{"id":1907,"date":"2016-02-04T23:03:25","date_gmt":"2016-02-05T04:03:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escuela\/"},"modified":"2016-02-04T23:03:25","modified_gmt":"2016-02-05T04:03:25","slug":"escuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escuela\/","title":{"rendered":"ESCUELA"},"content":{"rendered":"<p>Escuela    (gr. sjole).  Existen evidencias de que hab\u00ed\u00ada escuelas en el mundo antiguo.  Se encontraban en las principales ciudades de Mesopotamia y Egipto, y funcionaban principalmente para el entrenamiento de escribas profesionales.  En diversos lugares se han desenterrado edificios escolares, y se han encontrado ejercicios escritos por alumnos en tablillas de arcilla o en papiro.  Muy probablemente los cananeos anteriores a la invasi\u00f3n israelita tuvieran escuelas, aunque esta suposici\u00f3n no se ha podido comprobar fehacientemente.  En Siquem se encontr\u00f3 un texto de mediados del 2\u00c2\u00ba milenio a.C., en el cual un maestro se quejaba al padre de un alumno porque el arancel no hab\u00ed\u00ada sido pagado y requer\u00ed\u00ada su cancelaci\u00f3n.  Aunque este maestro habr\u00ed\u00ada sido un docente privado, la amplia difusi\u00f3n del arte de escribir en Cana\u00e1n, atestiguada por la evidencia arqueol\u00f3gica, indica que este conocimiento no se limitaba a una clase reducida de personas (cf Jdg 8:14).  De all\u00ed\u00ad la justificada conclusi\u00f3n de que habr\u00ed\u00ada habido escuelas entre los cananeos, y probablemente tambi\u00e9n entre los israelitas despu\u00e9s que tomaron posesi\u00f3n del pa\u00ed\u00ads.  Pasajes como Gen 18:19 y Deu 6:7, que encargan a los padres que proporcionen instrucci\u00f3n religiosa a los miembros de su familia y en especial a sus hijos, no excluyen la posibilidad de la existencia de escuelas donde se ense\u00f1ara lectura, escritura y otros temas m\u00e1s.  Samuel fund\u00f3 las escuelas de los profetas.  V\u00e9ase Profeta (I).  La ense\u00f1anza religiosa era parte de los deberes de los levitas y sacerdotes (Lev 10:11), que viv\u00ed\u00adan esparcidos por todo el pa\u00ed\u00ads.  De vez en cuando se enviaba a estos dirigentes religiosos para que ense\u00f1aran la ley a la gente (2Ch 17:7-9).  Exist\u00ed\u00ada la orden expresa de que se leyera la ley a todo el pueblo cada 7 a\u00f1o durante la fiesta de los Tabern\u00e1culos (Deu 31:10-13).  En Neh 8:1-8 se nos dice c\u00f3mo se hac\u00ed\u00ada dicha celebraci\u00f3n.  En tiempos del NT las escuelas fueron comunes en toda Palestina, y se requer\u00ed\u00ada que todos los ni\u00f1os hebreos asistieran a ellas.  La     instrucci\u00f3n se impart\u00ed\u00ada en una habitaci\u00f3n contigua a la sinagoga.  Probablemente Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada encontraron al ni\u00f1o Jes\u00fas en una de esas escuelas, junto al templo, en animada discusi\u00f3n con los maestros (Luk 2:46).  Los ricos ten\u00ed\u00adan maestros particulares.  Tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada escuelas en las grandes ciudades y en numerosas aldeas del Imperio Romano.  En muchos casos se empleaba esclavos como docentes (cuando se trataba de maestros particulares).  Pablo, despu\u00e9s que lo expulsaron de la sinagoga, us\u00f3 por 2 a\u00f1os una escuela en Efeso como lugar de reuni\u00f3n (Act 19:9).  Bib.: W. F. Albright, BASOR 86 (1942):30, 31.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>La palabra \u2020\u0153escuela\u2020\u009d [t\u00e9rmino gr. que significa \u2020\u0153lugar de los desocupa dos\u2020\u009d] se encuentra en la Biblia castellana \u00fanicamente en Act 19:9 (RVA) donde se hace la refererencia a la sala de conferencia de Tirano, aparantemente un maestro griego de ret\u00f3rica o filosof\u00ed\u00ada. La legislaci\u00f3n mosaica no conten\u00ed\u00ada mandamiento alguno que exigiera el establecimiento de escuelas para la instrucci\u00f3n religiosa formal. La educaci\u00f3n hebrea era principalmente hogare\u00f1a y sigui\u00f3 siendo as\u00ed\u00ad hasta despu\u00e9s del regreso del cautiverio babil\u00f3nico.<\/p>\n<p>Dios llam\u00f3 a Abraham como el padre del pueblo escogido y le impuso la responsabilidad de ense\u00f1ar a sus hijos y a su casa a andar en los caminos del Se\u00f1or (Gen 18:19; comparar Psa 78:5-7). Los variados mandamientos en Deuteronomio de ense\u00f1ar a los hijos claramente implican educaci\u00f3n dom\u00e9stica (Deu 4:9; Deu 6:7-9; Deu 11:19; Deu 32:46). Pro 22:6 es una exortaci\u00f3n ensalzando la importancia de la instrucci\u00f3n paternal. La ense\u00f1anza fue impartida primordialmente a trav\u00e9s de la conversaci\u00f3n, el ejemplo y la imitaci\u00f3n; utilizaba eficazmente el inter\u00e9s incitado por situaciones de la vida actual, tales como la Pascua, la redenci\u00f3n de los primog\u00e9nitos y los ritos familiares (Exo 12:26-27; Exo 13:14-16). Aunque toda ense\u00f1anza era de orientaci\u00f3n religiosa, se ense\u00f1aba la lectura, la escritura y la aritm\u00e9tica elemental.<\/p>\n<p>Los sacerdotes y los levitas, sostenidos por las ofrendas del pueblo, deb\u00ed\u00adan ser los maestros religiosos de la naci\u00f3n, mas parece claro que este aspecto de su trabajo no era mantenido constantemente. El ministerio de la ense\u00f1anza ineficaz de un sacerdocio corrupto fue complementado por el servicio de los profetas, el primero de los cuales fue Samuel. Para hacer su reforma permanente y eficaz, Samuel instituy\u00f3 una escuela de profetas en Ram\u00e1 (1Sa 19:19-20). Luego, tales escuelas florecieron en Betel (2Ki 2:3), Jeric\u00f3 (2Ki 2:5), Gilgal (2Ki 4:38), y en otros lugares (2Ki 6:1).<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza regular era llevada a cabo durante los d\u00ed\u00adas de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas, siendo los levitas los maestros del pueblo (Ezr 7:10; Neh 8:7-9). La sinagoga, que tiene un lugar prominente en la vida judaica despu\u00e9s del exilio, aparentemente tuvo su origen durante la cautividad babil\u00f3nica para la lectura de las Escrituras y la oraci\u00f3n (Luk 4:17-21; Act 13:15-16; Act 15:21). Aun antes de los d\u00ed\u00adas de Jes\u00fas, sinagogas con escuelas para j\u00f3venes se hallaban en toda comunidad jud\u00ed\u00ada importante. El \u2020\u0153ayudante\u2020\u009d de la sinagoga (Luk 4:20) generalmente serv\u00ed\u00ada como maestro.<\/p>\n<p>La memorizaci\u00f3n tuvo un lugar prominente. Los estudiantes que buscaban ser ense\u00f1ados m\u00e1s all\u00e1 de lo dado en las escuelas de las sinagogas se volv\u00ed\u00adan a escribas eminentes para educaci\u00f3n superior. La instrucci\u00f3n era dedicada a la interpretaci\u00f3n rab\u00ed\u00adnica de la ley y sus aplicaciones para la vida. Tales ense\u00f1anzas teol\u00f3gicas avanzadas recibi\u00f3 Saulo de Tarso en Jerusal\u00e9n a los pies de Gamaliel (Act 22:3).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Ver \u00abEducaci\u00f3n\u00bb, \u00abEnsenar\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ESCU<\/p>\n<p>ver, MAESTRO, SINAGOGA<\/p>\n<p>vet, Esta palabra se encuentra en un solo pasaje de la Biblia (Hch. 19:19). Se refiere probablemente a un sal\u00f3n de conferencias de un profesor de ret\u00f3rica y filosof\u00ed\u00ada. Entre los antiguos israelitas no exist\u00ed\u00adan escuelas en el sentido moderno. Mas no faltaban medios de instrucci\u00f3n, la cual empezaba en el hogar (Gn. 18:19; Dt. 6:7). Los levitas hac\u00ed\u00adan recorridos para instruir a los mayores en la ley (Lv. 10:11; 2 Cr. 17:7-10). La historia nacional se narraba en las grandes fiestas (Dt. 31:10-13; 32:1-43). La juventud sab\u00ed\u00ada leer y escribir (Jue. 8:14; Is. 10:19). En el per\u00ed\u00adodo grecorromano se establecieron escuelas primarias anexas a las sinagogas. En tiempo de Gamaliel (maestro de S. Pablo), la asistencia era obligatoria desde los seis a\u00f1os de edad. Los escribas daban conferencias p\u00fablicas sobre la ley en las salas anexas al Templo y en las sinagogas de cada pueblo. La ense\u00f1anza era gratuita, porque los \u00abpahir\u00bb o maestros se ganaban la vida en otros trabajos; as\u00ed\u00ad, Gamaliel, el maestro de Pablo, era tambi\u00e9n tejedor de tiendas. La ense\u00f1anza era oral y, como se comprender\u00e1, la memoria era muy importante. Nada se sabe de las escuelas primarias y secundarias del pueblo de Israel antes de la cautividad de Babilonia. Cuando el pueblo jud\u00ed\u00ado cay\u00f3 en la idolatr\u00ed\u00ada y fue sojuzgado por los pueblos vecinos, la instrucci\u00f3n decay\u00f3 notablemente. Conforme al Talmud, un muchacho hebreo comenzaba a estudiar las Escrituras en casa a los cinco a\u00f1os (2 Ti. 3:15), era enviado a la escuela a los seis; a los diez empezaba el estudio de la doctrina tradicional, la cual no se escribi\u00f3 hasta despu\u00e9s del tiempo de Cristo. Jes\u00fas fue visto con desprecio porque no hab\u00ed\u00ada estudiado en las escuelas rab\u00ed\u00adnicas. (V\u00e9anse MAESTRO, SINAGOGA).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[840]<\/p>\n<p>     La escuela es el lugar, el hogar, el centro de trabajo, el taller, el \u00e1mbito en donde act\u00faan los maestros. Es la estructura, el instrumento privilegiado donde se realiza el proceso de formaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>     Por lo que se refiere al concepto puro y simple de escuela, hay que tener en cuenta la riqueza multiforme que ha ido acumulando a lo largo de la Historia el concepto de escuela.<\/p>\n<p>     Su aparici\u00f3n se pierde en el origen de los tiempos. Nace cuando un hombre tiene algo que ense\u00f1ar a otros que le acogen. Entonces busca lugar, tiempo e instrumentos para ense\u00f1arlo. As\u00ed\u00ad realizan trabajos y actividades para asegurar el aprendizaje de manera ocasional o de forma sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>    En Egipto, en Mesopotamia, en el lejano Oriente, en cualquier tribu primitiva, las escuelas surgieron desde hace miles de a\u00f1os. Hacia el 2.900 antes de Cristo ya existe en gr\u00e1ficos egipcios la silueta de alg\u00fan escriba ense\u00f1ando a un disc\u00ed\u00adpulo la tarea del escribir. As\u00ed\u00ad amanece la idea de escuela. Y desde entonces se desenvuelve hasta nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>     Por lo que se refiere al nombre, se recoger\u00e1 el t\u00e9rmino griego \u00absxol\u00e9\u00bb, o lugar de permanencia, de estancia, ordinariamente en los p\u00f3rticos de las plazas, y alude al lugar donde se sentaban gentes, sobre todo j\u00f3venes, para escuchar a los maestros que all\u00ed\u00ad gustaban de ense\u00f1ar a los oyentes.<\/p>\n<p>     Despu\u00e9s se aplic\u00f3 el t\u00e9rmino a los edificios que se constru\u00ed\u00adan en las ciudades helen\u00ed\u00adsticas para la comunicaci\u00f3n de las ciencias.<\/p>\n<p>    En esos lugares, que se mantendr\u00e1n hasta nuestros d\u00ed\u00adas, se ir\u00e1n ampliando los instrumentos, los programas y los recursos, los horarios, las normativas. Pero la escuela hasta nuestro d\u00ed\u00adas en que se prefiere la expresi\u00f3n geom\u00e9trica de \u00abcentro educativo\u00bb se asocia al aprendizaje, se haga con la pluma o con el  ordenador port\u00e1til, se trate de edificio suntuoso de m\u00e1rmoles de lujo o de chabola tropical donde se re\u00fanen los ni\u00f1os del poblado salvaje.<\/p>\n<p>    Hoy, en que se asocia a procedimientos sofisticados: audiovisuales, autom\u00e1ticos, cibern\u00e9ticos, el valor de la escuela sigue vigente.<\/p>\n<p>    1. La definici\u00f3n escolar<br \/>\n    Hace mil a\u00f1os el rey castellano Alfonso X el Sabio la retrataba como \u00abayuntamiento de maestro e escolares que es fecho en una parte para comunicarse los saberes\u00bb (C\u00f3digo de las Partidas 7).<\/p>\n<p>    Mil a\u00f1os m\u00e1s tarde los pedagogos la entienden como \u00abcomunidad activa\u00bb, como \u00ablugar de encuentro entre maestros y escolares\u00bb, como \u00ab\u00f3rgano estructurado para instruir y formar, es decir para educar\u00bb o, como define V\u00ed\u00adctor Garc\u00ed\u00ada Hoz, \u00abes la institui\u00f3n social educadora constituida por la comunidad de maestros y escolares\u00bb (Pedagog\u00ed\u00ada Sistem\u00e1tica c.1)<\/p>\n<p>    El concepto de escuela sigue inmutable. La configuraci\u00f3n ha ido evolucionado conforme al discurso de las diversas opciones y alternativas ideol\u00f3gicas que se han sucedido entre los pedagogos. Desde verla como \u00abcentro de trabajo\u00bb o \u00abtaller de aprendizaje\u00bb o mirarla como hogar de convivencia, desde hacerla instrumentos de socializaci\u00f3n hasta definirla como \u00abcomunidad de personas\u00bb, las ideas se suceden.<\/p>\n<p>     Pero todas tienen en com\u00fan lo relativos al ense\u00f1ar y al aprender, en contexto m\u00e1s afectivo o m\u00e1s intelectual. Se la mire como \u00ablugar de relaciones\u00bb educativas o se la considere como \u00abcentro de referencias\u00bb de conocimientos y de experiencias formadoras, hay diferencias notables, pero hay l\u00ed\u00adneas de confluencia ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>    2. Elementos de la escuela<\/p>\n<p>     El concepto de escuela no es una abstracci\u00f3n, sino una encrucijada entre elementos b\u00e1sicos en cualquier definici\u00f3n correcta de la realidad acad\u00e9mica. Podemos citar tres referencias ineludibles:<\/p>\n<p>   &#8211; La que se refiere al hombre, es decir a los elementos personales: maestros y alumnos, formadores y formandos, docentes y aprendices, auxiliares, directivos y sobre todo padres como \u00faltimos responsables de los educandos.<\/p>\n<p>   &#8211; La que alude a los elementos materiales, como soporte para la acci\u00f3n: lugares y recursos, documentos y textos acad\u00e9micos, instrumentos de trabajo y libros, incluso \u00absoftware\u00bb tecnol\u00f3gico de apoyo y consulta o reclamos audiovisuales para una mejor ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Todo lo que alude a elementos estructurales y categoriales que son imprescindibles: tiempos y horarios, programas y contenidos intelectuales, criterios y objetivos, est\u00ed\u00admulos y dise\u00f1os curriculares, evaluaciones y reforzamientos.<\/p>\n<p>     Con la confluencia de elementos personales, materiales y estructurales es como se consigue que los ni\u00f1os y j\u00f3venes se eduquen humana y espiritualmente. No s\u00f3lo se logra que se informen y se instruyan, sino que se relacionen interpersonalmente, que se dispongan a la vida posterior con dignidad y autoestima, que se construyan para s\u00ed\u00ad mismos y para los dem\u00e1s, que se realicen en la vida como personas libres.<\/p>\n<p>     La escuela, como lugar y oportunidad de encuentro, se presenta como campo predilecto para los diversos protagonistas de la vida social y para los responsables de toda comunidad humana.<\/p>\n<p>    Afecta su existencia a las familias que quieren lo mejor para los hijos, a los dirigentes y gobernantes que deben procurar el orden y el progreso en la sociedad, a los agentes sociales, pol\u00ed\u00adticos, econ\u00f3micos, religiosos, culturales. Todos la convierten en objeto de acci\u00f3n predilecta, aunque no la miran todos con los mismos ojos o la valoran con id\u00e9nticas intenciones.<\/p>\n<p>     La misma evoluci\u00f3n de los siglos ha ido resaltando m\u00e1s o eclipsando algunos de los rasgos. Pero se sigue manteniendo la escuela como \u00e1mbito y como cauce, como est\u00ed\u00admulo y como desaf\u00ed\u00ado, como lugar y como comunidad.<\/p>\n<p>    3. Funciones<br \/>\n    La escuela es plataforma de promoci\u00f3n cultural, pero es ante todo ocasi\u00f3n de relaciones entre personas, en donde se crea un clima capaz de generar algo m\u00e1s que informaci\u00f3n e instrucci\u00f3n. Ante todo la escuela es, o tiene que ser, oportunidad para educar las personas, que son siempre lo primero.<\/p>\n<p>     3.1. Instrucci\u00f3n<\/p>\n<p>     La instrucci\u00f3n se halla en el origen hist\u00f3rico de la instituci\u00f3n escolar. Es la palanca m\u00e1s inmediata que genera todo lo que a organizaci\u00f3n se refiere. Pero no cubre la totalidad del abanico intencional del mundo escolar.<\/p>\n<p>     El objetivo de las escuelas puede ser simplemente transmitir conocimientos, pero entonces algo dice que se queda a mitad de camino. M\u00e1s sin suficiente acci\u00f3n cultural, cient\u00ed\u00adfica, instructiva hay algo que tambi\u00e9n queda sin realizar.<\/p>\n<p>     Por eso se pide a la escuela actividad, animaci\u00f3n de un aprendizaje organizado como un proceso de adquisici\u00f3n individual y colectiva de conocimientos, de acuerdo con las condiciones personales de cada educando. Se pide a la escuela que cuide sus programas y sus metodolog\u00ed\u00adas para que construya una plataforma de ciencia, de cultura y de civilizaci\u00f3n<\/p>\n<p>     El ideal de la escuela en los \u00faltimos tiempos fue la actividad, como superaci\u00f3n de la simple recepci\u00f3n por la pasiva escucha. Desde el \u00ablearning by doing\u00bb (aprender por el hacer. Dewey. Democracia y educaci\u00f3n) de las escuelas nuevas de comienzos del siglo XX hasta el \u00abaprender a aprender\u00bb del constructivismo del final del siglo (David Ausubel, mismo t\u00ed\u00adtulo) la tarea instructiva se ha ido complicando<\/p>\n<p>     Las grandes figuras de intuitivos de nuevas metodolog\u00ed\u00adas (Adolfo Ferri\u00e8re, Eduardo Clapar\u00e8de, Elena Parkshurt, Ovidio Decroly o Jorge Kernschensteiner) se han encargado de la meritoria labor de sembrar inquietudes y abrir nuevos caminos.<\/p>\n<p>    3.2. Formaci\u00f3n<br \/>\n    Pero tambi\u00e9n se han encargado de superar la misma instrucci\u00f3n y reclamar la mejor organizaci\u00f3n mental de causas y efectos, de principios y consecuencias, de capacidades y habilidades, de relaciones mentales.<\/p>\n<p>    Y a eso se denomina en la escuela \u00abformaci\u00f3n\u00bb mental y personal. Es la formaci\u00f3n y la configuraci\u00f3n de las estructuras org\u00e1nicas y psicol\u00f3gicas de la persona y su ordenaci\u00f3n interior lo que m\u00e1s interesa en la realidad escolar. La persona necesita juzgar, seleccionar, estructurar, organizarse por dentro y por fuera, y no s\u00f3lo llenarse de conocimientos y de informaciones.<\/p>\n<p>    Por eso sentimientos y actitudes, valores e ideales, relaciones y proyectos son base de la formaci\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad se puede hablar de buena formaci\u00f3n y lograr que la escuela cumpla con su superior misi\u00f3n.<\/p>\n<p> 3.3. Educaci\u00f3n<br \/>\n    Y s\u00f3lo as\u00ed\u00ad se llega al concepto de educaci\u00f3n, \u00faltimo fin de la instituci\u00f3n escolar. Con instrucci\u00f3n y con formaci\u00f3n se construye la educaci\u00f3n, que es perfecci\u00f3n, mejora, sabidur\u00ed\u00ada y plenitud humana. No cabe la menor duda de que hay algo de com\u00fan en todas las manifestaciones, modelos y actividades escolares. El ideal es llegar a la perfecci\u00f3n de la naturaleza humana<br \/>\n    Por eso la escuela, en la mente de los grandes te\u00f3ricos de la educaci\u00f3n, se identifica con conceptos como orden en las actividades, progreso en las capacidades, rigor en los objetivos, claridad en los procedimientos, selecci\u00f3n en los instrumentos y, sobre todo, perfecci\u00f3n en la realizaci\u00f3n personal. En la escuela se pretende conseguir la educaci\u00f3n a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n, la formaci\u00f3n a trav\u00e9s de la instrucci\u00f3n, la instrucci\u00f3n a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza y del aprendizaje. . Los tipos de escuela<br \/>\n    Los tipos de escuela pueden ser m\u00faltiples seg\u00fan diversos criterios. Todos ellos se enlazan en la idea de escuela, pero un mundo pluriforme de manifestaciones surge desde la idea pura de escuela   Se puede uno hacer idea aproximada cuando se clasifican las escuelas:<\/p>\n<p>   &#8211; por el nivel, infantiles, primarias, secundarias, superiores.<\/p>\n<p>   &#8211; por la orientaci\u00f3n, t\u00e9cnicas, humanistas, literarias, art\u00ed\u00adsticas;<\/p>\n<p>   &#8211; por la titularidad, p\u00fablicas y estatales y privadas o particulares;<\/p>\n<p>   &#8211; por la intencionalidad, empresariales y sociales o populares.<\/p>\n<p>   &#8211; por la confesionalidad, confesionales cristianas, mahometanas, jud\u00ed\u00adas, laicas o neutras, o tambi\u00e9n plurales si la l\u00ed\u00adnea religiosa y moral se ajusta a las demandas de los padres y la sociedad;<\/p>\n<p>   &#8211; por la organizaci\u00f3n, unitarias, graduadas, integradas.<\/p>\n<p>   &#8211; por el nivel social del alumnado y el estilo, sociales y populares o burguesas y clasistas;<\/p>\n<p>   &#8211; por la metodolog\u00ed\u00ada, activas, individualistas, personalizadas, colectivistas.<\/p>\n<p>   &#8211; por la ideolog\u00ed\u00ada social, liberales, socialistas, capitalistas, comunistas;<\/p>\n<p>   &#8211; por el sexo de los alumnos, monosexuales (masculinas o femeninas) y coeducativas o mixtas;<\/p>\n<p>   &#8211; por el tiempo en que surge, antiguas, modernas, romanas, medievales, modernas, actuales:<\/p>\n<p>     Otras muchas clasificaciones se pueden sugerir. En la escuela existe un eje de enlace y un soporte permanente: es la relaci\u00f3n docente y discente, la cual se muestra en el programa, en la finalidad, en las disciplina, en los progresos, en las evaluaciones de los rendimientos, en el control de eficacia y calidad.<\/p>\n<p>    5. Posibilidad confesional<br \/>\n    Todo lo que existe en la escuela se puede reducir a tecnolog\u00ed\u00ada y rentabilidad pedag\u00f3gica. Pero tambi\u00e9n se puede analizar desde el prisma de la confesionalidad. Confesionalidad significa que puede haber un estilo, unos criterios y unas formas espirituales preferentes de realizar la tarea educadora.<\/p>\n<p>    Se puede hacer escuela alegre o rigurosa, socializante y competitiva, cient\u00ed\u00adfica o literaria, primaria o superior, activa o receptiva. Pero tambi\u00e9n se puede mirar lo que se hace a la luz de una eficacia inmediata o con la iluminaci\u00f3n de unos valores trascendentes y superiores.<\/p>\n<p>    Esa luz: valores, criterios, referencias, interpretaciones, etc. que llamamos confesionalidad se puede te\u00f1ir de juda\u00ed\u00adsmo, de mahometismo, de budismo y de cristianismo Las bases de esa posible confesionalidad se hallan relacionadas con los elementos que configuran la escuela:<\/p>\n<p>   &#8211; Alberga en su seno a las personas m\u00e1s receptivas por edad y cultura.<\/p>\n<p>   &#8211; Prolonga durante a\u00f1os la influencia personal de los maestros.<\/p>\n<p>   &#8211; Afecta a la casi totalidad de los hombres en pa\u00ed\u00adses normales, que de una u otra forma se cuestionan su identidad.<\/p>\n<p>   &#8211; Act\u00faa de forma sistem\u00e1tica, s\u00f3lida y coherente en las mentes y corazones.<\/p>\n<p>   &#8211; Infunde ideales de vida, libertad y saber en sus postulados y m\u00e9todos.<\/p>\n<p>   &#8211; Hace f\u00e1cil la relaci\u00f3n entre personas como simples ciudadanos o como destinados a una vida posterior y superior.<\/p>\n<p>   &#8211; Orienta otras acciones y muchos otros \u00e1mbitos educativos.<\/p>\n<p>    La escuela, casi por necesidad, tiene que asumir alg\u00fan g\u00e9nero de confesionalidad. Mientras en la f\u00e1brica, en la oficina, en el terreno de juego, incluso en el hospital, se puede prescindir de preguntas trascendentes (de d\u00f3nde vengo, a d\u00f3nde voy, qu\u00e9 hay en el m\u00e1s all\u00e1, qui\u00e9n ha hecho el mundo, en qu\u00e9 se diferencia el hombre del bruto), en la escuela hay que dar respuesta a esos interrogantes. Incluso la mayor neutralidad implica un tipo definici\u00f3n.<\/p>\n<p>    En este g\u00e9nero de preguntas, el silencio es ya una respuesta. El laicismo y el secularismo escolar es, por lo tanto, un modo de confesionalidad.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Significado e importancia<\/p>\n<p>\tLa \u00abescuela\u00bb es un lugar y un tiempo privilegiado para la educaci\u00f3n de la infancia, adolescencia y juventud. Es una ayuda determinante para que los padres puedan cumplir con su deber de educar a los hijos. Se mira e informar y educar en todos los \u00e1mbitos de la vida humana, con el acento de la formaci\u00f3n intelectual y cient\u00ed\u00adfica. La formaci\u00f3n es siempre integral cultural, humana personal y relacional, espiritual. La formaci\u00f3n religiosa y moral es parte esencial. La escuela \u00abcat\u00f3lica\u00bb o \u00abcristiana\u00bb, reconocida como tal por la autoridad eclesi\u00e1stica, presta este servicio en la perspectiva de la fe y, por tanto, de los valores evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>\tLa escuela es una palestra viva que ayuda al crecimiento del ser humano en su dimensi\u00f3n personal y comunitaria. El modo de convivir en la escuela da una impronta decisiva para la convivencia en la sociedad. No puede reducirse a informar, sino que ofrece un modelo de vida, puesto que es una acci\u00f3n eminentemente educativa. Para ello utiliza la transmisi\u00f3n de la cultura, de suerte que se aprenda a reflexionar sobre la existencia humana en toda sus derivaciones. Los valores \u00e9ticos fundamentales son imprescindibles, puesto que la educaci\u00f3n, siendo pluralista, nunca puede ser neutral en los principios fundamentales y comunes de la conciencia humana.<\/p>\n<p>\tPeculiaridad de la escuela cat\u00f3lica<\/p>\n<p>\tLas orientaciones que sigue la escuela se inspiran en la realidad de ser una prolongaci\u00f3n y complementaci\u00f3n de los deberes de los padres, pero tambi\u00e9n de la sociedad humana y eclesial en la que se encuadra. La escuela cat\u00f3lica o cristiana se inserta en estas mismas orientaciones, respetando su autonom\u00ed\u00ada, pero encuadr\u00e1ndolas en la relaci\u00f3n entre ciencia y fe, en la catequesis o ense\u00f1anza religiosa, en la pr\u00e1ctica cristiana sacramental, moral y social. Los padres, por ser los primeros responsables de la educaci\u00f3n de sus hijos, tienen derecho fundamental a elegir y encontrar estas orientaciones en la escuela privada y p\u00fablica (cfr. CEC 2229).<\/p>\n<p>\tLa peculiaridad de la escuela cat\u00f3lica consiste en \u00abcrear un ambiente de la comunidad escolar animado por el esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico de libertad y de caridad, ayudar a los adolescentes para que en el desarrollo de la propia persona crezcan a un tiempo seg\u00fan la nueva criatura que han sido hechos por el bautismo, y ordenar finalmente toda la cultura humana seg\u00fan el mensaje de salvaci\u00f3n\u00bb (GE 8). Esta orientaci\u00f3n cristiana salvaguarda la libertad de conciencia y libertad religiosa de todos los alumnos.<\/p>\n<p>\tEducar seg\u00fan la propia vocaci\u00f3n y misi\u00f3n<\/p>\n<p>\tDe ah\u00ed\u00ad la importancia de los maestros o formadores, que deber\u00e1n tener el nivel t\u00e9cnico requerido, pero especialmente la actitud vocacional peculiar de la escuela cristiana que incluye recta doctrina e integridad de vida. \u00abUnidos entre s\u00ed\u00ad y con los alumnos por la caridad, imbuidos de esp\u00ed\u00adritu apost\u00f3lico, den testimonio, tanto con su vida como con su doctrina, del \u00fanico Maestro, Cristo&#8230; La funci\u00f3n de estos maestros constituye un verdadero apostolado\u00bb (GE 8). Hay que procurar la colaboraci\u00f3n de los padres. Seg\u00fan las diversas posibilidades y tambi\u00e9n en escuelas no cristianas, habr\u00e1 que ofrecer la oportunidad de una \u00abayuda permanente espiritual e intelectual a la juventud universitaria\u00bb (GE 10).<\/p>\n<p>\tToda la educaci\u00f3n impartida en la escuela cat\u00f3lica tiende a formar ciudadanos servidores de la sociedad, capacitados tambi\u00e9n \u00abpara servir a la difusi\u00f3n del Reino de Dios\u00bb (GE 8). Todos los conocimientos adquiridos quedan iluminados arm\u00f3nicamente por el mensaje evang\u00e9lico. Las diversas clases de escuelas son debidas al nivel de ense\u00f1anza (primaria, media, superior, universitaria) o tambi\u00e9n a los objetivos (general, especializada, profesional, t\u00e9cnica&#8230;). La Iglesia tiene derecho a \u00abestablecer y dirigir libremente escuelas de cualquier orden y grado\u00bb (ib\u00ed\u00addem). Pero los cristianos deben tambi\u00e9n colaborar, con esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico, en todas las dem\u00e1s escuelas. Un lugar privilegiado de la ense\u00f1anza cristiana son las Facultades de ciencias sagradas, en vistas a formar cient\u00ed\u00adficamente a los responsables del Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Referencias Catequesis, ciencia y fe, educaci\u00f3n, formaci\u00f3n, formaci\u00f3n intelectual, infancia, juventud, teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Lectura de documentos Declaraci\u00f3n conciliar \u00abGravissimum educationis\u00bb 8-12; CEC 2229; CIC 796-821.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Educar (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1966) 3 vol.; AA.Vv., Diccionario de ciencias de la educaci\u00f3n (Madrid, Paulinas, 1990); J. GARCIA CARRASCO, La pol\u00ed\u00adtica docente ( BAC, Madrid, 1969); J. GIMENO SACRISTAN, Una escuela para nuestro tiempo (Valencia 1976).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La escuela es una estructura destinada a desempe\u00f1ar en nuestra sociedad importantes funciones, como la iniciaci\u00f3n en la profesi\u00f3n y el trabajo, la socializaci\u00f3n y la educaci\u00f3n. Las sociedades industriales avanzadas exigen de hecho, para el mantenimiento de sus niveles de tecnolog\u00ed\u00ada y de productividad econ\u00f3mica, un &#8211; incremento cuantitativo y una cualificaci\u00f3n precisa de la formaci\u00f3n, incluso con vistas a la ampliaci\u00f3n del espectro de profesiones. Al mismo tiempo, los procesos de complejidad social hacen cada vez m\u00e1s necesaria la activaci\u00f3n de formas de socializaci\u00f3n ampliada que permitan a los individuos insertarse constructivamente en el entramado de la vida colectiva.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la escuela es la de dar respuesta a estas demandas, pero sin eludir la funci\u00f3n eminentemente educativa que le pertenece por su propia constituci\u00f3n. Los objetivos de la educaci\u00f3n se centran ante todo en la persona y en su autorrealizaci\u00f3n, que se lleva a cabo mediante el desarrollo de su racionalidad. As\u00ed\u00ad lo hace posible el ofrecimiento de un modelo de vida, sostenido por un testimonio personal coherente, que suscite en el sujeto actitudes de fondo frente a la existencia.<\/p>\n<p>La escuela es uno de los agentes que favorecen este proceso a trav\u00e9s de la utilizaci\u00f3n del instrumento cultural. En efecto, se trata de transmitir unas habilidades t\u00e9cnicas y unos conocimientos instrumentales que permitan una aproximaci\u00f3n correcta a la realidad: se trata adem\u00e1s de proporcionar una reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica sobre las ideolog\u00ed\u00adas sociales y de estimular la elaboraci\u00f3n de unos proyectos alternativos: se trata finalmente de ofrecer -y es \u00e9ste el nivel m\u00e1s alto y m\u00e1s significativo- una interpretaci\u00f3n reflexiva de toda la existencia humana que permita al hombre hacerse una imagen de conjunto de s\u00ed\u00ad mismo y del mundo y orientar positivamente su propio obrar seg\u00fan las exigencias de su propia vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, la escuela no ejerce esta funci\u00f3n educativa s\u00f3lo mediante la transmisi\u00f3n de la cultura. La escuela es sobre todo una forma particular de convivencia organizada y dirigida que reproduce, a escala reducida, algunos aspectos de la sociedad global como comunidad que educa. En la escuela el alumno aprende a convivir con personas extra\u00f1as a su c\u00ed\u00adrculo familiar, aceptando un papel subordinado al de los dem\u00e1s. Es el lugar normal de formaci\u00f3n del grupo de personas de la misma edad: una agrupaci\u00f3n que -como reconocen J Piaget y L. Kohlberg- encierra una importancia decisiva en la formaci\u00f3n de la conciencia moral.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de todos en la determinaci\u00f3n de las reglas de convivencia social es realmente un hecho decisivo para la educaci\u00f3n de la persona en las primeras formas de democracia y de participaci\u00f3n social. Evidentemente, para que esto suceda, es necesario superar tanto un planteamiento cerrado e individualista de la formaci\u00f3n como un planteamiento r\u00ed\u00adgidamente ideol\u00f3gico, propio de una visi\u00f3n colectivista de la realidad. El modelo que hay &#8211; que preferir es el que deja sitio, por un lado, a las exigencias de maduraci\u00f3n del individuo y , por otro, a su inserci\u00f3n social con una apertura real al contexto en que vive.<\/p>\n<p>En este sentido resulta fundamental la atenci\u00f3n a los valores \u00e9ticos. Por eso carece de significado la pretensi\u00f3n de una absoluta neutralidad, que por otra parte resulta imposible de realizar. Pero la mayor dificultad en nuestros d\u00ed\u00adas, en una sociedad caracterizada por un elevado pluralismo cultural, es la de llegar a definir una plataforma m\u00ed\u00adnima de concepciones morales que goce del consentimiento de las diversas tradiciones presentes dentro de una naci\u00f3n. Es superfluo subrayar la necesidad de un esfuerzo en est\u00e1 direcci\u00f3n. Por otra parte, existen tambi\u00e9n en nuestra sociedad interesantes par\u00e1metros a los que referirse, como los que han encontrado su expresi\u00f3n en las diversas Declaraciones de los derechos humanos y en las Cartas constitucionales de los diversos Estados democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>La importancia de la escuela y la exigencia de una extensi\u00f3n cada vez mayor de la misma est\u00e1 fuera de toda discusi\u00f3n. Sigue en pie el problema de su cualificaci\u00f3n, para convertirla en palestra viva de crecimiento del hombre en sus dimensiones personales y sociales. El desarrollo de personalidades abiertas en una sociedad caracterizada por sus m\u00faltiples intercambios como la nuestra exige una formaci\u00f3n adecuada y rigurosa.<br \/>\nG. Piana<\/p>\n<p>Bibl.: Conferencia episcopal espa\u00f1ola, Documentos colectivos del episcopado espa\u00f1o1 sobre formaci\u00f3n religiosa y educaci\u00f3n 1969-1980. Edicep, Madrid 1981; J. Garc\u00ed\u00ada Carras co, La pol\u00ed\u00adtica docente, BAC, Madrid 1969; J Gimeno Sacrist\u00e1n, Una escuela para nuestro tiempo Valencia 1976; J. Piaget, \u00bfAd\u00f3nde va la educaci\u00f3n?, Teide, Barcelona 1979.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO<br \/>\nI. Los cometidos de la escuela:<br \/>\n1. La formaci\u00f3n profesional;<br \/>\n2. La socializaci\u00f3n;<br \/>\n3. La educaci\u00f3n.<br \/>\nII. Los instrumentos educativos de la escuela:<br \/>\n1. La cultura:<br \/>\n    a) Como conocimiento instrumental,<br \/>\n    b) Como legitimaci\u00f3n social,<br \/>\n    c) Como sistema de significados.<br \/>\nIII. Educaci\u00f3n moral y religiosa en la escuela:<br \/>\n1. La transmisi\u00f3n de los valores;<br \/>\n2. La ense\u00f1anza religiosa.<br \/>\nIV. La escuela cat\u00f3lica:<br \/>\n1. Sus razones;<br \/>\n2. Su identidad;<br \/>\n3. Sus objetivos:<br \/>\n    a) S\u00ed\u00adntesis entre fe y cultura,<br \/>\n    b) Integraci\u00f3n entre fe y vida.<br \/>\nV. Educar a trav\u00e9s de la convivencia escolar:<br \/>\n1. El modelo democr\u00e1tico;<br \/>\n2. El colectivo escolar,<br \/>\n3. La contribuci\u00f3n de la escuela cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>La escuela desarrolla en la sociedad contempor\u00e1nea, en la que ha adquirido dimensiones y niveles de desarrollo nunca alcanzados en el pasado, funciones diversas, todas ellas igualmente importantes para la misma sociedad y decisivas para la formaci\u00f3n de las personas particulares.<\/p>\n<p>I. Los cometidos de la escuela<br \/>\nSimplificando, podr\u00ed\u00adamos decir que los cometidos confiados por la sociedad a la escuela consisten esencialmente en la iniciaci\u00f3n a la profesi\u00f3n y al trabajo, en la socializaci\u00f3n y en la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p> 1. LA FORMACI\u00ed\u201cN PROFESIONAL.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n en la actividad profesional o laborable en una sociedad de estructuras econ\u00f3micas complejas como la nuestra, donde tambi\u00e9n las profesiones que anta\u00f1o se consideraban \u00abbajas\u00bb exigen una preparaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica que supone la intervenci\u00f3n de la escuela, interesa sobre todo a los \u00faltimos a\u00f1os de los diversos curr\u00ed\u00adculos y luego los estudios universitarios, los superiores medios de las escuelas t\u00e9cnicas y los medio-inferiores de escuelas profesionales.<\/p>\n<p>Las sociedades industriales avanzadas necesitan, para el mantenimiento de sus niveles de tecnolog\u00ed\u00ada y de productividad econ\u00f3mica, una prolongaci\u00f3n creciente del per\u00ed\u00adodo de formaci\u00f3n escolar, con el consiguiente retraso en el ingreso de las nuevas promociones de trabajo en la actividad productiva. Por lo dem\u00e1s, esto es un lujo que esas sociedades pueden permitirse justamente por su nivel de prosperidad econ\u00f3mica. Naturalmente, semejante prolongaci\u00f3n de la edad escolar mantiene a los j\u00f3venes por bastante tiempo en una llamada \u00abzona de aparcamiento\u00bb, en la que est\u00e1n privados de toda responsabilidad y de toda funci\u00f3n social reconocida.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista educativo esto comprende una serie de problemas relacionados sobre todo con una cierta e inevitable dificultad en la formaci\u00f3n del sentido de responsabilidad [!Educaci\u00f3n moral 111, 5], que es uno de los rasgos indispensables de una personalidad moralmente madura. Por otra parte, todos los problemas de la \u00e9tica del \/trabajo y de la profesi\u00f3n, que son una parte muy significativa de la \u00e9tica social, se reflejan en esta funci\u00f3n de iniciaci\u00f3n en el trabajo ejercida por la escuela.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad los problemas de una selecci\u00f3n precoz de los candidatos a las profesiones menos prestigiosas, menos remuneradas y menos abiertas en s\u00ed\u00ad mismas a las formas m\u00e1s elevadas de vida cultural, son s\u00f3lo una proyecci\u00f3n en el mundo de la escuela del problema m\u00e1s general de \u00e9tica social que consiste en la realizaci\u00f3n de condiciones iguales de partida para todos los ciudadanos. As\u00ed\u00ad el problema de las relaciones entre la cultura t\u00e9cnico-cient\u00ed\u00adfica, exigida por la preparaci\u00f3n profesional, y la cultura humanista, requerida por una formaci\u00f3n m\u00e1s global del hombre, refleja en el \u00e1mbito de la escuela un problema m\u00e1s general de equilibrios culturales, propios de toda sociedad. Y no se trata s\u00f3lo de un problema de proporciones cuantitativas o de cocientes ponderables de importancia; es tambi\u00e9n un problema de conexiones y de compenetraci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca; nuestra \u00e9poca est\u00e1 llamada probablemente a hacer surgir las posibilidades de crecimiento cultural y humano impl\u00ed\u00adcitas en el mundo de la t\u00e9cnica y al mismo tiempo a animar este mundo, amenazado continuamente por la tentaci\u00f3n del funcionalismo y de la aridez espiritual, con los valores m\u00e1s directamente espirituales de una cultura de la gratuidad y de la b\u00fasqueda de sentido.<\/p>\n<p>2. LA SOCIALIZACI\u00ed\u201cN. Un segundo cometido de, la escuela es el de la socializaci\u00f3n. Entendemos por socializaci\u00f3n la inducci\u00f3n en el alumno de actitudes interiores y de comportamientos socialmente conformes, o sea, capaces de hacer de \u00e9l un miembro leal de las instituciones y de la filosof\u00ed\u00ada social en que se inspiran, capaz de responder de modo positivo a las expectativas sociales y de soportar las frustraciones que imponen. Con la socializaci\u00f3n la sociedad persigue objetivos de control social (a trav\u00e9s de un cierto nivel de interiorizaci\u00f3n de las normas sociales por parte de los alumnos) y de autorreproducci\u00f3n, o sea de perpetuaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad en las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>A pesar de la resonancia afectiva inmediata del t\u00e9rmino, el concepto de socializaci\u00f3n prescinde de por s\u00ed\u00ad de los m\u00e9todos usados por las diversas entidades socializadoras [l Estado y ciudadano; !Familia] para obtener estos objetivos de consenso social. Tales objetivos no comprenden necesariamente formas de violencia, de plagio o de manipulaci\u00f3n de las conciencias. Por lo dem\u00e1s, \u00abel socializando no es jam\u00e1s puramente pasivo al recibir por transmisi\u00f3n el mensaje cultural (&#8230;). Al contrario, posee una capacidad m\u00e1s o menos amplia de reaccionar a los est\u00ed\u00admulos culturales, de seleccionarlos, de caracterizarlos con su propia subjetividad\u00bb (G.C. MILANESI, Cultura, 159).<\/p>\n<p>Los cometidos de socializaci\u00f3n representan de todos modos para la escuela un lugar de emergencia de problemas \u00e9ticos. Est\u00e1 en juego ante todo el dif\u00ed\u00adcil equilibrio entre adaptaci\u00f3n y transformaci\u00f3n social en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n en las virtudes sociales. El consenso y la adaptaci\u00f3n social parecen objetivos incompatibles con la capacidad cr\u00ed\u00adtica y con la tensi\u00f3n renovadora de las estructuras sociales existentes, cr\u00ed\u00adtica y renovaci\u00f3n que son exigidas no solamente en general por car\u00e1cter ineludiblemente parcial y contingente de toda estructuraci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica concreta de la convivencia humana, sino tambi\u00e9n, m\u00e1s en particular, por las estridentes injusticias y por el car\u00e1cter ampliamente inhumano de las estructuras de la sociedad en que hoy estamos de hecho llamados a vivir.<\/p>\n<p>Justamente el s\u00ed\u00adnodo de los obispos de 1971, despu\u00e9s de haber observado que \u00abla forma de educaci\u00f3n que en su mayor\u00ed\u00ada est\u00e1 a\u00fan vigente en nuestros d\u00ed\u00adas favorece un mezquino individualismo\u00bb y que la escuela y los medios de comunicaci\u00f3n social \u00abpermiten formar \u00fanicamente al hombre como lo quiere el orden mismo, a saber: hecho a su imagen, no un hombre nuevo, sino la reproducci\u00f3n del hombre tal como es\u00bb, propone un nuevo modelo de educaci\u00f3n social que exija \u00abla renovaci\u00f3n del coraz\u00f3n, basada en el conocimiento del pecado en sus manifestaciones individuales y sociales\u00bb. Seg\u00fan el s\u00ed\u00adnodo, esta educaci\u00f3n deber\u00ed\u00ada suscitar \u00abla facultad cr\u00ed\u00adtica, que lleva a reflexionar acerca de la sociedad en que vivimos y en sus valores, preparando a los hombres a abandonar definitivamente estos valores cuando dejan de ser \u00fatiles a los hombres. Esta educaci\u00f3n, en cuanto capaz de hacer a todos m\u00e1s humanos, ayudar\u00e1 a los hombres del futuro a no ser objeto de manipulaci\u00f3n\u00bb (S\u00ed\u008dNODO DE LOS OBISPOS 1971, La justicia en el mundo, 10: AAS [1971] 935).<\/p>\n<p>Nos parece que la comunidad eclesial sigue registrando divisiones e incertidumbres sobre este problema. Parece oscilar entre la recepci\u00f3n pasiva del conformismo social y la defensa del orden constituido y un rechazo unilateral, inspirado demasiado a menudo a su vez en mistificaciones ideol\u00f3gicas al servicio de otras formas de dominio no menos inhumanas que las que desear\u00ed\u00ada combatir.<\/p>\n<p>No pretendemos entrar aqu\u00ed\u00ad en el problema de la valoraci\u00f3n de las diversas formas concretas de organizaci\u00f3n social; lo que nos interesa es la actitud general de las personas frente a la organizaci\u00f3n misma en cuanto objetivo de la socializaci\u00f3n escolar. El problema no puede tener m\u00e1s que una soluci\u00f3n dial\u00e9ctica, que realice un equilibrio en tensi\u00f3n entre los dos polos opuestos de la alternativa.<\/p>\n<p>La escuela deber\u00ed\u00ada educar juntamente en la solidaridad y en la capacidad cr\u00ed\u00adtica, en la adaptaci\u00f3n y en el compromiso por la transformaci\u00f3n social, evitando por una parte al mismo tiempo los extremos de la asocialidad y de la desadaptaci\u00f3n patol\u00f3gica, y la integraci\u00f3n conformista y acr\u00ed\u00adtica por otra. Una funci\u00f3n positiva particular en la realizaci\u00f3n de este equilibrio podr\u00ed\u00ada desarrollarla la escuela mediante una confrontaci\u00f3n seria y continua con la cultura (experiencia y ciencia) econ\u00f3mica. La \/econom\u00ed\u00ada obliga a medirse por el c\u00e1lculo de las posibilidades y las compatibilidades y educa en el esfuerzo por la valoraci\u00f3n realista y sin ilusiones, que necesitan siempre la cr\u00ed\u00adtica y la ingenier\u00ed\u00ada social.<\/p>\n<p>3. LA EDUCACI\u00f3N. La escuela, finalmente, se propone y realiza cometidos de educaci\u00f3n verdadera y propia. La educaci\u00f3n estrictamente dicha se diferencia bastante netamente de los procesos de socializaci\u00f3n que, sin embargo, supone. Si los objetivos de la socializaci\u00f3n se centran por su naturaleza en la sociedad y est\u00e1n subordinados a los intereses de la organizaci\u00f3n social concretamente existente, los objetivos de la educaci\u00f3n est\u00e1n esencialmente centrados en la persona y se orientan a su autorrealizaci\u00f3n, aunque teniendo en cuenta su relacionalidad esencial.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n \u00abconsiste en el encuentro libre y querido entre una demanda educativa y una propuesta educativa, donde la demanda se configura como petici\u00f3n de entrar en relaci\u00f3n humana significativa para crecer hacia la plena realizaci\u00f3n de la propia humanidad, y la propuesta representa una oferta de un modo de vida sostenida por un testimonio personal coherente\u00bb (G.C. MILANESI, Cultura, 159).<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n no mira primariamente a la formaci\u00f3n del ciudadano, aunque la incluye, sino a la formaci\u00f3n del hombre como tal. Por eso es algo m\u00e1s global y m\u00e1s profundo que la simple socializaci\u00f3n; pretende llegar al n\u00facleo central de la personalidad, crear en el educando no s\u00f3lo una visi\u00f3n contingente y condicionada de la realidad o determinados comportamientos funcionales a un cierto tipo de sociedad; m\u00e1s all\u00e1 de esto, quiere suscitar en el educando actitudes de fondo frente a la vida. Apela a las energ\u00ed\u00adas interiores del educando; no quiere inyectarle una escala de valores prefabricada, sino estimularle y guiarle en el descubrimiento y la realizaci\u00f3n personal de una escala \u00absuya\u00bb de valores. Supone que el hombre logrado, al que tiende, est\u00e1 ya presente, como en germen, en la riqueza concreta de la vida del educando, y s\u00f3lo mira a hacer aflorar de este germen vital la plenitud de autorrealizaci\u00f3n del hombre maduro.<\/p>\n<p>La verdadera y aut\u00e9ntica educaci\u00f3n excluye por definici\u00f3n la vereda del autoritarismo, del adoctrinamiento y del plagio, y cuenta con una metodolog\u00ed\u00ada pedag\u00f3gica de respeto y de di\u00e1logo que no excluye la aceptaci\u00f3n leal del disenso y de la diversidad. Por otra parte la educaci\u00f3n no es ni pasiva ni carente de intenciones precisas: \u00abEducar no es asistir pasivamente al desarrollo del individuo o a los procesos autom\u00e1ticos de socializaci\u00f3n, sino estimular el crecimiento mediante una propuesta de valores rica, articulada y testimoniada\u00bb (G.C. MILANESI, Cultura, 160).<\/p>\n<p>II. Los instrumentos educativos de la escuela<br \/>\nLas empresas educativas, en una sociedad articulada y compleja como la nuestra, son m\u00faltiples y complementarias.<\/p>\n<p>1. LA CULTURA. La escuela se especifica entre ellas por el instrumento que utiliza de manera privilegiada, que es la cultura. En efecto, la escuela es \u00ablugar de formaci\u00f3n integral a trav\u00e9s de la asimilaci\u00f3n sistem\u00e1tica y cr\u00ed\u00adtica de la cultura\u00bb (CONGREGAC. DE LA EDUCAC. CAT., La escuela cat\u00f3lica, 1977, 26). No es f\u00e1cil definir qu\u00e9 significa cultura en nuestro contexto.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 sea m\u00e1s f\u00e1cil decir qu\u00e9 elementos o niveles comprende.<\/p>\n<p>a) Como conocimiento instrumental. Partiendo del nivel m\u00e1s bajo, pero no carente ciertamente de importancia, se puede definir la cultura ante todo como el conjunto de los instrumentos, t\u00e9cnicas y conocimientos con los que el hombre domina la naturaleza para someterla a sus propios fines en un determinado contexto hist\u00f3rico-social. Transmitir habilidades t\u00e9cnicas y conocimientos instrumentales no es s\u00f3lo asegurar la supervivencia del hombre en un mundo hostil y asediado por la indigencia; es transmitir una cierta interpretaci\u00f3n de la relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza; esa interpretaci\u00f3n var\u00ed\u00ada en los diversos contextos hist\u00f3rico-culturales y constituye una parte importante de la imagen que el hombre se hace de s\u00ed\u00ad y que entra a constituir su esencia cultural. La transmisi\u00f3n de la cultura es, en este nivel, sobre todo formaci\u00f3n profesional. La escuela no es ciertamente la \u00fanica empresa de iniciaci\u00f3n de los j\u00f3venes en el trabajo productivo, pero es aqu\u00e9lla en que el conocimiento instrumental se transmite espec\u00ed\u00adficamente como elemento de la cultura.<\/p>\n<p>b) Como legitimaci\u00f3n social. En un nivel ulterior, la cultura es la imagen que la sociedad se hace de s\u00ed\u00ad misma, el conjunto de los significados que atribuye a las relaciones sociales que se establecen dentro de ella; en una palabra, la legitimaci\u00f3n ideol\u00f3gica de su estructuraci\u00f3n concreta, hist\u00f3ricamente condicionada. En este nivel la cultura es el instrumento ideol\u00f3gico de la socializaci\u00f3n. Toda la sociedad es ella misma instrumento de transmisi\u00f3n de la cultura como legitimaci\u00f3n social; pero la escuela lo es con un\u00e1 especificidad suya particular, en cuanto lugar de elaboraci\u00f3n y transmisi\u00f3n de una concepci\u00f3n ideol\u00f3gica de lo social refleja y tematizada. Como tal, la escuela es tambi\u00e9n lugar de reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica sobre las ideolog\u00ed\u00adas sociales, y por ello igualmente la elaboraci\u00f3n de proyectos sociales alternativos.<\/p>\n<p>c) Como sistema de significados. En su nivel m\u00e1s alto la cultura funciona como una interpretaci\u00f3n refleja de toda la existencia humana, interpretaci\u00f3n que asigna un sentido a las actividades y a las pasividades de la vida humana, al trabajo y al saber, a las alegr\u00ed\u00adas y al dolor, a la vida y a la muerte. Se trata de un sistema omnicomprensivo de significados, que aspira de suyo a un cierto grado absoluto, pero que al mismo tiempo queda siempre prisionero de la contingencia y del propio condicionamiento hist\u00f3rico de todas las realidades humanas. As\u00ed\u00ad pues, la cultura en su significado m\u00e1s alto es la imagen que el hombre se hace de s\u00ed\u00ad mimo, de su puesto en el mundo, de su vocaci\u00f3n \u00e9tica, de su destino y de sus esperanzas. La escuela es lugar de elaboraci\u00f3n y transmisi\u00f3n de la cultura sobre todo en esta \u00faltima acepci\u00f3n: \u00abPues la escuela es un centro en el que se elabora y transmite una concepci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica del mundo y de la historia\u00bb (La escuela cat\u00f3lica, 8).<\/p>\n<p>III. Educaci\u00f3n moral y religiosa en la escuela<br \/>\n1. LA TRANSMISI\u00ed\u201cN DE LOS VALORES. De manera muy particular la escuela est\u00e1 llamada a transmitir una cierta escala de valores \u00e9ticos y a realizar una educaci\u00f3n moral verdadera y aut\u00e9ntica. Mas esto supone cierta dificultad en una sociedad donde el pluralismo cultural entra\u00f1a tambi\u00e9n una pluralidad de concepciones \u00e9ticas [l Tolerancia y pluralismo]. Por eso la espuela deber\u00ed\u00ada atenerse a la presentaci\u00f3n de aquellos valores \u00e9ticos que constituyen, en el lenguaje de la pedagog\u00ed\u00ada alemana, el \u00abMindestkonsens\u00bb, es decir, aquella plataforma m\u00ed\u00adnima de concepciones morales que goza del consenso pr\u00e1cticamente un\u00e1nime de las diversas tradiciones culturales de la sociedad y que ha encontrado expresi\u00f3n en formulaciones particularmente solemnes y compartidas, como las varias \u00abDeclaraciones de los ! derechos del hombre\u00bb o las constituciones de los diversos Estados.<\/p>\n<p>2. LA ENSE\u00ed\u2018ANZA RELIGIOSA. Naturalmente, toda educaci\u00f3n moral incluye una exposici\u00f3n de los significados del obrar humano, y culmina por \u00faltimo en una pregunta sobre el sentido \u00faltimo de la vida: \u00abLa referencia a una determinada concepci\u00f3n de vida es ineludible\u00bb (La escuela cat\u00f3lica, 29). S\u00f3lo algo que trascienda al hombre particular y sus intereses inmediatos puede impon\u00e9rsele como bien moral y como deber incondicionado. El fundamento \u00ed\u00adntimo de la \u00e9tica tiene siempre una valencia religiosa; incluso cuando niega expl\u00ed\u00adcitamente toda referencia a lo divino, se presenta en cierto modo como una respuesta al problema del sentido \u00faltimo, de la vida, que es siempre de naturaleza religiosa. Sobre todo a trav\u00e9s de esta referencia la escuela se convierte en lugar de educaci\u00f3n: \u00abEn la escuela se instruye para educar\u00bb (La escuela cat\u00f3lica, 29): De ah\u00ed\u00ad se siguen serias responsabilidades morales para todos los educadores. En efecto, en una situaci\u00f3n de pluralismo cultural como es la de nuestra sociedad, ello puede entra\u00f1ar problemas.<\/p>\n<p>La escuela deber\u00e1 evitar, por una parte, el extremo de una violaci\u00f3n de la libertad de conciencia mediante la presentaci\u00f3n facciosa de una visi\u00f3n religiosa particular y, por otra, el extremo opuesto de una reticencia sistem\u00e1tica frente al problema del sentido \u00faltimo de la vida, o frente a las respuestas a este problema, que de hecho est\u00e1n hist\u00f3ricamente presentes en la sociedad.<\/p>\n<p>De todas formas, la escuela pluralista deber\u00ed\u00ada presentar una forma al menos m\u00ed\u00adnima de ense\u00f1anza religiosa para todos; se trata de una ense\u00f1anza religiosa que no tiene nada que ver con la catequesis, y mucho menos con el proselitismo en favor de una religi\u00f3n particular; m\u00e1s bien deber\u00ed\u00ada iniciar a los j\u00f3venes en la problem\u00e1tica religiosa haciendo aflorar el problema del significado \u00faltimo de la vida. Silenciar del todo esta problem\u00e1tica, dejando a las nuevas generaciones en la indiferencia inconsciente de una vida vivida en la trivialidad y en la superficialidad ser\u00ed\u00ada incluso desde un punto de vista meVamente humano, una grave omisi\u00f3n educativa.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza religiosa en la escuela pluralista deber\u00ed\u00ada al menos preparar a una elecci\u00f3n religiosa consciente y madyra, cualquiera que fuere. Pero adem\u00e1s deber\u00ed\u00ada iniciar en un conocimiento de la historia de las tradiciones religiosas del propio pa\u00ed\u00ads; esta dimensi\u00f3n constitutiva de la fisonom\u00ed\u00ada cultural y moral de un pueblo no se puede ignorar. Semejante ense\u00f1anza religiosa no comporta de suyo ninguna violaci\u00f3n de la libertad de conciencia ni del derecho primario de las familias a la educaci\u00f3n de.los hijos; responde m\u00e1s bien a una demanda cultural y educativa precisa, y actualiza en el educando un dinamismo que es parte insuprimible de sus potencialidades de vida espiritual.<\/p>\n<p>IV. La escuela cat\u00f3lica<br \/>\n1. SUS RAZONES. No se puede decir ciertamente que la escuela p\u00fablica en nuestra sociedad se inspire verdaderamente en estos principios y est\u00e9 siempre a la altura de sus responsabilidades educativas. Por eso no debe maravillar que la Iglesia, que desempe\u00f1\u00f3 en tiempos de un monolitismo ya lejano un cierto monopolio de las entidades educativo-culturales, tienda a conservar y a defender dentro de los l\u00ed\u00admites de sus actuales posibilidades aquel patrimonio de instituciones escolares que le ha quedado, y que se conoce generalmente con el nombre de escuela cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>La escuela cat\u00f3lica expresa por una parte la convicci\u00f3n de la Iglesia de que sus funciones espec\u00ed\u00adficas de evangelizaci\u00f3n y de promoci\u00f3n humana requieren su presencia directa en el mundo de la escuela, y por otra cierta desconfianza de su lado (no del todo infundada) del modo como la escuela p\u00fablica, gestionada directamente por el Estado, consigue asegurar un aut\u00e9ntico pluralismo cultural, en el que haya un espacio real tambi\u00e9n para la cultura cristiana.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista la escuela cat\u00f3lica se propone, m\u00e1s que la creaci\u00f3n de compartimientos estancos aislados sustra\u00ed\u00addos al general pluralismo ideol\u00f3gico y religioso, la reintegraci\u00f3n de un pluralismo m\u00e1s aut\u00e9ntico en una situaci\u00f3n en la que el mensaje cristiano y el patrimonio cultural cristiano son a menudo facciosamente marginados de la escuela p\u00fablica: \u00abLa escuela cat\u00f3lica ante esta situaci\u00f3n se propone ofrecer una alternativa adaptada a los miembros de la comunidad eclesial que la deseen\u00bb (La escuela cat\u00f3lica, 20). Es el llamado pluralismo de las instituciones que, junt\u00e1ndose al pluralismo en las instituciones, garantiza tina verdadera pluralidad de propuestas ideol\u00f3gicas y religiosas dentro de la escuela. Esto, al menos en la intenci\u00f3n, no deber\u00ed\u00ada alejar a los cat\u00f3licos del di\u00e1logo intercultural y de la confrontaci\u00f3n con las diversas visiones de la vida. Ld escuela cat\u00f3lica desear\u00ed\u00ada m\u00e1s bien ser el instrumento concreto de un di\u00e1logo entre las culturas que enriquezca al mismo tiempo a la Iglesia y a la vida civil.<\/p>\n<p>2. SU IDENTIDAD. En todo caso la escuela cat\u00f3lica se caracteriza por una referencia expl\u00ed\u00adcita a la fe cristiana: \u00abLo que la define es su referencia a la verdadera concepci\u00f3n cristiana de la realidad. De esa concepci\u00f3n es Jesucristo el centro\u00bb (La escuela cat\u00f3lica; 34).<\/p>\n<p>La centralidad de Cristo en la interpretaci\u00f3n cristiana de la realidad no deber\u00ed\u00ada de suyo perjudicar a la leg\u00ed\u00adtima autonom\u00ed\u00ada de las diversas disciplinas, y por tanto tampoco de las actividades y de los valores humanos de los que son reflejo; la concepci\u00f3n cristiana de la cultura ve en Jesucristo al hombre perfecto,-en el que todos los valores humanos encuentran su plenitud y su sentido \u00faltimo sin perder nada de su consistencia humana. \u00abPor tanto ser\u00ed\u00ada err\u00f3neo considerar las disciplinas escolares como simples auxiliares de la fe o como medios utilizables para fines apolog\u00e9ticos\u00bb (ib, 39). La escuela cat\u00f3lica deber\u00ed\u00ada m\u00e1s bien educar en el respeto y en la aceptaci\u00f3n de cuantos no comparten la concepci\u00f3n cristiana de la vida, haciendo suyos los anhelos y las esperanzas de todos los hombres. Por lo dem\u00e1s, precisamente en cuanto orientada a la transmisi\u00f3n de la fe, hecho de libertad radical, la escuela cat\u00f3lica est\u00e1 obligada al respeto m\u00e1s sincero y total de la libertad de cuantos est\u00e1n de alg\u00fan modo comprometidos e involucrados en ello.<\/p>\n<p>3. SUS OBJETIVOS. La fidelidad a esta identidad suya constitutiva le impone a la escuela cat\u00f3lica objetivos espec\u00ed\u00adficos, que consisten esencialmente en la s\u00ed\u00adntesis entre fe y cultura y en la integraci\u00f3n entre fe y vida.<\/p>\n<p>a) S\u00ed\u00adntesis entre fe y cultura. La s\u00ed\u00adntesis entre fe y cultura supone una encarnaci\u00f3n de la fe en las estructuras de significado de una cultura dada; con ello la transmisi\u00f3n de la fe es mediatizada por la transmisi\u00f3n de una cultura marcada por la fe. Pero toda cultura se caracteriza por la historicidad; no es un sistema est\u00e1tico, sino un organismo viviente; se transmite solamente dentro de una continua reelaboraci\u00f3n. Por otra parte, la fe no se identifica nunca plenamente con ninguna cultura, sino que mantiene siempre una cierta actitud cr\u00ed\u00adtica frente a las mismas culturas en que se encarna s\u00f3lo parcialmente, de modo que se convierte en est\u00ed\u00admulo de su revisi\u00f3n y de su renovaci\u00f3n. La escuela considera, pues, toda ordenaci\u00f3n cultural del saber humano s\u00f3lo como una aprehensi\u00f3n parcial y provisional de una verdad que hay que seguir descubriendo siempre.<\/p>\n<p>b) Integraci\u00f3n entre fe y vida. La integraci\u00f3n entre fe y -vida no consiste \u00fanicamente en la operatividad de la fe en el plano \u00e9tico. Vida indica aqu\u00ed\u00ad toda la densidad de la existencia humana en todas sus dimensiones, experiencias, problemas, en la unicidad e irrepetibilidad de cada persona y de cada situaci\u00f3n. La integraci\u00f3n entre la fe y la vida es aquel tipo particular de asimilaci\u00f3n personal de la fe que permite percibir y vivir el significado salv\u00ed\u00adfico que posee la fe para la vida cotidiana del hombre. La fe integra en su dinamismo la vida cuando se convierte en el n\u00facleo din\u00e1mico de la maduraci\u00f3n de la personalidad. Por otra parte, esta integraci\u00f3n no es de sentido \u00fanico; si la fe plasma la vida, la vivencia concreta es el lugar de la autocomprensi\u00f3n de la fe. As\u00ed\u00ad, en una especie de c\u00ed\u00adrculo hermen\u00e9utico, la fe ilumina la vida y la vida enriquece y autentica la fe. La escuela cat\u00f3lica contribuye a esta integraci\u00f3n con su aportaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de transmisi\u00f3n cultural en cuanto lugar de elaboraci\u00f3n de un sistema unitario de significados y de interpretaci\u00f3n global de la vida.<\/p>\n<p>V. Educar a trav\u00e9s de la convivencia escolar<br \/>\nPero la escuela no educa solamente a trav\u00e9s de la transmisi\u00f3n de la cultura. La escuela es una forma particular de convivencia organizada y dirigida, que reproduce a escala reducida algunos aspectos de la sociedad global como convivencia educativa.<\/p>\n<p>En la escuela el muchacho aprende a convivir con personas extra\u00f1as a su c\u00ed\u00adrculo familiar, aceptando un papel subordinado al de otras personas. En particular durante la preadolescencia, la escuela es el lugar normal de agregaci\u00f3n del grupo de coet\u00e1neos, al que reconocen tanta importancia las teor\u00ed\u00adas cognoscitivas (J. Piaget y L. Kohlberg) en la formaci\u00f3n de la conciencia moral. Aunque entre compa\u00f1eros de escuela, como por lo dem\u00e1s en el peer group, se formen a menudo jerarqu\u00ed\u00adas bastante r\u00ed\u00adgidas, la participaci\u00f3n de todos en la determinaci\u00f3n de las reglas del juego, de la convivencia y de las pautas de comportamiento social es un hecho habitual e indudablemente educativo. La convivencil en la escuela no da lugar solamente a aquel primer nivel de solidaridad y lealtad social que es la camarader\u00ed\u00ada, sino tambi\u00e9n a las primeras formas de democracia, que, aunque no lejos, preparan a la participaci\u00f3n social y a la colaboraci\u00f3n en orden al bien com\u00fan.<\/p>\n<p>1. EL MODELO DEMOCR\u00ed\u0081TICO. A esta confianza en la eficacia formadora de la democracia compa\u00f1eril dentro del peer group se reducen formas educativas muy difundidas en el mundo occidental, como el scoutismo, las llamadas ciudades de los muchachos y las m\u00faltiples formas m\u00e1s o menos institucionalizadas de democracia escolar. Entre ellas nos parecen t\u00ed\u00adpicas las Just community schools, con las que L. Kohlberg ha intentado poner en pr\u00e1ctica sus teor\u00ed\u00adas pedag\u00f3gicas. En efecto, las Just community schools se proponen de modo casi exclusivo que los muchachos alcancen niveles de razonamiento moral m\u00e1s alto a trav\u00e9s de meeting semanales en los que los mismos j\u00f3venes, aunque con la presencia de sus educadores, establecen democr\u00e1ticamente las reglas de su convivencia. El l\u00ed\u00admite de estas f\u00f3rmulas nos parece ser la ausencia de toda referencia a los problemas de la sociedad global. Estas sociedades en miniatura se centran casi exclusivamente en s\u00ed\u00ad mismas y en sus miembros, tienen como fin \u00fanico la adaptaci\u00f3n a las reglas de una democracia formal carente de ideales e inspirada en una concepci\u00f3n fundamentalmente contractualista de&#8217;la-sociedad.<\/p>\n<p>2. EL COLECTIVO ESCOLAR. Radicalmente opuesta es la instituci\u00f3n educativa del \u00abcolectivo\u00bb escolar en el \u00e1mbito de las sociedades socialistas. En una sociedad socialista la escuela, como cualquier otra entidad educativa, no se fija m\u00e1s fin que la formaci\u00f3n del \u00abhombre nuevo\u00bb, capaz de dedicarse enteramente a la construcci\u00f3n del comunismo. La educaci\u00f3n a trav\u00e9s del colectivo quiere alcanzar esta meta haciendo del mismo colectivo no una sociedad aut\u00f3noma en miniatura, sino una c\u00e9lula insertada en la sociedad y totalmente entregada a la realizaci\u00f3n de los objetivos ideales de esta sociedad. El colectivo traslada al interior de la vida escolar los problemas las metas y aspiraciones de la sociedad, comprometiendo precozmente a los alumnos en tareas de alcance social universal. A trav\u00e9s de la educaci\u00f3n incondicional al colectivo y a sus actividades, se le pide al alumno que se introduzca en los cometidos mesi\u00e1nicos que la historia le asigna al proletariado mundial y al partido, que es su vanguardia.<\/p>\n<p>Esto grava con un peso especial\u00ed\u00adsimo las responsabilidades del individuo para con el colectivo y la escuela. Son lugares de intensa formaci\u00f3n ideol\u00f3gica, por lo que no excluyen formas sin escr\u00fapulos de control y de manipulaci\u00f3n de las conciencias, de adoctrinamiento y de presi\u00f3n psicol\u00f3gica. Se trata de aspectos profundamente negativos, s\u00f3lo en parte equilibrados por ideales, por lo dem\u00e1s a menudo puramente ret\u00f3ricos, que se inculcan. Todo esto nos hace con raz\u00f3n desconfiados respecto a un r\u00e9gimen escolar as\u00ed\u00ad ideologizado y abusivo. Sin embargo, no se deber\u00ed\u00ada prescindir del todo de los est\u00ed\u00admulos que ofrece.<\/p>\n<p>La neutralidad ideol\u00f3gica de ciertas instituciones escolares occidentales esconde no raras veces una precoz iniciaci\u00f3n en el car\u00e1cter individualista y despiadadamente competitivo de las sociedades capitalistas. No pueden educar verdaderamente en las virtudes sociales las instituciones que se concentran s\u00f3lo en los educandos sin proponerles ideales adecuados y cre\u00ed\u00adbles.<\/p>\n<p>Junto a las escuelas de r\u00e9gimen habr\u00ed\u00ada que recordar, por su expl\u00ed\u00adcito compromiso social, los proyectos de una escuela liberadora a trav\u00e9s de la \u00abconcienciaci\u00f3n\u00bb (P. Freire) y la utop\u00ed\u00ada de una educaci\u00f3n totalmente descolarizada (I. Illich).<\/p>\n<p>3. LA CONTRIBUCI\u00ed\u201cN DE LA ESCUELA CAT\u00ed\u201cLICA. Como alternativa a estos proyectos contrapuestos, la escuela cat\u00f3lica deber\u00ed\u00ada tener su proyecto expl\u00ed\u00adcito de educaci\u00f3n social a trav\u00e9s de una convivencia inspirada en los valores comunitarios del evangelio. Pero esos valores, una vez m\u00e1s, habr\u00ed\u00ada que proponerlos a la libertad y a la inteligencia de los alumnos apelando a la convicci\u00f3n personal y estimulando una actitud cr\u00ed\u00adtica y autocr\u00ed\u00adtica m\u00e1s que gregaria y servil. El fin de una verdadera educaci\u00f3n social es la formaci\u00f3n de hombres capaces de gobernarse por s\u00ed\u00ad mismos y de servir al bien com\u00fan sin coacciones externas.<\/p>\n<p>Lo cierto es que, si la escuela no se inspira en una dedicaci\u00f3n com\u00fan al hombre y a la sociedad, a la esperanza de un futuro social m\u00e1s digno del hombre, terminar\u00e1 inevitablemente produciendo descompromiso e irresponsabilidad. Tambi\u00e9n desde este punto de vista la escuela cat\u00f3lica, inspir\u00e1ndose en los ideales evang\u00e9licos de la fraternidad humana, deber\u00ed\u00ada poder proponerse como comunidad educativa que sea a la vez lugar de verdadera atenci\u00f3n al hombre y de prefiguraci\u00f3n y preparaci\u00f3n de la plena comuni\u00f3n del reino.<\/p>\n<p>[\/Educaci\u00f3n moral; \/Religi\u00f3n y moral; \/Tolerancia y pluralismo].<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Caridad y educaci\u00f3n, en Corintios XIII, n. 7 (1978); AA.VV., Scuola e religiorte, 2 vols., Ldc, Tur\u00ed\u00adn, 1971-1973; AA.VV., Stato, educazione, seuola, Lde, Tur\u00ed\u00adn 1980; AA.VV., W\u00e1rterbuchderSchulp\u00fcdagogik, Herder, Friburgo 1973; BARRos R.G., La educaci\u00f3n, \u00bfutilitaria oliberadora~ Marsiega,Madrid1971; BERTIN G. M., Scuola, societ\u00e1 e domanda educativa, Giunti e Lisciani, Teramo 1985; CESAREO V., Educaci\u00f3n, en Diccionario de sociolog\u00ed\u00ada, Paulinas, Madrid 1986, 580-589; CONGREGACI6N PARA LA EDUCACI\u00f3N CAT\u00f3LICA, La escuela cat\u00f3lica, PPC, Madrid 1977; COOMBS Ph.H., La crisis mundial de la educaci\u00f3n, Pen\u00ed\u00adnsula, Barcelona 19752; D&#8217;ARCAis G.E, Educaci\u00f3n, en Diccionario de ciencias de la educaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 1990, 564-593 (ver all\u00ed\u00ad mismo las numerosas referencias al tema v.gr.: Educaci\u00f3n moral, Educaci\u00f3n religiosa, Pedagog\u00ed\u00ada); DE LORA C., Una triple reflexi\u00f3n acerca de la educaci\u00f3n liberadora, en AA.VV., Medell\u00ed\u00adn. Reflexiones desde el CELAM, BAC, Madrid 1977; EQuIPo SELADOC, Educaci\u00f3n e Iglesia en Am\u00e9rica Latina, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1987; FREIRE P., La educaci\u00f3n como pr\u00e1ctica de libertad, Siglo XXI, Bs. Aires 1967; GROSSI G., Comunit\u00e1 scolastica e comunit\u00e1 sociale, La Scuola, Brescia 1969; JAVIERREA.-M.,Fe,culturayescuela,PPC Madrid 1980; LAENG M., La scuola oggi, La Nuova Italia, Florencia 1975; LERENA C., Escuela, ideolog\u00ed\u00ada y clases sociales en Espa\u00f1a, Ariel, Barcelona 1976; LINSCGTT, Educaci\u00f3n yjusticia, PPC, Madrid 1974; MILANESI G.C., Cultura, en J. VECCFU y J.M. PRELLEZO, Progetto educativo pastorale, Las, Roma 1984, 156-174; PELLEREY (dirigido por), Progettare l \u00e9ducazione nella scuola cattolica, Las, Roma 1981; PROVERBIO G., Progetto scuola, Se\u00c2\u00a1, Tur\u00ed\u00adn 1984; SCHWARTZ B., Hacia otra escuela, Narcea, Madrid 1979; TETTAMANzI D., Scuola cattolica e libert\u00f3 di educazione, La Scuola, Brescia 1981; UTzA.F., Etica social III, Herder, Barcelona 1988, 147150; Vivo F. de, Laformaci\u00f3n moral en la escuela, en F. GIAMMANCHERI y M. PERETTI, La educaci\u00f3n moral, Herder, Barcelona 1981.<\/p>\n<p>G. Gatti<\/p>\n<p>Compagnoni, F. &#8211; Piana, G.- Privitera S., Nuevo diccionario de teolog\u00ed\u00ada moral, Paulinas, Madrid,1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Moral<\/b><\/p>\n<p>Establecimiento donde se da instrucci\u00f3n. La palabra \u2020\u0153escuela\u2020\u009d se deriva del griego skjo\u00c2\u00b7le, cuyo significado primordial es \u2020\u0153ocio\u2020\u009d; por extensi\u00f3n, aquello para lo que se utilizaba el ocio: discusi\u00f3n, conferencia, estudio, erudici\u00f3n.<br \/>\nEl Creador coloc\u00f3 sobre los padres la responsabilidad de ense\u00f1ar a los hijos el verdadero significado de la vida, tanto en sentido f\u00ed\u00adsico como espiritual. En el antiguo Israel apart\u00f3 a la tribu de Lev\u00ed\u00ad para la educaci\u00f3n religiosa del pueblo. (V\u00e9ase EDUCACI\u00ed\u201cN.)<br \/>\nM\u00e1s tarde llegaron a existir centros de instrucci\u00f3n religiosa avanzada. Por ejemplo, Saulo (Pablo) estudi\u00f3 a los pies de Gamaliel. Los jud\u00ed\u00ados pon\u00ed\u00adan en tela de juicio las aptitudes de cualquiera que ense\u00f1ara la ley de Dios si antes no hab\u00ed\u00ada estudiado en sus escuelas. (Hch 22:3; Jn 7:15.)<br \/>\nPablo present\u00f3 discursos en la sinagoga de Efeso por un per\u00ed\u00adodo de tres meses, pues las sinagogas eran centros de instrucci\u00f3n. No obstante, cuando algunos se opusieron en\u00e9rgicamente a las buenas nuevas, dirigi\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos a la sala de conferencias de la escuela de Tirano, donde pronunci\u00f3 discursos todos los d\u00ed\u00adas por espacio de dos a\u00f1os. No se especifica el prop\u00f3sito de esa escuela, pero a Pablo se le permiti\u00f3 utilizar sus instalaciones, quiz\u00e1s durante varias horas al d\u00ed\u00ada. (Hch 19:8-10, nota.)<br \/>\nLos lugares de reuni\u00f3n de la congregaci\u00f3n serv\u00ed\u00adan de escuelas, y all\u00ed\u00ad se estudiaban los rollos de las Escrituras Hebreas, as\u00ed\u00ad como los escritos de los ap\u00f3stoles y de los que se asociaban con ellos. Pocos cristianos pod\u00ed\u00adan poseer todos los rollos hebreos o copias de todas las cartas cristianas. Por consiguiente, las reuniones brindaban la oportunidad de examinar y considerar a cabalidad las Escrituras. (Col 4:16.) Los cristianos pobres que no pose\u00ed\u00adan otro material en el que escribir textos b\u00ed\u00adblicos para estudio y uso personal utilizaban ostraca (fragmentos de cer\u00e1mica). Cuando escuchaban la lectura de las Escrituras o ten\u00ed\u00adan acceso a los rollos en la reuni\u00f3n, los escrib\u00ed\u00adan con tinta sobre fragmentos de cer\u00e1mica. Al mismo tiempo, se segu\u00ed\u00ada instruyendo a toda la familia en el hogar como parte fundamental de la educaci\u00f3n cristiana. (Ef 6:4; 1Co 14:35.) Ni los jud\u00ed\u00ados ni los ap\u00f3stoles cristianos instituyeron ning\u00fan sistema de ense\u00f1anza especial para ni\u00f1os, como las \u2020\u0153catequesis infantiles\u2020\u009d de la actualidad.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>scole (scovlh, 4981) (de donde procede el t\u00e9rmino castellano escuela) denota en primer lugar ocio; luego aquello en lo que se empleaba el ocio, en discusiones, conferencias; de ah\u00ed\u00ad, por metonimia, del lugar en el que se daban las conferencias, una escuela (Act 19:9).\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Desde los tiempos m\u00e1s remotos en el antiguo Cercano Oriente se usaron escuelas para la instrucci\u00f3n regular en lectura y escritura. Entre los hebreos, Mois\u00e9s, formado en Egipto (Hch. 7.22), recibi\u00f3 orden de ense\u00f1ar al pueblo la ley (Dt. 4.10) y los estatutos (Lv. 10.11). Esto se hac\u00eda mediante la repetici\u00f3n y el ejemplo (Dt. 11.19), la lectura p\u00fablica (Dt. 31.10\u201313), y el uso de c\u00e1nticos especialmente compuestos (<etiqueta id=\"#_ftn563\" name=\"_ftnref563\" title=\"\">v. 19). Los padres eran re<\/etiqueta>sponsables de la educaci\u00f3n de sus hijos (Gn. 18.19; Dt. 6.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A partir del establecimiento de santuarios locales y el templo seguramente los varones eran instruidos por los profetas (1 S. 10.11\u201313; 2 R. 4.1), y entre otras cosas se les ense\u00f1aba a leer y a escribir (Jue. 8.14; Is. 10.19). El alfabeto se aprend\u00eda mediante la repetici\u00f3n (Is. 28.10, \u201cmandato sobre mandato \u2026\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn564\" name=\"_ftnref564\" title=\"\">lit. \u201c<\/etiqueta><\/span><span style=''>&#7779;<\/span><span lang=ES style=''> tras de <\/span><span style=''>&#7779;<\/span><span lang=ES style=''>, <i>q <\/i>tras de <i>q <\/i>\u2026\u201d), pero la mayor\u00eda de las materias se impart\u00edan oralmente, mediante preguntas y respuestas (Mal. 2.12, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn565\" name=\"_ftnref565\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>ta<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cmaestro y \u2026 disc\u00edpulo\u201d, lit. \u201cel que despierta y el que contesta\u201d, podr\u00eda, sin embargo, referirse a guardianes).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los alumnos (<\/span><span style=' '>limm\u00fbd&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cdisc\u00edpulos\u201d) recib\u00edan instrucci\u00f3n de los profetas (Is. 8.16; 50.4; 54.13), como era tambi\u00e9n el caso de los reyes (p. ej. 2 S. 12.1\u20137). En el AT no hay referencias directas a edificios escolares espec\u00edficos, pero la introducci\u00f3n ca. 75 a.C. en Jud\u00e1 por Sim\u00f3n ben-Setah de la educaci\u00f3n elemental obligatoria para varones de 6\u201316 a\u00f1os de edad indica la existencia anterior de tales escuelas, desde la \u00e9poca del segundo templo. 1 Cr. 25.8 se refiere a estudiantes (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>talm&#305;&#770;&#7695;<\/span><span lang=ES style=''>) en la \u00e9poca del primer templo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La *educaci\u00f3n represent\u00f3 un papel significativo en la influencia cultural de la Mesopotamia desde el 3\u00ba milenio, y sus textos y programas de estudios parecen haber sido copiados en Anatolia, Siria (* <span style='text-transform:uppercase'>Ugarit<\/span>; * <span style='text-transform: uppercase'>Mari<\/span>) y la misma Palestina (* <span style='text-transform: uppercase'>Meguido<\/span>). Para la educaci\u00f3n en la Mesopotamia y el papel que representaba el escriba, v\u00e9ase S. N. Kramer, <i>The Sumerians<\/i>, 1963, pp. 229\u2013248; y para Egipto, R. J. Williams, <i>JAOS<\/i> 92, 1972, pp. 214\u2013222.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> S. N. Kramer, <i>La historia empieza en Sumer<\/i>, 1974; R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>D.J.W.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el NT no hay rastros de escuelas para los ni\u00f1os hebreos. Parece que el hogar era el lugar donde se llevaba a cabo la educaci\u00f3n elemental. La sinagoga era el centro de instrucci\u00f3n religiosa, con la ense\u00f1anza a cargo de los escribas (Mt. 7.29; Lc. 4.16\u201332; Hch. 19.9). No hay nada que indique si \u201cla escuela de Tiranno\u201d estaba dedicada a la ense\u00f1anza elemental (6\u201314 a\u00f1os), o a materias avanzadas del plan de estudios griego, filosof\u00eda, literatura, y ret\u00f3rica (14\u201318 a\u00f1os). Un agregado \u201coccidental\u201d a Hch. 19.9 dice: \u201cdesde la quinta a la d\u00e9cima hora\u201d (v\u00e9ase <\/span><etiqueta id=\"#_ftn566\" name=\"_ftnref566\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> <etiqueta id=\"#_ftn567\" name=\"_ftnref567\" title=\"\">mg). Las facilidades de que dispon\u00eda Tiranno quedaban libres para alquilar a partir de las 11 de la ma\u00f1ana. La instrucci\u00f3n comenzaba al alba, simult\u00e1neamente con las obligaciones del llamado del propio Pablo (Hch. 18.3). Utilizaba la tarde <\/etiqueta>para ense\u00f1ar en la sala de la escuela alquilada. (* <span style='text-transform:uppercase'>Educaci\u00f3n<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn568\" name=\"_ftnref568\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>E.M.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escuela (gr. sjole). Existen evidencias de que hab\u00ed\u00ada escuelas en el mundo antiguo. Se encontraban en las principales ciudades de Mesopotamia y Egipto, y funcionaban principalmente para el entrenamiento de escribas profesionales. En diversos lugares se han desenterrado edificios escolares, y se han encontrado ejercicios escritos por alumnos en tablillas de arcilla o en papiro. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escuela\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESCUELA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1907","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1907"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1907\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}