{"id":1930,"date":"2016-02-04T23:04:06","date_gmt":"2016-02-05T04:04:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/espiritu\/"},"modified":"2016-02-04T23:04:06","modified_gmt":"2016-02-05T04:04:06","slug":"espiritu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/espiritu\/","title":{"rendered":"ESPIRITU"},"content":{"rendered":"<p>v. Aliento, Alma, Demonio, Esp\u00edritu de Dios, Esp\u00edritu de Jehov\u00e1, Esp\u00edritu inmundo, Esp\u00edritu Santo, Soplo<br \/>\nGen 6:3 no contender\u00e1 mi E con el hombre para<br \/>\nNum 11:17 tomar\u00e9 del e que est\u00e1 en ti, y pondr\u00e9<br \/>\n27:18<\/p>\n<hr>\n<p>Esp\u00ed\u00adritu    (heb. y aram. r\u00faaj, \u00abaliento\u00bb, \u00abviento\u00bb, \u00abelemento vital\u00bb, \u00abmente\u00bb; gr. pn\u00e9uma [del verbo pn\u00e9\u00ed\u2021, \u00absoplar\u00bb, \u00abrespirar\u00bb], \u00abaliento\u00bb, \u00abviento\u00bb, \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb).  Energ\u00ed\u00ada divina o principio de vida que anima a los seres humanos.  Mientras la palabra heb. nefesh, \u00abalma\u00bb, denota individualidad o personalidad, r\u00fbaj , \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb, se refiere a la chispa de energ\u00ed\u00ada vital que es esencial para la existencia individual.  R\u00fbaj aparece 377 veces en el AT, y en la mayor\u00ed\u00ada de los casos se traduce como \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb,\u00bbviento\u00bb o \u00abaliento\u00bb (Gen 8:1; etc.).  Tambi\u00e9n se lo usa para indicar vitalidad (Jdg 15:19), valor (Jos 2:11), mal genio o ira (Jdg 8:3), disposici\u00f3n (Isa 54:6), car\u00e1cter moral (Eze 11:19) y el asiento de las emociones (1Sa 1:15).  En el sentido de aliento, el r\u00fbaj de los hombres es id\u00e9ntico al de los animales (Ecc 3:19).  El r\u00fbaj de los hombres deja el cuerpo en ocasi\u00f3n de la muerte (Psa 146:4) y vuelve a Dios (Ecc 12:7; cf Job 34:14).  Con frecuencia r\u00fbaj  se usa para designar al Esp\u00ed\u00adritu de Dios (Isa 63:10).  Pero con referencia al hombre, nunca se la usa para denotar una entidad inteligente y consciente capaz de existir separada de un cuerpo f\u00ed\u00adsico.  El equivalente de r\u00fbaj en el NT es pn\u00e9uma.  Como ocurre con r\u00fbaj , no hay nada inherente a la palabra pn\u00e9uma que indique una entidad en el hombre que pueda tener una existencia consciente fuera del cuerpo, ni que el uso del NT con respecto al hombre de alguna manera implique tal concepto.  En pasajes como Rom 8:15, 1Co 4:21, 2 Tit 1:7 y 1 Joh 4:6, pn\u00e9uma describe \u00abactitud\u00bb, \u00abdisposici\u00f3n de \u00e1nimo\u00bb o \u00abestado de sentimientos\u00bb.  Tambi\u00e9n se usa para varios aspectos de la personalidad (G\u00e1. 6:1; Rom 12:11; etc.).  Como ocurre con r\u00fbaj, el pn\u00e9uma vuelve al Se\u00f1or al morir (Luk 23:46; Act 7:59).  Como r\u00fbaj, pn\u00e9uma tambi\u00e9n se usa para designar al Esp\u00ed\u00adritu de Dios (1Co 2:11, 14; Eph 4:30; Heb 2:4; 1 P 1:12; 2Pe 1:21; etc.).  De Mat 14:26 y Mar 6:49 se suele extraer el concepto err\u00f3neo de ser espiritual, cuando en realidad el vocablo gr. f\u00e1ntasma, \u00abfantasma\u00bb, \u00abespectro\u00bb, claramente se refiere a lo que se cree ver -so\u00f1ando o despierto- ya sea real o imaginario.  V\u00e9ase Alma.  Esp\u00ed\u00adritu, Exhalar el.  V\u00e9anse Expirar; Muerte.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo r\u00fbah, nefes, griego pneuma, aire en movimiento, soplo del viento, aliento. Es el principio vital de los seres vivos, los animales, el hombre. La Escritura dice que \u2020\u0153Yahv\u00e9h Dios form\u00f3 al hombre con polvo del suelo. e insufl\u00f3 en sus narices aliento de vida, y result\u00f3 el hombre un ser viviente\u2020\u009d, Gn 2, 7; y cuando Dios anuncia el diluvio, dice que exterminar\u00e1 \u2020\u0153toda carne que tiene h\u00e1lito de vida\u2020\u009d, Gn 6, 17; 7, 22. El e. es un don de Dios, Gn 6, 3; Nm 16, 22; Jb 27, 3; por eso se dice que si Dios recogiera hacia s\u00ed\u00ad el soplo, el esp\u00ed\u00adritu, el hombre volver\u00ed\u00ada al polvo,  Jb 34, 14-15; Sal 104 (103), 29; 143 (142), 7; Qo 12, 7. El e. de Dios act\u00faa sobre el hombre, en la historia de la salvaci\u00f3n, le dio la sabidur\u00ed\u00ada a Jos\u00e9 en Egipto, Gn 41, 38; concedi\u00f3 habilidad y pericia a los artesanos para las labores del Templo, Ex 31, 3; 35, 31; suscit\u00f3 a los jueces y los dot\u00f3 del poder de discernir, Jc 3, 10; 6, 34; 11, 29; Nm 11, 17; inspir\u00f3 a sus enviados, los profetas, 2 Cro 15, 1; 20, 14; 24, 20; Is 48, 16; 61, 1; Mi 3, 8; Za 7, 12; el profeta Joel anunci\u00f3 que el e. de Dios, en los tiempos mesi\u00e1nicos, ser\u00e1 derramado sobre todos, Jl 3, 1-2; Hch 2, 16-18.  E. Santo es una expresi\u00f3n propia de los tiempos neotestamentarios, de la doctrina cristiana, en el A. T., s\u00f3lo se encuentra unas tres veces, Sal 51 (50), 13; Is 63, 10-11. En el N. T., el E. est\u00e1 \u00ed\u00adntimamente ligado a Cristo,  desde su concepci\u00f3n en las entra\u00f1as de Mar\u00ed\u00ada, el \u00e1ngel le dijo a la Virgen en la Anunciaci\u00f3n, \u2020\u0153El E. Santo vendr\u00e1 sobre ti\u2020\u009d, Lc 1, 35; antes que Mar\u00ed\u00ada comenzase a vivir con Jos\u00e9, \u2020\u0153se encontr\u00f3 encinta por obra del E. Santo\u2020\u009d Mt 1, 18; el \u00e1ngel le dijo a Jos\u00e9, cuando pens\u00f3 repudiar a Mar\u00ed\u00ada por su embarazo, que no temiera pues \u2020\u0153lo engendrado en ella es del E. Santo\u2020\u009d  Mt 1, 20. En la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, que comienza con su bautizo en el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, \u2020\u0153una vez bautizado&#8230; vio al E. de Dios que bajaba como una paloma y ven\u00ed\u00ada sobre \u00e9l\u2020\u009d, Mt 3, 16; Mc 1, 10; Lc 3, 2122; Jn 1, 32-34; y el E. Santo lo unge para su misi\u00f3n mesi\u00e1nica, Hch 10,   38. En Jn 1, 33, se dice \u2020\u0153\u00e9se es el que bautiza con E. Santo\u2020\u009d, esto es, el E. Santo reposa sobre Cristo y lo comunicar\u00e1 a quienes crean en \u00e9l  seg\u00fan el or\u00e1culo del profeta, Ez 36, 26-27; pero esta efusi\u00f3n del E. Santo se llevar\u00e1 a cabo cuando Cristo haya sido elevado y glorificado a la diestra de Dios Padre, Hch 2, 33, el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s, Hch 1, 5; 2, 4.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., ruach, aliento, esp\u00ed\u00adritu; gr., neuma, viento, esp\u00ed\u00adritu). Uno de los sustantivos b\u00ed\u00adblicos (v\u00e9ase la lista de tales sustantivos y tambi\u00e9n el punto de vista tricotomista en el art\u00ed\u00adculo ver ALMA) que designa el yo inmaterial en relaciones especiales. El yo es por lo general llamado esp\u00ed\u00adritu en contextos donde sus aspectos corporales, emocionales e intelectuales no son prominentes, sino que el punto que se enfatiza es la relaci\u00f3n directa del individuo con Dios (p. ej., Rom 8:15b, 16; comparar Heb 12:22-24; Rev 6:9). La palabra b\u00ed\u00adblica esp\u00ed\u00adritu puede tener un significado impersonal, tanto en heb. como en gr. y asimismo en castellano (p. ej., Rom 11:8; Isa 29:10). Las mismas palabras en heb. y en gr. traducidas esp\u00ed\u00adritu pueden tambi\u00e9n significar viento o aliento (Joh 3:8; compararJoh 4:24).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Viento, aire en movimiento, aliento, h\u00e1lito; en griego \u00abpneuma\u00bb; en hebreo, \u00abruah\u00bb en lat\u00ed\u00adn, \u00abspiritus \u00ab).<\/p>\n<p> &#8211; En el hombre y mujer, es el h\u00e1lito que da la vida: Gen 2:7, Job 27:3, Job 34:4, Job 34:14s, Sal 104:29s, Eze 37:10-14.<\/p>\n<p> &#8211; En el animal, tambi\u00e9n: Gen 7:15, Gen 7:22.<\/p>\n<p> &#8211; El hombre y la mujer tienen \u00abcuerpo, esp\u00ed\u00adritu y alma\u00bb, 1Te 5:23, Heb:1Te 4:12.<\/p>\n<p> (el alma es la parte inmortal).<\/p>\n<p> &#8211; Lucha entre la carne y el esp\u00ed\u00adritu en el hombre: Rom 8:4-13, Gal 3:3-6, Gal 5:16-25, Gal 6:8, 1Co 3:1).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>En muchas ocasiones en el AT se dicen cosas sobre el \u2020\u00a2alma que tambi\u00e9n se dicen sobre el e. De ambos se habla en relaci\u00f3n con la capacidad de tener voluntad (\u2020\u0153Y todo aquel a quien su e. le dio voluntad\u2020\u009d [Exo 35:21]; \u2020\u0153El alma del imp\u00ed\u00ado desea el mal\u2020\u009d [Pro 21:10]), de pensar (\u2020\u0153Meditaba en mi coraz\u00f3n y mi e. inquir\u00ed\u00ada\u2020\u009d [Sal 77:6]; \u2020\u0153Mi alma lo sabe muy bien\u2020\u009d [Sal 139:14]) y de tener sentimientos (\u2020\u0153Mi e. se angustiaba dentro de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d [Sal 142:3-4]; \u2020\u0153Mi alma tambi\u00e9n est\u00e1 muy turbada\u2020\u009d [Sal 6:3]). Sin embargo, en el lenguaje del AT se hacen distinciones entre alma y e. Los animales \u2020\u0153tienen alma\u2020\u009d y el hombre \u2020\u0153es un alma\u2020\u009d. Pero no se dice nunca que el hombre \u2020\u0153es un e.\u2020\u009d, sino que \u2020\u0153tiene un e.\u2020\u009d que recibi\u00f3 de Dios, que es el \u2020\u0153Padre de los e.\u2020\u009d (Heb 12:9) y el \u2020\u0153Dios de los e. de toda carne\u2020\u009d (Num 16:22). En la creaci\u00f3n del hombre Dios \u2020\u0153sopl\u00f3 en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente\u2020\u009d (Gen 2:7). De manera que lo que finalmente hace hombre al hombre es ese soplo divino. El hombre, cuando muere \u2020\u0153exhala\u2020\u009d el e. (Gen 25:8; Gen 35:29). La idea de soplo, aliento y, m\u00e1s frecuentemente, viento (ruah, en hebreo) se asocia a eso que vino de Dios y que hace al hombre ser lo que es. El AT usa la palabra ruah para significar tanto \u2020\u0153viento\u2020\u009d como \u2020\u0153e.\u2020\u009d Cuando \u2020\u0153la tierra estaba desordenada y vac\u00ed\u00ada &#8230; el E. -ruah- de Dios se mov\u00ed\u00ada sobre la faz de las aguas\u2020\u009d (Gen 1:2). Para el cruce del mar Rojo, \u2020\u0153hizo Jehov\u00e1 que el mar se retirase por recio viento -ruah- oriental\u2020\u009d (Exo 14:21), cosa que es cantada luego por Mois\u00e9s diciendo: \u2020\u0153Al soplo de tu aliento -ruah- se amontonaron las aguas\u2020\u009d (Exo 15:8).<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas de que \u2020\u0153Dios es e.\u2020\u009d (Jua 4:24) resume la ense\u00f1anza general del AT, extra\u00ed\u00adda de pasajes como Isa 31:3, (\u2020\u0153Los egipcios hombres son y no Dios; y sus caballos carne, y no esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d). Tambi\u00e9n se habla de ciertos estados de \u00e1nimo o situaciones en las cuales hay una proclividad hacia algo, dici\u00e9ndose que se trata de un \u2020\u0153e. de sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d (Exo 28:3), o \u2020\u0153e. de celos\u2020\u009d (Num 5:14), o \u2020\u0153e. de v\u00e9rtigo\u2020\u009d (Isa 19:14), o \u2020\u0153e. de fornicaci\u00f3n\u2020\u009d (Ose 4:12), o \u2020\u0153e. de inmundicia\u2020\u009d (Zac 13:2), etc\u00e9tera. La existencia de e. incorp\u00f3reos est\u00e1 atestiguada en el AT, aunque no es frecuente. As\u00ed\u00ad, \u2020\u0153el Esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 se apart\u00f3 de Sa\u00fal, y le atormentaba un esp\u00ed\u00adritu malo de parte de Jehov\u00e1\u2020\u009d (1Sa 16:14); \u2020\u0153Y sali\u00f3 un esp\u00ed\u00adritu y se puso delante de Jehov\u00e1\u2020\u009d (1Re 22:19-23). Pero en el NT se mencionan muy frecuentemente a e. como seres incorp\u00f3reos: los \u2020\u00a2\u00e1ngeles \u2020\u0153e. ministradores &#8230; para servicio\u2020\u009d de los creyentes (Heb 1:14) y los \u2020\u00a2demonios o \u2020\u0153e. inmundos\u2020\u009d (Mar 1:23-27; Luc 4:36).<br \/>\n\u00e9n contin\u00faa el NT con el concepto de e. en cuanto a la capacidad de voluntad, de pensamiento y sentimiento en el hombre (Mar 2:8; Rom 8:16; 2Co 2:13). La palabra griega pneuma -viento-, es la misma que se utiliza tambi\u00e9n para \u2020\u0153e.\u2020\u009d As\u00ed\u00ad aparece en Jua 3:6-8 : \u2020\u0153Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del e., e. es&#8230;. El viento sopla de donde quiere&#8230;\u2020\u009d El t\u00e9rmino \u2020\u0153e.\u2020\u009d apunta a lo que no es corp\u00f3reo en el ser humano (\u2020\u0153&#8230; porque un e. no tiene carne ni huesos\u2020\u009d [Luc 24:39]). Es aquello que pervive despu\u00e9s de la muerte. En la cruz, el Se\u00f1or Jes\u00fas, \u2020\u0153habiendo &#8230; clamado a gran voz, entreg\u00f3 el e.\u2020\u009d (Mat 27:50). De la hija de Jairo se nos dice que \u2020\u0153su e. volvi\u00f3\u2020\u009d (Luc 8:55). Esteban, al morir, dijo: \u2020\u0153Se\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi e.\u2020\u009d (Hch 7:59). El pecador de Corinto habr\u00ed\u00ada de ser disciplinado, siendo \u2020\u0153entregado a Satan\u00e1s para destrucci\u00f3n de la carne, a fin de que el e. sea salvo en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or Jes\u00fas\u2020\u009d (1Co 5:5). A los dos testigos en Apocalipsis les acontece que \u2020\u0153entr\u00f3 en ellos el e. de vida enviado por Dios\u2020\u009d (Apo 11:11). Se habla de \u2020\u0153los e. de los justos hechos perfectos\u2020\u009d (Heb 12:23) para se\u00f1alar a los creyentes que est\u00e1n en el cielo, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n de \u2020\u0153e. encarcelados\u2020\u009d en el infierno (1Pe 3:19). Otras expresiones del NT hacen un contraste entre la \u2020\u00a2carne y el e., en una lucha entre s\u00ed\u00ad, siendo la primera d\u00e9bil y el segundo fuerte (Mat 26:41). En 1Te 5:23 se lee: \u2020\u0153Y todo vuestro ser, e., alma y cuerpo, sea guardado irreprensible\u2020\u009d. Algunos han opinado, bas\u00e1ndose en ello, que el hombre tiene tres partes: e., alma y cuerpo. Otros prefieren mantener el concepto hebreo tradicional de alma-cuerpo, o e.-cuerpo. \u2020\u00a2Aliento. \u2020\u00a2Alma. \u2020\u00a2Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT TIPO<\/p>\n<p>ver, REGENERACI\u00ed\u201cN, BAUTISMO, SANTIFICACI\u00ed\u201cN, LENGUAS, ENFERMEDAD, INSPIRACI\u00ed\u201cN, FIESTAS<\/p>\n<p>vet, El hombre est\u00e1 compuesto por cuerpo y alma, aunque en ciertos pasajes se a\u00f1ade \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb. Tanto el alma como el esp\u00ed\u00adritu se ponen en contraste con el cuerpo, significando el componente incorp\u00f3reo del hombre; sin embargo, hay una distinci\u00f3n entre alma y esp\u00ed\u00adritu. Con frecuencia, se emplea el t\u00e9rmino alma para expresar la parte inmortal del ser humano, y en ocasiones se usa para denotar la persona, como en el pasaje de Gn. 46:26: \u00abTodas las personas (heb.: \u00abnephesh\u00bb: alma) que vinieron con Jacob a Egipto\u00bb; \u00abocho almas\u00bb (gr.: \u00abpsuch\u00eb\u00bb) fueron salvadas en el arca (1 P. 3:20); \u00abel alma que pecare, esa morir\u00e1\u00bb (Ex. 18:4, 20). Como ya se ha indicado antes, el t\u00e9rmino hebreo generalmente traducido como \u00abalma\u00bb es \u00abnephesh\u00bb; en muchos casos se traduce como \u00abvida\u00bb, como en Jon. 1:14: \u00abNo perezcamos por la vida [alma] de este hombre.\u00bb En el NT, el t\u00e9rmino \u00abpsuch\u00eb\u00bb, tambi\u00e9n mencionado antes, se usa tanto de la vida como del alma. Cp. Mt. 16:25, 26. El alma, cuando es distinguida del esp\u00ed\u00adritu, lo es como el asiento de los apetitos y deseos. El rico dijo: \u00abAlma, muchos bienes tienes guardados para muchos a\u00f1os; rep\u00f3sate, bebe, regoc\u00ed\u00adjate\u00bb (Lc. 12:19). Aquella noche le fue pedida su alma. La salvaci\u00f3n del alma no puede ser distinguida de la salvaci\u00f3n de la persona. El esp\u00ed\u00adritu es, caracter\u00ed\u00adsticamente, la parte m\u00e1s elevada del hombre, marca la individualidad consciente, y as\u00ed\u00ad distingue al hombre de la creaci\u00f3n. Dios sopl\u00f3 en la nariz del hombre el aliento de la vida, y por ello el hombre fue puesto en relaci\u00f3n con Dios, y no puede realmente ser feliz separado de El, ni en su existencia presente ni en la eternidad. Los t\u00e9rminos usados son, respectivamente, el heb. \u00abruach\u00bb y el gr. \u00abpneuma\u00bb, y son los mismos que se usan constantemente para denotar el Esp\u00ed\u00adritu de Dios o Esp\u00ed\u00adritu Santo, y los \u00e1ngeles como esp\u00ed\u00adritus, as\u00ed\u00ad como los esp\u00ed\u00adritus malos. La palabra de Dios es cortante y penetra hasta partir el alma y el esp\u00ed\u00adritu del hombre (He. 4:12), aunque pueda no ser f\u00e1cil para el hombre ver esta divisi\u00f3n. El ap\u00f3stol oraba por los tesalonicenses para que el esp\u00ed\u00adritu (que probablemente es contemplado como el asiento de la obra de Dios), as\u00ed\u00ad como el alma y cuerpo, fueran santificados (1 Ts. 5:23). En la Ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos leemos de los \u00abesp\u00ed\u00adritus\u00bb de los justos hechos perfectos: su puesto es con Dios por medio de la redenci\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad, es evidente que \u00abesp\u00ed\u00adritus\u00bb significa las personas fuera de sus cuerpos. Al haber sido dado el Esp\u00ed\u00adritu Santo al cristiano, como la energ\u00ed\u00ada en \u00e9l de la vida en Cristo, es exhortado a orar con el esp\u00ed\u00adritu, a cantar con el esp\u00ed\u00adritu, a andar en el esp\u00ed\u00adritu, de forma que en algunos casos es dif\u00ed\u00adcil distinguir en estos pasajes entre el Esp\u00ed\u00adritu de Dios y el esp\u00ed\u00adritu del cristiano.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[230]<\/p>\n<p>      El t\u00e9rmino hebreo \u00abruhah\u00bb, como el griego \u00abpneuma\u00bb y el latino \u00abspiritus\u00bb indican lo mismo: \u00abaire, viento, aliento. Y es el que se emplea en la Escritura para decir algo tan inmaterial y sutil como es alma, mente, realidad divina que late en el hombre, algo que recuerda la presencia personal de Dios en el mundo.<\/p>\n<p>     Por lo tanto la expl\u00ed\u00adcita afirmaci\u00f3n de la Escritura que en el hombre hay un \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb por una parte y de que \u00abDios es esp\u00ed\u00adritu\u00bb al que hay que adorar constituye uno de los ejes b\u00e1sicos de la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     En el Nuevo Testamento el t\u00e9rmino \u00abpneuma\u00bb, aislado o en composici\u00f3n con determinados adjetivos como puro, santo, vino aparece nada menos que 496 veces. Haciendo referencia al \u00abesp\u00ed\u00adritu divino\u00bb existen 186 ocasiones en que se alude al \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb y con alusi\u00f3n al esp\u00ed\u00adritu humano surgen otras 69 referencia en cuanto alma y 63 de forma m\u00e1s ambigua como \u00abinterioridad\u00bb, \u00abfuerza\u00bb, \u00abenerg\u00ed\u00ada\u00bb o t\u00e9rminos afines.  En el Nuevo Testamento las numerosas \u00abresonancias pneumatol\u00f3gicas\u00bb hacen de tal concepto una plataforma doctrinal decisiva para una buena educaci\u00f3n en la fe y para una suficiente vida de oraci\u00f3n y de moral cristiana.<\/p>\n<p>    Queda claro que lo que late en los textos b\u00ed\u00adblicos es lo m\u00e1s alejado al materialismo, al naturalismo o al racionalismo. Y en consecuencia debe ser considerado como una de las exigencias prioritarias de toda educaci\u00f3n de la fe cristiana y evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Soplo, viento (G\u00e9n 3, 8; Jn 3, 8; 20, 22). El esp\u00ed\u00adritu, soplo vital, de Dios viene y a Dios retorna cuando el hombre expira (Mt 27, 50; Lc 23, 46; Jn 19, 30; cf. Lc 8, 55). El esp\u00ed\u00adritu significa tambi\u00e9n la persona humana, sobre todo en su parte m\u00e1s noble e invisible, incluso como contraposici\u00f3n a la parte m\u00e1s fr\u00e1gil y material, que es la carne (Mt 5, 3; 26, 41; Mc 2, 8; 8, 12; 1, 14, 38; Lc 1, 47. 80; Jn 11, 33; 13, 21). A veces el sustantivo \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb tiene simplemente la significaci\u00f3n de adjetivo: \u00abespiritual\u00bb (Jn 3, 6; 4, 23-24; 6, 33). Esp\u00ed\u00adritu puede ser un \u00e1ngel o una aparici\u00f3n (Lc 24, 37. 39). Esp\u00ed\u00adritu es muchas veces el nombre de \u00e1ngeles malos, esp\u00ed\u00adritus inmundos, malignos y perversos, que azotan a los hombres, y que son dominados por Jesucristo y sus ap\u00f3stoles (Mt 8, 16; 10, 1; 12, 4345; Mc 1, 23. 26-27; 3, 11. 30; 5, 2. 8. 13; 6, 7; 7, 25; 9, 17. 20. 25; Lc 4, 33. 36; 6, 18; 7, 21; 8, 2. 9, 39. 42; 10, 20; 11, 24. 26; 13, 11). Esp\u00ed\u00adritu de Dios: El esp\u00ed\u00adritu de Dios es la fuerza por la cual Dios act\u00faa. Todo el A. T. est\u00e1 invadido por el esp\u00ed\u00adritu: act\u00faa en la creaci\u00f3n, en la conservaci\u00f3n de la vida humana, particularmente en los hombres que destina a dirigir a su pueblo, y de manera especial a los profetas, \u00abhombres del esp\u00ed\u00adritu\u00bb por antonomasia. Su actuaci\u00f3n es temporal y en vistas a su misi\u00f3n. Los profetas anuncian la difusi\u00f3n universal del esp\u00ed\u00adritu para los tiempos mesi\u00e1nicos los que, transformando interiormente a los hombres, residiendo plenamente en el Siervo de Yahv\u00e9, ser\u00e1 el alma de la Nueva Alianza.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>La palabra griega pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma (esp\u00ed\u00adritu) viene de pn\u00e9\u00c2\u00b7o, que significa \u2020\u0153respirar o soplar\u2020\u009d, y se cree que la voz hebrea r\u00fa\u00c2\u00b7aj (esp\u00ed\u00adritu) procede de una ra\u00ed\u00adz de igual significado. Por lo tanto, el significado primario de r\u00fa\u00c2\u00b7aj y pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma es \u2020\u0153aliento\u2020\u009d, aunque de este significado se han derivado otras acepciones. (Comp\u00e1rese con Hab 2:19; Rev 13:15.) Pueden significar viento; la fuerza vital de las criaturas; el esp\u00ed\u00adritu del hombre; esp\u00ed\u00adritus, incluidos Dios y sus criaturas ang\u00e9licas, y la fuerza activa de Dios o esp\u00ed\u00adritu santo. (Comp\u00e1rese con Lexicon in Veteris Testamenti Libros, de Koehler y Baumgartner, Leiden, 1958, p\u00e1gs. 877-879; A Hebrew and English Lexicon of the Old Testament, de Brown, Driver y Briggs, 1980, p\u00e1gs. 924-926; Theological Dictionary of the New Testament, edici\u00f3n de G. Friedrich, traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de G. Bromiley, 1971, vol. 6, p\u00e1gs. 332-451.) Todos estos significados tienen algo en com\u00fan: se refieren a aquello que es invisible a la vista humana y que da muestras de fuerza en movimiento. Tal fuerza invisible es capaz de producir efectos visibles.<br \/>\nOtro t\u00e9rmino hebreo, nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h (G\u00e9 2:7), tambi\u00e9n significa \u2020\u0153aliento\u2020\u009d, pero su significado es m\u00e1s limitado que el de r\u00fa\u00c2\u00b7aj. La palabra griega pno\u00c2\u00b7e parece tener un sentido limitado similar (Hch 17:25), y en la Versi\u00f3n de los Setenta se utiliz\u00f3 para traducir nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h.<\/p>\n<p>Viento. Examinemos primero el sentido que tal vez sea de m\u00e1s f\u00e1cil comprensi\u00f3n. El contexto muestra en muchos casos que r\u00fa\u00c2\u00b7aj significa \u2020\u0153viento\u2020\u009d, como el \u2020\u0153viento del este\u2020\u009d (Ex 10:13) o los \u2020\u0153cuatro vientos\u2020\u009d. (Zac 2:6.) El que se hable en el contexto de nubes, tormenta o llevarse la paja u otros objetos de naturaleza similar suele indicar este sentido. (N\u00fa 11:31; 1Re 18:45; 19:11; Job 21:18.) Debido a que los cuatro vientos se utilizan para referirse a las cuatro direcciones (este, oeste, norte y sur), a veces r\u00fa\u00c2\u00b7aj se puede traducir por \u2020\u0153direcci\u00f3n\u2020\u009d o \u2020\u0153lado\u2020\u009d. (1Cr 9:24; Jer 49:36; 52:23; Eze 42:16-20.)<br \/>\nJob 41:15, 16 dice con respecto a las escamas apretadas de Leviat\u00e1n que \u2020\u0153ni siquiera el aire [wer\u00fa\u00c2\u00b7aj] puede entrar entre ellas\u2020\u009d. Aqu\u00ed\u00ad r\u00fa\u00c2\u00b7aj representa de nuevo aire en movimiento, a diferencia del aire quieto o inerte. De modo que est\u00e1 presente la idea de fuerza invisible, la caracter\u00ed\u00adstica b\u00e1sica del t\u00e9rmino hebreo r\u00fa\u00c2\u00b7aj.<br \/>\nEl \u00fanico lugar de las Escrituras Griegas Cristianas donde se usa la palabra pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma en el sentido de \u2020\u0153viento\u2020\u009d es en Juan 3:8.<br \/>\nEl hombre no puede controlar el viento; no puede dirigirlo, contenerlo o poseerlo. Debido a esto, el \u2020\u0153viento [r\u00fa\u00c2\u00b7aj]\u2020\u009d con frecuencia representa lo incontrolable o inalcanzable para el hombre, lo elusivo, transitorio, vano o de ning\u00fan beneficio verdadero. (Comp\u00e1rese con Job 6:26; 7:7; 8:2; 16:3; Pr 11:29; 27:15, 16; 30:4; Ec 1:14, 17; 2:11; Isa 26:18; 41:29.) Si se desea considerar ampliamente este aspecto, v\u00e9ase VIENTO.<\/p>\n<p>Esp\u00ed\u00adritus. Dios es invisible a los ojos humanos (Ex 33:20; Jn 1:18; 1Ti 1:17), est\u00e1 vivo y ejerce fuerza insuperable por todo el universo. (2Co 3:3; Isa 40:25-31.) Cristo Jes\u00fas dice: \u2020\u0153Dios es un Esp\u00ed\u00adritu [Pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma]\u2020\u009d. El ap\u00f3stol escribe: \u2020\u0153Ahora bien, Jehov\u00e1 es el Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (Jn 4:24; 2Co 3:17, 18.) El templo edificado sobre Cristo, la piedra angular de fundamento, es un \u2020\u0153lugar donde [habita] Dios por esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (Ef 2:22.)<br \/>\nEste hecho no significa que Dios sea una fuerza incorp\u00f3rea e impersonal como el viento. Las Escrituras dan testimonio de su personalidad de forma inequ\u00ed\u00advoca; El tambi\u00e9n tiene su lugar de residencia, de manera que Cristo pod\u00ed\u00ada decir que \u2020\u02dciba a su Padre\u2020\u2122, para \u2020\u0153comparecer ahora delante de la persona de Dios [literalmente, \u2020\u0153rostro de Dios\u2020\u009d] a favor de nosotros\u2020\u009d. (Jn 16:28; Heb 9:24; comp\u00e1rese con 1Re 8:43; Sl 11:4; 113:5, 6); v\u00e9ase JEHOV\u00ed\u0081 [La Persona identificada por el Nombre]).<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u2020\u0153mi esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (ru\u00c2\u00b7j\u00ed\u00ad), utilizada por Dios en G\u00e9nesis 6:3, puede significar \u2020\u0153yo, el Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, tal como su uso de la expresi\u00f3n \u2020\u0153mi alma\u2020\u009d (naf\u00c2\u00b7sch\u00ed\u00ad) tiene el sentido de \u2020\u0153yo, la persona\u2020\u009d, o \u2020\u0153mi persona\u2020\u009d. (Isa 1:14; v\u00e9ase ALMA [Dios como poseedor de alma].) De ese modo Dios contrasta su posici\u00f3n espiritual celestial con la del hombre carnal terrestre.<\/p>\n<p>El Hijo de Dios. El \u2020\u0153hijo unig\u00e9nito\u2020\u009d de Dios, la Palabra, era un esp\u00ed\u00adritu como su Padre; por consiguiente, \u2020\u0153exist\u00ed\u00ada en la forma de Dios\u2020\u009d (Flp 2:5-8), pero despu\u00e9s \u2020\u0153vino a ser carne\u2020\u009d y residi\u00f3 entre la humanidad como el hombre Jes\u00fas. (Jn 1:1, 14.) Cuando termin\u00f3 su derrotero terrestre, fue \u2020\u0153muerto en la carne, pero hecho vivo en el esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (1Pe 3:18.) Su Padre lo resucit\u00f3, y le concedi\u00f3 la solicitud de ser glorificado junto con El con la gloria que hab\u00ed\u00ada tenido en su condici\u00f3n prehumana (Jn 17:4, 5), haciendo que llegara a ser \u2020\u0153un esp\u00ed\u00adritu dador de vida\u2020\u009d. (1Co 15:45.) Por lo tanto, el Hijo lleg\u00f3 a ser de nuevo invisible a la vista humana, morando \u2020\u0153en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver\u2020\u009d. (1Ti 6:14-16.)<\/p>\n<p>Otras criaturas celestiales. A los \u00e1ngeles se les designa con los t\u00e9rminos r\u00fa\u00c2\u00b7aj y pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma en varios textos. (1Re 22:21, 22; Eze 3:12, 14; 8:3; 11:1, 24; 43:5; Hch 23:8, 9; 1Pe 3:19, 20.) En las Escrituras Griegas Cristianas la mayor\u00ed\u00ada de tales referencias tienen que ver con criaturas esp\u00ed\u00adritus inicuas: demonios. (Mt 8:16; 10:1; 12:43-45; Mr 1:23-27; 3:11, 12, 30.)<br \/>\nEl Salmo 104:4 dice que Dios hace \u2020\u0153a sus \u00e1ngeles esp\u00ed\u00adritus, a sus ministros un fuego devorador\u2020\u009d. Muchas traducciones lo vierten de manera que dice: \u2020\u0153Tomas por mensajeros a los vientos, a las llamas del fuego por ministros\u2020\u009d, o algo similar (BAS, BJ, MK, Val). Tal traducci\u00f3n del texto hebreo no es inadmisible (comp\u00e1rese con Sl 148:8); sin embargo, la cita que hace el ap\u00f3stol Pablo de este texto (Heb 1:7) coincide con la Versi\u00f3n de los Setenta y armoniza con la traducci\u00f3n dada primero. (En el texto griego de Hebreos 1:7 el art\u00ed\u00adculo definido [tous] est\u00e1 colocado delante de \u2020\u0153\u00e1ngeles\u2020\u009d, no delante de \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritus [pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma\u00c2\u00b7ta]\u2020\u009d, de modo que los \u00e1ngeles son el verdadero sujeto de la oraci\u00f3n.) Barnes\u2020\u2122 Notes on the New Testament (1974) dice: \u2020\u0153Es de suponer que [Pablo], quien conoc\u00ed\u00ada bien el lenguaje hebreo, estar\u00ed\u00ada en mejor posici\u00f3n que nosotros para conocer su construcci\u00f3n [refiri\u00e9ndose al Salmo 104:4]; y se puede tener la certeza moral de que utilizar\u00ed\u00ada el pasaje en un argumento tal como lo entend\u00ed\u00adan com\u00fanmente aquellos a quienes escrib\u00ed\u00ada, es decir, los que estaban familiarizados con la lengua y literatura hebreas\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con Heb 1:14.)<br \/>\nAunque los \u00e1ngeles de Dios pueden materializarse en forma humana y aparecerse a los hombres, no son por naturaleza materiales o carnales; por consiguiente, son invisibles. Est\u00e1n vivos y pueden ejercer mucha fuerza, por lo que los t\u00e9rminos r\u00fa\u00c2\u00b7aj y pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma los describen bien.<br \/>\nEfesios 6:12 dice que la lucha del cristiano \u2020\u0153no [es] contra sangre y carne, sino contra los gobiernos, contra las autoridades, contra los gobernantes mundiales de esta oscuridad, contra las fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales\u2020\u009d. La \u00faltima parte del texto en griego dice literalmente: \u2020\u0153Hacia las [cosas] espirituales [gr. pneu\u00c2\u00b7ma\u00c2\u00b7ti\u00c2\u00b7k\u00e1] de la iniquidad en los [lugares] celestiales\u2020\u009d. La mayor\u00ed\u00ada de las traducciones modernas reconocen que aqu\u00ed\u00ad no se hace referencia simplemente a algo abstracto, \u2020\u0153malicias espirituales\u2020\u009d (Val, 1909), sino a la iniquidad llevada a cabo por esp\u00ed\u00adritus. Por lo tanto, se han dado las siguientes traducciones: \u2020\u0153Las fuerzas espirituales del mal habitantes de un mundo supraterreno\u2020\u009d (BI), \u2020\u0153las huestes espirituales de iniquidad en las regiones celestiales\u2020\u009d (Mod), \u2020\u0153perversas huestes espirituales en el mundo espiritual\u2020\u009d (PNT), \u2020\u0153las fuerzas espirituales de la maldad, en los espacios celestiales\u2020\u009d (Besson).<\/p>\n<p>El esp\u00ed\u00adritu santo: la fuerza activa de Dios. La gran mayor\u00ed\u00ada de las veces que aparecen las palabras r\u00fa\u00c2\u00b7aj y pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma tienen que ver con el esp\u00ed\u00adritu de Dios, su esp\u00ed\u00adritu santo.<\/p>\n<p>No es una persona. La ense\u00f1anza de que el esp\u00ed\u00adritu santo es una persona y parte de la \u2020\u0153Divinidad\u2020\u009d no lleg\u00f3 a ser un dogma oficial hasta el siglo IV E.C. Los \u2020\u0153padres\u2020\u009d primitivos de la Iglesia no lo ense\u00f1aron as\u00ed\u00ad; Justino M\u00e1rtir, del siglo II E.C., ense\u00f1\u00f3 que el esp\u00ed\u00adritu santo era una \u2020\u02dcinfluencia o forma de actuar de la Deidad\u2020\u2122; tampoco le atribuy\u00f3 Hip\u00f3lito personalidad alguna al esp\u00ed\u00adritu santo. Las Escrituras mismas muestran que el esp\u00ed\u00adritu santo de Dios no es una persona, sino la fuerza activa de Dios por medio de la cual lleva a cabo su prop\u00f3sito y ejecuta su voluntad.<br \/>\nPuede notarse en primer lugar que las palabras \u2020\u0153en el cielo, el Padre, el Verbo y el Esp\u00ed\u00adritu Santo, y estos tres son uno\u2020\u009d (Mod), que se hallan en traducciones antiguas de 1 Juan 5:7, son en realidad a\u00f1adiduras espurias al texto original. La traducci\u00f3n Moderna dice en su nota marginal: \u2020\u0153El texto entre corchetes, no se halla en MSS. [manuscritos] de m\u00e1s autoridad\u2020\u009d. Adem\u00e1s, una nota al pie de la p\u00e1gina que aparece en la Biblia de Jerusal\u00e9n, traducci\u00f3n cat\u00f3lica, dice que estas palabras son \u2020\u0153un inciso [&#8230;] ausente de los mss griegos antiguos, de las antiguas versiones y de los mejores mss de la Vulg[ata]\u2020\u009d. La obra A Textual Commentary on the Greek New Testament (de Bruce Metzger, 1975, p\u00e1gs. 716-718) traza en detalle la historia de este pasaje espurio. Dice que se encuentra por primera vez en un tratado del siglo IV, titulado Liber Apologeticus, y que aparece en antiguos manuscritos latinos y de la Vulgata a partir del siglo VI. Las traducciones modernas en general, tanto cat\u00f3licas como protestantes, no lo incluyen en el cuerpo principal del texto por reconocer que es de naturaleza espuria (NBE, BJ, VP).<\/p>\n<p>La personificaci\u00f3n no prueba que sea una persona. Es verdad que Jes\u00fas se refiri\u00f3 al esp\u00ed\u00adritu santo como un \u2020\u0153ayudante\u2020\u009d y dijo que tal ayudante \u2020\u02dcense\u00f1ar\u00ed\u00ada\u2020\u2122, \u2020\u02dcdar\u00ed\u00ada testimonio\u2020\u2122, \u2020\u02dcdar\u00ed\u00ada evidencia\u2020\u2122, \u2020\u02dcguiar\u00ed\u00ada\u2020\u2122, \u2020\u02dchablar\u00ed\u00ada\u2020\u2122, \u2020\u02dcoir\u00ed\u00ada\u2020\u2122 y \u2020\u02dcrecibir\u00ed\u00ada\u2020\u2122. Adem\u00e1s, seg\u00fan el griego original, Jes\u00fas us\u00f3 a veces el pronombre personal masculino para referirse a ese \u2020\u0153ayudante\u2020\u009d (par\u00e1clito). (Comp\u00e1rese con Jn 14:16, 17, 26; 15:26; 16:7-15.) Sin embargo, no es raro que en las Escrituras se personifique algo que en realidad no es una persona. En el libro de Proverbios (1:20-33; 8:1-36) se personifica a la sabidur\u00ed\u00ada, y en el hebreo original, as\u00ed\u00ad como en las traducciones espa\u00f1olas, se le da el g\u00e9nero femenino. La sabidur\u00ed\u00ada tambi\u00e9n est\u00e1 personificada en Mateo 11:19 y Lucas 7:35 y se dice que tiene \u2020\u0153obras\u2020\u009d e \u2020\u0153hijos\u2020\u009d. Cuando el ap\u00f3stol Pablo habla del pecado, la muerte y la bondad inmerecida, los personifica como \u2020\u0153reyes\u2020\u009d. (Ro 5:14, 17, 21; 6:12.) Dijo que el pecado \u2020\u02dcrecib\u00ed\u00ada incentivo\u2020\u2122, \u2020\u02dcobraba codicia\u2020\u2122, \u2020\u02dcseduc\u00ed\u00ada\u2020\u2122 y \u2020\u02dcmataba\u2020\u2122. (Ro 7:8-11.) Sin embargo, es obvio que Pablo no quer\u00ed\u00ada decir que el pecado fuese en realidad una persona.<br \/>\nDe igual manera, las palabras de Jes\u00fas registradas en Juan con respecto al esp\u00ed\u00adritu santo deben considerarse teniendo en cuenta el contexto. Jes\u00fas personific\u00f3 al esp\u00ed\u00adritu santo cuando dijo que era \u2020\u0153un ayudante\u2020\u009d, que en griego es el sustantivo masculino pa\u00c2\u00b7r\u00e1\u00c2\u00b7kle\u00c2\u00b7tos. Por lo tanto, es apropiado que cuando Juan menciona las palabras de Jes\u00fas, utilice pronombres personales masculinos para referirse al esp\u00ed\u00adritu santo en su funci\u00f3n de \u2020\u0153ayudante\u2020\u009d. Por otro lado, cuando, tambi\u00e9n con referencia al esp\u00ed\u00adritu santo, se utiliza la palabra griega pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma en el mismo contexto, Juan emplea un pronombre neutro, ya que pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma es neutro. Por consiguiente, el uso del pronombre personal en masculino con pa\u00c2\u00b7r\u00e1\u00c2\u00b7kle\u00c2\u00b7tos es un ejemplo de conformidad a las reglas gramaticales, no de doctrina. (Jn 14:16, 17; 16:7, 8.)<\/p>\n<p>Falta la identificaci\u00f3n personal. Como Dios mismo es un Esp\u00ed\u00adritu y es santo, y como todos sus hijos ang\u00e9licos fieles son esp\u00ed\u00adritus y son santos, es l\u00f3gico que si el \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d fuese una persona, de alg\u00fan modo las Escrituras permitir\u00ed\u00adan identificar y distinguir a tal persona esp\u00ed\u00adritu de todos los dem\u00e1s \u2020\u02dcesp\u00ed\u00adritus santos\u2020\u2122. Se esperar\u00ed\u00ada que, al menos, el art\u00ed\u00adculo definido se usase con esta expresi\u00f3n en todos los casos donde no se le llamase \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu santo de Dios\u2020\u009d o no estuviese modificado por alguna expresi\u00f3n similar. Por lo menos esto lo distinguir\u00ed\u00ada como EL Esp\u00ed\u00adritu Santo. Pero, por el contrario, en muchos casos la expresi\u00f3n \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d aparece en el griego original sin el art\u00ed\u00adculo, lo que indica que no se trata de una persona. (Comp\u00e1rese con Hch 6:3, 5; 7:55; 8:15, 17, 19; 9:17; 11:24; 13:9, 52; 19:2; Ro 9:1; 14:17; 15:13, 16, 19; 1Co 12:3; Heb 2:4; 6:4; 2Pe 1:21; Jud 20, Int y otras traducciones interlineales.)<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa bautizarse en su \u2020\u0153nombre\u2020\u009d? En Mateo 28:19 se hace referencia al \u2020\u0153nombre del Padre y del Hijo y del esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d. La palabra \u2020\u0153nombre\u2020\u009d puede significar m\u00e1s que solo un nombre personal. Cuando en espa\u00f1ol decimos \u2020\u0153en el nombre de la ley\u2020\u009d o \u2020\u0153en el nombre de la justicia\u2020\u009d, no usamos \u2020\u0153nombre\u2020\u009d para referirnos a una persona, sino a \u2020\u02dclo que la ley representa o a su autoridad\u2020\u2122 y \u2020\u02dclo que la justicia representa o exige\u2020\u2122. El t\u00e9rmino griego para \u2020\u0153nombre\u2020\u009d (\u00f3\u00c2\u00b7no\u00c2\u00b7ma) tambi\u00e9n puede tener este sentido. Por lo tanto, aunque algunas traducciones (Mod, Besson) traducen literalmente el texto griego en Mateo 10:41 literalmente y dicen que el que \u2020\u0153recibe a un profeta en nombre de profeta, galard\u00f3n de profeta recibir\u00e1; y el que recibe a un justo en nombre de justo, galard\u00f3n de justo recibir\u00e1\u2020\u009d, otras leen: \u2020\u0153Recibe a un profeta porque es profeta\u2020\u009d y \u2020\u0153reciba a un justo porque es justo\u2020\u009d, o algo similar (BJ, RH, Val, NM). As\u00ed\u00ad, la obra Im\u00e1genes verbales en el Nuevo Testamento (de A. T. Robertson, 1988, vol. 1, p\u00e1g. 254) comenta sobre Mateo 28:19: \u2020\u0153El empleo de nombre ([griego] onoma) aqu\u00ed\u00ad es com\u00fan en la LXX y en los papiros para denotar poder o autoridad\u2020\u009d. Por consiguiente, el bautismo \u2020\u02dcen el nombre del esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u2122 implica reconocer que ese esp\u00ed\u00adritu proviene de Dios y obra seg\u00fan la voluntad divina.<\/p>\n<p>Otra prueba de su naturaleza impersonal. Otra prueba de que el esp\u00ed\u00adritu santo no es una persona es que se le equipara a otras cosas impersonales, como el agua y el fuego. (Mt 3:11; Mr 1:8.) Por otra parte, se dice que los cristianos son bautizados \u2020\u0153en esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d. (Hch 1:5; 11:16.) Se exhorta a que las personas se \u2020\u02dcllenen de esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122 en lugar de vino. (Ef 5:18.) Tambi\u00e9n se habla de personas que se \u2020\u02dcllenan\u2020\u2122 de esp\u00ed\u00adritu y de cualidades como la sabidur\u00ed\u00ada y la fe (Hch 6:3, 5; 11:24) o el gozo (Hch 13:52), y el esp\u00ed\u00adritu santo se intercala entre varias de tales cualidades en 2 Corintios 6:6. Es muy poco probable que se dijera esto del esp\u00ed\u00adritu santo si fuera una persona divina. En cuanto a que el esp\u00ed\u00adritu \u2020\u02dcda testimonio\u2020\u2122 (Hch 5:32; 20:23), puede notarse que lo mismo se dice del \u2020\u0153agua y la sangre\u2020\u009d en 1 Juan 5:6-8. Aunque en algunos textos se afirma que el esp\u00ed\u00adritu \u2020\u02dctestifica\u2020\u2122, \u2020\u02dchabla\u2020\u2122 o \u2020\u02dcdice\u2020\u2122 cosas, en otros se aclara que hablaba a trav\u00e9s de personas, que no ten\u00ed\u00ada ninguna voz personal propia. (Comp\u00e1rese con Heb 3:7; 10:15-17; Sl 95:7; Jer 31:33, 34; Hch 19:2-6; 21:4; 28:25.) Por lo tanto, puede compar\u00e1rsele a las ondas de radio que transmiten un mensaje de una persona que habla por un micr\u00f3fono a otras personas que est\u00e1n a gran distancia, en realidad, \u2020\u02dchablando\u2020\u2122 el mensaje por medio de un altavoz de radio. Mediante su esp\u00ed\u00adritu, Dios transmite sus mensajes y comunica su voluntad a la mente y el coraz\u00f3n de sus siervos en la Tierra, quienes a su vez pueden transmitirlos a otros.<\/p>\n<p>Se le distingue de \u2020\u0153poder\u2020\u009d. Por lo tanto, cuando r\u00fa\u00c2\u00b7aj y pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma se utilizan con referencia al esp\u00ed\u00adritu santo de Dios, se refieren a su fuerza activa invisible, por medio de la cual realiza su prop\u00f3sito divino y voluntad. Es \u2020\u0153santo\u2020\u009d porque viene de El, no de una fuente terrestre, y est\u00e1 libre de toda corrupci\u00f3n como \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu de la santidad\u2020\u009d. (Ro 1:4.) No es el \u2020\u0153poder\u2020\u009d de Jehov\u00e1, pues esta palabra espa\u00f1ola traduce m\u00e1s correctamente otros t\u00e9rminos de los lenguajes originales (heb. k\u00f3\u00c2\u00b7aj; gr. d\u00fd\u00c2\u00b7na\u00c2\u00b7mis). R\u00fa\u00c2\u00b7aj y pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma se utilizan en estrecha relaci\u00f3n o hasta en paralelo con estos t\u00e9rminos que significan \u2020\u0153poder\u2020\u009d, lo que muestra que, si bien no son equivalentes, s\u00ed\u00ad son afines. (Miq 3:8; Zac 4:6; Lu 1:17, 35; Hch 10:38.) \u2020\u0153Poder\u2020\u009d es b\u00e1sicamente la capacidad de actuar o hacer cosas, y puede ser latente, residiendo inoperante en alguien o algo. Por otro lado, \u2020\u0153fuerza\u2020\u009d designa de forma m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica la energ\u00ed\u00ada proyectada y ejercida sobre personas o cosas, y se puede definir como \u2020\u0153una influencia que produce o tiende a producir movimiento o lo modifica\u2020\u009d. El \u2020\u0153poder\u2020\u009d pudiera asemejarse a la energ\u00ed\u00ada acumulada en una bater\u00ed\u00ada, mientras que la \u2020\u0153fuerza\u2020\u009d se podr\u00ed\u00ada comparar a la corriente que fluye de tal bater\u00ed\u00ada. De modo que \u2020\u0153fuerza\u2020\u009d representa con m\u00e1s exactitud el sentido de los t\u00e9rminos del hebreo y griego utilizados con referencia al esp\u00ed\u00adritu de Dios, lo que corrobora un examen de las Escrituras.<\/p>\n<p>Su cometido en la creaci\u00f3n. Jehov\u00e1 Dios realiz\u00f3 la creaci\u00f3n del universo material por medio de su esp\u00ed\u00adritu o fuerza activa. Con respecto a las primeras etapas de formaci\u00f3n del planeta Tierra, el registro expresa que \u2020\u0153la fuerza activa de Dios [o \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (r\u00fa\u00c2\u00b7aj)] se mov\u00ed\u00ada de un lado a otro sobre la superficie de las aguas\u2020\u009d. (G\u00e9 1:2.) El Salmo 33:6 dice: \u2020\u0153Por la palabra de Jehov\u00e1 los cielos mismos fueron hechos, y por el esp\u00ed\u00adritu de su boca todo el ej\u00e9rcito de ellos\u2020\u009d. Como un soplo poderoso, el esp\u00ed\u00adritu de Dios puede ser enviado para ejercer poder aunque no haya ning\u00fan contacto corporal con aquello sobre lo que act\u00faa. (Comp\u00e1rese con Ex 15:8, 10.) Tal como un artesano humano utiliza la fuerza de sus manos y sus dedos para producir cosas, Dios utiliza su esp\u00ed\u00adritu. Por consiguiente, tambi\u00e9n se alude a ese esp\u00ed\u00adritu como la \u2020\u0153mano\u2020\u009d o los \u2020\u0153dedos\u2020\u009d de Dios. (Comp\u00e1rese con Sl 8:3; 19:1; y Mt 12:28 con Lu 11:20.)<br \/>\nPara la ciencia moderna, la materia es energ\u00ed\u00ada organizada, como si fuera paquetes de energ\u00ed\u00ada, y afirma que la \u2020\u0153materia puede transformarse en energ\u00ed\u00ada y la energ\u00ed\u00ada en materia\u2020\u009d. (The World Book Encyclopedia, 1987, vol. 13, p\u00e1g. 246.) La inmensidad del universo que el hombre ha podido divisar con sus telescopios da una peque\u00f1a idea de la inagotable fuente de energ\u00ed\u00ada que debe hallarse en Jehov\u00e1 Dios. Como escribi\u00f3 el profeta: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n ha tomado las proporciones del esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1?\u2020\u009d. (Isa 40:12, 13, 25, 26.)<\/p>\n<p>Fuente de vida animada, de facultades de reproducci\u00f3n. No solo la creaci\u00f3n inanimada, sino tambi\u00e9n la animada, debe su existencia y vida a la actuaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1, pues este produjo las criaturas vivientes originales de las que han procedido todas las que hoy existen. (Comp\u00e1rese con Job 33:4; v\u00e9ase la secci\u00f3n de este art\u00ed\u00adculo \u2020\u0153Aliento, aliento de vida, fuerza de vida\u2020\u009d.) Jehov\u00e1 us\u00f3 su esp\u00ed\u00adritu santo para reavivar las facultades de reproducci\u00f3n de Abrah\u00e1n y Sara, por lo que pod\u00ed\u00ada decirse que Isaac \u2020\u0153naci\u00f3 a la manera del esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (G\u00e1l 4:28, 29.) Mediante su esp\u00ed\u00adritu Dios tambi\u00e9n transfiri\u00f3 del cielo a la tierra la vida de su Hijo, y as\u00ed\u00ad hizo que fuera concebido en la matriz de la virgen jud\u00ed\u00ada Mar\u00ed\u00ada. (Mt 1:18, 20; Lu 1:35.)<\/p>\n<p>El esp\u00ed\u00adritu se utiliza en favor de los siervos de Dios. Una funci\u00f3n principal del esp\u00ed\u00adritu de Dios tiene que ver con informar, iluminar y revelar lo que El desea. Por tanto David pudo orar: \u2020\u0153Ens\u00e9\u00f1ame a hacer tu voluntad, porque t\u00fa eres mi Dios. Tu esp\u00ed\u00adritu es bueno; que me gu\u00ed\u00ade en la tierra de la rectitud\u2020\u009d. (Sl 143:10.) Mucho antes Jos\u00e9 hab\u00ed\u00ada interpretado los sue\u00f1os prof\u00e9ticos de Fara\u00f3n con la ayuda de Dios. El gobernante egipcio reconoci\u00f3 que el esp\u00ed\u00adritu de Dios estaba con Jos\u00e9. (G\u00e9 41:16, 25-39.) Este poder iluminador del esp\u00ed\u00adritu es particularmente notable en la profec\u00ed\u00ada. Como muestra el ap\u00f3stol, la profec\u00ed\u00ada no proviene de la interpretaci\u00f3n humana de circunstancias o sucesos; no es el resultado de ninguna capacidad innata de interpretaci\u00f3n o vaticinio propia de los profetas, m\u00e1s bien, estos hombres fueron \u2020\u0153llevados por esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d, es decir, movidos y guiados por la fuerza activa de Dios. (2Pe 1:20, 21; 2Sa 23:2; Zac 7:12; Lu 1:67; 2:25-35; Hch 1:16; 28:25; v\u00e9anse PROFEC\u00ed\u008dA; PROFETA.) De modo que toda Escritura tambi\u00e9n es \u2020\u0153inspirada de Dios\u2020\u009d, que traduce la palabra griega the\u00c2\u00b7\u00f3\u00c2\u00b7pneu\u00c2\u00b7stos, cuyo significado literal es \u2020\u0153insuflada por Dios\u2020\u009d. (2Ti 3:16.) El esp\u00ed\u00adritu actuaba de distintas maneras al comunicarse con estos hombres y guiarlos, en algunos casos por medio de visiones o sue\u00f1os (Eze 37:1; Joe 2:28, 29; Rev 4:1, 2; 17:3; 21:10), pero siempre influyendo en su mente y coraz\u00f3n para impulsarlos y guiarlos seg\u00fan el prop\u00f3sito de Dios. (Da 7:1; Hch 16:9, 10; Rev 1:10, 11; v\u00e9ase INSPIRACI\u00ed\u201cN.)<br \/>\nDe modo que el esp\u00ed\u00adritu santo no solo revela y aclara la voluntad de Dios, sino que tambi\u00e9n da vigor a sus siervos para realizarla. El esp\u00ed\u00adritu act\u00faa como fuerza que los motiva e impele, por lo que Marcos dice que el esp\u00ed\u00adritu \u2020\u0153impeli\u00f3\u2020\u009d a Jes\u00fas a ir al desierto despu\u00e9s de su bautismo. (Mr 1:12; comp\u00e1rese con Lu 4:1.) Dicho esp\u00ed\u00adritu act\u00faa en ellos como un \u2020\u0153fuego\u2020\u009d interior que los hace \u2020\u02dcfulgurar\u2020\u2122 (1Te 5:19; Hch 18:25; Ro 12:11), una fuerza de tal intensidad que los capacita para acometer cierta tarea. (Comp\u00e1rese con Job 32:8, 18-20; 2Ti 1:6, 7.) Reciben el \u2020\u0153poder del esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, o \u2020\u0153poder mediante el esp\u00ed\u00adritu de \u00e9l\u2020\u009d. (Lu 2:27; Ef 3:16; comp\u00e1rese con Miq 3:8.) No obstante, este no es un mero impulso ciego o inconsciente, pues afecta tambi\u00e9n a la mente y al coraz\u00f3n para que puedan colaborar inteligentemente con la fuerza activa que se les da. De modo que el ap\u00f3stol pudo decir de los que hab\u00ed\u00adan recibido el don de la profec\u00ed\u00ada en la congregaci\u00f3n cristiana que los \u2020\u0153dones del esp\u00ed\u00adritu de los profetas han de ser controlados por los profetas\u2020\u009d a fin de mantener el buen orden. (1Co 14:31-33.)<\/p>\n<p>Variedad de funciones. Tal como la corriente el\u00e9ctrica puede usarse para realizar gran variedad de funciones, as\u00ed\u00ad el esp\u00ed\u00adritu de Dios puede comisionar y capacitar a personas para hacer una amplia variedad de cosas. (Isa 48:16; 61:1-3.) Pablo escribi\u00f3 en cuanto a los dones milagrosos del esp\u00ed\u00adritu en su d\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Ahora bien, hay variedades de dones, pero hay el mismo esp\u00ed\u00adritu; y hay variedades de ministerios, y sin embargo hay el mismo Se\u00f1or; y hay variedades de operaciones, y sin embargo es el mismo Dios quien ejecuta todas las operaciones en todos. Pero la manifestaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu se da a cada uno con un prop\u00f3sito provechoso\u2020\u009d. (1Co 12:4-7.)<br \/>\nEl esp\u00ed\u00adritu tiene la facultad de capacitar; puede capacitar a personas para un trabajo o para un oficio. Aunque Bezalel y Oholiab posiblemente eran artesanos antes de su nombramiento para hacer los utensilios del tabern\u00e1culo y las prendas de vestir sacerdotales, el esp\u00ed\u00adritu de Dios \u2020\u02dcles llen\u00f3 con sabidur\u00ed\u00ada, entendimiento y conocimiento\u2020\u2122 a fin de que pudieran efectuar el trabajo tal como se hab\u00ed\u00ada indicado. Realzaba cualquier habilidad natural y conocimiento adquirido que ya tuvieran, y los capacitaba para ense\u00f1ar a otros. (Ex 31:1-11; 35:30-35.) A David se le dieron los planos arquitect\u00f3nicos del templo por inspiraci\u00f3n, es decir, por medio de la influencia del esp\u00ed\u00adritu de Dios, lo que le permiti\u00f3 emprender los extensos preparativos necesarios para la construcci\u00f3n. (1Cr 28:12.)<br \/>\nEl esp\u00ed\u00adritu de Dios actu\u00f3 sobre Mois\u00e9s y por medio de \u00e9l al profetizar y llevar a cabo actos milagrosos, as\u00ed\u00ad como al conducir a la naci\u00f3n y actuar como juez para ella, y de ese modo prefigur\u00f3 el papel futuro de Cristo Jes\u00fas. (Isa 63:11-13; Hch 3:20-23.) Sin embargo, Mois\u00e9s era un humano imperfecto, as\u00ed\u00ad que hall\u00f3 pesada aquella carga de responsabilidad, de modo que Dios \u2020\u02dcquit\u00f3 algo del esp\u00ed\u00adritu que estaba sobre \u00e9l y lo coloc\u00f3 sobre setenta ancianos\u2020\u2122 que pudieran ayudarle a llevar dicha carga. (N\u00fa 11:11-17, 24-30.) El esp\u00ed\u00adritu tambi\u00e9n lleg\u00f3 a hacerse operativo sobre David desde el tiempo en que Samuel lo ungi\u00f3 en adelante, gui\u00e1ndole y prepar\u00e1ndole para su gobernaci\u00f3n real futura. (1Sa 16:13.)<br \/>\nJosu\u00e9 lleg\u00f3 a estar \u2020\u0153lleno del esp\u00ed\u00adritu de sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d como sucesor de Mois\u00e9s, pero el esp\u00ed\u00adritu no produjo en \u00e9l la capacidad de profetizar y realizar obras milagrosas al grado que hab\u00ed\u00ada hecho en Mois\u00e9s. (Dt 34:9-12.) Sin embargo, le permiti\u00f3 acaudillar a Israel en la campa\u00f1a militar que llev\u00f3 a la conquista de Cana\u00e1n. De manera similar, el esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1 \u2020\u0153envolvi\u00f3\u2020\u009d a otros hombres y \u2020\u02dclos impeli\u00f3\u2020\u2122 a luchar a favor del pueblo de Dios, como por ejemplo, a Otniel, Gede\u00f3n, Jeft\u00e9 y Sans\u00f3n. (Jue 3:9, 10; 6:34; 11:29; 13:24, 25; 14:5, 6, 19; 15:14.)<br \/>\nEl esp\u00ed\u00adritu de Dios dio vigor a hombres para que hablaran el mensaje de la verdad con denuedo y valent\u00ed\u00ada ante opositores arriesgando su vida. (Miq 3:8.)<br \/>\nEl que este se \u2020\u02dcderrame\u2020\u2122 sobre su pueblo es muestra del favor divino, y resulta en bendiciones y prosperidad. (Eze 39:29; Isa 44:3, 4.)<\/p>\n<p>Juzgar y ejecutar juicio. Por medio de su esp\u00ed\u00adritu, Dios juzga a hombres y naciones; tambi\u00e9n ejecuta sus decretos judiciales, castigando o destruyendo. (Isa 30:27, 28; 59:18, 19.) En tales casos r\u00fa\u00c2\u00b7aj podr\u00ed\u00ada traducirse \u2020\u0153r\u00e1faga\u2020\u009d, como cuando Jehov\u00e1 habla de hacer que \u2020\u0153estalle una r\u00e1faga [r\u00fa\u00c2\u00b7aj] de tempestades de viento\u2020\u009d en su furia. (Eze 13:11, 13; comp\u00e1rese con Isa 25:4; 27:8.) El esp\u00ed\u00adritu de Dios puede llegar a todas partes, actuando a favor o en contra de aquellos a quienes dirige su atenci\u00f3n. (Sl 139:7-12.)<br \/>\nEn Revelaci\u00f3n 1:4 se hace referencia a los \u2020\u0153siete esp\u00ed\u00adritus\u2020\u009d de Dios que est\u00e1n delante de su trono, y despu\u00e9s se dan siete mensajes, cada uno de los cuales concluye con la exhortaci\u00f3n de \u2020\u0153[o\u00ed\u00adr] lo que el esp\u00ed\u00adritu dice a las congregaciones\u2020\u009d. (Rev 2:7, 11, 17, 29; 3:6, 13, 22.) Estos mensajes contienen declaraciones de juicio que invitan a un examen de conciencia y promesas de recompensa por la fidelidad. Se dice que el Hijo de Dios tiene estos \u2020\u0153siete esp\u00ed\u00adritus de Dios\u2020\u009d (Rev 3:1), y se dice que son \u2020\u0153siete l\u00e1mparas de fuego\u2020\u009d (Rev 4:5) y tambi\u00e9n siete ojos del Cordero que hab\u00ed\u00ada sido degollado, \u2020\u0153los cuales ojos significan los siete esp\u00ed\u00adritus de Dios que han sido enviados por toda la tierra\u2020\u009d. (Rev 5:6.) Como el n\u00famero siete se utiliza para representar lo completo en otros textos prof\u00e9ticos (v\u00e9ase N\u00daMERO), estos siete esp\u00ed\u00adritus deben simbolizar la completa capacidad activa de observar, discernir o detectar que posee el glorificado Jesucristo, el Cordero de Dios, y que le permite inspeccionar toda la Tierra.<br \/>\nLa Palabra de Dios es la \u2020\u0153espada\u2020\u009d del esp\u00ed\u00adritu (Ef 6:17) que revela lo que una persona realmente es, pone al descubierto cualidades o actitudes escondidas del coraz\u00f3n y hace que ablande su coraz\u00f3n y lo conforme a la voluntad de Dios expresada por medio de esa Palabra, o, por el contrario, lo endurezca en rebeli\u00f3n. (Comp\u00e1rese con Heb 4:11-13; Isa 6:9, 10; 66:2, 5.) La Palabra de Dios predice con claridad el juicio adverso del rebelde, y puesto que esta tiene que cumplirse, la realizaci\u00f3n de ese juicio se asemeja a la acci\u00f3n del fuego sobre la paja y a la de un martillo de fragua que desmenuza el pe\u00f1asco. (Jer 23:28, 29.) Cristo Jes\u00fas, el Vocero principal de Dios, \u2020\u0153La Palabra de Dios\u2020\u009d, proclama los mensajes de juicio divino y est\u00e1 autorizado para ordenar la ejecuci\u00f3n de tales juicios sobre aquellos que son juzgados. Este debe ser el significado de los textos que dicen que acabar\u00e1 con los enemigos de Dios \u2020\u0153por el esp\u00ed\u00adritu [fuerza activa] de su boca\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con 2Te 2:8; Isa 11:3, 4; Rev 19:13-16, 21.)<\/p>\n<p>El esp\u00ed\u00adritu de Dios act\u00faa como \u2020\u0153ayudante\u2020\u009d de la congregaci\u00f3n. Como hab\u00ed\u00ada prometido, Jes\u00fas solicit\u00f3 a su Padre el esp\u00ed\u00adritu santo o fuerza activa cuando ascendi\u00f3 al cielo, y Dios le concedi\u00f3 la autoridad de usar este esp\u00ed\u00adritu. Lo \u2020\u02dcderram\u00f3\u2020\u2122 sobre sus fieles disc\u00ed\u00adpulos en el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s, y sigui\u00f3 derram\u00e1ndolo despu\u00e9s en favor de quienes se volv\u00ed\u00adan a Dios por medio de \u00e9l. (Jn 14:16, 17, 26; 15:26; 16:7; Hch 1:4, 5; 2:1-4, 14-18, 32, 33, 38.) Tal como hab\u00ed\u00adan sido bautizados en agua, entonces todos ellos eran \u2020\u0153bautizados para formar un solo cuerpo\u2020\u009d por ese solo esp\u00ed\u00adritu, sumergidos en \u00e9l, por decirlo as\u00ed\u00ad, en cierto modo parecido a un pedazo de hierro que es sumergido en un campo magn\u00e9tico de modo que se imbuye de fuerza magn\u00e9tica. (1Co 12:12, 13; comp\u00e1rese con Mr 1:8; Hch 1:5.) Aunque el esp\u00ed\u00adritu de Dios hab\u00ed\u00ada actuado antes sobre los disc\u00ed\u00adpulos, como lo prueba el que pudieran expulsar demonios (comp\u00e1rese con Mt 12:28; Mr 3:14, 15), entonces actuaba sobre ellos de una forma m\u00e1s amplia y extensa y de maneras nuevas que no se hab\u00ed\u00adan experimentado antes. (Comp\u00e1rese con Jn 7:39.)<br \/>\nComo rey mesi\u00e1nico, Cristo Jes\u00fas tiene el \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu de sabidur\u00ed\u00ada y de entendimiento, el esp\u00ed\u00adritu de consejo y de poder\u00ed\u00ado, el esp\u00ed\u00adritu de conocimiento y del temor de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Isa 11:1, 2; 42:1-4; Mt 12:18-21.) Esta fuerza a favor de la justicia se manifiesta por c\u00f3mo se vale Jesucristo de la fuerza activa o esp\u00ed\u00adritu de Dios para dirigir a la congregaci\u00f3n cristiana en la Tierra, siendo \u00e9l, por nombramiento de Dios, su Cabeza, Due\u00f1o y Se\u00f1or. (Col 1:18; Jud 4.) Este esp\u00ed\u00adritu, o \u2020\u0153ayudante\u2020\u009d, ampli\u00f3 su entendimiento de la voluntad y prop\u00f3sito de Dios y les revel\u00f3 el significado de su Palabra prof\u00e9tica. (1Co 2:10-16; Col 1:9, 10; Heb 9:8-10.) Se les activ\u00f3 para servir como testigos en toda la Tierra (Lu 24:49; Hch 1:8; Ef 3:5, 6), y se les concedieron \u2020\u02dcdones del esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122 milagrosos que les permitieron hablar en lenguas extranjeras, profetizar, sanar y realizar otras actividades que les facilitar\u00ed\u00adan su proclamaci\u00f3n de las buenas nuevas y demostrar\u00ed\u00adan que Dios los hab\u00ed\u00ada comisionado y que contaban con su respaldo. (Ro 15:18, 19; 1Co 12:4-11; 14:1, 2, 12-16; comp\u00e1rese con Isa 59:21; v\u00e9ase DONES DE DIOS [Dones del esp\u00ed\u00adritu].)<br \/>\nEn calidad de superintendente de la congregaci\u00f3n, Jes\u00fas utiliz\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu para dirigir la selecci\u00f3n de hombres que habr\u00ed\u00adan de cumplir misiones especiales y servir en la superintendencia, la ense\u00f1anza y el \u2020\u0153reajuste\u2020\u009d de la congregaci\u00f3n. (Hch 13:2-4; 20:28; Ef 4:11, 12.) Los dirigi\u00f3 y les indic\u00f3 d\u00f3nde concentrar sus esfuerzos ministeriales (Hch 16:6-10; 20:22), e hizo que fuesen escritores eficaces de \u2020\u02dccartas de Cristo, inscritas con el esp\u00ed\u00adritu de Dios sobre tablas de carne, corazones humanos\u2020\u2122. (2Co 3:2, 3; 1Te 1:5.) Tal como se les prometi\u00f3, el esp\u00ed\u00adritu refresc\u00f3 su memoria, estimul\u00f3 sus facultades mentales y les dio denuedo para dar testimonio hasta delante de gobernantes. (Comp\u00e1rese con Mt 10:18-20; Jn 14:26; Hch 4:5-8, 13, 31; 6:8-10.)<br \/>\nSe les transform\u00f3 en \u2020\u0153piedras vivas\u2020\u009d de un templo espiritual cuyo fundamento es Cristo, un templo por medio del cual se har\u00ed\u00adan \u2020\u0153sacrificios espirituales\u2020\u009d (1Pe 2:4-6; Ro 15:15, 16), donde se cantar\u00ed\u00adan canciones espirituales (Ef 5:18, 19) y en el que Dios residir\u00ed\u00ada por esp\u00ed\u00adritu. (1Co 3:16; 6:19, 20; Ef 2:20-22; comp\u00e1rese con Ag 2:5.) El esp\u00ed\u00adritu de Dios es una fuerza unificadora de enorme poder y, siempre que los miembros de la congregaci\u00f3n permitieran que fluyera con libertad entre ellos, les unir\u00ed\u00ada pac\u00ed\u00adficamente en los lazos de amor y devoci\u00f3n a Dios, a su Hijo y unos para con otros. (Ef 4:3-6; 1Jn 3:23, 24; 4:12, 13; comp\u00e1rese con 1Cr 12:18.) El don del esp\u00ed\u00adritu no los capacitaba para hacer trabajos de artesan\u00ed\u00ada, como hab\u00ed\u00ada sido el caso de Bezalel y otros que fabricaron estructuras y utensilios materiales, sino que los capacitaba para obras espirituales de ense\u00f1ar, dirigir, pastorear y aconsejar. El templo espiritual que ellos formaban ten\u00ed\u00ada que estar adornado con los hermosos frutos del esp\u00ed\u00adritu de Dios: \u2020\u0153Amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe\u2020\u009d, que, junto con otras cualidades similares, eran prueba de que el esp\u00ed\u00adritu de Dios actuaba en ellos y entre ellos. (G\u00e1l 5:22, 23; comp\u00e1rese con Lu 10:21; Ro 14:17.) Este era el factor b\u00e1sico y principal que producir\u00ed\u00ada orden y buena direcci\u00f3n entre ellos. (G\u00e1l 5:24-26; 6:1; Hch 6:1-7; comp\u00e1rese con Eze 36:26, 27.) Se sometieron a la \u2020\u02dcley del esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122, una fuerza eficaz en favor de la justicia que obrar\u00ed\u00ada para rechazar las pr\u00e1cticas de la carne pecaminosa. (Ro 8:2; G\u00e1l 5:16-21; Jud 19-21.) Confiaban en la energ\u00ed\u00ada del esp\u00ed\u00adritu de Dios que actuaba en ellos, no en sus aptitudes o antecedentes. (1Co 2:1-5; Ef 3:14-17; Flp 3:1-8.)<br \/>\nEl esp\u00ed\u00adritu santo ayud\u00f3 a llegar a decisiones sobre diferentes cuestiones, como la de la circuncisi\u00f3n, decidida por el cuerpo o concilio de ap\u00f3stoles y ancianos de Jerusal\u00e9n. Pedro dijo que a las personas incircuncisas de las naciones se les hab\u00ed\u00ada concedido el esp\u00ed\u00adritu, Pablo y Bernab\u00e9 relataron las actuaciones del esp\u00ed\u00adritu en el ministerio que efectuaron entre tales personas y Santiago, a quien el esp\u00ed\u00adritu santo debi\u00f3 ayudar a recordar pasajes de las Escrituras, llam\u00f3 la atenci\u00f3n de ellos a la profec\u00ed\u00ada inspirada de Am\u00f3s, en la que se predec\u00ed\u00ada que personas de las naciones ser\u00ed\u00adan llamadas por el nombre de Dios. Por lo tanto, todo el impulso del esp\u00ed\u00adritu santo de Dios se\u00f1alaba en una direcci\u00f3n, as\u00ed\u00ad que, en reconocimiento de ello, este cuerpo o concilio dijo al escribir la carta que transmit\u00ed\u00ada su decisi\u00f3n: \u2020\u0153Porque al esp\u00ed\u00adritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no a\u00f1adirles ninguna otra carga, salvo estas cosas necesarias\u2020\u009d. (Hch 15:1-29.)<\/p>\n<p>Unge, engendra, da \u2020\u02dcvida espiritual\u2020\u2122. Tal como Dios hab\u00ed\u00ada ungido a Jes\u00fas con su esp\u00ed\u00adritu santo cuando se bautiz\u00f3 (Mr 1:10; Lu 3:22; 4:18; Hch 10:38), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n ungi\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos de su Hijo. Dicha unci\u00f3n con el esp\u00ed\u00adritu era una \u2020\u0153prenda\u2020\u009d para ellos de la herencia celestial a la que se les llamaba (2Co 1:21, 22; 5:1, 5; Ef 1:13, 14), y les daba testimonio de que Dios los hab\u00ed\u00ada \u2020\u02dcengendrado\u2020\u2122 o producido para ser sus hijos con la promesa de vida como esp\u00ed\u00adritus en los cielos. (Jn 3:5-8; Ro 8:14-17, 23; Tit 3:5; Heb 6:4, 5.) Fueron limpiados, santificados y declarados justos \u2020\u0153en el nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo y con el esp\u00ed\u00adritu de nuestro Dios\u2020\u009d, el mismo esp\u00ed\u00adritu por el que se hab\u00ed\u00ada capacitado a Jes\u00fas para ofrecerse como sacrificio de rescate y convertirse as\u00ed\u00ad en el sumo sacerdote de Dios. (1Co 6:11; 2Te 2:13; Heb 9:14; 1Pe 1:1, 2.)<br \/>\nDebido a este llamamiento y herencia celestiales, los seguidores de Jes\u00fas ungidos por esp\u00ed\u00adritu ten\u00ed\u00adan una vida espiritual, aunque todav\u00ed\u00ada viv\u00ed\u00adan como criaturas carnales imperfectas. Es obvio que el ap\u00f3stol se refer\u00ed\u00ada a este hecho cuando contrast\u00f3 a los padres terrestres con Jehov\u00e1 Dios, el \u2020\u0153Padre de nuestra vida espiritual [literalmente, \u2020\u0153Padre de los esp\u00ed\u00adritus\u2020\u009d]\u2020\u009d. (Heb 12:9; comp\u00e1rese con el vs. 23.) Como coherederos con Cristo que ser\u00ed\u00adan levantados de la muerte en un cuerpo espiritual y llevar\u00ed\u00adan la imagen celestial de aquel, tendr\u00ed\u00adan que vivir en la Tierra como \u2020\u0153un solo esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d en uni\u00f3n con \u00e9l como su Cabeza, no permitiendo que los deseos o las tendencias inmorales de su carne fuesen la fuerza que los controlase, lo que pudiera resultar incluso en que llegasen a ser una \u2020\u0153sola carne\u2020\u009d con una ramera. (1Co 6:15-18; 15:44-49; Ro 8:5-17.)<\/p>\n<p>Conseguir y retener el esp\u00ed\u00adritu de Dios. El esp\u00ed\u00adritu santo es la \u2020\u0153d\u00e1diva gratuita\u2020\u009d de Dios que concede con gusto a todos los que lo buscan y solicitan con sinceridad. (Hch 2:38; Lu 11:9-13.) Un coraz\u00f3n recto es el factor clave (Hch 15:8), pero el conocimiento y la disposici\u00f3n de amoldarse a los requisitos de Dios tambi\u00e9n son factores fundamentales. (Comp\u00e1rese con Hch 5:32; 19:2-6.) Una vez recibido, el cristiano no deber\u00ed\u00ada \u2020\u02dccontristar\u2020\u2122 el esp\u00ed\u00adritu de Dios no haci\u00e9ndole caso (Ef 4:30; comp\u00e1rese con Isa 63:10), tomando un proceder contrario a su direcci\u00f3n, fijando el coraz\u00f3n en otras metas aparte de aquellas a las que \u00e9l dirige e impele o rechazando la Palabra inspirada de Dios y su consejo por dejar de aplic\u00e1rselo a s\u00ed\u00ad mismo. (Hch 7:51-53; 1Te 4:8; comp\u00e1rese con Isa 30:1, 2.) Una persona puede hip\u00f3critamente \u2020\u0153tratar con enga\u00f1o\u2020\u009d al esp\u00ed\u00adritu santo por medio del cual Cristo dirige a la congregaci\u00f3n, pero aquellos que \u2020\u02dcponen a prueba\u2020\u2122 su poder de esta manera escogen un proceder desastroso. (Hch 5:1-11; contr\u00e1stese con Ro 9:1.) La oposici\u00f3n y la rebeli\u00f3n deliberada contra la manifestaci\u00f3n evidente del esp\u00ed\u00adritu de Dios puede significar blasfemia contra ese esp\u00ed\u00adritu, un pecado imperdonable. (Mt 12:31, 32; Mr 3:29, 30; comp\u00e1rese con Heb 10:26-31.)<\/p>\n<p>Aliento, aliento de vida, fuerza de vida. El relato de la creaci\u00f3n del hombre dice que Dios lo form\u00f3 del polvo del suelo y procedi\u00f3 a \u2020\u0153soplar [na\u00c2\u00b7f\u00e1j] en sus narices el aliento [nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h] de vida, y el hombre vino a ser alma viviente [n\u00e9\u00c2\u00b7fesch]\u2020\u009d. (G\u00e9 2:7.) Como se muestra en el art\u00ed\u00adculo ALMA, n\u00e9\u00c2\u00b7fesch puede traducirse literalmente \u2020\u0153respirador\u2020\u009d, es decir, una \u2020\u0153criatura que respira\u2020\u009d, tanto humana como animal. En realidad, nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h se utiliza para referirse a \u2020\u0153cosa [o criatura] que respira\u2020\u009d, y, como tal, se utiliza como sin\u00f3nimo de n\u00e9\u00c2\u00b7fesch, \u2020\u0153alma\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con Dt 20:16; Jos 10:39, 40; 11:11; 1Re 15:29.) El registro de G\u00e9nesis 2:7 utiliza nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h cuando explica que Dios hizo que el cuerpo de Ad\u00e1n tuviera vida y llegara a ser un \u2020\u0153alma viviente\u2020\u009d. Sin embargo, otros textos muestran que hubo m\u00e1s que el simple hecho de respirar aire, es decir, m\u00e1s que la mera introducci\u00f3n de aire en los pulmones y su posterior expulsi\u00f3n. As\u00ed\u00ad, G\u00e9nesis 7:22 dice lo siguiente con respecto a la destrucci\u00f3n de la vida humana y animal fuera del arca en el tiempo del Diluvio: \u2020\u0153Todo lo que ten\u00ed\u00ada activo en sus narices el aliento [nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h] de la fuerza [o \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (r\u00fa\u00c2\u00b7aj)] de vida, a saber, cuanto hab\u00ed\u00ada en el suelo seco, muri\u00f3\u2020\u009d. Nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h, \u2020\u0153aliento\u2020\u009d, est\u00e1, por lo tanto, vinculado directamente con r\u00fa\u00c2\u00b7aj, que aqu\u00ed\u00ad hace referencia al \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d o \u2020\u0153fuerza de vida\u2020\u009d que est\u00e1 activo en todas las criaturas vivas: almas humanas y animales.<br \/>\nEl Theological Dictionary of the New Testament (vol. 6, p\u00e1g. 336) dice: \u2020\u0153El aliento solo se puede advertir por el movimiento [bien el del t\u00f3rax o la dilataci\u00f3n de las ventanas de la nariz], y es tambi\u00e9n una se\u00f1al, condici\u00f3n y agente de vida que parece estar particularmente enlazado con la respiraci\u00f3n\u2020\u009d. Por consiguiente, el nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h, o simple aliento, es tanto el producto de r\u00fa\u00c2\u00b7aj, o fuerza de vida, como un medio principal de sostener esa fuerza de vida en las criaturas vivas. Gracias a ciertos estudios cient\u00ed\u00adficos se sabe que la vida est\u00e1 presente en cada una de los cien billones de c\u00e9lulas del cuerpo, y que, aunque cada minuto mueren miles de millones de c\u00e9lulas, contin\u00faa una constante reproducci\u00f3n de nuevas c\u00e9lulas vivas. La fuerza activa de vida en todas las c\u00e9lulas vivas depende del ox\u00ed\u00adgeno que la respiraci\u00f3n aporta al cuerpo y que la sangre transporta a todas las c\u00e9lulas. Sin ox\u00ed\u00adgeno, algunas c\u00e9lulas empiezan a morir despu\u00e9s de varios minutos; otras, despu\u00e9s de un per\u00ed\u00adodo m\u00e1s largo. Aunque una persona puede resistir sin respirar por unos cuantos minutos y todav\u00ed\u00ada sobrevivir, si desaparece la fuerza de vida de sus c\u00e9lulas, muere sin que haya posibilidad humana de revivirla. Las Escrituras Hebreas, inspiradas por el Dise\u00f1ador y Creador del hombre, usan r\u00fa\u00c2\u00b7aj para denotar esta fuerza vital que es el mism\u00ed\u00adsimo principio fundamental de la vida, y nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h para representar la respiraci\u00f3n que la sostiene.<br \/>\nDebido a que la respiraci\u00f3n es inseparable de la vida, nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h y r\u00fa\u00c2\u00b7aj se utilizan paralelamente en varios textos. Job expres\u00f3 su determinaci\u00f3n de evitar la injusticia \u2020\u02dcmientras su aliento [nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h] todav\u00ed\u00ada estuviera entero dentro de \u00e9l, y el esp\u00ed\u00adritu [wer\u00fa\u00c2\u00b7aj] de Dios estuviera en sus narices\u2020\u2122. (Job 27:3-5.) Elih\u00fa dijo: \u2020\u0153Si el esp\u00ed\u00adritu [r\u00fa\u00c2\u00b7aj] y aliento [nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h] de aquel \u00e9l [Dios] lo recoge a s\u00ed\u00ad, toda carne expira [es decir, \u2020\u0153exhala\u2020\u009d] junta, y el hombre terrestre mismo vuelve al mism\u00ed\u00adsimo polvo\u2020\u009d. (Job 34:14, 15.) De igual manera, el Salmo 104:29 dice de las criaturas de la Tierra, tanto humanas como animales: \u2020\u0153Si [t\u00fa, Dios,] les quitas su esp\u00ed\u00adritu, expiran, y a su polvo vuelven\u2020\u009d. En Isa\u00ed\u00adas 42:5 se habla de Jehov\u00e1 como \u2020\u0153Aquel que tiende la tierra y su producto, Aquel que da aliento a la gente sobre ella, y esp\u00ed\u00adritu a los que andan en ella\u2020\u009d. El aliento (nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h) sostiene su existencia; el esp\u00ed\u00adritu (r\u00fa\u00c2\u00b7aj) da la energ\u00ed\u00ada y es la fuerza de vida que le permite al hombre ser una criatura animada, moverse, andar, estar activo. (Comp\u00e1rese con Hch 17:28.) No es como los \u00ed\u00addolos de fabricaci\u00f3n humana, sin vida, sin aliento e inanimados. (Sl 135:15, 17; Jer 10:14; 51:17; Hab 2:19.)<br \/>\nAunque los t\u00e9rminos nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h (aliento) y r\u00fa\u00c2\u00b7aj (esp\u00ed\u00adritu, fuerza activa, fuerza de vida) a veces se utilizan paralelamente, no son equivalentes. Es verdad que en ocasiones se habla del \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d o r\u00fa\u00c2\u00b7aj como si fuese la respiraci\u00f3n misma (nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h), pero esto parece deberse tan solo a que la respiraci\u00f3n es la principal prueba visible de que existe fuerza de vida en el cuerpo. (Job 9:18; 19:17; 27:3.)<br \/>\nPor eso, en Ezequiel 37:1-10, donde se registra la visi\u00f3n simb\u00f3lica del valle de los huesos secos, se dice que los huesos se juntan, se cubren con tendones, carne y piel, pero \u2020\u0153en cuanto a aliento [wer\u00fa\u00c2\u00b7aj], no hab\u00ed\u00ada ninguno en ellos\u2020\u009d. A Ezequiel se le mand\u00f3 que profetizara al \u2020\u0153viento [ha\u00c2\u00b7r\u00fa\u00c2\u00b7aj]\u2020\u009d, diciendo: \u2020\u0153De los cuatro vientos [r\u00fa\u00c2\u00b7aj] ven, oh viento, y sopla sobre estos que han sido muertos, para que lleguen a vivir\u2020\u009d. La referencia a los cuatro vientos muestra que el t\u00e9rmino \u2020\u0153viento\u2020\u009d es la traducci\u00f3n apropiada de r\u00fa\u00c2\u00b7aj en este caso. Sin embargo, cuando este \u2020\u0153viento\u2020\u009d, que simplemente es aire en movimiento, entr\u00f3 en las narices de las personas muertas de la visi\u00f3n, se convirti\u00f3 en \u2020\u0153aliento\u2020\u009d, que tambi\u00e9n es aire en movimiento. Por lo tanto, traducir r\u00fa\u00c2\u00b7aj por \u2020\u0153aliento\u2020\u009d en este punto del relato (vs. 10) es m\u00e1s apropiado que traducirla por \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d o \u2020\u0153fuerza de vida\u2020\u009d. Ezequiel tambi\u00e9n podr\u00ed\u00ada ver los cuerpos empezando a respirar, aunque no podr\u00ed\u00ada ver la fuerza de vida o esp\u00ed\u00adritu que daba energ\u00ed\u00ada a dichos cuerpos. Como muestran los vers\u00ed\u00adculos 11 al 14, esta visi\u00f3n simbolizaba una revivificaci\u00f3n espiritual (no f\u00ed\u00adsica) del pueblo de Israel, que por un tiempo estuvo en una condici\u00f3n de muerto en sentido espiritual debido a su exilio en Babilonia. Como en sentido f\u00ed\u00adsico ya estaban vivos y respirando, es l\u00f3gico que en el vers\u00ed\u00adculo 14, donde Dios dice que pondr\u00e1 \u2020\u02dcsu esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122 en su pueblo para que viva espiritualmente, el t\u00e9rmino r\u00fa\u00c2\u00b7aj se traduzca \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d.<br \/>\nEn el cap\u00ed\u00adtulo 11 de Revelaci\u00f3n se da una visi\u00f3n simb\u00f3lica similar. Se presenta el cuadro de \u2020\u0153dos testigos\u2020\u009d cuyos cad\u00e1veres se dejan en el camino por tres d\u00ed\u00adas y medio. Luego, \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu [o \u2020\u0153aliento\u2020\u009d, pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma] de vida procedente de Dios entr\u00f3 en ellos, y se pusieron de pie\u2020\u009d. (Rev 11:1-11.) Esta visi\u00f3n de nuevo recurre a una realidad f\u00ed\u00adsica para ilustrar una revivificaci\u00f3n espiritual. Tambi\u00e9n muestra que tanto la palabra griega pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma como la hebrea r\u00fa\u00c2\u00b7aj pueden representar la fuerza dadora de vida procedente de Dios que anima el alma humana o persona. Como dice Santiago 2:26, \u2020\u0153el cuerpo sin esp\u00ed\u00adritu [pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma\u00c2\u00b7tos] est\u00e1 muerto\u2020\u009d (NTI).<br \/>\nPor lo tanto, cuando Dios cre\u00f3 al hombre en Ed\u00e9n y sopl\u00f3 en sus narices el \u2020\u0153aliento [nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h] de vida\u2020\u009d, es evidente que adem\u00e1s de llenar los pulmones de Ad\u00e1n con aire, hizo que la fuerza de vida o esp\u00ed\u00adritu (r\u00fa\u00c2\u00b7aj) diera vida a todas las c\u00e9lulas de su cuerpo. (G\u00e9 2:7; comp\u00e1rese con Sl 104:30; Hch 17:25.)<br \/>\nLos padres pasan a su prole esta fuerza de vida por medio de la concepci\u00f3n. Como Jehov\u00e1 es la fuente original de esta fuerza de vida y el Autor del proceso de la procreaci\u00f3n, es apropiado que sea a El a quien se atribuya la vida, aunque no la recibamos directamente de El, sino a trav\u00e9s de nuestros padres. (Comp\u00e1rese con Job 10:9-12; Sl 139:13-16; Ec 11:5.)<\/p>\n<p>La fuerza de vida o esp\u00ed\u00adritu es impersonal. Como se ha mostrado, las Escrituras dicen que la r\u00fa\u00c2\u00b7aj o fuerza de vida no solo est\u00e1 en los humanos, sino tambi\u00e9n en los animales. (G\u00e9 6:17; 7:15, 22.) Eclesiast\u00e9s 3:18-22 muestra que el hombre muere de la misma manera que las bestias, pues \u2020\u0153todos tienen un solo esp\u00ed\u00adritu [wer\u00fa\u00c2\u00b7aj], de modo que no hay superioridad del hombre sobre la bestia\u2020\u009d, es decir, en cuanto a la fuerza de vida que es com\u00fan en ambos. Siendo as\u00ed\u00ad, resulta evidente que el \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d o la fuerza de vida (r\u00fa\u00c2\u00b7aj) utilizada en este sentido es impersonal. Como ilustraci\u00f3n, podr\u00ed\u00ada compararse a otra fuerza invisible, la electricidad, que puede utilizarse para hacer que funcionen diversos tipos de aparatos (hacer que las estufas produzcan calor, que los ventiladores produzcan viento, que los ordenadores resuelvan problemas o que los aparatos de televisi\u00f3n reproduzcan im\u00e1genes, voces y otros sonidos) y, sin embargo, dicha corriente el\u00e9ctrica nunca asume ninguna de las caracter\u00ed\u00adsticas de los aparatos en los que funciona o est\u00e1 activa.<br \/>\nPor lo tanto, el Salmo 146:3, 4 dice que cuando \u2020\u0153sale su [del hombre] esp\u00ed\u00adritu [r\u00fa\u00c2\u00b7aj], \u00e9l vuelve a su suelo; en ese d\u00ed\u00ada de veras perecen sus pensamientos\u2020\u009d. El esp\u00ed\u00adritu o fuerza de vida que estaba activo en las c\u00e9lulas corporales del hombre no retiene ninguna de las caracter\u00ed\u00adsticas de aquellas c\u00e9lulas, como pudieran ser las c\u00e9lulas del cerebro, esenciales para la facultad del pensamiento. Si el esp\u00ed\u00adritu o fuerza de vida (r\u00fa\u00c2\u00b7aj; pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma) no fuese impersonal, eso significar\u00ed\u00ada que los hijos de ciertas mujeres israelitas que fueron resucitados por los profetas El\u00ed\u00adas y Eliseo en realidad tuvieron una existencia consciente en alg\u00fan lugar durante el per\u00ed\u00adodo en el que estuvieron muertos. Lo mismo hubiera sido verdad en el caso de L\u00e1zaro, quien hac\u00ed\u00ada ya cuatro d\u00ed\u00adas que estaba en la tumba cuando Jes\u00fas lo resucit\u00f3. (1Re 17:17-23; 2Re 4:32-37; Jn 11:38-44.) Si tal hubiese sido el caso, es razonable que hubieran recordado su existencia consciente durante aquel per\u00ed\u00adodo, y hubieran hablado de ella despu\u00e9s de resucitar. No hay nada que indique que alguno de ellos lo hiciera. Por consiguiente, la personalidad del individuo muerto no se perpet\u00faa en la fuerza de vida o esp\u00ed\u00adritu que deja de funcionar en las c\u00e9lulas corporales de la persona muerta.<br \/>\nEclesiast\u00e9s 12:7 dice que cuando la persona muere su cuerpo vuelve al polvo \u2020\u0153y el esp\u00ed\u00adritu mismo vuelve al Dios verdadero que lo dio\u2020\u009d. La persona misma nunca estuvo en el cielo con Dios; lo que \u2020\u0153vuelve\u2020\u009d a Dios, por lo tanto, es la fuerza vital que le permiti\u00f3 vivir.<br \/>\nEn vista de la naturaleza impersonal de la fuerza de vida o esp\u00ed\u00adritu del hombre (as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n de la creaci\u00f3n animal), es evidente que las palabras de David del Salmo 31:5 que Jes\u00fas cit\u00f3 justo antes de morir (Lu 23:46) \u2014\u2020\u0153En tus manos encomiendo mi esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d\u2014 significaban una invocaci\u00f3n a Dios para confiarle la fuerza de vida. (Comp\u00e1rese con Hch 7:59.) No se requiere que haya una transmisi\u00f3n verdadera y literal de cierta fuerza desde este planeta a la presencia celestial de Dios. Tal como se dec\u00ed\u00ada que Dios \u2020\u02dcol\u00ed\u00ada\u2020\u2122 los aromas fragantes de los sacrificios animales (G\u00e9 8:20, 21), aunque tal olor sin duda permanec\u00ed\u00ada dentro de la atm\u00f3sfera terrestre, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n Dios pod\u00ed\u00ada \u2020\u02dcrecoger\u2020\u2122, o aceptar como confiado a El, el esp\u00ed\u00adritu o fuerza de vida en un sentido figurado, es decir, sin ninguna transmisi\u00f3n literal de fuerza de vida desde la Tierra. (Job 34:14; Lu 23:46.) El que una persona encomiende su esp\u00ed\u00adritu debe significar que deposita su esperanza en Dios para que El le restaure en el futuro esa fuerza de vida por medio de una resurrecci\u00f3n. (Comp\u00e1rese con N\u00fa 16:22; 27:16; Job 12:10; Sl 104:29, 30.)<\/p>\n<p>Inclinaci\u00f3n mental dominante. Tanto r\u00fa\u00c2\u00b7aj como pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma se utilizan para designar la fuerza que hace que una persona manifieste cierta actitud o emoci\u00f3n o que tome cierta acci\u00f3n o proceder. Aunque esa fuerza que est\u00e1 dentro de la persona es invisible, produce efectos que s\u00ed\u00ad son visibles. Este uso de los t\u00e9rminos hebreos y griegos traducidos por \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, t\u00e9rminos relacionados b\u00e1sicamente con el aliento o aire en movimiento, guarda un paralelo considerable con algunas expresiones espa\u00f1olas. Decimos que una persona \u2020\u02dcse da aires\u2020\u2122, manifiesta \u2020\u02dcun aire de suficiencia\u2020\u2122 o que \u2020\u02dcest\u00e1 de mal aire\u2020\u2122. Hablamos de \u2020\u02dcquebrantar el esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122 de alguien, en el sentido de desanimarle y descorazonarle. Al aplicar el concepto a un grupo de personas y a la fuerza que los mueve, podemos hablar del \u2020\u02dcesp\u00ed\u00adritu que los motiva\u2020\u2122 o referirnos al \u2020\u02dcesp\u00ed\u00adritu violento de una chusma\u2020\u2122. De manera metaf\u00f3rica decimos que \u2020\u02dcsoplan en la naci\u00f3n vientos de cambio y revoluci\u00f3n\u2020\u2122. Con todas estas expresiones aludimos a la fuerza motivadora invisible que obra en las personas y las mueve a hablar y actuar.<br \/>\nDe manera similar, leemos de la \u2020\u0153amargura de esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d de Isaac y Rebeca como consecuencia de que Esa\u00fa se casara con mujeres hititas (G\u00e9 26:34, 35), y la tristeza de esp\u00ed\u00adritu que agobi\u00f3 a Acab y hasta le rob\u00f3 el apetito. (1Re 21:5.) Un \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu de celos\u2020\u009d pod\u00ed\u00ada hacer que un hombre mirase a su esposa con sospecha, e incluso que formulara acusaciones de adulterio contra ella. (N\u00fa 5:14, 30.)<br \/>\nEl sentido b\u00e1sico de una fuerza que motiva e \u2020\u0153impele\u2020\u009d las acciones y el habla tambi\u00e9n se deduce de lo que se dijo de Josu\u00e9, \u2020\u0153un hombre en quien hay esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (N\u00fa 27:18), y de Caleb, que demostr\u00f3 un \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu diferente\u2020\u009d del de la mayor\u00ed\u00ada de los israelitas, que se hab\u00ed\u00adan desmoralizado por el mal informe de los diez esp\u00ed\u00adas. (N\u00fa 14:24.) El\u00ed\u00adas era un hombre de mucho empuje y fuerza en su servicio celoso a Dios, y Eliseo, como su sucesor, solicit\u00f3 tener dos partes del esp\u00ed\u00adritu de El\u00ed\u00adas. (2Re 2:9, 15.) Juan el Bautista demostr\u00f3 tener el mismo empuje vigoroso y celo en\u00e9rgico de El\u00ed\u00adas, por lo que caus\u00f3 un gran efecto en sus oyentes; por esta raz\u00f3n pudo decirse que actu\u00f3 \u2020\u0153con el esp\u00ed\u00adritu y poder de El\u00ed\u00adas\u2020\u009d. (Lu 1:17.) En cambio, la riqueza y sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n tuvo un efecto tan abrumador e impresionante en la reina de Seba, que \u2020\u0153result\u00f3 que no hubo m\u00e1s esp\u00ed\u00adritu en ella\u2020\u009d. (1Re 10:4, 5.) En este mismo sentido fundamental, el esp\u00ed\u00adritu, o la fuerza motivadora, puede ser \u2020\u02dcexcitado\u2020\u2122 o \u2020\u02dcdespertado\u2020\u2122 (1Cr 5:26; Esd 1:1, 5; Ag 1:14; comp\u00e1rese con Ec 10:4), estar \u2020\u02dcagitado\u2020\u2122 o \u2020\u02dcirritado\u2020\u2122 (G\u00e9 41:8; Da 2:1, 3; Hch 17:16), \u2020\u02dccalmado\u2020\u2122 (Jue 8:3), \u2020\u02dcangustiado\u2020\u2122, \u2020\u02dcdesmayado\u2020\u2122 (Job 7:11; Sl 142:2, 3; comp\u00e1rese con Jn 11:33; 13:21) y ser \u2020\u02dcrevivido\u2020\u2122 o \u2020\u02dcrefrescado\u2020\u2122 (G\u00e9 45:27, 28; Isa 57:15, 16; 1Co 16:17, 18; 2Co 7:13; comp\u00e1rese con 2Co 2:13).<\/p>\n<p>Coraz\u00f3n y esp\u00ed\u00adritu. Con frecuencia se relaciona al coraz\u00f3n con el esp\u00ed\u00adritu. Como el coraz\u00f3n figurado tiene capacidad para pensar y motivar, y es el asiento de las emociones y los afectos (v\u00e9ase CORAZ\u00ed\u201cN), debe desempe\u00f1ar un papel importante en el desarrollo del esp\u00ed\u00adritu (la inclinaci\u00f3n mental impelente) de la persona. Exodo 35:21 establece un paralelo entre el coraz\u00f3n y el esp\u00ed\u00adritu al decir: \u2020\u0153Vinieron, todo aquel cuyo coraz\u00f3n lo impeli\u00f3, y trajeron, todo aquel cuyo esp\u00ed\u00adritu lo incit\u00f3, la contribuci\u00f3n de Jehov\u00e1 para la obra de la tienda de reuni\u00f3n\u2020\u009d. Por otro lado, cuando los cananeos se enteraron de las obras poderosas de Jehov\u00e1 a favor de Israel, \u2020\u02dcsu coraz\u00f3n empez\u00f3 a derret\u00ed\u00adrseles y no se levant\u00f3 esp\u00ed\u00adritu en ninguno de ellos\u2020\u2122, es decir, perdieron el impulso para pelear contra las fuerzas israelitas. (Jos 2:11; 5:1; comp\u00e1rese con Eze 21:7.) Tambi\u00e9n se utilizan las expresiones \u2020\u02dcdolor de coraz\u00f3n y quebranto de esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122 (Isa 65:14) u otras similares. (Comp\u00e1rese con Sl 34:18; 143:4, 7; Pr 15:13.) Debido al influyente efecto que la fuerza motivadora de la persona tiene en la mente, Pablo aconseja: \u2020\u0153Deben ser hechos nuevos en la fuerza que impulsa [forma de pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma] su mente, y deben vestirse de la nueva personalidad que fue creada conforme a la voluntad de Dios en verdadera justicia y lealtad\u2020\u009d. (Ef 4:23, 24.)<br \/>\nLa necesidad vital de controlar el esp\u00ed\u00adritu se recalca mucho en la Biblia. \u2020\u0153Como una ciudad en que se ha hecho irrupci\u00f3n, que no tiene muro, es el hombre que no tiene freno para su esp\u00ed\u00adritu.\u2020\u009d (Pr 25:28.) Es posible que ante la provocaci\u00f3n act\u00fae como el est\u00fapido que con impaciencia \u2020\u02dcdeja salir todo su esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122, mientras que el sabio \u2020\u0153lo mantiene calmado hasta lo \u00faltimo\u2020\u009d. (Pr 29:11; comp\u00e1rese con 14:29, 30.) Mois\u00e9s se dej\u00f3 provocar de forma indebida cuando los israelitas \u2020\u0153le amargaron el esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d en una ocasi\u00f3n, y \u2020\u0153empez\u00f3 a hablar imprudentemente con sus labios\u2020\u009d para su propio perjuicio. (Sl 106:32, 33.) As\u00ed\u00ad, \u2020\u0153el que es tardo para la c\u00f3lera es mejor que un hombre poderoso; y el que controla su esp\u00ed\u00adritu, que el que toma una ciudad\u2020\u009d. (Pr 16:32.) La humildad es esencial a este respecto (Pr 16:18, 19; Ec 7:8, 9), y el que es \u2020\u0153humilde de esp\u00ed\u00adritu se asir\u00e1 de la gloria\u2020\u009d. (Pr 29:23.) El conocimiento y el discernimiento mantienen a un hombre \u2020\u0153sereno de esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, con control de su lengua. (Pr 17:27; 15:4.) Jehov\u00e1 est\u00e1 \u2020\u0153avaluando los esp\u00ed\u00adritus\u2020\u009d y juzga a los que no \u2020\u02dcse guardan respecto a su esp\u00ed\u00adritu\u2020\u2122. (Pr 16:2; Mal 2:14-16.)<\/p>\n<p>El esp\u00ed\u00adritu de un grupo de personas. As\u00ed\u00ad como un individuo puede mostrar cierto esp\u00ed\u00adritu, un grupo de personas tambi\u00e9n puede manifestar cierto esp\u00ed\u00adritu, una inclinaci\u00f3n mental impelente. (G\u00e1l 6:18; 1Te 5:23.) La congregaci\u00f3n cristiana ten\u00ed\u00ada que estar unida en esp\u00ed\u00adritu, reflejando el esp\u00ed\u00adritu de su Cabeza, Cristo Jes\u00fas. (2Co 11:4; Flp 1:27; comp\u00e1rese con 2Co 12:18; Flp 2:19-21.)<br \/>\nPablo hace un contraste entre el \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu del mundo\u2020\u009d, y el esp\u00ed\u00adritu de Dios. (1Co 2:12.) Bajo el control del adversario de Dios (1Jn 5:19), el mundo demuestra un esp\u00ed\u00adritu de complacencia con los deseos de la carne ca\u00ed\u00adda, de ego\u00ed\u00adsmo, que lleva a la enemistad con Dios. (Ef 2:1-3; Snt 4:5.) Como en el caso del Israel infiel, la motivaci\u00f3n inmunda del sistema promueve fornicaci\u00f3n, tanto f\u00ed\u00adsica como espiritual, e idolatr\u00ed\u00ada. (Os 4:12, 13; 5:4; Zac 13:2; comp\u00e1rese con 2Co 7:1.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>I. Nota previa<br \/>\nE. es un concepto fundamental de la historia del pensamiento, que por ello se llama tambi\u00e9n historia del e. Si se quiere entender este concepto en la extensi\u00f3n y profundidad de su significaci\u00f3n, hay que renunciar a encerrarlo en una simple definici\u00f3n. Dada la actual conciencia del problema, la inteligencia del concepto de e. s\u00f3lo es posible mediante una reflexi\u00f3n sobre la historicidad (como propiedad esencial) y la historia (como realizaci\u00f3n esencial) del mismo e. (&#8212;> historia e historicidad). Aqu\u00ed\u00ad topamos con una estructura hermen\u00e9utica circular, pues el e. es a la vez el que entiende y lo entendido. Por esta raz\u00f3n se exponen aqu\u00ed\u00ad primeramente los rasgos capitales de la cambiante inteligencia del concepto en el curso de la historia del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>II. Interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica del concepto<br \/>\nFilos\u00f3ficamente, el concepto de e. se form\u00f3 en la filosof\u00ed\u00ada griega, siendo de notar que no hay en griego equivalente exacto del t\u00e9rmino moderno. Mientras que pneuma (fuera del uso religioso y po\u00e9tico) nunca perdi\u00f3 del todo su significaci\u00f3n etimol\u00f3gica de origen f\u00ed\u00adsico-vital, por la evoluci\u00f3n sem\u00e1ntica de nous se lleg\u00f3 a la elaboraci\u00f3n del concepto de e. espec\u00ed\u00adficamente griego, con tanta eficacia en occidente. Si Anax\u00e1goras vio en el nous el principio ordenador del universo, hab\u00ed\u00adale precedido Parm\u00e9nides con su tesis fundamental, que determinar\u00ed\u00ada todo el filosofar venidero, de la correspondencia entre ser y e. (noein como \u00abpercibir\u00bb y \u00abcomprender\u00bb). En la evoluci\u00f3n del pensamiento plat\u00f3nico el e. es, de una parte, la facultad que capacita al hombre para la contemplaci\u00f3n de las ideas atemporales y eternas, y, de otra, en el Plat\u00f3n tard\u00ed\u00ado, la potencia c\u00f3smica de la raz\u00f3n del ser y del mundo. Arist\u00f3teles concibe el no\u00fcs como la \u00e9nergeia que distingue al hombre, la cual, como autorrealizaci\u00f3n espec\u00ed\u00adficamente humana, apunta ya en cierto modo a la ratio posterior (como \u00abdeterminaci\u00f3n\u00bb de toda la realidad por las fuerzas propias del hombre. En la famosa concepci\u00f3n de que el e. en cuanto tal viene \u00abde fuera\u00bb, se echa de ver c\u00f3mo en Arist\u00f3teles la relaci\u00f3n del e. con el ser y con Dios es pensada en manera puramente exterior y objetiva. As\u00ed\u00ad, el e. \u00aben\u00bb y \u00abpor encima\u00bb del hombre viene a ser la imagen directriz de la &#8211;>metaf\u00ed\u00adsica occidental: el e. experimentado e interpretado como sustra\u00ed\u00addo al -> mundo (espacio, tiempo, movimiento) y abierto s\u00f3lo al -> ser (como presencia perpetua sin espacio, tiempo ni movimiento). Respecto de la evoluci\u00f3n posterior es de notar que el concepto de e. sufre decisiva transformaci\u00f3n por obra del cristianismo, siquiera el origen griego siga siendo determinante. La plenitud de sentido que hallamos hoy en ese concepto s\u00f3lo puede entenderse a la luz del encuentro, que no cuaj\u00f3 nunca en s\u00ed\u00adntesis plena, entre la experiencia griega y la b\u00ed\u00adblico-cristiana de la existencia (el \u00abdestino de occidente\u00bb: Max M\u00fcller). En Agust\u00ed\u00adn, el e. (mens, animus) no es simplemente el no\u00fcs griego, sino, en cuanto acies mentis, el punto personal y din\u00e1mico de contacto y encuentro entre el hombre y Dios. Sin embargo, la experiencia cristiana de la existencia todav\u00ed\u00ada se cruza en \u00e9l con la poderosa metaf\u00ed\u00adsica plat\u00f3nica de las ideae aeternae immutabilesque.<\/p>\n<p>En Tom\u00e1s de Aquino, el e. (mens, spiritus) es entendido en su dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica como substancialidad individual: el e. es alma espiritual y como tal forma del cuerpo (el e. es pensado aqu\u00ed\u00ad desde el -> hilemorfismo, tomado de Arist\u00f3teles, pero interpretado escol\u00e1sticamente). Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de este aspecto antropol\u00f3gico, Tom\u00e1s interpreta el e. dentro de la totalidad mayor de una metaf\u00ed\u00adsica jer\u00e1rquica del ser y de la doctrina cristiana sobre la creaci\u00f3n. E. y ser de alg\u00fan modo son equivalentes en \u00e9l; en Dios se identifican plenamente; y tambi\u00e9n el e. humano es todas las cosas, aunque s\u00f3lo en cierta manera (quodammodo omnia). Los entes s\u00f3lo pueden ser entendidos en el e., esa luz (lumen) en que se funda la excelencia del ser humano. Esta luz remite al hombre a la \u00abluz increada\u00bb, cuya huella (impressio), revelaci\u00f3n (man\u00ed\u00adfestatio) y semejanza (similitudo) es el e. humano. De acuerdo con la distinci\u00f3n entre orden natural y sobrenatural, esa luz tiene una dimensi\u00f3n natural y otra sobrenatural.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n del concepto de e. en la edad moderna est\u00e1 caracterizada por la tendencia a la subjetivaci\u00f3n. La riqueza de sentido que ha ido acumul\u00e1ndose hist\u00f3ricamente en el concepto de e., impulsa a un uso m\u00faltiple de la palabra. As\u00ed\u00ad Descartes habla de res cogitans, Leibniz de \u00abm\u00f3nada\u00bb, Kant de la \u00abconciencia transcendental\u00bb, Fichte del \u00abyo\u00bb, etc. Esta evoluci\u00f3n alcanza su punto culminante en el -> idealismo alem\u00e1n, que pretende articular toda la historia del e. por la dial\u00e9ctica absoluta de ser y e. De ah\u00ed\u00ad que, para Hegel, el e. sea el \u00abconcepto m\u00e1s sublime\u00bb, \u00abla suprema definici\u00f3n del absoluto\u00bb. El e. es para Hegel lo \u00fanico verdadero y real, el movimiento del oponerse y reconciliarse, la unidad dial\u00e9ctica de todos los contrarios. Por eso, en la configuraci\u00f3n progresiva del e. todas las determinaciones se hacen \u00abespirituales\u00bb y \u00abfluidas\u00bb, es decir, se integran en el retorno del e. hacia s\u00ed\u00ad mismo, el cual alcanza su consumaci\u00f3n en el concepto del saber absoluto, es decir, de la libertad absoluta que tiene conciencia de s\u00ed\u00ad misma (->dial\u00e9ctica).<\/p>\n<p>Al ser abandonado el sistema hegeliano del e. absoluto, la concepci\u00f3n del e. se desarrolla en una triple direcci\u00f3n, seg\u00fan la fuente de donde procede la cr\u00ed\u00adtica contra Hegel. Kierkegaard vuelve a desarrollar el fondo b\u00ed\u00adblico-cristiano (cf. luego), Marx y el materialismo dial\u00e9ctico conciben el e. como reflejo de la naturaleza material; Dilthey comprende en su m\u00e9todo y peculiaridad las formas concretas de la vida espiritual frente a todo lo que es naturaleza (\u00abciencias del e.\u00bb).<\/p>\n<p>En la actualidad, el concepto de e. se usa en m\u00faltiple sentido, seg\u00fan la escuela y tradici\u00f3n a que cada uno se liga. Dos temas despiertan particular atenci\u00f3n: el primero, nacido de la \u00abconciencia hist\u00f3rica\u00bb del siglo xix, se refiere a la historicidad de la existencia humana y con eso, indirectamente, la historicidad del pensamiento humano (cf. luego); y el segundo, que lleva el cu\u00f1o de la imagen \u00abevolutiva\u00bb del mundo de las ciencias naturales, se refiere al puesto del hombre y, por ende, del e. en el cosmos (cf. Teilhard de Chardin).<\/p>\n<p>III. Ensayo de interpretaci\u00f3n<br \/>\n1. Si se intenta interpretar el concepto de e. a partir de la problem\u00e1tica actual, se tropieza con una peculiar dificultad. Precisamente aquella tendencia de la filosof\u00ed\u00ada actual que, siguiendo a Heidegger, se plantea m\u00e1s radicalmente la cuesti\u00f3n del ser y de la historicidad del pensamiento, evita total o parcialmente el empleo del concepto de e. por raz\u00f3n de su origen en la metaf\u00ed\u00adsica griega y occidental. Sin embargo, la justificada cr\u00ed\u00adtica a la metaf\u00ed\u00adsica griega y occidental, que no reflexiona sobre el tiempo y la historia, no puede ignorar c\u00f3mo la experiencia b\u00ed\u00adblico-cristiana de la existencia ha influido decisivamente en la transformaci\u00f3n del concepto griego de e. Sin detenernos ahora en Agust\u00ed\u00adn (cf. antes), hemos de citar aqu\u00ed\u00ad a S. Kierkegaard como representante de una concepci\u00f3n del e. que no es puramente griega. Partiendo del suelo b\u00ed\u00adblico y cristiano, \u00e9l ve en el e. una referencia esencial al tiempo y a la libertad. Su observaci\u00f3n de que \u00ablos griegos no entendieron el e. en su sentido m\u00e1s profundo\u00bb apunta a la tarea de pensar el parentesco entre e. e historia, desde la experiencia cristiana de la temporalidad.<\/p>\n<p>2. El concepto de e. se funda en la experiencia original del hombre y es una interpretaci\u00f3n de la misma. E. es aquello que caracteriza al hombre entre todos los otros entes, haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s presente en el devenir hist\u00f3rico. En virtud de esa caracterizaci\u00f3n, el hombre no es un ente entre otros, sino que constituye aquel ente en que por primera vez aparece el sentido del ser a trav\u00e9s de la m\u00faltiple predicaci\u00f3n concreta del \u00abes\u00bb. Con ello el hombre experimenta su trascendencia por encima de todo ente hacia el ser. En la apertura al ser previamente experimentada y transmitida siempre hist\u00f3ricamente, la cual es la base de toda transcendencia, llega el hombre a aquella primigenia relaci\u00f3n a s\u00ed\u00ad mismo en que se funda su distancia cognoscitiva y volitiva respecto de todo ente y, como consecuencia de eso, alcanza la libertad originaria.<\/p>\n<p>A causa de esta experiencia de la historicidad, que por primera vez en nuestro tiempo ha sido sometida a una reflexi\u00f3n expl\u00ed\u00adcita, una inteligencia real del e. ya no puede lograrse con categor\u00ed\u00adas elaboradas a base de un ser ajeno al tiempo y a la historia. En efecto, el ser ya no es experimentado simplemente como una realidad permanente que se aprehende y expresa mediante conceptos objetivos, sino como un \u00abevento\u00bb que brota y brilla desde s\u00ed\u00ad mismo, y fundamenta todo sentido e historia (pero aqu\u00ed\u00ad ha de evitarse la tergiversaci\u00f3n de esta frase en el sentido de un \u00abactualismo\u00bb ontol\u00f3gico). Desde este punto de vista el e. ha de definirse como apertura al ser o, m\u00e1s profundamente, como aquel \u00abcentro\u00bb o \u00ablugar\u00bb en que acontece la propia comunicaci\u00f3n del ser experimentado como acontecimiento, de su sentido y de su exigencia incondicional. E. es as\u00ed\u00ad la autopresencia del ser, que es originariamente hist\u00f3rica (o sea, que emite libremente histor\u00ed\u00ada). Esta autopresencia ha de entenderse cabalmente como el abismo del ser que abre el espacio de la verdad y la libertad, es decir, como el misterio mismo del que no se puede disponer. S\u00f3lo partiendo de este ser o misterio que se muestra hist\u00f3ricamente (es decir, que funda historia) y a la vez se sustrae al manejo del hombre, es posible experimentar al Dios que se revela personalmente como \u00abesp\u00ed\u00adritu absoluto\u00bb (-> potencia obediencial), y como aquel que ha sido experimentado siempre en su acci\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica (cf. historia de la -* salvaci\u00f3n, &#8211;+ gracia, -a naturaleza y gracia). As\u00ed\u00ad, pues, \u00abesp\u00ed\u00adritu absoluto\u00bb significa no un \u00f3ntico y objetivo \u00abser en s\u00ed\u00ad\u00bb, perennemente igual y sustra\u00ed\u00addo al mundo y a la historia, sino aquel \u00abprimer origen personal\u00bb, impensable de antemano, al que el e. finito humano se siente siempre referido y bajo cuya exigencia se halla en la historia de su pensamiento y libertad.<\/p>\n<p>En este sentido (y no a la manera de una visi\u00f3n de Dios objetiva e inmediata en el sentido del ontologismo), puede entenderse adem\u00e1s el e. humano como la inmediatez de finitud e infinitud, de condicionado e incondicional, de tiempo y eternidad, es decir, concretamente: como referencia inmediata a Dios. Pero esta inmediatez (o referencia inmediata a Dios) no significa una \u00abinterioridad\u00bb encerrada en s\u00ed\u00ad, sino que es ya siempre y en todo momento nueva comunicaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo como historia (Max M\u00fcller). El e. en cuanto inmediatez (en cuanto referencia inmediata a Dios) es la primigenia historicidad misma, de la cual brota la historia como de su primer\u00ed\u00adsima fuente, o sea, es historia como relaci\u00f3n dial\u00e9ctica del hombre consigo mismo y con las cosas que se realiza en el tiempo. Hay que atender a la peculiar relaci\u00f3n que aqu\u00ed\u00ad impera entre el e. como tal inmediatez y la mediaci\u00f3n consigo a trav\u00e9s de su historia, pues, precisamente por la diversa determinaci\u00f3n de esta relaci\u00f3n, la concepci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad se aparta radicalmente de la dial\u00e9ctica absoluta del e. en Hegel. As\u00ed\u00ad, pues, el e., como referenecia inmediata a Dios no produce su propia mediaci\u00f3n dentro de la historia en el sentido de la autosupresi\u00f3n (Selbstaufhebung) hegeliana, sino en el sentido de que \u00e9l se realiza a s\u00ed\u00ad mismo en forma permanente e indeleble, y as\u00ed\u00ad desarrolla la mediaci\u00f3n en la relaci\u00f3n con Dios. Por tanto, en contraste con Hegel, el e. es entendido aqu\u00ed\u00ad radicalmente como e. personal, de donde tambi\u00e9n surge luego el problema de la intersubjetividad.<\/p>\n<p>3. El e. as\u00ed\u00ad interpretado es \u00abm\u00e1s grande\u00bb que el hombre (cf. Pascal: L&#8217;homme passe infiniment \u00c2\u00a1&#8217;honre), pero no en el sentido de que sea extra\u00f1o o exterior al hombre, sino en el de que s\u00f3lo por este \u00abser mayor\u00bb es el hombre lo que es. Precisamente lo m\u00e1s propio del hombre no es una subjetividad cerrada en s\u00ed\u00ad misma, sino el estar siempre abierto m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed\u00ad mismo como el \u00abah\u00ed\u00ad\u00bb o la presencia del ser que se muestra hist\u00f3ricamente como el misterio. Las diferentes interpretaciones hist\u00f3ricas del e. (expuestas en 2) quedan asumidas en esta inteligencia del e. lograda desde la experiencia de la historicidad.<\/p>\n<p>Respecto de este e. que, sobrepasando infinitamente al hombre, es precisamente lo m\u00e1s propio y m\u00e1s profundo del hombre, cabe preguntar c\u00f3mo haya de entenderse su estructura concreta que se manifiesta en la variedad de sus factores. Los diversos actos por los que el hombre se realiza a s\u00ed\u00ad mismo apuntan hacia dos facultades espirituales fundamentales: raz\u00f3n-entendimiento y voluntad. Brotan del e. como de su hontanar primario (ya Tom\u00e1s de Aquino llamaba a este proceso resultatio, emanatio). Ahora bien, en cuanto el e. se actualiza en estas potencias, incluye algo as\u00ed\u00ad como una dualidad unitaria, una doble intencionalidad o un doble sentido de su direcci\u00f3n entre dos polos, en los que \u00abtiene que latir como en dos pulsaciones\u00bb (W. Kern). Mientras que el conocimiento representa el factor de la presencia perceptiva, el factor de la entrega del e. hacia fuera ostenta su propia faz en el amor. Estas funciones del e., que cabe separar entre s\u00ed\u00ad por la reflexi\u00f3n, son, sin embargo, modos compenetrados de una sola y total intencionalidad fundamental del e., y lo son tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s concretamente llegan a su esencia.<\/p>\n<p>4. El e. humano s\u00f3lo llega a su \u00faltima realidad concreta en medio de su vinculaci\u00f3n al cuerpo, el cual, sin embargo, debe concebirse, no como un mero medio o instrumento externo, sino como su \u00abah\u00ed\u00ad\u00bb, como su \u00abexpresi\u00f3n\u00bb. En ese \u00abah\u00ed\u00ad\u00bb concreto se pone de manifiesto la finitud espec\u00ed\u00adficamente humana del e. Apuntemos de pasada en este contexto que, partiendo de nuestra tesis de la historicidad del e., cabe pensar m\u00e1s radical y b\u00ed\u00adblicamente la esencia de los ->\u00e1ngeles (de los llamados \u00abesp\u00ed\u00adritus puros\u00bb), sobre todo en su referencia (de otro tipo, desde luego, pero esencial) \u00abal mundo y a la historia\u00bb (K. Rahner); con ello se superar\u00ed\u00ada una angelolog\u00ed\u00ada elaborada con categor\u00ed\u00adas griegas.<\/p>\n<p>5. El e. como inmediatez de la autopresencia del ser que produce su propia mediaci\u00f3n, tambi\u00e9n implica siempre una referencia esencial al cosmos material. Puesto que el e., en cuanto tal autopresencia del ser como un todo ilimitado, no tiene ni puede tener nada \u00abfuera\u00bb de s\u00ed\u00ad, y puesto que \u00e9l s\u00f3lo puede realizarse por la mediaci\u00f3n de las cosas materiales, s\u00ed\u00adguese en consecuencia que el cosmos est\u00e1 incluido siempre en la dial\u00e9ctica del e. como \u00abuna prolongaci\u00f3n de su corporalidad\u00bb.<\/p>\n<p>Por eso la historia del e. y la evoluci\u00f3n del cosmos, lejos de irse distanciando m\u00e1s y m\u00e1s, se compenetran en forma cada vez m\u00e1s \u00ed\u00adntima. Aunque el e. humano s\u00f3lo aparezca dentro del cosmos y de su -> evoluci\u00f3n y, por tanto, le preceda e incluso supere (en cierto sentido) la historia c\u00f3smica; sin embargo, eso no significa que el e. sea un mero producto inmanente del proceso evolutivo de la materia, ni que su esencia sea extra\u00f1a al cosmos. Pues, si el e. humano es entendido, no como una \u00abcosa\u00bb cualquiera entre los muchos objetos del cosmos, sino, esencialmente, como la presencia del ser que abre el sentido y la historia, resulta evidente que \u00e9l abarca siempre la historia del cosmos, concretamente por el hecho de que \u00e9l es capaz de interpretarla en su totalidad (incluso hacia atr\u00e1s). Para el cosmos, empero, eso no significa un proceso exterior o indiferente, pues s\u00f3lo por la interpretaci\u00f3n del e. se habla al cosmos como cosmos, es decir, \u00e9ste s\u00f3lo adquiere conciencia de s\u00ed\u00ad mismo en el e. As\u00ed\u00ad la historia del cosmos est\u00e1 siempre abierta al e. y culmina en \u00e9l, y, \u00aben el fondo, es siempre historia del e.\u00bb (K. Rahner). Ahora bien, si el e. no puede entenderse nunca como mero producto de la evoluci\u00f3n material (como afirma el materialismo dial\u00e9ctico con desconocimiento radical de la esencia del e.), consecuentemente la singular historia entre e. y cosmos s\u00f3lo puede hacerse comprensible en su unidad por un acto que los envuelva a ambos, a saber, por el acto creador de Dios (-> creaci\u00f3n).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: P. Wust, Dialektik des Geistes (Au 1928); M. M\u00fcller, Sein und Geist (T 1940); A. Willwoll, Seele und Geist (Fr 21953); W. Cramer, Grundlegung einer Theorie des Geistes (F 1957); K. Rahner, Esp\u00ed\u00adritu en el mundo (Herder Ba 1963); A. Marc, L&#8217;\u00e9tre et l&#8217;esprit (Lv 1958); P. Teilhard de Chardin, El fen\u00f3meno humano (Taurus Ma 1963); K. Rahner, La unidad de esp\u00ed\u00adritu y materia en la comprensi\u00f3n de la fe cristiana: Escritos VI 181-209, W. Kern, Einheit-in-Mannigfaltigkeit. Fragmenta rische \u00dcberlegungen zur Metaphysik des Geistes: Rahner GW 1207-239; M. M\u00fcller, Ende der Metaphysik?: PhJ 72 (1964) 1-48.<\/p>\n<p>Lourencino Bruno Puntel<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>pneuma (pneu`ma, 4151) denota en primer lugar el viento (relacionado con pneo, respirar, soplar); tambi\u00e9n aliento; luego, de forma especial, el esp\u00ed\u00adritu, que, a semejanza del viento, es invisible, inmaterial y poderoso. Los usos que se hacen de este t\u00e9rmino en el NT se pueden analizar de una forma aproximada de la manera siguiente: \u00ab(a) el viento (Joh 3:8; Heb 1:7; cf. Am 4.13, LXX); (b) el aliento (2Th 2:8  \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb, RV, RVR, RVR77, VM, LBA, que da al margen la traducci\u00f3n alternativa \u00absoplo\u00bb; NVI: \u00abaliento de su boca\u00bb; Besson: \u00absoplo\u00bb; Rev 11:11  \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb, RV, RVR, RVR77: \u00abaliento\u00bb; Besson: \u00absoplo\u00bb; 13.15, RV: \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb, RVR: \u00abaliento\u00bb); cf. Job 12:10, LXX; (c) la parte inmaterial e invisible del hombre (Luk 8:55; Act 7:59; 1Co 5:5; Jam 2:26; cf. Ec 12.7, LXX); (d) el hombre fuera del cuerpo, o \u00abdesnudos\u00bb (2Co 5:3,4, Luk 24:37,39; Heb 12:23; 1Pe 3:18); (f) el elemento sensible del hombre, aquello por lo que percibe, reflexiona, siente, desea (Mat 5:3; 26.41; Mc 2.8; Luk 1:47,80; Act 17:16; 20.22; 1Co 2:11; 5.3,4; 14.4,15; 2Co 7:1; cf. Gen 26:35; Isa 26:9; Eze 13:3; Dan 7:15); (g) prop\u00f3sito, objetivo (2Co 12:18; Phi 1:27; Eph 4:23; Rev 19:10; cf. Esd 1.5; Psa 78:8; Dan 5:12); (h) el equivalente del pronombre personal, usado para \u00e9nfasis y efecto; la persona (1Co 16:18; cf. Gen 6:3; 2\u00c2\u00aa persona, 2Ti 4:22; Flm 25; cf. Psa 139:7; 3\u00c2\u00aa persona, 2Co 7:13; cf. Isa 40:13); (i) car\u00e1cter (Luk 1:17; Rom 1:4; cf. Num 14:24); (j) cualidades y actividades morales: malas, como de esclavitud, de un esclavo (Rom 8:15; cf. Isa 61:3); aturdimiento (Rom 11:8; cf. Isa 29:10); temor (2Ti 1:7; cf. Jos 5:1); buenas, como de adopci\u00f3n, esto es, de libertad como de hijo (Rom 8:15; cf. Psa 51:12); de mansedumbre (1Co 4:21; cf. Pro 16:19); fe (2Co 4:13); afable y apacible (1Pe 3:4; cf. Pro 14:29); (k) el Esp\u00ed\u00adritu Santo (p.ej., Mat 4:1, v\u00e9ase m\u00e1s adelante; Luk 4:18); (1) \u00abel hombre interior\u00bb, expresi\u00f3n que solo se usa del creyente (Rom 7:22; 2Co 4:16; Eph 3:16); la nueva vida (Rom 8:4-6,10,16; Heb 12:9; cf. Psa 51:10); (m) esp\u00ed\u00adritus inmundos, demonios (Mat 8:16; Luk 4:33; 1Pe 3:19; cf. 1Sa 18:10); (n) \u00e1ngeles (Heb 1:14; cf. Act 12:15); (o) don divino para el servicio (1Co 14:12,32); (p) por metonimia, aquellos que afirman ser depositarios de estos dones (2Th 2:2; 1 Joh 4:1-3); (q) el significado, en contraste con la forma, o palabras, de un rito (Joh 6:63; Rom 2:29; 7.6; 2Co 3:6); (r) una visi\u00f3n (Rev 1:10; 4.2; 17.3; 21.10)\u00bb (de Notes on Thessalonians por Hogg y Vine, pp. 204-205). Nota: Con respecto a la distinci\u00f3n entre esp\u00ed\u00adritu y alma, v\u00e9ase bajo ALMA, los tres \u00faltimos p\u00e1rrafos. \u00abEl Espiritu Santo\u00bb. El Esp\u00ed\u00adritu Santo recibe varios t\u00ed\u00adtulos en el NT. En la siguiente lista la omisi\u00f3n del art\u00ed\u00adculo determinado se\u00f1ala su omisi\u00f3n en el original (con respecto a esto, v\u00e9ase m\u00e1s adelante): \u00abEsp\u00ed\u00adritu (Mat 22:43); Eterno Esp\u00ed\u00adritu (Heb 9:14); el Esp\u00ed\u00adritu (Mat 28:19); el Esp\u00ed\u00adritu, el Santo (Mat 12:32); el Esp\u00ed\u00adritu de promesa, el Santo (Eph 1:13); Esp\u00ed\u00adritu de Dios (Rom 8:9); Esp\u00ed\u00adritu del Dios viviente (2Co 3:3); el Esp\u00ed\u00adritu de Dios (1Co 2:11); el Esp\u00ed\u00adritu de nuestro Dios (1Co 6:11); el Esp\u00ed\u00adritu de Dios, el Santo (Eph 4:30); el Esp\u00ed\u00adritu de gloria y de Dios (1Pe 4:14); el Esp\u00ed\u00adritu de aquel que resucit\u00f3 a Jes\u00fas de los muertos; esto es, Dios (Rom 8:11); el Esp\u00ed\u00adritu de vuestro Padre (Mat 10:20); Esp\u00ed\u00adritu de su Hijo (Gl 4.6); Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or (Act 8:39); el Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or (Act 5:9); Se\u00f1or, el Esp\u00ed\u00adritu (2Co 3:18); el Esp\u00ed\u00adritu de Jes\u00fas (Act 16:7); Esp\u00ed\u00adritu de Cristo (Rom 8:9); el Esp\u00ed\u00adritu de Jesucristo (Phi 1:19); Esp\u00ed\u00adritu de adopci\u00f3n (Rom 8:15); el Esp\u00ed\u00adritu de verdad (Joh 14:17); el Esp\u00ed\u00adritu de vida (Rom 8:2); el Esp\u00ed\u00adritu de gracia (Heb 10:29)\u00bb (de Notes on Galatians, por Hogg y Vine, p. 193). El uso o ausencia del art\u00ed\u00adculo en el original donde se menciona al Esp\u00ed\u00adritu Santo no siempre se puede decidir por reglas gramaticales, ni puede la presencia o ausencia del art\u00ed\u00adculo por s\u00ed\u00ad solo determinar si la referencia es al Esp\u00ed\u00adritu Santo. Ejemplos en los que se significa la persona cuando no aparece el art\u00ed\u00adculo son Mat 22:43 (el art\u00ed\u00adculo se usa en Mc 12.36); Act 4:25 (ausente en algunos textos); 19.2,6; Rom 14:17; 1Co 2:4; Gl 5.25, dos veces; 1Pe 1:2: En ocasiones se debe explicar la ausencia por el hecho de que Pneuma, al igual que Theos, es sustancialmente un nombre propio (p.ej., en Joh 7:39). Como regla general el art\u00ed\u00adculo est\u00e1 presente cuando el tema de la ense\u00f1anza es la personalidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo (p.ej., Joh 14:26), donde se lo menciona en distinci\u00f3n al Padre y al Hijo. V\u00e9ase tambi\u00e9n 15.26 y cf. Luk 3:22: En Gl 3.3, en la frase \u00abhabiendo comenzado por el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, es dif\u00ed\u00adcil decir si la menci\u00f3n es al Esp\u00ed\u00adritu Santo o al esp\u00ed\u00adritu vivificado del creyente; y no se puede determinar si se refiere a lo \u00faltimo por la ausencia del art\u00ed\u00adculo, sino por el contraste con \u00abla carne\u00bb; por otra parte, el contraste puede ser entre el Esp\u00ed\u00adritu Santo que pone en el creyente su sello sobre la perfecta obra de Cristo, y la carne que trata de mejorarse mediante obras propias. No hay ninguna preposici\u00f3n delante de ninguno de los dos nombres, y si la menci\u00f3n se refiere al esp\u00ed\u00adritu vivificado, no se puede separar de la operaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo. En Gl 4.29 la frase \u00abseg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb significa \u00abpor poder sobrenatural\u00bb, en contraste a \u00abseg\u00fan la carne\u00bb, esto es, \u00abpor poder natural\u00bb, y la referencia tiene que ser al Esp\u00ed\u00adritu Santo; lo mismo sucede en 5.17. El t\u00ed\u00adtulo pleno con el art\u00ed\u00adculo delante tanto de pneuma como de jagios (el uso \u00abrecapitulador\u00bb del art\u00ed\u00adculo), lit.: \u00abel Esp\u00ed\u00adritu el Santo\u00bb, destaca el car\u00e1cter de la Persona (p.ej., Mat 12:32; Mc 3.29; 12.36; 13.11; Luk 2:26; 10.21; Joh 14:26; Act 1:16; 5.3; 7.51; 10.44,47; 13.2; 15.28; 19.6; 20.23,28; 21.11; 28.25; Eph 4:30; Heb 3:7; 9.8; 10.15). La personalidad del Esp\u00ed\u00adritu queda destacada a expensas del estricto procedimiento gramatical en Joh 14:26; 15.26; 16.8,13,14, donde el pronombre enf\u00e1tico ekeinos: \u00abEl\u00bb, se usa del Esp\u00ed\u00adritu en g\u00e9nero masculino, en tanto que el nombre pneuma es neutro en griego, y que la palabra correspondiente en arameo, la lengua en la que el Se\u00f1or probablemente habl\u00f3, es femenina (rucha, cf. Heb ruach). El tema del Esp\u00ed\u00adritu Santo en el NT puede ser considerado en relaci\u00f3n con sus atributos divinos; su personalidad definida en la Deidad; su obra en relaci\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas en su nacimiento, vida, bautismo y muerte; su actuaci\u00f3n en el mundo; en la Iglesia; el hecho de haber sido enviado en Pentecost\u00e9s por el Padre y por Cristo; sus operaciones en el creyente individual; en las iglesias locales; sus operaciones en la producci\u00f3n de las Sagradas Escrituras; su obra en el mundo, etc.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>En todas las lenguas cl\u00e1sicas y b\u00ed\u00adblicas \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb es una palabra susceptible de sentidos muy diversos. Entre el esp\u00ed\u00adritu de vino y el hombre de esp\u00ed\u00adritu, entre \u00abentregar el esp\u00ed\u00adritu\u00bb y \u00abvivir seg\u00fan el esp\u00ed\u00adritu\u00bb hay no pocas diferencias, como tambi\u00e9n hay reales analog\u00ed\u00adas. Esp\u00ed\u00adritu tiende siempre a designar en un ser el elemento esencial e inaferrable, lo que lo hace vivir y emana de \u00e9l sin que \u00e9l lo pretenda, lo que es m\u00e1s \u00ab\u00e9l\u00bb sin que \u00e9l pueda dominarlo.<\/p>\n<p>AT. 1. El viento. El esp\u00ed\u00adritu (en hebreo ruah) es el&#8217; soplo, y en primer lugar el del viento. Hay en el viento un misterio: de violencia irresistible unas veces, derriba las casas, los cedros, los nav\u00ed\u00ados de alta mar (Ez 13, 13; 27,26); otras veces se insin\u00faa en un murmullo (lRe 19,12); a veces seca con su soplo t\u00f3rrido la tierra est\u00e9ril (Ex 14,21; cf. ls 30,27-33), y otras veces derrama sobre ella el *agua fecunda que hace germinar la vida (lRe 18,45).<\/p>\n<p>2. La respiraci\u00f3n. Lo mismo que el viento sobre la tierra maciza e inerte, as\u00ed\u00ad el h\u00e1lito respiratorio, fr\u00e1gil y vacilante, es la fuerza que sostiene y anima al cuerpo con su masa. El hombre no es due\u00f1o de este h\u00e1lito, aun cuando no puede prescindir de \u00e9l y muere cuando se extingue. Como el viento, pero de una forma mucho m\u00e1s inmediata, el h\u00e1lito respiratorio, en particular el del hombre, viene de Dios (G\u00e9n 2,7; 6,3; Job 33,4) y vuelve a \u00e9l con la muerte (Job 34,14s; Ecl 12,7; Sab 15,11).<\/p>\n<p>3. El esp\u00ed\u00adritu del hombre. Mientras dura en el hombre este soplo divino le pertenece realmente, hace de su *carne inerte un ser operante, un *alma viva (G\u00e9n 2,7). Por otra parte, todo lo que afecta a esta alma, todas las impresiones y las emociones del hombre se expresan por su respiraci\u00f3n: el miedo (G\u00e9n 41,8), la c\u00f3lera (Jue 8,3), el gozo (G\u00e9n 45,27), el orgullo, todo modifica su aliento. La palabra ruah es, pues, la expresi\u00f3n misma de la conciencia humana, del esp\u00ed\u00adritu. Entregar en las manos de Dios este esp\u00ed\u00adritu (Sal 31,6 = Le 23,46) es a la vez exhalar el \u00faltimo suspiro y encomendar a Dios la \u00fanica riqueza del hombre, su mismo ser.<\/p>\n<p>4. Los esp\u00ed\u00adritus en el hombre. La conciencia del hombre parece a veces invadida por una fuerza extra\u00f1a y no pertenecerse ya. Otro la habita, que no puede tampoco ser sino un esp\u00ed\u00adritu. Puede ser una fuerza nefasta, la envidia (N\u00fam 5,14-30), el odio (Jue 9,23), la prostituci\u00f3n (Os 4, 12), la impureza (Zac 13,2); puede tambi\u00e9n ser un esp\u00ed\u00adritu ben\u00e9fico, de justicia (Is 28,6), de s\u00faplica (Zac 12, 10). El AT, que en tanto no se realiza la redenci\u00f3n no puede sondear las profundidades de *Sat\u00e1n, vacila en atribuir a otro que a Dios los esp\u00ed\u00adritus perversos (cf. Jue 9,23; 1Sa 19,9; 1Re 22,23&#8230;), pero en todo caso afirma que los esp\u00ed\u00adritus buenos vienen directamente de Dios, y presiente la existencia de un Esp\u00ed\u00adritu *santo y santificante, fuente \u00fanica de todas las transformaciones interiores (cf. Is 11.2; Ez 36,26s).<\/p>\n<p>NT. El don del Esp\u00ed\u00adritu Santo en Jesucristo hace aparecer las verdaderas dimensiones del esp\u00ed\u00adritu del hombre y de los esp\u00ed\u00adritus que pueden animarlo.<\/p>\n<p>1. El discernimiento de los esp\u00ed\u00adritus. Jesucristo, desenmascarando a *Sat\u00e1n, poniendo al descubierto sus ardides y sus flaquezas, revela su poder sobre los malos esp\u00ed\u00adritus. En el poder del Esp\u00ed\u00adritu expulsa los demonios, que no pueden resistir a su santidad (Mt 8,16; 12,28; Mc 1,23-27; 9,29). A sus disc\u00ed\u00adpulos les da el mismo poder (Mc 6,7; 16,17).<\/p>\n<p>Entre los *carismas del Esp\u00ed\u00adritu Santo, el de discernimiento de los esp\u00ed\u00adritus (iCor 12,10) ocupa un puesto de preferencia; parece, en efecto, tener afinidad con el don de *profec\u00ed\u00ada; lo propio de los espirituales, \u00abinstruidos por el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, es \u00abdiscernir los dones de Dios\u00bb (iCor 2,11s) y \u00abbuscar los mejores (12,31; cf. 14,12).<\/p>\n<p>2. El Esp\u00ed\u00adritu se une a nuestro esp\u00ed\u00adritu. Reconocer el Esp\u00ed\u00adritu de Dios no es renunciar uno a su propia personalidad, sino, por el contrario, conquistarla. El NT, siguiendo la l\u00ed\u00adnea del AT, ve en el hombre un ser complejo, a la vez cuerpo, alma y esp\u00ed\u00adritu (cf. ITes 5,23), y en el esp\u00ed\u00adritu una fuerza inseparable del h\u00e1lito y de la vida (Lc 8,55; 23,46), sensible a todas las emociones (Lc 1,47; Jn 1,1.33; 13,21; 2Cor 2,13; 7,13). Pero la experiencia esencial es que el esp\u00ed\u00adritu del hombre es habitado por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios que lo renueva (Ef 4,23), que \u00abse une a \u00e9l\u00bb (Rom 8,16) para suscitar en \u00e9l la oraci\u00f3n y el grito filial (8,26), para \u00abunirlo al Se\u00f1or y no hacer con \u00e9l sino un solo esp\u00ed\u00adritu\u00bb (1Cor 6,17).<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad viene que en no pocos casos, en Pablo en particular, es imposible decidir si la palabra designa al esp\u00ed\u00adritu del hombre o al Esp\u00ed\u00adritu de Dios, por ejemplo, cuando habla del \u00abfervor del esp\u00ed\u00adritu en el servicio del Se\u00f1or\u00bb (Rom 12,11), o cuan-do asocia \u00abun esp\u00ed\u00adritu santo, una caridad sin ficci\u00f3n\u00bb (2Cor 6;6&#8230;). Esta ambig\u00fcedad, enojosa para un traductor, es una luz para la fe: es prueba de que el Esp\u00ed\u00adritu de Dios, aun cuando invade al esp\u00ed\u00adritu humano y lo transforma, le deja toda su personalidad; significa que \u00abDios es esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Jn 4,24), pues toma as\u00ed\u00ad posesi\u00f3n de su criatura haci\u00e9ndola existir delante de \u00e9l.<\/p>\n<p>Puesto que *Dios es esp\u00ed\u00adritu, lo que *nace de Dios, \u00abhabiendo nacido del Esp\u00ed\u00adritu, es esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Jn 3,6) y capaz de servir a Dios \u00aben esp\u00ed\u00adritu y en verdad\u00bb (4,24), de renunciar a la *carne y a sus \u00abobras muertas\u00bb (Heb 6,1), para producir el *fruto del Esp\u00ed\u00adritu (G\u00e1l 5,22) que vivifica (Jn 6,63).<\/p>\n<p>-> Alma &#8211; Carne &#8211; Coraz\u00f3n &#8211; Dios &#8211; Esp\u00ed\u00adritu de Dios &#8211; Hombre.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo hay una palabra hebrea, <em>r\u00fba\u1e25<\/em>, y una palabra griega, <em>pneuma<\/em>, para esp\u00edritu, entendi\u00e9ndose por esto el aspecto incorp\u00f3reo de la naturaleza humana. <em>R\u00fba\u1e25<\/em> es tambi\u00e9n la \u00fanica palabra hebrea usada en el AT para referirse al viento. Por el otro lado, el NT usualmente emplea <em>anemos<\/em> para viento, y <em>pneuma<\/em> s\u00f3lo tiene este sentido en Juan 3:8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun cuando alma y esp\u00edritu se toman como sin\u00f3nimos en gran parte del pensamiento cristiano desde la \u00e9poca apost\u00f3lica, la Biblia generalmente hace una diferencia entre ellos. En el AT, la palabra traducida alma es <em>nep\u0304e\u0161<\/em>, que tiene la idea b\u00e1sica de principio de vida, o vida individual o animada. Por esto <em>nep\u0304e\u0161<\/em> puede traducirse por persona o ser. El hombre ES un alma seg\u00fan el pensamiento del AT: \u00e9l no tiene un alma. Por otro lado, el hombre TIENE un esp\u00edritu, pero nunca se dice que sea un esp\u00edritu. Pero en el NT se puede decir que el hombre tiene alma (Lc. 21:19), aunque en general los dos equivalentes griegos, <em>pneuma<\/em> y <em>psuch\u0113<\/em>, se usan en una forma bastante similar a la del AT. <em>Psuch\u0113<\/em> se refiere a la vida natural del hombre (Mt. 6:25), la vida humana que Cristo dio (Jn. 10:11, 15), y aun la vida de las bestias (Ap. 8:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donde la Biblia habla del origen del esp\u00edritu humano, invariablemente la deriva de Dios quien es el Padre de todos los esp\u00edritus de toda carne (Nm. 16:22; Heb. 12:9). El hombre no tiene ning\u00fan poder para retener su esp\u00edritu (Ec. 8:8; Sal. 104:29), y cuando un hombre muere su esp\u00edritu vuelve a Dios que lo dio (Ec. 12:7). \u00c9stas y otras afirmaciones han llevado a los te\u00f3logos a defender fuertemente la doctrina del creacionismo (v\u00e9ase) con respecto al esp\u00edritu. Este punto de vista afirma que cada esp\u00edritu es una creaci\u00f3n especial. Otros han sostenido firmemente el traducianismo (v\u00e9ase), que afirma que el esp\u00edritu al igual que el cuerpo se deriva de la procreaci\u00f3n de los padres, aunque Dios bien puede ser con propiedad llamado el creador de ambos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el AT, las funciones de alma y esp\u00edritu coinciden a veces, especialmente cuando se habla de actividades mentales o emocionales. Esto se debe a que el alma es la vida visible a trav\u00e9s de la cual se expresa el esp\u00edritu. Con todo, el alma puede tener hambre y sed en un sentido f\u00edsico; pero el esp\u00edritu, nunca. El NT menciona el esp\u00edritu con m\u00e1s frecuencia en asuntos que tienen que ver con Dios y la operaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre el esp\u00edritu humano. Sin embargo, el esp\u00edritu se amarga (Gn. 26:35), puede ser humilde (Mt. 5:3), o estar conmovido (Jn. 13:21), pensar (Is. 27:2\u20134; Job. 20:3), recordar (Sal. 77:6). Ya que el NT tiene una palabra para la mente, que el AT no ten\u00eda, en el AT se le atribuyen funciones cognitivas al esp\u00edritu que no se le atribuyen en el NT. En los dos Testamentos es el esp\u00edritu del hombre la fuente de sus pensamientos e intentos m\u00e1s profundos, y el hijo de Dios debe renovar su esp\u00edritu si es que va a servir a Dios en una forma aceptable a sus ojos (Sal. 51:10ss.; G\u00e1. 5:22; 1 Jn. 4:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas veces la palabra esp\u00edritu toma un sentido que tambi\u00e9n ocurre en el espa\u00f1ol, siendo en este caso sin\u00f3nima de actitud o talento. Uno puede tener un esp\u00edritu celoso (Nm. 5:14) o un esp\u00edritu altivo (Pr. 16:18), un esp\u00edritu contrito (Sal. 34:18). A los constructores del tabern\u00e1culo se les dio un esp\u00edritu de sabidur\u00eda para su labor (Ex. 28:3). Ludwig Koehler ha explicado en una forma muy aceptable esta forma de expresi\u00f3n por lo que \u00e9l llama el origen meteorol\u00f3gico de la palabra esp\u00edritu, que se refer\u00eda al aliento o viento, y as\u00ed a la fuerza vital o esp\u00edritu que capacita a los hombres para pensar y actuar (<em>Old Testament Theology<\/em>, p. 140).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces es dif\u00edcil saber por el contexto si la palabra esp\u00edritu, tal como se usa en un pasaje dado, se refiere al Esp\u00edritu de Dios o al esp\u00edritu dado por Dios al hombre, p. ej. Sal. 51:11; Ro. 1:4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Millar Burrows, <em>An Outline of Biblical Theology<\/em>; Ludwig Koehler, <em>Old Testament Theology<\/em>; Paul Heinisch, <em>Theology of the Old Testament<\/em>; H. Kleinknecht, F. Baumgaertel en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">TWNT<\/a><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David W. Kerr<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>TWNT <\/em><\/a><em>Theologisches Woerterbuch zum Neuen Testament<\/em> (Kittel)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (227). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">( Lat\u00edn, spiritus, spirare, \u201crespirar\u201d; griego, pneuma; franc\u00e9s, esprit; alem\u00e1n, geist).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como muestran estos nombres, el principio de la vida se represent\u00f3 a menudo bajo la figura de un aliento o aire.  La respiraci\u00f3n es el s\u00edntoma m\u00e1s evidente de la vida; su cesaci\u00f3n es la se\u00f1al invariable de la muerte; invisible e impalpable, representa la misteriosa fuerza invisible detr\u00e1s de los procesos vitales.  Por ende, nos encontramos que la palabra \u00abesp\u00edritu\u00bb se utiliza en varios sentidos diferentes pero afines: (1) denota a un ser vivo, inteligente, incorp\u00f3reo, tal como el alma, (2) la ardiente esencia de fuego o aliento (el pneuma del estoicismo), que se supon\u00eda fuese la fuerza vital universal; (3) alguna forma refinada de la substancia corporal, un l\u00edquido que se cree que act\u00faa como un medio entre la mente y la tosca materia del cuerpo.  En este sentido, la hip\u00f3tesis de los \u00abesp\u00edritus\u00bb era familiar para los f\u00edsicos  escol\u00e1stica.  San Alberto Magno distingu\u00eda entre esp\u00edritus corp\u00f3reos e incorp\u00f3reos, y mucho despu\u00e9s de la \u00e9poca escol\u00e1stica, de hecho, hasta finales del siglo XVIII, los \u201cesp\u00edritus animales\u201d, \u201cesp\u00edritus vitales\u201d, \u201cesp\u00edritus naturales\u201d eran fuerzas reconocidas en todos los fen\u00f3menos fisiol\u00f3gicos (cf. Vesalio,  Descartes, Harvey,  Erasmo, Darwin, etc.)  Los \u201cesp\u00edritus\u201d magn\u00e9ticos eran usados por Mesmer en su teor\u00eda en el mismo sentido que los  espiritistas modernos invocan el \u201c\u00e9ter\u201d de los  f\u00edsicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En psicolog\u00eda, \u00abesp\u00edritu\u00bb se usa (con el adjetivo \u00abespiritual\u00bb) para denotar todo lo que pertenece a nuestra vida m\u00e1s elevada de la raz\u00f3n, el  arte, la moral y la religi\u00f3n en contraste con la vida de la mera percepci\u00f3n sensorial y la  pasi\u00f3n.  Este \u00faltimo depende intr\u00ednsecamente de la materia y est\u00e1 condicionado por sus leyes; el primero se caracteriza por la libertad o el poder de la libre determinaci\u00f3n; \u00abesp\u00edritu\u00bb en este sentido es esencialmente personal.  De hecho, el hegelianismo en sus doctrinas de subjetivo, objetivo, y el esp\u00edritu absoluto, trata de mantener las categor\u00edas de la filosof\u00eda espiritual (libertad, conciencia de s\u00ed mismo y similares), en una estructura  monista.  Pero tales concepciones requieren el reconocimiento de la personalidad  individual como un hecho esencial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En  teolog\u00eda los usos de la palabra son variados.  En el Nuevo Testamento significa a veces el alma del hombre (generalmente su parte superior, por ejemplo, \u00abel esp\u00edritu est\u00e1 pronto\u00bb); a veces la acci\u00f3n  sobrenatural de Dios en el hombre; a veces el Esp\u00edritu Santo (\u00abel Esp\u00edritu de la verdad a quien el mundo no puede recibir \u00ab).  El uso de este t\u00e9rmino para denotar la vida sobrenatural de la gracia es la explicaci\u00f3n del lenguaje de San Pablo sobre el hombre carnal y el espiritual y su enumeraci\u00f3n de los tres elementos, esp\u00edritu, alma y cuerpo, lo que dio ocasi\u00f3n al error de los tricotomistas (1 Tes. 5,23; Ef. 4,23).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Generalmente la materia ha sido concebida, en un sentido u otro, como la limitaci\u00f3n del esp\u00edritu.  Por lo tanto, se pensaba que los esp\u00edritus finitos requer\u00edan un cuerpo como un principio de individuaci\u00f3n y limitaci\u00f3n; s\u00f3lo Dios, el Esp\u00edritu Infinito, estaba libre de toda mezcla de materia.  As\u00ed, cuando encontramos con los \u00e1ngeles descritos como asomatoi o auloi, en los escritos de los  Padres, esto correctamente s\u00f3lo significa que los \u00e1ngeles no poseen un tosco, cuerpo carnal; no implica en absoluto una naturaleza absolutamente inmaterial.  Tales expresiones  b\u00edblicas como \u00abpan de los \u00e1ngeles\u00bb, \u00abbrillar\u00e1n como los \u00e1ngeles\u00bb, as\u00ed como las  apariciones de estos seres celestiales, fueron presentadas como pruebas de su corporeidad.  As\u00ed hablan San Ambrosio, San Juan Cris\u00f3stomo, San Jer\u00f3nimo,  Hilario,  Or\u00edgenes y muchos otros Padres.  Incluso en la \u00e9poca escol\u00e1stica se disputaba el grado de inmaterialidad que pertenece a los esp\u00edritus finitos.   Santo Tom\u00e1s ense\u00f1a la total simplicidad de todas las naturalezas espirituales, pero los  escotistas, a trav\u00e9s de su famosa materia prima primo, presentaron una composici\u00f3n real, que concibieron como  necesaria para una naturaleza  creada.  En cuanto a las funciones de los esp\u00edritus en el mundo, y sus relaciones activas con el orden visible de las cosas, vea \u00e1ngel de la guarda y demonolog\u00eda.  La Escritura abunda en ejemplos de sus tratos con los hombres, principalmente en car\u00e1cter de intermediarios entre Dios y sus siervos.  Son los heraldos que anuncian sus \u00f3rdenes, y a menudo los ministros que ejecutan su justicia.  Tienen un inter\u00e9s ben\u00e9volo en el bien espiritual de los hombres (Lc. 15,10).  Por estas razones, la Iglesia permite y fomenta la devoci\u00f3n a los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  BERKELEY, Siris in Works, II.  Vea tambi\u00e9n las bibliograf\u00edas en los art\u00edculos espiritualismo, alma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maher, Michael, and Joseph Bolland. \u00abSpirit.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14220b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Aliento, Alma, Demonio, Esp\u00edritu de Dios, Esp\u00edritu de Jehov\u00e1, Esp\u00edritu inmundo, Esp\u00edritu Santo, Soplo Gen 6:3 no contender\u00e1 mi E con el hombre para Num 11:17 tomar\u00e9 del e que est\u00e1 en ti, y pondr\u00e9 27:18 Esp\u00ed\u00adritu (heb. y aram. r\u00faaj, \u00abaliento\u00bb, \u00abviento\u00bb, \u00abelemento vital\u00bb, \u00abmente\u00bb; gr. pn\u00e9uma [del verbo pn\u00e9\u00ed\u2021, \u00absoplar\u00bb, \u00abrespirar\u00bb], \u00abaliento\u00bb, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/espiritu\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESPIRITU\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1930","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1930"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1930\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}