{"id":19010,"date":"2016-02-05T12:11:45","date_gmt":"2016-02-05T17:11:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reforma-gregoriana\/"},"modified":"2016-02-05T12:11:45","modified_gmt":"2016-02-05T17:11:45","slug":"reforma-gregoriana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reforma-gregoriana\/","title":{"rendered":"REFORMA GREGORIANA"},"content":{"rendered":"<p>La r. g. se llama as\u00ed\u00ad por el nombre de su m\u00e1s genial promotor, Gregorio vii. Significa quiz\u00e1s la irrupci\u00f3n m\u00e1s decidida de la peculiaridad del catolicismo en la historia. En ella se trataba de asegurar a la Iglesia la libertad, el derecho a su propia constituci\u00f3n y, en cuanto entraban en juego intereses pol\u00ed\u00adtico-eclesi\u00e1sticos, tambi\u00e9n el derecho a la direcci\u00f3n del mundo cristiano. Era, por tanto, una reacci\u00f3n contra un cierto rumbo que hab\u00ed\u00adan tomado el oriente con el cesaropapismo bizantino y el occidente con formas jur\u00ed\u00addicas como la iglesia propia, la investidura de seglares, la teocracia real, etc., en perjuicio de la Iglesia y de su misi\u00f3n (-> reforma eclesi\u00e1stica, movimientos de; -> Iglesia y Estado).<\/p>\n<p>I. Causas y evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<br \/>\nLa causa general fue el proceso de crecimiento, debido al cual occidente en los siglos XI-XII entr\u00f3 en una fase de mayor diferenciaci\u00f3n y reflexi\u00f3n que se extendi\u00f3 a todos los sectores de la vida: con la nueva aspiraci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica surgi\u00f3 la -> escol\u00e1stica; los reinos concentraron las fuerzas pol\u00ed\u00adticas; la caballer\u00ed\u00ada y la burgues\u00ed\u00ada desarrollaron una cultura propia; los monjes y can\u00f3nigos pugnaban por nuevas formas de vida; la piedad adopt\u00f3 rasgos de subjetividad personal y se sumi\u00f3 en los misterios de la humanidad de Cristo; la fe se vio puesta en peligro por herej\u00ed\u00adas. La r. g. es s\u00f3lo una de las manifestaciones, aunque la m\u00e1s visible y muy temprana, de esta transici\u00f3n. Su causa m\u00e1s pr\u00f3xima fue la cristianizaci\u00f3n m\u00e1s fuerte que entretanto hab\u00ed\u00ada alcanzado el -> occidente.<\/p>\n<p>La reforma comenz\u00f3 bajo los papas alemanes designados por Enrique III, a saber: Clemente II, D\u00e1maso II, Le\u00f3n IX, V\u00ed\u00adctor II (1046-1057), teniendo como meta una renovaci\u00f3n moral que combatiera la simon\u00ed\u00ada y el matrimonio de los sacerdotes. En todo esto, a partir de Le\u00f3n IX la reforma utiliz\u00f3 en\u00e9rgicamente los derechos primaciales de Roma, y condujo bajo los papas toscanos y loreneses Esteban IX, Nicol\u00e1s II y Alejandro II (1057-1073) a la primera resistencia contra antiguas costumbres jur\u00ed\u00addicas que mermaban la libertad de la Iglesia. Fue Gregorio VII (1073-1085) quien intensific\u00f3 esa resistencia hasta convertirla en lucha abierta. De esta manera la cristiandad se vio en la necesidad de enfrentarse definitivamente con las nuevas exigencias. Las tensiones que se fueron arrastrando bajo los papas V\u00ed\u00adctor III, Urbano Pascual II, Gelasio II y Calixto II, hallaron un cierto final en el Concordato de Worms y en el concilio Lateranense I (1122-1123). Mientras tanto la reforma misma prosegu\u00ed\u00ada (per\u00ed\u00adodo posgregoriano), hasta extinguirse su voz hacia el 1150.<\/p>\n<p>II. Evoluci\u00f3n interna<br \/>\n1. Lucha contra la simon\u00ed\u00ada, el matrimonio de los sacerdotes y la investidura de seglares<br \/>\nEl empe\u00f1o por desarraigar la simon\u00ed\u00ada y el matrimonio de los sacerdotes se extend\u00ed\u00ada m\u00e1s all\u00e1 de la esfera moral, en cuanto que los reformadores cre\u00ed\u00adan que aquellos dos vicios eran un peligro para la Iglesia y para la fe. As\u00ed\u00ad consideraban la simon\u00ed\u00ada como la peor de las herej\u00ed\u00adas, pues negaba la divinidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Su temor crec\u00ed\u00ada por el problema fuertemente discutido de si los obispos simon\u00ed\u00adacos pod\u00ed\u00adan siquiera comunicar el Esp\u00ed\u00adritu Santo y si los ordenados por ellos pod\u00ed\u00adan administrar v\u00e1lidamente los sacramentos, problema que no pocas veces resolv\u00ed\u00adan los reformadores mediante la reordenaci\u00f3n. En el matrimonio de los sacerdotes aqu\u00e9llos ve\u00ed\u00adan atacada la pureza de la Iglesia y su relaci\u00f3n de esposa con el sacerdocio. Sin estos temores, en parte exagerados, su lucha habr\u00ed\u00ada perdido vigor, por lo menos respecto de la simon\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>En efecto, las donaciones y los servicios que causaban esc\u00e1ndalo eran relativamente innocuos, pues consist\u00ed\u00adan tan s\u00f3lo en los excesos de las formas jur\u00ed\u00addicas simon\u00ed\u00adacas de la Iglesia propia y de la investidura de seglares. Para eliminarlas hab\u00ed\u00ada que descargar el golpe precisamente sobre estas dos instituciones jur\u00ed\u00addicas y sobre el consiguiente se\u00f1or\u00ed\u00ado de los seglares sobre las iglesias. Contra tales instituciones se alzaron los reformadores, primeramente Humberto de Silva C\u00e1ndida hacia el a\u00f1o 1058 en el tercer libro de su obra Adversus simoniacos, y luego el S\u00ed\u00adnodo romano de 1059 mediante la prohibici\u00f3n, promulgada todav\u00ed\u00ada sin sanciones, de toda investidura de seglares, y finalmente Gregorio vii con todo el rigor. La lucha de las -> investiduras por \u00e9l desencadenada termin\u00f3 en que los reyes pusieron a salvo sus derechos sobre lo temporal, pero en principio dejaron libres los oficios eclesi\u00e1sticos. La libertad de los oficios eclesi\u00e1sticos significaba un triunfo decisivo del principio jer\u00e1rquico, que transform\u00f3 &#8211; como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n &#8211; la Iglesia y el mundo.<\/p>\n<p>2. La colisi\u00f3n jer\u00e1rquica y la formaci\u00f3n de una esfera jur\u00ed\u00addica eclesi\u00e1stica<br \/>\nEmancipando todo lo posible al clero del dominio de los seglares, la reforma traz\u00f3 una l\u00ed\u00adnea divisoria m\u00e1s precisa entre sacerdotes y laicos, lo que condujo luego a una especie de corporaci\u00f3n clerical supranacional e hizo que en el sacerdotium se manifestara con m\u00e1s fuerza que antes el antiguo orden jer\u00e1rquico. Consiguientemente, desde Urbano ii creci\u00f3 la autoridad de los obispos, aunque al mismo tiempo \u00e9sta se vio mermada en dos sentidos distintos: por una parte, los obispos no pudieron hacer prevalecer suficientemente su autoridad diocesana frente a a las reivindicaciones de los arcedianos y, posteriormente, del cap\u00ed\u00adtulo catedral; y, por otra parte, debilitaron lo m\u00e1s posible la autoridad de los metropolitanos, renunciando a formar un colegio episcopal organizado por provincias eclesi\u00e1sticas, que juntamente con el metropolitano y con el papa hubiera podido ocuparse de los problemas supradiocesanos.<\/p>\n<p>Sin embargo, el principio jer\u00e1rquico repercuti\u00f3 plena y totalmente en favor del papado. Como la reforma exig\u00ed\u00ada con frecuencia la puesta en juego de los derechos primaciales, el papado alcanz\u00f3 un poder que hasta entonces no hab\u00ed\u00ada conocido. Ya en la \u00e9poca gregoriana se emancip\u00f3 de la dependencia en que lo hab\u00ed\u00adan tenido los emperadores romanos y germ\u00e1nicos; comenz\u00f3 a formar una curia administrada por eclesi\u00e1sticos y un colegio cardenalicio con participaci\u00f3n en el r\u00e9gimen de la Iglesia; consigui\u00f3 imponer definitivamente en la Iglesia universal, en la medida entonces realizable, su propia soberan\u00ed\u00ada jur\u00ed\u00addica, judicial y administrativa; con todo lo cual puso las bases de una verdadera autoridad mon\u00e1rquica, que en lo sucesivo pudo ir estructur\u00e1ndose con menos obst\u00e1culos por el hecho de que en 1054 se consum\u00f3 el -> cisma oriental. Importancia decisiva tuvo adem\u00e1s la evoluci\u00f3n del derecho can\u00f3nico a que dieron origen los reformadores con nuevas colecciones de c\u00e1nones, como, p. ej., Anselmo de Lucca, Deusdedit, Boniza de Sutri, Ivo de Chantres y otros. Tras diligente y asiduo estudio, desde el Decreto de Graciano (hacia 1140) la multiplicidad de c\u00e1nones, con frecuencia contradictorios, qued\u00f3 sometida a un sistema unitario, y se cre\u00f3 una esfera jur\u00ed\u00addica eclesi\u00e1stica separada de la esfera jur\u00ed\u00addica secular, la cual, por su car\u00e1cter supranacional, pues no tard\u00f3 en imponerse a toda la cristiandad, confiri\u00f3 al sacerdotium durante los siglos xii-xiii la precedencia frente al regnum, y dio al papa el poder directivo sobre el mundo cristiano.<\/p>\n<p>3. La nueva posici\u00f3n de la jerarquia eclesi\u00e1stica frente a la cristiandad<br \/>\nComo el occidente no conoc\u00ed\u00ada todav\u00ed\u00ada la distinci\u00f3n entre Iglesia y Estado (que no se introdujo hasta el siglo xiv), sino que se aferraba a la antigua unidad religioso-pol\u00ed\u00adtica de la ecclesia universalis, de la christianitas, cimentada en el regnum y el sacerdotium, el principio jer\u00e1rquico de reforma repercuti\u00f3 tambi\u00e9n en el regnum. En contraposici\u00f3n con la teocracia regia hasta entonces dominante, los soberanos fueron declarados seglares, sujetos a la autoridad judicial de la Iglesia (Gregorio vii y otros reformadores, aunque no todos ni mucho menos, reivindicaban para el papa incluso el derecho de deposici\u00f3n), que deb\u00ed\u00adan ejercer su funci\u00f3n en servicio de \u00e9sta y bajo la direcci\u00f3n de los sacerdotes, subordinando sus intereses pol\u00ed\u00adticos a los fines superiores de la pol\u00ed\u00adtica eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>Esta exigencia radicalmente religiosa se vio pronto restringida. La monarqu\u00ed\u00ada, perdida su posici\u00f3n teocr\u00e1tica, se repleg\u00f3 a la esfera de la pol\u00ed\u00adtica secular que le quedaba. En la lucha de las investiduras logr\u00f3 una primera victoria con la separaci\u00f3n entre los oficios eclesi\u00e1sticos y los bienes temporales; y su anterior soberan\u00ed\u00ada, basada en la consagraci\u00f3n y en la funci\u00f3n pol\u00ed\u00adtico-religiosa, la apoy\u00f3 en la autoridad recibida directamente de Dios, y as\u00ed\u00ad en el tiempo posterior, al lado de la esfera jur\u00ed\u00addica eclesi\u00e1stica, se cre\u00f3 un \u00e1mbito de jurisdicci\u00f3n secular relativamente independiente. As\u00ed\u00ad, pues, desde la reforma el sacerdotium y el regnum evolucionaron en sentido divergente. La cristiandad de los siglos xii-xiii se hall\u00f3 en tensi\u00f3n entre dos polos opuestos, entre el elemento de la unidad todav\u00ed\u00ada existente y el de la divisi\u00f3n cada vez mayor en dos esferas jur\u00ed\u00addicas. De suyo el sacerdotium, con el papa a la cabeza, represent\u00f3 la idea de la unidad. El contacto que durante la reforma hab\u00ed\u00ada logrado con el pueblo cristiano y con las \u00f3rdenes de caballer\u00ed\u00ada, se hizo patente cuando en 1095 Urbano II hizo el llamamiento para la primera cruzada y hall\u00f3 un eco entusiasta (-> cruzadas).<\/p>\n<p>Desde entonces fue el papado el gu\u00ed\u00ada de la cristiandad occidental, pero en definitiva su poder se basaba \u00fanicamente en el primado. Cierto que se proyectaba tambi\u00e9n en lo terreno, pero s\u00f3lo indirectamente (si se except\u00faan un par de casos de soberan\u00ed\u00ada feudal sobre determinados territorios, adquiridos durante el per\u00ed\u00adodo de la reforma y algo ampliados despu\u00e9s), y significaba una mezcla, condicionada por las circunstancias de la \u00e9poca, de autoridad pol\u00ed\u00adtica y sumisi\u00f3n voluntaria. El papa fue perdiendo su fuerza de acci\u00f3n en la medida en que se iba robusteciendo el regnum. No se puede, por tanto, hablar de un verdadero \u00abdominio secular de los papas\u00bb que llegara hasta Bonifacio viii; y menos todav\u00ed\u00ada se puede cargar tal intenci\u00f3n a Gregorio vii. Este reproche tan difundido se basa en una inadmisible identificaci\u00f3n del espiritualismo pol\u00ed\u00adtico-religioso de Gregorio vii con la doctrina de una potestas directa del papa in temporalibus, que existiendo ya desde 1160, s\u00f3lo lleg\u00f3 a ser predominante a partir de 1240. Era \u00e9sta una doctrina can\u00f3nica que exageraba con una visi\u00f3n unilateralmente jur\u00ed\u00addica ciertas ideas agustinianas afirmadas tambi\u00e9n por Gregorio vri. A ella se opon\u00ed\u00ada la doctrina de la potestas indirecta, desarrollada simult\u00e1neamente por destacados cana vistas, que en la pr\u00e1ctica determin\u00f3 la pol\u00ed\u00adtica papal desde Alejandro iii hasta Honorio in. La potestas indirecta se pod\u00ed\u00ada compaginar con los principios de Gregorio vii, en igual y mayor medida que la potestas directa.<\/p>\n<p>El \u00e9xito imperecedero de la r. g. consiste en haber conquistado la libertad para la Iglesia como instituci\u00f3n con derecho propio, constituci\u00f3n propia y finalidad sobrenatural propia, y en haber iniciado al mismo tiempo formas estructurales que todav\u00ed\u00ada hoy sirven de soporte a la Iglesia, aunque naturalmente tambi\u00e9n plantean nuevas cuestiones respecto al derecho de los seglares, al centralismo romano, a la autoridad episcopal, etc. Adem\u00e1s, la r. g. puso m\u00e1s de relieve la parte de responsabilidad que corresponde a la Iglesia en la configuraci\u00f3n del mundo. Con la afirmaci\u00f3n de este principio, y no con las ideas pol\u00ed\u00adticas concretas, sujetas a los tiempos y por tanto sin valor normativo, su influjo ha seguido actuando hasta nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: No existe a\u00fan una descripci\u00f3n satisfactoria. &#8211; A. Fliche, La r\u00e9forme gr\u00e9gorienne, 3 vols. (Lv &#8211; P 1924-37) ; Fliche-Martin VII (hasta 1057), VIII (hasta 1125); G. Tellenbach, Libertas. Kirche und Weltordnung im Zeitalter des Investiturstreites (St 1936); Haller II2 262-518; Seppelt III 9-164; F. Kempf, Die Kirche im Zeitalter der Gregorianischen Reform: HdKG III\/1 (1966) 401-461 485-539; H. Jedin, Manual de historia de la Iglesia, vol. 3 (De la Iglesia de la primitiva edad media a la reforma gregoriana) (Herder Ba III 1970).<\/p>\n<p>Friedrich Kempf<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La r. g. se llama as\u00ed\u00ad por el nombre de su m\u00e1s genial promotor, Gregorio vii. Significa quiz\u00e1s la irrupci\u00f3n m\u00e1s decidida de la peculiaridad del catolicismo en la historia. En ella se trataba de asegurar a la Iglesia la libertad, el derecho a su propia constituci\u00f3n y, en cuanto entraban en juego intereses pol\u00ed\u00adtico-eclesi\u00e1sticos, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reforma-gregoriana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abREFORMA GREGORIANA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-19010","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19010"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19010\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}