\u00e9n para la teolog\u00ed\u00ada latina. En aquel per\u00ed\u00adodo productivo de su creaci\u00f3n teol\u00f3gica fue su fecunda asociaci\u00f3n (acompa\u00f1ada de una necesaria disociaci\u00f3n) con la filosof\u00ed\u00ada helen\u00ed\u00adstica la que permiti\u00f3 que llegara a encontrar su propia expresi\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Cf. los manuales de historia de la Iglesia, de -> patrolog\u00ed\u00ada y de historia de los -> dogmas. &#8211; C. Andresen, Logos und Nomos (B 1955); \u00ed\u00addem, Fr\u00fchchristliche Apologetik: RGG3 I 480-485; J. Danidloa, Th\u00e9ologie du Jud6o-Christianisme (Tou 1958); H. Crouzel, Origine et la \u00abconnaissance mystique\u00bb (Tou 1960) (con la m\u00e1s amplia bibliograf\u00ed\u00ada de su tiempo sobre Or\u00ed\u00adgenes); J. Dani\u00e9lou, Message \u00e9vang\u00e9lique et culture hellenistique (Tou 1961) W. Jaeger, Das fr\u00fche Christentum und die griechische Bildung (B 1963); E. v. Jvdnka, Plato christianus (Ei 1964); C. Andresen, Erl\u00f6sung (christliche Sp\u00e4tantike): RAC VI 98-219; M. Lods, Pr\u00e9cis d&#8217;histoire de la th\u00e9ologie chr\u00e9tienne du 11\u00c2\u00b0 au debut du IV\u00c2\u00b0 siecle (Neuch\u00e1tel &#8211; P 1966); J. A. de Aldama, Virgo Mater. Estudios de teolog\u00ed\u00ada patrlstica (Gran 1963); J. Janini Cuesta, La antropologla y medicina pastoral de san Gregorio de Nisa (Ma 1946).<\/p>\n<p>Suso Frank<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Concepto y fundamentaci\u00f3n La t. de los p. g. es la labor teol\u00f3gica de aquellos padres de la Iglesia que se sienten obligados al mundo del lenguaje y del pensamiento griegos. Dentro de la historia de la teolog\u00ed\u00ada en la Iglesia antigua representa la modalidad de la labor teol\u00f3gica de la Iglesia oriental (hasta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/padres-griegos-teologia-de-los\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPADRES GRIEGOS, TEOLOGIA DE LOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-18986","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18986"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18986\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}