{"id":19037,"date":"2016-02-05T12:12:38","date_gmt":"2016-02-05T17:12:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-controversista\/"},"modified":"2016-02-05T12:12:38","modified_gmt":"2016-02-05T17:12:38","slug":"teologia-controversista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-controversista\/","title":{"rendered":"TEOLOGIA CONTROVERSISTA"},"content":{"rendered":"<p>I. Concepto<br \/>\nLa t.c. es aquella disciplina (discutida en su autonom\u00ed\u00ada) de la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica en que se tratan expresamente las diferencias doctrinales fundamentales que han dividido a la cristiandad en diversas Iglesias y comunidades eclesiales, con el fin ecum\u00e9nico de superar finalmente tales diferencias. Mientras que la pol\u00e9mica y la ir\u00e9nica aparecen como formas falsas y como tales superadas de la t.c., con una direcci\u00f3n opuesta a la de \u00e9sta, la simb\u00f3lica, entendida en el sentido de J.A. M\u00f6hler, puede mirarse como forma preparatoria de esas teolog\u00ed\u00adas, distingui\u00e9ndose de la moderna t.c. sobre todo porque la \u00faltima, m\u00e1s amplia que las otras, no s\u00f3lo se refiere a los s\u00ed\u00admbolos y escritos simb\u00f3licos, sino que hace adem\u00e1s objeto de su consideraci\u00f3n todas las manifestaciones de vida de la Iglesia, en cuanto \u00e9stas son de importancia para entender las diferencias entre las Iglesias en la inteligencia de la fe.<\/p>\n<p>En cuanto la \u00abteolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica\u00bb (cf. -> ecumenismo B) no s\u00f3lo significa la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre el movimiento ecum\u00e9nico (cf. -> ecumenismo A) o sobre el trabajo teol\u00f3gico realizado expresamente en el marco del consejo ecum\u00e9nico (p. ej., elaboraci\u00f3n de documentos de estudio e informes), y en cuanto con este concepto no debe designarse solamente un aspecto general de la teolog\u00ed\u00ada, a saber, su direcci\u00f3n ecum\u00e9nica, es decir, referida al fomento de la unidad de todos los cristianos, sino que, adem\u00e1s, a la teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica se le asigna un campo de temas propios dentro de la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica; \u00e9sta coincide en gran parte con el conjunto de temas de la t.c. A la verdad, la teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica, con miras a la relaci\u00f3n entre las Iglesias, acent\u00faa con gran \u00e9nfasis los elementos que unen y entre las notas peculiares de cada Iglesia pone de relieve aquellas que no separan, para conservarlas e incorporarlas como valiosas propiedades en la Una Catholica; en cambio la t.c., como lo dice ya su nombre, considera las diferencias doctrinales propiamente dichas como tales. Sin embargo, aqu\u00ed\u00ad hemos de advertir que, por una parte, la teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica no encubre, guiada por un mal irenismo, las profundas diferencias entre las confesiones, y que, por otra parte, la t.c. bien entendida no excluye, sino que incluye la orientaci\u00f3n particular de la teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica. Porque, en primer lugar, la separaci\u00f3n y la escisi\u00f3n en general s\u00f3lo pueden pensarse en relaci\u00f3n con una unidad ya percibida, aunque no en forma expl\u00ed\u00adcita; y, en segundo lugar, la t.c. no tiene por qu\u00e9 dar por supuesto el car\u00e1cter separador de doctrinas aparentemente sometidas a controversia, sino que ha de examinar si eso es cierto, lo cual significa concretamente examinar si en tal doctrina no se trata de una particularidad valiosa que debe fomentarse como una riqueza, o por lo menos tolerable. La t.c. as\u00ed\u00ad caracterizada, y no malentendida como pol\u00e9mica, expresa acertadamente la peculiar necesidad y el tema espec\u00ed\u00adfico del di\u00e1logo teol\u00f3gico intereclesial. Pero tambi\u00e9n una teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica de los puntos comunes y de las diferencias dignas de conservarse ser\u00ed\u00ada razonable e importante dentro del ecumenismo indiviso. Por esta raz\u00f3n no parece afortunado sustituir el concepto de \u00abteolog\u00ed\u00ada controversista\u00bb por el de \u00abteolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica\u00bb.<\/p>\n<p>Tampoco cabe aceptar la opini\u00f3n de que, con la promulgaci\u00f3n del decreto conciliar del Vaticano u Sobre el ecumenismo, la \u00e9poca de la t.c. debe dar paso a la era del di\u00e1logo. Ciertamente este decreto ha modificado profundamente la situaci\u00f3n dialog\u00ed\u00adstica entre las confesiones. Modos hasta ahora posibles y tambi\u00e9n variables de encuentro interconfesional han sido definitivamente superados. Entre ellos est\u00e1 aquella t.c. en que cada parte pensaba tan s\u00f3lo en \u00abquitar la raz\u00f3n a la otra con todos los medios cient\u00ed\u00adficos a su alcance\u00bb (W. KASPER, Das Gespr\u00e4ch mit der prot. Theologie, \u00abConcilium\u00bb 1 [1965] 334). Pero el nombre de t.c., como ya hemos notado, no est\u00e1 ni mucho menos inseparablemente unido con una forma hist\u00f3ricamente superada de discusi\u00f3n confesional. Y por lo que ata\u00f1e al di\u00e1logo requerido por el concilio, no se trata ah\u00ed\u00ad de una alternativa opuesta a la t.c., sino de una modalidad necesaria (aun cuando s\u00f3lo se haya tomado en serio en tiempo nov\u00ed\u00adsimo y por influjo sobre todo del concilio mismo) de recta t.c. (cf. di\u00e1logo y cooperaci\u00f3n entre las Iglesias [-> ecumenismo, G]).<\/p>\n<p>Para la recta inteligencia de la t.c. es esencial la definici\u00f3n de su relaci\u00f3n con la -> confesionolog\u00ed\u00ada. Esta relaci\u00f3n no incluye la divisi\u00f3n de exposici\u00f3n y discusi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica en dos disciplinas teol\u00f3gicas independientes, aunque estrechamente relacionadas entre s\u00ed\u00ad. Aunque la exposici\u00f3n del estado de cosas y el enjuiciamiento no pueden mezclarse en forma falsa, sin embargo ha de quedar en claro que ya la exposici\u00f3n est\u00e1 guiada a priori por un prejuicio, el cual en principio no puede descartarse, sino que s\u00f3lo puede esclarecerse reflejamente &#8211; hasta cierto grado &#8211; y as\u00ed\u00ad someterse a control. Por tanto, la exposici\u00f3n y el enjuiciamiento s\u00f3lo pueden separarse bajo el presupuesto t\u00e1cito de un falso objetivismo. De hecho, ambos factores se implican mutuamente: la exposici\u00f3n adecuada est\u00e1 condicionada por el recto enjuiciamiento y a la inversa. Con ello, evidentemente, no se pone en duda la relativa independencia de ambos momentos, y tampoco que no haya de tenerse en cuenta met\u00f3dicamente su diferencia en el curso de la t.c. Pero en ning\u00fan caso puede justificarse as\u00ed\u00ad la separaci\u00f3n entre una confesionolog\u00ed\u00ada hist\u00f3rica y descriptiva y una t.c. dogm\u00e1tica y normativa. La t.c. no puede ni debe dejar el tema de la exposici\u00f3n a una confesionolog\u00ed\u00ada mirada como disciplina distinta de ella; m\u00e1s bien, hay que incorporarla a la t.c. como momento integrante (\u00abteolog\u00ed\u00ada confesional\u00bb abarca vi vocis exposici\u00f3n y enjuiciamiento en contraste con la mera \u00abciencia\u00bb de las confesiones). A lo sumo, bajo un punto de vista m\u00e1s pr\u00e1ctico, cabr\u00ed\u00ada distinguir de la t.c. propiamente dicha una \u00abconfesionolog\u00ed\u00ada\u00bb que se antepondr\u00ed\u00ada a la primera como historia y exposici\u00f3n neutral de las confesiones, o bien (y) se pospondr\u00ed\u00ada a ella como visi\u00f3n de conjunto a manera de resumen.<\/p>\n<p>II. Tareas<br \/>\nSon sobre todo dos: 1) tender un puente entre los lenguajes confesionales distintos; 2) entablar di\u00e1logo sobre las diferencias doctrinales reconocidas como separadoras de las Iglesias.<\/p>\n<p>1. Tender un puente entre los lenguajes confesionalmente distintos<br \/>\nComo ya se ha dicho, la t.c. no tiene por qu\u00e9 dar por supuesto el car\u00e1cter separador de doctrinas aparente o realmente controvertidas, sino que ha de examinar ese punto. Para este fin debe esforzarse primeramente por entender las proposiciones doctrinales en cuesti\u00f3n en su sentido genuino y aut\u00e9ntico, y reconocer y eliminar malas inteligencias como tales. Mas con ello se agudiza la problem\u00e1tica de los distintos lenguajes teol\u00f3gicos; la cual existe no s\u00f3lo en la direcci\u00f3n, expresamente indicada por el concilio, hacia el otro como problema de la recta alocuci\u00f3n, sino igualmente en direcci\u00f3n inversa como problema del recto o\u00ed\u00adr y entender lo que dice el otro. La primera tarea de la t.c., la m\u00e1s urgente y sin duda tambi\u00e9n la m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil, consiste en prestar servicios de int\u00e9rprete. S\u00f3lo si se cumple y en la medida que se cumple esta tarea, puede en absoluto llegarse a un di\u00e1logo sobre la \u00abcosa misma\u00bb. Ahora bien, para este fin es menester ver el m\u00faltiple y peculiar condicionamiento de los lenguajes teol\u00f3gicos, a fin de entender realmente tanto el propio lenguaje como el del otro, para poder traducir el propio al del otro. Para esto sirve la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica y filol\u00f3gica de las palabras y de los conceptos y enunciados en cuesti\u00f3n. Para ello sirve adem\u00e1s el estudio morfol\u00f3gico de los enunciados teol\u00f3gicos que deben compararse, sobre todo la determinaci\u00f3n de su lugar y funci\u00f3n y con ello tambi\u00e9n de su peso dentro de la estructura general de la teolog\u00ed\u00ada. Y sirve tambi\u00e9n para ese fin &#8211; entre otras cosas como presupuesto del m\u00e9todo morfol\u00f3gico &#8211; el an\u00e1lisis de las estructuras de enunciados teol\u00f3gicos en general, la elaboraci\u00f3n de los genera litteraria del lenguaje teol\u00f3gico, la descripci\u00f3n y comparaci\u00f3n de las particularidades del tipo mental psicol\u00f3gico y del estilo mental l\u00f3gico.<\/p>\n<p>Si es cierto que de este modo puede demostrarse que muchas diferencias aparentemente objetivas son mera diferencia en la formulaci\u00f3n hablada o escrita, y aun cuando pueda hacerse ver que detr\u00e1s de muchas formulaciones distintas de la fe se encuentra, sin embargo, la \u00fanica y misma fe; sin embargo, ese esfuerzo tiene un doble l\u00ed\u00admite, prescindiendo por completo de que hay enunciados de fe que se excluyen mutuamente por su contenido:<br \/>\na) Un l\u00ed\u00admite objetivo. El lenguaje y aquello de que se habla, la cosa misma, no pueden separarse adecuadamente. De ah\u00ed\u00ad se sigue primeramente que los distintos lenguajes teol\u00f3gicos, aun en el supuesto de que enuncien la verdad sin falsificaci\u00f3n, no son simplemente intercambiables, sino que mutuamente se completan en un pluralismo insuprimible y, consiguientemente, leg\u00ed\u00adtimo. De ah\u00ed\u00ad se sigue adem\u00e1s que el conseguir que la revelaci\u00f3n nos hable de nuevo equivale siempre a entrar en una nueva relaci\u00f3n con ella.<\/p>\n<p>b) Un l\u00ed\u00admite subjetivo. Detr\u00e1s de las diferencias de primer plano, analizables y objetivables hist\u00f3rica, filol\u00f3gica, morfol\u00f3gica, psicol\u00f3gicamente, etc., est\u00e1n las diferencias de inteligencia, que no son ya adecuadamente analizables \u00aby se sustraen m\u00e1s o menos a la inteligencia misma\u00bb. Dicho con otra formulaci\u00f3n de Ebeling: Cuando se habla en dos lenguas, \u00abno se trata s\u00f3lo de vocablos distintos, sino tambi\u00e9n de distinto esp\u00ed\u00adritu\u00bb. As\u00ed\u00ad tropezamos con los problemas de una mentalidad confesionalmente distinta. Con ello queda expresada la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de por qu\u00e9 incluso ant\u00ed\u00adtesis que no est\u00e1n condicionadas por la cosa misma, no pueden desaparecer sin m\u00e1s por medio de un poco de habilidad en la traducci\u00f3n. Porque no es posible \u00abapearse\u00bb simplemente de la propia lengua entendida radicalmente como mentalidad, y no lo es porque la mentalidad no puede someterse adecuadamente a reflexi\u00f3n, es decir, elevarse a puro contenido del pensamiento. Cierto que por esta raz\u00f3n no deja de tener sentido semejante reflexi\u00f3n; pues puede por lo menos llamar la atenci\u00f3n sobre el problema que aqu\u00ed\u00ad se plantea. Pero hay que esperar de antemano que esta fundamental diferencia de lenguaje llegar\u00e1 a zanjarse m\u00e1s en forma indirecta que por un esfuerzo directo, a saber, por el hecho de que en un di\u00e1logo sobre la cosa misma, en com\u00fan meditaci\u00f3n sobre la verdad de la revelaci\u00f3n, entre tambi\u00e9n en juego una lengua com\u00fan. As\u00ed\u00ad acontecer\u00e1 sobre todo si los interlocutores teol\u00f3gicos se enfrentan con apertura sin reservas a las cuestiones que les dirige el mundo de nuestro tiempo y sobre todo el mundo incr\u00e9dulo. En todo caso, ser\u00ed\u00ada met\u00f3dicamente equivocado en la t.c. aguardar con los problemas objetivos hasta ponerse de acuerdo sobre una lengua com\u00fan. Como la lengua no puede separarse adecuadamente ni de su sujeto ni de su objeto, la diferencia en el lenguaje es sentida inevitablemente como disparidad y oposici\u00f3n en la cosa misma.<\/p>\n<p>El pluralismo insuprimible de las lenguas teol\u00f3gicas tiene, pues, efecto de antagonismo insuprimible en la Iglesia. Este permanente pluralismo antag\u00f3nico a la postre s\u00f3lo puede soportarse mediante aquel amor, invocado tambi\u00e9n por el concilio, que no s\u00f3lo se ejercita dentro de la Iglesia, sino que es un elemento constitutivo de la misma: \u00abEn definitiva, s\u00f3lo hay una cosa que en el plano humano puede establecer la unidad en la Iglesia: el amor, que permite al otro ser de otra manera, aunque no logre comprenderlo\u00bb (K. RAHNER, Lo din\u00e1mico en la Iglesia [Ba 21968], p. 81). Ahora bien, para el te\u00f3logo controvertista se sigue de aqu\u00ed\u00ad: el hecho de que la diversidad confesional sea sentida espont\u00e1neamente como her\u00e9tica, no es una prueba de que se trate realmente de diferencias separadoras. Porque, aun dentro de la mera diversidad, hay que esperar contradicci\u00f3n duradera y viva, que, en circunstancias, va hasta el veredicto de herej\u00ed\u00adas; cf. la historia del -> cisma oriental.<\/p>\n<p>2. El di\u00e1logo sobre las diferencias separadoras de las Iglesias<br \/>\nLa t.c. no s\u00f3lo tiene por objeto sondear el terreno de las controversias, disolver oposiciones puramente aparentes y exponer los aut\u00e9nticos contrastes en su verdadero car\u00e1cter, sino que tiene adem\u00e1s el deber de entablar di\u00e1logo sobre estos contrastes mismos.<\/p>\n<p>Toquemos primeramente la cuesti\u00f3n sobre la relaci\u00f3n de las doctrinas distintivas entre s\u00ed\u00ad. La t.c. ha intentado reiteradamente reducir las diferencias confesionales a un principio central. Pero, por muy justificada y hasta ineludible que parezca la cuesti\u00f3n sobre la idea fundamental que sostiene todo lo dem\u00e1s, no ha hallado una respuesta generalmente aceptada. Ning\u00fan partido quiere dejarse fijar en la diferencia central supuesta por la parte contraria, por lo menos no en la interpretaci\u00f3n que la acompa\u00f1a. As\u00ed\u00ad el protestante no conceder\u00e1 nunca que su tesis de \u00absolamente Dios\u00bb recorte la realidad del hombre; y el cat\u00f3lico insistir\u00e1 por su parte en que, al realzar la cooperaci\u00f3n humana, no atenta contra la soberan\u00ed\u00ada de Dios, sino que la pone \u00fanicamente bajo su recta luz. Sobre este problema hay que decir con K. Rahner que la teolog\u00ed\u00ada forma realmente un todo y no se diluye en partes heterog\u00e9neas; por eso los tratados particulares est\u00e1n tambi\u00e9n en una relaci\u00f3n de integraci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca; sin embargo, \u00aben una teolog\u00ed\u00ada que procede de muchos enunciados de la Escritura y quiere tomar en serio todas estas palabras, no hay, para nuestra dicha, ninguna base sistem\u00e1tica que, como primera y \u00fanica, reduzca claramente todo lo dem\u00e1s a una funci\u00f3n derivada\u00bb (K. RAHNER, Escritos de teolog\u00ed\u00ada iv [Ma 1964], p. 250s).<\/p>\n<p>La t.c. no puede pararse en identificar y sistematizar doctrinas distintivas. Para ella debe tratarse primera y \u00faltimamente de superar las diferencias separadoras. S\u00f3lo en la medida en que la t.c. se sienta obligada a esta finalidad, puede remitirse al decreto conciliar sobre el ecumenismo. Seg\u00fan \u00e9ste, la diferencia separadora de las Iglesias como tal debe ser objeto del di\u00e1logo teol\u00f3gico. Pero \u00bfpuede haber aqu\u00ed\u00ad un di\u00e1logo en el sentido propio de la palabra? Si la diferencia separadora de las Iglesias es tomada en serio como lo que es desde el punto de vista cat\u00f3lico: la p\u00e9rdida objetiva de la existencia cristiana bajo la apariencia de su realizaci\u00f3n verbal (K. RAHNER, Escritos de teolog\u00ed\u00ada v [Ma 1964], p. 538s); si se toma consiguientemente en serio seg\u00fan su car\u00e1cter de amenaza a la salvaci\u00f3n; \u00bfpuede entonces haber frente a ella otra cosa que la pura repulsa, la m\u00e1s viva impugnaci\u00f3n, otra cosa que la pol\u00e9mica? S\u00ed\u00ad, puede haber otra cosa, porque tal diferencia nunca es pura negaci\u00f3n, ya que toma su eficacia hist\u00f3rica (aunque, naturalmente, tambi\u00e9n se da en ella la fuerza seductora del mal) sobre todo de que contiene genuinas experiencias de la fe cristiana, a veces con m\u00e1s fuerza persuasiva que en la propia Iglesia. Pero precisamente por raz\u00f3n de este hecho es posible un aut\u00e9ntico di\u00e1logo, el cual puede transmitir experiencias de fe que han permanecido cerradas al cristiano cat\u00f3lico. Y s\u00f3lo por este reconocimiento y aceptaci\u00f3n de su verdad puede ser superada la diferencia misma separadora.<\/p>\n<p>Para terminar, se\u00f1alemos tambi\u00e9n una doble limitaci\u00f3n de la t.c.:<br \/>\na) La t.c. debe superar los obst\u00e1culos teol\u00f3gicos de separaci\u00f3n y trabajar as\u00ed\u00ad por una unidad doctrinal como presupuesto necesario de una futura uni\u00f3n eclesi\u00e1stica. Pero hay que pensar tambi\u00e9n que la relaci\u00f3n de presupuesto entre la unidad doctrinal teol\u00f3gica y la uni\u00f3n eclesi\u00e1stica es a la postre rec\u00ed\u00adproca: la uni\u00f3n eclesi\u00e1stica no es mera consecuencia de una unidad doctrinal comprobada antes oficialmente, sino, a la vez, una condici\u00f3n de la misma. Lo cual significa que la t.c. s\u00f3lo es capaz de conducir, hablando figuradamente, hasta el \u00abumbral\u00bb de la unidad; esta misma s\u00f3lo puede alcanzarse de un \u00absalto\u00bb, es decir, por una realizaci\u00f3n efectiva de la uni\u00f3n misma.<\/p>\n<p>b) Como la teolog\u00ed\u00ada en general, la t.c. es s\u00f3lo un factor y ni siquiera el m\u00e1s importante en la realizaci\u00f3n total de la vida cristiana. Por eso, la unidad de los cristianos s\u00f3lo puede venir de un \u00abmovimiento\u00bb, que est\u00e9 sostenido en su totalidad por la vida cristiana y la perpetua renovaci\u00f3n de la misma mediante la conversi\u00f3n y penitencia, a la postre, consiguientemente, por la fe, la esperanza y el amor: \u00abLa conversi\u00f3n del coraz\u00f3n y la santidad de vida, junto con las oraciones p\u00fablicas y privadas por la unidad de los cristianos, han de considerarse como alma de todo el movimiento ecum\u00e9nico\u00bb (Decreto sobre el ecumenismo, n.\u00c2\u00b0 8).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: P. Polmann, L&#8217;\u00e9l\u00e9ment historique dans la controverse religieuse du XVI\u00c2\u00b0 Siecle (Gembloux 1932); L. Labinet, Das Wesen des katholischen und protestantischen Gegensatzes (K\u00f6 1947); K. Adam, Una Sancta in katholischer Sicht (D 1948); A. Brandenburg, Hauptprobleme der evangelischen Theologie (Pa 1957); J. A. M\u00f6hler, Symbolik I, bajo la dir. de J. R. 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Grosche, Zur Rechtfertigung der Kontrovers: Unio Christianorum (homenaje a Lorenz Jaeger) (Pa 1962) 31-36; Rahner IV 245-282 (Problemas de la teolog\u00ed\u00ada de controversia sobre la justificaci\u00f3n); G. A. Lindbeck, Theo-logische Begr\u00fcndung der Stiftung f\u00fcr \u00f6kumenische Forschung: Beitr\u00e4ge zum theologischen Gespr\u00e4ch des Lutherischen Weltbundes, bajo la dir. de E. Wilkens (Helsinki 1963) 233-239; M. Baske, Natur und Gnade. Zu dem gleichnamigen Buch von U. K\u00fchn: Cath 17 (1963) 129-157; H. Dombois, Konfessionelle Auseinandersetzung als hermeneutisches Problem: ZThK 60 (1963) 122-131; E. Brunner, Wahrleit als Begegnung (Z &#8211; St 1963); B. Langemeyer, Das dialogische Denken und seine Bedeutung f\u00fcr die Theologie: Cath 17 (1963) 308-328; W. Marxsen (dir.), Einheit der Kirche? (Witten 1964); A. C. Outler, Vom Streitgespr\u00e4ch zum Dialog: \u00f6kumenische Rundschau 13 (S 19641 17-27; P. Bl\u00e4ser, Die Kirche und die Kirchen: Cath 18 (1964) 89-107; H. M\u00fchlen, Das Vorverst\u00e4ndnis von Person und die evangelischkatholische Differenz. Zum Problem der theologischen Denk-form: ibid. 108-142; Rahner V 513-560 (\u00bfQu\u00e9 es herej\u00ed\u00ada?); W. Kasper, Di\u00e1logo con la iglesia protestante: Concilium n.\u00c2\u00b0 4 (1965) 138-159; P. Wacker, Theologie als \u00f6kumenischer Dialog (Pa 1965) (bibl.); R. K\u00f6sters, Zur Theorie der Kontrovers. &#8211; Wissenschaftstheoretische Reflexion \u00fcber Be-griff, Gegenstand und Methode der Kontrovers: ZKTh 88 (1966) 121-162.<\/p>\n<p>Reinhard K\u00f6sters<br \/>\nTeolog\u00ed\u00ada de Juan -> Juan, teolog\u00ed\u00ada de.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada de la gracia -> gracia, D.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada de la historia -> historia, teolog\u00ed\u00ada de la.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada de la muerte de Dios -> secularizaci\u00f3n, B.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n -> religi\u00f3n, teolog\u00ed\u00ada de la.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada de los misterios -> misterios, teolog\u00ed\u00ada de los.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada de los padres griegos -> padres griegos, teolog\u00ed\u00ada de los.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada de los padres latinos -> padres latinos, teolog\u00ed\u00ada de los.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada dial\u00e9ctica -> dial\u00e9ctica, B.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica -> ecumenismo, B.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada franciscana -> franciscanos, teolog\u00ed\u00ada de los.<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Concepto La t.c. es aquella disciplina (discutida en su autonom\u00ed\u00ada) de la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica en que se tratan expresamente las diferencias doctrinales fundamentales que han dividido a la cristiandad en diversas Iglesias y comunidades eclesiales, con el fin ecum\u00e9nico de superar finalmente tales diferencias. Mientras que la pol\u00e9mica y la ir\u00e9nica aparecen como formas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-controversista\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEOLOGIA CONTROVERSISTA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-19037","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19037"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19037\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}