{"id":19012,"date":"2016-02-05T12:11:48","date_gmt":"2016-02-05T17:11:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/religiones-historia-de-las\/"},"modified":"2016-02-05T12:11:48","modified_gmt":"2016-02-05T17:11:48","slug":"religiones-historia-de-las","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/religiones-historia-de-las\/","title":{"rendered":"RELIGIONES, HISTORIA DE LAS"},"content":{"rendered":"<p>A) M\u00e9todo. B) Clasificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>C) Religiones desaparecidas. D) Religiones vivas.<\/p>\n<p>A) METODO<br \/>\n\u00abTodo trabajo de investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica sobre las religiones presupone la convicci\u00f3n de la posibilidad de comprender una religiosidad ajena\u00bb (J. WACH, Zur Methodologie, 33). Esta comprensi\u00f3n, en el caso de religiones de las que poseemos documentos escritos, se logra sobre todo con el m\u00e9todo de la investigaci\u00f3n filol\u00f3gica. Toda investigaci\u00f3n de una esfera religiosa requiere por tanto el estudio de la lengua respectiva, ya que las lenguas son la expresi\u00f3n m\u00e1s in-mediata del pensar y, por lo menos en parte, m\u00e1s influida religiosamente. El pleno contenido del sentido de tradiciones religiosas s\u00f3lo se revela cuando se estudian en su propia lengua. El conocido dicho \u00abtraduttore &#8211; traditore\u00bb deber\u00ed\u00ada prevenir al investigador de religiones para no ponerse bajo la dependencia de un fil\u00f3logo de profesi\u00f3n, cuyas traducciones no pueden menos de contener interpretaciones. Ahora bien, la investigaci\u00f3n de h. de las r. no se reduce a la explicaci\u00f3n filol\u00f3gica de textos. Cualitativamente est\u00e1 m\u00e1s bien caracterizada por un aspecto especial y por planteamientos en conformidad con este aspecto, que tratan de comprender la vida seg\u00fan su peculiaridad de vida religiosa. Esa distinci\u00f3n cualitativa entre la investigaci\u00f3n de h. de las r. y la del fil\u00f3logo especialista reclama desde el punto de vista del m\u00e9todo una visi\u00f3n de conjunto de la h. entera de las r. Limitarse al conocimiento de una o de unas pocas religiones es insuficiente metodol\u00f3gicamente y da resultados que no pueden ser satisfactorios.<\/p>\n<p>En realidad, el conocimiento de las lenguas no es el \u00fanico medio de investigaci\u00f3n de los hechos en la h. de las r. En efecto, la religiosidad de una \u00e9poca no se consigna ni se expresa \u00fanicamente en documentos religiosos y en textos de la literatura profana, sino tambi\u00e9n en las obras de arte, en la historia general de las ideas, como tambi\u00e9n en la de las vicisitudes pol\u00ed\u00adticas y econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>Cuando se trata de conocer las religiones de pueblos sin escritura pasa a segundo t\u00e9rmino el m\u00e9todo filol\u00f3gico, que s\u00f3lo tiene aplicaci\u00f3n cuando enunciados religiosos de los que las profesan han sido consignados por investigadores en las respectivas lenguas originales. Fuera de esto, se pueden utilizas tambi\u00e9n como fuentes relaciones de observadores europeos y americanos, que con frecuencia fueron compuestas por misioneros interesados en la etnolog\u00ed\u00ada. (Acerca de la h. de las r. como disciplina, v\u00e9ase estudio comparado de las religiones.)<br \/>\nB) CLASIFICACI\u00ed\u201cN<br \/>\nA toda tentativa de exposici\u00f3n de conjunto de las religiones de la tierra, se le plantea el quehacer de ordenar el pluralismo religioso y de clasificarlo en una serie determinada. Este problema tropieza con graves dificultades, que pueden estar relacionadas con el estudio cient\u00ed\u00adfico de la religi\u00f3n, o con la filosof\u00ed\u00ada o teolog\u00ed\u00ada de la misma. El estudio comparado de las religiones lleva a cabo por lo regular, mediante una clasificaci\u00f3n de las mismas, una simplificaci\u00f3n que reduce estructuras muy complejas a pocas caracter\u00ed\u00adsticas, que se toman como pauta para la ordenaci\u00f3n de la materia. Estas pueden ser de \u00ed\u00adndole cuantitativa, y se refieren entonces al n\u00famero de los que profesan las religiones, as\u00ed\u00ad como a la amplitud de las zonas en que est\u00e1n extendidas. Eso lleva a distinguir entre religiones mundiales y religiones circunscritas a determinadas regiones, las cuales se designan, con una ex-presi\u00f3n no del todo acertada, como religiones de un pueblo. Una clasificaci\u00f3n seg\u00fan el grado de civilizaci\u00f3n de las respectivas religiones distingue entre religiones de altas civilizaciones y las llamadas religiones primitivas; esta distinci\u00f3n se aplica tambi\u00e9n como calificaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>Puntos de vista cualitativos dan lugar a una clasificaci\u00f3n seg\u00fan la naturaleza de la creencia en Dios, y as\u00ed\u00ad se distingue entre religiones monote\u00ed\u00adstas y polite\u00ed\u00adstas. Tambi\u00e9n es cualitativa la clasificaci\u00f3n seg\u00fan el valor de los contenidos \u00e9ticos. Igualmente la cuesti\u00f3n hist\u00f3rica relativa al origen de la religi\u00f3n se utiliza como principio de clasificaci\u00f3n, y as\u00ed\u00ad se habla de religiones en las cuales no se descubre tradici\u00f3n alguna que remita a un fundador, y de religiones fundadas por alguien. Estas \u00faltimas coinciden en parte con las caracterizadas como religiones prof\u00e9ticas; sin embargo, esa designaci\u00f3n puede usarse tambi\u00e9n como una contraposici\u00f3n objetiva a las religiones m\u00ed\u00adsticas.<\/p>\n<p>Al lado de la problem\u00e1tica del empleo exclusivista de determinadas caracter\u00ed\u00adsticas surge adem\u00e1s la dificultad de entrecruzamientos, que se presenta cuando se toman en consideraci\u00f3n varias de estas caracter\u00ed\u00adsticas. As\u00ed\u00ad, p. ej., el -> profetismo puede registrarse en religiones mundiales y en religiones circunscritas regionalmente, en religiones de civilizaciones elevadas y en las llamadas primitivas. La contraposici\u00f3n de religiones circunscritas a regiones y de religiones mundiales no deben asociarse con la de -> monote\u00ed\u00adsmo y polite\u00ed\u00adsmo; etc.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la filosof\u00ed\u00ada y teolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, toda clasificaci\u00f3n de las religiones de la tierra por la h. de las r. resulta problem\u00e1tica, pues implica una calificaci\u00f3n o puede entenderse como tal. Precisamente por esto se plantea con urgencia el quehacer de una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica para llegar a organizar la h. de las r. partiendo de la respectiva confesi\u00f3n propia. Esto es relativamente f\u00e1cil tocante a ciertas escuelas de m\u00ed\u00adstica oriental, que consideran todas las religiones como caminos posibles, aun-que no exentos de imperfecciones, hacia la uni\u00f3n m\u00ed\u00adstica. Fundaciones religiosas de tiempos recientes han encuadrado en parte las religiones tradicionales en un esquema de conocimiento sucesivo y progresivo de la salvaci\u00f3n, en cuyo v\u00e9rtice se sit\u00faan ellas mismas. La especial valoraci\u00f3n de la revelaci\u00f3n consignada por escrito en el islam, ha llevado a \u00e9ste en forma teol\u00f3gicamente consecuente a una divisi\u00f3n de las religiones con una marcada distinci\u00f3n entre los poseedores de escritos de revelaci\u00f3n divina, las \u00abgentes del libro\u00bb (ahl al-kit\u00e4b), y los que profesan religiones carentes de tales escritos.<\/p>\n<p>En tanto la teolog\u00ed\u00ada de las confesiones cristianas no haya logrado en forma an\u00e1loga una clasificaci\u00f3n de las otras religiones, la h. de las r. deber\u00ed\u00ada proponerse el quehacer de ofrecer de la manera m\u00e1s neutral posible el material hist\u00f3rico para una \u00abteolog\u00ed\u00ada cristiana de la -> religi\u00f3n\u00bb. Por esta raz\u00f3n adoptaremos en las p\u00e1ginas siguientes un principio relativamente neutral: el de la divisi\u00f3n geogr\u00e1fica, que conviene, sin embargo, combinar con una ordenaci\u00f3n hist\u00f3rica, en cuanto un estudio por separado de religiones que, como magnitudes complejas, han dejado de existir, y de religiones y nuevas fundaciones religiosas vivas, es apropiado para resaltar ordenadamente la importancia actual de los grupos religiosos existentes. Por la misma raz\u00f3n trataremos tambi\u00e9n por separado las religiones de pueblos que carecen de escritura.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: A. Kuenen, Volksgodsdienst en wereldgodsdienst (Lei 1882); E. Hardy, Was ist Religionswissenschaft?: ARW 1 (1898) 9-42; J. Wach, Zur Methodologie der allgemeinen Religionswissenschaft: ZMR 38 (1923) 33-55; idem, Religionswissenschaft. Prolegomena zu ihre wissenschaftstheoretischen Grundlegung (L 1924); \u00ed\u00addem, On Teaching History of Religions: Pro Regno &#8211; pro Santuario (homenaje a G. van der Leeuw) (Nijkerk 1950) 525-532; P.-D. Chantepie de la Saussaye, Lehr-buch der Religionsgeschichte, bajo la dir. de A. Bertholet &#8211; E. Lehmann (T 41925); H. Frick, Vergleichende Religionswissenschaft (B &#8211; L 1928); N. S\u00f6derblom, Der lebendige Gott im Zeugnis der Religionsgeschichte (1942, Mn &#8211; Bas 21966); J. Pedersen (dir.), Illustreret Religionshistorie (Kop 1948); Mana. Introduction \u00e1 l&#8217;histoire des religions (P 1949 ss); K\u00f6nig H; U. Bianchi, Problemi di storia delle roligioni (R 1958); F. Heiler (dir.), Die Religionen der Menschheit in Vergangenheit und Gengewart (St 1959, 21962); H. Ringgren &#8211; A. V. Str\u00f6m, Die Religionen der V\u00f6lker (St 1959); H.-J. Schoeps, Religionen. Wesen und Geschichte (G\u00fc 1961); M. Eliade-J. M. Kitagawa (dir.), Grundfragen der Religionswissenschaft (Sa 1963); H. v. Glasenapp, Die funf Weltreligionen (Bremen 1963); K. Goldammer, Religionen, Religion und christl. Offenbarung (Mz 1965); G. Lanczkowski, Religionswissenschaft als Problem und Aufgabe (T 1965); C. J. Bleeker &#8211; G. Widengren (dir.), Historia Religionum. Handboot for the History of Religion (Lei 1968 ss); J. G. Larraya, Religiones y creencias (Ba 1966); J. I. Ruiz Olabuenaga, Las religiones en la Iglesia y en el mundo (Bil 1965); C. Cid, Historia de las religiones (Ba 1965); M. I. Pereira de Queir\u00f3s, Historia y etnolog\u00ed\u00ada de los movimientos mesi\u00e1nicos (Siglos XXI M\u00e9x 1969); Historia de las religiones (Cult Hisp Ma 1970).<\/p>\n<p>C) RELIGIONES DESAPARECIDAS<\/p>\n<p>I. Antiguo oriente<br \/>\n1. Egipto<br \/>\nDesde que el franc\u00e9s Francois Champollion logr\u00f3 descifrar la antigua escritura jerogl\u00ed\u00adfica egipcia, se a\u00f1adi\u00f3 a las noticias que ya se ten\u00ed\u00adan por antiguos escritores, tales como Herodoto, Estrab\u00f3n y Plutarco, la inteligencia de las fuentes primarias de inscripciones y papiros de los antiguos egipcios. Esto ampli\u00f3 el conocimiento de la religi\u00f3n egipcia, mientras que los antiguos relatos se hab\u00ed\u00adan fijado especialmente en la observaci\u00f3n de la \u00e9poca tard\u00ed\u00ada de dicha religi\u00f3n, y as\u00ed\u00ad entre los dioses venerados hab\u00ed\u00adan conferido importancia predominante a Isis y a Osiris. Adem\u00e1s, en los escritores antiguos ocupaba el primer plano el culto tard\u00ed\u00ado de animales, que una vez hab\u00ed\u00ada provocado las burlas de antiguos paganos y la c\u00f3lera de los cristianos. Los documentos originales que nos dejaron los egipcios, tan dados a escribir, nos facilitan una visi\u00f3n de conjunto de la historia entera de la religi\u00f3n egipcia.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n del Antiguo Imperio (AI: hacia 2778-2263) se caracterizaba por la idea de una realeza sagrada. El rey del AI es centro divino y lleno de poder\u00ed\u00ado del cosmos entero. Seg\u00fan la misma concepci\u00f3n, \u00e9l es el \u00fanico que en el culto puede entrar en contacto con los dioses, aunque pr\u00e1cticamente, en vista del creciente n\u00famero de santuarios, puede delegar en sacerdotes sucesivos para el culto divino. El rey est\u00e1 rodeado de un riguroso ceremonial; para los hombres corrientes, su esfera de poder es tab\u00fa. Esta posici\u00f3n est\u00e1 acreditada de la manera m\u00e1s sugestiva no s\u00f3lo por los documentos literarios, sino tambi\u00e9n por los arquitect\u00f3nicos. Tales son las construcciones funerarias para los reyes difuntos, las imponentes pir\u00e1mides, que eran expresi\u00f3n de la creencia en la ilimitada naturaleza divina del rey. La forma monumental del sepulcro del rey, la pir\u00e1mide, derivada del t\u00famulo sepulcral cuadrilongo, provisto por lo regular de paredes oblicuas (la llamada mastaba en \u00e1rabe), es especialmente caracter\u00ed\u00adstica del AI desde la tercera dinast\u00ed\u00ada. Estas construcciones documentan la importancia del rey en el AI. Es central en esta posici\u00f3n su relaci\u00f3n con la maat: el orden c\u00f3smico \u00e9tico-ritual del mundo. La maat es la dimensi\u00f3n normativa que act\u00faa en este mundo y en los dioses, y a la que cada hombre debe subordinarse. El rey, en cambio, es \u00abse\u00f1or de la maat\u00bb y \u00abrealizador de la maat\u00bb. La divinidad del rey, que viene designado como gran Dios, se expresa tambi\u00e9n en la circunstancia de que seg\u00fan una antigua concepci\u00f3n, \u00e9l es una manifestaci\u00f3n del dios Horus, con forma de halc\u00f3n, \u00faltimo en la serie de los dioses que aparecen como dominadores al comienzo de la historia egipcia.<\/p>\n<p>Una disminuci\u00f3n de la posici\u00f3n sacral del rey tuvo lugar en la quinta dinast\u00ed\u00ada del AI, que elev\u00f3 a religi\u00f3n estatal la creencia en Re, dios solar; a la identificaci\u00f3n del rey con el dios dominador Horus sucedi\u00f3 la filiaci\u00f3n: desde entonces el rey fue tenido por hijo del Dios solar Re.<\/p>\n<p>Entre el AI (que, seg\u00fan parece, se derrumb\u00f3 en una cat\u00e1strofe) y el Imperio Medio (IM) se sit\u00faa el llamado per\u00ed\u00adodo intermedio. Debido a la conmoci\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus que llev\u00f3 consigo la ruina del AI, fue una \u00e9poca de confesiones ideol\u00f3gicas que pugnaban entre s\u00ed\u00ad. En ella surgieron corrientes esc\u00e9pticas y hedonistas, pero tambi\u00e9n prof\u00e9ticas, que asociaban una creencia monote\u00ed\u00adsta con exigencias \u00e9ticas.<\/p>\n<p>El IM (2052-1786) se atiene a un monote\u00ed\u00adsmo ideal, que desde la 12 dinast\u00ed\u00ada reconoce al dios Am\u00f3n, el cual es tenido tambi\u00e9n por el dios supremo en el Nuevo Imperio (NI: 1580-1085), que, tras el per\u00ed\u00adodo de los hicsos (1785-1580), vuelve a florecer y a cobrar poder. Esta profesi\u00f3n oficial de fe s\u00f3lo se vio interrumpida durante el reinado del llamado \u00abrey hereje\u00bb Amenofis iv, esposo de Nofretete, que proclam\u00f3 como dios \u00fanico al disco solar At\u00f3n. Cambi\u00f3 su nombre Amenofis (\u00abAm\u00f3n est\u00e1 contento\u00bb) por el de Akhenat\u00f3n (\u00abagrada a At\u00f3n\u00bb), abandon\u00f3 Tebas y erigi\u00f3 en el actual Tell el-Amarna una ciudad del culto de At\u00f3n, a la que llam\u00f3 Akhtet-Aton (\u00abHorizonte del disco solar\u00bb).<\/p>\n<p>Junto a la profesi\u00f3n oficial de fe en un dios superior, existe de hecho un polite\u00ed\u00adsmo en la historia de la religi\u00f3n egipcia. Hay que remontarlo a la \u00e9poca temprana de la fundaci\u00f3n del Imperio, en la que las unidades pol\u00ed\u00adticas menores fueron reunidas en el Estado del Alto y del Bajo Egipto. Los diferentes dioses de los territorios fueron reunidos en un pante\u00f3n, que progresivamente fue acusando evoluciones sincretistas.<\/p>\n<p>En el AI el comportamiento \u00e9tico consist\u00ed\u00ada en la realizaci\u00f3n de la maat. Una decisi\u00f3n \u00e9tica personal se exige por primera vez en los textos del per\u00ed\u00adodo intermedio. La literatura sapiencial y las confesiones negativas de los pecados (\u00abno he hecho pasar hambre\u00bb) en biograf\u00ed\u00adas y en el Libro de los muertos expresan profesiones fundamentales de fe en un orden moral y en sus imperativos.<\/p>\n<p>El cumplimiento de los preceptos \u00e9ticos se ten\u00ed\u00ada tambi\u00e9n en parte por importante para la modalidad de la supervivencia despu\u00e9s de la muerte, con la que los egipcios se ocuparon como ning\u00fan otro pueblo de la tierra. Sin embargo, frente a una concepci\u00f3n del m\u00e1s all\u00e1 con un matiz espiritualizado y \u00e9tico, se hab\u00ed\u00ada impuesto una concepci\u00f3n m\u00e1gica, atestiguada por numerosos textos del Libros de los muertos. Parece ser que tal concepci\u00f3n estaba asociada con una osirizaci\u00f3n de las representaciones de ultratumba. El juicio de los muertos, que originariamente iba unido con el dios Re, fue trasladado al mundo inferior de Osiris.<\/p>\n<p>La \u00e9poca tard\u00ed\u00ada del Imperio egipcio estuvo marcada por una t\u00f3nica pesimista de ocaso.<\/p>\n<p>2. Mesopotamia<br \/>\nLa escritura cuneiforme que hab\u00ed\u00adan desarrollado los sumerios mediante estilizaci\u00f3n de una escritura pictogr\u00e1fica m\u00e1s antigua, fue el sistema de escritura m\u00e1s propagado en Asia anterior durante la antig\u00fcedad, siendo usada para las lenguas sum\u00e9rica, ac\u00e1dica (asiro-babil\u00f3nica), persa antigua, ugar\u00ed\u00adtica y para las de Asia menor. Su desciframiento, logrado por G. Grotefend en 1802, abri\u00f3 entre otras cosas el acceso a las fuentes primarias de las religiones de Mesopotamia, de las que se ten\u00ed\u00ada ya conocimiento por noticias del AT, por referencias de autores antiguos, como Her\u00f3doto y Estrab\u00f3n, y tambi\u00e9n por los fragmentos conservados de la obra de Beroso, sacerdote de la Babilonia tard\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La alta cultura m\u00e1s antigua de Babilonia fue desarrollada por los sumerios a partir de los a\u00f1os 3000 a.C., aproximadamente, en los Estados-ciudades del pa\u00ed\u00ads. Su poder\u00ed\u00ado pol\u00ed\u00adtico fue interrumpido por el rey ac\u00e1dico Sarg\u00f3n y por sus sucesores, hacia los a\u00f1os 2360-2180. La dominaci\u00f3n sum\u00e9rica fue sustituida definitivamente por el antiguo Imperio babil\u00f3nico, erigido por una dinast\u00ed\u00ada semita occidental, cuyo representante m\u00e1s destacado fue Hamurabi (hacia 1700 a.C.). El derrumbamiento de este imperio fue obra de los casitas, que hacia 1600-1170 dominaron en Mesopotamia; su dominaci\u00f3n fue sustituida luego por la del Imperio asirio, que se hab\u00ed\u00ada constituido en Mesopotamia septentrional. Desde 1100 a.C. este imperio goz\u00f3 de la posici\u00f3n de gran potencia en Asia anterior. La ca\u00ed\u00adda de N\u00ed\u00adnive en 612 dio lugar a un nuevo predominio de Babilonia en el nuevo Imperio babil\u00f3nico (612-538), queen 538 fue conquistado por Ciro, rey de Persia.<\/p>\n<p>Hay que asignar gran importancia a las realizaciones culturales de los sumerios y de los acadios, aun cuando debe tenerse por exagerado el pan-babilonismo representado hacia 1900 en parte por asiri\u00f3logos, que, guiados por un enfoque unilateral, subrayaban con cierto exclusivismo la importancia cultural y religiosa de Babilonia para la historia de la humanidad. La ruptura que significa en la historia de Mesopotamia la sustituci\u00f3n en el poder pol\u00ed\u00adtico de los sumerios por los semitas no se efectu\u00f3 en igual forma en la historia de la cultura. En efecto, los acadios reconocieron en gran escala el legado espiritual de los sumerios, que en s\u00ed\u00ad les eran extra\u00f1os. En la esfera religiosa se apropiaron &#8211; aunque con profundas diferencias &#8211; elementos sumerios que luego desarrollaron de manera aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>a) Sumerios<br \/>\nEl pensar sumerio, an\u00e1logamente a las representaciones egipcias en el AI, ignoraba una esfera propiamente mundana. El orden del Estado era asunto religioso, y los reyes sacerdotes de los Estados-ciudades, que llevaban el titulo de lugal (hombre grande), reun\u00ed\u00adan en un sistema teocr\u00e1tico las funciones de soberano, juez, jefe de los ej\u00e9rcitos y sumo sacerdote. El preferente quehacer sacerdotal del rey era el acto cultual de las sagradas nupcias, que \u00e9l celebraba con la suma sacerdotisa en la fiesta del a\u00f1o nuevo sumerio. En tal ceremonia actuaban como representantes del dios Dumuzi y de la diosa Innana respectivamente. La acci\u00f3n cultual era un rito de fecundidad para la renovaci\u00f3n vegetativa de la tierra. El rey, no obstante su significaci\u00f3n cultual, no era considerado como dios, sino como hijo de una divinidad.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n sumeria conoc\u00ed\u00ada un n\u00famero enorme de divinidades. Al fijar los sumerios su n\u00famero total en 3600, que era el cuadrado del n\u00famero fundamental de su sistema sexagesimal, admit\u00ed\u00adan con ello la existencia de un n\u00famero infinito de dioses. Poco a poco, por analog\u00ed\u00ada con el parentesco humano, se fue formando un sistema que reun\u00ed\u00ada en un pante\u00f3n a las m\u00faltiples divinidades, representadas antropom\u00f3rficamente. Ocupaban la cumbre el dios del cielo An, que estaba bastante relegado en la vida religiosa pr\u00e1ctica, juntamente con su esposa Ki, la tierra. Se ten\u00ed\u00ada por su hijo a Enlil, el \u00abSe\u00f1or tempestad\u00bb, causante del diluvio. Su esposa era Ninlil, la \u00abSe\u00f1ora tempestad\u00bb. La vida religiosa de los sumerios estaba ligada especialmente con el dios Enki (el \u00abSe\u00f1or de las cosas de abajo\u00bb, del agua subterr\u00e1nea) que confer\u00ed\u00ada vida a la tierra. Enki es tambi\u00e9n \u00abSe\u00f1or de la sabidur\u00ed\u00ada\u00bb. Su esposa se llama Ninji, \u00abSe\u00f1ora de las cosas de abajo\u00bb. Divinidades importantes son tambi\u00e9n el dios solar Utu, la diosa lunar Nanna y el dios de la caza Ninurta. En el mundo inferior reinan Nergal y su esposa Ereskigal. En las representaciones del arte sumerio y, en general, en el de Asia anterior, resaltan motivos relativos a la diosa del amor Innana, la babil\u00f3nica IStar, y a Dumuzi, el babil\u00f3nico Tammuz. Se alude all\u00ed\u00ad a representaciones que est\u00e1n en conexi\u00f3n con el ciclo de la vegetaci\u00f3n. Con Dumuzi se asocia frecuentemente la representaci\u00f3n del \u00e1rbol de la vida.<\/p>\n<p>Contrariamente a la religiosidad semita, a la sumeria le faltaba el concepto de pecado. No es seguro si los sumerios esperaban una retribuci\u00f3n de las obras de la tierra en el m\u00e1s all\u00e1. El reino subterr\u00e1neo de ultratumba era considerado como un lugar de desolaci\u00f3n sin retorno. Esta representaci\u00f3n est\u00e1 acentuada en frecuentes oraciones por una vida larga.<\/p>\n<p>b) Babilonia y Asiria<br \/>\nNumerosos dioses del pante\u00f3n asirobabil\u00f3nico ten\u00ed\u00adan sus precedentes en modelos sumerios. Anu correspond\u00ed\u00ada al sumerio An, Ea al sumerio Enki, y Ellil, \u00abse\u00f1or de la tierra y de las monta\u00f1as\u00bb, se remontaba al sumerio Rnlil, dios del aire. Una tr\u00ed\u00adada c\u00f3smica estaba constituida por Sin (dios de la luna) por su hijo \u00e4amas (dios del sol) y su hija Istar. Marduk, dios de la ciudad de Babel, fue designado por la dinast\u00ed\u00ada de Hamurabi como Bel, o \u00abSe\u00f1or\u00bb simplemente, y elevado a la categor\u00ed\u00ada de dios universal del mundo. En la epopeya babil\u00f3nica de la creaci\u00f3n, \u00e9ste vence a Tiamat, potencia del caos, y de su cuerpo gigantesco forma el cielo y la tierra.<\/p>\n<p>Una posici\u00f3n correspondiente a la plenitud del poder de Marduk en tiempos de la dinast\u00ed\u00ada de Hamurabi fue la que adopt\u00f3 en el imperio asirio el dios nacional de la guera Asur, que legitimaba las campa\u00f1as b\u00e9licas de los asirios. Esta divinidad representa el elemento propio m\u00e1s importante de la religi\u00f3n asiria, por lo dem\u00e1s fuertemente influida por Babilonia.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n asirobabil\u00f3nica estaba orientada hacia la tierra en lo tocante al culto, a la oraci\u00f3n y al comportamiento \u00e9tico. En ella falta la creencia en un m\u00e1s all\u00e1. Esto condiciona la enorme distancia entre dioses y hombres expresada por el tono pesimista de la epopeya de Gilgamel, cuyo h\u00e9roe trata en vano de alcanzar la inmortalidad.<\/p>\n<p>La tentativa de prever el destino humano jug\u00f3 un papel caracter\u00ed\u00adstico en la religi\u00f3n babil\u00f3nica. La suposici\u00f3n de un nexo causal entre el acontecer astral y el terrestre confiri\u00f3 extraordinaria importancia a la astrolog\u00ed\u00ada como arte de la predicci\u00f3n del futuro.<\/p>\n<p>3. Ugarit<br \/>\nLas excavaciones de Ugarit junto a la actual Ras S\u00e4mra en el norte de Siria, estimuladas por hallazgos casuales, dieron por resultado el redescubrimiento de la religi\u00f3n y de la mitolog\u00ed\u00ada cananeas, cuyos textos, procedentes del s. xv a.C. aproximadamente, est\u00e1n compuestos en escritura cuneiforme alfab\u00e9tica. Estas fuentes primarias son importantes porque proporcionan una visi\u00f3n mucho m\u00e1s exacta de la antigua religi\u00f3n canana que las noticias suministradas por autores de la antig\u00fcedad y por el AT. Tienen importancia de primer orden para el estudio del AT, ya que presentan las condiciones religiosas con que se hallaron los israelitas al tomar posesi\u00f3n del pa\u00ed\u00ads.<\/p>\n<p>El centro del mito y culto de Ugarit lo ocupa la interpretaci\u00f3n religiosa del ciclo de la vegetaci\u00f3n. Aunque El es considerado como el dios supremo, sin embargo, le supera en importancia el joven dios Baal que es due\u00f1o de la tempestad y confiere fecundidad. Al tiempo del calor del est\u00ed\u00ado es vencido Baal por su enemigo Mot y sufre la muerte. La hermana virginal de Baal, Anat, ayuda a \u00e9ste a volver a la vida al comienzo de la temporada de las lluvias:<br \/>\n4. Imperio hitita<br \/>\nEn las excavaciones iniciadas en 1906 en la aldea turca de Boghazk\u00f6i, situada al este de Ankara, se hallaron textos cuneiformes en una lengua hasta entonces desconocida. El orientalista checo B. Hrozny logr\u00f3 descifrar estos textos en 1917 y reconoci\u00f3 en ellos un idioma indoeuropeo designado por la ciencia como \u00abhitita\u00bb, que estaba en parte entreverado de l\u00e9xico no indoeuropeo. El Imperio de los hititas, que hab\u00ed\u00ada existido hacia 1900-1200, estaba centrado en el gran arco del r\u00ed\u00ado Halys. Representaba una simbiosis de antiguos pueblos orientales que estaban regidos por una clase de soberanos indoeuropeos.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n de este Imperio estaba marcada por su car\u00e1cter de Estado formado por numerosos pueblos, como tambi\u00e9n por la tolerancia con que los reyes hititas trataban las representaciones religiosas de sus pueblos. La divinidad m\u00e1s importante del imperio era la diosa Solar de la ciudad de Arnena. El dios, no hitita, sino kharrio, del tiempo, Tesup, jugaba un papel muy destacado. Su esposa era Khepat, tambi\u00e9n kharria. El mito de Kumarbi refiere c\u00f3mo los \u00abnumen\u00bb se suceden en el dominio sobre los dioses.<\/p>\n<p>El culto se celebraba en cada caso seg\u00fan los rituales y en la lengua de los respectivos pueblos. Ten\u00ed\u00ada por objeto conferir prosperidad al rey y a su pueblo. A lo que parece, la divinizaci\u00f3n de los reyes s\u00f3lo ten\u00ed\u00ada lugar despu\u00e9s de su muerte. La religiosidad personal de los hititas estaba marcada por una conciencia del pecado expresada en sus oraciones. No estamos bastante informados sobre sus representaciones del m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: A. Mores, Du caractere religieux de la royaut\u00e9 pharaonique (P 1902); R. F. Harper, The Code of Hammurabi (Ch 1904); Ph. Dhorme, La religion assyro-babylonienne (P 1910); J. H. Breasted, Development of Religion and Thought in Ancient Egypt (Lo 1012); A. Erman, Die Literatur der \u00ed\u201egypter (L 1923); idem, Die Religion der \u00ed\u201egypter (B &#8211; L 1934); S. Langdon, The Babylonian Epic of Creation (0 1923); J. Friedrich, Aus dem hethitischen Schrifttum (L 1925); H. Kees, Toten-glauben und Jenseitsvorstellungen der alten \u00ed\u201egypter (L 1926, B 21956); idem, Der G\u00f6tterglaube im alten \u00ed\u201egypten (L 1941, B 21956); H. Zimmern, Das babylonische Neujahrsfest (L 1926); G. Furlani, La religione babilonese e assira (Bol 1928); idem, La religione degli Hittiti (Bol 1936); J. Spiegel, Die Idee vom Totengericht in der \u00e4gyptischen Religion (Gl\u00fcckstadt &#8211; H 1935); idem, Soziale und weltanschauliche Reformbewegungen im alten \u00ed\u201egypten (Hei 1950); (dem, Das Werden der alt\u00e4gyptischen Hochkultur (Hei 1953); G. Widengren, The Accadian and Hebrew Psalms of Lamentation (Up 1936, Sto 21937); idem, The King and the Tree of Life (Up 1951); G. Farins, 11 papiro dei Re ristaurato (R 1938); S. N. Kramer, Sumerian Mythology (Philadelphia 1944); J. Vandier, La religion \u00e9gyptienne (1944, P 21949); E. Dhorme, Les religions de Babylonie et d&#8217;Assyrie (P 1945, 21949); H. Junker, Pyramidenzeit (Ei 1949); A. Moortgat, Tammuz (B 1949); S. A. B. Mercer, The Religion of Ancient Egypt (Lo 1949); 0. Ei\u00dffeldt, El im ugaritischen Pantheon (B 1951); H. Bonnet, Reallexikon der \u00e4gyptischen Religionsgeschichte (B 1952); J. Bott\u00e9ro, La religion babylonienne (P 1952); 0. R. Gurney, The Hittites (Lo 1952); A. Falkenstein &#8211; W. v. Soden, Sumerische und akkadische Hymnen und Gebete (Z 1953); H. Schm\u00f6kel, Das Land Sumer (St 1955); F. M. Th. B\u00f6hl, Het Gilgamesj-Epos (Lei 31957); A. Schott-W. v. Soden, Das Gilgamesch-Epos (St 1958); J. Aistleitner, Die mythologischen und kultischen Texte aus Ras Schamra (Budapest 1959); G. Lanczkowski, Alt\u00e4gyptischer Prophetismus (Wie 1960); C. H. Gordon, Canaanite Mythology (NY 1961); A. Natas, El milagro c\u00e1taro (Bruguera Ba 1970); J. Wach, El estudio comparado de las religiones (Paid\u00f3s B Aires 1967); H. D. Lewis, Religiones orientales y cristianismo (Labor Ba 1968); A. Bausani, Religion ir\u00f3nica (Ed. lit Esp Ba); (dem, Religi\u00f3n asiriobabil\u00f3nica (Ed. lit Esp Ba).<\/p>\n<p>II. Europa<br \/>\n1. Grecia<br \/>\nLas fuentes primarias de la religi\u00f3n de Grecia est\u00e1n constituidas por las noticias de historiadores y fil\u00f3sofos griegos, como tambi\u00e9n por las obras de poetas griegos, entre las cuales descuellan por su importancia las de Homero y Hes\u00ed\u00adodo. El inter\u00e9s occidental por una inteligencia &#8211; libre de demonizaci\u00f3n y sin prejuicios &#8211; de la religi\u00f3n griega se despierta en el renacimiento y est\u00e1 atestiguado primeramente por la voluminosa obra De genealogia deorum de Giovanni Boccaccio (1313-1375).<\/p>\n<p>El concepto griego de Dios muestra menor grandeza y exclusividad que el de las religiones monote\u00ed\u00adstas. La capacidad griega de dar forma a las cosas y la propensi\u00f3n griega a personificar se muestran dentro del campo religioso en un antropomorfismo de los dioses. Esta tendencia hace posible que la creencia griega considere como destino del hombre un fin que Plat\u00f3n design\u00f3 como \u00f3\u00c2\u00b5o\u00ed\u00adosis theou, es decir, la \u00abasimilaci\u00f3n\u00bb del hombre \u00aba Dios\u00bb. Se manifiesta en el culto de los h\u00e9roes, que quiz\u00e1 se desarroll\u00f3 a partir del culto tributado en la \u00e9poca mic\u00e9nica a se\u00f1ores poderosos despu\u00e9s de su muerte, cuya acci\u00f3n estaba asociada con la idea de la superioridad. Sin embargo, los dioses superan a los hombres. Los dioses son sentidos como los kre\u00ed\u00adttones (= los \u00absuperiores\u00bb) en cuanto que todos ellos poseen, seg\u00fan la concepci\u00f3n griega, cualidades positivas de belleza, sabidur\u00ed\u00ada, poder. Hay adem\u00e1s una muralla decisiva de separaci\u00f3n entre hombres y dioses, pues \u00e9stos gozan de la inmortalidad.<\/p>\n<p>Entre los dioses que, ya seg\u00fan la concepci\u00f3n prehom\u00e9rica, se re\u00fanen en el Olimpo t\u00e9salo, descuella francamente el padre de los dioses, Zeus (J\u00fapiter). Al aspecto celeste de su persona responde el hecho de aparecer como dios del tiempo, cuyos signos y recursos de poder son el trueno y el rayo. Expresi\u00f3n de sus cualidades morales es su vinculaci\u00f3n con el orden y el derecho. La valoraci\u00f3n griega de la sabidur\u00ed\u00ada se expresa en la circunstancia de que Zeus, en tanto que dios supremo del pante\u00f3n polite\u00ed\u00adsta, posee inteligencia y prudencia. A su sabidur\u00ed\u00ada est\u00e1 abierta la mirada al futuro, y as\u00ed\u00ad Zeus aparece como el poderoso dios oracular de los griegos. De los dos hermanos de Zeus, Hades (Plut\u00f3n), se\u00f1or del mundo subterr\u00e1neo, es la figura de menos relieve. Juntamente con su esposa Pers\u00e9fone reina sobre la triste morada de las almas de los difuntos. Cuando en la repartici\u00f3n de las esferas de los dioses toc\u00f3 en suerte a Hades el mundo subterr\u00e1neo, las aguas correspondieron al otro hermano de Zeus, Poseid\u00f3n (Neptuno). As\u00ed\u00ad este dios, que seg\u00fan la representaci\u00f3n m\u00ed\u00adtica moraba en un palacio en las profundidades del mar, tenia gran importancia para los navegantes griegos. En tal concepci\u00f3n, el \u00absacudidor de la tierra\u00bb, con el atributo del tridente, pod\u00ed\u00ada mostrar aspectos siniestros (tempestades, maremotos y terremotos).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de sus dos hermanos Poseid\u00f3n y Hades, Zeus ten\u00ed\u00ada una hermana, Hera, a la vez esposa suya. El momento de despotismo de esta se\u00f1ora y reina del cielo, que tiene su trono en el Olimpo, ocupa el primer plano de su ser, cuyo segundo componente est\u00e1 constituido por su relaci\u00f3n conyugal con Zeus. Los hombres la consideran como protectora del matrimonio y de sus leyes. Tambi\u00e9n se tiene por hermana de Zeus a Dem\u00e9ter, la diosa de la fertilidad de la tierra, procedente de la religi\u00f3n preindoeuropea de la cultura miceno-cretense.<\/p>\n<p>El hijo de Zeus, Apolo, presentado siempre en forma juvenil, es al lado de su padre el dios m\u00e1s importante de los griegos. De su esfera de acci\u00f3n forma parte la defensa contra el mal en general, resalt\u00e1ndose especialmente su poder curativo y su purificador. Apolo es el fundador de los estatutos jur\u00ed\u00addicos y pol\u00ed\u00adticos, es el dios de la sabidur\u00ed\u00ada y se\u00f1or del santuario de Delfos y de su or\u00e1culo. Su hermana gemela Artemis es diosa de la caza y en forma general la a\u00f3.rvia 9npwv (= la \u00abse\u00f1ora de los animales\u00bb). Afrodita y su hijo Eros son considerados como las divinidades del amor. Hermes, hijo de Zeus, es el mensajero de los dioses. De su cualidad especifica, el conocimiento de v\u00ed\u00adas y caminos, resulta tambi\u00e9n su conocimiento funerario del camino del alma al m\u00e1s all\u00e1; por el que Hermes, en su calidad de gu\u00ed\u00ada de las almas, acompa\u00f1a a los muertos al mundo del Hades.<\/p>\n<p>Ateneas, la diosa protectora de la ciudad de Atenas, aunque quiz\u00e1 se pueda derivar de una diosa cretense de palacio, sin embargo su modo de ser est\u00e1 decididamente marcado por sus cualidades adquiridas en per\u00ed\u00adodo griego. Es diosa de la sabidur\u00ed\u00ada, de la lucha sensata, del trabajo razonable de la paz, introductora del olivo, de la actividad artesana, del arte y de la ciencia. El dios Hefesto (Vulcano) tiene rasgos afines con Atenea, pues era venerado como el dios de los artesanos. Viene asociado a las habilidades manuales, en particular a la metalurgia, porque en el centro de su ser se halla el dominio sobre el fuego.<\/p>\n<p>La figura del dios Dioniso lleva rasgos que deben parecer extra\u00f1os y siniestros desde la perspectiva del mundo de Homero y de los dioses ol\u00ed\u00admpicos. Tales rasgos se ponen de manifiesto en el elemento orgi\u00e1stico, que caracteriza las formas de culto a este dios. El motivo del ansia humana de redenci\u00f3n se asocia as\u00ed\u00ad con el aspecto de lo delirante y ca\u00f3tico que muestra Dioniso cuando, seg\u00fan la representaci\u00f3n m\u00ed\u00adtica, celebra sus fiestas con figuras de s\u00e1tiros y de animales salvajes.<\/p>\n<p>En la religi\u00f3n griega, el car\u00e1cter social de su culto estaba marcado especialmente por la forma de Estado de la polis; la posesi\u00f3n del derecho de ciudadan\u00ed\u00ada era condici\u00f3n para participar en el culto p\u00fablico de la ciudad. En el centro de los ritos sacrificiales, que serv\u00ed\u00adan a fines de impetraci\u00f3n, de acci\u00f3n de gracias y de expiaci\u00f3n, se hallaba la comida sacrificial, que ten\u00ed\u00ada sentido de comunicaci\u00f3n. En el ritual sacrificial de los h\u00e9r\u00f3es hom\u00e9ricos corresponde a los hombres lo comestible, la carne de las v\u00ed\u00adctimas sacrificadas; en cambio, los huesos, que contienen la medula, eran ofrecidos como don a los dioses. El punto central del culto de los dioses era entre los griegos el templo, habitaci\u00f3n de las im\u00e1genes de los dioses, cuyo cuidado estaba confiado a un sacerdocio. El santuario anficti\u00f3nico m\u00e1s importante del pa\u00ed\u00ads era Delfos, que se consideraba como \u00abombligo de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>En los misterios dionis\u00ed\u00adacos se usaban pr\u00e1cticas de culto que se apartaban de la imagen cl\u00e1sica del helenismo. Un segundo movimiento mist\u00e9rico era el orfismo, que de Tracia se hab\u00ed\u00ada extendido por Grecia, y que practicaba ritos de iniciaci\u00f3n y purificaci\u00f3n para redimir al hombre de un dualismo antropol\u00f3gico de poderes divinos y tit\u00e1nicos. Profesaba con una especie de -> metemps\u00ed\u00adcosis. La comunidad mist\u00e9rica de la ciudad \u00e1tica de Eleusis practicaba ritos de vegetaci\u00f3n al servicio de Demeter, la diosa de la fecundidad.<\/p>\n<p>2. Etruria<br \/>\nLa clase dirigente, pol\u00ed\u00adtica y culturalmente, de los etruscos hab\u00ed\u00ada llegado probablemente por mar de Asia Menor a Italia, donde desde el s. ix a.C. domin\u00f3 la regi\u00f3n de Toscana y la configur\u00f3 culturalmente. El punto culminante del poder etrusco en el s. vi a.C. fue seguido de una gradual decadencia y de enfrentamientos con la pujante ciudad de Roma, que el a\u00f1o 396 a.C. conquist\u00f3 la ciudad etrusca de Veies. El fin de la cultura etrusca, anunciado por un vidente el 44 a.C., coincide con la \u00e9poca final de la rep\u00fablica de Roma.<\/p>\n<p>Antiguas noticias sobre los etruscos se hallan principalmente en Herodoto, Dionisio de Halicarnaso, Tito Livio y Cicer\u00f3n. Con el renacimiento comienza la investigaci\u00f3n moderna de lo etrusco, para la cual tienen la preferencia los testimonios arqueol\u00f3gicos frente a los ling\u00fc\u00ed\u00adsticos, que est\u00e1n compuestos en un idioma cuya pertenencia filol\u00f3gica se discute y, en cuanto a su contenido, se refieren casi exclusivamente al sector funerario.<\/p>\n<p>Los etruscos, cuya religi\u00f3n acusaba asociaciones sincretistas de elementos griegos con antiguas tradiciones de Italia, se distingu\u00ed\u00adan, seg\u00fan la idea de los antiguos, por una especial religiosidad mientras que seg\u00fan la concepci\u00f3n cristiana primitiva, Etruria era la genetrix et mater superstitionis. La religi\u00f3n de los etruscos sigui\u00f3 ejerciendo influjo m\u00e1s all\u00e1 del tiempo de su autonom\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica, mediante la asimilaci\u00f3n de algunos de sus elementos por Roma. As\u00ed\u00ad es caracter\u00ed\u00adstico, en cuanto a la aceptaci\u00f3n de dioses etruscos, el hecho de que el general romano que conquist\u00f3 Veies hizo llevar a Roma con guardia de honor la imagen de la diosa de la ciudad, Uni, a la que luego se erigi\u00f3 un templo. A la etrusca Uni responde la romana Juno, a Menrva corresponde Minerva, y Satres equivale a Saturno. El romano Vulcano asume rasgos del etrusco Sethlan, Venus los toma de la etrusca Turan, y el romano Dispater los adopta de Charun, dios etrusco de los muertos.<\/p>\n<p>Roma hab\u00ed\u00ada enviado sus sacerdotes a Cerveteri en Etruria para que se formasen en la adivinaci\u00f3n y en el culto sacrificial. La adivinaci\u00f3n etrusca se cultiv\u00f3 como disciplina oculta que se ocupaba del vuelo de los p\u00e1jaros, de la ciencia de los rayos y rel\u00e1mpagos y de la inspecci\u00f3n del h\u00ed\u00adgado. Los rasgos funerarios, muy destacados en la religi\u00f3n etrusca, se introdujeron en las luchas romanas de gladiadores, que continuaban el sacrificio etrusco por los muertos hasta que en tiempos del Imperio fueron reconocidos oficialmente como juegos.<\/p>\n<p>Algo espec\u00ed\u00adfico de la religi\u00f3n etrusca era la doctrina designada por los romanos como disciplina etrusca, cuya fundaci\u00f3n se atribu\u00ed\u00ada a Tages, nieto de Tinia, dios supremo o se\u00f1or del cielo. Seg\u00fan la concepci\u00f3n religiosa de la historia en la disciplina etrusca, al etrusquismo le estaba asignada una decadencia que se extend\u00ed\u00ada peri\u00f3dicamente a lo largo de ocho o diez saecula.<\/p>\n<p>3. Roma<br \/>\nEn Europa nunca se rompi\u00f3 totalmente la continuidad con los testimonios de la religi\u00f3n romana, en la que por primera vez se emple\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abreligi\u00f3n\u00bb (religio). Su estudio cient\u00ed\u00adfico data, como el de otras religiones de la antig\u00fcedad, de la \u00e9poca del renacimiento.<\/p>\n<p>A la cabeza del pante\u00f3n romano se hallaba una tr\u00ed\u00adada de dioses, que en un principio estaba constituida por J\u00fapiter, Marte y Quirino, y luego abarc\u00f3 a J\u00fapiter, Juno y Minerva. El dios del cielo, J\u00fapiter, venerado en las cimas de los montes, va en cabeza de ambas tr\u00ed\u00adadas de dioses. En su calidad de dios del cielo es a la vez se\u00f1or de la tempestad; y as\u00ed\u00ad uno de sus sobrenombres es fulgur: rel\u00e1mpago, resplandeciente. Como J\u00fapiter Stator y J\u00fapiter Victor, confiere constancia y victoria a los ej\u00e9rcitos en la guerra. Entre sus funciones \u00e9ticas se cuenta la de guardi\u00e1n de la fidelidad y del derecho. En Roma, el dios de la guerra es propiamente Marte. Gran afinidad con \u00e9l tiene por naturaleza Quirino, al que se rinde culto en el Quirinal. Juno &#8211; la esposa de J\u00fapiter &#8211; es la protectora del matrimonio y tiene rasgos marcadamente maternales. El influjo griego marc\u00f3 notablemente la naturaleza de la diosa Minerva, originariamente etrusca, que fue equiparada en gran parte a la griega Atenea. Tambi\u00e9n sobre otros dioses romanos ejerci\u00f3 influjo la religi\u00f3n griega. As\u00ed\u00ad al griego Poseid\u00f3n responde el dios romano de las aguas, Neptuno; a Afrodita corresponde la diosa romana del amor, Venus. Con Artemis fue equiparada la romana Diana; y Hefesto coincide con el dios del fuego, Vulcano. Hermes se equipara con Mercurio, cuya calidad de patr\u00f3n de los comerciantes destaca predominantemente en el \u00e1mbito romano. Ceres corresponde a la griega Dem\u00e9ter, y Liber y Saturno tienen rasgos afines con el griego Dioniso.<\/p>\n<p>Son caracter\u00ed\u00adsticos de la religi\u00f3n romana los numina protectores de la vida dom\u00e9stica: Vesta, la diosa del hogar y del fuego dom\u00e9stico, que fue elevada al rango de diosa de la ciudad de Roma; Jano, el dios de la entrada de la casa (ianua); y los penates, que son los numina de la despensa casera. La religi\u00f3n romana confiri\u00f3 tambi\u00e9n car\u00e1cter numinoso a conceptos abstractos: Fortuna es el destino feliz, Victoria es el triunfo, y existen tambi\u00e9n Spes (la esperanza), Concordia, Fides (la fidelidad), Mens (la inteligencia), Securitas (la seguridad) y Aeternitas (la eternidad).<\/p>\n<p>La m\u00e1s importante de las acciones cultuales de los romanos era el sacrificium, que significa \u00abconsagraci\u00f3n, entrega, sacrificio\u00bb. Las v\u00ed\u00adctimas eran animales o cereales; la religi\u00f3n romana de tiempos hist\u00f3ricos no conoc\u00ed\u00ada sacrificios humanos. Como el ritual sacrificial, tambi\u00e9n las oraciones ten\u00ed\u00adan f\u00f3rmulas y ceremonias fijas. El sacerdote supremo de la ciudad de Roma era el Pontifex maximus, t\u00ed\u00adtulo en el que late la condici\u00f3n sacral de la reconciliaci\u00f3n con el dios de las aguas en la construcci\u00f3n de puentes. Un sacerdocio femenino estaba constituido por las v\u00ed\u00adrgenes llamadas Vestales.<\/p>\n<p>El centro del comportamiento de los individuos y de la sociedad para con los dioses lo constitu\u00ed\u00ada la pietas. Como magnitud \u00e9tica, pietas designa tambi\u00e9n el recto comportamiento dentro de las relaciones humanas y comprende, por tanto, la virtud del amor paterno y filial.<\/p>\n<p>En tiempos del Imperio se a\u00f1adi\u00f3 un nuevo factor a la religi\u00f3n romana tradicional: el culto a los soberanos. La divinizaci\u00f3n de los emperadores romanos adquiere importancia desmedida en la fase tard\u00ed\u00ada del Imperio romano.<\/p>\n<p>4. Oriente y \u00e1mbito grecorromano en el periodo helen\u00ed\u00adstico<br \/>\nCon la introducci\u00f3n del culto de los emperadores romanos se traspasa temporal y materialmente la frontera que separa a la religi\u00f3n romana propiamente dicha de la \u00e9poca \u00abhelenista\u00bb, en lo relativo a la historia del esp\u00ed\u00adritu y de la religi\u00f3n. La situaci\u00f3n religiosa de esta \u00e9poca se caracteriza por el contacto y la asociaci\u00f3n sincretista de cultos orientales y occidentales, y a la vez de corrientes gn\u00f3sticas.<\/p>\n<p>Isis y Osiris, tomados de Egipto, forman el centro de misterios en los que, seg\u00fan la valoraci\u00f3n de la antig\u00fcedad, Isis supera con mucho a su esposo Osiris. Isis, cuyo culto llega a Roma en tiempos de Sila y es tolerado definitivamente por Cal\u00ed\u00adgula, adquiere importancia c\u00f3smica en su calidad de \u00abmadre de las cosas\u00bb y \u00abse\u00f1ora de todos los elementos\u00bb. Otro aspecto de Isis es el humano, que se expresa en la representaci\u00f3n de la diosa con el ni\u00f1o Horus. El culto de Isis tiene adem\u00e1s significado soteriol\u00f3gico. Junto con el culto de Isis, tambi\u00e9n procede de Egipto el culto sincretista (greco-egipcio) de Serapis; su apogeo se debi\u00f3 a la pol\u00ed\u00adtica religiosa de Tolomeo i Soter.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Egipto, Asia anterior y Persia fueron tambi\u00e9n pa\u00ed\u00adses de origen de representaciones sobre dioses y de cultos mist\u00e9ricos helen\u00ed\u00adsticos. El mito y el culto de Adonis, h\u00e9roe de la vegetaci\u00f3n, ten\u00ed\u00adan su asiento en la ciudad siria de Byblos y de all\u00ed\u00ad se extendieron por el mundo de la antig\u00fcedad grecorromana tard\u00ed\u00ada. Otra forma de an\u00e1logas representaciones y de cultos afines se asoci\u00f3 con la frigia Cibeles o Magna Mater, que ya en el per\u00ed\u00adodo cr\u00ed\u00adtico de la segunda guerra p\u00fanica hab\u00ed\u00ada hallado acceso en Roma. Frenes\u00ed\u00ades ext\u00e1ticos estaban al servicio de esta diosa y de su amante Atis, representante t\u00ed\u00adpico de los dioses de la vegetaci\u00f3n, que mor\u00ed\u00adan y volv\u00ed\u00adan a resucitar.<\/p>\n<p>En Persia estaba aclimatada la primitiva figura del dios Mitra, cuya veneraci\u00f3n en el Imperio romano como religi\u00f3n preferida de los soldados se propag\u00f3 ampliamente desde el s. II d.C. Santuarios de Mitra, los llamados mitreos, fueron erigidos generalmente por guarniciones romanas en locales subterr\u00e1neos en las fronteras militares del Imperio. Mitra es portador de salvaci\u00f3n, que proporciona a los hombres mediante el sacrificio de un toro, el cual, por raz\u00f3n de su origen, lleva en s\u00ed\u00ad toda fecundidad.<\/p>\n<p>Al lado de los cultos mist\u00e9ricos, corrientes gn\u00f3sticas caracterizan la situaci\u00f3n religiosa de la \u00e9poca helen\u00ed\u00adstica. Su fin consiste en procurar a los sabios, mediante la -9 gnosis o el \u00abconocimiento\u00bb, la liberaci\u00f3n de las cadenas de la materia. En el -> manique\u00ed\u00adsmo alcanzaron las ideas gn\u00f3sticas significado religioso mundial. En occidente el manique\u00ed\u00adsmo represent\u00f3 en el s. iv un grave peligro para la Iglesia cristiana. El m\u00e1s importante adversario cristiano del manique\u00ed\u00adsmo fue Agust\u00ed\u00adn, que en 376-384 hab\u00ed\u00ada pertenecido personalmente a este grupo religioso. Despu\u00e9s del ocaso de la secta maniquea a fines del s. iv volvieron a revivir ideas maniqueas en la Europa medieval: durante el s. xii en Provenza y en la alta Italia a trav\u00e9s del movimiento de los -> c\u00e1taros, y en los Balcanes, durante el primer imperio b\u00falgaro bajo el zar Pedro (927-969), en el bogomilismo. En Asia, el a\u00f1o 763 se constituy\u00f3 el manique\u00ed\u00adsmo en religi\u00f3n de Estado del imperio uig\u00farico, y en China logr\u00f3 mantenerse hasta el s. xiv.<\/p>\n<p>5. Celtas<br \/>\nLos celtas, con amplias correr\u00ed\u00adas, se crearon desde comienzos del s. vi a.C. una zona sumamente extensa de propagaci\u00f3n. En direcci\u00f3n hacia oriente, pasando por Tracia y Macedonia, llegaron hasta Asia menor, donde fundaron en Galacia un reino aut\u00f3nomo. En occidente alcanzaron Italia y por las Galias llegaron hasta la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica. Adem\u00e1s de estos celtas de tierra firme, existen celtas insulares en las Islas Brit\u00e1nicas desde el s. iv a.C., que han conservado all\u00ed\u00ad hasta nuestros d\u00ed\u00adas en diferentes dialectos su propia lengua, perteneciente a la familia indo-europea.<\/p>\n<p>Poco propicia es la situaci\u00f3n de las fuentes para la investigaci\u00f3n de la religi\u00f3n de los celtas. Aparte de las noticias de autores antiguos, s\u00f3lo se cuenta con algunas inscripciones, por lo regular sumamente breves, que contribuyen muy poco a la interpretaci\u00f3n del material arqueol\u00f3gico descubierto. Composiciones irlandesas de una \u00e9poca tard\u00ed\u00ada de la tradici\u00f3n s\u00f3lo pueden utilizarse con reservas como testimonios.<\/p>\n<p>Teutates, cuyo nombre significa \u00abrey del pueblo\u00bb, fue quiz\u00e1 un dios venerado igualmente por todas las tribus c\u00e9lticas. Ogmios, representado como un anciano era venerado como dios de la sabidur\u00ed\u00ada, de la elocuencia y de la poes\u00ed\u00ada; en Irlanda es llamado Ogma MacElathan, es decir, \u00abOgma, hijo de la ciencia\u00bb. Como padre de la raza y al mismo tiempo como dios de los muertos era venerado un numen que en \u00e1mbito irland\u00e9s se ha transmitido con el nombre de Donn. En relatos cl\u00e1sicos se menciona a los dioses Esus y Taranis como se\u00f1ores numinosos de crueles sacrificios humanos. Dagda es conocido como Dios bueno, y en relatos irlandeses posteriores se presenta como h\u00e9roe versado en el arte de la magia. Lug es considerado como fundador de todas las habilidades y artes manuales; su principal lugar de culto fue designado como Lugdunum, hoy Ly\u00f3n, por raz\u00f3n de su nombre. Dios del mar y de las islas de bienaventurados que en \u00e9l se hallan es Manannan MacLir (= \u00abManannan, hijo del mar\u00bb). La hija de Dagda es Brigit o Briganti, se\u00f1ora de la poes\u00ed\u00ada y de la sabidur\u00ed\u00ada. En ciertas im\u00e1genes aparecen con frecuencia diosas c\u00e9lticas como tres divinidades colectivas, que seguramente est\u00e1n en relaci\u00f3n con los cultos de los r\u00ed\u00ados y de la vegetaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El sacerdocio c\u00e9ltico de los druidas ocup\u00f3 una posici\u00f3n de elevado rango y de gran poder e influencia. Los druidas ejerc\u00ed\u00adan funciones no s\u00f3lo sacerdotales, sino tambi\u00e9n judiciales y adivinatorias. Estaban agrupados en una rigurosa organizaci\u00f3n. El centro de las acciones cultuales estaba constituido por sacrificios de animales y de hombres.<\/p>\n<p>Los celtas cre\u00ed\u00adan en la supervivencia del alma. Se discute si a sus representaciones funerarias est\u00e1 asociada una transmigraci\u00f3n de las almas tal como creen en la India.<\/p>\n<p>6. Germanos<br \/>\nEntre los autores cl\u00e1sicos, C\u00e9sar y T\u00e1cito son los que ofrecen informes m\u00e1s amplios sobre la religi\u00f3n de los germanos. Testimonios del \u00e1mbito germ\u00e1nico mismo son, adem\u00e1s de los hallazgos arqueol\u00f3gicos, las inscripciones mediante los signos llamados r\u00fanicos, la Edda m\u00e1s antigua y la Edda de Snorri Sturluson (hacia 1220 d.C.), las Sagas y los apuntes de misioneros cristianos. La elaboraci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica comienza con la Deutsche Mythologie (1835) de Jakob Grimm.<\/p>\n<p>Entre los dioses de los germanos ocupan un puesto destacado Odin (Wodan), Tyr (Ziu) y Thor (Donar). Pertenecen al linaje de los dioses de los Asen, m\u00e1s reciente en comparaci\u00f3n con los Wanen, m\u00e1s antiguos. El nombre de Odin est\u00e1 relacionado etimol\u00f3gicamente con la palabra alemana Wut, en sentido de \u00e9xtasis. El dios que, montado a caballo, dirige la \u00abcaza feroz\u00bb, desempe\u00f1a funciones dominadoras y es especialmente se\u00f1or de los escaldos o bardos y de los guerreros, que despu\u00e9s de su muerte en el campo de batalla entran en el \u00abp\u00f3rtico de los ca\u00ed\u00addos\u00bb (Walhalla). Tyr es el dios del cielo. Thor es un dios de la batalla, que con su martillo Mj\u00f6llnir venci\u00f3 a los poderes del caos. Dioses de la fecundidad son Frey, que en Suecia parece haber ocupado una posici\u00f3n superior a la de Odin, y la diosa de la tierra Nerthus (que en Escandinavia aparece como Nj\u00f6rd, dios masculino). Las divinidades femeninas, entre las que descuella Freia, son en primera l\u00ed\u00adnea diosas de la fecundidad. Una figura insidiosa es Loki, que en el momento de la ruina del mundo (Ragnar\u00f6k: \u00abdestino de los dioses\u00bb; o Ragnar\u00f6kkr: \u00abcrep\u00fasculo de los dioses\u00bb) guiar\u00e1 las fuerzas de la destrucci\u00f3n. Su adversario es Balder, dios de la luz.<\/p>\n<p>El culto se celebraba originariamente en florestas sagradas y s\u00f3lo m\u00e1s tarde en templos. El santuario m\u00e1s c\u00e9lebre del norte era el templo de Upsala, en el que cada nueve a\u00f1os se celebraba una gran fiesta sacrificial. Adem\u00e1s de sacrificios de animales los hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n humanos. La moral germ\u00e1nica se distingu\u00ed\u00ada sobre todo por un marcado concepto del honor, que iba unido con la exigencia de la venganza de sangre. Los testimonios sobre representaciones relativas a la escatolog\u00ed\u00ada individual no ofrecen ciertamente una imagen unitaria.<\/p>\n<p>7. Baltos<br \/>\nViejas cr\u00f3nicas, relaciones de misioneros, documentos eclesi\u00e1sticos, canciones y usos populares son las fuentes principales para el estudio de la religi\u00f3n de los pueblos b\u00e1lticos. Los antiguos prusianos, lituanos y letones pose\u00ed\u00adan lenguas emparentadas entre s\u00ed\u00ad y pr\u00f3ximas a la lengua indoeuropea primigenia, las cuales en parte se han conservado hasta nuestros d\u00ed\u00adas. En el terreno religioso, la fe y el culto de los b\u00e1lticos se distingue por su car\u00e1cter campesino. El dios del cielo, que ocupaba una posici\u00f3n importante, se consideraba con frecuencia como un hacendado celestial. Es com\u00fan a los b\u00e1lticos la representaci\u00f3n de un dios del trueno (en antiguo idioma prusiano Percunis, en lituano Perk\u00fanas, en let\u00f3n P\u00e9rkons). Tambi\u00e9n era venerado el sol. Todos los b\u00e1lticos cre\u00ed\u00adan en Laima, diosa del destino. Hab\u00ed\u00ada fiestas cultuales del a\u00f1o (primavera, oto\u00f1o).<\/p>\n<p>8. Eslavos<br \/>\nNuestro conocimiento de la antigua religi\u00f3n eslava es s\u00f3lo fragmentario, ya que aqu\u00ed\u00ad, al igual que en el \u00e1mbito b\u00e1ltico, los testimonios literarios no proceden del tiempo en que la religi\u00f3n precristiana de estos pueblos era todav\u00ed\u00ada aut\u00f3noma. La tierra madre y el fuego eran tenidos por sagrados. De la zona eslava oriental, la \u00abepopeya (rusa) de la expedici\u00f3n guerrera de Igor\u00bb da testimonio de un dios del trueno, Perun. Tambi\u00e9n es una antigua figura rusa la de Svarog, sobre cuyas cualidades y funciones sabemos muy poco. En la regi\u00f3n de Stettin se veneraba a Triglav, el \u00abde las tres cabezas\u00bb. El dios Svantevit, tambi\u00e9n eslavo occidental, pose\u00ed\u00ada un templo en Arcona, en la isla de R\u00fcgen. Se supone que una creaci\u00f3n primigenia en fuerzas de la naturaleza, en demonios del culto de los muertos y del destino era patrimonio com\u00fan de los eslavos.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFiA: J. Grimm, Deutsche Mythologie, 3 vols. (B 41875-78); W. H. Rascher, Ausf\u00fchrliches Lexikon der griechischen und r\u00f6mischen Mythologie 10 vols. (L 1884-1937, Hildesheim 21965); W. Gr\u00f6nbech, Vor Folkeaet i Oldtiden, 4 vols. (Kop 1909-12); J. A. MacCulloch, The Religion of the Ancient Celts (E 1911); M. P. Nilsson, Den grekiska religionens historia (Sto 1912); \u00ed\u00addem, Geschichte der griechischen Religion, 2 vols. (Mn 21955-61); \u00ed\u00addem, Religiosidad griega (Ma 1970); K Helm, Alt-germanische Religionsgeschichte, 2 vols. (Hei 1913-53); A. Bruckner, Mitologja slowiafska (Cracovia 1918); R. Petazzoni, La religione nella Grecia antica fino al Alessandro (Bol 1921, Tn 21953); G. Herbig, Religion und Kultus der Etrusker (Br 1922); A. Olrik, Ragnar\u00f6k (B &#8211; L 1922); H. Leisegang, Die Gnosis (St 1924, 21955); F. C. Burkitt, The Religion of the Manichees (C 1925); C. Clemen, Religionsgeschichte Europas I (Hei 1926); O. Kern, Die Religion der Grichen, 3 vols. (B 1926-38, 21963); W. F. Otto, Die altgriechische Gottesidee (B 1926); idem, Die G\u00f6tter Griechenlands (F 41956); R. Reitzenstein, Die hellenistischen Mysterienreligionen (L 41927); F. Cumont, Les religions orientales dans le paganisme romain (P 41929); F. Altheim, R\u00f6mische Religionsgeschichte, 3 vols. (B 1931-33), 2 vols. (B 21956); F. K\u00f6nig, Diccionario de las religiones (Her-der Ba 1964); U. v. Wilamowitz-Moellendorf, Der Glaube der Hellenen, 2 vols. (B 1931-32); J. de Vries, Altgermanische Religionsgeschichte, 2 vols. (B 1936-37, 21956); idem, Keltische Religion (St 1961); H. Ljungberg, Die nordische Religion und das Christentum in der Wikingerzeit (Gil 1940); M.-L. Sjoestedt, Dieux et h\u00e9ros des Celtes (P 1940); W. Baetke, Das Heilige im Germanischen (T 1942); V. Basanoff, Les dieux des Romains (P 1942); S. Eitrem, Mysteriereligioner i antikken (Oslo 1942); Pr\u00fcmm, RH; G. Widengren, Mesopotamian Elements in Manichaeism (Up &#8211; L 1946); \u00ed\u00addem, Mani und der Manisch\u00e4ismus (St 1961); A. Grenier, Les religions \u00e9trusque et romaine (P 1948); H..1. Rose, Ancient Greek Religion (Lo 1948); B. O. Unbegaun, La religion des anciens Slaves (P 1948); H. Ch. Puech, Le Manich\u00e9isme (P 1949); T. Sirve-S\u00f6derbergh, Studies in the Coptic Manichaean Psalm-Book (Up 1949); H. Hartmann, Der Totenkult in Irland (Hei 1952); G. Herzog-Hauser, De Godsdienst der Grieken (Roermond 1952); H. Biezais, Die Religionsquellen der baltischen V\u00f6lker und die Ergebnisss der bisherigen Forschungen (Up 1954); idem, Die Gottesgestalt der lettischen Volksreligion (Sto-G\u00f6teborg &#8211; Up 1961); M. Pallottino, Etruscologia (Mi 31955); F. Taeger, Charisma, 2 vols. (St 1957-60); O. See-mann, Mitolog\u00ed\u00ada cl\u00e1sica ilustrada (Vergara Ba 1958); R. L. M. Derolez, De godsdienst der Germanen (Roermond 1959); G. Domizil, Les dieux des Germains (P 1959); M. J. Vermaseren, Mithras (A &#8211; Br 1959); O. Klima, Manis Zeit und Leben (Praga 1962); K. Ker\u00e9nyl, La religi\u00f3n antigua (R. de Oc. Ma 1972); Bergounious y Goetz, Religiones prehist\u00f3ricas y primitivas (Casal i Vall And); B. Branston, Mitolog\u00ed\u00ada germ\u00e1nica ilustrada (Vergara Ba); E. Mogk, Mitolog\u00ed\u00ada n\u00f3rdica (Labor Ba); J. M. Bl\u00e1zquez, Religiones primitivas de Hispania (CSIC Ma 1962); A. Arrinda, La religi\u00f3n prehist\u00f3rica de los vascos (Au\u00f1amendi SSeb 1963); J. Humbert, Mitolog\u00ed\u00ada griega y romana (G. Gili Ba 631965); H. J. Rose, Mitolog\u00ed\u00ada griega (Labor Ba 1970).<\/p>\n<p>III. Am\u00e9rica antigua<br \/>\nLas altas culturas y religiones americanas de la antig\u00fcedad no se conocen \u00fanicamente por testimonios arqueol\u00f3gicos. Del \u00e1mbito de Centroam\u00e9rica se han conservado manuscritos figurativos. A esto hay que a\u00f1adir relatos de los conquistadores, que en 1521 conquistaron M\u00e9jico, en 1523 pasaron por primera vez por territorio maya y en 1532 conquistaron el Imperio de los incas. El material m\u00e1s importante est\u00e1 contenido en relatos en escritura latina, que conservan tradiciones en sus lenguas originales. Entre estas fuentes se cuentan extensos relatos sobre los toltecas y los aztecas, reunidas por el franciscano Bernardino de Sahag\u00fan seg\u00fan informes de sacerdotes y nobles indios, como tambi\u00e9n el Popol Vuh (Libro del consejo) compuesto en lengua quich\u00e9, que contiene las tradiciones sagradas de una parte de los mayas. Estos testimonios literarios, que en parte han estado durante siglos arrinconados en los archivos, no se han utilizado para un estudio directamente cient\u00ed\u00adfico. S\u00f3lo con Alejandro de Humboldt, el \u00abredescubridor de Am\u00e9rica\u00bb, se inicia la investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>1. Centroam\u00e9rica<br \/>\nEl concepto de Centroam\u00e9rica no coincide aqu\u00ed\u00ad con lo que normalmente se entiende bajo tal. S\u00f3lo se aplica a aquellas partes de Centroam\u00e9rica en las que exist\u00ed\u00adan altas culturas cuando los indios eran todav\u00ed\u00ada aut\u00f3nomos. Los representantes de estas altas culturas eran un tiempo los mayas, que en los h\u00famedos bosques tropicales de Guatemala constituyeron un Imperio Antiguo (317-981), y en la meseta calc\u00e1rea del Yucat\u00e1n un Imperio Nuevo (fines del s. x hasta 1441). Sobre la religi\u00f3n de los mayas del Yucat\u00e1n ejercieron fuerte influjo concepciones de los pueblos nahua. Los pueblos nahua, que en la meseta central de M\u00e9jico destacaban en la direcci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica y cultural, eran los toltecas y los aztecas. Estos \u00faltimos, que fundaron su imperio el siglo xlv d.C., se sent\u00ed\u00adan culturalmente herederos de los toltecas. Sin embargo, el esp\u00ed\u00adritu guerrero y la crueldad de ritos religiosos eran rasgos espec\u00ed\u00adficamente aztecas.<\/p>\n<p>a) Toltecas y aztecas<br \/>\nAl tiempo de la conquista, la creencia religiosa mejicana est\u00e1 caracterizada por un pante\u00f3n polite\u00ed\u00adsta. El dios propiamente dicho de la estirpe de los aztecas era el guerrero Huitzilopochtli (\u00abcolibr\u00ed\u00ad del sur\u00bb). Tezcatlipoca (\u00abel espejo humeante\u00bb) ten\u00ed\u00ada tambi\u00e9n rasgos guerreros, pero adem\u00e1s era considerado como el dios omnisciente, que daba castigo, recompensa y perd\u00f3n de los pecados. Tlaloc (\u00abel que hace reto\u00f1ar\u00bb) era se\u00f1or de las tempestades y de la lluvia, Xiuhtecutli (\u00abel se\u00f1or de color turquesa\u00bb) era dios del fuego, Tonatiuh (\u00abel que da calor\u00bb) era el numen del sol y Cinteotl el dios del ma\u00ed\u00adz (cintli). El se\u00f1or del reino de los muertos Mictlan era Mictlantecutli.<\/p>\n<p>En el multiforme pante\u00f3n de los aztecas, que se hab\u00ed\u00ada formado mediante adopci\u00f3n de diferentes dioses tribales y por hipostatizaci\u00f3n de propiedades divinas, estaba subyacente una creencia primigenia en un dios supremo. Este dios era venerado por Quetzalcoatl (\u00abla verde serpiente de plumas\u00bb), rey sacerdote divinizado posteriormente por los toltecas, que hacia fines del primer milenio d.C. reinaba en la ciudad tolteca de Tollan (hoy Tula). Practicaba un culto exento de sacrificios humanos, y se vio obligado a abandonar el pa\u00ed\u00ads a consecuencia de pol\u00e9micas con los defensores de los sacrificios humanos. Antiguas predicciones daban a entender que un d\u00ed\u00ada hab\u00ed\u00ada de volver.<\/p>\n<p>En manos de los sacerdotes aztecas estaba, adem\u00e1s de la pr\u00e1ctica de los sacrificios humanos, el cultivo de la ciencia (especialmente de la ciencia del calendario y los or\u00e1culos). Los sacerdotes aztecas viv\u00ed\u00adan en comunidades claustrales.<\/p>\n<p>Los aztecas conoc\u00ed\u00adan el concepto de pecado y una consecuente retribuci\u00f3n en la tierra con enfermedades o desgracias. Sin embargo, la suerte en el m\u00e1s all\u00e1 se hac\u00ed\u00ada depender de la modalidad de la muerte. La mayor\u00ed\u00ada de los difuntos iba a parar al l\u00f3brego reino subterr\u00e1neo Mictlan. Las personas que perd\u00ed\u00adan la vida por el agua o por el rayo llegaban al para\u00ed\u00adso del Tlaloc, localizado sobre monta\u00f1as. En el reino del dios del sol viv\u00ed\u00adan las almas de los ca\u00ed\u00addos en la guerra y de los sacrificados ritualmente.<\/p>\n<p>b) Mayas<br \/>\nLa religi\u00f3n de los mayas es relativamente poco conocida en comparaci\u00f3n con la de las tribus dirigentes de los nahuas. Si se tiene en cuenta la frecuencia con que Chac, el dios de la lluvia, aparece en los manuscritos, es de suponer que ocupara el primer lugar entre los dioses. Se\u00f1or del cielo era Itzamna. La figura de Kukulkan, nombre<br \/>\nque es la traducci\u00f3n literal de Quetzalcoatl, hace suponer influjos mejicanos. Una figura singular era Ixchab, la diosa de los suicidas, a los que facilitaba la entrada directa en el para\u00ed\u00adso.<\/p>\n<p>El culto de los mayas era menos sangriento que el de los aztecas. Los sacerdotes sacrificantes ocupaban una posici\u00f3n subordinada. Estaba muy desarrollada la ciencia sacerdotal del calendario, de la uranolog\u00ed\u00ada, de la medicina y de la arquitectura. La conducta moral durante la vida terrestre decid\u00ed\u00ada sobre el ingreso en el para\u00ed\u00adso o en la mansi\u00f3n subterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>2. El Imperio de los incas<br \/>\nLa religi\u00f3n del Imperio sudamericano de los incas, que se hab\u00ed\u00ada ido desarrollando desde fines del s. XII d.C., se nos presenta como una religi\u00f3n de Estado marcada por la estirpe dominante de los incas. Su introducci\u00f3n parece que puede atribuirse al noveno soberano de los incas, Pachacutic, el Inca \u00abgiro de los mundos\u00bb. En ella la figura del dios creador, designado con el nombre de Pachacamac o Viracocha, queda relegada tras la de su hijo Inti, el numen del sol, con el que est\u00e1n estrechamente ligados los incas. El inca dominante era tenido por Intip Cori, \u00abhijo del sol\u00bb. Su esposa era considerada como encarnaci\u00f3n de la \u00abmadre luna\u00bb, de la Mama Quilla.<\/p>\n<p>Lugar central de culto era el tempo Curicancha. Conten\u00ed\u00ada una imagen de oro del disco solar y las momias de soberanos difuntos, sentadas en tronos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de un sacerdocio rigurosamente constituido y estructurado conforme a sus funciones, hab\u00ed\u00ada \u00abmujeres escogidas\u00bb (aclla), sacerdotisas que viv\u00ed\u00adan en comunidades daustrales. Entre las acciones cultuales sacrificiales eran raras las inmolaciones de hombres. La religi\u00f3n de los incas se distingue por elevado preceptos \u00e9ticos. Parece que l\u00e1 supervivencia de ultratumba depend\u00ed\u00ada de la conservaci\u00f3n del cuerpo.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: E. Seler, Gesammelte Abhandlungen zur Amerikanischen Sprach- und Altertumskunde, 5 vols. (B 1902-23, Graz 21960-61); ideen, Einige Kapitel aus dem Geschichtswerk des Fray Bernardino de Sahag\u00fan (St 1927); P. SchelMas, Die G\u00f6ttergestalten der Mayahandschriften (B 21904); L. Baudin, L&#8217;empire socialiste des Inka (P 1928); W. T. Gann &#8211; J. E. Thompson, The History of the Maya (NY 1931); L. Schultze Jena, Popol Vuh (St-B 1944); R. Karsten, Inkariket och dess kultur i det forna Peru (He &#8211; Sto 1938); M. Le\u00f3n-Portilla, La filosof\u00ed\u00ada Nahuatl (M\u00e9xico 1956); A. Caso, El pueblo del Sol (ibid. 1958); W. Kelckeberg &#8211; H. Trimborn &#8211; Werner M\u00fcller &#8211; O. Zerlies, Die Religionen des Alten Amerika (St 1961); G. Lanczkowski, Quetzalcoatl &#8211; Mythos und Geschichte: Numen 9 (1962) 17-36; L. S\u00e9journ\u00e9, El universo de Quetzalcoatl (M\u00e9xico &#8211; Buenos Aires 1962); C. A. Burlan!, The Gods of M\u00e9xico (Lo 1967).<\/p>\n<p>D) RELIGIONES VIVAS<br \/>\nSi se clasifican las religiones vivas desde puntos de vista hist\u00f3ricos, se pueden dividir en tres grupos; y es posible seguir una ordenaci\u00f3n geogr\u00e1fica. El primer grupo est\u00e1 formado por las religiones tradicionales, entre las que se cuentan las religiones basadas en una revelaci\u00f3n: el -> cristianismo, el -> juda\u00ed\u00adsmo, el -> islam, y el parsismo, por un lado; y, por otro, tanto las religiones nacidas en la India (hinduismo, jainismo y budismo), como tambi\u00e9n la religi\u00f3n china y el sinto\u00ed\u00adsmo japon\u00e9s. Un segundo grupo est\u00e1 formado por las llamadas religiones nuevas, y un tercero por las religiones de pueblos que carecen de escritura, cuya edad no est\u00e1 atestiguada por fuentes literarias.<\/p>\n<p>I. Religiones tradicionales<br \/>\n1. Persia<br \/>\nDe la antigua religi\u00f3n ir\u00e1nica, en la que el dios Mitra ocupaba una posici\u00f3n predominante, s\u00f3lo se ha conservado hasta la actualidad esa forma que recibi\u00f3 su impronta decisiva de la predicaci\u00f3n del profeta sacerdote Zarathustra (o Zoroastro, seg\u00fan la forma helenizada de su nombre). El dualismo y la escatolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n fundada por Zoroastro influyeron en el juda\u00ed\u00adsmo, y ese influjo tuvo tambi\u00e9n repercusiones en el cristianismo y en -> el islam. La importancia actual de la religi\u00f3n de Zoroastro es incomparablemente menor. En su tierra de origen s\u00f3lo se han conservado peque\u00f1os grupos de adeptos. Tras la destrucci\u00f3n del imperio sas\u00e1nida por los \u00e1rabes en 642, la gran masa de creyentes abandon\u00f3 Persia y se refugi\u00f3 en el noroeste de la India, principalmente en la regi\u00f3n de Bombay. Su designaci\u00f3n como \u00abparsis\u00bb y la de su religi\u00f3n como \u00abparsismo\u00bb hace referencia a la patria persa. Los parsis son conocidos particularmente por el hecho de exponer a sus muertos en las torres del silencio (para que sean pasto de las aves y no mancillen la tierra), como tambi\u00e9n por el de usar el fuego como medio de purificaci\u00f3n y de santidad, aunque no lo adoran; de modo que la designaci\u00f3n de los parsis como \u00abadoradores del fuego\u00bb es desacertada. Autores griegos, latinos, \u00e1rabes y sirios dieron a conocer a occidente en fecha temprana la religi\u00f3n de Zoroastro. El estudio cient\u00ed\u00adfico de las fuentes originales comenz\u00f3 con Anquetil Duperron, que en 1771 public\u00f3 en Par\u00ed\u00ads la primera traducci\u00f3n europea de la sagrada escritura del parsismo, el Avesta, con el t\u00ed\u00adtulo Le Zend-Avesta, ouvrage de Zoroastre.<\/p>\n<p>Poco sabemos de la vida de Zoroastro. Se discute la \u00e9poca en que vivi\u00f3; las estimaciones oscilan entre los a\u00f1os 1000 y 600 a.C. Dentro de los escritos del Avesta, las secciones m\u00e1s antiguas parecen remontarse directamente a la predicaci\u00f3n de Zoroastro; son los G\u00e4th\u00e1s, las \u00abpredicaciones en verso\u00bb del profeta. Proclaman un dualismo \u00e9tico, fundado metaf\u00ed\u00adsicamente en el contraste entre Ahura Mazda (forma posterior: Ohrmazd) u Ormuz, el \u00abse\u00f1or sabio\u00bb y dios bueno, y su contrincante Ahra Mainyu (Ahrim\u00e1n), el \u00abmal intencionado\u00bb. El mundo terrestre es el campo de enfrentamiento de estos dos poderes eternos, y en \u00e9l debe el hombre, con \u00abrecta elecci\u00f3n\u00bb, optar, o bien por asa (el buen orden, la verdad, el principio de Ahura Mazdah), o bien por drug, la mentira. Entre las exigencias concretas formuladas por Zoroastro ocupa el primer plano la protecci\u00f3n del buey. Es un testimonio de la estima del trabajo pac\u00ed\u00adfico de los criadores de ganado y al mismo tiempo una protesta contra la inmolaci\u00f3n cultual del buey en las cenas sacrificiales nocturnas de los adversarios del profeta. El hombre recibe recompensa o castigo por su comportamiento en un juicio escatol\u00f3gico individual. La teolog\u00ed\u00ada de Zoroastro conoce adem\u00e1s una escatolog\u00ed\u00ada universal. El juicio y la consumaci\u00f3n del universo se efectuar\u00e1 con la separaci\u00f3n, por medio de metal fundido, entre los buenos y los imp\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: D. Menant, Les Parsis (P 1898); Ch. Bartholomae, Zarathustras Leben und Lehre (Hei 1924); M. N Dhalla, History of Zoroastrism (NY 1938); H. S. Nyberg, Die Religionen des Alten Iran (L 1938); S. Wikander, Feuerpriester in Kleinasien und Iran (Lund 1946); E. Herzfeld, Zoroaster and his World (Princeton 1947); J. Duchesne-Guillemin, Zoroastre (P 1948); idem, Symbolik des Parsismus (St 1961); W. B. Henning, Zoroaster (0 1951); U. Bianchi, Zam\u00e4n i Ohrmazd. Lo zoroastrismo nelle sue origini e nella sua essenza (Tn 1958); W. Hinz, Zarathustra (St 1961); G. Widengren, Die Religionen Irans (St 1965); R. C. Zaehner, Alba y ocaso del zoroastrismo (Guad Ma 1964); Zoroastro, El Zend-Avesta (Kier B Aires).<\/p>\n<p>2. India<br \/>\na) Hinduismo<br \/>\nEn los autores antiguos, especialmente en Meg\u00e1stenes, se hallan ya relaciones sobre la religi\u00f3n de la India. El estudio cient\u00ed\u00adfico de la religi\u00f3n de la India fue promovido, al igual que la del parsismo, por Anquetil Duperron, que en 1801-1802 public\u00f3 en Estrasburgo una traducci\u00f3n latina de los textos Upanifad, aunque no basada precisamente en el original s\u00e1nscrito, sino en una versi\u00f3n persa. La m\u00e1s antigua literatura religiosa de la India, el Rig-Veda, fue puesta al alcance de occidente por la primera edici\u00f3n filol\u00f3gicamente competente emprendida por F. Max M\u00fcller (1823-1900) entre 1849 y 1874.<\/p>\n<p>El sentido en gran parte ahist\u00f3rico de los indios es la causa de que nos falten datos no s\u00f3lo de otras \u00e9pocas de la historia de su religi\u00f3n, sino tambi\u00e9n del per\u00ed\u00adodo llamado \u00abv\u00e9dico\u00bb por raz\u00f3n de la sagrada escritura del Veda (\u00absaber\u00bb). El comienzo de este per\u00ed\u00adodo se podr\u00ed\u00ada situar grosso modo hacia el a\u00f1o 1500 a.C. En el contenido del Veda se refleja un estadio anterior de las creencias indias. Las representaciones m\u00ed\u00adticas conocen un rico pante\u00f3n, en el que destacan los dioses Indra, Varuna, Mitra y Agni. En un extenso rito poseen gran importancia el poder m\u00e1gico de la palabra sacerdotal y la bebida cultual embriagadora. Los sacerdotes, los brahmanes, en su calidad de celebrantes del culto, adquieren gradualmente la primera posici\u00f3n en el sis-tema de castas con fundamento religioso.<\/p>\n<p>El mundo de ideas de los textos Upanisad es obra de la sabidur\u00ed\u00ada brahm\u00e1nica. La designaci\u00f3n de estos textos significa el hecho de \u00absentarse\u00bb el disc\u00ed\u00adpulo \u00abal lado\u00bb del maestro, con lo cual se quiere aludir a la comunicaci\u00f3n de una doctrina esot\u00e9rica oculta. Esta literatura que sigue al Veda est\u00e1 caracterizada, a diferencia de \u00e9ste mismo, por una valoraci\u00f3n pesimista de la existencia. El c\u00famulo de sufrimientos de la vida recibe fuerza por la creencia en una serie de reencarnaciones (samsdra), que se entienden como consecuencia necesaria del karma acumulado en cada vida terrestre (de las buenas o malas acciones realizadas). S\u00f3lo en un abismarse m\u00ed\u00adsticamente es posible la redenci\u00f3n mediante el conocimiento de la \u00fanica realidad verdadera, del absoluto, del Brahma.<\/p>\n<p>Sankara (hacia el 800 d.C.) lleva a cabo una armonizaci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada religiosa brahm\u00e1nica con formas de fe popular, mediante su doctrina de una verdad inferior y de otra superior. Esta doctrina es determinante para el desarrollo ulterior del hinduismo. La cumbre de su creencia en dioses la ocupan Brahma, el creador, Visnu, el conservador, y Siva, el destructor. Entre las diferentes manifestaciones terrestres de Visnu, que se designan con el nombre de avatara (descenso), tiene especial importancia la manifestaci\u00f3n como krisna. En efecto, Brahma aparece como Krisna en la Bhagavad gita (el \u00abcanto del excelso\u00bb), que es una secci\u00f3n did\u00e1ctica de la epopeya nacional Mah\u00e1bh\u00e1rata. Aqu\u00ed\u00ad se presenta como heraldo de verdades religiosas y \u00e9ticas. Son indiscutibles el prestigio y el influjo religioso de el Bhagavadgit\u00e4 en la India de hoy.<\/p>\n<p>b) Jainismo<br \/>\nEl jainismo, como su contempor\u00e1neo el budismo, aparece en la historia de la religi\u00f3n de la India como una orden her\u00e9tica, a cuyos monjes y monjas se asocian tambi\u00e9n adeptos seglares. Mientras que el budismo, por causa de la contrarreforma brahm\u00e1nica y de la invasi\u00f3n isl\u00e1mica, pierde casi totalmente su influjo en su pa\u00ed\u00ads de origen, el jainismo, en cambio, lo conserva, aunque sin alcanzar importancia de religi\u00f3n mundial, sino quedando restringido a la India. Lo com\u00fan en la doctrina de los jainistas y los budistas es el repudio de la autoridad religiosa del Veda y la desvirtuaci\u00f3n de los dioses del pante\u00f3n indio. Ambas \u00f3rdenes representan una reacci\u00f3n contra el predominio religioso de los brahmanes y anulan pr\u00e1cticamente el sistema de castas. Sus fundadores proceden de la clase principesca.<\/p>\n<p>La \u00e9poca en que vivi\u00f3 el hijo de rey Vardham\u00e1na, fundador del jainismo &#8211; que m\u00e1s tarde recibi\u00f3 el nombre honor\u00ed\u00adfico de Mah\u00e1vira, \u00abgran h\u00e9roe\u00bb, y Jina, \u00abvictorioso\u00bb, es decir, vencedor del mundo -, se sit\u00faa seg\u00fan la estimaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n europea por los a\u00f1os de 539 a 467 a.C. A los 28 a\u00f1os abandon\u00f3 patria y familia para llevar hasta su muerte una asc\u00e9tica vida ambulante y predicar su doctrina de redenci\u00f3n. Supone que existen infinitas almas particulares que, gravadas por la materia y por un mal karma, s\u00f3lo pueden alcanzar la redenci\u00f3n mediante una vida absolutamente asc\u00e9tica. La ascesis del jainismo es m\u00e1s severa que la del budismo. Ocupa el primer plano el precepto de la ahims\u00e1: no matar ni da\u00f1ar a ning\u00fan ser viviente.<\/p>\n<p>En el siglo I d.C. la orden se dividi\u00f3 en los svet\u00e4mbaras, los \u00abvestidos de blanco\u00bb, y los digambaras, los \u00abvestidos de aire\u00bb, que originariamente viv\u00ed\u00adan desnudos y se entregaban a una observancia asc\u00e9tica m\u00e1s rigurosa.<\/p>\n<p>c) Budismo<br \/>\nSiddh\u00e4rta Gautama, de la estirpe principesca de los S\u00e4kyas, que m\u00e1s tarde recibi\u00f3 el nombre de Buddha (el \u00abdespierto, iluminado\u00bb), vivi\u00f3 en el nordeste de la India entre el 560 y el 480 a.C. En viajes desde el palacio paterno de Kapilavastu por la zona lim\u00ed\u00adtrofe de la India y del Nepal se le hab\u00ed\u00ada presentado \u00abel dolor de la tierra\u00bb sucesivamente bajo la forma de un anciano desvalido, de un enfermo grave y de un muerto. En su cuarto viaje ve por primera vez en su vida a un monje errante que vive de limosna. Acto seguido elige tambi\u00e9n para s\u00ed\u00ad esta existencia de asceta sin hogar, no obstante haberse casado joven y ser padre de un hijo peque\u00f1o. Cuando, tras vanas tentativas de hallar el camino de la salvaci\u00f3n mediante la maceraci\u00f3n corporal, vuelve a tomar alimento, una noche alcanza la bodhi, la \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb, bajo una higuera a la orilla del r\u00ed\u00ado Neranyar\u00e1. En su primera predicaci\u00f3n en Benares proclama el contenido de la bodhi como dharma, como \u00abdoctrina\u00bb del budismo. Seg\u00fan esta doctrina, la liberaci\u00f3n del penoso circulo de las reencarnaciones y, con ella, la obtenci\u00f3n del nirv\u00e4na, del \u00abdesvanecimiento, de la extinci\u00f3n\u00bb, se logra siguiendo el \u00abcamino medio\u00bb, que evita igualmente los dos extremos: el de una entrega plena al mundo, y el de una in\u00fatil mortificaci\u00f3n corporal. La meta salv\u00ed\u00adfica del nirv\u00e4na significa la supresi\u00f3n de la codicia de la vida y la superaci\u00f3n de la ley de las reencarnaciones, condicionadas por la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su predicaci\u00f3n en Benares gana Buda sus primeros disc\u00ed\u00adpulos y as\u00ed\u00ad funda, juntamente con la doctrina (dharma), como segundo elemento constitutivo del budismo la comunidad de los que pertenecen a la orden (sangha), que en un principio est\u00e1 formada s\u00f3lo por monjes, pero que luego comprende tambi\u00e9n a miembros femeninos; a estos miembros de la orden se asocian adeptos laicos. Diferencias sobre la doctrina de Buda originaron en el s. i a.C. una divisi\u00f3n de la orden en dos corrientes. La m\u00e1s severa est\u00e1 representada por el budismo hinay\u00e1na o budismo del \u00abpeque\u00f1o veh\u00ed\u00adculo\u00bb, que s\u00f3lo proporciona el viaje al nirv\u00e4na a los que siguen los rigurosos preceptos del monaquismo. En cambio, en el mah\u00e1yana o \u00abgran veh\u00ed\u00adculo\u00bb se deja percibir el influjo del laicado budista. Esta corriente lleva a una \u00e9tica altruista y a la convicci\u00f3n de que muchos pueden lograr la salvaci\u00f3n mediante la veneraci\u00f3n con fe de los numerosos buddhas y bodhisattras anteriores y de los que todav\u00ed\u00ada han de llegar.<\/p>\n<p>Esta escisi\u00f3n dogm\u00e1tica tiene importancia para la historia de la propagaci\u00f3n del budismo. El budismo hinay\u00e4na viene designado como \u00abbudismo del sur\u00bb por el hecho de haber llegado a Ceil\u00e1n, Burma, Tailandia y Camboya. El budismo mah\u00e1y\u00e1na o \u00abbudismo del norte\u00bb est\u00e1 representado principalmente en Asia central y oriental.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: E. Burnouf, Introduction \u00e1 1&#8217;histoire du Bouddhisme indien (P 1844); H. Kern, Manual of Indian Buddhism (Str 1896); J. Dahlmann, Der Idealismus der indischen Religionsphilosophie im Zeitalter der Opfermystik (Fr 1901); H. Oldenberg, Die Lehre der Upanishaden und die Anf\u00e4nge des Buddhismus (G\u00f6 1915); idem, Buddha (St 1923, 131959); Ch. Eliot, Hinduism and Buddhism (Lo 1921, 21954); E. Leumann, Buddha und Mah$vira (Mn &#8211; Neubiberg 1921); L. v. Schroeder, Bhagavadgita (Je 1922); H. v. Glasenapp, Der Jainismus (B 1925); F. Heiler, Die Mystik der Upanishaden (Mn-Neubiberg 1925); 0. Strauss, Indische Philosophie (Mn 1925); H. Beckh, Buddhismus, 2 vols. (B &#8211; L 31928); W. Schubring, Die Lehre der Jainas (B &#8211; L 1935); S. Radhakrishnan, The Bhagavadgita (Lo 1948); L. Renou, L&#8217;Hindouisme (P 1951); E. Conze, Buddhism (0 21953); R. de Berval (dir.), Prbsence du Bouddhisme (Saigon 1959); J. Gorda, Die Religionen Indiens, I: Veda und \u00e4lterer Hinduismus (St 1960); idem, Die Religionen Indiens, II: Der j\u00fcngere Hinduismus (St 1963); D. Schlingloff, Die Religion des Buddhismus, 2 vols. (B 1962-63); R. C. Zaehner, Hinduism (0 1962); E. Z\u00fcrcher, Buddhism (A 1962); A. Bareau &#8211; W. Schubring &#8211; Ch. v. Fairer-Haimendorf, Die Religionen Indiens, III: Buddhismus &#8211; Jinismus &#8211; Primitivv\u00f6lker (St 1964); E. Abegg, Fuentes de psicolog\u00ed\u00ada hind\u00fa (Codilibro B Aires); S. Lemaitre, Ramakrishna y la vitalidad del hinduismo (Aguilar Ma 1961); R. C. Zaehner, El cristianismo y las grandes religiones de Asia (Herder Ba 1967).<\/p>\n<p>3. Tibet y Mongolia<br \/>\nLa religi\u00f3n primitiva del Tibet se designa como Bon, que significa quiz\u00e1 la invocaci\u00f3n de los dioses y los esp\u00ed\u00adritus por medio de f\u00f3rmulas m\u00e1gicas. Elementos m\u00e1gicos y ocultos ocupan el primer plano en la religi\u00f3n Bon. Ampliamente desarrollada estaba la creencia en un ej\u00e9rcito de esp\u00ed\u00adritus favorables o perjudiciales, con los que se pon\u00ed\u00adan en contacto sacerdotes samanistas en estado de trance. En la ulterior evoluci\u00f3n de dicha religi\u00f3n influyeron quiz\u00e1 concepciones maniqueas. El bonismo, por su parte, influy\u00f3 en el budismo, que comenz\u00f3 su campa\u00f1a misionera en el Tibet en el s. VII d.C., y contribuy\u00f3 a la forma especial del mahay\u00e4na que se designa como \u00abveh\u00ed\u00adculo diamantino\u00bb (vayray\u00e1na). Otra peculiaridad del budismo tibetano se expresa en su designaci\u00f3n como \u00ablama\u00ed\u00adsmo\u00bb, que deriva de Lama (bla-ma en tibetano), t\u00ed\u00adtulo honor\u00ed\u00adfico de los cl\u00e9rigos, y destaca la funci\u00f3n formadora de iglesia y sostenedora del Estado que va aneja al budismo tibetano. El lama\u00ed\u00adsmo se asegur\u00f3 la continuidad necesaria para la direcci\u00f3n del Estado y de los grandes conventos mediante una sucesi\u00f3n de encarnaciones, la cual se designa con la palabra mongola khubilghan (transformaci\u00f3n). Y as\u00ed\u00ad se cree que los grandes Lamas del Tibet, en primer lugar el Dalai Lama y el Panchen Lama, son reencarnaciones de bodhisattvas y de buddhas.<\/p>\n<p>La forma especial del budismo tibetano fue llevada a Mongolia, cuya misi\u00f3n termin\u00f3 en el s. xvi d.C. El Chutuktu de Urga era considerado como la reencarnaci\u00f3n budista de rango m\u00e1s elevado.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: A. Waddell, The Buddhism of Tibet or Lamaism (Lo 1895, 21958); G. Schulemann, Die Geschichte der Dalailamas (Hei 1911, L 21958); R. Bleichsteiner: Die gelbe Kirche (W 1937); G. Lanczkowski, Die chubilghanische Sukzession: ZRGG 6 (1954) 341-347; H. Hoffmann, Die Religi\u00f3nen Tibets (Fr &#8211; Mn 1956); M. Lalou, Les religions du Tibet (P 1957).<\/p>\n<p>4. Asia oriental<br \/>\na) China<br \/>\nSiguiendo al sin\u00f3logo holand\u00e9s J.J.M. de Groot, se designa la religi\u00f3n del antiguo Imperio chino como \u00abuniversismo\u00bb. El centro de este universismo chino est\u00e1 ocupado por el concepto numinoso de orden, del tao: el \u00abcamino\u00bb por el que se mueven el macrocosmos y el microcosmos. El tao comprende un principio activo, masculino (yang) y otro pasivo, femenino (yin). El quehacer del hombre consiste en vivir en armon\u00ed\u00ada con el orden del mundo determinado por el tao. La antigua religi\u00f3n china conoce, adem\u00e1s del tao, divinidades personales, entre las cuales descuella como la m\u00e1s excelsa Shang-ti, el \u00absoberano en la altura\u00bb.<\/p>\n<p>Kung-fu-tse (551-479 a.C.), conocido generalmente con el nombre de Confucio, forma latinizada que le dieron los misioneros jesuitas de los siglos xvii y xviii, apareci\u00f3 en una \u00e9poca de decadencia como apologista de la tradici\u00f3n. Reuni\u00f3 los libros de la antig\u00fcedad y los transmiti\u00f3 a la posteridad con su propia interpretaci\u00f3n y su propia finalidad \u00e9tica. Con esto, como tambi\u00e9n por los di\u00e1logos (Lun Y\u00fc) transmitidos por sus disc\u00ed\u00adpulos, Confucio vino a ser el gran maestro de China. En el centro de su inter\u00e9s preferentemente moral se sit\u00faa jen: la \u00abhumanidad\u00bb o el \u00abhumanitarismo\u00bb. El orden que responde al tao se mantiene en vigor mediante la pr\u00e1ctica de ritos (li). Para el Estado son fundamentales los ritos que debe practicar el emperador (\u00abhijo del cielo\u00bb: tien-tse).<\/p>\n<p>Anteriormente se ten\u00ed\u00ada a Lao-tse por contempor\u00e1neo de Confucio, aunque de m\u00e1s edad que \u00e9l. La reciente investigaci\u00f3n sinol\u00f3gica propende a situarlo bastante m\u00e1s tarde. En el Tao-te-king, librito legado por Lao-tse, se entiende el tao como magnitud m\u00ed\u00adstica. El concepto designado por Lao-tse como \u00abvirtud\u00bb (te) contiene no s\u00f3lo ideales de paz y de humanitarismo, sino primariamente la exigencia de un camino m\u00ed\u00adstico, por el que se marcha mediante el despojamiento de s\u00ed\u00ad mismo, mediante un \u00abno hacer\u00bb (wu-wei).<\/p>\n<p>Al lado del confucianismo y del tao\u00ed\u00adsmo &#8211; fundado por Lao-tse, continuado por L\u00ed\u00ade-tse y Chuang-tse y venido luego a degenerar en pr\u00e1cticas m\u00e1gicas -, el budismo del norte ha alcanzado tambi\u00e9n importancia para la religi\u00f3n de China. Los primeros contactos en Asia central se produjeron al extenderse el imperio chino en el per\u00ed\u00adodo m\u00e1s antiguo de la \u00e9poca Han. Sin embargo, no estamos suficientemente informados sobre la fecha de la introducci\u00f3n del budismo en China. La primera indicaci\u00f3n segura es la del a\u00f1o 67 d.C., en el que un edicto del emperador Ming-ti garantiza la tolerancia del budismo. El a\u00f1o 355 d.C. los chinos obtienen por primera vez el permiso de ingresar en monasterios budistas. Con esto el budismo logr\u00f3 la posibilidad de ser practicado y de propagarse normalmente. Pero el confucianismo conserv\u00f3 sentimientos hostiles contra el budismo, que profesaba un ideal de vida social tan opuesto al suyo.<\/p>\n<p>b) Jap\u00f3n<br \/>\nLa religi\u00f3n genuinamente japonesa se designa por lo regular con el concepto chino-japon\u00e9s de sint\u00f3; el equivalente puramente japon\u00e9s es kamino michi. Ambos conceptos significan \u00abcamino (t\u00f3, michi) de seres numinosos (sin, kami)\u00bb. El sinto es en su esencia una religi\u00f3n polite\u00ed\u00adsta con un sencillo culto de la naturaleza. Como sinto de Estado profesa el culto de la dinast\u00ed\u00ada imperial, que seg\u00fan la tradici\u00f3n rige el Jap\u00f3n desde el 600 a.C. Su legitimaci\u00f3n sacral se deriva de la divinidad de los antepasados de la dinast\u00ed\u00ada, la diosa del sol Amaterasu, que otorg\u00f3 simb\u00f3licamente a sus descendientes joyas, espada y espejo. El santuario imperial central es el templo de Ise. En la historia del sinto se pueden distinguir tres per\u00ed\u00adodos. Tras un tiempo primitivo viene desde el s. vi d.C. el per\u00ed\u00adodo de amplia simbiosis con el budismo introducido por entonces. La tercera \u00e9poca se caracteriza por una restauraci\u00f3n del puro sinto, que tuvo lugar en la era Meiji (1868-1912).<\/p>\n<p>El budismo lleg\u00f3 al Jap\u00f3n por Corea el a\u00f1o 538 d.C. Aqu\u00ed\u00ad se aclimat\u00f3 despu\u00e9s de haberse japonizado en diferentes sectas. La secta Y\u00f3do promete la entrada en el para\u00ed\u00adso, en la \u00abtierra pura\u00bb del Amida Buddha, a los que conf\u00ed\u00adan en su gracia. Tambi\u00e9n Nichiren (1222-1282) quer\u00ed\u00ada en la secta que lleva su nombre facilitar a todos la pr\u00e1ctica de la doctrina budista profundizando en el Loto de la buena religi\u00f3n (en japon\u00e9s Hokkekyo), escrito budista en el que \u00e9l descubr\u00ed\u00ada la sustancia del budismo. La pr\u00e1ctica de ejercicios de meditaci\u00f3n ocupa el centro del budismo zen, dividido en diferentes escuelas, que lleg\u00f3 de China al Jap\u00f3n y luego influy\u00f3 profundamente en su cultura.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: V. v. Strauss, Laotse&#8217;s Tao Te King (L 1870, 21924); J. J. M. de Groot, Universism (NY &#8211; Lo 1912); M. Granet, La religion des Chinois (P 1922, 21951); Ph. N. Bose, The Indian Teachers in China (Madras 1923); G. Schurhammer, Shinto (Bo &#8211; L 1923); F. E. A. Krause, Ju &#8211; Tao &#8211; Fo. Die religi\u00f6sen und philosophischen Systeme Ostasiens (Mn 1924); H. Hackmann, Chinesische Philosophie (Mn 1927); R. Wilhelm, Kungtse und der Konfuzianismus (B &#8211; L 1928); M. Anesaki, History of Japanese Religion (Lo 1930); M. Z. de Visser, Shinto en Taoisme in Japan (A 1930); G. Kat\u00f3, Le Shinto (P 1931); R. Petazzoni, Religione e politica religiosa nel Giappone moderno (R 1934); W. Gundert, Ja-panische Religionsgeschichte (Tokio 1935, St 21943); M. Muccioli, Lo Shintoismo (Mi 1938); H. O. H. Stange, Gedanken und Gespr\u00e4che des Konfuzius (Mn 1953); H. Kishimoto, Japanese Religion in the Meiji Era (Tokio 1956); D. Seckel, Buddhistische Kunst Ostasiens (St 1957); D. T. Sazuki, Zen and Japanese Buddhism (Tokio 1958); H. Dumoulin, Zen (Berna 1959); A. Wright, Buddhism in Chinese History (Lo 1959); S. Ono, Shinto, the Kami Way (Tokio 1962); M. Percher\u00f3n, Buda y el budismo (Aguilar Ma 1959); P. Negre, Budismo: enigmas de un nirvana misterioso (Labor Ba); Mitolog\u00ed\u00ada japonesa (Mundi B Aires 1964); F. Houang, El budismo (Casal i Vall And); A. Gallego, Buda y el budismo (Studium Ma); E. Driot\u00f3n y otros, Las religiones del antiguo oriente (Casal i Vall And).<\/p>\n<p>II. Nuevas religiones<br \/>\nLas llamadas \u00abnuevas religiones\u00bb surgieron en gran parte desde mediados del s. xix aproximadamente; algunas fundaciones se pueden situar tambi\u00e9n m\u00e1s atr\u00e1s. Se discute si el mormonismo, fundado en 1830 por Joe Smith junior &#8211; movimiento que con su sagrada escritura (el Libro morm\u00f3n), como tambi\u00e9n con su propia teolog\u00ed\u00ada de la historia se aleja notablemente del cristianismo &#8211; se puede llamar todav\u00ed\u00ada secta cristiana o debe considerarse como nueva religi\u00f3n. Un grupo de nuevas religiones comprende creaciones ef\u00ed\u00admeras. Entre \u00e9stas se cuentan los cultos Cargo de Nueva Guinea y del archipi\u00e9lago melanesio, los cuales asociaban a esperanzas religiosas otras seculares, que al no verse cumplidas acarrearon la ruina de esos movimientos. Tambi\u00e9n fundaciones de religiones de indios en Am\u00e9rica del Norte fueron de corta duraci\u00f3n y quedaron por lo regular restringidas al \u00e1mbito de grupos particulares; s\u00f3lo la Ghost Dance Religion se extendi\u00f3 pasajeramente a amplias zonas del Oeste medio.<\/p>\n<p>Un segundo grupo de nuevas religiones est\u00e1 constituido por fundaciones que se han mantenido hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Las m\u00e1s numerosas se hallan en el Jap\u00f3n, donde la estad\u00ed\u00adstica oficial registra 160 nuevas religiones, que generalmente se caracterizan por el sincretismo. Ha ganado importancia, sobre todo desde 1838, la Tenrikyo (Doctrina de la raz\u00f3n celeste), debida a la \u00abfundadora\u00bb (The Foundress) Mili Nakayama. Sumamente activa pol\u00ed\u00adticamente es la S\u00f3kagakkai (Sociedad para crear valores), basada en el budismo de Nichiren.<\/p>\n<p>En Corea del Sur se fund\u00f3 en 1860 una religi\u00f3n antioccidental y dirigida particularmente contra el cristianismo, designada como Tong-hak (en japon\u00e9s. T\u00f6-ga ku: Doctrina oriental), que con su culto monote\u00ed\u00adsta del dios del cielo Hananim resucita viejas concepciones religiosas coreanas. En Vietnam del Sur, el mandar\u00ed\u00adn Levan-Trung fund\u00f3 en 1925 el caoda\u00ed\u00adsmo, nombre que deriva de Cao-Dai (gran palacio) y con el que se indica el concepto de Dios de esta religi\u00f3n. Dogm\u00e1ticamente el caoda\u00ed\u00adsmo pretende ser el coronamiento y superaci\u00f3n de las religiones existentes. En su pr\u00e1ctica es espiritista.<\/p>\n<p>Una nueva fundaci\u00f3n bastante antigua de la India es el sikhismo debido a N\u00e1nak (1469-1538), que trata de asociar en una profesi\u00f3n de fe monote\u00ed\u00adsta doctrinas hinduistas e isl\u00e1micas. La sagrada escritura del Sikh, el Granth (libro), goza de una veneraci\u00f3n rayana en culto. Los movimientos de reforma de Br\u00e1hma-Sam\u00e1j y Arya-Sam\u00e1j en el s. xrx son monote\u00ed\u00adstas y surgieron del enfrentamiento con el cristianismo. El yoga del bengal\u00e9s Aurobindo (1872-1950) aspira a desarrollar el superhombre mediante una s\u00ed\u00adntesis de esp\u00ed\u00adritu indio y occidental.<\/p>\n<p>En la zona de Asia anterior, con centro en Jaifa, radica la religi\u00f3n baba&#8217;i, con gran actividad misionera, la cual debe su forma a Ali Muhammed (1820-1850) y a Mirza Hus\u00e1in Ali (1817-1892), que se daba a s\u00ed\u00ad mismo el sobrenombre de Baha-Ull\u00e4h (esplendor de Dios). El baha\u00ed\u00adsmo une un concepto de Dios rigurosamente monote\u00ed\u00adsta con exigencias humanitarias de \u00e9tica social.<\/p>\n<p>Dos movimientos religiosos de Norteam\u00e9rica se caracterizan por la especial posici\u00f3n religiosa de sus fundadores. La Peace Mission, que aspira a la realizaci\u00f3n en la tierra de un reino ideal concebido religiosamente, venera a su fundador como Fatber Divine, mientras que los Black Muslims ven en Eliyah Muhammed el \u00abmensajero de All\u00e1h\u00bb.<\/p>\n<p>El culto de Wodu en Hait\u00ed\u00ad est\u00e1 caracterizado por la transposici\u00f3n de representaciones de Africa occidental a la zona caribe de Am\u00e9rica central. Lo mismo se puede decir de una serie de nuevos movimientos religiosos en el Brasil, recapitulados bajo el nombre de Macumba. Identifican a dioses africanos con santos cristianos y en parte con seres numinosos de los indios.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: M. A. Macauliffe, The Sikh Religion, 6 vols. (0 1909); Eduard Meyer, Ursprung und Geschichte der Mormonen (HI 1912); F. Heiler, Christlicher Glaube und indisches Geistesleben (Mn 1926); J. Jahn, Muntu (D &#8211; K\u00f6 1958); G. Guariglia, Prophetismus und Heilserwartungs-Bewegungen als v\u00f6lkerkundliches und religionsgeschichtliches Problem (Horn &#8211; W 1959); R. Bastide, Les religions africaines au Br\u00e9sil (P 1960); F. Sierksma, Een nieuwe hemel en een nieuwe aarde (La Haya 1961); H. J. Margull, Aufbruch zur Zukunft (G\u00fc 1962); V. Lanternari, The Religions of the Oppressed (Lo 1963); C. B. Offner &#8211; H. van Straelen, Modern Japanese Religions (Lei 1963); H. Thomson, The New Religions of Japan (Rutland [Vermont] &#8211; Tokio 1963); G. Lanczkowski, Einige systematische Erw\u00e4gungen zu neuzeitlichen Religionsstiftungen: Kairos 6 (Sa 1964) 209-219; Mitolog\u00ed\u00ada japonesa (Mundi B Aires); P. Scottl, Religiones de la China y el Jap\u00f3n (Ed Lit Esp Ba).<\/p>\n<p>III. Religiones de pueblos sin escritura<br \/>\nLos comienzos del conocimiento europeo de las religiones de pueblos carentes de escritura, para cuya designaci\u00f3n se usa con frecuencia el concepto de \u00abreli:&#8217;ones primitivas\u00bb &#8211; que se presta f\u00e1cilmente a ser entendido como concepto de valor -, se remontan a la era de los descubrimientos y se deben en primer lugar a relatos de misioneros. Actualmente hay que distinguir en estas religiones entre su significado religioso y el que tienen desde el punto de vista de la ciencia de las religiones.<\/p>\n<p>Su significado como magnitudes religiosas aut\u00f3nomas est\u00e1 en constante descenso, debido, por una parte, a la actividad misionera cristiana, y en \u00ed\u0081frica tambi\u00e9n a la musulmana, y, por otra, a los fen\u00f3menos de desintegraci\u00f3n al contacto con la civilizaci\u00f3n occidental. Sin embargo, es considerable el influjo de estas religiones en nuevas fundaciones sincretistas.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de la ciencia de las religiones &#8211; que se ha servido del material de las religiones de pueblos sin escritura para estudios fenomenol\u00f3gicos y en particular para dar una respuesta a la cuesti\u00f3n relativa a las representaciones religiosas m\u00e1s primitivas &#8211; ha terminado ya en cierto modo su tarea. Teor\u00ed\u00adas evolucionistas, que querr\u00ed\u00adan derivar de comienzos sumamente primitivos el nacimiento progresivo de una idea superior de Dios, se tienen hoy por anticuadas, una vez que se ha comprobado la gran extensi\u00f3n de la creencia en un Dios supremo en pueblos carentes de escritura. Diferenciaciones del numen supremo seg\u00fan las formas de cultura de los que creen en \u00e9l, s\u00f3lo pueden llevarse a cabo con rigor cient\u00ed\u00adfico tocante al per\u00ed\u00adodo de tiempo, relativamente breve, que ha podido ser observado por europeos. En las civilizaciones de cazadores, tales diferenciaciones se refieren a la forma relativamente primitiva de veneraci\u00f3n de un \u00abSe\u00f1or de los animales\u00bb y a la m\u00e1s elevada de la creencia en un Dios del cielo. En las civilizaciones agr\u00ed\u00adcolas aparece como caracter\u00ed\u00adstica la veneraci\u00f3n de una diosa de la tierra.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: K. Th. Preuss, Die geistige Kultur der Naturv\u00f6lker (L 1923); W. Graebner, Das Weltbild der Primitiven (Mn 1924); Schmidt; G. Widengren, Evolutionism and the Problem of the Origin of Religion: Ethnos 10 (Sto 1945) 57-96; B. G. M. Sundkler, Bantu Prophets in South Africa (Lo 1948, 21961); W. Howells, The Heathens (NY 1950); A. E. Jensen, Mythus und Kult bei Naturv\u00f6lkern (Wie 1951); G. van der Leeuw, De primitive mensch en de religie (Groningen 1952); G. Lanczkowski, Forschungen zum Gottesglauben in der Religionsgeschichte: Saeculum 8 (1957) 392-403; R. Petazzoni, L&#8217;essere supremo nelle religioni primitive (Tn 1957); Th. P. van. Baaren, Wij mensen. Religie en wereldbeschouwing schriftloze volken (Ut 1964); Bergounlous y Goetz, Religiones prehist\u00f3ricas y primitivas (Casal i Vall And).<\/p>\n<p>G\u00fcnter Lanczkowski<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A) M\u00e9todo. B) Clasificaci\u00f3n. C) Religiones desaparecidas. D) Religiones vivas. A) METODO \u00abTodo trabajo de investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica sobre las religiones presupone la convicci\u00f3n de la posibilidad de comprender una religiosidad ajena\u00bb (J. WACH, Zur Methodologie, 33). Esta comprensi\u00f3n, en el caso de religiones de las que poseemos documentos escritos, se logra sobre todo con el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/religiones-historia-de-las\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRELIGIONES, HISTORIA DE LAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-19012","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19012"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19012\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}