{"id":18997,"date":"2016-02-05T12:11:20","date_gmt":"2016-02-05T17:11:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/persecuciones-contra-los-cristianos\/"},"modified":"2016-02-05T12:11:20","modified_gmt":"2016-02-05T17:11:20","slug":"persecuciones-contra-los-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/persecuciones-contra-los-cristianos\/","title":{"rendered":"PERSECUCIONES CONTRA LOS CRISTIANOS"},"content":{"rendered":"<p>I. Delimitaci\u00f3n del tema<br \/>\nNo pretendemos ofrecer aqu\u00ed\u00ad una descripci\u00f3n hist\u00f3rica de tales persecuciones, daremos solamente las determinaciones formales de este concepto bajo sus distintos aspectos.<\/p>\n<p>II. Origen<br \/>\nEl primer caso de persecuci\u00f3n ha de verse en la vida misma de Jes\u00fas, tanto por lo que se refiere al hecho hist\u00f3rico como en lo relativo a sus caracter\u00ed\u00adsticas. Decimos \u00aben lo relativo a sus caracter\u00ed\u00adsticas\u00bb porque los elementos distintivos de las posteriores p. c. no iban a ser muy diferentes, aunque las circunstancias externas se modificaron tanto en el transcurso de la historia, que incluso llegaron a darse persecuciones contra los cristianos en nombre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La persecuci\u00f3n y el ajusticiamiento de Jes\u00fas, a juzgar por los testimonios del NT, tuvieron lugar primordialmente por motivos religiosos; en concreto porque c\u00ed\u00adrculos decisivos del juda\u00ed\u00adsmo ve\u00ed\u00adan en la dura cr\u00ed\u00adtica de Jes\u00fas a la piedad legalista una amenaza seria para la fe tradicional en Yahveh, y no s\u00f3lo una amenaza para determinados intereses de grupo. Por motivos an\u00e1logos en la primera \u00e9poca del cristianismo se produjeron persecuciones contra los cristianos por parte de jud\u00ed\u00ados palestinenses o helen\u00ed\u00adsticos. Sin embargo, no ser\u00ed\u00ada justo atribuir a los jud\u00ed\u00ados la culpa exclusiva de la muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Pues tambi\u00e9n por parte de los romanos hab\u00ed\u00ada sospechas pol\u00ed\u00adticas; p. ej., el temor de una sublevaci\u00f3n popular contra el poder romano de ocupaci\u00f3n, o el temor de una guerra civil entre los jud\u00ed\u00ados por motivos religiosos.<\/p>\n<p>Pero ante todo el motivo de las persecuciones debe verse en la predicaci\u00f3n acerca del -> reino escatol\u00f3gico de Dios. Por encima de cualquier aspecto concreto religioso y pol\u00ed\u00adtico, en general esa predicaci\u00f3n contiene una declaraci\u00f3n de guerra a todo intento de religiosidad m\u00e1gico-legalista y a toda inmanencia autosuficiente del mundo, cuyo conformismo es negado con un radicalismo insuperable y queda desenmascarado en su situaci\u00f3n desesperada por la exhortaci\u00f3n a la -> metanoia y a la transformaci\u00f3n revolucionaria de la vida por motivos escatol\u00f3gicos. Por m\u00e1s que en las afirmaciones hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adficas, con t\u00e9rminos neotestamentarios, y en la doctrina de la potencia obediencial, con t\u00e9rminos sistem\u00e1ticos, se ense\u00f1e claramente una apertura de la naturaleza y de la historia a la revelaci\u00f3n de Cristo, no por ello queda suprimida la oposici\u00f3n total entre la adhesi\u00f3n obstinada al mundo y las exigencias escatol\u00f3gicas, oposici\u00f3n que es el aut\u00e9ntico -> esc\u00e1ndalo de la fe cristiana. La negaci\u00f3n expresa de tales exigencias (la cual, l\u00f3gicamente, implica su conocimiento) cuando va unida con la fuerza se activa en sanciones y represalias, en una persecuci\u00f3n contra los cristianos en el sentido estricto de la palabra. En todas las \u00e9pocas de la historia de la Iglesia la cruz ha sido el signo de aquella dial\u00e9ctica en virtud de la cual el testimonio de salvaci\u00f3n se convierte en desgracia terrena para el testigo y, as\u00ed\u00ad, nuevamente se convierte en testimonio de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si esta tensi\u00f3n se elimina en una falsa paz con las circunstancias del momento, la contradicci\u00f3n de la cruz queda suprimida. Y si ese esc\u00e1ndalo falta totalmente en una parte de la historia, ello es prueba de una acomodaci\u00f3n saturada por parte de un cristianismo que niega su origen.<\/p>\n<p>III. Cambio de forma<br \/>\nSin duda en tal enjuiciamento ha de tenerse en cuenta tambi\u00e9n la ambivalencia de toda fase hist\u00f3rica. As\u00ed\u00ad s\u00f3lo dif\u00ed\u00adcilmente cabe decir qu\u00e9 motivos dominaron cada vez en la historia de las persecuciones. La \u00fanica persecuci\u00f3n por motivos puramente religiosos seguramente fue la que llevaron a cabo los jud\u00ed\u00ados en el primer siglo de nuestra era. Como fundamento jur\u00ed\u00addico sirvi\u00f3 aqu\u00ed\u00ad ante todo Lev 24, 14ss y 1 Re 21, 10, textos los cuales la blasfemia debe ser castigada con la muerte por lapidaci\u00f3n (Esteban y Santiago). Adem\u00e1s muchos miembros de la comunidad primitiva fueron objeto de insidias (p. ej., Pablo). En el \u00abconcilio apost\u00f3lico\u00bb (Act 15), donde se aborda la disputa acerca de la misi\u00f3n entre los paganos y los jud\u00ed\u00ados, se refleja el problema fundamental de hasta qu\u00e9 punto los cristianos deb\u00ed\u00adan acomodarse a las exigencias jud\u00ed\u00adas o deb\u00ed\u00adan rechazarlas.<\/p>\n<p>En cambio los cristianos romanos, que en calidad de ilustradores religiosos amenazaban con destruir la estructura de la antigua ordenaci\u00f3n religioso-estatal, fueron perseguidos por parte del Estado romano s\u00f3lo indirectamente a causa de su fe; primariamente el inter\u00e9s era pol\u00ed\u00adtico. Los emperadores romanos tuvieron que ver en la negativa del cristiano a sacrificar a los dioses nacionales una sublevaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, de manera que la decisi\u00f3n de perseguir la motivaron ante todo principios jur\u00ed\u00addicos nacionales, sobre todo si se tienen en cuenta que Roma en cuestiones religiosas era muy tolerante. Otros motivos fueron las calumnias acerca de la celebraci\u00f3n cultual de los cristianos, las cuales se debieron a otros grupos que les hac\u00ed\u00adan la competencia y que obligaron a las autoridades romanas a intervenir. Finalmente se dio tambi\u00e9n la tensi\u00f3n, t\u00ed\u00adpica de las situaciones hist\u00f3ricas de transici\u00f3n, entre el poder establecido y el contramovimiento ilustrado, tensi\u00f3n que se manifest\u00f3 en la dura persecuci\u00f3n contra los cristianos o en una tolerancia t\u00e1cita.<\/p>\n<p>Con la elevaci\u00f3n del cristianismo a religi\u00f3n del Estado (\u00e9poca de -> Constantino) y con su conversi\u00f3n en fe predominante de -> occidente, las persecuciones desde fuera fueron cada vez m\u00e1s raras, prescindiendo de las guerras pol\u00ed\u00adtico-religiosas contra el Islam. Sin embargo, surgieron ahora nuevos conflictos por la tensi\u00f3n entre el oficio que se consolidaba, con su necesaria tendencia a la acomodaci\u00f3n, y los carismas no reglamentables, con el impulso cr\u00ed\u00adtico que les era propio. Como a cada instituci\u00f3n, tambi\u00e9n al oficio eclesi\u00e1stico le amenaza el endurecimiento legal, que es puesto constantemente en tela de juicio por el carisma como instancia que apela siempre al mensaje de Jes\u00fas, mensaje escatol\u00f3gico y adverso a la ley; esto, con deformaciones, se puede ver todav\u00ed\u00ada en todos los movimientos her\u00e9ticos. Puesto que el oficio est\u00e1 investido de poder \u00abpol\u00ed\u00adtico\u00bb, tiene tambi\u00e9n la posibilidad (de la que efectivamente ha hecho uso) de perseguir los movimientos revolucionarios por la violencia, o bien por la v\u00ed\u00ada m\u00e1s silenciosa de los procedimientos inquisitoriales. Con no menor dureza transcurrieron frecuentemente las discusiones teol\u00f3gicas de escuelas opuestas. As\u00ed\u00ad, casi todos los movimientos de reforma en las fundaciones nuevas o renovaciones de \u00f3rdenes religiosas, s\u00f3lo triunfaron a costa de grandes dificultades. Hus y Savonarola fueron quemados; la historia de los herejes en la edad media conoce muchos casos similares. Aqu\u00ed\u00ad hay que citar la sangrienta persecuci\u00f3n de los valdenses, as\u00ed\u00ad como, m\u00e1s tarde, la lucha contra los jansenistas.<\/p>\n<p>En la -> edad media se lleg\u00f3 (debido a las pretensiones hierocr\u00e1ticas de poder papal) a alianzas pol\u00ed\u00adticas en el \u00e1mbito mundano, a consecuencia de las cuales hubo guerras contra Roma, las cuales, a pesar de ser pol\u00ed\u00adticas, fueron tenidas y sancionadas como sacrilegio y persecuci\u00f3n contra la Iglesia. Igualmente las -> guerras de religi\u00f3n de los siglos xvi y xvii constituyen una mezcla indescifrable de motivos pol\u00ed\u00adticos y religiosos, como lo pone de manifiesto, p. ej., el caso de Tom\u00e1s M\u00fcntzer. Una historiograf\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica sincera confesar\u00e1 que aqu\u00ed\u00ad muchas veces los motivos religiosos fueron un pretexto para encubrir los intereses pol\u00ed\u00adticos y de poder que ocasionaron las \u00abguerras de religi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Si aqu\u00ed\u00ad de la alianza del cristianismo con el poder pol\u00ed\u00adtico surgieron opresiones para una minor\u00ed\u00ada no conformista, la relaci\u00f3n se invierte en las represalias de la -> ilustraci\u00f3n contra la fe cristiana. Pero tampoco aqu\u00ed\u00ad puede pasarse por alto que el cristianismo, por su estrecha uni\u00f3n con sistemas feudales y mon\u00e1rquicos y por la expresa legitimaci\u00f3n teol\u00f3gica que les dio (pi\u00e9nsese, p. ej., en el papel estatal-eclesi\u00e1stico del catolicismo en los pa\u00ed\u00adses latinos y en la Austria de los Habsburgo; y, dentro del protestantismo, en el caso de Escandinavia o de la iglesia anglicana de Inglaterra), particip\u00f3 pr\u00e1ctica e ideol\u00f3gicamente en la injusticia de estos sistemas, de manera que la revoluci\u00f3n social luch\u00f3 tambi\u00e9n contra el cristianismo y sus doctrinas porque formaban parte de la reacci\u00f3n. En esos casos se impugn\u00f3 una forma falsa de cristianismo, que se dej\u00f3 poner al servicio de sistemas pol\u00ed\u00adticos, descuidando as\u00ed\u00ad su funci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica frente al mundo; por eso, en el sentido estricto de la palabra, ya no se pod\u00ed\u00ada hablar de p. c.<\/p>\n<p>Esto en parte tiene validez tambi\u00e9n para las persecuciones m\u00e1s recientes, p. ej., para la guerra civil espa\u00f1ola y para algunos pa\u00ed\u00adses comunistas del bloque oriental. Evidentemente, por encima de lo puramente pol\u00ed\u00adtico, la presencia de un ate\u00ed\u00adsmo abierto hace que de nuevo se resalte como motivo de persecuci\u00f3n el esc\u00e1ndalo de la cruz, a pesar de toda la culpa hist\u00f3rica del cristianismo. En cuanto a la postura, hoy todav\u00ed\u00ada discutida, del cristianismo frente al fascismo y al nacionalsocialismo, hemos de ser cautos ante glorificaciones unilaterales. Junto a los obst\u00e1culos y a las persecuciones crueles hay tambi\u00e9n, sobre todo al principio, numerosos documentos seg\u00fan los cuales dirigentes eclesi\u00e1sticos afirmaron y llevaron a la pr\u00e1ctica una afinidad de la Iglesia con el fascismo y el nacionalsocialismo. Sin tocar la dif\u00ed\u00adcil cuesti\u00f3n de la culpabilidad, hay aqu\u00ed\u00ad, por lo menos inicialmente, un intento oficial eclesi\u00e1stico de avenencia con un r\u00e9gimen totalitario; y en ese intento la conservaci\u00f3n del poder pol\u00ed\u00adtico y de intereses eclesi\u00e1sticos posiblemente prevaleci\u00f3 sobre las exigencias del evangelio.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Harnack Miss; A. Ehrhard, Die Kirche der M\u00e4rtyrer (Mn 1932); Lietzmann; H. v. Campenhausen, Die Idee des Martyriums in der Alten Kirche (G\u00f6 1936); H. Rahner, Abendl\u00e4ndische Kirchenfreiheit (Ei 1943); J. 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