{"id":19038,"date":"2016-02-05T12:12:40","date_gmt":"2016-02-05T17:12:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teoria-y-practica\/"},"modified":"2016-02-05T12:12:40","modified_gmt":"2016-02-05T17:12:40","slug":"teoria-y-practica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teoria-y-practica\/","title":{"rendered":"TEORIA Y PRACTICA"},"content":{"rendered":"<p>1. La problem\u00e1tica filos\u00f3fica de t. y p. pertenece a los temas elementales de toda filosof\u00ed\u00ada. En cuanto aqu\u00ed\u00ad se trata de la relaci\u00f3n entre idea y realidad, palabra y acci\u00f3n, conciencia y ser, concepto y objeto, pensar y obrar, sentido e historia, la cuesti\u00f3n de t. y p. puede tomarse incluso como sin\u00f3nimo simplemente de filosof\u00ed\u00ada. All\u00ed\u00ad donde esta relaci\u00f3n entre t. y p. es discutida con escepticismo radical o es disuelta en una identificaci\u00f3n totalmente indiferenciada, se suprimen la pretensi\u00f3n v la necesidad de la filosof\u00ed\u00ada misma, y el pensamiento queda entonces sin objeto. Lo mismo que para la filosof\u00ed\u00ada misma, tambi\u00e9n para el problema de t. y p. puede decirse que las opiniones doctrinales discrepan entre s\u00ed\u00ad hasta llegar a la oposici\u00f3n contradictoria.<\/p>\n<p>Sin embargo, dentro de este enfoque general hemos de atender al aspecto especial del problema de t. y p. A pesar de todas las diferencias doctrinales, la pr\u00e1ctica no es identificada con el mundo de los objetos, sino que designa sumariamente la acci\u00f3n individual y colectiva del hombre. Sin embargo, ya la cuesti\u00f3n de si la pr\u00e1ctica es opuestaal pensamiento o si ambas cosas est\u00e1n relacionadas en una forma que debe determinarse m\u00e1s de cerca, es contestada con opiniones discrepantes. La \u00abteor\u00ed\u00ada pura\u00bb desprecia la referencia a la pr\u00e1ctica como mancha de la exactitud deductiva, que se mantiene en un terreno l\u00f3gico y abstracto, o de la concepci\u00f3n de la teor\u00ed\u00ada como fin en s\u00ed\u00ad misma; mientras que teor\u00ed\u00adas empirico-anal\u00ed\u00adticas, \u00e9ticas, filosofico-sociales y otras semejantes acent\u00faan con frecuencia el primado de la pr\u00e1ctica. Finalmente, citemos todav\u00ed\u00ada la desvirtuaci\u00f3n popular de la \u00abteor\u00ed\u00ada gris\u00bb, mentalidad que, en parte por malas experiencias y en parte por resentimientos v emociones antiintelectuales, en general tiene la teor\u00ed\u00ada por abstracta, no vinculante e in\u00fatil.<\/p>\n<p>Para el cristianismo, por la creciente distancia hist\u00f3rica respecto de sus or\u00ed\u00adgenes y por el trabajo de mediaci\u00f3n, que con ello se hace necesario, entre evangelio y vida de fe, entre las normas generales y el imperativo concreto, entre teolog\u00ed\u00ada complicada y sencillo obrar cristiano, entre la proclamaci\u00f3n y la vida diaria; se presentan tambi\u00e9n varios problemas de relaci\u00f3n entre t. y p., los cuales no pueden solucionarse simplemente por una delegaci\u00f3n en favor de las disciplinas pr\u00e1cticas de la teolog\u00ed\u00ada y por su subordinaci\u00f3n a las disciplinas fundamentales de tipo sistem\u00e1tico e hist\u00f3rico. Pues, por un lado, las disciplinas pr\u00e1cticas tienden a la casu\u00ed\u00adstica y al concretismo, y pierden as\u00ed\u00ad la conexi\u00f3n con las disciplinas axiales, y, por otro lado, \u00e9stas se desnaturalizan f\u00e1cilmente y se convierten en teor\u00ed\u00adas independientes, hist\u00f3ricas o sistem\u00e1ticas, sin referencia a la actualidad. La cuesti\u00f3n de t. y p. se hace asimismo aguda en relaci\u00f3n con la cr\u00ed\u00adtica de la religi\u00f3n, en cuanto la forma real e hist\u00f3rica de aparici\u00f3n de la Iglesia es medida y criticada seg\u00fan su propia comprensi\u00f3n y origen: el evangelio; y la habitual distinci\u00f3n misma entre esencia y aparici\u00f3n tiene que legitimarse tambi\u00e9n. Igualmente la distinci\u00f3n, hecha en la espiritualidad y la teolog\u00ed\u00ada, entre vita activa y vita contemplativa, apenas puede sostenerse en la forma tradicional; los motivos de esto radican en la transformaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n moderna de la ciencia, que a su vez contiene y desarrolla elementos del pensamiento b\u00ed\u00adblico, hebraico-cristiano, y que hasta hoy no se ha reconciliado totalmente con la tradici\u00f3n greco-escol\u00e1stica de la filosof\u00ed\u00ada cristiana.<\/p>\n<p>2. Ya en Her\u00f3doto, en el s. v a.C., \u00ed\u00adstore\u00ed\u00adn y theore\u00ed\u00adn son designados como fundamentos de la ciencia hist\u00f3rica. En la filosof\u00ed\u00ada jonia de la naturaleza theor\u00ed\u00ada significa la visi\u00f3n espiritual de cosas abstractas; en el \u00e1mbito cultual theor\u00ed\u00ada quiz\u00e1s tiene originariamente el sentido de embajada solemne, despu\u00e9s en general significa visi\u00f3n, y por lo menos desde Plat\u00f3n se asocia con th\u00e9a, theion. Filosof\u00ed\u00ada como theor\u00ed\u00ada es la b\u00fasqueda del conocimiento del supremo fundamento divino. Arist\u00f3teles distingue entre b\u00ed\u00ados theoretikos y bios praktikos: la vida dedicada a la contemplaci\u00f3n intelectual y a la acci\u00f3n moral. Theor\u00ed\u00ada, pr\u00e1xis, poiesis se delimitan entre s\u00ed\u00ad; en la teor\u00ed\u00ada el pensamiento se produce contemplativamente por causa de s\u00ed\u00ad mismo, en la pr\u00e1ctica el conocimiento sirve a la acci\u00f3n moral, y en la poiesis \u00e9ste sirve a la habilidad t\u00e9cnico-artesana. El dualismo helen\u00ed\u00adstico transforma en la \u00e9poca siguiente la conducta teor\u00e9tica para hacer de ella una actitud vital contemplativo-asc\u00e9tica; la teor\u00ed\u00ada pasa a la gnosis. De la universalidad de todo conocimiento especulativo deduce Tom\u00e1s de Aquino la determinaci\u00f3n de la teor\u00ed\u00ada; la diferencia entre el conocimiento pr\u00e1ctico y el teor\u00e9tico se debe a una intenci\u00f3n diferente. Dios, el ente, etc., forman el objeto de la teor\u00ed\u00ada; el conocimiento pr\u00e1ctico se refiere a la \u00e9tica, a la doctrina sobre el Estado, etc. En el -> nominalismo se agudiza la separaci\u00f3n entre t. y p., por cuanto, de un lado, concepto y conciencia se independizan frente a sus objetos y se anticipan ya elementos de los modernos sistemas preaxiom\u00e1ticos, y, de otro lado, el mundo objetivo, abandonado a s\u00ed\u00ad mismo, es confiado a los m\u00e9todos emp\u00ed\u00adricos y a una toma inductiva de datos.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad el pensamiento moderno adquiere un car\u00e1cter no aristot\u00e9lico y anticontemplativo; a los criterios matem\u00e1ticos de conocimiento como pura teor\u00ed\u00ada corresponde la ciencia aplicada, que se orienta a la pr\u00e1ctica y a la utilidad: tantum possumus, quantum scimus (F. Bacon); saber es poder; la teor\u00ed\u00ada forma principios que son experimentados y usados en la pr\u00e1ctica. Kant rompi\u00f3 esta forma tecnol\u00f3gica de pensar, pues \u00e9l separ\u00f3 la raz\u00f3n pura y la pr\u00e1ctica en el siguiente sentido: la primera desarrolla principios y enunciadoscon exactitud met\u00f3dica; y la segunda, como raz\u00f3n que act\u00faa, libera la pr\u00e1ctica del \u00e1mbito de una mera toma emp\u00ed\u00adrica de datos. En cuanto Kant entiende la pr\u00e1ctica como una interrelaci\u00f3n de acci\u00f3n, la somete en cuanto tal a las reglas de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, en lugar de concebirla como una aplicaci\u00f3n meramente externa de principios l\u00f3gicamente correctos a la acci\u00f3n y a los objetos. La pr\u00e1ctica tiene, por consiguiente, su propia teor\u00ed\u00ada; pero la raz\u00f3n pr\u00e1ctica es, a diferencia de Arist\u00f3teles, m\u00e1s que teor\u00ed\u00ada sobre la praxis. Hegel (Pr\u00f3logo a las l\u00ed\u00adneas fundamentales de la filosof\u00ed\u00ada del derecho) ve la pr\u00e1ctica como aparici\u00f3n hist\u00f3rica de la raz\u00f3n, corno su existencia externa; la realidad y la raz\u00f3n son id\u00e9nticas. La teor\u00ed\u00ada no puede ni superar ideal\u00ed\u00adsticamente la pr\u00e1ctica (corno en Plat\u00f3n) ni construirla concretamente (como en Fichte); en cuanto pensamiento del mundo s\u00f3lo aparece despu\u00e9s de la madurez de la realidad. La filosof\u00ed\u00ada es \u00absu tiempo captado en el pensamiento\u00bb; idea e historia, forma y contenido, t. y p. forman dial\u00e9cticamente momentos mediados de la \u00fanica realidad del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Los hegelianos de izquierda han hecho claras y criticado las peligrosas consecuencias, visibles precisamente en la filosof\u00ed\u00ada del Estado y del derecho: no se trata de ense\u00f1ar c\u00f3mo debe ser el Estado, sino c\u00f3mo debe ser conocido. Ante todo Carlos Marx desarrolla una dial\u00e9ctica materialista, con cuya ayuda no s\u00f3lo debe ser interpretado el mundo, sino tambi\u00e9n llevado al camino de la raz\u00f3n. En esta concepci\u00f3n pr\u00e1ctica es el conjunto de las relaciones sociales; una teor\u00ed\u00ada afirmativa, bajo las condiciones incriminadas, significa solamente -> ideolog\u00ed\u00ada; la teor\u00ed\u00ada debe hacerse teor\u00ed\u00ada cr\u00ed\u00adtica, y como tal tiende a su propia supresi\u00f3n por la -> revoluci\u00f3n contra las malas circunstancias sociales existentes. Ciertamente, as\u00ed\u00ad el ser social determina la conciencia, pero al mismo tiempo t. y p. contienen elementos transmitidos hist\u00f3ricamente que hacen estallar el marco de lo actual y que por primera vez reconcilian realmente los antagonismos existentes. Con ello la revoluci\u00f3n es la identidad hist\u00f3rica de t. y p. Con la doctrina marxista, por un Lado, se lleva met\u00f3dicamente a la cumbre la relaci\u00f3n de t. y p., y, por otro, se pone de manifiesta la necesidad de completar la filosof\u00ed\u00ada con intenci\u00f3n pr\u00e1ctica mediante las ciencias sociales empirico-anal\u00ed\u00adticas.<\/p>\n<p>En el -> romanticismo, en el -> vitalismo y en el -> existencialismo se intenta salvar la plenitud concreta y la manifestaci\u00f3n de la vida individual frente a la intervenci\u00f3n del pensamiento racionalista y de la abstracci\u00f3n intelectualista; la relaci\u00f3n de t. y p. se orienta aqu\u00ed\u00ad seg\u00fan el concepto presupuesto de vida, esp\u00ed\u00adritu, alma, existencia, etc. Heidegger critica la fijaci\u00f3n del objeto de la teor\u00ed\u00ada moderna; en vez de ello, mediante una ontolog\u00ed\u00ada fundamental, ha de instaurarse nuevamente en sus derechos la raz\u00f3n que percibe el ser; en lo cual, evidentemente, los criterios de esta mediaci\u00f3n misma amenazan a veces con acercarse a la especulaci\u00f3n gn\u00f3stico-m\u00ed\u00adstica. En la moderna teor\u00ed\u00ada de la ciencia deben distinguirse distintas formas de relaci\u00f3n entre t. y p. En las ciencias del esp\u00ed\u00adritu se usan en cada caso m\u00e9todos espec\u00ed\u00adficos de -> hermen\u00e9utica. Las ciencias experimentales se sirven de hip\u00f3tesis, logradas a base de enunciados protocolarios, las cuales, a su vez, deben ser verificadas antes de que, subsumidas en leyes y explicadas en sus interrelaciones seg\u00fan el principio cient\u00ed\u00adfico de econom\u00ed\u00ada, formen una teor\u00ed\u00ada coherente. Las teor\u00ed\u00adas deductivas se derivan de principios preaxiom\u00e1ticos o preteor\u00e9ticos de la ciencia.<\/p>\n<p>3. Con lo dicho \u00faltimamente se insin\u00faan ya los problemas teor\u00e9tico-cient\u00ed\u00adficos de la discusi\u00f3n actual sobre la relaci\u00f3n entre t. y p. Para las ciencias naturales se ha acreditado la separaci\u00f3n entre matem\u00e1tica, f\u00ed\u00adsica, etc., teor\u00e9tica y aplicada. Esa separaci\u00f3n se desprende del car\u00e1cter bien l\u00f3gico-deductivo bien experimental de la formaci\u00f3n de teor\u00ed\u00adas en estas disciplinas.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de una teor\u00ed\u00ada pura, sustra\u00ed\u00adda a la praxis, resulta problem\u00e1tica fuera de las ciencias exactas, as\u00ed\u00ad p. ej., en la teor\u00ed\u00ada positivista o pragm\u00e1tica de la historia, de la sociedad, del derecho, o del arte. Las teor\u00ed\u00adas, comoquiera que se deduzcan, en virtud de su car\u00e1cter inicialmente hipot\u00e9tico no s\u00f3lo requieren la prueba de la exactitud l\u00f3gica de determinados juicios y leyes, sino que, adem\u00e1s, sin experiencia subjetiva no pueden tampoco ser verificadas o falseadas adecuadamente.<\/p>\n<p>Mayormente, los criterios de verdad para estas experiencias son hallados, o bien en forma puramente cuantitativa por comparaci\u00f3n de juicios, en analog\u00ed\u00ada con la preparaci\u00f3n de la sentencia en la administraci\u00f3n (anglosajona) de la justicia, o bien en virtud de procedimientos corno los desarrollados en el -> pragmatismo (Ch.S. Peirce; costumbre de \u00e9xito como en determinados enunciados o juicios), o bien mediante un procedimiento en que se mezclan ambos m\u00e9todos. La debilidad de esa manera de proceder extraordinariamente complicada radica en la deficiente reflexi\u00f3n hermen\u00e9utica y dial\u00e9ctica sobre las condiciones de estas experiencias. Pues, a la postre, la objetividad de esta teor\u00ed\u00ada se agota con una simple tautolog\u00ed\u00ada de la praxis, con lo cual no se har\u00ed\u00ada otra cosa que restaurar la idea del conocimiento como copia fiel de la realidad, concepci\u00f3n por lo que a veces se critica con raz\u00f3n tanto a la neoescol\u00e1stica como al dogm\u00e1tico -> materialismo dial\u00e9ctico. Con ello, la pr\u00e1ctica experimentar\u00ed\u00ada una duplicaci\u00f3n indiferenciada en la teor\u00ed\u00ada, t. y p. descansar\u00ed\u00adan en una identidad ahist\u00f3rica, la raz\u00f3n y la realidad ser\u00ed\u00adan de nuevo una sola y misma cosa, aunque esta vez bajo una versi\u00f3n antiidealista. El presupuesto t\u00e1cito de esa relaci\u00f3n entre t. y p. radica en la identificaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica con un sistema de reglas que en su mayor parte puede determinarse a base de constantes y variables, en el racionalismo de medios elegidos para un fin, en la funcionalidad dentro de las relaciones, y en la normatividad de lo f\u00e1ctico como valores de orientaci\u00f3n que se desprenden necesariamente de la cosa en s\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>Pero estos valores son absolutizados o aceptados sin reflexionar sobre su mediaci\u00f3n hist\u00f3rica y social, lo cual en principio debe ser tarea de la hermen\u00e9utica filos\u00f3fica. Ahora bien, \u00e9sta sola tampoco puede bastar, porque en su estructura circular est\u00e1 envuelta ella misma en la dial\u00e9ctica de la teor\u00ed\u00ada que contiene pr\u00e1ctica y de la praxis que contiene teor\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La realizaci\u00f3n de la finalidad pretendida, a saber, la de una unidad no forzada, objetivamente asegurada, de t. y p., depende de la medida en que se logre unir en forma met\u00f3dicamente exacta la hermen\u00e9utica filos\u00f3fica y el an\u00e1lisis emp\u00ed\u00adrico de la pr\u00e1ctica, en lo cual esta finalidad misma debe mantenerse a su vez hist\u00f3ricamente contingente. Dada la pluralidad actual de m\u00e9todos en la formaci\u00f3n de teor\u00ed\u00adas, debe bastar esta determinaci\u00f3n formal, es decir, de momento el problema de t. y p. s\u00f3lo puede plantearse en forma agudizada, pero apenas resolverse de manera vinculante.<\/p>\n<p>En concreto esto tambi\u00e9n tiene validez para la teolog\u00ed\u00ada y el cristianismo: as\u00ed\u00ad en la distinci\u00f3n entre contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n. Si esta distinci\u00f3n ha de seguir teniendo sentido todav\u00ed\u00ada hoy, ciertamente no lo tendr\u00e1 en una relaci\u00f3n an\u00e1loga con el esquema \u00abtiempo libre &#8211; trabajo\u00bb, y tampoco pensando que la contemplaci\u00f3n puede alcanzar una inmediatez a partir de la cual las normas generales de la teolog\u00ed\u00ada se transforman forzosamente en acci\u00f3n concreta. Tal inmediatez contemplativa, con su dispensarse de reflexiones psicol\u00f3gicas, sociol\u00f3gicas y otras parecidas, est\u00e1 bajo la sospecha de ideolog\u00ed\u00ada, tanto como aquella teolog\u00ed\u00ada que conduce a una comprensi\u00f3n interior de la fe, la cual remite al \u00e1mbito primariamente privado, o que, bajo la perspectiva de la teolog\u00ed\u00ada fundamental, recurre a un sujeto abstracto o libre de toda afecci\u00f3n hist\u00f3rica. Individuo y -> sociedad est\u00e1n en una relaci\u00f3n de condicionamiento mutuo; el hipostasiar una de estas dos magnitudes, porque descuida la dial\u00e9ctica de t. y p., conduce a la deformaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la teolog\u00ed\u00ada. La discusi\u00f3n actual sobre esta relaci\u00f3n entre t. y p. acaba de empezar en la teolog\u00ed\u00ada. Lo mismo cabe decir sobre el di\u00e1logo, exigido por el Vaticano ir, entre -> Iglesia y mundo, donde la c\u00f3pula \u00aby\u00bb suscita la impresi\u00f3n de una separaci\u00f3n que no tiene en cuenta adecuadamente las m\u00faltiples implicaciones cristianas en la praxis politico-social que hoy, ni las variadas influencias de la evoluci\u00f3n de la historia universal en la teolog\u00ed\u00ada y en la Iglesia.<\/p>\n<p>Lo mismo que aqu\u00ed\u00ad, la teolog\u00ed\u00ada, en su relaci\u00f3n con la conciencia creyente de los cristianos, a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre t. y p. debe llegar a una hermen\u00e9utica que, tomando en ayuda todos los m\u00e9todos cient\u00ed\u00adficos utilizables, desarrolle ulteriormente los planteamientos anteriores y se acerque tanto como sea posible al caso ideal de una identidad no forzada, objetiva, de t. y pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: J. 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