{"id":19000,"date":"2016-02-05T12:11:25","date_gmt":"2016-02-05T17:11:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/presocraticos\/"},"modified":"2016-02-05T12:11:25","modified_gmt":"2016-02-05T17:11:25","slug":"presocraticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/presocraticos\/","title":{"rendered":"PRESOCRATICOS"},"content":{"rendered":"<p>Seg\u00fan una persuasi\u00f3n antigua, con S\u00f3crates empieza una nueva \u00e9poca de la -> filosof\u00ed\u00ada. El \u00abfue el primero que hizo bajar del cielo la filosof\u00ed\u00ada, la estableci\u00f3 en las ciudades y la oblig\u00f3 a investigar la vida y las costumbres, el bien y el mal\u00bb (CICER\u00ed\u201cN, Tusc. 5, 10). La \u00e9poca anterior es designada por la historia aristot\u00e9lica de la filosof\u00ed\u00ada y por los disc\u00ed\u00adpulos de Arist\u00f3teles como la era de los fil\u00f3sofos de la naturaleza (physikoi). Esa \u00e9poca recoge la pregunta de las teogon\u00ed\u00adas (Hes\u00ed\u00adodo, hacia el 700 a.C.) por el origen, las fuerzas configuradoras y la ordenaci\u00f3n del universo. Pero el acceso a la physis t\u00f3n \u00f3nton (origen de las cosas como proceso; fundamento de donde brotan siempre) ya no lo da ahora el mito, sino la experiencia. El hombre no queda destacado todav\u00ed\u00ada frente a la physis . Se intenta comprender con las mismas categor\u00ed\u00adas el ser humano y el extrahumano. El microcosmos del hombre abre el macrocosmos, y a la inversa. Etica y filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza todav\u00ed\u00ada no se han separado. En general, a\u00fan no se reflexiona sobre la distinci\u00f3n entre percepci\u00f3n sensitiva y conocimiento en el juicio entre ser material y espiritual. El pensamiento est\u00e1 todav\u00ed\u00ada en una relaci\u00f3n inmediata con su objeto. Por primera vez S\u00f3crates empieza a considerar las cosas en el espejo de los l\u00f3goi.<\/p>\n<p>1. Sobre Tales de Mileto (primera mitad del siglo vi a.C.) se narra que consider\u00f3 el agua como fundamento del mundo. La fuerza de atracci\u00f3n de la piedra im\u00e1n le habr\u00ed\u00ada servido como prueba de que tambi\u00e9n en la piedra hay alma o vida. En relaci\u00f3n con esto se ha transmitido su opini\u00f3n de que todo est\u00e1 lleno de dioses.<\/p>\n<p>Anaximandro de Mileto (aproximadamente del 610 al 540 a.C.) ve en el apeiron (lo ilimitado e indeterminado) el principio y el fundamento de los entes. Del apeiron brotan las cosas en forma tal que cada vez surge una determinada pareja de oposiciones. Si los opuestos se mezclan y abandonan su naturaleza determinada, las cosas retornan al apeiron. El apeiron, frente al mundo en movimiento y mutaci\u00f3n que deviene a partir de \u00e9l, es inmortal, imperecedero, y no envejece. Las relaciones num\u00e9ricas, que Anaximandro aduce para la medida de la tierra y para la distancia de las esferas del sol, de la luna y de las estrellas respecto de la tierra, son expresi\u00f3n de la ley c\u00f3smica. De Ariaximandro procede la frase m\u00e1s antigua de la filosof\u00ed\u00ada griega que se nos ha transmitido literalmente: \u00abLos seres perecen \u00abseg\u00fan la culpabilidad\u00bb hacia aquel lugar de donde ha partido su devenir; pues ellos se pagan entre s\u00ed\u00ad justos castigos y expiaciones por su injusticia seg\u00fan la disposici\u00f3n del tiempo\u00bb (DIELS-KRANZ 12 B 1). Cuando una cosa asciende del apeiron  y entra en la realidad, arrebata para s\u00ed\u00ad con ego\u00ed\u00adsmo posibilidades que quita a otras cosas. As\u00ed\u00ad comete una culpa, que exp\u00ed\u00ada entrando nuevamente en el apeiron. El proceso del mundo en su conjunto se presenta como justo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad como el aliento vital del hombre es aire, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n, seg\u00fan Anax\u00ed\u00admenes de Mileto (aproximadamente: 580-520 a.C.), el universo est\u00e1 penetrado por el aire creador, unificador y conductor. De \u00e9l proceden las cosas por condensaci\u00f3n y rarefacci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Entre Pit\u00e1goras (*570\/560 a.C. en Samos, + hacia el 480 en Metaponte) y los milesios hay una ruptura. Frente a la investigaci\u00f3n del mundo, el destino y la educaci\u00f3n del alma pasan a ser ahora el tema capital. Hacia el 530\/525 Pit\u00e1goras emigra de su patria jonia hacia Crotona, en la Italia meridional, y funda all\u00ed\u00ad una comunidad religioso-filos\u00f3fica que ejerce durante cierto tiempo una importante influencia pol\u00ed\u00adtica. Ense\u00f1a la transmigraci\u00f3n de las almas y se considera a s\u00ed\u00ad mismo como un dios que transitoriamente ha descendido a la manera de ser terrestre. Dice que puede mencionar todas las existencias de hombre, de animal y de planta por las que ha pasado. Con ello se dan los primeros puntos de apoyo para la distinci\u00f3n entre alma y cuerpo (esp\u00ed\u00adritu y materia), para la valoraci\u00f3n del alma como lo m\u00e1s alto y para la doctrina del recuerdo de la preexistencia. Probablemente se remonta tambi\u00e9n a Pit\u00e1goras la doctrina desarrollada en su escuela de que todo es n\u00famero, con lo cual \u00e9l recoge la cuesti\u00f3n j\u00f3nica de la \u00e1rj\u00e9. Extensi\u00f3n, forma y proporci\u00f3n son desarrollos del n\u00famero. El n\u00famero uno es el principio creador, porque de lo ilimitado extrae una cosa limitada. El n\u00famero dos produce distinci\u00f3n y oposici\u00f3n. El n\u00famero cuatro o el cuadrado representan la perfecci\u00f3n y la justicia. Con \u00e9l est\u00e1 emparentado el diez, como suma de los n\u00fameros que van del uno al cuatro; sobre \u00e9l descansa el sistema num\u00e9rico y la ordenaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>3. Heraclito de Efeso (aproximadamente: 570-475 a.C.) es un jonio que en cierto modo rompe con la tradici\u00f3n del empirismo jonio. \u00abEl saber muchas cosas no conduce a entender, de lo contrario habr\u00ed\u00adan ense\u00f1ado eso Hes\u00ed\u00adodo y Pit\u00e1goras, como tambi\u00e9n Jen\u00f3fanes y Hecateo\u00bb (DIELS-KRANZ 22 B 40). Si Heraclito pone su mirada en lo visible, lo hace porque esto es s\u00ed\u00admbolo de la ley invisible. \u00abNo comprenden c\u00f3mo lo opuesto guarda una unidad de sentido consigo mismo: forma una estructura en tensi\u00f3n como en el arco y la lira\u00bb (DIELS-KRANZ 22 B 51). La ley de las cosas es la oposici\u00f3n, que al mismo tiempo es composici\u00f3n. La guerra, principio generador de todas las cosas, es al mismo tiempo algo com\u00fan y que une. La misma tensi\u00f3n produce (en el arco) guerra y muerte, (en la lira), armon\u00ed\u00ada y paz. El que quiere la vida debe afirmar la muerte. La oposici\u00f3n manifiesta es signo de una armon\u00ed\u00ada oculta, que s\u00f3lo por aqu\u00e9lla puede subsistir, a saber: del logos. La pregunta por el logos es a la vez una pregunta por la ley del cosmos, as\u00ed\u00ad como por el sentido de la guerra y de la paz, de lo necesario y lo superfluo, de la vida y la muerte. Pues los poderes del cosmos son los poderes de la existencia del hombre, y a la inversa. Puesto que la vida y el alma del hombre son fuego, tambi\u00e9n el cosmos es un fuego eternamente vivo. El alma del hombre no conoce l\u00ed\u00admites, porque est\u00e1 en comuni\u00f3n con el logos universal. Las leyes humanas se nutren de la \u00fanica ley divina. Dios es la unidad, por la cual existen los opuestos. Est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del suceder. Puesto que \u00e9l es el sabio, conoce el sentido oculto detr\u00e1s de todas las cosas.<\/p>\n<p>4. Jen\u00f3fanes de Colof\u00f3n (del 570 al 475\/ 470 a.C.), lleva adelante la ilustraci\u00f3n jonia mediante la primera reflexi\u00f3n sobre el m\u00e9todo cognoscitivo de las ciencias naturales y mediante la cr\u00ed\u00adtica a la teolog\u00ed\u00ada del mito. Separa conscientemente la observaci\u00f3n y la interpretaci\u00f3n especulativa. El grado de certeza no es el mismo en todas las afirmaciones; el canon de la certeza es la experiencia sensible. Las afirmaciones de Jen\u00f3fanes sobre el Dios \u00fanico y la manera de demostrarlo insin\u00faan una proximidad con Parm\u00e9nides: a) Dios es uno. Si hubiera muchos dioses, \u00e9stos deber\u00ed\u00adan ser iguales entre s\u00ed\u00ad, pero entonces ninguno ser\u00ed\u00ada el supremo y, por tanto, no habr\u00ed\u00ada Dios. b) Dios no tiene la forma de un hombre. Todas las concepciones existentes acerca de Dios corresponden al aspecto de los hombres que las tienen. Por ello no pueden pretender validez. c) Dios no conoce ni principio, ni fin, ni movimiento. El hecho de que \u00e9l quiera una cosa es suficiente para ejecutarla. \u00abEl es todo ojo, todo pensamiento, todo o\u00ed\u00addo\u00bb (DIELS-KRANZ 21 B 24).<\/p>\n<p>El influjo de Parm\u00e9nides de Elea (entre el 515 aproximadamente y el 445 a.C.) en toda la filosof\u00ed\u00ada occidental apenas podr\u00e1 ponderarse con demas\u00ed\u00ada. En la introducci\u00f3n de su poema doctrinal la diosa le promete que le descubrir\u00e1 la verdad y las opiniones aparentes de los hombres. La tradici\u00f3n ha concedido una importancia mayor a la primera parte del poema, que describe el camino de la verdad. All\u00ed\u00ad hallamos una primera reflexi\u00f3n sobre la distinci\u00f3n entre el pensamiento y la percepci\u00f3n sensible. La diosa advierte a Parm\u00e9nides que los sentidos pueden inducirle a suponer que el no-ser existe. La decisi\u00f3n sobre esto compete s\u00f3lo al pensamiento. Pero el pensamiento que reflexiona sobre el lenguaje muestra c\u00f3mo en ning\u00fan enunciado que de alg\u00fan modo usa la palabra \u00abes\u00bb, hay un tercer t\u00e9rmino entre \u00abes\u00bb y \u00abno es\u00bb. Por esto s\u00f3lo se puede elegir entre dos caminos de investigaci\u00f3n: el del \u00abes\u00bb y el del \u00abno es\u00bb. Pero puesto que s\u00f3lo puede ser pensado lo que es, el camino del \u00abno es\u00bb resulta inaccesible. \u00bfC\u00f3mo se piensa aqu\u00ed\u00ad el pensamiento y el ser? El pensamiento es pensado a la manera del acto de ver, que necesita un objeto al cual dirigirse. Por eso lo que no es, no puede ser pensado. El objeto espec\u00ed\u00adfico del pensamiento es en toda cosa aquello en virtud de lo cual un ente es: el ser del ente. El ser del ente es pensado como algo entitativo, a lo cual se dirige el pensamiento. De su concepto del conocimiento y del ser deduce Parm\u00e9nides las propiedades de \u00e9ste. Puesto que el hablar del devenir y del perecer presuponen un conocimiento y un ser del no-ser (as\u00ed\u00ad), desde el cual deviene lo devenido y hacia el cual perece lo caduco, en consecuencia el ser no ha devenido y es imperecedero. Puesto que la misma palabra \u00abes\u00bb se predica de todos los entes, el ser, concebido a manera de un ente (sensiblemente perceptible), debe ser totalmente homog\u00e9neo. De la no existencia del no ser se sigue que el ser es indivisible; de la no existencia en \u00e9l del devenir y del perecer se sigue su inmovilidad.<\/p>\n<p>5. La filosof\u00ed\u00ada presocr\u00e1tica posterior a Parm\u00e9nides recoge las cuestiones de los jonios sobre filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza y las tesis ontol\u00f3gicas de Parm\u00e9nides. a) Se intenta explicar los fen\u00f3menos del devenir y del perecer de modo tal que se conserve la doctrina parmenidiana de la inmutabilidad de aquello que es. b) La representaci\u00f3n del ser a manera de ente es llenada de contenidos de la filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza. c) Puesto que el ser uno no puede convertirse en una multiplicidad, la pluralidad de cosas que vemos debe explicarse a base de una originaria multiplicidad cualitativa o cuantitativa que ya no es reducible a una unidad. d) Como el ser inm\u00f3vil no puede producir ning\u00fan movimiento, debe establecerse un principio de movimiento que no se identifica con aquello que propiamente es.<\/p>\n<p>Para Emp\u00e9docles de Acragas (sobre el 500 hasta el 430 a.C.) el fuego, el agua, el aire y la tierra son las cuatro ra\u00ed\u00adces invariables, por mezcla y separaci\u00f3n de las cuales surgen todas las cosas. La causa de la mezcla y separaci\u00f3n son el amor (fil\u00ed\u00ada) y la disputa (ne\u00ed\u00adkos), que alternan en su predominio sobre el cosmos. La percepci\u00f3n es posible porque estos mismos elementos que est\u00e1 en las cosas se hallan tambi\u00e9n en nosotros. En su poema Purificaciones Emp\u00e9docles ense\u00f1a la transmigraci\u00f3n de las almas. Ese poema es un testimonio importante de la doctrina pitag\u00f3rica.<\/p>\n<p>Dem\u00f3crito de Abdera (sobre el 460 hasta el 370 a.C.) intenta con su concepci\u00f3n de los \u00e1tomos enlazar la doctrina de Parm\u00e9nides sobre el ser con la experiencia de la naturaleza. Lo verdadero e inmutable son los innumerables \u00e1tomos, que se distinguen unos de otros por su forma, su lugar en el espacio, su relativa situaci\u00f3n mutua, su tama\u00f1o (y su peso). Se mueven eternamente por s\u00ed\u00ad mismos en el vac\u00ed\u00ado, concebido como existente. Por sus choques casuales surgen nuestro mundo y otros mundos. Las impresiones sensibles son subjetivas, pero permiten sacar conclusiones sobre la forma o estructura de los \u00e1tomos o cosas que las causan. El conocimiento sensitivo se produce por emanaciones procedentes de las cosas que tocan los \u00e1tomos del alma.<\/p>\n<p>En lugar de la escisi\u00f3n cuantitativa del ser parmenidiano Anax\u00e1goras de Clazomene (aproximadamente: del 500 al 425 a.C.) establece la escisi\u00f3n cualitativa. A cada una de las substancias cuantitativamente distintas que existen en el mundo, corresponde una sustancia originaria cualitativamente invariable. Las sustancias originarias (llamadas por Arist\u00f3teles \u00f3moiom\u00e9re) est\u00e1n unidas en una mezcla homog\u00e9nea, hasta que el esp\u00ed\u00adritu (no\u00fas) causa un movimiento rotatorio que tiene por consecuencia un proceso de escisi\u00f3n y, con ello, el surgimiento del mundo (o de los mundos). Cada cosa contiene todas las materias originarias; su cualidad determinada se debe al predominio de una de ellas. La causalidad del esp\u00ed\u00adritu est\u00e1 limitada a este principio; el devenir ulterior se desarrolla por procesos mec\u00e1nicos (Di\u00f3genes de Apolonia [aproximadamente: del 460 al 390 a.C.] es el primero que intenta una explicaci\u00f3n teleol\u00f3gica de la naturaleza de amplio alcance). El esp\u00ed\u00adritu es concebido como una materia sutil. S\u00f3lo \u00e9l carece de mezcla, aunque est\u00e1 presente en grados distintos en los seres vivos.<\/p>\n<p>6. La sof\u00ed\u00adstica constituye una transici\u00f3n desde la filosoffa presocr\u00e1tica de la naturaleza hacia el planteamiento \u00e9tico de los problemas en S\u00f3crates. Su imagen y valoraci\u00f3n est\u00e1n fuertemente determinadas por la pol\u00e9mica de Plat\u00f3n. El distintivo de los sofistas es su saber enciclop\u00e9dico, especialmente su inter\u00e9s por el arte de hablar y por el lenguaje. En el enjuiciamiento de sus doctrinas gnoseol\u00f3gicas (Prot\u00e1goras: \u00abEl hombre es la medida de todas las cosas, en las que son del c\u00f3mo son, y en las que no son del c\u00f3mo no son\u00bb: DIELS-Knexz 80 B 1) debe tenerse en cuenta que s\u00f3lo con Plat\u00f3n se inicia una reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica sobre la distinci\u00f3n entre percepci\u00f3n y juicio y sobre el problema del error. Con ayuda de su her\u00ed\u00adstica, dependiente de la dial\u00e9ctica ele\u00e1tica, los sofistas ponen en duda las tradicionales concepciones \u00e9ticas y religiosas. Establecen una oposici\u00f3n entre la naturaleza (fysis) y la convenci\u00f3n (n\u00f3mos). El placer es lo bueno, el provecho del m\u00e1s fuerte es lo justo. La religi\u00f3n ha sido inventada por los poderosos para atemorizar a sus subordinados.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: EDICIONES: H. Diels &#8211; W. Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker, 3 vols. (1903, B 31956). &#8211; 2. TRADUCCIONES: W. Nestle, Die Vorsokratiker (D 41956); W. Kranz, Vorsokratische Denker (B 31959). &#8211; 3. BIBLIOGRAF\u00ed\u008dAS: Ueberweg 375-55*; O. Gigon, Antike Philosophie (Bibliographische Einf\u00fchrungen in das Studium der Philosophie 5) (Berna 1948) 17-22; idem, Der Ursprung der griechischen Philosophie (Bas 1945, 21968) 291-294; W. Totok, Handbuch der Geschichte der Philosophie 1 (F 1964) 100-134; G. S. Kirk &#8211; J. E. Rauen, Los fil\u00f3sofos presocr\u00e1ticos (Gredos Ma 1970); &#8211; 4. BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA GENERAL.: Zeller I 1-2; J. Burnet, Early Greek Philosophy (0 1892, 41930, 1957); K. Reinhardt, Parmenides und die Geschichte der griechischen Philosophie (Bo 1916); H. Langerbeck, i.O!IE EIIIPTEMIH. Studien zu Demokrits Ethik und Erkenntnislehre (B 1935); W. Nestle, Vom Mythos zum Logos (St 1940); O. Gigon, Der Ursprung der griechischen Philosophie (Bas 1945, 21968); \u00ed\u00addem, Sophistik: Lexikon der Alten Welt (Z &#8211; St 1965) 2831 as; M. Heidegger, Der Spruch des Anaximander: Holzwege (1949, F41963) 296-343; idem, Logos, Moira, Aletheia: Vortr\u00e4ge und Aufs\u00e4tze III (1954, Pfullingen 31967); H. Frilnkel, Dichtung und Philosophie des fr\u00fchen Griechentums (1951, Mn 21962); Iden&#8217;, Wege und Formen fr\u00fchgriechischen Denkens (1955, Mn 21960); G. S. Kirk &#8211; J. E. Raven, Los fil\u00f3sofos presocr\u00e1ticos (Gredos Ma 1970) J. Kerschensteiner, Kosmos. Quellenkritische Untersuchungen zu den Vorsokratikern (Mn 1962); W. K. G. Guthrie, A History of Greek Philosophy I (C 1962) y II (C 1965); K. v. Fritz, Pythagoras, Pythagoreer: Pauly-Wissowa XXIV (1963) 171-268; idem, Demokrit: Lexikon der Alten Welt (Z &#8211; St 1965) 715 s; W. Br\u00f6cker, Die Geschichte der Philosophie vor Sokrates (F 1965); H.-G. Gadamer (dir.), Um die Begriffswelt der Vorsokratiker (Darmstadt 1968); U. H\u00f6lscher, Anf\u00e4ngliches Fragen. Studien zur fr\u00fchen griechischen Philosophie (G\u00f6 1968); J. Casal Mu\u00f1oz, Heraclito y el pensamiento metaf\u00ed\u00adsico (Barreiro y Ramos Monteu); F. Montero Moliner, Parm\u00e9nides (Gredos Ma); A. Reyes, Filosof\u00ed\u00ada helen\u00ed\u00adstica (F de C Econ\u00f3mica M\u00e9x); W. K. C. Guthrie, Los fil\u00f3sofos griegos (F de C Econ\u00f3mica M\u00e9x 41968); A. Llanos, Los presocr\u00e1ticos y sus fragmentos (Ju\u00e1rez B Aires 1969); idem, Los viejos sofistas y el humanismo (Ju\u00e1rez B Aires 1969); C. Marx, Diferencia de la filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza en Dem\u00f3crito y en Epicuro (Andes B Aires 21970); A. Pascuali, La moral de Epicuro (M Avila Caracas 1969); Hirschberger, Historia de la filosof\u00ed\u00ada (Herder Ba I 1968).<\/p>\n<p>Friedo Ricken<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan una persuasi\u00f3n antigua, con S\u00f3crates empieza una nueva \u00e9poca de la -> filosof\u00ed\u00ada. El \u00abfue el primero que hizo bajar del cielo la filosof\u00ed\u00ada, la estableci\u00f3 en las ciudades y la oblig\u00f3 a investigar la vida y las costumbres, el bien y el mal\u00bb (CICER\u00ed\u201cN, Tusc. 5, 10). 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